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OTRAS E
NF
RELACION AD EDADES
EN L CONL
A INFANCIAY ADOLESCENCIA
Fidor y Caries
Las relaci
dicta y la cities {ntre Ia carencia en flor de I
badado, es dental esta suficientemente pro-
La caries ex
wi Sis un psa muir m2
mente algunas o a flora bacteriana (especial-
mutans), el oe acterias como el estreptococo
F s), el sustrato de hidratos de carbono que
favorece su multiplicacién y la vulnerabilidad del
diente al ataque de los acidos producides por !@
accién de las bacterias sobre los azticares-
El papel fundamental del fluor seria aumentar la
resistencia del esmalte al proceso de desmineraliza-
cién y estimular la remineralizacién; ademas, inhi-
be las reacciones de glucélisis en la placa dental y
_ disminuye la produccién de Acidos.
La fluoracién del agua es,la medida mas eficaz
y econdémica para prevenir la caries. Debe practi-
carse cuando la concentracién sea inferior @ 0,6
ppm (0,6 mg/l) y el nivel 6ptimo es aproximada-
mente | ppm.
Cuando no se leva a cabo la fluoracién del agua
de bebida, si la concentraci6n de fldor es inferior a
la indicada se deben dar suplementos diarios de
fldor. Las dosis recomendadas por la Asociaci6n
Dental Americana son las que se recogen en la
Tabla 2.2.
Aporte de calcio y osteoporosis
Hasta la ultima década no se consideraba que el
calcio tuviera una influencia importante en la etio-
logia del raquitismo y la osteopenia. Se hacia res
ponsable sobre todo a la vitamina D, pero h se
sabe que 8 gonsecucién de una masa 6sea adeeua.
ja depende funds i t a
pende fundamentalmente del aporte de calcio,Tabla 2.2. Dosis diaria de fluoruro en mg
Contenido de fluoruro del
aaua de bebida (ppm)
CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO DE LA NUTRICION EN LA INFANCIA
0,3.00,6 | > 6
0
0
0
0
[eens
)y vitamina D en las dos primeras décadas de
dan,
N estudios realizados en pé
de calcio se ha visto, med!
que el maximo de masa Osea guar
ade calcio en el Jactante y
doble ciego, en 70 pares:
tr6 que los mings
n suple-
con distintas
nte densitome-
da rela-
ado-
s de
monocigotos, demos
y 14 aiios, a los que se administré un
1.000 mg diarios tuvieron un incremento
00 de densidad dsea‘*, De mantenerse
fe toda la vida, esto supondria una reduccion
por 100 en el riesgo de fracturas y harfa ne-
jo revisar las recomendaciones actuales de
“de calcio e¢ incrementarlas en situaciones
0 de osteopenia: malnutricién, dietas dese-
das, endocrinopatias, administracion de fitr-
i6n como los este-
ie
emplo paradigmitico de ri
de origen nutricional es la anorexia nervi
‘una de las enfermedades crénicas ma
§ de las adolescentes y da Jugar a una situa-
Inutricion por restriccién voluntaria de la
e alimentos. Entre otras consecuencias, el
suficiente de aminodcidos, calcio y energt
A é i
ina serie de cambios hormonales: niveles
0 de osteopo-
sa.
e-
| | mitad del calcio dseo se deposita
av me
flos, se producen déficit muy
ja Osea que pueden ser irrever-
Aterosclerosis y dieta
La aterosclerosis es 1 F
to morfolbgicoes una alenciOnde epaeed a
caracterizada -po unt Sa
‘ por la presencia de macréfagos,
respuesta de las fibras musculares y presencia de
un nticleo necr6tico con cristales de cole: terol
Comienza por una alteracién minima, ese
estria grasa, que va progresando lentamente hasta el
estadio final de lesi6n compleja que fac Ja apa-
ricién de complicaciones, las cuales sobrevienen de
manera stbita. ah
La duracién total del proceso e inclus
lidad de que éste vaya tan lento 0 sea. escasa
cuantia que no Hegue a expresarse ¢ fnicamente
depende de un conjunto de aoe inos de
ellos estan determinados genéti ¢
siguiente, no son modificables, mien
guardan relacién con determinados
pueden cambiarse y evitar sus efect
rables °), Sete
Entre los factores de riesgo mowifi b
encuentra la concentracién de |
se puede influir mediante la dieta y cuyos
amplifican cuando se asocia a otros ha
como el hAbito de fumar cigarrill
sidn. Sin embargo, no es la tasa de
més importante, sino el desequilibr e
tipos fundamentales de lipoprotefnas plas
Concretamente, el exceso de lipoproteinas
densidad (LDL) y el descenso de las lipoprot
de alta densidad (HDL). El mecanismo a través di
cual son capaces de intervenir en la aterogénesis, se
conoce mal pero recientemente se ha_ podido rela-
cionar su capacidad aterogénica con determinadas
alteraciones metabdlicas, concretamente la facili-
dad para la oxidacion, y hoy se sabe que es sobre
todo la proporcién de lipoproteinas oxidadas la Tes-
ponsable de la accién nociva de estas sobre la pared
arterial, ya que ha podido demostrarse que las LDL
oxidadas acttian como factores quimioticticos para
los monocitos, inhiben la motilidad de los macr6fa-
gos, la produccién de 6xido nitrico por las células
endoteliales y estimulan la proliferacion de las célu-
las musculares lisas y la agregacién plaquetariaS,
Estos nuevos datos suponen un giro en las nor
mas dietéticas y en los programas de intervencién,
que no deben limitarse a la reduccidn de la ingesta
de colesterol y dcidos grasos saturados, sit
rey20
ALIMENTACION INFANTIL
han de tener en cuenta los micronutijentes (vitami-
has y oligoelementos) con accién antioxidante, ya
que una baja concentracién de los mismos puede
tener una mayor importancia cuantitativa que los
factores de riesgo ckisicos 0.4,
En relacién con este factor de riesgo los estudios
realizados en las distintas regiones indican que en
Espafia hemos perdido la ventaja que tenfamos
en relacidn con otros pafses industrializados, con-
cretamente con Estados Unidos, situsndonos a
medio camino entre éstos y los paises el norte de
Europa“, :
La experiencia previa de otros pat
ner que en los pré;
s hace supo-
mos 15 0 20 afios se producira
un aumento de Ia patologfa cardiovascular secunda-
ia a la arteriosclerosis, y que es ahora el momento
de iniciar un programa Preventivo que debe abarcar
una doble estrategia, una dirigida a toda la pobla-
cién y otra dirigida a la poblacién con riesgo ele-
vado.
