Chauca MMV
Chauca MMV
AUTORA:
CHAUCA MARTÍNEZ, María Violeta
ASESOR:
DR. CASTRO GARCIA, Julio César
LÍNEA DE INVESTIGACIÓN
VIOLENCIA
LIMA-PERÚ
2018
Página del Jurado
ii
Dedicatoria
iii
Agradecimiento
iv
v
Presentación
Espero señores miembros del jurado que esta investigación se ajuste a las exigencias
establecidas por la Universidad y merezca su aprobación.
vi
Índice
1.3.3. Adolescencia.................................................................................................. 18
Hipótesis ............................................................................................................... 21
Objetivos ............................................................................................................... 22
vii
Métodos de análisis de datos ................................................................................ 32
V. CONCLUSIONES .................................................................................................... 52
REFERENCIAS .................................................................................................................. 54
ANEXOS ............................................................................................................................. 59
viii
Índice de tablas
Tabla 18. Nivel de la dimensión sentirse bien solo en los adolescentes ........................................ 41
Tabla 19. Prueba de normalidad Kolmogorov Smirnov para la variable agresividad y resiliencia . 42
Tabla 22. Correlación de la dimensión agresión verbal y las dimensiones de la resiliencia ........... 44
ix
Resumen
x
Abstract
The main objective of this research study was to determine the correlation between
aggressiveness and resilience in adolescents of a national secondary educational institution
in the district of Los Olivos 2018. The research design is non-experimental of cross-section,
basic type and descriptive level -correlational; the sample consisted of 293 adolescent
students from 11 to 17 years of age of male and female gender. In this study, two instruments
were used for data collection, the Buss and Perry aggression questionnaire (AQ) and the
Wagnild and Young resilience scale (ER).
The results showed that there is a significant negative weak correlation between the
variable aggressiveness and resilience; likewise, a weak negative significant correlation can
be evidenced between the anger dimension and the dimensions of perseverance, self-
confidence, personal satisfaction and feeling well alone; and the dimension of hostility with
the dimensions of personal satisfaction and self-confidence. Regarding the level of
aggressiveness and resilience in adolescents, the results show that the level of aggression in
adolescents is between the middle and very low levels, and the level of resilience in
adolescents is at a medium level; However, levels of aggression in adolescents by gender
show that men are the ones with the highest levels of aggressiveness compared to women
and resilience levels in men and women are at a medium level.
xi
I. INTRODUCCIÓN
Realidad problemática
Uno de los principales problemas que se viene dando en la actualidad es el
comportamiento agresivo que presentan los jóvenes y adolescentes en diferentes países del
mundo; las conductas agresivas que mayormente presentan estos jóvenes para lastimar u
ocasionar daño al otro son las agresiones físicas y verbales.
Según la Organización Mundial de la Salud (2016), anualmente se ejecutan doscientas
mil muertes entre adolescentes y jóvenes de 10 a 29 años de edad; es decir, que un 43% de
las muertes a nivel mundial es cometido por jóvenes y entre jóvenes, donde el 83% de las
víctimas son hombres, y que por cada joven asesinado existen otros jóvenes que sufren
graves golpes que requieren de un tratamiento hospitalario.
A nivel de Sudamérica en Colombia; Castillo (2013) pudo evidenciar que la mayor
forma de conducta agresiva que presentan los adolescentes y jóvenes son la agresión verbal
(contestar en tono desafiante) con un 91%, seguida de agresión física (empujarse unos a
otros) con un 85.9% y la agresión por exclusión social (ignorar) con un 72.7%; dando así a
entender que nuestro continente presenta alto índice de agresividad.
Dentro de nuestro país podemos observar a muchos adolescentes siendo violentados
física y psicológicamente por parte de sus compañeros, en el año 2016 fueron reportados
más de mil casos de bullying en los diversos centros educativos, siendo los departamentos
con mayor índice de violencia escolar Lima Metropolitana con 1287 casos y Piura con 218
casos y los departamentos con menos índice de violencia escolar Moquegua con 14 casos y
Madre de Dios con 11 casos según el Ministerio de Educación.
De igual manera la misma fuente señala que a este acto de violencia cometido por los
adolescentes, se suma la agresión mediante redes sociales como el Facebook, Instagram y
WhatsApp; donde la causa más frecuente para cometer dichos actos agresivos son las
diferencias religiosas, étnicas, socioeconómicas, sexuales y apariencia personal o
discapacidad.
Así mismo, los noticieros a diario nos dan a conocer los diversos casos de agresión
que sufren los adolescentes por parte de otros compañeros; del mismo modo dicha fuente
señala que a este acto de violencia se suma la falta de control de los padres en cuanto a las
horas de ocio que deben tener los adolescentes frente a una computadora o televisión, ya que
muchas veces éstos observan o se entretienen con videojuegos de índole agresivo.
1
Dentro de nuestra localidad es muy común observar a jóvenes y adolescentes reunirse
en grupos (pandillas) y cometer actos agresivos de manera física y verbal con otros grupos
de igual condición. En los colegios los profesores y auxiliares evidencian diversas conductas
agresivas que realizan estos adolescentes donde muchas veces es necesario la intervención
inmediata del psicólogo y docentes para evitar lesiones físicas o psicológicas que puedan
dañar la integridad del estudiante.
Cuando subimos a los micros es frecuente observar a estudiantes adolescentes
empujarse, insultarse y jalarse de las mochilas o chompas con la intención de hacerse caer y
burlarse del compañero agredido, también se puede notar la conducta agresiva de estos
estudiantes cuando realizan inscripciones en los asientos de los carros o baños de los colegios
ridiculizando o poniendo apodos a sus compañeros.
En la institución educativa donde se desarrolló el presente estudio; los docentes y
auxiliares mencionan que es frecuente observar a los estudiantes varones agredir física y
verbalmente a sus compañeros; los adolescentes suelen empujarse por las escaleras, jalar y/o
cortar el cabello, insultar mediante mensajes de texto por Facebook y WhatsApp, llamar a
sus compañeros por apodos e incluso amenazarlos.
Con respecto a la resiliencia en los adolescentes, se puede observar que un grupo
reducido de estos jóvenes tienen la capacidad de salir adelante a pesar de los diferentes
obstáculos; tal es el caso de un adolescente de 16 años nacido en Huamanga que a pesar de
vivir en situaciones precarias fue elegido líder de su institución educativa por presentar
características resilientes, buen comportamiento y buenas calificaciones (Fondo
Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia en el Perú, 2016).
Es poco común observar a adolescentes trabajar y estudiar dentro de nuestra localidad,
pues en algunas provincias de la serranía de nuestro Perú los estudiantes adolescentes
trabajan y estudian; trabajan en la agricultura y ganadería, donde muchas veces faltan a
clases en tiempo de cosecha para ayudar a sus padres; pero sin embargo, son jóvenes que
salen adelante a pesar de dichas circunstancias adversas.
Finalmente, siendo la agresividad en los adolescentes un problema psicosocial que se
da en todas partes del mundo, es de vital importancia que se realicen estudios que revelen la
magnitud de esta problemática dentro de nuestro país. En este sentido, el presente estudio
tiene como propósito demostrar la relación y los niveles de agresividad y resiliencia que
presentan los adolescentes de una institución educativa secundaria nacional del distrito de
Los Olivos.
2
Trabajos previos
Internacionales
Estévez y Jiménez (2014), realizaron un estudio sobre las conductas agresivas, ajuste
personal y escolar en estudiantes de nivel secundario en una muestra de 1510 estudiantes
púberes de una ciudad Española comprendidas entre 12 a 16 años de edad; uno de sus
principales objetivos fue establecer en qué medida la conducta agresiva de los adolescentes
predice un mayor desorden personal y escolar; para recolectar la información se utilizó la
escala de autoestima global, escala de depresión del centro de estudios epidemiológicos,
escala de estrés percibido, escala de satisfacción con la vida, escala de soledad, ficha de
evaluación actitudinal, escala de relaciones interpersonales en la escuela, escala de empatía
para niños y adolescentes y la escala de conducta agresiva; cuya conclusión fue que el
comportamiento agresivo predice significativamente en varones y mujeres elevados puntajes
en síntomas depresivos, estrés percibido y soledad, y bajos puntajes en autoestima,
satisfacción vital y empatía.
Andreu, Penado y Peña (2012), estudiaron el análisis de la impulsividad en diversos
jóvenes agresivos en una comunidad de Madrid, los participantes de dicha investigación
tenían entre 12 a 18 años de edad. Esta investigación tuvo como finalidad analizar la
impulsividad en diversos jóvenes agresivos; para lo cual fue necesario la aplicación del
cuestionario de agresión reactiva y proactiva y la escala de impulsividad de Barrat en una
muestra de 400 adolescentes, donde se llegó a concluir que los jóvenes agresivos proactivos,
reactivos y mixtos presentaron altos niveles de impulsividad en comparación con los jóvenes
no agresivos, sin encontrarse diferencia alguna con respecto al sexo y edad.
Torregrosa et al. (2012), estudiaron las conductas agresivas entre pares y el
rendimiento académico en jóvenes españoles en una muestra de 1657 alumnos en edades de
12 a 16 años entre varones y mujeres; teniendo como propósito primordial describir la
correlación de los comportamientos agresivos entre pares y el desempeño académico en
adolescentes emplearon la escala de conducta antisocial y una ficha de calificación brindada
por los docentes para la recogida de información y cuya conclusión fue que no existe
diferencia significativa entre los hombres con altas y bajas puntuaciones de conducta
agresiva con relación al rendimiento académico, encontrándose diferencia en las mujeres.
Morán (2015), estudió la resiliencia en adolescentes y su relación con la inteligencia
emocional en una muestra de 147 alumnos, cuyas edades estaban entre 15 a 18 años,
pertenecientes a tercero y cuarto de educación secundaria y primero y segundo del
3
bachillerato, ambas instituciones pertenecían al sector público de la provincia de Valladolid,
tuvo como objetivo general conocer el grado de resiliencia e inteligencia emocional en
adolescentes; dicho estudio utilizó un método exploratorio donde fue necesaria la utilización
de la escala de resiliencia de Connor y Davidson y la escala de inteligencia emocional de
Salovey y Mayer para recoger la información. Con respecto a sus conclusiones se pudo
evidenciar que los estudiantes de dicha muestra presentaron un alto nivel de resiliencia e
inteligencia emocional.
Gonzáles y Valdez (2012), estudiaron el optimismo-pesimismo y resiliencia en
adolescentes de un centro educativo universitario público de la ciudad de Toluca; cuya
muestra fue de 300 escolares de 15 a 17 años de edad de ambos sexos, siendo uno de sus
objetivos fundamentales establecer el nivel de resiliencia, optimismo y pesimismo en los
adolescentes fue necesario la aplicación del cuestionario de resiliencia y el cuestionario de
optimismo-pesimismo para la recolección de datos, cuyo diseño de estudio fue no
experimental descriptivo y en sus conclusiones se muestra que los adolescentes catalogados
como resilientes presentan mayor optimismo y menor pesimismo que los no resilientes.
Nacionales
Castro y Morales (2013), estudiaron la resiliencia y el clima social familiar en jóvenes
de 4° grado del nivel secundario de un centro educativo nacional en la ciudad de Chiclayo,
teniendo como finalidad identificar la correlación entre la resiliencia y el clima social
familiar en los adolescentes utilizaron dos escalas uno de clima social familiar y otro de
resiliencia para adolescentes en la recogida de información; la muestra fue de 173 escolares
de 15 a 17 años de edad de ambos sexos, el método empleado en este estudio fue no
experimental correlacional y en sus conclusiones se llegó a demostrar una relación no
significativa entre el clima social familiar y resiliencia en los jóvenes de cuarto grado de
nivel secundario .
Castañeda y Rodríguez (2016), realizaron un estudio sobre las diversas formas de
agresión en los adolescentes de una entidad pública y particular en el departamento de
Cajamarca; donde tuvieron como propósito primordial establecer las diversas formas de
agresión entre jóvenes; la muestra estuvo conformado por 390 estudiantes entre 13 a 17 años
de edad, dicho estudio fue de nivel descriptivo correlacional donde emplearon el cuestionario
de agresividad premeditada e impulsiva en adolescentes; llegando a la conclusión que sí
existe diferencias significativas en cuanto a la agresión impulsiva entre el centro educativo
público y el centro educativo privado.
4
Gutiérrez (2015), estudió la resiliencia y la agresividad en adolescentes de cuarto y
quinto grado de secundaria de los centros educativos del distrito de Ventanilla; el objetivo
principal del estudio fue establecer las relaciones existentes entre la agresividad y la
resiliencia en los jóvenes, cuya muestra fue de 300 alumnos de 14 a 17 años de edad; el
método empleado en este estudio fue el no experimental correlacional, para lo cual se
utilizaron la ER de Wagnild y Young y el AQ de Buss y Perry para la recolección de datos.
En sus conclusiones se pudo evidenciar la existencia de una correlación significativa
negativa entre las variables agresividad y resiliencia; así mismo en cuanto a la relación de
las dimensiones de la agresividad, se evidencia que la dimensión hostilidad se relaciona de
manera significativa negativa con las dimensiones ecuanimidad, satisfacción personal y
sentirse bien solo; y la dimensión ira se relaciona de manera significativa negativa con la
dimensión perseverancia y sentirse bien solo.
Casas (2016), desarrolló una investigación sobre la resiliencia y agresividad en
adolescentes de tres entidades educativas del distrito de Los Olivos, cuya muestra fue de 279
escolares de 13 a 17 años de edad de género masculino y femenino, que cursaban el tercer,
cuarto y quinto grado de secundaria, teniendo como objetivo principal establecer la relación
entre la resiliencia y la agresividad en los jóvenes fue necesario utilizar el AQ de Buss y
Perry y la ER de Wagnild y Young para la recolección de datos, el método empleado por la
investigadora fue descriptivo correlacional de diseño no experimental. Sus conclusiones
evidenciaron que existe correlación significativa inversa perfecta (Rho=-0.295**; p=0.001)
entre las dos variables de estudio; así mismo muestra que los niveles de resiliencia en los
adolescentes son altos y los niveles de agresividad que presentan los alumnos son bajos.
Villacorta (2016), estudió la resiliencia y la agresividad en adolescentes de dos
entidades educativas del Callao, cuyo objetivo principal fue determinar la relación entre la
resiliencia y la agresividad en los estudiantes; en esta investigación se manejó el método
descriptivo y correlacional en una muestra de 289 alumnos entre varones y mujeres de 11 a
17 años de edad, para la recogida de información se empleó la ER de Wagnild y Young y el
AQ de Buss y Perry. Dentro de sus conclusiones se pudo evidenciar que no existe relación
significativa entre las variables resiliencia y agresividad, así como tampoco existe relación
entre la resiliencia y las dimensiones de la agresividad; en cuanto a los niveles de agresividad
y resiliencia se observa que existe un nivel alto de resiliencia y un nivel medio de agresividad
en los estudiantes de dicha muestra, y respecto al sexo se observa que existe un nivel alto de
resiliencia entre varones y mujeres y un nivel medio de agresividad entre ambos sexos.
5
Nociones generales
La agresión puede ser interpretada para muchos individuos como algo normal dentro
de una sociedad, ya que interactúan compartiendo costumbres o valores que interiorizan a la
agresividad dentro de las normas de convivencia; ante esto se puede decir que el acto
agresivo de cualquier naturaleza se da porque es una conducta que ha sido interiorizada como
válido dentro de la interacción social de los sujetos (Castellano R. y Castellano D. 2012, p.
690).
