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Derechos de las mujeres en Arabia Saudí

Las mujeres en Arabia Saudita enfrentan grandes restricciones a sus derechos y libertades. Deben estar bajo la tutela de un hombre (padre, esposo, hijo) en todo momento, y no pueden viajar, conducir o abrir una cuenta bancaria sin el permiso de su tutor. Además, existen estrictas normas sobre la vestimenta y comportamiento de las mujeres en público, y no se permite la libertad de expresión o crítica hacia la familia real o el islam. A pesar de los reclamos, los avances en los derech
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Derechos de las mujeres en Arabia Saudí

Las mujeres en Arabia Saudita enfrentan grandes restricciones a sus derechos y libertades. Deben estar bajo la tutela de un hombre (padre, esposo, hijo) en todo momento, y no pueden viajar, conducir o abrir una cuenta bancaria sin el permiso de su tutor. Además, existen estrictas normas sobre la vestimenta y comportamiento de las mujeres en público, y no se permite la libertad de expresión o crítica hacia la familia real o el islam. A pesar de los reclamos, los avances en los derech
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Arabia Saudí

"Las mujeres permanecen bajo el control de su'wali'"


Arabia Saudí es considerado uno de los países más restrictivos en
cuanto a los derechos de las mujeres, donde conducir no estaba
incluido dentro de los considerados "asuntos de mujeres" hasta 2018.
Además, las mujeres deben permanecen bajo la supervisión de un
familiar (un hombre siempre), que actúa como su 'wali', o lo que es lo
mismo, su guardián. Estos hombres tienen la autoridad suficiente en
Arabia Saudí para prohibirle trabajar, estudiar en la universidad o
viajar.
V

No es fácil imaginarse de turismo en Arabia Saudí, primera potencia


petrolera del mundo y “guardián de los lugares santos del islam”. Los
visados solo se conceden a los extranjeros musulmanes que quieren
peregrinar a La Meca o Medina, o a los hombres de negocios, que
normalmente se limitan a visitar Riad o Jedah. Pero si usted es mujer y
alguna circunstancia le lleva a tener que viajar o vivir un tiempo en ese
país, es importante que conozca algunas cosas que no puede hacer
en Arabia Saudí:
-Desplazarse sin un pariente masculino. Las saudíes deben contar
siempre en sus movimientos fuera de casa con un “mahram”, un
guardián varón que muchas veces es el marido o tiene algún grado de
parentesco. La tradición religiosa se fundamenta en el principio de que la
libertad de movimiento hace a las mujeres “vulnerables al pecado”. La
norma es estricta, y también se aplica a las salidas de casa para las
compras o la visita al médico.
-Viajar. Para desplazarse fuera de la ciudad donde reside debe contar
con una autorización expresa de su marido o tutor legal.
-Abrir una cuenta bancaria sin permiso de su marido.
-Mostrar su belleza con la ropa o el maquillaje. El código de
vestimenta en Arabia Saudí es estricto. Las mayoría de las mujeres se ven
obligadas a llevar una túnica negra -la abaya- y un velo que deja al
descubierto solo el rostro. La policía religiosa saudí controla
estrictamente esta norma en las calles y centros comerciales.
-Darse un baño. Hay playas solo para mujeres. En los hoteles de lujo,
las piscinas y gimnasios son solo para los varones.
-Relacionarse con hombres. Las mujeres deben limitar al máximo su
conversación con un varón que no sea de su parentela. Todos los edificios
públicos, recuerde, tienen entradas diferenciadas para hombres y
mujeres.
-Practicar deportes a la vista de todos. En las raras ocasiones en
que atletas femeninos saudíes han acudido a competiciones
internacionales, lo han hecho acompañadas de guardianes masculinos y
con ropa deportiva que les cubría todo el cuerpo y el pelo.
-Probarse la ropa durante las compras. La mera idea de que haya
probadores femeninos en las tiendas escandaliza al clero wahabí saudí,
fuente de legitimidad de la monarquía de los Saud. Hasta enero de 2012,
los empleados de las tiendas de lencería en Arabia Saudí eran hombres,
por lo general empleados asiáticos; tras una revuelta de las mujeres,
ahora se exige que sean chicas.
-Leer una revista femenina, que no haya pasado previamente por la
censura.
-Entrar en un cementerio. Los camposantos saudíes están abiertos
solo a los varones.

Las mujeres no pueden conducir


En Arabia Saudita está prohibido que las mujeres conduzcan un coche,
de hecho es el único país del mundo en el que existe esta prohibición. Es
tan estricta esta ley que incumplirla tiene penas de prisión.

Lo más curioso es que se trata de una de las prohibiciones que ha desatado


más polémica en el país, ya que en otras épocas la mujer conducía sin
ningún problema por calles y carreteras. La «explicación» de los oficiales
saudíes es que el levantar la ley invitaría a conductas como la pornografía,
el divorcio y la prostitución.

En Arabia Saudita, sin embargo, afirman que el hecho de dejar conducir a


una mujer equivaldría a la pérdida de la virginidad de la mujer. Por este
motivo se ven obligadas a depender de un hombre para poder trasladarse.

Está prohibida la libertad de expresión


De entre todas las rígidas costumbres que caracterizan a Arabia
Saudita, sin duda que una de las que más llama la atención de las
personas que no pertenecen a esta sociedad es la prohibición en la
libertad de expresión.

Ocurre en el caso de la familia real, la cual es considerada sagrada, o el


Islam. No se admite ningún tipo de crítica en los medios informativos, y por
otra parte las manifestaciones en la calle son ilegales.

Arabia Saudita es un país complicado, con una cultura muy diferente a la


que estamos acostumbrados y con leyes muy restrictivas que debemos de
cumplir, seamos o no ciudadanos de ese país.

ULTURA
La cultura de Arabia Saudita está codificada por la religión y los princip
larga tradición cultural musulmana. En este sentido, el comportam
alimentación están sujetos a las restricciones que aplica la Sharia (le
están bien informados sobre el respeto a las libertades en Occidente
país impide completamente la libertad de expresión. Por eso no existe
o foros públicos de ningún tipo.
Así se pisotean los derechos de la mujer en Arabia Saudí







 Carmen RengelEl HuffPost

REUTERSUna mujer saudí, retratada en la capital, Riad, en febrero de 2012.

En las últimas semanas, Arabia Saudí ha vuelto a copar titulares en la prensa internacional que
evidencian cómo se vulneran los derechos de las mujeres, ciudadanas de quinta en uno de los países
más prósperos que existen. Por ejemplo: una joven fue detenida por pasear en minifalda, con "ropa
indecente" por un complejo turístico, mientras que -oh, benévolos ellos- los gobernantes locales han
anunciado también que las niñas van a poder hacer deporte en sus colegios públicos, algo reservado
hasta ahora a los varones.
Son sólo dos botones del ostracismo al que están relegadas las saudíes, un suma y sigue que hace su
vida cotidiana asfixiante y convierte al estado en uno de los más desiguales del mundo. Los avances,
por calificarlos de forma generosa, son mínimos, nada que dé muestras de que estamos consumiendo el
siglo XXI. Así que, ante los que enarbolan noticias como la de los coles como un logro plausible,
hacemos aquí repaso de todo lo que las mujeres no pueden hacer aún en Arabia Saudí. Lo que no está
en las breaking news pero sí en la carga diaria de casi 17 millones de ciudadanas.
Siempre con mahram
Una mujer de Arabia se ve que no sabe hacer las cosas por sí sola. Así que necesita un tutor, un
protector, una guía. Por fuerza, las féminas están obligadas a que un varón se haga cargo de ellas y
tome todas las decisiones en su nombre. Esta figura se denomina mahram.  Habitualmente son los
esposos los que se encargan de ello pero también es labor de padres o hermanos, incluso de hijos. Los
primos ya no.
El concepto de tutela de los hombres sobre las mujeres limita gravemente los derechos de éstas en la
vida pública y privada. Las mujeres no pueden viajar, abrir una cuenta en el banco, tener trabajos
remunerados, recibir educación superior ni casarse sin el permiso de un tutor varón.

Ya no es sólo que tengan prohibido dar ciertos pasos laborales o educativos sin ellos: es que no
pueden, literalmente, ni salir a la calle sin su guardaespaldas. Consentimiento y acompañamiento,
binomio que hace falta para salir a comprar el pan en el barrio, para ir al centro comercial, al médico...
La justificación que se da es que, si no, las mujeres se exponen a ser atacadas, insultadas y hasta
violadas. Eso le ocurre a las malas que no cumplen.

¿Conducir? De eso nada


Las saudíes no pueden conducir. La medida fue adoptada formalmente en 1990 pero lleva en vigor
desde que manda la absolutista familia real, ya que es una prohibición clara de la doctrina wahabí, la
mirada fundamentalista sobre el Islam que impera en el país y que con tanto éxito Riad ha exportado a
todo el mundo.
Lo que se busca, dicen de nuevo sus defensores, "es cuidar a las mujeres porque, si condujeran,
tendrían que destapar sus caras y dejarían sus casas por más tiempo, por lo que correrían peligro". Ya
ni hablamos de tener que discutir -o al menos interactuar- con un hombre en el hipotético caso de que
se produzca un accidente de tránsito. Escasas son las voces -masculinas- que se plantean la posibilidad
de buscar excepciones, como una emergencia médica. Así que las mujeres llevan años lanzando, de
cuando en cuando, ofensivas en redes sociales para intentar hacer mella en las duras cabezas de sus
mandatarios. Son conocidos los vídeos de mujeres conduciendo a escondidas.

