Lenguas Indígenas en América Latina
Lenguas Indígenas en América Latina
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EL AY FIARA
DATOS [Link]ÜISTICOS
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das comprendía un área mucho más amplia que la actual. Para el las regiones más bilingües son, evidentemente, las ciudades v sus
siglo XVI hay evidencia de que el aymara se hablaba, en muchos casos cercanías y, también, aquellas regiones que más se han incorporado
junto con el quecluia, el puquina, el uru u otros idiomas, en lugares a una economía de mercado, como los Yungas y las zonas ele colo-
tan distantes como Iluaruchiri (Lima) por el norte; Aiquile, Tarabu- nización.
co y Chichas en el SE de Bolivia (Torero 1970, Bouysse-Cassagne, Fuera de Chile, el número de hablantes de armara en cifras rela-
1976; ver mapa AC). Muchos toponúnicos actuales evidencian esta tivas disminuye con relación al total de cada país. Actualmente los
misma expansión. Hay incluso indicios aymaras en el actual Ecuador, aymaras representan el 3% del Perú (pero el 40 % de los departa-
aunque éstos parecen deberse principalmente a migraciones de rnit- mentos de Puno y Tacna) y el 25,^%o ele Bolivia (pero el 80% de lub
inakuna. departamentos ele La Paz y Oruro). La principal ciudad de habla
Con la Colonia el aymara pasó a ser una de las tres lenguas "gene- aymara es La Paz, donde aproximadamente un 401,o de su poblac1,n
rales" o francas, junto con el quechua y el pukina. A diferencia de (640.000) habla aymara, llegando la proporción a niás del 90%
este último, el aymara sobrevivió con vigor, pero a costa de reducir en algunos barrios. No hay otras ciudades con niás de 20.000 armaras
notablemente sus'us fronteras frente al quechua. La reducción se debía urbanos.
al mayor status del quechua primero en el incario y después incluso E.l mapa Al) presenta la distribución actual del aymara en términos
a través de la labor misionera. De esta forma el aymara se fue concen- de densidad demográfica, áreas ecológicas k administrativas i de ma-
trando en aquellas regiones del antiguo Qullasuyu, que también ha- yor o menor tradicionalismo cultural (asilos vs. haciendas ). la frag
bían resistido niás fuertemente a la invasión incaica. La política lin- inentación en dialectos geográficos es relativamente poca. En ningún
güística colonial oficialmente pedía la castellanización pero en la prác- caso llega a perderse la mutua inteligibilidad (a diferencia del que-
tica fomentaba el dualismo lingüístico entre los criollos castellanos chua), hecho que puede correlacionarse con la mayor solidaridad de
dominantes y los indios, porque resultaba inás fácil mantener oprimi- grupo que presenta el hombre aymara. Sin embargo, has ciertas s a-
dos a estos últimos, si se les mantenía en su lengua y cultura (Ricard riantes dialectales entre las que señalamos las siguientes:
1961). Ello ayudó también a la vitalidad del aymara hasta el día de
a) La Paz: Es el de mayor prestigio y el que evoluciona más rá-
hoy. La Independencia y la subsiguiente creación de las repúblicas
pidamente, probablemente como resultado de este mismo prestigio al
de Bolivia y Perú no cambió mayormente tal estado de cosas. Sólo en
tener hablantes de diversas clases sociales, y por ser el área de máxi-
las últimas décadas nuevos factores, copio las reformas agrarias, la
ma densidad demográfica, por lo que aumenta el intercambio comu-
industrialización parcial, las subsiguientes migraciones a centros más
nicativo. Dentro de este dialecto las variantes habladas en la ciudad
urbanos, y la generalización del sistema escolar rural, están cambian-
do algo el panorama aumentando el porcentaje de avivaras que se de La Paz y en otros pueblos importantes denotan el impacto del
hacen primero bilingües en castellano o que incluso llegan a perder castellano, a través de sus numerosos hablantes bilingües o semi-bi-
su idioma originario después de una o dos generaciones. lingües.
b) Perú: Está en la periferia del estado peruano, por lo que no
1.2. Situación actual se da el efecto de prestigio, pero sí el de tina fuerte densidad demo-
gráfica que mantiene la lealtad idiomática hacia formas tradicionales
El número actual (le hablantes de aymara es de unos 1.500.000,
arcaizantes; sin embargo, junto a la ciudad de Puno el aymara recibe
ele los que 330.000 están en cl Perú (censo 1972), unos 30.000 en
Chile y los demás ( unos 1 .140.000) en Bolivia ( estimaciones). En influencias del quechua y del castellano, y en los valles hacia la tosta
Chile casi todos son bilingües ; en el Perú un 60% son bilingües; y del castellano.
en Bolivia , un 40-50%, siendo mucho mayores los porcentajes entre e) Oruro y norte de Potosí: Son áreas menos pobladas en las
los varones y en la generación joven . Sin embargo, para Perú v Boli- que el aymara ha mantenido formas más arcaizantes (a teces, pero
via los porcentajes dados sobre bilingüismo deben tomarse en el sen- no siempre, comunes con las variantes peruanas). Hay fuertes in-
tido más amplio del término : casi siempre se trata de bilingües subor- fluencias léxicas y morfológicas del quechua, principalmente en el
dinados , con niveles a veces muy elementales de proficiencia en el norte de Potosí.
castellano . Este segundo idioma ha sido adquirido en la escuela (si d) La franja chilena, en que un dialecto originariamente muy
se trata de la generación joven ), en el cuartel o en los contactos regu- cercano al de Oruro ha sufrido notables influencias del ca,tcilano
lares u ocasionales con la ciudad . Por lo mismo es utilizado en con-
hasta el punto de estar cercano a la extinción.
textos relativamente limitados . Pero, por su prestigio dominante, los
aymaras tenderán a utilizar el poco castellano que saben ante los ex-
traños y a identificarse corno bilingües en los censos . Aparte de Chile,
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1.3. Prolvección veces una doble serie paralela, una de préstanos castellanos y otra
con el equivalente aymara, quedando esta ultima a un nivel de menor
Dentro de este panorama, las fronteras del aymara están actual- prestigio. Jagi, por ejemplo, que significa "ser humano", se con'. ierte
mente experimentando los siguientes cambios, aparte del irás general entonces en equivalente a "ser humano armara" y inisti (del castella-
de castellanización en todos los frentes por efecto ele la situación so- no "mestizo' , ) se refiere a los demás. Sin embargo, todo el fenómeno
ciololingüística global (ver infra): de préstamos léxicos es menos intenso en el aymara que en el que-
a) Avanza frente al quechua y a idiomas selvícolas en la parte chua, al menos en Bolivia.
