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RECOCIDO

Este documento describe diferentes tratamientos térmicos como el recocido y el normalizado. El recocido se usa para obtener una microestructura blanda y dúctil mediante el calentamiento hasta el dominio austenítico y un enfriamiento lento. El normalizado produce una microestructura más fina y dura calentando por encima de la línea crítica y enfriando más rápido que el recocido. Ambos tratamientos se usan para controlar las propiedades de los aceros.

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RECOCIDO

Este documento describe diferentes tratamientos térmicos como el recocido y el normalizado. El recocido se usa para obtener una microestructura blanda y dúctil mediante el calentamiento hasta el dominio austenítico y un enfriamiento lento. El normalizado produce una microestructura más fina y dura calentando por encima de la línea crítica y enfriando más rápido que el recocido. Ambos tratamientos se usan para controlar las propiedades de los aceros.

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1.

RECOCIDO

El término recocido se aplica a diferentes tratamientos térmicos cuyo objetivo


principal es la obtención de microestructuras de baja dureza y alta ductilidad. El
recocido más habitual o recocido de regeneración o de austenización completa
consiste en calentar el acero hasta el dominio austenftico y enfriarlo luego lentamente
(normalmente en el interior del propio horno de tratamiento). Dado que la velocidad de
enfriamiento es muy pequeña se obtienen estructuras ferrito-perlíticas groseras y, por
ello, blandas y dúctiles.

La Figura muestra sobre el diagrama hierro-carbono el rango de temperaturas


que es necesario alcanzar para la realización de diferentes tratamientos térmicos. En
el caso del tratamiento de recocido ("annealing"), se utilizan temperaturas ligeramente
superiores a A3 con los aceros hipo eutectoides, mientras que en el caso de los aceros
hiper eutectoides se emplean temperaturas justo superiores a Al' El efecto que se
busca al calentar los aceros hiper eutectoides hasta la región bifásica (austenita +
cementita) es el de tratar de globulizar la cementita proeutectoide, ya que si estos
aceros se calientan por encima de la temperatura Acm, la cementita se formaría en el
enfriamiento a lo largo de las juntas de grano austeníticas y el producto resultante
sería excesivamente frágil. Por el contrario, cuando los aceros de alto carbono se
mantienen justo por encima de la temperatura Al' se rompe progresivamente el
entramado continuo de cementita, se forman así partículas de cementita separadas y
luego éstas globulizan, disminuyendo así el área de las intercaras cementita/austenita
(fuerza impulsora del proceso). El uso de una velocidad de enfriamiento
suficientemente lenta es la otra característica diferenciadora del tratamiento de
recocido. En la Figura 7.2 se han representado los tratamientos de recocido y
normalizado sobre las curvas TTT de un acero hipo eutectoide. Una vez que toda la
austenita se ha transformado en el enfriamiento en ferrita y perlita ya se puede
incrementar la velocidad del enfriamiento para disminuir el tiempo total del tratamiento.
[ CITATION FJB01 \l 10250 ]
Figura 1. Porcentaje en peso de carbón contenido

Tomada de: Aceros y


fundiciones, 2001

Figura 2.

Tomada de: Aceros y fundiciones, 2001


En la misma Figura se ha representado también el rango de temperaturas
habitualmente utilizadas en los tratamientos de homogeneización (coincide con las del
conformado en caliente), que son un tipo de tratamientos de recocido que suelen
ejecutarse antes de la laminación en caliente o la forja de piezas moldeadas. Su
propósito es uniformizar la composición química del producto moldeado para lo que
deben activarse los fenómenos de difusión, manteniendo el acero durante largos
periodos de tiempo a temperatura muy elevada. En el curso de este tratamiento a alta
temperatura, si existieran segundas fases (carburos p.e), se redisolverían en la
austenita.

