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Paradigmas Epistemológicos: Racionalismo y Empirismo

El documento describe tres paradigmas epistemológicos principales: el racionalismo, el empirismo y el pragmatismo. El racionalismo sostiene que la razón es la fuente del conocimiento. El empirismo enfatiza el papel de la experiencia y la percepción sensorial. El pragmatismo define la verdad en términos de las consecuencias prácticas de las ideas. Cada paradigma representa una perspectiva distinta sobre el origen y la naturaleza del conocimiento.
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Paradigmas Epistemológicos: Racionalismo y Empirismo

El documento describe tres paradigmas epistemológicos principales: el racionalismo, el empirismo y el pragmatismo. El racionalismo sostiene que la razón es la fuente del conocimiento. El empirismo enfatiza el papel de la experiencia y la percepción sensorial. El pragmatismo define la verdad en términos de las consecuencias prácticas de las ideas. Cada paradigma representa una perspectiva distinta sobre el origen y la naturaleza del conocimiento.
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PARADIGMAS EPISTEMOLOGICOS

Epistemológicamente la palabra paradigmas se deriva de las raíces “para” que significa “del lado
de”, en la respectiva “bajo la óptica de” y de deiknymi, significa “mostrar”, es decir “mostrar el
lado de”, lo que corresponde a la filosofía de denomina “perspectivismo”.

Los paradigmas son un conjunto de conocimientos y creencias que forman una visión del mundo
(cosmovisión), en torno a una teoría hegemónica en determinado periodo histórico. Cada
paradigma se instaura tras una revolución científica, que aporta respuestas a los enigmas que no
podían resolverse en el paradigma anterior. Una de las características fundamentales, su
inconmensurabilidad: ya que ninguno puede considerarse mejor o peor que el otro. Además,
cuentan con el consenso total de la comunidad científica que los representa.
Los paradigmas cumplen una doble función, por un lado, la positiva que consiste en determinar las
direcciones en las que ha de desarrollarse la ciencia normal, por medio de la propuesta de
enigmas a resolver dentro del contexto de las teorías aceptadas. Por otro lado la función negativa
del paradigma, es la de establecer los límites de lo que ha de considerarse ciencia durante
el tiempo de su hegemonía. Según Thomas Khun: "cada paradigma delimita el campo de
los problemas que pueden plantearse, con tal fuerza que aquellos que caen fuera del campo de
aplicación del
Paradigma ni siquiera se advierten.

Las teorías que se inscriben en un paradigma no pueden traducirse en términos de las teorías que
forman el paradigma posterior; cada revolución científica es un cambio total de la percepción del
mundo y por lo tanto viene acompañado de un cambio paradigmático.
Los paradigmas cambian y se transforman de un modo semejante (aunque en gran escala) al de
las hipótesis.

El paradigma, está constituido por supuestos teóricos, leyes y técnicas de aplicación que deberán


adoptar los científicos que se mueven dentro de una determinada comunidad científica. Los que
trabajan dentro de un paradigma, ponen en práctica la ciencia normal. Es probable que al trabajar
en ella, desarrollarán el paradigma en su intento por explicar el comportamiento de aspectos del
mundo, resulten dificultades. Si estas dificultades se hacen inmanejables, se desarrollará
un estado de crisis. Ésta se resolverá con el surgimiento de un paradigma completamente nuevo,
el cual cobrará cada vez mayor adhesión o aceptación por parte de la comunidad científica, hasta
que finalmente se abandone el paradigma original. Este cambio no es continuo, sino por el
contrario es discontinuo y constituye una revolución científica. El nuevo paradigma enmarcará la
nueva actividad científica normal, hasta que choque con dificultades y se produzca una nueva
crisis y una nueva revolución y por lo tanto el surgimiento de un nuevo paradigma.

Cada revolución es la oportunidad de pasar de un paradigma a otro mejor. Si se desarrolla una


crisis, el pasaje de un paradigma a otro se hace necesario, y este paso es esencial para el progreso
de la ciencia. Si no hubiera "revoluciones", la ciencia quedaría atrapada o estancada en un solo
paradigma y no se avanzaría más allá de él.
TIPOLOGIA DE PARADIGMAS EPISTEMOLOGICOS
RACIONALISMO

El racionalismo es una corriente filosófica que se desarrolló en Europa continental durante los


siglos XVII y XVIII, formulada por René Descartes, que se complementa con
el criticismo de Immanuel Kant, y que es el sistema de pensamiento que acentúa el papel de la
razón en la adquisición del conocimiento, en contraste con el empirismo, que resalta el papel de
la experiencia, sobre todo el sentido de la percepción.
El racionalismo ha aparecido de distintas formas desde las primeras etapas de la filosofía
occidental.
El racionalismo se identifica ante todo con la tradición que proviene del filósofo y científico francés
del siglo XVII René Descartes, quien decía que la geometría representaba el ideal de todas las
ciencias y también de la filosofía. Descartes aseguraba que solo por medio de la razón se podían
descubrir ciertas verdades universales. A partir de aquellas verdades es posible deducir el resto de
contenidos de la filosofía y de las ciencias.

