Música Campesina Colombiana: Identidad y Origen
Música Campesina Colombiana: Identidad y Origen
Introducción
La ruana y la música campesina: dos componente integrador que sirve como medio de
símbolos de la región centro-oriente comunicación, además de generar sentido de identi-
de Colombia dad y de cohesión grupal. Es un símbolo que, lo mis-
mo que la ruana, permite identificar al campesino
Al igual que se han mezclado las diferentes genea-
de la región centro-oriente de Colombia.
logías de seres humanos, la música campesina es
producto del encuentro de diferentes expresiones.
En el aspecto de la construcción de una identidad
Rastrear su origen sería una tarea que implicaría
cultural mediante la música, resulta interesante el
analizar el ADN musical, los motivos o células rit-
planteamiento de Cook (2001), quien llama la aten-
mo-melódicas e indagar sobre su transformación
ción sobre la manera como se utiliza la música
paulatina, una tarea que resultaría onerosa. Pero
como una forma de comprender culturas y de nego-
lo interesante de preguntarse por el origen de esta
ciar identidades. En esta perspectiva afirma:
música radica en que formular este interrogante im-
plica también enfocarse en el medio en donde nace, Y si utilizamos la música como un modo de com-
la tierra fértil donde germina, porque, al igual que la prender otras culturas, entonces podemos verla
zanahoria, la cebolla o la papa, como lo comentara igualmente como un medio de negociar la iden-
Ana Cecilia Fajardo, profesora de la Universidad de tidad cultural... un ejemplo más completo es la
Cundinamarca durante una conversación informal, música australiana de la postguerra: composito-
dicha música parece brotar de la tierra. “En cada res como Peter Sculthorpe se han valido de mú-
loma hay una vereda y entre una loma y otra hay sicas nativas de Australia y de Asia Oriental de
un hueco, pero en cada una de ellas surge la música tal modo que han contribuido a la reubicación
campesina como si fuera un espíritu viajero”. Esta cultural y política más amplia de Australia como
música es un elemento vital que está presente en una parte integral de la religión emergente de
casi todas las actividades de la gente del campo, no los países del Pacífico, en vez de como cultura
solo a manera de un elemento accesorio que hace europea en una parte del mundo equivocada. Po-
las veces de compañía, sino que se convierte en un dría contarse una historia similar, aunque más 7
conflictiva, de la combinación y separación de
2 La página se puede consultar en https://genographic.natio- los estilos chinos, otros asiáticos orientales e
nalgeographic.com/for-scientists/.
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de los estudios semióticos, los distintos elemen- realiza mediante la oralidad e imitación. Con respecto
tos de la indumentaria, precisamente porque a la familia, existen casos en los que se han conformado
están cargados de significado y más caracteri- grandes clanes de músicos, como el de la familia Ama-
zados por su valor simbólico que por el valor do, en cuyo seno han surgido una veintena de agrupa-
funcional, pueden considerarse como parte de ciones. Otro caso es el de la familia de Tomás Vanegas
un proceso de significación, es decir, asumen la (2015), quien afirma que las reuniones familiares se
función de signo, ya sea como vehículos del in- prolongan hasta por tres días gracias a que muchos
consciente o como objetos de consumo (p. 21). integrantes de su familia son músicos y pueden tur-
narse para amenizar la fiesta. Nicole Ocampo (2014)
Por su parte, la música también sirve como un me- recoge varios testimonios de músicos campesinos de
dio para transmitir significado, bien sea mediante la región a este respecto y con base en ellos afirma:
sus características estructurales inmanentes que la
hacen reconocible o identificable como pertenecien- la familia ha llegado a ser determinante para
te a una región determinada, así como también a cada uno de los músicos que hoy en día com-
través de las letras de las canciones. En esta perspec- ponen y hacen música campesina carranguera.
tiva, la indumentaria en combinación con la música, En la mayoría de los casos existe un “taita”, un
sus textos (letras) y los instrumentos típicos que la abuelo, un tío, un primo que ha tocado tiple o re-
caracterizan, conforman un todo significante me- quinto y que ha cantado en reuniones familiares,
diante el cual los campesinos comunican un discur- fiestas o en los espacios más cotidianos como lo
so social que ayuda a configurar su identidad. son las noches del campo en el rancho, sirviendo
de inspiración para los más pequeños ( p. 75).
Los discursos sociales constituyen identidades
a través de la interpelación de los sujetos. Los En lo que tiene que ver con las celebraciones religio-
discursos establecen redes de significados com- sas, estas son un espacio en el que los músicos son
partidos que propician un sentido de pertenen- protagonistas indispensables. Para el caso de la re-
cia, ciertas prácticas y un horizonte de futuro gión centro-oriente de Colombia, en la cual se enfo-
común. Es decir, crean identidades públicas ca este escrito, entre otras celebraciones religiosas,
que, además, inciden en el desarrollo de prácti- se puede mencionar el baile de San Pascual y las Ro-
cas y de una autopercepción en el ámbito de la merías, eventos que han contribuido al surgimiento
identidad de cada uno de los sujetos interpela- de agrupaciones veredales y aunque en la actualidad
dos (Ramírez, 2006, p. 248). ya no se llevan a cabo con la frecuencia de tiempos
pasados, sí fueron un pilar importante en la confor-
Esta construcción colectiva de pertenencia a un gru- mación de esta expresión musical.