En el caso de los viajes, para desplazarse fuera de la ciudad donde reside la mujer debe contar con una
autorización expresa de su marido o tutor legal. En los últimos años, se ha abierto un poco la mano y en
algunos lugares se permite a las mujeres que se hospeden en hoteles sin una carta de un guardián
masculino.

[Link]
saudi_a_23075009/

[Link]
Ser mujer en Arabia Saudita. Notas sobre el Derecho
Islámico*
 

Enrique Bonavides Mateos

La mujer saudí es una ciudadana de primera clase [...]


tiene derechos [...], deberes [...] y responsabilidades
[...] Cuando hablamos sobre el desarrollo global que
nuestro país está experimentando en todos los aspectos,
no podemos ignorar el papel de la mujer saudí [... ] y su
participación en la responsabilidad de este desarrollo.1

'ABDULLAH BIN 'ABDUL 'AZIZ AL SA'UD

En Arabia Saudita, las mujeres son discriminadas en casi todos los aspectos de su vida,
tanto por la tradición como por las leyes. El Estado impone con toda su fuerza y
autoridad la observancia de algunas costumbres y tabúes sociales discriminatorios. Por
ejemplo, en 1990, decenas de mujeres sacaron a la calle sus automóviles en Riad,
como protesta contra la costumbre que les prohibía a las mujeres conducir. En aquel
entonces no era ilegal que las mujeres condujeran, aunque no era permitido por
costumbre y a raíz de la protesta el Ministerio del Interior prohibió oficialmente que lo
hicieran, prohibición que se reflejó en una fatwa.2

Este caso demuestra que sólo tras una manifestación pasó a ser ilegal que las mujeres
condujeran. Se invocó la religión para dar validez legal a un tabú social.
La fatwa, dictada por el difunto Sheik 'Abdulaziz bin 'Abdullah bin Baz, gran mufti del
reino de Arabia Saudita y jefe del Consejo Superior de Ulemas, disponía:

No cabe duda de que tal cosa (conducir) no


está permitida. El que la mujer conduzca
acarrea muchos males y consecuencias
negativas, como por ejemplo que se mezcle
con hombres estando desprevenida. También
origina los funestos pecados debido a los
cuales esto está prohibido. La Ley Pura
prohíbe los actos que conducen a actos
prohibidos y considera que estos actos
intermedios deben también prohibirse. Alá
ordenó a las esposas del Profeta (La Paz sea
con Él) y a las esposas de los creyentes que
permanecieran en sus hogares, vistieran la
hiyab (pañuelo o velo para la cabeza) y no
mostraran sus encantos a hombres que no
sean familiares.
(Al Musnad, Islamic Tatawa, 310; traducción mía)
Actualmente las leyes en Arabia Saudita discriminan a las mujeres en casi todos los
aspectos de la vida, incluida la toma de decisiones, el empleo, la educación y las
relaciones familiares.

Las leyes que regulan el sistema de gobierno, es decir, la Ley Fundamental, la Ley del
Consejo Consultivo y la Ley de Administración Local, todas de 1992, no mencionan
para nada la cuestión de la mujer. No contienen referencia alguna a la discriminación
de la mujer ni a la discriminación por motivos de género, ni siquiera a derechos
humanos tan básicos como el derecho a no ser torturado, a la libertad de reunión o
asociación, a no vivir en condiciones de esclavitud o a la libertad de expresión.

El Código Laboral contiene cláusulas que niegan a la mujer el derecho a elegir, a pesar
de que el artículo 48 dispone:

[...] todos los trabajadores saudíes tienen igual derecho a trabajar en todo el territorio
del Reino sin discriminación.3

Así, la anterior disposición general queda desvirtuada por otras que discriminan a las
mujeres. El artículo 160, por ejemplo, prohíbe emplear a mujeres y menores para
desempeñar tareas "peligrosas", que incluyen el trabajo con maquinaria pesada, el
trabajo en minas, canteras y similares. La filosofía básica de la política educativa del
gobierno es limitar las oportunidades de empleo de la mujer desde la niñez, como
estipula el artículo 153 de la Política Educativa, según el cual uno de los objetivos
fundamentales de la educación de las niñas es:

[... ] prepararlas para dedicarse a labores compatibles con su disposición como


mujeres, como la enseñanza, la enfermería y la medicina.4

La discriminación derivada de la separación entre los sexos está expresada en el


artículo 160 del Código Laboral, que también prohíbe que se mezclen los hombres y las
mujeres en el lugar de trabajo y en sus instalaciones. Igualmente, el artículo 155 de la
Política Educativa prohíbe que se mezclen los niños y las niñas en las diferentes etapas
de su educación, excepto en la guardería y la escuela infantil.

Por otra parte, hay muchas disposiciones en el Código Laboral que son positivas para
la mujer. Los artículos 164 a 171 establecen un permiso de maternidad remunerado,
periodos de descanso para alimentar al recién nacido, la obligación del empleador de
hacerse cargo de los gastos de parto y tratamiento de la mujer; se especifica también
que no puede ser despedida durante el embarazo ni tampoco por enfermedades
posteriores al parto, relacionadas con el embarazo y certificadas médicamente. Sin
embargo, las trabajadoras domésticas, que en su inmensa mayoría son mujeres, están
explícitamente excluidas de la protección que ofrece el Código Laboral bajo su artículo
3.

El derecho familiar es el ámbito en el que hay más desigualdad en cuanto a los


derechos de la mujer frente a los del hombre. Según el derecho familiar saudí, un
hombre no sólo puede casarse con hasta cuatro mujeres si se dan ciertas
circunstancias, sino que puede divorciarse instantáneamente, mientras una mujer debe
demostrar ante los tribunales la existencia de alguna de las causas de divorcio
previamente establecidas: incapacidad para mantenerla, incumplimiento de los
deberes conyugales, crueldad extrema, infidelidad, impotencia, invalidez y abandono
(durante tres años). La presión social para que la mujer no pida el divorcio exacerba
aún más el problema.

Al divorciarse, las mujeres pueden conservar la custodia de los hijos sólo hasta que
éstos cumplen siete años (los niños) y nueve (las niñas). El esposo sólo debe mantener
a la esposa divorciada durante tres meses, transcurridos los cuales ésta debe acudir a
su familia o a la caridad. Cabe mencionar, sin embargo, que, al casarse, el esposo
entrega a su esposa una dote que no puede utilizarse para mantener a la familia.
Cuando se divorcia, la mujer conserva ese dinero, que puede darle cierta seguridad
económica si no puede mantenerse por sí misma.

De igual forma que el derecho de familia no suele, al igual que otros ámbitos legales
en Arabia Saudita, estar codificado, los procedimientos judiciales tampoco están claros.
Por consiguiente, la mujer que desea iniciar los trámites de divorcio no conoce los
pasos a seguir, ni siquiera cómo completar los documentos necesarios.

Tradicionalmente la mujer no suele comparecer ante los tribunales y cuando decide


litigar, la representa uno de sus familiares varones más cercanos, su padre, su tío o su
hermano. La mujer es entregada en matrimonio por su tutor (con el consentimiento de
ella ante dos testigos varones) e igualmente es su tutor quien la ayuda a divorciarse.
En otras palabras, rara vez tiene que tratar con un abogado o directamente con un
tribunal, ya que su tutor la "protege" y protege sus intereses, tanto desde el punto de
vista económico como moral y social. Las mujeres saudíes explican que comparecer
ante un tribunal se considera una vergüenza para la familia. Muchas no luchan por sus
derechos (aunque los conozcan) para no perjudicar la reputación de la familia. No
obstante, las mujeres saudíes pueden compensar las deficiencias del derecho de
familia incluyendo en sus contratos de matrimonio condiciones que protegen su
situación.

Es habitual poner como condición poder trabajar o estudiar después de casarse, o


tener derecho a divorciarse si el marido toma una segunda esposa. En otros aspectos
del derecho familiar la discriminación es patente. Por ejemplo, un hombre saudí puede
casarse con una mujer no musulmana si se trata de una cristiana o judía, pero una
mujer saudí sólo puede casarse con un musulmán. Además, si una sau-dí se casa con
un extranjero, sus hijos deben solicitar la nacionalidad saudí, mientras que si es un
saudí el que se casa con una extranjera, los hijos fruto del matrimonio tienen
automáticamente la nacionalidad. Las restricciones de la libertad de circulación de la
mujer en Arabia Saudita son la base de la negación de otros derechos y, en su forma
más extrema, suponen una forma de reclusión.

Las mujeres viven rodeadas por una red de tradiciones, reglas y fatwas que definen y
limitan sus posibilidades de movimiento. No se les permite salir del país sin permiso
escrito de un familiar varón. Tampoco pueden mostrarse en público sin ir acompañadas
de un mahram, un familiar varón con el que no pueden casarse (por ejemplo, un
hermano o un tío). Hay varias decisiones que rigen el uso de los taxis por las mujeres.
Una fatwa del difunto Sheik 'Abdulaziz bin 'Abdullah bin Baz disponía que una mujer no
puede estar en un lugar público con otra, sino acompañada de un varón mahram (Al
Musnad, Islamic Fatawa, 310).