El racionalismo sostiene que la fuente de conocimiento es la razón y rechaza la idea de los


sentidos, ya que nos pueden engañar; defiende las ciencias exactas, en concreto las matemáticas,
y dice que posee contenidos innatos, es decir, ya nacemos con conocimientos, solo tenemos que
«acordarnos» de ellos. Usa el método deductivo como principal herramienta para llegar al
verdadero conocimiento.
El racionalismo epistemológico ha sido aplicado a otros campos de la investigación filosófica. El
racionalismo en ética es la afirmación de que ciertas ideas morales primarias son innatas en la
especie humana y que tales principios morales son evidentes en sí a la facultad racional. El
racionalismo en la filosofía de la religión afirma que los principios fundamentales de la religión son
innatos o evidentes en sí y que la revelación no es necesaria, como en el deísmo. Desde finales
del siglo XIX, el racionalismo ha jugado un papel antirreligioso en la teología.
El término racionalismo tiene un significado muy amplio: en general, llamamos racionalista a toda
posición filosófica que prima el uso de la razón frente a otras instancias como la fe, la autoridad, lo
irracional, la experiencia empírica, etc. Es racionalista todo aquél que cree que el fundamento, el
principio supremo, es la razón. Junto con ello, cabe ser racionalista en relación con un género de
cuestiones y no serlo en relación con otro. El término racionalismo se usa comúnmente en la
historia de la filosofía para designar una cierta forma de fundamentar el conocimiento: cabe
pensar que el conocimiento descansa en la razón, o que descansa en la experiencia sensible; así,
puesto que valoraron más la razón que los sentidos, podemos llamar racionalistas a Parménides,
Platón y Descartes; y podemos decir que Aristóteles, Santo Tomás y, por supuesto, Hume, tienden
al empirismo, dado el valor que dieron a la experiencia sensible o percepción.
EMPIRISMO
El empirismo es una teoría filosófica que enfatiza el papel de la experiencia, ligada a
la percepción sensorial, en la formación. Para el empirismo más extremo, la experiencia es la
base de todo conocimiento, no sólo en cuanto a su origen sino también en cuanto a su contenido.
Se parte del mundo sensible para formar los conceptos éstos encuentran en lo sensible su
justificación y su limitación.
El término «empirismo» proviene del griego έμπειρία, cuya traducción al latín es experiencia, de
donde deriva la palabra experiencia.
El empirismo, bajo ese nombre, surge en la Edad Moderna como fruto maduro de una tendencia
filosófica que se desarrolla sobre todo en el Reino Unido desde la Baja Edad Media. Suele
considerarse en contraposición al llamado racionalismo, más característico de la filosofía
continental. Hoy en día la oposición empirismo-racionalismo, como la distinción analítico-
sintético, no suele entenderse de un modo tajante, como lo fue en tiempos anteriores, y más bien
una u otra postura obedece a cuestiones metodológicas y heurísticas o de actitudes vitales más
que a principios filosóficos fundamentales. Respecto del problema de los universales, los
empiristas suelen simpatizar y continuar con la crítica nominalista iniciada en la Baja Edad Media.
En la Antigüedad clásica, lo empírico se refería al conocimiento que los médicos, arquitectos,
artistas y artesanos en general obtenían a través de su experiencia dirigida hacia lo útil y técnico,
en contraposición al conocimiento teórico concebido como contemplación de la verdad al margen
de cualquier utilidad.