Para un mejor entendimiento de la agresión citaremos la teoría etológica de Mayer
(como se citó en Chapi, 2012, p. 83); esta teoría realiza diversas clasificaciones con respecto
a la agresión, pero la que más se ajusta a la agresión humana es la conducta agresiva por
temor (cuando una persona se halla en una situación de amenaza con poca probabilidad de
escapar, ésta reaccionará de manera agresiva), agresión maternal (está referida a la capacidad
de protección que tiene la madre para con su hijo y ante un evento amenazante que ponga en
peligro la vida de éste, ésta reaccionará de manera agresiva) y la agresión por irritación (se
da cuando ocurre una frustración, dolor, privación de alimentos, cansancio y falta de sueño).
En tal sentido, estas teorías nos dan a entender que las diversas formas de agresión se
dan porque es necesario para la sobrevivencia y protección de la especie; es decir, que la
sociedad al interiorizar la agresión como algo normal dentro de sus costumbres o normas de
convivencia les permitirá desarrollarse y adquirir sus metas.
Sabiendo la definición y la teoría de agresión, ahora se procederá a definir la resiliencia
teniendo como referencia a Puerta y Vásquez (2012), quienes definen la resiliencia como
ciertos elementos que favorecen al hombre a restablecerse victoriosamente ante algún
infortunio que surja en el trascurrir del tiempo (p. 2).
Ante tal afirmación Suárez (como se citó en Puerta y Vásquez, 2012, p. 3), menciona
que existen cuatro pilares de la resiliencia, a los que él denomina pilares de la resiliencia
comunitaria; la autoestima (predisposición para sentirse orgulloso en el lugar donde se vive),
la identificación con la cultura (acciones participativas que se dan durante el proceso de
desarrollo de una comunidad para la instauración de nuevas prácticas, tradiciones, normas
de convivencia, etc. que se tornan esenciales y principales para el grupo protegiendo así sus
costumbres), actitud comunitaria (habilidad de poder aceptar de forma madura la adversidad
colectiva y llegar a resolver adecuada y oportunamente la situación adversa) y la conciencia
comunal o estatal (administración honrada y límpia del sector público, que conlleva a un
6
entendimiento social que valora la honestidad ejercida por parte de los funcionarios
públicos).
Teniendo conocimiento de lo que viene hacer la agresividad y la resiliencia se
procederá a definir la teoría del aprendizaje significativo propuesta por David Ausubel
(como se citó en Moreira, 2012, p. 30), puesto que es una teoría que explica con mayor
claridad lo que es la adquisición de determinadas conductas frente a diversas situaciones que
se pueden evidenciar dentro de la sociedad.
Esta teoría explica que se dará un aprendizaje significativo siempre y cuando las ideas
expresadas simbólicamente interactúan de manera sustantiva y no arbitraria con lo que el
aprendiz ya sabe; es decir que el aprendizaje no necesariamente se instaurará al pie de la
letra y tampoco se dará con cualquier idea previa, por el contrario se efectuará el aprendizaje
significativo cuando el individuo tenga una idea previa de lo mencionado y lo procesará
cognitivamente como él mejor lo entienda; por ello, como se mencionó párrafos arriba la
agresión es un comportamiento interiorizado dentro de la sociedad que se establece como
norma de conducta normal dentro de la interacción social del individuo, ya que el
comportamiento observado por el aprendiz será tomado como una interacción agradable y
normal que lo predispone a aprender dicha conducta.
Del mismo modo, dentro de la resiliencia esta teoría es importante ya que el individuo
al estar predispuesto a aprender dichas conductas resilientes de la familia o la comunidad se
dará un aprendizaje significativo que posteriormente las aplicará en situaciones adversas que
se pueden suscitar dentro de su vida; por ello, el modelo que se presente ante el aprendiz es
muy importante para su aprendizaje.
Tanto en la agresividad como en la resiliencia es de vital importancia que el modelo
sea interesante ante el aprendiz; ya que si no existe un modelo atractivo y adecuado ante él,
este aprendizaje no se dará porque no existe un motivo que le incentive a aprender
significativamente dichas conductas o comportamientos. El aprendizaje significativo como
lo señala Moreira (2012), debe cumplir dos condiciones; el material de aprendizaje que se le
otorga al individuo debe ser potencialmente significativo y que el aprendiz debe presentar
una predisposición para aprender (p.36).
En la actualidad el término agresividad y violencia vienen siendo utilizados como
sinónimos muchas veces; por ello es importante realizar una diferenciación entre ambas
palabras para el uso correcto de éstos vocablos; la violencia es una acción u omisión
intencional y dañina que pone a la agresividad bajo su control para dotarlo de intencionalidad
7
y daño, mientras que la agresividad es aquella acción que puede ocasionar daño sin que haya
intención de hacerlo (Sanmartín, 2012, p. 147). Bajo este concepto llegamos a diferenciar
que la violencia es una acción u omisión intencional y dañina, mientras que la agresividad
es una reacción automática que puede causar daño sin que haya intención de hacerlo, es decir
no siempre hay intencionalidad para cometer dicho acto.
La violencia es hacer uso intencional de la fuerza física, amenazas contra uno mismo,
otro individuo, un conjunto de personas o una sociedad; donde es muy probable que ocasione
daños psicológicos, traumatismos, problemas de desarrollo o incluso el fallecimiento de la
persona (Organización Mundial de la Salud, 2016).
La violencia la existido desde tiempos atrás y continúa ocasionando daños a quienes
la reciben, es alarmante como los diferentes medios de comunicación informan las cifras de
violencia que se da dentro de nuestra sociedad y del mundo. Dentro del marco de la violencia
encontramos la violencia juvenil que viene preocupando a la sociedad; este problema es
debido a los diversos factores de riesgo que se enfrentan día a día nuestros jóvenes, así pues
tenemos el libre y fácil acceso a las drogas, alcohol y tabaco, padres muy permisivos, poco
afecto de los padres hacia sus hijos, amigos delincuentes y hogares violentos.
Según el diario El Comercio (2014), en los últimos cinco años los actos de violencia
juvenil han incrementado en un 80% entre los jóvenes de 12 a 23 años de edad, esto debido
a que los jóvenes pasan por diversas circunstancias difíciles en la familia y van en busca de
protección y comprensión en los malos compañeros y las drogas. La forma de crianza de los
hijos es un factor determinante en esta problemática, ya que al ser padres muy permisivos o
muy severos crearan hijos rebeldes que buscarán comprensión, afecto y protección fuera del
hogar, así lo informó la psicóloga forense Silvia Rojas.
Por otro lado, es muy importante señalar que los adolescentes al tener padres
permisivos, exigen poco y permiten que sus hijos elijan sus propias actividades, pues no son
exigentes ni controladores, son poco cariñosos y muy pocas veces llegan a castigar a sus
hijos, perdiendo así el control sobre ellos; y por el contrario al ser padres autoritarios
controlan el comportamiento de sus hijos obligándoles e imponiéndoles normas o reglas de
conducta y que si no las cumplen son castigados violentamente, ocasionando en ellos
dificultad para relacionarse con el entorno social e incapacidad de iniciativa y creación
(Alegría, Miranda y Urzua, 2007, pp. 39 y 42).
Asimismo, cabe mencionar que así como existe violencia de los padres hacia sus hijos
también existe la violencia de los hijos hacia sus padres y este tipo de violencia se denomina
8
violencia filio parental, puesto que es una agresión realizada por los hijos hacia sus
progenitores, y además viene afectando a diversos países del mundo. Pereira (2011)
menciona que la violencia filio parental es la acción de realizar comportamientos repetitivos
de agresión física, verbal o no verbal de un adolescente o joven hacia sus progenitores o
alguna persona mayor que ocupa el lugar de éstos. Este acto de violencia realizada por los
adolescentes hacia sus padres es una agresión de tipo instrumental, en la que los adolescentes
buscan la obtención de algún beneficio (p. 362). En este sentido, podemos decir que el Perú
no es ajeno a este acto de violencia, ya que los medios de comunicación informan que existen
casos donde los hijos agreden física y verbalmente a sus progenitores para conseguir dinero
o quedarse con la herencia de éstos.
Teorías relacionadas al tema
1.3.1. Agresividad
La agresividad en los adolescentes es un problema psicosocial que viene aumentando
en las últimas décadas; en nuestra capital es muy común ver en las calles a adolescentes
formando grupos de pandillas, así mismo en algunas instituciones educativas se puede
evidenciar los diversos actos de violencia que ejercen los adolescentes estudiantes; para tener
un mejor entendimiento sobre la naturaleza de la agresividad se definirá las siguientes teorías
que explican la agresividad en los humanos, cabe mencionar que las teorías aquí
mencionadas son solo algunas de las tantas que existen:
a. Teoría del aprendizaje social
Basada en la teoría de Bandura, quien refiere que los individuos son personas
dispuestas a aprender diversas conductas, sean estas buenas o malas y que principalmente
aprendemos a través de la observación; la instauración de dichas conductas será porque
existen reforzadores que hagan repetir e incrementar la conducta aprendida (Chapi, 2012, p.
88).
Por otro lado Ruiz (2010, p. 3), menciona que el proceso de aprendizaje se da mediante
cuatro componentes fundamentales:
Atención: El ser humano mayormente aprende a través de la observación, si están
atentas a las características de la conducta que les sirve como modelo, éstas
seleccionarán alguna característica y se quedaran con uno, varios o ningún modelo;
este suceso se da fundamentalmente por la influencia que tiene la característica del
modelo hacia el observador.
9
Retención: Es la capacidad que tiene el ser humano para recordar aquellos
comportamientos en forma de imágenes o descripciones verbales vistos de algún
modelo, para luego ser almacenadas en la memoria y poder ser repetidas por el
observador.
Reproducción: Es la habilidad mediante el cual el individuo reproduce el
comportamiento visto del modelo, así como también poder perfeccionar,
autocorregir y transformar lo aprendido de ellos.
Motivación: Las personas están más dispuestos a aprender si creen que son
importantes, generándose perspectivas en base a lo obtenido por el modelo.
Chapi (2012, p. 89), basándose en la teoría de Bandura manifiesta que los seres
humanos aprendemos a través de lo que observamos hacer a otras personas (modelos), donde
muchas veces estos modelos pueden ser láminas o cualquier forma de representación que
sirven como pautas para adquirir otras conductas; este acto de modelado se llevará a cabo
por la influencia de agentes sociales:
Las influencias familiares, estas se dan dentro del hogar, son aquellas relaciones
intrafamiliares donde los principales modelos son los padres y personas mayores
cercanas al menor que influirá en la crianza del niño. Entonces se puede decir que
los padres y las personas mayores cercanas al niño son los principales modeladores
de cualquier conducta que pueda adquirir el menor; es por ello, que muchas veces
los adolescentes son agresivos porque vivieron dentro de la violencia.
Las influencias subculturales, que está conformada por un conjunto de individuos
con ideales, costumbres, posturas, valores o distintos modos de actuar, muy
diferentes a los que practican los habitantes en común; si ellas participan en estos
tipos de organizaciones entonces ésta influenciará para adquirir pautas agresivas.
Modelamiento simbólico, las diversas investigaciones nos señalan que no solamente
aprendemos conductas buenas o malas a través de lo que observamos o
experimentamos directamente, sino también aprendemos a través de imágenes que
actúan como estimulantes llamativos; así pues la televisión e internet al transmitir
programas violentos generan conductas agresivas en el niño o adolescente; por ello
cabe mencionar que los medios de información en la actualidad de alguna manera
incitan a comportarse de manera agresiva a las personas, especialmente en niños,
adolescentes y jóvenes.
10
b. Teoría neurobiológica
Liévano (2013), menciona que una disminución en los niveles de serotonina aumenta
la irritabilidad y la agresión, puesto que la serotonina es un neurotransmisor que se encarga
de la regulación de los estados de ánimo, funciones fisiológicas y conductuales; mientras
que el aumento de la dopamina incrementa la agresión, ya que la dopamina es un
neurotransmisor que funciona como regulador de la atención, control de impulsos,
motivación y determinación. Así mismo a nivel hormonal; la testosterona hormona
masculina está ligada a la agresividad, pues un alto nivel de testosterona genera mayor
impaciencia e irritabilidad, menor tolerancia a la frustración y mayor predisposición para
generar disputas; del mismo modo un alto nivel de estrógeno genera aumento de la
agresividad en las mujeres. Por otro lado, al sufrir una lesión a nivel del lóbulo prefrontal
traerá como consecuencia la impulsividad, irritabilidad, fallas en la planeación de la
conducta y del comportamiento, puesto que esta zona es responsable de las funciones
ejecutivas en los seres humanos, así lo confirma el estudio realizado al cerebro de Phineas
Gage quien tras sufrir de una lesión a nivel de esta zona se vuelve un hombre agresivo,
deshonesto, irrespetuoso, impuntual, e irresponsable, cuando él antes del accidente era un
hombre muy responsable, honesto, puntual, respetuoso y tranquilo (p. 81).
c. Teoría de la frustración-agresión
Como representante de esta teoría tenemos a Dollard, Miller, Mowerer y Sears; esta
teoría plantea que el comportamiento agresivo surge cuando el individuo percibe bloqueadas
o interferidas las posibilidades de acceder a una meta. Las situaciones de privación no
siempre inducen al comportamiento agresivo, sino que éste se presenta cuando el sujeto no
logra satisfacer el objetivo deseado; en tal sentido la tolerancia a la frustración podría situarse
como elemento fundamental en la adaptación del entorno de un individuo; así pues, el nivel
de agresividad dependerá mucho del nivel de frustración.
Con este modelo se llega a establecer que la no satisfacción de los propósitos
establecidos llevaría a los seres humanos al igual que a los animales a desarrollar
comportamientos agresivos. Así mismo, esta teoría distingue dos tipos de comportamiento:
la agresividad emocional y la agresividad instrumental; la agresividad emocional se produce
por la falta de logros frente a una situación esperada y la agresividad instrumental sería un
comportamiento aprendido, aceptado o valorado socialmente, por lo cual no necesariamente
emerge de una frustración (Contini, 2015, p. 42).
11
Definición de agresividad
Existen diversos autores que definen la agresividad como una acción que se caracteriza
por producir daño, lesiones o sufrimiento a la persona u objeto quien la recibe. Al respecto
López, Vadillo y Campos (2013) mencionan que: “La agresión es entendida como cualquier
conducta dirigida hacia otro sujeto con intención de ocasionar lesiones, daño o sufrimiento”
(p. 10).
Etimológicamente la palabra agresión proviene del latín “agredi” que hace referencia
a la acción de dirigirse a alguien intencionalmente para producir daño (Carrasco y Gonzáles
2006, p. 08).
Así mismo, Olórtegui (2010) refiere que la agresión es el acto injustificado de cometer
algún daño, donde muchas veces puede producir lesiones o muertes a la otra persona (p. 56).
Según el Diccionario de la Lengua Española (2014), la agresión es una acción de
arremeter contra alguien para lesionarlo o lastimarlo e incluso asesinarlo.
Para Muñoz (2015, pp. 39 y 57), la agresión es cualquier manera de proceder
deliberadamente con la intención de lastimar física o psicológicamente a otra persona; por
ello basándose en los postulados de Owens y MacMullin distingue tres tipos de agresión:
Agresión física, que consiste en golpear, empujar, patear, bofetear, robar o lanzar
objetos sobre otra persona.
Agresión verbal directa, que consiste en vociferar, denigrar, intimidar, mofarse, o
usar apodos humillantes para nombrar a una persona.
Agresión indirecta, que consiste en rechazar a una persona del grupo, hacer otros
amigos como forma de venganza e ignorarlo, y además pretender que el resto de
compañeros se disgusten con la persona agredida.