po que esta música genera entre los campesinos se
explica en nuestra condición de seres sociales, en Otro espacio que ha contribuido al surgimiento del
que la condición de pertenencia a un grupo es una movimiento musical campesino es el del aprendiza-
de nuestras necesidades básicas. Alrededor de los di- je musical que se realiza en las veredas de manera
ferentes géneros musicales se construyen maneras espontánea, porque todos se conocen y porque ade-
de ser o de actuar propias de determinado grupo más de la amistad, también se relacionan por me-
cultural y se busca reconocimiento entre ellos y, por dio del compadrazgo, tal como lo afirma Fals Borda
otro lado, se logra satisfacción psíquica y emocional, (1961) para el caso de Saucio (departamento de Boya-
y una diferenciación subjetiva con otros grupos. Tal cá), el cual se puede extrapolar a otras poblaciones:
como lo afirma Vila (2002), “la música permite la ubi-
cación cultural del individuo en lo social, así la mú- los vínculos sociales y sentimentales entre las
sica puede representar, simbolizar y ofrecer la expe- personas se ramifican mediante un complicado
riencia inmediata de una identidad colectiva” (p. 21). sistema de relaciones llamado ‘compadrazgo’
que ha tenido por consecuencia la intensifica-
La ruana y la música que acompañaron el ya mencio- ción y el fortalecimiento de la organización fa-
nado Paro Agrario también están presentes en gran miliar extensa de Saucio y la creación de grupos
parte de las actividades campesinas. Las principales de amistad. Este parentesco espiritual vincula a 9
parcelas de cultivo en donde esta música ha fortaleci- los ahijados con sus padrinos y madrinas, que
do sus raíces han sido la familia, las celebraciones re- para los de los padres de los primeros son com-
ligiosas y la apropiación y aprendizaje musical que se padres y comadres (p. 243).
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Desde la cotidianidad, es el compadrazgo lo que esti- der del Sur, localizada en el centro y oriente de Co-
mula a que los campesinos, al oír las interpretaciones lombia. Gracias a la visibilidad que logró, el público
de sus amigos y compadres, se interesen por apren- comenzó a asociar esta música con el nombre de
der y soliciten ser enseñados o simplemente lo ha- este grupo musical y de ahí que desde entonces se la
gan por imitación. Hoy en día existe una vasta oferta reconozca como “música carranguera”. Carranguero
de instituciones formales e informales en donde los es un término irreverente, va en contra de lo formal,
campesinos pueden aprender su música, pero varios genera escozor entre quienes conocen su significado
de los músicos campesinos entrevistados coinciden original, pero por otro lado resulta sonoro y llamati-
en afirmar que aprendieron escuchando o compar- vo para quienes lo desconocen. Una de las canciones
tiendo conocimientos con sus amigos. Un ejemplo de que interpretó el grupo en sus inicios fue titulada El
lo anterior es el caso de Marcos Pérez quien aprendió carranguero5, la cual más tarde haría parte del álbum
con Juan Eulogio Meza en Sogamoso, o el de Anselmo Así es la vida, de 1982. El carranguero es una canción
Mesa, quien se ha encargado de enseñarles a varios en la que se pueden escuchar, en los instrumentos
habitantes de la vereda El Crucero (ambas poblacio- de cuerda, elementos del joropo llanero y del son
nes ubicadas en el departamento de Boyacá). Las re- huasquero mexicano, mientras la guacharaca ejecu-
laciones que se entretejen en las poblaciones gracias ta el patrón rítmico típico del merengue campesino.
al interés de algunos de sus habitantes por aprender En su letra se cuentan las peripecias de un traficante
su música también genera un sentido de pertenencia que busca comercializar la carne de un toro en con-
diciones poco saludables para el consumo humano.
en la medida en que configura un universo de Al final de la canción queda la moraleja de que este
sentidos que permite una identificación inter- tipo de actividad no es buen negocio. Según Jorge
subjetiva. Este sentido de pertenencia propicia Velosa, esta fue la canción con la que se presentaron
estilos de vida cercanos al orden de la proxemia en el concurso Guitarra de Plata en Chiquinquirá, y
y forma grupos que pueden ser parecidos a la la que, más adelante, le daría el nombre al grupo.
noción de familia usada por Maffesoli, es decir, Llamarse carranguero también es una forma de en-
como familia ampliada (Ramírez, 2006, p. 250). frentarse a lo establecido, basta mirar la reacción de
algunas personas que defienden a la música acadé-
En la canción Canto a mi vereda4, el compositor Jorge mica como la única expresión musical de carácter
Velosa describe con bella poesía las relaciones que cultural elevado, cuando se menciona la “música
surgen en estos lugares: carranguera”, es una forma de poner el dedo en la
llaga, una manera de gritar “aquí estamos”, “así so-
Mi vereda parece un pesebre mos”. Sin embargo, la palabra carranguero ha ido
hay casitas en todo lugar, allá’rriba vive mi abuelita perdiendo su acepción original y, hoy en día, ha
y por all’abajo vive don Pascual. adquirido el significado de un intérprete de músi-
Hay Rodríguez, Buitragos, Guerreros, Ruices, Castellanos, ca campesina de Boyacá. Por supuesto, lo anterior
Torres por doquier y Marías, Auroras, Carmelas corresponde a un imaginario generalizado, ya que la
y otros cuantos lindos nombres de mujer. región de incidencia de la música carranguera no se
limita únicamente a ese departamento colombiano.
El poder simbólico de la ruana y de la música cam-
pesina llamó la atención de Jorge Velosa, quien en La aparición de Jorge Velosa en el escenario de la mú-
1970 conformó el grupo musical Los Carrangueros sica campesina de la región boyacense es un acon-
de Ráquira, haciendo referencia tanto al conocido tecimiento que bifurca la historia de estas músicas
oficio de traficar con carne poco apta para el con- del centro de Colombia. En ese momento comienza
sumo humano, como al pueblo de donde es oriundo a gestarse un movimiento, que según el mismo Ve-
este artista colombiano. El grupo obtuvo reconoci- losa, se convertiría en un género musical. Antes de
miento a escala nacional e internacional y su música que este movimiento carranguero cobrara fuerza en
se popularizó con el apoyo de los medios de comuni- el ámbito comercial y se instaurara, además, como
cación. Los Carrangueros de Ráquira focalizaron su parte de la cultura colombiana, la música campesi-
proyecto en interpretar la música campesina típica
10 de la región del altiplano cundiboyacense y Santan-
5 El carranguero: https://www.youtube.com/watch?v=kUlP-
qC25is4, Son huasquero: El querreque: https://www.youtu-
be.com/watch?v=RHJhBLW4DvU, joropo: https://www.you-
4 Álbum En cantos verdes. Velosa y los Carrangueros (1998). tube.com/watch?v=r7IegHERdNs.
