Jorge Ricardo Isaacs Ferrer nació en Santiago de Cali, Colombia, el 1 de abril de 1837.
Era hijo de
Manuela Ferrer Scarpetta y George Henry Isaacs, un judío inglés procedente de Jamaica, que se
instaló primero en el Chocó, donde se enriqueció con la explotación minera aurífera y el comercio
con Jamaica, y después en Cali, donde era dueño de tres haciendas llamadas La Manuelita, Santa
Rita y El Paraíso o la casa de la sierra, esta última será el escenario de la obra más importante del
escritor, su novela María. En su poesía, Isaacs evoca el Valle del Cauca como el espacio idílico en
que transcurrió su primera infancia, aunque después se trasladó a Bogotá. Regresó a Cali en 1852,
sin haber terminado el Bachillerato. En 1854, luchó en las campañas del Cauca contra la dictadura
del general José María Melo.
La obra que lo catapultó a la fama fue María, que se publicó en 1867, y tuvo un éxito inmediato
además fue traducida a 31 idiomas, tanto en Colombia como en otros países de Latinoamérica;
Isaacs se convirtió en una figura muy conocida, y dio comienzo a una dilatada carrera periodística
y política. Como periodista, dirigió en 1867 el diario La República, y militó al principio en el partido
conservador, pero después se unió al partido radical y, en 1870, fue nombrado cónsul general en
Chile. Intervino de nuevo en las luchas políticas de 1876, en las que tomó de nuevo las armas. Fue
expulsado de la Cámara de Representantes en 1879, a raíz de un incidente en que Isaacs, ante una
sublevación conservadora, se proclamó jefe político y militar de Antioquia. Tras este incidente, se
retiró de la política, y publicó, en 1881, el primer canto de un extenso poema que no llegó a
concluir, titulado Saulo. Nombrado secretario de la Comisión Científica, exploró el departamento
de Magdalena, en el norte de Colombia, hallando importantes yacimientos de carbón, petróleo y
hulla. Los últimos años de su vida los pasó retirado en la ciudad de Ibagué donde murió el 17 de
abril de 1895 a causa del paludismo.
En María se encuentra una autentica expresión de un ideal romántico. Una intensidad del
sentimiento amoroso que une a Efraín y a María, la sensualidad delicada que se une en
cada uno de sus encu
entros, sus promesas eternas de amor, tiernas expresiones, besos tímidos con total
inocencia, la exaltación de un amor puro que se ve asechado por la muerte de María.
La novela se destaca por el sentimiento del paisaje, así como por la calidad artística de su
prosa. María es una novela romántica y costumbrista que va dirigida a toda clase de
público.
El contenido de la novela es acerca de una familia cuya hacienda reside en el Valle del
Cauca, cerca de Palmira, un padre orgulloso de su hijo por los logros alcanzados en su
vida, la voluntad y la perseverancia de verlo convertido en un medico, una madre cariñosa
y bondadosa. Una familia perfecta. Pero sin lugar a dudas la historia se fundamenta en el
amor de Efraín y Maria, un amor puro y verdadero que al final se ve marginado por
la muerte prematura de Maria, quedando Efraín solo con el recuerdo de su amada.
En esta obra se relata el amor más maravilloso de todos, el primer amor, en la cual en
esta ocasión se da entre dos primos: María, que desde muy pequeña fue adoptada por
sus tíos a la muerte de su madre y los cuales son padres de Efraín, Emma, Felipe, Juan y
Eloisa. Desde la infancia ambos estaban enamorados, pero Efraín se fue a estudiar en el
colegio de Bogota a la edad de 14 años, y regresa 6 años después, a su regresó se ha de
dar cuenta que su amor sigue igual sino es que mas fuerte entre ambos.
El amor
El paisaje
La esclavitud
La muerte.
El autor enmarca la felicidad del amor, que es tan importante para el romanticismo; el paisaje de la
naturaleza enfocados en todos los episodios. La esclavitud y por ultimo la muerte, representada
por el ave negra, que acecha y que desenlaza en un triste final.