Características de los adolescentes agresivos
Los adolescentes al estar en constante cambio son individuos inestables que buscan
sus ideales junto a sus compañeros, sienten la necesidad de pertenecer y ser reconocido en
un grupo para buscar su autonomía e independencia, es por ello que en esta etapa los
adolescentes se tornan individuos vulnerables para las personas y medios de comunicación;
sin embargo este periodo es una etapa de las operaciones formales donde el adolescente es
capaz de analizar o razonar las diversas circunstancias o inquietudes que se dan durante este
proceso de la adolescencia, pero que muchas veces son influenciados por personas o medios
de comunicación negativos y es ahí donde adquieren conductas inapropiadas.
12
Pereira (2011) señala que los adolescentes agresivos tienden a ser personas impulsivas,
con poca tolerancia a la frustración y problemas de consumo de alcohol o drogas; ello se da
debido a que los padres en la actualidad no están en casa y dejan a los hijos a desenvolverse
solos, donde muchas veces salen a las calles o buscan información en los medios de
comunicación para resolver sus inquietudes. Los padres van perdiendo autoridad mientras
que los hijos van ganando el poder y hacen del hogar un ambiente violento donde no existe
comunicación ni unión familiar (p. 370).
Factores protectores de la agresividad en niños y adolescentes
Del Barrio y Roa (2006) mencionan que existen factores de protección como la
educación que crean o incorporan nuevos hábitos para proteger al individuo de la violencia
y agresión, entre ellas tenemos:
Desarrollar una mejor convivencia entre padres e hijos en la primera etapa de vida,
ya que en esta etapa el niño es bastante receptivo; por ello, la finalidad de la
convivencia entre padres e hijos es formar fuerte lazos afectivos y así poder transmitir
mediante valores conductas apropiadas para que el menor proceda actuar de forma
correcta canalizando la tendencia egoísta donde se forma la mayor parte de conductas
agresivas en los pequeños de esta edad.
La familia es la formadora de individuos con o sin valores; en este sentido, es muy
importante que dentro del núcleo familiar se cree un ambiente cálido y armonioso
donde la empatía, generosidad o autoestima son grandes cualidades que el ser
humano debe poseer para impedir las conductas agresivas; así mismo, la familia debe
establecer normas de convivencia claras y que deben ser cumplidas para un adecuado
clima familiar y de esta manera desarrollar escudos protectores ante la violencia y
agresión.
El ministerio de educación tiene un papel muy importante en la formación
pedagógica y conductual de los niños; es conocido que la deserción escolar es un
factor predisponente para la adquisición de cualquier tipo de conducta violenta, en
tal sentido la detección temprana y prevención de los problemas de aprendizaje
disminuirá e evitará el fracaso escolar y por ende las conductas violentas en los niños.
Sin embargo, la educación del menor es responsabilidad directa de la familia, por
ello los padres deben fiscalizar el cumplimiento de tareas de sus hijos y detectar las
dificultades de aprendizaje que éstos presenten.
13
La sociedad es un ente que influye mucho en la adquisición de conductas; por eso las
costumbres o valores que comunican deben ser las adecuadas, para ello la sociedad
debe tomar conciencia del papel importante que juega en la formación de los niños.
Los ídolos, los personajes de ficción, los objetivos a conseguir que se transmiten a
través del cine, videojuegos y televisión, son las que mayormente atraen a los niños;
en este sentido se debe vigilar que lo transmitido por estos medios deben ser
adecuados para los menores.
Si la sociedad quiere jóvenes luchadores, amables y eficientes hay que transmitirles
el ahínco, la amabilidad y buenas destrezas para conseguir lo que ellos desean en la
vida sin necesidad de recurrir a la agresión o violencia (pp. 57-58).
1.3.2. Resiliencia
La resiliencia es la habilidad que tienen las personas para poder reanimarse y adaptarse
ante determinadas circunstancias adversas; dentro de nuestro medio social podemos
evidenciar que son pocos los adolescentes y jóvenes que salen adelante a pesar de la
adversidad; existen muchas teorías y modelos que explican esta cualidad que se desarrolla
en el ser humano, por ello es necesario mencionar algunas de ellas para una mejor
comprensión.
a. Modelo teórico del desarrollo psicosocial de Grotberg
Melillo y Suarez (2005, p. 20), mencionan la definición de resiliencia según Grotberg
quien refiere que: “la resiliencia es la actitud que tienen los seres humanos para poder
afrontar, recobrarse y fortalecerse de aquellas circunstancias adversas”. En este contexto
dicha autora señala que existen cuatro factores resilientes que se da en una persona:
Yo tengo
Amigos de la comunidad en quien confiar y que me estiman de manera
incondicional.
Amigos que me orientan poniéndome límites para poder aprender a prevenir los
riesgos o inconvenientes que se puedan presentar.
Amigos que me enseñan con su manera de actuar, la forma correcta de comportarme.
Amigos que desean que aprenda a desenvolverme solo.
Amigos que me apoyan cuando tengo alguna enfermedad, este pasando por
circunstancias peligrosas y cuando requiero de un aprendizaje.
14
Yo soy
Una persona a la cual otros tienen estima y afecto.
Feliz al realizar cosas buenas para el resto y muestro mi aprecio.
Cortés conmigo mismo y con los demás.
Yo estoy
Preparado para ser responsable de mis acciones o proceder.
Convencido que todo saldrá muy bien.
Yo puedo
Manifestar los inconvenientes que me perturban o me fastidian.
Averiguar la forma de solucionar los obstáculos.
Abstenerme cuando sienta la necesidad de efectuar algo arriesgado e incorrecto.
Hallar el tiempo adecuado para conversar con alguna persona.
Encontrar una persona que me brinde ayuda en el momento requerido.
b. Modelo teórico del desafío de Wolin y Wolin
Puerta y Vásquez (2013, p. 03), mencionan que esta teoría se fundamenta en la teoría
de Wolin y Wolin, donde hacen referencia que los seres humanos recopilan siete
características o pilares resilientes:
Perspicacia: es la habilidad de ser honesto con uno mismo, observando y
observándose las virtudes y defectos que tiene cada uno y el resto de las personas.
Autonomía: es la habilidad de establecer límites ante situaciones adversas, para evitar
involucrarse física o emocionalmente en los problemas.
Interrelación/Relación: es la disposición de crear vínculos gratos con los demás a
quienes uno confía que te ayudará en momentos difíciles de manera incondicional.
Creatividad: es la habilidad de poder inventar algo bonito y novedoso a partir de un
desorden ocasionado por circunstancias adversas.
Iniciativa: es la habilidad de exigencia consigo mismo para emprender algo
haciéndose cargo y controlando la actividad empezada.
Humor: es la actitud de poder descubrir algo anecdótico en medio de las
circunstancias difíciles propias y encontrar algo gracioso para reírse de uno mismo.
Ética: es la predisposición de poder involucrarse con los valores dentro de la sociedad
y desear el bien a otros como se desea para sí mismo.
15
c. Modelo teórico de la casita de Vanistendael
Gil (2010, p. 35), refiere que Stefan Vanistendael es el que incorpora este modelo
haciendo una metáfora con los componentes de una casa; a esto él la llama “la casita de la
resiliencia” donde detalla el proceso de construcción de esta capacidad resiliente:
El cimiento: aquí se encuentran las necesidades fundamentales y el aceptarse del
individuo como esencia de la sociedad.
El sótano: es la interrelación diaria con los miembros del hogar, amigos, y
organizaciones de apoyo que proporcionan una orientación adecuada en la vida.
La planta baja: donde se encuentran ubicadas tres dormitorios; la autoestima y los
valores, el desarrollo de aptitudes y competencias para la vida, y el sentido del humor
y creatividad.
El ático: aquí están otras experiencias que se descubrirán ante cualquier situación con
el pasar del tiempo.
Definición de resiliencia
Rodríguez, Morell y Fresneda (2017), mencionan que la resiliencia es la habilidad para
afrontar los elementos adversos; esta habilidad viene determinada por las características
intrínsecas del niño (la inteligencia y la personalidad), la influencia de la familia y la
comunidad. La interacción de todos estos factores permiten al niño que se encuentra en
riesgo psicosocial afrontar y sobreponerse con éxito a la adversidad (p. 98).
Olórtegui (2010), menciona que la resiliencia es una palabra que procede de la física,
pues hace referencia a la capacidad que tiene un cuerpo para resistir los golpes; llevando este
término dentro de la psicología se puede decir que la resiliencia es la habilidad que tiene el
ser humano para tolerar y aprender de las experiencias dolorosas y desestabilizadoras
(p.939).
Saavedra y Villalta (2008), refieren que la resiliencia es comprendida como la
habilidad que conservan algunos sujetos para responder adaptativamente ante situaciones
adversas a las que se ven expuestos (p. 6).
Según el Diccionario de la Lengua Española (2014), la resiliencia es la disposición que
tienen los seres humanos para poder adaptarse a circunstancias perturbadoras o adversas.
Por otro lado Llobet (2008), menciona que el “ser resiliente no es una particularidad
propia de la personalidad”, sino que los seres humanos son formadores o constructores de la
resiliencia, ya que los hogares, colegios, sociedad y otras entidades, son escenarios del
16
desarrollo resiliente; siendo así la resiliencia una habilidad que el individuo desarrolla frente
a la adversidad (p. 14).
Características de las personas resilientes
Para Llobet (2008, pp. 12-13) existen cuatro características importantes el cual harán
que una persona sea resiliente, y estas son:
La autoestima, es la apreciación que el menor realiza de su propia personalidad,
producto de sus prácticas y relaciones cordiales que vivencia en el quehacer
cotidiano, y que éstas influirán para poder desarrollar habilidades frente a
circunstancias de adversidad.
Los lazos afectuosos, con los padres, tutores, o con algún adulto mayor, permitirá al
niño y adolescente desarrollar la capacidad de experimentar confianza y, producto
de ello, fortalecer relaciones estables, aceptando las virtudes y defectos de los otros
y de sí.
La creatividad y el humor, se desarrolla a partir de la recreación, crean paciencia
frente a lo ambiguo y el desorden, flexibilidad para dar soluciones a las dificultades,
procesando las vivencias dolorosas con menor ansiedad y estrés.
Las redes sociales e ideología personal, la adquisición de valores durante el quehacer
diario es un medio que se suma para desarrollar la resiliencia cuando la persona se
encuentra en situaciones adversas.
Sabiendo que la adolescencia es una fase donde ocurren diferentes modificaciones a
nivel físico, psicológico, sexual y cognitivo es de vital importancia que los padres, personas
cercanas a ellos o cuidadores estén atentos a las diversas inquietudes o problemas que
presenten los adolescentes; ya que como bien sabemos estos jóvenes están en busca de su
independencia y autonomía captando comportamientos de modelos más cercanos; es por ello
que la familia es un ente determinante en el desarrollo de diversas conductas.
La comunidad, el colegio y la familia son piezas importantes en el desarrollo de
diversas conductas y porque no decir de la resiliencia, ya que la finalidad de estas
organizaciones es formar personas de bien que practican valores y adquieran habilidades
para poder desenvolverse de manera correcta y oportuna dentro de la sociedad. Todas las
características que los niños y adolescentes puedan vivenciar en el marco de su desarrollo
personal, harán que los jóvenes sean optimistas, perseverantes, luchadores y con buen
sentido del humor frente a diferentes situaciones adversas o de estrés.
17
Factores protectores de la resiliencia
Polo (2009, pp. 69-71), menciona que los elementos defensores de la resiliencia están
constituidos por aquellas situaciones o contextos capacitados en fomentar el progreso de las
personas o conjunto de personas (comunidad), ayudando a disminuir las consecuencias de
circunstancias desagradables. Así tenemos los siguientes factores de protección:
Presencia de un adulto significativo: del cual el niño o adolescente puede instruirse
reafirmando la confianza en sí mismo, motivando y demostrando cariño absoluto e
incondicional.
Alta autoestima: es la valoración individual de las competencias que uno posee
expresado en el comportamiento; las virtudes y fortalezas que la persona adquiere
permitirán establecer pautas oportunas en distintos casos de percances que pudieran
suscitarse en el día a día; es por ello que un nivel alto de autoestima permitirá salir
airoso de cualquier dificultad e incluso tolerar la frustración y estrés.
La familia: es pieza importante que transmite diversas costumbres o valores, es un
ente principal en la sociedad que pone en evidencia el estilo de vida que lleva cada
miembro del hogar; es por ello, muy importante que en cada familia se transmitan
normas de convivencia adecuadas y buena calidad de vida para ofrecer a la sociedad.
Apoyo social: es muy importante ya que en ella está albergada la familia y otorga
valores a la humanidad; el apoyo social interviene sustancialmente modulando el
estrés y la adversidad, ofreciendo orientación y consejería para la acción oportuna y
temprana en casos de cualquier contratiempo contribuyendo a reconocer los recursos
personales que cada uno posee. Por ello, es muy importante que en la sociedad se
creen vínculos que modulen y ayuden a los adolescentes en la resolución de
conflictos y otorgarles responsabilidades para establecer metas.
1.3.3. Adolescencia
Definición de adolescencia
La adolescencia es un proceso a través del cual el individuo pasa de la infancia a la
adultez temprana; por ello, se puede determinar tres fases durante este proceso: la
adolescencia temprana que abarca de 10 a 13 años de edad, determinada por el desarrollo
físico al cual se conoce como la pubertad; la adolescencia media que comprende de 14 a 16
años de edad, caracterizada por el alejamiento del hogar; y la adolescencia tardía que incluye
de 17 a 19 años de edad donde queda culminada la formación de la identidad (Arias, 2013,
p. 24).
18
Moreno (2015), señala que la adolescencia se define como un periodo en el cual
ocurren grandes transformaciones que afectan diversas áreas del individuo; durante esta
etapa cambia la estructura corporal, pensamientos, el vínculo interpersonal con la familia y
la comunidad, y además queda definida la identidad. Así mismo, refiere que
etimológicamente el término adolescente proviene del latín “adolescere”, que significa
“crecer, madurar”; tal es así que la adolescencia es un proceso de constantes
transformaciones que nos conducirá a la madurez (p.45).
Características de la adolescencia
Para Guillen (2005, pp. 316-324), la adolescencia es un periodo de cambios que no
presenta límites establecidos, donde ocurren transformaciones significativas a nivel físico,
sexual, cognitivo y psicológico; por eso es importante definir los cambios que se dan durante
este periodo de desarrollo para poder entender mejor el comportamiento de los adolescentes:
A nivel físico
En los varones se produce un incremento en la talla y peso, comienzan aparecer los
caracteres sexuales (crecimiento del vello púbico, posterior a ello se produce la primera
eyaculación), crecimiento del vello facial y axilar, ensanchamiento de los hombros y cambio
de voz. En las mujeres también se produce un incremento en la talla y peso, comienzan
aparecer los caracteres sexuales (crecimiento del vello púbico y la dilatación de los ovarios,
posterior a ello se produce la primera menstruación), crecimiento de los senos y vello axilar
y el ensanchamiento de la cadera.
A nivel cognitivo
Los adolescentes en este ámbito presentaran un pensamiento formal que les brindará
una nueva manera de manipular u operar información y así desarrollar el razonamiento
inferencial y deductivo; es decir, tienen la capacidad de analizar diversas situaciones que se
suscitan en su entorno familiar, educativo y social haciendo uso del pensamiento abstracto.
A nivel sexual
Las actividades más características que se dan entre los adolescentes son los
comportamientos de tipo heterosexual de relaciones tiernas o amigables, donde muchas
veces estas relaciones pueden producir emociones y actitudes de enamoramiento; trayendo
consigo en ocasiones la iniciación de relaciones sexuales incrementando así la intimidad,
buscando nuevas experiencias, comprobando su madurez, actualizarse con su grupo,
encontrar alivio ante las presiones y averiguar los secretos del amor.
