A C U E R D O
En la ciudad de La Plata, a 8 de julio de 2008,
habiéndose establecido, de conformidad con lo dispuesto en
el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden
de votación: doctores Negri, Hitters, Pettigiani, Kogan, se
reúnen los señores jueces de la Suprema Corte de Justicia
en acuerdo ordinario para dictar sentencia definitiva en la
causa A. 69.021, "Utilducto S.A. contra Aguas Bonaerenses
S.A. Pretensión anulatoria".
A N T E C E D E N T E S
La Cámara de Apelación en lo Contencioso
Administrativo, con asiento en la ciudad de La Plata,
confirmó el fallo del Juez de Primera Instancia en lo
Contencioso Administrativo nº 2 del Departamento Judicial
La Plata, que rechazó la excepción de incompetencia
deducida por la demandada (fs. 355/361).
Contra ese pronunciamiento, el apoderado de Aguas
Bonaerenses S.A. dedujo recurso extraordinario de
inaplicabilidad de ley, el cual fue denegado por la Cámara
actuante (fs. 493/494).
Disconforme con este último decisorio, la
accionada deduce la queja prevista en el art. 292 del
Código Procesal Civil y Comercial a la que este Tribunal
hizo lugar, declarando mal denegado el recurso de
inaplicabilidad de ley, concediéndolo (fs. 709/710).
En ese estado de las actuaciones, esta Suprema
Corte resolvió plantear y votar la siguiente
C U E S T I O N
¿Es fundado el recurso extraordinario de
inaplicabilidad de ley?
V O T A C I O N
A la cuestión planteada, el señor Juez doctor
Negri dijo:
I. 1. La Cámara de Apelación en lo Contencioso
Administrativo con asiento en La Plata denegó el recurso de
apelación interpuesto por la demandada.
De esa manera ratificó la decisión del juez de
primera instancia que había rechazado la excepción de
incompetencia deducida por la accionada, Aguas Bonaerenses
S.A.
2. Luego de reseñar el conjunto de normas que
constituyeron el marco regulatorio bajo el cual se
vincularon las partes, el tribunal señala en el
pronunciamiento recurrido, que la competencia material para
entender en el caso, corresponde a la justicia
administrativa, toda vez que el art. 166 de la Constitución
de la Provincia de Buenos Aires establece que los casos
originados por la actuación u omisión de la Provincia, los
entes descentralizados y otras personas, en el ejercicio de
funciones administrativas, serán juzgados por tribunales
competentes en lo contencioso administrativo.
Expresa, además, que la conducta plasmada por
parte de la concesionaria Aguas Bonaerenses al rescindir
unilateralmente el contrato que la vinculara a la
Contratista Utilducto S.A. -claramente de naturaleza
administrativa en virtud de su objeto (art. 2 inc. 6º,
C.C.A.)- por entender configurado los supuestos previstos
en los puntos 24.1.2, 24.1.5, 24.1.7 y 24.2 del Pliego de
Bases y Condiciones que autorizan a disponer la rescisión
por culpa de la contratista del contrato de locación de
obra, conlleva ineludiblemente a encuadrarla dentro de los
supuestos comprendidos en los arts. 166 de la Constitución
provincial; 1 inc. 1º y 2 inc. 6º, Código Contencioso
Administrativo -texto según ley 13.101- de ejercicio de
función administrativa pues, de ninguna otra manera hubiera
podido la concesionaria abordar la rescisión contractual en
forma unilateral, sino y únicamente por efecto de la
delegación de atribuciones enmarcadas en tal ámbito público
estatal, que le fueran conferidas conforme el marco
regulatorio precedentemente analizado (conf. fs. 357
vta./358).
De ese modo concluye que la cuestión suscitada
únicamente podría tener solución por aplicación de los
principios que rigen en materia de contratos
administrativos, ello, pues, mas allá de la condición de
persona pública o privada del sujeto contratante,
circunstancia que se encuentra superada en el nuevo sistema
de justicia administrativa para definir la materia (art.
166, Const. pcial. y su reglamentación por el C.C.A.) y la
peculiaridad del objeto "Reemplazo de cañería de agua en La
Plata", no se puede dejar de advertir que la contratación
se realizó en ejercicio de funciones administrativas y que
su contenido encuadra precisamente en el criterio general
de determinación de la competencia material de ese fuero.