La novela María es un ingenuo idilio sentimental, romántico, en donde el autor conjuga el
paisajístico y el sentimentalismo, en el cual resalta el espontáneo y primer amor purísimo.
También hay cierto sensualismo e idolatría, enmarcado de una manera delicada y sutil por parte
de Efraín, quien se deleitaba besando y observando las prendas de su amada.
Se destacan sus elogios muy detenidos del cuerpo de ella. Sus codos, la blancura de sus brazos;
su cuello y sus manos, los pies desnudos que la joven pretende cubrir en actos decentes,
son materia de largas descripciones que obviamente nos indican pasión velada con delicadeza de
palabras respetuosas. Este amor es eterno pues cubre la totalidad de la vida del personaje que
narra y se ha inmortalizado en las páginas de la novela de Jorge Isaac.
Por su parte, en María encontramos el amor que aguarda. Es la paciencia pura, la resignación que
jamás es vencida y que, al contrario, se acrecienta con los obstáculos. Es el amor que destruye la
materia antes que agotarse en sí mismo. Es decir, en ella el amor todo lo puede porque es
espiritual.
Como es común en el romanticismo, el amor y la muerte van unidos en una conjunción trágica.
Desde el comienzo y en todo su desarrollo, aunque la muerte no haya sido mencionada, se
percibe cierta atmósfera densa, cierta inclinación a lo desconocido, que nos anuncia turbulencias y
estados de ánimo agónicos.
La muerte es implacable y saborea con su rigor el padecimiento de quienes se le oponen y al final
triunfa, la dulce Maria muere, y el desconsuelo se apodera de Efraín y de todos aquellos que de
alguna manera u otra la amaban. El ave sigue apareciendo siempre con azotes de humor negro y
los acompañará hasta el final de la novela.
Personajes Primarios de la Novela
Maria: Personaje femenino principal, novia de Efraín, hija de Salomón, judío de Jamaica que
antes de morir la deja bajo del cuidado del padre de Efraín. Maria es una joven muy tímida que a
medida que transcurre la historia va perdiendo ese apocamiento con su familia y Efraín. Se
mantuvo en silencio todo el tiempo acerca de su enfermedad mortal sabiendo ella que tendría una
muerte prematura como le ocurrió a su madre Sara. Amó a Efraín con toda su alma.
Efraín: Personaje masculino principal, enamorado de María, estudió en Bogota durante 5 años y
que luego de comprometerse en matrimonio con Ella a su regreso de Europa, ve frustradas sus
ilusiones al encontrar que ha fallecido en su ausencia.
El Padre de Efraín: bondadoso hacendado del Valle del Cauca, en cuya casa permanece María
bajo su cuidado. Es quien dispone e! viaje de su hijo Efraín a Europa a continuar los estudios de
medicina, pero lamentablemente esta es la razón por la cual se intensifica la enfermedad que lleva
a María a una muerte temprana.
La Madre de Efraín: buena mujer, típica esposa tradicional de carácter sumiso, cuya presencia en
la novela es símbolo de prudencia y buen consejo en los momentos adversos.
Corrientes Literarias
En Maria se motivan dos aspectos el Idilio y realidad, las dos corrientes literarias que concurren en
la novela son:
La romántica.
La realista.
Figuras Literarias.
Metáfora. Esta figura consiste en expresar una idea a través de otra con la cual guarda analogía o
semejanza. Entre las tantas cualidades de María, sin duda se debe mencionar la poesía; su forma
lírica de expresarse es de gran luminosidad para ilustrarnos de manera más estética las ideas,
acudiendo para ello a la gama de posibilidades que le brinda la preceptiva:
"Entonces caemos en una postración celestial"
"Antes de ponerse el sol, ya había yo visto blanquear sobre la falda de la montaña la
casa de mis padres."
