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Este documento presenta un manual sobre los efectos acumulativos en la salud y el ambiente por el uso de plaguicidas en la agroindustria guatemalteca. El manual fue desarrollado como un trabajo de graduación por Marvin Estuardo Alfaro López para obtener el título de Ingeniero Industrial. El documento analiza los usos actuales de plaguicidas, las poblaciones expuestas y los grados de exposición, y propone medidas para disminuir los efectos de los plaguicidas en la salud y el ambiente.

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Este documento presenta un manual sobre los efectos acumulativos en la salud y el ambiente por el uso de plaguicidas en la agroindustria guatemalteca. El manual fue desarrollado como un trabajo de graduación por Marvin Estuardo Alfaro López para obtener el título de Ingeniero Industrial. El documento analiza los usos actuales de plaguicidas, las poblaciones expuestas y los grados de exposición, y propone medidas para disminuir los efectos de los plaguicidas en la salud y el ambiente.

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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

FACULTAD DE INGENIERÍA
ESCUELA DE INGENIERÍA MECÁNICA INDUSTRIAL

MANUAL SOBRE EFECTOS ACUMULATIVOS EN LA SALUD Y EL AMBIENTE


POR EL USO DE PLAGUICIDAS EN LA AGROINDUSTRIA GUATEMALTECA

MARVIN ESTUARDO ALFARO LÓPEZ

Guatemala, enero de 2006


UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

FACULTAD DE INGENIERÍA

MANUAL SOBRE EFECTOS ACUMULATIVOS EN LA SALUD Y EL AMBIENTE


POR EL USO DE PLAGUICIDAS EN LA AGROINDUSTRIA GUATEMALTECA

TRABAJO DE GRADUACIÓN

PRESENTADA A LA JUNTA DIRECTIVA DE LA


FACULTAD DE INGENIERÍA
POR

MARVIN ESTUARDO ALFARO LÓPEZ

AL CONFERÍRSELE EL TÍTULO DE

INGENIERO INDUSTRIAL

GUATEMALA, ENERO DE 2006


HONORABLE COMITÉ EXAMINADOR

Cumpliendo con los preceptos que establece la ley de la Universidad de San Carlos
de Guatemala, presento a su consideración mi trabajo de trabajo de graduación
titulado:

MANUAL SOBRE EFECTOS ACUMULATIVOS EN LA SALUD Y EL AMBIENTE


POR EL USO DE PLAGUICIDAS EN LA AGROINDUSTRIA GUATEMALTECA

Tema que me fuera asignado por la Dirección de la Escuela de Ingeniería Mecánica


Industrial, el 14 de abril de 2004.

Marvin Estuardo Alfaro López


UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

FACULTAD DE INGENIERÍA

NÓMINA DE JUNTA DIRECTIVA

DECANO Ing. Murphy Olympo Paiz Recinos


VOCAL I
VOCAL II Lic. Amahán Sánchez Álvarez
VOCAL III Ing. Julio David Galicia Celada
VOCAL IV Br. Kenneth Isuur Estrada Ruiz
VOCAL V Br. Elisa Yazminda Vides Leiva
SECRETARIA Inga. Marcia Ivonne Véliz Vargas

TRIBUNAL QUE PRACTICÓ EL EXAMEN GENERAL PRIVADO

DECANO Ing. Sydney Alexander Samuels Milson


EXAMINADOR Ing. Roberto Valle González
EXAMINADOR Ing. María Eugenia Aguilar Bobadilla
EXAMINADOR Ing. Edwin Antonio Echeverría Marroquin
SECRETARIA Ing. Pedro Antonio Aguilar Polanco
ÍNDICE

Página:

ÍNDICE DE ILUSTRACIONES v
GLOSARIO vii
RESUMEN xv
INTRODUCCIÓN xvii
OBJETIVOS xix

1. MARCO TEÓRICO 1
1.1. Conceptos y clasificación de los plaguicidas 2
1.1.1. Definición de plaguicidas 2
1.1.2. Clasificación de los plaguicidas 2
1.1.2.1. Por el grupo químico 2
1.1.2.2. Por la toxicidad aguda 5
1.1.2.3. Por el organismo que interesa controlar 9
1.1.2.4. Mecanismo de acción 10

2. SITUACIÓN ACTUAL POR EL USO DE PLAGUICIDAS 17


2.1. Usos de los plaguicidas 17
2.1.1. Diferentes usos en nuestro medio 17
2.1.2. Producción y comercialización de plaguicidas 22
2.2. Población expuesta y grado de exposición 25
2.2.1. Población expuesta por el uso de plaguicidas 25
2.2.2. Grado de exposición 26

3. PROPUESTA PARA DISMINUIR LOS EFECTOS DE LOS PLAGUICIDAS


EN LA SALUD Y EL AMBIENTE 35

i
3.1. Efectos de los plaguicidas en la salud 35
3.1.1. Efectos agudos 36
3.1.2. Intoxicaciones en menores de edad 41
3.1.3. Efectos tardíos 43
3.1.4. Hallazgos en los sistemas de vigilancia epidemiológica 44
3.2. Plaguicidas y alimentos 46
3.2.1. Contaminación de alimentos 46
3.2.2. Riesgos de contaminación de alimentos para niños 52
3.2.3. Rechazo de alimentos de exportación 53
3.2.4. Plaguicidas y nutrición 54
3.3. Contaminación ambiental 55
3.3.1. Impacto ambiental 55
3.3.1.1. Contaminación del agua 56
3.3.1.2. Contaminación del suelo 57
3.3.1.3. Contaminación del aire 76
3.3.1.4. Alteración de la cadena alimenticia 76
3.3.2. Resistencia de las plagas 78
3.3.3. Experiencias en Guatemala 79

4. IMPLEMENTACIÓN DE CRITERIOS PARA EL MANEJO DE


PLAGUICIDAS ORGANOCLORADOS 83
4.1. Características generales 83
4.2. Toxicocinética de los compuestos organoclorados 85
4.2.1. Vías de absorción 85
4.2.2. Mecanismo de acción sobre el organismo 85
4.2.3. Biotransformación 86
4.2.4. Excreción 87
4.3. Toxicodinámica de los compuestos organoclorados 87
4.3.1. Vías de absorción 87

ii
4.3.2. Mecanismo de acción sobre el organismo 87
4.3.3. Biotransformación 87
4.3.4. Excreción 87
4.4. Efectos crónicos 88

5. MEJORAS PARA LA DISMINUCIÓN DE LOS EFECTOS GENERADOS


POR EL MAL MANEJO DE PLAGUICIDAS EN LA SALUD Y EL
AMBIENTE 89
5.1. Mejoras en el control y uso de plaguicidas 89
5.1.1. Conocimiento de normas y reglamentos sobre plaguicidas 89
5.2. Educación sobre el uso y manejo seguro de los plaguicidas 92
5.2.1. Educación al fabricante (formulador) 92
5.2.2. Educación al transportista 94
5.2.3. Educación al expendedor 95
5.2.4. Educación al usuario 97
5.2.5. Educación a la población en general 103
5.3. Mejoras en los factores de producción agrícola 104
5.3.1. Mejoras en la economía por el uso adecuado de plaguicidas 104
5.3.2. Mejoras en la industria estimulando la investigación 106
5.3.3. Mejoras en el ambiente por la reducción de efectos 107
5.3.4. Mejoras en la salud 110

CONCLUSIONES 113
RECOMENDACIONES 115
BIBLIOGRAFÍA 117
ANEXOS 121
Anexo 1: Mapas de los principales cultivos de Guatemala en superficie cultivad
por departamento y municipio.

iii
iv
ÍNDICE DE ILUSTRACIONES
FIGURAS

No. Título Página


1. Plaguicidas importados por país y en toda la subregión C. A. 27
2. Tendencia de importación de plaguicidas, tasa de incidencia y mortalidad
por intoxicaciones en países de istmo centroamericano, 1992 – 2000 28
3. Los seis cultivo permanentes y semipermanentes con mayor superficie
cultivada IV Censo Nacional Agropecuario 2003 32
4. Número de fincas, superficie y producción de café, según año del censo
agropecuario 32
5. Número de fincas, superficie y producción de caña de azúcar, según año
del censo agropecuario 33
6. Número de fincas, superficie y producción de banano, según año del censo
agropecuario 33
7. Distribución de los plaguicidas en la cadena alimenticia 46
8. Distribución de los plaguicidas en el ambiente 56
9. Vías de transformación de los plaguicidas en el suelo 58
10. Influencia de la adsorción en la evolución de plaguicidas en suelos 67
11. Persistencia de plaguicidas en el suelo 69

v
TABLAS

No. Título Página


I. Clasificación de la toxicidad según la EPA 8
II. Las diez mejores empresas agroquímicas 2003 24
III. Población, cantidad de plaguicidas utilizados en C. A. 1999 29
IV. Casos de intoxicación por plaguicidas 1987 - 2004 37
V. Valores de adsorción de algunos compuestos pesticidas 59
VI. Persistencia de varios tipos de plaguicidas 68
VII. Organoclorados mas utilizados 85
VIII. Cuadro de la OMS de la clasificación de los plaguicidas por su
grado de peligrosidad 92
IX. Tratamiento de pesticidas de deshecho 102

vi
GLOSARIO

Absorción Entrada de una sustancia química al organismo, a una


célula, o a los fluidos del organismo pasando a través de
una membrana o por otros medios (Diccionario de medicina
Mosby, 2004).

Acetilcolina Sustancia transmisora del impulso nervioso (Diccionario de


medicina Mosby, 2004).

Acetilcolinesterasa Enzima presente en el tejido nervioso, músculos y glóbulos


rojos, que cataliza la hidrólisis de la acetilcolina a colina y
ácido acético, permitiendo la transmisión del impulso
nervioso a través de la sinapsis. También se denomina
colinesterasa verdadera (Diccionario de medicina Mosby,
2004).

Ambiente ocupacional Corresponde a lugares o recintos abiertos o cerrados, en


donde se desarrollan actividades laborales específicas y
propias de esos lugares (Corey, 1988).

Anticolinesterásicos Sustancias capaces de inhibir permanente o temporalmente


la actividad de las colinesterasas (Plestina, 1984).

Cadena alimenticia La secuencia de transferencia de materia y energía en


forma de alimento de organismo a organismo en niveles
tróficos ascendentes o descendentes (WHO, 1979).

vii
Codex alimentarius Serie de normas internacionales definidas por la Comisión
del Código Alimentario, principal cuerpo que ejecuta el
Programa conjunto de Normas Alimentarias de la FAO y la
OMS (OPS, 1988).

Colinesterasa Enzima que se encuentra en el organismo de animales y


humanos, que contribuye a regular la actividad de los
impulsos nerviosos, y que es necesaria para la adecuada
función neurológica. Cuando los plaguicidas
organofosforados o carbámicos ingresan al organismo, su
actividad se ve reducida (Plestina, 1984).

Evaluación ambiental La actividad sistemática, continua o repetitiva, relacionada


con la medición de agentes (sean químicos o físicos) en el
ambiente (sea ocupacional o ambiente general) a fin de
evaluar la exposición y el riesgo que representan para la
salud cuando se compara con una referencia apropiada
(Berlín, citado por Fernícola en Almeida, 1 987).

Factor de riesgo Este término es usado por diferentes autores al menos con
tres significados distintos:
1. Característica o exposición que está asociada con una
probabilidad aumentada de un resultado específico, tal
como la aparición de enfermedad. No necesariamente un
factor causal. Un marcador del riesgo.
2. Característica o exposición que aumenta la probabilidad
de que aparezca una enfermedad u otro resultado
específico. Un determinante.

viii
3. Determinante que puede ser modificado por medio de la
intervención y que por lo tanto permite reducir la
probabilidad de que aparezca una enfermedad u otros
resultados específicos. Para evitar confusión, se le puede
referir como factor modificable del riesgo (Last, 1988).

Fertilizantes Sustancias que se aplican a la tierra para mejorar la


nutrición de las plantas, con el objeto de aumentar las
cosechas. Bajo ciertas condiciones pueden producir un
efecto tóxico (IRPTC 1982).

Fungicida Plaguicida que se usa para controlar enfermedades


causadas por hongos en las plantas y controlar otros
hongos diversos (IRPTC 1982).

Ingrediente activo La parte biológicamente activa del plaguicida presente en


una formulación. (FAO, 1986) Es decir, la sustancia que da
el efecto deseado (Hogstedt, 1987).

Intervalo de seguridad Es el número de días que debe transcurrir entre la última


aplicación de un plaguicida a una cosecha y la recolección
de la misma. En el área pecuaria es el período de tiempo
que se debe dejar transcurrir entre la última aplicación de un
plaguicida en el ganado y la matanza y el próximo ordeño
(Heano y Corey, 1991).

Límite de exposición Término general que implica el nivel de exposición que no


debería ser excedido (WHO, 1979).

ix
Límite de exposición a El promedio ponderado en el tiempo (TWA) de la
corto plazo (STEL) concentración de una sustancia en el aire a la cual pueden
estar expuestos los trabajadores por períodos de hasta 15
minutos, con no más de 4 períodos al día y al menos 60
minutos entre cada uno (Duffus, 1986).

Límite máximo de La concentración máxima de residuo de un plaguicida como


residuo (MRL) resultado de su uso y de acuerdo a una práctica agrícola
buena, directa o indirectamente para la producción y/o
protección del producto para el cual se recomienda el límite.
El límite máximo de residuo (MRL) debería ser reconocido
legalmente. Se expresa en miligramos de residuo por
kilogramo del producto (WHO, 1976).