N y NF. del departamento ele 1-a Paz, debido al mayor prestigio social En el campo de préstamos fonológicos y gramaticales, la situación
en el primer caso, y a nuevos programas de colonización en el segundo. de bilingüismos tiene además un efecto opuesto: abundan los calcos
b) lietrocede ante cl quechua, que en este caso tiene mayor pres- de la estructura aymara en el castellano popular de los bilingües ay
tigio social, en el NO de Puno, Perú, y en todo el SE, es decir, el E mara-castellanos y, al nivel gramatical, también en monolingües cas-
(le Oruro y el N de Potosí. tellanos (le extracción popular (ver la traducción del texto-muestra
c) Cede ante el castellano en toda la franja O hacia la Costa, en el anexo). Ello se debe seguramente a que a estos niveles la es-
tanto en Chile como en el Perú, y en la población emigrada a La Paz tructura es más inconsciente y, por tanto, menos sujeta a las presiones
y a otras ciudades importantes (Arequipa, Tacna, Puno, Oruro). del prestigio social.
Debido a procesos copio los señalados, has, algunas situaciones so- Aparte (le la estratificación social existente entre el castellano v el
ciolingi_iísticamente mús complejas como las siguientes: persisten bol- aymara, incluso dentro del idioma aymara ocurren dialectos sociales
sones armaras en zonas actualmente quechuas, en valles de Cocha- estratificados, principalmente los que podríamos llamar q'ara (blanco
bamba, Chuquisaca y Potosí en los que los armaras de la Puna (zonas o mestizo) y jagi (aymara, indio; lit. : persona). Debido a la situa-
Anís altas) habían mantenido colonias para tener acceso a otros pro- ción ya mencionada de contacto, el dialecto de mayor prestigio, el
ductos; en todo el norte ele 1 a Paz y también ele Potosí hay largas q'ara, tiene frecuentes préstamos del castellano tanto léxicos como sin-
franjas ele incluso niás de 100 Km a lo largo de ríos, en las que en tácticos y fonológicos, por ejemplo, un sistema de 5 vocales frente a las
las alturas se mantiene el aymara pero en el fondo de los valles se 3 propias del aymara. Crea neologismos, por ejemplo en la radio o en
habla quechua (gliisli u°a significa originariamente zona ecológica in-
la predicación bíblica y, más fácilmente, usa oraciones sintácticamente
termedia de clima templado); se han formado zonas trilingües ayma- complejas. Finalmente, selecciona alternativas morfológicas y sintác-
ra-quechua-castellano en el norte de Potosí, el E de Oruro, el N de ticas más autoritarias. Es el dialecto utilizado por mestizos, autorida-
La Paz, y en las ciudades (le Oruro (Bolivia) y Puno (Perú). des, profesores u otros grupos socialmente privilegiados. El dialecto
jagi, en cambio, tiene todas las características opuestas. Es el niás co-
1.4. Estratificación social del aymara rrientemente usado en todo el sector rural. Debido a factores va seña-
Dentro de la sociedad boliviana y serrana -peruana , tanto el que- lados, el dialecto geográfico de La Paz es el niás propenso a generar
chua como el avenara representan idiomas niavoritarios pero oprimi- esta posterior estratificación en un doble dialecto social.
dos. 1-s decir, son idiomas más hablados que cl castellano dentro (le En principio tanto el quechua copio el aymara son idiomas opri-
sus regiones respectivas . Sin embargo , están en una situación de con- midos y, por tanto, mantienen una relación ele igualdad cuando en-
tacto desventajoso frente al castellano , que es el idioma (le las mino- tran en contacto. Sin embargo, en varios casos los hablantes de uno
rías dominantes tanto al nivel económico , copio político , como de pres- u otro idioma pertenecen a estratos sociales ligeramente distintos,
tigio social y cultural. creándose así situaciones de voltaje social que generan los procesos
Esta situación determina las características y las tendencias del de cambio lingüístico señaladas en la sección precedente. Así en el
bilingüismo y de las situaciones diglósicas entre estos dos idiomas, norte de La Paz los comerciantes y funcionarios suelen ser armaras,
En concreto , cl principal flulo idiomático es: monolingües arma- por lo que este idioma adquiere mayor prestigio y va avanzando su
ras --> bilingües que saben castellano corto segunda lengua mono- frontera lingüística (al principio de la Colonia el quechua llegaba
lingües castellanos ( quizás después de varias generaciones). hasta Ancoraimes, 100 Km más al sur que ahora). En cambio en
E,l flujo ([Link]éstamos léxicos tiene cl nüsuto sentido : en principio el Oruro y Potosí la situación es la contraria, por lo que la frontera
aymara suele adoptar el término castellano en aquellas áreas semánti- sigue retrocediendo. En el distrito minero de Oruro-Potosi la situación
cas que no estaban desarrolladas en la época precolombina ni en la es más compleja, puesto que la principal mano de obra fueron inicial-
rígida estratificación dual posterior . Así, por ejemplo , en las áreas mente cochabambinos ele habla quechua. Ahora estos centros mineros
técnica , política y otras modernas aumenta notablemente el número son enclaves quechua-castellanos en un mundo rural originariamente
ele préstamos . Incluso en áreas semánticas más neutras se produce a aymara. Allí la estratificación lingüística decrece en la secuencia cas-
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tellano -quechua-aymara. Entonces abundan situaciones trilingües iñ- so éfi` '[Sit ]e buscar un futuro utonolingütsnw castellano.
cluso (¡entro de la misma familia: la madre sólo habla aymara; el Ha habido en cl pasado varios intentos aislados de cducación bilingue
padre habla aymara y quechua; los hijos ya son trilingües aymara- y últimamente existen planes en el mismo sentido, estimulados por
quecltua-castellano. El aymara es preferido en el hogar; el quechua, agencias financiadoras internacionales. Pero a nivel oficial local, prin-
en transacciones con forasteros; y el castellano en la escuela o en oca- cipalmente en el lacio boliviano, la política real sigue siendo el m ono-
siones más formales con autoridades. lingüismo castellano.