19
A nivel psicológico
Los cambios psicológicos que se dan en la etapa de la adolescencia, son la suma de
todos los componentes arriba indicados; así tenemos:
La invencibilidad; el adolescente al ser explorador de los límites de su contexto,
características físicas, virtudes y defectos, se torna crítico y siente cierta inclinación
hacia el peligro.
El egocentrismo; el adolescente se considera el foco de atención por estar en proceso
de descubrimiento de sí mismo, y por ende no existe ningún otro ser más valioso que
él en ese instante.
Audiencia imaginaria; el adolescente preocupado por el cambio que está atravesando,
se siente vigilado permanentemente y cree que el resto está pendiente de él, es ahí
cuando el adolescente se torna vulnerable y teme ser ridiculizado.
Ampliación del mundo; para el adolescente el mundo no se termina dentro de las
cuatro paredes de su habitación, por lo que empiezan aventurarse en sus propios
intereses.
Apoyo en el grupo; el adolescente al entrar en un trance de confusión obtiene
confianza en sus pares, la ayuda que recibe del grupo es fundamental para continuar
desarrollándose ya que comparten las mismas actividades.
Redefinición de la imagen corporal; el adolescente se ve expuesto a renunciar su
cuerpo de niño para adquirir un cuerpo adulto.
Finalización de la fase de separación/individualización y reemplazo del lazo
dependiente con los padres de la niñez por vínculos autónomos dentro de su entorno.
Formulación del problema
Problema general:
¿Cuál es la relación entre la agresividad y la resiliencia en los adolescentes de una institución
educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos 2018?
Justificación del estudio
Teórica
Esta investigación es muy importante porque aportará información sobre el nivel de
agresividad y resiliencia en adolescentes estudiantes de un centro educativo secundario
nacional, cuyo resultado servirá como fuente para futuras investigaciones e incrementar
20
estudios que revelen la realidad problemática de nuestros estudiantes adolescentes en cuanto
a la línea de violencia se refiere.
Social
Los resultados obtenidos en esta investigación permitirán establecer programas para
disminuir las conductas agresivas en los escolares de una institución educativa secundaria
nacional del distrito de Los Olivos, y así mismo servirá para crear programas que fomenten
e incrementen la resiliencia en los adolescentes de dicha institución educativa.
Práctica
Los beneficiarios directos de los resultados de la investigación será la misma
institución educativa nacional del distrito de Los Olivos, para que los directivos y docentes
puedan sensibilizar a los adolescentes estudiantes y padres de familia según la obtención de
resultados en cuanto al nivel de agresividad se refiere, y del mismo modo inculcar la
resiliencia en dichos estudiantes.
Hipótesis
Hipótesis general:
Existe correlación significativa inversa entre la agresividad y la resiliencia en los
adolescentes de una institución educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos
2018.
Hipótesis específicos:
Existe correlación significativa inversa entre la dimensión agresión física de la
agresividad y las dimensiones de la resiliencia en los adolescentes de una institución
educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos 2018.
Existe correlación significativa inversa entre la dimensión agresión verbal de la
agresividad y las dimensiones de la resiliencia en los adolescentes de una institución
educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos 2018.
Existe correlación significativa inversa entre la dimensión ira de la agresividad y las
dimensiones de la resiliencia en los adolescentes de una institución educativa secundaria
nacional del distrito de Los Olivos 2018.
Existe correlación significativa inversa entre la dimensión hostilidad de la agresividad
y las dimensiones de la resiliencia en los adolescentes de una institución educativa
secundaria nacional del distrito de Los Olivos 2018.
21
Objetivos
Objetivo general:
Determinar la correlación entre la agresividad y la resiliencia en los adolescentes de
una institución educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos 2018.
Objetivos específicos:
Establecer el nivel de agresividad y resiliencia en los adolescentes de una institución
educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos 2018.
Establecer el nivel de agresividad y resiliencia según género en los adolescentes de
una institución educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos 2018.
Establecer la correlación entre la dimensión agresión física de la agresividad y las
dimensiones de la resiliencia en los adolescentes de una institución educativa secundaria
nacional del distrito de Los Olivos 2018.
Establecer la correlación entre la dimensión agresión verbal de la agresividad y las
dimensiones de la resiliencia en los adolescentes de una institución educativa secundaria
nacional del distrito de Los Olivos 2018.
Establecer la correlación entre la dimensión ira de la agresividad y las dimensiones de
la resiliencia en los adolescentes de una institución educativa secundaria nacional del distrito
de Los Olivos 2018.
Establecer la correlación entre la dimensión hostilidad de la agresividad y las
dimensiones de la resiliencia en los adolescentes de una institución educativa secundaria
nacional del distrito de Los Olivos 2018.
22
II. MÉTODO
Diseño de investigación
Diseño
Para Hernández, Fernández y Baptista (2014, p. 152 y 154) el diseño no experimental
es aquella que se lleva a cabo sin manipular intencionalmente las variables de estudio; por
el contrario se observa los hechos tal como se muestra en su entorno habitual para luego ser
analizado. Así mismo, menciona que el diseño no experimental comprende al estudio de
corte transversal que viene hacer la recolección de información una sola vez en un momento
específico para explicar las variables e investigar la incidencia y su relación entre ambas. En
tal sentido, la presente investigación es de diseño no experimental-transversal puesto que no
se manipuló ninguna de las variables de estudio y la recolección de datos se desarrolló en un
único momento.
Tipo
El tipo de investigación es básica, ya que sirve de principio o base para las
investigaciones aplicadas y tecnológicas; es decir, esta investigación servirá como
fundamento para futuras investigaciones dentro del marco de la investigación (Ñaupas,
Mejía, Novoa y Villagómez, 2014, p. 91).
Nivel
Según Fidias, (2012, p. 25), las investigaciones de nivel descriptiva son aquellas que
constituyen las características de un evento, personas o conjunto de personas con la finalidad
de establecer una estructuración del fenómeno de estudio. Así mismo, señala que dentro del
nivel descriptivo se encuentra el nivel correlacional el cual tiene como finalidad especificar
el grado de correlación que evidencian las variables de estudio. Es por ello, que la presente
investigación es de nivel descriptivo-correlacional puesto que establecerá las características
en cuanto a los niveles de agresión y resiliencia, así como también la relación que presentan
ambas variables de estudio.
Variables y operacionalización
2.2.1. Variable agresividad
Definición conceptual
Matalinares et al. (2012, p. 148) realiza la definición de conducta agresiva basándose
en la definición de Buss, quien refiere que la agresividad es aquella acción mediante el cual
se busca dañar a otra persona.
23
Definición operacional
La variable agresividad fue medida a través del Cuestionario de agresión (AQ), según la
adaptación peruana hecha por Matalinares et al. en el 2012.
Dimensiones
El cuestionario de agresividad está compuesta de cuatro dimensiones:
Agresión física: Buss (como se citó en Cuello y Oros, 2013, pp. 210-211), mencionan
que la agresión física es arremeter deliberadamente de manera directa contra un
sujeto empleando zonas del cuerpo o armas, trayendo como secuela el sufrimiento
de la misma.
Agresión verbal: Buss (como se citó en Cuello y Oros, p. 211), refieren que la
agresión verbal es aquella acción en el cual se ataca a la persona con palabras
ofensivas con la intención de ocasionar molestias en ella.
Ira: Izard (como se citó en Ángel y Redondo, 2008, p. 3), mencionan que la ira es
una sensación inmediata que se origina cuando un sujeto es obstaculizado en la
adquisición de su objetivo o meta.
Hostilidad: Olortegui (2010, p. 524), refiere que la hostilidad es una actitud
caracterizada por una disposición permanente enemistosa, ofensiva y evaluación
negativa hacia determinada persona o grupo. Puede traducirse en reacciones de
cólera y ser más o menos conscientes y movilizar angustia, cuando no es liquidado
constructivamente.
Ítems de acuerdo a las dimensiones
- Agresión física que comprende los ítems 1, 5, 9, 13, 17, 21, 24, 27 y 29.
- Agresión verbal que comprende los ítems 2, 6, 10, 14 y 18.
- Ira que comprende los ítems 3, 7, 11, 15, 19, 22 y 25
- Hostilidad que comprende los ítems 4, 8, 12, 16, 20, 23, 26 y 28.
Escala de medición
La escala de medición del cuestionario de agresión es ordinal, ya que permite
establecer categorías jerarquizadas, ordenadas de mayor a menor o viceversa (Ñaupas et al.
2014, p. 244).
24
2.2.2. Variable resiliencia
Definición conceptual
Wagnild y Young (1993, p. 6) señalan que la resiliencia es una competencia que
presentan las personas para soportar, aguantar la presión e inconvenientes, y aun así realizar
las actividades correctamente cuando todo pareciera estar fatal y desfavorable.
Definición operacional
La variable resiliencia fue medida a través de la Escala de Resiliencia (ER), adaptada
y traducida por Novella (2002) y validada por Castilla, Coronel, Bonilla, Mendoza, Barboza
en el 2016.
Dimensiones
Wagnild y Young (1993, p. 166) mencionan que la escala de resiliencia está
constituida por dos factores:
Factor I: Denominado competencia personal; integrado por 17 ítems que indican
autoconfianza, independencia, decisión, invencibilidad, poderío, ingenio y perseverancia.
Factor II: Denominado aceptación de uno mismo y de la vida representados por 8 ítems, y
reflejan la adaptabilidad, balance, flexibilidad y una perspectiva de vida estable que coincide
con la aceptación por la vida y un sentimiento de paz a pesar de la adversidad.
Estos factores representan los siguientes componentes al cual se les llamará dimensiones:
Ecuanimidad: indica una visión equilibrada de la propia vida y de los
acontecimientos sucedidos, tomar las cosas con tranquilidad y moderar las conductas
ente situaciones adversas.
Satisfacción personal: entender el sentido de la vida y cómo se aporta a ésta.
Sentirse bien solo: nos muestra la importancia de la autonomía y que debemos
sentirnos únicos y valiosos.
Confianza en sí mismo: cualidad de creer en uno mismo y en sus competencias.
Perseverancia: constancia ante situaciones adversas o desfavorables, poseer un alto
interés hacia el éxito manteniendo la autodisciplina.
Ítems de acuerdo a las dimensiones
- Ecuanimidad comprende los ítems 7, 8, 11 y 12.
- Satisfacción personal que comprende los ítems 16, 21, 22 y 25.
- Sentirse bien solo que comprende los ítems 3, 5 y 19.
- Confianza en sí mismo que comprende los ítems 6, 9, 10, 13, 17, 18 y 24.
- Perseverancia que comprende los ítems 1, 2, 4, 14, 15, 20 y 23.
25
Escala de medición
La escala de medición del instrumento es ordinal, ya que permite establecer categorías
jerarquizadas, ordenadas de mayor a menor o viceversa (Ñaupas et al. 2014, p. 244).
Población y muestra
Población
Ñaupas et al. (2014, p. 246) menciona que la población es el conjunto de sujetos o
instituciones que son motivo de investigación. Por tal motivo la población está conformada
por 1236 alumnos adolescentes de una institución educativa secundaria nacional del distrito
de Los Olivos de 11 a 17 años de edad de género masculino y femenino.
Tabla 1
Distribución de la población por sección.
Institución Educativa Grado escolar Total
1ro 214
2do 219
PIN 3ro 265
4to 286
5to 252
Total general 1236
Muestra
Ñaupas et al. (2014, p. 246) refiere que la muestra es el subconjunto o parte de la
población, seleccionada por diversos métodos manteniendo la representatividad de la
población. En tal sentido, la muestra está constituida por 293 escolares adolescentes de un
centro educativo secundario nacional del distrito de Los Olivos de primer a quinto grado de
estudio, entre 11 a 17 años de edad de género masculino y femenino; para hallar el número
de participantes de la muestra se empleó la siguiente fórmula:
Z2 (p*q) N
n = -----------------------------
E2 (N- 1) + Z2 * p q
Dónde:
Z2 = (1.96)2 = 3.8416
N = Población (1236 adolescentes estudiantes).
p = Probabilidad de que el asunto ocurra = 0.5%
q = Probabilidad de que el asunto no ocurra = 0.5%
E2 = error estándar alcanzado en el proceso de muestreo = 0,052
=> Existe 95 % acierto
26
Desarrollo de la Fórmula:
3.8416 x 0.5 x 0.5 x 1236
n = ---------------------------------------------------
(0.05)² (1235) + 3.8416 x 0.5 x 0.5
1187.05
n = -----------------------------------------------
(0.0025) (1235) + 3.8416 x 0.25
1187.05
n = -----------------------------
3.0875 + 0.9604
1187.05
n = ---------------------
4.0479
1187.05
n = --------------------
4.0479
n = 293.25 = 293
Muestreo
Ñaupas et al. (2014, p. 250 y 252), menciona que el muestreo probabilístico es aquella
donde todos los sujetos de la muestra tienen las mismas probabilidades de ser elegidos y
además permite establecer el nivel de confianza y error del muestreo. Dentro del muestreo
probabilístico se encuentra el muestreo por racimo en el cual un determinado grupo es
seleccionado aleatoriamente ya que todos los participantes del grupo presentan
características similares. De esta manera, se empleó el muestreo probabilístico por racimo
puesto que se eligió al azar los salones, previo a ello listamos todas las secciones de primero
a quinto en racimos y luego se eligió aleatoriamente los salones para ser parte de la
investigación.
Técnicas e instrumentos de recolección de datos, validez y confiabilidad
Dentro de las técnicas e instrumentos empleados para recoger la información se utilizó
un cuestionario y una escala que fueron validadas en el Perú. Las técnicas empleadas son la
observación, aplicación e interpretación cuantitativa de los cuestionarios psicométricos y los
instrumentos utilizados son la escala de resiliencia de Wagnild y Young y el cuestionario de
agresión de Buss y Perry, ambos cuestionarios con alternativas de respuesta estilo lickert.
27
Cuestionario de Agresión de Buss y Perry
Nombre del instrumento : Cuestionario de Agresión (AQ)
Autores : Arnold Buss y Mark Perry
Año : 1992
Procedencia : Estados Unidos
Traducida al Español : Andreu, Peña y Graña en el año 2002
Objetivo : Determinar los niveles de agresividad
Dimensiones : Agresión física, agresión verbal, ira y hostilidad
Tiempo de aplicación : 15 a 20 minutos aproximadamente
Ámbito de aplicación : Adolescentes y adultos
Tipo de aplicación : Individual y colectiva
Adaptada al Perú : Matalinares et al. en el año 2012.
Validez
El cuestionario de agresión de Buss y Perry originalmente fue constituido por 52 ítem
divididos en cuatro dimensiones (agresión física, agresión verbal, ira y hostilidad), para
establecer la validez de dicho instrumento se aplicó la validez de constructo mediante el
análisis factorial exploratorio con la técnica de rotación oblimin en una primera muestra,
quedando como resultado la eliminación de 23 ítems por falta de correlación significativa,
manteniéndose las cuatro dimensiones. Para los 29 ítems restantes se aplicó nuevamente la
validez de constructo mediante el análisis factorial confirmatorio y la técnica de rotación
oblimin en una segunda muestra, quedando como resultado un alto grado de validez del
instrumento y manteniéndose las cuatro dimensiones establecidas al principio (Buss y Perry,
1992, p. 453).
Para la validez del cuestionario de agresión dentro de nuestra realidad peruana se
empleó el tipo de validez de constructo; llegando arrojar un factor que llega a explicar el
60.819% de la varianza total acumulada, que demuestra una estructura del test compuesta
por un factor que agrupa a cuatro componentes, resultado acorde al modelo propuesto por
Arnold Buss. Así mismo, la correlación ítem test oscila entre 0.072 y 0.452 donde los ítems
15 y 24 no obtienen correlaciones significativas con el puntaje total del test, pero no se
eliminan ya que el aumento de la fiabilidad del test total no es mucho mayor si se eliminan
dichos elementos (Matalinares et al. 2012, pp. 152 y 154).