Manejo de plaguicidas La tecnología que se ocupa del uso seguro, eficiente y


económico de los plaguicidas, así como del manejo de
éstos desde el momento de su fabricación hasta el de su
uso final y disposición. En este proceso se incluyen la
formulación, el empaque, la transferencia, el
almacenamiento, el registro oficial, el etiquetado para el uso
y la venta, la selección para el uso, la aplicación y la
disposición de contenedores y materiales indeseables.
Además, el manejo de plaguicidas se ocupa del problema
de residuos en los alimentos y en el ambiente, así como del
impacto total de éstos en el hombre (J.E. Davis citado por
Hogstedt, 1987).

Manejo integrado de Sistema para combatir las plagas que, en el contexto del
plagas (MIP) ambiente asociado y la dinámica de la población de

x
especies de plagas, utiliza todas las técnicas y métodos
adecuados de la forma más compatible, y mantiene las
poblaciones de plagas por debajo de los niveles en que se
producen pérdidas o perjuicios económicos inaceptables
(FAO, 1986).

Monitoreo La observación, medición y evaluación repetitiva y continua


de información sobre salud y /o ambiente, o datos técnicos
con propósitos definidos, de acuerdo con esquemas
preestablecidos en el espacio y en el tiempo, y utilizando
métodos comparativos para inferir y reunir información
(WHO, 1980 citado por IPCS, 1988).

Monitoreo ambiental La recolección, el análisis y la evaluación sistemática de


muestras ambientales, tales como aire, agua o alimentos,
en busca de contaminantes (WHO, 1978).

Nivel permisible La norma higiénica cuantitativa para considerar a un nivel


como seguro, expresado como una concentración en un
tiempo promedio definido. El término "nivel permisible de
exposición ocupacional" también puede tomarse para
significar "concentración máxima tolerable", "valor umbral
límite" y "límite o dosis máxima permisible" (WHO, 1978).

Nivel umbral Concepto teórico para la concentración de una sustancia


que representa la exposición máxima que no produce
efectos (adversos) a la exposición mínima que produce un
efecto (adverso) bajo condiciones definidas (WHO, 1978).

xi
Período de reentrada El tiempo que transcurre entre la aplicación del plaguicida y
el momento en que los trabajadores pueden entrar a la zona
tratada sin riesgo para la salud y sin ropa de protección
especial (Hogstedt, 1987).

Persistencia El atributo de una sustancia que describe la extensión de


tiempo en que la sustancia permanece en un ambiente
particular, antes de ser removida físicamente o
transformada químicamente (lRPTC, 1982).

Plaga Población de organismos que, al crecer en forma


descontrolada, causan daños económicos o transmiten
enfermedades en las plantas, los animales o el hombre
(ECO, 1988).

Promedio ponderado Es la concentración promedio de una sustancia en el aire


con relación al tiempo del ambiente de trabajo ponderada con relación al tiempo
(TWA) para ocho horas de trabajo diario y 40 horas de trabajo
semanal, para la cual la mayoría de los trabajadores pueden
estar expuestos repetidamente día tras día, sin presentar
efectos adversos (ACGIH, 1988).

Registro Proceso mediante el cual la autoridad nacional de gobierno


responsable aprueba la venta y el uso de una sustancia,
después de evaluar la información científica completa que
demuestra que el producto es efectivo para los objetivos
propuestos y que no es peligroso para la salud humana,
animal o para el ambiente (ECO, 1988).

xii
Sinergismo Interacción farmacológica o toxicológica en la que el efecto
combinado de dos o más agentes químicos es mayor que la
suma de los efectos de cada agente por si solo (EPA,
1989).

Valor techo La concentración de una sustancia potencialmente tóxica en


el aire que nunca debería excederse (Duffus, 1986).

Valor umbral Se refiere a las concentraciones en aire de las sustancias


químicas y comprende las condiciones bajo las cuales se
considera que prácticamente todos los trabajadores pueden
estar expuestos día tras día, sin efectos adversos para su
salud (ACGIH, 1991-1992).

xiii
xiv
RESUMEN

Los plaguicidas son sustancias químicas que pueden generar efectos


acumulativos en la salud y el ambiente, en la actualidad se ha incrementado su
uso en Guatemala. Tomando en cuenta las estadísticas que indican la alta
incidencia de intoxicaciones por la mala aplicación de plaguicidas, aunado a la
ausencia de una capacitación adecuada en el manejo de los mismos y los
efectos en el ambiente, se realizó el presente manual, ya que son muy escasos
los estudios acerca de los efectos acumulativos. El presente trabajo indica la
forma correcta de manipulación de los plaguicidas, da a conocer las ventajas
competitivas en el ámbito nacional por la aplicación adecuada de los mismos.
Se inicia con el marco teórico que contiene los conceptos y la clasificación de
los plaguicidas por uso químico, toxicidad y mecanismo de acción. Continua
con la información acerca de la situación actual por el uso de plaguicidas, en el
cual se pueden encontrar los diferentes usos y aplicaciones, producción y
comercialización, el tipo de población expuesta así como su grado de
exposición. Se incluye un propuesta para la disminuir los efectos acumulativos
en la salud y el ambiente con base a las experiencias en Guatemala. De igual
manera se incluye la implementación de criterios para el manejo de plaguicidas
organoclorados en el cual se dan características generales, vías de absorción,
biotransformación, entre otros. Se dan a conocer las mejoras para la
disminución de los efectos generados por el mal manejo de estos compuestos
químicos, por medio de la educación sobre el uso y manejo seguro de los
mismos para el fabricante, transportista, expendedor, usuarios y población en
general, así como mejoras en los factores de producción agrícola. Finalmente
se presentan las conclusiones y recomendaciones que se originaron a través
de la experiencia adquirida durante la realización del presente manual.

xv
xvi
INTRODUCCIÓN

Considerando que los plaguicidas son sustancias químicas, que en


muchos casos pueden generar efectos acumulativos en la salud y el ambiente,
han sido utilizados por mas de cincuenta años y en los últimos tiempos se ha
incrementado su uso.

La utilización de plaguicidas se ha venido dando a gran escala,


especialmente en los países en desarrollo, tanto en el medio agrario como en
campañas de salud publica, sin embargo, la alta incidencia de intoxicaciones y
muertes producidas anualmente, así como la contaminación del medio
ambiente, ha sido el principal problema derivado del uso de estas sustancias
químicas.

Por otro lado cabe mencionar los efectos negativos derivados de estas
sustancias sobre la salud en los países en desarrollo, incluyendo el nuestro,
que al final son los que aportan el mayor número de casos, como se refleja en
estadísticas a escala mundial. Esto debido no sólo a la utilización de una
tecnología intrínsecamente peligrosa, sino además, a su empleo por personas
que carecen de una capacitación adecuada y la restringida aplicación de
métodos agrícolas alternativos. La atención apropiada y oportuna de los casos
de intoxicación debe servir para disminuir el impacto negativo de los
plaguicidas en la salud.

Sin embargo, los plaguicidas también son los responsables directos de


matar, repeler, atraer, regular o interrumpir el crecimiento de plagas, lo que
representó un aumento en la producción mundial de la agricultura en el siglo
pasado.

xvii
Como efecto positivo el uso de plaguicidas ha servido para combatir
enfermedades humanas y animales, como la malaria, la fiebre amarilla, el
dengue y numerosas parasitosis externas e internas. Pero, el uso continuo y
desaprensivo de agrotóxicos y la ausencia de normas efectivas de prevención,
determinaron la aparición de problemas que inciden sobre la salud humana y la
supervivencia de numerosas especies, así como en el deterioro de nuestro
ambiente.

xviii
OBJETIVOS

GENERAL

Elaborar un manual de efectos acumulativos en la salud y el ambiente,


derivado del uso de plaguicidas en la agroindustria guatemalteca.

ESPECÍFICOS

1. Identificar los plaguicidas que generan efectos acumulativos en la salud y el


ambiente.

2. Clasificar los plaguicidas por su efecto acumulativo y no acumulativo.

3. Conocer las características que comprenden los plaguicidas.

4. Conocer los efectos acumulativos en la salud y el ambiente por el uso de


plaguicidas.

5. Establecer los efectos negativos de los plaguicidas derivados de su mala


utilización.

6. Dar a conocer las ventajas competitivas en el ámbito regional por la


aplicación adecuada de plaguicidas.

7. Indicar la forma correcta de manipulación de los plaguicidas para no afectar


la salud y el ambiente.

xix
1. MARCO TEÓRICO

La historia de los plaguicidas se puede resumir y dividir en tres grandes


etapas: La primera a principios del siglo XIX, cuando se descubrió
accidentalmente la acción plaguicida de algunos elementos naturales como el
azufre, cobre, arsénico, piretrinas (sustancias obtenidas de los pétalos del
crisantemo “Chriysanthemum cinerariefolium”) y fósforo; así mismo se inicio el
uso de los derivados del petróleo.

La segunda etapa en 1922, cuando se emplearon diferentes aceites


insecticidas y poco más tarde los primeros productos sintéticos.

La tercera etapa, en la que Müller, en 1940 descubre las propiedades


insecticidas del dicloro-difenil-tricloroetano, mejor conocido como DDT (Estrada,
1999). A partir de esa fecha ese nuevo compuesto se utilizó para la eliminación
de algunos parásitos como el piojo que transmitían enfermedades como el tifo;
es así como se origina la industria de los plaguicidas organosintéticos.

Desde entonces se han producido potentes venenos contra los diferentes


organismos plaga, siendo la mayoría organoclorados (su principal característica
es que poseen átomos de carbono, cloro, hidrógeno y en ocasiones oxígeno,
son muy estables en el ambiente) y organofosforados -derivados del ácido
fosfórico. Poseen un átomo central de fósforo en la molécula. Son los más
tóxicos y menos estables en el ambiente en relación con los organoclorados
(Cremlyn,1979).

1
1.1. Conceptos y clasificación de los plaguicidas

1.1.1. Definición de plaguicidas:

Es una sustancia destina a prevenir, destruir o controlar cualquier plaga del


campo y en la producción, almacenamiento, transporte o comercialización de
productos agrícolas en general1.

Agente que combate las plagas del campo2.

1.1.2. CLASIFICACIÓN DE LOS PLAGUICIDAS:

Es importante la forma en que los plaguicidas se pueden clasificar en:


1.1.2.1. Por el grupo químico al que pertenecen:

Bipiridilos: Son herbicidas sólidos, insípidos e inodoros y muy


solubles en agua. Dentro de este grupo se consideran el paraquat y
el diquat. En su forma líquida, el paraquat se utiliza como herbicida
de contacto para destruir las partes verdes de las plantas en
presencia de la luz solar. El uso más frecuente del diquat es como
herbicida acuático.
Carbamatos: Son sustancias orgánicas de síntesis conformadas por
un átomo de nitrógeno unido aun grupo lábil, el ácido carbámico.
Este tiene un efecto neurotóxico que, en la dosis correspondiente,
conlleva a la muerte. Sus características principales son su alta
toxicidad, su baja estabilidad química y su nula acumulación en los
tejidos, aldicarb (integrante de la llamada “docena sucia”), baygon,

1
Diagnostico, tratamiento y prevención de intoxicaciones agudas causadas por plaguicidas. 3ra edición.
Agrequima
2
Diccionario enciclopédico Océano Uno edición 2003.

2
carbaryl, carbofuran, etc. son algunos de los carbamatos que han
salido al mercado.
Compuestos órgano – estánicos: Estos compuestos son formulados
en polvos rociables y líquidos absorbentes como fungicidas y para el
control de plagas en los campos de cultivo y en los huertos de
árboles. El cloruro de fenilestaño también fue preparado como un
concentrado emulsificable que se usa como molusquicida (Aquatin
20 EC, fuera de circulación desde 1995). Las sales de tributilestaño
se utilizan como fungicidas y agentes anticorrosivo en barcos. Estos
compuestos son algo más tóxicos por vía oral que el trifenilestaño,
pero sus acciones tóxicas son probablemente similares.
Compuestos organoclorados: Son poco solubles en agua, estables
a la luz solar, a la humedad, al aire y al calor, lo que los hace
bastante persistentes en el medio ambiente. Como consecuencia
de esto, muchos países permiten su uso exclusivamente en
campañas de salud pública para combatir insectos vectores de
enfermedades de importancia epidemiológica, como la malaria y el
dengue. Otros países han prohibido o restringido su uso. En los
países en donde se han utilizado estos compuestos, todavía es
frecuente encontrar residuos de ellos en los alimentos (sobre todo
en los de origen animal), precisamente por ser muy estables en el
ambiente.
Compuestos organofosforados: Son ésteres o amidas derivadas del
ácido fosfórico, tiofosfórico, ditiofosfórico, fosfónico y fosfínico. Su
mayor actividad es como insecticida, aunque algunos de ellos
presentan actividad nematicida, fungicida y herbicida. Estos
compuestos tienen un espectro de acción más estrecho que el de
los organoclorados. Su utilización reduce el peligro de eliminación
de otros insectos que puedan ser beneficiosos. Otras características
son su relativamente baja persistencia y fácil descomposición a

