NOMBRE: PEDRO LUIS YUGAR CALLE TURNO: NOCHE
El Tejedor
Tejía siempre en un telar enorme que hizo construir a su gusto.
Cuando elegía las lanas, las iba tiñendo de colores con sus manos y con
elementos de la naturaleza.
Siempre decía que color a color, la naturaleza gana y se negó siempre a
utilizar otra cosa que no fueran raíces, semillas, plantas.
Era un tejedor formidable, en su pueblo la gente se arremolinaba por verlo
junto a su telar.
En la feria regional su puesto era muy visitado: no vendía nada, sólo
elegía hilos o lanas, teñía, tejía.
Tejer era todo lo que le interesaba hacer y si le pedían algo imposible era
cuando su destreza realmente se expresaba.
Eran épocas oscuras de las que no queremos acordarnos, el pueblo
sublevado, las fuerzas públicas reprimiendo, la gente común temiendo…
El tejía, horizontes de soles, esperanzas azules, sueños enraizados en
brazos de trabajadores.
Tejer era su destino pero no lo sabíamos.
La noche que me llevaron lejos de mi casa él tejió en su telar sin parar:
lágrimas, horrores, pesadillas, golpes.
Y no se equivocaba, todo eso me pasaba.
Cuando dejé de sentir tanto miedo él me tejió una almohada donde pude
dormir de nuevo.
NOMBRE: PEDRO LUIS YUGAR CALLE TURNO: NOCHE
Eran épocas duras: hoy me llevaban a mí y mañana al otro, y así. La
gente que conocías desaparecía.
El tejía: brazos y piernas trabajaban sin parar. Y la gente que desaparecía
la tejía sin conocerla, sin saber quién, cómo o por qué.
En su enorme telar tenía un mapa lleno de rostros, desconocidos y
desaparecidos.
Tejía de noche y de madrugada, las lágrimas que otros se dolían, él las
podía tejer.
Cuando encontraron el gran telar y le preguntaron quién era esa gente
supimos que el tejido estaba completo y la única cara que faltaba, era la
suya.
Cuando lo encerraron quisimos llevarle un telar, uno pequeño, no
importaba, sabíamos que sin tejer, se nos perdería.
No nos dejaron, él se quedó callado, no entendía que mal podía hacer un
telar en una cárcel.
Y todos quisimos tejer por él: para llevarle algo que lo recompusiera, que
lo sostuviera.
Pero los hilos y lanas se nos negaron, se nos enredaron, no supimos
hacerle casi nada.
Eran épocas tan crueles que su tejido fue desbaratado, las miles de caras
tejidas fueron tal vez quemadas, no lo sabemos.
Cuando salió de prisión fue derecho al telar y quiso recomponer su vieja
maña de tejer lo que pasaba hoy y lo que pasaría mañana.
Se suicidó de lanas y colores, se mató de tantos hilos y tejió sin parar un
sol, una bandera, una lucha que acababa.
Y esa noche el pueblo durmió tranquilo y en paz.
Porque el tejedor decía que pronto, muy pronto, se acababa… se
terminaba…
Qué explosión de colores, qué impacto de texturas: el tejedor volvió a sus
tramas.
Y ya no hizo más nada que enseñar a tejer colores, hilos, lanas… pero
más que nada, enseñó a tejer sueños y esperanzas.
Fin.
[ CITATION Fra17 \l 2058 ]
NOMBRE: PEDRO LUIS YUGAR CALLE TURNO: NOCHE
Análisis crítico.
Principio de justicia
Este principio se refiere a respetar los derechos de las partes
involucradas y tratarlas con el mismo respeto y consideración, es de este
modo que el principio de justicia demanda que las personas sean tratadas
de manera equitativa y que no pueden verse ni tratarse con menor valor
por esto el principio de justicia denota de forma particular al respeto por
los diferentes derechos de la población.
En pocas palabras vivir honestamente, no hacer daño a nadie y dar a
cada uno lo que le corresponde.