0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas196 páginas

Frente Al Espejo (Libro Luisa Reque)

Este documento presenta un resumen del libro autobiográfico "Frente al Espejo" de la autora Luisa Josefina Reque. En el prólogo, la autora describe cómo siempre quiso contar su historia y cómo finalmente decidió escribir este libro para compartir sus vivencias con su familia. En el preámbulo, otra autora elogia a Luisa como una persona maravillosa que siempre ha brindado amor y apoyo incondicional. Finalmente, en la introducción, Luisa explica cómo un comentario de su sobrina la inspiró a escribir este

Cargado por

Marielig Barroso
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas196 páginas

Frente Al Espejo (Libro Luisa Reque)

Este documento presenta un resumen del libro autobiográfico "Frente al Espejo" de la autora Luisa Josefina Reque. En el prólogo, la autora describe cómo siempre quiso contar su historia y cómo finalmente decidió escribir este libro para compartir sus vivencias con su familia. En el preámbulo, otra autora elogia a Luisa como una persona maravillosa que siempre ha brindado amor y apoyo incondicional. Finalmente, en la introducción, Luisa explica cómo un comentario de su sobrina la inspiró a escribir este

Cargado por

Marielig Barroso
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

FRENTE AL ESPEJO

Ensayo Autobiográfico

Autora:
Luisa Josefina Reque
2
3

Prólogo

Qué decir de esta historia. Comenzó hace algún tiempo como un proyecto o más
bien como un sueño, de una mujer que un día al mirarse al espejo detalladamente descubrió
un gran tesoro que aguardaba ser descubierto. En ese momento no dudó en abrirlo y
empezar un viaje excepcional por su vida, el cual comienza quizás con relatos de manera
inconscientes, sin embargo durante su desarrollo se convierte en un desnudo integral de
una especie de leyenda, no solo en nuestra familia sino también en sus tiempo dentro de la
comunidad Portuguesa en Venezuela con la cual compartió gran parte de su vida. Ella es
nuestra amada Luisa Josefina Reque la gran Fina Luyer o nuestra Tía Luisa, quien siempre
había querido contar abiertamente su historia pero quizás por falta de tiempo y
motivación jamás lo había hecho; hasta ahora, cuando de manera sutil relata las vivencias
que marcaron sus pasos a quien el tiempo le ha dado la sabiduría para ver no sólo su vida
sino los momentos históricos de nuestro país, de nuestra farándula, de nuestros cambios
como sociedad de una manera extraordinaria, permitiéndole hacer reflexiones que llaman
a la conciencia del lector con la finalidad de trascender en los corazones de su amada familia
y amigos.

Emelin Andreina Pérez Reque

Agosto 2020
4

Preámbulo
Luisa es sin ninguna duda, la persona más maravillosa que tiene nuestras vidas. Ella
siempre nos dio y nos da lo más importante que tiene: AMOR en todas sus formas. Y no solo
eso, además no se ha separado de nosotros en ningún momento, nos ha escuchado, nos ha
aconsejado y nos ha apoyado a lo largo de nuestro andar.

Ella siempre nos brindó dulzura, sus brazos nos protegió. Su sonrisa, su esencia,
marcó la diferencia al entregarnos amor. La paciencia fue y es su aliada en su esforzada
labor. ¡Tantas noches de desvelo! tantas lágrimas y pañuelo ¡para darnos lo mejor! cuando
algo nos hacía falta. Tantas horas dedicadas con risas dibujadas para ayudarnos a soñar.
Entre besos, abrazos fue creando los lazos porque ella era y es ejemplar.

Mujer luchadora, independiente, trabajadora y presta a ayudar a quien la


necesitara; mejor hija, mejor madre, incondicional hermana, madre-tía y la gran abuela.
Luisa nos apoyó cuando todo el mundo dejaba de hacerlo. Nos perdonaba cuando a veces
no lo merecíamos. Nos honraba sin importar en qué pruebas estuviéramos. Siempre su
amor resistió sin importar el tiempo de prueba.

En fin esta familia siempre le agradecerá a la vida por tenerla. Sabemos que
podemos contar y compartir con ella nuestras alegrías, lágrimas y triunfos, es nuestro
orgullo.

Simplemente LUISA es: AMOR, SACRIFICIO, PACIENCIA y SABIDURIA… por siempre…

Carmen O. Reques Oliveros

Agosto 2020
5

En tu luz aprendo cómo amar. En tu belleza cómo hacer poemas. Bailas dentro de mi
pecho, donde nadie te ve, pero a veces, yo lo hago y esa luz se convierte en este arte.
Rumi.

Llevo algunos días pensando con ansiedad cómo comenzar algún texto que hable
sobre la ¨La Tía Luisa¨ (como la llamamos amorosamente nosotros, su familia), o sobre
¨Doña Fina¨ (como la llamaban aquellos que la respetaban y admiraban en sus mejores
tiempos de mujer emprendedora y profesional), o sobre ¨Fina Luyer¨ (el seudónimo
artístico que acompañó y revistió la melodiosa voz de locutora que alegró tantos corazones
venezolanos y portugueses a través de sus emotivas producciones radiales). O
sencillamente sobre esa mujer que es como una conserva de coco, algo dura al moder pero
sabrosa, suave y dulce cuando llegas a su interior.
Qué debo decir, qué palabras son dignas para dar antesala a esta maravillosa obra
literaria que proviene de los más recónditos pasadizos de su corazón; un corazón que sin
duda desnudó FRENTE AL ESPEJO, dándonos a todos los lectores la posibilidad de recorrer
entre anécdota y anécdota esa desnudez, que hoy en un acto de amor y valentía nos regala.
Entonces en ese meditar recordé este poema de Rumi y sentí que en este momento,
después de haber ledido este libro donde he conocido a una ¨Luisa¨ desde otra perspectiva,
pensé que tal vez estas serían las palabras perfectas para interpretar todo el amor y respeto
que todos estos años en silencio, he sentido por ella, pero que hoy más que nunca se
traducen en admiración.
A través de cada gota de este mar de palabras que viajaron en el tiempo para
sumergirnos en esta aleccionadora historia, puedo decir que he visto a Luisa bailar y brillar
con la luz del sol en plena oscuridad. La he visto al pasar cada página ser resiliente en todo
obstáculo de su vida, cual metal que huye del más feróz imán llamado vida y salir victoriosa
una y mil veces de cada situación, resguardada quizás por esa inocencia y dulzura de niña
que jamás perdió.
FRENTE AL ESPEJO es un ensayo biográfico que jamás perderá vigencia porque
siempre existirá alguna mujer triste o sola que necesite que se le recuerde ¨que siempre se
puede salir adelante, que en nuestra debilidad radica nuestra fortaleza, que no hay éxito
sin fracasos y que a la vida pase lo que pase siempre se le enfrenta con el más dulce amor,
la mayor determinación y un alma llena de Fe, en Dios, en ti y en la humanidad¨.
Te invito lector a que prepares tu espejo y te adentres con gratitud en esta hermosa
historia.

Marielig Jehzeel Barroso Reques.

Caracas- Venezuela/ 18 de febrero de 2021.


6

Dedicatoria
Quisiera dedicar “FRENTE AL ESPEJO,” de forma especial a los lectores que sin duda
serán mis familiares más cercanos, mi hija, mis sobrinos y por último mis nietos, porque
fueron ustedes los que me impulsaron a escribir este libro, haciendo realidad de alguna
manera uno de mis mayores deseos, plasmar de forma autentica y sencilla mis vivencias y
memorias.

Reconozco en cada uno de ustedes su capacidad intelectual, igualmente sus


conocimientos literarios, de los cuales me siento muy orgullosa, por esa razón les pido que
no se detengan en su lectura a observar detalles y fallas gramaticales en su redacción, por
ejemplo: deficiencias de forma en su expresión literaria, exceso o limitación de conceptos,
entonaciones y puntuaciones en lugares innecesarios y hasta algún error ortográfico y
quizás involuntariamente muchas incoherencias en su producción.

Tengan en cuenta que “FRENTE AL ESPEJO”, es un ensayo literario de esta escritora


empírica en el ocaso de su vida y que fue inspirado con la única idea de que conozcan
además de la parte física y personal que por años han compartido unos más, y otros menos,
también sean partícipes de mis sentimientos internos, mis debilidades, mis intimidades, mis
decadencias y adversidades y finalmente el éxito de mis esfuerzos y trabajo para alcanzar
mis sueños.

Con “FRENTE AL ESPEJO”…reciban mi agradecimiento, mi cariño y bendiciones

Luisa.

Agosto de 2020
7

Introducción

Todo tiene su tiempo y su espacio, por eso es que a veces un pequeño detalle, un
comentario o una insignificante insinuación hacen con el tiempo pensar en exteriorizar recuerdos y
quizás deseos reprimidos de algo que alguna vez pensamos hacer pero que nunca concluimos.

Siempre me ha gustado escribir más que hablar de mis ideas y sentimientos. Una vez en una
reunión familiar escribí un pequeño texto referente al momento que causó algunas emociones entre
los presentes, por lo que una de mis sobrinas en forma graciosa comentó: ¡tía Luisa algún día
deberías escribir un libro! Así fue, como al pasar de los años meditando sobre muchas cosas que me
ha tocado vivir vino a mi mente aquella fugaz insinuación, de pronto en este año 2018 tomé un
lápiz y un cuaderno y empecé a escribir tantas cosas que sentía haber vivido como por ejemplo, los
distintos cambios políticos, sociales y estructurales desde mediados del siglo XX y parte del XXI.
Venezuela gracias a sus recursos naturales a las bellezas tropicales que ofrece su territorio y al
desarrollo científico y tecnológico actual, sobre todo al auge que tienen los grandes medios de
comunicación, a la nobleza , inteligencia y la grandeza intelectual de su gente . Viendo mi rostro
reflejado en el espejo me di cuenta que he sido parte de la transformación que han tenido varias
generaciones durante mi existencia, empezando por la evolución de mi familia original, este ha sido
el motivo que me ha llevado a escribir este libro FRENTE AL ESPEJO, porque es allí donde traje a mi
memoria recuerdos y vivencias del pasado, así como de hechos increíbles que vivo en la actualidad.
FRENTE AL ESPEJO lo dejo como un mensaje para los más jóvenes de la familia, “no permitan que
las adversidades los venza, luchen siempre con fe, fuerza y optimismo hasta ver realizado su sueños
metas y proyectos “. A medida que pasan los años lógicamente tropezamos con diversas
circunstancias que a veces nos obligan a compartir distintos aspectos del acontecer diario, dándonos
la oportunidad de conocer mediante el trabajo, convivencia o circunstancias que nos rodean a
personas que de una manera u otra se vuelven parte de nuestra historia-

Luisa Josefina Reque


Agosto 2020
8

Frente al Espejo

Sentada frente al espejo de mi peinadora quedé observándome por un largo tiempo


y sorprendida me di cuenta que en todos los largos años de vida nunca me había visto
realmente en él, o por lo menos en profundidad.

Veía si, todo aquello que quería y me interesaba ver: el granito de grasa en la cara,
si las cejas estaban bien delineadas, si el creyón de labios estaba bien marcado y combinaba
perfectamente con el vestuario, si las sombras de los ojos eran apropiadas para la ocasión
ó los zarcillos combinaban con el atuendo del cuello, si la nariz estaba bien empolvada para
que no se viera brillante y más tosca de lo que la tengo, es decir trataba de esconder a lo
máximo los defectos de mi rostro. Imagínense ustedes que a veces hacia mímicas frente al
espejo, me sonreía para ver si mis dientes estaban pulcros y bien cepillados, ponía cara de
brava, gesticulaba mohínes de llanto, cara de tristeza y de alegría, imaginándome lo que
pensaba que otros podían ver y criticar eso era lo único que me preocupaba, pero jamás
pensé que más allá de esas trivialidades el espejo podía decirme otras cosas más
importantes en el vaivén de la vida.

Por ejemplo, mi comportamiento, mis ambiciones, mis sentimientos, mis proyectos


presentes y futuros, la capacidad que podría tener mi intelecto para ofrecer mediocridad,
grandiosidad espiritual ó intelectual, qué capacidad de entendimiento y tolerancia
almacenaría mi alma a través del tiempo vivido y por vivir en el mio propio y de la
humanidad, con la cual había compartido, compartía y seguramente compartiría. Me puse
a pensar todo lo qué, dónde y cuánto había vivido aquel rostro reflejado en el espejo, me
acerqué más a él y empecé a escudriñar poco a poco mis facciones personales.
9

Primero vi mi cabello corto, muy corto y blanco, con algunos vestigios todavía de
grises. Aquel cabello recordaba haberlo visto de hebras muy finas y escazas amarillo como
barbas de maíz, quizás quemadas por el sol y por la intemperie del clima del campo
inclemente donde crecí, esto era más o menos entre los 4 y 6 años, donde sólo la naturaleza
con su lluvia lo limpiaba de la melaza de los mangos y demás frutas que abundaban en
aquel lugar, esto fue hasta los 7 años, cuando mi madre que entonces trabajaba en la ciudad
de Caracas, me trajo a su lado para que asistiera a la escuela como era lo legal; déjenme
decirles que desde mi nacimiento hasta esa edad estuve al cuidado de mis abuelos. Al llegar
a la ciudad me cortaron el cabello por primera vez, en forma de india permaneciendo así
por largos años hasta la adolescencia cambiando su color de amarillo a castaño claro. Luego
fue creciendo nuevamente pero ya era yo que me encargaba de mantenerlo liso como el de
los indígenas fuerte y hermoso. A través del tiempo mi cabello sufrió distintas
modificaciones de acuerdo a la moda corto, mediano, picado y hasta con rulos, eso sí
mantuvo su color de origen castaño más bien achocolatado admirado y envidiado por
muchas hasta que llegaron las famosas canas, las hebras blancas producto de los maltratos
y del tiempo, entonces empecé a cambiar de color negro, marrón, rubio y hasta rojo
conforme a la moda y al estado de ánimo, llegó un momento que no sabía cuál era su
verdadero color, hasta que me atrapó la enfermedad y decadencia de mi madre y así dejé
de pintarlo por varios años y después de su muerte me di cuenta que ya mi cabello estaba
parcialmente blanco con algunas hebras grises y así lo dejé hasta hoy, corto y cada vez más
blanco y así se quedará hasta el final, ya no sufrirá más modificaciones ni cambio alguno.

Continúe frente al espejo y me detuve a mirar mis ojos, vi dos cuencas vacías,
párpados caídos y arrugados, unas cejas salpicadas de pelos blancos y naturalmente ya no
depiladas. Mis ojos, valga la comparación parecían los faros de un carro con defectos
eléctricos uno prendido y otro apagado. Así están mis ojos uno con luz aunque reparado
porque tiene un lente intraocular debido a una operación de catarata y el otro opaco,
obscuro totalmente sin ningún tipo de visión destruido por una enfermedad conocida como
glaucoma que me sorprendió de forma inmediata, silenciosa y terriblemente dolorosa a
pesar de la atención médica y tratamientos e inclusive hasta rayos laser no fue posible
10

reparar el daño ocasionado. Sin embargo en aquel momento los especialistas me


recomendaron operar para detener la enfermedad y empecé a ahorrar para salvar de
alguna manera la poca visión que tenía, pero el destino me dijo lo contrario, la Cruz Roja se
llevo todo el dinero ahorrado a causa de una enfermedad peligrosa que atacó a mi madre y
solo me tocó sufrir por casi tres años los espantosos dolores que me producía el glaucoma,
lo cual me obligaba a visitar al oftalmólogo por lo menos 2 veces por semana para que me
inyectaran fuertes calmantes en la vena para poder sobrevivir, hasta que una de las tantas
veces que recurrí gritando de dolor al hospital una santa enfermera me recomendó una
especialista de esta enfermedad en el Hospitalito de Fuerte Tiuna, de verdad fue una
bendición pues la Dra. Betzabeth Rojas me trató, luego me inyectó una solución traída de
Francia con alcohol absoluto cauterizándome el nervio óptico sin necesidad de extraer el
ojo y así desapareció el dolor, aunque siempre tengo que mantenerlo bajo control con gotas
especiales; por tener un ojo único y la edad, debo usar lentes por el resto de mis días para
evitar males mayores.

Ahora Bién, a veces dice la gente que para lo que hay que ver con un solo ojo se ve
y paso a creer que eso es verdad, al principio fue traumático porque sueles ver lo cerca lejos
y lo lejos cerca, donde hay uno ves dos y donde ves dos hay uno, lo que es grande lo ves
pequeño y lo que es pequeño lo ves grande, una luz la ves esparcida en mil rayos, pierdes
el reflejo de lo que viene del lado oscuro, lo que puede ocasionar que te atropellen sin tu
poder evitarlo, porque tu ángulo visual solo abarca la mitad, pero a medida que pasa el
tiempo el ser Humano se acostumbra a todo asimilando las bondades que la naturaleza le
ofrece y desarrolla a lo máximo la capacidad de lo que tiene sano. Hoy son pocas las veces
que me doy cuenta de que me falta un ojo, leo, escribo, dibujo y hago todos mis quehaceres
desde hace varios años sin dificultad alguna en cuanto a la vista se refiere, es más, diría que
veo más que antes porque pongo más atención en lo que me rodea, agudizo la mirada hacia
el objeto o sujeto que tengo al frente, a veces por temor a equivocarme de ver lo que no es
o porque lo que veo, merece mayor interés de lo que creo o de lo que pienso que los demás
se imaginan, realmente es sorprendente, a veces hasta me rio de lo mucho que sufrí cuando
perdí mi ojo derecho, sentía que nunca podía ser la misma de antes, pero no, ¡Dios es
11

grande y poderoso y le concede a cada uno de sus hijos la capacidad, la fortaleza, el


entendimiento, la resignación y la valentía necesaria en los momentos difíciles para
emprender nuevos retos y seguir adelante con fe, optimismo y así poder alcanzar metas
nunca antes soñadas.

Una de ellas, por ejemplo, ver a mi Hija… Mi única Hija formada profesionalmente
en una carrera universitaria. Pero no es solo eso, si no que a través de largos años de trabajo
en una institución educativa, ha podido trascender transmitiendo importantes y grandes
conocimientos metodológicos y tecnológicos a jóvenes y adultos que han transitado y
transitan cada vez más en nuestro país y el mundo.

Ver trabajar, ayudar y compartir es lo que toda madre desea para sus hijos su
bienestar profesional y personal. Vi y asistí a su boda, quizás en el pasar del tiempo no fue
la más deseada, pero sin embargo me proporcionó tener la dicha de ver nacer mis primeros
y únicos nietos, dos preciosos morochos hembra y varón, sanos hermosos e inteligentes.

Desde hace 9 años los acompaño y me acompañan en mi soledad, los ayudo y me


ayudan a vivir el día a día, les enseño y me enseñan a tener esperanza, fortaleza, vitalidad,
voluntad y fe en el otro día. Me dan mucho amor y alegría, con ellos regreso al pasado, vivo
el presente y me imagino el futuro. El futuro de ellos naturalmente, que será grandioso para
la nación y para la humanidad estoy segura de eso. Serán hombre y mujer reconocidos en
el país y el mundo como personas sanas de cuerpo y de alma, inteligentes e intelectuales,
con un elevado espíritu de amor y de solidaridad para todo aquel que lo necesite sin
importar raza, color ni condiciones sociales y que con su comportamiento enaltecerán en
todo momento el esfuerzo, el amor y el sacrificio que su madre les ofrecerá durante su
crianza y desarrollo; lógicamente por mi edad no tendré oportunidad de verlos, pero me
llevaré la satisfacción de haber compartido con ellos una pequeña etapa de mi vida, que
jamás pensé podía alcanzar. Doy gracias a Jesús nuestro señor por haberme concedido ese
milagro. En mis oraciones le pido por la salud, por la vida, por la fortaleza y bienestar de mi
hija para que siempre los acompañe y cumpla hasta el final de sus días la misión de madre
que la naturaleza le encomendó.
12

¿Saben una cosa? Yo nunca dibujé muy bien, ya no recordaba la matemática y así
muchas cosas de la primaria, claro a mis años con tantas dolencias y problemas todo eso
parece que se olvida, sin embargo, mis nietos han hecho que lo recuerde y los ayude en sus
tareas diarias y suelen obtener buenas notas en el colegio y me digo para mis adentros ¡Qué
bueno estoy recuperando mis conocimientos académicos iniciales! Lo hice cuando mi hija
estaba en los mismos niveles, luego en bachillerato y en otras ocasiones, quién me iba a
decir después de tantos años que estaría ayudando a mis nietos que podrían ser viéndolo
desde el punto de vista cronológico mis bisnietos en lugar de nietos. Con ellos he paseado,
he conocido lugares que antes no había ido ni de niña, tampoco cuando mi hija era pequeña,
ahora he visitado parques, playas, hoteles, campos deportivos, teatros, circos y otras
muchas diversiones. Los he visto actuar en competencias deportivas, como Karate, Tenis de
Mesa, exposiciones, presentaciones culturales, bailes y hermosas danzas igualmente he
compartido fiestas infantiles las cuales he disfrutado al máximo. ¿Digan ustedes si esto no
es una bendición de Dios? Claro que lo es, porque eso eleva el ego y alimenta el espíritu
llenándola a una de alegría y juventud.

¿Y qué tal cuando llega la navidad? Empiezan a trabajar y participar en el cuidado y


la decoración de la casa, el montaje del nacimiento y el arbolito, la ansiedad con que
cuentan en el almanaque los días por transcurrir para la llegada de Santa ó el Niño Jesús. La
escritura de las cartas pidiendo los regalos preferidos durante todo el año. Qué lindo cuando
los veo con su estreno de ropa y zapatos nuevos correteando por toda la casa cantando
música navideña, disfrutando de las comelonas, dulces, pasteles y frutas propias de la
época, deslumbrados por los colores de las guirnaldas y luces que alumbran la casa y
compra de los regalos de los cuales ellos también son partícipes, muy alegres de las visitas
familiares donde son muy consentidos, pues todavía son el centro de atracción porque no
han llegado hasta hoy nuevos niños en la familia.

En el colegio son muy apreciados por sus maestros por ser muy buenos estudiantes,
colaboradores, excelentes compañeros y amigos del bien y prestos siempre a compartir y a
participar en lo que sea necesario. Por eso es que digo que serán siempre hombre y mujer
de bien para lo grande y hermoso.
13

Bajé la mirada y vi mi naríz grande, tosca, con manchas y arrugas, recuerdo haberla
visto antes sin muchos detalles, sabía que no era fina mucho menos bonita, pero nunca le
presté atención a eso, porque de haberlo hecho quizás me hubiera sometido a una
intervención quirúrgica y mi cara contaría con una bella naríz. Pero eso no me preocupó
nunca, lo cierto es que con ella he percibido los mejores y peores olores.

Desde finísimos y costosísimos perfumes naturales y artificiales, hasta los más


nauseabundos y fétidos excrementos propios y ajenos y no solo eso sino que mi nariz ha
olfateado y olfatea la calidad y las intenciones de las personas que me han rodeado y me
rodean , esto ha sido bueno… muy bueno porque las pocas, poquísimas personas amigas
que he tenido y tengo diría yo han sido sinceras, verdaderas e incondicionales, en cambio
otras salieron como las olfateé, falsas, traidoras, vividoras, conflictivas y calculadoras. A
veces a pesar de tener esta presunción negativa los aceptamos pensando que podemos
estar equivocados o que en algún momento pueden cambiar; cosa que aunque lo intenten
nunca sucederá, suelen comportarse siempre igual porque son así por naturaleza.

Luego presté atención a mis orejas y nunca me había fijado que eran tan grandes
y delgadas realmente poco estéticas, claro ahora recuerdo las de mi abuela materna y de
algunas de mis tías y entonces yo decía para sí: ¡que orejas tan feas tienen!... Pero nunca
me imaginé las mías así, por supuesto ahora de anciana son más feas todavía…flácidas y
arrugadas ; pero lo importante no es la oreja, son los oídos, con ellos he escuchado cosas
buenas y malas, música maravillosa, conciertos espectaculares, operas, orquestas y corales
increíbles, el trinar de las aves, el rugir de los animales salvajes , el estruendo de los truenos
cuando chocan las nubes en tiempos de tormentas, así como también el piropo picaresco
de los hombres en la calle del … “Te quiero”... en la boca del caballero enamorado que
susurra en el oído y que nos lleva al cielo a ver la nubes y las estrellas, el ensordecedor
ruido de los motores, las sirenas de los bomberos, ambulancias y fábricas que circundan la
ciudad, la bulla de la gente por donde camino y así un sin fin de ruidos que a diario
escuchamos, hasta el zumbido de las moscas y los zancudos e infinidades de insectos que
conviven con nosotros; la voz de nuestro cantante favorito, la gritería de los hijos, nietos y
demás niños del vecindario. Lo que preocupa no es si las orejas son pequeñas, grandes
14

bonitas, o feas lo importante es que dentro de esas orejas están nuestros oídos y que ellos
sepan cómo, a quién, cuándo, dónde y que es lo quieran y deban oír, por ejemplo es muy
importante oír los consejos de los padres, con prioridad los de la madre, porque ella más
que nadie sabe lo que nos debe decir para la formación moral y espiritual de nuestra
personalidad, los de los maestros y profesores que alimentan y moldean la capacidad
intelectual de nuestro accionar de todos los tiempos, el de las personas mayores que nos
ayudan a transitar con buen pie los caminos que nos depara el futuro. Debemos estar
siempre pendientes de lo que oímos ayer, de lo que se oye hoy y de lo que oiremos mañana
para formar una verdadera y clara idea de lo que pensamos y queremos hacer en el
transcurso de nuestra existencia. Permitan a sus oídos escuchar todo, analizar y después
sacar sus propias conclusiones para el enriquecimiento de su aprendizaje intelectual
fortaleciendo sus conocimientos que serán también escuchados.

Sigo frente al espejo y veo mi boca, unos labios resecos y agrietados que forman una
ranura, hago una mueca y en su interior veo unos dientes grandes color mate, demasiado
perfectos para la edad. Claro se trata de una prótesis de acrílico que vino a sustituir los
dientes originales que fueron desapareciendo paulatinamente debido a la descalcificación
de los huesos por el pasar de los años, son cosas que suceden poco a poco casi sin darnos
cuenta pero difícil de detener, veo hacia atrás y creo recordar levemente aquella boca ,
relativamente grande formada por unos bien dibujados labios, carnosos, húmedos y
sonrosados, sensuales y provocativos y más hermosos aún cuando eran delineados con los
pinceles y creyones de labios de colores llamativos de acuerdo a la indumentaria y a la
ocasión. Esto que digo ahora me lo imagino cuando veo las fotos porque nunca me detuve
a detallar los defectos y bonanzas que ofrecía aquella boca y sus labios, lo que si les puedo
decir es que en el interior de aquella boca existían dos cuerdas vocales, una grave y otra
aguda, que con la vibración del micrófono expulsaba un agradable sonido al oído del que
la escuchaba, que modulada y bien educada formaba una graciosa y bien timbrada voz lo
que sería al final y durante muchos años, fuente esencial para el bienestar económico
personal, de mi familia y de otras personas .
15

Pude llevar a través de la comunicación conocimientos de las maravillas del mundo.


Fui productora y locutora radial por mucho tiempo, lo que me permitió hacer de mi voz un
instrumento de comunicación nacional e internacional. Digo internacional, porque la mayor
parte de mi producción fue dirigida a una comunidad extranjera “La comunidad Portuguesa
en Venezuela”; lo que me dio la oportunidad de entrar en muchos hogares luso venezolanos
y muchos de estos programas culturales, religiosos y sociales fueron producidos y enviados
a distintas regiones de Portugal en especial a la isla de Madeira.

Gracias a estas producciones pude integrarme en el mundo del periodismo sin ser
titular, solo por afición, logrando importantes entrevistas con renombrados personajes de
la política como el Dr. Rafael Caldera, el Presidente Carlos Andrés Pérez, el Maestro Profesor
Luís Beltrán Prieto Figueroa, Embajadores, Cónsules y Encargados de negocio de Portugal
en Venezuela, así como famosos artistas y compositores venezolanos como Simón Díaz,
Magdalena Sánchez, Estelita del Llano, El Catire Carpio, Nancy Ramos, Lila Morillo, José Luis
Rodríguez, Mirtha Pérez y Reina Lucero entre otros, igualmente artistas de Portugal y Brasil
entre otros Roberto Carlos, Nelson Ned, Magdalena Iglesias, Maximiliano de Sousa canta
autor y humorista madeirense, Roberto Leal y otros .

Obtuve entrevistas con el clero, por ejemplo al párroco de Santa Rosalía Monseñor
Pedro José Porras en sus 50 años de sacerdocio, Antonio José de Freitas, Presbítero
Portugués , enviado de Portugal para la inauguración de la iglesia Misión Católica Nuestra
Señora de Fátima; Monseñor Hernández, Monseñor Carrillo, párrocos de Santa Teresa, en
algunas ceremonias del Nazareno de San Pablo en la Semana Santa, El Padre Rosado, en las
fiestas de San Juan en Guatire y así innumerables eventos religiosos ofrecidos en el país por
la comunidad portuguesa a su excelsa madre Nuestra Señora de Fátima.

Logré entrevistar importantes jugadores de futbol tanto de equipos de Portugal


como de Madeira en sus competencias amigables que hicieron en nuestro país a equipos
de Venezuela como el Caracas Futbol Club, El Marítimo de Madeira, el Sporting de Lisboa y
el Deportivo Portugués de Caracas, también realicé varios reportajes a relevantes eventos
comerciales y sociales durante las inauguraciones de varios Supermercados de la cadena
16

Central Madeirense, Supermercados Victoria, Frigoríficos Oporto, Auto Mercados Plazas y


Banco Plaza, Seguros Caroní, etc. Y algo que para mí fue inolvidable haber asistido
disfrutado y reportado por primera vez la celebración espléndida de unas “Bodas de Oro”
que fue filmada por la Bolívar Films.

La verdad que nunca imaginé estar presente en una ceremonia tan bella y
espectacular. Una fiesta tan majestuosa, donde estuvo reunida la crema innata de la
sociedad Portuguesa y Venezolana, claro los anfitriones eran los propietarios de los
Supermercados Oporto y también socios de los Supermercados Tías, Sorocaima y otros
frigoríficos que proliferaban en toda la ciudad. Igualmente presencié infinidades de
ceremonias y reuniones sociales como Bodas de Plata, Matrimonios, Graduaciones, Quince
Años, presentaciones artísticas y culturales, teniendo la oportunidad de compartir y animar
presentaciones de grupos de danzas, teatro y canto, tanto de Portugal como de Venezuela.

Recuerdo cuando entrevisté para mi Programa luso venezolano a la inolvidable


Yolanda Moreno, la más grande Bailarina del Folklore venezolano, estos son
acontecimientos que lo llenan a una de orgullo y de nostalgia porque de alguna manera
formaron parte de mi acontecer diario durante aproximadamente 30 años de mi vida, más
adelante les diré como fue que llegué a ese mundo de la farándula y de la comunicación.

Sigo frente al espejo, y veo mi cuello que parece un acordeón lleno de arrugas y
manchas, las arterias brotadas como cuerdas de guitarra y verrugas como los nudillos de las
clavijas de instrumentos musicales y recuerdo que alguna vez mirando algunas fotos era no
muy elegante pues era corto, pero sí de piel muy tersa, relleno, donde no se notaba ningún
tipo de desfiguraciones, al contrario mostraba una piel suave donde lucía muy bien
cualquier adorno que de él colgara y realmente era lo que más me gustaba lucir en mi
cuello, collares, bufandas y todo aquello que lo adornara para llamar así la atención de
quien lo mirara. ¡Qué triste!... la forma como está ahora, gracias al mal trato de los años
que por él han pasado.

Este cuello estaba rodeado de dos redondeados hombros morenos donde las blusas
con elásticas no faltaban para mostrar al desnudo todo el esplendor de su belleza tropical.
17

El resto del cuerpo si lo había visto y detallado, sobre todo cuando estrenaba una
blusa, una falda, un vestido, un pantalón nuevo, porque en mi casa tenía un espejo cuerpo
entero, que reflejaba la imagen de una silueta de mujer quizás no perfecta, pero sí de
formas bien aceptables. Las piernas bien torneadas llamaban la atención y más aún cuando
las adornaban elevados tacones propios de la época con finas medias de nylon de acuerdo
al vestuario. No era de mi agrado lucir adornos en la cabeza, quizás de vez en cuando un
cintillo… nada llamativo; solo recuerdo cuando tenía entre 15 y 16 años vino una moda de
cintillos anchos de tela de franela de colores muy llamativos, los cuales me agradaba usar y
los tenía de todos los colores de moda… Era el boom de todas las jóvenes y sobre todo si
teníamos el cabello largo.

Así, pues el espejo me ha permitido hacer más o menos una descripción física de lo
que fué y es ahora mi rostro, mi persona en realidad. Pero observando en profundidad veo
más allá de lo físico y empiezo a hilvanar mis recuerdos formados así mi verdadera historia.
18

En el Tiempo
Trasladándome en el tiempo, veo una niña de más o menos 4 o 5 años viviendo en
un lugar muy inhóspito donde los únicos vecinos en leguas alrededor éramos nosotros
mismos, ese lugar se llamaba El Algarrobo, distante entre 20 o 30 Km. aproximadamente
del pueblo de Baruta Edo. Miranda. Allí vivían mis Abuelos junto con una tía Joven y una tía
niña, mayor que yo unos 5 años, llamada Angelina, un primo llamado Ricardo y mi Hermano
Juan de La Cruz de 2 años cada uno, la casa era un rancho construido con techo de gamelote
(hierba de hasta 5 m de largo, provista de tallos robustos, que crece en las regiones cálidas
y se utiliza como alimento para el ganado) muy bien tejido con bejucos y caña amarga y
paredes de bahareque (tierra mezclada con paja) con una puerta de zinc con marco de
carrizo (planta herbácea de tallo alto y delgado, hojas perennes, planas y lanceoladas y
flores en panojas anchas), una cerradura de alambre sostenida con un clavo. Tenía una sala
y una habitación. La habitación solo tenía un huequito como ventana, que para colmo de
males, mi abuela lo tapaba con un trapo por temor a que entraran los murciélagos durante
la noche, quedando siempre en completa oscuridad. El mobiliario que tenía aquel cuarto
oscuro eran dos trojas construidas con troncos palos y bejucos; una grande que era la cama
de la abuela y una más pequeña donde dormía la tía más joven o la que estuviera de visita.
En la sala había una cama de alambre donde dormía el abuelo, en la pared esteras
enrolladas que se desdoblaban en la noche para que durmieran los muchachos. Más o
menos a unos 20 mts de distancia se encontraba otro rancho con barrotes de caña amarga
y bahareque (material utilizado en la construcción de viviendas compuesto de cañas o palos
entretejidos y unidos con una mezcla de tierra húmeda y paja), techo de latones y gamelote,
muy ventilado, eso era el lugar de la cocina. En su interior había un mesón de barro donde
colocaban 3 o 4 piedras de regular tamaño llamadas topias y sobre ellas unos listones de
hierro como cabillas que servían de parrilla para montar las ollas y calderos para hacer la
comida, cuyo fuego se hacía prendiendo la leña seca, lo que producía carbón para todo el
día y así cuando terminaba la faena de la cocina, la cubrían con ceniza para no perder el
fuego para cuando fuera necesario, éste solo se apagaba en la noche. En la Cocina había
19

otra mesa larga hecha de tronco de árboles y de palos de caña amarga igualmente se le
llamaba troja donde se ponían las latas del agua, las ollas, los calderos y demás utensilios
para la cocina. En la pared habían colgadas vasijas de tapara (fruto del taparo, de forma
ovalada parecida a una calabaza, que se emplea para hacer recipientes y otros objetos), de
barro, donde se colocaba la sal, el papelón y algunos condimentos como orégano, anís
dulce, comino, grasa de cerdo (presunto) y otros más, también había dos bancos de madera
largos para sentarse a comer.

Los pequeños siempre nos sentábamos en el piso a comer acompañados de los


perros, gatos y gallinas, esos bancos nos servían de cama a veces para dormir la siesta
cuando el sueño nos vencía durante el día después de tanto jugar. Alrededor del rancho de
la cocina había 2 o 3 trojas o mesas donde se colocaban latas y pimpinas de agua, bateas
para lavar y las tinajas de agua para tomar, así como trastes viejos artesanales que eran
necesarios para el oficio de la casa. Recuerdo que mi abuela tenía un caldero y un budare
de hierros muy grandes usados para hacer casabe, así como bandejas, azafates y ralladores
hechos por ellos mismos, piedras grandes donde molían el maíz, pilones de madera, hierros
en forma de plancha para la ropa, entre otros. Más allá de la cocina había otro rancho más
pequeño que era como un almacén donde se guardaban los accesorios necesarios para el
trabajo del campo como machetes, rastrillos, palas, chícuras, lanzas, encerados o lonas,
rollos de mecates, aperos (utensilios o herramientas de determinados oficios o actividades,
en especial de las faenas agrícolas) de los burros y muchas cosas que nunca supe para que
servían.

El espacio existente entre la casa de la cocina y la casa de dormir era nuestro centro
de juego además de toda la sabana que nos rodeaba donde corríamos e inventábamos
todos los juegos que se nos ocurría, igualmente contábamos con muchos arbustos frutales
como: mangos, guayabas, aguacates, naranjas, cambures, ciruelas jobo y árboles de
mamones que disfrutábamos a nuestro antojo en época de cosecha.

La verdad que mis primeros años fueron muy felices libre como el viento, sin ningún
tipo de represión y mucho menos de obligación, comíamos cuando nos daba hambre,
20

dormíamos en el día en cualquier parte que nos diera sueño, nos divertíamos mucho viendo
como mi abuela alimentaba a los animales en la mañana y en la tarde en aquel patio, sobre
todo a las gallinas, los patos, los pavos. Agarrábamos los pollitos, los cochinitos, los perritos
y hasta los pajaritos que se acercaban, y nosotros todos corríamos de un lado para otro con
todos ellos. Era maravilloso, éramos niños bendecidos por Dios, por la naturaleza donde
disfrutábamos y vivíamos el ambiente que nos rodeaba, el sol, el viento, la lluvia, la tierra,
medios desnudos, con los pies descalzos sin complejos de alguna clase y si por casualidad
alguien llegaba no importaba porque todos éramos iguales y sentíamos lo mismo. En
cambio, los pobres niños de ahora, no sé si los del campo, todavía serán felices. Pero
conozco los de la ciudad, desde que nacen son prisioneros de la obligación, de los
reglamentos de la sociedad, sometidos todo el tiempo al verdugo del reloj: comen, duermen
y juegan a un horario determinado. Son esclavos de la higiene, de la disciplina, del
encerramiento y de la inmovilidad y yo agregaría presos del abandono y de la soledad,
porque lamentablemente debido a la situación económica que se vive desde hace muchos
años, aunado a la dinámica de la sociedad moderna, donde ambos padres sobre todo la
madre tiene que salir todos los días a trabajar para sufragar los gastos del hogar y
muchísimos de ellos porque son parejas profesionales y cada uno quiere ejercer la profesión
para la cual se preparó y tristemente los niños entonces van a parar desde los 6 meses a un
lugar de cuidados diario.

Desde allí empieza su primera infancia bajo un “Régimen Militar”: Momento estricto
para comer, para dormir, juegos didácticos y más pronto comiquitas y películas infantiles
de actualidad en la televisión, pero muy poco reciben el verdadero calor humano, ni el amor
de la familia, solo lo adquieren por horas al día y los fines de semana y aun así a veces debido
a sus ocupaciones personales sociales y profesionales los padres los dejan en casa de los
abuelos o familiares. Con esto no quiero decir que los padres lo hacen porque quieren, sino
porque son obligados por las circunstancias de la vida diaria y el medio ambiente que los
rodea.

Después viene la edad escolar, que comienza a los 3 años, apenas han dejado los
pañales y los biberones y los vemos llegar a la escuela soñolientos, aún cargando con la
21

almohadita o el peluchito más querido convertido en su único amigo, su protector que lo


consuela en sus momentos de soledad sin faltar por supuesto el dedito en la boca, el cual a
muchos lo acompaña en la adolescencia y hasta más allá hasta que son adultos.

En cambio, mis compañeros y yo disfrutábamos de lo más sagrado del ser humano,


la libertad, la inocencia, la pureza de la infancia, jugábamos con lo que nos ofrecía el lugar
donde estábamos, si era en la casa, mayormente con los animales, las piedras, los palos, los
trastes viejos que botaban. Fuera en la Sabana, con las hojas, las flores, las semillas de
algunos árboles, pequeños animales, cocos, lagartijas, sapos, ardillas y también insectos,
saltamontes, grillos, cocuyos, cerbatanas, libélulas, bachacos y hormigas. En el rio, además
de bañarnos hasta el cansancio jugábamos con las piedras, los pececitos, anguilas,
corronchos y todo aquello que nos llamara la atención. No teníamos juguetes, ni muñecas,
ni carritos, pero nos ingeniábamos y fabricábamos garrufios, sinfonías y pitos de bambú.
Volábamos papagayos, inventábamos uno y mil juguetes aprovechando todo el escenario
que teníamos libres como el viento. Cuando hacía sol y el calor era inclemente jugábamos
a la orilla del rio o cerca del manantial donde recogían el agua para tomar y cocinar, nos
refrescábamos en la sombra de los árboles y en el verdor de los montes. Cuando llovía
disfrutábamos de las corrientes de agua que se formaban a la orilla del camino, trotábamos
a galope en nuestros flamantes caballos imaginarios de palo. Haciendo competencias en la
sabana. En esos menesteres nos caíamos y nos llenábamos de pantano hasta la cabeza, lo
cierto era que nada nos detenía para vivir la hermosura que ofrecía la naturaleza.
22

En la Ciudad
Yo particularmente, dejé todo aquello cuando cumplí 7 años de edad, porque tenía
por ley que asistir a la escuela por lo menos para aprender a leer y a escribir. En aquellos
parajes no había escuelas para estudiar, había que ir al pueblo más cercano o a la ciudad.
Mi madre Andrea, que hacía ya algunos años estaba trabajando en la ciudad acompañada
de mi hermano mayor Candelario que apenas contaba 10 ó 12 años, me trajo con ella
poniendo fin a mi felicidad original.

Desde allí comenzó una nueva vida para mí, recuerdo que llegué ya de noche a un
lugar desconocido, lo cierto es que yo estaba muy cansada y mareada por el viaje en
carretera de tierra y apenas me quitaron los zapatos que me apretaban me quedé dormida.
Al día siguiente cuando desperté, miré a mi alrededor y asustada salté de la cama y salí
corriendo de aquel cuarto extraño, pero me encontré con una pared y un pasillo que me
llevó a otro espacio donde había una cocina grande con un fogón de cemento con 4
hornillas, un mesón de cemento que servía de fregadero y una mesa grande rodeada de
bancos y un tinajero de piedra cubierto de helechos bajo del cual estaba una pimpina de
barro y colgaba un cucharon y varios pocillos de peltre. Allí estaba una mujer y un
muchacho, eran mi madre y mi hermano. Me pregunté ¿dónde estoy?, ¿dónde está mi
rancho de bahareque?, ¿el patio de tierra?, ¿la cocina con techo de gamelote y paredes de
caña amarga?, ¿las trojas con las latas de agua?, ¿las pilas de leña para encender el fuego?
¿El trinar de la aves, el cacarear de las gallinas, el canto del gallo, el rebuznar del burro, el
ladrido de los perros, el maullar de los gatos, el olor del humo de la leña, la abuela
preparando el desayuno, las tías ya moliendo el maíz para hacer el pan del día, el abuelo
tomando café y fumando su pipa para marcharse a la faena del campo, la vista del extenso
horizonte de la sabana, la montaña, los lejanos sembradíos de maíz, yuca y otros alimentos,
los caminos que nos llevaban al rio y al manantial?- ¿Dónde estaba mi hermanito?, ¿mis
primos?, en otras palabras donde estaba mi familia?.
23

¿Porque estaba yo allí en ese lugar que parecía una prisión? Me sentí sola,
abandonada, y rompí a llorar de tristeza y de impotencia. Mi madre me abrazó y
consolándome me dijo no llores mija, estás aquí conmigo. Pero eso no me aliviaba, porque
ella para mí era una extraña, la veía regularmente una vez al mes y sólo estaba con nosotros
máximo un fin de semana y a veces por circunstancias de la vida pasaba hasta tres meses
sin visitarnos o por lo menos así yo lo sentía, mi única mamá y papá que yo quería era mi
abuela y mi abuelo y no estaban conmigo, se habían quedado muy lejos y pensaba si
volvería a verlos algún día. Así pasaron los días solo pensaba en regresar a mi casa, pero
como eso no era posible poco a poco fui adaptándome al lugar y a las personas que allí
vivían entre ellas, una niña un poco mayor que yo, dos adolescentes y mi hermano mayor
Candelario, había también un viejito muy anciano que era muy cariñoso y comprensivo.
Siempre me daba mucho cariño y me enseñaba como debía comportarme y como ayudar a
mi mamá en los quehaceres de la cocina, la verdad era un abuelito muy dulce. Fue hasta
diciembre que volví a visitar a mis abuelos, a mi casa y a mis seres queridos. Que alegría
para mi estar con ellos nuevamente unos cuantos días, disfrutando de mi campo, de mi
ambiente, de todo lo que había dejado, ahora lo apreciaba mucho más y deseaba con más
fuerzas quedarme, pero al mismo tiempo había entendido que tenía que estar al lado de mi
mamá y que tenía que ir a la escuela porque era una obligación y un deber.

Admiraba a mi hermano mayor, que leía y escribía muy bien y me contaba algunos
cuentos y yo me decía, tengo que aprender para ser como él y algún día poder leer y contar
a mi familia cuentos, historias y sucesos que ocurrían en el mundo y así cuando regresaba
a la ciudad ya no era tan doloroso y traumático como la primera vez. Recuerdo algo que
hacíamos cuando llovía en mi niñez que me encantaba; detrás del rancho que servía de
cocina había un declive (un barranco) cubierto de monte y matas de gamelote el cual
cuando escampaba era una delicia para nosotros… Agarrábamos las bateas de madera que
tenían para lavar la ropa y nos lanzábamos en ellas a gran velocidad haciéndose con el
pantano y las hierbas un deslizadero espectacular, era nuestro tobogán. Allí pasábamos
horas subiendo con gran esfuerzo las bateas y luego lanzándonos nuevamente al vacío cada
vez con mayor velocidad llenándonos de barro hasta la cabeza “trabajo después para la
24

abuela y las tías”. Otra de las cosas que nunca podré olvidar es cuando el abuelo traía para
la casa las matas de maíz tierno en el mes de Mayo donde despegaban los jojotos y las
matas se las echaban a los burros para que se alimentaran y nosotros despegábamos las
mazorquitas que no se desarrollaban y las agarrábamos para jugar a las muñecas. Eran
como unos paqueticos verdes con barbas largas muy tiernas de diferentes colores,
amarillas, rojas, castañas, marrones y negras, de verdad eran como cabezas con cabellos
muy bellos. Las poníamos en hileras en el patio y nos las imaginábamos niñas y niños
hermosos, llegados de otro mundo, hablábamos con ellas, les hacíamos fiestas y le
poníamos nombres, de verdad era fascinante. Así pasábamos muchas horas en estos
menesteres. Cuando nos llamaban a comer, que no era otra cosa que mazorcas de maíz
tierno sancochadas o cocidas a la brasa con queso y guarapo de papelón, o si no, cachapas
de budare o bollitos de hojas que eran una verdadera delicia. Cuando regresábamos al patio
a jugar nuevamente con nuestras muñequitas encontrábamos que muchas de ellas habían
desaparecido y otras estaban destrozadas regadas por todos lados. Furiosos y a veces hasta
llorando, corríamos detrás de las gallinas y los cochinos con unas ramas en la mano para
castigar la osadía de los intrusos. A si siempre había motivos hermosos y originales para
divertirnos.

A veces amarrábamos cajas de cartón o guacales de madera con un mecate y uno


de nosotros nos metíamos adentro y los demás alaban del mecate y lo arrastraban por todo
el patio, esos eran los carros (carros que nosotros oíamos nombrar que existían en el pueblo
y en la ciudad) y con ellos hacíamos caminos y carreteras. Adicionalmente instalábamos
pulperías (bodegas), tiendas y restaurantes donde cocinábamos exquisitos platos de granos
y carnes con las piedras, ensaladas con flores, hojas y frutos salvajes; elaborábamos arepas
de tierra. Le pedíamos a la abuela la borra del café y pedacitos de papelón para hacer café
y chocolate. Cuando venía la cosecha de mangos, hacíamos todo a base de mangos maduros
y verdes. Nos subíamos a los árboles y recogíamos los mejores, comíamos mangos de todas
clases hasta reventar, lo mismo que los mamones, las ciruelas jobo y de frailes, las moras,
cambures y cuantas frutas encontrábamos.
25

Jugando como siempre inventamos construir un mecedor, agarrábamos un mecate


y lo amarrábamos a una mata de mango y le colocábamos encima una tabla y así nos
mecíamos unos y otros, a veces la tabla se deslizaba y salíamos volando por los aires.
Recuerdo que una vez fui yo a caer en un pequeño barranco lastimándome un tobillo… ¡Oh!
Que terrible dolor sentí, no podía caminar y los muchachos me ayudaron hasta llegar a la
casa; en aquel tiempo y sobre todo en aquel lugar no había médicos, yesos, ni félulas, ni
nada parecido como ahora, todo lo curaban a base de plantas, ungüentos y oraciones. Pero
mi abuelo sabía cómo arreglar esas cosas, me sobó con cebo criollo, hizo una mezcla de
pasote con sal y me vendó con un pedazo de tela el tobillo y reposo por unos días, más por
supuesto, sus oraciones y así al poco tiempo ya estaba otra vez jugando y corriendo como
si nada.