Dieta y obesidad
La obesidad plantea un problema parecido al de
la aterosclerosis, Se trata de una alteracién multi-
factorial en Ja que existe un claro acimulo familiar
y una evideate transmisi6n intrafamiliar, hasta el
Punto de que el riesgo para un recién nacido se
eleva significativamente segtin que uno o los dos
padres sean obesos. Este hecho, asi como los estu-
dios en nifios adoptados daneses realizados por
Stunckard demuestran la existencia de un compo-
nente genético en la predisposicin a padecer obe-
idad. Sin embargo, estudios realizados con grin
tigor por Bouchard han puesto de manifiesto que
junto al factor estrictamente genético-hereditario
existe un componente extragenético, que él deno-
mina transmisi6n cultural, no menos importante“,
1 fracci6n de transmisién cultural de la adiposi-
dad afecta no sdlo a la masa grasa total sino a su
distribucién, lo que tiene una gran importancia
como factor de riesgo independiente para determi-
nadas enfermedades, entre ellas la cardiopatia
isquémica.
Otro aspecto de gran interés es el conocimiento
de la dindmica del depésito de grasa en condiciones
fisiolégicas y en la sobrecarga energética. En con-
diciones normales existe un patrén del depdsito de
grasa cari do por el actimulo acelerado a to
fargo de las tltimas semanas de la gestacién y el
primer afio de vida extrauterina, Desde los 12 a los
14 meses, el acimulo de grasa se enlentece y a par-
tir del 5.", 6" alo comienza de nuevo a aumentar,
Este ritmo se modifica en los individuos predis-
puestos at ser obesos en la edad adulta, de forma que
si el rebote adiposo se produce antes de la edad
indicada hay que considerarlo como un factor de
jesgo e iniciar ya a esi edad medidas preventivas
nds intensas que en los individuos en los cuales el
rebote adiposo tiene lugar mas tardfamente “'-,
En conclusion, factores genéticos y factores
extragéneticos presentes en el medio familiar hacen
a determinados individuos mis vulnerables ala
sobrecarga energética y facilitan la aparicién de la
obesidad en el nifio y adolescente “, Estos nuevos
conocimientos permiten iniciar medidas terapéuti-
cas, dietéticas y farmacolégicas, en nifios vulnera-
bles antes de que la sobrecarga de peso esté esta-
blecida y sea de dificil correccién.
Factores dietéticos e hipertensién
La influencia de los habitos alimentarios en Ja
etiologia de la hipertensién esta bien establecido
pero el papel de los distintos nutrientes y las
interrelaciones entre ellos no se conocen comple-
lamente.
Por una parte, hay datos que relacionan la inges-
ta masiva de Na con la hipertensién y, por otra
parte, se sabe que la mayor o menor sensibilidad al
exceso de Na depende de factores genéticos. Sin
embargo, algunos estudios epidemiolégicos han
demostrado fue ademas del sodio, el potasio juega
un importante papel, y que una dicta rica en potasio
tiene un efecto protector y la hipertensién es mis
frecuente en las comunidades que hacen una dieta
pobre en potasio, aunque la ingesta de sodio sea
idéntica, y que en lo: ujetos predispuestos es
importante no sélo reducir el sodio, sino garantizar
una ingesta suficiente de potasio evitando que ta
relacién entre ambos se altere 4), Esto es importan-
te tenerlo en cuenta cuando se consumen determina-
das conservas, ya que en algunas de ellas hay un
deterioro de la relacién K/Na que puede disminuir
hasta 500 veces, tal como sucede en las conservas de
Bulsantes versus los guisantes frescos (Tabla 2.3).
‘
i
\
|
\{
t
i
CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO DE LA NUTRICION EN LA INFANCIA
‘Tabla 2.3. Contenido de Na y K de dos
stras de guisantes (mg por 100 g)
{ =I
| Na K
09 380
230 180
Otros factores nutricionales relacionados con la
hipertensién son la elevada ingesta de dcidos grasos
salurados y proteinas, y el aporte insuficiente de
fibra, calcio y zinc en la dieta. La obesidad, aunque
tiene un patrén de herencia independiente cuando
coexiste con la hipertensién tiene peor pronéstico y
obliga a ser mas estrictos en la prevencién y trata-
miento.
Dieta y algunos tipos de cancer
«
Las relaciones entre cancer y nutricién son
mucho mas complejas y estdn peor definidas ats),
Hay datos epidemioldgicos, unos ma s6lidos que
‘Tabla 2.4,
21
otre
paved gican que deterninadas habiteg dietéti-
res, BEGG A oe ha lowvade HORE BHT Cone
nism6"b ‘mecanismos ative’ det i oo et
alimentacién 0 el onsumo de de S inedes nae
a le determinadas sustan-
cias pueden favorecer la aparicién de distintos
tumores.