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na de esta región recibía la denominación específica artículo. Una de las opiniones expresada de manera
de acuerdo con cada aire. Es así como se les llamaba generalizada por los intérpretes es que no se debe con-
merengues, rumbas, zambas o redovas, entre otros. fundir la música carranguera con la música folclórica
Sin embargo, con la adopción de la expresión músi- (a la cual también se refieren como música tradicio-
ca carranguera, todos esos aires comenzaron a ser nal popular). Afirman que se nota una diferencia muy
vistos como parte de este nuevo “género”. Lo cier- marcada entre la música popular campesina y la mú-
to es que hubo un cambio de denominación, pero sica folclórica; que esta última viene de hace mucho
la música seguía siendo esencialmente la misma. tiempo, que no se sabe quién se la inventó. Explican
Esta problemática también es planteada en el tra- que la música más representativa de la región de Cun-
bajo de Ocampo (2014) y ella decide solucionarlo dinamarca, los Santanderes y Boyacá son los torbelli-
usando la expresión músicas carrangueras campesi- nos, las rumbas criollas, la contradanza, las guabinas
nas. Según algunos de los juglares de la región como y el bambuco. Por el contrario, con respecto a la músi-
los maestros Jacinto Amado fundador del conjunto ca carranguera, opinan que es un género que Jorge Ve-
Los Hermanos Amado de la vereda de San Pedro de losa se inventó. Cuentan que él comenzó a experimen-
Iguaque y Álvaro Suesca director de la agrupación El tar con la música folclórica y a “darle más velocidad”,
Pueblo Canta del municipio de Tuta (Ocampo, 2014), porque pensaba que se podía volver, en palabras de
representantes importantes de este quehacer musi- ellos, más “revolucionaria”. “Revolucionaria”, en este
cal, la música carranguera es la que se interpreta contexto, debe entenderse con el sentido de innovado-
con el formato que se estableció después del éxito ra, de que tenía el objetivo de sacudir las expresiones
de la propuesta de Velosa, consistente en guitarra musicales tradicionales que se daban en ese momen-
marcante, tiple, requinto y guacharaca, pero aclaran to. La clasificación que los músicos de la región ha-
que el merengue campesino y la rumba criolla aún cen sobre los diferentes géneros de estas músicas aún
mantienen su propio espacio y no podrían enmar- necesita precisión, se habla de “música campesina
carse dentro de la música carranguera, ellos afirman tradicional”, de “música folclórica” y de “música po-
que todas estas expresiones en su conjunto hacen pular campesina”, y hacen énfasis en que la “música
parte de la música campesina en general. Este tema carranguera” es un nuevo género que surge como una
resulta problemático y no hay precisión en cuanto propuesta de Jorge Velosa a partir de la experimen-
a la clasificación. Dentro de este marco, la propues- tación que él hacía con la música tradicional andina.
ta que aparece en la “Cartografía de prácticas mu-
sicales de Colombia”6 de la Biblioteca Nacional es El merengue y la rumba campesina subsisten entre
la de denominarlas como “músicas andinas centro- los grupos veredales, quienes actúan en celebracio-
oriente”, en esta categoría están contenidos, según nes familiares, diferentes festividades y conmemo-
se expresa en este medio, “dos grandes sistemas de raciones religiosas, aunque debido a la influencia
músicas: el torbellino y la música carranguera”, y se de la música carranguera, que es comercialmente
incluye dentro del torbellino a las “cantas de guabi- más fuerte, sus características en cuanto a formato
na”. El asunto con esta propuesta es que no contem- instrumental y elementos musicales se han ido fu-
pla que junto con la música carranguera, además, sionando. La rumba y el merengue campesinos fue-
conviven la rumba y el merengue campesinos, los ron incorporados dentro de la música carranguera,
cuales difieren de la música carranguera en cuan- pero los músicos de la región los llaman merengue
to a su formato instrumental y son más propios de y rumba carrangueros, estos últimos se diferencian
un sector de músicos pertenecientes a agrupaciones de los primeros en cuanto al tempo, resultan ser más
veredales. La música carranguera es un sistema mu- ágiles y en las elaboraciones melódicas del requin-
sical que tiene una complejidad diferente a la de los to que son más floridos, mientras los de la guitarra
del merengue y la rumba campesinos. puntera son más sencillos. Otra diferencia tiene que
ver con la guitarra marcante, las líneas melódicas
El tema sobre la clasificación de estas músicas se trató que este instrumento ejecuta en la música carran-
durante un encuentro con varios intérpretes realizado guera son muy similares a las del bajo (ejecutado
en la ciudad de Tunja (Boyacá), como parte del pro- por el bombardino) en la música norteña mexicana.