3
productos no tóxicos. Además no son bioacumulativos con lo que no
hay posibilidad de incorporación en la cadena trófica. Sin embargo,
una desventaja de estos compuestos es su toxicidad, relativamente
alta para los vertebrados y seres humanos, que obliga a una
manipulación más cuidadosa. Entre los compuestos
organofosforados destacan: paratión, metilparatión, malatión, forano,
etc. La toxicidad y la acción insecticida de estos compuestos son
atribuidas a la inhibición de la actividad acetilcolinesterasa, enzima
que se encuentra en las células nerviosas de los insectos y cuya
desactivación paraliza su sistema nervioso.
Compuestos organomercuriales: Estos fungicidas han sido
formulados como soluciones acuosas y polvillos. Su uso principal es
como protector de semillas. El uso de fungicidas de alquilo mercurio
ha sido prohibido en los Estados Unidos por varios años. El uso del
acetato de fenil mercúrico no está permitido en los Estados Unidos.
Triazinas: Son herbicidas que se utilizan en cultivos tales como el
maíz y el sorgo, estos compuestos se utilizan para estimular el
crecimiento y mayor peso seco en el cultivo de maíz.
Derivados del ácido fenoxiacético: Los derivados del ácido
fenoxiacetico resultan ser peligroso para la piel, los ojos y las vías
respiratorias y muy tóxicos en caso de ingestión, inhalación o
absorción por la piel. Las presentaciones suelen ser líquida o sólida.
En cualquier caso el punto de inflamación es por encima de 61ºC o
no inflamables.
Derivados del cloronitrofenol: Entre los derivado del cloronitrofenol
se conocen el Dinoseb, Dinoterb y Pentaclorofenol los que resultan
ser un irritante cutáneo cuando existe contacto.
Piretroides: Plaguicidas sintéticos en los que originalmente se trató
de imitar la estructura química de las piretrinas. (Albert, 1984)

4
Piretrinas: Plaguicidas naturales que se obtienen de una especie de
crisantemo llamado piretro. Se caracterizan por tener un anillo de
átomos de tres carbono. (Albert, 1984)
Tiocarbamatos: Son comúnmente formulados como suspensión en
polvo, polvos líquido absorbentes o en suspensión líquida. Se usan
para proteger semillas, semilleros, plantas ornamentales, el césped,
vegetales, frutas y manzanas. Los tiocarbamatos poseen un
potencial pesticida muy bajo. En general, no posan riesgo a la salud
humana tanto como los insecticidas carbámicos.
Derivados cumarinicos: Se conoce a un grupo muy amplio de
principios activos fenólicos que se encuentran en plantas
medicinales y tienen en común una estructura química de 2H-1-
benzopiran-2-ona, denominada cumarina.

1.1.2.2. Por la toxicidad aguda que poseen:

Es la clasificación que se da a los plaguicidas según el grado de


peligrosidad al producir daño agudo a la salud (problemas respiratorios,
trastornos mentales, entumecimiento de extremidades, esterilización, etc.) en
exposiciones múltiples o únicas en periodos cortos de tiempo. La Organización
Mundial de la Salud ha recomendado, sujeta a actualizaciones regulares y
basándose en la dosis letal mediana aguda, por vía oral o dérmica en ratas la
clasificación siguiente:

I. Formas de mayor y menor riesgo de cada producto: Implica que


estos componentes van desde:

a) De baja peligrosidad: los que por inhalación, ingestión y/o


penetración cutánea no entrañan riesgos apreciables.

5
b) Nocivos: los que por inhalación, ingestión y/o penetración cutánea
puedan entrañar riesgos de gravedad limitada.

c) Tóxicos: los que por inhalación, ingestión y/o penetración cutánea


puedan entrañar riesgos graves, agudos o crónicos, e incluso la
muerte.

d) Muy tóxicos: los que por inhalación, ingestión y/o penetración


cutánea puedan entrañar riesgos extremadamente graves, agudos o
crónicos, e incluso la muerte.

II. Por su ingrediente activo: Todo producto orgánico o inorgánico,


natural, sintético o biológico, con determinada actividad plaguicida,
con un grado de pureza establecido.

III. Por el tipo de formulación: Todo plaguicida compuesto de una o


varias sustancias o ingredientes activo-técnicos y, en su caso,
ingredientes inertes, coadyuvantes y aditivos, en proporción fija.

TOXICIDAD DE LOS PLAGUICIDAS POR EL GRADO DE INHALACION

Todo estudio e investigación relacionado con plaguicidas se lleva a cabo


en países desarrollados debido a la gran inversión que esto implica, entre estos
países se encuentra el Reino Unido donde se clasifico la toxicidad inhalada del
producto por ratas, durante cuatro horas de exposición, de la concentración letal
media, para los plaguicidas que se presentan en forma de gas y de material
particulado cuyo diámetro no exceda de 50 micras3, llegando a la siguiente
clasificación:

1. Muy tóxico cuando la concentración es menor o igual a 0.5 mg/l aire.

6
2. Tóxico cuando la concentración es mayor a 0.5 y menor a 2 mg/l aire.
3. Poco tóxico cuando la concentración es mayor a 2 y menor a 20 mg/l aire.

A un plaguicida se le puede ubicar en la clase más estricta si existen


diferencias en los resultados de toxicidad según la vía de ingreso, y si el
ingrediente activo produce daño irreversible a los órganos vitales, es altamente
volátil, es acumulativo en su efecto, o en observaciones directas se encuentra
que es especialmente peligroso o significativamente alergénico para el hombre.

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) utiliza


la siguiente clasificación, en la cual se tiene en cuenta la concentración letal
mediana de material particulado cuyo diámetro no exceda de 50 micras para las
vías oral, dérmica e inhalatoria y los efectos oculares y dérmicos:

3
Ministerio de Agricultura del Reino Unido

7
Tabla No. 1
CLASIFICACION DE TOXICIDAD SEGÚN LA EPA
Clase Concentración letal mediana para ratas Efectos
Oral
Dérmica Inhalación Efectos
(mg / Efectos oculares
(mg / Kg) (mg / l) Dérmicos
Kg)
Corrosivo; Opacidad
50 o
1 200 o menos 0.2 corneal no reversible Corrosivo
menos
dentro de 7 días
Opacidad corneal
Irritación
50 – 200 – reversible en 7 días.
2 0.2 – 2 severa a las
500 2000 Irritación persistente
72 horas
durante 7 días
Irritación reversible en Irritación
500 – 2000 –
3 2 – 20 7 días. Ausencia de moderada a
5000 20000
opacidad corneal las 72 horas
Irritación leve
5000 y
4 20000 y más 20 y más Sin Irritación a las 72
más
horas
Fuente: British Crop Protection Council. The Pesticide Manual. 10 ed. Royal Society Chemistry. 1994.

En algunos casos especiales, como sucede con las preparaciones de


aerosoles o fumigantes gaseosos o volátiles, los valores de concentración letal
mediana oral y dérmica no deben emplearse como base de clasificación, siendo
necesario, por lo tanto, utilizar otros criterios tales como los niveles de
concentración en el aire.

8
1.1.2.3. Por el organismo que interesa controlar:

Existe una gran variedad de plaguicidas, cada uno tiene una aplicación
precisa según el organismo que se desee controlar, siendo estos los siguientes:
a) Insecticidas:
Existen para insectos específicos siendo los mas conocidos y utilizados:

Larvicida: Controla eliminando larvas de insectos.


Formicida: Elimina hormigas.
Pulguicidas: Mata pulgas.
Piojicidas: Elimina piojos.
Aficida: Mata a pulgones.

b) Acaricidas:
Insecticida especial para combatir los ácaros.

Garrapaticida: Se utiliza para eliminar garrapatas.

c) Nematicidas:
Controla nemátodos.

d) Molusquicida:
Controla moluscos.

e) Rodenticidas:
Controla roedores.

f) Avicida:

Columbicida: Controla aves (palomas)

9
g) Bactericida:
Controla bacterias.

h) Fungicida:
Controla hongos.

i) Herbicidas:
Controla plantas indeseadas

1.1.2.4. Mecanismo de acción:

Aunque los Organofosforados y los Carbamatos poseen grupos químicos


diferentes, el mecanismo a través del cual producen toxicidad es similar y se
asocia con la inhibición de la acetil-colinesterasa (ACh), que es la enzima
responsable de la destrucción y terminación de la actividad biológica del
neurotransmisor muscular. Con la acumulación del neurotransmisor muscular
se altera el funcionamiento normal del impulso nervioso.

En el caso de algunos organofosforados se inhibe también la esterasa


neuropatica (NTE) y esta inhibición, junto con el incremento del Ca2+, parecen
constituir el mecanismo de producción de la neurópata retardada. La NTE
puede ser utilizada como un biomarcador de efecto, predictor del desarrollo de
neurópata periférica retardada inducida por organofosforados.

La conexión funcional de las neuronas colinergicas se localizan en las


fibras nerviosas autónomas preganglionares (de tipo nicotinico), en todas las
fibras parasimpaticas posganglionares (de tipo muscarinico), en las
terminaciones nerviosas de los ganglios y en las terminaciones nerviosas a
ciertas glándulas sudoripadas y vasos sanguíneos.

10
En el caso del Paraquat el daño causado se debe principalmente a la
peroxidación de la membrana y a la depleción del NADP (nucleotido encargado
del transporte de electrones hacia la fosforilación oxidativa) evitando la síntesis
de ATP provocando la muerte celular.

La molécula del Paraquat tiene mucho parecido con un receptor de


membrana al nivel alveolar; por dicha razón, se considera que ocupa ese
receptor y de allí su especificidad por ese tipo de tejido, pero en general tiene
predilección por aquellos tejidos con mayor saturación de oxígeno como son los
de los pulmones, el hígado y los riñones.

Al nivel de tejido pulmonar, inicialmente se produce una alveolitis intra –


alveolar, producida por los radicales superóxidos y peróxidos; este cuadro
puede llevar a un edema pulmonar y a insuficiencias respiratorias.
Posteriormente hay proliferación de fibroblastos que inicia un proceso de
cicatrización que constituye la fibrosis intralveolar e interalveolar.

Esta fibrosis pulmonar causa severa dificultad respiratoria que es la


causa principal de muerte. En los casos en los que no hay muerte rápida, mas
o menos a las dos semanas ya aparecen los cambios debidos a la fibrosis
pulmonar, los cuales se pueden establecer por clínica, gasometría,
espectrofotometría y rayos X.

Las lesiones más graves son en las vías respiratorias especialmente en


los pulmones, ya que dejan como secuela la fibrosis pulmonar; generalmente
los daños hepáticos y renales son reversibles.

El Diquat esta compuesto por sustancias transportadoras llamadas


vehículos que son usualmente diluyentes, como agua y derivados del petróleo.

11
Aditivos que modifican las propiedades del liquido, otorgándoles otras
características como absorción, retención y adhesión. Esta sustancia presenta
un mecanismo de acción muy similar al del Paraquat, excepto en sus efectos
sobre los pulmones, que son mucho menos severos.

La acción de los Clorofenxi en el organismo no esta muy bien


determinada, ya que estudios en vivo de mitocondrias del hígado, ha
demostrado que el 2, 4-D interfiere con la respiración celular, desacoplando la
fosforilación oxidativa.

En el Bromuro de Metilo y posiblemente otros hidrocarburos actúan como


agentes alquilantes e inhibidores de las enzimas sulfhidrilos.

Personas sin exposición tienen niveles sanguíneos de Bromuro de Metilo


de 0.5 a 2.0 miligramos por decilitro, según la dieta. En trabajadores expuestos,
concentraciones superiores a 5 mg/dl obligan al retiro de la exposición y no
deben regresar hasta tanto se reduzcan a menos de 3 mg/dl.

El Cianuro en pequeñas cantidades inhibe el consumo de oxígeno al


nivel celular y tisular; tiene una gran afinidad por el hierro férrico. Inactiva
ciertas enzimas al formar complejos muy estables con el metal. La citocromo –
oxidasa es probablemente la más importante de ellas por ocupar una posición
fundamental en el proceso respiratorio, por lo que el Cianuro es capaz de
paralizar toda la respiración celular.

Los rodenticidas deprimen la síntesis hepática de las sustancias


esenciales para la coagulación de la sangre. Al mismo tiempo se produce un
aumento de la permeabilidad capilar. El efecto definitivo de estas acciones es
la inducción de una hemorragia interna generalizada.

12
En el caso de las Piretrinas y Piretroides son neurotóxicos que actúan
sobre los ganglios básales del sistema nervioso central, por medio de la
prolongación de la permeabilidad al sodio (retardo en el cierre de la compuerta
del sodio) durante la fase de recuperación del potencial de acción de las
neuronas, lo que produce aumento del flujo de Na, persistencia de la
despolarización de la membrana con descargas repetidas. Algunos de ellos
también afectan la permeabilidad de la membrana al cloruro, actuando sobre los
receptores tipo A del ácido gamma – aminobutírico. En ambos casos, el cuadro
clínico es similar. Ni las Piretrinas ni los Piretroides inhiben las colinesterasas.

Entre los fungicidas ditiocarbamatos esta el Thiram el cual irrita la piel y


las membranas mucosas. Algunos individuos se han sensibilizado
generalmente después del contacto con productos de caucho a los que se
había agregado esta sustancia como agente vulcanizador (uno de sus primeros
usos). Sus efectos tóxicos agudos son bastante similares a los del disulfuro de
carbono. El modo de acción no se conoce con exactitud, pero si se sabe que
involucra la acción intracelular de los metabolitos del disulfuro de carbono,
produciendo daños en los microsomas y en el citocromo.
A diferencia del disulfuro de carbono, el Thiram causa disfunción tiroidea
en los vertebrados, posiblemente debida a la liberación metabólica de azufre
elemental en las células foliculares, produciendo una inhibición a la iodización
de la tirosina y por lo tanto, afectando la síntesis de hormonas tiroideas. Una
sola dosis produce una disfunción pasajera; dosis repetidas podrían causar
bocio. El Thiram induce una intolerancia al alcohol parecida a la del antabuse
(disufiram), ya sea por inhibición de la deshidrogenasa del acetaldehido, o por
la formación de un compuesto cuaternario con el etanol.