28
Confiabilidad
El cuestionario de agresión de Buss y Perry creado originalmente con 52 ítems
dividido en cuatro dimensiones (agresión física, agresión verbal, ira y hostilidad), fue
procesado mediante el alfa de cronbach para ver el grado de confiabilidad que presenta el
instrumento; al igual que en la validez fue sometido a dos muestras, en la primera muestra
fueron eliminados 23 ítems por presentar valores pobres de consistencia interna por debajo
de 0.5 y en la segunda muestra con los 29 ítems restantes se procedió nuevamente a la
confiabilidad mediante el Alfa de Cronbrach, quedando así como resultado un buen nivel de
confiabilidad, ya que el resultado total del cuestionario fue de (0.89) y en cuanto a las
dimensiones la dimensión agresión física (0.85), agresión verbal (0.72), ira (0.83) y
hostilidad (0.77), evidenciando así una alta confiabilidad (Buss y Perry, 1992, p. 455).
Para la confiabilidad del instrumento dentro de nuestro país se procedió a un análisis
de confiabilidad mediante el Coeficiente Alfa de Cronbach, arrojando coeficientes elevados
de fiabilidad para la escala total (0.836); así mismo los resultados en cuanto a sus
dimensiones son: agresión física (0.683), agresión verbal (0.565), ira (0.552) y hostilidad
(0.650), llegando a demostrar que el cuestionario tiene alto grado de confiabilidad a nivel de
nuestro país (Matalinares et al. 2012, p. 152).
Escala de Resiliencia de Wagnild y Young
Nombre del instrumento : Escala de Resiliencia (ER)
Autores : Gail Wagnild y Heather Young
Año : 1993
Procedencia : Estados Unidos
Adaptada y traducida al Perú : Novella en el año 2002
Objetivo : Evaluar el nivel de resiliencia
Tiempo de aplicación : 15 a 20 minutos aproximadamente
Ámbito de aplicación : Adolescentes y adultos
Tipo de aplicación : Individual y colectiva
Dimensiones : Perseverancia, ecuanimidad, sentirse bien solo,
confianza en sí mismo y satisfacción personal.
Validación : Castilla et al. en al año 2016.
29
Validez
Originalmente la escala de resiliencia determinó la validez a través de la validez de
constructo mediante la técnica de los componentes principales y rotación oblimin, donde
hallaron dos factores (el primero con 17 ítems y el segundo con 8) comprendidos en cinco
componentes, que explican el 44% de la varianza de las puntuaciones. Las correlaciones
ítems test para la escala fluctuaron entre 0.37 y 0.75, con la mayoría variando entre 0.50 a
0.70, siendo todos estadísticamente significativos (Wagnild y Young, 1993, p. 166).
Para la validez de la escala de resiliencia dentro de nuestra realidad peruana los
investigadores emplearon la validez de constructo mediante el análisis factorial exploratorio,
el cual llegaron a eliminar 5 ítems y por ende una dimensión de la escala original por
presentar valores menores a 0.30; los ítems eliminados fueron: Ítems 7 (usualmente veo las
cosas a largo plazo), ítems 11 (rara vez me pregunto cuál es la finalidad de todo), ítems 12
(tomo las cosas una por una), ítems 20 (algunas veces me obligo hacer cosas aunque no
quiera) e ítems 22 (no me lamento por las cosas que no puedo hacer nada); por obtener un
índice de homogeneidad de -0.001; 0.194; 0.252; 0.266 y 0.284 respectivamente. Asimismo
el factor hallado explicó un 41.97% de la varianza total del instrumento (Castilla et al. 2016,
p. 126 y 128). Sin embargo, para el presente estudio se tomó la escala de resiliencia de 25
ítems correspondientes a la escala original.
Confiabilidad
En la escala original de resiliencia para hallar la confiabilidad del instrumento los
autores emplearon el método de consistencia interna calculada con el Coeficiente Alfa de
Cronbach para la escala total y sus dimensiones, cuyo resultado global fue (0.81); y en cuanto
a sus dimensiones ecuanimidad (0.54), sentirse bien solo (0.46), confianza en sí mismo
(0.68), perseverancia (0.54) y satisfacción personal (0.26), obtuvieron coeficientes bajos,
pero no llegaron a eliminarse por su gran capacidad de discriminación de sus ítems y su
satisfactoria consistencia global (Wagnild y Young, 1993, p. 168).
Para la confiabilidad del instrumento dentro de nuestro país los investigadores
procedieron a realizar el análisis de confiabilidad mediante el Coeficiente Alfa de Cronbach,
arrojando coeficientes elevados de confiabilidad para la escala total (0,898), donde los
intervalos de confianza oscilan entre 0.876 y 0.914; evidenciando así que la escala de
resiliencia dentro de nuestra realidad peruana presenta una confiabilidad elevada de acuerdo
al procedimiento empleado (Castilla et al. 2016, p. 131). Sin embargo, para el presente
estudio se tomó la escala de resiliencia de 25 ítems correspondientes a la escala original.
30
Validez y confiabilidad de los instrumentos en una muestra piloto
Teniendo conocimiento de la validez y confiabilidad de los instrumentos originales y
adaptadas a nuestro país, es necesario comprobar que dichos instrumentos son válidos y
confiables dentro de nuestra realidad de investigación; por ello, para el presente estudio se
procedió a hallar la validez y confiabilidad del cuestionario de agresión (AQ) de Buss y
Perry (29 ítems) y la escala de resiliencia (ER) de Wagnild y Young (25 ítems) en una
muestra piloto de 60 estudiantes adolescentes de una institución educativa secundaria
nacional del distrito de Los Olivos, de 11 a 17 años de edad entre varones y mujeres.
Para la validez del cuestionario de agresión de Buss y Perry dentro de nuestra localidad
del distrito de Los Olivos, se realizó la validez de contenido que fue dada mediante la
aprobación de cinco jueces expertos, donde no fue necesaria la eliminación de ningún ítems,
ya que todos los jueces coincidieron en que los ítems miden lo que pretende medir, y luego
estos resultados de la técnica criterio de jueces expertos fue procesado mediante la V de
Aiken. Ver Anexo 04.
En cuanto a la confiabilidad del instrumento se evidencia un excelente nivel de
confiabilidad; mostrando un Alfa de Cronbach total de (0.901) y por dimensiones: agresión
física (0.780), agresión verbal (0.756), ira (0.771) y hostilidad (0.729), evidenciando de esta
manera que el cuestionario de agresión presenta un alto nivel de confiabilidad dentro del
distrito de Los Olivos.
Tabla 2
Estadísticos de fiabilidad Alfa de Cronbach del Cuestionario de Agresión (AQ)
Alfa de Cronbach N de elemento
Escala Total 0.901 29
Agresión Física 0.780 9
Agresión Verbal 0.756 5
Ira 0.771 7
Hostilidad 0.729 8
Fuente: elaboración propia
Para validar la escala de resiliencia dentro de nuestra localidad del distrito de Los
Olivos, al igual que el cuestionario de agresión se realizó la validez de contenido que fue
dada mediante la aprobación de cinco jueces expertos, donde no fue necesaria la eliminación
de ningún ítems ya que todos los jueces coincidieron en que los ítems miden lo que pretende
medir, posteriormente estos resultados de la técnica criterio de jueces expertos fue procesado
mediante la V de Aiken. Ver Anexo 05.
31
En cuanto a la confiabilidad del instrumento se evidencia un buen nivel de
confiabilidad en la escala global mostrando un Alfa de Cronbach de (0.895) y por
dimensiones la fiabilidad fluctúa entre 0.399 y 0.814; donde las dimensiones satisfacción
personal (0.399) y sentirse bien solo (0.431) presentan índices de confiabilidad pobre, pero
no llegaron a eliminarse porque teóricamente la escala original contiene cinco componentes
y por ende perdería su originalidad y validez; y las dimensiones ecuanimidad (0.535)
confianza en sí mismo (0.814) y perseverancia (0.752) obtienen puntuaciones aceptables de
confiabilidad, llegando así a determinar que la escala de resiliencia es confiable dentro de la
localidad del distrito de Los Olivos.
Tabla 3
Estadísticos de fiabilidad Alfa de Cronbach de la Escala de Resiliencia (ER)
Alfa de Cronbach N de elemento
Escala Total 0.895 25
Satisfacción Personal 0.399 4
Ecuanimidad 0.535 4
Sentirse bien Solo 0.431 3
Confianza en sí Mismo 0.814 7
Perseverancia 0.752 7
Fuente: elaboración propia
Métodos de análisis de datos
Para el presente estudio se determinó la población a la cual están dirigidos los
instrumentos y posterior a ello se seleccionó la muestra aplicando la fórmula estadística
probabilística de Cochran; la muestra está compuesta por 293 alumnos de 11 a 17 años de
ambos sexos de una institución educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos.
El estudio incluyó la administración de dos instrumentos: La escala de resiliencia (ER)
y el cuestionario de agresión (AQ), lo cual permitió medir de forma indirecta los constructos
psicológicos. Posteriormente, se realizó la base de datos en el programa Microsoft Excel
2013 y el programa estadístico IBM SPSS Statistics 24, que permitió procesar y analizar la
información recolectada.
En cuanto a la estadística descriptiva se emplearon la media aritmética (permite
adquirir el promedio de la muestra), desviación estándar (permite conocer el nivel de
dispersión de la muestra), mediana (permite establecer el valor central de un conjunto de
datos), frecuencia (permite saber que niveles se muestran con más continuidad) y los
porcentajes (permite ver el porcentaje de aparición de los niveles en la muestra); todo ello
con la finalidad de cumplir los objetivos específicos de la investigación.
32
Para determinar la prueba de normalidad se empleó el estadístico de Kolmogorov
Smirnov (permite conocer el tipo de distribución de la muestra).
En la estadística inferencial solo se utilizó el estadístico de correlación Spearman para
hallar la relación entre ambas variables (no paramétrico).
Aspectos éticos
Para la presente investigación se respeta la propiedad intelectual de los diversos
autores, citando a cada uno de ellos en los diferentes temas utilizados en el desarrollo del
presente estudio ya que dichos autores e investigadores sirven como fundamento teórico para
la elaboración del presente estudio. Asimismo, se respeta la identidad de los adolescentes
evitando la divulgación de sus datos personales; resguardando su integridad y respetando el
anonimato de los alumnos partícipes en esta investigación.
Igualmente, muestra gran consideración al representante de la entidad educativa donde
se desarrolló la investigación, ya que la recolección de información fue a través del
consentimiento del Director de la Institución Educativa PIN, el cual se entregó una carta de
presentación en mesa de parte indicando el estudio a realizar dentro de la institución
educativa que él preside. En respuesta a ello, el Director hizo entrega de una carta de
autorización indicando los instrumentos a aplicar y las fechas que tuvo lugar el proceso de
recolección de datos.
33
III. RESULTADOS
Estadísticos descriptivos
Tabla 4
Estadísticos descriptivos de la variable agresividad
34
y el otro cincuenta por ciento de los participantes están por encima del nivel medio; cuya
desviación estándar en todos los casos son de nivel bajo.
Niveles de agresividad y resiliencia en los adolescentes
Tabla 6
Nivel de agresividad en los adolescentes
N Porcentaje
Niveles Muy Bajo 60 20,5
Bajo 59 20,1
Medio 60 20,5
Alto 57 19,5
Muy Alto 57 19,5
Total 293 100,0
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se aprecia que el 20.5% de los adolescentes (60)
presenta un nivel muy bajo de agresividad, el 20.5% de los adolescentes (60) presenta un
nivel medio de agresividad, el 20.1% de los adolescentes (59) presenta un nivel bajo de
agresividad, el 19.5% de los adolescentes (57) presenta un nivel alto de agresividad y el
19.5% de los adolescentes (57) presenta un nivel muy alto de agresividad. Por lo tanto, se
evidencia que la mayoría de los adolescentes se ubican entre el nivel medio y muy bajo de
agresividad.
Tabla 7
Nivel de resiliencia en los adolescentes
N Porcentaje
Niveles Bajo 78 26,6
Medio 146 49,8
Alto 69 23,5
Total 293 100,0
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se aprecia que el 49.8% de los adolescentes (146)
presenta un nivel medio de resiliencia, el 26.6% de los adolescentes (78) presenta un nivel
bajo de resiliencia y un 23.5% de los adolescentes (69) presenta un nivel alto de resiliencia.
35
Por lo tanto, se evidencia que la mayoría de los adolescentes se ubican en un nivel medio
de resiliencia.
Tabla 8
Nivel de agresividad según género en los adolescentes
Género
Femenino Masculino Total
Agresividad Muy Bajo Frecuencia 31 29 60
Porcentaje 10,6% 9,9% 20,5%
Bajo Frecuencia 27 32 59
Porcentaje 9,2% 10,9% 20,1%
Medio Frecuencia 23 37 60
Porcentaje 7,8% 12,6% 20,5%
Alto Frecuencia 17 40 57
Porcentaje 5,8% 13,7% 19,5%
36
Tabla 9
Nivel de resiliencia según género en los adolescentes
Género
Femenino Masculino Total
Resiliencia Bajo Frecuencia 41 37 78
Porcentaje 14,0% 12,6% 26,6%
Alto Frecuencia 32 37 69
Porcentaje 10,9% 12,6% 23,5%
37
(48) presenta un nivel medio. Por lo tanto, se evidencia que la mayoría de los adolescentes
se ubican en un nivel bajo en la dimensión agresión física.
Tabla 11
Nivel de la dimensión agresión verbal en los adolescentes
Frecuencia Porcentaje
Válido Muy Bajo 72 24,6
Bajo 53 18,1
Medio 57 19,5
Alto 70 23,9
38
adolescentes (51) presenta un nivel muy alto y el 17.1% de los adolescentes (50) presenta un
nivel alto. Por lo tanto, se evidencia que la mayoría de los adolescentes se ubican entre un
nivel bajo y muy bajo en la dimensión ira.
Tabla 13
Nivel de la dimensión hostilidad en los adolescentes
Frecuencia Porcentaje
Válido Muy Bajo 70 23,9
Bajo 59 20,1
Medio 50 17,1
Alto 64 21,8
Muy Alto 50 17,1
Total 293 100,0
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se observa que en la dimensión hostilidad el 23.9%
de los adolescentes (70) presenta un nivel muy bajo, el 21.8% de los adolescentes (64)
presenta un nivel alto, el 20.1% de los adolescentes (59) presenta un nivel bajo, el 17.1% de
los adolescentes (50) presenta un nivel muy alto y el 17.1% de los adolescentes (50) presenta
un nivel medio. Por lo tanto, se evidencia que la mayoría de los adolescentes se ubican en
un nivel muy bajo en la dimensión hostilidad.
Tabla 14
Nivel de la dimensión ecuanimidad en los adolescentes
Frecuencia Porcentaje
Válido Bajo 75 25,6
Medio 154 52,6
Alto 64 21,8
Total 293 100,0
39
Tabla 15
Nivel de la dimensión perseverancia en los adolescentes
Frecuencia Porcentaje
Válido Bajo 73 24,9
Medio 155 52,9
Alto 65 22,2
Frecuencia Porcentaje
Válido Bajo 85 29,0
Medio 139 47,4
Alto 69 23,5
Total 293 100,0
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se observa que en la dimensión confianza en sí
mismo el 47.4% de los adolescentes (139) presenta un nivel medio, el 29.0% de los
adolescentes (85) presenta un nivel bajo y el 23.5% de los adolescentes (69) presenta un
nivel alto. Por lo tanto, se evidencia que la mayoría de los adolescentes se ubican en un nivel
medio en la dimensión confianza en sí mismo.
