¿Asherá/Astarté, la consorte de Yahvé? “Compartir” (134) de 21 de diciembre de 2015.
Preguntas y respuestas
Escribe Antonio Piñero
Pregunta:
Me gustaría saber su opinión acerca de la afirmación que hace Jesús de que el reino de
Dios está entre nosotros, como se cita en Lucas 17:21 "Ni dirán: Helo aquí o helo allí;
porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros."
RESPUESTA:
Se trata probablemente de una de las sentencias más difíciles de todo el Nuevo
Testamento. No es posible encontrar una unanimidad entre los críticos en cuanto al
significado del griego idoù gàr he basileía toû theo entoòs hymôn estìn, en especial el
«entòs hymôn».
Teniendo en cuenta que tal como se ha transmitido –el contexto es sin duda redaccional-
el entòs hymôn se refiere a los fariseos, parece muy improbable que ni siquiera en la
mente del evangelista Lucas, que recompone la escena en torno a un dicho suelto de
Jesús, esté clara la idea de que «el reino de Dios esté ya presente en medio de…» (o
«entre») ¡los fariseos!
Por tanto, si la frase originaria se había transmitido aisladamente, y si resulta difícil
estar seguro de captar su sentido, tenemos otro caso del deber del filólogo de interpretar
el entos hymon de alguna manera que case con el significado de la mayor parte de las
sentencias de Jesús referidas al Reino y entre las que no hay discusión. Ahora bien, la
mayoría, y de una claridad deseable, hacen nítida referencia al Reino como entidad
inmediata, pero futura. Por tanto, parecería más prudente filológicamente entender la
frase de un modo que pudiera casar con esa mayoría. Por ejemplo, como que «el reino
de Dios está a vuestro alcance» o «en un espacio que es el vuestro» (Fr. Bovon, El
Evangelio de Lucas III, Salamanca: Sígueme 2004, 209-211). Al menos una conclusión
me parece clara: al ser de dudoso significado no puede ser una sentencia contundente
para demostrar que Jesús pensaba que el reino de Dios había venido ya.
Hay otro argumento filológico de peso para no entender este texto clave –Lc 17,20-
como escrito en pro del reino de Dios presente: apoyándose en la argumentación de R.
H. Hiers (The Kingdom of God in the Synoptic Tradition, University of Florida Press,
Gainesville, 1970, y The historical Jesus and the Kingdom of God. Present and future in
the message and ministry of Jesus, University of Florida Press, Gainesville, 1973,
Gonzalo Puente Ojea dio hace ya tiempo una explicación de este pasaje más concorde
con lo que acabo de sostener en el párrafo anterior («A unos fariseos que le preguntaban
cuándo iba a llegar el reino de Dios les contestó: La llegada del reino de Dios no está
sujeta a cálculo, ni podrán decir: míralo aquí o allí; porque, mirad, ¡entre vosotros está
el reino de Dios! En cambio a sus discípulos les dijo: Llegará un tiempo en el que
desearéis vivir siquiera un día con este Hombre y no podréis. Os dirán: míralo aquí,
míralo allí. no vayáis, no corráis detrás; porque igual que el fulgor del relámpago brilla
de un extremo a otro del horizonte, así ocurrirá con este Hombre en su día...).
Aunque pueda entenderse en cierto modo como presente el «“está” entre vosotros»,
todo el contexto de la perícopa se refiere a una venida futura de los «días del Hijo del
Hombre»: «No se dirá» (v. 21a); «llegarán los días en los que...(v. 22); «así será el Hijo
del Hombre en su día» (v.24), e igualmente en los vv. 30 («así será en el día en el que el
Hijo del Hombre se revele... ») y 36» (Cf. Fe cristiana, Iglesia y Poder, Siglo XXI,
Madrid, 1991, 134-136). Como puede observarse, todo el contexto alude en realidad al
futuro.
De hecho el presente estin puede ser sin problemas un praesens pro futuro, tal como lo
es, ciertamente, el érchetai («viene» = «vendrá») de la pregunta de los fariseos que da
lugar a la respuesta de Jesús. Y el sentido futuro es perfectamente congruente con la
escena compuesta por Lucas: los fariseos preguntan: ¿Cuándo viene [= vendrá] el reino
de Dios? Jesús responde precisando a sus discípulos: No os preocupéis de los que os
anuncian esta venida: «Está aquí o allá»; será tan visible como la de un relámpago que
brilla cerca, la percibiréis sin más. Y a los discípulos se aplica lo mismo que a los
fariseos «el reino de Dios estará en medio de/entre vosotros».