Los métalo – ditiocarbamatos y los etileno – ditiocarbamatos son


moderadamente irritantes de la piel y de las membranas mucosas. Se ha
demostrado la presencia de daños funcionales y anatómicos en el sistema

13
nervioso central de ratas que han estado bajo regímenes crónicos con altas
dosis de dimetil – ditiocarbamatos de hierro y zinc. Debido a que todos estos
agentes se degradan parcialmente a disulfuro de carbono en el organismo, se
sospecha que este metabolito juega un papel en los efectos neurotoxicos.
Teóricamente este grupo de compuestos también predispone al efecto
antabuse que sigue a la ingestión de alcohol, aunque no se han reportado
casos.

El clorotalonil produce irritación de la piel y las membranas mucosas de


ojos y tracto respiratorio con las que se pone en contacto. Puede causar
sensibilización.

Los fungicidas compuestos derivados del cobre preparados en forma de


polvo irritan la piel y las mucosas con las que entran en contacto. Las sales
solubles, tales como el sulfato y el acetato de cobre, son corrosivas para las
membranas mucosas y la córnea. El cobre divalente es capaz de fijarse a las
proteínas formando compuestos con capacidad antigénica por el enlace con la
histamina.

La principal acción tóxica de los organoclorados la ejercen sobre el


sistema nervioso, interfiriendo con el flujo de iones a través de las membranas
de las células nerviosas, aumentando de esta forma, la irritabilidad de las
neuronas. Son inductores enzimáticos. El DDT y los análogos prolongan el
tiempo de apertura de los canales de sodio. El Lindano, el Toxafeno y los
ciclodienos inhiben el flujo de cloro regulado por los ácidos grasos, líquidos y
viscosos que son parcialmente solubles en agua y alcohol. Los
organoclorados, a diferencia de los organofosforados y los carbamatos, no
inhiben las colinesterasas.

14
En conclusión, los plaguicidas se puede dividir en tres grandes etapas,
desde principios del siglo XIX, cuando se descubrió accidentalmente la acción
plaguicida de algunos elementos naturales como el azufre, cobre y fósforo
pasando por la segunda etapa en 1922, cuando se emplearon diferentes
aceites insecticidas hasta la tercera etapa, en la que Müller, en 1940 descubre
las propiedades insecticidas del dicloro-difenil-tricloroetano, mejor conocido
como DDT, desde entonces se han producido potentes venenos contra los
diferentes organismos plaga.
Los plaguicidas se clasificación por el grupo químico al que pertenece, la
toxicidad aguda que poseen, el organismo que interesa controlar y el
mecanismo de acción que emplean.

15
16
2. SITUACIÓN ACTUAL POR EL USO DE PLAGUICIDAS

2.1. Usos de los plaguicidas:

2.1.1. Diferentes usos en nuestro medio:

Los plaguicidas tienen diversos usos, características y particularidades,


siendo estas:

Usos en actividades agrícolas:

Se estima que en la actualidad aproximadamente el 85% de los


plaguicidas empleados en el mundo se dedica al sector agropecuario. Los
países desarrollados tienen pérdidas de cosechas en cifras que van desde el
10% hasta el 30%, mientras que en los países en vías de desarrollo las
pérdidas alcanzan cifras entre el 40% y el 75%.4

Los siguientes datos revelan cómo se distribuye el uso de los plaguicidas


en los diferentes cultivos en el ámbito mundial.

⇒ Uso elevado de insecticidas:


- Algodón
- Arroz
- Frutas
- Hortalizas
⇒ Demanda de por lo menos el 70% de los herbicidas:
- Cereales
- Soya
- Caña de azúcar

17
⇒ Demanda de al menos el 50% de los funguicidas:
- Árboles frutales
- Vid
- Hortalizas
⇒ Demandan menos del 50% de los productos fitosanitarios:
- Cereales de grano pequeño (Trigo y cebada)
- Maíz
- Algodón
- Arroz

Actualmente, el uso principal de los plaguicidas esta dirigido al cultivo de


banano, café, caña de azúcar, hortalizas, plantas ornamentales y granos
básicos.

Uso en actividades agropecuarias:


La existencia de numerosas especies de ectoparásitos (como pulgas,
ácaros de la sarna y garrapatas) y endoparásitos (Parásitos de contagio como
lombrices y/o gusanos tales como la tenia) de gran impacto sanitario y
económico, ha motivado el uso de plaguicidas en el campo pecuario como
antiparasitarios internos y externos. Entre los antiparasitarios externos
encontramos los garrapaticidas, antimiásicos, antisárnicos y piojicidas; y entre
los endoparasitarios, los antihelmínticos, que también actúan contra las moscas
y otros artrópodos.

Uso en actividades de salud pública:

Entre las enfermedades que representan un serio problema de salud


pública merecen destacarse: la malaria, la enfermedad de Chagas, el dengue y
la fiebre amarilla. Estas enfermedades son transmitidas por vectores o por

4
Food and agriculture Organization. Agriculture: Toward 2000.

18
medio de huéspedes intermedios, y para controlarlas, la mayor parte de los
programas sanitarios de lucha antivectorial, utilizan plaguicidas.
Aproximadamente el 10% de los plaguicidas utilizados a escala mundial se
dedican a este fin. El control biológico que también puede usarse para
vectores, ha tenido poco desarrollo en el istmo Centroamericano.

En Guatemala una parte importante de los insecticidas que se usan para


fines de salud pública siguen siendo organoclorados, particularmente el DDT, y
aunque el uso con fines agrícolas de este producto esta prohibido o
severamente restringido, en algunos países se mantiene su aprobación para las
campañas de salud publica.

Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mostró que la


mayor demanda de plaguicidas para el control de vectores de enfermedades de
importancia en salud pública en áreas urbanas, fue la de insecticidas en las
formas de concentrado emulsionable o concentrados de volumen ultra bajo. En
estas áreas los organoclorados han sido progresivamente reemplazados5 por
piretrinas, piretroides y organofosforados.

Los insecticidas mas utilizados en las campañas de salud publica en el ámbito


centroamericano y en especial en Guatemala son:

• Guatemala:
Propoxur: El propoxur es biodegradable. Se han notificado casos
de semidesintegración por biodegradación de 44 a 59 días. La tasa
de biodegradación aumenta en suelos expuestos anteriormente a
metilcarbonato. La semidesintegración disminuye a sólo 19 días en
condiciones aerobias, tras la adición de glucosa y peptona. Es
susceptible de hidrólisis, especialmente en medios alcalinos. La

19
semidesintegración por hidrólisis con un pH de 8 se ha calculado
en 16 días. En suelos arenosos, se observó que el 75 por ciento
del propoxur se degradaba en un plazo de 100 días, mientras que
en suelos humíferos y francos limosos no se producían pérdidas en
ese mismo período. En estos últimos suelos el propoxur persistía
durante más de seis meses. El propoxur se degrada fácilmente en
el agua. Es susceptible de fotólisis relativamente rápida
(semidesintegración de 13–88 horas), especialmente en presencia
de material húmico. Se utiliza como insecticida de acción rápida.

Temefos: Se ha utilizado para el control de larvas de mosquitos desde


1965. Aún después de todos estos años, todavía sigue siendo efectivo y
utilizado contra todas las especies de larvas de mosquitos.

Fention: El fention se absorbe bastante fuertemente en las partículas


del suelo y se considera que tiene una movilidad muy baja. No se
desplaza (ni se lixivia) a través del suelo. Cuando se libera en el suelo o
el agua, el fention se degrada mediante fotodegradación y
biodegradación. Presenta una persistencia moderada en el suelo, con
una semidesintegración media de 34 días en casi todas las condiciones.
En el suelo, los residuos de fention pueden persistir durante un período
de cuatro a seis semanas aproximadamente. En un estudio sobre su
persistencia en el agua, se observó que el 50 por ciento del fention
aplicado permanecía en el agua de río durante dos semanas, mientras
que al cabo de cuatro semanas persistía el 10 por ciento. Se degrada
más rápidamente en condiciones alcalinas. Se ha notificado que la
semidesintegración del fention en agua de diversos océanos, ríos y
pantanos en condiciones normales varía entre 3 y 21 días. Sin
embargo, puede ser aún más persistente en ciertos medios, como por

5
Geneve World Health Organization (WHO Technical Report Series No. 767), 1988

20
ejemplo sedimentos de marismas, donde la luz y el oxígeno son
limitados. Se utiliza como insecticida contra muchas plagas de insectos
que pican, moscas de la fruta, mosquitos, etc.

Deltametrina: Es un compuesto utilizado para el control de cucarachas,


moscas, zancudos, hormigas, alacranes y termitas en apartamentos,
casas, hoteles, restaurantes, aviones, barcos, etc.

Bacilus: El género Bacillus está compuesto por bacilos grampositivos


grandes caracterizados por su capacidad para producir endosporas. El
género incluye microorganismos aeróbicos estrictos y anaerobios
facultativos. Bacillus anthracis es causante de enfermedad en el ser
humano. Muchas otras especies están distribuidas en la naturaleza y se
hallan en la mayor parte de las muestras de suelos, agua y polvo.
Ciertos miembros de dicho género han adquirido importancia como
productores de antibióticos.

El Salvador:
Bendiocarb, diclorvos y deltametrina.

Honduras:
Propoxur, fenitrotion, deltametrina y bacilus.

Nicaragua:
Diclorvos, temefos, fenitrotion, malation, fention, cipermetrina,
deltametrina y bacilus.

Costa Rica:
Temefos, deltametrina y ciflutrin.

21
Panamá:
Temefos, fenitrotion y ciflutrin.

Belice:
DDT, temefos, malation y deltametrina.

Empleo en actividades domésticas, edificaciones, medios de transporte y


servicios de uso público:

En estas áreas, las plagas que provocan mayor preocupación son las
cucarachas, las moscas y los mosquitos, ya que son transmisores de agentes
patógenos para el hombre y otros vertebrados. Por ejemplo, la mosca
doméstica recoge y porta muchos agentes patógenos (virus, bacterias,
protozoarios, huevos y quistes de helmintos), participando en la transmisión de
enfermedades como la disentería, la diarrea, la tifoidea, las intoxicaciones
alimenticias y la helmintiasis. Además ha sido señalada como transmisora de la
poliomielitis y de algunas enfermedades cutáneas y oculares.
El transporte potencial en los aviones de vectores que causan
enfermedades a los seres humanos ha sido motivo de constante preocupación.
Para las aeronaves se recomienda actualmente el uso de permetrina aplicada
sin tripulación, pasajeros o alimentos.

2.1.2. Producción y comercialización de plaguicidas:

Las cifras de producción global de plaguicidas, en términos de ventas,


son más abundantes que las referidas a peso o volumen de ingredientes
activos. En el año 1970 la comercialización a escala mundial alcanzó la cifra de
Q. 2,700 millones, en 1985 de Q. 31,800 millones, en 1990 se estimaron en Q.
86,000 millones y en 1996 llegaron a Q. 152,800 millones. Aún teniendo en
cuenta factores como la inflación y la conversión monetaria, se estima que el

22
crecimiento global de las ventas fue en 1996 de un 2.2%. En 1994 y 1995 este
crecimiento había sido de 5.1% y 4.3%, respectivamente.6

América Latina tuvo en 1996 el mayor incremento en ventas con un


aumento del 16% en dólares, equivalente a un tercio de todo el crecimiento de
las ventas mundiales de plaguicidas. En esta región las ventas representaron el
10.4% del total mundial.7

El uso de estos productos se ha generalizado a tal punto que su empleo


en el mundo se incrementó de 1.5 millones de toneladas en 1970 a 3 millones
en 1985 y se estima que en los próximos 10 años las ventas se duplicarán, con
especial participación de los países en desarrollo.

En 2003, 10 compañías controlaban el mercado mundial, vendiendo 85%


del total en dólares, siendo estas:

6
Departamento de Salud y Servicios Humanos. Administración de alimento y drogas/división de
operaciones de importación. Sumario Mundial de deteccines de importación. Año fiscal 1991.
Rockville, MD, USA 1997.

7
Panups. Global pesticide market grows in 1996. Pesticide Action Network North America Updates
Service (March 17, 1997).

23
Tabla No. 2
LA DIEZ MEJORES EMPRESAS AGROQUÍMICAS EN 2003
POSICION EMPRESA VENTAS
1. SYNGENTA (SUIZA) Q 42,404 millones
2. BAYER (ALEMANIA) Q 41,334 millones
3. BASF ((ALEMANIA) Q 27,481 millones
4. MONSANTO (EUA) Q 23,339 millones
5. DOW (EUA) Q 23,162 millones
6. DUPONT (EUA) Q 15,585 millones
7. SUMITOMO CHEMICAL (JAPÓN) Q 8,786 millones
8. MAI (ISRAEL) Q 7,970 millones
9. NUFARM (AUSTRALIA) Q 6,168 millones
10. ARYSTA (JAPÓN) Q 5,475 millones

Fuente: Agrow World Crop Protection News, 25 de agosto de 2004, PJB Publications LTD.

En la actualidad existen en el mundo cerca de 1,500 ingredientes activos


de plaguicidas y 60,000 preparados comerciales o formulaciones de los
mismos, a los que Guatemala puede tener acceso.