Como les dije antes siempre regresaba con mi madre a la ciudad, con mucha tristeza
porque nuevamente dejaba a mi hermanito, primos y tías solos allí en el campo, pero no
podía hacer nada más que volver a la escuela.
26

La Cicatriz
Déjenme contarles el cuento de la cicatriz. Así como hay marcas comerciales de
prodúctos que usamos con especial regularidad, también tenemos marcas físicas o más bien
cicatrices que nos acompañan causándonos traumas durante toda la vida. Estando yo muy
pequeña posiblemente entre 3 y 4 años y quizás viendo lo que hacían siempre mis tías,
como era cortar un monte que crecía detrás del rancho de la cocina que utilizaban para
hacer las escobas para barrer el patio. Un día mis abuelos conjuntamente con su pequeña
hija Angelina fueron al pueblo y la tía que nos cuidaba en ese momento fue al manantial
con su hijo a buscar agua, mientras tanto, quedamos solos en casa mi hermanito de
aproximadamente año y medio y yo. Jugando en el patio pensé que debía barrer y agarré
un machete que allí estaba y fui a cortar el monte para la escoba, con tan mala puntería que
el primer golpe lo pegué en mi pierna derecha entre el tobillo y la canilla. Mi hermanito
asustado por mi llanto y por la sangre que brotaba me curaba con tierra. Por milagro de
Dios, minutos después llegó la tía que regresaba trayendo el agua del manantial y pudo
auxiliarme curándome y deteniendo la hemorragia que salía de la herida bastante extensa
para el grosor de mi pierna. Con los días la herida curó, pero quedó la horrible cicatriz. De
pequeña hasta la adolescencia la cubría con las medias tobilleras, pero a medida que iba
creciendo trataba de ocultarla usando siempre medias de nylon de diferentes colores,
negras, blancas, color carne, etc. Hasta que llegaron los pantalones y los vestidos largos
pude librarme de ese problema que tanto me acomplejaba y que quizás no era tan grande
como yo lo veía, era cuestión de adaptación y aceptación de los hechos que ocurren y que
no sabemos controlar. Esto sucede, por no buscar ayuda de un profesional, un psicólogo o
de un cirujano plástico y por qué no, de un tatuador que nos oriente o nos ayuden a resolver
este tipo de trauma. Mientras las cicatrices no marquen el alma, las físicas no son más que
el reflejo de nuestros errores y de los accidentes que no podemos evitar porque vienen
escritos en nuestros destinos.
27

Una Aventura en Soledad y Tristeza


De regreso a la ciudad meses después murió el ancianito cariñoso, el abuelito de la
casa. Mi madre a raíz de ese acontecimiento llevada por el estrés y el agotamiento de tanto
trabajo, sufrió una terrible inflamación en la pleura, por lo que fue hospitalizada por unos
meses, nosotros, mi hermano y yo quedamos al cuidado de la familia de la casa donde
vivíamos. Yo era una niña muy débil, de poco comer; la única que me obligaba a comer y
me hacía algunos alimentos que me gustaban era mi mamá y como ella no estaba me puse
muy sensible pues casi no comía y lo que hacía era chuchear y así me apegaba más a mi
hermano mayor que me complacía en algunas cosas que me gustaban y que él podía darme
por supuesto, pero que no me alimentaban para nada y así fue como un día estando en la
escuela llegó una higienista , visitadora social del estado a revisar a los niños y cuando me
tocó a mí, me encontraron muy desnutrida y eso ocasionó que me enviaran a un centro de
recuperación de salud del estado que se encontraba en Catia la Mar-La Guaira .

Por cierto, fue mi hermano quién me llevó hasta la Estación de Caño Amarillo, donde
un autobusito esperaba a los niños y niñas que llegaban de distintos lugares del país para
ser trasladados aquel centro de salud.

Eran cerca de las 11:00 am, cuando llegamos a La Guaira; nos dejaron a todas las
niñas a la entrada de un edificio y los niños siguieron a otro lugar cercano. Yo estaba muy
descompuesta, mareada, agotada, porque en ese entonces ir a La Guaira era una travesía
muy larga a través de la carretera vieja que era muy angosta y con un sin fin de curvas con
partes de asfalto y partes de tierra.

A penas llegamos, nos sentaron en el piso en un salón muy grande. Poco tiempo
después llegaron unos señores a quienes le entregamos la bolsita que llevábamos con
algunas pertenencias, nos pusieron en fila y nos revisaron una a una la cabeza, los oídos, los
ojos y la boca. Nos palparon el cuello y las amígdalas, nos mandaron a extender los brazos
hacia arriba y hacia abajo al igual que las piernas, a medida que hacían esto, lo anotaban en
una planilla me imagino que era el diagnóstico y las observaciones que encontraban. Luego
28

nos acostaron en una camilla y el señor con la supervisión de una de las señoras nos
obscultó las partes blandas del cuerpo, el tórax, el abdomen, la espalda, nos midieron la
respiración y nos palparon las articulaciones de los pies, las rodillas, los tobillos y las manos,
igual nos revisaron las uñas y los dientes. Yo no sabía nada de lo que hacían, pero después
supe que se trataba del diagnóstico médico para la historia de entrada en aquel centro de
salud y que el señor era el Doctor y la señora la directora del plantel y la otra una higienista
de la salud publica escolar.

Las niñas que ingresaron ese día estábamos entre los 7 y 10 años de edad. Por
último, nos preguntaron el nombre y el apellido, de donde veníamos, el nombre de la
escuela y el grado de cursábamos; cosa que chequeaban con una lista que tenían en una
mesa. Pasado todos esto, nos llevaron a otra sala más pequeña, donde nos midieron, nos
pesaron nos tomaron la temperatura y nos entregaron después a otras señoras
relativamente jóvenes quienes vestían un uniforme amarillo claro con adornos blancos en
el cuello, las mangas y un delantal color marrón más una insignia con las Letras CSPRI
(Centro de Salud Pública de Recuperación Infantil) quienes seguidamente nos llevaron a una
sala de baño muy grande con muchas duchas, lavamanos e inodoros, nos desvistieron, nos
bañaron, nos cortaron el pelo estilo militar. Nos vistieron con una franela blanca y una
braga corta color caqui estilo jumper, cruzada atrás y adelante una tapa con las letras antes
indicadas y un numero el mío era el número 2. Ese número, me acompañaría en todo
momento durante mi permanencia allí. Estaría en todos los enceres que usara, ropas,
cepillos de dientes, peines, camas, sábanas, almohadas, alpargatas o cholas, traje de baño,
vasos de agua, tarros, etc. Después de todo esto una señora con uniforme azul marino y
camisa blanca nos trasladó en grupos de tres al segundo piso del edificio atravesando un
pasillo y un espacio grande como una terraza y luego un pequeño corredor donde nos
esperaba otra señora joven, que nos recibió con mucho cariño a quien la señora de
uniforme azul le entregó varios sobres grandes de lona verde tipo militar cerrados, cuya
portada presentaba una ficha con todos nuestros datos que ella de inmediato guardó bajo
llave en un armario de madera incrustado en la pared. La señora de uniforme azul nos
presentó y nos dijo: “De ahora en adelante esta señorita será su madrecita, ella se encargará
29

de cuidarlas, atenderlas y todo lo que necesiten se lo piden a ella y ustedes deben


obedecerla y prestarle mucha atención por lo tanto deben ser respetuosas y portarse muy
bien para que no haya problemas.” Se despidió de cada una de nosotras con una palmadita
en el hombro y se marchó.

Quedamos allí con la madrecita quién nos llevó de inmediato a recorrer un largo
pabellón como los que hay en los hospitales; con dos hileras de camas con barrotes de
hierro laqueados con pintura color rosado y morado lila, cada cama tenía a su lado un
armario del mismo color adornado con distintos motivos como osos, conejos, aves y
muñecas. Las paredes eran de color blanco y rosado, el piso de cemento muy limpio y
pulido, finalizando con una habitación grande con baño privado y discretamente amoblado
con una ventana que tenía vista al mar, era el aposento de la madrecita.

Las camas estaban enumeradas a la izquierda los impares, y a la derecha los pares.
Yo iniciaba la fila de los pares con mi número 2, de afuera hacia dentro. Antes de entrar en
el pabellón había una pequeña sala de estar rodeada de armarios pegados a la pared con
libros de cuentos, papeles y materiales escolares, igualmente dos mesas de cemento cada
una con 12 sillas giratorias de hierro siguiendo el mismo orden de las camas. Las paredes
del pabellón eran muy altas finalizando en el techo con unos ventanales muy grandes donde
el aire circulaba libremente. Poco tiempo después la madrecita nos colocó en fila con otras
niñas que allí estaban y caminamos al anterior pasillo, bajamos 2 pisos por las escaleras y
llegamos a un comedor muy grande donde había unos mesones de madera muy largos que
fueron llenándose poco a poco de muchas niñas desde pequeñas como nosotras hasta
adolescentes. Una vez lleno el salón del comedor con todas de píe y a la cabeza las
madrecitas y las niñas al lado de sus sillas correspondientes repetían lo siguiente: - “buenas
tardes bienvenidos al comedor recibamos con alegría y humildad la bendición de Dios por
todos los alimentos aquí servidos… Buen apetito”-. Unas señoras empezaron a servir a cada
una su ración correspondiente una comida muy balanceada, sopa, seco y avena en fresco
con papelón. Por último, unas muchachas que allí estaban internadas servían el postre.
30

Luego de recoger la mesa, las madrecitas se ponían nuevamente de pie igualmente


las niñas y repetían en coro: -“Bendice señor los alimentos recibidos y a todas las personas
que trabajaron para salud de nuestro cuerpo y fortaleza de nuestro espíritu ¡buen
provecho!”. Todo aquello para mí era nuevo y extraño, la verdad que comí muy poco. De
allí todo el mundo regresó con mucho orden a su sitio en el pabellón… La madrecita nos
ordenó en voz alta a subir a las camas y a dormir la siesta. Pasado un tiempo regresó y
dando unas palmadas dijo: - “se acabó la siesta, todas a levantarse que vamos a merendar”-
(pensé ¿Qué será eso?) fuimos al baño y luego nos pusieron otra vez en fila para bajar a
planta baja. Caminamos alrededor del edificio y en un patio grande rodeado de muchos
árboles estaba un señor con un carrito como los que usan los heladeros y una a una nos
fueron sirviendo un vaso de refresco como una tizana con frutas (quiero destacar que esto
variaba en la mañana y en la tarde igual que el lugar) nos daban galletas, chocolates,
caramelos, cambures, naranjas, mangos, y a veces hasta helados caseros. Sabrán que esto
era lo que más me gustaba porque siempre era una sorpresa, no sabíamos que nos iban a
servir de merienda, igual sucedía cuando era el postre que siempre era variado: conservas
de coco, de plátano, de leche, arroz con leche, quesillos, dulces de lechoza, tortas etc.

¿Quieren saber de dónde sacaban todas esas meriendas y postres que nos daban?
Pues nada más y nada menos que de las chucherías que les daban los padres y
representantes a las niñas los días de visita. En el salón de recepción a la entrada del
instituto habían incrustados en la pared unos depósitos de metal y madera donde después
que se iba la visita las empleadas seleccionaban los artículos y los colocaban en diferentes
cajones, para después utilizarlos en la semana en beneficio de todos, además de las frutas
que recogían en el patio trasero y naturalmente lo que compraban afuera.

Era un sistema muy bien pensado y ordenado de manera que se aprovechaba todo
lo que se recibía en pro de una buena alimentación. Los primeros días todo aquello era para
mí una novedad, pues no estaba acostumbrada a tener horarios de comida, de dormir, y
mucho menos poder saborear tantas exquisiteces de dulces. Poco a poco me fui adaptando
a ese lugar a las normas y al cariño que nos daba la madrecita. Era una mujer joven muy
dulce y complaciente, jugaba mucho con nosotras nos leía y contaba cuentos, nos ponía a
31

pintar, nos enseñaba canciones, juegos y oraciones dando gracias a Dios sobre todo en la
mañana al despertar y en las noches antes de dormir. Oraciones que aprendí y nunca más
olvidé, las practico todos los días desde entonces y eran éstas: En la mañana: “Gracias señor,
por permitirme ver la luz de un nuevo día, que sea de salud de paz y bienestar y que
bendigas y acompañes a mis padres, a mi familia librándolas de todo mal y peligro, que así
sea Amén.”. La de la noche decía: “Gracias señor, por el día de hoy, por tu compañía, tu
protección y tu bendición, guardándome de males y peligros, Ángel de mi Guarda dulce
compañía vela junto a mí de noche y de día no me desampares que me perdería, concédeme
una noche de descanso y dulce sueño, que así sea Amén”.

Regularmente en la mañana después del desayuno, más o menos de 8:30 a 9:30 nos
sentaban en el piso de la terraza donde entraban los rayos del sol de la mañana
acompañados del olor del salitre y del yodo que la brisa traía del mar. Era una buena terapia
natural para fortalecer los pulmones y las vías respiratorias. Hacíamos ejercicios a los brazos
y a las piernas, aspirábamos profundamente el aire, cantábamos y bailábamos. Era muy
divertido, luego después nos llevaban al paseo matutino bajo el sol para la merienda. ¡Que
rico, cuando nos servían helados, chicha de arroz con leche condesada era realmente una
delicia!

Los días de visita domingos y días feriados, el salón principal de recepción se llenaba
de gente, de bulla, de algarabía eran los padres, hermanos y familia de las niñas que con
tanta ansiedad esperaban toda la semana para recibir su amor, sus abrazos, sus cariños y
sus regalos. Era emocionante como todas corrían, reían, y como subían y bajaban las
escaleras y los padres las acariciaban y hablaban con ellas. Solo había una niña que jugaba
un rato y después se apartaba de todo aquello y se iba silenciosa caminando hasta el
parquecito al aire libre del Instituto que quedaba al frente, pasando una pequeña calzada
protegida naturalmente desde lejos por la vigilancia visual de las personas que allí
prestaban servicio. La niña disfrutaba a solas de los equipos del parque ruedas, toboganes
y columpios. Lo que más le gustaba eran los columpios. Allí permanecía mucho tiempo
meciéndose de un lado a otro, quizás recordando los columpios artesanales hechos de tabla
y mecate en el campo, que a veces con tan mala suerte se rompía y el que se columpiaba
32

salía volando dándose tremendos golpes; sin embargo, nunca les hizo desistir de seguir
balanceándose en sus columpios artesanales. Esa niña era YO.

Cosa extraña, durante el tiempo que permanecí en aquel lugar nunca recibí la visita
de alguien de la familia y mucho menos gente amiga o conocida. Parecía que me habían
abandonado. Mientras me mecía en el columpio siempre pensaba en mis abuelos, mi
mamá, mis tías y sobre todo en mi hermano pequeño y mi hermano mayor, mis primos y
los animales que nos rodeaban. ¿Será posible que ya nunca más volvería a verlos? ¿Sería
que me habían dejado en aquel lugar para siempre y por qué? ¿Que había hecho yo de
malo para que esto sucediera? -esos recuerdos hacían que rodaran lágrimas por mis
mejillas. Después terminaba jugando con las plantas, las piedras y los insectos que
encontraba hasta que regresaba al salón, algunas veces cuando ya se marchaba la visita y
algunas niñas lloraban por la despedida.

Siempre fui desde que me separaron de mis abuelos, de mi familia, de mi ambiente


una niña sumisa, muy tranquila, diría que triste, tenía miedo a todo, retraída y muy penosa,
hablaba poco, eso sí era muy observadora y atenta a lo que me ordenaban. Veía cuando la
madrecita castigaba a las niñas desobedientes que por alguna razón cometían alguna falta,
sentándolas en las sillas giratorias elevándolas hasta lo máximo de su altura, dejándolas allí
por 15 ó 30 minutos según la falta cometida, por eso tenía temor de que me llamaran la
atención y me castigaran a pesar de que no recuerdo en mi niñez que alguien me hubiera
maltratado física o verbalmente.

Pero si considero, que fui víctima de maltrato psicológico como fueron, son y siguen
siendo muchas personas en la vida no solo niños, sino adolescentes, jóvenes, ancianos y
discapacitados. Ahora lo atribuyen al vicio de la droga, a la maldad, a la ambición, al
ladronismo, al libertinaje, yo diría a lo más bajo de la condición del espíritu humano. En
tiempos remotos esto ocurría por la dominación de la fuerza sobre el más débil, como
sucedió en la época de la colonia con la esclavitud de los negros y los indios. En mi época
creo que sucedía por tres factores específicos: La Ignorancia, la sumisión y la superstición.
La Ignorancia de no saber enfrentar de manera correcta y natural la evolución del desarrollo
33

físico y mental del ser humano. La sociedad de entonces estaba sometida por las decisiones
del más poderoso: El patrón, El don, El capataz, y El jefe, quienes aprovechándose de esta
supremacía abusaban de la ingenuidad del más débil. Siendo uno de los más poderosos, el
poder de la iglesia, apoyándose en la fuerza que le daba la religión, dominaban la voluntad
del incauto obligándolo a la sumisión de sus mezquinos intereses y a la superstición del mito
al temor a Dios, manteniendo herméticamente en silencio cualquier palabra o hecho que
pudiera violentar la manipulación de la religión, el conocimiento real del individuo sobre
diferir entre lo bueno, lo malo y que la verdad de alguna manera pudiera corromper la
mente del inocente que lo oyera o practicara, lo que le valdría sin remedio mediante la
excomunión el castigo de Dios, siendo rechazado y expulsado de la participación en público
de la religión católica. Este miedo, creaba el fenómeno del tabú, que no era más que el
silencio de los crímenes que se cometían bajo la sombra del poder y de la manipulación
sobre la debilidad de la sumisión. Entre ellos naturalmente el más común y necesario para
la vida como es el sexo, palabra prohibida de pronunciar en cualquier persona, familia o
evento social.

Les cuento, que, en mi primera infancia, entre los 5 y 6 años un día acompañé a mi
abuela en la adquisición de la compra de unos pollos para la reventa. Debido a lo lejos y
tortuoso del camino pasando un pequeño río en sus riberas, vivía un pariente de ella. Un
señor de mayor edad quien era Labio Leporino, poseedor en su rostro de una barba blanca
y negra muy espesa, de baja estatura y de ojos pequeños y expresivos, de hablar suave de
bajo tono, donde ella me dejó bajo su custodia mientras regresaba de la compra. No
teniendo nada que hacer en aquella extremada soledad y debido al fuerte calor, me quedé
en la ribera jugando con las piedras y con los insectos que allí circundaban. Pasaron las horas
y al medio día el anciano me llamó a comer. Fui con él al rancho y sobre una destartalada
mesa había una vasija de barro con granos y carne, yo que parecía nunca tener hambre y
mucho menos comer con desconocidos, me negué a recibir los alimentos. El viejo hablando
con mucho cariño y tratando de convencerme me sentó en su regazo para darme la comida
en la boca, pero poco a poco sus sucias manos fueron deslizándose por mi frágil cuerpo
hasta mostrarme sus genitales; por instinto del peligro mordí sus asquerosas manos y me
34

zafé de él corriendo hasta llegar al río, escondiéndome detrás de una enorme piedra para
que no me descubriera aquel hombre malo. Por la tarde, al regreso de mi abuela y en
compañía del señor me encontraron oculta tras la roca, muerta de miedo y de frío. Mi
abuela preguntó qué había pasado y el hombre le contestó que no entendía mi
comportamiento, puesto que él sólo me había ofrecido comida y que yo despreciándole me
había quedado en el río. Eso me valió el regaño de mi abuela, diciéndome que la comida
era un don de Dios y que despreciarla era pecado y más aún cuando era ofrecida por la
bondad de una persona mayor. Luego regresamos a casa y todo lo allí ocurrido quedó en
silencio, nadie se enteró a no ser el viento y la propia naturaleza.

Volviendo atrás al Centro de Salud, conocí una señora de mediana edad muy alegre
y simpática que siempre me trataba con mucho cariño, quizás, porque veía que nadie me
visitaba a veces me preguntaba por mis padres y yo le decía que solo tenía a mi madre que
estaba enferma en un hospital y mi hermano mayor que tenía 12 años que no le permitían
viajar solo sin representante. Ella me regalaba a veces caramelos y alguna galleta y me decía
que no estuviera triste, que mi mamá estaba bien y que en cualquier momento iba a llegar
por allí a visitarme. Me contaba algún chiste y yo me reía, era muy buena y yo la quería
mucho, se llamaba Susana Chacón y era de Mérida.

Cuando una pasa tiempo en un lugar, siempre vive acontecimientos buenos y malos.
Allí disfruté de momentos muy alegres y divertidos con mis compañeras; recuerdo que a
veces nos llevaban al instituto de los varones, donde presentaban obras de teatro, títeres y
deportes. En el nuestro, las chicas ofrecían teatro y danza. Cuando eso ocurría salíamos del
instituto aproximadamente a las 2pm y regresábamos a las 6pm.

También era divino cuando salíamos para la playa, eso lo hacíamos una vez a la
semana, empezaba el paseo a las 6am hasta las 11am. Caminábamos desde el Centro de
Salud hasta la playa y así mismo regresábamos, nos daban un refrigerio a las 8am y luego a
las 10am. De regreso nos bañaban en el patio con una manguera y allí mismo nos vestíamos
y pasábamos directamente al comedor y después como todos los días a dormir la siesta
cansados y extenuados del paseo a la playa.
35

Pasé en ese lugar un día de las madres. Las niñas grandes allí internadas realizaban
muchos actos culturales muy alegres y bonitos, también de vez en cuando celebraban algún
cumpleaños y disfrutábamos de lo máximo. Entre los malos, déjenme contarles algunos que
nunca olvidé porque me causaron terror o dolor. Un fin de semana nuestra madrecita salió
de permiso conforme le correspondía y nos dejó al cuidado de una de las internas. En la
noche empezó a llover con muchos truenos y vientos huracanados lo que comentaban al
día siguiente había sido un tornado. Por supuesto nosotras que desconocíamos lo que era
eso, nos aterramos y corríamos gritando de un lado para otro. Las ráfagas de viento con
agua entraban por los ventanales del pabellón, algunos escaparates se cayeron y las camas
se mojaron, total es que formamos un escándalo en la madrugada por lo que vinieron las
madrecitas vecinas y algunos empleados para ayudarnos, calmarnos y a recoger los estragos
causados por el vendaval.

Otro día como lo hacíamos a menudo, salimos al patio del instituto a merendar,
cuando estábamos jugando y corriendo fijé la vista en unos huecos que habían en una vieja
pared que servía de protección (no sé por qué siempre me llamó mucho la atención esos
huecos, sintiendo curiosidad de saber que había más allá del interior de esas paredes
destartaladas, donde por el tiempo y la intemperie se caen las piedras y ladrillos) cerca de
uno de esos huecos estaba una mata de uvas playas y no pude resistir la tentación de
subirme y asomarme por el hueco y cuando acerqué la cara me explotó una colmena de
avispas amarillas y marrones conocidas como mata caballos, me picaron la cabeza, la cara,
las manos y del susto me caí de la mata aterrorizada gritando, de inmediato todos vinieron
en mi auxilio incluyendo el señor del mantenimiento y me llevaron a la enfermería donde
me atendieron, me pusieron una inyección, me rociaron con una loción y me sacaron los
aguijones mandándome de reposo al pabellón donde por unos días no salí a pasear. La cara
se me hinchó horrible y me dolía mucho la cabeza. Les cuento que el señor del
mantenimiento llamado Jeremías fue durante varios días en la mañana y en la tarde y me
curaba con tabaco. Mascaba algunas ramas del tabaco y me embadurnaba con su saliva la
cabeza, la cara y por donde me habían picado la avispas y con un palillo sacaba de la boquilla
de la pipa un ungüento negro y me lo colocaba en cada una de las picadas y así poco a poco
36

fue desapareciendo el dolor y la inflación al igual que las marcas de las picadas. Fueron días
de sufrimiento, eso me pasó por curiosa y ustedes se preguntarán si perdí la costumbre de
ver por los huecos, pues nó, lo seguí haciendo cada vez que podía claro con más precaución.

En otra ocasión que fuimos a la playa la madrecita en compañía de todas nosotras


recogimos una cantidad de cangrejos llamados ladrones y cuando llegamos al Instituto los
metió en unas bolsas de lona cerrándolas y colgándolas en las sillas giratorias de hierro que
estaban en la salita de estar, una bolsa a la derecha y la otra a la izquierda al inicio donde
empezaban las hileras de las camas; a media noche los cangrejos empezaron a salirse de las
bolsas y caminaban por todas partes, mi compañera que tenía al frente y yo salimos
gritando por todo el pabellón, por supuesto todo se volvió un caos y la madrecita salió de
su habitación muy alarmada y nos regañó por semejante escándalo, recogió los cangrejos,
los volvió a meter en las bolsas y los sacó fuera de allí hasta el día siguiente que se los llevó
a su casa.

Otro episodio positivo que me sucedió, fue un día de la visita donde se me acercó la
señorita Susana con el rostro muy alegre, me llamó a su lado entregándome una cajita de
galletas de soda y me dijo que me la había mandado mi mamá y me leyó unan nota pegada
a la caja que decía: “hija estoy bien recibe mis bendiciones y pronto te veré”. Aquella noticia
fue de júbilo para mí, la abracé con mucha fuerza y mi corazón se llenó de alegría y
esperanza. La cajita se convirtió después en un cofrecito donde guardaba celosamente las
piedritas y conchitas de caracoles que recogía en los paseos a la playa para dárselas a mi
mamá cuando la viera de nuevo.

Transcurrió más o menos un mes después de este acontecimiento. Un día después


del desayuno y mientras jugábamos en la terraza, llegó una señorita vestida toda de blanco
y se fue a la salita de estar con la madrecita, regresando al poco rato con varios sobres de
lona en la mano y empezaron a llamar a las niñas por números y nombres y nos fueron
colocando en fila, luego nos bajaron a la planta baja y en el salón grande se encontraba la
directora y el doctor, la higienista le entregó los sobres de lona que llevaba en las manos.
Igual que el primer día que llegamos nos examinaron totalmente, nos pesaron, nos midieron
37

anotándolo todo en una planilla y luego nos entregaron las bolsitas con nuestras
pertenencias. A muchas de nosotras la ropa que habíamos llevado el día que llegamos nos
quedaba pequeña, entonces le entregaron a la madrecita unos nuevos overoles; esta vez
de color azul marino y franelas blancas sin letras y sin números, así nos vistieron y nos
sentaron en los bancos que estaban en la entrada. La directora y el doctor, nos despidieron
con una palmadita en el hombro y la madrecita nos dio un abrazo nos hecho la bendición y
nos deseó buena suerte. Me imagino que para ella fue un momento muy duro pues nos
tenía mucho cariño, pero también pienso que ya estaba acostumbrada a este tipo de
circunstancia, era parte de su trabajo diario. Luego un pequeño autobús nos llevó a cada
una a su casa y nos entregaron a la familia. Antes de salir la señorita Susana me entregó mi
cajita de galletas me dió un abrazo y un beso y así nos despedimos para siempre. La
higienista me entregó personalmente a mi madre en la puerta de la casa donde vivíamos.
38

De vuelta con Mamá y mi Hermano


Cuando vi a mi madre sentí un poco de miedo, porque no era la misma mujer que
yo había dejado de ver hacía 4 meses, ese fue el tiempo que duré en aquel centro de salud.
La última vez que había visto a mi madre, era más fuerte, más joven y tenía un hermoso
cabello negro, liso y largo. La que me recibió, era muy delgada, tenía muy poco pelo casi
calva parecía mayor, pero si era mi madre!, que tristeza sentí cuando me contó que estaba
así debido a la grave enfermedad que había pasado y los efectos de los tratamientos
recibidos en el hospital; que por ese motivo nunca me había visitado porque no estaba en
condiciones de salir, que hacia escasamente un mes que le habían dado de alta; más tarde
llegó mi hermano Candelario, nos alegramos muchísimo de encontrarnos nuevamente y
nunca más nos separamos hasta esta era de nuestras vidas. Igualmente, la familia de la
casa me recibió con cariño y allí permanecí hasta los 14 años y más, ya que nunca dejé de
frecuentarlos de una manera u otra, siempre fuimos amigos hasta que poco a poco por ley
de la vida fueron desapareciendo.

Un mes después regresé nuevamente a la escuela comenzado de cero, por eso


terminé la primaria casi a los 15 años. En esa casa y con aquella familia pasé parte de mi
infancia y mi adolescencia, por cierto, muy limitada tanto en espacio como en movimientos.
Los días transcurrían de la escuela a la casa y de la casa a la escuela y sólo tenía acceso al
cuarto donde dormíamos, a la cocina y a los patios traseros. A medida que crecía iba
adquiriendo nuevas responsabilidades. Ayudaba a mi madre en la cocina especialmente a
fregar los utensilios y a la limpieza de los patios, poco después debía barrer la casa y lavar
el baño, poner y recoger la mesa a las horas de la comida, lavar y planchar mi ropa.

Cuando tenía más o menos 13 años de edad, la señora Aurora decidió


independizarse de la familia y fue a vivir con su hija Enriqueta (Totó) a un apartamento en
la esquina de Abanicos en el centro de la ciudad, lo que me valió una nueva misión, llevarle
el almuerzo todos los días a la señorita Totó, ruta que hacía de ida caminando y de regreso
en autobús. Una tarde de regreso a casa, se subió un pasajero portando un maletín y se
39

sentó justo a mi lado. Yo iba distraída mirando por la ventanilla el paso de la gente en la
calle, de pronto sentí a mi alrededor un ruido extraño, como el jadear de un perro cuando
tiene sed; cual no sería mi sorpresa cuando volteé y vi unas manos que tras un maletín
ocultaba su pene. Quedé de inmediato muda petrificada, sólo se me ocurrió tocar el timbre
para salir corriendo y alejarme cuanto antes de aquel horror, bajándome en la siguiente
parada, temblando como una hoja movida por el viento. Aquella grotesca imagen quedó
grabada martillando mi cerebro por mucho tiempo, igualmente eso quedo en el silencio.
Recuerdo también una de las cosas que acostumbraba hacer en este trayecto, era pasar por
las esquinas de Animas a Calero donde se encontraba un paredón destartalado por el
tiempo y según decían que desde tiempos de la colonia había existido allí un cementerio y
por eso le decían la Esquina de Animas, yo de curiosa como siempre me trepaba para ver
por los huecos que había detrás del paredón. Efectivamente existían ruinas entre el monte
de cruces e imágenes de ángeles y santos, visiones éstas que por las noches muchas veces
perturbaron mis sueños con terribles pesadillas de muertos y fantasmas.

Volviendo a la casa donde vivía, los fines de semana la señorita Deyanira, quien era
maestra, limpiaba a fondo la casa compuesta por 6 habitaciones un zaguán (pasillo de
entrada de la calle al corredor), sala, recibidor, comedor, 2 patios intermedios y el baño. En
esta faena teníamos todos los muchachos que colaborar; barrer, mover los muebles, lavar
los pisos con agua y jabón y después echarle cera, la cual venia en panelas y había que
derretirla y regarla con un paño y una vez seca a pulir se ha dicho. Cada uno de nosotros
nos colocábamos un paño (regularmente tela de cobija) en los pies, luego corríamos en línea
recta de un lado a otro hasta dejar brillante el piso de mosaico (en ese tiempo no existían
ceras liquidas y mucho menos pulidoras). Así fue hasta que la Deyanira se casó quedando
yo encargada de ese trabajo adicional.

En esa casa vivían 4 hermanas: Aurora con una hija de 14 años llamada Enriqueta
(Totó); Luz, con dos hijos Carlos (nene) de 15 años y Luz María (Lucita) de 9 años quien
siempre fue mi compañera de vida y de juegos; Alba, viuda muy joven y Deyanira soltera,
Aquella familia tenían tres hermanos más, Pacífico, Vespertina y Venus ya casados con sus
respectivos hogares. La señora Aurora tenía otra hija menor que vivía en Curazao con una
40

tía, Luz también tenía una hija mayor que vivía con su padre en el Paraíso. A los años sólo
quedó la señora Luz con sus dos hijos, quién en 1946 contrajo nuevamente matrimonio esta
vez con el señor Pedro Miranda. En septiembre de 1947 dió a luz a una niña de nombre
Eleonora, pasando a ser yo entonces su niñera. Durante este lapso de tiempo la señora Luz
me enseñó a bordar y hacer ganchillo en la confección del ajuar de la niña. Este aprendizaje
fue muy bueno porque después lo apliqué en la ornamentación de mi casa, haciendo
tapetes, manteles, tendidos para las camas y algunas otras cosas útiles para el hogar. Años
después la señora Luz se mudó con su familia a una casa en Sabana Grande y fue entonces
cuando mi mamá decidió independizarse parcialmente porque todos los días igualmente
iba a trabajar de 10:00am a las 5:00pm y yo particularmente iba todos los fines de semana.

En la casa de Sabana Grande me ocurrió un hecho que me causó disgusto y


decepción, fue en mi adolescencia cuando tenía 15 años de edad. Como era costumbre
todos los fines de semana los pasaba en Sabana Grande en compañía de la señora Luz y sus
dos hijas Lucita y Eleonora. Un sábado por la noche entre las 7 y las 8 cuándo jugábamos
damas chinas, entró el esposo de la señora pidiendo que le sirviera un café, ella me ordenó
bajar a la planta baja y servirle el café, cosa que hice de inmediato, pero cual fue mi sorpresa
cuando se lo entregué en sus manos en el inicio de la escalera que daba acceso al piso alto,
el hombre me abrazó queriendo besarme, cosa que me sorprendió y me causó susto y
temor, zafándome de sus brazos corrí escaleras arriba hasta llegar a la habitación donde
estaba la señora Luz. Debido quizás al aspecto que tenía mi rostro la señora me preguntó
qué había pasado, por qué estaba tan nerviosa y como siempre por miedo guardé silencio
y solo se me ocurrió decir que me había tropezado en la escalera y se había roto la taza de
café. Ella comprensiva me tranquilizó diciéndome que eso no era nada grave y desde allí las
visitas de fin de semana se fueron reduciendo cada vez más debido a la decepción y
repulsión que me causaba aquel hombre abusador y pensar que mi mayor ilusión eran
aquellos fines de semana con aquella familia en Sabana Grande. Todos los sábados por la
tarde visitábamos SEARS el mayor centro comercial de modas de Caracas donde exhibían
todas las maravillas que existían en otros mundos. Naturalmente había de todo y a veces la
41

señora Luz me compraba dulces y regalos. Todo aquello desapareció de mi vida por culpa
del atrevido señor Miranda.

Nuestra independencia y paso por El Valle


Cuando nos independizamos de esa familia, mi madre alquiló una pequeña casita en
El Valle en un Barrio llamado Zamora. La casa estaba dividida en 2 partes, adelante la
habitaba una familia del Estado Táchira y nosotros ocupábamos la parte de atrás formada
por una habitación, una salita comedor, seguida de un pequeño patio que servía de
lavandero, donde estaba el baño y un pequeño espacio cerrado con piso de tierra que
correspondía a la cocina. Como no tenía agua mamá compró dos pipotes grandes de hierro,
los mandó a cubrir con cemento para almacenar el agua que utilizábamos para el consumo
diario, agua que cargábamos en latas y tobos desde una fuente que estaba a pocos metros
de la casa, separada por unas escaleras que comunicaban la calle donde sólo se veían
algunas casas, una bodega, una quincalla y un pequeño establecimiento donde vendían pan
y otros víveres. En cuanto a la luz que tampoco existía, mamá consiguió dos lámparas de
gasolina Coleman muy eficaces, porque alumbraban toda la casa desde la cocina hasta la
sala. La casa tenía un pequeño pretil o balcón que nos permitía divisar la calle. Allí
permanecimos un año donde estudié mi 6to grado, finalizando así la educación primaria.
Durante ese año mamá trajo a la casa a mi hermano menor Juan de La Cruz, para que se
integrara a la escuela, cosa que no fue fácil, porque ya estaba muy grande, tenía 11 años y
solo aprendió a leer y a medio escribir porque al año siguiente se escapó y regresó al campo.

Aproximadamente pasados 5 años, regresó a Caracas para vivir en casa de la familia


paterna hasta convertirse en un hombre sencillo, humilde, honesto, trabajador, muy callado
como metido en sí mismo, quizás por la manera como se crió en la soledad del campo.
Nunca se casó, no tuvo familia, muriendo a los años, relativamente joven a causa de una
cirrosis hepática producto del alcohol.
42

Yo no estudié bachillerato, porque mamá no podía ayudarme, aunque había liceos


públicos, siempre acarreaba gastos y éramos muy pobres. Ella decía que tenía que aprender
algún oficio que me permitiera trabajar para costear mis gastos. Un año después del Barrio
Zamora, nos mudamos a otro barrio llamado El Calvario en El Valle, la casa era un poco más
grande, pero estaba más distante de la calle principal había que subir más escaleras, aunque
la fuente de agua estaba más cerca.

Estando en ese lugar, mamá me inscribió en una academia comercial llamada


Remington Comercial Collage en la esquina de Corazón de Jesús. En ese tiempo proliferaban
en la ciudad academias donde los jóvenes hacían cursos cortos para prepararse para el
trabajo. En esa academia estudie 2 años 1951-1953. Salí graduada de secretaria comercial
integral. El curso incluía mecanografía, taquigrafía, ortografía, conocimientos elementales
de contabilidad, archivos y Cardes comercial.

No fue fácil para mí conseguir trabajo, primero por la experiencia que exigían y no
tenía, por otra parte, creo yo la precaria presentación personal que tenía; era una joven
muy seria, callada, tímida y para colmo de males vestía con demasiada sencillez, muy lejos
de lo actual, porque les diré que para la Academia utilizábamos un uniforme horrendo, era
una bata a media pierna, color marrón tierra con botones, cinturón e insignias verdes con
medias tobilleras y zapatos marrones. Se pueden imaginar dos años de la casa a la academia
y de la academia a la casa con esta indumentaria y por supuesto sin maquillaje. Parecía que
tenía 12 años de aquel tiempo, porque ahora es totalmente distinto las niñas de 12 años ya
son señoritas integradas a la sociedad, algunas hasta novios tienen y están al día en lo
relacionado con la sexualidad mediante las charlas que les dan en la escuela, los videos las
revistas y todo el adelanto de la tecnología en general empezando por el imprescindible
internet y por otro lado siempre están al día en el último grito de la moda, tanto en el
vestuario, como en el maquillaje y pare usted de contar.
43

Mis primeros empleos


Mi primer trabajo fue en una floristería que recién estaba abriendo sus puertas. Era
un local en Prados de María, donde sólo había potes con flores en un pequeño depósito,
con una mesa donde elaboraban los ramos y las coronas; supuestamente yo era la
recepcionista, con la salvedad que el local todavía no tenía teléfono. Allí estuve 15 días
cortando y clavando palitos en las flores de las coronas y algunos ramos, recogiendo las
flores marchitas y cambiando el agua de los potes. Para mi desgracia tuve que esperar 2
meses, para que el señor dueño de la floristería me pagara la miseria de los 15 días
trabajados.

Mi segundo intento de trabajo ocurrió en la oficina de unos ingenieros en Puente


Hierro. Me dictaron algunas cartas, llenaba algunas planillas y formularios. Hasta allí, todo
marchaba bien, pero luego me pusieron a llenar unos extensibles, cosa que jamás había
visto, por supuesto dañé unos cuantos, por lo que de inmediato me despidieron. Sólo estuve
una semana.

Gracias a la bondad y la solidaridad del dueño y director de la academia Remington


el profesor Ernesto Freites, los recién graduados teníamos la oportunidad de seguir
practicando los conocimientos adquiridos los días martes y jueves de 3 a 6 de la tarde, horas
en las cuales no se dictaban clases y así aprovechábamos de practicar dactilografía. El
profesor nos dictaba taquigrafía y hasta repasábamos lo relacionado al comercio. Un día el
profesor me llamó aparte y me dijo: “Miss Reque, tengo una oferta de trabajo para usted,
el profesor de mecanografía renunció porque tenía que irse al interior a cumplir una nueva
meta de trabajo y quiero que usted ocupe esa vacante, porque he notado sus habilidades
extraordinarias en el manejo de las máquinas de escribir. El sueldo será de 200 Bs. Mensual
por laborar 3 días a la semana, lunes, miércoles y viernes de 9:00am a 12:00m y de 3:00pm
a 6:00pm, hasta que usted consiga otro trabajo”. Para mi fue una sorpresa, ni siquiera pensé
en el dinero sino en el trabajo. ¡Ya tenía empleo fijo y me convertía en profesora de la
academia! Allí duré poco más de un año, el sueldo era muy poco, pero al mismo tiempo era
44

mucho. Podía comprar algunas cosas personales, pagar transporte y ayudar en la casa. Muy
contenta empecé a trabajar, pero sin experiencia en trabajos de oficina. Además del aula
de máquinas, también en algunas oportunidades hacía suplencias en el aula de taquigrafía
en horas nocturnas de 8:00pm a 9:00pm. Fue una etapa de mi vida muy grata, positiva y
aleccionadora pues sentía una gran satisfacción saber que mis conocimientos eran
enseñanza para otras personas jóvenes y adultos.

Un día me dice el profesor que lo habían llamado de una empresa importadora muy
importante solicitando una pasante para cubrir las vacaciones de una empleada que se iba
de reposo por tres meses y con muchas posibilidades de quedar fija en la empresa, lo que
era una buena oportunidad para mí, pagaban buen sueldo y un futuro prometedor y yo le
dije que iba a probar suerte, pero con la condición de regresar a mi puesto si no conseguía
quedarme, lo cual aceptó y allá fui a trabajar por primera vez en una oficina.

La entrada era de 7:00am a 3:00pm con una hora para almorzar. La señora a quién
yo iba a sustituir estaba embarazada y solo tenía dos semanas para entrenarme. Ella era
secretaria del departamento de Crédito y Cobranzas por lo que allí había que trabajar con
muchos documentos delicados, elaborar giros, letras y llevar un libro diario de contabilidad,
donde se anotaba todo el movimiento del departamento. Les cuento que duré sólo una
semana. Una semana de verdadero terror. Nunca había visto tanta gente a mí alrededor,
todas gentes muy adultas y sobre todo el personal del departamento de contabilidad a
quienes había que entregar todos los documentos del día para que lo revisaran y firmaran.
Esos señores eran mayores de cabellos blancos y grises, usaban lentes y algunos eran calvos
con barbas y bigotes, yo sentía mucho miedo cuando la señora me mandaba a entregarles
las carpetas y debido al susto y a los nervios y a la falta de experiencia dañe varios giros,
letras y hasta algunas garrafales malas anotaciones en los libros, la verdad es que hice
desastre y la señora que no tenía mucho tiempo y menos paciencia para aguantar mi
incompetencia me despidió y sólo me quedó pasar por caja para que me liquidaran la
semana trabajada, quedándome como única alternativa regresar a mi puesto de profesora
de mecanografía en la academia .
45

Pasaron algunos meses y nuevamente el profesor me dijo “Miss Reque, hay una
oficina de representaciones que me solicitó una empleada, ya he mandado dos muchachas
y no han sido aceptadas, quiero que vaya usted para ver si consigue ese empleo y así pueda
ganar un mejor sueldo, porque me da pena siendo usted una persona tan eficiente yo no
pueda pagarle lo que se merece”. Entendí que tenía razón, realmente ganaba muy poco y
allí no había futuro. Sin embargo, le advertí como lo había hecho anteriormente, que si no
quedaba o no me gustaba el trabajo volvería a mi puesto en la academia. Él lo aceptó, y fui
a la oficina situada en el Edificio Galipán en la parroquia Candelaria. Allí empecé como
secretaria; era una oficina pequeña dirigida por dos jóvenes hermanos descendientes de
alemanes llamada Representaciones Carlos Beiner S.A. Allí sólo había los hermanos Beiner,
una señorita mayor muy humilde que servía de utilitís quién hacía de todo un poco, menos
escribir a máquina y menos taquigrafía en lo cual yo era muy experta, un joven vendedor
para la ciudad y un señor italiano que se encargaba de las ventas para el interior,
especialmente para los estados, Miranda, Aragua y Vargas quien venía quincenalmente a la
oficina a entregar cuenta de las ventas realizadas.

Hago aquí una pausa para mencionar un acontecimiento que viví al inicio de mi
trabajo en esta oficina, donde se puede aplicar los siguientes adagios populares “al inocente
lo salva Dios” y “la confianza es seguridad de progreso”. Recién había cumplido 19 años
mayor de edad, supuestamente debería contar con conocimientos esenciales de la maldad,
de la malicia y del sexo. En mi tiempo la gran mayoría de los jóvenes éramos ignorantes al
respecto, puesto que la familia y los mayores en general se cohibían de hablar de estos
temas, considerándolos pecaminosos conforme a la sugerencia de la religión. Éramos por
lo tanto presas fáciles de personas inescrupulosas que trataban de abusar con sus actos
lascivos de bajas pasiones de la ingenuidad de los espíritus nobles corrompiéndolos con la
actuación lujuriosas de sus mentes enfermas. A pocos días de laborar en aquella oficina de
Carlos Beiner S.A. y en vista que el cardes y registro de los clientes estaba muy atrasado,
Carlos “El Jefe” me propuso trabajar horas extras, después del horario de salida. Yo
pensando ganar algo más de dinero al final del mes para mis gastos, acepté de inmediato la
proposición, ajena totalmente a la intensión maquiavélica que aquel hombre tenía. Después
46

que todos los compañeros se marcharon quedamos, los dos sólos sentados en un diván que
estaba en la sala. Todo corría normalmente por espacio más o menos media hora, cuando
sin pensar ¡Susto! de manera imprevista aquel hombre se abalanzó sobre mí con
intensiones malsanas, sorprendida utilizando mis piernas y rodillas me libré de sus garras y
salí corriendo encerrándome en el baño. Llorando, despotricando y soltado insolencias por
la boca. Mis oídos solo escuchaban palabras de aquel hombre pidiéndome disculpas y yo
comportándome como una niña, le decía que se lo diría a mi hermano para que le diera su
merecido. Por último, me pidió que me calmara, que saliera tranquila, que prometía no
hacerme daño, pero que no lo comprometiera y que guardara silencio. Un tiempo después,
ya más calmada escuché que se había retirado del lugar, con mucha cautela salí de aquel
baño, recogí mi cartera y bajé las escaleras hasta salir del edificio. Llegué a casa encontrando
a mi madre muy preocupada por la tardanza le di una sencilla explicación y me fui a dormir.
Dos días después Carlos “El jefe” tocaba la puerta de mi casa solicitando que regresara a la
oficina, que necesitaban de mis servicios y yo del trabajo y que lo que había sucedido
prometía jamás volvería a ocurrir y realmente así ocurrió. Allí trabajé por espacio de 4 años
1955 a 1959. Tiempo después, ya hablando como adultos y como amigos, por alguna razón
trayendo a la conversación aquel desagradable impase, Carlos “el Jefe” me dijo que de
alguna manera yo había sido responsable de lo ocurrido aquel día en la oficina pués, el había
confundido mi comportamiento complaciente, mi pacificidad e ingenuidad como un
mensaje de aprobación de sus requerimientos masculinos y reflexionando sentí un poco de
vergüenza, porque de alguna forma él tenía razón por mi ignorancia y aconsejándome me
dijo: que para vencer las escaramuzas de la vida había que aprender a tener malicia, astucia,
intuición y valor. Desde ese momento me convertí en una joven siempre a la defensiva,
dispuesta a actuar violentamente con palabras y hechos cualquier ofensa o maltrato que
encontrara en mí camino; esa actitud me mantenía al margen de las amistades y sobre todo
a las relacionadas con el sexo opuesto. Este hecho igual que los demás quedó en silencio,
como un secreto entre Carlos “el jefe “y yo.
47

Mi crecimiento laboral
A finales del 57, llegaron a mi vida dos ángeles, el señor Joaquín Da Silva Freitas y
su esposa Alzira Leonor, quienes de inmediato se convirtieron en mis guardianes
protectores. A medida que pasaba el tiempo y compartiendo la amistad, con mucho tacto,
cariño y con una gran sabiduría me enseñaron que la agresividad y la violencia eran malos
compañeros; que tenía que ser más amable, menos impulsiva, más comprensiva con las
personas, que la confianza, la solidaridad, la cordialidad atraían buenas vibras y que el
miedo, el rencor y la venganza solo ofrecían dolor, soledad y que debía aprender sin
retaliaciones, para sanar psicológicamente las heridas del pasado y así cambiar mi entorno
y ser una persona más positiva y por lo tanto más atractiva en la búsqueda de la amistad y
del amor. En el devenir de la vida estos consejos fueron de gran utilidad, sobre todo en mi
trayectoria en el mundo de la publicidad y de la comunicación que al final sería fuente de
mi existencia. Cabe destacar que en la empresa de los Beiner aprendí todo lo relacionado a
esa oficina de representación, inclusive tenía telefónicamente muy buenas relaciones con
los consignatarios aduanales de La Guaira y de Puerto Cabello, así como con las
almacenadoras de Caracas.

Igualmente, este trabajo me permitió mantener una estrecha relación también


telefónica con el gremio panadero, ya que el producto que se importaba era harina de trigo
para la industria de la panificación y las fábricas de pastas.

En aquellos tiempos, los que dirigían esta industria eran casi en su totalidad
portugueses e italianos, lo que más tarde en el transcurso del tiempo sería muy importante
para mi futuro que luego les contaré. Tenía buenos contactos con los bancos especialmente
el Banco Unión y el Banco Mercantil. Una vez al año representantes de estos bancos hacían
una inspección a las cuentas de sus acreedores y yo al lado de uno de mis jefes era la
encargada de presentar todos los movimientos de las ventas a créditos que la oficina
mantenía con ellos. Adquirí tanta experiencia en el manejo del Cardes Contable, que sabía
de memoria el número de la ficha de cada cliente y su número telefónico, el cual aclaro que
48

los números no pasaban de 5 dígitos, esto ayudaba grandemente el trabajo para las gentes
del banco. No existían en aquella época sumadoras, ni maquinas eléctricas todo era manual.
No como ahora, que todo se mueve a través de la tecnología, la computadora, los celulares
inteligentes y el internet.

Durante mi estancia en ese lugar entraron, a trabajar en principio tres


personas más; un adolescente de nombre Carlos a quien le decíamos “Carlitos” un señor
portugués llamado Joaquín Da Silva Freitas quién en el futuro sería una persona muy
importante para mí y un joven de nombre César. Estos dos últimos como vendedores, ya
que Orlando, el primo de los Beiner se había marchado al Exterior. Posteriormente la oficina
creció mudándola a Sabana Grande, allí instalaron un departamento de contabilidad
atendido por un contable llamado Rafael Suárez, quién duró poco tiempo sustituyéndolo
una señora argentina de nombre Eliza Westerlaning muy eficiente en su profesión,
simpática y muy colaboradora, estuvo allí no sé por cuánto tiempo al igual que la señorita
María.