Pregunta:
Asherah, la esposa de Dios, fue editada fuera de la Biblia, según una experta
La Diosa Madre, pareja de Yahveh, ha sido exlcluida dolosamente de la Biblia, ante la
construcción de un paradigma de hegemonía masculina, según revela una investigadora;
Asherah, es la eterna Astarte, Ishtar, diosa del mar, del cielo y símbolo del árbol de la
vida
RESPUESTA:
Es posible que haya ocurrido así. Pero no creo que haya sido por construir
conscientemente un paradigma masculinista. Esto significa proyectar hacia milenios
atrás nuestra mentalidad. probablemente quedó fuera por el impulso deuteronomista que
luchó –desde la época del exilio en Babilonia y que es el responsable máximo de la
biblia hebrea que tenemos hoy (sería interesante que los lectores pudieran leer una
buena Introducción a lo que hoy se denomina Antiguo Testamento; no me atrevo a
recomendar ninguna en español; consulte sin embargo, el libro de Julio Trebolle,
“Imagen y palabra de un silencio”, de Edit Trotta, Madrid, 2012, que habla mucho de
estos temas)– denodadamente por implantar de modo definitivo el monoteísmo en
Israel.
Para ello modificó textos con tradiciones muy antiguas, con claros restos de politeísmo
en Israel, e hizo aparentar que ya casi desde el principio Israel fue rígidamente
monoteísta. Pero no fue así. Saúl, el primer rey de Israel adoraba también a Baal como
muestra que le puso al más pequeño de sus hijos un nombre que contenía este vocablo.
En efecto, si hacemos caso a la crónicas, sin duda legendarias, uno de sus hijos tuvo el
nombre de Ish-Baal (“Varón de Baal”) que la historiografía hebrea cambió en Ish-
Boshet = “Varón de vergüenza” (1 Crónicas 8,33; hay más casos de estos cambios para
denigrar a reyes malvados).
Además en los Papiros de Elefantina (hacia el siglo V a.C.), que recogen textos de una
colonia judía de mercenarios que allí residía, se da cuenta de que se adoraba a Yahvé
junto a su consorte Aserá /Asherá/ Astarté.
Por tanto, la lucha por el monoteísmo fue intensa, eliminó todo rastro de la consorte de
Yahvé y de otros posibles dioses (que se convirtieron en ángeles) y se prolongó en
Israel no solo en la edición de los textos sacros cono en la vida del pueblo hasta la época
helenística, por lo menos (que comienza con la muerte de Alejandro Magno en el 323
a.C.).
Pregunta:
En general,en la mayoria de Biblias Cristianas,en el Salmo 110 se traduce "rey justo"
como "Melquisedec",y tambien en el primer versiculo de este Salmo la tradicion lo ha
asociado a Jesucristo("dijo Yahveh a mi Señor"),pero el punto de vista de los rabinos
Judios parece ser muy distinto(hasta por lo poco que yo he leido,parece ser que muchos
no coinciden en la misma interpretacion),hace poco estuve leyendo este tema explicado
de un Judio,y el comentaba que respecto al versiculo 1 del Salmo 110,David escribia los
Salmos inspirado por Dios para los levitas y ellos lo recitaban...por lo cual supone este
Judio que el titulo de Señor va atribuido a David..y respecto a Melquisedec tambien
explicaba que ni tenia nada que ver con las traduccion cristianas que lo han cambiado
poniendo Melquisedec(cuando segun el es una mala traduccion "rey justo" como
"Melquisedec")y mucho menos atribuirlo a Jesus...,perdone que no se lo pueda detallar
mas,pero esque no guarde la web donde lo lei...Espero que me haya entendido
perfectamente y me lo pueda explicar para poder comprenderlo mejor,Gracias.
Y por ultimo,en el Ev. segun San Mateo 27:4-9 el evangelista explica que Judas
Iscariote se arrepintio,que tiro las 30 monedas de plata y se ahorco,y fueron los Sumos
Sacedotes los que compraron el "campo del Alfarero"...Ahora bien no entiendo una
cosa,en Hch 1:19-21 es totalmente distinto,segun el autor y la predicacion atribuida a
San Pedro parece ser que Judas Iscariote no se arrepintio y que fue el mismo quien
compro el "campo del Alfarero",ademas de narrar la muerte de Iscariote(que parece ser
que tampoco fue un suicidio segun el autor de Hch) totalmente distinta:"cayo de
cabeza,revento por medio y todas sus entrañas se esparcieron."...Le rogaria tambien
Profesor,que si no le quita mucho tiempo,haber si me lo pudiera explicar bien,gracias.
Por ultimo,queria decirle si me puede aconsejar una buena biblia Hebrea en Español
(Juía o no confesional si hubiera),y agradecerle el tiempo que se toma con sus
lectores,muchas gracias Profesor.
