0% encontró este documento útil (0 votos)
148 vistas7 páginas

Historia de la dramaturgia en El Salvador

El documento resume la historia de la dramaturgia en El Salvador desde el siglo XIX hasta la actualidad. En el siglo XIX aparecen las primeras obras teatrales salvadoreñas que tratan temas de independencia. En el siglo XX, el teatro costumbrista y el drama social son prominentes, y luego surgen obras con contenido filosófico. En los años de la guerra civil, dramaturgos como Roque Dalton contribuyen al género. Actualmente, grupos independientes y escuelas continúan formando nuevos dramaturgos a pesar de las

Cargado por

bern
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
148 vistas7 páginas

Historia de la dramaturgia en El Salvador

El documento resume la historia de la dramaturgia en El Salvador desde el siglo XIX hasta la actualidad. En el siglo XIX aparecen las primeras obras teatrales salvadoreñas que tratan temas de independencia. En el siglo XX, el teatro costumbrista y el drama social son prominentes, y luego surgen obras con contenido filosófico. En los años de la guerra civil, dramaturgos como Roque Dalton contribuyen al género. Actualmente, grupos independientes y escuelas continúan formando nuevos dramaturgos a pesar de las

Cargado por

bern
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR

FMOCC. DEPT. DE CCS, FILOSOFÍA Y LETAS


SECCIÓN DE LETRAS.
CURSO DE ESPECIALIZACIÓN: MODULO DE DRAMATURGIA
ELABORADO POR: RODRIGO ARIEL GÁLVEZ.
TARERA: RESUMENES DE LOS VIDEOS
Historia de la dramaturgia en El Salvador
(Jorgelina Cerritos)

La dramaturgia salvadoreña es relativamente joven, si bien este género literario se viene

desarrollando desde antes del nacimiento de cristo, en El Salvador su aparición se da hasta

el siglo XIX- o al menos eso dicen los registros que se tienen- es en este periodo en donde

aparece la obra “Las noches fúnebres de Coajuinicuilapa” cuyo autor es desconocido, es

importante decir que esta obra en conjunto con “La tragedia de Morazán” de Francisco

Díaz y “Júpiter” de Francisco Gavidia forman parte de un momento histórico caracterizado

por la independencia, en este sentido las temáticas desarrolladas en las mismas giran en

torno a este tópico, sin embargo, la que adquiere un valor puramente ficcional es la obra de

Gavidia, puesto que altera algunos sucesos y personajes.

Por otra parte, en el siglo XX, la dramática salvadoreña recibe grandísimos aportes. Esto de

la mano de autores con visiones de mundo diferentes. En tal sentido, en dicho siglo se

puede hablar de dos etapas muy bien definidas. La primera ligada a la producción desde el

teatro costumbrista y el drama social, entre los autores que cosecharon obras en este

momento destacan: José Rellena, Jorge Emilio Aragón y José María Peralta Lagos.

Posterior a ellos, dramaturgos como: Walter Béneke, Waldo Chávez Velasco, Álvaro
Menéndez Leal y José Roberto Cea, legaron textos con presencia filosófica y a su vez

mostraron la realidad nacional de aquella época a través de sus escritos.

Finalmente, en los albores de un nuevo siglo y con el apogeo de la guerra y su final. Varios

autores escribieron desde sus subjetividades, mostrando su interacción con la sociedad en la

que se desenvolvían, aquí aparecen novelistas, cuentistas y poetas que vuelcan su ingenio

literario al campo dramático, de tal manera que Roque Dalton, David Escobar Galindo,

Miguel Ángel Chinchilla. Geovani Galeas, Carlos Velis, Edgar Gustave, entre otros, dan su

contribución a este género literario. Es importante mencionar que, es en este momento

histórico-literario que aparece una figura femenina que trasciende en este ámbito, así pues,

Matilde Elena López con “La balada de Anastasio Aquino” (1979) se posiciona como una

de las mejores obras escritas. Ya en el nuevo siglo, los dramaturgos de la talla de: Santiago

Nogales, Jorgelina Cerritos, Enrique Valencia Jennifer Valiente, Jorge Ávalos y Lorena

Juárez Saavedra, presentan sus obras cargadas de una herencia histórica que, entienden

debe ser contada, es decir, plasman sus visiones a partir de lo que conocen, de sus vivencias

o de sus interpretaciones de la historia.