Los jefes: los hermanos Beiner, Carlos y Oscar eran personas muy amables y
solidarias con su personal. El tiempo que allí trabajé fue muy bonito, logré conocimiento,
confianza en mí misma, poco a poco fui dejando de ser aquella muchacha retraída y
montuna con miedo a todo, con apariencia muy sencilla que parecía anticuada, muy lejos
de la modernidad. Empecé a preocuparme más por mi apariencia, mi vestuario, mi calzado,
mi peinado y algo de maquillaje. Por otro lado, apenas había empezado a trabajar alquilé
gracias a los Beiner que me prestaron dinero, un pequeño apartamento en el este de la
ciudad ubicado entre los Caobos y Plaza Venezuela mejor conocido como Quebrada Honda.

Esto para mí fue maravilloso, porque veníamos de una habitación en un Barrio de


San José llamado Los Cujicitos, vía Cotiza y lo más importante que mi madre ya no tendría
que ir a trabajar todos los días a la casa de familia donde nos criamos, que por cierto ya se
habían mudado a Sabana Grande.

Otra cosa importante que hicimos mi hermano y yo, fue amoblar el apartamento
pues no teníamos más que una cama grande y una pequeña, una mesa con cuatro sillas,
49

una lacena y una cocina de kerosén de 2 hornillas. Luego compré un juego de cuarto, un
juego de sala usados, una nevera y una mesa de cocina. La habitación que tenía una ventana
que daba hacia la calle, la transformamos en sala, en el pasillo el comedor, una habitación
para mi madre y yo y una para mi hermano.

En 1957 trajimos a la abuela, que estuvo con nosotros hasta el año 1960. Con
relación a mi abuela, quiero contarles una anécdota: Estando muy pequeña, siempre
acompañaba a mi abuela al pueblo para llevar los productos del campo para la venta. A
veces ella se detenía en el camino y me decía que la esperara que iba a matar un león… Se
marchaba y yo la esperaba tranquila, pero había ocasiones que se demoraba más de la
cuenta y allí empezaba mi angustia; me la imaginaba luchando con el león... Hasta que de
repente aparecía sana y salva ¡oh ¡que alivio y en silencio continuábamos el camino. Pasado
el tiempo y pendiente de esta curiosidad le pregunté ¿cómo era posible que tanto que
luchaba con el león y siempre saliera ilesa sin ningún rasguño? Y que yo siempre temía que
aquel animal se la comiera, entonces ella muerta de la risa me respondió: Que el famoso
león era una necesidad fisiológica natural del cuerpo (hacer pupú). Eso me causó mucha
gracia, por eso la conservo como una anécdota cómica de mi infancia, entre mi abuela y yo.

En el año 1960 se casó mi hermano Candelario y quedamos solas en el apartamento


Andrea y yo hasta 1967.

Volviendo a la oficina un buen día mis jefes, fueron notificados por la trasnacional a
la cual pertenecían LA INTERNATIONAL MILLING COMPANY, que serían eliminadas las
representaciones en el país, pues habían decidido instalar en Venezuela sus propios molinos
para la producción de la harina necesaria para el consumo nacional, importando solo el trigo
la materia prima, todo lo demás la administración y la distribución estaría a cargo de la
compañía. Igualmente ocurrió con los representantes de otras trasnacionales del mismo
ramo que instalaron sus molinos para la molienda del trigo entre ellos Monaca, Gramoven,
Hidalgo Hermanos, Molinos Oriente, entre otros, abriendo sedes en el centro, occidente, y
oriente del país.
50

Esta compañía absorbió algunos de los empleados de las distintas representaciones.


Yo, gracias a Dios fui una de las afortunadas conjuntamente con César y Silva Freitas que
pasamos a formar parte de la nómina de Monaca en la Sede de Caracas. Los hombres como
vendedores y yo como secretaria ejecutiva ganando un sueldo bastante aceptable para la
época. Sobre todo, que en la oficina de los Beiner entré percibiendo un sueldo de 400,00
Bs. Y después de 4 años de servicio, salí ganando 550,00 Bs. Sin ningún tipo de
remuneraciones adicionales excepto de 15 días adicionales como utilidades al final de cada
año. Tampoco teníamos el derecho a las vacaciones, en cambio en Monaca gozábamos de
vacaciones remuneradas, un mes de utilidades, una póliza de seguro que ofrecía muchos
beneficios y lo más importante que de acuerdo a la capacidad de desenvolvimiento los
empleados tenían opciones de escalar posiciones dentro de la empresa.

Empezamos en una oficina muy pequeña en el centro de Caracas entre las esquinas
de Pájaro a Zamuro. Pocos meses después nos trasladamos a la Av. Pantín en Chacao, en un
galpón dividido en 2 partes, en el ala derecha en la mezanina estaba la sala de conferencias
y en la planta baja la recepción, el departamento de créditos y cobranzas y la oficina de
tráfico. En la mezanina del ala izquierda, estaba el departamento de ventas y la gerencia.
En el centro el majestuoso almacén de la harina. En esta oficina empezó a crecer un
numeroso personal tanto obrero como administrativo. Mi posición allí al principio, fue
encargada del departamento de ventas y secretaria de gerencia. Fue en esa época que
llegaron las modernas máquinas de escribir eléctricas, las sumadoras, los dictáfonos, las
centrales telefónicas y radios transmisores. Poco a poco se fue eliminando la taquigrafía y
los extensibles. También apareció en la empresa la IBM y después las impresoras para las
nóminas y la facturación. Todas esas máquinas las aprendí a manejar con mucha habilidad.
Mis jefes y gerentes muy poco me dictaban ya sólo grababan y yo transcribía. De mis
compañeros del inicio César pasó a ser supervisor de ventas de las grandes panificadoras y
fábricas de pastas de Caracas y el Estado Miranda. Silva Freitas pasó a ser jefe de los
supervisores y vendedores de la ciudad y sus alrededores. Los Supervisores allí tenían muy
buenas remuneraciones entre comisiones y viáticos, así como excelentes posibilidades para
la adquisición de modernos vehículos, siendo Silva Freitas uno de los afortunados.
51

Fue una época en Venezuela de gran prosperidad, tomando en cuenta la


proliferación de compañías trasnacionales de toda índole que aquí se instalaron
aprovechando el gran desarrollo vial en todo el país que había dejado el gobierno del
General Marcos Pérez Jiménez. En ese tiempo se instalaron en todo el territorio nacional
y especialmente en las ciudades capitales las grandes redes de supermercados como Cada,
Central Madeirense, Victoria, Tías y muchos más. Se construyeron grandes centros
comerciales siendo uno de los más famosos por lo menos en Caracas Sears, Vam, Centro
Simón Bolívar, Centro Plaza, Bazar Bolívar, Kordas Modas, así como grandes edificaciones.
Surgieron los grandes laboratorios, Redes de farmacias, espectaculares restaurantes,
centros sociales, casas de modas, casinos de juegos, centros deportivos, grandes
universidades, centros de salud, hospitales y clínicas importantes, modernos centros
comerciales, grandes concesionarios de automóviles, creciendo increíblemente el parque
automotor. Apareciendo años después, la construcción de las primeras líneas del transporte
subterráneo el Metro, un sueño de trenes hecho realidad.

Esto surgió de repente como por arte de magia. De la noche a la mañana no solo
cambió el panorama estructural, social y económico de la ciudad, sino el pensamiento y el
comportamiento de la gente pienso yo como humilde ciudadana, que esta avalancha que
nos envolvió fue realmente asombrosa bajo una verdadera y efectiva coordinación política
administrativa por parte del estado. Lo negativo de este suceso fue, que mientras todo esto
acontecía en las grandes ciudades, los campos fueron quedando desolados y sus habitantes
bajo la mirada impune y complaciente de las autoridades, invadieron los cerros
circundantes convirtiéndolos en cinturones de miseria, casas y ranchos construidos sin
ningún ordenamiento formando así un pueblo paralelo ajeno a las bondades de desarrollo
que ofrecía el país. A finales del gobierno de Pérez Jiménez, los campesinos fueron
obligados a abandonar los campos semi productores; digo esto porque desde esa época
dejé de frecuentar en vacaciones a mis abuelos, a mi familia, gentes conocidas que luego
tuve que visitarlos en el cerro, en el barrio subiendo por unas escaleras destartaladas a
medio construir, que pena, sin ningún tipo de siembra ni animales, solo gentes muy pobres.
Antes, estas personas producían sus propios alimentos; después solo eran meros
52

consumidores con pocos recursos económicos, viviendo en precarias condiciones


infrahumanas, sin agua, sin luz, sin vías de comunicación, sin escuelas, etc. Y así este
fenómeno fue creciendo cada vez más, convirtiéndose a medida que pasaba el tiempo en
un grave y difícil problema social para todo el país.

Volviendo a mi evolución profesional, mi paso por Monaca fue realmente positivo,


no solo en aprendizaje y experiencia sino en responsabilidades extremas poniendo en
práctica la fortaleza, destreza y carácter que puede ser capaz una mujer en el cumplimiento
de su deber y alcanzar con esfuerzo, trabajo y dedicación la meta propuesta.

Un día, me llaman a una reunión en la Sala de Conferencia… Muy asustada me dirigí


hacia allá… Preguntándome ¿que pasaría, que había hecho mal? Cuando entré, estaba
reunida la plana mayor incluyendo a mi jefe el señor Gerald Backrichz. Todos me saludaron
cordialmente y me invitaron a sentarme porque tenían algo muy importante que
proponerme y que esperaban que aceptara. Como era de mi conocimiento, el Jefe de
Almacén hacía pocos días había sido despedido por motivos bastantes fraudulentos.
Primero me felicitaron por mi buen desenvolvimiento en el departamento de ventas y mi
capacidad profesional como Secretaria de Gerencia y que habían visto en mí a una persona
seria, responsable y sobre todo de carácter; por lo que aseguraban que yo era la persona
idónea para encargarse de la conducción del almacén aquí en Caracas. Era un cargo fuerte,
no muy apto para mujeres, pero que ellos confiaban que yo era capaz de hacerlo y me
pidieron realizar una prueba de tres meses. Con mucha reserva acepté el reto. Me enviaron
una semana a Puerto Cabello donde estaba la sede principal de almacenes para recibir
entrenamiento de manera de conocer paso a paso todo el movimiento del almacén: Carga
y descarga de mercancía, práctica de inventarios, control de personal obrero,
mantenimiento del local, inclusive el manejo de la caja chica del transporte interno.

Pase la prueba de los tres meses, me evaluaron y quedé al frente de la dirección de


aquel almacén por 4 años.

Fue un trabajo verdaderamente duro, arduo de mucha constancia, dedicación,


entrega y responsabilidad donde había horario de entrada, pero no de salida, sobre todo
53

los fines de mes y fin de año fiscal. Me convertí en una generala con carácter y voz de
mando. Este nuevo reto cambió en buena forma mi presentación personal, ya no era la
muchacha ejecutiva elegante, de tacones muy altos, vestidos ceñidos al cuerpo, peinados y
maquillaje a la moda. Ahora llevaba vestidos holgados y faldas a media pierna, blusas y
franelas cero escotes y zapatos medio tacón (no se usaban tenis, pantalones y mucho
menos blue jeans) el pelo recogido en moños, cola de caballo o si no muy corto; total una
mujer austera, muy seria, pero eso sí nunca dejé de ser elegante.

Me convertí en una experta contralora de camiones de carga, incluyendo gandolas


de una y dos bateas de sacos de harina, el almacén tenía capacidad para cargar y descargar
hasta 4 camiones al mismo tiempo. Adquirí una velocidad increíble en el uso de las
máquinas de escribir y sumar de la época, al igual que en la elaboración de inventarios, así
como la distribución de los pedidos enviados por el departamento de ventas para que su
entrega se realizara lo más rápido posible y la clientela fuera atendida a cabalidad.

El personal obrero bastante numeroso por cierto, me admiraba, respetaba y me


obedecía de muy buena manera, porque yo también había aprendido a tratarles y ayudarles
en lo posible ante la empresa en sus necesidades laborales, ya que no contaban con
sindicatos como ahora. Les conseguía mejoras salariales, equipos de trabajo, vestuario dos
veces al año, incluyendo zapatos y botas, así como la adquisición de dos montacargas y dos
máquinas industriales de coser sacos, al igual que ayudas sociales para sus hijos en
medicinas, útiles escolares y juguetes.

Recuerdo que contaba con 4 chequeadores, pero uno en especial, el señor Rafael
Martínez, hombre trabajador a tiempo completo, humilde, honesto y leal a carta cabal; de
verdad fue mi mano derecha, nunca lo pude olvidar. Supe con mucha tristeza poco tiempo
después de retirarme de la compañía que había muerto ahogado en circunstancias muy
lamentables.

Al contrario de Martínez que fue una persona excepcional; a los inicios de mi entrada
en el almacén trabajaba allí desde hacía algún tiempo un chequeador de nacionalidad
española, quizás el mayor de todos los obreros, aproximadamente de 50 años de edad, un
54

personaje muy conflictivo que se molestó mucho cuando se enteró que su nuevo jefe sería
una mujer, circunstancia que nunca aceptó. Me indisponía con el personal obrero, no
obedecía para nada mis instrucciones y me tendía cada vez que podían trampas para
desprestigiar mi trabajo. Su descontento era tal, que un día de lluvia, llegó a dar órdenes de
cargar un camión grande con 15 sacos de harina más de lo indicado, con la intención de
cuando se hiciera por la tarde el inventario diario faltaran estos sacos de harina y yo quedara
como una persona inepta e irresponsable ante la empresa y encima tendría que pagar el
valor de esta mercancía y él en combinación con el conductor venderían el producto al
panadero a menor precio y se quedarían con el dinero. Lo que él desconocía era que cuando
llovía, yo subía a la mezanina y por un ventanal de vidrio que miraba la salida del almacén
yo podía ver la parte alta del camión y saber si llevaba la carga completa, naturalmente noté
que aquel camión llevaba sacos demás. De inmediato, bajé al almacén y antes de firmar la
orden de salida, pregunté quién había chequeado ese camión y me dijeron que había sido
el señor Pernía que así se llamaba. Solicité su presencia, mandé a detener el camión a un
lado y lo conté delante de él, demostrándole que habían cargado sacos demás y le dije al
chofer que cuando terminara de entregar ese pedido, regresara los 15 sacos de harina
sobrantes que faltaban en el almacén. Pernía creía que yo no sabía contar la carga de los
camiones y resulta que en el entrenamiento que me habían dado en Puerto Cabello fue a
lo que más hicieron hincapié. El conteo físico de carga de un camión, así como el de las
rumas existentes en el depósito para la elaboración rápida y segura del inventario diario.
De inmediato levanté un acta y con su expediente que ya tenía varias amonestaciones, lo
llevé a la dirección de personal quedando despedido de inmediato. Esto que sucedió con
Pernía fue bueno, porque marcó pauta para una gran lección y reflexión para todo el
personal obrero y para mí misma. En todos los trabajos conseguimos gente buena,
excelentes amigos y compañeros, pero también gente mal intencionada, envidiosas y
chantajistas, por eso tenemos que ser desconfiados, observadores y siempre estar alertas
de todos los que nos rodean y tratar de distinguir donde está el bien y el mal y saber nadar
entre las dos aguas, sin demostrar mucho hacia que lado vamos, hasta no estar seguros
55

hacía donde nos lleva realmente la corriente. Esto lo aprendemos con el tiempo, que es el
único que nos dice lo que la vista no alcanza.

Monaca, fue para mí la primera escuela en el trayecto de la vida. Allí aprendí


vivencias, experiencias y sobre todo a tener el temple necesario de todo ser humano para
enfrentar las grandes pruebas y retos a vencer que el destino nos tenga reservado. A veces
por caminos de flores con suave brisa de felicidad y paz, otras veces, con espinas y negros
nubarrones difícil de traspasar y así entre uno y otro poder alcanzar lo que anhelamos. Más
adelante verán lo importante de esta enseñanza. Aprendí a ser independiente en mis
atribuciones personales y profesionales. Descubrí que tenía un gran potencial para
compartir sentimientos tanto con personas de altas esferas como gerentes y jefes de
departamentos, como de personas de clases muy humildes e ignorantes como eran los
obreros, los estibadores, camioneros; tanto que muchas veces me tocó que lavar los pies,
curar las heridas y golpes que sufrían los trabajadores en el almacén, así como auxiliarlos,
visitándolos en el barrio donde vivían por motivos de desgracias familiares. Otra cosa que
pude reconocerme a mi misma, que a pesar del estatus social y profesional que había
alcanzado nunca deje de ser la misma persona callada, reservada, a veces hasta cohibida
pero siempre atenta a las necesidades de mi familia; toda en general, gentes muy pobres,
mis tías, mis primos y también amigos. Siempre conseguía la forma de ayudarlos y
acompañarlos en la solución de muchos de sus problemas, por lo que todos me tenían gran
respeto y aprecio.

Durante el tiempo que estuve en esa empresa una de las cosas que más recuerdo
con gran satisfacción fue poder ayudar a mi hermano mayor Candelario, cuando se
encontraba en circunstancias desfavorables relacionadas con la vivienda, pues le habían
pedido desocupación del apartamento que habitaba en el 23 de enero con su esposa y sus
tres pequeñas hijas. Esto me preocupó sobre manera. Haciendo diligencias, hablando con
mucha gente y leyendo avisos de prensa, un día conseguí una casa en un barrio poco
poblado en El Valle, cerca de una de las veredas de la urbanización Coche, llamado
Cochecito. El lugar era simpático, los vecinos eran gentes humildes, pero muy amables y la
casa estaba a medio construir, solo tenía la sala, una habitación y la cocina y el baño por
56

terminar, pero tenía en la entrada y en la parte de atrás bastante espacio para remodelarla.
Sin pensarlo dos veces la compré y se la regalé a mi hermano. Poco a poco él la terminó de
construír, allí nació Oswaldo, uno más de sus hijos. Mi cuñada decía siempre, que había
sido el lugar más feliz de su vida. Pasados varios años, esta casa fue cambiada por el
gobierno de turno por un bello y grande apartamento en una nueva urbanización llamada
La Floresta en Coche donde terminaron de crecer todos mis sobrinos. Fue en el año 1978
cuando mi hermano lo vendió y compró su actual vivienda en Palo Verde. Total, quien iba a
imaginarse que la casita chiquitica humilde del barrio, sería después el hogar estable de la
familia en una de las mejores y modernas urbanizaciones del este de la ciudad.

A finales del año 60 fue para mí espectacular, pues después del triste fallecimiento
de mi abuela, meses más tarde nació mi sobrina Carmen. –“Mi negrita Linda- “quién sería
después mi ahijada que vino a llenar mi corazón de alegría, de fuerza y de amor, por quién
sentí de inmediato el impulso sentimental de protegerla y de amarla como mi primera hija;
desde entonces ese sentimiento ha sido recíproco, ella y yo hemos estado unidas en las
buenas y en las malas incondicionalmente para lo que salga, como madre e hija y sus hijos
han sido mis nietos a los cuales quiero de manera especial. Hoy veo en el espejo, el reflejo
de mi decadencia por los años vividos y las secuelas de las enfermedades y doy gracias a
Dios por tenerla a mi lado y poder disfrutar de su cariño, de su bondad, de su comprensión,
de su auténtica amistad y de la alegría que a diario transmite su espíritu noble, no sólo para
mi sino también para mi hija Emelin, su padre, sus hijos, hermanos y toda la familia que le
rodea a pesar de que no ha sido muy bien afortunada por su salud, siempre nos anima, nos
mantiene firmes, unidos para enfrentar cualquier motivo o circunstancia adversa que se
presente. Tengo 3 sobrinos más, dos hembras y un varón. A todos los amo, los admiro y
respeto, pero a ninguno como a mi negrita Carmen, siempre a mi lado solidaria, dispuesta
a ayudarme y acompañarme cuando más lo necesito. Nunca ha dejado de sorprenderme
con hermosos detalles que alimentan el alma.

Durante su niñez y adolescencia mis sobrinos disfrutaron mucho de mi juventud.


Pues los complacía en todo lo que podía paseos, fiestas, juguetes, ropa, chucherías etc., yo
no me preocupaba por tener hijos, pues mi mundo transcurría alrededor de mi madre y de
57

ellos, de paso ayudaba a mi hermano y a mi cuñada durante su desarrollo y crecimiento.


Hoy me siento orgullosa de todos mis sobrinos, porque de alguna manera participé y
contribuí en la formación de buenos ciudadanos; personas sanas, dignas y excelentes
profesionales que aportan sus conocimientos a favor de su país y de la humanidad.

La década de los 60 fueron años para mí de muchos pretendientes, eran años de


plena juventud entre 25 y 30 años. Una joven no mal parecida, elegante con una posición
profesional bastante estable rodeada de jóvenes compañeros y vecinos, como era de
suponer no faltaban los admiradores que pasaron como el viento sin dejar huellas. De los
cuales recuerdo algunos nombres: Ernesto, Armando, Andara, Oswaldo, Mario, Alejandro,
y Héctor... Ninguno de ellos por una razón u otra llegaron a cubrir mis expectativas. Sólo fue
hasta la década de los 70, cuando conocí a Jorge Rodolfo el hombre quizás menos indicado.
Pero que fue mi compañero de vida por más de 30 años.

Volviendo a Monaca fueron tiempos de gran bonanza, estabilidad personal y


familiar. Económicamente estaba muy bien, ganaba lo suficiente en aquella época para
llevar un estatus de vida bastante cómodo ya que en aquel entonces en Venezuela todo era
muy económico y la inflación era mínima. Podía una hacerse un presupuesto, disfrutar de
la vida y hasta pensar en ahorrar para el futuro. Como dije antes tuve varios pretendientes
pero ninguno en serio, pues en verdad, nunca me vi desempeñando el rol de esposa, madre
o jefe de casa. Mi vida se concretaba a mi madre, a mi hermano, a mis sobrinos y algunos
otros miembros de la familia. Yo pensaba de forma contraria a la mayoría de las muchachas,
que su sueño era el matrimonio, el hogar y la independencia de los padres. En cierto modo
esto fue bueno hasta cierto punto, pero también muy negativo. Más adelante les contaré
el por qué.

Mi bonanza económica, mi paz laboral duraron hasta mediados del año 67. Por ese
tiempo surgió en la empresa un cambio administrativo y con él un nuevo gerente para quien
lamentablemente yo no fui santo de su devoción; desde su llegada quiso imponerme sus
normas y condiciones las cuales nunca pude aceptar, porque a pesar de que sabía y
respetaba su jerarquía, estaba conciente que mis conocimientos y responsabilidades ante
58

la empresa eran mayores que su arrogancia. Yo tenía 4 años llevando las riendas del
funcionamiento del almacén, quizás el departamento más importante de la empresa en
Caracas de forma impecable, nunca recibí ningún tipo de amonestación, siempre fui una
trabajadora seria, constante, cumplidora a carta cabal de las responsabilidades que me
habían confiado mis superiores y no sería un recién llegado que vendría a cambiar mi
comportamiento para complacer su capricho, que no era otro que el de abandonar al
almacén en manos de los obreros e instalar mi oficina conjuntamente con los demás
trabajadores ejecutivos bajo su mirada y tutela.

En vista de mi negativa, un día aprovechando mi ausencia a la hora del almuerzo,


arbitrariamente trasladó mi escritorio y algunos de mis enseres de oficina a su sala
ejecutiva. Como es natural a mi regreso, esta acción me causó un gran disgusto y de
inmediato di orden a 3 de mis obreros a regresar mi escritorio al almacén donde tenía que
estar.

Esto me valió el despido inmediato por desacato a su autoridad. En aquel tiempo no


había ninguna clase de amparo para el trabajador, por cualquier motivo te aplicaban el
artículo 31 de la Ley del Trabajo y quedabas cesante en tus funciones sin contemplación.

No pudiendo hacer otra cosa para cuidarme las espaldas, solicité antes de
marcharme que se hiciera un inventario físico de todo lo que había en el almacén avalado
por dos contables, uno de Caracas, otro de Valencia y un jefe de almacén del Molino de
Puerto Cabello, labor ésta que duró una semana al término de la cual, me despedí de la
empresa para siempre. Mi salida de la empresa no fue gratis, pues intervino la envidia y la
ambición. Desde que me nombraron Jefe de Almacén, una de mis subalternas en el
departamento de ventas, mi amiga Ana a quién muchas veces le di pruebas de mi gran
amistad compartiendo mi casa, reuniones y paseos se mostró muy molesta, porque según
ella yo no reunía los conocimientos académicos necesarios para ocupar ese cargo. Años
después, ella pasó a ser secretaria del departamento de ventas.

Estando en el almacén, contrataron a un joven recién salido del seminario para que
fuera mi ayudante, en vista de que el movimiento diario del depósito había crecido. En
59

varias oportunidades indirectamente manifestó la envidia que sentía de mi posición y de mi


sueldo, por lo que en una ocasión le dije que cuando me retirara de la empresa seguramente
él sería el próximo jefe de almacén, siempre y cuando estuviera preparado para ello y así
fue, cuando me despidieron, Ana mi amiga, pasó a ser secretaria del nuevo gerente y mi
ayudante jefe de almacén… Dos meses después, me enteré que la secretaria había sido
despedida no sé por qué razón, el gerente y mi ayudante igualmente, según decían por falta
de ética profesional y mala administración y control del almacén. Esto nos ratifica que lo
que se hace de mala fe termina con mal pie, lo malo es que en su intento arrastran a
personas inocentes.
60

El cambio de mi vida
Después de Monaca, empieza para mí una nueva época con episodios
increíblemente imaginables, ocurridos consecutivamente durante mi edad media entre 35
y 40 años.

Aquí entra la participación directa de mí siempre compañero de trabajo el portugués


Joaquín da Silva Freitas. Como les mencioné antes, era aficionado a la comunicación, a la
vida artística y a la publicidad. Todo lo hacía de forma empírica, pues no tenía ningún tipo
de estudios académicos al respecto, sin embargo, contaba con una pequeña oficina donde
producía tres programas radiales.

Cuando quedé desempleada, Freitas me dijo, que en lugar de buscar trabajo y


empezar nuevamente en otra oficina, me proponía trabajar con él en la publicidad. No me
convenció esa proposición, pues no me agradaba para nada el arte, ni la cultura. Mucho
menos la farándula y por ende ni la radio ni la publicidad y más aun cuando venía de un
ambiente casi salvaje donde prevalecía la supervivencia del más fuerte sobre la decadencia
de la marginalidad, que gracias a mi manera de ser aquel lugar como era el almacén, no me
afectó en lo absoluto, seguía siendo siempre la misma persona sencilla, reservada y de buen
carácter.

Cuando trabajaba en Monaca, indirectamente ayudaba al Señor Freitas en la


elaboración de las facturas y presupuestos de su pequeña publicidad, nunca pensando que
algún día iría a trabajar en este medio.

Desde hacía algún tiempo, me asaltaba la idea de comprar un apartamento, pues


deseaba tener mi casa propia, estaba cansada de pagar alquileres sin ningún beneficio, por
eso había empezado a horrar poco a poco con miras de hacer realidad aquel sueño. Ahora
que estaba libre antes de emplearme nuevamente, me dediqué a gestionar la posibilidad
de la compra. Con el dinero que tenía ahorrado, más algo de la liquidación de mis
prestaciones sociales podía solicitar ante la banca el crédito necesario. Así fue como
empecé a ver las ofertas de apartamentos que vendían, visité muchos en distintas partes
61

de la ciudad, hasta que vi el anuncio de la venta de un apartamento en un edificio recién


construido entre las esquinas de Venus y Guaicaipuro, detrás del mercado de Guaicaipuro,
era pequeño pero muy cómodo con dos habitaciones, dos baños, sala comedor amplia, una
ventana con vista a la calle principal y un balcón mirando hacia la parte de atrás del
mercado, su cocina comunicaba con el comedor por medio de una puerta batiente. Era muy
bonito ideal para nosotras dos, mamá y yo. De inmediato inicié los trámites para solicitar el
crédito bancario. Entregué la cuota inicial y poco tiempo después me fue aprobado el
crédito, me dieron la llave y así obtuve mi primer apartamento, con decirles que ni siquiera
había firmado los documentos de compra venta. Todo parecía demasiado rápido y fácil para
ser cierto, esto fue en el mes de junio de 1967.

Yo con la emoción instalé una excelente cerradura, cortineros, lámparas, módulos


para el baño, calentador y hermosas telas para cortinas etc., etc. Igualmente me dirigí a
Sears, el Centro comercial más moderno e importante de la ciudad y solicité un crédito para
la compra del mobiliario, el cual me fue aprobado de inmediato. Compré un juego de salón,
un juego de comedor, dos juegos de cuartos individuales, una cocina a gas y otros enceres
para el hogar. Las cosas que tenía en el apartamento anterior algunas vendí y otras regalé
solo me llevé la nevera y la máquina de coser; como pueden ver nos mudamos con todo
nuevo para la nueva casa. El viejo apartamento alquilado donde vivimos 10 años fue
devuelto a la administradora y nosotras, Mamá y yo felices porque al fin teníamos techo
propio.

Jamás imaginé, que aquella alegría y felicidad en pocos días se convertiría en una
horrible pesadilla. El 29 de Julio por la noche el país fue sacudido por un terrible terremoto
produciendo cantidades de muertos y heridos, destruyendo importantes infraestructuras,
edificios y casas en diferentes zonas de Caracas, donde había sido con mayor magnitud este
terremoto. Aquel inesperado acontecimiento natural fue terrible, traumático para mucha
gente que perdieron sus familias, hogares y entre ellos estaba yo. Gracias a Dios mi familia
estaba completa no sufrió daño alguno, pero el edificio donde estaba mi recién adquirido
apartamento sufrió daños estructurales importantes, algunas columnas quedaron
fracturadas, se rompieron las tuberías del agua y del gas, los vidrios de las ventanas se
62

fueron abajo y una serie de desperfectos. Esto fue para mí un golpe duro, difícil de asimilar…
De repente me quedé sin casa, sin dinero, sin empleo y con una gran deuda que pagar.
Gracias a que no había firmado el documento de compra venta, me dieron la oportunidad
entre quedarme o devolver el inmueble; es decir, me dieron la opción de anular el
compromiso adquirido con el ente acreedor. Siguiendo los consejos y recomendaciones de
familiares y amigos opté por devolver el apartamento, destruyendo así mi sueño de tener
una vivienda propia. Me arrepentí siempre de esta nefasta decisión, pues pasaron muchos
años de trabajo y sacrificio para volver a tener otro apartamento. Les diré que el
mencionado edificio fue recuperado, los apartamentos remodelados y la gente siguió y
sigue viviendo sin problemas. Me concedieron 15 días para desalojar el inmueble lo que se
convirtió para mí en una verdadera pesadilla peregrinando de un sitio a otro buscando
donde vivir, donde guardar los muebles adquiridos y desmontar todo lo que había instalado,
mientras tanto, pasábamos las noches en casa de mi hermano en Coche.

Después de varios días de búsqueda el señor Silva Freitas me dijo que en el edificio
donde él tenía la oficina traspasaban un apartamento, de inmediato me dirigí hacia allá y
hablé con la conserje la cual me ratificó que en el 5to piso una familia pensaba mudarse,
pero que solo llegaban después de las 6pm. Esperé y llegado el momento fui a hablar con
los Señores de la casa y me confirmaron que estaban traspasando el apartamento
totalmente amoblado por la cantidad de 5 mil bolívares, pero que el problema estaba que
no podían firmar contrato porque estaba a nombre de un amigo que hacía varios años había
desaparecido y el que aceptara la negociación tenía que pagar el arrendamiento a nombre
de aquel supuestamente amigo a la sombra de la administradora que desconocía la
existencia de los inquilinos actuales. Yo estaba tan desesperada que acepté el negocio a
todo riesgo. El alquiler era sumamente barato 300,00 bolívares mensuales en pleno centro
de la ciudad. Era un apartamento pequeño pero muy cómodo, ubicado entre las esquinas
de Pájaro a zamuro a dos cuadras del Centro Simón Bolívar, en aquel momento con todos
los servicios a la mano. El apartamento sólo tenía una habitación con baño incorporado,
sala comedor y una cocina pequeña con su respectivo lavandero.
63

Los inquilinos se mudaron inmediatamente que cerramos el negocio. El fin de


semana mi hermano y nosotras lo limpiamos, le hicimos algunos arreglos porque estaba
bastante deteriorado. El señor Freitas me prestó 3.000 bolívares los cuales le pagué con la
venta de los muebles que me habían entregado por el traspaso. Mi madre se enamoró del
apartamento y siempre lo tenía como una tacita de plata. Allí vivimos por espacio de 8 años
sin ningún tipo de problemas, pagando puntualmente el alquiler a nombre de un señor
desconocido. Cuando lo dejé hice la misma operación, lo traspasé con todos los muebles a
una señora portuguesa igualmente sin contrato con la administradora. Dos años después
me enteré que el edificio había sido vendido convertido en oficinas con fines comerciales.

Pasado el drama del terremoto acepté la proposición inicial del señor Silva Freitas
de trabajar en la oficina de publicidad.

Al principio aquello fue horrible, traumático, encerrada entre 4 paredes sin hacer
casi nada esperando que viniera una vez al día el señor Freitas a preparar sus programas y
darme algunas instrucciones sobre lo que debería hacer el día siguiente. ¿Se imaginarán
ustedes a una mujer acostumbrada a trabajar en compañía de mucha gente, tomar
decisiones y resolver problema sin intervención de superiores? En esa situación estuve dos
meses.

Un día decidí retirarme y buscar empleo en otro lugar más acorde con mis deseos.
Le participé al señor Freitas mi decisión y él me dijo que tuviera paciencia que estaba
planificando formar una compañía de publicidad de la cual yo sería su socia laboral con un
pequeño número de acciones con miras a importar productos directamente de Portugal,
tales como enlatados, láminas de corcho, aceites de oliva y otros productos más. La idea
me agradó y acepté quedarme. Mentalmente me hice un cráneo “me vi en el futuro
dirigiendo una gran empresa importadora con muchos empleados a mi alrededor y
alternando con importantes comerciantes nacionales e internacionales; inclusive me veía
viajando a Europa, España, Portugal, Italia, Francia buscando nuevas alternativas de negocio
para la compañía”, “Dicen que soñar no cuesta nada” pero como ayuda alimentar el alma y
a enaltecer el espíritu para alcanzar la realización de grandes proyectos.
64

Bien se acordó la sociedad y pocos meses después se registró la compañía


legalmente con el nombre de PORVENCA PUBLICIDAD C.A donde me correspondió 20
acciones como socia laboral sin capital. A partir de allí me dediqué con más esmero a la
organización y la administración de aquella pequeña oficina cuya única fuente de ingreso
era la venta de avisos de publicidad radial. Aprendí a elaborar cuñas comerciales, preparar
presupuestos, clasificar noticias y armar pautas musicales.

Con la ilusión de la importación de productos de Portugal, y con ayuda del señor


Silva Freitas trataba de leer y entender el idioma portugués mediante los periódicos,
revistas y discos musicales. Regularmente asistía a la radio como observadora, en la
transmisión de los programas producidos en la oficina y otros que había en idioma
portugués. Soñando acariciaba la esperanza de relacionarme nuevamente con el puerto de
La Guaira, con los agentes y consignatarios aduaneros, con las almacenadoras, con los
bancos e importantes comerciantes portugueses como en mis primeros tiempos con los
hermanos Beiner.

Recuerdo una vez, haber redactado y grabado una reseña social para un matrimonio
portugués que celebraban sus bodas de plata el cual fue transmitido en uno de los
programas portugueses. Casualmente fue escuchado por el señor Luis Raimondy, director
de la emisora Radio Libertador, quién me llamó para felicitarme impactado por el tono de
mi voz y la excelente dicción, me comentó que si lo intentaba podía ser en el futuro una
buena locutora, profesión que en aquel tiempo era muy lucrativa. De inmediato le contesté
de forma educada pero irónica, que lo dudaba porque no me agradaba el protagonismo y
mucho menos la radio. Aquel hombre sabio me respondió “no diga eso joven, a veces
vivimos con y de lo que menos nos gusta… piénselo”.

Por varios días esas palabras me hacían ruido en la cabeza. Aprovechando el tiempo
que allí sobraba y la soledad de aquella oficina, empecé a leer y a estudiar todo lo
relacionado a cultura general y las herramientas necesarias para la comunicación y en
especial la locución. Cuando me creí preparada, solicité el permiso para presentar la prueba
académica correspondiente.
65

El 31 de julio de 1967 me fue otorgado por el Ministerio de Comunicaciones el


certificado de locutor Nro. 4.397 que me facultaba de forma legal para ejercer las funciones
de locutora de estaciones radio difusora y televisoras del país con una calificación bastante
buena, fue así como me integré en el mundo de la comunicación radial conforme lo
manifesté al comienzo del relato de esta historia.

Desde que comencé a trabajar en Monaca adquirí la buena costumbre de ahorrar,


aunque fuera poco todos los meses, como saben mis primeros ahorros los había perdido
con el rechazo del apartamento, tiempo después ya recuperada de lo que aquello me
ocasionó y soñando con ser empresaria empecé nuevamente a ahorrar. En el año 1969 el
señor Silva Freitas me planteó la posibilidad de ganar más dinero por mis ahorros de los
cuales él tenía conocimiento.

Me informó que tenía un amigo portugués dueño de la lavandería Lavo Blanco que
necesitaba un préstamo para la ampliación del local de 20.000 bolívares, pagando un interés
mensual de 10%, pero como PORVENCA PUBLICIDAD C.A no tenía aún cuenta bancaria, él
lo haría a su nombre y en respaldo me daría una letra por bolívares 20.000, depositando en
mí cuenta mensualmente el valor de los intereses. Me pareció buena la idea y acepté
prestar el dinero a partir del 5 de marzo de 1969 y así sucesivamente por 6 meses percibía
puntualmente en mi cuenta el pago de los intereses.

El 5 de septiembre Silva Freitas me entregó una planilla bancaria personal del Banco
Mercantil, donde había depositado un cheque por 20.000 bolivares por la cancelación del
préstamo de la lavandería Lavo Blanco.

Esto fue un día viernes, manifestándome, que tan pronto el cheque se hiciera
efectivo, depositaría el dinero en mi cuenta de acuerdo a lo convenido.

El Lunes, como de costumbre fuimos a la radio para transmitir el programa de


Recordando a la Isla de Madeira de 1 a 2 de la tarde. Al regresar a la oficina después del
programa, me participó que tenía que ir a los Teques a visitar un cliente de la compañía
harinera para la cual trabajaba y que al regreso ajustaríamos cuentas pendientes conforme
66

a lo hablado anteriormente, tanto de gastos de oficina como lo referente al préstamo.


Luego subí a mi casa que quedaba en el mismo edificio, regresando horas después a la
oficina.

Cual sería mi sorpresa, cuando me llamaron para notificarme que el señor Silva
Freitas había sufrido un terrible accidente automovilístico en el Km 3 de la Carretera
Panamericana y que lo habían llevado de Emergencia a la Clínica Atias en la Av. Roosvelt en
los Rosales, con una gran angustia me dirigí hacia allá encontrándole extremadamente
grave, para su desgracia tenían que hacerle una radiografía urgente y no había radiólogo, le
inyectaron unos antihemorrágicos y lo hospitalizaron permaneciendo en aquel lugar cinco
días luchando entre la vida y la muerte. Finalmente lo trasladaron al Centro Médico de San
Bernardino donde lo operaron. Todo salió aparentemente perfecto. Recuperó su lucidez,
habló con su esposa, con algunos amigos incluyéndome a mí. Fui yo la que lo acompañó
durante toda la noche post operatoria, pero debido al estado crítico en que se encontraba
su salud no resistió, en las primeras horas de la tarde empezó a complicarse, falleciendo
lamentablemente el lunes a las 8 de la noche del 15 de Septiembre de 1969. Esta muerte
estoy segura se debió a la mala práxis y negligencia del personal médico de la Clínica Atias.
67

El Dilema
Aquel suceso fue terrible para mí, sentí como que si un tren me hubiera aplastado.
No podía creer lo que estaba pasando, estaba sola en medio de un desierto donde solo se
visualizaba tristeza, desolación, e incertidumbre sobre el futuro que me esperaba. Mis
sueños y proyectos de empresaria se derrumbaron como castillo de naipes; tuvieron que
pasar dos meses para empezar a asimilar lo que estaba ocurriendo, preguntándome a cada
momento ¿qué hacer? ¿cómo hacer? para sacar fuerzas para empezar de cero nuevamente.
Esto fue peor que cuando murió mi abuela, cuando quedé sin empleo y cuando perdí el
apartamento y mis ahorros; ahora la situación era dramática, pues no contaba con nadie
que me ayudara, me orientara y me acompañara en el vaivén de la vida. No solo me
abrumaba la soledad, sino también la falta de recursos económicos para cubrir las deudas
propias y ajenas que estaban pendientes y que por ser socia de la publicidad eran mi
responsabilidad. Mi socia, que entonces sería la esposa del finado era totalmente negativa,
pues era una señora dependiente totalmente del marido y en ese momento y circunstancias
necesitaba más que nunca ayuda y comprensión.

En el mes de Noviembre llegó de Portugal Antonio su único hijo, que ya hacía un año
nos había visitado. Ahora regresaba por segunda vez para finiquitar todo lo concerniente a
su padre. Sus asuntos personales, sus haberes, pero nunca asumió sus compromisos y
responsabilidades para con la oficina. Tan pronto llegó, llamó a una asamblea para
determinar la situación de Porvenca Publicidad C.A. Sus acciones y finanzas. En vista de que
no había dinero y la publicidad no tenía cuenta bancaria decidimos venderla incluyendo en
su haber, los tres programas de radio - “Programa Luso Venezolano”, “Antena Luso
Deportiva” y “Recordando a la Isla de Madeira”. Surgieron algunas ofertas, pero a condición
de que yo siguiera al frente de la misma, cosa que rechacé rotundamente. Primero, porque
la publicidad nunca llenó mis aspiraciones, segundo, porque pensaba buscar nuevos
horizontes en otro lugar y tercero, no quería socios extraños. Al final de varios días, como
Antonio tenía que regresar a su país para cumplir con los compromisos laborales Madre e
Hijo acordaron renunciar a todos sus derechos en la compañía y que yo decidiera que hacer
68

con la publicidad sin ningún tipo de intervención. Por otro lado, no había dinero para
pagarme el préstamo de la lavandería que aparecía depositado en la cuenta del Sr. Silva
Freitas.

Aquello se convirtió para mí en un gigantesco dilema, pues no tenía conocimiento


de publicidad, jamás había salido a la calle a vender algo, desconocía la lengua y las
costumbres portuguesas, igual que la técnica referente a la comunicación radial. Es decir,
ignoraba un sin fin de herramientas necesarias para trabajar en este medio.

Después de la última asamblea y de acuerdo a lo pautado, el Contador, la Sra. Freitas


y su hijo se marcharon. Yo quedé sola con mi problema preguntándome ¿Qué voy hacer
ahora?... Me senté en mi escritorio y lloré desconsoladamente, sintiéndome impotente
para enfrentar la situación… de ¡repente! unas palabras que había escuchado antes
retumbaron en mi memoria… “Con su voz y dicción, sí se lo propone puede ser en el futuro
una gran locutora, profesión actual muy lucrativa y cotizada dentro del género femenino “y
otra que recordé en medio de mi tristeza “A veces vivimos con y de lo que menos nos gusta”
… aquellas palabras me estremecieron, levanté la cabeza y me dije ¡claro yo soy locutora!
tengo mi certificado autorizado y de una u otra forma he participado directa e
indirectamente en algunos de los programas de radio y desde ese momento comencé a
pensar cómo hacer para empezar una nueva aventura en mi vida.

Calmada un poco la crisis, vino a mi mente el recuerdo de Silva Freitas, aquella


imagen que a cada instante veía por todas partes… Me puse a reflexionar cual había sido mi
relación de tantos años con aquel hombre que desde hacía dos meses se había ido
dejándome sumergida en aquel laberinto sin salida. Recordé como lo conocí, fue en la
oficina de Carlos Beiner, como compañero de trabajo convirtiéndose después en el más
grande e incondicional amigo de toda mi vida, mi confidente, mi consejero, mi protector,
presto a acompañarme y ayudarme en las buenas y en las malas. Siempre había sido mi
punto de apoyo, era la persona, después de mi madre que mejor me conocía y en la que yo
más confiaba. Igualmente fui participe de gran parte de su vida, de sus tristezas y alegrías,
sus desavenencias y decepciones, sus ambiciones y sus sueños. De repente en mi
69

meditación me sorprendió descubrir que lo que sentía por él, no era solo amistad, ni
agradecimiento… era un gran amor… Yo había amado siempre sin saberlo a aquel hombre.
Su porte físico era muy elegante, bien parecido, de cabello castaño y ojos azules, con un
rostro muy atractivo, siempre alegre con una sonrisa a flor de labios. Cortés, amable,
cariñoso, dispuesto a ayudar a todo aquel que lo necesitara sin ver color, raza o condiciones.
Admiraba su espíritu altruista, colaborando con su arte en ayudas sociales en pro de
instituciones benéficas de salud, como la Sociedad Anticancerosa, Hospital Ortopédico
Infantil, Hospital San Juan de Dios, Hospital de Niños, Sociedad de Ciegos y todos aquellos
centros donde fuera necesaria su presencia. Alegraba con su canto y obras de teatro en la
televisión y centros sociales las fiestas conmemorativas de los días nacionales de Venezuela,
Portugal y Madeira. Realmente era una persona especial, querida y respetada por todo el
que llegara a conocerlo. ¿Me pregunté si él sentiría el mismo sentimiento por mí y no lo
sabía o simplemente prefirió callar?... Para evitar rechazos, sufrimientos y males mayores.
Quizás su actitud y su silencio fue lo mejor, muy inteligente de su parte si así ocurrió, porqué
de haberlo manifestado o insinuado siquiera en algún momento, quién sabe lo que hubiera
ocurrido en la vida de nosotros dos, causando a su paso traición y dolor a una mujer íntegra,
sencilla, sumisa que dependía totalmente de sus actuaciones y decisiones como lo era su
esposa Alzira Leonor, quién de paso, había sido siempre mi amiga incondicional que me
confiaba sus problemas personales y conflictos matrimoniales , mi compañera de compras
y paseos, mi maestra de ceremonias en cuanto al comportamiento y etiquetas en los
eventos sociales que ellos frecuentaban y que siempre me invitaban, a veces hasta me
confeccionaba personalmente elegantes vestidos y en su compañía llegué a conocer varios
lugares del país e inclusive la ciudad de Cúcuta, en Colombia. Verdaderamente siempre me
trató de manera excepcional. Se imaginan el cargo de conciencia que hubiera tenido de
haberle causado algún daño llevada por un capricho pasional. Gracias en cierto modo a mi
ignorancia y a la fidelidad y el buen sentido de Silva Freitas nada pasó. Todo terminó como
tenía que ser, en paz y con mucho respeto.

Terminada mi meditación y reflexión regresé a mi casa con una decisión ya tomada.


Al día siguiente en la mañana me dirigí a la oficina de la radio, primero para agradecer a su
70

director el señor Luís Raimondy la consideración que me había brindado al mantener en el


aire por dos meses los espacios radiofónicos en la emisora. Debido a la situación por la cual
atravesaba decidí renunciar a dos de los programas, el de la noche y el de los domingos,
quedándome solo con el del medio día llamado “Recordando a la Isla de Madeira”, esto fue
por un por un plazo de 3 meses, pasado este tiempo determinaría si firmaba el contrato
legal con la radio.
71

Mi Gran Desición
Cumplido el tiempo, firmamos un convenio de pago para saldar la deuda pendiente
anterior, cancelándola poco a poco a medida que recogiera el dinero que estaba en poder
de los clientes. Después de esto salí a enfrentar la calle por primera vez, visitando cada uno
de los clientes que integraban la pauta de la publicidad y por otro lado tratar de
convencerlos para que siguieran anunciando en el programa. Como es de suponer la
mayoría me rechazó, pues nadie me conocía, poco hablaba el idioma portugués y
naturalmente desconfiaban de mi capacidad en el medio. Sin embargo, algunos clientes por
consideración a Silva Freitas me dieron un voto de confianza como lo fueron: Auto Motriz
Venezolana, Agencia de Viajes Madeirense, Mercantil Federal, Oficina Contable Alcanzar y
Embotelladora Golden Cup.

Con estos clientes arranqué el programa “Recordando a la Isla de Madeira”, el 20 de


noviembre 1969 todos los días de Lunes a Viernes de 1 a 2 de la tarde por la emisora Radio
Libertador. A Raíz de esta decisión desapareció la sociedad de la compañía Porvenca
Publicidad Compañía Anónima, surgiendo en su lugar el registro de una nueva firma
publicitaria, “Programaciones Fina Luyer”. Quiero hacer aquí una Reseña sobre el
nacimiento del nombre de “Fina Luyer”. Cuando recibí el certificado de locutor en 1967, un
destacado comunicador y locutor de Radio Nacional de Venezuela llamado José Paredes,
muy amigo de Silva Freitas propuso bautizarme con un seudónimo que me identificara ante
los medios de comunicación. Algo personal único, diferente que causara impacto
publicitario para los oyentes y así obtener popularidad y éxito en mis presentaciones
artísticas, ya que mi nombre original era poco llamativo para estos menesteres, entonces
inventó “Fina Luyer” según él, era una combinación de letras de mi nombre y apellido
algunas de forma inversa, “Fina” de josefina, con referencia a mi segundo nombre, “Luyer”
de Luisa, mi primer nombre, sustituyendo la “i” latina por “y” y la terminación “er”
utilizando la primera “e” terminando con la “r” , letras iniciales de mi apellido Reque lo cual
se leía “Luyer”. A Silva Freitas y al director de la emisora Luís Raimondy les agradó este
nombre. Siendo de inmediato participado al Ministerio de Comunicación para su
72

aprobación y certificación. Nombre artístico que adopté en el mismo momento que firmé
contrato con la emisora para mi actuación en los medios de comunicación y el cual me hizo
una persona reconocida para siempre en los medios de la comunicación radial. Durante 3
meses el programa se mantuvo solo con música y los pocos comerciales que tenía la
publicidad y algunas que otras reseñas culturales, deportivas y sociales de la comunidad
portuguesa en Caracas. Debido a mi desconocimiento de la lengua portuguesa opté por
inscribirme en el colegio luso venezolano Santa Isabel, en los Palos Grandes para aprender
la gramática, leer, escribir y entender el idioma portugués. Hablarlo perfectamente nunca
lo conseguí, no obstante, mi manera de pronunciarlo causó simpatía y aceptación en
público oyente. Este Curso de un mes fue vital para mi trabajo y para mi futuro personal,
pues fue la puerta de entrada para integrarme en el ambiente que siempre me dejaron
grandes conocimientos para evaluar mis debilidades y fortalezas.