El máximo grado de ablandamiento y ductilidad de un acero se logra a partir de


microestructuras ferríticas con pequeñas partículas esféricas de carburos (cementita)
uniformemente distribuidas. Esta es la microestructura más estable de los aceros y se
puede obtener por distintas vías. La esferoidización o globulización de la cementita se
logra tras una austenización total o parcial, enfriando muy lentamente hasta una
temperatura ligeramente inferior a Al' que debe mantenerse luego durante largos
periodos de tiempo. Otra posibilidad de globulizar la cementita es realizar ciclos
térmicos por encima y por debajo de Al (Figura). Los procesos de globulización son
tanto más rápidos cuanto más fina es la microestructura de partida. La Figura muestra
el ritmo de esferoidización de un acero perlítico para diferentes tamaños de la perlita
de partida. La globulización sería aún más rápida en microestructuras bainíticas y más
aún en el caso de las estructuras martensíticas.[ CITATION FJB01 \l 10250 ]

Figura 3. Carbón en peso contenido

Tomada de: Aceros y fundiciones, 2001


Figura 4.

Tomada de: Aceros y fundiciones, 2001

La alta ductilidad de las microestructuras globulizadas es importante en el


conformado en frío de los aceros hipoeutectoides, mientras que la baja dureza de los
aceros hipereutectoides globulizados favorece su mecanizado.

El recocido de recristalización es un tratamiento subcrítico (se realiza a una


temperatura inferior a Al) que se ejecuta con objeto de devolverle al acero las
propiedades que tenía antes de haber sido deformado en frío. Como consecuencia de
la deformación plástica en frío, el acero se ha endurecido, se han multiplicado sus
dislocaciones y otros defectos, aparecen bandas de deformación y sus granos han
sido estirados en la dirección de aquella. En el calentamiento del recocido, la alta
energía interna de la microestructura deformada promueve primero la restauración
(reorganización y eliminación parcial de defectos cristalinos) y posteriormente la
recristalización, en la que en virtud de procesos de difusión se nuclean y crecen
nuevos granos de ferrita a expensas de los granos deformados. Los granos de ferrita
recristalizados son finos y equiáxicos, pero prolongados mantenimientos por encima
de la temperatura de recristalización del acero promoverían su crecimiento, impulsado
por la reducción de la energía debida a la presencia de juntas de grano. La Figura 7.5
muestra la cinética de los fenómenos de recristalización y la influencia de la
temperatura en el caso de un acero de bajo contenido en carbono deformado en frío
un 50%.

Un último tratamiento de recocido, también subcrítico, se utiliza para reducir las


tensiones residuales que pueden aparecer durante la fabricación de piezas o
estructuras de acero en virtud de enfriamientos rápidos, soldaduras, deformación en
frío, operaciones de mecanizado, etc. Estas tensiones residuales se eliminan
progresivamente durante mantenimientos prolongados a temperaturas un poco
inferiores a las que se utilizan en los recocidos de recristalización.[ CITATION FJB01 \l
10250 ]

2. NORMALIZADO

La finalidad del tratamiento de normalizado es también obtener una


microestructura de ferrita (o cementita) y perlita. El normalizado de los aceros se
realiza a una temperatura mayor que el recocido para lograr un austenita homogénea,
aunque esta temperatura es menor que la que se utiliza en la homogeneización ya que
se pretende obtener una austenita de grano fino. Tal y como se observa en la Figura,
la velocidad de enfriamiento en el normalizado es más rápida que en el tratamiento de
recocido (enfriamiento al aire, habitualmente), la transformación de la austenita tiene
lugar a una temperatura inferior y en consecuencia tanto el grano de ferrita
proeutectoide coino la separación interlaminar de la perlita se reducen, obteniéndose
el afino de grano del acero, que puede ser bastante basto en el caso de una pieza
moldeada o de haber realizado operaciones de deformación en caliente a alta
temperatura. Este es el objetivo prinicipal del tratamiento.