En todos los países de América Latina existen plantas formuladoras de


plaguicidas en mayor o menor cantidad e incluso en mas de media docena de
ellos se hace la síntesis del ingrediente activo. Sobresalen en este campo
Guatemala y Costa Rica.

Un hecho de especial importancia en el campo agronómico y


toxicológico, verificado por medio de diferentes estudios, ha sido la
comprobación de que con frecuencia la concentración del ingrediente activo
indicada en la etiqueta del producto formulado no corresponde a la realidad,
presentándose situaciones tanto por exceso como por defecto. Así mismo, se

24
ha reportado la presencia de impurezas tóxicas que hacen que el producto final
tenga una toxicidad diferente.

2.2. Población expuesta y grado de exposición:

2.2.1. Población expuesta por el uso de plaguicidas:

Un hecho muy importante de establecer para quienes se dedican al


problema de las intoxicaciones por plaguicidas es aquel que se refiere a la
población expuesta al riesgo. Conociendo esta información, los planificadores
en salud orientarán las acciones preventivas o curativas hacia aquellos grupos
de más alto riesgo o donde el impacto en la reducción del daño sea mayor.

Se han agrupado a las personas que están expuestas a los efectos de


los plaguicidas en dos categorías amplias: los trabajadores expuestos según la
ocupación que desempeñan y la población en general.

a) Los trabajadores:
Desde el punto de vista laboral, existe una gran complejidad en los
patrones de uso de los plaguicidas, a la vez que una gran variedad de formas e
intensidades de exposición; sin embargo, es la población económicamente
activa del sector agrario la que tiene una mayor exposición dado que allí se
utiliza un 85% de los plaguicidas.

En el ámbito ocupacional, los trabajadores tienen exposición a


plaguicidas:

En la fabricación y formulación de esto productos


En su transporte, almacenamiento y expendio

25
En el sector agrario, incluyendo el cultivo de plantas
ornamentales
En actividades pecuarias
En la industria forestal
En campañas de salud pública
En campañas de fumigación (viviendas, carreteras, vías férreas y
bodegas aduanales)

b) Población en general:

El conocimiento e identificación de los grupos de población en general a


riesgo son importantes para el desarrollo de actividades preventivas; al definir
cada grupo se podrá determinar el tipo de medidas a recomendar y ejecutar.
Los grupos son los siguientes:

Comunidades rurales que viven cerca de donde se hacen


aplicaciones aéreas o terrestres
Familiares de trabajadores agrícolas, especialmente niños y
mujeres embarazadas
Comunidades urbanas y rurales donde se hacen aplicaciones
domésticas o campañas de salud pública
Toda la población que está expuesta a los alimentos y aguas
contaminadas por residuos de plaguicidas

2.2.2. Grado de exposición:

Existen indicadores aplicables a ambos grupos de población expuesta


que ayudan a aproximarse al grado de exposición. Estos indicadores son:

26
La cantidad utilizada de plaguicida por habitante en cada país:
Es el índice que permite conocer la demanda de estos
compuestos, en Guatemala el promedio es de 0.9 Kg por
habitante.
La cantidad empleada por cada trabajador del sector agrario:
Guatemala reporta el índice mas bajo de la región con 4.6 Kg por
agricultor sin embargo esta entre los mas altos del mundo.
Las proporciones de plaguicidas de alta toxicidad utilizadas en
cada país o región8: En el año 2000 la región llego a un 1.2 de
100,000 con una tasa de mortalidad del 2.5.

8
OPS / OMS indicadores básicos 1996.

27
28
Tabla No. 3
Población, cantidad de plaguicidas utilizados en países de Centroamérica,
1999
Població Plaguicida Plaguicida Plaguicida Plaguicidas
%
n s s uso s por por *
País Población
total Importados agrícola habitante habitante
rural
(miles) (kg.) (kg.) (kg./ habit.) rural (kg./hr)

Belice 230 51.2 1,315,824 1,118,450 5.7 9.56

Costa 3,650 50.5 5,269,313 4,478,916 1.4 2.43


Rica

El 6,059 46.5 5,312,291 4,515,447 0.9 1.60


Salvador

Guatema 11,562 61.0 17,000,000 14,450,000 1.5 2.05


la

Hondura 6,147 53.7 5,849,532 4,972,102 0.9 1.50


s

Nicaragu 4,464 41.2 5,136,297 43,65,852 1.1 2.37


a

Panamá 2,767 43.3 3,515,162 2,987,887 1.2 2.49

Región 34,879 51.8 43,398,419 36,888,656 1.2 2.04

* Observaciones: El 85% de Plaguicidas Importados se emplean en la agricultura


Fuentes: Proyecto PLAGSALUD/OPS. Informes de Países Año 2000. PNUD/Comunidad Económica
Europea

Si alguien utiliza estos indicadores buscando la información en su país o


región podrá programar mejor las actividades de tratamiento, pero éstas son

29
sólo una parte, siendo indudablemente necesarias aquellas relacionadas con la
prevención y educación.
La cantidad de plaguicidas utilizados por la comunidad en general y
trabajadores agrarios en Guatemala, se compara con la cantidad de población
existente en determinado tiempo, en 1996 según la Organización Mundial y la
Organización Panamericana de la salud Guatemala tenia una población
aproximada de 10 millones 6 cientos mil habitantes, y según el Ministerio de
Agricultura en este periodo se utilizaron 4,042,000 Kilogramos de plaguicidas
dándonos una relación de 0.4 kilogramos de plaguicidas por persona9.

Existen otros indicadores valiosos, aunque a veces son más difíciles de


obtener de manera uniforme como:

Cantidad de plaguicidas aplicados, expresada como Kg /


hectárea por número de cosechas en unidad de tiempo
Cantidad de plaguicidas aplicados, expresada como Kg / persona
en unidad de tiempo. Este puede ser un buen indicador de
riesgo, especialmente si se conoce la peligrosidad del plaguicida
en uso y exactamente la población expuesta
Tendencias en el número de hectáreas rociadas por unidad de
tiempo ya sea mes o año.

En conclusión, los plaguicidas tienen diversos usos, características y


particularidades ya sea en actividades agrícolas tales como arroz, banano,
café, cereales, soya, caña de azúcar, hortalizas, maíz y algodón, en actividades
agropecuarias y de salud pública.

En producción y comercialización de plaguicidas América Latina tuvo en


1996 el mayor incremento en ventas con un aumento del 16% en dólares,

30
equivalente a un tercio de todo el crecimiento de las ventas mundiales de
plaguicidas. En esta región las ventas representaron el 10.4% del total mundial.
En la actualidad existen en el mundo cerca de 1,500 ingredientes activos de
plaguicidas y 60,000 preparados comerciales o formulaciones de los mismos, a
los que Guatemala puede tener acceso.

En todos los países de América Latina existen plantas formuladoras de


plaguicidas en mayor o menor cantidad e incluso en mas de media docena de
ellos se hace la síntesis del ingrediente activo. Sobresalen en este campo
Guatemala y Costa Rica.

Un hecho muy importante de establecer es aquel que se refiere a la


población expuesta al riesgo. Se han agrupado a las personas que están
expuestas a los efectos de los plaguicidas en dos categorías amplias: los
trabajadores expuestos según la ocupación que desempeñan y la población en
general.

Existen indicadores aplicables a ambos grupos de población expuesta


que ayudan a aproximarse al grado de exposición. Estos indicadores son la
cantidad utilizada de plaguicida por habitante en cada país y la cantidad
empleada por cada trabajador del sector agrario.

Existen otros indicadores valiosos, aunque a veces son más difíciles de


obtener de manera uniforme como:

Cantidad de plaguicidas aplicados en Kg. por hectárea y por


número de cosechas en unidad de tiempo
Cantidad de plaguicidas aplicados, en Kg. por persona en unidad
de tiempo

9
Ministerio de agricultura 1997.

31
Tendencias en el número de hectáreas rociadas por unidad de
tiempo ya sea mes o año

Ilustración No. 3

Los
Losseis
seiscultivos
cultivospermanentes
permanentesyysemipermanentes
semipermanentescon
con
mayor superficie cultivada.
mayor superficie cultivada.
IV
IVCenso
CensoNacional
NacionalAgropecuario.
Agropecuario.2003
2003
40.52%
40.52%
400
400

28.43%
manzanas

300 28.43%
demanzanas

300

200
200
7.00%
Milesde

7.00% 5.79%
100
100 5.79%
Miles

4.70%
4.70% 3.56%
3.56%
00

Banano
de

africana
(cereza)

Cardamomo

Hule
azúcar

Palma

Banano
Cañade

africana
(cereza)

Cardamomo

Hule
azúcar

Palma
Café

(cereza)
Café

(cereza)
Caña

Fuente: INE, 2004.

32
Ilustración No. 4

Número de fincas, superficie y producción de Café,


Número de fincas, superficie y producción de Café,
según año del censo agropecuario.
según año del censo agropecuario.
400,000
400,000
350,000
350,000
300,000
300,000
250,000
250,000
200,000
200,000
150,000
150,000
100,000
100,000
50,000
50,000
0
0
19471950 1964 1967 1971 1975 1979 1983 1987 1991 1995 1999 2003
1951 1955 1959 1963 2003
19471950 1964 1967 1971 1975 1979 1983 1987 1991 1995 1999 2003
1951 1955 1959 1963 2003
Número de fincas Superficie (Mz) Producción (cientos qq)
Número de fincas Superficie (Mz) Producción (cientos qq)

Fuente: INE, 2004.

Ilustración No. 5
Número de fincas, superficie y producción de Caña de azúcar,
Número de fincas, superficie
según año y producción
del censo de Caña de azúcar,
agropecuario.
300,000 según año del censo agropecuario.
300,000

250,000
250,000

200,000
200,000

150,000
150,000

100,000
100,000

50,000
50,000

0
0
1947 1951 1955 1959 1963
1950 19641967 1971 1975 19791979 1983 1987 1991 1995 1999 2003 2003
19471950
1951 1955 1959 1963
19641967 1971 1975 19791979 1983 1987 1991 1995 1999 2003 2003
Número de f incas Superf icie (Mz) Producción (cientos toneladas)
Número de f incas Superf icie (Mz) Producción (cientos toneladas)

Fuente: INE, 2004.

33
Ilustración No. 6

Número de fincas, superficie y producción de Banano,


Número de fincas, superficie y producción de Banano,
según año del censo agropecuario.
según año del censo agropecuario.
160,000
160,000
140,000
140,000
120,000
120,000
100,000
100,000
80,000
80,000
60,000
60,000
40,000
40,000
20,000
20,000
0
0 1950
1947 19641967 1971 1975 1979
1951 1955 1959 1963 1979 1983 1987 1991 1995 1999 2003
2003
19471950 19641967 1971 1975 1979
1951 1955 1959 1963 1979 1983 1987 1991 1995 1999 2003
2003

Número de fincas Superficie (Mz) Producción (cientos qq)


Número de fincas Superficie (Mz) Producción (cientos qq)

Fuente: INE, 2004.

34
3. PROPUESTA PARA DISMINUIR LOS EFECTOS DE LOS PLAGUICIDAS EN
LA SALUD Y EL AMBIENTE

3.1. Efectos de los plaguicidas en la salud:

Las tasas de morbilidad y mortalidad que se presentan en la población


trabajadora y la comunidad en general debido al uso de plaguicidas, refleja la
relación entre el agente y la persona expuesta, pero además existe una
interacción de otros factores que influyen en los niveles con que se da la
patología. Dichos factores son:

Variables demográficas
Aspectos educativos
Tiempo de exposición
Cultura y comportamiento
Susceptibilidad de la persona
Factores sociales
Estado nutricional
Factores económicos

Debe tenerse en cuenta que si se desea profundizar en este tema, se


encontrará que los datos disponibles son limitados para la gran mayoría de los
plaguicidas existentes, o bien, que los datos que hay no son plenamente
confiables, esta situación se complica por el hecho de que los datos han sido
obtenidos siguiendo métodos diferentes, lo que dificulta su comparación y no
permite evaluar correctamente el impacto adverso de lo plaguicidas sobre la
salud.

Considerando la toxicidad aguda y crónica reconocida ya en los


plaguicidas, las cantidades crecientes que se utilizan, su amplia disponibilidad,

35
y las condiciones precarias de su uso, sorprende la baja prioridad que los
gobiernos han asignado a los estudios sobre los problemas que genera el uso
de los plaguicidas y, a la vez, llama la atención la escasez de investigaciones
que permitan analizar la situación por países o regiones.

Frente a estos planteamientos y necesidades, todas las instituciones y


sectores comprometidos en resolver el problema, debemos aumentar nuestros
esfuerzos para invertir los factores de riesgo. Es importante destacar que los
países Centroamericanos han venido haciendo grandes esfuerzos para
recopilar datos que permitan a sus gobiernos tomar decisiones y elaborar
estrategias basadas en casos concretos sobre el efecto de los plaguicidas en la
salud. Lamentablemente debemos reconocer que la escasez de datos
epidemiológicos confiables se ha usado a menudo en los países de la Región
para justificar la falta de acciones concretas y eficaces para prevenir las
intoxicaciones. Sin embargo, pese a ello, no es razonable retardar más las
decisiones sino que éstas deben tomarse con base en los conocimientos de
que se disponga, sabiendo que, en todo caso el problema será con seguridad
mucho mayor de lo que dicen los datos o lo que es posible prever.

