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Creación de forma y biónica: diseño
biológico
Sebastian Bost
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Biónica y diseño: t est imonios de la evolución de est a aproximación
Joanna Vallejo
Cuerpo B
Denisa Sant ana
Biomimesis. El camino hacia un diseño eficient e
Sofia Piant anida, Marcelo Fraile Narvaez
Tomado de: colección ELISAVA TdD: 10 NATURALEZA, DISEÑO
E INNOVACIÓN, 1994
http://tdd.elisava.net/coleccion/10/nachtigall-es
Creación de forma y
biónica: diseño biológico
WERNER NACHTIGALL
Introducción
En esta primera exposición se mostrará hasta qué punto el concepto de «diseño biológico»
juega un importante papel en la biología y en la técnica fijada por el diseño, y, además, intentaré
establecer las interrelaciones que existen entre el mundo de la biología y de la técnica. Con este
fin, serán expuestas diez tesis con sus ejemplos complementarios.
1. El concepto de diseño puede ser análogo al concepto de diseño
técnico en la biología
La palabra «diseño» viene del verbo latino designare (designar). Por diseño se pueden entender
conceptos como proyecto, muestra, plano, modelo, o la cooperación del artista en la creación de
una forma. Pero la formulación más acertada, según mi criterio, es: «la creación del producto
en el campo de una estética práctica», esta última encontrada por la Escuela Superior de Diseño
de Ulm.
Conforme con esto, tenemos que el diseño se realiza con el proyecto y creación de un producto,
en tanto que los aspectos prácticos y estéticos juegan un papel muy importante.
Para los productos de la biología no tenemos un diseñador conocido, pero, con todo,
corresponde a la evolución (desarrollo de la tribu o grupo) y a la ontogénesis (desarrollo
individual) dar una forma a los animales y plantas y darles un concepto de diseño. Por este
motivo podemos también hablar de diseño biológico y decir que su concepto de diseño puede
ser análogo al concepto de diseño. Una excepción supondría el aspecto estético: la biología
puede hacer afirmaciones hacia los conceptos de las ciencias naturales como la forma o la
función, pero no puede hacerlas cuando se trata de conceptos fuera de este campo, como podría
ser la estética.
Hecha una introducción, podríamos ahora dar una definición de lo que es en sí la biología. Por
diseño biológico se entiende la creación orgánica de la forma en el campo de acción de las
diferentes exigencias funcionales en la filogénesis y la ontogénesis.
Es muy importante que todos los procesos de formación que marcan las formas orgánicas
puedan estar también influidos por requisitos funcionales y que éstos sean, a su vez, diferentes
y muchas veces contrapuestos o contrarios. Por esta razón, una forma biológica siempre
describirá un «diseño de compromiso», y no se puede permitir un fin en sí o una
autointerpretación «lujosa». Naturalmente, muchas veces percibimos el diseño biológico como
«majo». Esta calidad estética aparece en el espectador como consecuencia secundaria del
proceso de reconocimiento. Pero ésta no puede ser más que un parámetro clarificador. Las
ciencias naturales pueden intentar explicar la forma a través de la coordinación de requisitos
funcionales fácilmente reconocidos. De esto se pueden establecer las interrelaciones entre el
mundo de la técnica y el mundo de las formas animadas. ¿De qué tipo son?
2. La biología técnica y la biónica se complementan como la imagen y
su reflejo
La biología técnica intenta entender y describir mejor las construcciones y tipos de
procedimientos del mundo animado a través de la aportación del saber físico y técnico. La
biónica se basa en los criterios de la biología técnica. Intenta tomarlo como sugerencia
para otras creaciones técnicas propias. Las creaciones propias deberán cumplir, sin embargo,
unas leyes, de acuerdo con los tipos de procedimiento acreditado de la ingeniería. Una copia
natural pura sería una charlatanería no-científica.
Ejemplo: la piel de culebra y la estructura-capa del esquí de fondo.
Las escamas abdominales del grupo de culebras sudamericanas Leimadorpbys (cuyos
representantes se arrastran por la tierra del bosque húmedo, por el movimiento peristáltico
hacia delante y atrás de su piel de escamas) tienen en uno de sus costados una estructura de
escamas particularmente parabólica. A través del saber técnico y físico básico (biología técnica)
de los efectos de la fricción, se puede aclarar la estructura de las escamas y dar una función a la
morfología de las mismas. Las escamas son «generadoras de fricción dependientes de la
dirección». Con ellas la culebra se desplaza perfectamente hacia delante, pero no hacia atrás. El
traslado de este principio a la técnica (biónica) nos ha hecho pensar en la capa del esquí de
fondo, aunque ésta es técnicamente más sencilla. Ésta no dificulta el deslizamiento hacia
delante, pero ahorra al esquiador de fondo tener que retroceder en una pendiente (fig. 1).