40
Tabla 17
Nivel de la dimensión satisfacción personal en los adolescentes
Frecuencia Porcentaje
Válido Bajo 88 30,0
Medio 135 46,1
Alto 70 23,9
Total 293 100,0
41
Prueba de normalidad
Tabla 19
Prueba de normalidad Kolmogorov-Smirnov para la variable agresividad y resiliencia
Agresividad Resiliencia
N 293 293
Parámetros normalesa,b Media 2,97 1,97
Desviación estándar 1,414 ,709
Máximas diferencias Absoluta ,160 ,251
extremas Positivo ,160 ,247
Negativo -,155 -,251
Estadístico de prueba ,160 ,251
Sig. asintótica (bilateral) ,000c ,000c
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se aprecia que a nivel global de las variables
agresividad y resiliencia la distribución de los puntajes es no normal (p<0.05). Por lo tanto,
se justifica el uso de la estadística no paramétrica Spearman (Rho).
Contrastación de hipótesis
Tabla 20
Correlación de las variables agresividad y resiliencia
Resiliencia
Rho de Spearman Agresividad Coeficiente de correlación -,192**
Sig. (bilateral) ,001
N 293
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se puede evidenciar que según el análisis de
correlación Spearman las variables agresividad y resiliencia se relacionan de manera
significativa negativa débil. La correlación es (Rho=-0.192**) y el nivel de significancia es
(p=0.001). Por lo tanto existe una correlación inversa entre las variables de estudio; es decir
a mayor agresividad que los adolescentes presenten menor resiliencia presentaran o
viceversa.
42
Tabla 21
Correlación de la dimensión agresión física y las dimensiones de la resiliencia
Agresión
física
Rho de Spearman Ecuanimidad Coeficiente de correlación -,024
Sig. (bilateral) ,682
N 293
Satisfacción personal
Coeficiente de correlación -,089
Sig. (bilateral) ,129
N 293
Sentirse bien solo
Coeficiente de correlación -,098
Sig. (bilateral) ,093
N 293
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se puede evidenciar que según el análisis de
correlación Spearman la dimensión agresión física no se relaciona con las dimensiones de la
resiliencia. La correlación ecuanimidad es de (Rho=-0.024) cuyo nivel de significancia es
(p=0.682); la correlación perseverancia es de (Rho=-0.075) cuyo nivel de significancia es
(p=0.202); la correlación confianza en sí mismo es de (Rho=-0.110) cuyo nivel de
significancia es (p=0.060); la correlación satisfacción personal es de (Rho=-0.089) cuyo
nivel de significancia es (p=0.129); la correlación sentirse bien solo es de (Rho=-0.098) cuyo
nivel de significancia es (p=0.093). Por lo tanto, la dimensión agresión física actúa de manera
independiente frente a las dimensiones de la resiliencia.
43
Tabla 22
Correlación de la dimensión agresión verbal y las dimensiones de la resiliencia
Agresión
verbal
Rho de Spearman Ecuanimidad Coeficiente de correlación -,051
Sig. (bilateral) ,386
N 293
44
Tabla 23
Correlación de la dimensión ira y las dimensiones de la resiliencia
Ira
Rho de Spearman Ecuanimidad Coeficiente de correlación -,104
Sig. (bilateral) ,075
N 293
Confianza en sí mismo
Coeficiente de correlación -,159**
Sig. (bilateral) ,006
N 293
Satisfacción personal
Coeficiente de correlación -,221**
Sig. (bilateral) ,000
N 293
Sentirse bien solo
Coeficiente de correlación -,121*
Sig. (bilateral) ,038
N 293
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se puede evidenciar que según el análisis de
correlación Spearman la dimensión ira se relaciona de manera significativa negativa débil
con las dimensiones perseverancia, confianza en sí mismo, satisfacción personal y sentirse
bien solo; mas no se relaciona con la dimensión ecuanimidad. La correlación perseverancia
es de (Rho=-0.151**) cuyo nivel de significancia es (p=0.010); la correlación confianza en
sí mismo es de (Rho=-0.159**) cuyo nivel de significancia es (p=0.006); la correlación
satisfacción personal es de (Rho=-0.221**) cuyo nivel de significancia es (p=0.000); la
correlación sentirse bien solo es de (Rho=-0.121*) cuyo nivel de significancia es (p=0.038);
la correlación ecuanimidad es de (Rho=-0.104) cuyo nivel de significancia es (p=0.075). Por
lo tanto la dimensión ira actúa de manera independiente frente a la dimensión ecuanimidad.
45
Tabla 24
Correlación de la dimensión hostilidad y las dimensiones de la resiliencia
Hostilidad
Rho de Spearman Ecuanimidad Coeficiente de correlación -,049
Sig. (bilateral) ,404
N 293
Confianza en sí mismo
Coeficiente de correlación -,186**
Sig. (bilateral) ,001
N 293
Satisfacción personal
Coeficiente de correlación -,200**
Sig. (bilateral) ,001
N 293
Sentirse bien solo
Coeficiente de correlación -,092
Sig. (bilateral) ,116
N 293
Fuente: elaboración propia
Interpretación: En la presente tabla se puede evidenciar que según el análisis de
correlación Spearman la dimensión hostilidad se relaciona de manera significativa negativa
débil con las dimensiones confianza en sí mismo y satisfacción personal; mas no se relaciona
con las dimensiones ecuanimidad, perseverancia y sentirse bien solo. La correlación
confianza en sí mismo es de (Rho=-0.186**) cuyo nivel de significancia es (p=0.001); la
correlación satisfacción personal es de (Rho=-0.200**) cuyo nivel de significancia es
(p=0.001); la correlación ecuanimidad es de (Rho=-0.049) cuyo nivel de significancia es
(p=0.404); la correlación perseverancia es de (Rho=-0.081) cuyo nivel de significancia es
(p=0.168); la correlación sentirse bien solo es de (Rho=-0.092) cuyo nivel de significancia
es de (p=0.116). Por lo tanto la dimensión hostilidad actúa de manera independiente frente
a las dimensiones ecuanimidad, perseverancia y sentirse bien solo.
46
IV. DISCUSIÓN
El presente trabajo de investigación fue desarrollada en el distrito de Los Olivos, donde
se trabajó con 293 alumnos de 11 a 17 años de edad correspondientes de primero a quinto
grado de educación secundaria. Para recoger la información se aplicaron dos instrumentos;
previo a ello se realizó la validez y confiabilidad de los mismos en una muestra piloto, para
luego ser aplicada a la muestra total.
El objetivo principal de estudio fue determinar la relación entre la agresividad y la
resiliencia en los adolescentes; el cual arrojó como resultado una correlación significativa
negativa débil, donde (Rho=-0.192**) cuyo nivel de significancia es (p=0.001); dando así a
entender que existe una correlación inversa entre las variables agresividad y resiliencia,
constatando que los adolescentes a mayor agresividad que ellos presenten menor resiliencia
tendrán o viceversa. Los resultados obtenidos coinciden con la investigación realizada por
Gutiérrez (2015) donde muestra que existe una correlación significativa negativa entre las
variables resiliencia y agresividad; respaldando estos resultados Chapi (2012) tomando
como referencia la teoría del aprendizaje social de Bandura, manifiesta que los seres
humanos aprendemos cuando observamos a otras personas (modelos) conseguir sus
objetivos motivándonos así a imitar e instaurar dicha conducta; es por ello muy probable que
los adolescentes de dicha muestra presenten conductas agresivas y/o resilientes porque
tienen dentro de su círculo social modelos que hacen repetir dichas conductas. En una
investigación realizada por Melillo y Suarez (2005) tomando como referencia la definición
de Grotberg acerca de la resiliencia mencionan que la resiliencia es la actitud que presentan
los seres humanos para poder afrontar, recobrarse y fortalecerse de aquellas circunstancias
adversas y que esta actitud se desarrolla mediante cuatro factores resilientes: Yo tengo, yo
soy, yo estoy y yo puedo. Asimismo Llobet (2008) menciona que la resiliencia no es una
particularidad propia de la personalidad; sino que las personas son formadores o
constructores de la resiliencia, por ello los colegios, los hogares y la sociedad son escenarios
del desarrollo resiliente. En cuanto a la agresividad Contini (2015) refiere que el
comportamiento agresivo que se manifiesta en los seres humanos se da cuando la persona
no logra conseguir sus objetivos; es así que podemos inferir que los adolescentes al verse
frustrados u obstaculizados en la obtención de sus metas reaccionaran de manera agresiva
frente a quien le está impidiendo alcanzar su propósito, en ellos dependerá mucho el nivel
de frustración que tengan para generar la intensidad de agresividad.
47
Con respecto al primer objetivo específico sobre el nivel de agresividad y resiliencia
en los adolescentes; se obtuvo como resultado que la mayoría de los adolescentes se ubican
entre el nivel medio y muy bajo de agresividad, así mismo en cuanto al nivel de resiliencia
en los adolescentes se evidenció que la mayoría de éstos se ubican en el nivel medio. Estos
resultados no coinciden con los resultados obtenidos por Casas (2016), ya que dicha autora
en su investigación evidencia que los niveles de agresividad se ubican en un nivel bajo y los
niveles de resiliencia se ubican en un nivel alto. El modelo teórico del desafío de Wolin y
Wolin citada por Puerta y Vásquez (2015) refiere que las personas adquirimos siete
características o pilares resilientes: la perspicacia, la autonomía, la interrelación, la
creatividad, la iniciativa, el humor y la ética; estas características ayudarán al individuo a
poder sobreponerse de situaciones difíciles, es así que cuando ponemos cierto grado de
humor al acontecimiento adverso que nos sucedió nos permitirá afrontar de manera más
práctica y oportuna dicha circunstancia; en tal sentido se observa que los adolescentes al
poseer ciertas actitudes humorísticas frente a éstos contratiempos tienen mejor capacidad de
sobrellevar o solucionar los problemas involucrándose de manera autónoma y creativa. La
resiliencia como señala Stefan Vanistendael citado por Gil (2010) es una cualidad que
desarrollan las personas para sobresalir a pesar de encontrarse en situaciones adversas, dicho
autor realiza una metáfora al comparar la construcción de una casa con la resiliencia; pues
menciona que el cimiento de la casa sería todas aquellas necesidades fundamentales y la
aceptación de uno mismo como pieza fundamental de la sociedad, el sótano vendría hacer la
interrelación con aquellos que integran la familia y amigos de quienes recibimos consejos
oportunos para una buena calidad de vida, la planta baja que estaría compuesta por tres
cuartos (autoestima y valores, desarrollo de aptitudes y competencias para la vida, sentido
del humor y creatividad) y el ático que es aquella donde están experiencias que se
descubrirán ante cualquier situación con el pasar del tiempo.
En cuanto al segundo objetivo específico sobre el nivel de agresividad y resiliencia
según género en los adolescentes se obtuvo como resultado que el 13.7% de los adolescentes
(40) de género masculino presentan un nivel alto de agresividad y el 49.8% de los
adolescentes (146) de género masculino y femenino presentan un nivel medio de resiliencia;
estos resultados evidencian que son los varones quienes presentan mayor actos de
agresividad en comparación con las mujeres y los niveles de resiliencia en varones como en
mujeres se ubican en un nivel medio. Los resultados obtenidos no coinciden con los
resultados obtenidos por Villacorta (2016) ya que dicho autor señala que los niveles de
48
agresividad en varones y mujeres son medio y los niveles de resiliencia para ambos géneros
son altos. La teoría neurobiológica citada por Liévano (2013) menciona que los varones
suelen ser más agresivos por el nivel hormonal de testosterona que ellos presentan; es decir
que un alto grado de testosterona hará que el individuo sea más agresivo presentando
irritabilidad, impaciencia, menor tolerancia a la frustración y mayor predisposición para
generar disputas; es así que los adolescentes al estar en constante cambio serán más
susceptibles a desarrollar estas conductas; asimismo Pereira (2012) refiere que los
adolescentes agresivos suelen ser individuos impulsivos con poca tolerancia a la frustración
y presentan problemas con el consumo de alcohol y drogas. Guillen (2005) hace referencia
a los diversos cambios que los adolescentes atraviesan durante el proceso de desarrollo,
dicha autora menciona que se dan cuatro cambios significativos que se presentan en el
adolescente (a nivel físico, sexual, cognitivo y psicológico); con respecto al nivel psicológico
nos señala que el adolescente se siente invencible y empieza a explorar su alrededor sin
medir los peligros o consecuencias, es egocentrista, busca apoyo y comprensión en sus pares,
lo cual conlleva a una cierta inclinación hacia el riesgo o aventura; en cuanto al nivel físico
se produce la primera eyaculación en los varones y en las mujeres la primera menstruación
(menarquia) esto debido a los diversos cambios hormonales que se presentan en el
adolescente; a nivel sexual los diversos cambios hormonales que los adolescentes presentan
hacen que éste se enamore e inicie una relación sexual y por último a nivel cognitivo el
adolescente será capaz de poder entender de forma abstracta las diversas situaciones, será
capaz de poder diferenciar lo bueno de lo malo y actuar de cierto modo.
Con respecto al tercer objetivo específico sobre la relación entre la dimensión agresión
física de la agresividad y las dimensiones de la resiliencia se obtuvo como resultado que la
dimensión agresión física no se relaciona con las dimensiones de la resiliencia; estos
resultados nos muestran que la dimensión agresión física no presenta relación alguna con la
dimensión ecuanimidad, perseverancia, confianza en sí mismo, satisfacción personal y
sentirse bien solo; es decir que cada uno de las dimensiones actúa de forma independiente.
Cuello y Oros (2013) tomando la definición de Buss con respecto a la agresión física
menciona que la agresión física es atacar adrede directamente contra un individuo utilizando
parte del cuerpo o arma ocasionando dolor en quien la recibe; sin embargo la agresividad
para Sanmartín (2012) es una acción que puede ocasionar daño sin que haya intención de
hacerlo, podríamos decir que es una actitud que los adolescentes tienen cuando se encuentran
con sus pares y empiezan a fastidiarse de manera sarcástica pero no siempre hay intención
49
de lastimar a su compañero. En cuanto a las dimensiones de la resiliencia como menciona
Wagnild y Young (1993) son componentes personales que establece la aceptación de uno
mismo y de la vida con sentimiento de paz y tranquilidad a pesar de estar en situaciones
adversas; Polo (2009) refiere que existen elementos defensores de la resiliencia a los que se
les denomina factores protectores, estos factores son la presencia de un adulto significativo,
alta autoestima, la familia y el apoyo social de los cuales el adolescente pueda aprender
conductas o comportamientos resilientes.
En cuanto al cuarto objetivo específico sobre la relación entre la dimensión agresión
verbal de la agresividad y las dimensiones de la resiliencia en los adolescentes se obtuvo
como resultado que la dimensión agresión verbal no se relaciona con las dimensiones de la
resiliencia; estos resultados nos muestran que la dimensión agresión verbal no presenta
relación alguna con la dimensión ecuanimidad, perseverancia, confianza en sí mismo,
satisfacción personal y sentirse bien solo; es decir que cada uno de las dimensiones actúa de
forma independiente. Estos resultados coinciden con los resultados obtenidos por Villacorta
(2016) donde menciona que no existe relación entre las dimensiones de la agresividad con
la resiliencia. Cuello y Oros (2013) tomando la definición de Buss con respecto a la agresión
verbal menciona que la agresión verbal hace referencia a las acciones donde se arremete
contra una persona con palabras ofensivas para molestar o lastimarla. En una investigación
hecha por Castillo (2013) en Colombia menciona que la mayor forma de agresión entre los
adolescentes y jóvenes es el tipo de agresión verbal con un 91%, seguida de la agresión física
con un 85.9% y luego la agresión de tipo exclusión social con un 72.7%; en el Perú el
Ministerio de Educación en el 2016 reporto más de mil casos de bullying donde la mayor
forma de agresión fue la agresión mediante las redes sociales ocasionando así posiblemente
en las víctimas daños psicológicos. Las dimensiones de la resiliencia como lo menciona
Wagnild y Young (1993) son facultades que caracteriza a cada individuo al momento de
enfrentarse a ciertas circunstancias adversas, así pues el individuo debe ser independiente,
decidido, perseverante, flexible y seguro de sí mismo para salir airoso de los problemas.