Como consecuencia de la política oficial escolar, la inmensa ntaso-
I.S. Usos estilísticos y situacionales ría de los aymaras, incluso los alfabetizados (30 a 40 tic ), no saben
Dada la estratificación ya señalada, es evidente que en el caso de escribir en su propio idioma. En comparación con otros idiomas indí-
los bilingües la selección de castellano o aymara seguirá las reglas de genas sudamericanos, se ha escrito relativamente bastante en a^ mara,
prestigio. El aymara está casi ausente en esferas técnicas, oficiales y principalmente en el campo religioso v en el cspresico de la nuístea
en el inundo de la letra escrita; en cambio, es el idioma de la esfera v poesía. En este punto solo es superado por el guaraní 1 el quechua.
familiar y (le las actividades rurales; es también muy utilizado en el Pero ha sido producido principalmente por no-amaras quc escribian
inundo religioso popular tradicional, en expresiones folklóricas, y en en el dialecto social l'ara (lliset 1951-1956). Sólo en los últünu,
el pequeño comercio. Sobre todo desde 1960 la lengua aymara ha 10 años ha emergido un grupo aún reducido ele amaras campesinos
ganado mayor vigencia en áreas en las que anteriormente estaba casi y ex campesinos que han empezado a producir escritos literarias }
proscrito, como las siguientes: estudios lingüísticos.
a) Los medios de comunicación social no escrita, principalmen- La poca producción escrita tropieza con la falta ele acuerdo prácti-
te la radio: en La Paz hay 22 emisoras de las que 5 trasmiten casi co para una escritura unificada del aymara. Por otra parte, la falta
todo el tiempo en aymara y la mayoría de las demás dedican a este de mayor producción hace inútiles los intentos de unificacion, por
idioma de 1/2 a 3 horas diarias (datos de 1976). Ila habido también ser una necesidad aún poco sentida. Ln Bolivia, en 195-1, se oficia-
un aumento en la producción de discos con música en aymara. Una lizó una determinada escritura basada en un alfabeto fonernico, pero
de las primeras películas comerciales de largo metraje bolivianas ha esta medida apenas tuvo repercusión práctica ni siquiera un las pro-
sido en este idioma y actualmente se está rodando otra en el mismo. pias instituciones oficiales. En 1968 hubo un muevo decreto que ofi-
La TV ha pasado también lecciones de aymara. En cambio la prensa cializó otra escritura más cercana al castellano, incluso al costo de
escrita es emporio exclusivo del castellano, excepto en poesías muy renunciar a la consistencia tonémica del a}mara. 1 as publicaciones
ocasionales en sus secciones literarias. bíblicas usan esta escritura; las lingüísticos usan alfabetos cercanos al
b) La religión de tipo oficial. El auge aymarista empezó primero aprobado en 1954, o bien otros más formales que tienen menos en
en los grupos evangélicos hacia 1930-40. Posteriormente, desde los cuenta las convenciones del castellano; en concreto, un lingüista ay-
años 1960 ha existido también en grupos católicos. Las principales mara, Yapita, ha promovido con cierto éxito un tercer alfabeto fone-
tiradas impresas en aymara se han producido en la temática religiosa: mico inspirado en la praxis de las universidades ele Corncll v florida
biblias, catecismos, etc. Pero más significativas son ediciones recien- (USA), y que apenas hace concesiones al alfabeto castellano. 1.1 resto
tes de cancioneros que han estimulado la creatividad popular de letra de los escritores suele usar ortografías arbitrarias que carecen de con-
y música, y han logrado una tirada superior a 100.000 ejemplares sistencia interna.
(más que el mayor periódico boliviano). Las principales dificultades prácticas para llegar a un acuerdo no son
e) Política. Desde la incorporación parcial del campesinado en tanto ele tipo lingüístico sino (le tipo sociolingüístico, como resultado
la política nacional, principalmente a partir de las reformas agrarias del contacto desigual con el castellano: el aymara tiene importantes
de Bolivia (1953) y Perú (1969), el idioma aymara ha entrado en contrastes fonológicos con el castellano; por ejemplo, la existencia de
los niveles inferiores de la vida política. seis consonantes oclusivas insonoras velares y postyelares (k, kh, k',
d) Educación. Al nivel superior, desde los años 1960 en la uni- q, qh, q') frente a la única /k/ del castellano, que a su vez se escribe
versidad hay obligación de tomar cursos de aymara eri varias carreras, con signos distintos, (e y qu, según el tipo de vocal que siga v a veces
habiéndose desarrollado un programa de 5 niveles. Hay además varias incluso k); y por el otro lado el castellano tiene 5 vocales, frente al
instituciones privadas que ofrecen cursos de aymara. aymara que sólo tiene 3 vocales fonémicas , a, i, u,', aunque las otras
Fuera de los casos mencionados para la enseñanza superior, el ay- dos vocales [e, o] aparecen como alófonos claramente cutxhcionados
mara sigue ausente en el sistema oficial de educación. Esta ausencia por el contexto postvelar. Ante esta situación entran en conflicto po
es significativamente notoria en lo referente a la educación misma de sibles soluciones entre alfabetos lingüísticamente atas consistentes,
la población aymara. La política oficial sigue siendo la de enseñar pero menos cercanos al castellano, u otros funcionalmente mimas ccrea-
288 28)
nos al castellano para facilitar la transición a la escritura en dicha pedagógicas (le Ross (1963) y, sobre todo, tic ¡terrero (1969 cola-
lengua dominante. horados ambos por equipos aymaras. l`n la bibliografía final inclui-
El renacimiento avmara (le la última década se ha debido a los mos algunas otras obras recientes ele interés específico. A nivel socio
siguientes factores : cambios socioeconómicos entre los que sobresalen lingüístico, las principales contribuciones son las ele :Alba', ( 1974,
la Reforma Agraria de 1953 en Bolivia, y de 1969 en Perú , las cua- 1975) , las ele IN[.L, y el resumen de CIEB (en prensa). 1 n cl cam-
les junto con otras medidas complementarias , elevaron el status cam- po (le lingtiástica histórica sólo 1lardman (1966) v Torero ( 1970 `
pesino y estimularon la migración a la ciudad y el acceso de aymaras han hecho algunas incursiones todacia preliminares. 11 linguista de
a ocupaciones no agrícolas ; la expansión ele la escuela a los sectores origen avmara que más ha producido es, sin duda, Yapita, que ha
rurales : a pesar de ser castellanizante , también ha abierto el horizonte sido también el principal colaborador de f lardman. Otros ak iuaras
de algunos aymaras antes de lograr desaymarizarlos ; los movimientos interesados en el estudio ele su idioma son V. 1-I. (irdenas, I. Caria-
religiosos , primero protestantes y después católicos, que han fomen- jal, J. Vázquez en Bolivia, y J. Llanque en el Perú.