1. Ejemplo del procedimiento de trabajo de la técnica biológica y la biónica.
3. El organismo forma un todo funcional
Forma y función se unen de manera inseparable en un organismo. Uno condiciona al otro.
Pocas veces se puede decir qué es lo que ha tenido más fuerza a la hora de dar la forma; si la
forma se ha creado como respuesta de requisitos funcionales o si el organismo es el que ha
comenzado a usar una forma ya dada en vista a una función conveniente.
Ejemplo: la cochinilla.
La cochinilla Arniadillium vulgare parece un insecto normal cuando se arrastra. En caso de
peligro puede enroscarse como una pequeña bola —del tamaño de un guisante— impenetrable.
La adaptación es tan detallada y precisa que el abdomen y las antenas del animal encuentran el
lugar ya previsto. De esta manera el animal es inabarcable, y delante de un enemigo se enrosca.
En una situación normal, las diferentes partes que se pueden enroscar y que transfiguran al
animal en una bola-concha tienen funciones «normales» y diversas (fig. 2). De una forma
semejante funcionan las partes de la cabeza de la termita Paracryptocercus. Con las cabezas,
los «soldados» de esta familia cierran desde dentro la entrada construida.
2. Cochinilla Armadillium, vista de frente. Soldado-termita Paracryptocercus.
4. Las construcciones biológicas siguen el principio del tipo de
construcción altamente integradora
Al contrario de la técnica, la biología pocas veces construye a partir de partes individuales,
acabadas por separado y combinadas posteriormente. Muy a menudo, casi regularmente, los
elementos constituyentes de la forma se crean por la adaptación y el ajuste y se funden
lentamente en un todo integrado. Encontramos ejemplos muy interesantes al respecto en el
mundo de los insectos y también las chinches.
Ejemplo: bomba segregadora de Dolycoris.
Las chinches pican a sus presas, inyectándoles una secreción mediante el piquete. Esta
sustancia impide que el líquido chupado en la punción se coagule, evitando así la obstrucción
del canal de absorción. Para esto usan una diminuta (2/10 mm) pero eficaz bomba segregadora.
La bomba segregadora dispone de todos aquellos elementos «técnicamente necesarios» como el
espádix, cilindros o ventiladores. Pero los elementos no se pueden delimitar totalmente entre sí.
En una configuración en que los elementos estén totalmente integrados, la bomba segregadora
crea un diseño funcional en un tipo de construcción altamente integradora (fig. 3).
3. Bomba segregadora de la chinche Dolycoris baccarum.
5. El organismo compensa cargas perjudiciales
Las fuerzas interiores y exteriores influyen en cada organismo. Algunas fuerzas son «deseadas»
y en consecuencia utilizadas. Como ejemplo tenemos el uso de las diferentes formas de fricción
de la culebra Leimadorphys al arrastrarse. Otras fuerzas son «no deseadas». Esta pueden, por
ejemplo, sobrecargar las propiedades de soporte del organismo. En caso de que el organismo no
se desprenda de estas fuerzas, lo que hace es intentar recompensar sus repercusiones negativas.
Ejemplo: rotura de la copa de un árbol y aminoración de la tensión del tronco mediante el
crecimiento compensativo.
Imaginemos que un árbol pierde su copa por un rayo, y sólo le queda viva una rama lateral
maciza. Mediante su centro de gravedad, la masa de gravedad (G) produce una importante
fuerza de flexión B = M I en la rama. Esta fuerza no se puede compensar mediante fuerzas
contrarias del árbol (como era el caso antes de ser herido por el rayo) y supone una fuerte carga
para el tronco. El árbol regula esta falta de compensación de fuerzas provocando que con el
paso del tiempo la rama vaya creciendo torcida por encima del tronco. Si el centro de gravedad
se sitúa por encima del tronco, entonces la distancia y, por lo tanto, la fuerza de flexión resultan
igual a cero (fig. 4). La carga excéntrica y perjudicial ha desaparecido.