De una manera muy general se puede afirmar que
las sustancias quimicas con actividad carcinogené-
tica pueden estar presentes en forma activa en los
alimentos e ingerirse con ellos, 0 pueden activarse
en el propio organismo. Entre las primeras se
encuentran las nitrosaminas y los benzopirenos, y
entre los precursores cabe destacar los nitritos y
os nitratos, presentes en algunos alimentos como los
embutidos y otras carnes conservadas. Los carciné-
genos pueden actuar como iniciadores, producien-
do un dafio o alteracién en el ADN, 0 como pro-
motores, facilitando la reproduccién y crecimiento
de una célula alterada. Junto a los carcinégenos,
los alimentos contienen sustancias protectoras que
bloquean o reparan las alteraciones cromosémicas
producidas por aquéllos. Entre estas Sustancias pro-
tectoras se encuentran los antioxidantes que, a trav
de diferentes mecanismos (inhibicién de la forma-
Posibles mecanismos de accién de factores alimentarios en relaci6n al ciincer
Mecanismos de accién
jemplos posibles
© evidentes
1, Ingesta directa de
cancerigenos.
~ Nitrosaminas y nitrosamidas.
~ Benzopirenos 0 hidrocarburos aromsticos|
producidos en la
coccién de alimentos.
~ Producidos en el almacenamiento
(aftatoxinas).
w
Afectan a la formacién de
cancerigenos en el organismo.
— Precursores (nitritos, nitratos),
= Alteran excrecién (dcidos biliares, cal-
cancerigenos.
cic).
3. Afectan el transporte, activa ~ Fibras vegetales.
i6n o desactivacén de — Antioxidantes (vitami
selenio, .
— Lipidos en membranas celulares.
4, Afectan la divisién celular.
— Retinol, carotenos.
= Aumento formacién estrégenos.ALIMENTACION INFANTIL
cidn enddgena de compueste
radicales libres o neutraliza
ADN de los agi
S nitrosos, bloqueo de
én del daito sobre el
entes oxidantes), neutralizan los elec-
tos nocivos de los carcindégenos 4,
_De
acuerdo con los distintos mecanismos de ac-
los factores con capacidad carcinogénica con-
Nn los alimentos se pueden cl en cinco
grandes grupos (vase Tabla 2.4 en la pi . anterior),
La asociacién de la dieta con el cincer en el nifio
Poco estudiada y tinicamente existen algunas
hip6tesis sobre relacién del consumo elevado de ali-
Mentos ricos en nitroso compuestos y bajos en frutas
y verduras por la madre durante la ges
frecuenci:
aacion y Ja
a1 de tumores cerebrales en el nifio y sobre
el efecto protector de la lactancia materna, debido a
su accion beneficiosa sobre el desarrollo de la inmu-
nidad 6,
La posibilidad de que la alimentacién del nifio y
adolescente tenga relacién con el ciincer del adulto
No esti demostrada pero existen algunos estudios
que la relacionan con el cancer gastrico. Por otra
parte, se ha encontrado una correlacion entre la
ingesta excesiva de grasa y la Obesidad en las nifias
con el cancer de mama, probablemente por su
acci6n sobre la aceleracién de la maduraci6n sexual
y el adelanto de ta edad de la menarquia 47),
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oo 6
Alimentacién durante el primer
afo de vida
M. J. Martinez Gomez y M. Hernandez Rodriguez
ee,
RECUERDO HISTORICO
cane comienzos del siglo xx, la lactancia ma-
ae ae longaba hasta los dos afios de edad e
aaa i tarde, Suplementada €n ocasiones por
eal es y algunas semillas,
‘aiz de la revolucién ini
racion de la mujer al tral
materna, y la susti
dustrial, con la incorpo-
ibajo, disminuyé la lactancia
n | tuci6n de ésta por productos hete-
Félogea Iraj wont eunrseuenela un uumente para
lelo de la mortalidad infantil. -
A finales del siglo xix se comenzaron a utilizar
Preparados como el babeurre, que era una leche fer-
mentada y parcialmente desgrasada, cuya elabora-
cion estaba basada en una préctica popular holan-
desa. Fue el inicio de lo que podriamos Hamar «era
cientifica de la alimentacién infantil».
Posteriormente, durante la guerra europea ae
1914, comenzaron a prepararse leches albuminosas
obtenidas a partir de caseinatos y babeurre >),
Fue Marriot en 1941 quien propuso la utilizacin
de leches acidificadas. Posteriormente aparecieron
las denominadas leches humanizadas 0 materniza-
das, términos que fueron sustituidos por el de {6rmu-
Jas adaptadas a partir del afio 1977, en que el Comité
de Nutricién de la Sociedad Europea de Gastroen-
terologia y Nutricién Pedicitri CESPGAN) GaP
cid las normas para la composici6n de aed et
6 as a Iamarse {6rmulas de ini
Estas férmulas pasan a ae i ‘i
5 artir del informe del Comité de Nutricién de
cioa part 000 para difereneiarlas de las {6r-
la ae acién. Una serie de organismos
mul:
lid Bilt ee a
internacionales se ocupan en elaborar normas para
la composicién de las f6rmulas infantiles, entre las
que en nuestro medio son de obligado cumplimien-
to las elaboradas por el Comité Cientifico de Ali-
mentaci6n de la Comision Europea, que recogen
normativas previas de la Comisién del Codex Ali-
mentarius, la FAO (Food and Agriculture Orga-
nization), la OMS (Organizacién Mundial de la
Salud) y UNICEF (United Nations International
Children’s Emerganey Foundatlon) 9),
La alimentacién complementaria ha sufrido cam-
bios a 1d largo del tiempo. Los anglosajones, en los
afios cincuenta, propusieron la introduccidn precoz
del beikost, término de origen aleman introducido
por Fomon y posteriormente aceptado por la ESP-
GAN para designar cualquier clase de alimento uti-
lizado en Ia alimentacién del lactante, diferente de
la leche humana o de formula. A partir de la década
de los setenta empieza a cambiar e¥la tendencia,
tras comprobar los escasos beneficios de su intro-
duccién precoz, recomendindose posponer el co-
mienzo de la alimentacién complementaria hasta
los cinco o seis meses.