tado el idioma por fines proselitistas ; la proliferación de investigacio- Corno resultado de todos estos estudios, los campos actualmente
nes (le tipo lingüístico y antropológico, que han ayudado a revalorizar mejor comprendidos son la fonología, la morfología v los aspectos nt.ís
lo avmara ; la difusión del transistor y con él el aumento del prestigio simples de la sintaxis, analizados todos ellos dentro de la escuela
aynrara al ser utilizado por las radios para fines comerciales , religio- cstructuralista americana. Siguen siendo campos apenas explorados,
sos, educativos , políticos o simplemente recreativos . Y, corno conse- la gramática transforniacional, la sintaxis más allá del nivel oracional
cuencia (le todos estos factores , el surgimiento (le una pequeña "inte- (por ejemplo, la estructura del párrafo), y la estructura seut<intiea,
ligentsia" avmara, de apenas unos 100 individuos, sobre todo jóvenes excepto por un articulo programático de ¡lardman (1972).
varones ex campesinos , que ha hecho de lo armara una bandera ideo-
lógica. Sin duda , la tendencia obvia sigue siendo la absorción de lo 2.1. Fonología
avmara por lo castellano dominante . Pero ahora lo obvio ya no es la
única alternativa viable. El cuadro 1 presenta la estructura básica de la fonología segnental
avmara. Del mismo se deducen los siguientes rasgos más específicos:
Ocasionalmente se ha propuesto la oficialización del avmara, junto
con la del quechua . Pero nunca se ha llegado a efectivizar , ni siquiera las oclusivas insonoras tienen la máxima importancia, con su
en el Perú donde el quechua fue oficializado en 1975. En cualquier triple serie (simple, aspirada y glotalizada) y sus cinco posi-
evento tal oficialización ( como en el caso del quechua ) no es conce- ciones de articulación;
bida en sentido estricto (como por ejemplo sucede con el flamenco), el contraste sonoras insonoras no es significativo;
sino como un gesto simbólico de poca eficacia real fuera de algunas el sistema vocálico, en cambio, es ínfimo, con solo tres foni-
pequeñas concesiones en la educación y tal vez en el sistema legal o mas, más el alargamiento vocálico, que es fonémico, pero (le
en alguna otra actividad oficial. uso relativamente especializado (ver infra).
290 e 291
vocales elevan su posición y las consonantes no-oclusivas tienden Es probable que la atracción del acento a la riltima sílaba al
a palatalizarse. A diferencia del quechua, las oclusivas en posición añadirse ciertos sufijos enfáticos (cono, por ejemplo, -pi) pueda
final de sílaba no se vuelven fricativas. analizarse de forma semejante.
Al nivel (le fonología suprasegmental y morfofonémica el fenómeno
más característico del aymará es el alargamiento y supresión (o al 2.2.. Morfología
menos pérdida ele sonoridad) de las vocales. Copio en tantas lenguas , las clases formales primarias (le¡ as mara
El alargamiento puede deberse a: son raíces y sufijos . Pero en el aipiara estos ultimas adquieren una
contraste gramatical: lurata "hecho" vs. luráta "harás" gran importancia , tanto por su numero como sobre todo por la can
reducción silábica: orara "uno", en ma uta "una casa" tidad (le matizaciones sutiles a que dan lugar . las graut ,ítiras an-
fusión vocálica: -Jai 1- uru --> uküru "ese día" tiguas las llamaban "partí(ulas de ornato ". Martha llardncn'1971:
énfasis paralingüístico 111, 14) ha subrayado esta modalidad en los siguicrntcs tt'rutinos
- contraste fonéncico en raíces: sapaki "solo" vs. sapizki "un
"Los recursos gramaticales que la sufijación ofrece al hablante
lugar"
son explotados ampliamente : la cultura valora mucho la haba
La supresión o bien se debe al ritmo prosódico de la oración, lidad en usarlos . . . Según cada situación se aprecia mucho el
fenómeno aún insuficientemente descrito, o bien a determinadas saber usar los parámetros adecuados de respeto , delicuicra,
funciones gramaticales. Por ejemplo, el complemento directo, y con elegancia, agudeza, ilusión, o bronca. Y al resés , << hablar mal-
frecuencia también cl final de una frase dentro de la oración se es objeto de sanciones negativas".
marcan precisamente por la supresión ele la última vocal. Hay mu-
chos sufijos llamados "fuertes" que exigen la supresión de la vocal Las raíces principales son las nominales ( que son libres) v las
precedente, y en algún caso también su propia vocal, si le sigue verbales ( radicales que exigen siempre algún sufijo ). llav ademas
otro sufijo: un grupo pequeño de raíces o partículas que no pueden recibir
sufijos o solo pueden recibirlos dentro de restricciones mas precisas.
Ejemplo: sara- -{- ta (1 ,11 pers.) + wa -+ sarta-a "voy"
Por ejemplo , jisa "sí"; fina "vanos". Finalmente las raíces intcrrut.a
sara- + ta (24 pers.) i- ira -* sartau'a "vas"
tivas forman una clase especial , no sólo por el tipo de eumtrucciones
sara- + ta (nominalizador) + ira --^ saratacra "ido"
a que están ligadas, sino también porque, además ele las raid (5
Esta doble característica ayuda a entender los rasgos prosódicos interrogativas nominales corrientes en tantas lenguas ^yué, 9uitn,
y suprasegnu'ntales que siguen. etc.), contienen (los interrogativas verbales : kruuacha - " .qué hacer?"
La composición silábica dominante es (c)v(c)/cv, al menos en y kamsa- "¿ qué decir;"
las raíces léxicas. Pero, debido principalmente a la supresión de Fl inundo de los sufijos es más complejo. Sus principales cate-
vocales ante determinados sufijos, sobre todo en palabras verbales gorías han sido señaladas en cl cuadro 2.
pueden agruparse hasta 5 y 6 consonantes seguidas. Sin embargo
la pronunciación real tiende a suprimir alguna de estas consonantes a) Sufijos derir'acionales
intermedias y, cuando se hace el esfuerzo de pronunciarlas, es
Una primera característica del sistema tincara de sufijos es que,
probable que algunas (le ellas tengan valor silábico. La agrupación
a través de los sufijos derisacionales, toda palabra asniara (con
mas corriente es la (le consonante continua con tina o más oclusivas,
excepción de las partículas) puede transforrnarsc de nombre a s er bo
pero se dan también agrupaciones (le hasta tres y cuatro oclusivas,
y viceversa, dentro de ciertas limitaciones que no podencos explicar
sobre todo por acumulación de sufijos. aquí.
