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Guardabarreras

El documento presenta dos casos de derecho penal. El primer caso involucra a un guardabarreras que no baja las barreras correctamente, lo que resulta en un accidente donde una persona muere y otra queda herida. El segundo caso trata sobre una madre que deja morir de hambre a su recién nacido.

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El documento presenta dos casos de derecho penal. El primer caso involucra a un guardabarreras que no baja las barreras correctamente, lo que resulta en un accidente donde una persona muere y otra queda herida. El segundo caso trata sobre una madre que deja morir de hambre a su recién nacido.

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150 Man:eloA.

Sancinetti Casos de Derecho pe1wl 151

na constancia fehaciente y que por el contrario se hace enteramente De los elementos expuestos en la anotación al caso ante1ior,
verosímil porque aparece corroborada y apoyada por la circunstancia propios de un delito impropio de omisión, valen aquí las condicio-
bien sugestiva de que el herido fué remitido a la clínica por interme- nes a, b, e y d. El méclico De Lío estaba ante una situación que ge-
dio de la Compañía de Seguros La Comercial de Rosario, lo cual debía
hacer suponer con todo fundamento de que se trataba de un simple
neraba el deber de actuar, no había realizado la acción mandada
accidente de trabajo exento de ~ualquier cankter delictuoso. (denunciar el hecho), tenía la capacidad fisica-real de efectuar la
denuncia y revestía la posición de garante propia de aquella si-
"Siendo ello así, resulta indudable que el doctor L. al silenciar a las tuación (en casos de delitos de omisión desctiptos específicamen-
autoridades la asistencia prestada al lesionado-cualquiera que hu-
biera sido la entidad del hecho originario - ha obrado sin dolo, ele- te con posición de garante, ésta co-define la situación generadora
mento moral indispensable para la configuración del delito de encu- del deber de obrar).
brimiento, que oo admite la fonna culposa. Con ello, el tipo objetivo del delito respectivo estaba completo.
''Nicho/son - Vera.Ocampo - Beruti."
Entrando en el análisis del tipo subjetivo, ciertamente, el médico
estaba afectado por un error de tipo, al desconocer que las lesio-
nes sufridas por el paciente habían sido causadas por un hecho
Anotación punible, en lugar de por un accidente de trabajo puro y simple, tal
La decisión es correcta. El tipo penal es el que correspondía ori- como él había supuesto.
ginariamente al art. 277, inc. 6, del Cód. Penal: "Será reptimido El tribunal parece entrar en el análisis de si ese error era razo-
con prisión de quince días a dos años, el que, sin promesa anterior nable o no. Este análisis sólo es pertinente para persuadirse de si
al delito, cometiere después de su ejecución, alguno de los hechos el error existió como tal; pero, tal como dice el fallo en la parte fi-
siguientes: ... 6) Dejar de comunicar a la autoridad las noticias nal, la cuestión de si el error es "imputable" no afecta la exclusión
que tuviere acerca de la comisión de algún delito, cuando estuvie- del dolo, que queda intacta, y, si restaba una imprudencia, en el
re obligado a hacerlo por su profesión o empleo". El deber de de- caso concreto conducía de todos modos a la impunidad, por faltar
nunciar los delitos conocidos ene! ejercicio desu profesión estaba el tipo imprudente respectivo.
impuesto a "los médicos, citujanos y demás personas que profe-
san cualquier ramo del arte de curar", por el art. 165 del viejo Có-
digo de Procedimientos en :tviateiia Penal. El antiguo art. 277, B Casos
inc. 6, del Cód. Penal, tienehoysucorrelatoenel art. 277, inc. l,d, 316 Guardabarreras. Héctor es guardabarreras de un puesto por
del Cód. Penal, mientras que el art. 165, CPMP, lo tiene en el art. donde pasan unos cuatro trenes por jornada y algunos pocos ve-
177, inc. 2, CPPN. hículos por la ca!'l'etera que cruza la dirección de las baiTeras; és-
El delito respectivo es un delito de omisión para quienes tienen tas son de operación manual. Cierto día concurre a su trabajo en
cierta posición de garante, pero ni requiere un resultado percepti- fuerte estado de ebriedad. Durante esa mañana, no baja las ba-
ble en el mundo exterior para su consumación (delito de omisión rreras en un momento en que correspondía, de tal forma que un
de "pura inactividad" [lo que en la sentencia de 1.~instancia era camión de frutas , cuyo conductor se había confiado en las barre-
referido bajo la expresión de "delito formal"l), ni debe ser construi- ras altas y que vio venir el tren demasiado tarde, cruza el paso a
do a partir de un tipo de comisión, sino que está específicamente nivel y es embestido por un convoy de pasajeros. A causa del gol-
desctipto como comportamiento omisivo, equiparado al encubri- pe, el conductor muere instantáneamente. Su acompañant.e,
miento por comportamientos activos (ocultar los rastros del deli- Carlos-que había sido despedido por el impacto--, queda grave-
to, ayudar a bw·lar la acción de los funcionarios de persecución pe- mente herido entre unos matorrales cercanos a un camino de tie-
nal, etc. [cfr. los restantes supuestos del art. 277 del Cód. Penal]). rra, sin que nadie lo advierta.Ala media hora, un peatón encuen-
152 MarceloA. Sancinetti Casos de Derecho penal 153