A partir del momento del destete la alimentacién
ha estado y esta en dependencia del contexto socio-
cultural de cada pais,
LECHE HUMANA
La leche humana cubre todas las necesidades
icas de crecimiento del lactante sano hasta los
57ALIMENTACION INFANTIL
58
seis meses de edad y constituye el modelo para la
composicion de las formulas industriales 045),
_ La leche matema es mis que un alimento, es un
sistema nutricional completo, adaptado al creci-
miento y desarrollo del lactante, que varia su com-
posi i
na lo largo del tiempo de la
nte los primeros di s
nl unas Caracteristicas especiales, constitu
yendo el calostro, que aporta menos calorfas que la
leche madura y contiene mayor concentracién de
sodio, cloro y potasio, Es ademas hiperproteico con
respecto a ésta, a expensas fundamentalmente del
aumento de inmunoglobulinas que constituyen una
tuente de unticuerpos para el recién nacido.
Fisiologia de la secrecién lactea
El aumento de prolactina, que ocurre tras el parto,
estimula enzimas espect elacionadas con la sin-
sis de proteinas y lactosa de la leche. Después del
parto, la supresién de estrégenos, a consecuencia de
fa expulsién de Ja placenta, inicia la lactacion.
Los niveles de prolactina son muy importantes
para mantener ictea, Ademis, la pro-
lactina tiene un efecto luteotrépico y los niveles ele-
vados de esta hormona suprimen los ciclos ovul ‘to-
rios. La succién es el estimulo mas potente part ta
secrecién de prolactina; a los treinta minuto: de
haberse iniciado, se eleva su concentracién en an-
gre, que desciende después de unas tres horas, Por
so son importantes las tomas frecuentes para t an-
tener niveles elevados de prolactina.
Su secreci6n es regulada por un conjunto de fac-
tores estimulantes ¢ inhibidores, entre los que ocupa
un papel destacado el factor hipotalimico inhididor
de la prolactina (PIF), hormona secretada por la
hip6fisis posterior en respuesta a impulsos nervio-
sos del nucleo paraventricular del hipotdlamo; la
stimulacién de los mecanorreceptores del pezén
activa este reflejo. La oxitocina es secreta la
sangre y actda sobre el titero y la manta provoc indo
Ja eyeccién de leche y contribuyendo a fa involucion
ulerina tras el parto.
Composicién de la leche humana
madura
El uso de la «compo: icién media de la leche
: ilculo de las necesida-
humana» como base pitta el
des del lactante, sigue siendo la mejor guia cisnon:
ble, a pesar de que ésta varia de una madre a otra, de
un dia a otro, en diferentes momentos del dia e
incluso durante una sola tetada 64),
La composicién media de la leche humana queda
reflejada en la Tabla 6.1.
Energia
La leche humana proporciona aproximadamente
700 keal/litro. Esta energia es suminis ada en un
50-55 % en forma de grasa, 35-40 % de hidratos de
carbono y un 5-10 % por las protefnas.
Carbohidratos
El tinico hidrato de carbono con valor nutricional
es la lactosa, ffi, ademas de su funcién energética,
acttia como estimulo para la maduracién de la acti-
vidad lactasa. Supone la tinica fuente de galactosa,
favorece la biodisponi id del calcio y permite
con su fermentacién un pH intestinal dcido, funda-
mental para el establecimiento de una flora bifidé-
gena, Existen ademas oligosacdridos sin papel
nutritivo, pero que influyen también en el estableci-
miento de una flora bifidégena.
EI llamade factor bifidus no es otra cosa que
estos oligosaciridos, junto con parte de lactosa
Tabla 6.1. Composicién media de la leche humana
madura
70 keal/100 ml
0,91-1 g/100 ml
25 %
40/60
0,4/100 mi
3,8 2/100 mi
Ac, grasos 0,4 g/100 mi
Ac. grasos saturados 1,8 x/100 ml
Ac. grasos insaturados 2,0 g/100 mt
Carbohidratos 7,1 g/100 ml
Lactosa 65 g/100 mI
Glicopéptidos y
1,2 g/100 mi&* alli fermentada por
LOS proteicos derivados
su bign conttibuyen at oe”
“SEU ora bitidégena un est
bsorcién depende
dcidos grasos, del
fa molecular, ubsorbigndose
Tados, los de cadena corta yy
pee OH adena corta ‘
sicién 2, ‘vies
ingie-
- Por tanto, las
SOs poliinsaturados apor-
On de dcidos grasos esen.
S Ticas en proteinas y car-
‘as cuales predominan en la leche
Os saturados y los triglicéridos de
dcidos grasos
tan una mayor proposes?
tales, frente a las diet
bohidratos en I
los dcidos gias;
cadena media.
El contenido de grasa de la leche de mujer au-
menta a lo largo de la lactancia, de esta forma
aumenta la energia sin excesivo aumento de votu-
men. También aumenta la grasa alo largo de In teta-
da contribuyendo a la sensacién de saciedad,
La concentracién de colesterol es alta en la leche
de mujer, aunque disminuye alo largo de la lactan-
cia, Se desconoce por el momento el efecto a Ia go
plazo de este hecho; a corto plazo se ha comproba-
do un perfil de lipoproteinas distinto en nifios ali-
mentidos al pecho.