Símil O Comparación. Semejanza directa existente entre dos términos. Las comparaciones son
permanentes en la novela. Es como si la realidad no mereciera ser denominada directamente. El
estilo de Isaac, romántico, cargado de giros que quieren insinuar dulzura, perdería bastante de su
belleza si fuera directo y escueto:
"Y sus ojos estaban humedecidos aún, al sonreír a mi primera expresión afectuosa,
como los de un niño cuyo llanto ha acallado una caricia materna."
"Algo oscuro como la cabellera de María y veloz como el pensamiento cruzó por
delante de nuestros ojos."
Personificación.
Figura retórica que consiste en darle características humanas a los objetos o a los animales.
Menos frecuente que las anteriores, de todos modos es una figura que enriquece la novela por la
espontaneidad que otorga al texto:
Novela romántica escrita en 1867 por Jorge Isaacs. "María" contó con
numerosas traducciones y versiones dramáticas, cinematográficas y
televisivas
María combina la forma y el contenido de dos movimientos literarios:
el Romanticismo y el Realismo. Isaacs tiene influencias de Lamartine y de Saint-Pierre.
De estos románticos franceses pudo tomar técnicas como el uso de augurios para
sugerir la posibilidad de tragedia futura durante los momentos de dicha; la inserción
de reflexiones axiomáticas sobre situaciones concretas, señalando su relación con lo
universal; la comparación de los protagonistas con algún elemento de la naturaleza en
la cual se mueven; las descripciones poéticas de una naturaleza bella y grandiosa,
muchas veces exótica; el concepto del amor como una fuerza todopoderosa, que se
siente hacia una sola persona; la imposibilidad de la consumación del amor, pues el
idilio termina trágicamente; la utilización del sentimentalismo, del pesar prolongado, y
de la melancolía; el uso de símbolos y de lo sobrenatural; el empleo de lo vago e
impreciso en relación con los personajes y con algunos lugares de la acción; la
exaltación del catolicismo, y los estados de ánimo del narrador reflejados en la
naturaleza.
en María es un mundo idealizado en que todos los personajes son buenos y nobles.
Esto dista mucho de ser cierto, ya que la sociedad representada admite la institución
repelente de la esclavitud. Isaacs demuestra su preocupación social del movimiento
realista siguiendo la típica práctica, el autor no sermonea, sino que expresa sus
sentimientos mediante la observación imparcial. Por ejemplo, en el capítulo V, Efraín
nota que su padre era muy compasivo con los esclavos, pero señala que los negros
solo estaban “contentos, hasta donde es posible estarlo en la servidumbre...”. La
protesta más vigorosa de Isaacs en contra de la esclavitud ocurre en la segunda parte
de Nay y Sinar (XLII- XLIII). Aquí describe todas las degradaciones de esta institución
bárbara. Al final del capítulo XLIV, Isaacs deja su actitud de objetividad impasible y en
una nota romántica al pie declara que las escenas repugnantes que acaba de presentar
son rigurosamente históricas.
[Link]
María combina la forma y el contenido de dos movimientos literarios:
el Romanticismo y el Realismo. Isaacs tiene influencias de Lamartine y de Saint-Pierre.
De estos románticos franceses pudo tomar técnicas como el uso de augurios para
sugerir la posibilidad de tragedia futura durante los momentos de dicha; la inserción
de reflexiones axiomáticas sobre situaciones concretas, señalando su relación con lo
universal; la comparación de los protagonistas con algún elemento de la naturaleza en
la cual se mueven; las descripciones poéticas de una naturaleza bella y grandiosa,
muchas veces exótica; el concepto del amor como una fuerza todopoderosa, que se
siente hacia una sola persona; la imposibilidad de la consumación del amor, pues el
idilio termina trágicamente; la utilización del sentimentalismo, del pesar prolongado, y
de la melancolía; el uso de símbolos y de lo sobrenatural; el empleo de lo vago e
impreciso en relación con los personajes y con algunos lugares de la acción; la
exaltación del catolicismo, y los estados de ánimo del narrador reflejados en la
naturaleza.