yecto de investigación que ha motivado el presente Este se caracteriza por el uso de notas de paso que
conectan los cambios de armonía y por efectos de 11
glissando cuando hay saltos. La guitarra marcante en
6 http://www.bibliotecanacional.gov.co/content/cartograf%- el merengue y rumba campesinos apoya la estruc-
C3%AD-de-pr%C3%A1cticas-musicales-en-Colombia. tura rítmica con los bajos de cada acorde, pero casi
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no hace elaboraciones melódicas. Se puede afirmar por Moreno (2010), quien afirma que las piezas tie-
que el merengue y la rumba campesinas tienen su nen el diseño estructural de la forma llamada can-
campo de acción en espacios más íntimos como la ción, con una introducción, una sección estrófica
familia, los vecinos, los amigos. La música carran- y una sección de estribillo, las cuales se alternan
guera, en cambio, se mueve en las celebraciones de hasta agotar el texto; en medio de dichas secciones
mayor asistencia de público como festivales, convi- se presentan unos interludios y termina con una
tes y concursos. La música carranguera no solo in- sección de cierre. La sencillez de los elementos que
corporó las características del merengue y la rum- constituyen esta música y sus niveles de redundan-
ba campesinos, sino que además se apropió de una cia facilitan su recordación; por su carácter alegre
gran variedad de músicas tradicionales colombianas es propicia para acompañar los eventos en que el
y de otras naciones, lo cual ha generado la cantidad baile es uno de sus protagonistas. Aunque hoy en día
de variantes que este sistema musical posee. la sección de la introducción puede ser de carácter
libre y contrastar con las melodías de la estrofa, se-
Durante el trabajo de campo, los músicos campesi- gún Moreno, por lo general consiste en la “versión
nos se referían a diferentes variantes estilísticas del instrumental del tema de la canción o una variación
merengue y la rumba carrangueras, pero no había de un motivo melódico de la estrofa o del coro”. Con
un acuerdo en cuanto a su denominación. En su tra- respecto a la extensión de cada una de las seccio-
bajo sobre las características musicales de estos ai- nes, este mismo autor afirma que la introducción
res, Gallardo y Carrido (2010) proponen una sistema- puede durar entre 24 y 32 compases, la estrofa 32, el
tización de esas variantes de la siguiente manera: 1) estribillo entre 8 y 16 y los interludios 16 compases
merengue carranguero: merengue bambuquiao, me- (p. 20). En lo que tiene que ver con las marchas ar-
rengue joropiao, merengue apasillao, merengue tor- mónicas, esta música no se diferencia de otras mú-
bellino, merelao (mezcla de merengue y currulao); sicas populares en las que se usan acordes básicos
2) rumba carranguera: rumba ligera, rumba ama- de tónica, subdominante y dominante, sin embargo,
rrada, rumba ronda, rumba corrida y rumba rap. se pueden encontrar giros modales7 y, debido a que
Algunas de estas denominaciones dan cuenta de la algunos de los músicos que conforman las agrupa-
versatilidad que tiene esta música en cuanto a inte- ciones carrangueras han transitado por el ámbito
grar elementos estilísticos de otros géneros. académico, la armonía se ha ido nutriendo con ela-
boraciones más sofisticadas. Moreno (2010) describe
La música carranguera se toca con un formato de el movimiento armónico más usado de la siguiente
cuatro instrumentos: guitarra marcante, tiple, re- manera: a) estrofa: I - V7 - I o I - IV - I- V7 - I; otra
quinto, guacharaca y voz; la diferencia con la rumba variante para la estrofa es: I - V - V7/IV8 - IV - I - V7 - I;
y el merengue campesinos radica en que se hace con b) en los estribillos, generalmente se hacen los mis-
tres guitarras (marcante, acompañante y puntera), mos dos primeros movimientos mencionados para
la guacharaca y la voz también están presentes, y la las estrofas o simplemente V - I (p. 15).
guitarra acompañante puede ser reemplazada por
el tiple. De acuerdo con lo observado en el traba- Los antecedentes de la música campesina pueden re-
jo de campo se puede afirmar que si acogemos la montarse a la época de las “murgas” de los años cin-
denominación de “músicas andinas centro-oriente”, cuenta, que era una forma de llamar a los conjuntos
esta comprendería los siguientes aires: torbellino, musicales veredales, explica el músico Álvaro Suesca.
guabina, rumba criolla, rumba campesina, meren- Dice, además, que en esa época no se utilizaba el re-
gue campesino y música carranguera. Todas estas quinto para llevar la melodía sino que se tocaba la gui-
expresiones aún se mantienen vivas, solo que en di- tarra puntera chiquinquireña con el grave chiquinqui-
ferentes contextos. reño que era una especie de tiple pequeño que tenía
una joroba (fabricación de los constructores de instru-
La música carranguera, al igual mentos musicales Norato). En la siguiente copla, Sues-
que la ruana, arropa el transcurrir ca habla de cómo era la conformación de la murga:
de la vida campesina
Desde el punto de vista estructural, la música ca-
12 rranguera no es complicada, sin embargo, en cuanto 7 Un ejemplo de esto es la canción de Jorge Velosa Vengo de
Iguaque (mixolidio) que puede apreciarse en https://www.
a su interpretación, se alcanzan niveles de ejecución youtube.com/watch?v=ChNCITOH2zk.
virtuosística. Su aspecto formal ha sido trabajado 8 En el libro de Moreno aparece I7, pero para mayor precisión
se cifra de esta manera.
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Cirilo, Cleto, Cornelio, Beto, Pascasio y Cunsio no se aclara si esa era una música requerida para el
son los del son, alegre murga de mi vereda, fue mi rito o si solo se trata de un ejemplo en particular. En
abuelito su fundador, al son del grave chiquinqui- la actualidad, la música que se usa es variada pero el
reño, de la puntera y el guitarrón, chucho, dulzai- requisito es que sea instrumental, lo usual es que se
na y la pandereta, y un buen coplero y un cantador. ejecuten merengues y rumbas campesinas en el for-
mato que usa guitarra puntera. Un grupo de músicos
La murga organizada por el abuelo del maestro Sues- de Vélez (Santander) entrevistado dentro del proyecto,
ca se llamaba Los chiflamirlas. En ese entonces no cuenta cómo se realiza en la actualidad este evento
había equipos tecnológicos de reproducción musical tradicional: según ellos, en la fiesta de San Pascual, el
y eran las murgas las que amenizaban las fiestas. A hecho de bailar es parte de la ofrenda, se baila como
propósito el maestro Suesca dice en una de las en- parte de la fe. Es una celebración en la que se usan
trevistas para la presente investigación: atuendos especiales, dos niños se visten de ángeles
(niño y niña), luego de rezar la novena de San Pascual
En esos tiempos ni que vitrolas, ni grabadoras, ni
y el rosario, los músicos comienzan a tocar música
“picadiscos” (sic), era la murga la convidada por no-
instrumental (no hay letras), siempre se baila sin dar
vios, suegros, también padrinos y se formaba que
la espalda a la estatua del santo, a la mitad de la pieza
bailoteo y hay mi palabra pa’recordar que hasta co-
musical la niña vestida de ángel saca a bailar a otro pa-
jitos y tullidiitos se levantaban para bailar, en todas
rejo y luego el niño vestido de ángel saca a una pareja
las fiestas de San Isidro, San Agapito y San Agatón,
y así comienzan a participar todos del baile. Las pare-
Santa Cesilia, San Pedro y Pablo, Santa Rita y San
jas se alternan para bailar y tardan hasta la mediano-
Pascual Bailón. Si no había murga no había jolgorio,
che, en este momento se reza de nuevo la novena y el
si no había murga no había función, ¡viva la murga
rosario, luego se tapa la estatua del santo y se descan-
Los chiflamirlas!, decía la gente con emoción.