Desde que nace, al hombre le inculcan la convicción de que la hermana, la esposa y la


hija son propiedad privada. Es importante tener esto en cuenta, porque explica la
conducta del hombre que prohíbe a su esposa visitar a sus padres o le impide
presentarse a un examen con lo que el hombre puede, en nombre de la tradición,
recluirla en su casa.

Debido al cuidado que deben tener las mujeres al comunicarse con hombres que no
son familiares, y al ser los hombres quienes juzgan lo adecuado o inadecuado de sus
conductas, en la práctica la tradición impide que las mujeres participen en la actividad
pública; sin embargo, la mujer saudí accede de forma significativa a la enseñanza
superior. Existen al menos 85 000 mujeres tituladas por las universidades y centros de
enseñanza superior para mujeres del país. Lo curioso es que esta participación en la
educación no se refleja en la población activa. La política del gobierno es educar de
forma diferente a niños y niñas. El artículo 153 de la Política Educativa afirma:

El objetivo de la educación de una niña es darle la adecuada educación islámica que le


permita ser en la vida una buena ama de casa, una esposa ejemplar y una buena
madre [...].

La separación suele implicar que las mujeres se educan en centros de calidad inferior y
tienen menos oportunidades. El artículo 154 de la Política Educativa dispone: "El
Estado es responsable de la educación de las niñas y dispondrá todos los medios
necesarios posibles para cubrir las necesidades de todas las que llegan a la edad
escolar y ofrecerles oportunidades en los tipos de disciplina adecuados a su disposición
como mujeres".

Según las estadísticas de los últimos años, las mujeres representan el 55 por ciento de
los titulados universitarios, 24 poseen el 40 por ciento de la riqueza que está en manos
privadas y son dueñas de 15 000 establecimientos comerciales. Hay 5 000 mujeres en
la Cámara de Comercio. Sin embargo, la tradición prohíbe a las mujeres entrar en el
Ministerio de Comercio, incluso para llevar a cabo las formalidades burocráticas
necesarias para dirigir un negocio. Todos los trámites necesarios lo hace un wakil
shar'iy ["hombre con poder notarial"], que las representa en reuniones y otras
transacciones de negocios. Por consiguiente, aunque las mujeres pueden disfrutar de
muchos derechos económicos, las limitaciones sociales que sufren les impiden ejercer
plenamente estos derechos.

Hay una distinción clara entre propiedad y gestión. Así, una mujer puede ser la
principal accionista de una empresa, pero no se le permite asistir a las reuniones del
consejo de administración, donde debe estar representada por un hombre elegido por
ella, es decir, un representante con poder notarial. Habitualmente las mujeres escogen
a sus hermanos, a otros familiares o a una persona en la que confían. De nuevo, esto
no es tanto una norma escrita de la shari'a ["ley islámica"] como una práctica social.

Las estadísticas recientes que indican que en Arabia Saudita salen de la universidad
más mujeres que hombres no se reflejan en las estadísticas de empleo. Esto se explica
en parte por la falta de libertad de movimiento que sufren las mujeres que desean
trabajar. Para desplazarse en automóvil, el vehículo debe ir conducido por su esposo o
un mahram, o por un chofer, lo cual está por encima de la capacidad económica de
algunas familias.

Todo individuo tiene derecho a la libertad, como proclama el artículo 3 de la


Declaración Universal de Derechos Humanos. El corolario fundamental de este derecho
es la protección contra la detención arbitraria o ilegítima, tal como dispone el artículo 9
de la Declaración. También lo expresa así la Ley Fundamental de Arabia Saudita,
aunque matizadamente. En efecto, su artículo 36 dispone: "El Estado garantiza la
seguridad de todos los ciudadanos y residentes. Nadie tiene derecho a retener, detener
o encarcelar a nadie excepto en virtud de las reglas del sistema".5

Dado que las "reglas del sistema" parecen permitir la detención prácticamente en
cualquier situación, el artículo 36 ofrece escasa protección contra la privación arbitraria
de libertad.

El Comité para la Difusión de la Virtud y la Prevención del Vicio, policía religiosa


conocida como Al Mutawa'een, tiene el mandato de garantizar el cumplimiento estricto
de los códigos de conducta moral establecidos. También es conocida por su brutalidad
(por ejemplo, golpean a quien no reza en los momentos establecidos). Tienen más
libertad para aprehender y detener a las mujeres que a los hombres, porque la
conducta de la mujer está sujeta a más restricciones, y por consiguiente ésta tiene
más probabilidades de comportarse de forma contraria a la moral establecida. Por
ejemplo, las mujeres pueden ser interceptadas, golpeadas y detenidas por vulnerar las
reglas que rigen su forma de vestir al mostrar los tobillos o el rostro.

A pesar de que la ley no permite a las mujeres en Arabia Saudita mezclarse con
hombres que no sean familiares y la tradición no les permite viajar solas o entrar en
organismos oficiales, son hombres quienes las interrogan cuando son detenidas por
alguna circunstancia. Por alguna razón, la prohibición que rige en la sociedad de que
las mujeres estén solas con hombres no se respeta en el sistema de justicia penal. La
indefensión de la mujer en el proceso interrogatorio adquiere aún más importancia si
tenemos en cuenta que el sistema de justicia penal se basa en exceso en la confesión.6

Las mujeres también pueden ser condenadas judicialmente a la flagelación, pena que
se impone por delitos "contra la moral", entre otros. La mujer tiene más probabilidades
de ser fácilmente sospechosa de este tipo de delitos que el hombre.

En Arabia Saudita se aplica la pena de muerte por delitos muy diversos, algunos de
ellos no violentos, como la apostasía, y por ciertos actos sexuales realizados entre
adultos y de mutuo acuerdo, considerados delito por la legislación saudí.

Las autoridades no publican estadísticas sobre el procesamiento de hombres acusados


de agredir a sus esposas. De hecho, el Estado tolera que los hombres castiguen a sus
esposas por desobedecer, aunque se supone que sin causarles dolor ni lesionarlas, y la
impresión general es que la policía en ningún caso mirará favorablemente la denuncia
presentada por una mujer que ha sido golpeada por su marido. El hombre abusa de
ello porque sabe que la mujer no se quejará ante sus familiares, pues es común que la
familia no la ayude, al contrario, suele devolverla al marido, humillada.

En Arabia Saudita no hay ningún centro de refugio para mujeres en peligro de sufrir
abusos o que huyen de ellos. Aunque la violación se castiga con la muerte, la ley y los
procedimientos relativos al procesamiento por este delito no ofrecen justicia ni
reparación a la mujer violada. Para declarar a un hombre culpable de violación es
preciso su confesión o la declaración de cuatro testigos. Dado el carácter de este
delito, es improbable que se cometa delante de cuatro testigos, lo que deja claro el
papel de franca subordinación y dependencia que la mujer guarda frente a la ley en
Arabia Saudita.

 
BIBLIOGRAFÍA

AL MUSNAD, Muhammad Bin Abdul Aziz, Islamic Fatawa Regarding Women, trad.


Majall Al Din Zarabozo, Riad, Dar es Salam Publishers, 1996.         [ Links ]

Código Laboral Saudí, en "Recopilación preparada por la oficina del alto comisionado
por los derechos humanos"
<[Link]
WG6_4_SAU_2_5.PDF> [fecha de consulta: junio, 2004]         [ Links ].

Política Educativa del Reino de Arabia Saudita, en "Observaciones finales del Comité de
los Derechos del Niño: Saudi Arabia"
<[Link] [Link]?OpenDocument>
[fecha de consulta: junio, 2004]         [ Links ].

Notas

* El autor realiza un proyecto acerca de la mujer en el derecho islámico y las presentes


notas son una primera aproximación al tema.

1
 Transmisión de la televisora Al Jazeera del 6 de diciembre de 1999 (Al Jazeera es una
emisora de televisión del gobierno de Qatar. Es el principal canal de noticias del mundo
árabe).

2
 Edicto o mandato religioso o pronunciamiento legal en el Islam, emitido por un
especialista en ley religiosa sobre una cuestión específica.

3
 Código Laboral Saudí. Puede consultarse en: <[Link]
Bodies/UPR/Documents/Session4/SA/[Link].WG6_4_SAU_2_5.PDF> [fecha de
consulta: junio, 2004].

4
 Política Educativa del Reino de Arabia Saudita. Puede consultarse en:
<http: [Link]/tbs/[Link]/(symbol)/[Link]?OpenDocument>
[fecha de consulta: junio, 2004].

5
 Ley Fundamental de Arabia Saudita (Saud. Arabic Basic Law of Government)
<[Link] [fecha de
consulta: junio, 2004].

6
 En Arabia Saudita, una confesión no corroborada puede servir como base de un fallo
condenatorio, incluso en delitos punibles con la muerte o la flagelación.

Información sobre el autor

Enrique Bonavides Mateos. Investigador del Centro de Poética del Instituto de


Investigaciones Filológicas de la UNAM. Profesor titular de las materias de Religión
Griega y Religión Romana en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y jefe del
área del Historia Antigua del Colegio de Historia de la misma Facultad. En 2003 se
publicó su libro El patriarca José y su tiempo. Tiene en preparación tres obras: La
mujer y el derecho islámico, La ética en Cioran y El amor en la Grecia clásica.