Elementos costumbristas
Mientras Isaacs escribía María, en Colombia, el costumbrismo había obtenido una
increíble popularidad. Debido a esto, el autor dedicó once capítulos al color local. La
primera escena costumbrista se da en el capítulo V, donde Efraín describe la boda de
unos esclavos, dando detalles de su vestimenta, los instrumentos musicales y
los bailes. Isaacs se sintió muy unido a los habitantes de la provincia de Antioquia. En
los capítulos IX y LI Efraín describe la modesta casita del antioqueño José (muebles,
herramientas, etc.). La representación de la hacienda de Emigdio (XIX), ya en un estado
avanzado de deterioro, está hecha con mucha gracia y buen humor. Los capítulos XXI y
XXVI presentan costumbrismo en la forma de cacerías, y los LVII y LVIII incorporan
numerosos detalles acerca del trabajo, la comida, la vestimenta o
las supersticiones de los negros que habitan las orillas del Dagua. En todos sus cuadros
de tipos populares, Isaacs reproduce ejemplos de su lenguaje pintoresco e incorrecto.
Los cuadros populares no adelantan la acción; pero el hecho es que hay poco
desarrollo novelístico en María – al autor le interesa más evocar un estado de ánimo
que desenvolver un argumento novelesco. Estas escenas costumbristas ayudan a
redondear el carácter de Efraín. Isaacs nunca se muestra moralizador en sus cuadros
de color local (en Nay y Sinar, en cambio, sí comete este error estético); se sonríe ante
la perspectiva de un labrador o un hacendado que comparte su casa con animales,
pero no se pone a sermonear.
El Realismo en María
La crítica ha aseverado que la sociedad retratada en María es un mundo idealizado en
que todos los personajes son buenos y nobles. Esto dista mucho de ser cierto, ya que
la sociedad representada admite la institución repelente de la esclavitud. Isaacs
demuestra su preocupación social del movimiento realista siguiendo la típica práctica,
el autor no sermonea, sino que expresa sus sentimientos mediante la observación
imparcial. Por ejemplo, en el capítulo V, Efraín nota que su padre era muy compasivo
con los esclavos, pero señala que los negros solo estaban “contentos, hasta donde es
posible estarlo en la servidumbre...”. La protesta más vigorosa de Isaacs en contra de
la esclavitud ocurre en la segunda parte de Nay y Sinar (XLII- XLIII). Aquí describe todas
las degradaciones de esta institución bárbara. Al final del capítulo XLIV, Isaacs deja su
actitud de objetividad impasible y en una nota romántica al pie declara que las escenas
repugnantes que acaba de presentar son rigurosamente históricas.
Los únicos personajes típicamente románticos son María y la madre de Efraín (mujeres
dulces y sumisas). Todos los demás personajes son creaciones realistas que parecen
haber sido inspirados en la vida misma. Efraín encarna la personalidad de su creador,
aunque con una cierta idealización. Su padre está basado sobre el modelo del
progenitor de Isaacs. En la novela dista mucho de ser perfecto, porque su ambición
para el futuro de Efraín y su incredulidad en el amor verdadero hace que separe a los
amantes, causando así la muerte de María.
Las cualidades realistas de los personajes menores están ilustradas muy bien en dos
amigos de Efraín: Carlos y Emigdio. Otros dos personajes trazados según los cánones
realistas son Custodio y el Administrador de aduanas. Otro personaje que parece
haber pasado de la vida real a la novela es la sensual Salomé.
En definitiva, el Realismo se manifiesta en María en la caracterización de los
personajes menores. Varias de estas figuras son esclavos, una circunstancia motivada
por el sentido social del autor. Todos los personajes secundarios están presentados en
la manera realista, sin idealización romántica, excepto la madre de Efraín. La mayoría
pertenecen a las clases bajas. La aspiración de Isaacs a conseguir una reproducción fiel
de la realidad está manifestada en la atención que presta al perro Mayo. No cabe duda
de la existencia de Mayo, puesto que Isaacs también le dedicó un poema. Asimismo,
parece probable que la mayoría de los personajes secundarios de María estuvieran
basados sobre modelos vivos.