sa por una hora aproximadamente. A continuación, se
En la mencionada copla de Suesca se alude a varias reza otra novena y otro rosario y salen los ángeles a
celebraciones religiosas, estas festividades fueron bailar de nuevo; este procedimiento de alternancia de
escenarios en los cuales se desarrollaron estas ex- baile vuelve a repetirse. Una de las poblaciones en las
presiones musicales, y han servido, hasta nuestros que aún se mantiene viva esta tradición es Morcá (Bo-
días, como medios a través de los cuales los niños y yacá) y tal como sucedía en épocas pasadas, la fiesta
jóvenes despiertan su interés por aprender a inter- puede prolongarse hasta por tres días.
pretarlas. Una de las más emblemáticas, la de San
Pascual Bailón, es una tradición que se mantiene En el relato de Montaña (1970) se describen algunas
aún viva en diferentes veredas en las cercanías de de las características de las agrupaciones musicales
Sogamoso. Marcos Pérez, un músico de la vereda que participaban del baile de San Pascual y se resalta
de El Crucero, cuenta cómo su interés en la música la importancia que ellas tenían en este evento:
nació de escuchar tocar a las agrupaciones en las
fiestas de San Pascual Bailón y hace referencia a la En el patio alguien comenta:
existencia de una casta de músicos de “tradición san
—!Llegaron los músicos!
pascualera”. Marcos afirma que estas celebraciones,
Y por la ancha puerta del corral aparecen cinco
en la actualidad, se hacen de manera esporádica de-
o seis campesinos de diferentes edades, con la
bido a que su costo se ha incrementado a tal punto
que las familias ya no tienen presupuesto para lle- cara recién rasurada y los ojos enrojecidos por
varlas a cabo. La paulatina desaparición de esta tra- las frecuentes noches de desvelo. Llevan el ti-
dición afecta a la supervivencia de las agrupaciones ple, la guitarra o la bandola, arropados bajo la
veredales debido a que este es un espacio en el que ruana como a un niño pequeño. También traen
ellas son protagonistas. la maraca y la guacharaca, confeccionadas por
ellos mismos; los primeros instrumentos han
Lilia Montaña (1970) hace un bello relato literario de sido comprados con ocasión de su asistencia a
la manera como se celebraba el baile de San Pascual y, las fiestas de Chiquinquirá. Un inquieto grupo
en un apéndice, incluye la transcripción de la música de rapazuelos se apretuja en torno de aquellos 13
que se ejecutaba en ese entonces para este evento, improvisados artistas, que harán las delicias de
dicha transcripción es del maestro Blas Emilio Atehor- los bailarines y a quienes se prodigan especiales
túa. Con respecto a estas transcripciones, en el libro atenciones (p. 400).
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Las agrupaciones veredales eran, y aún son (en los de la siguiente manera: Primer baile, Segundo baile, y
lugares donde prevalece la tradición), un elemento así sucesivamente hasta el quinto; luego vienen los
esencial en la mayoría de las celebraciones de carác- bailes de los angelitos: Primer baile de los angelitos, Se-
ter religioso. En el baile de San Pascual, los músicos gundo baile de los angelitos, estos también son cinco;
tocan durante todo el evento y debido a la larga du- luego vienen el Baile de la niña y el dueño de la casa, el
ración de este, a veces es necesario que se alternen Baile de los ancianos (los dueños de casa), y termina
diferentes agrupaciones. Según la descripción que con el Baile final. En el documento no hay informa-
hace Montaña (1970), la intervención de los músicos ción sobre si estas piezas corresponden a la música
se inicia durante el rezo de los gozos en la novena compuesta por los campesinos mencionada por la es-
para el Santo. Estos gozos hacen parte de la última critora, de todas maneras, se trata de una música que
sección de rezos que tienen como objetivo invitar a contiene las características de torbellinos, bambucos
San Pascual a que haga presencia en la casa donde se y guabinas. Sin embargo, no se puede afirmar lo ante-
está realizando el evento, la creencia consiste en que rior de manera contundente, ya que la escritura mu-
él llega, en forma espiritual, a abrir el baile. Montaña sical es apenas una guía y, en este caso, no da cuenta
(1970) nos narra este episodio de la siguiente manera: de su interpretación. El orden de ejecución de esta
música corresponde al protocolo que se sigue en la
El anciano señor que ha ofrecido el baile, se in- secuencia de los bailes propios del rito. Las danzas que
clina hasta el pequeño trocito del cirio que se ha
se interpretaban tenían un carácter zoomorfo, imi-
colocado en la mitad del círculo hecho en el piso,
taban movimientos y describían situaciones relacio-
con pétalos de flores, y, con el suyo, enciende el
nadas con animales; debido a esto recibían nombres
pequeño que está pegado al suelo. Se rezan los
como El baile de la perdiz, El baile del conejo, La gallina
gozos de dos en dos, y entre cada interludio se
y el zorro, El gato y el ratón, La palomita y el gavilán, El
toca una pieza de música. Como los gozos son
pollito y la comadreja (Montaña, 1970, pp. 424-426).