[Link]

Derechos humanos en Arabia Saudita


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Joven saudí vistiendo el niqab, velo tradicional islámico.

Los derechos humanos en Arabia Saudita están basados en las leyes religiosas


islámicas bajo el régimen monárquico de la Casa de Saud.1 Arabia Saudita
dispone de un programa “contra-radicalización” cuyo propósito es “combatir la
propagación y la atracción de las ideologías del terrorismo entre la población en
general” e “inculcar los verdaderos valores del Islam, tales como la tolerancia y
la moderación”.2 Esta “tolerancia y moderación” ha sido cuestionada por “The
Baltimore Sun” sobre la base de informes de Amnistía Internacional acerca de Raif
Badawi, el bloguero que recibió una sentencia de 10 años en la cárcel y
1000 latigazos.3
El estricto régimen que gobierna Arabia Saudita fue considerado entre “lo peor de
lo peor” en el informe anual de Freedom House sobre derechos humanos y
políticos del año 2010.4

Índice

 1Tortura
 2Castigos corporales
 3Pena de muerte
 4Trabajadores migrantes
 5Trata de personas
o 5.1Esclavitud sexual
 6Derechos de las mujeres
o 6.1Sistema de tutela masculina
o 6.2Conducción de vehículos
 7Discriminación
 8Libertad de religión y credo
o 8.1”Magia y hechicería”
 9Libertad de prensa y comunicación
 10Libertad política
o 10.1Presos políticos
 11Apátridas
 12Organizaciones de derechos humanos
 13Derechos de LGBT
 14VIH/sida
 15Tratados internacionales
 16Véase también
 17Referencias

Tortura[editar]
La tortura y el maltrato de personas detenidas son hechos comunes, extendidos y
generalmente cometidos con impunidad. 5 Según lo informado, la metodología
incluye golpes, suspensión por las extremidades y privación del sueño. 5 Según
informes, entre las personas sometidas a maltrato se incluyen manifestantes que
fueron mantenidos incomunicados durante días o aún semanas, sin que se
hubieran formulado cargos en su contra ni fueran sometidos a juicio. 5
Las fuerzas policiales y las autoridades de inmigración de Arabia Saudita
rutinariamente cometen abusos contra personas demoradas o detenidas,
especialmente trabajadores de los países del tercer mundo. 6

Castigos corporales[editar]
Arabia Saudita es uno de aproximadamente treinta países en el mundo que
incluye el castigo físico entre sus penalidades legales.7Algunos crímenes menores
como el “desvío sexual” o la embriaguez son castigados con azotes. En los 2000,
se informó sobre mujeres sentenciadas a ser azotadas por causa de adulterio;
realmente, las mujeres eran víctimas de violación, pero como no podían probar
quienes eran los abusadores, fueron consideradas culpables de cometer
adulterio.8 El número de azotes no está claramente determinado por la ley y varía
de acuerdo al criterio de los jueces, oscilando entre decenas de latigazos a varios
cientos, generalmente aplicados en un periodo de semanas o meses. En el 2004,
el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas criticó a Arabia Saudita por las
penas corporales llevadas a cabo bajo la Sharia. Los miembros de la delegación
saudí respondieron defendiendo sus “tradiciones legales”, mantenidas desde el
inicio del Islam, hace 1400 años y rechazaron la interferencia en su sistema
jurídico.
Las cortes continúan imponiendo sentencias de azotes como castigo principal o
adicional para muchos delitos.5 Al menos cinco acusados fueron condenados a
penas que oscilaban entre 1.000 y 2.500 latigazos. 5 El castigo tuvo lugar en
cárceles.5
En el año 2012, el bloguero saudí Raif Badawi fue acusado de apostasía, delito
castigado con la pena capital. Luego de varias revisiones, finalmente en el año
2014 la sentencia se fijó en 1000 latigazos y 10 años de prisión. El castigo se
aplicaría a lo largo de 20 semanas. La primera serie (50) fue aplicada el 9 de
enero de 2015, pero la segunda serie fue aplazada por motivos de problemas
médicos. Este caso fue internacionalmente condenado y puso un considerable
grado de presión sobre el sistema legal saudí. 9
En su Informe 2014/2015, Amnistía Internacional dio a conocer los casos del
defensor de derechos humanos Mikhlif bin Daham al Shammari y de la trabajadora
doméstica filipina Ruth Cosrojas, sobre los cuales también se aplicaron penas de
flagelación.10

Pena de muerte[editar]

Plaza Dira (o Chop Chop Square), Riad. Escenario de ejecuciones públicas.


Arabia Saudita impone la pena capital, en algunos casos mediante decapitación.11
La pena de muerte puede ser impuesta por una amplia gama de delitos 12
incluyendo el asesinato, la violación, el robo a mano armada, el uso reiterado de
drogas, la apostasía,13 el adulterio,14 la brujería o hechicería15 y puede ser
ejecutada mediante decapitación con una espada, 13 lapidación o fusilamiento,14
seguido de crucifixión.15
En el año 2005 hubo 191 ejecuciones, 38 en el año 2006, 153 en el año 2007 y
102 en el año 2008.16 Para el año 2015, el informe de Amnistía Internacional habla
de “decenas”, sin dar precisiones del número exacto de ejecuciones. 17
Un portavoz de National Society for Human Rights (Asociación Nacional de
Derechos Humanos), una organización financiada por el gobierno saudí, expresó
que el número de ejecuciones está aumentando porque los índices de criminalidad
están aumentando, que los presos reciben un trato humanitario y que las
decapitaciones disuaden a la delincuencia, diciendo “Alá, nuestro creador, conoce
mejor lo que es bueno para Su pueblo ... ¿Deberíamos sólo pensar en los
criminales y preservar sus derechos y no pensar en los derechos de los otros?” 18
Algunos casos de condenados a la pena capital llegan al conocimiento de la
prensa internacional debido a sus características particulares. En los últimos
tiempos, tal es, por ejemplo, el caso del jeque Nimr al Nimr, quien inició una
campaña -con un discurso basado en la “no violencia”- solicitando más derechos
para la población chiita, fue detenido en el año 2012, acusado de desobediencia,
instigación popular, alzamiento armado y apoyar a potencias extranjeras y
finalmente sentenciado a muerte en el año 2014. 19 Su sobrino, Ali al-Nimr, fue
arrestado en el año 2012 por delitos cometidos en el 2011, cuando solo tenía 17
años de edad. Amnistía Internacional ha realizado una campaña de acción urgente
para evitar su ejecución que en estos momentos sólo depende de la firma del rey
saudí.2021

Trabajadores migrantes[editar]
Durante el año 2013, las autoridades saudíes intentaron sin éxito regularizar la
situación de trabajadores extranjeros irregulares, con el objeto de mejorar la oferta
laboral para los trabajadores saudíes. Finalmente, en noviembre de 2013, iniciaron
acciones represivas contra los trabajadores migrantes ilegales. Las autoridades
saudíes -en algunos casos, con ayuda de ciudadanos- reunieron a un grupo
numeroso de trabajadores ilegales y los sometieron a castigos físicos. 2223 En
marzo de 2014, desde el Ministerio de Interior, se informó que se habían
deportado más de 370.000 trabajadores migrantes irregulares y que más de
18.000 permanecían encarcelados.24

Trata de personas[editar]
Arabia Saudita es el país de destino de víctimas de la trata de personas con
propósitos de servidumbre involuntaria o explotación sexual. 25
Hombres y mujeres de Bangladesh, India, Sri
Lanka, Nepal, Pakistán, Filipinas, Indonesia, Sudán, Etiopía, Somalia y varios
otros países, viajan voluntariamente a Arabia Saudita como empleados
domésticos y otros trabajos de bajo nivel de calificación, pero algunos
posteriormente enfrentan condiciones laborales de servidumbre cercanas a la
esclavitud.25Las mujeres, principalmente de países de Asia y África son traficadas
hacia Arabia Saudita con fines de explotación sexual; 25 otras son secuestradas y
forzadas a ejercer la prostitución luego de haber escapado de empleadores
abusivos.25
Esclavitud sexual[editar]
Algunos hombres saudíes también han contraído legalmente "matrimonios
temporales" en países como Mauritania, Yemen e Indonesia, como un medio
mediante el cual explotar a trabajadoras migrantes. 25 En dichos países, se les
hace creer que están contrayendo seriamente matrimonio a niñas de tan solo siete
años de edad, pero a su llegada a Arabia Saudita se convierten posteriormente en
esclavas sexuales de sus maridos, se ven obligadas a realizar trabajos domésticos
y, en algunos casos, son forzadas a ejercer la prostitución. 25
Muchas mujeres norteamericanas que han contraído matrimonio con ciudadanos
saudíes son sujetas a esclavitud, de modo tal que el marido tiene sobre ellas todos
los derechos y atribuciones que otorga la “propiedad”. 25 Una vez fuera de su país,
estas mujeres no disponen normalmente de las garantías dadas por las leyes o
por las decisiones judiciales.26

Derechos de las mujeres[editar]


