Letanías a Santa Germana Cousin
Letanías a Santa Germana Cousin
Kyrie, eleison.
Christe, eleison.
Kyrie, eleison.
Padre Celestial Dios Todopoderoso que te complaces en una humilde campesina, ten piedad
de nosotros.
Hijo, Dios Salvador, a quien la Bienaventurada Germana ama tiernamente y lleva tu Cruz, ten
piedad de nosotros.
Espíritu Santo, Dios de caridad, que encontraste en la bienaventurada Santa Germana un
corazón tan puro y tan fiel, ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, Dios adorabilísimo, por la intercesión de Santa Germana, ten piedad de
nosotros.
Santos y Santas cuyo ejemplo fue imitado por Santa Germana reproduciendo sus virtudes en la
tierra y por cuya senda ella alcanzó la gloria del cielo, interceded por nosotros.
Oh Santos que escoltaron a Santa Germana y Vos Virgen María que la recibiste en el Palacio de
Vuestro Hijo, rogad por nosotros.
Por la intercesión de Santa Germana y de todos nuestros protectores celestiales, Señor ten
piedad de nosotros.
De todos los males que afligen a nuestra ciudad y a nuestras familias, líbranos Señor.
De murmuraciones contra la pobreza y el sufrimiento, líbranos Señor.
Del abuso de la riqueza y el amor a los falsos placeres, líbranos Señor.
De las vanidades de la vida, líbranos Señor.
De todo aquello que nos aleje de Vos, líbranos Señor.
De los obstáculos hacia la verdadera piedad, líbranos Señor.
De la falsa honestidad en la práctica de nuestros deberes, líbranos Señor.
Del olvido de tus santos mandamientos, líbranos Señor.
De todo aquello que en nuestros pensamientos, en nuestras palabras y en nuestras acciones
pueda contristar el corazón maternal de la Santa Iglesia Católica, líbranos Señor.
De la irreligiosidad que es el infierno anticipado sobre la tierra, líbranos Señor.
De la impenitencia y de la muerte imprevista, líbranos Señor.
Que te amemos y te sirvamos con todas nuestras fuerzas, te rogamos Señor oídnos.
Que merezcamos vuestra piedad y ternura durante nuestras vidas, te rogamos Señor oídnos.
Que nuestra muerte sea digna de vuestra asistencia y de la eterna bienaventuranza ante Vos,
te rogamos Señor oídnos.
Kyrie, eleison
Christe, eleison
Kyrie, eleison
Virgen siempre Inmaculada, Oh María, vos que conocéis mis debilidades, mis miserias, mis
fallas! De todas mis culpas de mi vida pasada que os han hecho entristecer tanto Madre mía,
no os acordéis os lo ruego.
Sin embargo ahora que prometo enmienda y arrepentimiento, Madre mía, acuérdate de mí.
Cuando las calamidades me golpeen, cuando la justa mano de Dios se abata sobre mí o sobre
mis seres queridos, Madre mía, acuérdate de mí.
Cuando las angustias me asalten, cuando parezca que Dios me abandona, Madre mía,
acuérdate de mí.
Cuando lleguen las terribles plagas, contra las cuales el poder del hombre es débil, Madre mía,
acuérdate de mí.
Cuando llegue la muerte con sus amenazas y terrores, Madre mía, acuérdate de mí.
Cuando alguno de los míos sufra sin que yo pueda aliviar su sufrimiento, Madre mía, acuérdate
de mí.
En el lecho de agonía, Madre mía, acuérdate de mí.
Cuando mi alma abandone mi cuerpo, Madre mía, acuérdate de mí.
Cuando yo comparezca ante mi Juez, Madre mía, acuérdate de mí.
Ante la amenaza del fuego del Infierno, Madre mía, acuérdate de mí.
En las llamas del Purgatorio, Madre mía, acuérdate de mí.
(Tomado del libro: “Vie de la Bienheureuse bergére Germaine Cousin” por Louis Edouard Pie.
Impreso en el Bureau de Dimanche, Tolosa, Francia. Año 1854)