Amanera de consideración, es necesario darle mayor importancia a este género literario,

puesto que, es muy poco explotado y por ende no cala en casi ningún círculo social, y

dentro del medio académico se sigue con el viejo canon. En este sentido, las editoriales, los

centros de estudio o el mismo gobierno, a través de sus instituciones culturales, deben dar

mayor reconocimiento y apoyo a este sector poco difundido.


Orígenes del teatro salvadoreña

(Carlos Velis)

El acercamiento a los orígenes del teatro salvadoreño se puede dar por dos lados: la

estructural y sus representantes. En la parte estructural destaca la fundación de los primeros

teatros nacionales, siendo el primero de ellos la Glorieta, ubicado en San Salvador, y en

donde se hacían representaciones teatrales extranjeras, después de su abandono, hubo el

intento de cimentar un nuevo espacio para las artes escénicas, de este modo surgió el

coliseo, posterior a este se construyó el teatro nacional que, junto con teatro Colon y teatro

Olimpia, se encargaron de llevar a escena obras dramáticas- en su mayoría de carácter

cómica-. Ya entrado el siglo XX destacan los teatros de la Ópera, Santa Ana y teatro

Gavidia, además es en esta centuria es cuando se funda bellas artes (1950) de la mano del

director Edmundo Barbero. Otro de los espacios teatrales en El Salvador es el teatro

universitario; refundado por Barbero. Por otra parte, los espacios teatrales trascendieron de

un espacio físico y fueron montados en las radios, en donde se continuaba difundiendo las

representaciones dramáticas.

Por su parte, los actores y actrices salvadoreños fueron quienes contribuyeron en mayor

medida a la fundación del teatro salvadoreño, puesto que eran ellos quienes encarnaban los

papeles, y además de ser los encargados de formar nuevos actores. Dentro de este grupo
destacan: Rene Alfonso Lacayo, Francisco García, Margarita de Nieva, Luis Echegoyen,

Pánfilo y puras cachas, Fernando del Valle, Dinora Cañenguez, entre otros.

Un aspecto a tomar en cuenta, en lo que concierne a la formación de actores y dramaturgos

es las distintas escuelas dedicas a este arte, siendo una de las primeras la escuela de

prácticas escénicas, fundada por Gerardo de Nieva. Destaca también el bachillerato en

artes, que formó un importante número de dramaturgos.


El teatro en El Salvador desde 1968

(Roberto Salomón)

Los sucesos que acontecieron en el año 68- las revoluciones sociales que ya todos

conocemos- junto con los hechos acaecidos en tierras salvadoreñas, impactaron

grandemente en la dramaturgia nacional, puesto que se dio un cambio de paradigma dentro

de este ámbito artístico. Dichas transformaciones se dieron en el marco del constante

impulso de actores, directores y apasionados de la dramaturgia, para desarrollar de mejor

manera las puestas en escena. Motivados por las reformas educativas promovidas por

Walter Bekene- quien creo el bachillerato en artes- los dramaturgos intentaron

desenvolverse en los escasos espacios destinados a ellos- como el auditorio de caes, la sala

Roque Dalton o la facultad de derecho de la universidad de El Salvador-, y al no encontrar

las condiciones adecuadas, tuvieron que recurrir a los espacios abiertos.

Como se mencionó al inicio, el conflicto armado tuvo grandes repercusiones en las artes

escénicas, puesto que muchos autores y actores tuvieron que exiliarse o se vieron obligados

a cerrar sus teatros. Por otra parte, este momento histórico repercutió en los tópicos

abordados en las obras teatrales.

Un aspecto a considerar, es que la formación de dramaturgos 1 ha estado a cargo de escuelas

dedicadas a ello o gracias a los esfuerzos de grupos independientes que abren camino en

dicha industria. Estos últimos surgieron, en parte, después de la revolución social de 68,

puesto que el concepto de grupo penetró fuertemente en todos los niveles sociales. Gracias

1. Las universidades tardaron en promover las artes escénicas


a estos sectores hicieron grandísimos aportes a la dramaturgia salvadoreña, ya que abrieron

la puerta a numerosas representaciones en cada uno de los espacios disponibles.

En la actualidad, estos grupos- así como las escuelas e instituciones dedicadas a la

formación de dramaturgos- siguen funcionando. Sin embargo, las puestas en escena en

palabras de Roberto Salomón “se han alejado de la realidad” y montan las piezas intentando

igualar a las producciones cinematográficas.

1. Las universidades tardaron en promover las artes escénicas

También podría gustarte