Comenzó luego los años 70, esta década deparaba para mí, grandes acontecimientos
en su mayoría muy positivos. A mediados de año ya había conseguido dominar el miedo.
Miedo a las inclemencias de la calle, miedo a vender un producto no tangible como es la
publicidad, miedo al rechazo o a la aceptación del entendimiento de un público invisible
ajeno a mi personalidad, costumbres y nacionalidad. Al principio fue cuesta arriba, pues la
comunicación de un país a otro era muy escasa, las informaciones llegaban a través de radio
en onda corta a determinadas horas del día y de la noche, con muchísima interferencia, casi
había que adivinar los boletines informativos, por otro lado, los periódicos portugueses
llegaban una o dos veces por semana en algunos sitios determinados, igual que la música.
Total, era muy difícil mantener actualizadas las trasmisiones de los programas. Todas estas
dificultades me obligaron a reflexionar y poco a poco fui cambiando la fisionomía original
del programa, intercalando en su producción música, noticias y eventos deportivos de los
dos países Venezuela y Portugal. Inclusive cambié el Slogan de presentación del programa
diciendo “Recordando a la Isla de Madeira es lazo de unión de dos pueblos hermanos
Venezuela y Portugal” este Slogan fue muy positivo, pues el programa alcanzó mayor
sintonía y por ende más publicidad y para mi mejor facilidad de producción, pues ya no
dependía exclusivamente de Portugal y Madeira sino también de Venezuela. Los Oyentes
73

quedaron complacidos y los anunciantes satisfechos porque sus anuncios publicitarios


alcanzaban una mayor cobertura obteniendo mejores ganancias. A través de los años sin
proponérmelo, sin imaginármelo me convertí en periodista y productora innata sin título y
en vendedora profesional. Mi programa fue considerado como punto de referencia para los
comerciantes e industriales para la introducción de sus productos en la comunidad Luso
Venezolana, llegué a tener record de anunciantes de todo tipo, lástima que en aquel tiempo
la publicidad era tan barata y el costo de los programas tan elevados que era imposible
hacerse rico con un programa de radio; sin embargo no puedo quejarme porque en
principio pude pagar todas las deudas que tenía pendientes y cubrir todas mis necesidades,
no solamente las mías, sino también las de la señora Freitas, porque ella se quedó en el
país por espacio de 6 meses mientras que solucionaba todo lo que el esposo tenía
pendiente, más su mudanza definitiva a Portugal. El año 70 fue un año muy difícil y
complicado, pero gracias a Dios pude cumplir mis obligaciones. Durante el año 71 mi salud
se vio muchas veces comprometida, sobre todo por problemas respiratorios, fuertes gripes,
amigdalitis, bronquitis, etc... Cosa que me deprimía, pues afectaba mis cuerdas vocales que
eran el arma de mi trabajo. A mediados del año 72 fui víctima de un virus que nunca supe
cómo se llamó, atacando mi sistema nervioso central, perdiendo totalmente la movilidad
de mi pierna derecha, no podía caminar rebajé de peso vertiginosamente llegando a pesar
35Kgs. después de ser una mujer con un peso de 60Kgs. Estuve en esos días muy grave, pero
gracias a mi Dra. de cabecera Gladys Hoyón y los cuidados de mi madre después de dos
meses pude recuperar mi salud y regresar con más fuerza a mi trabajo en la emisora. Una
vez más conté durante ese tiempo con el apoyo del Sr. Raimondy director de la radio, de
mis compañeros de trabajo Rodolfo Pérez, Belisario Blanco, Henrique Pietri, Francisco
Gonzáles, Carlos González, así como de mis clientes, como también de mi hermano
Candelario y mí cuñada María Elena naturalmente.
74

Alguien Nuevo en Vida y los 7o


En ese tiempo un nuevo acontecimiento vino a perturbar mi tranquilidad personal
un compañero de trabajo Rodolfo Pérez que se desempeñaba como Técnico de Audio y
Operador de Sonido, en Radio Libertador y Radio Tropical a quién ya conocía desde el año
1967 y el cual no me inspiraba para nada ni frio ni calor, al contrario, me desagradaba su
prepotencia. Pero de repente por un juego del destino o quizás debido a la soledad, me dejé
envolver en una relación que duró de novios clandestinos varios años. Según me había dicho
en una conversación era divorciado. Tampoco averigüé sí eso era cierto o no. Mis
ocupaciones y problemas eran tantos que no tenía intenciones de formalizar ningún
compromiso serio con nadie. Más tarde un buen día me confesó que no era divorciado, sino
separado hacía algunos años de la esposa. Que vivía en casa de su hermana Alicia, desde
hacía varios años y que tenía dos hijos menores; una niña de 16 años y un niño de 7 años.
Realmente esta confesión no efectó nuestra relación, pues en mis planes no estaba previsto
el matrimonio. Yo, era de las que opinaba que si en mis primeros años de juventud no me
había casado y formado una familia después ya era tarde; no obstante, a finales del 72 la
maternidad llamó a mi puerta. Con gran ilusión recibí la noticia de que sería madre por
primera vez…. pero lamentablemente esta alegría duró solo 12 semanas, pues quizás
debido a la fragilidad de mi salud, quizás por la falta de apoyo de mi pareja (que en esos
momentos atravesaba momentos difíciles en la familia) o quizás por el exceso de trabajo y
estrés en el entorno laboral, evitó que su gestación llegara a un feliz término. Esto fue para
mí muy deprimente y doloroso; sin embargo, con mucha entereza y voluntad comprendí
aceptar que quizás no era el momento indicado para que llegara a esta vida. Lo cierto es
que su recuerdo me ha acompañado siempre con mucha nostalgia.

Después de este mal momento, mí vida continúo su ritmo habitual, trabajando duro
y siempre pendiente de comprar mi vivienda propia. El año 73 fue un año muy positivo
económicamente. Conseguí nuevos y muy buenos clientes que me acompañaron siempre.
A mediados del 73 saqué al aire un nuevo programa llamado “Pinceladas Criollas” los
sábados de 3 a 4 PM relacionado con el folklor y cultura venezolana. También compré un
75

auto usado, pero muy bonito y en buenas condiciones. Varios meses después lo vendí
debido a un accidente que por poco me cuesta la vida, no solo a mí, sino a mi madre y aun
primo menor. Un amigo me lo compró. Pero solo me pagó la primera parte, lo demás se
perdió. Es lo que se dice: “que cuando hacemos negocios con familias o amigos siempre
salimos con las tablas en la cabeza”.

Durante el año 74 pude ofrecer a mi madre un paseo a Orlando – Florida, [Link]. por
15 días en compañía de mi sobrina mayor Marianella quien recién había cumplido 17 años.
Mi madre siempre decía que había sido el mejor regalo que había recibido en la vida, lo que
siempre me llenó de gran satisfacción.

En el año 75 Dios y la naturaleza me tenían reservado un regalo espectacular que se


encargaría de cambiar mis planes, fue cuando en enero quedé nuevamente embarazada.
Este acontecimiento aun cuando llenó mi alma de alegría y felicidad, también cambió
totalmente mi entorno. Le comuniqué a mi compañero la situación lo cual recibió de muy
buena manera; pero yo sabía de antemano que no contaría con su apoyo legal ni
económico, pero la verdad es que me acompañó siempre en la parte afectiva por muchos
años. Esta bendición se hizo realidad el 28 de septiembre de 1975 cuando nació mi hija
Emelin Andreina, una niña sana, hermosa que sería para siempre el motor principal que
movería y daría fortaleza a mi vida para luchar y vencer cualquier obstáculo que se
presentara en mi camino. Trabajé hasta lo indecible como lo hacen la mayoría de las madres
hasta verla convertida en una gran mujer, bella por dentro y por fuera, inteligente con un
alto concepto de la honestidad, de la responsabilidad y con profundo sentimiento de amor
hacia la familia, compañeros y para todas aquellas personas que la necesiten.

El tiempo que duró mi embarazo fue muy difícil en cuanto a la parte social, pues la
gente donde yo me desenvolvía diariamente, era la sociedad portuguesa, en ese entonces
integrada por personas muy religiosas y conservadoras de la moral y las buenas costumbres
y no veían con buenos ojos a una madre soltera y menos aún a una persona como lo era yo,
seria, responsable ejemplo de dignidad, porque era este prototipo de mujer que yo había
sembrado para resguardarme de la mala fama que ha tenido y tiene el ambiente de la
76

farándula. Motivado a estas circunstancias sociales mi compañero y yo acordamos mostrar


siempre ante esta sociedad a una pareja legalmente constituida y así fue por los 30 años
que permanecimos juntos.

Apenas me enteré que estaba embarazada pensé en mudarme; necesitaba un


apartamento con mayor capacidad y empecé a buscar por todos lados una vivienda más
amplia y el 15 de abril de 1975 conseguí un apartamento en el edif. Elizabeth en la esquina
del Carmen- Qta Crespo, este apartamento llegó a mí por medio de un aviso en el periódico.
Un señor que tenía que irse al exterior por motivos de trabajo traspasaba por 10 mil
bolívares un apartamento totalmente amoblado, con 2 habitaciones, sala comedora, un
baño, cocina, lavandero amplio y una terraza con vista a toda la parte este de la ciudad, lo
malo que tenía es que estaba ubicado en el piso 16 y muchas veces faltaba el agua y el
ascensor.

Creo que fue la etapa más sublime de mi vida. Estando allí nació mi hija, siendo ese
Diciembre la” Niña Jesús” rodeada del amor de su familia. Mi madre, mi hermano, mi
cuñada, mis sobrinos y su padre, que, aunque no vivía con nosotras, mantenía contacto
diario con ella. De verdad fue uno de los fines de año más transcendentales de mi existencia
en compañía de los ángeles más preciados, mi hija y mi madre.

Luego llegó un nuevo año con nuevas expectativas, esperanzas y proyectos. Nunca
había dejado de soñar en tener mi casa propia y a medida que veía crecer a mi niña
aumentaba la ilusión y ambición y me tracé ese proyecto. Trabajé con más fuerza, además
de la publicidad en la radio, vendía ropa, zapatos, bisuterías, joyas y hasta promovía la venta
de automóviles y equipos de refrigeración y así fui ahorrando hasta tener una cantidad
razonable para la cuota inicial de una vivienda.

Pasado algunos meses, empecé a visitar algunos apartamentos y casas. Algunos no


eran de mi agrado otros sí, pero entonces no tenía el dinero suficiente, otros muy lejos de
mi trabajo, etc. Hasta que un domingo vi en el periódico que ofrecían un apartamento en
una de las torres de la Concordia recién construidas. Me acerqué para verlo y cuando
abrieron la puerta, por poco salgo volando por la ventana debido a que no tenía vidrio y
77

gracias al ventarrón que me recibió. El apartamento era muy bueno, cómodo con una vista
maravillosa de gran parte de la ciudad, pues estaba ubicado en el piso 20. Me puse analizar
cómo sería cuando faltara el ascensor, bajar y subir todas aquellas escaleras, igualmente
cuando faltara el agua. Inmediatamente rechacé la compra del apartamento, seguí
buscando pendiente de otra oportunidad. Hasta que, pasados algunos meses, volvieron a
ofertar otro apartamento en las mismas torres de la Concordia. La administradora me
informó que tenía a la venta un apartamento en el piso 4, pero que en ese momento no
tenía la llave para mostrarlo, no obstante me dijeron que podían mostrarme si realmente
estaba interesada un apartamento exactamente igual en el piso 2, que había sido vendido
recientemente y que la única diferencia era, que el del piso 2 miraba hacia la plaza la
Concordia y el del piso 4, veía hacia la calle principal. Este inmueble me gustó, era grande
con 3 habitaciones, 2 baños, sala comedor, cocina, un balcón y lavandero y el precio se
adaptaba a mis posibilidades. De inmediato firmé el contrato de compra venta para
empezar los trámites necesarios para la solicitud del crédito bancario, entregando todos los
documentos y requisitos exigidos.

En realidad tenía mis reservas de que me fuera aprobado el crédito, pues no contaba
con respaldo alguno empresarial y menos bancario y como es de suponer en esa época no
existía la política habitacional, sólo el favor de Dios me ayudaría.

Mientras todo esto seguía su curso, mi madre enfermó y le diagnosticaron cáncer


en el cuello uterino, lo cual me causó una gran angustia y tristeza; todavía en ese tiempo
hablar de esa enfermedad era casi mortal, gracias a la Dra. Gladys Hoyón fue recluida en el
Hospital Padre Machado, donde estuvo hospitalizada durante 10 días con tratamiento de
cobalto directo y después 36 radiaciones interdíarias y otros tratamientos orales. Por su fe
y la fuerza de voluntad, mi madre pudo vencer esa terrible enfermedad hasta el año 92
siempre bajo estricto control médico. Este mal momento lo vivimos durante los meses de
Octubre y Noviembre del 76.

En contraste a lo que había sufrido por este problema, el 29 de Diciembre de 1976


me llamaron para que pasara el día siguiente por la tarde por la Central Entidad de Ahorro
78

y Préstamo para firmar el documento de compra venta y retirar la llave de mi apartamento.


Fue tan grande la emoción que al salir del banco ya oscureciendo entré a ver por primera
vez lo que había comprado. Un fabuloso apartamento perfectamente acabado dispuesto
para habitarlo. Finalmente, mi sueño de toda la vida especialmente desde el año 67 se
había hecho realidad. Ahora ya tenía una estabilidad para mi hija.

Todo lo relacionado con la adquisición del inmueble era un secreto para la familia,
sólo el padre de mi hija lo sabía, porque estuvo presente cuando firmé la solicitud de crédito
en la administradora, por cierto, que me reprendió por haberme comprometido con algo
que no había visto; en cierto modo tenía razón, pero yo confié en Dios y todo salió bien.

La noticia de mi nueva casa, se la di a la familia el 31 de Diciembre a la media noche,


todos nos abrazamos felices por la buena nueva y así finalizó el año 1976.

El primero de enero de 1977 fuimos todos a visitar el nuevo apartamento,


brindamos, oramos y dimos gracias a Dios por el regalo recibido.

La primera semana mis sobrinas Camen y Aimara se encargaron de limpiarlo y


ponerlo en condiciones para la mudanza, mientras tanto yo fui a solicitar los trámites para
los servicios de Luz, teléfono y gas, igualmente a comprar la cocina, me dirigí a Cocinitas
C.A. en Maripérez, donde ofertaban fabricación e instalación de cocinas empotradas. Hice
el negocio con una cuota inicial y seis meses para pagar y en Febrero ya tenía instalada mi
cocina empotrada de fórmica blanca y anaranjada, muy bonita y de muy buena calidad
tanto que todavía después de 42 años la cocina sigue en su lugar. En mueblería La Torre en
Catia por intercambio publicitario compré mi juego de cuarto matrimonial, con fórmica
blanca muy moderno y elegante que aún sigue siendo mi juego de cuarto. Como Juego de
sala tenía solo un sofá cama de semi cuero color naranja y un pantry de 4 sillas metalizado
también color naranja, que había traído del apartamento anterior, todos los demás muebles
que tenía quedaron en el traspaso del apartamento de Quinta Crespo. Tengo casi 42 años
en mi apartamento en La Torre de la Concordia, el único que he comprado hasta ahora.
79

En Abril de ese año, fui sorprendida por un hermoso, significativo e inolvidable


homenaje ofrecido por la comunidad portuguesa en Venezuela en reconocimiento a mi
trabajo como comunicadora social y mi colaboración altruista incondicional a todos los
portugueses residenciados en el país y más allá de las fronteras, manteniendo siempre un
lazo de comunicación y amistad entre Venezuela y Portugal. Este maravilloso acto se realizó
en el salón Venezuela del Centro Portugués en la urbanización Macaracuay de Caracas el 2
de Abril de 1977. Fue una fiesta espectacular donde hubo música, presentación de coloridos
grupos folclóricos de danzas y corales de Venezuela y Portugal, contando con la presencia
de gente de la cultura, representantes deportivos, colegas de radio, periodistas,
personalidades artísticas y gubernamentales, como fueron el Vice-Ministro de
comunicaciones, delegados de los municipios de Baruta y Chacao, el animador y periodista
Oscar Yánez, el embajador de Portugal, el Encargado de Negocios de Portugal , el Consul de
Portugal en Venezuela, representantes de la sociedad benéfica de Damas Portuguesas,
artistas invitados como Callito Aponte, Jorge Tuero, Quike Mendive y otros del programa
de Televisión Radio Rochela, así como importantes comerciantes e industriales portugueses
y venezolanos de la Ciudad Capital y Estado Miranda.

En esta fiesta fui acreedora de una gran variedad de regalos, bellísimas y


emblemáticas placas y diplomas de reconocimientos, hermosísimos arreglos florares de
distintas partes de Caracas y estado Miranda. Entre los regalos más significativos estaba un
prendedor representando un micrófono de oro, con minúsculas incrustaciones de
diamantes por mis 8 años de servicio diario ininterrumpido en el programa Recordando a la
Isla de Madeira, un boleto de avión ida y vuelta a Madeira por 15 Días que no utilicé, porque
tenía mi niña pequeñita y no quería dejarla sola y una cena para 4 personas en un lujoso
restaurant madeirense en la urbanización la Urbina en el este de Caracas. Realmente fue
una fiesta homenaje excepcional nunca por mi imaginada lo que me demostró el amor, el
cariño, el respeto y la admiración que esa gente humilde portuguesa sentía por mi persona,
por el esfuerzo, por la constancia y la dedicación diaria. Sentí que debía esforzarme cada
vez más para llevar a sus hogares alegría, informaciones y conocimientos, en
80

agradecimiento al gran aporte que esta gente ofrecía con su trabajo emprendedor al
engrandecimiento económico, cultural y social de Venezuela.

A partir de este acto social, el programa Recordando a la Isla de Madeira alcanzó


más popularidad lo que me obligaba indudablemente a participar y estar presente dando
cobertura a casi todos los eventos sociales promovidos por la comunidad en la ciudad y sus
alrededores.

A finales del 77 mi hermano Candelario compró su primer carro, producto de su


liquidación de sus 25 años de trabajo en el Laboratorio Paladíum, el cual se convirtió en su
medio de vida por muchos años. Ese carrito fue siempre el caballito de batalla en las
necesidades de toda la familia. Creo que por más de 36 años no hubo alguien que en algún
momento no necesitara de este maravilloso vehículo y su dueño. Siempre acompañó a
abuelos, padres, hijos, nietos, tíos y sobrinos en todo momento. Estuvo presente en
nuestras vidas en las alegrías y en las tristezas. En él viajamos a diferentes partes del país,
disfrutamos de hermosos paseos, fiestas e importantes eventos como graduaciones,
matrimonios y diferentes recepciones. Contribuyó enormemente en la economía de la
familia. Gracias a él Carmen mi sobrina salvó la vida, fue el principal medio de transporte
para todos; especialmente para el traslado de mi madre y mi cuñada a los diversos centros
de salud donde fueron atendidas. Siempre estaba allí, dispuesto por supuesto con su dueño
al alcance de todos. Inclusive él y mi el hermano fueron partícipes de mi trayectoria en el
trabajo de la publicidad, convirtiéndose en los últimos años en mi transporte privado. El
carro estuvo con nosotros hasta el 2013, pues debido al fallecimiento de mi cuñada María
Elena, a la situación difícil por la que atravesaba nuestro país, aunado a la fragilidad
producto de la edad, al luto que vivía; mi hermano se vio en la imperiosa necesidad de
venderlo, dejando así un vacío y un gran recuerdo porqué, aunque era de latón y metal fue
un férreo y leal amigo. Ojalá, El Furruco, como mi hermano cariñosamente lo llamaba, esté
activo todavía y que sus nuevos dueños lo aprecien, lo cuiden y lo quieran como nosotros.

El año 78 fue en lo personal, muy positivo, Carmen mi sobrina contrajo matrimonio


y en Octubre nació Alexander, el primer nieto de mi hermano Candelario y su esposa María
81

Elena. Se realizó el bautizo de mi hija Emelin en la Iglesia Santa Rosalía. En el mes de Junio
ya pasados tres años del nacimiento de mi hija, volví a sentir la bendición de Dios, y el
llamado de la naturaleza de ser madre nuevamente, pero lamentablemente al igual que
sucedió con el primero, esta vez quizás por la edad crítica lo perdí irremediablemente,
quedándome en la vida con solo una hija, que a su vez me ha premiado con dos hermosos
nietos que son la razón de mi existir.
82

Relato del Apartamento de Palo Verde


A finales de aquel año 78, mi hermano recibió su nuevo apartamento en la
urbanización Palo Verde en donde vivió con su esposa y su familia por más de 34 años.
Realmente este apartamento reúne características muy particulares pues a través de su
balcón podemos divisar a la distancia la Silla de Caracas lo más alto de la montaña del
pulmón de oxígeno que brinda la naturaleza a los habitantes de la gran Caracas, cuando en
cada amanecer nos ilumina con su alegría solar y cada atardecer nos envuelve en densas
neblinas como copos de nieve que se desvanecen en el aire para dejar caer el frescor y el
suave aroma que brota de su grande y bella vegetación. Es la Montaña del Cerro del Ávila
ahora con el nombre de Wuaraira Repano. Lo increíble de este paisaje es que nos muestra
en su formación topográfica la silueta de una hermosa mujer echada plácidamente sobre la
cima, mostrando sensualmente su exuberante y bien formado busto dejando al descubierto
en forma erótica la fortaleza de la enorme protuberancia del pezón de una de sus tetas.
Esto es asombroso pues su imagen representa no solo la belleza de la mujer, sino la
grandeza de ser portadora de fuente de vida. Por algo la llaman la Sultana del Ávila, lo
admirable que si vemos desde otro ángulo del balcón observamos también la imagen del
genero opuesto; un hombre acostado cual magnifico gigante, con su majestuosa cabeza
descansando sobre sus brazos con su imperturbable mirada siempre alerta, vigilante,
dándonos la sensación de una constante protección, librándonos de las amenazas de
huracanes, maremotos y tsunamis que a veces atacan con fuerza el lado opuesto de la
montaña. Creo que estas estampas admiradas por propios y extraños son únicas en el
mundo, privilegio de los caraqueños que diariamente cuentan con la protección del padre
y de la madre fundidos en una impenetrable roca símbolo de paz y seguridad.

Desde hace unos cuantos años los gobiernos con ayuda de la ciencia y la tecnología
han conseguido abrir paso al turismo, construyendo carreteras, elevados teleféricos,
hoteles y centros recreativos para que esta belleza natural sea conocida y disfrutada por los
venezolanos y gente del mundo.
83

Ahora bien, desviando la mirada frente a nosotros tenemos un panorama


totalmente diferente, una montaña más pequeña de árida tierra, huérfana de todo tipo de
vegetación. Solo podemos ver una siembra de viviendas hechas de forma desordenadas
demostrando miseria. Este balcón está ubicado en el piso 10 de un elevado edificio de la
urbanización Palo Verde, sector rodeado de elegantes casas quintas, amplias avenidas,
centros comerciales y culturales, donde reside una población más o menos acomodada de
gente intelectual y profesional. Seguimos observando desde el balcón y por lo escarpado
del terreno nos imaginamos que alguna vez éste y otros similares que bordean la ciudad
fueron espesos bosques regados por riachuelos y quebradas que bajan por las laderas de la
montaña del Ávila dando vida a la flora y fauna que allí existía; quedando éstos poco a poco
totalmente devastados por el crecimiento de la población mal organizada. Hoy vemos con
nostalgia terrenos escabrosos desprovistos de vegetación reflejando peligro, pobreza y
descomposición social. Este problema lo hemos arrastrado desde hace muchos años
producto del desplazamiento de miles de inmigrantes que abandonaron sus territorios
huyendo de la guerra, de la persecución y el hambre convirtiéndose en un éxodo de
invasores de tierras y bienes ajenos, perturbando quizás sin querer no sólo la naturaleza
sino la paz y el bienestar de otros pueblos del mundo. Venezuela tierra bendita por Dios por
su clima, por su posición geográfica, sus riquezas naturales, nobleza de su gente, aunado a
la fragilidad en el cumplimiento de las leyes, la ambición y la comodidad de los gobernantes
y políticos ha sido y es pasto fácil de estas invasiones que a lo largo del tiempo se han
convertido en habitat natural. Este fenómeno no solo afecta a la ciudad de Caracas si no a
todas las ciudades capitales del territorio nacional. Con especial relevancia quiero mostrar
lo que ven mis ojos; es la dimensión territorial que ocupa el barrio conocido con el nombre
de José Félix Ribas, de Petare, a través de él se pueden visualizar todos los barrios que nos
rodean, pues todos reúnen las mismas caractresticas. Esto me permite reconocer y admirar
la fuerza, la voluntad y el coraje que han puesto hombres y mujeres con precarios recursos
económicos construir en estos inhóspitos terrenos pequeñas ciudades donde se manifiesta
la necesidad que tiene el ser humano para conseguir un sitio estable para sobrevivir; así
podemos ver la existencia de increíbles casas de 2 y 3 pisos, apoyadas en bases aéreas y
84

muros de contención, otras medianas de platabanda, algunas de bloques, ladrillos con


techos de asbesto y zinc, hasta ranchos de latón con paredes de tablas y cartones,
comunicándose una con otra por medio de redes de escaleras medio construidas de
cemento, de madera y algunas son sólo huellas marcadas por las plantas de los pies por el
tanto uso del subir y bajar de sus habitantes . Observando y conociendo parte de su historia,
podemos comparar estos barrios como parte de pequeños continentes, primero por su
aspecto demográfico y luego porque allí conviven distintas nacionalidades.

Venezolanos, que fueron obligados a dejar el campo por la ambición de los


terratenientes en conchupancia con los gobiernos de turno. Colombianos, ecuatorianos,
peruanos, dominicanos, haitíanos, cubanos, chilenos, brasileños, europeos como:
españoles, portugueses, italianos y hasta árabes, asiáticos y africanos, quienes comparten
diariamente entre sí sus costumbres, culturas, carencias y alegrías. En estos barrios vive
gente de toda índole. Personas dignas, humildes, nobles, colaboradoras, solidarios
poseedores de grandes virtudes. Trabajadores de importantes oficios. profesionales de
carreras universitarias que a pesar de sus valiosos conocimientos nunca han abandonado a
su familia y mucho menos a sus vecinos del barrio. Lamentablemente como ocurre en todo
el mundo los hay tambien del mal vivir, malandros, drogadictos, ilegales, bandas de
malhechores, secuestradores y estafadores que viven al margen de la Ley. Para nosotros los
citadinos este panorama que a diario miramos es totalmente normal, tan normal que ni
siquiera pensamos que existe. Es la sociedad paralela que marginalmente nos acompaña y
con la cual compartimos y luchamos de la misma manera para alcanzar nuestros objetivos
que no es más que la paz, el progreso y el bienestar de todos los venezolanos de nuestras
familias en particular.

Por eso nos sentimos orgullosos cuando escuchamos decir que el venezolano es un
ser único en el mundo: alegre, simpático, demostrando en todo momento amistad
hospitalidad y generosidad con todos los seres que le rodean. Otra virtud que tiene este
apartamento que desde su balcón y naturalmente desde todos los que miran hacía la
montaña, es que todos los días nos muestra la existencia de dos mundos, uno real durante
el día, otro de fantasía durante la noche. Cuando se acaba el día, a medida que palidece la
85

tarde y desaparece el éxtasis de los maravillosos crepúsculos que se esconden tras los rayos
del sol en el infinito dando paso a las sombras de la noche y cuya obscuridad solo dura
breves minutos, pues poco a poco van surgiendo luces por todas partes iluminando todos
los barrios convirtiéndolos en brillantes cortinas de diferentes colores que borran de la
mente las calamidades de la vida, presentándonos cada noche la magia de extensos
nacimientos de navidad que desaparecen cada mañana con los primeros rayos del sol,
mostrándonos la cruda realidad de nosotros y la gente de los barrios.

Lo importante es que cada día dejamos la comodidad del hogar y el confort de la


moderna urbanización para integrarnos todos juntos, en busca de nuestros sueños
cumpliendo con el deber, para alcanzar la vida y la felicidad. A veces sueña mi imaginación
desde lo alto de ese balcón, que las luces que vemos son millones de ojitos de hombres,
mujeres y niños que cada noche nos bendicen dándonos gracias por la generosidad de
compartir con ellos no solo un trozo de tierra, si no lo más sublime y hermoso del ser
humano la tolerancia, la amistad y la fraternidad, Venezuela tierra de gente de amor y paz.

Volviendo a la radio, recuerdo algo muy importante que sucedió en el año 78, un
grupo de niños cantores de la Isla de Madeira fue invitado por la comunidad portuguesa
para la celebración del Día Nacional de Portugal para lo cual fui designada como su
anfitriona de orden, moderadora y animadora en las diferentes presentaciones en la ciudad.
Fue un honor para mí poder entrevistarlos y presentarlos en el programa. Otro hecho
importante para el programa fue la presencia del famoso cantante brasileño Roberto Carlos
en su recorrido por Latinoamérica promoviendo entre otras la famosa canción “Un millón
de Amigos” y así sucesivamente siempre había algo interesante que ofrecer a la audiencia
luso – venezolana especialmente a los oyentes madeirenses.

El 79, un año sin mayor relevancia a no ser mucho trabajo, sin embargo, no faltaron
gratos acontecimientos como la decisión de Rodolfo mí compañero, de venir a compartir
nuestro hogar. La graduación de Bachiller de mi sobrina Aimara.
86

1980 Grandes Eventos En Mi Vida


Vino luego la década de los 80 donde sucedieron grandes eventos que me alegraron
muchísimo, como lo fue una cena con los cadetes de la marina del Buque Escuela “Luis Vaz
de Camoens” por motivo de su paso por Venezuela. Ya una vez en el año 66 en compañía
de los esposos Silva Freitas, había recorrido las instalaciones del famoso trasatlántico
portugués Santa María en su último viaje por américa latina, recuerdo haber comprado en
esta oportunidad dos blusas bordadas de Madeira y una cartera que disfruté por muchos
años. La señora Freitas en esa oportunidad, me regaló una planta con unas flores
espectaculares, que lamentablemente me fue decomisada por la guardia a la salida del
barco.

Los 80 fue la década de los viajes para mí, la embajada de Portugal me invitó a
participar en una caravana integrada por periodistas, comerciantes, industriales y algunos
representantes del turismo y de la sociedad portuguesa para el viaje inaugural de la TAP
(Transportes Aéreos de Portugal) a Venezuela. Fue un viaje relámpago entre Caracas-Lisboa,
Lisboa-Caracas. El viaje fue fabuloso, la atención excepcional, disfrutamos de música en
vivo, deliciosas comidas y bebidas. Para mí fue una experiencia maravillosa, por primera vez
conocí lo que era viajar en una nave de esa magnitud tan grande y tan moderna. La primera
y única vez que había viajado en avión fue cuando Monaca me nombró jefe de almacén
1962 en mi entrenamiento en Puerto Cabello en un pequeño avión de Avensa cuyo vuelo
duraba solo 20 minutos. También en esa época viajé a Margarita en Avión y en Ferry. Visité
Cumaná, San Cristóbal, Maracaibo, Coro, Valencia y otras poblaciones del país. Mi presencia
en el viaje inaugural de la TAP fue muy productiva para el programa, pues de inmediato esta
compañía aérea pasó a ser uno de los principales anunciantes, lo que me aseguraba el
boleto al final de cada año que utilizaba la señora Freitas para visitar la tumba de su esposo
en el mes de noviembre de cada año. La participación de esta Línea Aérea fue muy oportuna
pues la Air France, consecuente anunciante del programa acababa de anunciar el retiro de
su publicidad, ya que dejaría de volar hacía Venezuela. En Mayo del 88 Aimara mi sobrina,
me pidió ayuda para viajar a Escocia con su pequeño hijo y su esposo. Ayuda que fue posible
87

por intermedio de la Agencia de Viajes Madeirense patrocinante del programa Recordando


a la Isla de Madeira y todavía la línea aérea Air France. El viaje era de ida y vuelta, pero mi
sobrina decidió quedarse a vivir definitivamente en aquel país. Al año siguiente me pagó
correctamente la deuda por dicho pasaje y me siento muy feliz por haberla apoyado en esa
aventura. Gracias a Dios, a su talento, esfuerzo y tenacidad ha tenido el privilegio de
conocer gran parte del mundo en persecución del éxito de su proyecto de vida alcanzando
hoy la realización de su sueño, como productora de cine, promoviendo su primera película
Documental del Agua, “Aquarela”. Por otro lado, ya es abuela de un precioso niño que
seguramente seguirá sus pasos en el futuro. También ésta década, fue relevante para el
país, en 1985 el Papa Juan Pablo II visitó por primera vez a Venezuela llenando de fe y alegría
al pueblo venezolano. Tambien en ese año mi sobrina Marianella dio a luz en la ciudad de
Cumaná a su primer hijo, el 12 de enero llamado Ezequiel Amarú. Allá viajamos para
conocerlo a mediados de Enero. Hoy convertido en un hombre profesional, comprometido
con la ciencia y la humanidad.

El 25 de Marzo de 1984 fue un día muy especial para mí, la casa se vio engalanada
con nuevos muebles y delicada decoración para celebrar el recibimiento de Cristo en el
espíritu de mi hija Emelin, era su primera comunión, rodeada del amor de gran parte de la
familia. Realmente fue una reunión maravillosa llena de paz y armonía. De verdad Dios
estaba con nosotros ese día. Meses después justamente el 28 de septiembre día del
cumpleaños de mi hija, murió en el Hospital Universitario de Caracas mi hermano menor
Juan de la Cruz, a causa de una cirrosis causada por el alcohol. A pesar de que hicimos todo
lo posible por sacarlo de ese flagelo, el intento fue infructuoso y murió debido a ese
maléfico vicio.

En 1986 llega otro miembro a la familia, mi sobrina y ahijada Carmen tiene su


segundo hijo, Marielig, una simpática y hermosa niña que siempre ha sido la consentida de
todos. Hoy, toda una mujer profesional graduada en comunicación social como Productora
de Medios Audiovisuales, habiendo presentado ya algunas obras que han causado impacto
en el público venezolano como por ejemplo: Carmina Burana, Gaélica en Navidad, así como
también ha formado parte de la producción de eventos musicales públicos y privados, como
88

por ejemplo: los Premios Pepsi, Miss Grand Internacional Venezuela, entre otros. Una joven
de mucho talento que seguro dejará mucho que hablar en el futuro en el ámbito artístico
en Venezuela y en el mundo.

En el 1988 llega otro miembro de la familia Jeremy Josué, el tercer hijo de Carmen mi
sobrina, un hermoso niño de dulce sonrisa, ojos profundos y melancólicos, con una graciosa
naríz y unas orejitas exclusivas, propias de un osito, por eso su mamá y yo le decimos el
osito de la familia. Hoy un joven elegante, inteligente, profesional de la informática y con
un dón de personalidad que atrae las buenas energías y el cariño de los seres que le rodean.
Es privilegiado por Dios.

En el 1989 Venezuela especialmente la ciudad de Caracas se vio envuelta en una


terrible explosión social causada por el descontento del pueblo por los malos manejos
políticos del gobierno de turno del Presidente Carlos Andrés Pérez por los compromisos
adquiridos con el Fondo Monetario Internacional que perjudicaban los intereses
fundamentales del pueblo. Este sacudón social fue catastrófico para el país, pues murieron
innumerables personas y las pérdidas materiales fueron incalculables. Nunca los
venezolanos habíamos presenciado momentos de tanto terror como los vividos el 27 de
Febrero hasta el 3 de Marzo donde hubo saqueos, muertes, destrucción y violación de los
derechos humanos en general.
89

Los años de los 90


Pasados todos estos acontecimientos entramos en la década de los 90. A través de
esta década viví como es natural años positivos y negativos, entre lo positivo puedo señalar
la estabilidad en mi trabajo hasta finales de 1998. En el 90 celebramos los 15 años de mi
hija Emelin con una recepción sencilla en unión de la familia realizada en las Mercedes en
casa de Emilia una sobrina de Rodolfo. Su madrina Carmen le regaló una hermosa torta más
la decoración del salón. Yo y la familia Pérez hicimos lo demás, para que la fiesta fuera
exitosa. El regalo más importante que recibió mi hija ese día fue el de su tía Alicia, un
simpático peludito Cocker Spaniel de pocos meses de edad, mascota que había deseado
desde muy niña, sustituida siempre por cualquier cantidad de imitaciones en juguetes y
peluches, hasta ese día en que su sueño se hizo realidad. Al principio no fue muy bien
recibido en la familia incluyéndome a mí, pues desde los 22 años había jurado no tener más
perros en mi casa desde la muerte de mi perrito Yimi.

A los pocos días de su llegada el cocker se convirtió en el hijo menor de la familia


quién nos acompañó por 13 años de su vida, ofreciéndonos el más tierno y leal amor que
puede tener el ser humano. Cuando murió nos dejó mucha tristeza, un gran vacío y su
recuerdo permanece entre nosotros a pesar de los años que han pasado.

El 7 de septiembre del 91, nació el segundo hijo de mi sobrina Marianella, Eleazar


Andrés. Mi Simón Bolívar como yo le digo, porque desde niño ha tenido muchos rasgos en
su rostro que comparo con el Libertador. Hoy es un joven estudioso, padre de una hermosa
niña, Martha Lucía, que actualmente es la compañera de su abuela Marianella en España.

En el 92 mi hija se graduó de bachiller, logro alcanzado gracias a mi trabajo en la


publicidad y a la constancia de los anunciantes del programa Recordando a la Isla de
Madeira. Fue la culminación de la segunda etapa de sus estudios, ahora vendría la tercera
etapa, La Universidad. Otro reto que tendría que vencer; a mi edad no sería fácil, pero había
que empezar e intentar llegar con éxito a la meta deseada, su carrera universitaria. Pocos
años después terminó la primera parte de sus estudios universitarios graduándose de
90

Técnico Superior Universitario en Computación en el Instituto Universitario Nueva Esparta;


fue para mí de verdad una extraordinaria satisfacción. A partir de entonces comenzó en su
vida la responsabilidad laboral, costeándose así sus gastos personales.

Ese mismo año, 4 de febrero de 1992, Caracas amaneció de golpe. Una intentona
militar perturbó la tranquilidad del pueblo venezolano. Motivado a los sucesos ocurridos en
años anteriores la cual fue dirigida por un grupo de militares en rebeldía encabezada por el
comandante Hugo Chávez Frias. Esta sonada militar no tuvo éxito y sus integrantes fueron
prisioneros por el gobierno de Carlos Andrés Pérez, sin embargo, esa acción y la frase de
Chávez “Por ahora” que dejó en el aire, sembró en el pueblo la posibilidad de un cambio
político en el país. Más adelante les contaré algo con relación a este suceso.

Me olvidaba contarles que a principios de los 90, Rodolfo y yo compramos una casita
rural en un pueblito turístico del Estado Miranda llamado Tácata. Allí disfrutamos por casi
3 años de gratos momentos, fines de semana, vacaciones de Carnaval, Semana Santa y
primeros días del año. Era un pueblo muy pintoresco, cuyo principal atractivo era la
presencia de un maravilloso río donde todos los fines de semana recibían gente de todas
partes que disfrutaban del frescor de sus aguas y de la paz del ambiente; lo que contribuía
de gran manera al bienestar de sus habitantes. Por motivo de nuestro trabajo y los estudios
de mi hija, al tiempo nos vimos en la necesidad de venderla.

Seguimos en el 92, en el mes de Enero muere a causa de una maligna enfermedad


el señor Alberto Canelón, a quién conocía desde el año 46 como el más fiel y antiguo amigo
de mi madre. Siempre estuvo presente en muchos eventos de nuestras vidas. Este hecho
me causó un gran temor sobre el efecto sentimental que tendría en la vida cotidiana de
mamá pues ya ella tenía 80 años de edad y él había sido siempre la persona con quién
compartía sus alegrías y tristezas. Canelón era un señor solo sin familia y a mi madre le
gustaba mucho salir, pasear, conocer sitios donde no había ido, y era él, el compañero ideal
para estos menesteres. Con él conoció: Barquisimeto, Valencia, La Victoria, Ocumare de la
Costa y otros lugares del país. No obstante, mi mamá tuvo mucha entereza cuando esto
ocurrió y me dijo que la muerte era un fenómeno natural y como tal había que recibirlo con
91

humildad y resignación y que no había más nada que hacer sino seguir adelante hasta que
a élla le tocara también. A mediados del año 93 a mi madre le fue diagnosticado otra vez la
maligna enfermedad del cáncer, por lo que fue operada practicándosele una vulvotomía.
Una vez más imponiendo su fe, fortaleza y voluntad logró vencer la enfermedad y bajo
estricto control médico nos acompañó durante 17 años más.

Mi trabajo continúo en 1993 a buen ritmo, a pesar de que el costo del programa se
incrementaba por lo menos cada 6 meses, sin embargo, siempre conseguía nuevos clientes
que me permitían mantenerme en el aire y sin mayores contratiempos.

A principios del año 94, sufrí muchos trastornos de salud debido al mal
funcionamiento de mi vesícula por lo que fui operada en el Hospital Vargas a principio de
ese año. En ese año exactamente en Mayo recuerdo haber visto nacer a Sebastián, el primer
hijo de mi sobrino Oswaldo, quién compartió con nosotros hasta la edad de 10 años, cuando
sus padres se fueron definitivamente a Europa y desde entonces no he vuelto a saber de él,
ni de su familia.

El 18 de Noviembre de 1994 día de la Virgen de la Chiquinquirá, mi sobrina


Marianella dio a luz a su tercer hijo Gerardo Ernesto, quién desde muy joven se fue a
Glasgow, donde vive desde entonces. Un joven juicioso que trabaja y estudia forjando su
futuro.

En el 96 los estudios de mi hija se vieron suspendidos por casi un año debido a la


remodelación de las instalaciones de la sede en Caracas del instituto Nueva Esparta.
Aprovechando este lapso de tiempo élla consiguió trabajar por espacio de 10 meses como
secretaria y auxiliar de administración en Radio Difusora Venezuela bajo la administración
de la Licenciada Doris Noguera. Quién me iba a decir que a los años mi hija formaría parte
del personal de aquella emisora que fue mi tabla de salvación cuando eliminaron los
programas en Radio Libertador. A finales de ese año y principios del 97 en compañía de su
compañera de estudio y amiga de siempre Dania Peña, trabajaron en una empresa en los
Chaguaramos que se encargaba de transcribir trabajos de informática y así fue hasta que se
reiniciaron las clases y finalmente se graduó de Técnico Superior en el mes de Mayo de
92

1998. Hasta Marzo de 1998 el programa Recordando a la Isla de Madeira había sido
trasmitido ininterrumpidamente durante 28 años en Radio Libertador. Todo ocurrió cuando
la emisora cambió de administración. Los Raimondy fueron destituidos en su dirección
pasando hacer ésta una compañía de publicidad. Todos los programas que allí se
transmitían en su mayoría en lenguas extranjeras fueron eliminados; quedando todos sus
productores sin espacios radiales o sea sin trabajo de un mes para el otro. Gracias a mis
contactos y buenas relaciones con la emisora hermana Radio Difusora Venezuela ubicada
en el mismo edificio conseguí mantener mi programa al aire en el mismo horario de lunes
a viernes de 1:00 a 2:00 PM a partir del 1ro de Abril de 1998. Gracias a la bondad que me
brindó esta empresa pude mantener mi clientela y mi público oyente sin dificultad alguna.
En esta emisora permanecí hasta el año 2001, cuando al igual que Radio Libertador fue
cambiada su programación y finalmente a los pocos meses cerrada definitivamente. Debido
a estas circunstancias conseguí arrendar un nuevo espacio en una emisora de La Guaira,
donde transmitía el programa “Recordando a la Isla de Madeira”, tres veces a la semana de
2 a 3 de la tarde. Con la ayuda de mi hermano, su carrito y a la constancia de algunos clientes
que siguieron apoyándome, pude trabajar algunos meses más, pero, lamentablemente la
Emisora no tenía buena recepción en Caracas y yo no contaba con el tiempo necesario, pues
tenía que atender más a mi madre que ya estaba bastante enferma, era muy difícil para mí
levantar una nueva cartera publicitaria en La Guaira y sus alrededores. Fue hasta finales del
2001 cuando decidí retirarme definitivamente de la radio y la publicidad, con ello
desapareció del aire el famoso programa “Recordando a la Ilha da Madeira” con 32 años de
transmisión. Sentí mucha tristeza tener que abandonarlo, pero también entendí que es
imposible luchar y perder energías en algo que no tiene remedio y que por ley de la vida
hay que dejarlo morir y cerrar el ciclo, aferrándose en el dolor a las nuevas alternativas que
Dios o el destino nos tenga reservado. Las alternativas no fueron muy positivas para mí en
aquel momento a no ser la tranquilidad de atender mi hogar y dar la atención necesaria a
los seres que más amaba, mi madre y mi hija.

En el 99, poco después de su graduación y debido a la introducción de la nueva


tecnología informática en el sistema Bancario Nacional, el Banco Caribe contrató a un grupo
93

de técnicos recién graduados de informática como instructores para su personal en todo el


país. Mi hija y su compañera de estudios Dania fueron seleccionadas y tuvieron la
oportunidad de viajar a varios estados de Venezuela como instructoras a las diferentes
sucursales del banco. Recorrieron por varios fines de semana desde el Viernes hasta el
Lunes los estados Vargas, Anzoátegui, Monagas, Miranda, Carabobo, Táchira y Zulia; por
cierto que hasta yo pude colarme de contrabando, de polizonte en el avión en el viaje a
Maracaibo disfrutando de un maravilloso fin de semana en la tierra del sol amada sin costo
alguno en un hotel de cinco estrellas, como una reina. Terminado el contrato con el banco
mi hija entró a trabajar como profesora de informática en el Instituto Universitario de
Tecnología Industrial Rodolfo Loero Arismendi (Iutirla), donde gracias a Dios ha
permanecido hasta ahora. De resaltar, todos los días rezo porque la situación del país se
normalice, para que ella pueda mantener su trabajo para la estabilidad y desarrollo de sus
hijos hasta que puedan defenderse por sí solos.

Nuevamente invoco al programa Recordando a la Isla da Madeira. Siempre le estaré


eternamente agradecida, pues gracias a él y seguramente a al acompañamiento espiritual
del ángel en el cielo de su fundador el Sr. Silva Freitas pude transitar durante 32 años de mi
vida caminos positivos y negativos, pero todos con una gran enseñanza y una gran dosis de
fortaleza. Como no agradecer a ese programa y a la gente que me apoyó todo el tiempo de
aquí y de allá, mis clientes y mis oyentes. Recordando a la Isla da Madeira fue mi gran
universidad, con él aprendí a tener fe, humildad, coraje, fortaleza y una amalgama insoluble
de paciencia, voluntad, carácter y valentía ante las adversidades. Recordando a la Isla da
Madeira fue el pilar fundamental de mi estabilidad personal y familiar, fue el medio que
abrió las puertas de mi intelecto para la comunicación y la producción, así como la fuerza
para vencer el miedo a lo desconocido, el valor del ser humano en toda su inmensidad sin
diferenciar edad, lengua o estatus sociales. Lo más importante fue el advenimiento de mi
hija, su crecimiento, su desarrollo, sus estudios y su formación profesional. Además, la
adquisición de mi casa con todo lo necesario para vivir cómodamente y que gracias a este
programa sigue siendo hoy la base principal de la estabilidad de mi hija y mis nietos. Por
94

todo esto doy gracias a Dios por haberme dado la posibilidad de ponerme al frente en la
conducción de este programa radial que fue para mí un estandarte de paz y bienestar.

Vuelvo a retroceder para ubicarme en año 92; como dije anteriormente, Venezuela
fue sorprendida por una sonada militar encabezada por el Teniente Coronel Hugo Chávez
Frías y un grupo de militares que pretendieron derrocar al gobierno de entonces.
Fracasando en el intento, los insurrectos fueron detenidos y Chávez responsablemente
aceptó su derrota, pero dejó en el aire y en la mente del pueblo la famosa frase “Por Ahora”
los objetivos no fueron logrados. Vendrán tiempos mejores”.

A raíz de este suceso estuvo preso durante algunos años. Luego y bajo el mandato
del Dr. Rafael Caldera sucesor de Carlos Andrés Pérez, Chávez fue favorecido por un indulto
presidencial, quién seis años después y en nuevas elecciones en el país y naturalmente en
conexión con aquel “Por Ahora” Chávez fue elegido presidente de la República. Convocando
inmediatamente al pueblo para organizarse en la conformación y redacción de una nueva
Carta Magna Nacional que fue aprobada por el pueblo en Diciembre de 1999 bajo una
terrible vaguada que ocasionó el más terrible deslave en el Estado Vargas causando
infinidades de muertos y pérdidas materiales incalculables.

La nueva constitución fue creada con base a la doctrina de Bolívar y así fue
denominada “Constitución Bolivariana de Venezuela” declarándose de esta forma la Quinta
República. Esta constitución es considerada según los expertos, la más moderna del mundo
y la primera discutida, votada y aprobada por el pueblo. Así termina para el mundo y
naturalmente para nosotros el siglo XX y comienza el nuevo milenio, siglo XXI.

El siglo XX en lo personal, fue muy positivo; de él recibí enseñanzas, experiencias,


confianza y estabilidad. Para el país, fue el renacer de grandes e importantes
acontecimientos, algunos negativos, pero en su gran mayoría extraordinariamente
positivos que contribuyeron al gran desarrollo estructural en todos los ámbitos de la nación.

Entre muchos podemos nombrar algunos que fueron y han sido emblemáticos para
que Venezuela sea considerada en el mundo como un territorio digno de admiración y de
95

ejemplo a seguir por la valentía de sus ancestros, por la fertilidad de su tierra, por la
versatilidad, generosidad y creatividad de su gente, aunado al poder que le ofrece sus
riquezas naturales, base fundamental de su crecimiento y desarrollo integral.