Proteinas
El aporte de proteinas Deore ona por la leche
de mujer es muy bajo, 0,9-1 3/100 ml.
i 20 y 25 % de nitrégeno no pro-
Existe entre un 20 y 2. aa aa
teico (NNP), mas del doble del conteni
eic .
ee s lactantes alimentados
stra ue los lactant \
ha demostrado que | a‘ L ae
| oho presentan unos ee de a aH
7 ; s que los ali ,
‘ficativamente menores q a at
aa ee at como una menor excrecion urinar
formulas, as
itrdge! cas eS 60
de nitrégeno. ina/proteinas séticas es de 401
afacion caseina/P! aun
Cae Ja leche de vaca. Estat eae
frente at L8/82 de 1a aminodcidos, espec
frente a syado de amin
m aporte adecua
gurau
gura
Faeats fenitslanina, metionina, isoleucina y uipté-
posivign det de Ia leche humans tiene una com-
ton distinta de la de vaca ¢ c i
p a ‘on predominio de
cadenas beta, ' 2
tale okein S cstin Formadas fundamen-
serogibblins ee actoalbimina, lactoferrina y
re S IgA. La lactoalbtimina no sélo cum-
Ple un papel nuiricional, sino que adems es una
subunidad del sistema lactato-sintet:
La leche humana tiene una proporeién impor-
tante de nitrégeno no Proteico a expensas de amino-
ficidos libres, siendo los Cuatro mas abundantes:
acido glutimico, taurina, alanina y serina,
La proporcién de aminoscides no exenciales/
aminodcidos esenciales es Constante a lo Jargo de la
lactancia®, Existe un alto contenido de taurina en
el calostro, que desciende progresivamente, Su con.
centracién en la leche es mas alta que en el plasma
materno, lo que permite suponer la existencia de un
mecanismo de secrecién activa.
Ademids, la leche materna tiene un alto contenido
en L-carnitina, necesaria para el transporte de los
cidos grasos de cadena larga y otros dcidos organi-
Cos a través de las membranas.
El contenido de L-carnitina en la leche humana
es de 65 pmol/litro (rango 40-104 prgol/iitro),
Vitaminas
La dieta materna influye en la concentracin en
la leche de la mayorfa de las vitaminas.
En general, con lactancia natural es improbable
que se desarrollen carencias vitaminicas, excepto
de vitamina D, que en general es insuficiente,
También la vitamina K es insuficiente, a pesar de
su alto valor en calostro U5,
Minerales y oligoelementos
Hierro. A pesar de sus bajos niveles, la absorcién
es muy eficaz; un 50-70 % en compuaracién con slo
un 10-30 % de la leche de vaca, debido a ta presen-
cia de lactoferrina en la leche humana.
Calcio. Bajo, pero con una absorcién éptima gra-
cias a que se encuentra en relacién 2/1 conel {ésforo,
La relacién Ca/Mg, proxima a 1, también facilita
una absorcidn adecuada, as
Zine. Muy bajo, lo que puede dar lugar a déticit.
La composicion de vitaminas, minerales y oligo-
elementos queda reflejada en las Tablas 6.2 y 6.3.Composicién en vitaminas del
He madura 122/100 ml
ja leche
| Vitamii
| Vining D i
| Vitamina K 0,05
| Vitamina & 29
| Vitamina B, 500,
Vitamina By 0
Vitamina By
Tabla 6.3,
humana madura mg/100 ml
Composicién en minerales de la leche
C3; C403. ‘ +
Factores antiviricos inespecificos.
Lactoferrina, Tiene una fuerte afinidad por el
hierro, la cual explica su efecto bacteriostitico
ya que las bacterias necesitan hierro para el creci-
miento. La concentracién es alta en el calostro,
4,2 mg/ml, disminuyendo posteriormente a 2,5
mg/ml.
Ligandos para dcido folico y vitamina By, De-
sempeiian una funcién bacteriostitiea, similar a la
lactoferrina.
Lisozima. Su contenido es 0,3-0,5 mg/ml, lo que
supone una concentracién trescientas veces supe-
rior a Ia de la leche de vaca. Esta proteina es
resistente a la accién enzimitica, puede descompo-
ner la pared bacteriana y acta como bactericida.
Enzimas y hormonas
Existen dos tipos de lipasa: lipasa lipoproteica y
lipasa dependiente de sales biliares. Esta dltima es
estable en pH dcido, por lo que es capaz de superar
la barrera gastrica y actuar en intestino, participan-
do activamente en la digestion de los triglicéridos,
coordinadamente con la lipasa gastrica y pancreati-
ca. La actividad empieza a descender a partir de las
tres semanas después del nacimiento.
Calcio
a
Magnesio 4
| Sodio 16
Cloro 40
Potasio 53
Hierro 0,05-0,1
Cobre 0,04
Azutre Fy
Zine 0.2
Manguneso 0,007
Factores de defensa de la leche
humana
Inmunoglobulinas
En Ja leche humana predom
ea la IgG e [gM de la de vé
ss maximo’
vaca.
frent f
La IgA alcanza valore’
ndiendo posteriorm
des
dos 0 tres semanas.
La leche contiene °°"
tiples bacterhas
ademas anticuerpos especl
i virus qu
cos amd
intestine ¥
eroloxina eptococo:
a frente 2 estt
arecer a
tabun jsomer
inan la IgA secretora,
s en el calostro,
ente hasta 0,3 g/litro a las
e colonizan el
5 inactivadores de
civia COMO
Ademias, la leche de mujer contiene factores de
crecimiento (IGFs) y sus proteinas transportadoras
hormonas tiroideas y hormona liberadora de gona
dotropina, cuyo papel no esté todavia completa
mente aclarado.
FORMULAS INFANTILES
Se utilizan en aquellas situaciones. en que la la
tancia no es posible o resulta insuficiente.
