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Acepciones

1) El documento define la jurisdicción como la potestad del Estado para administrar justicia a través de los órganos judiciales. 2) Existen tres nociones sistemáticas fundamentales en la ciencia procesal: la jurisdicción, la acción y el proceso, las cuales tienen una estrecha vinculación. 3) La jurisdicción tiene su origen en los tribunales públicos de la antigua Grecia y Roma, y actualmente se concibe como una función pública emanada de la potestad soberana del Estado.

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Acepciones

1) El documento define la jurisdicción como la potestad del Estado para administrar justicia a través de los órganos judiciales. 2) Existen tres nociones sistemáticas fundamentales en la ciencia procesal: la jurisdicción, la acción y el proceso, las cuales tienen una estrecha vinculación. 3) La jurisdicción tiene su origen en los tribunales públicos de la antigua Grecia y Roma, y actualmente se concibe como una función pública emanada de la potestad soberana del Estado.

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La Jurisdicción

Desde el punto de vista etimológico, la palabra jurisdicción proviene del latín iurisdictio,
que significa “decir el derecho”. La traducción etimológica se ha mantenido a lo largo del
tiempo, aludiendo al poder de declarar el derecho que tenía el magistrado romano. Para
Couture (1988), la jurisdicción:
Es la función pública, realizada por los órganos competentes del Estado, con las formas
requeridas por la ley para determinar los derechos de las partes, con el objeto de dirimir sus
conflictos y controversias de relevancia jurídica, mediante decisiones bajo autoridad de cosa
juzgada. (p. 34)

Longo (2002) ofrece una definición sistematizada de la noción de jurisdicción definiéndola


como la potestad dimanante de la soberanía popular que ha sido asumida por el Estado,
quien se obliga a prestarla, cada vez que un sujeto mediante el ejercicio del poder
correlativo de la acción, afirma ser titular de una voluntad, pretende la tutela judicial de sus
intereses y solicita la prestación de dicha función.

Nociones sistemáticas fundamentales


En lo que respecta a las nociones sistemáticas fundamentales, Puppio (2012), afirma
que, dentro de la ciencia procesal, existen tres: la jurisdicción, la acción y el proceso.
Diversos procesalistas han tratado de definir a esta importante trilogía, coincidiendo en que
poseen una estrecha vinculación, a tal punto que se genera entre ellas un nexo de
correlatividad que hace que se impliquen mutuamente. La jurisdicción es la potestad del
Estado para administrar justicia, a través de los órganos judiciales; mientras que el proceso
viene a ser una relación jurídica, un vínculo a través del cual, siguiendo un procedimiento se
tutelan ciertos intereses jurídicos. En cuanto a la acción, se define como un derecho público,
subjetivo, abstracto, cívico y autónomo, que tiene toda persona natural o jurídica para
obtener la aplicación de la jurisdicción del Estado.
Acerca de esta reciprocidad entre la jurisdicción, la acción y el proceso, Calamandrei
(1973) sostiene que la jurisdicción sería el primer elemento para la interpretación de un
código de derecho procesal, porque le corresponde un poder-deber, que entraña un
correlativo derecho subjetivo a reclamarlo, que es lo que se conoce como acción, que a su
vez, ésta última, iniciaría el proceso ante los órganos jurisdiccionales. En suma, entre las
nociones sistemáticas fundamentales existe correlatividad, puesto que la función
jurisdiccional se activa con la acción, que se ejerce con la demanda, admitida ésta, la
jurisdicción se ejercita a través del proceso, en el cual se dilucidará la pretensión, tema
principal de la actividad procesal que se impulsó con la acción.

Acepciones
La palabra jurisdicción, aparece en el mundo jurídico con distintos significados.

Así, en los países latinoamericanos, el vocablo se ha concebido desde cuatro puntos de


vista:

- Como ámbito territorial

- Como sinónimo de competencia


- Como conjunto de poderes o autoridad de ciertos órganos del Poder Público.