Con respecto al quinto objetivo específico sobre la relación entre la dimensión ira de
la agresividad y las dimensiones de la resiliencia en los adolescentes se obtuvo como
resultado que la dimensión ira se relaciona de manera significativa negativa débil con las
dimensiones perseverancia, confianza en sí mismo, satisfacción personal y sentirse bien solo.
Estos resultados coinciden en cierto modo con los resultados obtenidos por Gutiérrez (2015)
donde muestra que la dimensión ira presenta una correlación significativa negativa con la
50
dimensión perseverancia y sentirse bien solo. La ira como señala Izard citado en Ángel y
Redondo (2008) menciona que es una respuesta automática y rápida que se da cuando una
persona es impedido en la consecución de su objetivo, podría decirse entonces que los
adolescentes al verse impedidos en la realización de sus objetivos reaccionaran con cierto
grado de ira frente a sus padres, profesores, compañeros o quienes hayan interferido en su
logro. En cuanto a las dimensiones de la resiliencia Wagnild y Young (1993) refieren que
existen dos factores que miden la resiliencia: Factor I: Denominado competencia personal;
que indican autoconfianza, independencia, decisión, invencibilidad, poderío, ingenio y
perseverancia; Factor II: Denominado aceptación de uno mismo y de la vida que reflejan la
adaptabilidad, balance, flexibilidad y una perspectiva de vida estable que coincide con la
aceptación por la vida y un sentimiento de paz a pesar de la adversidad. Del mismo modo,
Castilla et al. (2016) hace referencia a estos factores mediante cuatro dimensiones:
Perseverancia: constancia ante situaciones adversas o desfavorables, poseer un alto interés
hacia el éxito manteniendo la autodisciplina; Confianza en sí mismo: cualidad de creer en
uno mismo y en sus competencias; Satisfacción personal: entender el sentido de la vida y
cómo se aporta a ésta y Sentirse bien solo: nos muestra la importancia de la autonomía y que
debemos sentirnos únicos y valiosos.
En cuanto al sexto objetivo específico sobre la relación entre la dimensión hostilidad
de la agresividad y las dimensiones de la resiliencia en los adolescentes se obtuvo como
resultado que la dimensión hostilidad se relaciona de manera significativa negativa débil con
las dimensiones confianza en sí mismo y satisfacción personal; mas no se relaciona con la
dimensión ecuanimidad, perseverancia y sentirse bien solo. Estos resultados coindicen en
cierta forma con los resultados obtenidos por Gutiérrez (2015) donde muestra que la
dimensión hostilidad presenta una correlación significativa negativa con las dimensiones
ecuanimidad, satisfacción personal y sentirse bien solo. Olortegui (2010) refiere que la
hostilidad es una actitud que se caracteriza por tener una predisposición de enemistad y
ofensa hacia cierta persona o grupo; para Alegría, Miranda y Urzua (2007) las diversas
conductas que presente el adolescente dependerá mucho del entorno familiar, ellos
mencionan que el adolescente al tener padres permisivos éstos dejaran al adolescente al libre
albedrío, por el contrario el adolescente al tener padres autoritarios crearan hijos violentos.
Las dimensiones confianza en sí mismo, perseverancia y satisfacción personal para Wagnil
y Young (1993) son competencias personales que brindan al individuo enfrentarse a diversas
situaciones adversas y salir con éxito de dicha circunstancia.
51
V. CONCLUSIONES
1. Con respecto al objetivo principal de estudio se concluye que existe una correlación
significativa negativa débil entre la variable agresividad y resiliencia; lo cual indica
que los adolescentes al poseer mayor agresividad presentaran menor resiliencia o
viceversa.
2. En cuanto al primer objetivo específico de estudio sobre nivel de agresividad y
resiliencia se concluye que los adolescentes se ubican entre el nivel bajo y muy bajo
de agresividad y un nivel medio de resiliencia.
3. Con respecto al segundo objetivo específico de estudio sobre el nivel de agresividad
y resiliencia según género se concluye que los varones son quienes presentan mayor
actos de agresividad en comparación con las mujeres y los niveles de resiliencia en
varones como en mujeres se ubican en un nivel medio.
4. En cuanto al tercer objetivo específico de estudio sobre la relación entre la dimensión
agresión física y las dimensiones de la resiliencia se concluye que no existe
correlación significativa entre la dimensión agresión física y las dimensiones de la
resiliencia.
5. Con respecto al cuarto objetivo específico de estudio sobre la relación entre la
dimensión agresión verbal y las dimensiones de la resiliencia se concluye que no
existe correlación significativa entre la dimensión agresión verbal y las dimensiones
de la resiliencia.
6. En cuanto al quinto objetivo específico de estudio sobre la relación entre la
dimensión ira y las dimensiones de la resiliencia se concluye que existe una
correlación significativa negativa débil con las dimensiones perseverancia, confianza
en sí mismo, satisfacción personal y sentirse bien solo; mas no se relaciona con la
dimensión ecuanimidad.
7. Con respecto al sexto objetivo específico de estudio sobre la relación entre la
dimensión hostilidad y las dimensiones de la resiliencia se concluye que existe una
correlación significativa negativa débil con las dimensiones confianza en sí mismo y
satisfacción personal; mas no se relaciona con las dimensiones ecuanimidad,
perseverancia y sentirse bien solo.
52
VI. RECOMENDACIONES
1. Implementar un taller de resiliencia dentro del plan de trabajo académico de la
institución educativa, con la finalidad de crear un ambiente armonioso donde cada
alumno pueda observar mediante sociodramas lo importante que es desarrollar la
resiliencia para enfrentar adecuada y oportunamente los problemas.
2. Realizar escuela de padres para propiciar la convivencia sana en los hogares; ya que
los principales formadores de la conducta de los niños son los padres y la familia, en
ellos está inculcar las normas de convivencia a sus hijos y demostrar mediante el
ejemplo (modelo) la forma correcta de actuar.
3. Establecer en los adolescentes buenas relaciones sociales, con la finalidad de
ayudarlos a tener buenas redes familiares y de amigos para brindarles apoyo en
posibles decepciones o fracasos que tengan.
4. Ejecutar dentro de las horas de tutoría la dinámica “cambio de roles” donde el
adolescente varón se comportará como una adolescente mujer y las adolescentes
mujeres se comportarán como adolescentes varones, esto con la finalidad que ellos
observen y se den cuenta que las conductas agresivas que los varones poseen
perjudica y lastima al resto de sus compañeros.
5. Realizar talleres conjuntamente con los padres y alumnos, con la finalidad de
establecer ciertas normas o reglas de convivencia para que éstos sepan en todo
momento que los padres son los jefes del hogar y que se les tiene que respetar y
obedecer en las actividades o roles programados dentro de la familia.
6. Organizar talleres con los profesores con el propósito de inculcar normas de
convivencia dentro del aula, comunicación asertiva y dinámica de grupos. Reeducar
a los profesores para llegar relajadamente a clases, permitir un tiempo para la
acomodación de los alumnos, dar instrucciones claras, propiciar la participación y
tratar a todos los alumnos por igual.
53
REFERENCIAS
Alegría, A., Miranda, A. y Urzua, B. (Junio 2007). Estilos educativos paternos en familias
nucleares en adolescentes del CBT. Revista Electrónica de Psicología Iztacala.
Recuperado de
[Link]
[Link]
Andreu, J., Penado, M. y Peña, M. (2012). Análisis de la impulsividad en diferentes grupos
adolescentes agresivos. Revista International Journal of Psychology and
Psychological Therapy. Recuperado de
[Link]
19FPQ/1?accountid=37408#
Ángel, M. y Redondo, M. (junio, 2008). Aproximaciones a la emoción de ira: de la
conceptualización a la intervención psicológica. Revista electrónica de motivación y
emoción. Recuperado de [Link]
Arias, W. (enero, 2013). Agresión y violencia en la adolescencia: La importancia de la
familia. Revista Avances en Piscología. Recuperado de
[Link]
Buss, A. y Perry, M. (1992). Personality processes and individual differences. The
aggression questionnaire. Journal of Personality and Social Psychology, 63(3), 452-459.
Carrasco, M. y Gonzales, J. (junio, 2006). Aspectos conceptuales de la agresión: Definición
y modelos explicativos. Revista Acción Psicológica. Recuperado de
[Link]
Casas Cieza, L. (2016). Resiliencia y agresividad en adolescentes de tres instituciones
educativas del distrito de Los Olivos. (Tesis de licenciatura, Universidad César
Vallejo).
Castro, G. y Morales, A. (2013). Clima social familiar y resiliencia en adolescentes de cuarto
año de secundaria de una institución educativa estatal en Chiclayo (Tesis de
licenciatura) Recuperado de
[Link]
[Link]
Castañeda, O. y Rodríguez, M. (2016). Diferencias en los tipos de agresividad en
adolescentes de colegio nacional y particular de la ciudad Cajamarca (Tesis de
licenciatura). Recuperada de [Link]
54
Castilla, H., Coronel, J., Bonilla, A., Mendoza, M. y Barboza, M. (2016). Validez y
confiabilidad de la Escala de Resiliencia (Scale Resilience) en una muestra de
estudiantes y adultos de la Ciudad de Lima. Revista Peruana de Psicología y Trabajo
Social, 05 (1), 121-136.
Castillo, M. (enero, 2013). Manifestaciones de la conducta de agresión en el contexto
universitario. Revista escenario. Recuperado de:
[Link]
Castellano, R. y Castellano, D. (octubre, 2012). Agresión y violencia en América Latina.
Perspectivas para su estudio: Los otros son la amenaza. Revista Espacio Abierto.
Recuperado de [Link]
Chapi, J. (marzo, 2012). Una revisión psicológica a las teorías de la agresividad. Revista
electrónica de psicología Iztacala. Recuperado de
[Link]
pdf
Contini, E. (diciembre, 2015). Agresividad y habilidades sociales en la adolescencia. Una
aproximación conceptual. Revista Psicodebate. Recuperado de:
[Link]/ojs/[Link]/psicodebate/article/view/533
Cuello, M. y Oros, L. (2013). Adaptación de una escala de agresividad física, verbal y
relacional para niños argentinos de 9 a 13 años. Revista Iberoamericana de diagnóstico
y evaluación psicológica. Recuperado de:
[Link]
Del Barrio, G. y Roa, M. (junio, 2006). Factores de riesgo y protección en agresión infantil.
Revista Acción Psicológica. Recuperado de:
[Link]
Estévez, E. y Jiménez, T. (2014). Conducta agresiva y ajuste personal y escolar en una
muestra de estudiantes adolescentes españoles. Revista Universitas Phychologia.
Recuperado de
[Link]
ntid=37408
Fidias, A. (2012). El proyecto de investigación: Introducción a la metodología científica.
(6a. ed.). Caracas: Editorial Episteme, C, A.
55
Gil, G. (septiembre, 2010). La resiliencia: Conceptos y modelos aplicables al entorno
escolar. Revista El Guiniguada. Recuperado de:
[Link]
Gonzáles, N y Valdez, J. (2012). Optimismo-pesimismo y resiliencia en adolescentes de una
universidad pública. Revista Ciencia Ergo Sum. Recuperado de
[Link]
Guillen, M. (2005), Técnicos especialistas de menores de la generalitat valenciana.
Recuperado de [Link]
Gutiérrez Rojas, A. (2015). Resiliencia y agresividad en escolares de 4to y 5to año de
secundaria de las instituciones educativas del distrito de Ventanilla. (Tesis de
licenciatura, Universidad César Vallejo).
Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P. (2014). Metodología de la investigación. (6ª.
ed.). México: McGrawHill
La delincuencia juvenil aumenta en Lima. (23 de setiembre del 2014). El Comercio.
Recuperado de [Link]
Liévano, D. (marzo, 2013). Neurobiología de la agresión: Aportes para la psicología. Revista
Vanguardia Psicológica Clínica, Teórica y Práctica. Recuperado de
[Link]
López, L., Vadillo, F. y Campos, G. (2013). Agresividad y violencia en epilepsia.
Recuperado de
[Link]
=agresividad&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjL2J-
rp4XXAhUIgZAKHS1lAi4Q6AEIMzAD#v=onepage&q=agresividad&f=false
Llobet, V., A. (2008). La promoción de resiliencia con niños y adolescentes. Recuperado de
[Link]
siliencia&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjQsr-9z-
LWAhUCg5AKHZJKBHEQ6AEIRDAG#v=onepage&q=resiliencia&f=false
Matalinares, M. et al. (junio, 2012). Estudio psicométrico de la versión española del
cuestionario de agresión de Buss y Perry. Revista de investigación en psicología.
Recuperado de
[Link]/[Link]/psico/article/download/3674/2947
Melillo, A y Suarez, E. (2005). Resiliencia. Descubriendo las propias fortalezas. (1a. ed.).
Buenos Aires: Paidós
56
MINEDU: Ministerio de Educación. (Mayo, 2017). Escolares víctimas de violencia física y
psicológica. Recuperado de [Link]
Morán, M. (2015). Resiliencia en adolescentes y su relación con la inteligencia emocional
(Tesis de maestría) Recuperado de
[Link]
Moreno, A., L. (2015). La adolescencia. Recuperado de
[Link]
Moreira, M. (marzo, 2012). ¿Al final, que es aprendizaje significativo? Revista Qurriculum.
Recuperado de: [Link]
Muñoz, J. (2015). Expresión de ira y violencia escolar: Estudio de una muestra de alumnos
de E.S.O. de la región de Murcia (Tesis de doctorado). Recuperado de
[Link]
Ñaupas, H., Mejía, E., Novoa, E. y Villagómez, A. (2014). Metodología de la investigación
cuantitativa-cualitativa y redacción de la tesis. (4ª. ed.). Bogotá: Ediciones de la U
Olórtegui, F. (Ed). (2010). Diccionario de psicología. Lima: San Marcos E.I.R.L.
OMS: Organización Mundial de la Salud. (Setiembre, 2016). Violencia juvenil. Recuperado
de [Link]
Pereira, R. (2011). Adolescentes en el siglo XXI. Recuperado de:
[Link]
Polo, C. (2009). Resiliencia: Factores protectores en adolescentes de 14 a 16 años (Tesis de
licenciatura). Recuperado de:
[Link]
Puerta, E y Vásquez, M. (octubre 2012). Boletín N°2 Caminos para la resiliencia.
Recuperado de:
[Link]
Real Academia Española. (2014). Diccionario de la Lengua Española (22ª. ed.). Consultado
en [Link]
Rodríguez, M., Morell, J. y Fresneda, J. (2017). Cuida de mí. Claves de la resiliencia
familiar. Recuperado de
[Link]
e+resiliencia&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjr8brAj_XWAhUMgJAKHbe_A2Q6AE
IJDAA#v=onepage&q=modelos%20de%20resiliencia&f=fale
57
Ruiz, Y. (septiembre, 2010). Aprendizaje vicario: Implicaciones educativas en el aula.