diez estrofas en total, son cinco las intervencio-
nes musicales, durante las cuales viene del cielo
El baile de San Pascual ha sido un escenario en el que
San Pascual, para “abrir el baile”. Si el pequeño
los músicos campesinos han logrado desarrollar un
trocito de cirio que permanece encendido en me-
estilo de música característico que es producto de la
dio de las flores deshojadas, mueve, impulsado
conservación de cierto repertorio original, de la in-
por el viento, su pequeña lumbre, es señal segu-
corporación de la música tradicional colombiana y de
ra de que el santo ha recibido aquella ofrenda y,
la apropiación de otros géneros populares, todo esto
agradecido, viene a acompañar a todos aquellos
transmitido a diferentes generaciones mediante la
fieles devotos suyos y a bailar en medio de todos
oralidad. Los músicos campesinos adoptan con facili-
ellos, para que después, todos lo imiten (p. 407).
dad músicas que suenan en sus ambientes, que viajan
de un lugar a otro sin respetar fronteras, responden
Según varios músicos de la región, en la actualidad la mú-
sica que se prefiere para los bailes de San Pascual es del rápidamente a lo cambiante de los gustos y aprecia-
género merengue campesino. Montaña (1970) hace re- ciones, tanto propias como las de sus públicos. Estas
ferencia a que se interpretaba una “música antigua” que actividades religiosas no se someten estrictamente a
ha sido compuesta por los mismos campesinos y los cánones de la Iglesia católica, de hecho, no es co-
que según la autora, a algunas de esas piezas ellos las mún que se baile durante la celebración de una misa,
llamaban Media manta, Manta entera, Madrugada. Tam- y tampoco lo es, que se interprete música campesina
bién se interpretaban otros géneros de la música tradi- dentro de la iglesia; sin embargo, el pueblo campesi-
cional colombiana. Con respecto lo escrito por Monta- no la ha convertido en parte de sus ritos espirituales,
ña, se puede inferir que los músicos veredales hacían y es así como aparece en las celebraciones de Navi-
una apropiación particular, expresada en sus versiones dad, durante los aguinaldos o en el evento llamado
singulares de lo que ella llama “música moderna”. A Misa Carranguera que se realiza en nombre de San
propósito afirma que “se prefieren joropos, guabinas, José Obrero el 1º de mayo en diferentes parroquias
torbellinos, pasillos y bambucos, que ejecutan a su de Cundinamarca en la que se incorporan tonadas e
manera, con algunos cambios caprichosos” (p. 411). instrumentos típicos del género carranguero dentro
14 de esta liturgia. Según los músicos campesinos, la
Las transcripciones musicales de Atehortúa que se in- relación entre música y religión es un factor que ha
cluyen en el libro de Montaña (1970) son trece piezas contribuido al desarrollo de la música campesina en el
que vienen denominadas con el nombre de “bailes”, centro-oriente de Colombia. Además del caso del baile
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de San Pascual, también es imprescindible mencionar o jipas en la cabeza, arrastraban a sus niños de la
el de las romerías. Según Ocampo (1977), mano [...] (citado por Serrano, 2011, p. 86).
la romería es la expresión colectiva de las mani- En cuanto a la importancia que han tenido las rome-
festaciones religiosas; en ellas, los “romeros” o rías en el desarrollo de la música campesina, Nicole
“peregrinos” hacen la peregrinación al santuario, Ocampo (2014) afirma:
después de hacer el voto o promesa, que se pre-
senta como garantía de los fieles para con Dios, en medio de estas romerías por el territorio es
si se obtiene el feliz suceso en alguna “gracia” que las músicas campesinas empiezan a consoli-
que se pide. darse como una tradición que le canta a su tierra,
a su entorno y a su tiempo. Campesinos y cam-
Juan Pulido, habitante de Nuevo Colón (Boyacá) e in- pesinas con sus tiples y guitarras entonaban sus
tegrante de la agrupación musical Pulido Son, se refie- tónicas y sus coplas, bailaban, comían y bebían
re a estas peregrinaciones y explica cómo viajaban las chicha a lo largo de su peregrinaje de tal manera
personas a pagar promesas por favores recibidos por que guabinas y torbellinos, tonadas de los prome-
algún santo. En estos viajes, afirma Juan, que se iban seros, se fueron consolidando como los géneros
en los carros tocando utensilios que llevaban consigo, musicales por excelencia de esta región (p. 27).
cantaban coplas percutiendo el tarro de la chicha, o la
parte posterior de una linterna que era de material me- En los últimos años, las reuniones familiares, las ro-
tálico y con una superficie conformada por ranuras, merías, las fiestas de San Pascual y San Isidro y otras
lo cual permitía que se usara como una guacharaca. formas de circulación de la música campesina se
Otros campesinos coinciden en sus historias con res- han ido complementando o sustituyendo por espa-
pecto a la presencia de la música en las romerías. En cios más públicos, más masivos como los concursos
este sentido, cuentan que cuando no había carreteras y y festivales. También, los medios de comunicación,
las peregrinaciones tenían que hacerse a pie, se tocaba principalmente la radio, aunque en la actualidad con
música con instrumentos de cuerda y con instrumen- menos presencia que en los años ochenta, cuando
tos de percusión, estos últimos fabricados de materia- apareció el éxito de Jorge Velosa, han contribuido a
les naturales de la región, como cucharas, carracas y ampliar su difusión. La formación musical, que como
chimborrios. Jorge Velosa (1983) narra con nostalgia se mencionó era espontánea en las veredas, hoy en
día se hace en academias de las ciudades intermedias
en las grandes romerías a Chiquinquirá, China- y pueblos, que los músicos experimentados crean
vita, La Candelaria y otros lugares, el canto, la para promocionar esta música y mantenerla viva,
música y los bailes populares, siempre estuvie- así como un medio de su propio sustento, incluso
ron presentes. Tal vez por eso y por ser cabecera incursionando en niveles de formación universitaria,
de provincia, allí se establecieron algunos artesa- como es el caso de la Universidad de Cundinamarca.