La entonación es relativamente simple, con pausa descendiente
La nominalización de verbos se hace a través (le un grupo reducido
final incluso en interrogativas (marcadas por un sufijo). El acento
de cuatro sufijos, cada uno (le ellos con una función s sentirlo
en general es llano y no fonémico. Sin embargo, por los fenómenos
bien preciso. Así, por ejemplo, del radical verbal lora- "hacer",
tnorfofonénicos (le alargamiento o supresión tic vocales, muchas pa-
pueden derivarse los cuatro nombres siguientes:
labras tienen la apariencia de agudas al nivel de estructura más
superficial. Ejemplo: luriri "el actor"
sara- + - (11 pers. futuro) lurata "lo hecho"
coneponentes : cara 1 era
rayana saráa braña "el hacer" (en general;
resultante:
na}úre(a) sara "yo ira' luraui "la acción" (en concreto)
apariencia:
293
292 1
Existen además los sufijos verbales - Sil, -Si na , - 'pan que podrían Los matices de significado que se logran a través de estos nto-
llamarse subordinaclores o gerundios ( larasa "haciendo ") y que en dificativos es un campo sumamente complejo, mis s islumbrado que
alguna forma equivalen a formas notninalüadas adverbiales. entendido a fondo, a pesar de los abundantes intentos de descripción
Más complejos s' nníltiples son los mecanismos por los que un (le cada sufijo. Ello es especialmente valido para los ntodificatisos
nombre puede transformarse en verbo. Existen determinados sufijos del radical. En muchos casos, si bien se entiende el significado
que hacen dicha transfortnacWin dentro de significados ntuv precisos abstracto del sufijo, éste adquiere matices muy peculiares de acuerdo
y que sólo son aplicables a determinados nombres. Por ejemplo, al radical verbal a que se une. Estamos en un área limite entre la
lita "casa" 1 -cha -, utac(ra - "construir tina casa" (en cambio, no morfología y el léxico.
se puede añadir -(,ha a vara "yo"). 1'c'ro además existen otros me-
Como botón de muestra incluimos algunos ejemplos, derisados
canismos mucho mas generales productivos. l-s significativo que todos del radical verbal apa- (llevar):
el a}mara no tiene cl verbo copulativo "ser". pero en cambio los
sufijos inflexionales regulares cumplen esta misma función y pueden -thapi "al medio" ap(a)thapi- juntar, amontonar
acoplarse a cualquier nombre sin otra ligazón que un aumento 'o- -lita "adentro" apanta- meter
calico al fin del nombre. Un sufijo -ka tiene una productividad -ni "acercamiento" apani- traer
tamhien ilimitada para verhaliiar nombres, pero dentro de un área apantani - traer adentro; ir a meter
semántica más restringida. -ra "des" apara- quitar lo que lleva el otro
Debido a (.Si(. doble juego de nonrinalizadores v verbaliiadores -rapi "lo" al aratraiarapi- quitárselo e irse
pueden surgir combinaciones complejas como la siguiente, una de aparauia,atiarapitnua- "ha ido a quitárselo
varias construcciones comparables de uso muy frecuente: y se ha ido"
ap(a)thap( i)t'a)asiniu 'a)ituua "me ha ayu-
tarrtacharrinkirgesiu a dado a amon-
"son los que estaban el) la reunión" tonar".
que se analüa de la siguiente forma:
e) Sufijos inflexionales nominales ) verbales
tanta raíl nominal "juntó"
-eha verhaliiaclor: tarttacha- "juntar" En este punto, el avmara presenta menos peculiaridades. "No existe
-uJ nomirurliiador: tantachanei "reunión" género. El número juega un rol bastante secundario. Tal vez el
-n(a) sufijo de la inflexión nominal "en" aspecto más significativo es el sistema de 4 personas:
-lc(a) serhalüador. -ua i kit- ^ "estar en" 14 (hablante), 24 (interlocutor), 4? (hablante - interlocutor),
ir, nonrinaliiador: "el que" aparte ele la 34 (ni hablante ni interlocutor) que es la categoría
aunrento vocálico serbaliiador neutra menos marcada. En la inflexión verbal debe tenerse en
-pie combinación de tres sufijos verbales "son" cuenta la relación entre la persona-sujeto y la persona-complemento,
-tia sufijo que indica oración afirmativa. de modo que existe un total de 9 combinaciones interpersonales.
Además, a través del sufijo modificativo de inflexión -rapi, puede
1'or consiguiente, en el proceso (le formación (le esta palabra- añadirse la relación con una tercera persona-complemento. Puesto
oracir'rn ha habido los siguientes pasos de nombre a verbo: N-V- que la tercera persona es la categoría no marcada, el sistema exige
N-V-tN-V. que en la práctica constantemente deba hacerse referencia a la im-
plicación de los hablantes e interlocutores dentro de la temática de
b) Sufijos nrodiflealiros del robo la conversación. De hecho en los sufijos para marcar las combina-
ciones de personas, se nearca ante todo la segunda persona. Es decir,
1'.I área más rica dentro de la sufijación aymara es ésta. Existen se enfatiza constantemente la presencia del interlocutor.
más ele 20 sufijos que modifican el radical verbal , formando verbos
derivados, y más (le 10 que nrodilican la inflexión verbal regular d) Sufijos independientes y oracionales
añadiéndole rnati/aciones estilísticas . Dentro ele ligeras fluctuaciones,
que pueden variar el significado, diste un orden regular en las Hay otras dos clases de sufijos: los oracionales, que siempre están
combinaciones de estos sufijos. Un una misma palabra sólo suelen en posición final y determinan el tipo de oración (ver 2.3), y los
ocurrir uno o (los modificativos del radical , pero es corriente que independientes, que pueden estar después de raíces tanto verbales
haya tres o cuatro tuodil'ieatisos de la inflexión. como nominales.