El término «f6rmula infantil» se emplea para ¢
signar productos destinados a laalimentacion art
cial de los lactantes, adecuados para sustituir tot:
parcialmente ala leche humana, cubriendo las ne
gidades nutritivas de esta etapa de la vida 6"),
ESPGAN propuso dos tipos de formulas: form
jo para los primeros 4-6 meses de edad y,
in para ser utilizada a part
esa edad. La Directiva de las Comunidades
ropeas (CE) de 1991 propone el cambio de den
nacidn de formula de inicio por el de prepa
fi-
IS.Para lactantes y el de formula de continuacién por
el de preparado de continuacién™. Si estos prepe-
rados se elaboran a partir exclusivamente de leche
de vaca, pueden denominarse leche para lactantes y
de continuacién, respectivamente.
Leches para lactantes o formulas de inicio.
Son aquellas que cubren por si solas todas las
necesidades nutritivas del lactante sano nacido a
término, durante los seis primeros meses de vida;
no obstante, pueden ser utilizadas conjuntamente
Con otros alimentos desde los seis a los doce
meses,
Leches o formulas de continuacién. Destinadas a
ser utilizadas a partir de los seis meses conjunta-
mente con otros alimentos. Segtin las recomenda-
ciones de la ESPGAN, su administracién puede
prolongarse hasta los tres aiios con ventaja sobre la
leche de vaca‘),
Una férmula adaptada debe parecerse lo mas
posible a la leche humana, no debe contener al-
mid6n, ni harina, ni estar acidificada.
La férmula debe ser isoténica, con el fin de
minimizar el desplazamiento de agua, por lo que
deben evitarse los excesos de minerales.
Composicién de las leches
para lactantes o formulas de inicio
Energia
68 keal/100 ml (64-72 keal/100 ml).
Las recomendaciones estan basadas en el conte-
nido medio de leche humana.
Proteinas
1,8-2,9 g/100 k ‘al (1,2-1,9 g/100 ml). |
El valor nutritive de la proteina no debe ser infe-
rior al 85 % del valor del porcentaje de caseina,
veoun se define en el Codex Alimentario.
sean elas de bajo contenido proterco con
Las jesmineralizado tienen un aminograma bas-
suel a
smitar a la leche humana.
te similar actoglobulina/easeina debe ser
a rela
60/40.
Se recom
al de I
jenda un contenido en L-carnitina
‘ jeua innate g
a leche materna, igual 0 superior a
similar va (1040),
10 kcal
15 pmol/
ALIMENTACION DURANTE EL PRIMER ANO DE VIDA 61
No se establecen recomendaciones respecto a la
suplementacién con taurina, ni tampoco en nucleo-
mientras no se tengan evidencias de sus
Grasas
En las f6rmulas de inicio la grasa debe constituir
el 40-55 % del aporte caldrico total, lo que supone
4,4-6 g/100 kcal.
La composicién debe ser tal que se consiga una
absorcién del 85 %. Es admisible una mezcla de
grasa vegetal y grasa animal.
Deben evitarse los aceites de semillas de algod6n,
causantes de reacciones alérgicas, y el aceite de
colza, relacionado con lipoidosis miocardica "!".
No deben contener dcidos grasos trans que alteran
el metabolismo de los dcidos grasos esenciales y
prostaglandinas. Tampoco deben suplementarse con
triglicéridos de cadena media (MCT).
El Acido linoleico debe suponer del 3 al 6 % de la
energia total lo que supone un aporte entre 500 y
1.200 mg por 100 kcal. El cociente dcido linolei-
co/acido alfa-linolénico debe ser 10 (entre 5-15), al
igual que en la leche materna. Los dcidos grasos
poliinsaturados de cadena larga omega 6 deben
constituir el 1-2 % del total de dcidos grasos y el
0,5-1 % los omega 3.
Carbohidratos
En general, deben contener lactosa como tinico
carbohidrato, aunque la ESPGAN admite pequefias
cantidades de glucosa y dextrinomaltosa. El conte-
nido debe ser de 8-12 g/100 kcal (5,4-8,2 g/100 ml).
Las recomendaciones para la composicién de
una formula de inicio quedan reflejadas en las Ta-
blas 6.4. y 6.5.
Composicién de las leches o formulas
de continuacion
Es un alimento que se ha considerado adecuado
como parte de una dieta diversificada para lactantes
entre cinco y doce meses y nifios de uno a tres afios
de edad, Difiere de la leche de vaca por su conteni-
do proteico y de hierro, y puede diferir en cuanto aabla 64.
leche para lactant
Energia
Recomendaciones par
‘SPGAN 1977-199
‘ ALIMENTACION INFANTIL
compo
16n de la
68 (64 ~ 72)
keal/100 m]
Proteinas
‘aseina/lactoglobulina
L-carnitina
1.8-1,9 g/100
4060 ml
7,5 mol/100 keal
Grasas
Ac. linoleico
Omega 6
2,7 ~4,1 g/100 mi
340-800 my/100 mi
1-2 % del aporte
Omces oilrieo tra
Acide finoteicoflinotsnieo 0
menos de 2% aporte
ealérico total
Carbohidratos
5,4-8,2 9/100 ral
bla 6.5. Contenido en vitami
eo itaminas de la leche para
lactantes o fSrmula de inicio (ESPGAN) ns 8
Por 100 keal
Vitamina A
Vitami
Acido lélico
250-500 UL
40-80 UI
0,7 Ul/g ac. linoleico
Img
40mg
GO mg,
1.350 pg
35 mg
4mg
su composicién en gr
minerales y vitaminas
La ingesta diaria de formula de continuacién
debe ser al menos de 500cc.
Su composicion queda resumid
Energia
60-85 k
No es nec
1/100 ml.
a formula
fos se
adicionale:
nos limites t
de inicio, ya que
uelen i
rio definir u
s lactantes 8
s, hidratos de carbono,
10
a en Ja Tabla 6.6.
an estrictos
después de
ngerir alimentos
‘Tabla c
lest la 6.6, Recomendaciones para la composicién de
ches de continuacién
60-85 keal/100 mi
2-3,7 g/L00 ml
4 g/100 ml
Mas de 300 mg/100 keal
Proteinas
Grasa
Acido linoleico
Hidratos de earbono
(actosa, DMT, almidén) | $,7-8,6 g/L00 ml
Proteina
2-3,7 g/100 ml.