nos, maestros en la fabricación de instrumentos Esta música ha logrado conectar diversos escenarios
de cuerda, especialmente tiples y requintos que, de la vida de la región: la academia, entidades guber-
según dicen las buenas lenguas, eran los más namentales, organizaciones campesinas, medios de
utilizados (citado en Serrano, 2011, p.136). comunicación y la Iglesia. Desde estos estamentos
varias personas se empeñan en promocionar e im-
En su novela narrativa Siervo sin tierra, Eduardo Ca- pulsar esta música representativa.
ballero Calderón se refiere también al uso de la mú-
sica en estas peregrinaciones: Campesinos y gestores culturales de la región sien-
ten que hay una especie de invasión de otras mú-
Más de quinientos promeseros de la Hoya del Chi- sicas que resultan foráneas y esta es la razón por
camocha salieron aquella madrugada de la plazo- la que han emprendido la aplicación de diversas es-
leta de la Hacienda [...] vestidos con la ropita de trategias que les permitan fortalecer la preservación
las grandes ocasiones, con talegos de avío en la de su legado cultural, una de ellas son las prácticas
mano y una ruana al hombro para envolverse si pedagógicas de diferente naturaleza, otra es gestio-
se presentaba el caso de dormir en alguna parte nar y organizar encuentros, convites y festivales con 15
[...] los hombres llevaban el tiple o el requinto en el afán de que las nuevas generaciones sigan intere-
bandolera, y las mujeres, con dos o tres corroscas sándose en la música campesina.
Ruana y carranga: dos símbolos campesinos de origen múltiple MÚSICA, CULTURA Y PENSAMIENTO • ENERO 2018
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En la música carranguera actual se puede identificar música de asimilar diferentes géneros y estilos musi-
que los estilos vienen determinados por los medios en cales hace que sea un medio de encuentro intercul-
los cuales circulan y se expresan. Existe música para tural, permite que traspase su territorio geográfico
diferentes espacios de divulgación: la música íntima y se desplace por diferentes latitudes y cuerpos. Esta
que circula en el ámbito familiar; la música de música se toca para ser bailada, “cuando no bailan
concurso; la música de festival y la música comercial. los pies, bailan los corazones”, afirma el maestro
La música íntima sigue llenando los espacios fami- Jorge Velosa, y es a través del baile que transita por
liares y está destinada al esparcimiento y al baile, no los cuerpos, invade territorios, “es un agenciamieno
tiene requerimientos especiales por lo que recurre a [sic] territorial en los cuerpos” (Maldonado, 2007).
elementos rítmicos y melódicos básicos y no necesita
cumplir con ningún formato instrumental particular. Mediante la incorporación de diversos estilos y géne-
La música de concurso requiere de lo virtuosístico que ros, la música campesina logra abarcar más espacio
es un elemento necesario para impresionar al jurado, y hace presencia en un número mayor de actividades
esto hace que los bajos de la guitarra marcante y los individuales y colectivas, conformando lo que Ramírez
solos del requinto tengan una elaboración melódica (2006) llama una “sociedad musical”. Es así como ha-
más florida. Por otro lado, en algunos concursos se bita espacios familiares, religiosos, culturales y acadé-
exigen ciertos niveles de autenticidad tendientes a la micos, y transita además por los cuerpos de personas
conservación de los estilos típicos de interpretación, de diferentes edades, demarcando lo que en palabras de
por lo que no se permiten alteraciones en el formato Maldonado (2007) sería su ritmo territorial. En estas
instrumental. prácticas y actividades en las que esta música hace
presencia se generan discursos que contribuyen a for-
En cuanto a la música de festival, esta tiene más li- talecer identidades, se construyen significados simbó-
bertad en lo que tiene que ver con el despliegue de la licos que son propios de los grupos sociales que habi-
creatividad debido a que está destinada a entretener a tan el país carranguero, tal como lo afirma Ramírez:
una audiencia, por esta razón no existen los mencio-
nados requisitos de autenticidad y de conservación la mediación de estas prácticas y su significado
que son indispensables en los concursos. La música transita por un código, descifrable en su sentido
comercial, por supuesto, responde a las dinámicas preciso solo por la colectividad. Las prácticas, por
de mercado y en ella se experimenta con el ánimo de lo tanto, son expresiones de argumentos visua-
atraer público y de tener éxito con propuestas nove- les que se dirigen a la reconstrucción constante
dosas, es así como apropia elementos de otras mú- de la propia identidad (Maldonado, 2007, p. 250).
sicas que han sido apreciados por los consumidores,
como la incorporación de instrumentación electróni- El campesino del centro-oriente de
ca. Un grupo que ha tenido éxito en el ámbito de la Colombia siempre viaja con su ruana
música comercial con una propuesta de fusión es San y su música
Miguelito de la ciudad de Tunja, que en sus produc- La expansión de la música carranguera continúa por el
ciones introduce instrumentos característicos de la mundo y ha sido apropiada por personas de otras cul-
música rock como la guitarra eléctrica, la batería, el turas, no solo a partir de su escucha o consumo, sino
bajo eléctrico y los sintetizadores. también mediante su interpretación. Un ejemplo de
esto último es el caso del grupo Sol Nacer del pueblo
Así como en sus comienzos, la música campesina guambiano, o del grupo Los Chimborrios9 que tiene
de centro-oriente sigue siendo versátil y es muy di- miembros de la cultura de los otavalos del Ecuador,
fícil que se mantenga estática. Son muy loables los otro ejemplo es el grupo llanero Arauko, que incluye en
intentos de conservarla como patrimonio, de colec- su formato instrumental el arpa10. ¿Cuáles son las ra-
cionarla como un objeto de museo, pero atajar sus zones para que ellos adopten esta música como suya?
dinámicas resulta complicado. Esto es una contra- ¿Es posible que haya una posición política, de solidari-
dicción, ya que es imposible retenerla. La música es dad con la comunidad campesina? ¿O se trata de la bús-
sonido y ritmo que no se deja atrapar ni guardar.
