ESTUDIANTE
Nombre Paula Sánchez
Fecha 29-01-2021
Curso B
A – Análisis conceptual
I. IDENTIFICACIÓN de la providencia
Número Sentencia T-367/09
Fecha 26-mayo-2009
Magistrado
Ponente JORGE IVÁN PALACIO PALACIO
II. Hechos Relevantes
- El accionante (A) solicitó se declarara que sus derechos patrimoniales de autor son
inalienables e intransferibles y consecuencialmente se rescinda la cesión de
derechos hecha a favor de la Sociedad accionada (B), mediante los contratos de
fechas 02 de septiembre de 1991 y 09 de junio de 1999, además de los contratos de
subedición por medio de los cuales se venía efectuando el recaudo de las regalías a
nivel internacional.
- De acuerdo a lo anterior se expuso que de la cesión de sus obras la única suma
percibida por tal concepto ascendía a $150’000.000 entregados en el año de 1999 a
manera de anticipo, los cuales han venido siendo descontados en un 100% por
concepto de regalías, quedando a la fecha un saldo a favor de la sociedad editora
superior a los $80’000.000. Por tanto, consideró que la gestión desarrollada por la
firma accionada carecía de diligencia, en la medida que no se había adelantado una
labor tendiente a obtener la mayor promoción, difusión, explotación comercial y
divulgación de dichas obras musicales, lo que se hace manifiesto en los escasos
resultados económicos obtenidos. Además, señaló que la firma accionada no era
puntual en la entrega de los informes o reportes de regalías percibidas por la
explotación de sus obras. Todo ello en su opinión vulneraba el mínimo vital.
- Por su parte, la accionada señaló que hizo grandes anticipos económicos por valor
de trescientos millones trescientos cincuenta mil pesos ($300’350.000), de los cuales
a la fecha en que fue interpuesta la acción de tutela, el actor adeudaba la suma de
setenta y seis millones ochocientos sesenta y siete mil trescientos setenta pesos
($76’867.370). Advirtió que, a pesar del saldo existente, se abstuvieron de retenerle
cualquier suma de dinero, consignando sus regalías a partir del año 2008, sin
efectuarle ningún tipo de descuento. En consecuencia, señalaron que entregaron al
accionante veinte millones doscientos veinticinco mil cuatrocientos cincuenta y nueve
pesos ($20’225.459), pagos recibidos a conformidad y tres millones noventa y cinco
mil setecientos ochenta y ocho pesos ($3’095.788) correspondiente al segundo
trimestre de 2008. En cuanto a los informes señaló que los envió periódicamente,
pero fueron extraviados por el actor.
III. Aspecto jurídico considerado
- la circunstancia de la muerte del actor en tutela configura un daño consumado, que
no necesariamente conduce a la improcedencia de la tutela porque “la existencia de
una carencia actual de objeto no es óbice para que la Corte analice” a través del
estudio de fondo sobre la vulneración que se puso en conocimiento de los jueces de
tutela, “si existió una vulneración y, de esta manera, determine el alcance de los
derechos fundamentales cuya protección se solicita”.
- Procedencia de la acción de tutela contra particulares y frente a la existencia de
otros medios de defensa judicial.
- Los derechos patrimoniales de autor y la seguridad social de los adultos mayores.
IV. Partes
Sujeto activo: A
Sujeto pasivo: B
V. Problemas jurídicos
I. ¿Es procedente o no la acción de tutela contra particulares por medio de la
cual se debate la resolución de contratos de derechos patrimoniales de
autor?
II. ¿Existe o no un perjuicio irremediable, frente a las particulares condiciones
que presenta el asunto y el tratarse de un adulto mayor?
VI. Tesis
I) Corte Constitucional: No, pero excepcionalmente sí
II) Corte Constitucional: No
VII. Explicación de tesis
I. la acción de tutela no resulta procedente de manera general para
solucionar conflictos que emanen de una relación contractual, salvo que se
comprometan derechos fundamentales como pudiera ser el caso en que
se haga indispensable la procedencia de la acción como mecanismo
transitorio para evitar un perjuicio irremediable.