Las mujeres saudíes enfrentan discriminación en muchos aspectos de su vida, por
ejemplo, en el sistema de justicia. Por razones sociales, las mujeres sólo
representan el 5 % de la fuerza de trabajo en Arabia Saudita, 27 el porcentaje más
bajo del mundo.
El trato de las mujeres ha sido caracterizado como “segregación sexual”28 y
"apartheid de género".29
La puesta en marcha de una resolución del gobierno que apoyaba la ampliación
de oportunidades laborales para las mujeres, encontró resistencias en el propio
Ministerio de Trabajo,30 en la policía religiosa,31 y en la población masculina en
general.32
En muchas partes de Arabia Saudita se cree que el lugar de la mujer es el hogar,
cuidando a su esposo y familia, a pesar de lo cual hay algunas mujeres exitosas y
alguna de ellas sostienen económicamente a la familia, en lugar del propio marido.
Más aún, existe también cierta forma de segregación al interior de los propios
hogares, tales como diferentes entradas para hombres y mujeres. 33
Los derechos de las mujeres son el núcleo de los pedidos de reforma en Arabia
Saudita, pedidos que están desafiando el estatus quo político del reino. 33 Grupos
femeninos locales e internacionales presionan también a los gobiernos en busca
de respuestas, aprovechando el hecho de que algunos gobernantes están
dispuestos a proyectar una imagen más progresista hacia Occidente.
La presencia en esos grupos de poderosas empresarias -todavía una imagen rara
allí- ayuda a que sean escuchadas.34 Con anterioridad a 2008, a las mujeres no se
les permitía entrar en los hoteles o apartamentos amueblados sin un
acompañante, carabina o “mahram”.
A partir del Decreto Real del año 2008, la presentación de su documento de
identidad es el único requerimiento exigido a las mujeres para su ingreso a un
hotel. Del mismo modo que en el caso de cualquier otra persona, el hotel debe dar
aviso a la comisaría de policía más cercana informando los datos de la reserva y
el tiempo previsto para la estadía.35 En abril de 2010, se emitió una nueva tarjeta
de identidad opcional para mujeres, que les permite viajar entre los países árabes
del Golfo. Las tarjetas incluyen GPS de seguimiento, las huellas dactilares y las
características de la titular, con lo que resultan difíciles de falsificar. Las mujeres
no necesitan autorización masculina para solicitar este documento, pero
efectivamente la necesitan para viajar al extranjero. 36 Sus defensores argumentan
que las nuevas tarjetas de identidad femeninas permiten a las mujeres llevar a
cabo sus actividades con facilidad y evitar falsificaciones cometidas a su nombre.
Los detractores arguyen que mediante el GPS el marido controla dónde está su
mujer.
Las mujeres pudieron participar por primera vez en la Asamblea Consultiva de
Arabia Saudita en el año 2013, ocupando 30 escaños. 37 Más aún, ese año tres
mujeres fueron nombradas para ocupar los cargos de vicepresidentas de tres
comisiones. La Dra. Thurayya Obeid fue nombrada vicepresidenta del Comité de
Derechos Humanos, la Dra. Zainab Abu Talib vicepresidenta del Comité de
Información y Cultura y la Dra. Lubna Al-Ansari vicepresidenta del Comité de
Salud y Medio Ambiente.37
En el año 2013, la Dirección General de Pasaportes permitió a las mujeres
saudíes casadas con extranjeros patrocinar a sus hijos, para que los niños puedan
tener permisos de residencia (iqamas) con sus madres nombradas como
patrocinadoras y tengan el derecho de trabajar en el sector privado en Arabia
Saudita, en tanto permanezcan bajo el patrocinio de sus madres. Además,
permitió que una madre pueda traer de vuelta a sus hijos desde el extranjero a
Arabia Saudita, si los hijos no tienen antecedentes penales. Los hombres
extranjeros casados con mujeres saudíes también tienen garantizado el derecho a
trabajar en el sector privado de Arabia Saudita, mientras permanezcan bajo el
patrocinio de su esposa saudí, con la condición de que en el título en su permiso
de residencia (iqamas) esté escrito "marido de una esposa saudí” y que tengan un
pasaporte válido que les permita regresar a sus hogares en cualquier momento. 38
De todos modos, las mujeres saudíes casadas con extranjeros aún enfrentan
dificultades para transferir su nacionalidad a sus hijos.
También en el año 2013, se registró la primera abogada en la historia de Arabia
Saudita.39
De acuerdo con “The CIA World Factbook”, el 82,2% de las mujeres saben leer y
escribir, en comparación con el 90,8% de alfabetización en los hombres. 40
En Arabia Saudita parece haber un cierto grado de indefinición en la aplicación de
las leyes y normativas, tanto formales como informales, cuando dicha aplicación
involucra a mujeres.41
Sistema de tutela masculina[editar]
Arabia Saudita mantiene en vigencia el sistema de tutela masculina, mediante el
cual, las mujeres no gozan del derecho de tomar decisiones acerca de aspectos
de su vida, tales como los relacionados con la educación, la salud, el desarrollo de
actividades comerciales, la realización de viajes, el trabajo, la adquisición de
ciertos bienes o aún la realización de trámites ante organismos públicos o
privados. Estas decisiones deben ser tomadas por el hombre bajo cuya tutela se
encuentran: padre, esposo, hermano o, incluso, hijo. 42
Diversas organizaciones e instituciones internacionales de derechos humanos
reiteran sus reclamos en relación con el sistema de tutela masculina, que
representa una clara discriminación y subsume a las mujeres en cuanto al ejercicio
de derechos elementales, a situaciones similares a las que legalmente
corresponden a menores de edad o incapaces, que, justificadamente, requieren la
presencia de un tutor.43
Conducción de vehículos[editar]
Arabia Saudita era el único país del mundo donde las mujeres no tenían permitido
conducir vehículos automotores.44 La prohibición no estaba incluida en las leyes y
estatutos sino que surgió de las disposiciones informales impuestas por los
clérigos musulmanes conservadores, también conocidas como “fetua”,45 cuyo
objetivo es mantener las restrictivas tradiciones islámicas relativas a las
diferencias de género. Estos puntos de vista pueden variar con el paso del
tiempo. 46En el año 1990, 47 mujeres saudíes condujeron automóviles por las
calles de Riad en protesta contra la prohibición. Esta protesta fue sancionada con
posterioridad. "A todas las conductoras y sus maridos, se les prohibió viajar al
extranjero durante un año. Las mujeres que tenían puestos de trabajo estatales
fueron despedidas. Y desde cientos de púlpitos de mezquitas, fueron acusadas
una a una por su nombre, como mujeres inmorales que destruirían la sociedad
saudí."47
Las mujeres se quejaban de que "no podemos movernos sin un hombre." 45
Muchas no podían pagar chóferes, y los pocos autobuses que operan en las
ciudades y pueblos de todo el Reino lo hacen al azar. 44 En 2013, las mujeres
comenzaron una campaña para desafiar la prohibición de conducir, que debería
tener su manifestación el 26 de octubre de 2013. Sin embargo, el 23 de octubre,
en una "poco frecuente y explícita reafirmación de la prohibición", el portavoz del
Ministerio del Interior general Mansur al-Turki advirtió: "Es conocido que las
mujeres en Arabia Saudita tienen prohibido conducir y las leyes se aplicarán a las
infractoras y a aquellos que demuestren su apoyo”.48 En diciembre de 2014, dos
mujeres fueron detenidas y condenadas a casi un mes de prisión por desafiar la
prohibición de conducir.49
Las mujeres tienen permitido viajar en avión, pero deben ser conducidas al
aeropuerto por un chófer masculino.50
Una mujer saudí que trabajaba en el vecino Emiratos Árabes Unidos, fue
arrestada mientras intentaba entrar en Arabia Saudita. Los oficiales de la frontera
retuvieron su pasaporte y se vio obligada a esperar en el límite saudí-EAU sin
agua ni comida. Ella afirmaba que su licencia de conducir de EAU es válida en
todos los países del golfo, pero las autoridades de la frontera saudí se negaron a
reconocer su legitimidad.5152
El Informe anual 2014/2015 de Amnistía Internacional da cuenta de dos casos de
estas características, aportando los nombres de las mujeres afectadas: Loujain Al-
Hathloul y Mayssa al Amoudi.53
La prohibición que pesaba sobre las mujeres fue eliminada el 24 de junio de 2018,
junto con otras disposiciones para congraciarse con la comunidad internacional,
permitiendo también desde entonces que las mujeres puedan asistir como
espectadoras en los estadios y en el cine, si bien separadas de los hombres
ocupando zonas específicas para ellas.54