Lenguaje y estilo
Presenta un estilo musical y pictórico a la vez que preciso y de mucha fuerza expresiva.
Sin embargo, las descripciones destacan por su viveza y naturalidad que los diálogos.
Las partes que describen a María se distinguen por su poesía. Las descripciones de la
naturaleza también contienen lirismo poético. La intención de acomodar la forma al
contenido se percibe además en los capítulos de color local, donde el narrador utiliza
un lenguaje coloquial, y hasta jocoso.
MARIA
Es una novela romántica hispanoamericana del siglo XIX , que fue publicada [Link]
obra esta pletórica se sensibilidad, es ardiente e idealista, y plasma los sentimientos y
posturas del romanticismo literario de la época. La naturaleza también esta utilizada
con el lirismo subjetivo propio de este movimiento artístico. María, tiene como
protagonista a Efraín, que viaja del cauca a Bogotá para emprender sus estudios,
dejando allí su familia y a maría, quien comienza a despertar un amor intenso en él.
Luego se van desarrollando acontecimientos y circunstancias de la vida que llevan a la
pérdida irreparable de su amada y al dolor sin consuelo.
ANALISIS LITERARIO.
Como toda ciencia, arte, o técnica, la literatura maneja una serie de términos a los
cuales se le da significado especial. Para leer a cabalidad una obra literaria se requiere
analizarla es por ello que el análisis literario consiste en una evaluación para
desmenuzar y reconocer los distintos aspectos que conforman una obra. Este trabajo
consiste en examinar el argumento, el tema, la exposición, el estilo, el contexto, la
claridad, el objetivo, el destinatario, el contexto histórico, los recursos literarios en
general todos los elementos que componen una obra
Es más que corto o simple, sugerente, este nombre femenino antiguo, que a la vez
evoca dolor, sufrimiento y hasta amor, encarna perfectamente el contenido de la obra,
donde más que el personaje masculino, gira alrededor de una mujer frágil, amorosa y
bella que seduce sanamente a este Efraín casto. María pudiera ser un titulo sui generis
de cualquier obra, pero no correspondió el honor a este vallecaucano ser quien lo
usara sabiamente para titular esta novela idílica.
En fin el titulo habla sencillamente de lo que contiene, de sus desenlaces y de su final.
Enmarcada por la espléndida geografía del Valle del Cauca, en épocas pasadas floreció
la hacienda «El Paraíso». Allí, rodeados por la bondad de sus padres y tíos, crecieron
dos jovencitos de nombres Efraín y María, primos hermanos, quienes desde su más
tierna infancia se hicieron inseparables compañeros de juego y alegría. Muy pronto, sin
embargo, el camino de los dos primos se separó.
Efraín, alcanzada la edad necesaria para emprender una sólida educación, fue enviado
por sus padres a la ciudad de Bogotá, en donde, tras seis anos de esfuerzo, consiguió
coronar sus estudios de bachillerato.
María, entre tanto, lejana ya las delicias de la infancia, se había convertido en una
bellísima muchacha, cuyas dotes y hermosura encandelillaron al recién llegado
bachiller.
Ciertamente la sorpresa del muchacho fue compartida. También María se sintió
vivamente Impresionada ante las maneras y el porte de su primo, y aquella mutua
admiración dio tránsito a un vehemente amor que se apoderó de sus corazones, sin
que ellos mismos pudieran comprenderlo o sentirlo.
El cariño de los jóvenes progresó dulcificado por las bondades de su medio y muy
pronto, a pesar de que ellos quisieron ocultarlo, los ojos de sus mayores recabaron en
este mutuo afecto. Entonces, una sombra dolorosa se interpuso entre los dos
enamorados. Los padres de Efraín, quienes abrigaban un vivísimo amor por su sobrina,
no podrían olvidar una penosa circunstancia .que señalaba indefectiblemente su
destino. Tal como su madre, muerta bastante tiempo atrás. Marta daba muestras de
padecer una dolorosa enfermedad. Aquella dolencia, que llevara a la muerte a quienes
la padecieran, tarde o temprano, empezaba a notarse en el semblante juvenil de la
muchacha. Ningún alivio era suficiente, y aunque el ánimo de los buenos señores se
inclinara favorablemente al amor de los muchachos, la posibilidad, casi indudable, de
la muerte temprana de María, los obligaba a oponerse.