En el siglo pasado y comienzos del actual, hemos visto y vivido hechos increíbles
desde cambios climáticos hasta la transformación de su gente surgiendo velozmente la
creación de nuevas sociedades, formadas desde la diversidad de pensamientos, culturas y
proyectos que han sido de gran utilidad para el desarrollo del país y de la humanidad.

Así pues, contamos como uno de los más importantes del mundo, la emancipación
de la mujer, que pasó de la sumisión al protagonismo de la liberación femenina y su
participación activa en la vida social, política y cultural del país. Creo que esto ha sido el
acontecimiento más grande y sublime que tuvo el mundo y que haya sido iniciado por
nuestra mujer. Su protagonismo ha sido de tanta importancia que hoy en día no existe
ningún obstáculo que la mujer no sea capaz de vencer con su inteligencia, su fortaleza, su
entrega, su astucia y belleza. La mujer Venezolana es considerada pieza fundamental del
avance del género femenino en el mundo.

Igual ocurrió con la exportación de nuestros principales productos agrícolas para los
mercados de Europa y para los Estados Unidos de Norteamérica, con especial relevancia el
Café, el Cacao y el Plátano. Igualmente en el siglo XX se construyeron grandes represas
de agua generadoras de la Energía Eléctrica, la introducción de los Medios de
Comunicación; siendo los primeros el Telégrafo, el Teléfono, la Radio y la Televisión.
Seguidamente con la explotación del Petróleo se produjo la construcción a gran velocidad
de grandes y modernas vías de comunicación terrestre, marítima y área, atravesando de
punta a punta nuestro territorio por medio de naves aéreas y marítimas, trenes, carreteras,
autopistas, puentes y viaductos, lo que ha contribuido al acercamiento de los pueblos y más
allá de nuestras fronteras. El siglo XX fue el propulsor de la comunicación escrita acelerando
la expansión de la imprenta de periódicos y revistas entre los cuales surgieron algunos de
gran relieve como La Religión, La Esfera, La Gaceta de Caracas, El Heraldo, El Morrocoy Azul,
La Extra, El Nacional, El Universal, El Mundo, El Clarín, El 2001, El Fantoche, El País, Ultimas
96

Noticias y El Diario de Caracas entre otros. Famosas revistas como: Elite, Bohemia,
Variedades, Páginas, Novedades, Selecciones e infinidad de revistas publicitarias,
suplementos, historietas e importantes enciclopedias para el conocimiento general; y así
en todo el país cada día surgen más medios escritos y por último las antenas parabólicas,
cables submarinos, las líneas subterráneas del metro, los elevados teleféricos, el metro
cable y finalmente la tecnología de la informática con las computadoras, el internet, los
celulares inteligentes y las redes sociales.

Como podemos observar el siglo XX fue la plataforma de la civilización de los grandes


descubrimientos científicos y tecnológicos comunicacionales. Mientras que el siglo XXI
pareciera ser el siglo de lo espacial, ya por adelantado contamos en el espacio con
importantes satélites que controlan nuestro mundo exterior.

Mi mayor deseo para el futuro es que la gente de este siglo XXI sea consecuente y
constante en la creación de mejores y más avanzados proyectos, conservando en su esencia
los genes de valentía y sabiduría de nuestros ancestros, que valoren la enseñanza, el
sacrificio y visión de futuro de los abuelos, padres y venezolanos en general, que les dejaron
para que consoliden la conciencia de los valores del progreso, la unión, el respeto, para
remanso de paz, soberanía, amor y solidaridad para el futuro de la humanidad.

Sin duda alguna los venezolanos del siglo XX que se fueron y los que quedaron,
fueron genios de inteligencia y capacidad emprendedora y constructora en el diseño de
grandes obras para comodidad y felicidad de sus sucesores. Ojalá los venezolanos del siglo
XXI logren tener la capacidad para seguir la huella trazada por las gentes del siglo XX.
97

Y Llegó El Siglo XXI


El año 2000 fue muy duro para la nación, social y económicamente, pues debido al
fenómeno natural de Diciembre del 99 muchos hoteles, escuelas, centros sociales y otros
locales fueron utilizados como centros de refugio para las personas dagnificadas, lo que
causó descalabros considerables al país, sobre todo al comercio, turismo y a la educación
y posteriormente a la descomposición social, especialmente en la ciudad capital.

El año 2000 para mí en lo particular, fue el comienzo del final de muchas cosas en
mi vida. Desavenencias insalvables con mi pareja el padre de mi hija, causando la
irremediable separación que existía ya durante algún tiempo. Aunque permanecíamos
juntos bajo el mismo techo no había compatibilidad emocional entre ambas partes. El
ataque del glaucoma del ojo derecho que perdería tiempo después, el desmoronamiento
poco a poco de mi trabajo radial. El inesperado matrimonio de mi hija en Diciembre,
causándome una gran tristeza y desolación, no por el hecho de haberse casado, sino porque
desde el principio presentí que sería en el futuro un fracaso. Algo muy positivo ocurrió en
enero del 2001, fue el otorgamiento a mi hija del título de Licenciada de Administración
mención Informática por la UNASR. (Universidad Nacional Abierta Simón Rodriguez)

En Marzo del 2001 Rodolfo, mi pareja abandonó la casa definitivamente. Mi hija


debido a la lejanía del trabajo y a desavenencias con su suegra regresó con su esposo al
hogar nuevamente.

El programa Recordando a la Isla da Madeira, que entonces se transmitía en Radio


Difusora Venezuela y por la emisora de La Guaira desapareció del aire y por último mi ojo
derecho debido al glaucoma, diagnosticado en el 99 me fue cauterizado perdiendo su visión
definitiva. Mi madre por motivos de salud y de su avanzada edad empezó a decaer y no me
quedó más remedio que quedarme en el hogar cumpliendo el rol de ama de casa,
atendiendo a la familia y cubriendo los gastos en parte con mis ahorros y la ayuda ofrecida
por mi hija.
98

2002, 2003 y 2004 fueron años violentos de mucha turbulencia política en el país,
paros petroleros que causaron pérdidas astronómicas a la Nación , golpes de estado donde
por horas se perdió el hilo constitucional, causando desasosiego en los venezolanos,
persecuciones y gran cantidad de muertes de inocentes, fraguado por la élite del poder
económico del país donde los principales actores fueron: los Medios de Comunicación,
Fedecámara, Fedeindutrias, la Confederación Sindical de trabajadores, el Clero y un
numeroso grupo de generales comandantes de la Fuerza Armada Nacional.

Gracias a la fuerza cívico militar (pueblo y ejército unidos) lograron 48 horas después
rescatar al presidente y con ello la constitucionalidad, el 13 de Abril del 2002 regresando
los poderes a su lugar de origen. Lo más triste e inexplicable de todo este garrafal complot
en contra del gobierno y de la soberanía del país, fue, que nadie fue culpable, todos
quedaron ilesos, libres de culpa, sólo manifestaron que lo habían hecho “preñados de
buenas intenciones “. La debilidad e impunidad en la aplicación de la justicia a todos los que
participaron en este hecho, causó un gran daño e inestabilidad en el país y en la sociedad.

Desde el inicio del mandato de Chávez, Venezuela entró en un paradigma de


transición gubernamental entre dos poderes. El poder Capitalista (el que siempre prevaleció
en Venezuela y en el mundo) y el poder Socialista (rechazado por la mayoría y desconocido
para nosotros). En esta transición gubernamental, unos siguen defendiendo la Democracia
representativa que no es más (según mi incipiente criterio) que la fuerza del más fuerte
sobre el más débil, y la democracia participativa y protagónica, como quedó plasmada en
la Constitución Bolivariana (igualad de condiciones para el pueblo). Esta igualdad parece
no haber sido internacionalizada en la mente y en la conciencia del sentir de muchos
venezolanos, pues su actuación ha sido totalmente negativa, mezquina, violenta y
destructiva.

La igualdad a la que se refiere la constitución, es la igualdad que debe existir entre


el deber y el derecho sobre lo que creemos es nuestra pertenencia, el territorio venezolano.
Todos tenemos el deber de defender, cuidar, velar, y contribuír de acuerdo a nuestras
posibilidades a mantener el orden, la paz y la soberanía nacional. Del mismo modo nos
99

asiste el derecho a exigir la participación en forma idónea del desarrollo y progreso de la


nación, disfrutando de todas las bondades y bienes que de ella provengan, sean materiales
o derivadas de todas las riquezas naturales, las cuales deben ser salvaguardadas bajo la
protección y administración del estado mediante la aplicación de políticas integradoras,
nacionalistas y productivas que permitan a la ciudadanía mantenerse en armonía con el
entorno y que con trabajo y esfuerzo consiga la estabilidad necesaria para vivir en paz y
obtener todo lo necesario para cubrir sus necesidades básicas en seguridad social como la
alimentación, salud, educación, cultura y recreación; así como la igualdad de género, de
ideales religiosos y políticos y fomentando aspiraciones profesionales e intelectuales de la
ciudadanía para extender sus conocimientos a favor de la patria y del mundo para que
logren con su amor y esfuerzo ser ejemplo de hombres y mujeres profesionales dignos en
la formación de una sociedad verdaderamente justa y equilibrada y que éste derecho sea
reforzado mediante el producto del estudio en la creación, aplicación y cumplimiento de
leyes y proyectos viables para la tranquilidad y felicidad del pueblo.

El presidente Chávez, una vez en uno de sus encendidos discursos ante una
gigantesca concentración popular ofrecida por sus seguidores y quizás animado por la
euforia y la efervescencia del ambiente, en forma jocosa y despectiva (lo que considero
ofensiva) porque no toda la oposición siente ni actúa igual, catalogó a sus adversarios de la
burguesía venezolana de escuálidos que quiere decir: (descoloridos, usureros,
inescrupulosos, falsos, explotadores). Desde entonces la sociedad venezolana quedó
dividida en dos bandos salpicadas por el odio:” Escuálidos y Chavistas.”

Escuálidos “La oposición” y Chavistas el oficialismo”. Esta división ha causado un gran daño
al pueblo, pues ha pasado el tiempo y no se vislumbra un entendimiento entre las partes y
la situación económica y social en el país va de mal en peor. Me pregunto, ¿Hasta dónde y
hasta cuando permanecerá esta problemática irregular en Venezuela? No lo sabemos…

El 2005 a pesar de todo lo que estaba ocurriendo, algo bueno surgió en lo familiar y es que
mi hija pensando en su estabilidad e independencia personal, al igual que yo en mi juventud,
soñaba en tener su casa propia y empezó a trabajar para lograrlo, así fue como a finales de
100

Diciembre consiguió la aprobación del crédito solicitado para la adquisición de su vivienda.


Habiéndole sido entregado un precioso apartamento en una bella urbanización de
Guarenas. Verdaderamente es una casita de muñecas de lo cual me siento muy contenta, y
aunque no vive en él debido a lo distante de su trabajo, ha sido muy importante puesto que
representa su estabilidad personal para su futuro.

La compra de este apartamento ha sido muy beneficioso para la paz psíquica de mi


espíritu, pues cada vez que puedo voy y paso días de tranquilidad en aquel oasis de frescor,
de belleza visual, por sus amplias y serenas caminerías cubiertas de árboles, plantas
ornamentales y flores donde al amanecer se oye el trinar de las aves, música de los cielos
donde se viven horas de sol ardiente y horas de suave brisas, noches de lunas y estrellas,
brillantes luceros y donde se encuentran los vecinos saludándose con respeto y cariño,
igualmente las mascotas gatos y perros conviven y salen de paseo sin agredirse con ladridos
ni maullidos, pareciera que entendieran que en el respeto y la tolerancia está la base de la
convivencia.

Lo que más lamento de todo esto, es que a pesar de todo lo que me gusta disfrutar
de ese lugar, no he podido permanecer mucho tiempo como quisiera. Primero por la
decadencia de mi madre que aun cuando a veces me acompañaba no era apto para ella por
su estado de salud, por los requerimientos médicos que necesitaba y luego mi
responsabilidad de ayudar al hogar y a la familia.

A medida que fueron pasando los años 2007 y 2008 los paseos también fueron limitándose.
Mi madre cada día iba decayendo más y por supuesto necesitaba más de mi atención. A
finales del 2008 nacieron mis primeros nietos, unos hermosos morochos varón y hembra
que vinieron a dar vida al hogar en medio de la decadencia, no solo de mi madre, sino
también de mi yerno que empezaba a mostrar físicamente los estragos degenerativos de
una enfermedad que padecía y que todos desconocíamos cuando se casó; conocida en el
ámbito médico y científico como Esclerosis Múltiple, un mal incurable que si Dios no lo
remedia, la persona sufre por años la decadencia de la degeneración de su organismo
limitándole la capacidad motora y mental hasta el final de sus días.
101

Sin embargo, Dios en su grandiosa misericordia nos mandó estos dos angelitos para
llenarnos la vida de fe, alegría y fuerza para encontrar el verdadero sendero del camino
correcto para alcanzar el futuro de ellos y de nosotros. Con la llegada de mis nietos la vida
cambió mucho para mí, al igual que para mi hija. Pues ahora teníamos doble atención,
mayor responsabilidad y así naturalmente los paseos para Guarenas fueron disminuyendo
cada vez más. Transcurrieron los meses hasta el triste día 5 de Septiembre del 2009 cuando
mi madre dejó de existir físicamente. Aunque sentía a diario lo que irremediablemente
ocurriría; su desaparición física llenó mi alma de luto, de tristeza y de desolación. Nunca he
dejado de recordarla y su presencia me sigue acompañando cada día dándome fuerza para
mantenerme en píe; realmente creo que, si no fuera por la presencia de mis nietos que me
dan fuerza, alegría y esperanza, mi vida no tendría sentido alguno.

Por eso digo siempre que Dios sabe lo que hace, porque lo hace y cuando lo hace.
Así como llegan los hijos cuando menos los esperamos, llegaron mis nietos justo en el
momento para que no me derrumbara y siguiera junto a ellos luchando por la vida. Fue una
experiencia inolvidable, a mis 73 años después de 33 años volver a dar teteros, cambiar
pañales, arrullarlos y cantarles canciones de cuna para dormir, vigilarlos y guiarlos en sus
primeros pasos y desvelarme junto a mi hija cuando enfermaban, ¡que lindo fue todo eso!
Como me llenaba el alma verlos crecer cada día, sanos, fuertes, felices, llenos de vida.
Primero escuchando el balbuceo de sus primeras palabras y divirtiéndome con sus
tremenduras.

En el año 2010 siete meses después de la partida de mi madre, se fue la señora Elena
Garrido, mi vecina incondicional desde el año 1977. Es tan difícil encontrar en la vida amigos
de verdad, sinceros, leales que siempre te acompañen y te apoyen en las buenas y en las
malas, que cuando se van dejan un gran vacío y un dolor muy grande en tu corazón. Para
mi desdicha me ha sido imposible no recordarla cada día debido a que mi balcón conecta
con el de su apartamento y cada vez que me asomo a la ventana me parece verla regando
amorosamente sus matas saludándome con cariño e invitándome a su casa para tomar un
café y compartir nuestras cuitas diarias. Tres años antes se había ido Manuel, su único hijo
varón, un joven hermoso y talentoso que había compartido la vida desde niño con nosotros,
102

la cual le fue arrebatada por una penosa enfermedad ocasionada por el vicio del
tabaquismo. El dolor y el sufrimiento de esta pérdida agravaron el estado de salud de mi
amiga Elena acelerando su fatal desenlace el 15 de Abril de 2010.

2011 fue un año muy importante para mí, pues mis nietos ingresaron al Pre-Escolar
y yo era la encargada de llevarlos al colegio en la mañana, recogerlos al medio día y
entregarlos a la guardería que funcionaba en nuestro edificio, de los cuales ellos eran
integrantes desde los 6 meses de edad, donde recibieron una excelente atención por parte
de su directora La Mamita Gladys y su personal.

2012 fue muy difícil para la familia, especialmente para mi hermano y mi ahijada
Carmen, pues mi cuñada María Elena, quién desde hacía tiempo venía sufriendo de muchos
problemas motores sufrió una aparatosa caída, fracturándose la cadera y a pesar de haber
sido operada de inmediato no tuvo suerte y quedó postrada por varios meses, falleciendo
el 26 de Octubre, causando una gran tristeza a quienes la amábamos.

Su partida para mí fue muy dolorosa, pues élla no sólo era cuñada, sino la hermana
que nunca tuve, siempre dispuesta a ayudar y colaborar en todo momento. Fue una mujer
honesta, educada, creyente, una esposa ejemplar y una madre abnegada, un ser humano
digno de los mejores elogios. Doy fe de lo que digo, porque la conocí profundamente,
compartí con ella 53 años de mi vida. Fue siempre para la familia un ser maravilloso
excepcional con un enorme corazón repleto de paz, amor y comprensión; fue una hija,
hermana, cuñada, comadre y una amiga especial, incomparable e inolvidable. ¡Como la
extraño! Desearía tenerla a mi lado para disfrutar de su compañía, de sus incoherencias y
gochadas que tanto me hacían reír, de sus críticas y consejos, sobre todo ahora contar con
su apoyo cuando me asalta la crisis de la depresión por mi soledad, por las enfermedades y
la decadencia propia de la inminente llegada de la vejez. Como no recordarle y pedirle en
mis oraciones a Dios que su espíritu me ilumine y me de fortaleza para cargar mi cruz hasta
el final de mis días.

2013 mi vida cotidiana sigue su ritmo habitual, ya con menos fuerzas pues, empiezo
a sentir los primeros síntomas de dolencias y debilidades en mis articulaciones comenzando
103

las constantes visitas al traumatólogo, exámenes, radiografías, densitometrías y


resonancias magnéticas, diagnóstico final: Desmineralización Ósea, Osteoporosis, Esclerosis
Simple de columna y Artrosis, debido a la descalcificación orgánica natural de la edad y
causada especialmente por la falta de control médico a mediana edad, para la ingesta de
calcio y hormonas necesarias. Actualmente estoy bajo el bombardeo de calmantes,
desinflamatorios y terapias temporales para tratar de detener un poco el avance de la
enfermedad.

En cuanto al País, el 5 de Marzo de este año 2013, surgió un acontecimiento muy


significativo como fue la desaparición física del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, debido
a una penosa enfermedad que lo venía atacando desde hacía algún tiempo, por la cual había
sido intervenido quirúrgicamente en dos oportunidades. Antes que esto sucediera y
después de haber sido ratificado por tercera vez en su cargo de Presidente por votación
popular y presintiendo quizás lo que le esperaba, en su última alocución pública durante un
torrencial aguacero y una multitudinaria manifestación de sus seguidores recomendó de
forma clara y contundente que en caso de alguna circunstancia inesperada, deberían votar
a favor de Nicolás Maduro Moros, que para ese entonces era Vicepresidente de la
República.

Pasado 30 días y cumpliendo con el mandato de la Carta Magna, el Poder Electoral


llamó al pueblo a elecciones nacionales para elegir al nuevo presidente. Participaron
candidatos del oficialismo y de la oposición. Como era de esperase triunfó Nicolás Maduro,
candidato del Oficialismo, siendo envestido en el cargo de Presidente de Venezuela para el
período 2013-2018.

En ese momento, conforme he narrado en párrafos anteriores la sociedad


venezolana se encontraba dividida entre chavistas (seguidores del proyecto socialista
propuesto por Chávez) y los escuálidos (defensores de la élite del sistema capitalista). Para
los primeros, la inesperada desaparición física de Chávez causó, dolor, tristeza,
desesperanza y miedo a perder los logros que habían obtenido, sobre todo los más
desposeídos. Los segundos, celebraron con gran euforia lo ocurrido; pues abrigaban la
104

esperanza de que tendrían la posibilidad de volver al poder. Lo cierto es que todos en


general continuamos en la misma situación de expectativa, encontrándonos en la diatriba
de lo que fue, lo que está y lo que vendrá.

En Diciembre de ese año 2013, mi hermano viajó a Escocia- Reino Unido por
segunda vez; la primera lo hizo a mediado de la década de los 90 en compañía de sus esposa,
ahora viajaba solo para reunirse con su hija Aimara que lo había invitado para que pasara
un tiempo en su compañía y así tratar de mitigar un poco el luto y el dolor que lo embargaba
por la pérdida de su compañera. En Enero del 2014 viajé yo a Mérida por primera vez en
compañía de mi sobrina y ahijada Carmen. Primero disfrutamos de la comodidad del Avión,
hospedándonos luego en un precioso y céntrico apartamento para nosotras solas,
propiedad de Ana Cecilia novia de mi joven sobrino Jeremy. Fue una semana espectacular,
donde todos los días visitábamos y disfrutábamos de maravillosos sitios turísticos,
culturales y gastronómicos del estado. Fueron días inolvidables donde solo había cabida
para el disfrute de paisajes naturales, el gentilicio de sus habitantes y la variedad y
laboriosidad de su genuina artesanía. Todavía conservo con mucho aprecio algunas de las
piezas artísticas que allí adquirí, sinceramente ha sido uno de los paseos más hermosos y
recordados de mi vida. Mérida precioso lugar que recomiendo conocer y al cual más nunca
volveré.

A mediados del 2014 mi hermano Candelario regresa de Europa bastante


recuperado, más joven, saludable, seguro de sí mismo y como siempre alegre y
chicharachero. Trajo dos nuevas oraciones para enriquecer su particular vocabulario:
“cuándo ¿cuándo te vas a callar? “ (utilizada de manera suspensiva, cuando una persona
habla o discute varias veces lo mismo) , “yo no me meto ahí” (es salirse de forma jocosa de
un comentario que oyó o participó y del cual quiere librarse sin dejar huellas). Déjenme
decirles que ya él cuenta con un sin número de palabras y expresiones con las que se puede
escribir un diccionario personal entre otras: “a pué”, “yo no sé nada”, “pa qué”, “muy
interesante”, “si no te gusta, acompáñame y agarra la mochilita y nos vamos pal chivúo”,
“se’ lecha”, “parece nuevo” y otras tantas como: “ Te va a agarrar la ley Lara” , que muchos
no sabíamos que significaba y resula que si existió: “La Ley Lara fue un instrumento jurídico
105

aprobado en el parlamento de Venezuela por el gobierno de Eleazar López Contreras en


junio de 1936, con la finalidad de controlar las manifestaciones políticas de la oposición y
reprimirlas si era necesario. El nombre de dicha ley hace referencia a su autor intelectual,
el por ese entonces ministro de Relaciones Interiores Alejandro Lara Núñez.

En Julio 2014, mis hermosos nietos finalizaron su educación inicial y entraron ya en


la primaria escolar.

El 2015 mi ritmo de vida siguió igual, entre atender al hogar y mi rol de maestra de
1er grado, ¡parece que lo hacía bien! pues me ponían caritas alegres en los trabajos, en los
cuadernos escribían ¡felicitaciones! y en las boletas puras “A” seguidas siempre de los
comentarios: excelente, sigue así, esto era muy satisfactorio para mi ego espiritual.

Nuevamente hablando de viajes tengo que reconocer que de una manera u otra
todos hemos tenido en la vida la oportunidad y el privilegio de viajar no solo al interior del
país sino también al exterior. Algunos viajaron y se quedaron viviendo en aquellas latitudes,
otros lo hicieron de paseo y visitas familiares. La primera fue Andrea, mi madre, que viajó a
Orlando Florida (Dysney World) en compañía de su nieta mayor Marianella, yo pude ir en
viaje relámpago a Lisboa- Portugal, Oswaldo niño fue a Puerto Rico integrado en un equipo
infantil de Béisbol, luego de grande se fue a Suiza definitivamente, Aimara viajó a Escocia-
Gran Bretaña con su esposo y su pequeño hijo donde aún permanece desde hace largos
años, seguida luego de Marianella que se fue a Escocia y luego a España donde habita
actualmente con su esposo y su pequeña nieta. Emelin viaja a Estados Unidos, las Bahamas
y Disney World en luna de miel en Diciembre del año 2000, más tarde, viaja Alexander a
Escocia y luego a Australia, donde ya ha formado su familia. Alexander quizás por ser el
primer sobrino de la segunda generación y además el primogénito de mi sobrina- ahijada
Carmen, le guardo un gran respeto y admiración por ser un joven alegre, generoso,
inteligente, jodedor y loco como una cabra mostrando siempre la vivencia activa del niño
interno que lleva por dentro; por eso siento que es “mi niño grande” no solo por su estatura,
que valga sea de paso es bien elevada, sino por lo grande de sus sentimientos. Lo amo de
verdad y deseo lo mejor para él. Carmen también viajó a Australia en Febrero del 2013
106

invitada por su hijo Alex donde pasó unos cuantos días conociendo y disfrutando de las
maravillas que ofrece aquel país al otro lado del mundo; por último el más joven de mis
sobrinos Jeremy viaja a la Argentina, en compañía de su pareja Ana Cecilia donde
permanece desde hace dos años. Por otra parte mis tres sobrinos por parte de Marianella
se encuentran, Ezequiel actualmente en España, Andrés en Brasil y Ernesto en Glasgow-
Gran Bretaña. Lo que quiere decir que somos una familia privilegiada surgida de la nada y
bendecida con lo máximo.

2016 un año bastante escabroso para mí. Desde el 2013 venía sintiendo cada vez
más profundas dolencias en las piernas, dormiciones y calambres, asistiendo
constantemente a traumatólogos, quiénes ordenaban hacerme Radiografías, Resonancias
Magnéticas y secciones de terapias de rehabilitación ocupacionales. Por estas dificultades
ya había sido víctima de dos aparatosas caídas, por suerte sólo con aporreos generalizados.
Así iba pasando el tiempo con dificultad, pero caminaba sin necesidad de ayuda. Hasta el
fatídico domingo 21 de Junio del 2016. Animada por la celebración del día del padre, quise
visitar a mi hermano para felicitarlo y a la vez entregarle el acostumbrado regalito, con tan
mala suerte que al subir a la camioneta de pasajeros el chofer arrancó de manera violenta
y para no caer hice un esfuerzo descomunal lastimándome la rodilla izquierda. Llegué
sumamente adolorida a casa de mi familia en Plaza Venezuela, donde empezó desde
entonces mi calvario. Los médicos y traumatólogos que me han tratado, solo recomiendan
operación colocación de una prótesis de rodilla, puesto que la artrosis degenerativa que
sufre mi columna ha destruido totalmente el cartílago, no existiendo otra opción que el
reemplazo total de la rodilla. Como alternativas de alivio me infiltraron la rodilla con
soluciones inyectables intra-articular para fortalecer el cartílago y por último lo más
recomendado actualmente por la Ciencia de la Traumatología como lo es el implante de
células madres para la regeneración del cartílago dañado, alternándolo con fisioterapias,
así como también 20 sesiones de quiropedia para el alivio de la degeneración de la columna.
El resultado de todo este tratamiento fue negativo quizás por la edad o por lo avanzado de
la enfermedad, lo cierto que el gasto ocasionado, más el dolor y la depresión a que fui
sometida lamentablemente resultó inútil.
107

En cuanto a la prótesis, en aquel momento no teníamos los recursos económicos


necesarios para la operación, además esto representaba un riesgo. Primero por lo avanzado
de mi edad, ya 81 años, más otras enfermedades de base como: hipertensión, circulación,
osteoporosis, varicosas y problemas respiratorios. No obstante Carmen mi sobrina, hizo
gestiones ante el gobierno para la adquisición de la prótesis, pero no hubo suerte ni
respuesta alguna. Total, finalmente aquí estoy discapacitada, valiéndome para caminar de
una andadera convencional para la casa y otra de ruedas, (que por cierto era de mi cuñada)
y que utilizo para salir a la calle. Todo esto se ha convertido en un grave problema no sólo
para mí, sino también para mi hija y la familia, pues mi limitación me ha imposibilitado usar
el transporte público convencional, obligándome a utilizar taxis o carros particulares y para
colmo de males en los últimos tiempos el transporte se ha convertido en un drama nacional
por el alto costo del pasaje y por la escasez de unidades debido a la falta de repuestos,
cauchos, batería etc., lo que hace imposible utilizar los servicios de taxis.

A causa de tantos inconvenientes, me he visto obligada a mantenerme en casa por


semanas, sólo salgo para ir al médico y de vez en cuando a Guarenas; cuando algún amigo
nos hace el favor. Mi hermano Candelario siempre bondadoso cuando puede, me
acompaña a la plaza cercana al edificio para caminar y ejercitar las piernas. Esto sucede de
vez en cuando, pues el metro el transporte subterráneo que él utiliza se ha convertido en
un caos total, lo que no le permite hacerlo con regularidad.

Lo que más me afectó desde el inicio de este proceso de decadencia y lo cual me ha


causado una gran tristeza fue haber perdido la posibilidad de acompañar cada mañana a
mis nietos Jorge Luís y Daniela Carolina a la entrada del colegio y decirles con un beso: “Dios
los bendiga” y la cantaleta de todos los días: “pórtense bien”, “presten atención a la
maestra” y luego al medio día, era yo la que recibía con abrazos y besos viendo en sus
rostros la ansiedad y la alegría cuando los recogía.

Igualmente recuerdo con nostalgia, cuando desde muy pequeños los acompañaba a
sus actividades culturales y deportivas, asistía con entusiasmo a sus presentaciones en
cualquier lugar, celebraba con euforia sus triunfos; con orgullo y pasión compartía la
108

emoción cuando sus esfuerzos eran reconocidos con medallas y trofeos. De la misma
manera sufría el sabor amargo de la derrota cuando no lograban el resultado deseado. No
me perdía de las ceremonias de las Artes Marciales que realizaban en los cambios de cintas,
logros que alcanzaban cada año con las prácticas y competencias de Karate.

Otra cosa que añoro, las vacaciones en Higuerote, los viajes a la playa siempre
acompañándolos y cuidándolos. Todo esto me hacía feliz, primero porque sentía que
ayudaba a la tranquilidad de mi hija y por otro lado me divertía con su compañía. Ahora
todo es distinto, me siento triste, desmoralizada, aniquilada por las dolencias y disminuida
espiritualmente. Se necesita una gran fuerza de voluntad y contar con el apoyo moral,
cariño, compañía y comprensión de la familia para no caer en las garras de la depresión que
nos conduce irremediablemente a la decadencia total.

A pesar de todo esto, siempre surgen en nuestra vida cosas buenas y positivas. Me
refiero a lo sucedido con Jairo mi yerno en el 2017. Era un sábado a mediados de Junio
cuando por su propia voluntad, sin necesidad de echarlo decidió marcharse de la casa. Igual
como llegó, así se fue en silencio. No dijo, ni un gracias, ni un adiós, ni tampoco lo oí
despedirse de los niños, solo lo vi salir en compañía de mi hija y de un amigo que lo vino a
buscar para ayudarle a cargar la maleta y algunos enseres de su pertenencia.

La verdad no sentí ni el más mínimo sentimiento de tristeza y mucho menos deseos


de preguntar porque se iba; como sería lo lógico imaginarse después de tantos años de
convivencia, pués no sucedió así, lo único que me causó fue una gran emoción, tanto que
abracé fuertemente a mis nietecitos y dije en voz alta. ¡Gracias señor!, al fin se dio el
milagro. Verdaderamente era algo que venía deseando desde hacía muchos años, pero
siempre recordaba un refrán popular que dice “que entre marido y mujer nadie se debe
meter” y así transcurrieron 17 años de tolerancia entre paciencia, compasión y disgusto.

Desde que vi a Jairo por primera vez, sus ojos me dijeron que no era una buena
persona; pero pensé que eran caprichos míos, celos de madre que creía perder a su hija;
pero el tiempo me confirmó que no estaba equivocada, Jairo resultó ser una persona falsa,
mentirosa y calculadora. Pues a sabiendas que pocos años atrás le habían diagnosticado
109

una enfermedad degenerativa incurable, no tuvo escrúpulos para enamorar y casarse con
mi hija, ofreciéndole villas y castillos para luego arrastrarla sin compasión en su futura e
inminente decadencia, robándole así los mejores años de su juventud, vanagloriándose
siempre ante la sociedad, que a su edad podía exhibir una esposa joven, bella y profesional.

Mi pobre hija como toda joven enamorada se dejó llevar por la ilusión y la promesa
falsa que él le hacía. Pensaba que al contraer matrimonio tendría casa, carro, y mayores
comodidades y todo lo que necesitaba para ser feliz, inclusive su independencia personal,
pues sería libre, sin tener que entregar cuentas de sus actos a nadie; lamentablemente nada
ocurrió como lo soñó. La primera vivienda que le ofreció cuándo se casó, fue una habitación
en el apartamento que poseía y que compartía con su señora madre María Alicia Quintero,
quién no permitía que ninguna persona extraña entrara en los dominios de su hogar,
negándole por otra parte a mi hija, los derechos que le correspondían como esposa. Lo más
grave de esta situación era, que ni el apartamento, ni el carro entraban en el patrimonio de
la sociedad conyugal.

Pocos meses después decepcionada y debido a las desavenencias con la suegra,


regresó a su hogar acompañada naturalmente de la “belleza de su esposo”. Fue allí donde
empezó el “viacrucis”, con mucha rabia me di cuenta de sus verdaderas intenciones. El
cacareado matrimonio no fue realizado por amor y mucho menos para formar una familia
verdaderamente sólida y cristiana, era una fachada para tener a su lado a una mujer que
cargara con él y su decadencia, que mostraría más pronto que tarde a consecuencia de la
enfermedad que minaba su cuerpo. Como era de esperarse año tras año el deterioro físico
y mental paulatinamente se hizo presente; pero no es esto lo que quiero cuestionar porque
nadie es culpable de las enfermedades, decadencias o accidentes que a lo largo de la vida
el destino le pueda presentar, cuestiono, juzgo sí, crítico y considero inaceptable el
comportamiento mezquino, premeditado y miserable de algunas individuos, entre los
cuales considero se encuentra Jairo. Una persona tóxica para la familia, para el entorno y
para la sociedad. Huérfano de sentimientos nobles, desprovisto de la humildad, incapaz de
ofrecer bondad, solidaridad y mucho menos amor. Su rostro y sus acciones sólo
exteriorizaban maldad, anidándose en su alma las sombras oscuras que produce el egoísmo,
110

la prepotencia, el odio, el despotismo, el engaño, la mentira y la manipulación valiéndose


de la lástima para alcanzar su objetivo. Sentimientos éstos, que solo conducen al
empobrecimiento del espíritu de los seres humanos.

Quizás debido a todo lo que viví y sentí durante todo el tiempo que permaneció en
casa, fue lo que me causó tanta alegría el día que se fue. Sentí como si nos habíamos librado
de una mazmorra que nos aplastaba y nos asfixiaba cada día más. Su decisión de marcharse,
fue la liberación de todos en la casa. A partir de ese momento todo cambió pero esta vez
para bien ¡de inmediato todo ¡resplandeció! entraron nuevos rayos solares que
desvanecieron las sombras que nos invadían... dando paso a la luz, a la paz y la alegría en
nuestras vidas.

Ustedes se preguntarán porque digo todo esto, lo digo porque era lo que veía, sentía
y vivía todos los días. A medida que pasaba el tiempo la situación durante su estadía en
casa, cada vez se hacía más difícil. Consiente como estaba de los buenos sentimientos de
mi hija, puso en marcha su plan macabro, valiéndose del arma de la lástima la fue
arrastrando al terreno de su decadencia convirtiéndola sin que se diera cuenta en su
esclava. Primero atenderle y cubrir todas sus necesidades como esposa que era, luego como
chofer para trasladarlo al trabajo, a sus tratamientos médicos y demás diligencias. Aplicarle
los tratamientos en casa, cosas que él podía hacer perfectamente, pues podía movilizarse
ayudado con su bastón y poseía completa lucidez para valerse por sí mismo, y para
complemento la maltrataba verbalmente y psicológicamente. Cohesionándole su libertad,
pues todo el tiempo tenía que cargar con su presencia a todos lados donde fuera. Nunca
ayudó ni colaboró con el cuidado y mantenimiento de la casa a pesar de que sabía que ella
tenía que dedicar tiempo para la atención de sus dos pequeños hijos y cumplir con su
trabajo en la universidad. Todos estos problemas llevaron a mi hija a sufrir estrés, depresión
y ataques de pánico. Gracias a que yo estaba y todavía podía ayudarla en el hogar y con los
niños, la situación no se tornaba peor. Mi yerno por su manera de ser, ni antes ni después
supo granjearse el cariño y la amistad de la familia, ni de la suya, ni de la nuestra. La única
persona generosa que nos acompañaba y que verdaderamente fue consecuente con
nosotros en esa época, fue mi hermano Candelario, quién nos visitaba diariamente
111

ofreciéndonos su amistad, su apoyo, su ayuda y compañía, por lo cual siempre le estaremos


agradecidas.

Más allá de su partida, mi hija aún con mucho trabajo y sacrificio llevada por sus
buenos sentimientos de solidaridad, compasión y deber moral continúo ayudándolo,
llevándole religiosamente todos los sábados (por nueve meses consecutivos), la comida
preparada para la semana, más todo lo que fuera necesario para su bienestar personal,
pues a raíz de la muerte de su madre, a consecuencia de un accidente automovilístico su
familia padre, hermanos, madrastra e hija lo abandonaron a su suerte, lavándose las manos
como Poncio Pilatos.

En marzo del 2018 la universidad envió a Emelin a trabajar por varios fines de
semana al interior del país, lo que le imposibilitaba seguir llevándole la comida todas las
semanas. Debido a esto acordó con él, para que contratara una señora que le atendiera y
contactó a la familia para que se encargaran de su persona, puesto que ella ya no podía
seguir ayudándolo.

Pasadas algunas semanas de regreso del interior, fue a visitarlo, cuál sería su
sorpresa que habían cambiado la cerradura de la puerta del apartamento, para que no
entrara. No conforme con eso, Jairo la insultó y la corrió diciéndole que no quería saber
nada de ella y mucho menos de sus hijos. Como ven, así pagan los malos agradecidos a las
personas que les han servido, que los han querido, que los han ayudado hasta el colmo de
limpiarles sus excrementos y exponer su salud para cumplirles y hacerles fieles. Al final de
todo esto, mi hija estaba destruida física y espiritualmente, parecía un espectro.
Disminuida, flaca, triste y desmoralizada. Primero por el desgaste de tantos años de estrés,
de sufrimiento y de impotencia, luchando con aquella situación intolerable, monstruosa
que parecía una historia sin fin. Afortunadamente los niños y motivado quizás al poco
afecto que recibían y sentían por Jairo, aparentemente estos problemas no les causó
mayores daños. Yo en silencio tenía mucho miedo, temía por la salud de mi hija, el futuro
de mis nietos y el mío propio, ya que mi salud y mis fuerzas estaban disminuyendo cada día,
sobre todo con relación a la movilidad, pero Dios es grande y poderoso y cada día el sol
112

brilla para todos. Como dije anteriormente con Jairo se fue la oscuridad y entró la claridad
a nuestra casa, a nuestros corazones y en nuestra alma, llenándonos de fe, de fuerza y
optimismo. En poco tiempo hemos alcanzado la paz, la libertad y el calor de nuestra familia
y amigos. Mi hija en gran parte ha recuperado su salud, su alegría, el amor y la esperanza
por un mañana mejor. Los niños se mantienen fuertes, sanos , alegres, felices y muy activos
en sus estudios y en sus actividades deportivas y culturales, en cuanto a mi persona he
vuelto a sentir la paz en mi alma y en mi hogar la tranquilidad, el sosiego y la voluntad de
seguir luchando por el bienestar de mis seres queridos, lo único que nos causa angustia y
zozobra es la situación país, donde cada día se nos hace más difícil y traumático la
adquisición de los bienes necesarios para cubrir nuestras necesidades básicas. A pesar de la
inestable situación política que vive el país y que nos afecta a todos por igual, nosotros
individualmente hemos tenido el privilegio hasta ahora, de contar en la mesa con el pan
nuestro de cada día.

Refiriéndome nuevamente a la personalidad de Jairo, a pesar de los malos


momentos que viví en su compañía no le guardo rencor, pues pienso que es un ser humano
digno de compasión, y que a pesar de haberse formado en un ambiente acomodado de
clase media alta y de haber tenido el privilegio de estudiar en los mejores colegios y
universidades no tuvo la suerte de contar en su vida con una familia como la nuestra, llena
de amor y valores, y él particularmente en su crecimiento, no tuvo la suficiente capacidad
intelectual para diferenciar entre el bien y el mal; por eso pido para él lo mismo que pido
para mí, el perdón de las culpas para limpiar el alma y conseguir cuando dejemos este
mundo que nuestro espíritu se eleve hasta alcanzar la bendición de Dios.

Seguimos narrando hechos ocurridos en este año 2017. El país continúa sumergido
en una constante controversia política, desde la entrada del gobierno del Presidente
Chávez, acentuándose con más fuerza a partir de la toma de posesión del Presidente Nicolás
Maduro en el año 2013. Un pueblo dividido en dos bandos. Ambos luchando tras el mismo
objetivo “El Poder”… Unos, porque lo tienen y otros porque lo quieren tener. En otras
palabras no los mueve el amor por Venezuela, sino de lo que de Venezuela pueden tomar.
En esta diatriba el pueblo se mantiene en una constante expectativa esperando que se
113

consolide la unión de los venezolanos para que haya paz y estabilidad para todos los que
vivimos en esta tierra de gracia, a la que tenemos derecho a disfrutar de sus bondades, pero
también el deber de cuidarla, defenderla y desarrollarla para el bienestar de nuestros hijos,
nietos y convertirla en el oasis del universo.

Creo en mi humilde opinión individual e independiente, que los líderes que dirigen
la oposición venezolana son políticos frustrados, que sueñan todavía con la vieja política del
“Puntofijismo”, cuando se repartían el poder a conveniencia y bajo la mirada complaciente
de los gobiernos de turno disponían de los recursos naturales del país, los cuales pasaban a
ser manejados por las Trasnacionales Extranjeras y el Fondo Monetario Internacional;
mientras tanto el pueblo se mantenía al margen de todas estas manipulaciones y confiado
creía que lo que recibía era lo que le correspondía, que lo que comía y consumía era todo
venezolano pues resulta, y lo estamos viendo ahora en los momentos de crisis que ni
siquiera las negritas (caraotas) ni el tintico (café) ni el arroz, ni la arepa eran nuestros, y que
hasta lo más mínimo venía del exterior pagado siempre con el capital venezolano que
permitía que las élites industriales y comerciales se enriquecieran cada vez más,
convirtiéndose en monstruosos monopolios, dueños de la voluntad del pueblo y
aprovechándose de sus necesidades y mediante la presencia de las transnacionales
saqueaban el producto de nuestras riquezas naturales que servían para capitalizar a los
países industrializados del primer mundo. Pienso y creo como mujer venezolana de a píe
que toda esta nefasta situación que hoy atravesamos ha sido causa de la mala organización
y administración que han tenido todos los dirigentes gubernamentales, políticos y sociales
desde hace mucho tiempo en Venezuela; por el contrario han malversado impunemente
nuestros intereses en beneficio de otras naciones, convirtiéndonos en un país totalmente
dependiente, dando la espalda por comodidad y ambición a la producción nacional,
especialmente a los alimentos producto de la fertilidad de nuestra tierra. Hoy tenemos
campos sin siembras y campesinos sin tierras, pero gracias a los adelantos de la tecnología
mundial se han formado grandes y brillantes cerebros, que lamentablemente por falta de
una política seria, progresista, coherente e integradora están desertando a otras latitudes
donde los aprovechan a bajo costo para su engrandecimiento y desarrollo, quedando el
114

territorio huérfano de valores tan necesarios actualmente para el crecimiento económico


del país y su gente. Pero esto no es nuevo, todo comenzó desde que por desgracia surgió
de las entrañas de nuestra tierra el codiciado oro negro, causante de la desmedida ambición
y el voraz apetito que sienten las fauces de las fieras internacionales por devorar a nuestra
hermosa Venezuela. Nuevamente este año la oposición en defensa de sus intereses volvió
como lo ha venido haciendolo todos los años desde que comenzó este siglo, manifestando
en forma violenta su descontento y frustración de no haber podido hasta ahora derrocar al
Presidente Maduro y acabar con el régimen socialista y volver a la democracia
representativa y con ella naturalmente al poder. Estas acciones además de la zozobra e
inestabilidad que producen en la población, causan grandes e irreparables daños al país.

En sus manifestaciones “pacificas” aplican trancas de avenidas, calles, forman


guarimbas, destruyen instituciones gubernamentales, educativas, culturales y atentan
contra la vida del ciudadano común, instalan barricadas quemando autobuses, camionetas,
y hasta personas, causando con esta actitud desilusión y desconfianza dentro de sus propios
seguidores así como el repudio a nuestro país en el mundo exterior.

Creo que nuestra oposición esta trastocada en su empeño de mantener la vida fácil,
cómoda que siempre tuvo, sin mayores costos y esfuerzos. Sabemos que el estado les
ofrece las mismas oportunidades que tienen todos los venezolanos de participar
activamente en la construcción del país; trabajar en la elaboración de un proyecto
alternativo que enamore e inspire confianza en el sentir del pueblo. Siempre su presencia
es ambigua o negativa por ejemplo: cada vez que se presentan comicios electorales,
activan su maquinaria política mediante la utilización de los medios de comunicación
televisivos, escritos, radiales y las redes sociales con llamativos y convincentes campañas,
que al final se derrumban porque deciden retirarse o participar a medias. ¿El porqué de
todo esto?, todo se debe a que no tienen un proyecto de país realmente confiable,
humanista y productivo donde los verdaderos intereses de la nación y la estabilidad
económica y social del pueblo venezolano esté por encima de sus mezquinas ambiciones de
poder. Atribuyen su comportamiento a la desconfianza que les inspira la actuación del CNE.
Lo extraño es, que aceptan los veredictos cuando les conviene y los resultados les son
115

favorables, pero cuando son adversos lo rechazan alegando que es un poder corrupto,
viciado, vendido, etc. Bajo el dominio de ese mismo consejo electoral, ellos tienen en el
poder representantes de gobernadores, alcaldes, concejales, directores de alto rango en
instituciones educativas, deportivas, sindicales, culturales y religiosas y como si fuera poco,
ganaron el poder legislativo con gran margen de votos a su favor en el 2015. Continúo
pensando que esta gente nuestra, está divorciada de la realidad pues en lugar de
aprovechar la oportunidad de oro que se les entregó, como fue la dirección de la Asamblea
Nacional para que reforzaran su compromiso de trabajar en un proyecto que asegurara
mediante la elaboración de leyes completas, actuales y viables para que los derechos de los
venezolanos sean respetados para vivir en paz y obtener mediante el trabajo lo necesario
para cubrir las principales necesidades como: la alimentación, salud y seguridad social. En
cambio, una vez encargados de la dirección de la Asamblea Nacional optaron por irse por la
tangente; abrazando la idea de hacerse del poder a través de la violencia, de la
desobediencia al poder ejecutivo y al desconocimiento de lo que ordena la Constitución
Nacional Bolivariana e irrespetando la decisión del pueblo.

El presidente, obligado por las constante agresiones que atravesaba el país; apeló a
los artículos 347, 348 y 349 de la Constitución Nacional que le permite nombrar una
Asamblea Constituyente como alternativa provisional. Aplicando este instrumento
constitucional llamó al pueblo para su elección, la cual fue aprobada por la mayoría como
Asamblea Nacional Constituyente plenipotenciaria del poder originario del pueblo
venezolano. En otra oportunidad les seguiré contando sobre esta Asamblea Nacional
Constituyente.

Volviendo a mi vida cotidiana en Agosto de este 2017 entró en mi casa un nuevo


habitante. Mi hija regaló a mis nietos un bebé de 2 meses de edad, un bebé de 4 patas
mestizo de pincher con poodle, con una extraña mescolanza de colores en su pelaje, negro,
blanco, amarillo y marrón y con unas elegantes orejas en forma de hojas, rígidas y largas
como un conejo, con una boca y unos dientes de piraña que destruyen en extractos de
segundos todo lo que encuentra a su alcance… Son muchas las cholas, zapatos, peines,
lápices, cepillos, potes, bolígrafos y un sin fin de cosas más que han pasado a mejor vida.
116

Al principio no compartí la idea de este regalo, por los gastos que ocasiona la
manutención de una mascota, su alimentación, su salud y la responsabilidad de cuidarla y
atenderla en todas sus necesidades y hasta limita la libertad de sus dueños, sobre todo por
la situación económica que estamos viviendo actualmente en el país; pero no me refiero
solo a esto, sino especialmente a lo sentimental.

Un perro o cualquier otro animal es un hijo que jamás crece y que depende
totalmente de sus padres adoptivos. El perro es el ser más parecido al niño humano, frágil,
indefenso, dependiente de su dueño, con la diferencia de que el humano crece hasta
alcanzar su independencia y un día nos dejará para encontrar su camino y seguir su destino.
El perro siempre será niño y permanecerá a nuestro lado ofreciendo lo único que sabe dar
compañía, agradecimiento, amor y cariño aunque lo trates mal. Después de la madre el
perro es el ser más sublime que podemos tener. Cuando salimos de casa se muestra
inquieto, triste, y nos persigue hasta la puerta como preguntando ¿ya te vas? Y al mismo
tiempo con su mirada nos dice ¡que te vaya bien!... ¡aquí estaré esperándote! y tan cierto
es, que cuando regresamos a casa nos recibe con tanto cariño, con tanta exacerbación de
alegría y agradecimiento que moviendo con fuerza su cola y corriendo como un torbellino
a nuestro alrededor nos expresa a gritos ¡qué alegría que estás conmigo otra vez!, ¡Creí que
nunca vendrías y solo yo quedaría sin saber que hacer! Y esto nos llena de tanto placer que
de inmediato olvidamos el estrés y los malos momentos que vivimos durante el día.

Es una magia que emana de su espíritu, que creo que no existe en la vida un
sentimiento más puro, sincero e incondicional, que el amor de estos leales compañeros. Por
eso debemos ofrecerles siempre cariño, amor y protección para que nos enseñen lo que
debemos hacer cada día para sobrevivir en este mundo de contradicciones. Cuando tu
mascota se va, te deja un gran vacío en el corazón y un dolor tan grande en el alma difícil
de soportar y lo primero que decimos es “nunca más tendré otro perro en mi hogar” cosa
que no cumplimos, pues cuando tenemos hijos, lo primero que nos piden es un perro o un
gato y cuando llegamos a abuelos allí estará el perro de los nietos acompañándonos hasta
que lleguen de la escuela mientras tanto; él buscará su hueso, la pelota o su muñeco para
que juegues y no te sientas sólo. 20 mascotas pueden llegar a tu vida y seguro recordarás
117

en cada una de ellas a la primera, porque ellos dejan en cada persona que los tiene, el
recuerdo del amor, de la compañía y de la amistad verdadera.