- Con sentido preciso y técnico de función pública, de hacer justicia.

La jurisdicción como ámbito territorial. Se concibe, como la delimitación territorial donde se


realiza la actividad jurisdiccional.

La jurisdicción como competencia. El Código de Procedimiento Civil Venezolano, al igual


que otras leyes de la República, no hace distinción entre jurisdicción y competencia, mas
aun confunde los términos, expresando en algunos casos, la existencia o delimitación de la
jurisdicción, cuando en realidad a lo que se refiere es a la competencia. Hasta el siglo XIX
los conceptos de jurisdicción y competencia, aparecieron como sinónimos y en el siglo XX
se superó tal situación, quedando algunos resabios de ello en la legislación y el lenguaje
forense.

Jurisdicción como poder. Se expresa en algunos momentos que la jurisdicción es la


prerrogativa, autoridad o poder de determinados órganos públicos, especialmente los del
Poder Judicial, aludiéndose a la investidura, a la jerarquía más que a la función.

La Jurisdicción es un poder-deber, ya que el Juez tiene el deber administrativo de hacerlo.

La Jurisdicción tiene su origen en los arcontes de Grecia; es decir, el tribunal público que
solucionaba un conflicto particular en el aereópago (plaza). En Grecia la administración de
justicia se originó en el hábito prehistórico de resolver disputas entre individuos,
renunciando voluntariamente a la autotutela y recurriendo al arbitraje. Se cree que los
litigantes fueron forzados por la presión, siempre creciente, de la opinión pública, así como
por el acrecentamiento del poder de los gobernantes, a abstenerse de la lucha armada y de
la venganza de la sangre y buscar la decisión de los príncipes que, en virtud de su
preponderancia social y personal, estaban predestinados a actuar como árbitros. Con esta
teoría dominante, devino una institución jurídica y pasó, después de la abolición de la
antigua monarquía, a los magistrados de la ciudad aristocrática y, posteriormente, en las
democracias, a los tribunales populares.
Desde el punto de vista de la concepción clásica romana, siempre se ha considerado
que el juez debe estar ligado a unos criterios previos. No obstante, Calígula (III emperador
del imperio) quiso suprimir la ciencia de los jurisconsultos romanos, reduciendo la influencia
del Senado, aplastando la oposición que este órgano legislativo estaba ejerciendo, situación
que lo llevó a hacer frente a varias conspiraciones surgidas con el objeto de derrocarle. La
Roma antigua tuvo presente el principio de subordinación del juez a la ley. Se sigue de allí
que el juez romano, más que con la ley debía enfrentarse con la ciencia de los
jurisconsultos y con el edicto del pretor; quien enviaba a las partes ante el juez en poder de
una fórmula redactada, la cual limitaba la competencia judicial.
Una concepción diferente a la romana es la medieval, concebida por los juristas del
derecho común glosadores y post-glosadores. El juez está por consiguiente ligado a la ley,
pero ésta es fundamentalmente un cuerpo jurisprudencial. Los medievales le temen a la
desvinculación de la ley y prohíben fallar en equidad, por lo que se guiaban tomando en
cuenta las interpretaciones a través de las glosas.
Otra noción de jurisdicción es la del mundo moderno y contemporáneo, cuya
preocupación esencial fue encontrar la mejor forma de garantizar la libertad. La sujeción del
juez a la ley es un dogma de mayor importancia en la época que se gesta con la revolución
francesa. El juez de nuestro tiempo no está abocado a la tarea de buscar el verdadero
sentido de la materia jurídica, porque éste se lo da la ley, sino que su labor queda reducida
a buscar el verdadero sentido o alcance de la materia legal. Así nació la jurisdicción como
emanación de la potestad soberana del Estado, como medio de lograr la paz social. El
Estado asume la función de resolver los conflictos mediante órganos investidos de
autoridad.