El valor nutritivo de la proteina debe ser al menos
el 85 % de la caseina.
No es necesario modificar la relacién lactoalbui-
mina/caseina y pueden adicionarse aminodcidos
libres.
Hidratos de carbono
5,7-8,6 g/100 ml.
La energia suministrada por los carbohidratos no
debe suponer mas del 50 % del total.
Entre los diferentes disacdridos, se dard pre-
ferencia a la lactosa.
Aunque est permitido, no debe adicionarse
sacarosa, déndose prioridad a polisaciridos como
dextrinomaltosa, almidén o preparados a base de
harina, siempre sin sobrepasar la densidad energéti-
ca recomendada.
Grasas
2-4 g/100 ml.
No existe raz6n para sustituir totalmente la grasa
lactea por grasa vegetal, ni para la suplementacién
con dicidos grasas esenciales, que en esta elapa sc
aportan con otro tipo de alimentos, pero cuando
una formula contiene grasas vegetales, el conte-
nido de acido linoleico no debe ser inferior a
300 mg/100 keal.
Se desaconseja el uso de aceite de coco y otros
quimicamente afines, por su alto contenido en dci-
dos Idurico y miristico que tienen efecto hiperco-
lesteremiante y aterogénico.A
LIMENTACION DURANTE EL PRIMER ANO DE VIDA
Minerales Y vitaminas
Calcio. Di : i
menace ae el contenido en calcio de |
panties iplementaria suele ser b:
tars Aproximadamente 400 me/dia
mula, lo que supone un contenido
(80 m/l 00 ml), suponiendo un consui
de férmula al dia, ee as
Hierro, 07-44 mg/100 ml.
Se utilizaran sales ferros;
cantidades podria favorecer
ee ene la Capacidad de fijacién de la
lactate ae efectos organolépticos inde-
Las recomendaciones para el contenido de mine-
rales y vitaminas quedan resumidas en la Tabla 6.7.
a ali-
ajo, deben
con la fér-
de 800 me/litro
El aporte de mayores
el crecimiento de E.
ALIMENTOS DISTINTOS
DE LA LECHE UTILIZADOS
EN LA ALIMENTACION
DEL LACTANTE
Cereales
Las papillas a base de ccreales suelen ser el pri-
mer alimento sélido que recibe el lactante.
Tienen un alto contenido en hidratos de carbono
y por tanto son altamente energéticas. Contribuyen
‘Tabla 6.7. Contenido en vitaminas y minerales de las
leches de continuacion (ESPGAN)
No especificado
50-100 meg/100 ml
0,7-1,4 meg/100 ml
015 mg/g 4c. linoleico
0,7-2,5 mEq/100 ml
__
Vitaminas hidrosolubles
Vitamina A
Vitamina D
Vitamina E
Sodio 1,4-3,4 mEq/100 ml
Potasio 1,1-2,9 mEq/100 mt
Cloro 60 mg/100 ml
Calcio 40 mg/100 ml
Foéstoro 4 mg/100 ml
Magnesio 0,7-1,4 mg/100 ml
Hierro 0.35 mg/100 ml
Zinc No especificado
Cobre 3,5 yg/100 ml
[You
al Suministro de protefnas, minerales, vitaminas y
dcidos grasos esenciales "+2,
Deben prepararse afiadiéndolos a la leche de f6r-
mula para asegurar un aporte correcto de esta.
Las harinas de cereales para laguantes deben
Someterse a un tratamiento que facilite su facil
digestion y su solubilidad en la leche.
Son ‘tratadas por calor 0 por enzimas para conse-
guir eliminar los tiempos de coccién (papillas ins-
tantineas).
Existen dos tipos de cereales:
— Sin gluten, Maiz, soja, arroz, tapioca, que
pueden ser utilizados a partir del cuarto mes,
aunque es preferible iniciar su administracién
al sexto mes.
— Con gluten. Trigo, avena, cebada y centeno,
que no deben administrarse hasta después del
sexto o mejor del octavo mes.
Las recomendaciones de la ESPGAN para su
composicién quedan reflejadas en la Tabla 6.8.
Hortalizas y legumbres
Aportan minerales, vitaminas y celulosa.
Nevae dardn niiien nities dol Resta toes.
No deben utilizarse las verduras de hoja verde
(espinacas, acelga, etc.), hasta después del noveno
mes por su alto contenido en nitratos, que podrian
ser reducidos a nitritos y dar lugar a metaliemoglo-
binemia.
‘Tabla 6.8, Recomendaciones para la composicién de
papillas de cereales (ESPGAN 1981)
Energia no especificada
Proteinas 1-3 g/100 keal |
Hidratos de carbono 7,5 g/00 kcal
Minerales si
i 0,4-4,2 mEu/100 keal
eae 100-150, mg/100 kcal
Hierro no especiticado
Vitaminas :
Tiamina 041-0,2 mg/100 kealFrutas
' Aportan Vitaminay, Nacurosa, fructosa y celulosa.
0 deben administrarse hasta después del sexto mes,
Carnes
aa itlimentos de alto’ contenido Proteico.
fae ne 4 partir del sexto mes, Se pueden uti-
‘Ur todo tipo de cares empre que sean cocidas,
Pescado
' Tiene un. alto contenido Proteico, que supone
{Proximadamente el 20 % de su Peso. Dada su alta
capa antigénic; i :
Gipacid id. antigénica no debe introducirse hasta
espués de los diez Meses de edad.
Huevo
' Alimento de alto Contenido proteivo, No debe dar-
Se antes de los once meses por ser muy alergizante,
Tabla 6.9,
6s
ALIMENTACION IN¢#
siendo fa clara nus alergénica que la yema. Se admi-
nistrard siempre cocido, comenzando con la yema. Si
se da crudo, la albtimina de la clara no se absorbe.