PRAGMATISMO
La palabra pragmatismo proviene del vocablo griego pragma que significa "hecho" o "acto"
(situación concreta .El pragmatismo se caracteriza por la insistencia en las consecuencias como
manera de caracterizar la verdad o significado de las cosas. El pragmatismo se opone a la visión de
que los conceptos humanos y el intelecto representan el significado real de las cosas, y por lo
tanto se contrapone a las escuelas filosóficas del formalismo y el racionalismo. También el
pragmatismo sostiene que solo en el debate entre organismos dotados de inteligencia y con el
ambiente que los rodea es donde las teorías y datos adquieren su significado. Rechaza la
existencia de verdades absolutas, las ideas son provisionales y están sujetas al cambio, a la luz de
la investigación futura.
El pragmatismo, como corriente filosófica, se divide e interpreta de muchas formas, lo que ha
dado lugar a ideas opuestas entre sí que dicen pertenecer a la idea original de lo que es el
pragmatismo. Un ejemplo de esto es la noción de practicidad: determinados pragmáticos se
oponen a la practicidad y otros interpretan que la practicidad deriva del pragmatismo. Esta
división surge de las nociones elementales del término pragmatismo y su utilización. Básicamente
se puede decir que, ya que el pragmatismo se basa en establecer un significado a las cosas a través
de las consecuencias, se basa en juicios a posterioridad y evita todo prejuicio. Lo que se considere
práctico o no, depende del considerar la relación entre utilidad y practicidad.
Una mala comprensión del pragmatismo da lugar a generar prejuicios cuando es todo lo contrario.
En política se suele hablar de pragmatismo cuando en verdad el pragmatismo político se basa en
prejuicios y apenas observa las consecuencias que no encajen con los prejuicios de base, que es
muchas veces lo opuesto al sentido original del pragmatismo filosófico.
Para los pragmatistas, la verdad y la bondad deben ser medidas de acuerdo con el éxito que
tengan en la práctica. En otras palabras, el pragmatismo se basa en la utilidad, siendo la utilidad la
base de todo significado.
Además hay otro autor del pragmatismo que se llama George H. Mead que introduce dos
conceptos a esta corriente filosófica:
- "Self" (si mismo"): la capacidad que tiene uno mismo de verse desde fuera, de hacernos una idea
de cómo nosotros actuamos o que efectos podemos repercutir por encima de otras personas. El
proceso de construcción del "Self" sería: primero nos imaginamos como somos delante de los
otros, después que opinión creemos que tienen los demás de nosotros. Y por último el desarrollo
de un sentimiento de nuestra persona.
- "Otro Generalizado": imágenes e ideas de como son los otros; generalizaciones que organizan el
"self" de los otros que recogemos por etiquetarnos a nosotros y a otros.

POSITIVISMO
El positivismo es un pensamiento filosófico que afirma que el conocimiento auténtico es el
conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de
las hipótesis a través del método científico. El positivismo se deriva de la epistemología que
surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francésSaint-Simon,
de Auguste Comte, y del británico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de
Europa en la segunda mitad del siglo XIX. Uno de sus principales precursores en los siglos XVI y XVII
fue el filósofo, político, abogado, escritor y canciller de Inglaterra Francis Bacon.
Según Marisa Pineda todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en
el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia.
Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser
humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de
estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue
la Revolución francesa, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al
individuo como objetos de estudio científico.
NEOPOSITIVISMO O POSITIVISMO LOGICO
El neopositivismo es la visión filosófica nacida del empirismo moderno en la experiencia del Círculo
de Viena, cuyos miembros más representativos, durante las persecuciones antisemitas en Europa,
emigraron a los Estados Unidos y a Inglaterra, donde desarrollaron sus ideas.
Es característica del neopositivismo la reducción de la filosofía al análisis del lenguaje, tomado
tanto de la ciencia como de la vida común del hombre. La doble realidad del lenguaje produce las
dos corrientes del neopositivismo, como filosofía del lenguaje científico y del lenguaje común. Las
dos dependen del principio dogmático que Wittgenstein codificó en su Tratado lógico-filosófico, a
saber, que las afirmaciones hechas sobre las realidades existentes solamente tienen sentido si se
prueba su verificabilidad; la única excepción a este principio se refiere a alguna de estas
afirmaciones: las enunciaciones lógico-matemáticas que no pueden verificarse, pero que gozan de
veracidad en cuanto que sus términos de base son verdaderos.
Es ésta una forma de tautología científica. De aquí la negación que hace el neopositivismo de las
verdades metafísicas: no tienen ningún significado, en cuanto que no pueden someterse a ninguna
verificación empírica. La corriente de la filosofía del lenguaje científico, que sigue a R. Carnap y a
H. Reichenbach, desarrolla sobre todo la metodología de la ciencia cuantísima, probabilista, de la
física y de la matemática. En ella confluye también la lógica matemática contemporánea, sobre
todo la corriente de la lógica formal, que considera los axiomas como las afirmaciones de fondo de
las que la matemática puede sacar las deducciones lógicas. La otra corriente, dedicada al análisis
del lenguaje común, y que sigue a Popper, Ayer y otros, considera por el contrario el lenguaje
como un juego cuyas reglas intrínsecas es preciso captar debidamente (Wittgenstein).
La hermenéutica del lenguaje consiste precisamente en el uso que se hace de él. A partir de esta
afirmación se deduce que, para comprender lo que el lenguaje común afirma sobre una realidad,
no hay ninguna necesidad de tener en cuenta que esa realidad sea realmente existente en sentido
substancial. Por consiguiente, el mundo de la experiencia queda plenamente identificado con la
escala de los significados propios del lenguaje común.

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