4. Una carga excéntrica después de un accidente en un árbol regresa a su orden normal.
6. El tamaño absoluto de un organismo determina su diseño estático
Para la configuración externa —y aún más para la interna (esqueleto, peso) — es importante el
tamaño del animal. Los animales grandes, observados estadísticamente, tienen más problemas
que los pequeños. La gran medida de su exterior ha de aumentar mucho más que su largo. De
esta manera el esqueleto del animal es más duro y resistente. En el caso de los animales de
grandes dimensiones, su aspecto repercute visiblemente en su forma externa y en la impresión
que tendrá el observador. Debido a las fuerzas de gravedad de la tierra, los animales más
grandes que los dinosaurios conocidos no podrían sobrevivir nunca, A pesar de sus esqueletos
enormes, su sistema desaparecería bajo la influencia de su propio peso.
Ejemplo: las proporciones del esqueleto.
En un clásico de la literatura biológica de Hesse y Doflein, publicado por primera vez en 1919,
encontramos el dibujo de un hipopótamo y un conejo de Noruega del mismo tamaño (fig. 5). A
primera vista, podemos ver que el hipopótamo es más pesado que el conejo de Noruega. Esto es
así porque el diámetro (D) del hueso no aumenta según el largo (l.) del cuerpo o con el mismo
largo del hueso (D L). Lo hace según la relación entre DLLL1,50. Después de muchas pruebas se
ha llegado a esta conclusión. Dentro de la familia de los antílopes el exponente encontrado
empíricamente para el hueso del antebrazo llega al 1,52.
5. Diferentes grados de masa del esquelet0 en animales grandes y pequeños, dibujados a escala similar.
7. El organismo entra en contacto con el medio ambiente
El medio ambiente marca el diseño del organismo, diseño de lo más importante. Esto no sucede
de manera directa. Las propiedades del organismo ganadas al ambiente no se transmiten
(lamarekismo). La evolución depende más de amplias paletas de cambios pequeños y
espontáneos, de modo que, ante los cambios en las condiciones del medio ambiente, siempre
habrá seres que por sus óptimas condiciones físicas tendrán más posibilidades de sobrevivir y
de reproducirse. De esta manera, se llenan los «nichos ecológicos».
Los nichos ecológicos son también físicos. Las condiciones del entorno también son
determinadas por leyes físicas. Se tiene también la sensación de que la configuración usara los
«nichos físicos»: la forma física adecuada respectivamente se confunde.
Ejemplo: formas de las alas de los insectos.
Ya hemos explicado que los animales pequeños están, en comparación con los grandes,
sometidos a otros condicionantes estáticos. Del mismo modo podemos decir que el aire ofrece
otras condiciones de firmeza a los animales pequeños. Cuanto más pequeño sea un insecto y
más lentamente vuele, más resistente le resulta el aire. Los insectos más pequeños «reman» por
el aire como «pulgas de agua» de diferentes resistencias.
La forma de las alas se adapta de acuerdo con las propiedades del estado del aire. Se habla de su
dependencia con el número de Reynolds (RE) de la forma biológica. El número de Reynolds
corresponde al largo (L) del cuerpo y velocidad (V) de las alas del animal observado, así como la
capacidad del aire, su capacidad cinética. La relación es: RE = VLA El número más pequeño de
Reynolds caracterizará a los animales voladores más pequeños, más lentos.
En números altos de RE, las alas perfiladas y torneadas son físicamente más apropiadas (alas de
pájaros). En números medianos de RE, son más apropiadas las alas no tan torneadas, sino las
formadas por capas más planas y alargadas (alas de libélulas y moscas). Los insectos más
pequeños, con alas de un largo de tan sólo unos cuantos milímetros (escarabajos o mosquitos
inofensivos, con un largo de alas no superior a unas décimas de milímetro) que no disponen de
los dos tipos de alas mencionadas, tienen alas de cerda de seda.
La naturaleza se adapta perfectamente y con mucha precisión a las condiciones ambientales, en
que se desarrollará el diseño del ala (en el caso que estudiamos dentro del ámbito de medición
de Reynolds) (fig. 6).
6. En números pequeños de Reynolds, encontramos alas perfiladas y torneadas (pájaros) y alas de cerda de
seda (tipo de insecto, y otros insectos pequeños). Cada diseño de ala trabaja en «su campo de número de
Reynolds» (cuadro negro) según le sea mas conveniente.