294 1 295
1'ste complejo sistema de sufijación tiene tina consecuencia: gran analizar, en vez de utilizar el sufijo oracional -ira (afirmativo,,
parte de las funciones gramaticales quedan realizadas a través del utilizara el sufijo oracional -ti (no afirmativo), el resultado seria
sistema norl'ulógico, que resulta ser el núcleo más importante (le una pregunta, que cambiaría la traducción en la siguiente: .con
la estructura avtnara. De la courbinación de las diversas clases (le viene que haya realmente diálogo entre nosotros?".
sufijos pueden surgir palabras complejas que constituyen por sí mis- Cada oración está marcada regularmente por (los o más sufijos
mas oraciones enteras. A pesar de su evidente artificialidad (pero oracionales. La ausencia ele ellos, también marca, corno seremos más
sin forzar la lengua ni la inteligibilidad), puede ser ilustrativa de adelante. Uno ele los dos sufijos es primario y su presencia ¡_o su
la estructura morfológica ele la lengua la siguiente "palabrita" que ausencia en determinados contextos) define la existencia (le oración,
el lingüista aymara luan de Dios Yapita ha convertido en su letra, la presencia del verbo inflexionado no es necesaria, en cambio,
y cuyo análisis incluinios: para que exista oración. El otro sufijo es secundario y marca alguna
frase o sintagma secundario de la oración, si es que lo hay.
aro skipasip. anuoakasakipuuirakispama
Según le dicho hasta aquí, las principales clases de oración arma-
Ojalá siempre haya diálogo entre nosotros ra son las siguientes:
aro- "palabra"; también raíz verbal (que en forma simple
sólo aparece coreo "cantar el gallo") Frase
-s(i) sufijo yerbal modificativo (le la inflexión: reflexivo; pero secun- Frase Traducción
que en esta raíz, concreta (al-11) modifica la raíz: arusi- mur- darla primaria
murar. Afirmación -xa/-ira ukax utau •a eso es la casa"
-kilia sufijo verbal modificativo del radical: reiterativo; aña- Pregunta:
dido a la raíz concreta ampliada arasi- significa aruskipa- a) con raíz interrog . -xa!sa ukax komasa ",qué es eso?"
"conversar, dialogar". Por ser sufijo fuerte, elimina la vocal b) sin raíz interrog . -xa/ti ukax utati " ¿eso es la casa?"
precedente. Negación -xa/-ira-ti ukax jarriu' utiikiti "eso no es la (_asa"
-si sufijo verbal modificativo de inflexión: reflexivo y recí- (jani "no" exige el verbalizador
proco. ..ka)
-pxa (en realidad, pa +- xa). Sufijo verbal modificativo de in-
flexión : pluralizador. Si no hubiera frases secundarias, podrían formarse oraciones de
-ñra norninalizador. Gracias a él todo lo anterior significa "diá- una única palabra más el correspondiente sufijo oracional primario.
logo entre varios" (en general).
-rtaka sufijo nominal. Pluralizador. Gracias a él todo lo ante- Por ejemplo: utau'a "es la casa"
rior significa "diálogos entre varios". utati ",es la casa?"
-Sil 4k1 persona "hablante más interlocutor". Al añadirse a un jauin'a "no"
nombre, indica "nuestro" (inclusivo).
Otros tipos de sufijos oracionales (como -pi, -cha, -sÚ posible cris-
-ki sufijo independiente: "no iuás". Da precisión limitativa a
talización de -sa + -ti, etc.), no sirven tanto para determinar la es-
toda la palabra.
tructura básica (le la oración , sino para añadirle determinados matices
-puni sufijo independiente: "siempre" en su sentido boliviano como exclamación enfática, duda, pregunta reiterativa, etc.). Sin em-
(calco del aymara y del quechua): "sin lugar a dudas". bargo, su presencia puede generar una serie de transformaciones en
-raki sufijo independiente: "también". La frecuente combina- la estructura superficial de la oración, cono, por ejemplo, la sustitu-
ción -kipuniraki da la idea de mayor firmeza en lo que se
ción de -u,a por -pi, etc. Asimismo el imperativo del verbo o el uso de
dice.
determinadas partículas-oración (jisa "sí ", kanrisaki "¿qué tal?", etc.)
-sha sufijo verbal inflcxivo (le la 31P persona del modo opta-
exigen la supresión de -irga.
tivo: "ojalá sea".
Por otra parte , una oración puede tener mayor complejidad a tra-
-iua sufijo afirmativo.
vés de la inserción de frases verbales y, sobre todo, nominales, en las
que el núcleo puede estar precedido (pero no seguido) de un número
2.3. Sintaxis
relativamente notable ele modificadores dentro de al menos seis posi-
La estructura básica oracional queda definida fundamentalmente ciones fijas distintas.
por el uso de los sufijos oracionales a que nos hemos referido en Estas frases quedan señaladas morfológicamente. Por una parte los
la sección anterior . Así, por ejemplo , si la palabra que acabamos de sufijos oracionales (primarios o secundarios) se colocan al final de
296 297
las frases. Por otra, el final (le fiase queda además marcado por la su- c) Las citas directas vinculadas a otras oraciones por medio del
presión de la vocal final (aunque, como ya vimos, las vocales pueden verbo su- "decir". Fs otro recurso sumamente frecuente. duchas ora-
quedar suprimidas [Link]éu por otras causas). Ile aquí un ejemplo: ciones que en otros idiomas se resolverían sin ninguna referencia ni
siquiera indirecta a algo dicho, en aymara usan este tipo de construc-
aka tartax(a) kan kir(i) jala 3apuparus(a) sarpacha
ción, en diversos niveles de complejidad:
este señor a cuál de sus lejanas chacras habrá viajado
(frase nominal) (frase nominal-interrogativa) (frase yerbal) jutant sin' "ven, dice" dice que rengas
jutam sasau, si "ven, diciendo dice" = dice que vengas
Supuestos los mecanismos de nominalización de los verbos (supra jutá sistu>a "iré, he dicho" he pensado ir
2.2a), en realidad en aymara no existen oraciones compuestas. La
subordinación , propiamente dicha se hace a través (le formas nomi- Por supuesto, las complejidades reales son mucho mayores que las
nalizadas del verbo. Fs decir , a fin ele cuentas , cada oración sólo pue- de estos ejemplos ilustrativos. Con frecuencia se combinan las diser-
de tener un verbo y, por tanto, debe convertir cualquier posible verbo sas construcciones explicadas y otras no explicadas. Puede incluso
subordinado en nombre. Fjemplo: darse el caso de que citas directas insertas como parte de la oracinin
o discurso, ocurran en otro idioma. Pero entramos aquí en uno de los
snrar"ranzatakis(a) luratani(a) aptasim puntos todavía muy oscuros dentro del conocimiento actual de la
el-ir-tuvo-para lo-hecho-tuvo recoge lengua aymara: la estructura sintáctica y del párrafo, más allá de la
para ir, recoge lo que has hecho oración simple.
parlir(i) isetiva 2.4. Estructura semántica
hablante oigo
oigo hablar En este aspecto más que sintetizar estudios a fondo %a realizados,
solo podemos hablar de pistas o intuiciones , que sólo tocan algunos
Los únicos sufijos que, añadidos a radicales verbales, pueden en posibles aspectos de la estructura semántica aymara.
rigor llann¡rse subordinantes son los que hemos llamado gerundio Aplicando al aymara las ideas de Sapir - \thorf , Hardman (1971,
(-sa, -sima, ipan(a); ver 2.2.a). Pero es discutible si las formas resul- 1972 ) ha señalado varios "postulados " semánticos , que determinan
tantes deben ser analizadas como verbales o más bien (ésta es nuestra el modo de pensar aymara a lo largo de las diferentes categorías gra-
opinión) como nominalizadoras (le tipo adverbial: maticales y/o léxicas:
a) Debe distinguirse siempre entre lo que es conocimiento per-
ak lurasax alzar upani¡u son¿¡] directo , y lo que es conocimiento no personal indirecto , a tras
esto haciendo acá tráelo (le terceros . Existen tiempos yerbales distintos, sufijos distintos y cons-
después de hacer eso, tráelo acá trucciones distintas según se trate de un conocimiento o del otro. 1as
relaciones de cuentos y las de sueños ( incluso los propios ; (_orrespon-
Cuando la complejidad del discurso no hace viable la nominaliza- den al conocimiento no personal.
ción o subordinación explicadas, la lengua aymara tiene varios recur- b) Humano vs. no -humano . llay largas series paralelas de voca-
sos, entre los que señalamos como especialmente significativos los tres blos, unos de uso exclusivo para humanos y otros para no-humanos.
siguientes: Incluso en castellano referirse a alguna persona con el demostrativo
a) 1a simple yuxtaposición, de ¡nodo que el contexto vaya dan- ésa (calco de uka, no humano) puede resultar ofensivo . Debería uti-
lizarse jupa (él, ella).
do la adecuada vinculació n interoracional.
e) l.a perspectiva temporal es fundamentalmente dual: lo futuro
b) El enlace entre oraciones a través de uka "eso". Es éste qui-
vs. lo no-futuro (sea presente o pasado).
zás el recurso más utilizado para construcciones más complejas. Todo
lo dicho en una primera oración puede quedar resumido en un uka A éstos , podríamos añadir otros postulados que en algunos casos
el cual, a su vez, ya seguido de los sufijos adecuados de acuerdo a la llegan a convertirse en temas culturales y a formar parte de toda la
función gramatical que desempeña en la oración siguiente: cosmovisión . He aquí dos ejemplos:
d) La reciprocidad. La necesidad ya mencionada (le tener en
ikin.y 1,11(1110 u , 111,1(1111, anrukista cuenta las diversas personas (le la acción verbal (2.2c), no es quizás
dormir quiero, de eso callado estoy más que un reflejo gramatical de un tema más amplio . Is significa-
me callo porque quiero dormí tivo que conceptos corno los de comprar , ,vender , pedir prestar, ueter
298 1 299
sacar, etc., se formen por simple adición de determinados sufijos a
un común radical verbal.
e) Naturaleza viva. Aunque no existe el género gramatical, la
naturaleza es concebida como viva y sexuada: hay piedras hembras sufijos oracionales
y piedras macho, por ejemplo. Se tiene cuidado de no aplicar a los
fenómenos naturales categorías gramaticales destinadas a humanos
(ver a), pero se los describe con imágenes humanas. Sin embargo, al
nivel estrictamente lingüístico, este rasgo en aymara es menos acen-
tuado que en quechua.
Muchos aspectos de la estructura semántica todavía no los enten-
sufijos independientes
demos bien. Por ejemplo, las diversas densidades léxicas de determi-
nadas áreas semánticas. Algunas son más obvias: es predecible que
en un contexto tan ligado a la naturaleza, el aymara haya desarrollado
un largo vocabulario de vientos, plantas, técnicas de cultivo, etc. El
vocabulario de la papa, el principal producto y alimento del Altiplano,
es tan numeroso como el vocabulario de la nieve entre los Inuit de
Alaska. Pero hay densidades menos predecibles. Un caso ya clásico Ja
á
es el gran número de raíces relacionadas con el concepto de "llevar" v
de acuerdo a la forma de lo que se lleva (redonda, plana, flexible,
cilíndrica, alargada, etc. Ver Yapita 1976). Queda por delante mu- O
cho campo por investigar.
1 2 3 4 5 6
A p t ch k q
B ph ti, chh kh qh rl
C p' t' ch' k' q' rl
D s x j
E in n ñ
F 1 11
G w r y nominalizadores verbalizadures
11 i u
a
- aumento vocálico
A-B-C oclusivas: simples, aspiradas, glotalizadas.
D-E-F-C =- continuas: fricativas, nasales, laterales, centrales y vi- lú á
brantes. ro o
N vocales.
1-6 puntos de articulación: bilabial, alveodental, palatalizado, o M
velar, postvelar, aspiración. C 1 interrogativas
300
MODELO DE TEXTO AYMARA qari - la -raki. LTWa) -¡am(a ) uñí(a) -siri(a) -stl
cansarse también eso como ver y
(Fragmento de un cuento relatado por Andrés Quispe, de Sullu- N 1 así G I
lluni, Achacachi, provincia Omasuyos, reproducido en Jin'asan /tru-
saira , La Paz, CIPCA 1976). cansado también. Viéndole así
ra(y)a jagi -ara jak'(a) -0 -kata -ta) tia
Texto ay mara Traducción al castellano
uno persona afirmativo cerca lado había
popular boliviano O V Al 3-3
i I:i sariria' s,trask , ttasna Un caminante babia estado vendo conocim . indirecto
vvask'a susvaju apt'ata . Ilctando un cesto ele ají.
