0% encontró este documento útil (0 votos)
181 vistas3 páginas

Capitulo 12

Skinner propuso una teoría conductista de la personalidad en la que la conducta está determinada por sus consecuencias en el entorno. Según Skinner, la conducta se aprende y modifica a través del condicionamiento operante, donde los refuerzos positivos aumentan la probabilidad de que se repita un comportamiento. Skinner argumentó que la personalidad no es más que un patrón de conductas operantes aprendidas y reforzadas por el entorno a lo largo del tiempo.

Cargado por

Yarina Diaz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
181 vistas3 páginas

Capitulo 12

Skinner propuso una teoría conductista de la personalidad en la que la conducta está determinada por sus consecuencias en el entorno. Según Skinner, la conducta se aprende y modifica a través del condicionamiento operante, donde los refuerzos positivos aumentan la probabilidad de que se repita un comportamiento. Skinner argumentó que la personalidad no es más que un patrón de conductas operantes aprendidas y reforzadas por el entorno a lo largo del tiempo.

Cargado por

Yarina Diaz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CAPITULO 12

SKINNER
Yarina Garcia Díaz (2019-1043)
En este capítulo se sumerge en la teoría de Skinner, donde el no propuso una teoría de la
personalidad fácil de comparar con las que hemos expuesto antes en el libro. De hecho, no
presentó una teoría de la personalidad y su investigación no aborda específicamente el
tema. Más bien trató de explicar la conducta total –y no sólo la personalidad– en términos
objetivos descriptivos. Sostenía que los psicólogos se deben limitar a investigar los hechos;
es decir, lo que pueden ver, manipular o medir en el laboratorio. Dicho de otra manera,
deben analizar las respuestas manifiestas que emite un sujeto y nada más. Desde su punto
de vista, la psicología es la ciencia de la conducta, de lo que hacen los organismos. Su
estudio de la conducta es la antítesis de la teoría psicoanalítica de los rasgos, del ciclo vital,
la cognoscitiva y la humanista. La diferencia no se refiere tan sólo al tema, sino también a
la metodología y los objetivos. La teoría del comportamiento propuesta por Skinner, simple
en cuanto concepto, se funda en miles de horas de investigación bien controlada. La idea
principal es que la conducta es controlada por sus consecuencias, es decir, por lo que
sucede después. Según ésta, es posible entrenar a un animal o a un humano para que haga
prácticamente cualquier cosa; el tipo de reforzamiento que siga después de la conducta será
el factor que la determine. Skinner negó la existencia de esa entidad que llamamos
personalidad y no indagó las causas de la conducta en el interior del organismo. Los
procesos mentales o los fisiológicos no son directamente observables, por lo cual carecen
de importancia para la ciencia. Las causas son externas al organismo. La conducta se puede
controlar en razón de sus consecuencias, por medio del reforzador que la sigue. La
conducta respondiente implica una respuesta provocada por determinados estímulos
ambientales. El condicionamiento (conducta respondiente aprendida) supone la sustitución
de un estímulo por otro. Pavlov demostró la importancia del reforzamiento. Sin él no se
realizará el condicionamiento. La conducta operante se emite, determina y modifica en
razón del reforzador que la sigue. No se puede atribuir a un estímulo específico; actúa sobre
el entorno cambiándolo. La personalidad sólo es un patrón de conductas operantes. Skinner
pensaba que por lo general la conducta humana y el animal se aprenden por medio del
condicionamiento operante. Veamos cómo aprenden los bebés. Al principio, un pequeño
exhibe conductas aleatorias espontáneas y los padres, los hermanos o el cuidador sólo
refuerzan algunas de ellas (recompensándolas con alimento, caricias o juguetes). A medida
que el niño vaya creciendo, persistirá en los comportamientos que hayan obtenido
reforzamiento positivo (es decir, los que merecieron la aprobación de los padres) y
suspenderá o extinguirá los que no hayan sido aprobados. El concepto es el mismo que en
el caso de la rata dentro de la caja de Skinner. Las conductas que dan resultado (oprimir la
palanca para obtener alimento) se observan con frecuencia, y no se repiten aquellas que no
dan resultado. Así, la acción de un organismo opera en el ambiente y, a su vez, éste opera
en la conducta por medio del reforzamiento. Skinner señaló que, en la vida diaria, fuera del
laboratorio de psicología, rara vez se refuerza la conducta siempre que se presenta. La
madre no carga y arrulla al bebé cada vez que llora. Los superestrellas del béisbol no
conectan un jonrón en todos sus turnos al bate. Los programas de reforzamiento incluyen
los de intervalo fijo, los de razón fija, los de intervalo variable y los de razón variable. El
moldeamiento (aproximaciones sucesivas) consiste en reforzar al organismo sólo cuando su
conducta se aproxima a la deseada. La conducta supersticiosa se produce cuando el
reforzamiento se presenta en un programa de tiempo fijo o variable. El comportamiento que
se realiza en el momento del reforzamiento se repetirá con mayor frecuencia. El autocontrol
se refiere al hecho de alterar o evitar ciertos estímulos externos o reforzadores. Otras
técnicas de autocontrol son la saciedad, la estimulación aversiva y el autor reforzamiento de
las conductas deseadas. Las técnicas del condicionamiento operante se aplican a problemas
de la vida real para modificar la conducta. Se brinda un reforzamiento positivo a la deseada
y se ignora la no deseada. En la economía de fichas se recompensan las conductas
deseables entregando fi chas que permiten adquirir objetos de valor. La modificación de la
conducta sólo se aplica a acciones manifiestas y recurre al reforzamiento positivo, y no al
castigo. El reforzamiento negativo consiste en eliminar un estímulo aversivo o nocivo. Es
menos efectivo que el reforzamiento positivo. La imagen que propone Skinner de la
naturaleza humana subraya el determinismo, la singularidad, la importancia del entorno y la
creación de una sociedad que aumente al máximo la posibilidad de sobrevivir. Aun cuando
nos controla el entorno, tenemos la libertad de diseñarlo adecuadamente. Skinner evaluó la
conducta por medio del análisis funcional a efecto de determinar su frecuencia, la situación
en la cual se presente y los reforzadores relacionados con ella. Tres métodos de evaluación
son la observación directa, el autorreporte y las mediciones fisiológicas. La investigación
de Skinner es ideográfica, o sea, que estudia exhaustivamente a un solo sujeto. El diseño
experimental de reversión consta de las etapas de la línea base, el condicionamiento, la
reversión y el reacondicionamiento. El sistema de Skinner cuenta con considerable apoyo
empírico, pero ha sido criticado porque plantea un enfoque determinista, por la simplicidad
de las situaciones experimentales, porque sólo se interesa en la tasa de respuestas y por
haber prescindido de las cualidades humanas que nos distinguen de las ratas y las palomas.
Los métodos utilizados por Skinner para modificar la conducta por medio del
condicionamiento operante se siguen utilizando mucho, pero el movimiento cognoscitivo
ha desplazado al conductismo

También podría gustarte