Discriminación[editar]
El gobierno actual de Arabia Saudita con frecuencia ha sido calificado como activo
opresor de los musulmanes chiitas, a causa de su adscripción a la ideología
Wahabbi que se opone a la fe chiita.55
En el año 1988, Abd al-Aziz ibn Baz, el principal líder religioso del país, por medio
de fatwas aprobadas, acusó a los chiíes de apóstatas. Otra de Abdullah Ibn
Jibreen, miembro del Consejo Superior de Ulemas dice:
”Algunas personas dicen que los rechazantes (Rafidha, es decir, los chiítas) son
musulmanes porque creen en Dios y su profeta, oran y ayunan. Pero yo digo que
son herejes. Ellos son el enemigo más feroz de los musulmanes, que deben tener
cuidado con sus complots. Deberían ser boicoteados y expulsados para que los
musulmanes eviten su maldad”56
Según el catedrático Vali Nasr, la prédica de Abdullah Ibn Jibreen en cuanto a su
odio a la minoría chiita, se reiteró en la literatura religiosa Wahhabi hasta el año
2002.
En el año 2009, el informe de Human Rights Watch señalaba que los ciudadanos
chiitas en Arabia Saudita enfrentaban “discriminación sistemática en religión,
educación, justicia y empleo”.57 Concluido el año 2014, la situación no presentaba
mejoras sustanciales.58
Arabia Saudita no tiene ministros del gabinete, alcaldes o jefes de policía chiitas, a
diferencia de otros países con considerables poblaciones chiitas, por
ejemplo Irak y Líbano. Se mantiene a los ciudadanos chiitas fuera de "trabajos
críticos" en las fuerzas armadas y los servicios de seguridad y ni una sola de las
trescientas escuelas de niñas chiitas en la Provincia Oriental tiene una directora
perteneciente a esta minoría.
El columnista paquistaní Mohammad Taqi ha escrito que "el régimen saudí es
también muy consciente de que, en el análisis final, los agravios chiítas ... derivan
de privaciones socioeconómicas, como resultado de la represión religiosa y la
marginación política rayana en el apartheid".59
Al dar su testimonio ante el "Cónclave de Derechos Humanos del Congreso de
[Link]." ("Tom Lantos Human Rights Commission"), Ali al-Ahmed, analista saudí
especializado en temas políticos y relaciones internacionales de los países del
golfo y ex Director del Instituto de Asuntos del Golfo, declaró:
Arabia Saudita es un claro ejemplo de apartheid religioso. Las instituciones
religiosas desde los clérigos del gobierno a los jueces, a los planes de estudios
religiosos, y todas las instrucciones religiosas en los medios de comunicación se
limitan a la comprensión wahabí del Islam, a la cual se adhiere menos del 40% de
la población. El gobierno saudí comunizó el Islam, monopolizando ambos
pensamientos y prácticas religiosas. El Islam wahabí es impuesto y aplicado a
todos los saudíes, independientemente de sus orientaciones religiosas. La secta
wahabí no tolera otras creencias religiosas o ideológicas, musulmanas o no.
Todos los símbolos religiosos de los musulmanes, cristianos, judíos y otros
creyentes están prohibidos. La embajada saudí en Washington es un ejemplo vivo
de apartheid religioso. En sus 50 años, no ha habido un solo diplomático
musulmán no sunita en la embajada. La sede de la “Imam Mohamed Bin Saud
University” en Fairfax (Virginia) instruye a sus alumnos que el Islam chiita es una
conspiración judía.”60

Ubicación de la Provincia Oriental, en Arabia Saudita.

En noviembre de 2014 en la localidad de al-Dalwah, en la provincia oriental de Al-


Ahsa, tres hombres armados y enmascarados desconocidos abrieron fuego en
una Husseiniya, o centro religioso chiita, matando a ocho personas e hiriendo a
otras decenas.61
Mientras el gobierno, los medios de comunicación y las autoridades religiosas
oficiales condenaban enérgicamente el ataque, un puñado de artículos en la
prensa saudí argumentaron que el ataque "no había surgido de la nada", que en el
reino había incitación anti-chiita impulsada por el "establishment religioso,
predicadores e incluso profesores universitarios … y que esto estaba en
aumento".62
El gobierno saudí ha negado a profesores y estudiantes chiitas la autorización
para disponer de un día libre en la escuela para participar de las actividades del
día de Ashura, uno de las fechas religiosas más importantes para los musulmanes
chiitas, que conmemora el martirio de Husayn ibn Ali, nieto de Mahoma.63 En
2009, durante los comienzos de la conmemoración del día de Ashura, los líderes
religiosos y comunitarios chiitas fueron arrestados por sus manifestaciones contra
el gobierno y los wahabíes.
Los chiitas no tienen permitida la construcción de mezquitas y otros centros
religiosos. En la ciudad oriental de Al-Khobar, cuya población es
predominantemente chiita, las mezquitas y centros de oración fueron cerrados por
algún tiempo a partir de julio de 2008 debido a las actividades políticas, pero
fueron reabiertos pasado un tiempo. A septiembre de 2009, existían 81 mezquitas
chiitas en Al Khobar.61 La policía religiosa saudita ordena los creyentes y todas las
personas que se encuentren en los edificios públicos durante las horas de oración,
detengan lo que están haciendo para rezar. Debido a que hay pequeñas
diferencias entre la forma y los tiempos de oración entre chiitas y sunitas, los
chiitas se ven obligados a rezar al modo sunita o bien a interrumpir el trabajo.
En el año 2009 un grupo de chiitas que se dirigían a La Meca a realizar la
peregrinación hajj (uno de los cinco pilares del Islam que todos los musulmanes
sanos deben realizar por lo menos una vez en la vida), fueron detenidos por la
policía religiosa saudita debido a su supuesta participación en una protesta contra
el Gobierno.61 Un peregrino de quince años de edad, recibió un disparo en el
pecho y un desconocido apuñaló a un jeque chiita. 61
La policía religiosa arrestó a mujeres chiitas en la Provincia Oriental por asuntos
triviales, como la organización de clases de estudios coránicos y venta de ropa
para ceremonias religiosas. Estas mujeres fueron acusadas de estar involucradas
en actividades políticas no permitidas en el Reino de Arabia Saudita. 61
Los peregrinos chiitas van al cementerio Jannat Al Baqi (en Medina),
principalmente para visitar las sepulturas de Fátima az-Zahra (hija del Profeta) y
“Ahl al-Bayt” (en el sentido “Familiares del Profeta”) que están enterrados allí, pero
no realizan ninguna visita a otros grandes Sahabas (“personas cercanas al
Profeta”) del Islam. Se produjeron muchos incidentes debido a que los chiitas no
respetan todas las normas del lugar, lo que suele dar como resultado arrestos o
detenciones, normalmente muy breves. Los chiitas y algunas otras ramas del
islamismo como los Hanafíes, Barelvíes o ismaelitas suelen rezar cerca de las
tumbas de Ahl al-Bayt, pero en el movimiento wahabí este acto es considerado
como Shirk, equivalente a idolatría, es decir una conducta herética. En Arabia
Saudita, la mayoría sunita que representa la rama del islam llamada wahabismo,
(de la cual forma parte la familia real) no permite prácticas como orar cerca de las
tumbas de Ahl al-Bayt, en Jannat Al Baqi.
El material religioso de la rama Wahabi es la base de la mayor parte de los textos
educativos en Arabia Saudita. Desde temprana edad, se les enseña a los niños
que los chiitas no son musulmanes y que el chiismo es una conspiración urdida
por los judíos, por lo cual, los chiitas merecen la muerte. 64 Estudiosos wahabíes
vinculados al gobierno, como Abdulqader Shaibat al-Hamd, han proclamado en la
radio estatal que los musulmanes sunitas no deben "comer su comida, casarse
con ellos, o enterrar a sus muertos en los cementerios". 64
El gobierno ha restringido los nombres que los chiitas pueden elegir para sus hijos
en un intento de disuadirlos de mostrar su identidad. Los libros de texto sauditas
son hostiles al chiismo, a menudo caracterizando esa creencia como una forma de
herejía peor que el cristianismo y el judaísmo.5565
Las actitudes discriminatorias anti-chiitas están arraigadas desde una edad
temprana y se transmiten de generación en generación. Este prejuicio se
encuentra no sólo en los libros de texto sino también en los maestros y profesores
y aún en los claustros universitarios.64 A menudo, maestros wahabíes al frente a
una clase llena de jóvenes escolares, dicen que los chiitas son herejes. 5565 Los
maestros que proclaman que los chiitas son ateos y merecen la muerte no han
enfrentado ninguna consecuencia por sus actos, o apenas han recibido alguna
penalización.64 En un seminario acerca de Internet, que tuvo lugar en la Ciudad de
la Ciencia y Tecnología Rey Abdulaziz, el profesor Dr. Bader Hmood Albader
explicó los beneficios de internet para la sociedad, pero al mismo tiempo señaló
que había muchos sitios web chiitas proclamando ser sitios web de musulmanes,
lo que era necesario detener.64
En la esfera laboral saudita existe también un alto grado de discriminación. Los
chiitas no pueden ser maestros o profesores en temas religiosos, siendo estas
materias casi la mitad del contenido de los cursos de la educación secundaria. 64
Los chiitas no pueden tener cargos directivos en escuelas. 64 Algunos chiitas se
han convertido en profesores universitarios, pero a menudo enfrentan
discriminación tanto por parte de estudiantes como de otros colegas profesores. 64
Los chiitas son descalificados como testigos en los tribunales, debido a que las
autoridades saudíes sunitas citan la práctica chiita de la “Taqiyya”, según la cual
está permitido mentir en situaciones de temor o de riesgo significativo de
persecución. Además, los chiitas no pueden ser jueces de tribunales ordinarios,
tienen vedado el ingreso a las academias militares, 61 los puestos gubernamentales
o de seguridad de alto rango y no pueden ser pilotos de líneas aéreas de Arabia
Saudita.66
Amir Taheri, autor conservador de origen iraní focalizado en asuntos de Oriente
Medio, cita a un hombre de negocios chiita de Dhahran que expresa: ”No es
normal que en este reino no haya chiitas oficiales del ejército, ministros,
gobernadores, alcaldes o embajadores. Esta forma de apartheid religioso es tan
intolerable como el apartheid basado en la raza". 67
Human Rights Watch informa que los chiitas quieren ser tratados como iguales y
desean no sufrir discriminación. Sin embargo, la minoría chiita sigue marginada en
gran medida. 61