La fina microestructura típica del tratamiento de normalizado da lugar a unos


productos de mayor resistencia y dureza pero de algo menor ductilidad que los
mismos aceros recocidos. Los aceros hipereutectoides suelen calentarse en el
normalizado por encima de la temperatura Acm no solo con objeto de afinar su grano
sino también para redisolver los aglomerados de carburos que se pudieron haber
formado en etapas de procesado anteriores. De este modo, estos aceros así tratados,
responden mejor a los tratamientos posteriores de recocido o de temple.[ CITATION
FJB01 \l 10250 ]

2.1. PROPOSITO DEL NORMALIZADO

La normalización del acero se lleva a cabo al calentar aproximadamente 37.77°


C por encima de la línea de temperatura crítica superior (A o Acm ) seguida por un
enfriamiento en aire quieto hasta la temperatura ambiente. La Figura muestra el
intervalo de temperatura para normalización. [ CITATION Jua96 \l 10250 ]
Figura 4. Intervalo de recocido, normalización y endurecimientos para aceros al carbono

Tomada de: Tratamientos térmicos de los aceros, 1996

El propósito de la normalización es producir un acero más duro y más fuerte


que el obtenido por recocido total, de manera que para algunas aplicaciones la
normalización pueda ser un tratamiento térmico final. Por tanto, para aceros
hipereutectoides, es necesario calentar por encima de la línea Acm a fin de disolver la
red de cementita.

La normalización también puede utilizarse para mejorar la maquinabilidad,


modificar y retinar las estructuras dendríticas de piezas de fundición, y refinar el grano
y homogeneizar la microestructura para mejorar la respuesta en las operaciones de
endurecimiento.[ CITATION Jua96 \l 10250 ]

2.2. INFLUENCIA DEL MEDIO DE ENFRIAMIENTO

El incremento en la rapidez de enfriamiento por aire cuando se compara con el


enfriamiento por horno afecta en varias formas la transformación de la austenita y de
la microestructura resultante.
Como ya no se enfria en condiciones de equilibrio, el diagrama hierro-carburo
de hierro no puede utilizarse para predecir las proporciones de ferrita y perlita
proeutectoide o cementita y perlita proeutectoide que existirán a temperatura
ambiente.

Hay menos tiempo para la formación de la constituyente proeutectoide; en


consecuencia, habrá menos ferrita proeutectoide en los aceros normalizados
hipoeutectoides y menos cementita proeutectoide en los aceros hipereutectoides en
comparación con los aceros recocidos.

La Figura muestra la microestructura de un acero normalizado al 0.50% de


carbono. En la condición de recocido, este acero tendría aproximadamente 62% de
perlita y 38% de ferrita proeutectoide.

Figura 5. Acero normalizado al 0.50% de carbono, calentado a 982.22 C o y enfriado en


aire; las áreas perlíticas están rodeadas por ferrita procotectoide

Tomada de: Tratamientos


térmicos de los aceros, 1996
Debido al enfriamiento por aire, esta muestra tiene sólo como el 10% de ferrita
pro eutectoide, que es la red blanca que rodea las áreas oscuras de perlita. Para los
aceros hiper eutectoides, la normalización reducirá la continuidad de la red de
cementita pro eutectoide, y en algunos casos puede eliminarse por completo. Como la
presencia de la red de cementita redujo la resistencia de los aceros hiper eutectoides,
los aceros normalizados deben mostrar un aumento en resistencia. Esto se indica por
los valores de resistencia, particularmente para aceros que contienen más de 0.8% de
carbono.

Aparte de influir la cantidad de constituyente pro eutectoide que forma, la


mayor rapidez de enfriamiento en la normalización también afecta la temperatura de la
transformación de austenita y la fineza de la perlita. En general, mientras más rápido
sea el enfriamiento menor será la temperatura de transformación de la austenita y más
fina será la perlita.[ CITATION Jua96 \l 10250 ]

3. TEMPLE O ENDURECIMIENTO

El acero, con la excepción de algunos tipos especiales, puede ser endurecido


por calentamiento a temperatura elevada y rápido enfriamiento posterior. Al proceso
mediante el cual el acero se incrementa a su máxima dureza también se le conoce
como temple o templado.

Es cierto que cada acero requiere su temperatura particular de calentamiento


para temple, pero las experiencias demuestran que la temperatura para conseguir el
máximo de endurecimiento es afectada, de manera regular, por el contenido de
carbono en el acero.[ CITATION Jua96 \l 10250 ]

Figura 6. Intervalo de la temperatura para el temple o endurecimiento de los aceros


Tomada de: Tratamientos térmicos de los aceros, 1996
Otro factor importante en el temple o en cualquier tratamiento térmico es la
velocidad de calentamiento y de enfriamiento.