Para la Corte es claro que por regla general “el tema relativo a los
derechos de autor debe resolverse por la vía ordinaria, al menos en lo
referente a los aspectos puramente económicos de la relación jurídica que
se establece”. Lo cual significa que, en principio, no es la acción de tutela
el mecanismo previsto para formular las reclamaciones a los editores en
aquellos aspectos relacionados con la explotación económica de las obras
musicales y con ocasión de los contratos celebrados con los autores. De
ahí que el ordenamiento jurídico colombiano haya contemplado el proceso
civil ante la jurisdicción ordinaria.
II. La propiedad intelectual involucra aquella disciplina normativa a través de
la cual se busca proteger y asegurar las creaciones intelectuales surgidas
del esfuerzo, el trabajo o la destreza del hombre, que en todos los casos
son dignas de obtener el correspondiente reconocimiento y salvaguarda
jurídica. El concepto de propiedad intelectual abarca, en un primer
aspecto, la propiedad industrial, que se refiere esencialmente a la
protección de las invenciones, las marcas comerciales y de fábrica, los
diseños industriales, el nombre comercial, los modelos de utilidad y
represión de la competencia desleal; y en un segundo aspecto, los
derechos de autor, que comprenden las obras literarias, científicas y
artísticas, otorgando también la debida protección a los artistas, intérpretes
y ejecutantes, a quienes son productores de fonogramas y a los propios
organismos de radiodifusión respecto de su emisión.
De un lado el derecho moral o personal, que nace de la obra misma como
resultado del acto creativo y en ningún caso del aval otorgado por la
autoridad administrativa. Es inalienable, irrenunciable, extra patrimonial y
en principio perpetuo. De otro lado, se encuentran los derechos
patrimoniales de autor, esto es, aquellos con los que cuenta el artista para
derivar una remuneración por el uso que se haga de su obra y que se
causa a partir del momento en que la obra o producción susceptible de
valoración económica se divulga por algún medio o modo de expresión.
Cuando el ejercicio de los derechos de autor involucra la vulneración o
amenaza de la seguridad social del artista, a tal punto que se afecta su
mínimo vital, son susceptibles de protección constitucional. Ahora bien, es
claro que cada persona maneja un mínimo vital de acuerdo con su
situación particular y la de su familia, de acuerdo con sus gastos y
obligaciones, lo cual evidencia que dicho concepto no va ligado
necesariamente a un monto fijo previamente determinado o a una noción
netamente cuantitativa de los recursos, sino que puede variar atendiendo a
las condiciones particulares de cada caso particular, siempre que
represente un mínimo de condiciones decorosas de vida de quien lo
reclama.
En el caso sub examine, podría sostenerse que el mínimo vital del actor
estuvo garantizado dado el monto total percibido a la fecha de la
presentación de la acción de tutela. Ello no es claro para la Corte puesto
que un examen minucioso de los dineros que recibió el accionante por los
contratos celebrados con la Sociedad accionada, pudo llevarla a una
conclusión contraria, dado que el monto total percibido se predica de un
tiempo considerable (9 años), donde además pudo resultar comprometida
la congrua subsistencia del actor y no apreció en toda su dimensión las
circunstancias que actualmente le rodeaban dadas las condiciones de
salud y el ser una persona de la tercera edad (82 años), sujeto de especial
protección constitucional. Estas particulares condiciones del actor no
pueden ser extrañas a la valoración que hagan los jueces de tutela como
garantes de los derechos fundamentales.
Además, sostuvo la Corte que también debe reconocerse que la cesión de
derechos patrimoniales de autor tiene como particularidad que las regalías
captadas se encuentran supeditadas a la explotación que se haga de las
obras musicales, pues, del impacto que tenga en el mercado en cuanto a
la demanda y la adecuada gestión que se realice por la casa editora,
depende en gran medida los ingresos que habrá de percibir el artista.
Dado que en este caso la comercialización de las obras está sujeta a
factores variables como los que rodean el mercado de la música y
atendiendo a la gestión de la casa editora, no podría obligarse a la
sociedad a entregar una suma fija de dinero en cada trimestre.