II. En el recurso extraordinario de
inaplicabilidad de ley de fs. 465/491 -reiterados en la
queja de fs. 679/706- la demandada plantea que en el
decisorio impugnado la Cámara utiliza fundamentos que,
aplicados a la resolución del presente caso, resultan
falaces, dogmáticos y arbitrarios, en función del marco
normativo vigente y aplicable a las relaciones jurídicas
que entabla Aguas Bonaerenses S.A. y a las pruebas
aportadas por las partes que obran en el expediente.
Denuncia una errónea aplicación del derecho
vigente en la decisión recurrida y requiere la intervención
de esta Suprema Corte de Justicia a los efectos de subsanar
"la arbitrariedad jurídica cometida por los órganos
judiciales preopinantes...", declarando oportunamente la
competencia de la justicia ordinaria en lo civil y
comercial para entender en el pleito.
Transcribe los fundamentos de la decisión de la
Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo y el
régimen jurídico que entiende aplicable a Aguas Bonaerenses
S.A.
Expresa que no existió acto administrativo alguno
por el cual se haya dispuesto la rescisión del contrato.
Alega que el fallo recurrido "no aclara, en
ningún momento, cuál será, en definitiva, y mas allá de las
afirmaciones falaces y dogmáticas efectuadas, el régimen
jurídico de aplicación para la resolución del conflicto
surgido entre ABSA y Utilducto S.A.".
Afirma que A.B.S.A. no se encuentra sujeta a
ningún régimen jurídico de derecho público, con excepción
del régimen sanitario a su cargo. Que la ley de
procedimientos administrativos no le es aplicable, como así
tampoco las normas sobre contratación pública, ni las de
control del sector público provincial. A.B.S.A. no dicta
actos administrativos, ni celebra contratos
administrativos, ni se encuentra incluida dentro de la
estructura administrativa del poder ejecutivo provincial,
ni tiene asignada imputación presupuestaria alguna y que
como persona jurídica de derecho privado se rige por normas
de derecho común, con excepción de las relaciones nacidas
como consecuencia del servicio público que presta con la
autoridad administrativa y los usuarios.
Concluye que el contrato celebrado con Utilducto
S.A. no es un contrato administrativo, sino una locación de
obra regida por el derecho privado y por lo tanto ajeno al
derecho administrativo y a la competencia de los tribunales
de ese fuero.
III. El recurso no puede prosperar.
1. Para la determinación de la competencia
corresponde atender de modo principal a la exposición de
los hechos que el actor hace en la demanda y, sólo en la
medida que se adecue a ellos, al derecho que invoca como
fundamento de la pretensión (doctr. causa B. 68.059,
"Baez", res. del 3-XI-2004; B. 68.811, "Harguinteguy", res.
del 20-IX-2006 y C.S.N., Fallos 308:229; 310:116; 311:172;
313:971, 318:298, entre otros).
La firma "Utilducto S.A." pretende que "se
declare ilegítima la rescisión dispuesta en fecha 21/01/04
del contrato administrativo..." que lo vinculaba con la
concesionaria Aguas Bonaerenses S.A., y el pago de una suma
de dinero en concepto de indemnización al entender
configurados los supuestos previstos en los puntos 24.1.,
24.1.5, 24.1.7 y 24.2 del Pliego de Bases y Condiciones que
la autorizan a disponer el distracto por culpa de la
contratista.
2. Es competencia del nuevo fuero en lo
contencioso administrativo entender y resolver en las
controversias suscitadas por la actuación o la omisión en
el ejercicio de funciones administrativas por parte de los
órganos mencionados en el art. 166 de la Constitución
provincial. En particular, les corresponde decidir las
relativas a los contratos administrativos (cfr. arts.
166 in fine de la Constitución provincial; 1 incs. 1º y 2º
y 2 inc. 6º de la ley 12.008 -texto según ley 13.101-).
Esta Suprema Corte, interpretando ese plexo
normativo, ha resuelto que eran casos contencioso
administrativos, aquellos en los que la pretensión de la
actora se originaba en un convenio de naturaleza
administrativa, celebrado en el marco de un régimen de
derecho público con la finalidad de la administración
contratante de satisfacer un interés colectivo y dar
cumplimiento a un cometido de igual índole (doctr. causa B.