Revista Digital para Profesionales de la Enseñanza. Recuperado de
[Link]
Saavedra, E., y Villalta, M. (2008). Escala de resiliencia SV-RES para jóvenes y adultos (2ª
ed.). Santiago de Chile: CEANIM
Sanmartín, J. (2012). Claves para entender la violencia en el ciclo XXI. Revista Ludus
Vitalis. Recuperado de
[Link]
XXI
Torregrosa, M. et al. (2012). Conducta agresiva entre iguales y rendimiento académico en
adolescentes españoles. Revista Behavioral Psychology. Recuperado de
[Link]
UNICEF Perú: Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia.
(Octubre, 2016). Adolescentes: Líderes y consejeros presidenciales. Recuperado de
[Link]
Villacorta Robles, M. (2016). Resiliencia y agresividad en adolescentes de dos instituciones
educativas en el distrito del Callao en el año 2016. (Tesis de licenciatura, Universidad
César Vallejo).
Wagnild, G y Young, H. (1993). Development and psychometric evaluation of the resiliense
scale. Journal of Nursing Measurement 1(2), 165-177
58
ANEXOS
Anexo N° 01: Cuestionario de Agresión (AQ) de Buss y Perry-Adaptación peruana
Matalinares et al. en el año 2012.
CUESTIONARIO (AQ)
INSTRUCCIONES
A continuación se presentan una serie de afirmaciones con respecto a situaciones que
podrían ocurrirte. A las que deberás contestar escribiendo un aspa “X” según la alternativa
que mejor describa tu opinión.
Recuerda que no hay respuestas buenas o malas, sólo interesa conocer la forma como tú
percibes, sientes y actúas en esas situaciones.
Contenido CF BF VF BV CV
1. De vez en cuando no puedo controlar el impulso de golpear
a otra persona
2. Cuando no estoy de acuerdo con mis amigos, discuto
abiertamente con ellos
3. Me enojo rápidamente, pero se me pasa enseguida
4. A veces soy bastante envidioso
5. Si se me provoca lo suficiente, puedo golpear a otra
persona
6. A menudo no estoy de acuerdo con la gente
7. Cuando estoy frustrado, muestro el enojo que tengo
8. En ocasiones siento que la vida me ha tratado injustamente
9. Si alguien me golpea, le respondo golpeándole también
10. Cuando la gente me molesta, discuto con ellos
11. Algunas veces me siento tan enojado como si estuviera a
punto de estallar
12. Parece que siempre son otros los que consiguen las
oportunidades
13. Suelo involucrarme en las peleas algo más de lo normal
59
14. Cuando la gente no está de acuerdo conmigo, no puedo
evitar discutir con ellos
15. Soy una persona apacible
16. Me pregunto por qué algunas veces me siento tan
resentido por algunas cosas
17. Si tengo que recurrir a la violencia para proteger mis
derechos, lo hago
18. Mis amigos dicen que discuto mucho
19. Algunos de mis amigos piensan que soy una persona
impulsiva
20. Sé que mis amigos me critican a mis espaldas
21. Hay gente que me provoca a tal punto que llegamos a
pegarnos
22. Algunas veces pierdo el control sin razón
23. Desconfío de desconocidos demasiado amigables
24. No encuentro ninguna buena razón para pegar a una
persona
25. Tengo dificultades para controlar mi genio
26. Algunas veces siento que la gente se está riendo de mi a
mis espaldas
27. He amenazado a gente que conozco
28. Cuando la gente se muestra especialmente amigable, me
pregunto que querrán
29. He llegado a estar tan furioso que rompía cosas
MUCHAS GRACIAS
60
Anexo N° 02: Escala de Resiliencia (ER) Wagnild y Young-Validada por Castilla et al. en
el año 2016.
ESCALA (ER)
Ni de acuerdo, ni en desacuerdo
Totalmente en desacuerdo
Totalmente de acuerdo
Instrucciones:
desacuerdo
Muy de acuerdo
En desacuerdo
A continuación se les presentará una serie de frases a las que
ttttttttttttttt
De acuerdo
debes responder con la máxima sinceridad posible. No existen
respuestas correctas ni incorrectas; estas tan solo nos
Muy en
permitirán conocer su opinión personal sobre sí mismo (a).
Solo debe marcar con un aspa la respuesta de cada frase.
61
16. Por lo general, encuentro algo de qué reírme.
MUCHAS GRACIAS
62
Anexo N° 03: Matriz de Consistencia
MATRIZ DE CONSISTENCIA
Título: Agresividad y resiliencia en adolescentes de una institución educativa secundaria nacional del distrito de Los Olivos 2018
Autora: María Violeta Chauca Martínez
63
Variable: RESILIENCIA Medición de la variable
resiliencia
64
TIPO Y DISEÑO DE INVESTIGACIÓN POBLACIÓN Y MUESTRA TÉCNICAS E INSTRUMENTOS MÉTODOS DE ANÁLISIS DE DATOS
Diseño Población Técnicas: Se utilizó la técnica directa El estudio incluyó la administración de dos
Para Hernández, Fernández y Baptista (2014, p. 152 y 154) el diseño no Ñaupas et al. (2014, p. 246) menciona que la mediante la aplicación de un cuestionario instrumentos: La escala de resiliencia (ER) y el
experimental es aquella que se lleva a cabo sin manipular intencionalmente las población es el conjunto de sujetos o instituciones y una escala. cuestionario de agresión (AQ), lo cual permitió
variables de estudio; por el contrario se observa los hechos tal como se muestra que son motivo de investigación. Por tal motivo la medir de forma indirecta los constructos
en su entorno habitual para luego ser analizado. Así mismo, menciona que el población está conformada por 1236 alumnos Variable: Agresividad psicológicos. Posteriormente, se realizó la base
diseño no experimental se clasifica en transversal y longitudinal, pero para el adolescentes de un centro educativo secundario Instrumento: de datos en el programa Microsoft Excel 2013
presente estudio solo se tomará la clasificación transversal ya que se recogerá nacional del distrito de Los Olivos de 11 a 17 años Cuestionario de agresión de Buss y Perry y el programa estadístico IBM SPSS Statistics
la información una sola vez en un momento específico para explicar las de edad de género masculino y femenino. (AQ) adaptada al Perú por Matalinares et 24, que permitió procesar y analizar la
variables e investigar la incidencia y su relación entre ambas. En tal sentido, la al. en el 2012; consta de 29 ítems que información recolectada.
presente investigación es de diseño no experimental-transversal puesto que no Muestra miden la agresión física, agresión verbal, En cuanto a la estadística descriptiva se
se manipuló ninguna de las variables de estudio y la recolección de datos se Ñaupas et al. (2014, p. 246) refiere que la muestra ira y hostilidad, con escala de respuesta emplearon la media aritmética (permite adquirir
desarrolló en un único momento. es el subconjunto o parte de la población, Likert que va desde 1 a 5. el promedio de la muestra), desviación
seleccionada por diversos métodos manteniendo la Autor: Arnold Buss y Mark Perry estándar (permite conocer el nivel de
Tipo representatividad de la población. En tal sentido, la Año: 1992 dispersión de la muestra), mediana (permite
El tipo de investigación es básica, ya que sirve de principio o base para las muestra está constituida por 293 escolares Ámbito de aplicación: establecer el valor central de un conjunto de
investigaciones aplicadas y tecnológicas; es decir, esta investigación servirá adolescentes de un centro educativo secundario Adolescentes y adultos. datos), frecuencia (permite saber que niveles
como fundamento para futuras investigaciones dentro del marco de la nacional del distrito de Los Olivos de primer a Tipo de aplicación: se muestran con más continuidad) y los
investigación (Ñaupas, Mejía, Novoa y Villagómez, 2014, p. 91). quinto grado de estudio, entre 11 a 17 años de edad Individual y colectivo. porcentajes (permite ver el porcentaje de
de género masculino y femenino aparición de los niveles en la muestra); todo
Nivel Variable: Resiliencia ello con la finalidad de cumplir los objetivos
Según Fidias, (2012, p. 25), las investigaciones de nivel descriptiva son aquellas Muestreo Instrumento: específicos de la investigación.
que constituyen las características de un evento, personas o conjunto de Ñaupas et al. (2014, p. 250 y 252), menciona que Escala de resiliencia de Wagnild y Young Para determinar la prueba de normalidad
personas con la finalidad de establecer una estructuración del fenómeno de el muestreo probabilístico es aquella donde todos (ER) adaptada al Perú por Novella en el se empleó el estadístico de Kolmogorov
estudio. Así mismo, señala que dentro del nivel descriptivo se encuentra el nivel los sujetos de la muestra tienen las mismas 2002 y validada por Castilla et al. en el Smirnov (permite conocer el tipo de distribución
correlacional el cual tiene como finalidad especificar el grado de correlación que probabilidades de ser elegidos y además permite año 2016; consta de 25 ítems que miden de la muestra).
evidencian las variables de estudio. Es por ello, que la presente investigación establecer el nivel de confianza y error del perseverancia, confianza en sí mismo, En la estadística inferencial solo se utilizó
es de nivel descriptivo-correlacional puesto que establecerá las características muestreo. Dentro del muestreo probabilístico se ecuanimidad, satisfacción personal y el estadístico de correlación Spearman para
en cuanto a los niveles de agresión y resiliencia, así como también la relación encuentra el muestreo por racimo en el cual un sentirse bien solo, con escala de hallar la relación entre ambas variables (no
que presentan ambas variables de estudio. determinado grupo es seleccionado aleatoriamente respuesta Lickert que va desde 1 a 7. paramétrico).
ya que todos los participantes del grupo presentan Autor: Gail Wagnild y Heather Young
características similares. De esta manera, se Año: 1993
empleó el muestreo probabilístico por racimo Ámbito de aplicación:
puesto que se eligió al azar los salones, previo a Adolescentes y adultos.
ello listamos todas las secciones de primero a Tipo de aplicación:
quinto en racimos y luego se eligió aleatoriamente Individual y colectivo.
los salones para ser parte de la investigación.
65
Anexo N° 04: Validez de contenido mediante criterio de jueces expertos
Validez de contenido-V de Aiken del Cuestionario de Agresión (AQ)
J1 J2 J3 J4 J5 J1 J2 J3 J4 J5 J1 J2 J3 J4 J5
1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
2 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
3 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
4 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
5 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
6 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
7 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
8 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
9 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
10 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
11 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
12 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
13 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
14 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
15 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
16 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
17 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
18 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
19 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
20 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
21 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
22 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
23 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
24 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
25 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
26 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
27 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
28 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
29 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
Fuente: elaboración propia
66
Anexo N° 05: Validez de contenido mediante criterio de jueces expertos
Validez de contenido-V de Aiken de la Escala de Resiliencia (ER)
J1 J2 J3 J4 J5 J1 J2 J3 J4 J5 J1 J2 J3 J4 J5
1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
2 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
3 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
4 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
5 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
6 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
7 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
8 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
9 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
10 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
11 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
12 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
13 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
14 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
15 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
16 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
17 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
18 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
19 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
20 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
21 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
22 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
23 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
24 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
25 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1 1 1 1 1 5 1 1.00
Fuente: elaboración propia
67
Anexo N° 06: Rango de puntuación del cuestionario de agresión
Percentiles generales
N Válido 293
Perdidos 0
Media 76,35
Mediana 75,00
Desviación estándar 17,984
Varianza 323,408
Percentiles 5 47,00
10 54,40
15 58,10
20 61,00
25 64,00
30 66,00
35 67,00
40 70,00
45 72,00
50 75,00
55 78,00
60 80,00
65 82,00
70 85,00
75 88,00
80 92,00
85 96,00
90 101,00
95 108,60
99 122,00
68
Rango de puntuación de la dimensión agresión física
69
Rango de puntuación de la dimensión agresión verbal
70
Rango de puntuación de la dimensión ira
71
Rango de puntuación de la dimensión hostilidad
72
Anexo N° 07: Rango de puntuación de la escala de resiliencia
Percentiles generales
N Válido 293
Perdidos 0
Media 123,85
Mediana 124,00
Desviación estándar 17,988
Varianza 323,560
Percentiles 5 93,70
10 103,00
15 108,00
20 111,00
25 114,00
30 116,00
35 119,00
40 121,00
45 122,00
50 124,00
55 126,00
60 128,40
65 130,10
70 133,00
75 135,00
80 138,00
85 141,00
90 146,00
95 151,60
99 163,06
73
Rango de puntuación de la dimensión ecuanimidad
Percentiles dimensión ecuanimidad
N Válido 293
Perdidos 0
Media 17,73
Mediana 18,00
Desviación estándar 3,721
Varianza 13,848
Percentiles 5 12,00
10 13,00
15 14,00
20 15,00
25 15,00
30 16,00
35 16,00
40 17,00
45 17,00
50 18,00
55 18,00
60 19,00
65 19,00
70 19,00
75 20,00
80 21,00
85 22,00
90 23,00
95 24,00
99 25,00
74
Rango de puntuación de la dimensión perseverancia
75
Rango de puntuación de la dimensión confianza en sí mismo
76
Rango de puntuación de la dimensión satisfacción personal
77
Rango de puntuación de la dimensión sentirse bien solo
78
Anexo N° 08: Validación por Criterio de Jueces Expertos.
79
80
81
82
83
Anexo N° 09: Carta de Presentación a la Institución Educativa Secundaria Nacional-PIN.
84
Anexo N° 10: Carta de autorización de la I.E. PNP. Precursores de la Independencia
Nacional.
85
Anexo N° 11: Fuente de adquisición de la escala de resiliencia.
Resumen
Abstract
This article describes a psychometric analysis of the Scale Resilience by Wagnild and Young
(1993). The test was administered to a sample of 332, men (34,3%) and women (65,7%) with ages
between 17 and 64 years (M= 23,87; D.E= 8.105). The item-test correlation analysis found highly
signifcant associations (p<.001) for each retained items, pointing that they evaluate indicators of
the same construct. The factorial analysis reveals that the SR represents a unidimensional
structure which explains 41.85% of the total variance of the instrument. Furthermore, about the
reliability, the internal consistent coeffcient obtained is considered as high (α= .898). Bias
assessment by comparing alpha coeffcients suggests the absence of this bias. It’s concluded that
the SR has suitable psychometric properties to continue validation studies.
1 Contacto: acastillacabello@[Link]
86
Anexo N° 12: Fuente de adquisición del cuestionario de agresión.
María Matalinares C.1, Juan yaringaño L., Joel Uceda E., Erika Fernández A., Yazmín Huari T., Alonso Campos
G., Nayda Villavicencio C.
RESUMEN
ABSTRACT
The basic objective of this research was to conduct psychometric adaptation of the Spanish
version of the Aggression Questionnaire (Buss and Perry, 1992; Andreu, Peña and Grana,
2002). It was worked with 3,632 from 10 to 16 years, of both sexes, of 1 º to 5 º degree of
secondary education, fromdifferent educational institutions of the coast, highlands and
jungle of Peru. This study analyzes the structure of the questionnaire through exploratory
factor analysis evidencing the model proposed by Buss and determines acceptable internal
consistency. The results obtained show an acceptable fit to the four-factor model, adequate
internal consistency, scales percentile and interpretative rules.
Keywords: aggression questionnaire, adaptation, reliability, validity.
1
Docente Principal de la Facultad de Psicología de la UNMSM. E-mail: maria_luisa93@[Link]
87
Anexo N° 13: Formulario de autorización para la publicación electrónica de la tesis.
88
Anexo N° 14: Autorización de publicación de la tesis en el repositorio institucional UCV.
89
Anexo N° 15: Acta de aprobación de originalidad de la tesis.
90
Anexo N° 16: Autorización de la versión final del trabajo de investigación.
91
Anexo N° 17: Print de pantalla del turnitin.
92