SÍFILIS GENITAL
La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual
(ETS) producida por la espiroqueta Treponema
pallidum que al penetrar en la piel o en las
membranas mucosas con soluciones de
continuidad que, por lo general, es muy común que
se propague a través del sexo vaginal, anal y oral.
Caracterizada por 3 estadios clínicos sintomáticos
secuenciales separados por períodos de infección
asintomática latente. Las manifestaciones más
frecuentes son las úlceras genitales, las lesiones
cutáneas, la meningitis, la enfermedad aórtica y los
síndromes neurológicos.
Describir semiológicamente esas lesiones.
En las imágenes se puede observar la
presencia de chancro en las tres regiones,
mostrándose como una erosión o
ulceración indolora, cinscunscrita y de
contornos redondeados y ovalados.
En la zona del glande se puede apreciar
una superficie lisa, brillante y de un
aspecto barnizado en la circunferencia
del chancro.
En la zona genital de los labios mayores,
se puede apreciar un chancro con
erupción ovalada de color rojizo que
pueden generar sensaciones mínimas
de malestar, por ubicarse en tejido un
poco profundo.
En la zona de la lengua se aprecia el
chancro con un halo gris plateado por
encontrarse en una zona mucosa e
indolora en la mucosidad oral.
Describir más signos de sífilis genital
SIGNOS Y SÍNTOMAS
La sífilis puede manifestarse en cualquier estadio y comprometer varios órganos o sólo
uno, por lo cual puede confundirse con varios trastornos. La evolución de la enfermedad
puede acelerarse en pacientes con infección por HIV coexistente, en cuyo caso el
compromiso ocular, la meningitis y otras complicaciones neurológicas son más frecuentes
y graves.
Sífilis primaria
Después de un período de incubación de entre 3 y 4 semanas (intervalo entre 1 y 13
semanas), aparece una lesión primaria (chancro) en el sitio de la inoculación.
La pápula eritematosa inicial se convierte en un chancro, que en general está constituido
por una úlcera indolora con base firme que, cuando se fricciona, produce un líquido
transparente con gran cantidad de espiroquetas.
Los chancros pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo, pero son más frecuentes
en las siguientes áreas:
Pene, ano y recto en los hombres
Vulva, cuello uterino y periné en las mujeres
Labios o boca en ambos sexos
La localización extragenital más común de sífilis primaria es el labio, y puede ser la única
manifestación de la enfermedad. Los chancros orales, generalmente, se manifiestan sin
dolor, y algunas veces con necrosis y úlceras asociadas con linfadenopatías regionales
Alrededor de la mitad de las mujeres infectadas y un tercio de los hombres infectados no
saben que tienen chancro, ya que causa pocos síntomas y por lo general no son
dolorosas. Los chancros en el recto o la boca, por lo general en los hombres, a menudo
pasan desapercibidos.
El chancro suele curarse en 3 a 12 semanas. Luego, los pacientes parecen
completamente sanos.
El chancro se acompaña de adenopatía que afecta los ganglios linfáticos de los territorios
correspondientes. Su presencia es constante y se inicia a los 8 o 10 días de la aparición
del chancro. La adenopatía es comúnmente inguinal o inguinocrural, encontrándose a la
palpación varios ganglios duros, poco dolorosos, bien delimitados, no adheridos a la piel o
a los tejidos profundos.
Sífilis secundaria
La espiroqueta se disemina a través del torrente sanguíneo y produce lesiones
mucocutáneas generalizadas, hinchazón de los ganglios linfáticos y, con menor
frecuencia, síntomas en otros órganos. Los síntomas típicos aparecen entre 6 y 12
semanas después de la identificación del chancro y alrededor del 25% de los pacientes
aún conserva el chancro cuando surgen los síntomas.
A menudo el paciente presenta fiebre, anorexia, náuseas y cansancio. También pueden
presentarse dolor de cabeza (debido a meningitis), pérdida de la audición (debido a otitis),
problemas de equilibrio (debido a laberintitis), trastornos visuales (debido a retinitis o
uveítis), y dolor óseo (debido a periostitis).
Los condilomas planos son pápulas planas
hipertróficas de color rosado mate o gris que se
manifiestan en las uniones mucocutáneas y en
áreas húmedas de la piel (p. ej., en la región
perianal, debajo de las mamas); las lesiones son
muy infecciosas.
Las localizadas en la boca, las fauces, la laringe, el
pene, la vulva o el recto suelen ser circulares,
sobreelevadas y a menudo de color gris o blanco
con borde eritematoso.
Sífilis tardía o terciaria
Una tercera parte de los pacientes no tratados presenta sífilis tardía, aunque recién varios
años o décadas después de la infección inicial. La lesiones se pueden clasificar en
términos clínicos como
Sífilis terciaria benigna
Sífilis cardiovascular
Neurosifilis
TRATAMIENTO
La eficacia del tratamiento es bien conocida. Sin embargo, para que sea adecuado hay
que tener en cuenta una serie de recomendaciones obtenidas de las infecciones
experimentales:
a) Que T. pallidum se regenerará al cabo de 18-24 h si los niveles de penicilina en sangre
están por debajo de la concentración mínima inhibitoria,
b) Que se necesita una concentración de penicilina >0.03 µg/ml de penicilina para
asegurar un efecto bactericida, y
c) que para curar una sífilis precoz se requiere una concentración adecuada mantenida
durante 7 días.
Durante muchos años se ha tenido a la penicilina benzatina como el tratamiento de
elección, excepto en el caso de una invasión del LCR (se han aislado treponemas en LCR
de pacientes con chancro primario, lo que refleja la espiroquetorraquia). Por lo tanto, el
tratamiento actual de la sífilis con una combinación antibiótica o un régimen prolongado
asegura que esta secuela, la más importante de la sífilis, no ocurrirá. Esto es
especialmente importante en los pacientes inmunodeprimidos.
Sífilis temprana (primaria, secundaria)
Penicilina G benzatina 2.400.000 UI intramuscular por semana en 3 dosis.
Doxiciclina, 100 mg oral, 21 d.
Otros: amoxicilina + probenecid, ceftriaxona, penicilina G procaína + probenecid.
En los alérgicos a la penicilina: doxiciclina o eritromicina.
Sífilis tardía y neurosífilis
Penicilina G sódica.
Otros: amoxicilina + probenecid, doxiciclina, ceftriaxona y penicilina G procaína +
probenecid.
En los alérgicos a la penicilina se recomienda la desensibilización y el tratamiento con
penicilina y, como alternativa, el cloranfenicol.