Posición de la jurisdicción dentro del orden jurídico

La posición de la jurisdicción dentro del ámbito jurídico, para el Derecho constitucional y las
ciencias políticas, por largo tiempo ha sido uno de los poderes del Estado, llamado Poder
Judicial (de acuerdo a la doctrina de la separación de poderes). Mientras que, para el
Derecho procesal, constituye uno de los presupuestos procesales. Al respecto, de las ideas
de Puppio (2012), puede inferirse que la jurisdicción pertenece al ámbito de la constitución
como atribución de una función pública. Pero, la actuación jurisdiccional consiste en llevar a
cabo actos proyectivos procesales, y en este sentido, la jurisdicción cae en el ámbito del
derecho procesal.

Concepto del acto jurisdiccional


Es aquel mediante el cual un órgano competente del Poder Publico resuelve un asunto
litigioso o verifica si una situación es conforme a derecho.

Elementos del acto jurisdiccional:

Para establecer un concepto de jurisdicción, Couture distingue los tres elementos propios
del acto jurisdiccional:
· Forma del acto jurisdiccional
· Contenido del acto jurisdiccional y
· Función del acto jurisdiccional
1) Forma de la jurisdicción
Se refiere a los elementos externos del acto jurídico, es decir la presencia de las partes, del
juez y del procedimiento establecido en la ley.
La forma caracteriza a la jurisdicción pero no es su único elemento. Además hay
procedimientos que tienen las características formales de la jurisdicción y por carecer del
contenido de esta, no pueden ser calificados como actos jurisdiccionales; tal sería el caso
de un proceso simulado, es pura forma, sin contenido ni función licita propia, y solo produce
cosa juzgada aparente. Otro ejemplo, son los procedimientos de jurisdicción voluntaria
previstos en el artículo 898 del Código de Procedimiento Civil, tienen algunos elementos
formales de la jurisdicción, pero no tienen la autoridad de cosa juzgada, como luego
veremos
2) Contenido de la jurisdicción
Se refiere a la existencia de un conflicto con relevancia jurídica que debe decidirse mediante
resoluciones susceptibles de adquirir autoridad de cosa juzgada.
La cosa juzgada es característica esencial de la jurisdicción. Si el acto no adquiere real o
eventualmente autoridad de cosa juzgada, no es jurisdiccional.
Pertenece a la esencia de la cosa juzgada y por lo tanto a la jurisdicción, la coercibilidad o
posibilidad de ejecutar la sentencia.
La jurisdicción es tal por su contenido y por su función, no por la forma; esta es solo la
envoltura. El contenido caracteriza a la función.

3) Función de la jurisdicción
Relevados los particulares de la facultad de hacerse justicia por sí mismos, la ley los invistió
del derecho de acción (garantía constitucional) y el estado quedo con el deber de la
jurisdicción. La actividad de dilucidar conflicto es uno de los fines principales del Estado. Sin
esta función no se concibe un Estado.
Dijimos que la cosa juzgada y su eventual coercibilidad, son inherentes a la jurisdicción. El
carácter de inmodificabilidad que da alas sentencias la cosa juzgada no aparece en ninguno
de los otros modos de actuación del Poder Público. Así un acto administrativo puede ser
sustituido por otro y un Código Civil puede ser reformado. Pero una sentencia pasada con
autoridad de cosa juzgada no debe ser reformada, ni sustituida o modificada por otra
sentencia, toda vez que esta protegida por los principios de inimpugnabilidad e
inmutabilidad. Como consecuencia de la inmutabilidad la sentencia protegida por la cosa
juzgada no puede ser revisada por otro órgano judicial, salvo los casos excepcionales
previstos en la Constitución (Arts. 5.16 de la LOTSJ en concordancia con el Art. 336.10 de
la Constitución).
Ahora bien, el fin de la cosa juzgada no es su inmutabilidad. Su fin es el orden social, la paz,
la seguridad jurídica y por lo tanto, se justifica la revisión de una sentencia derivada del
dolo procesal o de la violación del orden publico constitucional porque en estos supuestos lo
que hay es una cosa juzgada aparente.

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