Uvivapasti isali yurir.^ral,i. Y su ganado bien cansado también.
una persona se le acercó
Ukham uñjasinsti ni,*¡ jayiwa riéndole asi un hombre
jak'katatasno akham casa: se le había acercado diciéndole esto: ak(a) -jama sa -sa: srayna, sux'aju -rica -y(a)
ssaina, soisajumay mano javt ' asvayita "losen, to cesto déjame prestado" esto cono decir joven cesto tu pues
asa. Sarir jayisti yate sasuss diciendo. I:I caminante "ya " diciendo así G 2 1
jai tatas no Ukxarusti kasvkinkiritasa le habia dejado. Sobre eso "de dónde
/eres" diciéndole así: joven déjame
sasarakiw jiskt'ata)ni diciendo lanibién le había preguntado.
Niavisiristi Qala fslarkankiritwu. Y el que se pidió (el cesto) de Qala
/Marka soy. rano jayt(a) -t'a -asay(a) -¡la sa -sa
Utaxax llis ghipüxankitra. casa detrás de la Iglesia está. deuda, dejar incoador de paso 3-1 decir
Ukharux purisinkakitassa, sasnv Ahí vas a llegar no más", diciendo
satayna. Uka chiqatsti sarir jaqixa le había dicho. Y de ahí el caminante
préstamo NI N1 imperativo diciendo G
kutt'arakitaynavsa habia regresado tambien en préstamo tu cesto de ají.
nianu aptasinxa salina. "ire a reeogcrnie!o la deuda" diciendo.
Purisinsti achakunakakiw Y llegando sólo los ratones yaat' sa -sa -n (a)
chullpantatal:i llis ghipaxan nunnifícados detrás (le la Iglesia Sar(a) -ir(¡) jagi -sti,
uñjassatavna. 1)kapachax se habían visto. Entonces ir actor persona y de acuerdo decir afirmativo
jan kuus 1urt'irjamaxataynati. casi no podía hacer nada. N I partícula diciendo G O
Y el caminante aceptó dejarlo.
ANALISIS
jayta -tayna. Uk(a) -xa -ru
Siglas: N Sufijo nominalizador direccional
dejar había eso sobre
V " verbaliaador 3
Al modificativo verbal conocim. indirecto
O " oracional Luego, le había
1 " independiente
G Gerundio kaarki -n (a) -k(a) -iri -ta -sa
dónde en estar actor 2 interrogativo
1-2 l+' persona sujeto a 2'! persona complemento, etc.
VyNI N V N1 O
nra(y)a sar(a) -iri -tr(a) sara -s(i) -ka -tayna preguntado de dónde era.
uno ir actor afirmativo ir progresivo había
N O Al M 3 -ar(a) jiskt'a -tal na.
sa -sa -raki
para sí conocim. indirecto afirmativo g
preguntar había
decir también
diciendo G O 3-3
Se dice que un caminante estaba yendo conocim. indirecto
arayk'a sonaja ap(a) -t'a -ta . Uyava -pa -sti it'ali
ají cesto llevar incoador ganado su y muy Mayi -s(i) -iri -sti Qala Alarka - n(a) -k(a)
NI N 3 1 pedir reflexivo actor v piedra pueblo en estar
cargado ele un cesto de ají. Y su ganado muy NI N Í VyN1
303
- ir¡ -t (a) -tea. chullpa -0 -nta - ta -ki lllis ghipa -' 'xa -n(a)
actor 1 afirmativo momia interio- preci - Iglesia atrás lado de locativo
N V M O rizador sativo
El que se pidió (el cesto) dijo que era de Qala Marka, V Al N I
aparecían detrás de la Iglesia.
Uta -xa -x(a) Ili.s ghipa -' 'xa -n(a) -k(a) -i -ira.
casa mi Iglesia atrás lado en estar 3 afirmativo
1 0 (préstamo del castellano) V y M M O
que su casa estaba detrás de la Iglesia
Uk(a) -xa -rtt -x(a) puri -Si -n(i) uñja -s (i) -xa -tayna . Uka -pacha
eso sobre direccional llegar reflex. movimiento ver reflex. acción había eso tiempo
hacia aquí inmediata 3
O Ni M N1 M conocim.
-ka -k¡ -ta -lila va indirecto
continuativo prccisativo 2 afirmativo Se habían visto . Entonces,
Al 1 futuro O
-x(a) jan(i) kun(a) -s(a)
y que vaya allí cuando sea. no qué siquiera
sa -sa- w(a) sa - tayna. Uka chipa -t(a) -sti
decir G afirmat. decir 3 ese lugar de y nada
diciendo dijo conocim. 0 1
indirecto
lur(a) -t'(a) -ir(i ) -jama -xa -tayna -ti.
sar(a) - ir(i) jaqi -xa hacer incoador actor como acción había negativo
ir actor persona
inmediata 3
N O conocirn.
Después el caminante regresó nuevamente Al N V M indirecto
kut(i) -t'a -raki -tayna -wa Casi no podía hacer nada.
volver incoador otra vez había afirmativo
M 1 3 0
conocim.
indirecto
manu ap(a) -ta -si -n(i) -xa
deuda llevar inicio de reflex. movimiento acción 13IBLIOGRAFIA
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Mapa AB - LENGUAS QUECHUA, ARU Y PUQUINA EN LA ÉPOCA PRECOLONIAL
Mapa AC - LENGUAS DE LA REGIÓN DEL TITICACA EN 1580
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s•/•+j •+°
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• ❑ LA PAZ
• •
1 ^, 1`^. • < . •+
7=1 w
S.¡ d
^p°s Tj.j[x,^c
Pl)usl.. /^\
100 km •+ •+
L r 1
• Aymara
+ Quechua
400 Puquina
= Uruquilla
ÁREAS DE LENGUAS.
M PUQUINA
0
L
308 3o9
• principales pueblos ESBOZO DEL SISTEMA LINGÜISTICO
principales Conceniracione5 m nera5
limite nacional
DEL GUARANI PARAGUAYO
_ limite departamental
ferrocarril
atea aprox irnada aymará Rubén Bareiro Saguier
zonas bilingoes Aymará-Quechua
Rlichel Dessaint
limites ecológicos
Mapa AD
4. CLASES LEXICALES
CARACTERISTICAS REGIONALES
DEL MUNDO AYMARA 4 . 1 Lexemas nominales.
Fuente ALBO , Xavier. La Paradoja Aymara 4.2 Lexemas verbales.
Cuaderno CIPCA Ni? 8. 1975
4.3 Lexemas adjetivales.
` / QUECHUA
4.4 Lexemas nominales -adjetivales.
5 01
311