3.1.1. Efectos agudos:

Según estimaciones hechas por Organismos Internacionales, el número


de intoxicaciones ocupacionales por plaguicidas en países en vías de desarrollo
asciende a 25 millones de casos cada año, a pesar de que estos países sólo
utilizan la quinta parte del consumo mundial de plaguicidas. Esta cifra fue
estimada teniendo en cuenta que 3% de los trabajadores agrícolas padecen un
episodio de intoxicación cada año y que la población de agricultores asciende a
830 millones.

36
Entre los estudios mas recientemente realizados por los países
centroamericanos podemos compararlos con Guatemala, destacando los
siguientes:

En Guatemala en el periodo de 1987 a 2004, se registraron 7,058 casos de


intoxicaciones por plaguicidas, atendidos en los centros de asistencia del
Ministerio de salud y del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS),
en el 2002, 37 casos, en el 2003, 28 casos. El mayor número de casos se
registró en 1987 con 1,453 intoxicados y el menor número en el 2004, con 12
casos.10
Tabla No. 4
Años Cantidad
de casos
1987 1453
1988 - 5528
2001
2002 37
2003 28
2004 12

En El Salvador se revisaron durante 1986 y 1987 las intoxicaciones


atendidas en los centros de emergencia y en los hospitales. Se
diagnosticaron 9,803 casos de intoxicación por plaguicidas, de los cuales 267
(2.72%) fallecieron. De los intoxicados, 22.89% pertenecían al sexo
femenino.

Según reporte epidemiológico, entre 1988 y junio de 1995 se presentaron


en este país 5,174 casos de intoxicación por plaguicidas, de los cuales el 58%

10
Lic. Manuel Sagastume, epidemiología, Ministerio de Salud. Entrevista personal julio de 2005.

37
se clasificaron como no intencionales (laborales o accidentales), con una
letalidad del 20.8% (1,078 defunciones). De 1,088 casos de intoxicaciones
laborales ocurridos en el bienio 1988 – 89 35% correspondieron al sexo
femenino, al igual que el 31% de las intoxicaciones que requirieron
hospitalización en 1992, con una letalidad del 53%. En 1996, el 49% de las
intoxicaciones correspondieron a mujeres.

En un estudio llevado a cabo en el Hospital Nacional Rosales de San


Salvador en el periodo junio 1995 – mayo 1996, se encontraron 172 casos con
diagnóstico de intoxicación por plaguicidas. De ellos el 33% fueron causados
por bipiridilos, el 22% por fosfamina (fosfuro de aluminio) y el 20% por
organofosforados. El 64.5% fueron hombres.11

En Honduras en 1987, se registraron 274 ingresos hospitalarios con


diagnostico de intoxicación por plaguicidas. De ellos 30% pertenecían al
sexo femenino. El 8.4% (23 pacientes) fallecieron.

En 1992 se realizó un estudio de las intoxicaciones por plaguicidas en la


población que asiste al Hospital Regional del Sur (Departamento de Choluteca),
entre el 1 de febrero de 1986 al 20 de abril de 1991. Se encontraron 89 casos
de intoxicación (promedio, 18 por año), provenientes del área rural en un 53%.
El 47% de las intoxicaciones fueron consideradas como moderadas o severas.
La relación hombre – mujer fue de 3 a 1. Llamó la atención que el 87% de los
intoxicados no usaran medidas de protección contra los plaguicidas y que la
principal vía de ingreso fue la oral (54%), seguida de la mixta (24%) y la
dérmica (22%). El 37% de las intoxicaciones se debió a carbamatos, 7% a

11
Zúñiga P.A., Ruiz, E.N., Hernández, M. Intoxicaciones más frecuentes en pacientes del Hospital
Rosales, período junio 95, mayo 96. San Salvador: Hospital Nacional Rosales, 1996.

38
organoclorados, 1% a fosfato de aluminio y 55% a otros, entre los que se
destaca el paraquat. En el estudio no se menciona si hubo mortalidad.12

En cuatro regiones de Nicaragua se registraron, en el periodo 1986 – 1988,


1913 intoxicaciones por plaguicidas con 86 muertes (4.5%). Se estimó para
esta patología en todo el país una tasa de 42 casos por 100,000 habitantes.

En este mismo país, solo en 1995 se registraron 1207 casos de


intoxicaciones agudas por plaguicidas, para una tasa de 54 por 100,000
habitantes. Este numero equivale al 63% de los casos del trienio 1986 – 1988.

En 1996 el número de casos se elevó a 1128. En 1997 se registraron un


total de 1989 casos agudos de intoxicación por plaguicidas, para una tasa de
incidencia de 54 por 100,000 habitantes, una tasa de letalidad anual de 9% y
una tasa de mortalidad especifica de 4 por 100,000.

En un estudio epidemiológico de intoxicaciones por plaguicidas en Costa


Rica en el periodo 1980 – 1986, se diagnosticaron en los Hospitales de la
Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) 3347 casos de los cuales 276
fallecieron, un 62% de los intoxicados laboraban en el sector agropecuario.
Se encontraron 50 intoxicaciones laborales en mujeres. La tasa de
hospitalización para el año 1984 fue de 20 por 100,000 habitantes. La mayor
parte (54.4%) de las intoxicaciones laborales ocurrieron en cultivos de
exportación.

Según el reporte oficial de intoxicaciones con plaguicidas de 1997 y el


informe sobre la situación de salud en Costa Rica de 1997, ambos del Ministerio
de Salud, entre 1990 y 1997 se registraron 4520 casos, con una clara tendencia
ascendente, pasando de 305 casos en 1990 a 920 en 1997, con un pico de 989

12
Arias F., et al. Estudio sobre políticas fitosanitarias en Honduras. Tegucigalpa: mimeografiado, 1997.

39
intoxicaciones en 1995, debido en parte a mejoramiento en el sistema de
notificación. De los casos de 1996, 379 ocurrieron en el área laboral. En este
mismo año se presentaron 34 muertes por esta causa, para una letalidad de
4.3%.

Al comparar el periodo 1990 –1996 con el de 1980 – 1986, se observa


que aunque el número de casos aumentó, la letalidad disminuyó a la mitad.

En Panamá en el periodo comprendido entre 1981 y 1990, se reportaron 208


intoxicaciones agudas con hospitalización del paciente en las provincias de
Panamá, Veraguas y Chiriqui. Predominaron las intoxicaciones accidentales,
seguidas de los intentos de suicidio y las laborales. En Chiriquí, según el
reporte semanal de enfermedades transmisibles de los centros de salud y
hospitales del Sistema Integrado de Salud, en el periodo 1990 –1993 se
registraron 492 casos agudos de intoxicación por plaguicidas, causados
principalmente por paraquat, carbofuran y metomil. La cifra correspondiente
a 1996 fue de 221 casos en esta misma provincia.

Otro estudio desarrollado en los principales hospitales estatales de


Panamá, que cubrió 8 de 10 provincias, registró un total de 306 casos de
intoxicaciones agudas por plaguicidas durante el año de 1993, el 85% eran
pacientes mayores de 15 años. Los varones de 15 – 29 años reportaron la
mayor incidencia de casos. Las provincias de Chiriquí, Los Santos y Coclé
fueron las que reportaron el mayor número de intoxicados. La primera causa de
intoxicación en los adultos fue la ocupacional, seguida de la intencional;
mientras que en los niños el 71.8% se intoxicó accidentalmente, seguido del
15.4% de intoxicaciones de tipo ocupacional en la población de 10 a 14 años de
edad. Los principales agentes involucrados fueron los insecticidas
(organofosforados y carbamatos), los herbicidas (bipiridilos y clorofenoxi) y los

40
fungicidas. Se registraron 18 defunciones en pacientes adultos, en donde el
paraquat ingerido intencionalmente fue el principal agente involucrado.13

Todo lo anterior hace pensar que el problema de las intoxicaciones


agudas en Guatemala es mucho más grave de lo que se piensa.

Algunos de los factores que contribuyen a esta situación son:

Bajo o inadecuado registro de intoxicaciones sucedidas en las


zonas rurales por el difícil acceso de los campesinos a los
servicios de salud en la mayoría de los países
Dificultad en el diagnóstico correcto de intoxicaciones, por
carecer el personal de salud, de la capacitación y recursos
necesarios para tal fin.
Aunque en los países se ha establecido y se viene cumpliendo la
notificación obligatoria de este tipo de intoxicaciones, el
cumplimiento no es el deseado.
Baja cobertura e inoperancia de los sistemas de información
como tales.
Inadecuado reporte de la notificación y/o fallas en el ingreso de la
información.

3.1.2. Intoxicaciones en menores de edad:

Las grandes limitaciones de los sistemas de seguridad social en nuestra


región han traído como consecuencia la inevitable necesidad de vincular a los
menores a la actividad laboral. El sector agrario no ha sido ajeno a esta
situación y es así como en todos nuestros países encontramos niños y menores

13
Patiño, H.A. de y col. 1994. Estudio epidemiológico clínico de las intoxicaciones registradas en los
principales hospitales de la República de Panamá durante el año 1993. Base Bibliográfica PLAGPA

41
trabajando en diversas actividades agrícolas en procura de un ingreso que
ayude a complementar, al menos en parte, los bajos salarios de sus padres en
el campo.

Diversos estudios hechos en la región van mostrando que este grupo no


es ajeno a los efectos nocivos de los plaguicidas:

En Guatemala el IGSS reportó la atención de 70 casos de menores de edad


en el trienio 1994 – 1996, lo cual equivale al 16.4% de los pacientes que
solicitaron atención médica por esta causa en dicho periodo.
Según el estudio del Hospital Nacional Rosales de San Salvador, el 20.3%
de las intoxicaciones registradas en el período de junio del 95 a mayo del
96, se presentó en menores de 18 años.14
En Honduras en 1987, se registraron 274 ingresos hospitalarios con
diagnostico de intoxicación de los que el 9% de los casos correspondió a
menores de 14 años.15
En una investigación realizada en Nicaragua para valorar los efectos de la
ubicación de los aeródromos agrícolas sobre el nivel de colinesterasa
plasmática en niños, se encontraron niveles bajos de la enzima en 2.9% de
los no expuestos, 10.5% de los niños al otro lado de la calle de la pista y
35.3% en los niños expuestos a los desechos de la pista.

El programa de vigilancia epidemiológica de plaguicidas de este mismo


país informa de 140 casos (12% del total) ocurridos en personas de 14 años o
menos en 1996. En 1997 se detectaron 160 casos (10% del total de los que se
obtuvo la edad). Hasta agosto de este mismo año se habían registrado 46
casos en menores de 4 años.

(Centro de Documentación OPS), Panamá, 1995.


14
Zúñiga P.A., Ruiz, E.N., Hernández, M. Intoxicaciones más frecuentes en pacientes del Hospital
Rosales, período junio 95, mayo 96. San Salvador: Hospital Nacional Rosales, 1996.
15
Arias F., et al. Estudio sobre políticas fitosanitarias en Honduras. Tegucigalpa: mimeografiado, 1997.

42
En Costa Rica un estudio epidemiológico efectuado entre 1980 y 1986
mostró que el 20% de las intoxicaciones laborales habían ocurrido en menores
de 18 años, quienes según la legislación costarricense no pueden manipular
plaguicidas ni exponerse a ellos. En 1996, esta cifra fue del 8.4%.

3.1.3. Efectos tardíos:

Son los procesos patológicos que se desarrollan en el organismo,


generalmente por la exposición repetida a dosis bajas, luego de un periodo de
latencia.

Los estudios que se citan a continuación muestran algunos problemas a


largo plazo que han venido apareciendo en los países del istmo
centroamericano por el uso de plaguicidas, estos son:

En un estudio sobre tumores malignos poco frecuentes en la niñez


atendidos en el Hospital Nacional de Niños de Costa Rica, un 71% de ellos
provenían de zonas rurales agrícolas. Los autores sugieren una relación
entre la distribución geográfica de los tumores y el uso indiscriminado de
plaguicidas en diferentes cultivos.
En Costa Ricas se realizaron estudios epidemiológicos y de laboratorio en
72 pacientes estériles pertenecientes a una población de 630 trabajadores
bananeros en edad reproductora que aplicaron por tiempos variables, el
nematicida 1.2 dibromo – 3 – cloropropano (DBCP). Se encontró una
correlación positiva (r=0.99) altamente significativa entre el número de
horas de aplicación y el porcentaje de estériles. A su vez la tendencia a
disminuir, observada en el conteo espermático de oligospermia a
azospermia conforme se aumenta la dosis (horas de aplicación) es también
compatible con una mayor dosis de DBCP en los trabajadores mas

43
expuesto (39). Luego de este estudio se continúan presentando en este
país reclamaciones por este mismo hecho ante los organismos
competentes.
En Nicaragua, el grupo de investigación de efectos crónicos de los
plaguicidas de la Universidad Nacional Autónoma (León) ha encontrado 7
personas afectadas de neuropatia periférica secundaria a intoxicación por
plaguicidas organofosforados, en el periodo comprendido entre enero de
1992 y diciembre de 1995. Las edades de los casos estaban en el rango de
15 a 47 años, con predominio del sexo masculino. Entre los plaguicidas
involucrados estaban el metamidofos (MTD), el cloripirifos (Lorsban) y el
malation.

3.1.4. Hallazgos en los sistemas de vigilancia epidemiológica:

El uso indiscriminado de los plaguicidas genera problemas en diversas


áreas del que hacer humano y repercute en forma adversa principalmente en
los ecosistemas y en la salud de las personas.

La vigilancia epidemiológica, una de las aplicaciones más interesantes


del método epidemiológico, es un instrumento que contribuye a atenuar,
minimizar o controlar efectivamente, y con bases objetivas y científicas, un
problema determinado de salud pública.