Todo esto que les cuento lo viví y lo digo por experiencia; en la década de los 60
perdí mi amada mascota mi perrito Yimi, quién se llevó una parte de mi corazón. En la
década de los 90 llegó a mi hogar otro peludito Jeam, entonces mascota de mi hija, quién
me acompañó por 13 años dejándome inolvidables recuerdos. Ahora llegó Kem, mascota
de mis nietos, quién en poco tiempo ha sabido cautivar mi cariño y mi dedicación, no sólo
por su amor, si no quizás por lo pequeño, retador, tremendo, hiperactívo y destructor. Los
animales deben ser siempre dignos del respeto, de la protección y cariño por parte de los
seres humanos. Debemos bendecir a todas aquellas personas que se preocupan en
cuidarlos, quererlos y protegerlos para que vivan en condiciones dignas, y condenar de
forma categórica el mal trato y el abandono a estas criaturas enviadas por Dios para que
nos acompañen y nos enseñen a sentir lo que representa para la humanidad los
sentimientos del amor, el agradecimiento y la solidaridad. Es posible que si entendiéramos
la mitad del mensaje que ellos reflejan, el mundo fuera mejor y alcanzaríamos la paz que
tanto necesitamos.

Seguimos en el año 2017 con respecto a la situación país. El presidente obligado por
las maniobras violentas que estaba aplicando la oposición en contra de la ciudadanía, se vio
en la necesidad de crear algunas alternativas que pudieran favorecer al pueblo, lanzó un
sistema de carnetización para el registro de las ayudas económicas directas que fueran
aprobadas con relación a contrarrestar los efectos de la guerra económica que han
declarado a Venezuela los Imperios Internacionales. Así nació el Carnet de la Patria, un
instrumento que protege por medio de bonos institucionales a las personas más
necesitadas, como los discapacitados, adultos mayores, jefes de familia y otros más.
Igualmente creó un sistema de ayuda alimentaria denominado Clap (Comité Local de
Alimentación y Producción) el cual llega periódicamente a los hogares a precios muy
solidarios y cuenta con algunos productos de la cesta básica. También fundó la misión
“Barrio Tricolor” que va en beneficio de la reparación y el embellecimiento de viviendas en
los sectores populares del país. Así sucesivamente trata de atender a la ciudadanía de bajos
118

recursos. Por otro lado ha tratado de que las personas mayores obtengan a través del
Seguro Social su correspondiente pensión de vejez; ha incrementado el sueldo mínimo de
los trabajadores. Lamentablemente, el poder económico formado por los empresarios,
comerciantes y distribuidores no ha permitido al pueblo disfrutar de todos estos beneficios,
pues se han encargado de forma criminal de restringir, esconder y encarecer todo lo que se
necesita para vivir con dignidad.

Estas divergencias entre el gobierno y el poder económico, más la intransigencia de


la oposición ha dado al traste con la estabilidad y tranquilidad del pueblo venezolano, pues
para adquirir los productos regulados mediante el convenio de precios acordados es
necesario soportar las inclemencias del tiempo, lluvia y sol en largas colas en todos los
mercados; más los maltratos psicológicos y verbales de los comerciantes y de los llamados
“colectivos” que no son más que delincuentes disfrazados de miembros del orden y de la
seguridad, inclusive armados por el mismo gobierno, promotores y cómplices de una nueva
clase social, conocida como “bachaqueros”, personas que se aprovechan de la necesidad y
la crisis por la cual todos estamos pasando para vender los productos regulados a precios
exorbitantes o sea, el pueblo robando al pueblo y las autoridades se hacen de la vista gorda
apoyando con su indiferencia la actitud cobarde y miserable de estos criminales que juegan
con el hambre y las necesidades de la gente, burlándose sin compasión del dolor ajeno,
mucho menos sienten querencia por su país. En esta nueva ola se han integrado personas
inescrupulosas de la clase media alta para extorsionar con el precio de alimentos y
medicinas a sus vecinos y compañeros de trabajo, así como a personas discapacitadas
(bachaqueros de cuello blanco) que por razones personales de tiempo o de salud, no
pueden ir a los mercados a comprar los productos regulados que tanto se necesitan para
sobrevivir. Es increíble, terriblemente doloroso ver que a través de la crisis que nos agobia
económica y socialmente tengamos hoy que reconocer que gracias al petróleo que nos
proporcionó una vida rica, llena de comodidades y placeres, hayamos perdido lo más
hermoso que teníamos “el gentilicio venezolano”, los valores que nos enseñaron y nos
dejaron nuestros ancestros, nuestros abuelos como: el respeto, la caridad, la honestidad, la
solidaridad, el amor a lo nuestro, a la madre tierra,el agradecimiento, el reconocimiento al
119

otro, sin importar su condición, ideal o religión y sobre todo la humildad, porque hay un
dicho que reza: “que el que se eleva como palma cae como coco”. ¿Si ahora me preguntaran
de qué lado estoy?. Respondería, de ninguno de los dos. Pues no comparto la imposición,
tampoco la sumisión, porque una cosa trae la otra, la imposición trae la represión. La
represión causa miedo y con el miedo viene la sumisión, seguida de la humillación. Creo en
la integración de los pueblos, deseo para mi pueblo la justicia, paz, unión de todos los
venezolanos para construir una patria grande y poderosa donde todos tengamos cabida y
luchemos con fe y optimismo para alcanzar un futuro lleno de libertad y felicidad. Bién, así
en grandes rasgos finaliza el año 2017.

Deseamos que el año 2018 sea un año mejor, donde gobierno y oposición con todas
sus diferencias logren entender y ponerse de acuerdo en que Venezuela es una sola y es la
patria de todos chavistas y escuálidos, capitalistas y socialistas, que todos debemos trabajar
en favor de la paz y el desarrollo de nuestro país.

Comenzó el año 2018, me veo en el espejo y la imagen que percibo es más o menos la
misma del año anterior, una anciana con muchos deseos de ayudar a mi familia, a mi hija,
a mis nietos, pero con menos fuerza para caminar y movilizarme por mi misma. Sin
embargo, hago el esfuerzo de ir con ayuda de mi andadera de ruedas al mercado cuando
llegan los productos regulados y tratar de adquirir algunos para colaborar con nuestra
alimentación diaria. Igualmente sigo orientando y ayudando a mis nietos en sus tareas
escolares y así trato de ayudar en lo posible en las necesidades del hogar. Mi hija gracias a
Dios, se ha ido recuperando poco a poco ha mantenido su trabajo y sigue con mucha fuerza
de voluntad enfrentando sóla la inmensa responsabilidad que representa el mantenimiento
del hogar y de la familia. Emelin es una mujer valiente excepcional, saca fuerzas y tiempo
para todo y para todos, está pendiente de mis citas médicas, de mis medicinas y de todo lo
que necesito, En cuánto a sus hijos, los atiende en todo lo necesario, los ayuda en sus
trabajos escolares, los acompaña en sus actividades deportivas y culturales, les brinda
esparcimiento los fines de semana y como si fuera poco asiste todos los días puntualmente
a su lugar de trabajo en la Universidad, por eso no me canso de acompañarla, animarla y
ayudarla en lo que pueda y todos los días pido a Dios que la proteja le de vida, salud,
120

voluntad y fortaleza para que cumpla hasta el final su misión de madre, hija y mujer
ejemplar. En este año, nuevamente mis nietos fueron promovidos a una nueva etapa en el
ejercicio del Karate. Después de mucha constancia, ejercicios y vencer competencias,
fueron galardonados con medallas, trofeos y cambio de cinta. Mis muchachos, ya están
bastante adelantados en esta especialidad pues ostentan la cinta marrón, lo que les acredita
a la categoría de Sempai. La próxima será la cinta Negra, máximo reconocimiento a su
dedicación y esfuerzo para alcanzar la etapa superior en la práctica de este deporte de Artes
Marciales. Ojalá la vida me permita disfrutar de esta graduación, después de este logro
comenzará la etapa como profesores. Luego tendrán que seguir estudiando para alcanzar
el título de Dan, lo que los convertirá en profesionales en esta prestigiosa disciplina
educativa y deportiva obteniendo luego el título de Sensei, “karatecas Nacionales” y quién
sabe si más adelante internacionales. Además del Karate, mi nieta Daniela Carolina está
integrada en el arte de la Danza; ha participado ya en varios eventos, recibiendo
reconocimientos especiales muy bonitos por sus actuaciones. En sus estudios son niños
excelentes y activos apreciados por sus maestros, compañeros debido a su comportamiento
y su participación en todas las actividades del 5°grado. La verdad son niños admirables,
todos los días me dan motivos para mantenerme alegre, con ganas de vivir y orgullosa de
tenerlos acompañándome en la posteridad de mi existencia.

Vuelvo otra vez a la situación país, en diciembre del año pasado fue convocada y
aprobada por la mayoría del pueblo la Asamblea Nacional Constituyente (A.N.C); al principio
del año 2018 ya empoderada en su cargo legislativo y con todos los poderes públicos
subordinados a su mando, el Consejo Nacional Electoral convocó nuevamente a elecciones
para Gobernadores y Alcaldes, bajo el mandato de la ANC. La oposición como siempre no
está de acuerdo con éstas elecciones dicen que es ilegal, sin embargo inscribieron a sus
candidatos, logrando obtener 4 Gobernaciones (una de ellas la perdieron por desobediencia
a juramentarse ante la ANC) así que les quedaron 3 Gobernaciones y varias Alcaldías
Municipales; por irónico que parezca, todos fueron elegidos por el pueblo y bajo la dirección
del Consejo Nacional Electoral (CNE), que según ellos también es ilegal.
121

Más tarde el 20 de Mayo del 2018 se realizaron las elecciones presidenciales,


adelantadas a solicitud de la oposición, las cuales fueron ganadas por el Presidente Nicolás
Maduro quedando reelecto por el pueblo, para el período 2019-2025 por un amplio margen
de votos. La oposición igualmente rechazó este triunfo según ellos por ilegal y fraudulento,
total seguimos en el mismo dilema unos a favor y otros en contra.

Aparentemente con esta decisión del Presidente de convocar esta nueva ANC.,
logró que la calma volviera al país; la oposición cesó en sus ataques violentos y
destructivos, pero ahora en su descontento por las medidas alternativas tomadas por el
gobierno, han atacado sin piedad a la moneda desvalorizándola y trasladándola a Colombia
bajo la complacencia de la banca venezolana, de las autoridades Colombianas y de los EEUU.
Han impuesto un Dólar paralelo criminal llamado Dólar To Day, que no es otra cosa que la
devaluación del bolívar a su mínima expresión, la dolarización de la economía nacional con
miras a la pérdida total de nuestra soberanía nacional, política, social y lograr así depender
totalmente del Fondo Monetario Internacional y por ende de los EEUU.

Esta nueva táctica utilizada por la oposición apoyada por el poder económico,
empresarial y comercial ha hecho mucho daño a la población pues han implementado una
agenda híper-inflacionaria increíble, aumentando cada día en forma alarmante el precio de
los alimentos, medicinas, servicios y productos necesarios para mantener la estabilidad
económica y social del pueblo. Todos sufrimos las consecuencias de esta guerra fría que nos
han impuesto, alimentos y medicinas sólo son para los ricos, encima que no podemos
adquirir los productos que necesitamos, tampoco tenemos acceso a nuestras finanzas, ya
que no podemos retirar el dinero que necesitamos si no lo que la banca disponga. Por otro
lado el sistema de salud se encuentra deprimente, pues los hospitales no cuentan con los
insumos necesarios para atender a los pacientes, las farmacias muestran sus anaqueles
vacíos y si por alguna casualidad tienen algún producto, el costo es inaccesible. El transporte
infernal , pocas unidades, cada quién cobra lo que le parece por el pasaje, alegando éstos,
que no pueden hacer otra cosa por el alto costo que tienen los repuestos que necesitan los
vehículos tales como: cauchos, baterías, repuestos, etc. El metro, el mejor transporte con
el cual contábamos, ahora se encuentra en la indominia, utilizado solo por los más aptos,
122

donde la gente viaja en las peores condiciones infrahumanas. El usuario se ha convertido


en un ser sin escrúpulos, maltratando a las personas a la entrada y salida sin la más mínima
consideración ó respeto por las mujeres, ancianos, niños y no se diga de los discapacitados,
para los cuales se ha hecho imposible utilizarlo, aunado a la inseguridad y a la falta de
higiene. En otras palabas, vivimos en una completa anarquía.

Nuevamente me pregunto cómo ciudadana, como madre, como abuela, como


discapacitada que estoy y como mujer venezolana, ¿De quién es la responsabilidad de haber
llegado a esta lamentable situación en todo el país, sobre todo en la ciudad capital de
Caracas? No lo sabemos, unos dicen o decimos, que el responsable es el Presidente por su
incapacidad de gobernar, que la culpa es de la corrupción, otros que es debido a la
intransigencia e intolerancia de la oposición, por otro lado la mayoría afirma que el causante
de la debacle es el sector empresarial y comercial, dueños del monopolio económico del
país. Lo cierto es que mientras buscamos los responsables o culpables, cada día nos
encontramos sumergidos en un laberinto sin salida; algunos desesperados se han ido a
otros países en busca de lo que aquí han dejado de percibir: comodidades, facilidades,
paternalismos, amiguismo, etc. Los que se han marchado con un proyecto de vida bien
planificado, han tenido suerte, han visto realizado su sueño, por lo menos de alcanzar algo
o mucho de lo perdido. Los que migraron ilusionados por las voces agoreras de las redes
sociales y de los “amigos” que se han ido; están por allá trabajando como esclavos, vagando
de un lugar a otro buscando el pan nuestro de cada día, pero la gran mayoría sin perder su
gracia venezolana, con una sonrisa en los labios dicen: “estamos bien mejor que en mi
país”; pero la realidad es otra, sus corazones están tristes, sus almas desoladas, sus pasos
van tambaleándose por caminos desconocidos, profundamente sólos sin familia, sin hogar,
sin amigos y lo más doloroso sin patria.

Lo más lamentable para el país, es que dentro de este grupo se han fugado jóvenes
cerebros que han ido a enriquecer a otras naciones y que irónicamente fueron formados en
Venezuela, en su gran mayoría en las universidades públicas costeadas por el estado. No
juzgo a los que se van persiguiendo un mejor horizonte para su futuro, que orgullosos de su
gentilicio vayan ofreciendo con responsabilidad y honestidad sus conocimientos en favor
123

de las necesidades de los pueblos del mundo enalteciendo así, a Venezuela la patria que los
vio nacer. Pero algunos conterráneos salieron como aventureros en busca de la nada, de lo
desconocido, expuestos al rechazo, convirtiéndose en invasores de los derechos de los
nativos de otros países que igual que nosotros en su gran mayoría especialmente los más
desposeídos sufren las mismas carencias y necesidades de trabajo, vivienda, salud,
alimentación, educación, espacios recreativos para el buen desarrollo físico y mental de la
familia y del pueblo en general. Es muy lamentable salir de casa para inspirar lastima,
recibir humillaciones en otros lugares, cuando quizás con un poco de paciencia y esfuerzo
logren conseguir en su país de origen lo necesario para vivir.

Estos incautos que felices salieron creyendo que más allá de las fronteras
encontrarían el paraíso deseado, consiguieron como recompensa decepción, trabajo
forzado, xenofobias y quién sabe cuántos maltratos más, así muchos de ellos se vieron
obligados a regresar más pobres que antes, sin dinero, sin casa, sin haberes, sin trabajo pero
creo imaginarme con una gran lección, que debemos luchar por lo que queremos, tenemos,
que no hay nada más hermoso que la familia, el amor a la tierra que pertenecemos, pues
ella es como nuestra madre a la que debemos cuidar, defender, no abandonarla cuando la
vemos enferma, desvalída, amenazada de muerte. Nuestro deber es ayudarla, protegerla
por todo lo que nos ha ofrecido durante toda la vida. Venezuela es una tierra bendita donde
caben todos sus hijos unidos en el amor, en el trabajo, en el esfuerzo de la consolidación de
un objetivo común la paz, solidaridad y en un abrazo fraterno verle crecer, desarrollarse
como la más grande nación del mundo. Ese sería el mejor regalo que pudiéramos ofrecer a
nuestros hijos, nietos y a toda la humanidad. Huyendo solo demostramos que estamos
derrotados antes de luchar por la gloria de la batalla de la vida. Debemos ser agradecidos,
la gratitud es el solvente que diluye la queja, es el toque mágico que atrae la abundancia,
es la decisión de renegar, es la mayor prueba de nuestra humildad.

Siguiendo con mi relato personal en el año 2017 y principios del 2018 ocurrieron
hechos que de una u otra manera me afectaron, pues todo lo que afecte a mi familia más
cercana me angustia, me preocupa. Mi sobrinita mi gordita bella Marielig Jehzeel tuvo
serios contratiempos laborales por las actuaciones mal intencionadas de sus socios; quienes
124

además de estafarla, se quedaron con la empresa de producciones a la que ella había


dedicado desde su graduación todo su esfuerzo, sacrificios en su construcción. Después de
demandas y contrademandas ganó el juicio, pero por ética y dignidad se fue de la empresa
para empezar sola una nueva aventura. Igualmente, durante este tiempo su vida personal
y sentimental se vio envuelta en serios conflictos que dejaron cicatrices difíciles de borrar.
Yo la admiro porque a pesar de estos sufrimientos y problemas su rostro nunca ha perdido
la sonrisa y su espíritu alegre nos acompaña en todo momento ayudándonos,
levantándonos el ánimo, demostrándonos que a pesar de lo malo que nos suceda existe
siempre la amistad, solidaridad y el amor de familia para abrazarnos, difrutando de la
alegría de la vida, con la risa y la sonrisa de la gracia de un chiste mal intencionado propio
de su genuina personalidad, ofreciendonos gratos momentos en donde quiera que nos
encontremos. Ciertamente como dice el adagio popular, detrás de una puerta que se cierra
se abre otra de mayor amplitud, donde la claridad y el aire fluye con más fuerza, para
esparcir las sombras, poder salir, ver y buscar nuevos horizontes.

A la salida del túnel mi niña consiguió un amigo, Rubén. Un joven sencillo que le ha
ofrecido compañía, afecto, comprensión y protección. Por su parte a ella tampoco le ha
faltado el trabajo para vivir con dignidad. Eso me ha llenado el corazón de satisfacción, pues
veo lo valiente que son las mujeres de mi familia, desde las mayores hasta las menores
echadoras para adelante, dispuestas siempre a vencer cualquier obstáculo que se
interponga en su camino. Por eso las quiero tanto, siempre trato de mostrarles lo mejor de
mí, animándolas para sigan el camino correcto y finalmente alcancen la victoria de sus
ideales, sueños y proyectos.

Parece que mi hija Emelin también fue tocada por la mano de Dios, igual que
Marielig después de un año a raíz de la partida del esposo, cuando se encontraba en la peor
etapa de su frustración y soledad, encontró a Luís, un joven exempleado del Iutirla de la
Yaguara, quién conocía vagamente desde hacía mucho tiempo. Conversando e
intercambiando vivencias, él estaba divorciado hacia unos años, ella en una situación más
o menos similar separada desde hacía bastante tiempo, poco a poco se fue dando la
oportunidad para que establecieran una franca amistad.
125

En Marzo del 2018 lo trajo a casa para conocerlo al verlo por primera vez, observé
en su rostro, en sus ojos y en su palabra que se trataba de una persona sana, sencilla,
humilde, de sentimientos nobles. A mediados del mes de Abril Luís vino a formar parte de
la familia. Los niños lo recibieron con bastante receptividad a pesar de que no lo conocían
desde antes. Sin embargo con el pasar de los meses por su carisma, amistad, colaboración
para con el hogar, la atención y compañía que brinda diariamente a mi hija sobre todo el
apoyo que le ha ofrecido en los momentos más difíciles que le ha tocado vivir en los últimos
meses, lo han hecho merecedor del cariño y el respeto de toda la familia. Luís en poco
tiempo ha sabido ganarse el cariño y la admiración de los niños. Los ayuda en sus
quehaceres escolares, los recoge cada vez que es necesario a la salida del colegio, les dedica
tiempo para conversar, jugar, acompañándolos en sus paseos, recreaciones, los consiente,
los complace en todo lo que puede. En corto tiempo se ha convertido en el amigo, en el
padre que no tuvieron.

En cuanto a mi persona puedo decir que es respetuoso, educado, complaciente,


amable, pendiente de detalles que me agradan, cosa que desde hacía muchos años no
recibía de ninguna persona extraña. Igual veo con agrado, todo el cariño, atenciones y
cuidados que ofrece a mi hija a diario, brindándole apoyo, solidaridad para que sus
problemas sean más llevaderos. La verdad que la llegada de este jóven a nuestra casa ha
sido muy importante, halagadora, solo espero que siempre sea así con todos nosotros, que
mi hija lo comprenda, se adapte a su manera de ser, para que así juntos consoliden una
pareja estable basada en el respeto, amor, amistad verdadera, donde sus hijos puedan
crecer en un ambiente sano rodeados del cariño, respeto, confianza y estabilidad emocional
que representa la figura paterna, especialmente necesaria en los años de la adolescencia.
Para mí sería una bendición saber cuando los tenga que dejar, que quedan en buenas
manos. Dios quiera que este deseo se haga realidad ahora y siempre. Se dice que padre no
es el que engendra sino el que cría, eso es una gran verdad, cuando ésta decisión se toma
con sentido verdadero de la responsabilidad, amor, protección sin ningún tipo de
mezquindad, diferencias de género, color, condiciones sean físicas ó psíquicas y de resaltar
que en este proceso la pareja debe prepararse psicológicamente para enfrentar juntos con
126

valentía, tolerancia, comprensión, para llevar a feliz término el desarrollo intelectual y social
de sus hijos. Digo esto por experiencia, pues mi hermano crio en compañía de su esposa a
mi sobrina mayor desde los dos años de edad, hoy es una de sus mejores hijas, orgullo de
la familia, noble, cariñosa, solidaria. Una gran mujer profesional y madre ejemplar.

Hoy pasé frente al espejo y quise ver mi rostro nuevamente… observé la misma
anciana que estaba al principio del recuento de mis vivencias, pero vi a profundidad mis
ojos y noté que había un brillo diferente algo así como destellos de alegría y tranquilidad.
Lo cual es muy cierto, pues siento que desde que Luís llegó a nuestras vidas, la actitud, el
aspecto físico de mi hija ha cambiado notablemente, actualmente está más repuesta,
dispuesta, se ve más joven, con deseos de hacer cosas nuevas, con más fuerzas para seguir
adelante luchando con sus hijos. Ahora es una mujer más estable, tranquila, alegre y por
consiguiente más compreensiva. Debido a los traumas vividos durante varios años, sobre
todo los últimos tiempos, aunado a la rebeldía que siempre ha tenido su carácter fuerte,
indómito, difícil de doblegar a veces todavía ante la impotencia de solucionar de inmediato
algunos problemas o circunstancias que la vida le presenta, se altera y estalla en explosión
salpicando en su efervescencia todo lo que le rodea, sin tomar en cuenta a quién hiere o a
quién maltrata, en ese momento es cuestión de supervivencia. Ella cree que si no reacciona
de esta manera, deja de ser ella; cosa que no es cierta, es todo lo contrario. Pues su
verdadera personalidad es la que viene después de la tempestad, cuando llega la calma; es
la de un ser noble, con un alma pura, llena de arrepentimientos por los disgustos causados
sobre todo a las personas inocentes, que durante su vida no han hecho otra cosa que
ayudarla y apoyarla en todo momento. Lo curioso de todo esto, es que para los que la
conocen y saben de sus reacciones, no les afecta en lo absoluto demanera que siguen
siendo la familia y los amigos de siempre, pero para los extraños o recién llegados a su vida
esta actitud les causa rechazo, temor en el acercamiento de una verdadera amistad, eso es
delicado porque agua que se derrama difícilmente se recoger; no obstante me consta que
a pesar de este síndrome que siempre la ha acompañado mantiene y conserva por años
amistades fieles, auténticas, capaces de dar su vida por ella. Eso habla por sí solo de la
grandeza de su espíritu y la fuerza de su personalidad. A veces me siento culpable,
127

responsable de no haber visibilizado, corregido a tiempo, cuando niña y a medida que crecía
estas actitudes, reacciones descontroladas, totalmente negativas, por suerte nació mujer,
de haber sido hombre la situación quizás habría sido peor, sólo Dios lo sabe. Lo que sí puedo
asegurar, que para mi no existe en el mundo ningún otro ser más grande, más noble, más
importante y maravilloso que este tesoro que Dios me dio para acompañarme en la vida.
Lo último que deseo es que a medida que pasen los años, comprenda que antes de
reaccionar compulsivamente debe contar hasta 50, actuando con espíritu positivo
pensando que todo lo que ocurre bajo el cielo va a ocurrir para mal o para bien que no
tenemos la potestad de cambiar las cosas a favor o en contra de nuestros deseos, lo único
que debemos tener es calma, paciencia, control y reflexionar sobre qué fue lo mejor de lo
sucedido, la exaltación o la aceptación.

Durante la narrativa de esta historia hago siempre énfasis de la importancia de la


familia y de la amistad. En referencia a este valor de la amistad no puedo dejar de mencionar
a mi prima lejana Rosa Mujica, una pieza fundamental en mi adolescencia; ella y su hermano
Jesús por ser jóvenes que formaban parte de la familia, eran las únicas personas a quienes
mi madre confiaba para mis diversiones. Ellos amablemente, siempre solidarios, cariñosos
me llevaban a donde quiera que iban, al cine, teatro, iglesia y a las fiestas. Rosita me
compraba ropa, zapatos, bisuterías para verme bonita. Jesús igualmente con su alegría y
chistes malos me hacía siempre reír, como era adicto al cine no nos perdíamos las películas
de moda, sobre todo las mexicanas y argentinas. Era admirador de artistas humorísticos
como Cantinflas, Tintán, Clavillaso, Los Tres Chiflados, Pedro Infante y tantos otros;
igualmente Libertad La Marque, Luis Sandriní. Por cierto, que a los años fui madrina de su
primera hija Nancy. Lamentablemente Jesús, años después murió a consecuencia de una
bronquio-neumonía. Rosita continúo siempre a mi lado, más tarde tuvo su hijo José y
ambos siguen siendo parte de mi familia. Últimamente debido a nuestras discapacidades
motoras no podemos compartir físicamente, sin embargo, mantenemos nuestro contacto
de amistad a través del hilo telefónico, así nos mantenemos sentimentalmente unidas en el
recuerdo del pasado.
128

De mis tías, siempre estuve unida de una manera u otra con Paulita, hermana menor
de mi madre. Paulita fue una tía amable, complaciente durante mi niñez. Siempre estuvo
presente hasta su final en los eventos positivos y negativos de mi vida; más allá de ella sigo
teniendo contacto con sus hijas Marisol y Leída. De mis primas siempre recuerdo a una
pequeña de 12 años, Candelaria, que nos acompañó varios años durante la enfermedad de
mi abuela. Era una niña muy cariñosa por la cual sentí una gran amistad. Me causó una gran
tristeza cuando sus padres se la llevaron y más dolor todavía cuando me enteré que se había
suicidado; cuyos motivos nunca se llegaron a comprobar, si fue por voluntad propia o
accidental. Igual estoy agradecida no tanto por mí, sino por la atención que brindó a mi
madre la tía Rosa durante la enfermedad de mi abuela; así como también a mi prima Aurora,
que apoyó con mucho cariño a mi madre durante sus últimos años que estuvo enferma; a
ella la admiro y respeto por ser una mujer extremadamente luchadora por el bienestar de
su familia.

A veces sin saber cuándo, ni porqué, llegan a nuestro entorno personas que emanan
una gran compatibilidad con nuestro espíritu, coincidiendo con las mismas ideas,
sentimientos, consolidándose casi al instante una estrecha amistad. Son como ángeles que
bajan del cielo para llenar el vacío de los que se van por la ley de Dios y los que nos dejan
por voluntad propia; me refiero específicamente a Víolet, para nosotros Violeta. Esta joven
empezó siendo amiga de Carmen mi ahijada, poco a poco fue haciéndose amiga de todos.
Luego, dejó de ser amiga para convertirse en un miembro importante de la familia. Violeta
ha sido siempre una amiga amable, solidaria, cariñosa, siempre dispuesta a colaborar en
todo lo necesario, yo personalmente la aprecio mucho y la considero una más de mis
sobrinas.

A si como surgió de la nada Violeta para integrarse en la familia, otro nos dejó
abandonándonos voluntariamente; quizás porque nunca nos consideró dignos de ser parte
de su sangre, ni de su familia, me refiero al menor de mis sobrinos Oswaldo; el niño, el joven
preferido, mimado de mi cuñada María Elena, su madre. El hijo amparado, complacido,
orientado por su padre mi hermano Candelario, consentido por su abuela Andrea y por mí
no se diga, siempre estuve a su lado acompañándole, apoyándole y ayudándole en todas
129

sus andanzas desde que nació hasta que se marchó. Siento pena por mi hermano, cuando
veo en la tristeza de sus ojos y en el temblor de su voz la añoranza por su ausencia. A veces
lo oigo preguntarse en voz baja ¿Qué le pasó? ¿En qué fallé? ¿El por qué de su
comportamiento? ¿Por qué le negó a su mamá aunque distante el último adiós en su lecho
de muerte?... Es increíble pensar que un miembro de la familia que fue criado y formado
bajo las mismas condiciones que a los demás, actué de esta manera tan mezquina, cuando
me consta que mi hermano fue un padre responsable, cariñoso, complaciente con sus hijos
y más con él que era la prolongación de su género, su esperanza, su orgullo a quien entregó
parte de su juventud y su fuerza para que estudiara y se convirtiera en un hombre de bien,
útil a la humanidad, como así ocurrió. Hoy un excelente profesional con dos títulos
universitarios en su haber, radicado en Europa acompañado de su Esposa y sus hijos,
olvidándose del viejo que le dio la vida y de la familia que siempre le ofreció un abrazo
fraterno de amor y amistad. Yo no critico su decisión porque él es dueño de su libre albedrío,
no lo juzgo porque Dios y su conciencia se encargarán de hacerlo, aún cuando no comparto
su actitud, por ser mi sobrino y por todo lo bueno y lo malo que compartimos desde su
niñez, le deseo lo mejor, que el éxito le acompañe en sus proyectos de trabajos diplomáticos
e intelectuales, ojalá que algún día recapacite y que venga al encuentro de su familia original
y que cuando esto ocurra no sea demasiado tarde para su padre y para mí.

Antes de finalizar este capítulo de la amistad quiero hacer una salvedad, por la cual
pido disculpas; quiero decir, que si algún familiar o amigo por razones ajenas a mi voluntad
no fue citado en estos relatos, no fue mi culpa, sino de los años que a veces nos hacen malas
jugadas, olvidándonos de detalles que aunque parezcan insignificantes suelen ser muy
importantes en la vida de cada quien.

Pues bien, después de varios meses de sucesos positivos y negativos tanto


colectivos como personales llegamos al mes de Septiembre del 2018. Septiembre para mí
desde hace muchos años ha sido un mes de muchas alegrías, pero también de grandes
tristezas. Entre las alegrías puedo contar el nacimiento de mi sobrino Eleazar Andrés 6/9/91,
igualmente Dios nos regaló a mi sobrina Carmen y a mí, a nuestro osito Jeremy Josué
130

17/9/88 y para darle energía a mi existencia, llegó a mi vida mi hermosa Emelin Andreina
28/9/75.

Entre los más tristes de este mes están: la desaparición accidental de mi socio, mejor
amigo de toda la vida Joaquim Da Silva Freitas, fundador del programa radial “Recordando
a la Ilha da Madeira” 15/9/69. La muerte lamentable de mi hermano menor Juan de la Cruz,
a consecuencia del alcoholismo y tabaquismo el 28/9/84. La dolorosa pérdida de mi madre
Andrea, a consecuencia de una prolongada y penosa enfermedad el 5/9/2009 y por último
debido a un infarto fulminante se fue para siempre mi amigo y compañero de vida de
muchos años padre de mi hija, Jorge Rodolfo el 24/09/2018. A pesar de haber pasado 17
años que Rodolfo se había ido de mi lado en busca de una felicidad que al final no sé si la
alcanzó o no, lo cierto es que nunca perturbé de forma alguna su decisión, pues siempre he
tenido la convicción que si alguien no está satisfecho del lugar donde vive o con la persona
con quién convive, lo más sano es dejarlo ir sin egoísmo alguno, para que logre en libertad
seguir el camino que desea transitar; pero esto no significa que su partida de este mundo,
no haya causado tristeza en mi corazón, pues fueron muchos años que compartimos juntos
en la crianza y formación de nuestra hija, que por una u otra razón nunca dejamos de
mantener una relación amistosa y fraterna en respeto a la familia que una vez fuimos.

Aunque parezca extraño a veces el destino nos presenta situaciones increíbles. En


el mismo momento que mi hija me anunció telefónicamente su fallecimiento, sentí una
gran tristeza de no poder acompañarlo en sus exequias debido a mi discapacidad motora y
a los problemas de transporte existentes, fue necesario por circunstancias de tiempo, traer
a mi casa su cuerpo convertido en cenizas, donde permaneció varias horas antes de ser
esparcidas en el mar conforme era su deseo. Creo que este hecho fue como una señal de
Dios, que nos permitió después de 17 años de separación que nuestros espíritus tuvieran la
oportunidad de despedirse para siempre en sana paz, sin reclamos, sin rencores,
perdonándonos cada uno nuestras faltas, nuestros errores. Una cosa si puedo asegurar que
nuestra misión de padres fue cumplida a cabalidad, en la creación, preparación y desarrollo
de nuestra hija, formada en la estabilidad de un hogar donde siempre estuvo presente el
respeto, la honestidad, los principios de una familia humilde y cristiana. Para mi hija Emelin
131

este desenlace fue un golpe muy duro, sobre todo por lo repentino del caso y más aún por
caprichos del destino fue la encargada de todo lo relacionado con su funeral hasta llevarlo
a su última morada. Rodolfo fue para ella un padre íntegro desde que nació hasta su final,
protegiéndola, defendiéndola siempre con toda su fuerza. Fue su amigo, compañero,
consejero y baluarte de apoyo incondicional en todo el transcurso de su vida y como
complemento a este gran sentimiento que siempre les unió desde hacía 10 años se había
convertido en el abuelo más solidario, comprometido por el bienestar de sus nietos Jorge
Luís y Daniela Carolina, complaciéndolos, ayudándolos y apoyándolos en su primera etapa
de desarrollo. Tan grande fue su amor, dedicación y preocupación que dejó para ellos a
través de su hermana Alicia el único patrimonio que poseía, su carrito para que Emelin su
madre lo administrara y pudiera ser utilizado para solventar cualquier emergencia o
circunstancia donde ellos pudieran ser beneficiados. Por todo este desprendimiento que
siempre demostró para con su hija y nietos ruego a Dios todos los días en mis oraciones
para que su alma sea el ángel que los acompañe, los proteja, los ayude siempre en su salud,
en sus estudios, en su trabajo y en el peregrinar de esta vida mortal.

Después de este triste e inesperado acontecimiento transcurrieron los meses, todos


atrapados en la crisis económica que padece el país. Colas kilométricas para adquirir
alimentos, medicinas, peripecias en el servicio de transporte, en la restricción bancaria para
disponer de nuestras finanzas, adherida a la falta de efectivo llegó el mes de Diciembre del
2018.

Diciembre el mes del año donde la familia unida expresa sus sentimientos de paz y
amor en todo el globo terráqueo. Aquí en Venezuela la élite empresarial y comercial más
la plaga de la economía informal conocida entre nosotros como el bachaquerismo, formada
por grupos inescrupulosos que abusan de los precios de los productos esenciales, apoyados
por las autoridades que aprovechan la coyuntura para delinquir descaradamente, han
tratado de quitarnos la navidad sometiéndonos a una irrelevante híper-inflación sobre todo
en el costo de los productos y víveres propios de la época, no obstante con un poco de
ayuda del estado y el espíritu creativo del pueblo, la gran mayoría de los hogares
venezolanos humildemente celebraron la navidad. Entre ellos puedo dar fe de nuestro
132

hogar. La poca familia que aquí quedamos, nos reunimos todos en Palo Verde en casa de
mi hermano, aportando con amor, solidaridad lo que teníamos, lo que podíamos, más el
ingenio y creatividad de todos los presentes, con especial empeño de Carmen y su hija
Marielig, pudimos celebrar por todo lo alto la navidad. Disfrutamos de comidas, bebidas,
dulces, regalos y hasta juguetes para los niños, igualmente de juegos, música, diversiones
que nos mantuvieron despiertos hasta altas horas de la madrugada con mucha alegría y
felicidad. El fin de año igualmente como siempre lo pasamos en familia. Yo personalmente
lo viví excelente, gracias a Luís y al carrito que dejó el abuelo Rodolfo que Dios lo tenga en
la gloria, disfruté 15 días feliz y contenta en el apartamento de Guarenas. Todo esto nos
ratifica que la felicidad no radica en el dinero mucho menos en el poder, sino en el amor y
en la unión de la familia.

Después de todo esto, sólo deseo que el 2019 sea un año de salud, paz y bienestar
para toda la familia donde quiera que se encuentren; como también de unión,
entendimiento e integración para todos los venezolanos abrazados en un solo concepto; la
paz y la querencia por la tierra que nos vio nacer.

Ahora bien, finalmente, después de lo que aquí he mencionado quiero compartir


algunas de mis inquietudes frustradas que nunca realicé y que solo fueron ilusiones que
quedaron en mi espíritu y en mi mente. Deseos que alimentaron sueños no alcanzados,
quizás por falta de un verdadero interés por lo que quería y deseaba.

Por ejemplo: Desde muy niña desde que aprendí a leer sentí una gran atracción por
la lectura. Leía todo lo que mis ojos veían, como comiquitas, historietas, suplementos,
revistas, cuentos de los libros escolares, etc. Recuerdo mi primer libro: un regalo que me
hizo una joven amiga cuando yo tenía 10 años de edad, fue mi primer tesoro… Los Cuentos
tradicionales de ada, de Walt Disney. Este libro fue mi amigo durante varios años; me
acompañaba siempre que iba de vacaciones al campo. Era el centro de atracción para el
entretenimiento de mis abuelos, mi hermano, primos, tías que bajo la luz de la luna, de las
estrellas y de las lámparas de carburo yo leía con orgullo los cuentos que allí estaban tales
como: Blanca Nieves y los 7 Enanos, La bella Durmiente, El Gato con Botas, El Ladrón de
133

Bagdad, La Cenicienta, Alí Babá y los Cuarenta Ladrones, El Príncipe Valiente, Aladino y la
Lámpara Maravillosa, Caperucita Rojas y muchos más.

Luego más tarde me apasionaron las novelas, unas de las que más recuerdo fueron:
La Condesa de Mali Bran, El Conde de Monte Cristo, Genoveva la Sierva de Dios, Mujercitas,
Santa Teresa de Jesús. Juana de Arco y a medida que fue pasando el tiempo me fui
interesando por escritores famosos como Dón Rómulo Gallegos, Arturo Uslar Pietri, Gabriel
García Márquez, Jorge Isaac, Miguel de Servantes, Pablo Emilio García, Robet Lois Stifenson,
Leon Tolstoi, Stifen Covey, Jack London, Jules Verner, Walter Scot, José María Sánchez y
Victor Hugo. Los poemas de Pablo Neruda, Andrés Eloy Blanco, Teresa de la Parra y Simón
Bolívar y así tantos otros. Después de leer tantos libros sentí deseos de ser escritora… ¿y
cómo, si ni siquiera era bachiller? También por la admiración a una vecina enfermera, pensé
ser enfermera, trabajar en un gran hospital ayudando a los enfermos. Al mismo tiempo
quería ser abogado, para defender a los indefensos, también me atraía la educación, ser
maestra para enseñar a los niños y las personas que no sabían leer ni escribir, inclusive me
vi convertida en una gran modista, elaborando mis propios trajes y la ropa de la familia, así
sucesivamente, pero estos solo fueron sueños, fantasías que al despertar se desvanecían y
quedaban en el olvido.

Después la vida me llevó por otros caminos nunca imaginados; muchos de ellos
ajenos a mi voluntad, obligada a recórrelos empujada por las circunstancias. Tal es el caso
de mi paso por la radio y la comunicación social. El don de convencimiento para vender lo
intangible; el ingenio de producir lo invisible aprovechando el poder de la voz para convertir
en tangibles los productos consumidos por el público que generan grandes ganancias a la
industria, al comercio gracias al arte de la publicidad radiofónica. Jamás pensé, que mi
humilde intelecto contaba con todas estas herramientas que fueron bases importantes para
el trabajo, la consolidación de mi estabilidad personal y familiar.

Aunque parezca increíble, algunos de mis sueños juveniles se hicieron realidad; claro
está de manera diferente. Primero fui simplemente una secretaria de una pequeña oficina,
más tarde, llegué a ser secretaria ejecutiva sin idiomas de una gran empresa trasnacional,
134

fui coordinadora de un departamento de ventas de un producto de consumo masivo por


varios años, siendo catalogada como la mejor vendedora vía telefónica de la compañía en
la ciudad. Sin ser contadora, ni siquiera contabilista dirigí responsablemente por 4 años
consecutivos de forma impecable la conducción de un gran almacén de harina de trigo
incluyendo personal obrero. En reconocimiento a mi trabajo en la empresa recibí como
premio el botón de oro Robín Hood, que aún conservo con mucho orgullo. Fui profesora
de taquigrafía y mecanografía por más de un año en la Academia Remington Comercial
College, donde estudié. He desempeñado el rol de maestra eventualmente con mis
sobrinos, posteriormente con mi hija, ahora con mis nietos. Llegué a ser enfermera de mi
abuela y de mi madre por varios años. Tambien fui costurera, ya que como mujer siempre
en algún momento nos toca ser modista o coser algo, más cuando se es madre o abuela, ya
sea cosiendo algo propio, recogiendo ruedos, cerrando costuras, pegando remiendos ó
botones en la ropa de los hijos y nietos.

Sin pasar por la universidad, por circunstancias de la vida me involucré en la


Comunicación Social, ejerciendo profesiones como periodista, locutora, publicista y
productora radial. Sin estudiar idiomas alcancé ser bilingüe, recibiendo innumerables
homenajes, reconocimientos, incluyendo el otorgamiento de un prendedor representando
un valioso Micrófono de Oro con incrustaciones de minúsculos brillantes; que nunca quise
usar porque siempre lo consideré como un objeto de ostentación no acorde con mi
personalidad; sin embargo lo guardo como un símbolo de agradecimiento a Dios por tantas
bendiciones.

En mi adolescencia por curiosidad me llamaba la atención las manualidades, pero


nunca aprendí, observando logré captar algo sobre el bordado y ganchillo. En mis
momentos de soledad, tristeza y de estrés he ocupado mi mente en bordar o tejer algo
sobre lo poco que entendí. Igualmente trato de dibujar imitando rasgos de libros y revistas,
en cuanto a leer y a escribir es lo que más me gusta pues me permite expresar en silencio
mis sentimientos, ya que no soy muy amiga de exteriorizar con palabras mis argumentos e
inquietudes; por eso dentro de mi poca capacidad literaria he escrito algunas cosas, como
cartas, notas, mensajes individuales y colectivos, reseñas y comentarios sociales, así como
135

algunos cuentos imaginarios como la Casa de Pedro, la Niña Fea, mi Amigo Invisible. Valga
decir que a este amigo le contaba todas las vivencias de los paseos que hacía los fines de
semana en compañía de mi yerno y de mi hija en los primeros años de casados tales como:
los almuerzos en el Hatillo, las Meriendas en la Vizcaya, los domingos de playas, las
exhibiciones navideñas en Altamira, avenida Boyacá, Las Mercedes, así como los viajes a
Higuerote. La historia de nuestra mascota el Cocker Jean, así como canciones “El Perrito
chino,” “ Pueblito de Santa Rosa” y la más reciente la canción de cuna para mis nietos “A
Dormir”.

Cuando me ha asaltado la depresión, he escrito algunos poemas casi todos en torno


a la madre como “5 Letras” (cuya grabación se perdió), “Día de la Madre”, “Quisiera”, “El
Amor más Puro”, “Conmigo”, “El Tiempo”, “La Naturaleza.”

En el 2007 en honor a mi madre en sus 92 años de vida le escribí un pequeño folleto


titulado “Memorias de Andrea” relacionado con su biografía y sus vivencias.

El haber leído muchas novelas y libros, sus autores me han enseñado que no es
necesario ser escritor para plasmar en el papel las ideas y sentimientos del acontecer diario
de cualquier persona, animal o lugar, lo importante es tener la voluntad, el coraje de poder
divulgar sus vivencias, sus experiencias basadas siempre en principios y valores para las
futuras generaciones. Yo individualmente creo, que el mejor hábito que podemos tener en
la vida es la lectura extrayendo de su contenido y autores lo más importante de su leguaje
literario; observando en profundidad los mensajes positivos que de ellos emanan para
alimentar, fortalecer nuestro espíritu afianzando los valores esenciales del ser humanos,
tales como: la honestidad, la constancia, la perseverancia, la humildad y la fe en nosotros
mismos que nos permita alcanzar en el transcurso de nuestra vida, quizás no todo, pero si
gran parte de lo que deseamos. Basándome en estos principios doy fe de la capacidad de
mis sobrinas, de mi hija que provenientes de una familia humilde, pero muy rica en valores,
han visto realizados con éxitos sus metas y proyectos en beneficio propio, de la familia y
la humanidad. Siento en mi yo personal que a medida que crecemos, nos persigue la
influencia de dos preocupaciones “tener” y “ser “negativa y positiva, pero con una sola
136

filosofía, que una es parte de la otra porque si queremos el “tener” tenemos que aprender
a conocer y sentir primero el “ser”. No podemos pensar recibir y tener de los demás lo que
nosotros individualmente no somos capaces de ofrecer, el “ser” . El círculo de preocupación
negativa del ser humano está lleno de “El Tener”: ”¿me sentiré feliz cuando tenga casa
propia?, ¿si yo tuviera un título sería un profesional importante?, ¿si tuviera más tiempo
para mí, estaría más alegre?, ¿si tuviera un trabajo más rentable, viviría mejor?. En cambio
para alcanzar lo que deseamos debemos enfocar el paradigma positivo de cambiar de
adentro hacia afuera “El Ser”: Ser distinto, Ser ingenioso, Ser diligente, Ser creativo, Ser
conciente, Ser consecuente, Ser responsable, Ser positivo. Siempre debemos seguir el
camino de “El Ser” de nosotros mismos, concientes de nuestros defectos y virtudes.

Cuando cometemos un error, debemos reconocerlo, corregirlo, aprender de él,


porque el éxito está en el lado opuesto del fracaso. No es lo que otros hacen, ni nuestros
propios errores lo que más nos daña, es nuestra respuesta a lo que queremos y debemos
ser. Debemos tener presente como hábito en nuestra vida tres importantes elementos
conocimiento, capacidad y deseo – Conocimiento, del que hacer y porqué – Capacidad, de
cómo hacer – y el - Deseo de querer hacer.

Profundizando en el contenido de estos tres elementos normalmente en los caminos


de la vida nos encontramos con circunstancias iguales, parecidas o adversas surgidas a veces
entre familiares, compañeros y amigos, así como entre superiores en el ámbito profesional,
donde debemos utilizar con sutileza la educación, la astucia, la inteligencia del que hacer,
cómo actuar en momentos favorables y desfavorables de la cotidianidad de nuestro paso
por la vida, aceptando proposiciones, rechazando insinuaciones que de alguna manera
puedan afectar nuestra manera de ser, de pensar como también de actuar en momentos
extremos, manteniendo siempre en buen término las relaciones humanas sin alterar la
esencia de la ecuanimidad afectiva, profesional, política, social o religiosa de cada quien.
Digo esto como un mensaje de reflexión a la gente joven que empieza a transitar el difícil
camino del noviciado hacia la obligatoriedad de la responsabilidad en el cumplimiento del
deber para adquirir finalmente la experiencia que les permita hacer realidad vuestros
sueños y proyectos.
137

Defectos
Todos los seres humanos somos portadores de importantes virtudes, pero también
como equilibrio nos acompañan grandes defectos. Entre los míos un defecto que siempre
he tenido por cierto muy criticable ahora por mi hija, es la acumulación de cosas inservibles
como cajas de medicinas vacías, récipes, radiografías e informes médicos vencidos, tarjetas
de felicitaciones viejas, artificios y enseres deteriorados, ropas, zapatos , pasados de moda
y corroídos por el tiempo, no solo guardo cosas materiales sino también sentimentales,
pensamientos algunos muy positivos dignos de recordar y ser divulgados, otros nefastos
que sólo han dejado como aprendizaje marcadas experiencias. Otros de mis defectos
relevantes es el de no saber delegar. Nunca he podido delegar en otras personas lo que
considero mi deber, mi responsabilidad, mis compromisos, lo que me ha convertido en una
persona autosuficiente, autoritaria, sumamente reservada y desconfiada. Este defecto
oprime el espíritu medrando espontaneidad a los sentimientos, causando agotamiento
mental y corporal, convirtiéndonos en personas egoístas de nosotros mismo, pues
guardamos para sí como un tesoro problemas y objetos. Este defecto sólo lo entendemos
cuando llegamos a viejos por las circunstancias de la misma vida, porque es allí donde nos
vemos en la imperiosa necesidad de delegar gran parte de lo que hacemos y tenemos, sea
material o personal, es allí cuando entendemos que lo que creíamos era un defecto pasa a
ser una virtud, que por desgracia en tiempo útil nunca supimos dar valor a su verdadera
dimensión. Al delegar conocimientos, ideas, objetos, sentimientos ganamos tiempo, fuerza
y energías que podemos aprovechar en la realización de otras muchas actividades útiles
para otras personas como también para nosotros mismos. Por eso recomiendo delegar en
lo posible la mayor parte de nuestras atribuciones ya sean de trabajo, ideas o proyectos;
esto nos ayuda a vivir con más tranquilidad, menos desgaste, controlando mejor el estrés;
al mismo tiempo nos produce una gran satisfacción, pues a través de nuestros
conocimientos, experiencias, vivencias que vamos delegando enseñamos a otras personas
sean familia, amigos, o simplemente conocidos a entender, aprender la importancia que
tienen los valores de la responsabilidad, solidaridad y perseverancia para alcanzar el éxito
de las metas y ambiciones soñadas.
138

Raíces
Describiendo mis raíces yo diría, que así como el universo está formado por
miles y miles de millones de árboles que dan vida a todas las criaturas que en ellos
convergen, mí estirpe desciende de la familia del Roble. Árbol emblemático de
Venezuela por la fortaleza de sus raíces, por la sabia que alimenta su tronco, por la
extensión de sus ramas, el oxígeno de sus hojas. El Roble es considerado uno de los
ejemplares de la naturaleza más apreciado por el hombre debido a su dureza, belleza
y utilidad de su inigualable madera.