RESPUESTA:
Respecto a 1. Efectivamente, la interpretación judía es muy distinta a la cristiana. Pero
ninguna de las dos se acerca a lo que probablemente entendió el primer lector que leyó
el salmo en el primer momento. Y eso sería la importante. Vea, en una buena Biblioteca
eclesiástica, un Comentario al libro de los Salmos, que le aclarará todo. Como judíos y
cristianos parten de un concepto de la inspiración divina según el cual favorece su
propia interpretación, es imposible discutir desde el punto de vista histórico. E
importante es que se o no verdad la exégesis cristiana, este Salmo contribuyó
decisivamente al desarrollo de la cristología. Pero desde el punto de vista de la historia
todas estas interpretaciones son fantasías.
Respecto a 2:
De mi libro “La verdadera historia de la pasión”, EDAF, Madrid, 2011, le transcribo lo
siguiente:
"La historia de la pasión está empedrada de alusiones y citas a textos del Antiguo
Testamento considerados profecías mesiánicas al menos por los cristianos: en total unos
80/90 pasajes de la Escritura judía aparecen citados o aludidos claramente en la Historia
del Pasión . Este notable monto de acciones y dichos de Jesús rodeados por textos de la
Escritura o expresados con palabras de ésta hace al menos sospechar que algunos
eventos:
a) Hayan sido acomodados para que cumplan con el esquema mental “promesa
(Antiguo Testamento) / cumplimiento (Jesús)”. Estos son los casos, sobre todo en
Mateo, en los que se afirma expresamente “Y esto sucedió para que se cumpliera la
Escritura”.
Algunos ejemplos claros: Mateo altera la redacción del Evangelio de Marcos para que
cuadre bien con la Escritura; compárese Mc 11, 2 con Mt 21, 2-5, que es un caso
célebre: para que se cumpla al pie de la letra el texto conjunto de Is 62, 11 + Zac 9, 9, el
evangelista presenta a Jesús montado literalmente en dos animales a la vez en vez de
uno. Otros dos casos son Mt 26, 56 (la huida de los discípulos durante el prendimiento
de Jesús) y 27, 9-10 (las treinta monedas de la traición de Judas empleadas para comprar
un campo conforme a Zac 11, 13) .
b) Hayan sido creados expresamente a partir de algunos de esos textos de las Escrituras
considerados mesiánico-proféticos.
Dos ejemplos de este último proceder:
Primero: la muerte de Judas. Ésta presenta dos versiones totalmente distintas en el
Nuevo Testamento.
La primera en Mateo (27, 5), por ahorcamiento; la segunda en los Hechos de los
apóstoles, a efectos de una caída (“adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó
por la mitad y sus entrañas se derramaron”: 1, 18). Es evidente que ambas versiones no
pueden ser verdaderas a la vez, aunque de la primera sea garante en apariencia e
indirectamente la Escritura (“Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías cuando
dijo: ‘Y tomaron las treinta piezas de plata’…”: Mt 27, 9) , y en la segunda lo sea el
apóstol Pedro en un discurso que pronuncia antes de la elección de Matías como
sustituto de Judas en el colegio de los Doce.
Hay notable unanimidad entre los comentaristas al señalar que la muerte de Judas por
ahorcamiento es un evento creado a imitación del episodio de Ajitófel, que traicionó al
rey David y luego se ahorcó comido por los remordimientos (2 Sam 15, 1-37; 17, 23).
Son curiosos e interesantes los paralelos entre la narración del Antiguo Testamento y la
de los Evangelios: David, cuando su amigo y consejero Ajitófel lo traiciona (2 Sam 15,
12), cruza el torrente Cedrón (2 Sam 15, 23; cf. Jn 18, 1) y sube la cuesta del Monte de
los Olivos. Allí llora con la cabeza cubierta y los pies desnudos (2 Sam 15, 30 = la
agonía de Jesús en Getsemaní); entonces, al parecer, David se pone a rezar (v. 32 =
plegaria de Jesús en Getsemaní). David, compasivo por la suerte de los demás, ordena a
Sadoc y a los suyos que vuelvan a Jerusalén (2 Sam 15, 27 = Jn 18, 8: “Dejad id a
éstos…”). Finalmente, Ajitófel ve que sus planes contra David fracasan y se ahorca (2
Sam 7, 23 = muerte de Judas también por ahorcamiento).
La versión del fallecimiento de Judas de los Hechos de los apóstoles está inspirada
probablemente en la historia de la muerte del rey perverso Antíoco IV Epífanes –que
tanto molestó a los judíos por sus intentos de asimilarlos forzadamente a la tradición y
religión griegas- en 2 Mac 9, 9-12: “Vino a caer Antíoco de su carro y todos los
miembros de su cuerpo se descoyuntaron… postrado en tierra… del cuerpo del impío
pululaban gusanos, sus carnes caían a pedazos… y su infecto hedor apestaba a todo el
ejército”.
Respecto a 3:
La mejor Biblia, con mucho es la de Kittel-Kahle de la Deutsche Bibelgesellschaft. Vea
Internet, por favor.
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
[Link]
Lunes, 21 de Diciembre 2015