Libertad de religión y credo[editar]


Artículo principal: Libertad religiosa en Arabia Saudita

Una señal de tránsito indica la restricción de ingreso a La Meca para los no musulmanes

La legislación de Arabia Saudita no reconoce la libertad religiosa. La práctica


pública de credos no musulmanes está prohibida de modo específico. 68 Ninguna
ley requiere específicamente que los ciudadanos sean musulmanes, pero el
artículo 12.4 de la Ley de Naturalización exige a los solicitantes que den fe de su
afiliación religiosa y el artículo 14.1 de la misma ley exige a los solicitantes obtener
un certificado avalado por su clérigo local. 69 El Gobierno ha declarado que el
Corán y la Sunna (tradición) del Profeta Mahoma son la Constitución nacional. Ni
el Gobierno ni la sociedad en general, acepta el concepto de separación de la
religión y el estado y en la realidad tal separación no existe. El sistema legal se
basa en la sharia (ley islámica), con tribunales que fundamentan sus juicios en
gran medida en un código derivado del Corán y la Sunna. Según Human Rights
Watch, Arabia Saudita "discrimina sistemáticamente a sus minorías religiosas
musulmanas, en particular, los chiitas y los ismaelitas",, 70 pero el Gobierno permite
a musulmanes chiitas utilizar su propia tradición jurídica para juzgar casos no
criminales al interior de su comunidad. 69
Otras minorías religiosas, tales como cristianos o judíos, también son víctimas de
discriminación y agresiones producto de su creencia religiosa. La práctica abierta
religiosa de los no musulmanes, incluyendo la distribución de materiales religiosos
como la Biblia, es ilegal. En diciembre de 2012, la policía religiosa saudí detuvo a
más de 41 personas después de asaltar una vivienda en la provincia de saudita de
al-Jouf. Fueron acusados de "conspirar para celebrar la Navidad", según un
comunicado fechado el 26 de diciembre publicado por las fuerzas policiales. 71
El 26 de diciembre de 2013, el Consejo de Derechos Humanos de la Asamblea
General de Naciones Unidas publicó el Informe del Grupo de Trabajo sobre el
Examen Periódico Universal, correspondiente a Arabia Saudita. En dicho informe,
el representante de Arabia Saudita afirmó que las leyes de su país condenan la
discriminación religiosa.72 Afirmó además que siendo el Islam la norma suprema
del reino y dado que la sharia prohíbe las acciones de discriminación religiosa,
consideraba que la implementación de tales normas por parte de las autoridades
no representaba violación alguna de los derechos de las minorías. 73
En el mismo informe se incluyen las expresiones de representantes de 5 países
respecto del tema, entre otras relacionadas con otros aspectos de la
deliberación.74
Estas conclusiones o recomendaciones, según aclara el mismo informe, deben
entenderse como la posición de cada país y no la del cuerpo en su conjunto, no
obstante lo cual, parecen resumir la preocupación de varios países por la
vulneración o violación de derechos a la libertad de culto en Arabia Saudita.
”Magia y hechicería”[editar]
Según Sarah Leah Whitson, directora para Oriente Medio de Human Rights
Watch en 2009, "los jueces saudíes han castigado duramente a 'brujas' confesas
por lo que, en el peor de los casos, parece ser fraude, pero bien pueden haber
sido actos inofensivos."75 En 2009, el "Comité para la Promoción de la Virtud y la
Prevención del Vicio", o “policía religiosa” de Arabia Saudita estableció una
"Unidad Anti-Brujería" especial para educar al público, investigar y combatir la
brujería.76
Entre las personas ejecutadas en Arabia Saudita por el delito de “magia y
hechicería” -y a menudo por otros delitos- se cuentan Mustafa Ibrahim,
farmacéutico egipcio decapitado en Riad en 2007; Muree bin Ali bin Issa al-Asiri,
se hallaron talismanes en su poder y fue ejecutado en la región de Najran en junio
de 2012; Amina bin Salem Nasser, ejecutada en diciembre de 2011 en Al Jawf;77
Abdul Hamid Bin Hussain Bin Moustafa al-Fakki, un trabajador migrante sudanés
ejecutado en un estacionamiento de autos en Medina el 20 de septiembre de
2011;787980y Mohammed bin Bakr al-Alawi, ciudadano saudí ejecutado en agosto de
2014 en Al Jawf.81
Muchos condenados por el delito de magia reciben castigos menores como azotes
o prisión. En 2011, la "Unidad Anti-Brujería" procesó más de 586 casos por delitos
de magia. 82 En 2012 hubo 215 arrestos realizados este delito. 83 La mayor parte de
estos procesados son trabajadores domésticos extranjeros procedentes de África
e Indonesia.82 Los trabajadores domésticos extranjeros, que traen sus costumbres
religiosas o sus tradiciones populares, son afectados de un modo
desproporcionado por la campaña contra la brujería acuerdo con los
investigadores Adam Coogle y Cristoph Wilcke de Human Rights Watch. Las
autoridades sauditas consideran que ciertas prácticas de la cultura popular son
"una especie de hechicería o brujería" 7682 y como la creencia en la brujería esta
generalizada, los empleadores saudíes la pueden invocar como argumento de
defensa en los tribunales de la Sharia, cuando los trabajadores se quejan de
maltrato.84 Human Rights Watch considera que la condena del ciudadano sirio,
Abd al-Karim al-Naqshbandi Mara'I, ejecutado en 1996 por el delito de práctica de
obras de magia y hechicería y la posesión de una colección de libros politeístas y
supersticiosos fue realmente el resultado de una disputa con su empleador, el
príncipe Salman bin Saud bin Abd al`Aziz, sobrino del rey Fahd. 8586
Ali Hussain Sibat, un ciudadano libanés conductor de un programa de televisión de
adivinación y predicciones muy popular, fue arrestado en un viaje a Arabia Saudita
en el año 2008, sentenciado a muerte y finalmente liberado en algún momento
entre 2011 y 2012.87 El caso fue ampliamente difundido en la prensa internacional.

Libertad de prensa y comunicación[editar]


Los medios de comunicación de audio, video o prensa escrita, incluida televisión,
radiodifusión y recepción de internet reciben una fuerte censura por parte del
gobierno saudita a los efectos de prevenir la difusión de contenidos de oposición
política o de cualquier naturaleza que en opinión de las autoridades resulte
ofensivo a la cultura wahabí o a la moral islámica. 88
En diciembre de 2007, el conocido bloguero y analista político saudita Fouad al-
Farhan fue encarcelado por publicar comentarios críticos a figuras empresarias,
religiosas y mediáticas, lo que significó que el gobierno intensificara su políticas de
censura a internet al interior de sus fronteras. 89 Finalmente, fue liberado el 26 de
abril de 2008.90
Las redes sociales están cada vez más bajo el escrutinio del gobierno, que busca
hacer frente a los temas "prohibidos".91
En 2010 un hombre saudí fue multado y se lo condenó con un tiempo de cárcel
por su producción de un vídeo sexualmente sugestivo publicado en YouTube. Ese
mismo año, otro hombre también fue encarcelado y condenado a pagar una multa
por jactarse de su vida sexual en un programa televisivo. 92
“D+Z”, una revista dedicada a temas de desarrollo, informa de que cientos de
personas fueron detenidas con el objeto de limitar su libertad de expresión.
Muchos de estos individuos fueron detenidos sin juicio y en secreto. También se
constató que la tortura de esos prisioneros fue frecuente. 93
El caso de Raif Badawi, fundador y editor de un sitio web dedicado a la discusión
de temas religiosos -comentado anteriormente- resulta un claro ejemplo de las
consecuencias derivadas del ejercicio de la libertad de expresión.
El novelista saudí y analista político Turki al-Hamad fue arrestado el 24 de
diciembre de 2012 después de una serie de tuits sobre religión y otros temas. La
detención fue ordenada por el ministro del Interior, el príncipe saudita Mohammed
bin Nayef, sin embargo los cargos contra al-Hamad no fueron dados a conocer. 94
Posteriormente, al-Hamad fue liberado. 95
En julio de 2015, Waleed Abu-al Khair, destacado abogado de derechos humanos,
fundador de Monitor de Derechos Humanos en Arabia Saudita y beneficiario
del Premio Olof Palme del año 2012 por acciones vinculadas a los derechos
humanos, fue sentenciado a 15 años de prisión por un tribunal penal especial en
Riad por el cargo de "ofensas". 49
En el informe publicado por el Consejo de Derechos Humanos de la Asamblea
General de Naciones Unidas el 26 de diciembre de 2013, titulado "Informe del
Grupo de Trabajo sobre el Examen Periódico Universal", correspondiente a Arabia
Saudita, el representante del reino afirmó la relatividad de los derechos vinculados
a la libertad de expresión.96