66.654, "Municipalidad de Berazategui", res. del 23-VI-2004
y sus citas; B. 68.040, "Municipalidad de General
Pueyrredón", res. del 3-XI-2004 y A. 68.322, "Fisco de la
Provincia", res. del 10-VIII-2005).
3. Tal como lo adelanté, en el caso no ha habido
una errónea aplicación del derecho vigente al calificar al
contrato que vinculaba a esa sociedad con la firma
"Utilducto S.A." como regido por el derecho administrativo.
Así recordando la normativa dictada con el objeto
de regular la prestación del servicio de agua potable y
desagües cloacales en la Provincia de Buenos Aires, debe
resaltarse que la ley 11.820 al aprobar el marco
regulatorio para la prestación de ese servicio, y las
condiciones particulares de regulación para la concesión de
los servicios sanitarios de jurisdicción provincial (art.
1), calificó como servicio público "toda captación y
potabilización, transporte,distribución y comercialización
de agua potable, tratamiento, disposición y
comercialización de desagües cloacales, incluyéndose
también a aquellos afluentes industriales que el régimen
vigente permita que se viertan al sistema cloacal" (Anexo
I, art. 1-I).
Entre los objetivos que establece la ley referida
se encuentra la de garantizar el mantenimiento y promover
la expansión del sistema de provisión de agua potable y
desagües cloacales (art. 4-I inc. "a"), los que deberán ser
cumplidos por los prestadores del servicio público.
Por su parte, el decreto 517/2002 -ratificado por
la ley 12.989- dispuso la constitución de una sociedad
anónima para asumir la prestación del servicio de
captación, potabilización,transporte, distribución y
comercialización de agua potable; la colección,
tratamiento, disposición y eventual reutilización y/o
comercialización de desagües cloacales (art. 2),
disponiendo que al Organismo Regulador de Aguas Bonaerenses
le compete el control de la prestación del servicio en los
términos del marco regulatorio establecido en la ley 11.820
y en el contrato de concesión (art. 11).
Posteriormente se dictó el decreto 878/2003 -
ratificado por la ley 13.154, art. 33 inc. "a"- aprobando
el nuevo marco regulatorio para la prestación de los
Servicios Públicos de Provisión de Agua Potable y Desagües
Cloacales de la Provincia de Buenos Aires (art. 1),
derogando toda norma que se oponga a ella (art. 2).
El objetivo central de este nuevo marco regulador
fue "el establecimiento de un régimen jurídico del servicio
público sanitario único y uniforme aplicable a todo el
ámbito de la Provincia de Buenos Aires" independientemente
de la titularidad provincial o municipal y de que su
prestación se lleve a cabo por el propio Estado o bien,
mediante la técnica de la concesión de servicio público por
particulares (ver considerandos del decreto 878/2003).
Dispone que el servicio público comprende "la
construcción, mantenimiento, renovación y ampliación de las
instalaciones necesarias, la conexión y suministro del
servicio" en condiciones que garanticen su continuidad,
regularidad, cantidad, calidad y universalidad, asegurando
una prestación eficaz a los usuarios y la protección de la
salud pública y el medio ambiente, según las pautas que se
correspondan con el servicio sustentable -reguladas en los
arts. 32 a 34- (arts. 24 y 25 del marco regulador aprobado
por decreto 878/2003).
4. Del plexo normativo recordado surge, con
evidencia, que la actuación del prestador del servicio
público de agua potable y desagües cloacales, Aguas
Bonaerenses S.A., más allá de lo que emana del reglamento
general de contrataciones que obra a fs. 129/146 -
especialmente art. 5- tiene por objeto la satisfacción de
un interés colectivo y el cumplimiento de cometidos
públicos, encontrándose alcanzado por la cláusula del art.
166, in fine de la Constitución de la Provincia.
Es decir que mas allá de la intervención de una
sociedad anónima como Aguas Bonaerenses en el complejo
contractual bajo examen, teniendo en consideración que su
objeto y finalidad -reemplazo de cañería de agua de La
Plata, nota de pedido 1813 (ver fs. 9/11)- guardan una
relación directa con la prestación del servicio público de
provisión de agua potable domiciliaria, el caso es de
aquellos que integran la materia contencioso administrativo
(arts. 2 inc. 6º y 12 inc. 2º, ley 12.008 -texto según ley
13.101- y doctr. causa B. 62.701, "Construcciones
Metalúrgicas Zanello S.A.", res. del 11-VII-2001).