Siento que soy parte de ese árbol engendrado por mis antepasados, los
abuelos Rufino y Julia, progenitores de Andrea mi madre, que a través de las
recientes generaciones han sido portadores para el mundo de la fortaleza, utilidad y
bondad de este árbol, prolongándose en la creación de hijos, sobrinos, nietos que
han y siguen dando frutos sanos, productivos e indestructibles para la supervivencia
humana, multiplicando en el tiempo la grandeza de su especie manteniendo la
semilla para orgullo de la patria y beneficio de la humanidad.
139

La Comunicación y La Publicidad
Remembrando mi paso por la comunicación, aunque ésta sólo haya sido por radio
no puedo ignorar un sin fin de hechos cada uno mejor que el otro de medios que han
producido una gran variedad de programas, eventos, personajes increíbles capaces de dejar
recuerdos inolvidables en el sentir del corazón del pueblo venezolano. Por ejemplo: entre
los años 50 y 60 fueron muy populares las Emisoras de Radio, siendo las de mayor renombre
Crono Radar en Petare, La voz de la Patria, Ondas Populares, Radio Cultura, Radio Caracas,
Radio Libertador, Radio Rumbos, Radio Difusora Venezuela, Radio Nacional de Venezuela,
y Radio Continente. Más tarde, se agregaron Radio YVKE Mundial, Radio Sensación y Radio
Aeropuerto todos AM y Onda Corta. Surgiendo después y hasta ahora las modernas FM,
más las Redes Sociales.

De la radio, puedo nombrar algunos programas que fueron parte de todas las
familias de la época, novelas inolvidables que marcaron pauta como: El Derecho de Nacer,
Tamakúm, Lorenzo Quiroga, Frijolito y Robustiana con Rafael y Josefina Guinand, La Bodega
de la Esquina y Bartolo con Amador Bendayán, cuentos del tío Nicolás; Matinal Infantil
donde surgieron niños prodigios como: Raquel Castaños, Caridad Canelón, Néstor Zabarce,
Los Tucucitos; grandes musicales como: Cada Minuto Una Estrella, A Gozar Muchachos con
la Billos Caracas Boys, Los Criollos, La Canción que a Usted Le Gusta y Noches de Tango.
Recuerdo un noticiero que causaba fobia a la infancia, pues las mamás usaban éste como
despertador que se llamaba “El Clarín Caraqueño”. Este noticiero comenzaba a las 6 de la
mañana, con una fanfarria, cuyo locutor golpeando con los nudillos de su mano en una
mesa, con voz en cuello decía: “¡A despertar!, ¡A despertar todos a trabajar! ¡El hombre a
la oficina, los niños a la escuela y la mujer a la cocina, con la Maizina Americana gran
producto nacional con el Águila en la caja, es su marca sin igual!”; y así se iniciaba
diariamente la cotidianidad diaria del caraqueño de entonces.

Tiempo después llegó la televisión con su canal Televisa, blanco y negro


predominando las películas mexicanas, argentinas y series norte americanas, haciendo
140

nuestros algunos actores famosos del mundo del cine, entre ellos: Pedro Infante, Jorge
Negrete , Miguel Aceves Mejías, Antonio Badú, Pedro Almendaris, Charly Chaplin, Sara
García, María Victoria, Luís Sandrini , María Antonieta Pons “La Tongolele” , Carlos Gardel ,
Esther Wíliams, Eva Garbo, Ivonne de Carlo y muchos otros , así como eventos nacionales e
internacionales entre los más notables: las corridas de toro en el Nuevo Circo de Caracas
como también La Monumental de Maracay, donde se destacaban famosos toreros como:
Luís Sánchez (El Diamante Negro), César Girón y otros que vinieron del viejo continente,
como el inolvidable Dominguín. Eventos deportivos como: el ciclismo, carreras de caballos
cuando el hipódromo estaba en el Paraíso, el béisbol con sus eternos rivales de siempre
primero con el nombre de Cervecería de Caracas y luego Caracas-Magallanes. Igualmente
fueron presentados en este tiempo de la televisión blanco y negro novelas como el Hombre
de Hierro, Horas Menguadas; al igual que la Lucha Libre los sábados y domingos, donde mis
favoritos fueron: El Fantasma, El Médico Asesino, Basil Batha, Renato El Hermoso, El Dragón
Chino, El Búfalo, Carlos Serpa ( El Gran Lotario). En este canal se presentaron por primera
vez candidatas para El Concurso de Belleza Miss Venezuela, siendo una de las candidatas
más brillantes Susana Duijm que luego en el exterior fue coronada como Miss Mundo,
primer trofeo internacional conquistado por la belleza venezolana, después siguieron otras
mises que trajeron importantes coronas de belleza de todo el mundo a Venezuela, entre
ellas: Irene Sáez Miss Universo, considerada la Barbi de Venezuela, integrada más tarde en
la vida política del país, llegando a ser Alcalde del Municipio Chacao, otra Miss inolvidable
es Maite Delgado, animadora, moderadora y productora de televisión, al igual que la
famosa internacional Carmen Victoria Pérez. Otro gran evento fue: El increíble viaje a la
Luna, así como otros eventos que ya no recuerdo.

Más tarde aparecieron los canales tradicionales VENEVISION, RCTV, VTV y todos los
que hoy conocemos, mostrándonos con sus pantallas a todo color el despertar de la
comunicación visual del mundo actual, siendo estos canales los grandes promotores de la
industria de la televisión en la promoción del arte y de la cultura nacional; forjadores de
excelentes profesionales hombres y mujeres que fueron y siguen siendo íconos de la
actuación y de la publicidad en el mundo de la televisión venezolana e internacional. Han
141

sido muchísimos los programas, eventos, actores, actrices que a través de la pantalla chica
durante décadas han entrado en nuestros hogares, por la calidad, por lo impecable de sus
presentaciones, los profundos mensajes que nos han transmitido, quedando para siempre
sembrados en nuestra mente y corazones. ¿Qué personas nacionales o extranjeras que
todavía viven aquí, o que viven en cualquier parte del mundo, que hayan conocido la
pantalla chica venezolana no mantengan frescos como ayer recuerdos de eventos,
programas, documentales, personajes artísticos increíbles, de una inmensa trayectoria
profesional que transitaron en el mundo de la farándula durante las décadas de los años 50,
60, 70, 80 y 90?; de los cuales puedo nombrar algunos que quedaron en mi mente por el
profesionalismo de sus actuaciones, el contenido de su enseñanza, de sus profundos
mensajes, por la alegría y el entretenimiento que ofrecieron en nuestros hogares, a nuestra
familia, hijos, nietos, que estoy segura fueron base fundamental en su desarrollo mental,
físico y profesional, traspasando los límites del amor, la espiritualidad del ser humano, sobre
todo expresaron la belleza, la grandeza del gentilicio venezolano. Entre muchos de ellos
recuerdo: “El show de las 12” con Victor Saume; “El show de Reny,” con Reny Otolina,
siendo éste el número uno de los productores, locutores y animadores de la televisión
venezolana de la época. Tambien se destacó la Danza Nacionalista o Danzas de Venezuela
con Yolanda Moreno, la mejor bailarina del floklore venezolano de todos los tiempos; Los
Torrealberos, con el maestro José Vicente Torrealba; Hugo Blanco y su Arpa Viajera;
Aldemaro Romero con su “Onda Nueva”. Orquestas: “La sinfónica Venezuela”; “La Orquesta
Sinfónica Simón Bolívar”, también juvenil e infantil, fundada y dirigida por el maestro José
Antonio Abreu, de donde surgió después el jóven talento Gustavo Dudamel, quien ha
llevado bajo su batuta la música venezolana a todos los rincones del mundo, también
recuerdo otras orquestas como: Los Melódicos, La Billos, Guaco, Grupo Madera. Hubo un
buen programas turístico llamado: “Conociendo a Venezuela”, con Valentina Quintero,
Otros como: “Contesta por Tío Simón”, con el inigualable Simón Díaz, “De Fiesta con
Venevisión”, con Gilberto Correa, “Viva la Juventud”, “Fantástico” y “Cuánto vale el Show”,
con Guillermo González; “Sábado Sensacional”, con Amador Bendayan; Humorístico: “Radio
Rochela”; Educativo: “Quien Quiere Ser Millonario”, con Eladio Lares; Concurso “El Miss
142

Venezuela” con Carmen Victoria Pérez, la reina de la elegancia y Gilberto Correa, Otros
como: “El batazo de la Suerte”, con el Musiú de La Cabalery, “La Guerra de los Sexos” con
Viviana Gibely y Daniel Sarcos, “El Gran Navegante” con Daniel Sarcos y Samir Bassi. Otros
que destacaron fueron los grandes humoristas de la TV como: el Conde del Guácharo, Emilio
Lovera, Carlos Donoso y Sus Muñecos, Jorge Tuero, Charlis Barry, Callito Aponte, Laureano
Márquez, Rosario Prieto, Tania Sarabia, Martha Olivo, Mimí Lazzo, Pepeto López, Kiko
Mendive, Rafucho el Maracucho entre otros. En el argot musical, recuerdo maravillosas
voces como la de Alfredo Sadel, Andrés Cisneros, Felípe Pírela, Nestor Zavarce, Cheo García,
Memo Morales, José Luís Rodríguez, Héctor Cabrera, Magdalena Sánchez, Emilio Arvelo,
Oswaldo Oropeza, Nancy Ramos, Lila Morillo, Mirla Castellanos, Mirtha Pérez, María Teresa
Chacín, Soledad Bravo, Cecilia Tod, Mario Suárez, El Catire Carpio, El Carrao de Palmarito,
Benito Quiróz, Cherry Navarro, Ricardo Montaner, Gualberto Ibarreto, Rafael Montaño,
Melissa, María Conchita Alonzo, Reinaldo Armas, Reina Lucero, Estelita del Llano, La
Rondalla Venezolana, Las Cuatro Monedas, Cristóbal Jiménez, El Gabán Tacateño, Enrique
Hidalgo, Ilán Chéster, Franco de Vita, Yordano, Desorden Público, Caramelos de Cianuro,
entre otros. Programas del Hogar como: “La Perfecta Ama de Casa”, con Ana Teresa
Cifuentes, “Casos y Cosas de Casa”, con América Alonzo y Jorge Félix, “Un Ángel en la
Cocina”, con el chef Ángel Lozano y su ayudante María, (la mujer que nunca hablaba). Y
Series que seguimos paso a paso cada día como: Bonanza, La Casa de la Pradera, El Zorro,
El Llanero Solitario, el Planeta de los Simios, Perdidos en el Espacio, Viaje al Fondo del Mar,
Mi Pequeño Angelito, Mi Amigo Dios, Rintintín, Lassíe. En los policíacos: Peri Mason, La
Mujer Policía, Los Angeles de Charlie, Agatha Christie, El Fugitivo, La Reportera del Crimen,
Columbo,El Precio del Deber, Los Intocables, Mujeres Asesinas, Misión Imposible,Los
Vengadores, El Santo, Voces del Más Allá, Histórias para no dormir, Koyak, La Ley y el Orden.
Magnun, Policia de Nueva York, Comisario Rex, Alfred Hitchcock, El Insólito Universo,
Geografit Planet y los que nunca pasan de moda los clásicos enmascarados como:
Superman, Bátman y Robín, El Fantasma, Aventuras de Tarzán, Spidermen, Hold, Capitán
América, La Mujer Maravilla, el Show de Lucy, Mi bella Genio, Hechizada, Los Monster, los
Simsón, Los Pitufos, Los Locos Adams, Juan Corazón, Los Picapiedras, Los Súper Sónicos,
143

Mazinger Z, Meteoro, Súper Agente 86, La Pantera Rosa, Los Súper Amigos, El salón de la
Justicia, Candy Candy, Heidi, Corre Camino, Ton y Jerry, El Conejo de la Suerte, Popeye, es
decir el mágico mundo de los dibujos animados. Recuerdo los noticieros emblemáticos
como: Reporter Esso, El Observador, Dossíer, Primer Plano. En cuanto a novelas fueron
tantas que no alcanzaría a nombrarlas todas, sin embargo, algunas fueron tan puntuales,
de tan excelente producción que sería imposible olvidarlas por ejemplo: Doña Bárbara;
Pobre Negro; La Señora de Cárdenas; Estefanía; Por Estas Calles; Leonela; Amantes; La
inolvidable; La Señora Isabel; Betty la Fea; Topacio; Las Juanas; Cristal, Ligia Elena y tantas
otras que se escapan de mi memoria. Al mismo tiempo vivimos y compartimos grandes
emociones con las trasmisiones de eventos deportivos nacionales e internacionales por
ejemplo: los Mundiales de Futbol, los Juegos de Futbol de las Ligas Europeas, Ciclismo, El
Béisbol Nacional e Internacional de las Grandes Ligas, El Motociclismo, Etc…

A través de estos canales hemos visto, apreciado en toda su magnitud la integridad,


la valentía, el coraje y la fortaleza competitiva que en el ámbito deportivo ha tenido y tiene
la mujer venezolana en todas las especialidades.
144

Deportes
Cuando nombro el deporte, traigo a mi imaginación algunos personajes, que dejaron
historia por sus excelentes actuaciones en diversos eventos deportivos, no sólo en
Venezuela si no en el mundo entero, escribiendo páginas de gloria para orgullo del pueblo
venezolano entre muchos cito: Simón Chávez, Soní León, El “Morochito” Rodríguez,
Betulio González, Rafael Vidal, Los Hermanos Checotto, Los Hermanos Chirinos, Luís Arango,
El Patón Carrasquel, Andrés Galarraga, Víctor Davalillo, El Látigo Chávez, Antonio Armas,
Alfonzo Carrasquel, Baudilio Díaz, David Concepción, Omar Vizquel, Luís Sojo, Café
Martínez, Alejandro Armas, Cesar tovar entre otros. Narradores y comentaristas deportivos
que nos hicieron sentir tantas emociones, enseñanzas a través de sus voces, entre ellos:
Francisco José Cróquer, (Pancho Pepe Cróquer), Carlos Armando Tovar Bracho, Herman
Etegui, Dámaso Blanco, Pepe Delgado Rivero, Delio Amado León, Marco Antonio de La
Cabaleri (El musiú de la Cabaleri), Beto Perdomo, Miguel Todé, Virgilio Cristían Dekhan (Ali
Khan), José Eduardo Mendoza (Miralejos), Lázaro Candal (Papaíto Candal), y tantos otros
que ahora no recuerdo, pero de lo que si estoy segura es que con su esfuerzo, valentía y
entrega emocional dejaron en lo más alto del pedestal el nombre de Venezuela en todas
partes del mundo donde participaron.

Así pués la Televisión venezolana del siglo XX, fue la creadora de la Universidad para
la formación de grandes estrellas del mundo de la actuación, donde actores y actrices
entregaron su vida en pro del arte, legado que nos dejaron profundamente humano, plenos
de sabiduría, de amor, alegría para el sano esparcimiento del espíritu noble de la familia
venezolana. Fueron tantos personajes de la televisión, cine, teatro, locutores, narradores,
comentaristas, todos tan excelentes artistas que al igual que las novelas sería imposible
nombrarlos a todos pero voy a hacer memoria para nombrar a algunos como fueron:
Gustavo Rodríguez, Tomás Enrique, Carlos Cámara, Carlos Márquez, Miguel Ángel Landa,
Raúl Admundarai, Jorge Palacios, Guillermo Dávila, Orlando Urdaneta, Carlos Olivier, José
Bardina, Virgilio Galindo, Jean Carlos Simanca, Daniel Alvarado, Arnoldo Betancourt, Carlos
Mata, Roberto Lamarca, Eduardo Serrano, Victor Cámara, Arquímedes Rivero, Jorge Félix,
145

Héctor Mayerston, Carlos Montilla, Martin Lantigua, Jose Luis Rodriguez, Carlos Cruz,
Mariano Álvarez, etc.; entre las actrices están: Marina Baura, Rudy Rodríguez, Doris Wells,
Amália Pérez Días, Carmen Julia Álvarez, Pierina España, Esperanza Magás, María Teresa
Acosta, Caridad Canelón , Martha Olivo, Carlota Sosa, Mayra Alejandra Martí, Judith Castillo,
Katherine Fulop, Gledys Ibarra, Daniela Alvarado, Lourdes Varela, América Alonzo, Mónica
Sper, Ana Karina Manco, Beatríz Valdéz, Elba Escobar, Tatiana Capote, Mimi Lazo, Alba
Roberci y de muchas artitas y actores que escapan de mi memoria.

Sería irreverente cuando nos referimos a la comunicación televisiva, que ha sido


siempre el medio esencial en el acercamiento de los pueblos del mundo a través de su
cultura, del arte, deporte y religión mediante la presencia de su gente, actuación de sus
artistas que tuvieron la oportunidad de pasar por nuestro país dejándonos gratos recuerdos
con su trabajo musical, su prestigiosa voz y su buen humor como fueron: Celia Cruz, Lucho
Gatica, Leo Marini, Los Churumbeles de España y su famoso cantante Juan Legido, Daniel
Santos, Luís Miguel, Riki Mártin, El duo Pimpinela, José Feliciano, Julio Jaramillo, Rocío
Dúrcal, Rocío Jurado, Shakira, Enrique Iglesias, Carlos Vives, Daniel Santos, Héctor Lavóx,
Nino Bravo, Piero, Rafael, Sándro, Juan Gabriel, Pedro Fernández, Pedro Vargas, Plácido
Domingo, Luciano Pavarotti, Roberto Carlos, Gilberto Santa Rosa, Los Panchos, La Sonora
Matancera, El Combo de Puerto Rico, Rafael Orozco y su Binomio de Oro, El Chavo, El Circo
y la señorita Elena, El Clásico Desfile de las Rosas los primeros de Enero. Realmente después
de los pocos rasgos que aquí he podido manifestar de aquella época y sobre todo de la
década de los 80, dejó profundas huellas en el sentir del pueblo venezolano, no puedo decir
otra cosa desde lo más hondo de mi ser, que ojalá las futuras generaciones sean capaces de
crear, formar y producir mayores y mejores proyectos, que le permitan al pueblo sobre todo
a los más humildes, aprender, participar, adquirir mejores conocimientos mediante los
medios de comunicación, tener acceso a la nueva tecnología de programas tan creativos,
talentosos, sanos, divertidos como los que nosotros tuvimos el honor y el privilegio en
nuestra época de disfrutar y compartir.

Con referencia a la Comunicación de Radio y Televisión, viene a mi mente la publicidad de productos


que marcaron pauta en el consumo diario del pueblo venezolano, que a consecuencias de los
146

cambios políticos, circunstancias de transición que ha vivido nuestro país han ido desapareciendo
paulatinamente. Algunos permanecen todavía vigentes en los mercados, supermercados y centros
comerciales, pero su costo es tan elevado que suelen ser inaccesibles para la mayoría de los
consumidores. Entre ellos recuerdo algunos como: Arroz Santa Ana, Arroz Cristal, Café Fama de
América, El Peñón, El Negrito, Pastas Ronco, Capri, Alegri, Pastina y fideos Eduardo, Chocolates
Savoy, Chocolate de Tasa El Rey, Azúcar Montalban, Harina de trigo Robín Hood, Gold Medal,
Galletas María Puig, Galletas de Soda Puig, Club Social, Saltines. Leches líquidas: Silsa, Vida,
Carabobo; Leches en polvo: Klim, Nido, Reyna del Campo, La Campiña, Campesina; Cervezas
Caracas, Polar, Regional, Malta Caracas, Maltin Polar, refrescos Colita, Seven 7UP. Pepsicola, Coca
Cola; Vinos: Sagrada Familia, Oporto, Brillante; Chucherías: Nucita, Cocossette, Sussy, Sorbetícos,
Reinitas, Pin Pon, Maní, Dulces de leche La Coreanita, Mermeladas y dulces en almíbar Addams y
Nina; Prodúctos avícolas El Corral; enlatados Atún y Sardinas: Eveva, Margarita, El Corsario, El Faro
y Productos Mar; Salsas: El Monte, Taf, Pampero, Del Monte, Vinagres Heins, Mayonesa kraf ,
Mavesa y La Torre; Panes: Pan de sándwich, Hamburguesas y Perros Calientes Holsum, Pan Andino
El Torbes, El Baruteño; Quesos: Amarillo Torondoy, Queso Crema Philadelfia, Paisa, Blanco Palmi-
Zulia, Guayanés, De Mano, Telita, Coreano, Merideño, Llanero, Parmesano y Jamón Plumrose;
Jabones: de panela Las Llaves, Diamante y La Torre; Jabón de baño: Camay, Palmolive, Roxana, Luz,
Moncler; Jabón para lavar en polvo: Ace, Fab, Ariel, Nevex; Papel higiénico: Rosal, Jazmín, Gardenia,
Maracay, Floral, El Lirio, Sutil; Prodúctos Royal, Sopas Maggi, Continental, Maizina Americana;
productos de belleza: Monroy, Ponds, Avón, Ángel Face, Revlon; Desodorantes Mum, Roxana, Valet,
Deten, Lady Speed Stick; Pañales desechables Sequrezza y Pampers; productos para niños: Mennen,
Melody, Maggi, etc. y muchos otros que ya no muestran los anaqueles del comercio común, esto
naturalmente nos causa nostalgia e impotencia de no poder adquirir como lo hacíamos antes, los
productos que son de nuestro agrado y que podíamos obtener sin ningún tipo de restricción. Ojalá
más pronto que tarde podamos recuperar lo que nuestro gusto y paladar añora.
147

La Comunicación

El hombre desde tiempos remotos ha sentido la necesidad de comunicarse acortando


las distancias, es por eso que no ha dejado de explorar la inmensidad de su imaginación para la
búsqueda de la creación, construcción de herramientas que puedan hacer realidad el desarrollo de
esta inquietud, surgiendo cada vez más increíbles nuevas ideas que se transforman en prácticos
artefactos dirigidos al acercamiento del conocimiento de la información para la civilización de los
pueblos que conforman el Globo Terrestre.

Así vemos como el hombre a través de los siglos, ha sido promotor de extraordinarios
inventos basados en la construcción de sofisticados artefactos con el fin de facilitar la vida del ser
humano, entre ellos contamos con el privilegio durante el siglo XX y de lo que va del siglo XXI con el
avance de la tecnología en cuanto al conocimiento y utilidad de la computadora, el uso satelital del
INTERNET, Cable Optico, drives, más la innovación maravillosa de los modernos instrumentos
telefónicos como los Celulares Inteligentes, que se han convertido en parte esencial de la sociedad
como uno de los más necesarios e importantes medios de comunicación. Es verdaderamente
admirable como los niños desde que nacen vienen insertos con las computadoras y en todos estos
medios tecnológicos que mencioné antes.

Siento pena ahora en este boon de la Tecnología, de no tener unos años menos, una
mejor visión, mayor agilidad, flexibilidad física en mis manos para aprovechar en toda su dimensión
la bondad y la grandeza que ofrece la Ciencia y la Tecnología comunicacional a través de la
informática, el uso de la Internet, de los Teléfonos Celulares Inteligentes y de la inmensa variedad
de las Redes Sociales que navegan constantemente llevando y trayendo informaciones,
conocimientos, actualidades que circulan en fracción de segundos por todo el mundo. Por otra
parte disfrutaría a lo máximo, las bonanzas que mediante estos adelantos el Estado pone a
disposición del pueblo más vulnerable como el uso de los Infocentros. Porque ahora no es suficiente
aprender a leer y a escribir, es importantísimo y sumamente necesario estar al día en las realidades
que navegan a través de las redes por el Globo Terrestre.

Ahora bien, refiriéndome a lo antes expuesto, quiero expresar una inquietud personal.
Así como el avance de la tecnología digital ha sido lo máximo, quizás el más importante y
maravilloso acontecimiento del siglo XXI, ha causado también cambios radicales en el
148

comportamiento familiar de la sociedad; en la actualidad con todos estos adelantos tenemos cada
vez mayores accesos a la comunicación, no hay lugar por distante que se encuentre que no esté al
alcance de los amigos, compañeros, familiares para compartir las buenas nuevas de noticias,
acontecimientos, problemas, alegrías y tristezas que suceden a diario en lo personal y en lo
colectivo. Pero este paradigma ha convertido la comunicación filosóficamente hablando, en dos
extrañas metáforas: el acercamiento virtual pero el alejamiento afectivo del hogar. Celebramos,
lamentamos, nos preocupamos, sufrimos por todo lo que ocurre fuera de nuestras fronteras, pero
desconocemos e ignoramos las necesidades y carencias que están ocurriendo todos los días en
nuestros hogares; a veces nos olvidamos de quienes y cuantos somos. Vivimos de espaldas de los
sentimientos de padres, hijos, abuelos y hermanos. Regularmente nos levantamos muy temprano
en la mañana, regresamos ya por la noche, a lo mejor durante todo el día, nadie ha escuchado las
acostumbradas palabras de antes que nos mantenían unidos en el amor de la familia como: Buenos
días, Bendición, Dios te bendiga, Buen provecho, Hasta luego, y menos aún sentimos un gesto de
amor fraterno como por ejemplo un beso, un abrazo, una palabra cariñosa, un detalle personal y
que cuando esto ocurre lo hacemos simplemente a través de un mensaje electrónico escrito o de
voz desde un celular.

A mi edad, soy una gran admiradora de los adelantos cada vez más modernos e
innovadores que ofrece la tecnología, pero a veces siento temor de que ella nos convierta algún día,
(quizás más pronto que tarde de lo que creemos) en seres individuales, egoístas, autistas,
insensibles al verdadero sentir del espíritu humano y que poco a poco el hombre sea substituido
por un Robot; una máquina fría, sin alma, producida y manipulada por la tecnología. Creo que
deberíamos pensar y analizar un poco sobre esto, ser más creativos sentimentalmente,
manteniendo un balance hacía el contacto personal con nuestros seres queridos y el contacto virtual
detrás de la pantalla. Estoy segura que si esto ocurriera, la comunicación sería más auténtica, más
amena, más sincera y espontánea llena de amor y fraternidad.
149

La Inconformidad
El humano eternamente ha sido un ser inconforme. Inconforme de su propia naturaleza.
Inconforme de lo que es, de lo que tiene, de lo que le falta y de lo que le sobra; Inconforme de lo
que sabe y de lo que ignora, de su capacidad y de su incapacidad; Inconforme de donde viene y
hacia donde va. Es un ser inestable difícil de controlar ya que sus pasos giran en dirección contraria
a lo que su cuerpo le indica solo lo dirige la fuerza de su mente y por eso se ha convertido en el
arquitecto de su universo, creando, construyendo obras increíbles, extraordinariamente
impresionantes, producto de la inconformidad de lo que vivió, de lo que vive y de lo que está por
vivir.

Por ser inconforme de sus actuaciones cada día, se esfuerza, trabaja sin descanso para
ofrecer mayores y mejores proyectos a favor de la humanidad; valiéndose siempre del genio de su
mente que lo impulsa a descubrir lo desconocido desafiando su propia condición humana. Vive en
la actualidad atrapado en el poder de sus propios inventos científicos, tecnológicos que van desde
la vida hasta la muerte, desde la conservación hasta la destrucción de la misma naturaleza de la cual
forma parte.

Ha sido portador de los más grandes conocimientos en beneficio del mundo, pero, de la
misma manera su inconformidad lo ha llevado a ser artífice de los más destructivos medios para el
exterminio de su propio habitad y así ha magnificado la creación de las más diversas armas bélicas
y sustancias bacteriológicas capaces de desaparecer el planeta tierra.

Naturalmente los venezolanos no somos indiferentes a la inconformidad que a veces nos


asiste, sobre todo cuando las condiciones son contrarias a nuestros deseos y necesidades
llevándonos a despotricar de todo y de todos, desprestigiamos nuestra nacionalidad, despreciamos
inconscientemente lo que hacemos, lo grande, lo importante e inteligente que podamos llegar a ser
para construir todo aquello que queremos a favor de nosotros y de la humanidad entera.

Venezuela una tierra espléndida, que nos ofrece todo lo necesario para ser feliz, solo
tenemos que quererla, por ende cuidarla, defenderla, cultivarla, brindándole cada día el esfuerzo
de nuestro trabajo, de nuestra conciencia para que crezca fuerte, grande, poderosa con bases
sólidas para la formación de una gran potencia, orgullo de todos sus hijos y de los que vengan al
encuentro de la paz, de la prosperidad, de la unión e integración. En consecuencia de este don o
150

defecto que nos acompaña a lo largo de nuestra existencia, especialmente cuando somos jóvenes
sentimos la necesidad de extender la mirada más allá, mucho más lejos de lo que vemos, nos
imaginamos un mundo espléndido, grande, poderoso, que nos invita a sumergirnos en su dimensión
para alcanzar en su profundidad lo que queremos. Añoramos materializar en su inmensidad
nuestras ambiciones. Conciente de esta imaginación inconforme, la industria de la producción y
comercialización de la publicidad, unidas a los modernos avances expansivos tecnológicos de los
medios de comunicación, nos han hecho dependientes de costumbres, culturas ajenas,
convirtiéndonos en consumidores impulsivos de todo lo que nos muestran y nos dicen. Debido a
esta manipulación hemos visto de forma alarmante como en los últimos tres años innumerables
venezolanos han migrado a otros países, otros continentes llevados por el espejismo de viajar
deseando entrar en el mundo de los sueños del futuro.

Es tanta la inconformidad que sienten algunos venezolanos, que el viajar se ha convertido


en una obsesión sobre todo para la nuevas generaciones, que lo han tomado como algo
imprescindible, necesario para alcanzar lo que buscan, el cómo no importa , es como una moda que
se impone que todos deben seguir.

Sus argumentos son que Venezuela no sirve para nada, es un país incierto, sometido
a la miseria, a la debacle, razón por la cual debemos salir cuanto antes en busca de nuevos
horizontes que nos hagan feliz.

Ojalá que la Divina Providencia les acompañe y que en otras tierras alcancen los sueños
que aquí no lograron, pero en lo profundo de sus sentimientos nunca olviden que lo que ostentan
hoy, se lo deben a Venezuela. Venezuela siempre los estará esperándolos cual madre espera a sus
hijos pródigos que la abandonan cuando más los necesita y que con orgullo y alegría celebra los
logros alcanzados allá fuera. Igual con amor y comprensión los recibe de regreso cuando las
experiencias no hayan sido gratas en el exterior.

Pienso que la inconformidad es profundamente necesaria en todo ser humano, porque


de ella dependen sus triunfos y derrotas; la inconformidad es como el viento que mueve las aspas
del molino que da fuerza al dinamo para encender la chispa del motor de la vida.

No obstante que comparto la inconformidad, creo que la felicidad necesariamente no


está en otro lugar, sino dentro de nosotros mismos, sólo debemos saber qué hacer para conseguirla;
a lo mejor la tenemos aquí mismo a la vuelta de la esquina y que quizás con un poco de paciencia,
151

reforzando el sentimiento de la pertenencia logremos encontrarla antes de lo que esperamos, que


el viajar a otras latitudes que desconocemos sólo sea con el ánimo de fortalecer nuestros
conocimientos para ponerlos al servicio, desarrollo y bienestar de nuestro pueblo. Salir fuera del
territorio es gratificante, sentimos emociones, expectativas de lo nuevo que vamos a conocer en
otros lados, pero esto es grato cuando lo hacemos por placer con la etiqueta “Turista” lo que nos
permitirá ser recibidos con honores y atenciones en cualquier parte del mundo. Lo más
reconfortante de la persona que viaja es regresar cargado de nuevos conocimientos, cultura y
costumbres, deslumbrados por la belleza de exuberantes paisajes que hemos visto y disfrutado en
otras latitudes del mundo y que quedarán plasmados para siempre en nuestros recuerdos, que nos
convierten en personas cultas, concientes, capaces de reconocer por las experiencias vividas fuera
del país el valor de lo que somos, de lo que tenemos, de lo que realmente queremos, exhibiendo
con orgullo en cualquier parte del mundo nuestra auténtica identidad venezolana.

Quiero hacer aquí una reflexión ya conocida por todos, pero que nunca está de más
recordarla. Cuando llegamos a este mundo traemos dos misiones a cumplir: Aprender y Enseñar, no
sabemos cuánto tiempo tardaremos, ni cuantos lugares recorreremos para cumplirlas, pero sean
horas, días, meses, pocos o muchos años, estamos seguros de que lo haremos; pues al final he ahí
nuestra meta, siempre quedará la huella negativa o positiva de nuestra vivencia. Aún cuando no se
nos permita ver la luz del día, dejaremos en las entrañas de la madre la endeble marca de nuestra
presencia. Si compartimos meses o pocos años seguro dejaremos entre familiares, amigos: alegrías,
lozanía, inolvidables ingenuidades e infinidades de motivos para recordar y si somos afortunados
de alcanzar la edad media o un poco más allá, abriremos grandes y profundos surcos en el trajinar
de la existencia, donde quedarán sembradas nuestras semillas (los hijos) frutos de la cosecha que
recogeremos a medida que caminemos. Y si la naturaleza nos concede vivir más allá de lo que
esperamos, seremos el reflejo para los que nos vean de la auténtica realidad de la existencia humana
propiamente dicha, mostrando en cada uno de nuestros rasgos físicos y espirituales de lo que hemos
aprendido y de lo que hemos y estamos enseñando.

Ahora bien nos preguntamos, ¿qué es lo que más nos impulsa a cumplir estas dos misiones
de vida? Yo pienso que el mayor porcentaje se acumula en “Los Errores”. Por cada error que
cometemos, recibimos un aprendizaje, está en nuestra conciencia seguir en el horizonte que el
destino nos indica y ver la luz que ilumina las tinieblas, abriendo paso para enseñarnos un claro y
alegre amanecer o seguir las sombras de la oscuridad siguiendo el sig-sag que mueven los
152

nubarrones difíciles de sortear. Bienaventurados, aquellos que han logrado entender la experiencia
que les han dejado para lo bueno sus propios errores y que han sabido rechazar a tiempo los malos
ejemplos que les han hecho ver los errores ajenos.

En la longevidad que Dios o la naturaleza me ha permitido vivir, les exhorto a no renegar y


mucho menos lamentarse de los errores cometidos, primero porque sólo aprendemos de nuestros
errores sean ellos a favor o en contra de lo que aspiramos. Nadie mientras viva está exento de
cometerlos, lo importante es enmendarlos para que sirvan de enseñanza para todos aquellos que
nos siguen, evitando en lo posible que sus acciones equivocadas dañen de alguna manera la base
fundamental de lo que significa la lealtad y la confianza.
153

La Preocupación
Preocupación es una palabra que forma parte de un factor posesivo de la vida del ser
humano que nos acompaña desde la infancia. En la juventud la percibimos en forma literal, pero
que incrusta sus tentáculos en nuestra personalidad adulta. Esto sólo lo entendemos aceptándolo
o rechazándolo cuando somos ancianos, porque la capacidad mental y corporal nos limita pensar
en las perturbaciones que representa el sólo hecho de su nombre. Los efectos de esta palabra se
convierten en una angustia permanente, que nos persigue inconscientemente como algo normal
que debemos cultivar y mantener en el tiempo. Es como un sentimiento de piedad, que se adhiere
a medida que crecemos en lo más profundo del alma, que alimentamos como un nutriente desde
que aprendemos a comprender, entender y utilizar los valores que forman la conciencia de nuestro
comportamiento en la sociedad.

Todos vivimos cada día aferrados a la preocupación de nosotros mismos, de los que nos
rodean, de lo que ocurre en el mundo. Nos preocupa todo, hasta el volar de las moscas y el zumbido
de los zancudos porque transmiten enfermedades, nos preocupa lo que otros tienen, de lo que
carecemos, las necesidades y problemas de la familia, el comportamiento del vecino, de lo que serán
nuestros hijos cuando sean adultos. Nos preocupamos de trabajar toda la vida en aras de forjarles
una vida fácil, cómoda,.. si posible los dotamos de bienes materiales para asegurar su futuro; nos
preocupa la situación estabilidad de los compañeros de la empresa para la cual laboramos, nos
preocupa el lugar donde vivimos, el qué dirán, lo que pasará mañana, dentro de un mes, en el
transcurso de los años e inclusive, hasta parece increíble que nos preocupemos por lo que pasará
cuando ya no estemos en la faz de la tierra y así sucesivamente vamos por la vida atados a este
karma que sólo causa miedo e inseguridad sobre lo que queremos lograr para nuestro bienestar.
Que maravilloso sería deslindarnos de esta costumbre que de tanto practicarla se transforma en
algo natural, necesario, pero que en el fondo sólo causa estrés, pues en lugar de ocuparnos de
problemas ajenos, de banalidades que ni siquiera sabemos que ocurrirán, deberíamos preocuparnos
de nuestra vida, cuidar de nuestra salud, de nuestra estabilidad emocional, rodeándonos siempre
de actitudes positivas que nos proporcionen seguridad, crecimiento personal, felicidad, alegría,
sobre todo paz en nuestro espíritu y entorno. Deberíamos preocuparnos por lo que creemos es
nuestra responsabilidad, el respeto al hogar, la consideración a la familia, a los amigos que
consideremos dignos de este sentimiento, la sana crianza física, mental de nuestros hijos, producto
154

de nuestras costumbres y ejemplos. Preocuparnos para que a medida que crezcan consigan labrar
y construir el camino que les permita extender sus alas en el espacio para alcanzar sus metas; dejar
de preocuparnos por querer moldearlos a la medida de nuestros ideales, caprichos y necesidades.
Tenemos que ser conscientes que los hijos son nuestros mientras son niños, después son aves del
universo que vuelan sin parar remontándose en las alturas hasta ver realizados sus sueños,
proyectos sean éstos positivos o negativos, donde nuestra preocupación no tiene cabida, porque la
vida le pertenece a cada quién sin ningún tipo de intervenciones ni de imposiciones.

Ustedes se preguntarán: ¿cómo librarnos de las preocupaciones?, opino:

a)- Preocuparse sólo de lo que tiene arreglo o solución.

b)- Dejar que cada quién se encargue de resolver sus propias preocupaciones. Creo de
verdad que si lográramos controlar esta actitud aprendida, conseguiríamos vivir con
mayor tranquilidad.
155

Las Mascotas
Quiero resaltar aquí algunos motivos sentimentales que en todos estos relatos no he
mencionado, pero que dejaron huellas imborrables en mi corazón que de alguna manera
contribuyen al fortalecimiento de la conciencia sobre el aprendizaje y entendimiento de los muchos
deberes que debemos practicar cada momento de nuestra vida como son: el amor, solidaridad,
humildad, responsabilidad, sobre todo en nuestra infancia , me refiero a esa querencia espiritual
que guardamos en lo más profundo de nuestro ser, como es el recuerdo del cariño y compañía que
nos brindaron objetos, juguetes y animales conocidos como mascotas .

Siendo muy niña entre los 5 y 6 años, un día que acompañaba a mi abuela en la compra de
huevos y pollos para la reventa, llegamos a casa de la señora María López. Al llegar toda la familia
me recibió con especial cariño, de inmediato me ofrecieron jugos y dulces. En vista de que mi abuela
tenía que visitar otro proveedor y el camino era bastante distante, me quedé allí, me brindaron
almuerzo. Por la tarde, una de las hijas de la Sra. María, una joven de más ó menos 15 años me invitó
para que la acompañara a picar un comején (terrón de tierra y madera descompuesta criadero de
larvas) para traerle comida a las gallinas y pollitos del corral. Cuando ella rompió el comején para
meterlo en el saco, las larvas se dispersaron por todas partes logrando introducirse en las palmas
de mis manos y en las plantas mis pies que estaban descalzos, de inmediato aterrada empecé a
gritar y a llorar desesperada a medida que los gusanos me picaban, la muchacha muy asustada me
cargó llevándome de inmediato a la casa, donde me sacaron las larvas y me curaron las picaduras.
Luego cuando llegó mi abuela, antes de despedirnos la joven y su mamá en recompensa al susto y
al mal momento vivido me regalaron una pollita muy linda, diciéndome que la cuidara mucho para
que creciera grande y me diera muchos huevos. Tal cual sucedió, pasados algunos meses la pollita
se transformó en una grande y hermosa gallina de vistoso plumaje de color rojo. Durante su
existencia nos ofreció muchos huevos, mi abuela crio para su corral un sin número de gallinas,
pollos y gallos rojos, brindándole además beneficios económicos. Transcurrido algún tiempo ya vieja
la gallina, mi abuela la vendió. De esta forma, desapareció mi primera mascota, mi pollita que tanto
amé y cuidé.

Aproximadamente a la edad de 7 años, ya en Caracas en la casa donde nos criamos,


trabajaba en la limpieza una señora muy sencilla, cariñosa de nombre María Salazar, natural de
156

Saraza Edo. Guárico, quién me ofreció como regalo de navidad, una cajita de fósforos, en cuyo
interior había 3 figuritas hechas con limpiapipas, usadas por las tiendas para decorar y cerrar las
bolsas de regalos que representaban la imagen de un San Nicolás y dos Duendes. Aquel obsequio
fue para mí lo más hermoso que había visto. Todos los días los sacaba de la cajita, los tocaba, hablaba
con ellos, y los volvía a guardar en su cajita. Esas figuritas fueron mi entretenimiento por varios años,
hasta que un día los busqué y no los encontré, no sé cómo ni cuándo desaparecieron. Supongo que
fue mamá limpiando el cuarto que botó la caja de fósforos sin imaginarse que allí vivían tres amigos
que permanentemente compartían mis fantasías.

A los 8 años, el párroco de la Iglesia de San José, anunció que daría algunos regalos de
navidad a los niños más pobres de la parroquia. Mi madre me inscribió, y el 25 de Diciembre en la
misa de los niños a las 8 de la mañana, me entregaron una bolsa que contenía una cobija, un peluche
marrón en forma de guante con cara de mono, que al accionar los dedos de la mano servía de
títere para divertir a las personas, más una caja de galletas. Ese mono se convirtió en mi compañero
de muecas y risas por largo tiempo, siempre lo bañaba, lo secaba al sol y lo guardaba en una bolsita
de tela hasta que se lo regalé a una prima allá en el campo.

Entre los 8 y 10 años, jugaba con muñecas de trapo que me confeccionaba mi mamá con
retazos de telas; después de jugar con ellas, las colgaba de adorno en la pared del cuarto y así las
mantenía sanas y limpias. También recuerdo una vez, más o menos en el mismo período de vida la
maestra de la casa, la Srta. Deyanira le regaló a su sobrina Lucita mi compañera de juegos, dos
muñecas hechas de trapos, grandes, elegantes, una blanca y otra negra; de inmediato rechazó la
negra y me la regaló haciéndome muy feliz. Cada vez que jugábamos a las muñecas como es de
suponer por aquello de las diferencias sociales, el racismo y el esclavismo, la negra siempre era la
criada de la blanca, complaciéndola, cumpliendo todas sus órdenes y caprichos. Pero lo bonito era
que las dos nos divertíamos un mundo, respetando cada una su posición social.

Pasado algún tiempo, otra tía de Lucita llamada Aurora, le trajo de Curazao una preciosa
muñeca de hermosos rizos rubios, ataviada de un lindo vestido de tul azul pastel, zapatos y medias
blancas, pero al parecer debido a que la caja donde la transportaron quedó aprisionada por algunos
objetos pesados se estropeo y se desprendieron sus ojos, quedando en su lugar dos agujeros negros
por donde se asomaban de vez en cuando al voltearle la cabeza dos brillantes pupilas color azul
turquesa que desaparecían de inmediato. Como era ciega, la niña no la quiso pasando a ser de mi
propiedad. Esa muñequita fue siempre mi adoración. Era tan linda, tan hermosa, rubia y sonrosada
157

como una flor; jamás la vi ciega, al contrario en la fantasía de mi imaginación yo le colocaba los ojos
que quería ver, azules ya sabía que los tenía, pero se los podía cambiar por negros, verdes,
marrones, hasta color miel y así ella podía ver a través de mí todos los colores que la rodeaban. Esa
increíble muñeca me acompañó hasta mi adolescencia, fue la inclemencia del tiempo que se
encargó de destruir sus ligas, desprendiendo todas sus extremidades, llevándola finalmente al
basurero donde quedó sepultada pero viva en mis recuerdos.

Otra muñeca de mi historia y también producto de la navidad, fue un regalo de los esposos
Freitas. Era un domingo 25 de Diciembre, de regreso del Hospital San Juan de Dios, donde
acostumbramos llevar algunos regalos y donativos para los niños allí hospitalizados, pasando por el
Boulevard de Sabana Grande nos detuvimos a ver unas muñecas que vendía una buhonera. Entre
tantas que ofrecía, había una negrita de goma de esas que se les aprieta la barriga y emiten sonidos,
con unos ojos verdes esmeralda que me impactaron, la tomé en mis manos y pregunté el precio. De
inmediato el Señor Freitas me la regaló, pasando de inmediato a formar parte de los más preciados
objetos de adorno de mi peinadora. Un día que regresaba del trabajo, noté que no estaba, quizás
se había ido de la mano de alguna niña impactada como yo, del embrujo de sus ojos verdes.

A los 21 años, César un joven compañero de trabajo, escondido de su mamá, me trajo en


una cajita un cachorrito recién nacido como regalo de navidad. Fue de verdad una gran sorpresa,
pues no contaba con semejante paquete. Me tocó en compañía de mi madre hacerme cargo de la
responsabilidad y crianza de aquel hijo adoptivo sin ningún tipo de planificación, una criatura
indefensa que ni siquiera había pasado por el proceso del destete. Debido a las circunstancias no
me quedó otra alternativa que alimentarlo a punta de biberón como un bebé hasta que aprendió a
comer por sus propios medios. Yimi, que así lo bautizamos, a los meses se formó un perrito hermoso,
con una cola que parecía una palmera, obediente, cariñoso, muy inteligente era para nosotras todo
un sol, tremendo, bullicioso y celoso. Lamentablemente su vida fue muy corta, sólo vivió dos años.
Una tarde mientras paseaba con mi mamá por el parque, emocionado por la presencia de otros
perros, salió en su persecución y cuándo intentó atravesar la avenida un automóvil lo atropelló
falleciendo de inmediato dejando un gran vacío en nuestros corazones. Tan grande fue el dolor de
su desaparición que sólo después de 55 años, entró en mi casa una nueva mascota canina. A raíz
de la pérdida de mi inolvidable perrito Yimi, vinieron a compartir nuestro hogar, más que todo con
mi madre algunas aves, como pericos, canarios, loros australianos. De resaltar la presencia de un
pájaro traído de Los Andes, específicamente de la población de Tovar, Edo. Mérida; llamado según
158

nos dijo el amigo que lo trajo PREDICADOR. Ciertamente era un verdadero predicador del canto; la
armoniosa melodía de su trinar causaba admiración de todos los vecinos que lo escuchaban
quedando enamorados de su canto y deseaban tener uno igual. Siempre nos felicitaban y nos
preguntaban de donde lo habíamos traído, como lo habíamos adquirido. La dieta de este
maravilloso ejemplar era frutas, legumbres, vegetales e insectos. Mi madre lo complacía en todos
sus gustos para que fuera feliz. Nos acompañó por varios años y murió de viejo. Nunca dejó de
alegrarnos con su inigualable melodía.

Por último, ya trabajando en la Compañía Monaca, un admirador acompañando un hermoso


ramo de flores me obsequio de cumpleaños una muñeca que según él, era bella como yo. Esta
linda muñeca, fue la reina que adornó mis camas durante muchos años, hasta la llegada de mi hija
Emelin que acabó con su existencia, sin embargo su imagen permanece en algunas fotografías de
aquella época.

Yo creo, que todo aquello que viene a formar parte de nuestra vida sean objetos o seres
vivos, son bendiciones enviadas por Díos para fortalecer en la conciencia el verdadero amor al
prójimo y a nosotros mismos.
159

Sucesos increibles- 2019- 2020


El 31 de Diciembre del 2018, decidí cerrar las páginas de mi primer libro, donde narraba a
grandes rasgos algunos párrafos relacionados con mi largo transitar por los caminos de la vida desde
mediados del siglo XX y principios del siglo XXI. Pensé que a mi edad ya no era necesario y mucho
menos interesante seguir recordando cosas del pasado.

Yo creía que a mis 83 años había vivido lo suficiente para imaginarse lo que sería de acuerdo
a los modernos adelantos de la Ciencia y la Tecnología con relación al comportamiento en el futuro
de la humanidad. Me imaginaba al hombre del siglo XXI, dedicado mediante la exploración de su
mente, preparando la planificación, creación de ambiciosos proyectos científicos y tecnológicos
relacionados con la Era Espacial.

Lo que nunca me imaginé es que todavía me faltaba por vivir sucesos asombrosamente
increíbles que pasarían no solo en Venezuela, sino en el mundo entero. Debido a las constantes
discrepancias políticas entre Gobierno y Oposición me animé a escribir algunos párrafos más sobre
lo que estaba ocurriendo en el país.

Desde principios del mes de Enero del 2019, surgieron hechos violentos que causaron
zozobra en la vida del pueblo, como fue el intento de Magnicidio ocurrido en la Av. Bolívar, cuando
en un desfile militar por motivo de la celebración de un aniversario más de la Guardia Nacional
Bolivariana, unos Drones cargados de bombas explosivas intentaron acabar con la vida del
Presidente y del alto mando gubernamental, encontrándose entre ellos civiles, militares, mujeres y
niños asistentes al acto especial.

Otro hecho relevante fue la Hiper-Inflación en el costo de alimentos, medicinas y servicios.


Se puso en práctica el cruel ataque a la moneda, trasladándola sin ningún tipo de restricción a
Colombia causando un eminente descontrol en la utilización del Bolívar, imponiéndose de
inmediato el uso de un Dólar, una moneda paralela que ocasionó un gran desequilibrio en la
economía nacional.