8. Una forma ha de satisfacer múltiples exigencias
Hemos definido el diseño biológico como la configuración orgánica que se ajusta en el campo de
la fuerza de los diferentes requisitos funcionales. Hay muchos y diversos requisitos, y éstos
pueden actuar tanto de manera negativa como positiva. Muchas veces son contrapuestos. Así, la
cerda de un jabalí ha de ser larga, como «aparato de lucha», y a la vez flexible. Una cerda larga
es más fuerte para la lucha, pero es más flexible una corta. En alguna parte encontraremos un
compromiso que provocará la configuración de la imagen. Cada uno de los diseños biológicos
es, finalmente, una forma de compromiso en el terreno de fuerza de docenas de estas
condiciones del entorno.
Ejemplo: cáscaras de los huevos de la mosca azul.
Las cáscaras de los huevos de las crías de mosca han de ser ligeras para que en un mismo uso de
material puedan ser producidos muchos huevos. Han de ser elásticas para así soportar
diferentes formas. También han de hacer posible el intercambio de gases, de la misma manera
como lo hace cualquier otra textura, para dejar pasar el oxígeno del aire exterior y el bióxido de
carbono producido en el interior. Y, finalmente, han de ser impermeables a las gotas de agua, y
hacer posible el intercambio de vapor de agua. Se podrían formular muchos otros
condicionantes de la cáscara del huevo de una mosca.
En el campo de acción de estas diversas y a veces contradictorias condiciones (ligereza de
construcción, estabilidad, resistencia al gas e impermeabilidad, etc.), la naturaleza ha dado
apoyo mediante una sustancia de quitina formada por unos tentáculos múltiples y una cáscara
que, a través de sus estructuras, hace que se desvíe el agua hacia las esquinas (fig. 7a). De la
misma manera tan compleja, el jabalí combina la ligereza y la estabilidad (fig. 7b).
7. Cáscaras de huevo de la mosca azul Calliphora spp. Muestran el «diseño de compromiso» con sus
maravillosas estructuras de quitina, las cuales, a veces contradictorias, llegan a armonizar.
9. El organismo entra en contacto con otros organismos
Aquí topa diseño contra diseño, dado que las formaciones constructivas participan
perfectamente en el conjunto por lo que hace a su tarea funcional, aunque este contacto sólo
aparezca una vez en la vida de dos organismos. Los ejemplos más representativos se dan en el
terreno de los órganos genitales o de otros órganos similares, los cuales juegan un papel muy
importante en el campo de la actitud de fecundación. De este último caso hemos extraído el
ejemplo.
Ejemplo: impedimento del movimiento de las tenazas en la cópula de tas arañas.
Las arañas macho corren mucho peligro en la cópula. Las arañas hembra (normalmente mucho
más grandes) frecuentemente los ven como objeto de ataque y los embisten con sus tenazas. En
este caso, los machos han de evitar el ataque de las hembras hasta que la pareja de la cópula sea
dócil gracias a las diferentes técnicas empleadas. Una posibilidad de defensa muy útil es la de
inmovilizar las armas de ataque de las hembras.
En las arañas del tipo Pachygnatha clerekii los machos cuentan con un diseño especializado de
tenazas. Éstas encajan en una configuración geométrica, y tienen garras en la parte inferior de
la pata, muy largas y articuladas en las terminaciones. En la aproximación, el macho ataca las
tenazas de la hembra, atrapándolas entre sus miembros e inmovilizando así las terminaciones,
usando sus propias tenazas para atraparla.
Existe un gran número de mecanismos de cópula dentro del reino animal.
8. El macho de la araña Pachygnatha clerckii inmoviliza, antes de lacópula, las tenazas de la hembra, usando
las suyas. Los diseños de ambas tenazas se detallan.
10. El organismo vive sometido al dilema energético.
Por todos lados hay que ahorrar energía
Se puede decir que cuando un organismo no cuida la energía que lo rodea, no es capaz tampoco
de vivir o de sobrevivir. La energía disponible es limitada. También podemos decir que el
rendimiento a aportar (energía por tiempo, medida en joules por segundo = vatio) es limitado.
Si una hembra de pájaro tiene que invertir un gran rendimiento de vuelo para alimentarse en
un día normal de primavera (puede ser porque sus alas no tienen una forma
aerodinámicamente óptima), resulta que en este intervalo de tiempo dispone de menos energía
para la síntesis de sus huevos, y eso repercute negativamente en su reproducción.