tra a Carlos tendido, y, suponiéndolo muerto, sigue adelante. Mi- verdadera situación. No hay un modo más rápido de conducir a
nutos más tarde, un ciclista lo ve con vida; entiende que nadie es- Saldaño a aquel hospital, que llevado en un automóvil particu-
tá obligado a socolTer a un pobre linyera y sigue su marcha. Du- lar. No existe en la zona una ambulancia pública, pero sí dos otres
rante la noche, Carlos muere desangrado como consecuencia de automóviles veloces, además del auto del propio médico. Varias
las lesiones sufridas en el accidente. personas, incluidos familiares del enfermo, se ofrecen a trasla-
darlo personal y velozmente al hospital. Pero el médico decide lle-
• Variante: Suponga que el guardabarreras, en lugar deno ba- var al enfermo personalmente, por si acaso, en el camino, fuera
jar las barreras cuan do debía hacerlo, lo que hace incoJTectamen- necesario biindarle alguna asistencia que aún estuviese a su al-
te es levantarlas cuando estaba por pasar el tren, en razón de que cance.Antes de salir, llama por teléfono al hospital al que se diri-
no había advertido que habían quedado bajas desde el paso de un ge, para dar cuenta de la urgencia que requiere el caso y requerir
tren anterior, ocunido unos veinte minutos antes, y en su desati- que fueran preparados los elementos necesarios para dar la más
no, al ver venir el tren, quiso bajar las barreras cuando en reali- rápida atención, en caso de que el enfermo llegara efectivamente
dad estaba girando la manija en sentido contraiio, con las conse- con vida. El médico parte con su enfermo hacia el hospital, a la
cuencias ya narradas. mayor velocidad que le pennitía su pericia. Lo acompaña su en-
fermera Verónica, que no sabe conducir. Apoco más de la tercera
317 Negación de alimento. Una madre soltera acaba de dar a luz parte del camino, el médico y su enfermera ven que a unos qui-
a un niño, en total secreto, en una casa apartada de la provincia nientos metros más adelante, un aut-0movilista acaba de atrope-
de Buenos Aires. Sus padres viven en el sur de Santa Cruz y nun- llar a un niño que queda al costado del camino sin atención. No
ca se enteraron del embarazo, Ella debe regresar después a su han alcanzado a ver las circunstancias del hecho, ni las caracte=
provincia y cree que no tolerará la actitud de rechazo de su pue- rísticas del vehículo, cuyo conductor ha huido (tampoco se sabría
blo. Antes de que transcurrieran 20 hs. de vida del niño, cuando de éste con posterio1idad). Inmediatamente, Hartmann dismi-
éste clamaba por alimento, la madre ~n cumplimiento de un nuye la velocidad y Verónica nota en él cierta actitud vacilante,
plan concebido como posible durante el último mes del embara- entre detenerse para atender al niño y, al contrario, continuar la
zo-, deja llorar al niño hasta su muerte por inanición, ocurrida marcha sin parar. Al llegar adonde está el pequeño, el médico ad-
unas horas después. vierte que el niño se desangraría de modo ÍlTemediable si no se lo
asiste en el acto. AHartmann le preocupa más, de todos modos, su
318 El caso del médico y los dos pacientes. El doctor Hartmann propio paciente. En tales condiciones, la enfermera le reclama in-
ejerce la medicina en un consultorio propio, de dotación relativa- sistentemente que bajen del automóvil con todo lo necesario para
mente precaiia, en un pueblo que se halla a unos 150 km del hos- aplicar un vendaje mínimo delas zonas más afectadas y suminis-
pital más cercano de alta complejidad. En esas condiciones, sigue trarle medicamentos que disminuyan la hemorragia, para lle-
la evolución de un paciente, de nombre Saldaño, a quien ha trata- varlo luego con ellos al hospital. Verónica no podría hacer esto por
do correctamente hasta el momento, siguiendo su evolución y sí sola. Hru.tmann teme por la vida de Saldaño, pero decide hacer
respetando la lex mtis. Cierto día se revela repentinamente una tal como opina la enfermera. Estos auxilios insumen unos 40 mi-
complicación fisica del enfermo que hace necesario su traslado nutos, sin computar la demora que produjo el disminuir la veloci-
urgente a aquel hospital, a fin de darle la atención necesaria pa- dad, detenerse, y recuperar luego el ritmo anterior a aquel acci-
ra evitar la muerte; al menos el médico parte de la base de que dente. Luego, Hartmann vuelve a conducir todo lo rápido que le
existe efectivamente esta necesidad, lo que por lo demás, tam- permite su destreza. Al llegar al hospital, unos 45 minutos des-
bién según un juicio ex post, se comprobada como adecuado a la pués, Saldaño ya moría y nada podía hacerse por él, que muere en

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