A pesar de ello, sus acciones no revistieron crueldad o torpeza. Todo lo contrario, el
padre llamó a Efraín a su lado y sin mostrar señal alguna de su íntima determinación, lo
instó a viajar a la lejana Europa a fin de adelantar estudios superiores de medicina.
Aquella solicitud conturbó el ánimo de la enamorada, quien veía con profundo pesar la
forzosa distancia que entre los dos pudiera interponerse. Sin embargo, la voluntad
paterna fue determinante y tras una serie de obstáculos y aplazamientos que llenaron
de felicidad el corazón de los amantes, Efraín enderezó sus pasos rumbo a Londres. El
dolor de los primeros tiempos de separación fue mitigado por las incontables cartas
que los muchachos se enviaban.
Muy pronto, Efraín resintió las dilaciones y tardanzas de su amada. Y cuando esta
situación más lo mortificaba y ofendía, supo por boca de un amigo recién llegado a
Inglaterra, que la joven María había sido postrada por una dolorosa enfermedad que la
amenazaba cruelmente y que requería su presencia. Inauditos fueron entonces los
dolores de Efraín tratando de encontrar vías inmediatas para su desplazamiento desde
Europa.
Las enormes distancias y la lentitud de los transportes se erigía como otras tantas
lanzas que mortificaban su corazón. Días y días se sucedían, sin que la añorada patria
asomara en el horizonte. Llegaron después tas penalidades de la travesía de ríos y
montanas, los accidentes, las lluvias, la crueldad de la naturaleza que inconmovible
asistía a los agónicos esfuerzos del enamorado. Cuando ya Efraín consiguió descabalgar
en tierras de «El Paraíso» y saludó emocionado a sus padres, por el semblante de
aquellos adivinó la verdad: sus esfuerzos fueron vanos.
La amada no pudo aguardar su llegada y con su nombre entre los labios falleció.
La desesperación de Efraín lo condujo hasta el pie de la tumba de María, en donde los
recuerdos de las alegrías pasadas que la llevaron hasta la postración. Finalmente,
incapaz de soportar la vida en medio del maravilloso valle que fuera escenario de su
amor y que lo inundaba cada instante con su alud de recuerdos y emociones, Efraín
decidió abandonar para siempre la tierra de sus mayores y se adentró en lo
desconocido.
EFRAÍN, joven protagonista de la novela, enamorado de María, que luego de comprometerse en
matrimonio con ella a su regreso de Europa, ve frustradas sus ilusiones al encontrar
que ha fallecido en su ausencia.
MARÍA, novia de Efraín, hija de Salomón, judío de Jamaica que antes de morir la deja
bajo ci cuidado de! padre del protagonista. Al padecer la misma enfermedad que
terminó con la vida de su madre, ve que ésta se recrudece por la ausencia de Efraín.
Pide a este que vuelva a su lado, pero sus fuerzas se debilitan y su vida se agota antes
de tener e! remedio de su presencia.
EL PADRE, bondadoso hacendado del Valle del Cauca, en cuya casa permanece María
bajo su cuidado. Es quien dispone e! viaje de su hijo Efraín a Europa a continuar los
estudios de medicina, pero lamentablemente esta es la razón por la cual se intensifica
la enfermedad que lleva a María a una muerte temprana.
LA MADRE, buena mujer, típica esposa tradicional de carácter .sumiso, cuya presencia
en la novela es símbolo de prudencia y buen consejo en los
momentos adversos.
EMMA, hermana de Efraín y confidente de los enamorados. Siempre dispuesta a
crearles momentos propicios y a servirles de consuelo en las
Dificultades.