Podemos entender como vigilancia epidemiológica al conjunto de


actividades que permiten reunir la información indispensable para conocer las
tendencias de la conducta y características de la enfermedad, detectar o prever
cualquier cambio que pueda ocurrir por alteraciones en los factores
condicionantes con el fin de recomendar oportunamente sobre bases firmes las
medidas que conduzcan a la prevención y control de la enfermedad.

44
Varios países de la región han venido estableciendo, de acuerdo con los
recursos disponibles, sistemas de vigilancia que les permitan no sólo detectar
precozmente alteraciones en la salud de las personas expuestas a plaguicidas,
sino lo que es más importante, tratar de controlar los factores de riesgo
existentes mediante la aplicación de las medidas correctivas necesarias.
Dentro de ellos sobresalen los sistemas dirigidos a poblaciones expuestas
directa o indirectamente a plaguicidas inhibidores de las colinesterasas.

Algunos de los resultados hasta ahora obtenidos son los siguientes:


En Honduras, un estudio efectuado en 1981 en la población de una
comunidad vecina a una zona arrocera en donde se efectúan rociados
aéreos constantes durante todo el año, encontró que el 9.1% de la muestra
de dicha población tenia una disminución del 25% o más del nivel de
actividad colinesterásica.16
En Nicaragua (Departamentos de León y Chinandega), en 1984 se vigilaron
1960 trabajadores expuestos a plaguicidas. Se encontraron valores de
actividad colinesterásica inferiores al 75 % en 151 casos o sea el 8%.17

Durante 1989 a 1992, el 10% de los agricultores examinados para


actividad de colinesterasa en el occidente del país (3000 pruebas anuales),
presentaron valores por debajo del rango considerado normal. Otro estudio
realizado por CARE en dicho periodo, comparó los valores de colinesterasa en
tres grupos de expuestos; promotores, agricultores capacitados y agricultores
no capacitados en el manejo integrado de plagas. Se encontró que los
promotores y los agricultores capacitados mantenían valores de actividad de la
enzima dentro de los rangos normales, mientras que los agricultores no

16
Honduras. Contaminación del medio ambiente. En: XXVII Reunión de Ministros de Salud Pública y
XII de Directores Generales de Salud de Centroamérica y Panamá. San José, Costa Rica, 1982.
17
Cole, D.C. y col. Vigilancia de las enfermedades provocadas por plaguicidas: La experiencia
Nicaragüense. Bol.Of.Sanitaria Panamericana. 105(3), 1988.

45
capacitados presentaron una reducción promedio de 16.7% de su valor basal, lo
cual indica que éstos tenían una exposición significativamente mayor a
plaguicidas inhibidores de colinesterasa que los otros dos grupos.18
3.2. Plaguicidas y alimentos:

3.2.1. Contaminación de alimentos:

La comunidad en general se expone continuamente a los plaguicidas


debido a la contaminación de los alimentos con estos productos.

Además de la bioacumulación que causan algunos plaguicidas en la


cadena alimentaria, existen otras formas de contaminación de los alimentos
como las siguientes:

El uso excesivo de plaguicidas en el sector agropecuario.


La recolección de los productos agrícolas sin esperar el intervalo
de seguridad (periodo de carencia).
La contaminación durante el almacenamiento, transporte,
expendio o la preparación de los alimentos.

18
Hruska A.J., Corriols M. Integrated pest management and health: The impact of farmer training on
health risk and economic returns. Book of abstracts International Conference on Pesticide Use in
Developing Countries: Impact on health and environment. San José (Costa Rica), febrero 1988.

46
Ilustración No. 7
Distribución de los plaguicidas en la cadena alimenticia.

No hay que olvidar que la contaminación de los alimentos se presenta


especialmente en las etapas finales del desarrollo de los cultivos y durante el
almacenamiento de los productos agrícolas.

El tipo de plaguicida, la frecuencia en la aplicación a los cultivos y la


cantidad utilizada, son factores que determinan el grado de contaminación de
los productos cosechados. La frecuencia ha varado desde dos aplicaciones
para el control de plagas en climas templados hasta cerca de cincuenta
aplicaciones en regiones calurosas y húmedas.

Así mismo se ha observado que bajo condiciones climáticas de


sequedad y calor se pueden encontrar altos niveles de residuos de productos
de transformación de ciertos plaguicidas no persistentes, como por ejemplo el
paraoxón que se encontró en plantaciones donde se había aplicado paratión 28
días antes.

47
Se puede afirmar que en la actualidad es frecuente identificar residuos de
plaguicidas en los alimentos y en muchos casos se detectan concentraciones
de éstos arriba de los limites de tolerancias recomendados por la FAO / OMS.

La cantidad de plaguicidas que permanecen en los productos de cosecha


depende del tipo de plaguicida, de la cantidad y frecuencia de las aplicaciones,
de la recolección, de la pluviosidad local y la radiación solar, que favorecen el
arrastre y los diferentes procesos de degradación del ingrediente activo de cada
plaguicida.

Por tal razón, todo personal del servicio de salud necesita reconocer que
esta es una realidad que podría estar afectando a la población que atienden y
que por lo tanto hay que mantenerla presente para fines de diagnóstico de
casos.

Por tal razón se presentan estudios comparativos efectuados en diversos


países de Centroamérica, para determinar residuos de plaguicidas en algunos
alimentos.

En Guatemala existe mucha información sobre residuos de plaguicidas


organoclorados en leche humana. El primer estudio se realizó en 1971
encontrándose un nivel máximo de 12.2 mg/Kg de DDT, que es casi 250
veces mayor que el nivel de 0.05 mg/Kg en leche de vaca, aceptado por la
FAO/OMS.

En 1979 se prohibió por completo el uso agrícola de DDT en Guatemala


y como consecuencia descendió los niveles de concentración de residuos en la
leche. En 1982 el nivel máximo fue de 3.37 mg/Kg, que equivalía al 36% del

48
valor máximo encontrado en 1974. Este valor es aún 70 veces mayor que el
limite internacionalmente aceptado de 0.05 mg/Kg.19

Esto significa que la contaminación, una vez ocurrida, persiste por


muchos años en el tejido adiposo o que se ha continuado usando este
plaguicida en forma clandestina.

En Costa Rica en 1981 la Oficina de Cooperación Técnica Alemana (GTZ) y


la de Sanidad Vegetal, realizaron análisis de 105 muestras de productos
alimenticios para detectar residuos de organoclorados, encontrando que 15
muestras tenían residuos más altos que los permitidos en la República
Federal Alemana.20

En 1983 y 1984 se analizaron 51 muestras de leche humana


provenientes de diferentes zonas de Costa Rica, hallándose residuos de DDT
total en concentraciones promedio de 1.27 mg/Kg en muestras provenientes de
la costa atlántica y del pacifico y concentraciones menores en la región de la
meseta central.21

Un hallazgo importante fue la detección de concentraciones de clorotanil


en muestras de algunas hortalizas, que contenía:

El tomate 0.8 ppm

19
De Campos, M. Problemas asociados con el uso de plaguicidas en Guatemala. OPS/Lucam.
Seminario sobre Problemas Asociados con el Uso de Plaguicidas en Centroamérica y Panamá. San
José, Costa Rica, 1987.
20
GTZ. Cooperación Técnica Alemana 1982. Informe de la Oficina de Cooperación Técnica del
Convenio Costarricense Alemán de Sanidad Vegetal. Costa Rica, 1988.
21
Castillo, L.E y Wesselling, C. Diagnóstico de la problemática de los plaguicidas en Costa Rica.
Universidad Nacional Heredia, 1987.

49
La lechuga 0.7 ppm
El apio 13.8 mg/Kg
El culantro 0.1 ppm

Para una ensalada fresca que pueda comer una persona y que esté
preparada con: 150 g de tomate, 150 g de lechuga, 20 g de apio y 10 g de
cilantro, se encontró que contenía 0.432 mg de clorotanil. Ello representa 14.4
veces la ingestión diaria aceptable (IDA) para este compuesto, respecto a la de
0.03 mg para una persona de 60 Kg de peso corporal.

En otra investigación efectuada en 1987, fueron analizadas 35 muestras


de leche de vaca provenientes del área del volcán Poás. Se detectaron
residuos de organoclorados (alfa – HCH, Lindano, DDT, DDE y DDD), en el
80% de las muestras.22

Esto significa que la contaminación, una vez ocurrida, persiste por


muchos años en el tejido adiposo o que se ha continuado usando este
plaguicida en forma clandestina.

En Nicaragua entre 1985 y 1986 dos laboratorios de la República Federal


Alemana (RFA) tomaron muestras de peces del de Xolotlán y analizaron
hígado y filetes de 30 y 34 pescados respectivamente. Los niveles
encontrados de toxafeno en los hígados estuvieron entre 0.15 y 19.5 mg/Kg y
en los filetes se comprobó la presencia de ese compuesto en 15 de las 34
muestras analizadas sobrepasando el nivel permitido en la RFA, en donde es
de 0.04 mg/Kg.23

22
Ruiz, D. y Rojas J. L. Residuos de organofosforados en leche de vaca. Ciencias veterinarias,
10(3):19, 1988.

23
Pacheco F., Ministerio de Salud Nicaragua, comunicación personal, 1992.

50
El Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua hizo
determinación de residuos de plaguicidas organoclorados en leche materna y
grasa corporal de mujeres que habitan en la cuenca del río Atoya, ubicado en el
departamento de Chinandega, el cual es el departamento que reporta el mayor
número de casos de intoxicación aguda y en donde se cultivó el algodón entre
1950 y 1970. Se analizaron 93 muestras de grasa abdominal y 210 de leche
materna en el periodo comprendido de mayo de 1994 a febrero de 1995. En
todas las muestras se encontró pp – DDE y en el 74% se encontró pp – DDT.
Se detectaron dieldrin, endrin y heptacloro epóxido en el 20%, 9.4% y 8.9% del
total de muestras, respectivamente.

Una investigación realizada en 1997 por el Programa de Manejo de


Plaguicidas (PROMAP – MARENA) para determinar los niveles de residuos de
plaguicidas en alimentos frescos en varias regiones del país, encontró que el
45% de 218 muestras de tomate, sandia, repollo, chiltoma y lechuga tenían
niveles por encima de los limites máximos de residuos. Los productos con
mayores niveles fueron la lechuga (100%), el repollo (79.6%) y la chiltoma
(41.4%).24
En el Centro de Investigación de Tecnología Nuclear de la Universidad de
Panamá se realizó un estudio para determinar residuos de malation marcado
con carbono – 14 en maíz y frijol. Las semillas tratadas fueron almacenadas
durante 9 meses y con el tiempo los residuos totales del plaguicida
disminuyeron hasta en 53% para el frijol y en 68% para el maíz. Un hecho
relevante fue que el 45% del residuo se encontró en el agua empleada para
la cocción. Este hallazgo tiene gran importancia porque culturalmente
nuestras comunidades consumen, especialmente en el caso del frijol, el
caldo junto con los granos.

24
Salgado T. Resultados preliminares del estudio de residuos de plaguicidas en alimentos, FHIA
PROMAP MARENA. Memorias del Congreso Nacional: Impacto de plaguicidas en ambiente, salud,
trabajo y agricultura. Managua, 27 – 31 octubre 1997, p. 158-161.

51
En diciembre de 1987 se enviaron 5 muestras de leche materna de una
región del país al laboratorio de Química Ecológica de la RFA recibiéndose los
resultados de 4 muestras que se detallan a continuación:

La muestra 1 contenía en mg/Kg 0.05 de PCB, 68 Toxafeno y 10 de DDE.


La muestra 2 contenía en mg/Kg 0.35 de PCB, 67 Toxafeno y 39 de DDE.
La muestra 4 contenía en mg/Kg 0.06 de PCB, 7.8 Toxafeno y 4.4 de DDE.
La muestra 5 contenía en mg/Kg 0.05 de PCB, 6.4 Toxafeno y 9.7 de DDE.

Los residuos de plaguicidas encontrados en la leche materna sobrepasan


los limites permitidos en la leche de vaca por las leyes de los Estado Unidos y
de la RFA (0.02 mg/Kg). En ambos países seria prohibida la venta de leche con
niveles tan altos de plaguicidas.

En 1994 se realizó un muestreo y análisis de residuos de plaguicidas en


alimentos cultivados en las provincias de Coclé, Chiriqui, Herrera, Los Santos y
Veraguas. Se detectó que de las 229 muestras, 22 contenían residuos. De
éstas, 10 presentaban niveles que eran violatorios de las normas
internacionales sobre clorotalonil, ditiocarbamatos, DDT, dieldrin, HCB,
endosulfán, diazinón, clorpirifós, acefato, profenofos y metomil. Algunos de
estos plaguicidas (DDT, dieldrin y HCB) están prohibidos en el país.

Después de revisar los resultados de investigaciones en leche humana


en diferentes países de América, podría afirmarse que, en esos países tanto la
acumulación de residuos de plaguicidas en la madre, como la exposición del
niño lactante son muy superiores a lo encontrado en países desarrollados de la
región y que las concentraciones de DDT y sus metabolitos en muestras de
leche materna procedentes de comunidades agrícolas, son más elevadas que

52
en las procedentes de los centros urbanos,25 posiblemente debido a una mayor
exposición secundaria a la manipulación de los plaguicidas, los animales y
pastos a los cuales se les aplica y un consumo mayor de alimentos
contaminados.