Otro suceso alarmante, fue la desobediencia del poder legislativo al poder ejecutivo. La
Asamblea Nacional se declaró en desacato con la finalidad de derrocar al gobierno del Presidente
Nicolás Maduro, acusándolo de ser un gobierno ilegal, un impostor que representaba un régimen
160

dictatorial socialista. Por otro lado vimos incrédulos la auto-proclamación en una plaza pública de
un Presidente paralelo, representado por el recién nombrado Presidente de la Asamblea Nacional,
diputado de la oposición Juan Guaidó. Lo más asombroso e increíble es que este auto nombrado
presidente sin ningún tipo de sanciones ha tomado atribuciones gubernamentales de alto poder en
la política exterior del país, negociando con los [Link], Europa y países de la América del Sur nuestra
economía, atacando de manera irreverente e irresponsable la estabilidad, la paz y la soberanía de
la nación, apoyando y profundizando cada vez más las sanciones comerciales aplicadas sobre
Venezuela, imposibilitando al estado a cumplir con los compromisos bilaterales en la compra de
productos e insumos necesarios para el desarrollo nacional.

Otro hecho colectivo que sufrimos todos los venezolanos, fue el criminal sabotaje al Sistema
Eléctrico Nacional, dañando el Cerebro de la Electricidad, con el resultado que casi todas las
estaciones eléctricas del país, quedaron acéfalas, dejando por varios días de forma abrupta sin
electricidad y en tinieblas gran parte del territorio. Algunas regiones aún sufren las consecuencias
de este desastre. Este ataque político causó un gran daño a la industria, al comercio, al transporte
en general, paralizando en su totalidad el sistema ferroviario así como minimizando la distribución
de los servicios de agua, gasolina y gas; deficiencias en las comunicaciones telefónicas, y por
supuesto el daño causado a la mayoría de los artefactos electrodomésticos, asfixiando aún más la
capacidad adquisitiva del pueblo.

Venezuela en los últimos años ha sido víctima de graves ataques a sus finanzas. El Imperio
Norte Americano en alianza con otras potencias extranjeras, con la complicidad de los aliados de la
oposición venezolana, han sometido al País a sanciones unilaterales e hinumanas, además de la
extracción en distintos países de sus recursos financieros, producto de nuestra industria petrolera y
de nuestras riquezas minerales como el oro, lo que ha hecho imposible acceder y alcanzar en forma
normal lo que necesitamos para la vida, el progreso y la paz.

Es inaudito, que hayan personas que desesperados por la fustración de no poder alcanzar
sus propósitos de poder, de saciar su venganza y consumar su odio, han sido partícipes, cómplices
directos en el bloqueo económico internacional que hoy sufre nuestro país, negándole la posibilidad
de poder cumplir con los compromisos contraídos para sostener la estabilidad de su pueblo y que
por convenios internacionales le corresponden por ser parte de las naciones del mundo. Su osadía
ha llegado al colmo del límite de la maldad e intolerancia, que apoyan una invasión militar para el
país; lo que traería como consecuencia la guerra, la muerte y la destrucción poniendo en riesgo la
161

pertenencia de nuestro territorio y sus recursos naturales, que siempre han sido Dicha y Desdicha.
Dicha porque nos han brindado la posibilidad del crecimiento integral, territorial y mundial.
Desdicha porque somos presa fácil de la codicia, de la envidia, de la manipulación y la traición.

Gracias a la infinidad de recursos que nos ofrece la madre naturaleza, muchas de ellas
inexistentes en el mundo, Venezuela ha sido eje motivador de ataques genocidas y cruentas guerras
desde la época de la inquisición del Imperio Español que diezmó sin piedad la existencia de nuestros
ancestros aborígenes robándoles sus tierras, su paz y exterminando su cultura milenaria. A pesar de
la sangre que corrió y las vidas que se perdieron en defensa de esta bendita tierra, nunca en el pasar
de los siglos ha dejado de ser motivo de atracción, cada vez con mayor fuerza de las facinerosas
garras de los grandes imperios del mundo y naturalmente con ellos, bandadas de “bichos de uñas
de todas las calañas” dispuestos a entregar su alma al diablo con tal de obtener alguna parte del
botín.

Hoy las grandes potencias han puesto en práctica el uso que ofrece los grandes adelantos
desarrollados por La Ciencia y La Tecnología. Han creado mentes invencibles, asombrosamente
inteligentes e increíblemente poderosas para construir y destruir. Han conseguido realizar
extraordinarios inventos en favor de la humanidad sobre todo con lo relacionado a la ciencia de la
medicina y a la tecnología en la comunicación. Aprovechando las maravillosas bondades que ofrecen
estas dos herramienta su aplicación ha sido utilizada con toda premeditación para la fabricación de
mortíferas armas inteligentes dirigidas a la guerra para destruír en tiempo récord países y
poblaciones enteras, así como también la creación de virus y sustancias bacteriológicas nacidas en
importantes laboratorios capaces de exterminar si fuera necesario la misma humanidad.

Analizando estos pormenores que ocurren diariamente en el mundo, no puedo comprender


el comportamiento que reflejan algunas personas de la oposición oligarca, recalcitrante, apátrida
que desean lo peor para su país, con tal de derrotar un sistema de gobierno, eliminar a un
presidente por el sólo hecho de alcanzar mediante la fuerza y la violencia el poder que les permita
recuperar su status político y económico que siempre han ostentado, gracias a las riquezas que
ofrecen nuestros recursos naturales, más la tolerancia y bondad que ha tenido nuestro pueblo.
Parece que la ambición al poder no les permite pensar que cuando las bombas explotan no escogen
lugares, personas ni status sociales, ellas solo tienen una razón determinada, destruír lo que
encuentren a su paso para complacer y cumplir órdenes del amo, del más poderoso sea quien sea
162

y que en el momento del ataque puedan ser ellos, algunos de sus familiares o amigos los primeros
en ser castigados.

Debido a la híper-inflación, seguimos siendo victimas de acceder a los productos necesarios


para la supervivencia, motivado a la influencia que ha tenido el valor del dólar y otras divisas
extranjeras sobre nuestra moneda… El bolívar ha ido perdiendo su valor adquisitivo. Sin embargo
últimamente, la economía ha logrado mantenerse más o menos estable. Ha disminuido
positivamente la psicosis de la escases, la paranoia de no poder acceder a los productos de precios
acordados, así como el estrés de tener que hacer interminables e inclementes colas en los centros
de distribución de alimentos, medicinas y productos higiénicos necesarios en el día a día del público
consumidor. Igualmente bajó el nivel de humillación física y verbal de los cuerpos de ¨Seguridad¨
llamado colectivos, que abusando de la necesidad de las personas aprovechaban la conjuntura para
delinquir con anuencia de las autoridades gubernamentales, sobornando descaradamente a
consumidores y establecimientos comerciales. De la misma manera, ha disminuido poco a poco la
proliferación de buhoneros, hombres y mujeres dedicados a la economía informal que apoyados
por la anarquía del momento se convirtieron en una plaga social, llamada popularmente
¨Bachaqueros¨ dedicados a extorsionar al pueblo con el precio ilegal de los alimentos, llegando a
ser tan miserables que adulteraban los productos sólidos y líquidos causando en algunos casos la
muerte de niños y adultos.

Otro fenómeno que causa temor es la inseguridad personal y el irrespeto a la propiedad


privada, dando cabida a que personas de bajos escrúpulos, amparados por los ¨Colectivos¨ según
ellos protectores de los desposeídos, invaden sin permiso de las autoridades casas, apartamentos y
terrenos desocupados quizás momentáneamente por la fiebre migratoria de nuestros conterráneos.
Esto y mucho más hemos vivido y sufrido los venezolanos que aquí permanecemos, y que solo la
conciencia, la tolerancia y la fe han permitido mantenernos unidos y en paz.

Con mucho valor y sabiduría nuestro noble pueblo asimiló con humildad la situación,
buscando siempre nuevas alternativas productivas que le permita sobrevivir manteniendo la
convivencia y la paz. Así fueron transcurriendo los primeros meses del año enfrentando los embates
de una descomunal inflación, elevándose el costo de la cesta básica de manera inalcanzable para
mantener el equilibrio del presupuesto familiar, debido a la devaluación de nuestra moneda por la
imposición de diversas divisas extranjeras de mayor valor y donde el dólar ha obtenido mayor
relevancia por su capacidad de flujo comercial, convirtiéndose en una moneda casi obligatoria en la
163

transacción del intercambio comercial de grandes y pequeñas empresas, así como del público en
general. Esta nueva modalidad en el manejo de la economía ha producido en la comunidad un
terrible desajuste debido a que no existe un control verdadero del precio sobre el costo de los
productos y servicios que son facturados a precio del dólar, mientras que los recursos que
percibimos por concepto de sueldos y salarios, así como los beneficios sociales son pagados al
precio del valor del bolívar, lo que imposibilita la tranquilidad estructural en la vida de la sociedad
en general, sobre todo la estabilidad de la clase media trabajadora , de los más pobres y de los que
no cuentan con una remuneración permanente.

El 2019 en lo familiar se ha mantenido relativamente estable, excepto de la discapacidad


motora que vengo padeciendo desde hace algunos años lo que tiende a causar cierta preocupación.
Por lo demás contamos con la bendición de la salud de toda la familia, de los presentes y de los que
se encuentran fuera de las fronteras.

Mis nietos Jorge Luís y Daniela Carolina finalizaron satisfactoriamente su año escolar, sus actividades
deportivas y culturales de manera excelente; mi hija Emelin después de haber renunciado a sus
labores en el Iutirla consiguió un nuevo empleo en un colegio privado cerca de casa, el cual le brindó
la oportunidad de ejercer la docencia con niños; siendo esto una nueva experiencia en su vida la
cual ha cumplido con satisfacción y compromiso. Otro hecho que llenó de satisfacción a la familia
fue la entrega de la Cinta Negra a mi nieto Jorge Luís, acreditándolo como Sensei en Karate, estilo
Shotokan en Artes Marciales, en compensación a su constancia, esfuerzo y estudio en esta
especialidad deportiva. Por otro lado, continuamos con la presencia de nuestro pequeño súper Ken
nuestra mascota, igualmente nos acompaña la presencia, el cariño y el apoyo de Luís, así como
también del carrito que nos dejó el abuelo Rodolfo.

A finales del año 2019, en diciembre se rumoraba que estaba surgiendo en un


estado de China un virus de índole contagioso entre los humanos. Pensabamos que sería un virus
más de los que periódicamente circulan por el mundo como han sido las influenzas, las gripes como
la rompe huesos, los dengues transmitido por ciertos tipos de zancudos, la chiquingulla, alergias
eruptivas, asmas, gastroenteritis y otras enfermedades esporáneas de las cuales Venezuela, como
es natural ha sido víctima pero sin mayores consecuencias. Sin prestar mucha atención a estas
noticias, el país continúo trabajando en paz. Convencidos de haber superado los grandes obstáculos
ocurridos en los últimos años, confiábamos que con esfuerzo y trabajo alcanzaríamos la estabilidad
económica y social que tanto anhelamos.
164

Llegó el 2020, transcurrieron los meses con sus bajos y sus altos, con proyectos e ilusiones,
desánimos, tristezas y alegrías.

Fue a principios del mes de Marzo, cuando la Organización Mundial de La Salud (OMS)
divulgó públicamente el gran esfuerzo que hacía China para controlar y detener la contaminación
infecciosa que causaba un nuevo virus de causas desconocidas, que respondía al nombre de “COVID
19” y que lamentablemente se había expandido hacia otros continentes causando estragos en la
salud de los seres humanos. Nunca nadie se imaginó y mucho menos nosotros los venezolanos que
el mundo sería víctima de la peor pandemia que podía sufrir la humanidad, desde más de un siglo
cuando el mundo fue sorprendido por la pandemia del virus de La Peste mal llamada Española que
causó la pérdida de incontables vidas humanas. Ahora en este siglo XXI nuevamente el mundo fue
sorprendido por la aparición del Corona Vírus ó COVID 19, un virus extremadamente contagioso,
que se transmite rápidamente de persona a persona con síntomas de dolor de cabeza, de garganta,
tos, fiebre alta, dolores musculares, malestar general y por último dificultades respiratorias,
provocando neumonías causando irremediablemente la muerte si no es atendido de manera rápida
y adecuada. Fue cuando a mediados del mes de Marzo, fuimos informados oficialmente por
nuestras autoridades que estábamos ya inmersos en la Pandemia del Coronavirus, pues se habían
detectado los 2 primeros casos de contaminación llegados de España y [Link]., lo que causó alarma
en la población, pues a las 24 horas ya teníamos varias personas infectadas, por lo que de inmediato
fueron suspendidas las clases con el fin de proteger a los niños, así como también declararon una
cuarentena selectiva. Pero en vista de que la situación de contaminación avanzaba el Presidente,
decretó una cuarentena total social y colectiva como medida de prevención para la salud del pueblo.
Medida ésta, muy acertada, pues gracias a esa decisión se ha conseguido controlar, reducir en cierto
modo la expansión de la infección. No obstante de haberse tomado estas precauciones para
prevenir la enfermedad ha sido inevitable la aparición de numerosas personas contaminadas con el
virus COVID 19, cobrándose en algunos casos lamentables pérdidas de vidas.

Hay que enaltecer, el comportamiento, la conciencia, la organización y el sentido de


responsabilidad del pueblo, en el cumplimiento de las instrucciones de las autoridades
gubernamentales como de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para mantenerse firme
dentro de sus hogares, para proteger, cuidar la salud de la familia, de la comunidad en general. La
gran mayoría de la población cumple a cabalidad las recomendaciones sanitarias ordenadas por la
Organización Mundial de La Salud (OMS) usando mascarillas, tapa boca, guantes, lavado de manos
165

con agua y jabón, aseo personal, domiciliario, ventilación en el hogar, el restringido contacto de
personas en la calle y guardar las distancias necesarias para evitar el contagio. Por otra parte el
estado está haciendo todo el esfuerzo posible para luchar contra este enemigo invisible que ataca
sin piedad en todas las trincheras. Ha puesto en marcha un plan de lavado y desinfección de las
calles, avenidas de mayor circulación, así como las unidades de transporte aéreas, subterráneas y
centros de mayor afluencia pública como mercados municipales, parques y plazas. De alguna
manera ha suministrado a las comunidades más necesitadas los alimentos directamente en sus
casas; ha incrementado la atención médica poniendo al servicio de la colectividad Hospitales
Centinelas distribuidos por todos los estados del país, la Red de módulos de medicina integral C.D.I.
esparcidos por todas las comunidades del Territorio Nacional, así como medicamentos y equipos
especiales para atender de forma rápida y eficaz a los pacientes contaminados por el Coronavirus.
También han extendido el acceso al servicio de unidades de transporte y la presencia masiva de
personal médico cubano y venezolano, ha dotado a los laboratorios de materiales e insumos para
la práctica de la biología en las pruebas que diagnostiquen rápidamente la presencia del virus,
igualmente ha entregado material sanitario desechable en todos los hospitales y centros de salud.
El surgimiento de este nuevo y extraño virus, conocido mundialmente como COVID 19, ha
sorprendido a la humanidad pues en poco tiempo hemos visto con preocupación cómo se ha
contaminado en gran parte el globo terráqueo, convirtiéndose en una incontrolable Pandemia
mundial de pronósticos insospechables que nadie es capaz imaginar. Según reflejan las últimas
estadísticas de la OMS, 280 países se encuentran bajo los efectos de la contaminación de este
peligroso virus bacteriológico. Lo más deprimente es que según la opinión de los más grandes
científicos bacteriológicos mundiales la elaboración de la vacuna que pueda destruir totalmente las
células infecciosas de esta mortal y pavorosa enfermedad tardará por lo menos 1 o 2 años en ser
utilizada en seres humanos.

Hay un adagio que dice: Que no hay mal que por bien no venga. La gente se pregunta : ¿Qué
pasará con la humanidad después de esta pandemia?, ¿Cómo será la economía mundial durante el
intervalo, mientras aparece la vacuna?, ¿Entenderá el hombre hasta donde ha llegado su maldad,
su desmedida ambición de poder y su endemoniado dominio para destruir la vida del planeta?,
¿Reconocerá el hombre, el llamado de su conciencia, que él fue creado por Dios y la naturaleza para
construir y no para destruir?, ¿Será que la presencia de esta horrorosa enfermedad global, cambiará
la forma de ser de la humanidad?, ¿Sera que existirá en el mundo una nueva forma de vivir, de
sentir, de ser y actuar? Sólo Dios y la naturaleza podrán responder a estas y a otras muchas
166

interrogantes. Ojalá las grandes potencias, los gobiernos, todos los seres humanos, presten atención
al llamado de la naturaleza que no sigan forzando la barra a favor de sus propios intereses y
malsanos propósitos de acabar con el hábitat de la Tierra.

Sin duda, después de este terrible acontecimiento que amenaza exterminar la humanidad,
el mundo tendrá una nueva historia; antes y después del COVID 19, Dios quiera que la naturaleza
de ahora en adelante y por muchos siglos consiga ser acompañada por una humanidad más
consiente, menos sorda y ciega, más amorosa, cuidadosa de su entorno, para que la tierra recobre
el oxígeno necesario para expulsar en el tiempo la carga de monóxido de carbono, gases tóxicos
contaminantes que la han asfixiado durante siglos, por las nefastas aptitudes del hombre que nunca
ha dejado de destruir la vida en el medio ambiente. Venezuela, siguiendo las recomendaciones de
la OMS, de las autoridades sanitarias del mundo se mantiene en una permanente Cuarentena
colectiva y social en resguardo de la salud de la población en general, con el fin de tratar de controlar
la contaminación de esta enfermedad donde todos somos iguales, prevaleciendo para detenerla
únicamente la fe en Dios, la conciencia y la solidaridad.

De la misma manera como empecé, hoy nuevamente estoy frente al espejo y siento una
gran satisfacción de haber podido plasmar en grandes rasgos en las páginas de este libro la historia
que me tocó vivir. Creo que al principio, cuando describía mi anciano rostro, no imaginaba la
cantidad de recuerdos que guardaba mi memoria y que poco a poco fui relatando de manera
auténtica y sencilla las enseñanzas recibidas de las experiencias de la vida, que hicieron posible que
a través de los años lograra hacer realidad gran parte de mis sueños.

Por eso quiero traer a cotación la enseñanza cristiana que nos dan nuestros abuelos y padres
al lavantarnoss de la mesa, expresando con humildad el valor del agradecimiento cuando decimos:
“Gracias señor por los alimentos que hemos recibido”… ¿qué puedo decir yo a mis 84 años?,
“Gracias señor Jesús, por la hermosa vida que me has dado, por todo el amor que he recibido de
propios y extraños”.

Ojalá lo manifestado en estas líneas en algún momento sean de utilidad y sirvan de reflexión
para los miembros más pequeños de mi familia.

Fin...
167

Reseñas Familiares

Caracas, Julio de 2004.-

Querido Jeremy:

Osito, como te dice tu mamá, yo lo interpreto tal vez distinto a ella, osito no por
tus orejas en forma de perolitos, ni tu tierno rostro como peluche, yo diría más bien por tu mirada
profunda, a veces como ausente y taciturna, tu sonrisa franca a flor de labios y el chiste siempre
dispuesto para alegrar el ambiente, la forma cariñosa de tratar a las personas que te rodean lo que
invita siempre a quererte. Entre mis sobrinos (varones por supuesto) de la segunda generación eres
el que más quiero y admiro, por eso para mí también eres mi pequeño osito... En esos momentos
difíciles para ustedes, escribí una carta a tus hermanos Alexander y Marielig, no podía dejar de
hacerlo contigo, al igual que les dije a ellos, esta carta quiero que la recibas como un mensaje de
cariño, de solidaridad y de apoyo incondicional de la Tía-Abuela Luisa. En momentos de verdadera
tribulación me dijiste con mucha amargura, esta frase: “tía nosotros si hemos llevado vainas”... en
ese momento sólo atiné a decir: es la vida mijo y me quedé meditando… no me extrañaría esta frase
si viniera de un adulto mayor, porque ha vivido y a lo largo del camino ha tenido que enfrentar
innumerables vicisitudes. Alguien le ha hecho creer que la vida es esa ¿“llevar vainas”?, ó ¿es un
sentimiento de buscar culpables, de lo que cree ha sido su vida?, de verdad sentí mucha tristeza y
quiero decirte ahora. Mi niño, se cómo te sientes, la pérdida de tu padre y sobre todo en las
circunstancias en que ocurrió ha sido un golpe muy duro, pero ten presente que Gustavo, con todos
sus defectos tuvo la virtud de ser un padre bueno, cariñoso, complaciente y que ahora es un ángel
que tienes en el cielo, para cuidarte, acompañarte aquí en la tierra, guiándote siempre por el camino
del bien.

Recibe mi Osito, un abrazo de fortaleza y amor. Cuenta siempre con mi cariño, con mi apoyo y
solidaridad. Que DIOS te bendiga y no dudes en tocar mi puerta… siempre estará abierta para ti y
para tus hermanos, aunque sea para escuchar una palabra de aliento.

Te quiere mucho tu tía abuela Luisa.

Caracas, Julio de 2004.-

Querida Marielig:

No te digo mi niña, porque Díos me concedió hace 28 años una maravillosa; que
me impulsó gran parte de mi vida a trabajar, luchar y dar lo mejor de mí, para ofrecerle lo que
168

necesitaba, lo que merecía siempre con amor y alegría, de lo que hoy me siento orgullosa, porque
he recibido de ella más de lo que podría desear en todos los aspectos.

Pero si te voy a decir nuestra niña, porque realmente es así, eres la niña de todos nosotros,
todos te queremos y deseamos desde lo más profundo de nuestros corazones lo máximo en salud,
bienestar en logros personales, más tarde profesionales y en fin una inmensa felicidad. Nunca te
había escrito una carta, quizás porque no existían motivos reales, pero creo necesario hacerlo ahora,
lo que aquí te digo quiero que lo recibas como un mensaje de solidaridad, amor y respeto de una
abuela; porque realmente eso soy para ti y para todos los sobrinos de segunda generación tía-
abuela. Pero especialmente para ustedes tres, soy la tía abuela, no por ser la tía de tu mamá, ni
tampoco por ser la tía más vieja que tienen, sino porque siempre he considerado a tu mamá como
mi hija mayor, y más aún por ser una ahijada que la iglesia me dio; la vi nacer y poco a poco crecer
de una manera u otra en mis años jóvenes, también al igual que una hija, me animó e impulsó a
enfrentar la vida con decisión y coraje para ayudar a aminorar en lo posible sus necesidades durante
su crecimiento, siempre creo haber estado presente acompañándola en sus enfermedades, en sus
alegrías, en sus tristezas y fracasos. La vi crecer siempre muy vulnerable frente a la vida y las
circunstancias, parece que estuviera marcada por la desdicha, la verdad es que no sé, si es ella que
no ha sabido canalizar su vida, o es el destino que le ha tocado vivir. Pido a Díos todos los días en
mis oraciones que la cuide, la ilumine, le de mucha salud, fuerza, voluntad y que al final consiga la
verdadera tranquilidad y felicidad que ella merece por ser tan noble; ahora bién pienso que esa
felicidad sólo ustedes sus hijos se la pueden brindar, dándole mucho amor, comprensión y apoyo
moral. Mi querida Marielig, sé que estás pasando por un mal momento, cuando perdemos a un ser
querido nos embarga una gran tristeza, y más terrible aun cuando se trata del padre o de la madre,
es un dolor difícil de aceptar, solo el tiempo y el devenir de la vida nos da la fortaleza para
resignarnos a asimilar la realidad, sobre llevar la vida, saber que se nace para morir y esto le sucede
a todo el mundo, unos antes, otros después en una u otra forma. Es la Ley de la Vida y lo único que
nos resta para los quedamos en la vida es seguir adelante, hasta que nos llegue el momento,
mientras tanto hay que mirar hacia el futuro... ¡palante es pallá! Continuar luchando con fe,
optimismo, voluntad y alegría para alcanzar las metas que deseamos y así poder ofrecer a los
nuestros y al mundo lo que de nosotros esperan, por ello tenemos que esforzarnos a estudiar, a
prepararnos lo mejor posible para enfrentar los obstáculos que encontremos en el camino. Te digo
esto porque tú ya eres una señorita, mayor de edad, y pronto aparecerán paredes y talanqueras.
No faltará quien te diga como debes brincarlas o sortearlas, por eso debes estar preparada, para
tomar tu propia decisión, hay que pensar en estudiar y prepararse primero que nada, en aquello
que nos proporcione nuestro bienestar económico después viene lo demás que ambicionamos.

Tu padre se fue quizás en el momento menos indicado para ti, pero seguramente ese era su
destino y nadie lo podía cambiar ; durante su vida cometió a lo mejor muchos errores que tocaron
muy de cerca a ustedes sus hijos, causando muchos sin sabores e infelicidad a tu pobre madre, pero
a pesar de todo eso, fue un padre bueno, que sin duda los quiso mucho, les ofreció amor, cariño,
amistad y les dio y les complació en todo lo que pudo, estoy segura que Díos tomará en cuenta todos
esos maravillosos dones, premiará la bondad que tuvo para con los que le rodearon en la vida con
169

el perdón eterno. Tu Ahora tienes un ángel que te cuida, te protege, te guía e ilumina el camino que
escojas para tu bien, confía en él, su espíritu te ayudará a seguir adelante y solucionar los problemas
que se presenten aún cuando parezcan difíciles. Marielig, nosotras las mujeres somos más fuertes
que los hombres, somos inteligentes, emprendedoras, echadas para adelante, somos valientes
verdaderamente arrechas, siempre conseguimos lo que queremos si nos lo proponemos de verdad
con voluntad y coraje, tu siempre dura a estudiar, después a trabajar para ayudar a tu hermano, a
tu mamá y a vivir la vida que te guste . Ojalá tu mamá algún día, cuando esté más vieja, que Díos
todopoderoso se lo permita diga como yo ahora, ¡Estoy orgullosa, en su caso, de mis hijos! y
especialmente de ti que eres la prolongación de su género. Lo último que te digo es que puedes
contar conmigo en todo momento, haré lo que esté a mi alcance si es necesario para que sigas
adelante, no tengas pena, confía en mí, siempre que tengas algún problema búscame, te extenderé
mi mano para ayudarte en cualquier circunstancia difícil en que te encuentres... tu tía-abuela te
quiere que jode en las buenas y las malas. Mi puerta siempre estará abierta para ti, sólo tienes que
tocar, Ok...

Te quiere mucho

Tía Luisa.-

Caracas, 25 de Octubre de 2004.-

Querido Alexander:

Gracias por la bufanda, está demasiado bella me la puse justo el día del estreno de la obra
teatral “Un Salto Atrás”, donde Marielig actuaba como actriz principal. A pesar de ser su primera
actuación en público estuvo muy bien, parecía toda una profesional demostrando seguridad y
confianza en el papel que desempeñaba. En principio mostró tener madera artística en las tablas.
Ojalá sea así, y no tablas en la cabeza. Es una obra humorística de la época colonial, muy simpática
nos divertimos mucho... Alex, lo más importante no son los regalos, lo chévere es saber que estás
bien, estudiando, trabajando y creciendo como persona. Sigue adelante con constancia y optimismo
y seguro que alcanzarás pronto todo lo que deseas... Anticipadamente te deseo un feliz cumpleaños,
que lo pases muy bien con alegría y grandes sorpresas... ¡MUCHOS LOGROS!.. mi niño grande... OK.

Te quiere mucho
Tía Luisa
170

Querida Carmencita:

Hace hoy cuatro décadas y media recibí una noticia que llenó de júbilo mi
corazón, me anunciaban que había nacido la negrita más linda del mundo..., que después más tarde
Díos me daría como ahijada. Desde ese mismo momento la quise no como sobrina, ni como ahijada,
sino como una hija. Me dediqué a ofrecerle todo lo que podía dentro de mis humildes posibilidades
y la verdad que fui bien compensada, puedo decir que hasta ahora ha sido una de mis mejores
amigas, un brillante lucero en mi vida que ilumina mi camino ofreciéndome espiritualidad, bondad,
amistad y sobre todo mucho amor. Que Díos te bendiga por siempre hija y que tu corazón se
desborde por tu nobleza en dicha, salud y felicidad para que compartas con los seres que más
quieres muchos años de vida y que los que te amamos podamos celebrarlos juntos con salud y
alegría… ¡¡¡¡!!!!

Díos salve el 12 de Octubre 2005-

FELIZ CUMPLEAÑOS, MI NIÑA

Querida cuñada:

A pesar de tu forma de ser, a veces difícil de entender incomprensible, intolerable,


de reacciones violentas, me imagino que son motivadas a las constantes dolencias y
frustraciones que a diario sufre tu organismo, yo te quiero mucho. Te quiero como la
hermana que hubiera querido tener, que nunca tuve; porque así es como te veo con todos
tus defectos, también reconozco las grandes y maravillosas virtudes que tienes. Irradias
todo el tiempo y cuando quieres, bondad, comprensión, amistad. De ti he recibido siempre
cariño, comprensión, apoyo, alegrías, como también tristezas, he tenido tu compañía en
todo momento, por todo eso te estoy muy agradecida. A veces hemos tenido, tenemos y
tendremos algunas desavenencias, pero eso es normal , porque los seres humanos no
somos iguales, pensamos y actuamos diferentes, pero ¿acaso entre hermanos alguna vez
no existen diferencias de carácter, criterios y conflictos de familia?... creo que sí, y en
muchas ocasiones, pero al final las sombras se desvanecen, aparece la luz de paz y brilla
nuevamente el amor, se abrazan y siguen siendo como lo que son ¡HERMANOS!, y eso
quiero ser para ti, la hermana que te quiere, te admira, te respeta; por todo esto, de corazón
te deseo en este día de tu cumpleaños, lo que más añoras en la vida: Salud, Amor, compañía
de los seres que más quieres y naturalmente también… EL DINERO QUE HACE MUCHA
FALTA EN LA VIDA PARA HACER REALIDAD NUESTROS SUEÑOS......

¡¡¡¡¡¡FELICIDADES !!!!!!!!
171

Luisa.-12/06/05

Andrea: 05-9-2.019

Una triste madrugada, del 5 de Septiembre de 2009 se apagó la luz que iluminó mi vida casi
por 74 años. Los ojitos de mi madre se cerraron para siempre quedando mi alma casi en las tinieblas,
pero gracias a Dios a los destellos de la luz que me ofrecieron los ojos de mi hija Emelin y mis nietos
Jorge Luís y Daniela Carolina he podido soportar hasta ahora con fortaleza, paciencia y humildad la
falta de esa claridad, siempre con la esperanza de que algún día volveré a recibir su luz que sin duda
alguna, me llevará de la mano a ver el rostro de nuestro Señor Jesús y quedarnos allí juntas, para
no separarnos jamás.

Candelario: 02-02-2020

Feliz cumpleaños hermano.

Que privilegio poder compartir contigo otro 2 de Febrero, ya en el 2020… ¡un na guará! Y aún
cuando mi cuerpo no responde mucho para bailar, en mi corazón hay fiesta, porque podemos
abrazarnos y sentir que a pesar de los estragos del tiempo y los vendavales que han pasado, no han
logrado separarnos, al contrario han hecho más fuertes los lazos que nos unen y podemos decir
cada día desde lo más profundo del alma aquí estamos como hermanos juntos todavía.

Felicidades hermano, y como siempre te deseo que pases un día de salud y alegría, y que el nuevo
año sea de amor, de cariño y de la amistad y compañía de todos tus seres queridos que te amán.

Recibe un fraterno abrazo de felicitación de tu hermana Luisa….

Agosto 2020

Día del Padre.-19-06-2011

Hermano: Como no llamarte padre, si desde pequeño sin darte cuenta llenaste el vacío del padre
que nunca tuve. En tus aciertos y desaciertos conseguiste durante mi crecimiento enseñarme lo
mejor de tus sentimientos; honestidad, solidaridad, alegría y amistad, otro estoy segura no lo habría
hecho mejor. De pequeña con enojo me preguntaba: ¿Por qué me regaña y me da de coscorrones
(dar golpes en la cabeza con los nudillos de los dedos de la mano) reprendiéndome por todo, nunca
me permite hacer lo que yo quiera? además mamá siempre lo apoya, no le dice nada. Pero más
tarde comprendí que lo hacías porque querías lo mejor para mí. Quizás muchas veces te fallé pero
de algo puedes estar seguro, si alguna vez lo hice fue sin querer la verdad es que aunque no lo creas
siempre te obedecí, te respeté, admiré tu carácter, tu coraje, tu chispa de alegría, tu manera de
decir y hacer las cosas. En fin tú autentica forma de ser.
172

Ahora, después de tantísimos años y de ver tantas aguas correr, que puedo decirte gracias por tantas
enseñanzas, que Dios te Bendiga y te envuelva en salud; que permita me acompañes con la misma
energía de siempre mientras yo viva. Feliz día del Padre te desea quien te quiere de alma y corazón.

Tú hermana Luisa….19-06-2011
173

Los Hijos y El Pan


Los hijos nacen, no se hacen. Los hacemos nosotros como hacemos el PAN, mezclando principios y
amasando valores. Si contamos con estos ingredientes seguro tendremos el PAN que queremos, no
para nosotros, porque no nos pertenecen, son aves del mundo que circundan el espacio, levantando
en su vuelo la fuerza de la levadura y expandiendo en el aire, crujientes partículas con estelas de
suave aroma, perfume de la calidad del trigo utilizados en la elaboración de su crianza y desarrollo.
Somos nosotros los padres, únicos poseedores y guardianes de mantener en secreto la receta
original de la consistencia, sabor y calidad de este PAN que producimos, que sin perder su escencia
permanezca vivo en el paladar de futuras generaciones.

Agosto 2020

La Viveza Criolla
El venezolano es acreedor de encomiables virtudes por la diversidad de su manera de ser y de
actuar, pero también cuenta con un comportamiento individual extrovertido, con características
muy particulares de costumbres y hábitos mal interpretados que en nada le favorecen, como lo es:
la “Viveza Criolla”; que valiéndose de la confianza, algunos atributos físicos y habilidades personales,
logra obtener de manera fácil, sin mayores esfuerzos la adquisición de posiciones, bienes, objetos,
violando las leyes, normas y reglas. Cotidianamente activa y aplica aquello de “Cuánto hay pa eso”…
“Tá barato dame dos”…”Ponme donde haya”…”Zamuro cuidando carne”…”Vive de tus padres, hasta
que puedas, vivir de tus hijos”…”Roban, pero dejan robar”, (Consigna política adeca) y la última,
“Claro está enchufado con el Régimen”. Total, siempre existe una razón para aprovechar el
momento. Fomentando y reforzando la corrupción, delincuencia que tanto afecta a la sociedad
sana, trabajadora, honesta y productiva del país. Aquí encaja perfectamente la frase popular del
periodista Oscar Yanes “Así son las cosas”, yo agregaría “aquí en Venezuela”, gracias a la VIVEZA
CRIOLLA.
174

LA NIÑA FEA

La niña era fea, grande, gorda, con una cara redonda como una luna llena, la boca grande con unos
dientes anchos, deformados, como solemos decir encaramados, pareciera que tuviera más dientes
de los normales, a lo mejor porque su organismo contenía mucho calcio o por falta de cuidados. Su
pelo era de un color indescriptible, no sabíamos si amarillo, rojo, marrón o negro, era una lana
enmarañada, notábase que hacía mucho tiempo no se peinaba, a pesar de que en cierto modo se
veía limpia, su ropa lavada, un poco descolorida por el uso, pero no descocida; Su cara estaba llena
de pecas y lunares, su naríz un poco achatada, y unos ojos muy grandes y fantásticamente
expresivos, no tenían un color especifico, no eran azules, ni verdes, tampoco eran marrones, eran
más bien grises, un gris oscuro como las nubes que pronostican tempestad. ¿Cuando llegó y de
donde vino? no se sabe, lo cierto es que todos la miraban con curiosidad, yo por ejemplo cuando la
ví llegar, me pareció imposible que la aceptaran en aquel lugar, habitado por una comunidad de
personas pertenecientes una sociedad hidalga, integrada por profesionales de distintas índoles,
cuyos hijos eran niños normales, los había rubios, blancos, trigueños o morenos, todos muy
hermosos, jóvenes arrogantes, de elegante vestir, muy presumidos por su belleza su “educación” y
tal vez orgullosos de sus refinadas costumbres.

Cuando percibieron la llegada al lugar de aquella niña fea, se acercaron mirándola con estupor y
hasta con temor. La niña los miró, sin decir nada, bajó la cabeza y de sus espesas pestañas brotaron
dos gruesas lagrimas brillantes como cristales, de pronto alzó su rostro y con la cabeza erguida se
quedó en silencio y después de observarlos un breve rato....,su cara se iluminó y les ofreció una
sonrisa , tan tierna, tan dulce tan pletórica de amor que nadie notó siquiera su grotesca dentadura.
Después saludó en un tono de voz, que parecía una música, un canto de aves y en una lengua
extraña pero entendible para todos les dijo suavemente:- Gracias hermanos, por recibirme hoy en
su comunidad, Dios les bendiga, y compense en amor, salud y bienestar este gesto de bondad que
habéis tenido para con esta forastera. Desde ese mismo momento todos la saludaron y le mostraron
un gran aprecio y una sincera amistad, especialmente los jóvenes y los niños disfrutaban a plenitud
sus cuentos e historias que contaba con tanta gracia que todos reían a más no poder y sobre todo
no dejaban de observar la maravillosa expresión de sus enormes ojos grises.-

La niña fea era realmente muy humilde y simpática por eso la gente la quiso y ella se dio a querer
por todo el mundo. Esta niña que al principio nos pareció extraña, trajo a la comunidad una gran
enseñanza. Nadie es feo lo importante es ser agradable, sincero, simpático, tener personalidad, ser
uno mismo, sin remoquetes de ninguna especie. Y es eso exactamente lo que tenía aquella niña sin
que nadie se lo hubiera enseñado, Las personas no son lo que parecen , sino lo que realmente son
y algunas veces, aparentan lo que no son .Por eso hay que tener mucho cuidado antes de juzgar a
las personas por su aspecto o posición, mucho menos etiquetarlas de buenas o malas por lo que
175

digan los demás, tenemos que conocerlas, observarlas, analizarlas y descubrir hasta que punto son
autenticas en su personalidad y verás en su hablar, y así tendremos de la personas nuestro propio
criterio, ESO ES LO QUE YO PIENSO NATURALMENTE. No se lo que pensaran los demás.-

Poesias
CONMIGO
Madre que alegría compartir contigo este tristeza que eso sería para ti, quizás morirías
día, juntas como siempre atadas a la vida; de dolor si yo dejara de existir.
Cuantas primaveras han pasado, cuantas
aguas han corrido, árboles y casas se han A veces me da rabia, me agobia y me
perdido, muchos familiares y amigos se han deprime tu vejez, veo con impotencia tus
ido, y tú aquí siempre conmigo. achaques, dolencias, pero luego reflexiono: Y
digo en alta voz: tú no me escuchas, porque
El sol sale cada mañana anunciando un hasta sorda estás, perdóname madre mía,
nuevo día, me despierto y con temor me por lo que a veces siento, pero es que me
pregunto: ¿Estará aquí conmigo todavía? Te puse vieja y estoy perdiendo el aliento. No
busco presurosa y te encuentro en tu cama, hagas caso a estos malos sentimientos, ello
un poco perezosa, ó a veces en la cocina no significa que no te quiera, el problema es
haciendo no sé qué cosa y digo con alegría: que me resisto a verte cómo estás ahora,
Buen día, ¡qué bueno contar hoy desearía volver a verte, sana, fuerte y alegre
nuevamente con tu compañía! Cuantos años como tú eras, oigo una voz que me dice:
han pasado, van 92, a veces siento que te mujer, que tanta exigencia, mírate en ese
alcanzo, sufro dolencias, achaques, carencias espejo, si vives tanto como ella, eso es lo que
de fuerzas y afectos. Es natural, estamos te espera.
viejas las dos, un día te irás y sóla yo
quedaré, pero una cosa si te digo madre, Hoy por ser tu cumpleaños te pido la
mientras yo viva, nunca te olvidaré. No bendición, y al saludarte te digo: Madre que
porque hayas sido buena, mala mucho tengas un buen día y que Díos te dé salud, no
menos, sino por haberme dado la vida puedo decirte que cumplas muchos años y
acompañándome todo el tiempo, en la salud, que tengas felicidad. Eso me suena a
enfermedad, alegrías y tristezas; tu siempre falsedad, porque esa no es la verdad, quien si
estuvistes conmigo en todo momento, por no soy yo, que vive día a día tu realidad,
eso te quiero tanto. basta ver tu rostro y la tristeza que reflejan
tus ojos, para adivinar lo que sientes... la
Una vez escribí un poema donde en un ancianidad. Pero a pesar de todo, como te
verso decía: Díos, llévame a mí primero para adoro la verdad verdadera, es que quiero
no tener un día que despedirme de ella, que que sigas conmigo todo el tiempo que Díos
egoísta fui pensando solo en mí, sin medir la quiera. El tiempo nos va marcando y yo
contigo quiero seguir caminando.
176

EL TIEMPO

El tiempo va pasando, poco a poco miserable, se encargó de acabar con su


nos va aniquilando, la piel se va arrugando, el fortaleza; a veces le pregunto si quiere dar
cabello se pone blanco, la vista se va un paseo, ella me responde: “no hija estoy
nublando, los oídos ya no escuchan, porque cansada, déjame aquí”, yo para no dejarla
se están cerrando, las fuerzas se pierden, las sola, me quedo con ella y le hago compañía,
ilusiones no regresan, el andar se hace viejo, algunos me dicen, esas son cosas de
la mente se va olvidando y no permite pendejos, pero aunque parezca extraño y
pensar, por eso yo le digo: El tiempo no quiera ir de paseo no puedo, siempre todos
perdona, es como el ave de carroña, va se van y ella conmigo se queda, porque sóla
cazando y cercando su presa hasta que se la no la dejo, ya que ella es como una niña,
va tragando. Todo comienzo es bueno, inventa cada travesura, que a lo mejor
alegre, esplendoroso, en cambio el final es cuando vuelva de regreso, me ha quemado la
malo, feo, negro y tenebroso. cocina, y ella y la casa se han salvado de
broma.
Hoy veo a mi madre con sus 92 años
a cuesta, caminando con torpeza, agarrada Por eso es que yo digo, el tiempo nos
con bastones y muletas, pero ahí no termina va llevando. El tiempo nunca
la jugada, para poder sobrevivir a la perdona...
medicina está aferrada, médicos, pastillas,
jarabes y pomadas. ¡Oh...Díos!, como no
sentir tristeza, si yo la conocí dura como una
roca, ágil como una gacela, alegre y bien
buena moza, pero el tiempo imperdonable y
LA NATURALEZA

Sabemos lo sabía que es la naturaleza, marca a todos su destino

Para algunos es corto, para otros es largo el camino

Empieza dándolo todo, no sólo al humano, sino también a los animales y cosas.

Y después poco a poco va anotando la deuda, y como no la puedes pagar.

Ni por casualidad te perdona, te echa el guante y te lleva, cobrándote todo,

No nos deja nada, aquí solo dejamos las buenas y malas acciones.

Ella se encarga de quitarnos hasta los calzones

Al hombre le roba hasta el cartucho y a la mujer ni siquiera le deja el cucurucho

Nadie con ella puede hacerse el tramposo,

Lo descubre de inmediato le cobra igualito al débil y al poderoso.

Y aquel que quiere pasarse de listo, le dice muy bajito:

Quédese tranquilito que en seguida lo mando a

San Pedro para que le lea un cuentito. Y allí se queda un ratito

Y piensa si no es verdad lo que aquí le digo,

Cuando se prende la mecha el pobre y el rico,

Igual sufren los rigores del incendio. Realmente no somos nada,

Al final malos y buenos paramos en el infierno, aunque algunos son ingenuos,

Llevados por sus creencias, aseguran que cuando mueran van derechito al cielo.

Cosa que yo no creo, porque todos cometemos faltas, quizás sin saberlo.

Pero también es injusto, que no haya un punto intermedio,

Porque aquí en la tierra pagamos todo, no nos llevamos nada,

Nos mandan limpiecitos, acaso no merecemos un pedacito de cielo,

Aunque sea pequeñito. Pedir más no podemos, sólo Díos

Y la naturaleza sabe lo que merecemos.


178

UN SUEÑO
El día de la madre es como una caminata que no termina.

Es un partir, un izar de banderas, es sonreír al comenzar un sueño.

Es sentir la sangre correr dentro del pecho y el corazón latir más fuerte todavía.

Es vivir ¿porque qué otra cosa es vivir, sino la prolongación de un sueño?

El día de la madre, es un sueño que se repite todos los años,

Pero que se vive todos los días.

Porque el día de la madre, es todos los días de nuestro existir.

QUISIERA
EL DIA DE LA MADRE… no es simplemente un día, es un quisiera…

UN QUISIERA, brotado de la boca de cada hijo.

QUISIERA correr, ser ola para acariciarte cuando pases por la arena.

QUISIERA ser ave, para traerte mensajes de tierras lejanas

QUISIERA ser gaviota, para zambullirme en las aguas de tus ojos

QUISIERA ser sol, para dar a tus cabellos un brillo, constante lleno de esplendor

QUISIERA ser luna, para alumbrar tus noches

Y bajo su plateada luz ver tu angelical rostro pleno de bondad y amor.

QUISIERA ser el aire, para que siempre puedas respirar…

QUISIERA ser DIOS, para que nunca dejaras de existir…

Y no tener que pronunciar alguna vez la triste palabra. Adiós…


179

EL AMOR MÁS GRANDE


El amor de la madre, es el más bello amor de la vida….

Todo nos los da: el pan que comemos, la ropa que vestimos

Los concejos que guardamos, las costumbres que seguimos

Los besos que amamos… ¿Y qué cosa tan extraña?

Lo que para otros sería sacrificio para ella,

Es motivo de alegría y felicidad.

Cuando nos ofrece cualquier cosa, su satisfacción por dar llega ser mayor,

Que la nuestra por recibir, ¿Cómo corresponder a esa amistad tan grande?

Amándola mucho, tratar de hacer su voluntad,

Porque su voluntad es nuestra verdadera realidad.

Su mayor deseo es que sus hijos sean honestos,

Sanos, responsables de su propia personalidad.

¡En el día de la madre, vamos a darle una sorpresa!

¿.Que será?...

Cualquier cosa que sea, ha de llevar en sí,

El más grande amor del mundo.

El amor que debemos sentir por nuestra querida madre

Porque ella es única.

MADRE, solo hay una, no hay dos.


180

TODAVIA
Hoy día de tu cumpleaños, al igual que todos los días

Te digo bendición madre mía, pero por ser diferente a los demás

Te doy un beso, un abrazo y con ello te recuerdo,

Que cumples un año más.

Eres fuerte como El Roble; árbol imponente, vigoroso,

Resistente a tormentas, lluvias y vendavales,

Ofreciendo después que pasan, su sombra, óxigeno, señal de vida.

Aún cuando lo cortan beneficia al hombre todavía

Con su tronco y ramas construyen

Casas, muebles, camas donde nacen y crecen nuevas generaciones

Hoy cumples el año 95 Madre,

Muchos dirán que larga ha sido su vida, yo diría que larga la mía…

Que he tenido la dicha de acompañarla y compartir con ella todavía.

Cada año que pasa, creo haberle dicho todo,

Pero parece que no es suficiente, falta algo todavía.

Sólo pido a Dios que de luz a mis ojos, claridad a mi mente

Y movimiento a mis manos, para que el año que viene,

Pueda escribirte una sola frase que diga:

¡Buen día madre! Qué bueno que estés a mi lado todavía

Y que juntas podamos celebrar

Con los demás, un año más de vida.


181

CANCIONES
EL PERRITO CHINO

Cuando iba en el camino, un perrito me encontré .


Como el perrito era chino..,un señor me lo compró

Por un poco de dinero y una bota de charol..........¡!

Tiro mi pañuelo al suelo... y lo vuelvo a recoger......

El dinero se acabó y la bota se rompió, solo me queda

El recuerdo de aquel perrito chino, que corría detrás de mí.

Y de aquí me despido con la estrella del oriente, no se aparta

De mi mente, aquel perrito chino, que en el camino recogí....

Por eso yo le digo, algo bueno aprendí, no se cambia por dinero,

El cariño y la amistad...... de un fiel amigo y compañero.

Tiro mi pañuelo al suelo .......... y lo vuelvo a recoger, .........

El dinero se acabó y la bota se rompió, solo me queda

El recuerdo de aquel perrito chino que corría detrás de mí...

Composición

L . J. R.
182

CANCION SANTA ROSA

En un pueblito de Santa Rosa, vivía una niña

Linda y hermosa como una flor. No tenía padre ni madre,

solo un hermano por convicción. Ella solita se mantenía,

Haciendo flores para vivir.

II

A los 15 años la pobre niña, vino el hermano y la enamoró,

ella con lágrimas en los ojos dulcemente lo rechazó

ay!! Hermanito de mi vida…ay!! Hermanito

del corazón, tu no comprendes que soy

hermana y no puedo darte mi amor,,

III

Aquel muchacho arrepentido con triste voz

le respondió, ay!! heramanita de mi vida..ay!! hermanita del corazón,

arrodillado te pido perdón por mi malvada pretención.

Ay!! Hermanito de mi vida..ay!! hermanito del corazón,

Yo te perdono por ser mi hermano de sangre y convicción.

En un pueblito de Santa Rosa, vivía una niña linda y hermosa

como una flor, ella solita se mantenía haciendo flores para vivir.
183

A DORMIR

Cierra tus ventanitas y baja tus cortinitas

Que vamos a dormir

A dormir ¡!! A dormir ¡!! A dormir mis bebes

A dormir , a dormir mis bebes que mama tiene mucho que hacer

A dormir ,a dormir, mis bebes,

a dormir, a dormir

Cierra tus ventanitas y baja tus cortinitas

Que vamos a dormir

A dormir

A dormir, a dormir mis bebes

A dormir a dormir mis bebes


184

MIS BORDADOS
185
186

MIS TEJIDOS
187

MIS DIBUJOS
188
189
GALERIA DE FOTOS
190
191
192
193
194
195
196

También podría gustarte