Yogur
ir de la leche de vaca completa,
da lugar a
Elaborado a pi
en la que la fermentacién de la lactosa
iicido kictico,
Nunca debe administrarse antes de los seis mes:
ya que en lactantes pequeiios puede dar lugar a aci-
dosis lictica,
RECOMENDACIONES PARA LA :
INTRODUCCION DE LA ALIMENTACION
COMPLEMENTARIA
La leche materna cubre todos los requerimientos
del lactante sano hasta el sexto mes de vida, Es por
tanto éste el momento adecuado para el inicio de la
alimentacién complementaria (Tabla 6.9),
Edad de introduccién de los Gistintos alimentos en la dicta del lactante
Alimentos
Edad en meses
5 6 7 8 9 A Al
Productos kicteos
Leche mat
Férmula de inicio
Formula de continuacién
Yogur
Queso fresco
orate i FS
~so |
toe
+
Cereales
Harina sin gluten
Harina con gluten
Pesca
Huevo
Verduras
Patata-zanahor
Verduras hoja verde
---+-
Frutas:ALIMENTACION DURANTE EL PRIMER ANO DE viDA
' No existe riesgo en prolongar la lactancia materna,
Mempre que se complemente con otros alimentos,
Si Previamente estaba con formula adaptada, exi
ten dos Posibilidades: continuar con ésta, aumen-
Lando ligeramente la concentracién hasta un 17-18 %
Para asegurar un adecuado aporte Proteico, o bien
comenzar a administrar formula de continuacién. El
‘porte recomendado de leche desde los seis a los
doce meses es 500 ml.
Los alimentos no licteos no deben suponer mas
del 50 % del aporte calérico total.
De los tres grupos de alimento (cereales, frutas y
verduras y Carnes) que es posible administrar, no
existen razones para recomendar el inicio por uno u
Otro tipo, y en general el esquema alimentario detle
adaptarse al contexto socio-cultural de cada pais,
Los cereales pueden incorporarse al biberén a
Partir del quinto u sexto mes, en una concentracién
del 3-5 %, aumentando esta progresivamente hi
el 10-12 %, que es la consistencia usual de una papi
Ma, comenzando por cereales sin gluten y adminis-
trando cereales con gluten a partir del octavo mes.
Las frutas y verduras se comienzan a administrar
€n general a partir del séptimo mes.
Las verduras se administran conjuntamente con
la
re, con lo que se asegura un aporte adecuado
de hierro, Hasta los nieve meses dehe evitnras un
aporte alto de fibra, utilizando preferentemente
patata y zanahoria.
Toda nueva introduccién de alimentos se debe
realizar separadameme y en cantidad progresiva,
tanto para comprobar su tolerancia como para que
el niiio se acostumbre a los nuevos sabores.
Todos los alimentos deben estar triturados. Es
conveniente al principio que estén homogeneizados
finamente, y luego, cerca del afio de edad, pueden
ser de textura mas gruesa. . :
Hay que ser especialmente cuidadosos con nin
duccién de alimentos potencialmente alergénicos en
nifios de familias con antecedentes ato} re aay
niendo su introduccion hasta después del afio de edad,
‘ACION
QUEMA DE ALIMENT.
PARA EL PRIMER ANO DE VIDA
ia materna o formula
Primera semana. tancia a cone
inic al 13% aumentando desde 10 ml p
e inicio’ fast
ea 60 ml al final de Ja semana.
65
Numero de tomas: 7.
Segunda
e semana aun mes, Lactancia materna o
formula de inicio al 13%, 60-100 ml,
Numero de tomas: 6-7
De uno a tr
! meses, Lactancia materna o férmu-
la de inicio al 13 %, 100-150 ml.
Niimero de tomas: 5-6,
De tres a seis meses. Lactancia maternao férmu-
la de inicio al 15 %, 150-180 ml,
Numero de tomas: 4-5.
. De seis a siete meses. 4 tomas de frmula de ini-
cio al 15 % 0 férmula de continuacién al 14 %,
180-210 ml.
En la primera y cuarta tomas afiadir cereales sin
gluten (3-5 %). ’.
En la tercera toma iniciar la sustitucién por puré
de patata con caldo de cocer verduras y 20 g de
came cocida.
De siete a ocho meses. 2 tomas de formula de
inicio al 15 % o férmula de continuacién al 14 %,
con cereales sin gluten (5-8 %), 210-220 ml.
Una toma de puré de patata con caldo de verdura
y 20 g de carne (pollo, vaca, ternera 0 cordero).
Una toma de papilla de frutas frescas tritu-
radas,
De ocho a diez meses. 2 tomas de formula de it
eid wl 17 6 @ fSrittily Ho Beaittiinise al 1S % ory
cereales con gluten (8-10 %), 220-250 ml.
Una toma de puré de patata con verduras y 30 g
de carne.
Una toma de papilla de frutas.
De diez a once meses. 2 tomas de 250 mil de for-
mula de inicio o de continuacién al 17 % con cerea-
les con gluten al 8-12 %,
Una toma de puré de patata con verduras y 30 g
de carne.
‘Una toma de papilla de frutas,
Puede aitadirse en la cuarta toma, tres dias a la
semana, 30 g de pescado triturado 0 troceado.
De once a doce meses. Puede afiadirse dos dias a
Ja semana huevo, comenzando por la yema cocida y
posteriormente la clara, :
A partir de los doce meses. Puede afiadirse yo-
gur 0 queso fresco como postre de Ia segunda
toma.
La administracion de leche de vaca entera se pos-
pondrii hasta después del afio, siendo conveniente
proseguir con férmula de continuacién hasta los
afios de edad,
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