VIII. Método de Interpretación
El método empleado para explicar y darle solución al caso, fue el sistemático, ya que
utilizaron varias normas para explicar el tema que tenían que ver con el caso en
concreto, es decir, los derechos de autor y así llegar a una solución, ya que de nada
sirve el ejercicio de interpretación que se reduce a los límites de una sola disposición
cuando la adecuada compresión de dicho precepto depende de la integración de
artículos contenidos en otras regulaciones. El ordenamiento jurídico presenta con
frecuencia normas incompletas, cuyo contenido y finalidad deben articularse junto a
otras reglas; sólo de este modo es posible superar supuestas incongruencias al
interior de un orden normativo.
B- COMENTARIO: Análisis Critico
En Colombia quien no conocía al maestro Rafael escalona , pues lo increíble no era
no conocerlo, ya que todos sabemos que construyo a punta de versos su famosa
casa en el aire , lo increíble es que a sus 82 años muriera lleno de necesidades y
apuros económicos , todo porque sus derechos patrimoniales como cantautor no
fueron manejados de la mejor manera por la disquera EDIMUSICA ya que esta “no
apreció en toda su dimensión las circunstancias que actualmente le rodeaban (al
maestro Escalona) dadas las condiciones de salud y el ser una persona de la tercera
edad (82 años) sujeto de especial protección constitucional”, al punto que dos días
antes de su muerte interpusiera una acción de tutela para intentar recuperar el
derecho sobre estos , en este fallo la Corte Constitucional si bien negó la tutela en la
que el fallecido maestro, Rafael Escalona, pretendía que le devolvieran los derechos
de sus canciones, pero salió en defensa y protegió a los artistas , como gremio , al
imponer sobre las editoras la obligación de garantizar el derecho a la seguridad social
y al mínimo vital de los autores .En la determinación se expresó que las disqueras o
empresas dueñas de los derechos de los autores deben procurar por la garantía de
las condiciones mínimas de subsistencia para los artistas en materia de seguridad
social. En cuanto al caso específico del maestro Escalona la Corte dice que debido a
su muerte no hay a quien protegerle los derechos, pero explico que la tutela es
negada ya que por vía de tutela no se pueden dirimir asuntos relacionados con
diferencias en materia de contratación
En palabras del Dr. Ernesto Rengifo, (cit. en Derechos de Autor y derechos conexos
en Colombia, Convenio Antipiratería para Colombia. P.419), es la disciplina Jurídica
que regula la relación del autor con su creación intelectual, y de ésta con la sociedad,
otorgándoles prerrogativas de tipo moral y patrimonial.
Así mismo, podemos indicar que los derechos de autor, para Colombia, es la rama
del derecho, y concretamente de la propiedad intelectual, que se ocupa de establecer
la protección y reglamento sobre las obras creadas por el ser humano, las cuales
pueden ser literarias y artísticas.
De esta manera se observa como en Colombia, la protección del derecho de autor
recibe sus bases en la Constitución teniendo un doble efecto: por un lado, las leyes
no pueden desconocer su protección por emanar de la Constitución; y, por otro, las
leyes deben otorgar una protección que se ajuste a todos los preceptos de la
Constitución (Corte Constitucional, sentencia C-871 de 2010).
Los derechos de autor se caracterizan por una protección dual. Los derechos
patrimoniales, que versan sobre la explotación económica de la obra, son
considerados derechos reconocidos por la Constitución (Corte Constitucional,
sentencia C-155 de 1998); y los derechos morales, que buscan proteger esa
conexión especial entre el creador y su obra, han sido considerados derechos
fundamentales por ser inherentes a la condición humana (Corte Constitucional,
sentencia C-155 de 1998).
Para mí es muy importante ya que siempre que se comprometa el derecho a la
seguridad social del artista en relación con su mínimo vital y vida en condiciones
dignas, pesa sobre la editora un deber a favor de este, ya que no debe depender
solamente de los recursos que genere el o los contratos, ya que por el simple hecho
de firmar con ellos le deben brindar este derecho.