En efecto: el caso se ha originado por la
actuación de una persona jurídica en el ejercicio de
funciones administrativas en un marco contractual público
vinculado con la gestión del servicio público de prestación
de agua potable que se encuentra regido por normas del
derecho administrativo (Marco Regulatorio del Servicio
Sanitario, -decreto 878/2003-; Contrato de Concesión de
Servicio Público -decreto 517/2002, ratificado por la ley
12.989- y el Reglamento General de Contrataciones aprobado
por el Organismo Regulador de Aguas Bonaerenses (O.R.A.B.),
mediante Resolución 21/03).
5. Esta Suprema Corte ha entendido que el art.
166 de la Constitución provincial no reconoce límites a la
configuración de la materia por la posición procesal de la
persona que ejerce funciones administrativas -en el caso la
demandada- ni por la naturaleza pública o privada del
sujeto demandado, determinando que eran propios de la
competencia contencioso administrativa -en tal antecedente
cuando era ejercida originariamente por el tribunal- los
casos originados por la actuación u omisión de personas
privadas en el marco de un contrato administrativo (doctr.
causa B. 64.745, "Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía
Blanca", res. del 23-X-2002).
6. Por último, no debe dejarse de advertir que,
si bien la prestación del servicio de agua potable ha sido
concedida a una sociedad anónima -creada por el decreto
517/2002- su transporte, distribución y provisión, es
decir, su acceso por parte de la población, debe entenderse
como un derecho humano fundamental (arts. 75 inc. 22,
Constitución nacional; 11 y 12 del Pacto Internacional de
Derecho Económicos, Sociales y Culturales; Observación
General 15 de las Naciones Unidas sobre el derecho al agua,
-29º período de sesiones, 2002- especialmente párrafos 1 a
6), que impone a los gobiernos la responsabilidad por su
concreción progresiva a través de un marco legislativo y
regulador que rija la acción de todos los suministradores
del servicio, públicos y privados (ver Informe sobre
Desarrollo Humano 2006 del Programa de la Naciones Unidas
para el Desarrollo –P.N.U.D.- especialmente capítulo 2 -
Agua para el consumo humano- y párr. 17 a 29 de la
Observación General 15, cit.).
El derecho humano al agua es el derecho de todos
a disponer de una cantidad suficiente de agua salubre,
aceptable, físicamente accesible y asequible para uso
personal y doméstico (párr. 2 de la O.G. 15).
Finalmente, en el citado informe del P.N.U.D. se
destaca que "la infraestructura del agua" -objeto del
contrato que motiva las presentes actuaciones- es crucial
para reducir la impredecibilidad y mitigar el riesgo que
provoca las profundas desigualdades en el acceso al agua
potable.
Desde esa plataforma, no puedo dejar de destacar
que, si bien en la relación jurídica que motiva las
presentes actuaciones -contrato de locación de obra-
intervienen dos personas jurídicas no estatales, la
finalidad pública que posee el objeto del contrato
determina la intervención de los órganos del fuero en lo
contencioso administrativo (arts. 166, Constitución
provincial; 2 incs. 6, ley 12.008 -texto según ley 13.101-;
doctr. causas B. 58.954, "Motores y Equipos Ortholan S.A.",
res. del 31-III-1991; cfr. Marienhoff, Miguel S., "Tratado
de Derecho Administrativo", t. III-A, pág. 54 t. III-B,
pág. 648).
IV. Por las razones expuestas el recurso debe ser
desestimado (art. 289, C.P.C.C.).
Respecto de las costas del mismo, impónense al
recurrente por su objetiva condición de vencido (art.
289, in fine del C.P.C.C.).
Voto por la negativa.
Los señores jueces doctores Hitters, Pettigiani y
Kogan, por los fundamentos expuestos por el señor Juez
doctor Negri, votaron por la negativa.
Con lo que terminó el acuerdo, dictándose la
siguiente
S E N T E N C I A
Por lo expuesto en el acuerdo que antecede, se
rechaza el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley
interpuesto, imponiéndose las costas a la parte vencida
(arts. 279, 289 y concs. del C.P.C.C.).
Regístrese, notifíquese y devuélvase.