Flotante:
Una póliza flotante es un contrato de seguros que a consecuencia de las
características especiales del riesgo, sea por la variabilidad del objeto
asegurado, o modificación del capital cubierto, etc. se le concede al Asegurado
una cierta flexibilidad en la póliza, por lo cual puede establecerse aumentos o
reducciones.
En concreto, se contratan este tipo de pólizas para evitar los trámites y costos
administrativos en los que se incurriría con todas las variaciones de la póliza
cada vez que algo se modifique.
Por ejemplo, para los seguros de transporte, muchas veces se otorga una
duración indefinida y la vigencia será hasta que alguna de las partes lo declare
así.
Asimismo, en este tipo de pólizas, la compañía va comunicando al asegurado
las actualizaciones periódicas de la prima y el valor asegurable del objeto en
cuestión.
Existen cuatro tipos de pólizas normalmente utilizadas como flotantes:
Póliza sencilla: destinadas a cubrir una operación o incluso varias
determinadas.
Póliza por avisos: de duración indefinida que requieren comunicación de
cada operación.
Póliza por volumen: se basan en la facturación por operación sin
necesidad de comunicar cada una de ellas a la compañía aseguradora.
Pólizas de Abono: cubren un determinado riesgo durante un período de
tiempo. Por su parte, son utilizadas para flotas de automotores, en las
cuales se puede incluir o quitar de la póliza a los “certificados
asegurados” sin que varíe el monto de la cuota hasta la renovación o re
facturación.
Seguro voluntario
El seguro a todo riesgo o de responsabilidad civil voluntaria tiene por objeto
cubrir los riesgos que no estén cubiertos por el seguro obligatorio y que, entre
otros, pueden referirse a los siguientes daños:
Los sufridos por el tomador, propietario, conductor o su cónyuge,
ascendientes, descendientes y parientes hasta el tercer grado si viven a
sus expensas, así como los daños sufridos por las personas
transportadas.
Los sufridos por el vehículo, se encuentre aparcado o circulando, así
como el incendio y la rotura de lunas.
Los causados en las cosas que se transportan.
Los daños producidos por vehículos robados o hurtados, desarrollen
actividades agrícolas o industriales o se encuentren dentro del recinto
del puerto o aeropuerto si su circulación en estos recintos es habitual.
Los producidos por vehículos que participen en pruebas deportivas.
Los daños causados por el vehículo si quien conduce lo hace bajo la
influencia de bebidas alcohólicas, drogas o estupefacientes, sin el
permiso de conducir o incumpliendo la normativa vigente.
El robo del vehículo.
Internacional:
Inicialmente valga decir que tanto el contenido de la cobertura del seguro como
su alcance son objeto de libre elección por parte del asegurado. Así pues, el
asegurado no solo puede decidir si asegura o no el transporte internacional de
las mercancías, sino también “el cómo y el hasta dónde asegura”........todo ello
con permiso del asegurador.
El ámbito de cobertura del seguro puede extenderse desde el almacén del
exportador al almacén del importador, cubriendo la totalidad del trayecto de un
viaje. En este caso se incluyen todas las estancias que no constituyan
almacenamientos (ejemplo: esperas en transbordos, esperas en tránsitos,
esperas en la tramitación de despachos de aduana). Asimismo, también cabe
asegurar ámbitos más restringidos, según las necesidades de cada caso (por
ejemplo: asegurar el trayecto desde el puerto de carga al puerto de descarga).
La cobertura básica más elemental (accidentes propios del medio de
transporte) se otorga generalmente en las condiciones generales de las pólizas
de seguro de transporte internacional marítimo, aéreo o terrestre.
Normalmente, las condiciones generales incluyen: incendios, vuelcos,
descarrilamientos, hundimientos, varadas, colisiones, avería gruesa, abordajes,
fenómenos naturales y en general hechos fortuitos, asumiendo también los
costes incurridos en los salvamentos o en sus intentos.
Específicos:
Las aseguradoras suelen contar con pólizas específicas que cuentan con las
siguientes coberturas:
Daños Materiales: en local, mobiliario y existencias por incendio,
explosión, fallo eléctrico, inundación, escape de agua.
Robo: los efectos sustraídos, los daños materiales ocasionados en el
local, mobiliario, maquinaria, existencias, mercancías, bienes propiedad
de terceras personas y/o de empleados del negocio. Si el robo tiene
lugar en el interior del local, estarán cubiertos los bienes portados por el
asegurado, empleados y clientes (dinero en efectivo, ropa, joyas, objetos
de uso personal).
Sustitución de llaves y cerraduras en caso de robo o extravío.
Robo de recetas en el establecimiento y durante el traslado al Colegio
y/o Seguridad Social.
Responsabilidad Civil: Los daños que el asegurado pueda ocasionar a
terceras personas: