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Evolución del Contrato de Seguro

El documento describe la evolución histórica del seguro desde la antigüedad hasta la actualidad, destacando cuatro etapas clave. También resume la Ley de Entidades de Seguros y su Control, que establece que solo ciertas entidades pueden operar seguros con autorización previa de la Superintendencia de Seguros de la Nación, que ejerce el control estatal sobre las aseguradoras.

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Evolución del Contrato de Seguro

El documento describe la evolución histórica del seguro desde la antigüedad hasta la actualidad, destacando cuatro etapas clave. También resume la Ley de Entidades de Seguros y su Control, que establece que solo ciertas entidades pueden operar seguros con autorización previa de la Superintendencia de Seguros de la Nación, que ejerce el control estatal sobre las aseguradoras.

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UNIDAD 14

CONTRATO DE SEGURO

1. SEGUROS. Seguros: concepto


Los autores han propuesto múltiples definiciones del contrato de seguro. La ley 17.418 (Ley de Seguros), adopta la
siguiente: “Hay contrato de seguro cuando asegurador se obliga, mediante una prima o cotización, a resarcir un daño
o cumplir la prestación convenida si ocurre el evento previsto”.
Esta definición tiene la ventaja de comprender a todas las especies de seguro y no comprometer opinión acerca de la
naturaleza del contrato.
Origen y evolución. Fundamentos económicos y bases técnicas del seguro.
Se pueden distinguir cuatro etapas de la evolución del seguro:
1ª.- Edad antigua: En sus comienzos no puede decirse que existiera un seguro con sus bases técnicas y jurídicas,
pero sí surgió como un sentimiento de solidaridad ante los infortunios. Ejemplos de estos intentos de solidaridad los
tenemos en el seguro de caravanas de Babilonia, donde existía la costumbre de que los que tomaban parte en una
caravana se comprometían a saldar en común los daños causados a cada uno de ellos durante el trayecto por robo o
asalto.
2ª.- Edad Media (hasta mediados del siglo XIV): A diferencia del período anterior donde era la familia que
afrontaba los peligros en común, en la Edad Media es el gremio quien desempeña ese papel.
El seguro propiamente dicho aparentemente surgió en esta etapa bajo la forma de seguro marítimo, el cual fue
consecuencia del desarrollo del comercio marítimo en los países mediterráneos, especialmente España e Italia, pero
carecía de bases estadísticas serias y no constituía una institución organizada.
3ª.- Desde mediados del siglo XIV a fines del XVII: Con el crecimiento del comercio y como consecuencia del
desarrollo de la actividad marítima, aparecen los primeros antecedentes del contrato de seguro marítimo.
Paralelamente surgieron las primeras regulaciones legales de la actividad aseguradora. El asegurador empezó siendo
una persona individual, pero pronto surgen la agrupación de personas y las sociedades anónimas.
Inglaterra resultó ser el centro marítimo del mundo, el Seguro de Incendio surgió más tarde en el siglo XVII, después
que un incendio destruyó la mayor parte de Londres.
4ª.- Desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX: Junto a estos seguros ya existentes, relativos a siniestros
producidos por siniestros naturales, surgen los que tienen que asegurar los perjuicios causados por actos del
hombre. En consecuencia, surgen los seguros de personas que requieren de una mayor base científica.
5ª.- Desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días: Durante el siglo XIX, las modificaciones en las condiciones
de vida influyen en el desarrollo del seguro. En esta etapa surgen fenómenos sociales como la urbanización, la
industrialización y la debilitación de la solidaridad familiar, que favorecen en suma el individualismo y por
consiguiente el desarrollo de la institución aseguradora.
Surgen nuevos riesgos y se cubren otros que anteriormente no se cubrían. Hay un fuerte intervencionismo estatal,
debido principalmente al gran número de aseguradoras y el hecho de que muchas de ellas se constituyen sin reunir
las debidas garantías. En esta época la institución aseguradora va adaptándose a las nuevas exigencias de la vida
económica favoreciendo el desarrollo industrial que cuenta con el seguro como garantía ante las crecientes
industrias.

Ley de Entidades de Seguros y su Control (Ley 20.091)


CAPITULO I - De los aseguradores
SECCION I - Ámbito de aplicación. Actividades comprendidas
ART. 1º. El ejercicio de la actividad aseguradora y reaseguradora en cualquier lugar del territorio de la Nación, está
sometido al régimen de la presente ley y al control de la autoridad creada por ella.
Alcance de la expresión seguro. Cuando en esta ley se hace referencia al seguro, se entiende comprendida cualquier
forma o modalidad de la actividad aseguradora. Está incluido también el reaseguro, en tanto no resulte afectado el
régimen legal de reaseguro en vigencia.
Sección II - Entidades autorizables. Entes que pueden operar.
ART. 2º.- Sólo pueden realizar operaciones de seguros:
a) Las sociedades anónimas, cooperativas y de seguros mutuos;
b) Las sucursales o agencias de sociedades extranjeras de los tipos indicados en el inciso anterior;
c) Los organismos y entes oficiales o mixtos, nacionales, provinciales o municipales.
Autorización previa. La existencia o la creación de las sociedades, sucursales o agencias, organismos o entes
indicados en este artículo, no los habilita para operar en seguros hasta ser autorizados por la autoridad de control.
Inclusiones dentro del régimen de la Ley.
ART. 3º.- La autoridad de control incluirá en el régimen de esta ley a quienes realicen operaciones asimilables al
seguro, cuando su naturaleza o alcance lo justifique.
Plazo para ajustarse a la Ley. Liquidación. Sanción. Cuando proceda la inclusión, la autoridad de control fijará un
plazo no mayor de noventa (90) días, para ajustarse al régimen de esta ley; entretanto no podrán realizarse nuevas
operaciones. En caso de incumplimiento la autoridad de control dispondrá la liquidación del infractor de acuerdo
con el artículo 51, sin perjuicio de la pena que podrá aplicar conforme al régimen previsto en el artículo 61.
Organismos y entes oficiales de seguros privados.
ART. 4º.- Los organismos y entes oficiales se hallan sujetos a las disposiciones de esta ley cuando operen en seguro o
reaseguro, observándose en el caso de este último lo prescripto por el régimen legal vigente. Se deben organizar con
autarquía funcional y financiera. Si no tienen por objeto exclusivo celebrar esas operaciones, establecerán una
administración separada con patrimonio propio de gestión independiente.
Sociedades extranjeras.
ART. 5º.- Las sucursales o agencias a que se refiere el artículo 2º, inciso b), serán autorizadas a ejercer la actividad
aseguradora en las condiciones establecidas por esta Ley para las sociedades anónimas constituidas en el país, si
existe reciprocidad según las leyes de su domicilio.
Representación Local. Estarán a cargo de uno o más representantes con facultades suficientes para realizar con la
autoridad de control y los terceros todos los actos jurídicos atinentes al objeto de la sociedad, y estar en juicio por
ésta.
El representante no tiene las facultades de ampliar o renunciar a la autorización para operar en seguros y de
transferir voluntariamente la cartera, salvo poder expreso.
Sucursales en el país y sucursales o agencias en el exterior.
ART. 6º.- Los aseguradores autorizados pueden abrir o cerrar sucursales en el país así como sucursales o agencias
en el extranjero, previa autorización de la autoridad de control, la que podrá establecer con carácter general y
uniforme los requisitos y formalidades que se deben cumplir. La delegación puede ser apelada ante el Poder
Ejecutivo Nacional de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 85, cuya decisión es irrecurrible.

Control estatal: Superintendencia de seguros. Organización y atribuciones. Procedimientos y recursos.


El control comienza con la formación de la empresa: en la Capital Federal debe oírse a la Superintendencia de
Seguros sobre su solicitud con los recaudos necesarios para otorgarle la personería jurídica, un certificado del Banco
de la Nación sobre el monto del capital depositado, reglamentos, planes de seguros, pólizas que aplicará, tablas de
cálculos, etc., sin perjuicio de otros elementos de juicio que pueda solicitar la Superintendencia.
Ésta, dictamina sobre la estructura y organización, además se pronuncia sobre el interés público que existe para
conceder o negar la autorización, y sobre la responsabilidad y seriedad de los organizadores. Este dictamen pasa al
Ministerio de Justicia, para que resuelva en definitiva.
Otorgada la personería jurídica, la sociedad debe obtener la autorización para realizar operaciones de seguros, que
debe recabarse de la Superintendencia de Seguros, la que no puede concederla.
Durante el funcionamiento del asegurador, la Superintendencia ejerce un control activo sobre:
- pólizas: cuyas condiciones deben ser equitativas, toda modificación debe ser aprobada;
- primas: que no deben ser abusivas, discriminatorias, ni tampoco insuficientes;
- reservas: vigila su formación e inversión de manera que aseguren el cumplimiento de las obligaciones de las cuales
son la contrapartida;
- balances y memoria: además de la remisión de balances trimestrales, deben presentar el balance del ejercicio antes
de someterlo a la asamblea;
- contabilidad: la Superintendencia está habilitada para imponer un sistema uniforme.
En el ejercicio de su control, la Superintendencia de Seguros tiene facultades para requerir de las empresas la
exhibición de libros, documentos y correspondencia para revisar sus carteras de valores, etc., inspección que
realizará por lo menos una vez por año.
Las irregularidades o infracciones están sujetas a sanciones que incluyen multa, suspensión para operar y el retiro
de la autorización. Estas sanciones admiten recursos ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Federal.
Las resoluciones generales de la Superintendencia, en ejercicio de su control, son recurribles en subsidio ante el
Poder Ejecutivo nacional, al solo efecto devolutivo.

CAPITULO II - De la autoridad de control - Sección I - De la Superintendencia de Seguros de la Nación


Autoridad de control.
ART. 64.- El control de todos los entes aseguradores se ejerce por la Superintendencia de Seguros de la Nación con
las funciones establecidas por esta ley.
Superintendencia de Seguros.
ART. 65.- La Superintendencia de Seguros es una entidad autárquica con autonomía funcional y financiera, en
jurisdicción del Ministerio de Hacienda y Finanzas. Está a cargo de un funcionario con el título de Superintendente de
Seguros designado por el Poder Ejecutivo Nacional.
Funcionarios.
ART. 66.- La Superintendencia estará dotada con el personal necesario para el cumplimiento de sus funciones,
integrado preferentemente en las funciones técnicas por graduados universitarios en ciencias económicas o derecho.
Incompatibilidades. Ningún funcionario o empleado de la Superintendencia puede tener intereses en entidades
aseguradoras, ni ocupar cargo en ellas, salvo las excepciones establecidas por la ley o cuando deriven de la calidad de
asegurado. Les está prohibido igualmente tener interés directo o indirecto en las actividades o remuneraciones de
productores, agentes, intermediarios, peritos y liquidadores de seguros.
Deberes y atribuciones.
ART. 67.- Son deberes y atribuciones de la Superintendencia:
a) Ejercer las funciones que esta ley asigna a la autoridad de control;
b) Dictar las resoluciones de carácter general en los casos previstos por esta ley y las que sean necesarias para su
aplicación;
c) Objetar la constitución, los estatutos y sus reformas, los reglamentos internos, los aumentos de capital, la
constitución y funcionamiento de las asambleas y la incorporación de planes o ramas de seguro, de todas las
entidades aseguradoras sin excepción constituidas en jurisdicción nacional o fuera de ella, que no estén de acuerdo
con las leyes generales, las disposiciones específicas de esta ley y las que con carácter general dicte en las citadas
materias la autoridad de control, cuidando que los estatutos de las sociedades de seguro solidario no contengan
normas que desvirtúen su naturaleza societaria o importen menoscabo del ejercicio de los derechos societarios de
los socios;
d) Impugnar, en su caso, las contribuciones que se hagan por aplicación del inciso h) del artículo 29 que no sean
proporcionadas a la capacidad económico-financiera de la entidad o al giro de sus negocios;
e) Adoptar las resoluciones necesarias para hacer efectiva la fiscalización respecto de cada asegurador, tomar las
medidas y aplicar las sanciones previstas en esta ley;
f) Fiscalizar la conducta de los productores, agentes, intermediarios, peritos y liquidadores no dependientes del
asegurador, en la forma y por los medios que estime procedentes, conocer en las denuncias pertinentes y sancionar
las infracciones;
g) Asesorar al Poder Ejecutivo en las materias relacionadas con el seguro;
h) Proyectar anualmente su presupuesto, el que elevará al Poder Ejecutivo para su aprobación;
i) Recaudar los fondos a que se refiere el artículo 81 y disponer de ellos;
j) Nombrar, contratar, promover, separar y sancionar a su personal, y adoptar las demás medidas internas que
correspondan para su funcionamiento;
k) Tener a su cargo:
-Un Registro de Entidades de Seguros, en el que se anotarán por orden numérico las autorizaciones para operar que
confiera y en el que se llevarán también las revocaciones.
-Un registro de antecedentes personales actualizado sobre las condiciones de responsabilidad y seriedad, de los
promotores, fundadores, directores, consejeros, síndicos o integrantes del consejo de vigilancia en su caso,
liquidadores, gerentes, administradores y representantes de las entidades aseguradoras sometidas al régimen de la
presente ley, estando facultada a tal efecto la Superintendencia para requerir los informes que juzgue necesarios a
cualquier autoridad u organismo, nacional, provincial o municipal; -Un Registro de profesionales desautorizados
para actuar en tal carácter ante la Superintendencia.
-Un Registro de sanciones en el que se llevarán las que se apliquen de conformidad con el régimen previsto en los
artículos 58 a 63.
La Superintendencia puede iniciar acciones judiciales y actuar en cualquier clase de juicios como actor o demandado,
en juicio criminal como querellante, y designar apoderados a estos efectos.
Inspección.
ART. 68.- En el ejercicio de sus funciones la Superintendencia puede examinar todos los elementos atinentes a las
operaciones de los aseguradores, y en especial requerir la exhibición general de los libros de comercio y
documentación complementaria, así como de su correspondencia, hacer compulsas, arqueos y verificaciones.
Disponibilidad de elementos. Los aseguradores están obligados a mantener en el domicilio de su sede central o
sucursales a disposición de la Superintendencia, todos los elementos relacionados con sus operaciones.
Informaciones.
ART. 69.- Además de las informaciones periódicas previstas por esta ley que los aseguradores deben suministrar, la
Superintendencia puede requerir otras que juzgue necesarias para ejercer sus funciones.
Declaraciones juradas. La Superintendencia puede requerirles declaraciones juradas sobre hechos o datos
determinados.
Otros obligados. ART. 70.- Las obligaciones que surgen de los artículos 68 y 69 comprenden a los administradores
de entidades aseguradoras y a los productores, agentes, intermediarios, peritos y liquidadores, no dependientes del
asegurador. También toda persona física o jurídica está obligada a suministrar las informaciones que le requiera la
autoridad de control, que resulten necesarias para el cumplimiento de su misión, aun cuando estén sujetas al control
de otros organismos estatales, nacionales, provinciales o municipales, conforme a leyes específicas, y a exhibir sus
libros de comercio y documentación complementaria a inspectores a la Superintendencia, cuando ello sea necesario
para determinar su situación frente al régimen de esta ley o bien establecer las condiciones en que operan con una
entidad aseguradora autorizada o con una persona física o jurídica respecto de la cual dicho organismo tenga
iniciada actuación a los fines señalados en el artículo 3º de esta ley.
Informes de la inspección y del balance. ART. 71.- El funcionario al cual se encomiende la inspección de un
asegurador o el control de su balance, presentará un informe escrito. Cuando dé lugar a observaciones de la
Superintendencia, esta entregará al asegurador copia de las piezas de la inspección en que se funda.
Asistencia a las asambleas. ART. 72.- La Superintendencia puede asistir a las asambleas generales de las entidades
sujetas a su fiscalización y el funcionario designado informará sobre su desarrollo.
Allanamiento, auxilio de la fuerza pública y secuestro. ART. 73.- La Superintendencia puede requerir órdenes
judiciales de allanamiento y el auxilio de la fuerza pública para el ejercicio de sus funciones. Puede secuestrar los
documentos que juzgue conducentes para el cumplimiento de sus tareas de fiscalización.
Secreto de las actuaciones. ART 74.- Las actuaciones cumplidas en el ejercicio del control previsto en esta ley son
confidenciales. No pueden ofrecerse como pruebas en juicio civil sino por el propio asegurador o por el Estado.
También son confidenciales los datos que no estén destinados a la publicidad y las declaraciones juradas
presentadas.
Los funcionarios y empleados de la Superintendencia están obligados a conservar fuera del desempeño de sus
funciones el secreto de las actuaciones.
Memoria. ART. 75.- La Superintendencia publicará antes del 1º de mayo de cada año su memoria correspondiente
al año anterior, la que contendrá:
a) Las estadísticas generales de las diversas ramas de seguro en forma analítica;
b) Un estado global de las actividades del conjunto de las entidades aseguradoras sobre la base del resultado
económico del ejercicio y un análisis similar de las transformaciones que hayan sufrido sus inversiones;
c) El detalle de los negocios y el resultado económico del ejercicio de cada entidad por separado;
d) La exposición de su labor realizada en las diversas fases de su actividad;
e) Las observaciones que merezca al Superintendente y en la práctica, el funcionamiento y organización de la
Superintendencia y las reformas que crea conveniente proponer.
La Superintendencia deberá suministrar a precio de costo el número de ejemplares de la memoria que le fuere
solicitado.

Clasificación de los seguros: seguro de intereses, seguros de personas.


a) Seguros de Interés: el asegurador se vincula por el daño concreto sufrido, en donde se aplica el principio del no
enriquecimiento del asegurado (daños patrimoniales). Admite dos subtipos por el objeto:
- el interés asegurable puede recaer sobre un bien determinado (de incendio), sobre un derecho determinado a un
bien (del acreedor hipotecario sobre el bien gravado)
- el interés asegurable puede referirse al patrimonio (seguro de la responsabilidad civil)
Seguros de incendio: es el seguro tipo para un riesgo específico de una cosa inmovilizada, cubre los daños causados
“a los bienes por la acción directa o indirecta del fuego, las medidas para extinguirlo, de demolición, de evacuación o
análogos”, así como los provenientes de explosión o rayo, si no media pacto en contrario y los bienes que se
extravíen durante el incendio.
Seguros de agricultura: pueden referirse a cualquier riesgo que pueda dañar la explotación en determinada etapa o
momento. La ley reglamente el seguro de granizo, por el cual se asumen los daños causados exclusivamente por el
granizo a los frutos y productos asegurados, aun cuando concurra con otros fenómenos meteorológicos. En nuestro
país su difusión es muy pobre, a pesar de la importancia que tiene la explotación del agro.
Seguro de mortalidad de los animales: el asegurador indemnizara el daño causado por la muerte del animal o
animales asegurados o por su incapacidad total y permanente si así se conviene.
Seguro de la responsabilidad civil: el asegurador se obliga a mantener indemne al asegurado de cuanto deba a un
tercero en razón de la responsabilidad prevista en el contrato, a consecuencia de un hecho acaecido en el plazo
convenido.
Seguro de transporte: cualquier riesgo a que estén expuestos los vehículos de transporte, las mercaderías o la
responsabilidad del transportador.

b) Seguros de Personas: no depende de la existencia de un daño concreto, sino de las vicisitudes que afectan a
una persona determinada, su salud o integridad corporal. Admiten dos subtipos:
- sobre la vida, que incluye los seguros para el caso de muerte, de supervivencia y mixto;
- sobre la salud o integridad, que incluye los seguros de accidentes y de enfermedad.
Seguro privado: se inspira en un interés personal inmediato; se funda en un negocio jurídico privado, normalmente
voluntario; el espíritu de lucro en el asegurador privado, que normalmente es una persona de derecho privado.
Seguro social: satisface un interés social inmediato y da origen a una relación jurídica que es obligatoria e
íntegramente regulada por la ley. El asegurador es siempre persona de derecho público; los beneficiarios sólo pagan
una parte de la prima, la que es integrada por aportes de un tercero. El ejemplo típico está dado por las jubilaciones.
2. LEY DE SEGUROS (LEY 17418). EL CONTRATO DE SEGURO: CONCEPTO.
CAPITULO I - DISPOSICIONES GENERALES - SECCION I -Concepto y celebración
Definición. Art. 1. Hay contrato de seguro cuando el asegurador se obliga, mediante una prima o cotización, a resarcir
un daño o cumplir la prestación convenida si ocurre el evento previsto.
Objeto. Art. 2. El contrato de seguro puede tener por objeto toda clase de riesgos si existe interés asegurable, salvo
prohibición expresa de la ley.
Inexistencia de riesgo. Art. 3. El contrato de seguro es nulo si al tiempo de su celebración el siniestro se hubiera
producido o desaparecido la posibilidad de que se produjera.
Si se acuerda que comprende un período anterior a su celebración, el contrato es nulo sólo si al tiempo de su conclusión
el asegurador conocía la imposibilidad de que ocurriese el siniestro o el tomador conocía que se había producido.
Naturaleza. Art. 4. El contrato de seguro es consensual; los derechos y obligaciones recíprocos del asegurador y
asegurado, empiezan desde que se ha celebrado la convención, aun antes de emitirse la póliza.
Propuesta
La propuesta del contrato de seguro, cualquiera sea su forma, no obliga al asegurado ni al asegurador. La propuesta
puede supeditarse al previo conocimiento de las condiciones generales.
Propuesta de Prórroga
La propuesta de prórroga del contrato se considera aceptada por el asegurador si no la rechaza dentro de los quince
días de su recepción. Esta disposición no se aplica a los seguros de personas.

2.1. SUJETOS: ASEGURADOR, TOMADOR, BENEFICIARIO. CAPACIDAD PARA CONTRATAR.


Asegurado o Tomador Normalmente en el contrato de seguro intervienen dos partes: 1) el asegurado, titular del
interés asegurado, y 2) el asegurador, que debe ser una empresa de seguros, autorizada por la Superintendencia de
Seguros de la Nación.
En algunas disposiciones la ley emplea la denominación de tomador del seguro: su empleo obedece a que esas
normas se refieren a consecuencias del contrato de seguro respecto de quien puede no ser el titular del interés
asegurado, no obstante haber celebrado el contrato.

Beneficiario del seguro sobre la vida o del seguro colectivo


No es parte en el contrato, ya que, en principio, no asume ni se le imponen obligaciones.
Cuando el seguro sobre la vida se celebra sobre la vida de un tercero, se requiere el consentimiento por escrito del
tercero o de su representante legal. Pero este consentimiento no le hace parte en el contrato aun cuando su
reticencia sea oponible asegurado.
Seguro de vida: En beneficio de tercero (Ley 17.418)
Art. 143. Se puede pactar que el capital o renta a pagarse en caso de muerte, se abone a un tercero sobreviviente,
determinado o determinable al momento del evento.
Seguro colectivo: Tercero beneficiario (Ley 17.418)
Art. 153. En el caso de contratación de seguro colectivo sobre la vida o de accidentes personales en interés exclusivo de
los integrantes del grupo, éstos o sus beneficiarios tienen un derecho propio contra el asegurador desde que ocurre el
evento previsto.

Asegurador: La explotación técnica del ramo de seguros requiere que el asegurador sea una empresa, porque su
funcionamiento exige la acumulación de una masa de riesgos y la formación de un fondo de materias primas que
permita afrontar las obligaciones asumidas.
De ahí que la ley orgánica de la Superintendencia de Seguros exige que se trate de sociedades anónimas, mutuales o
cooperativas; sucursales o agencias de sociedades extranjeras; o de organismos y entes oficiales o mixtos, nacionales,
provinciales o municipales.

Capacidad: En lo que se refiere al asegurador, debe hallarse autorizado en la rama de seguro a que se refiere el
contrato, de lo contrario, el contrato será nulo.
En cuanto al asegurado (tomador del seguro) debe distinguirse los seguros de daños de los seguros personales. Los
seguros de daños constituyen actos de mera administración, por lo cual debe reconocerse la capacidad para celebrarlos.
Los seguros de personas, requieren la capacidad de disponer.

2.2. ELEMENTOS DEL CONTRATO


El riesgo: concepto
Es una eventualidad prevista en el contrato. La noción de eventualidad excluye la certidumbre y la imposibilidad,
pero no excluye la voluntad, siempre que el acontecimiento no dependa inevitable y exclusivamente de ella.
El riesgo integra el objeto del seguro. Es menester que exista y que reúna ciertos caracteres, so pena de nulidad del
contrato por falta de objeto:
a) Debe existir al comienzo material del seguro. Si desaparece luego, se reducirá o extinguirá, según el caso.
b) Debe ser un hecho incierto. La incertidumbre puede versar sobre el acontecimiento mismo o sobre el momento
en que ocurrirá, e incluso es suficiente la incertidumbre sobre las consecuencias.
c) No cabe asegurar el riesgo que resulta de operaciones ilícitas, cuando el interés asegurable está directamente
vinculado a una actividad ilícita.

Riesgos asegurables: El riesgo es un hecho eventual, futuro, del cual puede derivar un daño (seguro de intereses o
patrimoniales o de daños) o que puede afectar la vida humana o la integridad física (seguros de personas).
Para que un riesgo sea asegurable es menester que reúna ciertos extremos técnicos que posibilitan se asuman sus
consecuencias:
 dispersión: el siniestro no debe afectar a una masa de personas o cosas al mismo tiempo; no debe ser
generalizado;
 incertidumbre: por lo menos respecto a la época en que ocurrirá;
 objetivo: y por tanto ajeno a la voluntad de las partes, por lo que la provocación del siniestro produce la pérdida
del derecho a la indemnización; la provocación culposa queda incluida en la asunción del riesgo, pero impone un
incremento del precio del servicio (prima);
 observación estadística: permite con carácter riguroso formular las tablas de mortalidad para los seguros sobre la
vida, y formular hipótesis para los otros seguros;
 frecuencia: es indispensable para la confección de estadísticas que permitan establecer las probabilidades del
siniestro;
 intensidad: no debe ser grande, porque influye decisivamente en el precio y torna antieconómico el seguro
comercial.
Estos elementos analizados estadísticamente, permiten la clasificación de los riesgos, que funda la fijación del
precio.El riesgo concreto debe ser individualizado a efecto de ser clasificado. La individualización del riesgo es dada
por la vinculación:
a) causal  limitación de los daños en relación de causalidad adecuada con el riesgo
b) temporal  asunción de esas consecuencias dañosas por un tiempo determinado
c) local  limitación del ámbito en que debe producirse el siniestro
d) objetiva  precisa el bien o la persona que debe ser dañado o afectado por el riesgo
Para la ley argentina, el riesgo asegurable puede afectar a intereses presentes o futuros, al daño o a la mayor o menor
ventaja esperada, a la persona propia o a la ajena. En resumen, cabe asegurar toda clase de riesgo que puedan afectar
intereses lícitos sobre determinados bienes o el patrimonio con un todo.

Riesgo asegurado, delimitación: El riesgo debe ser individualizado con la mayor precisión posible (hecho, bien,
lugar, tiempo). La precisión del riesgo puede ser positiva, por las limitaciones impuestas, o negativa, por las
exclusiones. Esto es importante para fijar la carga de la prueba: pesa sobre el asegurado si la limitación es positiva, y
sobre el asegurador si es negativa.
En caso de duda acerca de la extensión del riesgo, debe estarse por la obligación del asegurador, no sólo porque él
redacta las condiciones del contrato, sino porque está en mejores condiciones que el asegurado para precisar de
manera indubitada la extensión clara de sus obligaciones.

El estado de riesgo y su modificación (se repite en el punto 3.4)


Agravación del riesgo. Concepto y rescisión(Ley 17.418): Art. 37. Toda agravación del riesgo asumido que, si
hubiese existido al tiempo de la celebración, a juicio de peritos hubiera impedido el contrato o modificado sus
condiciones, es causa especial de rescisión del mismo.
Denuncia: Art. 38. El tomador debe denunciar al asegurador las agravaciones causadas por un hecho suyo, antes de
que se produzcan; y las debidas a un hecho ajeno, inmediatamente después de conocerlas
Efectos: Provocado por el tomador: Art. 39. Cuando la agravación se deba a un hecho del tomador, la cobertura
queda suspendida. El asegurador, en el término de siete días, deberá notificar su decisión de rescindir.
Efectos: Por hecho ajeno al tomador: Art. 40. Cuando la agravación resulte de un hecho ajeno al tomador o si éste
debió permitirlo o provocarlo por razones ajenas a su voluntad, el asegurador deberá notificarle su decisión de
rescindir dentro del término de un mes y con un preaviso de siete días. Se aplicará el artículo 39 si el riesgo no se
hubiera asumido según las prácticas comerciales del asegurador.
Efectos en caso de siniestro: Si el tomador omite denunciar la agravación, el asegurador no está obligado a su
prestación si el siniestro se produce durante la subsistencia de la agravación del riesgo, excepto que:
a. El tomador incurra en la omisión o demora sin culpa o negligencia;
b. El asegurador conozca la agravación al tiempo en que debía hacérsele la denuncia.
Efectos de la rescisión: Art. 41. La rescisión del contrato da derecho al asegurador:
a) Si la agravación del riesgo le fue comunicada oportunamente, a percibir la prima proporcional al tiempo
transcurrido;
b) Si no le fue comunicada oportunamente, a percibir la prima por el período de seguro en curso.
Extinción del derecho a rescindir: Art. 42. El derecho a rescindir se extingue si no se ejerce en los plazos previstos, o si
la agravación ha desaparecido.
Agravación excusada: Art. 43. Las disposiciones sobre agravación del riesgo no se aplican en los supuestos en que se
provoque para precaver el siniestro o atenuar sus consecuencias o por un deber de humanidad generalmente aceptado.
Agravación entre la propuesta y la aceptación: Art. 44. Las disposiciones de esta sección son también aplicables a la
agravación producida entre la presentación y la aceptación de la propuesta de seguro que no fuere conocida por el
asegurador al tiempo de su aceptación.
Pluralidad de intereses o personas: Art. 45. Cuando el contrato comprende pluralidad de intereses o de personas y la
agravación sólo afecta parte de ellos, el asegurador puede rescindir todo el contrato si no lo hubiese celebrado en las
mismas condiciones respecto de los intereses o personas no afectados.
Si el asegurador ejercita su derecho de rescindir el contrato respecto de una parte de los intereses, el tomador puede
rescindirlo en lo restante con aplicación del artículo 41, en cuanto a la prima.
La misma regla es aplicable cuando el asegurador se libera por esta causa.

Información del estado de riesgo. Denuncia del siniestro (art. 17.418)


Denuncia. Art. 46. El tomador, o derechohabiente en su caso, comunicará al asegurador el acaecimiento del siniestro
dentro de los tres días de conocerlo. El asegurador no podrá alegar el retardo o la omisión si interviene en el mismo
plazo en las operaciones de salvamento o de comprobación del siniestro o del daño.
Informaciones. Además, el asegurado está obligado a suministrar al asegurador, a su pedido, la información necesaria
para verificar el siniestro o la extensión de la prestación a su cargo y a permitirle las indagaciones necesarias a tal fin.
Documentos. Exigencias prohibidas. El asegurador puede requerir prueba instrumental en cuanto sea razonable que
la suministre el asegurado. No es válido convenir la limitación de los medios de prueba, ni supeditar la prestación del
asegurador a un reconocimiento, transacción o sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, sin perjuicio de la
aplicación de las disposiciones legales sobre cuestiones prejudiciales.
Facultad del asegurador. El asegurador puede examinar las actuaciones administrativas o judiciales motivadas o
relacionadas con la investigación del siniestro, o constituirse en parte civil en la causa criminal.
Mora. Sanción. Art. 47. El asegurado pierde el derecho a ser indemnizado, en el supuesto de incumplimiento de la carga
prevista en el párrafo 1º del artículo 46, salvo que acredite caso fortuito, fuerza mayor o imposibilidad de hecho sin
culpa o negligencia.
Incumplimiento malicioso del artículo 46, párrafo 2º. Art. 48. El asegurado pierde el derecho a ser indemnizado si
deja de cumplir maliciosamente las cargas previstas en el párrafo 2º del artículo 46, o exagera fraudulentamente los
daños o emplea pruebas falsas para acreditar los daños.

Reticencia o falsa declaración. Art. 5 de la ley 17.418. Concepto y plazo: “Toda declaración falsa o toda reticencia de
circunstancias conocidas por el asegurado, aun hecha de buena fe, que a juicio de peritos hubiera impedido el contrato o
modificado sus condiciones si el asegurador hubiese sido cerciorado del verdadero estado de riesgo, hace nulo el
contrato.
Plazo para Impugnar. El asegurador debe impugnar el contrato dentro de los tres meses de haber conocido la reticencia
o falsedad”.
 “toda declaración falsa o toda reticencia”: se refiere a la declaración, por afirmación o por omisión, que no presenta
al asegurador un cuadro veraz de las circunstancias;
 “aun hecha de buena fe”: la ley no requiere dolo o fraude, basta la mera omisión, pero debe tratarse de
circunstancia conocida (o que exista culpa en no conocer);
 “hubiera impedido el contrato o modificado sus condiciones”: es indiferente que la circunstancia influya en el
siniestro o su extensión, porque el vicio es de formación del contrato, es vicio de la voluntad del asegurador;
 “si el asegurador hubiese sido cerciorado del verdadero estado de riesgo”: es una declaración de conocimiento, por
lo que este conocimiento que el asegurador adquiere oportunamente, por cualquier vía, le impide alegar la nulidad, o
si se declara satisfecho con una información incompleta.

Falta de dolo. Art. 6. Cuando la reticencia no dolosa es alegada en el plazo del artículo 5°, el asegurador, a su exclusivo
juicio, puede anular el contrato restituyendo la prima percibida con deducción de los gastos, o reajustarla con la
conformidad del asegurado al verdadero estado del riesgo. En los seguros de vida el reajuste puede ser impuesto al
asegurador cuando la nulidad fuere perjudicial para el asegurado, si el contrato fuere reajustable a juicio de peritos y se
hubiera celebrado de acuerdo a la práctica comercial del asegurador.
Si el contrato incluye varias personas o intereses, se aplica el artículo 45.
Reajuste del seguro de vida después del siniestro. Art. 7. En los seguros de vida cuando el asegurado fuese de buena
fe y la reticencia se alegase en el plazo del artículo 5°, después de ocurrido el siniestro, la prestación debida se reducir si
el contrato fuese reajustable conforme al artículo 6.
Dolo o mala fe. Art. 8. Si la reticencia fuese dolosa o de mala fe, el asegurador tiene derecho a las primas de los períodos
transcurridos y del período en cuyo transcurso invoque la reticencia o falsa declaración.
Siniestro en el plazo para impugnar. Art. 9. En todos los casos, si el siniestro ocurre durante el plazo para impugnar,
el asegurador no adeuda prestación alguna, salvo el valor de rescate que corresponda en los seguros de vida.
Celebración por presentación. Art. 10. Cuando el contrato se celebre con un representante del asegurado, para juzgar
la reticencia se tomarán en cuenta el conocimiento y la conducta del representado y del representante, salvo cuando
este actúe en la celebración del contrato simultáneamente en representación del asegurado y del asegurador.
Celebración por cuenta ajena. En el seguro por cuenta ajena se aplicarán los mismos principios respecto del tercero
asegurado y del tomador.

Prueba: Conforme a los arts. de la ley 17.418, anteriormente mencionados, debe distinguirse:
a) prueba de la existencia de la reticencia, que el asegurador debe producir, por cualquier medio establecido en la
ley procesal;
b) prueba de la trascendencia o efectos de esa reticencia sobre el contrato, que la ley remite al juicio de peritos.

El interés: concepto: Se entiende por tal, la relación lícita de valor económico sobre un bien. Cuando esta relación se
halla amenazada por un riesgo, es un interés asegurable.
El interés asegurable tiene extraordinaria importancia porque constituye el objeto del contrato; su existencia es
esencial para legitimar el contrato e impedir que degenere en una apuesta: es la medida de la indemnización.
Depende de tres elementos: un bien, la relación jurídica con éste y su exposición a un riesgo.
Con referencia al comienzo formal del seguro, el interés puede ser:
a) presente, cuando existe a ese momento y coinciden el comienzo formal (de celebración) y con el material
(garantía) del seguro;
b) pasado, cuando existe al comienzo material del seguro y éste es anterior al comienzo formal (seguro retroactivo);
c) futuro, cuando no existe al comienzo formal, pero su existencia es calculada.

El interés en las distintas ramas del seguro, momento en que debe existir: El interés debe existir al tiempo del
siniestro y debe ser probado por el asegurado, incluso en el seguro por cuenta ajena.
Desaparición antes de la vigencia (Ley 17.418)
Art. 81. Cuando no exista el interés asegurado al tiempo de comenzar la vigencia de la cobertura contratada, el tomador
queda liberado de su obligación de pagar la prima; pero el asegurador tiene derecho al reembolso de los gastos más un
adicional que no podrá exceder del cinco por ciento de la prima.
Desaparición durante la vigencia. Si el interés asegurado desaparece después del comienzo de la cobertura, el
asegurador tiene derecho a percibir la prima según las reglas del artículo 41. (*rescisión)

Transmisibilidad del interés.


El contrato de seguro, en principio, es intuitu personae; la personalidad del asegurado influye sobre la apreciación
del riesgo: es lo que se denomina el azar moral.
La ley 17.418 ha organizado un doble sistema para la transferencia del contrato:
a) cuando la póliza se emite a la orden o al portador: la transferencia de la póliza transmite todos los
derechos contra el asegurador.
Póliza a la orden y al portador. Régimen
Art. 13. La transferencia de las pólizas a la orden o al portador importa transmitir los derechos contra el asegurador;
sin embargo pueden oponerse al tenedor las mismas defensas que podrían hacerse valer contra el asegurado, referentes
al contrato de seguro, salvo la falta de pago de la prima si su deuda no resulta de la póliza.
Liberación del asegurado. El asegurador se libera si cumple sus prestaciones respecto del endosatario o del portador de
la póliza.
Robo, pérdida o destrucción de la póliza. En caso de robo, pérdida o destrucción de la póliza a la orden o al portador
puede acordarse su reemplazo por prestación de garantía suficiente.
Seguros de personas. En los seguros de personas la póliza debe ser nominativa.
b) cuando la póliza es nominativa en los seguros de daños se aplica el art. 82:
Cambio del titular del interés
Art. 82. El cambio del titular del interés asegurado debe ser notificado al asegurador quien podrá rescindir el contrato
en el plazo de veinte días y con preaviso de quince días, salvo pacto en contrario.
Rescisión por el adquirente. El adquirente puede rescindir en el término de quince días, sin observar preaviso alguno.
Responsables por la prima. El enajenante adeuda la prima correspondiente al período en curso a la fecha de la
notificación. El adquirente es codeudor solidario hasta el momento en que notifique su voluntad de rescindir.
Rescisión por el asegurador. Si el asegurador opta por la rescisión, restituir la prima del período en curso en proporción
al plazo no corrido y la totalidad correspondiente a los períodos futuros.
Plazo para notificar. La notificación del cambio de titular prevista en el párrafo primero se hará en el término de siete
días, si la póliza no prevé otro. La omisión libera al asegurador si el siniestro ocurre después de quince días de vencido
este plazo.

Concurrencia de intereses: Pueden concurrir varios intereses idénticos o distintos y que se excluyan o limiten
recíprocamente: pueden ser alternativos (interés de este carácter sobre la cosa), sucesivos (los contratantes en una
promesa de venta), complementarios (que se excluyen en parte).
Pueden coexistir varios intereses sobre un bien. El bien puede pertenecer a varios interesados o varias personas
pueden tener distintas clases de intereses sobre él. Si varias personas son titulares del mismo interés, cada uno
puede asegurar su parte, o la totalidad por todos, o su parte a nombre propio y por los demás en su nombre y cuenta.
No existen intereses eventuales (inciertos, condicionados, dudosos, en suspenso): el interés corresponde a uno o a
otro, pero pertenece a alguien, y esta pertenencia indicará quien es el perjudicado en caso de siniestro.

Prima: concepto. Prima pura y prima bruta


El precio que paga el asegurado se denomina prima.
La prima se determina por cinco factores fundamentales: 1) por el riesgo asumido; 2) por el plazo por el cual se
asume ese riesgo; 3) por el monto del valor asegurado. La prima así precisada es la prima pura, neta o técnica; 4) por
la tasa de interés, porque el asegurador percibe un precio por una prestación eventual, y los fondos que percibe son
invertidos, esto es, devengan interés; 5) esta prima debe ser incrementada con los gastos administrativos y beneficio
calculado del asegurador, con lo que se obtiene la prima bruta o cargada, que es la que paga el asegurado.
Prima pura  coste real del riesgo asumido por el asegurador, basándose en el cálculo de probabilidades. Se
corresponde con el importe que necesita percibir el asegurador para asumir las consecuencias de los riesgos que le
son transferidos.
Prima bruta  prima pura + gastos administrativos, impuestos, comisiones y beneficios del asegurador.

3. CELEBRACIÓN DEL CONTRATO: PROPUESTA, CONSENTIMIENTO. SEGURO POR CUENTA AJENA.

Oferta/ Propuesta: Es un contrato consensual. Para que exista es suficiente el acuerdo de voluntades, sin que se
halle subordinada su existencia al pago de la prima o la emisión de la póliza.
Aunque por lo general y en la práctica el asegurador es quien busca el negocio, jurídicamente el asegurado es el
proponente: el agente no formula una oferta, sino que invita a formularla.
La propuesta debe hacerse por escrito, y cuando se incorpora al contrato cobra importancia para su interpretación.
La propuesta no obliga al asegurado hasta tanto sea aceptada; ni al asegurador hasta su aceptación, no obstante que
él gestiona el contrato. (Luciana Diaz – 38155572146)
Propuesta. La propuesta del contrato de seguro, cualquiera sea su forma, no obliga al asegurado ni al asegurador. La
propuesta puede supeditarse al previo conocimiento de las condiciones generales.
Propuesta de Prórroga. La propuesta de prórroga del contrato se considera aceptada por el asegurador si no la rechaza
dentro de los quince días de su recepción. Esta disposición no se aplica a los seguros de personas.

Aceptación/ Consentimiento: La celebración de contrato exige una manifestación positiva de voluntad del
asegurador: el silencio del asegurador no vale aceptación, sino rechazo de la oferta.
Toda modificación de las condiciones de la oferta importa, a su vez, la oferta de un nuevo contrato.
Para que las modificaciones insertadas en la póliza puedan considerarse aceptadas implícitamente por el asegurado,
la ley exige que se advierta al asegurado de esas modificaciones, con los siguientes requisitos:
 que se haga en el caso específico en que exista la modificación;
 la advertencia debe indicar qué cláusulas se modifican;
 la advertencia se insertará en la póliza, en su anverso, con caracteres destacados.
El consentimiento del asegurador debe darlo persona autorizada: respecto de los agentes que emplea, rigen los
siguientes arts. de la ley 17.418 (mencionados a continuación en el título 3.1)

Seguro por cuenta ajena: El seguro puede celebrarse por el propio titular del interés asegurable
(tomador=asegurado), o puede celebrarse por un tercero (tomador) para amparar el interés de otro (asegurado) con
mandato o sin mandato.
Cuando el tercero contrata el seguro por representación del titular del interés, como efecto de esa representación el
contrato surte directamente sus efectos entre asegurado y asegurador, pero para juzgar la reticencia se tomarán en
cuenta el conocimiento y la conducta del representado y del representante.
Cuando se celebra el contrato por cuenta ajena, así debe declararse; de lo contrario, se presume que ha sido
celebrado por cuenta propia.
La complejidad de esta forma de contratar el seguro obedece a la participación de tres partes y a la eventual
indeterminación de una de ellas. Las relaciones jurídicas entre ellas son:
a) entre el tomador y el asegurador: se rigen por las reglas del contrato de seguro, en el cual debe constar que se
contrata por un interés ajeno. El tomador debe cumplir con todas las obligaciones y cargas del contrato, además,
tiene la libre disposición de los derechos que nacen del contrato, hasta que el asegurado se haga presente y tome su
debida injerencia en el cumplimiento del mismo.
b) entre asegurado y asegurador: el asegurado debe aceptar el contrato, pero aunque no sea así, el tomador siempre
está obligado al pago de la prima al asegurador que soporta el riesgo. Si acepta, debe satisfacer las obligaciones
asumidas por el tomador, y para disponer de los derechos debe estar en posesión de la póliza entregada
oportunamente al tomador o contar con el consentimiento de este.
Arts. correspondientes de la ley 17.418:
Validez: Art. 21. Excepto lo previsto para los seguros de vida, el contrato puede celebrarse por cuenta ajena, con o sin
designación del tercero asegurado. En caso de duda, se presume que ha sido celebrado por cuenta propia.
Cuando se contrate por cuenta de quien corresponda o de otra manera quede indeterminado si se trata de un seguro
por cuenta propia o ajena, se aplicarán las disposiciones de esta sección cuando resulte que se aseguró un interés ajeno.
Obligación del asegurador: Art. 22. El seguro por cuenta ajena obliga al asegurador aun cuando el tercero asegurado
invoque el contrato después de ocurrido el siniestro.
Derechos del tomador: Art. 23. Cuando se encuentre en posesión de la póliza, el tomador puede disponer a nombre
propio de los derechos que resultan del contrato.
Puede igualmente cobrar la indemnización pero el asegurador tiene el derecho de exigir que el tomador acredite
previamente el consentimiento del asegurado, a menos que el tomador demuestre que contrató por mandato de aquél o
en razón de una obligación legal.
Derechos del asegurado: Art. 24. Los derechos que derivan del contrato corresponden al asegurado si posee la póliza.
En su defecto no puede disponer de esos derechos ni hacerlos valer judicialmente sin el consentimiento del tomador.
Retención de póliza por el tomador: Art. 25. El tomador no está obligado a entregar la póliza al asegurado, ni al
síndico ni al liquidador del concurso o quiebra de aquél antes de que se le haya abonado cuanto le corresponda en razón
del contrato. Puede cobrarse, con prelación al asegurado o sus acreedores sobre el importe debido o pagado por el
asegurador.
Reticencia o conocimiento del asegurado: Art. 26. Para la aplicación del artículo 10, no se podrá alegar que el
contrato se celebró sin conocimiento del asegurado, si al tiempo de concertarlo no se hizo saber al asegurador que se
actuaba por cuenta de tercero.

3.1. INTERVENCIÓN DE AUXILIARES. AGENTES: CATEGORÍAS Y FACULTADES.


El asegurador recurre normalmente al concurso de los agentes. Se reconoce la existencia de dos categorías, según
estén o no autorizados a celebrar contratos:
1- los institorios: tienen una actividad jurídica: celebrar contratos y cuantos actos sean necesarios para ejecutarlos
(recibir primas, recibir declaraciones del asegurado, liquidar daños, etc.)
2- los agentes dependientes: tienen una actividad esencialmente material: reciben la oferta para transmitirla; las
declaraciones para transmitirlas; perciben las primas si tienen recibo en su poder; etc.
Es muy importante la apariencia con que el agente actúa en público y la actitud observada por el asegurador ante esa
conducta. El asegurador es responsable por la conducta del agente en el cumplimiento de sus funciones, aunque éste
viole las instrucciones del asegurador.
Arts. correspondientes de la ley 17.418:
Auxiliares: Facultades: Art. 53. El productor o agente de seguro, cualquiera sea su vinculación con el asegurador,
autorizado por éste para la mediación, sólo está facultado con respecto a las operaciones en las cuales interviene, para:
a) Recibir propuestas de celebración y modificación de contratos de seguro;
b) Entregar los instrumentos emitidos por el asegurador, referentes a contratos o sus prórrogas;
c) Aceptar el pago de la prima si se halla en posesión de un recibo del asegurador. La firma puede ser facsimilar.
Agente Institorio. Zona asignada: Art. 54. Cuando el asegurador designa un representante o agente con facultades
para actuar en su nombre se aplican las reglas del mandato. La facultad para celebrar seguros autoriza también para
pactar modificaciones o prórrogas, para recibir notificaciones y formular declaraciones de rescisión, salvo limitación
expresa. Si el representante o agente de seguro es designado para un determinado distrito o zona, sus facultades se
limitan a negocios o actos jurídicos que se refieran a contratos de seguro respecto de cosas que se hallen en el distrito o
zona, o con las personas que tienen allí su residencia habitual.
Conocimiento equivalente: Art. 55. En los casos del artículo anterior el conocimiento del representante o agente
equivale al del asegurador con referencia a los seguros que está autorizado a celebrar.

3.2. COMIENZO DE LA VIGENCIA DEL CONTRATO. FORMA Y PRUEBA. PLAZO INDETERMINADO. PRÓRROGA.
Si bien el contrato es consensual, generalmente se lo celebra por escrito, postergando la vigencia hasta la emisión de
la póliza, pero no por ello cambia la naturaleza del contrato ni del instrumento. El instrumento del contrato (póliza)
presupone la perfección del contrato, del cual es su prueba capital y guía de interpretación. Pero la ley, no hace de
ella, el único medio probatorio, admite todos los medios de prueba si hay principio de prueba por escrito.
Estructura de la póliza  consta de dos partes:
1- condiciones generales: insertadas generalmente en el reverso del instrumento, impresas, no firmadas, pero que
obligan a las partes como si lo estuvieran;
2- las condiciones particulares: incluidas en el anverso; establecen la individualización del asegurado, del riesgo y del
interés asegurable; indican el valor asegurado y la liquidación de la prima, así como el plazo de duración y el
comienzo y fin de la garantía.
Contenido de la póliza
 Fecha;
 Residencia (en ella se harán todas las comunicaciones y notificaciones);
 Profesión (importante en los seguros de personas);
 Nombre del tomador (indispensable si se contrata por cuenta ajena);
 Indicación del interés o de la persona asegurada (es esencial para establecer la validez del contrato);
 En los seguros de interés, el valor del interés asegurable;
 La suma asegurada;
 riesgo asumido;
 Fecha del comienzo y plazo por el cual se asume el riesgo (esenciales);
 La prima (esencial, si se omite no habrá contrato);
 En los seguros de personas, la designación del beneficiario, y en su caso del tercero cuya vida se asegura;
 Otras enunciaciones (la ley deja a las partes libertad para acordar cláusulas particulares) y;
 La firma del asegurador.

Arts. correspondientes de la ley 17.418:


Prueba del contrato: Art. 11. El contrato de seguro sólo puede probarse por escrito; sin embargo, todos los demás
medios de prueba serán admitidos, si hay principio de prueba por escrito.
Póliza: El asegurador entregará al tomador una póliza debidamente firmada, con redacción clara y fácilmente legible.
La póliza deberá contener los nombres y domicilios de las partes; el interés la persona asegurada; los riesgos asumidos;
el momento desde el cual éstos se asumen y el plazo; la prima o cotización; la suma asegurada; y las condiciones
generales del contrato. Podrán incluirse en la póliza condiciones particulares. Cuando el seguro se contratase
simultáneamente con varios aseguradores podrá emitirse una sola póliza.
Diferencias entre propuesta y póliza: Art. 12. Cuando el texto de la póliza difiera del contenido de la propuesta, la
diferencia se considerará aprobada por el tomador si no reclama dentro de un mes de haber recibido la póliza.
Esta aceptación se presume sólo cuando el asegurador advierte al tomador sobre este derecho por cláusula inserta en
forma destacada en el anverso de la póliza.
La impugnación no afecta la eficacia del contrato en lo restante, sin perjuicio del derecho del tomador de rescindir el
contrato a ese momento.
Póliza a la orden y al portador. Régimen  FORMA
Art. 13. La transferencia de las pólizas a la orden o al portador importa transmitir los derechos contra el asegurador;
sin embargo pueden oponerse al tenedor las mismas defensas que podrían hacerse valer contra el asegurado referentes
al contrato de seguro, salvo la falta de pago de la prima si su deuda no resulta de la póliza.
Liberación del asegurado. El asegurador se libera si cumple sus prestaciones respecto del endosatario o del portador de
la póliza.
Robo, pérdida o destrucción de la póliza. En caso de robo, pérdida o destrucción de la póliza a la orden o al portador
puede acordarse su reemplazo por prestación de garantía suficiente.
Seguros de persona. En los seguros de personas la póliza debe ser nominativa.
Duplicaciones de declaraciones y póliza: Art. 14. El asegurado tiene derecho, mediante el pago de los gastos
correspondientes, a que se le entregue copia de las declaraciones que formuló para la celebración del contrato y copia
no negociable de la póliza.
Período de seguro: Art. 17. Se presume que el período de seguro es de un año salvo que por la naturaleza del riesgo la
prima se calcule por tiempo distinto.
Comienzo y fin de la cobertura: Art. 18. La responsabilidad del asegurador comienza a las doce horas del día en el
que se inicia la cobertura y termina a las doce horas del último día del plazo establecido, salvo pacto en contrario
Cláusula de rescisión. No obstante el plazo estipulado, y con excepción de los seguros de vida, podrá convenirse que
cualquiera de las partes tendrá derecho a rescindir el contrato sin expresar causa. Si el asegurador ejerce la facultad de
rescindir, deber dar un preaviso no menor de quince días y reembolsará la prima proporcional por el plazo no corrido.
Si el asegurado opta por la rescisión, el asegurador tendrá derecho a la prima devengada por el tiempo transcurrido,
según las tarifas de corto plazo.
Prórroga tácita: Art. 19. La prórroga tácita prevista en el contrato, sólo es eficaz por el término máximo de un período
de seguro, salvo en los seguros flotantes. (Luciana Diaz – 38155572146)
Por plazo indeterminado. Cuando el contrato se celebre por tiempo indeterminado, cualquiera de las partes puede
rescindirlo de acuerdo al artículo 18. Es lícita la renuncia de este derecho de rescisión por un plazo determinado, que no
exceda de cinco años. Las disposiciones de este párrafo no se aplican al seguro de vida.

3.3. LA PRESTACIÓN DEL ASEGURADOR


La prestación del asegurador: modalidad, daño: El asegurador sólo asume obligaciones jurídicas; no asume
cargas. La obligación de indemnizar le incumbe en ejecución del contrato, y no por violación de éste.
La prestación del asegurador se calcula por el daño neto efectivamente sufrido, en razón de la suma asegurada y del
valor al tiempo del siniestro.
Las partes pueden apartar la aplicación de la regla proporcional, prevista en el art. 65 (infraseguro), con la cláusula a
primer riesgo, por la cual el asegurador indemnizará el daño sufrido hasta la suma asegurada sin considerar la
existencia de infraseguro.

Suma asegurada y valor del interés asegurable: El valor del interés asegurable marca el monto máximo de la
indemnización que podrá pagar el asegurador, ya que la ley sanciona el enriquecimiento del asegurado, porque la
exageración del valor agrava el azar moral.
Si el valor varía durante la ejecución del contrato, se variará proporcionalmente la prima, en más o en menos.
Además el incremento del valor puede provocar el infraseguro.
La fijación del valor es importante, porque la determinación por un monto excesivo aumenta el riesgo: agrava el azar
moral. Cuando la exageración sea dolosa, se anulará el seguro.
Debe tenerse en cuenta:
a) La suma asegurada en el seguro de la responsabilidad civil fija el límite máximo de la indemnización, pero no el
valor del seguro, porque no se determina con relación a una cosa o un bien determinado.
b) En el seguro sobre la vida, el valor queda librado al arbitrio de las partes, al igual que en el seguro de accidentes
personales. De ahí que no se le apliquen las normas sobre sobreseguro e infraseguro.

Sobreseguro: Existe cuando la suma asegurada excede del valor asegurable o del interés personal del asegurado.
Mientras que el infraseguro es antieconómico y contrario a la actuación plena del seguro, en el sobreseguro existe un
despilfarro de primas, una invitación a la producción del siniestro y a la aplicación del seguro con fines dolosos.
Puede ser contemporáneo con la celebración o sobreviniente, y se hace desaparecer por la exigencia de cualquiera
de las partes.
El efecto es la nulidad del contrato cuando el sobreseguro es doloso al tiempo de la celebración, dolo que exige la
intención de enriquecerse. La prueba del dolo queda a cargo del asegurador.
Suma asegurada: Reducción : Art. 62. Si la suma asegurada supera notablemente el valor actual del interés
asegurado, el asegurador o el tomador pueden requerir su reducción.
Nulidad. El contrato es nulo si se celebró con la intención de enriquecerse indebidamente con el excedente asegurado. Si
a la celebración del contrato el asegurador no conocía esa intención, tiene derecho a percibir la prima por el período de
seguro durante el cual adquiere este conocimiento.
Sobreseguro: Art. 65. Si al tiempo del siniestro el valor asegurado excede del valor asegurable, el asegurador sólo
está obligado a resarcir el perjuicio efectivamente sufrido; no obstante, tiene derecho a percibir la totalidad de la prima.

Infraseguro, regla proporcional: Existe infraseguro cuando la suma asegurada es menor que el valor total del
interés asegurable. Es posible y lícito, sea que se trate de una parte alícuota o no.
Puede existir desde la celebración del contrato o puede sobrevenir: cuando no sea intencionalmente perseguida por
el asegurado, para obtener plena indemnización, cabe insertar cláusulas de reajuste periódico del valor asegurado,
con el consiguiente reajuste de las primas.
Su efecto (que se produce en el momento del siniestro) es hacer aplicable la regla proporcional: por la parte no
cubierta, el asegurado soporta el daño en la medida del infraseguro; y cuando el siniestro es parcial, el asegurador
sólo debe indemnizar en proporción. Si no fuera así, el asegurado percibiría una indemnización desproporcionada a
las primas efectivamente pagadas.
Infraseguro: Art. 65. 2da parte. Si el valor asegurado es inferior al valor asegurable, el asegurador sólo indemnizar el
daño en la proporción que resulte de ambos valores, salvo pacto en contrario.

Franquicia: Producido el siniestro, el asegurador tiene la obligación de indemnizar el daño asegurado.


Además del límite máximo de la indemnización, en algunos seguros se establece el requisito de que exceda de un
mínimo, esto es la franquicia, y se justifica para:
a) disminuir los costos, porque elimina los daños de escaso monto;
b) incrementar la diligencia o cuidado del asegurado, al hacerle soportar una parte del daño.
El efecto de la franquicia es la liberación del asegurador si el daño no excede de ese monto. La liberación es
condicional cuando el asegurador debe indemnizar la totalidad si el daño excede de la franquicia; y es incondicional
cuando en ningún caso responde por la suma o porcentaje fijado para la franquicia.

Vencimiento de la obligación del asegurador


Época del pago Art. 49. En los seguros de daños patrimoniales, el crédito del asegurado se pagará dentro de los quince
días de fijado el monto de la indemnización o de la aceptación de la indemnización ofrecida, una vez vencido el plazo del
artículo 56.
En los seguros de personas el pago se hará dentro de los quince días de notificado el siniestro, o de acompañada, si
procediera, la información complementaria del artículo 46, párrafos segundo y tercero.
Mora Art. 50. Es nulo el convenio que exonere al asegurador de la responsabilidad por su mora.
Pago a cuenta Art. 51. Cuando el asegurador estimó el daño y reconoció el derecho del asegurado o de su
derechohabiente, éste puede reclamar un pago a cuenta si el procedimiento para establecer la prestación debida no se
hallase terminado un mes después de notificado el siniestro. El pago a cuenta no ser inferior a la mitad de la prestación
reconocida u ofrecida por el asegurador.
Suspensión del término. Cuando la demora obedezca a omisión del asegurado, el término se suspende hasta que éste
cumpla las cargas impuestas por la ley o el contrato.
Seguro de accidentes personales. En el seguro de accidentes personales, si para el supuesto de incapacidad temporaria
se convino el pago de una renta, el asegurado tiene derecho a un pago a cuenta luego de transcurrido un mes.
Mora del asegurador. El asegurador incurre en mora por el mero vencimiento de los plazos.

Determinación de la indemnización. Procedimiento. Juicio Pericial


La ley ha dejado a las partes en libertad de acordar el procedimiento para determinar la indemnización debida por el
asegurador. Sólo prohíbe que en la póliza se comprometa en árbitros, porque dado el sistema de contratación en
masa, en la inmensa mayoría de los casos no sería expresión de la voluntad cierta del asegurado, además de ser una
vía para escapar al control judicial, que la ley impone para la determinación del daño de peritos.
Conocido el siniestro, el asegurador destaca un liquidador, que controla el informe. Este informa es elevado al
asegurar quien se pronuncia conforme al art. 56.
Reconocida la responsabilidad, debe pronunciarse sobre la indemnización, y si su ofrecimiento no es aceptado,
acordarán las partes el procedimiento extrajudicial para determinar el monto debido o queda al asegurado libre la
vía judicial para liquidarlo.
La ley prevé que las partes pueden recurrir al juicio de peritos, pero su conclusión no es definitiva, porque el dictan
es anulable si se aparte evidentemente del real estado de las cosas. En tal caso, se valuarán los daños judicialmente;
de la misma manera se hará cuando los peritos no puedan expedirse o no lo hagan en término.
Cada una de las partes designará un perito, y en caso de discordia nombrarán un tercero, fijándoles un plazo para
expedirse, que variará según la complejidad de la prueba de los daños.

Reconocimiento del derecho. Plazo. Silencio: Art. 56. El asegurador debe pronunciarse acerca del derecho del
asegurado dentro de los treinta días de recibida la información complementaria prevista en los párrafos 2º y 3º del
artículo 46. La omisión de pronunciarse importa aceptación.
Juicio arbitral. Juicio de perito: Art. 57. Son nulas las cláusulas compromisorias incluidas en la póliza. La valuación del
daño puede someterse a juicio de peritos.
Determinación pericial. Impugnación. Valuación judicial: Art. 78. Cuando el monto de los daños se determina por
peritos de acuerdo a lo convenido por las partes, el peritaje es anulable si aparta evidentemente del real estado de las
cosas o del procedimiento pactado. Anulado el peritaje, se valuarán judicialmente los daños, previa pericia que se
practicará de acuerdo a la ley procesal.
Valuación judicial. La valuación judicial reemplazará el peritaje convencional siempre que los peritos no puedan
expedirse o no se expidan en término.

3.4. CARGAS DEL ASEGURADO


Cargas del asegurado: concepto
La doctrina rechaza la identificación de la carga con la obligación civil.
Obligación: 1) es un mandato jurídico cuyo incumplimiento es violación de la ley; 2) en interés ajeno; 3) con sanción
jurídica; 4) con ejecución forzada eventual o por un tercero.
Carga: 1) regla de conveniencia; 2) en interés propio; 3) con sanción meramente económica; 4) sin posibilidad de
ejecución forzada o a satisfacer por un tercero.

Sanción por incumplimiento


Cuando la ley prevé la sanción, ésta no puede ser agravada por el contrato: solo puede modificarse en favor del
asegurado.
Cuando la ley no prevé la sanción o cuando la carga es contractual, las partes pueden convenir la sanción de
caducidad, sujeta a estas condiciones:
a) que la violación obedezca a culpa o negligencia;
b) si la carga debe cumplirse antes del siniestro, el asegurador debe alegar la caducidad dentro del mes de conocido
el incumplimiento. Si el siniestro ocurre antes de que el asegurador alegue la caducidad, debe la prestación si el
incumplimiento no influyó en el acaecimiento del siniestro o en la extensión de la obligación del asegurador;
c) si la carga u obligación debe ejecutarse después del siniestro, el asegurador se libera si el incumplimiento influyó
en la extensión de la obligación asumida;
d) debe insertarse en las condiciones particulares de la póliza, en cláusula fácilmente legible y con redacción clara,
debiendo advertirse de su inserción al asegurado cuando aparece en la propuesta.

Cargas de información y de conducta


Las cargas deben cumplirse conforme a la buena fe, según los usos comerciales y las posibilidades del asegurado.
Las cargas de información  Se refieren a circunstancias que son importantes para que el asegurador aprecie el
estado de riesgo al momento de celebrar el contrato y durante su vigencia (circunstancias agravantes; producción
del siniestro; transferencia del interés; celebración de otros seguros; etc.). Deben ejecutarse en el domicilio del
asegurador.
Las cargas de conducta del tomador  Se traducen en un hacer, un no hacer o ambos simultáneamente (prohibición
de variar el estado de riesgo; deber de evitar o disminuir los daños; etc.). Deben ejecutarse en el domicilio del
asegurado o en el lugar del bien, según se trate de seguro de personas o de intereses.
Cómo deben cumplirse, depende del contenido de la carga. Cuando se trata de un informe, sólo interesa la veracidad.
No hay formas legales fijadas, aunque en algunos contratos se determinan, pero la violación de la forma es
indiferente si el asegurador obtiene el conocimiento perseguido, porque la función de la forma es la seguridad.
Se ejecutarán en el plazo fiado, sin necesidad de intimación o exigencia previa: la mora es automática. Pero la fuerza
mayor, el caso fortuito o la imposibilidad sin culpa o negligencia, excusan la demora y si la carga la impone el
contrato, se requiere culpa del asegurado.

Cargas durante la vigencia del contrato: antes del siniestro y posteriormente. Aviso: objeto y consecuencias
del incumplimiento.
Antes  carga de mantener el estado de riesgo; carga de informar el estado de riesgo; carga de prevenir el siniestro;
y carga de evitar y disminuir los daños (salvamiento).
Después  carga de informar el acaecimiento del siniestro y carga de informar los daños sufridos.

Obligación del asegurado: pago de la prima; exigibilidad; pago por tercero. Lugar de pago. Mora. Reajuste de
la prima.
La prima es el precio del seguro, contraprestación del asegurado por la garantía del asegurador de pagar si ocurre el
siniestro en las condiciones del contrato.
Su pago constituye la obligación principal del asegurado. En principio, la prima es invariable; pero puede modificarse
por: pactos de variación de inflación; por variación del riesgo; por variación del interés asegurado; y por disposición
de la autoridad de control.
Obligados al pago
Deudor de la prima es el tomador del seguro o el tercero que se obligó a pagarla.
El asegurador en el seguro de daños no puede rehusar el pago ofrecido por un tercero, salvo que medio oposición del
asegurado, y aun así tampoco podrá rehusar el pago, si el tercero puede ser perjudicado por el rechazo. En el seguro
de personas, el tercero no puede pagar la prima, pero sí lo podrá hacer el beneficiario a título oneroso.
El pago debe hacerse al asegurador o a persona autorizada. Esta autorización se presume en el agente con facultad
de celebrar el contrato. El simple agente puede también recibir el pago, si le está confiada la entrega de la póliza, que
también sirva de recibo, o está en posesión de un recibo firmado por el asegurador.
Obligado al pago: Art. 27. El tomador es el obligado al pago de la prima.
En el seguro por cuenta ajena, el asegurador tiene el derecho a exigir el pago de la prima al asegurado, si el tomador ha
caído en insolvencia.
Compensación. El asegurador tiene derecho a compensar sus créditos contra el tomador en razón del contrato, con la
indemnización debida al asegurado o la prestación debida al beneficiario.
Pago por tercero: Art. 28. Salvo oposición del asegurado, el asegurador no puede rehusar el pago de la prima ofrecido
por tercero, con la limitación del artículo 134.
Lugar de pago: Art. 29. La prima se pagará en el domicilio del asegurador o en el lugar convenido por las partes.
El lugar de pago se juzgará cambiado por una práctica distinta, establecida sin mora del tomador; no obstante, el
asegurador podrá dejarla sin efecto comunicando al tomador que en lo sucesivo pague en el lugar convenido.
Exigibilidad de la prima: Art. 30. La prima es debida desde la celebración del contrato, pero no es exigible sino contra
entrega de la póliza, salvo que se haya emitido un certificado o instrumento provisorio de cobertura.
En caso de duda, las primas sucesivas se deben al comenzar cada período de seguro.
Crédito tácito. La entrega de la póliza sin la percepción de la prima hace presumir la concesión de crédito para su pago.
Mora en el pago de la prima efectos
La mora es automática. Su efecto es la suspensión de la garantía, por lo que no se cubre el riesgo durante el lapso de
la mora. A esta suspensión corresponde la rehabilitación del contrato, que se produce con el pago de la prima
adeudada más los intereses correspondientes, con el efecto de que surtirá eficacia desde el día siguiente al de pago.
Además, la mora en el pago de la prima tiene como efecto que se devenguen los intereses; y que el asegurado ya no
pueda pretender que el asegurador acuda a su domicilio a cobrar, a partir de la mora, debe acudir al domicilio del
asegurador.
Art. 31. Si el pago de la primera prima o de la prima única no se efectuara oportunamente, el asegurador no
será responsable por el siniestro ocurrido antes del pago.
En el supuesto del párrafo tercero del artículo 30, en defecto de convenio entre partes, el asegurador podrá rescindir el
contrato con un plazo de denuncia de un mes. La rescisión no se producirá si la prima es pagada antes del vencimiento
del plazo de denuncia.
El asegurador no será responsable por el siniestro ocurrido durante el plazo de denuncia, después de dos días de
notificada la opción de rescindir.
Derecho del asegurador Art. 32. Cuando la rescisión se produzca por mora en el pago de la prima, el asegurador
tendrá derecho al cobro de la prima única o a la prima del período en curso.
Pago de la prima ajustada por reticencia: Art. 33. En los casos de reticencia en que corresponda el reajuste por esta
ley, la diferencia se pagará dentro demes de comunicada al asegurado.
Reajuste por disminución del riesgo Art. 34. Cuando el asegurado ha denunciado erróneamente un riesgo más
grave, tiene derecho a la rectificación de la prima por los períodos posteriores a la denuncia del error, de acuerdo a la
tarifa aplicable al tiempo de la celebración del contrato.
Cuando el riesgo ha disminuido, el asegurado tiene derecho al reajuste de la prima por los períodos posteriores, de
acuerdo a la tarifa aplicable al tiempo de la denuncia de la disminución.
Reajuste de la prima por agravación del riesgo: Art. 35. Cuando existiera agravación del riesgo y el asegurador
optase por no rescindir el contrato o la rescisión fuese improcedente, corresponderá el reajuste de la prima de acuerdo
al nuevo estado del riesgo desde la denuncia, según la tarifa aplicable en este momento.

Disminución y agravación del riesgo. Desaparición y cambio de interés (Remitirse al punto 2.2)

3.5. EXTINCIÓN, RESCISIÓN. RESOLUCIÓN UNILATERAL CON O SIN CAUSA. PRESCRIPCIÓN.


Comienzo y fin de la cobertura: Art. 18. La responsabilidad del asegurador comienza a las doce horas del día en el
que se inicia la cobertura y termina a las doce horas del último día del plazo establecido, salvo pacto en contrario
Cláusula de rescisión. No obstante el plazo estipulado, y con excepción de los seguros de vida, podrá convenirse que
cualquiera de las partes tendrá derecho a rescindir el contrato sin expresar causa. Si el asegurador ejerce la facultad de
rescindir, deber dar un preaviso no menor de quince días y reembolsará la prima proporcional por el plazo no corrido.
Si el asegurado opta por la rescisión, el asegurador tendrá derecho a la prima devengada por el tiempo transcurrido,
según las tarifas de corto plazo.
Liquidación o cesión de cartera: Rescisión: Art. 20. La liquidación voluntaria de la empresa aseguradora y la cesión
de cartera aprobada por la autoridad de contralor, no autorizan la rescisión del contrato.
Efectos de la rescisión: Art. 41. La rescisión del contrato da derecho al asegurador:
a) Si la agravación del riesgo le fue comunicada oportunamente, a percibir la prima proporcional al tiempo
transcurrido;
b) Si no le fue comunicada oportunamente, a percibir la prima por el período de seguro en curso.
Extinción del derecho a rescindir: Art. 42. El derecho a rescindir se extingue si no se ejerce en los plazos previstos, o si
la agravación ha desaparecido.

Rescisión unilateral por siniestro parcial


Época: Art. 52. Cuando el siniestro sólo causa un daño parcial, ambas partes pueden rescindir unilateralmente el
contrato hasta el momento del pago de la indemnización.
Por el asegurador: Si el asegurador opta por rescindir, su responsabilidad cesará quince días después de haber
notificado su decisión al asegurado, y reembolsar la prima por el tiempo no transcurrido del período en curso en
proporción al remanente de la suma asegurada.
Por el asegurado: Si el asegurado opta por la rescisión, el asegurador conservará el derecho a la prima por el período
en curso, y reembolsar la percibida por los períodos futuros.
No rescisión: Efectos: Cuando el contrato no se rescinde el asegurador sólo responderá en el futuro por el remanente
de la suma asegurada, salvo estipulación en contrario.
Prescripción
Término: Art. 58. Las acciones fundadas en el contrato de seguro prescriben en el plazo de un año, computado desde
que la correspondiente obligación es exigible.
Prima pagadera en cuotas: Cuando la prima debe pagarse en cuotas, la prescripción para su cobro se computa a
partir del vencimiento de la última cuota. En el caso del último párrafo del artículo 30, se computa desde que el
asegurador intima el pago.
Interrupción: Los actos del procedimiento establecido por la ley o el contrato para la liquidación del daño
interrumpe la prescripción para el cobro de la prima y de la indemnización.
Beneficiario: En el seguro de vida, el plazo de prescripción para el beneficiario se computa desde que conoce la
existencia del beneficio, pero en ningún caso excederá de tres años desde el siniestro.
Abreviación: Art. 59. El plazo de la prescripción no puede ser abreviado. Tampoco es válido fijar plazo para
interponer acción judicial.

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