Como en los años cincuenta y sesenta cuando las
16 murgas entremezclaban diferentes géneros en sus
interpretaciones, en la actualidad surgen propuestas 9 Su música se puede escuchar en este vínculo, https://www.
youtube.com/watch?v=R0PRASS7IBw.
que contienen elementos de otras músicas como la
10 Su música se puede escuchar en este vínculo, https://www.
tropical, el rock y el jazz. La facilidad que tiene esta youtube.com/watch?v=vUw4FhX36sY.
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queda de llenar una posibilidad de mercado o por sim- que simplemente quiere bailarla, gente que está in-
ple gusto, o de la combinación de estos tres aspectos? teresada en promoverla en diferentes espacios cultu-
rales, gente que busca enseñarla y aprenderla, gente
Aunque en el imaginario público esta música se asocie que realiza diferentes actividades comerciales con
con determinada región, lo cierto es que su influencia ella y gente que quiere investigarla.
atraviesa una diversidad de culturas y territorios, y es
una música viva. Sin embargo, esta masificación y la Referencias
presencia de los medios electrónicos de reproducción Amaya, C. (21 de julio del 2013). Congreso de la
han afectado la actividad de los grupos veredales, que República de Colombia. Recuperado el 20
ven reducidas sus opciones de actuación debido a la de agosto del 2015 de http://www.camara.
disminución de las celebraciones religiosas, y porque gov.co/.../5619-pl005-2013c-la-ruana-simbo-
muchas personas prefieren hacer sus fiestas con un lo-nacional.
equipo de sonido antes que requerir de sus servicios.
Cook, N. (2001). De Madonna al canto greogoriano.
Algunos de estos músicos campesinos buscan realizar
Madrid: Alianza.
sus proyectos musicales con un ánimo comercial y
se proponen grabar la música que producen, sin em- González, J. (2012). La construcción de una identidad
bargo, no encuentran eco en los medios radiales, que colombiana a través del bambuco en el siglo
son la primera fuente de divulgación a la que tienen XIX. Pamplona: Universidad de Pamplona.
acceso. No obstante, hay grupos, sobre todo los que Maldonado, J. (2007). El territorio musical de la hu-
son más reconocidos, que ya se han lanzado a explo- manidad. Thémata 39, 459-464. Recuperado de
rar la posibilidad de promocionar su música a través https://www.researchgate.net/publication
de la plataforma Youtube. /47628249_El_territorio_musical_de_la_hu-
manidad.
Interrogarnos por el origen de esta música campesi- Montaña, L. (1970). Mitos, leyendas, tradiciones y
na ha permitido hacer un viaje por los caminos que folklore de Lago de Tota. Tunja: La Rana y El
ella transita y conocer los cuerpos en los que habita; Águila.
se encuentran bellos lugares y amables personas en
Ocampo, J. (1º de enero de 1977). Biblioteca virtu-
las que el espíritu de la música campesina aún vibra.
al Luis Ángel Arango. Recuperado el 20 de
Al viajar por la región del centro-oriente de Colombia
agosto del 2015 de El pueblo boyacense y
se percibe la importancia que la música campesina
su folclor. http://www.banrepcultural.org/
tiene como fuerza viva que todavía persiste, lucha,
blaavirtual/folclor/pueboy/pueboy7a.htm.
insiste y resiste, en medio de otras expresiones musi-
cales más fuertes. Aún subsisten grupos veredales, si Ocampo, N. (2014). Las músicas carrangueras en la
se pregunta a algún vecino si hay músicos en las cer- conformación de un territorio. Bogotá: Pon-
canías, siempre responden con varias opciones: el de tificia Universidad Javeriana.
la casa que queda localizada en tal lugar es músico, Ramírez, J. (2006). Música y sociedad: la preferencia
allá en la otra casa se reúnen a ensayar. La presencia musical como base de la identidad social.
de la carranga no se limita únicamente al espacio de Sociológica (60), 243-270. México D. F.: Uni-
la vereda, esta es una música que expande territo- versidad Autónoma Metropolitana.
rios, se toca de manera indiscriminada tanto en Bo- Serrano, C. (2011). Imaginando con musiquita un país.
yacá como en Santander, Cundinamarca, los Llanos Bogotá: Fica.
Orientales y trasciende la frontera llegando hasta Squicciarino, N. (1986). El vestido habla. Madrid:
Venezuela y Ecuador, la ruana carranguera arropa Cátedra.
así un amplio territorio. La simpleza de sus conteni-
Vanegas, T. (7 de marzo del 2015). Ruana y carranga.
dos gramático-musicales no es un límite, no es una
(L. Zambrano, entrevistador).
barrera para lograr el efecto que produce en las per-
sonas que la viven y la bailan. Finalmente, tratar de Vila, P. (2002). Música e identidad. La capacidad
determinar lo que esta música es en su esencia no es interpeladora y narrativa de los sonidos.
tan importante como indagar sobre lo que ella hace: Cuadernos de Nación, tomo: Músicas en
movilizar a todo un pueblo, al pueblo carranguero en transición. Bogotá: Ministerio de Cultura. 17
torno a ella. Se trata de un conglomerado de perso- Velosa, J. (1983). La cucharita y no sé qué más: histo-
nas con diversos intereses: gente que la crea, gente rias para cantar. Bogotá: Carlos Valencia.