3.1. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL TEMPLE

Otro factor importante en el temple o en cualquier tratamiento térmico es la


velocidad de calentamiento. En cualquier operación de tratamiento térmico, es
importante la velocidad de calentamiento. El calor fluye del exterior hacia el interior del
acero a una velocidad determinada. Si el acero se calienta demasiado rápido, el
exterior se vuelve tan caliente como el interior y no se puede obtener una estructura
uniforme. Si una pieza es irregular en su forma, lo más esencial es una velocidad lenta
para eliminar alabeo o agrietamiento. Mientras mayor es la sección, mayor deberá ser
el tiempo de calentamiento para lograr resultados uniformes. Aún después que se ha
alcanzado la temperatura correcta, la pieza deberá mantenerse a esa temperatura por
un periodo de tiempo suficientemente para permitir que su sección más gruesa
obtenga una temperatura uniforme.

La dureza obtenida de un tratamiento dado depende de la velocidad del temple,


del contenido de carbono y del tamaño de la pieza. En los aceros aleados, la clase y
cantidad del elemento de aleación influye sólo en la templabilidad del acero y no afecta
la dureza excepto en aceros sin templar o parcialmente templados. |Para aceros de
bajo y medio carbono, el temple en un baño de agua es un método de enfriamiento
rápido que comúnmente se usa.

Para aceros de alto carbono y aleados se usa generalmente aceite como medio
para el temple, debido a que su acción no es tan severa como la del agua. Algunos
aceites comerciales, tales como el aceite mineral, tienen diferentes velocidades de
enfriamiento y consecuentemente, imparten diferente dureza al acero al templarse.
Para enfriamiento extremo, lo más efectivo es usar salmuera o rocío de agua. Ciertas
aleaciones pueden endurecerse por enfriamiento al aire pero, para aceros ordinarios,
la velocidad de enfriamiento que se obtiene es demasiado lenta para dar un efecto de
endurecimiento apreciable. Las piezas grandes por lo común se templan en un baño
de aceite, lo que tiene como ventaja el enfriarlas rápidamente abajo de la temperatura
ambiente, siendo así no demasiado severo. Para logar resultados semejantes, la
temperatura del medio para temple debe mantenerse uniforme. Cualquier baño para
temple utilizado en trabajos de producción deberá tener medios para el enfriamiento.

El acero con bajo contenido de carbono no reacciona apreciablemente a los


tratamientos térmicos de endurecimiento. Según el contenido de carbono en el acero
aumenta hasta alrededor de 0.6%, la dureza que es posible alcanzar también
aumenta. Arriba de este punto, la dureza puede incrementarse sólo ligeramente,
debido a que los aceros arriba del punto eutectoide están compuestos enteramente de
perlita y cementita en la condición de recocido. La perlita reacciona mejor a las
operaciones de tratamiento térmico; cualquier acero compuesto por perlita
principalmente puede transformarse en un acero duro.

Según se incrementa el tamaño de las partes por endurecer la dureza


superficial se reduce un poco, aún cuando todas las demás condiciones se mantienen
iguales. Hay un límite para la velocidad de flujo del calor a través del acero. No importa
que tan frío esté el medio para temple, si el calor en el interior de una pieza grande no
puede escapar más rápido que a una cierta velocidad crítica, hay un límite definido
para la dureza interior. Sin embargo, en temple con salmuera o agua, es capaz de
llevar rápidamente la superficie de la pieza templada a su propia temperatura y
mantenerla a esa o a una temperatura muy cercana. Bajo esas circunstancias habría
siempre una profundidad finita de la superficie endurecida independientemente del
tamaño. Esto no pasa con el temple al aceite, cuando la temperatura superficial puede
ser alta durante los estados críticos del enfriamiento.[ CITATION Jua96 \l 10250 ]

3.2. MICROESTRUCTURA DE LOS ACEROS TEMPLADOS

Como ya se estableció anteriormente, la austenita es una solución sólida de


carbón en hierro gamma. Todos los aceros al carbón están formados completamente
con este componente arriba del punto crítico superior. La apariencia de la austenita al
microscopio se muestra en la Figura a con una amplificación de 125. El temple
extremo de un acero desde una alta temperatura preservará algo de la austenita a
temperaturas ordinarias. Este componente es aproximadamente la mitad de duro que
la martensita y es no magnético.