Libertad política[editar]
La década de 1990 marcó un período de paulatina liberalización política en el
reino, a partir de la creación de una constitución escrita y de la institución de
asesoramiento Asamblea Consultiva de Arabia Saudita. Esta Asamblea está
constituida por eruditos y profesionales sauditas que disponen de autorización
para aconsejar al rey.
Algunos líderes políticos disidentes fueron liberados de prisión, después de haber
aceptado disolver sus partidos políticos. En el año 2005, se permitió que los
ciudadanos varones adultos votaran en elecciones por algunos cargos
municipales. Se han postergado indefinidamente los planes para elecciones
futuras que pudieran incluir a las mujeres adultas.
Los sindicatos también están prohibidos, pero el gobierno ha otorgado permiso a
los ciudadanos saudíes para formar algunas sociedades privadas, autorizadas a
realizar ciertas tareas humanitarias.97
Están prohibidas las manifestaciones o cualquier acto público organizado por
disidentes políticos. En abril de 2011, el reino dictaminó que constituye delito la
publicación de cualquier crítica que dañe la reputación de líderes gubernamentales
o religiosos, o que perjudique los intereses del Estado. 98
A fines de septiembre de 2015, se realizó en [Link]. una reunión de más de 100
líderes mundiales, con el objeto de discutir la aplicación en cada país de la
Resolución 2178 de la ONU, mediante la cual se establecían las pautas
internacionales para la lucha contra combatientes terroristas. Dado que cada país
firmante de dicha resolución tenía amplio margen de actuación, se encontró que
con frecuencia sucedían, o era posible que sucediera, abusos a los derechos
humanos. Arabia Saudita, mediante su ley y decretos antiterroristas del 2014,
castigaba como acto terrorista prácticamente cualquier expresión o actuación de
disidencia política.99
Presos políticos[editar]
Los disidentes han sido detenidos como presos políticos durante las últimas tres
décadas.100 Las protestas y las sentadas en demanda de la liberación de los
presos políticos tuvieron lugar durante las protestas saudíes del 2011-2012 en
muchas ciudades de Arabia Saudita.101102103104105
Las fuerzas de seguridad reprimieron con disparos al aire una protesta frente a
la prisión de Al-Ha'ir el 19 de agosto de 2012.106Las estimaciones realizadas en el
año 2012 del número de prisioneros políticos encarcelados en la prisión
de Mabahith variaron entre cero, según la opinión del Ministro del Interior 102107 y 30
mil según la “Comisión Islámica de Derechos Humanos”, 100 con base en el Reino
Unido y la BBC.108
Apátridas[editar]
Se estima que hay 70.000 personas apátridas en Arabia Saudita, también
conocidas como Bidunes.109 Esta situación se debe, en parte, a que la legislación
impide que las mujeres transmitan su nacionalidad a sus hijos. 110
En los últimos años, Arabia Saudita, entre varios otros países de la península
arábiga, ha realizado mejoras, si bien no sustanciales, en sus políticas vinculadas
a la nacionalidad. Arabia Saudita ha incorporado a su legislación algunas normas
para facilitar la nacionalización de personas extranjeras que hayan brindado
servicios al reino. Estas normas, sin embargo, parecen orientarse a la situación de
técnicos o profesionales, requeridos para el desarrollo de actividades en el marco
del crecimiento económico del país. Resulta poco probable que grupos
vulnerables de personas indocumentadas se vean beneficiados por estas
disposiciones. 111

Organizaciones de derechos humanos[editar]


El “Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en la Península Arábiga” es
una organización de derechos humanos que comenzó a funcionar en Arabia
Saudita en el año 1992.112113
La “Primera Sociedad de Derechos Humanos”, ONG fundada en el año 2002,
continúa desarrollando su actividad de modo informal dado que hasta el momento
no ha obtenido su licencia oficial.114
En el año 2004 fue creada la “Sociedad Nacional para los Derechos Humanos”,
vinculada al gobierno de Arabia Saudita. 115116 La mayoría de los miembros de su
comisión directiva pertenecen al “establishment religioso y político”, según
palabras de John R. Bradley, escritor y periodista británico especializado en temas
de Medio Oriente.117
La “Asociación para la Protección y Defensa de los Derechos de la Mujer en
Arabia Saudita” fue fundada en el año 2007 y aún no fue reconocida
oficialmente.118
La “Asociación Saudí de Derechos Civiles y Políticos” (ACPRA) fue creada en el
año 2009.119 Uno de sus fundadores, Mohammed Saleh al-Bejadi fue arrestado
arbitrariamente por la agencia de seguridad interna (Mabahith) el 21 de marzo de
2011, en el marco de las protestas que se desarrollaron en Arabia Saudita en el
año 2011.120121Al-Bejadi fue acusado en agosto de 2011 por “insurrección contra el
soberano, instigar manifestaciones, y hablar con los medios de comunicación
extranjeros”.122 Otro co-fundador, Mohammad Fahad al-Qahtani, fue acusado en
junio de 2012 por sus actividades vinculadas a los derechos humanos. 123124 Al
finalizar el año 2014, más de una decena de miembros de la organización
permanecían sometidos a prisión o enfrentando situaciones judiciales. 125
Dieciséis personas que trataron de crear una organización de derechos humanos
en 2007 fueron detenidas en febrero de 2007, acusadas en agosto de 2010 y
condenadas el 22 de noviembre de 2011 por "formación de una [organización]
secreta, intento de hacerse con el poder, incitación contra el Rey, financiamiento
del terrorismo y lavado de dinero" y condenado por el Tribunal Penal
Especializado de 5-30 años de prisión, seguidos de prohibición de viajar. 126 Los
acusados apelaron la sentencia el 22 de enero de 2012. 127
La “Sociedad para el Desarrollo y el Cambio” fue creada en septiembre de 2011 128
y trabaja por la igualdad de derechos de los chiitas en la Provincia Oriental129 La
organización demanda por la constitución y las elecciones legislativas para la
Provincia Oriental.130
Las organizaciones de derechos humanos internacionalmente reconocidas sufren
impedimentos para desarrollar sus acciones, a raíz de las prohibiciones y
restricciones de las leyes vigentes en el reino.131

Derechos de LGBT[editar]
Artículo principal: Homosexualidad en Arabia Saudita

Arabia Saudita no reconoce los derechos del colectivo LGBT.


La homosexualidad es con frecuencia un tema tabú en la sociedad saudí y está
castigada con penas de prisión, castigo corporal e incluso pena capital.
La transexualidad se asocia generalmente con la homosexualidad.
La Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA, por sus siglas en
inglés)132 informa que en el reino de Arabia Saudita no está reconocido ninguno de
los derechos vinculados a sus reclamos específicos y constituyen delitos penados
por la ley las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y el travestismo,
por ejemplo.133
La posición de las autoridades de Arabia Saudita respecto de los derechos de la
comunidad LGBT parece no sufrir cambios con el correr del tiempo y aún parece
extenderse y reafirmarse, según surge de las declaraciones de Faisal bin Hasan
Trad, representante de Arabia Saudita en la ONU. 134

VIH/sida[editar]
Por ley, todos los ciudadanos saudíes que están infectados con el VIH o el sida
tienen derecho a la atención médica gratuita y la protección de su privacidad y
oportunidades de empleo. Sin embargo, la mayoría de los hospitales no tratan a
los pacientes que están infectados y muchas escuelas y hospitales son reacios a
distribuir la información del gobierno acerca de la enfermedad debido a los fuertes
tabúes y estigmas que se asocian a la forma de transmisión del virus. 135
Cualquier extranjero que se descubra que está infectado con VIH, el virus que
causa el sida (o, de hecho, cualquier otra condición médica grave), es deportado a
su país de origen.

Tratados internacionales[editar]
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas,
publica la información en relación con los principales tratados internacionales. 136
Tratado Estado

CAT - Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o


Adhesión
degradantes

- CAT-OP - Protocolo Facultativo de la Convención contra la tortura y otros tratos o


Sin acción
penas crueles, inhumanos o degradantes

CCPR - Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos Sin acción

- CCPR-OP1 - Primer Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y


Sin acción
Políticos

- CCPR-OP2-DP - Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos


Sin acción
Civiles y Políticos destinado a abolir la pena de muerte

CED - Convención Internacional para la protección de todas las Personas contra las


Sin acción
Desapariciones Forzadas

CEDAW - Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra


Ratificación
la mujer

- CEDAW-OP - Protocolo Facultativo de la Convención sobre la eliminación de todas las


Sin acción
formas de discriminación contra la mujer

CERD - Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de


Adhesión
Discriminación Racial

CESCR - Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales Sin acción

- CESCR-OP - Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos,


Sin acción
Sociales y Culturales
CMW - Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los
Sin acción
trabajadores migratorios y de sus familiares

CRPD - Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad Adhesión

- CRPD-OP - Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de las Personas


Adhesión
con Discapacidad

CRC - Convención sobre los Derechos del Niño Adhesión

- CRC-OP-IC - Protocolo facultativo de la Convención de los derechos del Niño Sin acción

- CRC-OP-AC - Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño


Adhesión
relativo a la participación de niños en los conflictos armados

- CRC-OP-SC - Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño


relativo a la venta de niños, prostitución infantil y la utilización de niños en la Adhesión
pornografía

En el Informe del Grupo de Trabajo sobre el Examen Periódico Universal - Arabia


Saudita del 26 de diciembre de 2013, del Consejo de Derechos Humanos de la
ONU, se expresó reiteradamente la firme recomendación de que el reino de Arabia
Saudita se adhiera y ratifique los tratados internacionales que a la fecha del
informe no lo tenían como signatario. Pasados casi dos años de aquellas
recomendaciones, la situación no ha presentado mejoras significativas.

Véase también
[Link]

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