El amor
María es un ingenuo idilio sentimental, romántico, que ha sido comparado con Pablo y
Virginia de J. H. Bernardin de Saint Fierre (obra donde el autor francés trabaja el
exotismo paisajístico y el sentimentalismo), y con Átala de Chateaubriand, serie
también de relatos exóticos, como también hubiera podido serlo, en cierto modo, la
novela pastoril Dafnis y Cloe del sofista griego Longo, pero que no es imitación servil
de nadie, sino espontáneo y sentido recuerdo de un primer amor purísimo, ideal en el
más alto grado de romanticismo. Pero lo anterior no excluye cierto sensualismo, algo
de fetichismo -por supuesto, muy delicado y cándido por parte de Efraín quien se
extasía en más de una ocasión besando y observando las prendas de la muchacha.
Este amor es eterno pues cubre la totalidad de la vida del personaje que narra y se ha
inmortalizado en las páginas de la novela de Isaacs. Por su parte, en María
encontramos el amor que aguarda. Es la paciencia pura, la resignación que jamás es
vencida y que, al contrario, se acrecienta con los obstáculos. Es el amor que destruye la
materia antes que agotarse en sí mismo. Es decir, en ella el amor todo lo puede porque
es espiritual. Aunque la novela toca otros temas importantes, desde un comienzo
entendemos que el amor ocupará la generalidad de la obra, porque María sólo se
puede concebir como símbolo de amor, A lo largo de todo el texto, sus actitudes,
pensamientos y conductas están al servicio de! amor. No hay un solo episodio donde
nos encontremos con una María diferente a la María-amor, y no hay un pasaje de
amor en donde no aparezca la imagen de María como arquetipo, como modelo
indicativo de lo que es o debe ser un verdadero sentimiento amoroso, a pesar de que
en aquellos se halle el ideal de antemano. Ella es la perfección, ella es amor.
La muerte
Como es común en el romanticismo, el amor y la muerte van unidos en una conjunción
trágica. Desde el comienzo de la novela, y aunque la muerte no haya sido mencionada,
se percibe cierta atmósfera densa, cierta inclinación a lo desconocido, que nos anuncia
turbulencias y estados de ánimo agónicos. La simple partida del chiquillo Efraín fuera
del seno familiar, no hace más que presentarnos una especie de muerte a escala
menor. El hijo parte y el llanto invade un hogar. El dolor reina y el hijo debe
experimentar lo desconocido. A su regreso todo parece brillar por la ilusión, pero no
tardan en aparecer signos inequívocos de angustia. María se retira temprano a su
habitación porque le duele la cabeza; falta a la mesa del comedor en un acto inusual
en las costumbres de la época y... su mano tiembla. Su primer ataque oscurece la dicha
y un ave negra que golpea la mejilla de Efraín, nos hace perder toda esperanza contra
lo fatal: es la alegoría de la muerte que sonríe por primera vez y nos indica que su
atención se ha depositado en aquella muchachita indefensa y amada para no desviarse
ya a ningún otro lugar, porque es implacable y saborea con su rigor el padecimiento de
quienes se le oponen.
Metáfora
Esta figura consiste en expresar una idea a través de otra con la cual guarda analogía o
semejanza. Entre las tantas cualidades de María, sin duda se debe mencionar la
poesía;
Símil o comparación
Semejanza directa existente entre dos términos. Las comparaciones son permanentes
en la novela. Es como si la realidad no mereciera ser denominada directamente. El
estilo de Isaacs, romántico, cargado de giros que quieren insinuar dulzura, perdería
bastante de su belleza si fuera directo y escueto:
• "Y sus ojos estaban humedecidos aún, al sonreír a mi primera expresión afectuosa,
como los de un niño cuyo llanto ha acallado una caricia materna."
Personificación
Figura retórica que consiste en darle características humanas a los objetos o a los
animales. Menos frecuente que las anteriores, de todos modos es una figura que
enriquece la novela por la espontaneidad que otorga al texto.