Si se enfría lentamente un acero hipoeutectoide, la austenita se transforma en


ferrita y perlita. El acero que contiene éstos componentes es suave y dúctil. Un
enfriamiento más rápido da por resultado un componente diferente y el acero será más
duro y menos dúctil. Un enfriamiento rápido, tal como el temple al agua, dará por
resultado una estructura martensitica, la cual es la más dura que se puede obtener. La
cementita, aunque algo más dura, no está presente en estado libre excepto en los
aceros hipereutectoides y sólo en cantidades pequeñas tales que, su influencia sobre
la dureza del acero puede despreciarse. El ingrediente esencial de cualquier acero
templado es la martensita. A. Martens, un científico alemán reconoció primero este
componente aproximadamente en 1878. La martensita se obtiene por el temple rápido
de aceros al carbono y es la sustancia de transición formada por la descomposición
rápida de la austenita. Es una solución sobresaturada de carbono en hierro alfa. Al
microscopio aparece como un componente en forma de aguja como se ve en la Figura

La dureza de la martensita depende de la cantidad de carbono presente y


varía de 45 a 67 Rockwell C. No puede maquinarse, es completamente frágil y es
fuertemente magnética.

Figura 7. Estructura de dos tipos de acero inoxidable

Tomada de: Tratamientos térmicos de los aceros, 1996


Si el acero se templa a una velocidad ligeramente menor que la crítica, se
obtendrá un componente oscuro con contornos algo redondeados. El nombre de este
componente es perlita fina. Al microscopio, con una amplificación normal, aparece
como una masa indefinida, pero con una gran amplificación se observa una estructura
laminar fina. La perlita fina es menos dura que la martensita; tiene una dureza que
varía de 34 a 45 Rockwell C, pero es muy tenaz y capaz de resistir fuertes impactos.
Según se reduce más la velocidad de enfriamiento la perlita se torna más gruesa y
definidamente laminar con gran amplificación a velocidades de enfriamiento lentas.
[ CITATION Jua96 \l 10250 ]

3.3. TEMPLABILIDAD DEL ACERO

El método más ampliamente utilizado para determinar la templabilidad es la


prueba o ensayo de templabilidad por enfriamiento de la punta o prueba Jominy.

La prueba ha sido estandarizada por la ASTM, la SAE y la AISI. Al llevarse a


cabo esta prueba, una muestra de 1 pulg. de diámetro y 4 pulg. de largo se calienta
uniformemente a la temperatura adecuada de austenización. Después se saca del
horno y se coloca en un sostén, donde un chorro de agua choca en la cara del fondo
de la muestra (Figura). Tanto el tamaño como la distancia del orificio al fondo de la
muestra y la temperatura y circulación del agua están estandarizados, de manera que
toda muestra templada en este sostén recibe la misma rapidez de enfriamiento.
Después de que la muestra ha estado en el sostén durante 10 min. se quita de ahí y
se esmerilan dos superficies planas, paralelas longitudinalmente a una profundidad de
0.015 pulg. tomándose las lecturas en la escala de dureza Rockwell C a intervalos de
1/16 de pulg. desde el extremo templado. Los resultados se expresan como una curva
de dureza contra distancia desde el extremo templado. La figura muestra una curva
típica de templabilidad. Los detalles concernientes al procedimiento de prueba pueden
obtenerse si se solicitan a ASTM Designatico A255-48T End Quench Test for
Hardenability of Steel. [ CITATION Jua96 \l 10250 ]

Figura 8. Muestra de ensayo de capacidad de endurecimiento por templado

Tomada de: Tratamientos térmicos de los aceros, 1996

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