Todos los procesos biológicos están optimizados energéticamente hasta el último detalle. (De la
estrategia natural de cada proceso biológico, ahorrar tanta energía como sea posible, las
civilizaciones humanas podrían tomar ejemplo.) Y con esto todas las adaptaciones discutidas
hasta ahora supondrían la suma de un balance positivo de energía. Un diseño biológico también
participaría en el uso de la energía partiendo de la base del hecho de ahorrar.
Ejemplo: una configuración ideal ahorra energía de movimiento.
Los caballos y otros mamíferos rápidos como las gacelas tienen la zona pélvica muy
desarrollada y, por el contrario, la configuración de sus patas es tan delicada que a veces
tenemos la sensación de que son hechas de tan sólo hueso y piel.
La mayoría de los músculos de movimiento se hallan situados en la parte superior, cerca del
punto de rotación, y trasladan así los puntos de fijación del movimiento de fuerza (ataque) a sus
tendones, que son más largos en la parte inferior, aumentando así su potencia.
Cuanto más desarrollada sea la masa muscular de la pierna, más energía se ha de utilizar en
cada paso, cuando de la postura de descanso se ha de acelerar de nuevo. Un equivalente a este
uso de la energía sería el momento del peso de la pierna (se calcula como la suma de todos los
productos de las unidades de masa |M| y de las potencias de las distancias de rotación (r ¡2) con
respeto al eje de giro. Si los músculos estuvieran repartidos por toda la pierna, el momento del
peso de la pierna sería muy grande, dado que los valores de r¡2 son muy elevados. Pero así el
momento de masa de la pierna se mantiene bajo, dado que la disposición de los músculos cerca
del eje de giro mantiene bajos los valores de r¡2. Luego la capacidad de aceleración
disminuye, y con esto, la capacidad de movimiento en general. De esta manera, por unidad de
tiempo, habrá un mayor excedente de energía, disponible para otros procesos biológicos.
Los elementos de construcción necesarios para llevar a cabo esta táctica, eso es, el tendón
alargado, ligero y resistente, se han desarrollado de una manera ideal por la naturaleza. Para la
configuración de la pata del caballo, también se aplica el principio ya mencionado del tendón.
Así, pues, se dispone de otra ventaja: en los tendones estirados, se puede almacenar energía. De
esta manera una buena parte de la energía aplicada a la pata del caballo en movimiento puede
ser almacenada en el tendón, y así estará disponible para la siguiente fase de movimiento. Este
«truco» también ahorra energía (fig. 9).
9. El principio de las tendones posibilita la acumulación de la masa de l0s músculos de impulso cerca del punto
giratorio. Mediante el aminoramiento del momento de carga de peso, se ahorra energia para el impulso.
Conclusiones
Se ha intentado, a partir de la redacción de diez tesis y su complementaron a través de
ejemplos, desarrollar la definición del concepto de diseño en un ambiente empírico, teniendo en
cuenta las formas biológicas.
El «diseño» es un concepto definido técnica y artísticamente: esto es, no es un concepto
biológico. Para la descripción de las formas desde el punto de vista filogenético y ontogenético,
los biólogos se ayudan de las disciplinas clásicas, como la morfología o la morfología funcional.
Bajo esta perspectiva, la aplicación del concepto de diseño al mundo animado de la biología no
aporta un valor especialmente innovador.
El concepto de diseño se puede aplicar análogamente al mundo de la técnica. De esta manera se
intentará que las disciplinas técnicas, artísticas y artesanales sigan el ejemplo y vayan más allá
de su propio campo.
Así, se pueden distinguir puntos en común. Definitivamente, del canon de formas de la
naturaleza podemos aprender todavía mucho más, sobre todo en el mundo práctico del diseño.
Nadie jamás copiará la naturaleza de manera subyugada. Partiendo de la base de una biónica y
una técnica bien entendidas, la naturaleza es una gran fuente de inspiración. Esta orientación
hará que la técnica de la humanidad se convierta en una técnica para la humanidad.
El estudio de las «construcciones de la vida» y de la «fantasía de la creación» puede ser, en
términos generales, muy significativa para un ejercicio de creatividad biónica, y conducir así a
una actitud anímica que permita, por un lado, la contemplación de la vida y, por otro lado,
reconducir la actitud interna de la humanidad frente al ambiente, sea biológico o no.