3.2.2. Riesgos de contaminación de alimentos para niños:

Se debe reconocer que los niños son más vulnerables que los
adultos a los efectos tóxicos de los plaguicidas a causa de:
Su inmadurez fisiológica
Por encontrarse en período de crecimiento
Porque proporcionalmente consumen mas alimentos por peso
corporal que los adultos, y porque entre los alimentos que más
consumen sobresalen las frutas y verduras, que contienen los
más altos niveles de concentración de residuos de plaguicidas.

El Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC) de los Estados


Unidos, en 1989 al evaluar 23 plaguicidas, estimó que su exposición en los
niños preescolares era cuatro veces mayor que la de mujeres adultas, siendo
que para algunos plaguicidas, la exposición llegó a ser 10 a 18 veces más alta
en los niños que la de ellas.

El NRDC y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados


Unidos consideran que la exposición de niños preescolares a plaguicidas
carcinogénicos, es totalmente inaceptable y representa un alto riesgo para la
salud.

25
Albert, L. Residuos de plaguicidas organoclorados en leche materna y riesgo para la salud.
Bol.Of.Sanit.Panam. 91(1) 1981.

53
No debemos olvidar que los carcinógenos alteran el ADN e inician más
fácilmente el proceso de carcinogenicidad durante periodos de rápida división
celular como sucede en los infantes.

El NRDC también ha calculado que el 50% o más del riesgo de


desarrollar cáncer durante la vida de una persona, se deriva del consumo de
frutas contaminadas con ciertos plaguicidas carcinogénicos durante los cinco
primeros años de vida.

3.2.3. Rechazo de alimentos de exportación:

El rechazo de productos de exportación por parte de los países


desarrollados conlleva no solo problemas de tipo económico en el precio del
producto y cierre temporal de mercados, sino también de salud pública, pues en
varias oportunidades se ha reportado la comercialización de los alimentos
rechazados en el exterior, dentro del mismo país exportador.

En Costa Rica durante el año fiscal de 1988, se informó de seis


cargamentos de vegetales confiscados por la Food And Drug Administration
(FDA), el organismo estadounidense encargado de la administración de
alimentos y drogas, por contener residuos tóxicos en niveles más altos que los
permitidos en el país importador o por carecer de tolerancias registradas.26

En el año fiscal de 1989 fueron 17 las detenciones de cargamentos de


productos agrícolas provenientes de este país27 y en 1990, 31 por detectárseles
metamidofós.

26
GTZ. Cooperación Técnica Alemana. Informe de la Oficina de Cooperación Técnica del Convenio
Costarricense Alemán de Sanidad Vegetal. Costa Rica, 1990.
27
PROEXAG. Detenciones de productos agrícolas de Centroamérica en los puertos de entrada de
EE.UU., en el año fiscal de 1989. Programa de la Agencia Internacional para el Desarrollo de los

54
La detección de metamidofós, el monocrotofós, el clorotalonil y el
dibromuro de etilo (EDB) motivaron en Estados Unidos el rechazo de alimentos
provenientes de Guatemala durante el año fiscal de 1990.

3.2.4. Plaguicidas y nutrición:

Es importante recordar que una dieta equilibrada contribuye a proteger


en una u otra forma el organismo contra los efectos de los productos químicos.
La mal nutrición puede aumentar la vulnerabilidad de nuestro organismo a
diversos contaminantes ambientales. Ciertas carencias dietéticas en
aminoácidos, vitaminas y minerales, pueden influir sobre el efecto tóxico de un
agente químico. Estas deficiencias pueden alterar el proceso de
biotransformación de las sustancias tóxicas mediante la inhibición de las
enzimas microsómicas. Las deficiencias cualitativas y cuantitativas de
proteínas en la dieta producen una disminución de estas enzimas, lo cual puede
tener un efecto adverso en la biotransformación de los xenobióticos, al
producirse sustancias masa tóxicas que las originales.

Se ha demostrado que la toxicidad de varios plaguicidas suministrados


por vía oral es mayor en animales mantenidos con dietas deficientes en
proteínas. El paratión, por ejemplo, resulta ocho veces mas tóxico en ratas bajo
dieta de 3.5% de caseina que bajo la normal 26%. Igualmente se ha observado
que dietas ricas en proteínas y grasas protegen contra la acción de este
plaguicida y que la actividad colinesterásica es mayor en hígado y suero de
ratas alimentadas con dietas que contenían mayor cantidad de caseína.

EE.UU. (USAID), para la promoción de exportaciones agrícolas. Preparado por: Program Evaluation
Branch (HFC-UZ), 1989.

55
3.3. Contaminación ambiental:

3.3.1. Impacto ambiental:

Se entiende por impacto ambiental al conjunto de fenómenos naturales o


antropogénicos capaces de ocasionar modificaciones sobre el ambiente o sus
componentes bióticos. En el caso de los plaguicidas, en general, estos efectos
son negativos y percibidos en la calidad de los componentes ambientales y
sobre la salud y el bienestar de las poblaciones.

Entre las propiedades de los plaguicidas que hacen se les considere


contaminantes ambientales están la toxicidad, la estabilidad y la persistencia.

Ilustración No. 8
Distribución de los plaguicidas en el ambiente

Estas propiedades son las que facilitan la contaminación de agua, suelo


y aire, unidas a otros factores como los propiciados por el hombre en su afán de

56
dominio de la naturaleza e industrialización, tal como ocurre en las siguientes
formas de contaminación:

Contaminación del agua


Contaminación del suelo
Contaminación del aire28

3.3.1.1. Contaminación del agua:

La contaminación de cursos y masas de agua por plaguicidas ocurre por


la descarga de residuos industriales y sobrantes de agua del lavado de equipos,
por su aplicación directa al agua, por el desplazamiento de plaguicidas
arrastrados por las lluvias hacia los cauces, por las aplicaciones aéreas
cercanas a los ríos y lagos, y por el uso indebido de estos productos como
instrumentos de pesca, para mencionar solo las formas más comunes de
contaminar las aguas.

3.3.1.2. Contaminación del suelo:

La evaluación del grado de contaminación del suelo por plaguicidas es


de particular importancia, debido a la transferencia de estos contaminantes a
los alimentos. En el caso de la ganadería, los residuos de plaguicidas
organoclorados pasan del suelo al forraje y finalmente son absorbidos por los
animales, depositándose en su grasa, aumentando así las concentraciones de
residuos en la carne y la leche.

Los mecanismos que rigen la evolución de los plaguicidas en el suelo


son diversos.

28
Aspectos generales sobre plaguicidas y efectos sobre el ambiente. Plagsalud 2002

57
Descomposición química, que tiene lugar por procesos de oxidación,
reducción, hidroxilación, dealquilación, rotura de anillos, hidrólisis e
hidratación.

Descomposición fotoquímica, que se produce por efecto del espectro


de luz ultravioleta de la luz solar. Las fuentes de luz y su intensidad
regulan el grado de descomposición de un compuesto.

Descomposición microbiana, la acción de los microorganismos del


suelo sobre los plaguicidas es probablemente el mecanismo de
descomposición más importante. Los microorganismos del suelo,
bacterias, algas y hongos, obtienen alimento y energía para su
crecimiento por descomposición de estos compuestos orgánicos
sobre todo cuando carecen de otras fuentes.

Volatilización, es la pérdida del compuesto en forma de vapor. Todas


las sustancias orgánicas son volátiles en algún grado dependiendo de
su presión de vapor, del estado físico en que se encuentre y de la
temperatura ambiente.

Movimiento, el transporte de un plaguicida en el suelo, por disolución


o arrastre mecánico, se hace bajo la influencia del agua. El grado de
lixiviación está influido por las características físicoquímicas del suelo,
solubilidad del producto, frecuencia e intensidad de la lluvia, etc..

Descomposición por las plantas y organismos, como consecuencia de


los procesos metabólicos que tienen lugar en las plantas.

Estas distintas vías de transformación de los plaguicidas en el suelo


se esquematizan en la siguiente figura.

58
Ilustración No. 9

En definitiva los procesos que afectan a la evolución de los plaguicidas


en los suelos los podemos agrupar en:

Procesos de acumulación (adsorción)

Procesos de degradación (descomposición química y degradación


biológica)

Procesos de transporte (difusión, lixiviación, volatilización).

a) Procesos de acumulación. (Adsorción)

La adsorción es la interacción superficial entre un elemento o molécula


(adsorbato) y una fase sólida (adsorbente). Y como resultado la molécula del
plaguicida queda retenida en el suelo.

La adsorción es medida generalmente dejando reaccionar el suelo con


soluciones acuosas del plaguicida en un rango de concentraciones. La cantidad
de equilibrio adsorbida se obtiene por diferencia entre la cantidad añadida y la

59
que permanece en solución. En un rango de concentración hay a menudo una
relación lineal entre la cantidad adsorbida "x" y la concentración "c" en la
solución del suelo. La pendiente de la recta x/c es conocida como coeficiente de
adsorción del plaguicida por el suelo usado en el experimento, y es una medida
de la capacidad tampón del suelo.

La ecuación x/c=K, es una forma de la ecuación de Freundlich.

Podemos ver algunos valores de K en la siguiente tabla.

Tabla No. 5

VALORES DE ADSORCION COEFICIENTE (K)


DE ALGUNOS COMPUESTOS PESTICIDAS
PESTICIDA K
DDT (1-10) * 10^4
LINDANO 7--50
2,4-D 2
ATRAZINC 26
SIMAZINC 1--7
PARAQUAT 200--5000
Wild, A. 1993

Para el 2,4D es muy baja, lo que implica que es débilmente adsorbido y


fácilmente lixiviable, mientras que para el DDT es elevada y por tanto queda
fuertemente adsorbido en el suelo.

La adsorción de plaguicidas en suelos se estudia aplicando la ecuación


de Freundlich Cs = K x Cw. De donde K = Cs/Cw.

60
Siendo, Cs es la cantidad de plaguicida adsorbida, Cw es la
concentración de equilibrio, K (coeficiente de adsorción o de reparto) es un
parámetro ajustable de afinidad.

Este K, se puede calcular en función de la contribución de los coloides


orgánicos y minerales. La cantidad de plaguicida adsorbido será función de su
coeficiente de adsorción y de la cantidad presente de cada componente, es
decir, Cs= Coc x foc + Cmin x fmin, donde Coc= masa de plaguicida adsorbido
sobre los coloides orgánicos y foc la fracción (cantidad) de este componente.
Quedando el coeficiente de adsorción de la siguiente forma:

K=(Coc x foc + Cmin x fmin )/Cw; donde Coc/Cw= coeficiente de reparto


del plaguicida entre el carbono orgánico y la solución del suelo, y Cmin/Cw=
coeficiente de reparto del plaguicida entre la arcilla y la solución del suelo. Dado
que la materia orgánica actúa como el principal adsorbente de los plaguicidas,
podemos simplificar K=Koc x foc.

Para un compuesto determinado se puede determinar en el laboratorio el


coeficiente de adsorción (Koc) a partir del coeficiente de reparto octanol agua
(Koa) del compuesto en cuestión que se define como la concentración del
compuesto en n-octanol dividida por la correspondiente en agua.

Este coeficiente fue introducido por la industria farmacéutica, como un


índice representativo del comportamiento de fármacos en el cuerpo, que define
la distribución de estos entre el fluido acuoso corporal y la grasa. Por otra parte,
también se considera que el octanol reproduce con bastante fidelidad las
propiedades adsorbentes de la materia orgánica.

En general, compuestos de moléculas pequeñas y polares presentan


Koa bajos y tienen poca tendencia a adsorberse en suelos. Compuestos con
moléculas grandes y poco polares o apolares Koa elevados, presentan
tendencia a adsorberse.

61
Para un suelo dado, plaguicidas con Koc bajos, son adsorbidos menos y
por tanto más lavados que otros con Koc elevado.

En resumen, como consecuencia del fenómeno de adsorción, las


moléculas de plaguicidas se encuentran retenidas sobre la superficie de los
coloides minerales y orgánicos, encontrándose en unas condiciones
fisicoquímicas particulares, que son las del estado adsorbido y adquiriendo un
comportamiento diferente de las moléculas en solución. La adsorción de los
plaguicidas por la fracción coloidal del suelo, actúa modificando el proceso de
degradación y de transporte de estos compuestos en el suelo, así como su
actividad biológica para combatir los organismos a los que son destinados.
Estas consideraciones tienen repercusiones agronómicas importantes que han
de tenerse en cuenta a la hora de utilizarlos.

MECANISMOS DE ADSORCIÓN

Los plaguicidas quedan retenidos en el suelo al adsorberse sobre las


arcillas y la materia orgánica, según los siguientes mecanismos.

Cambio iónico

Cuando las moléculas de los plaguicidas tienen comportamiento


catiónico pueden intercambiarse con los cationes inorgánicos que saturaban
inicialmente la arcilla o la materia orgánica y quedan retenidas por fuerzas
electrostáticas. Este mecanismo depende del pH del suelo, ya que éste influye
en la carga de los minerales de la arcilla y de la materia orgánica y además el
pH también afecta la carga en las moléculas de varios plaguicidas. Por ejemplo
la triazina (T) se protona a bajo pH.

T + H2O <==> HT+ + OH-

El catión HT+ es adsorbido en superficies cargadas negativamente de las


arcillas y materia orgánica.

62
Enlace por puentes de hidrógeno o puentes de agua

Es el mecanismo principal por el que las moléculas no iónicas polares se


adsorben a los minerales arcillosos y a la materia orgánica. En este enlace los
átomos de hidrógeno, forman puentes entre dos átomos electronegativos.

X-H----Y

X e Y pueden ser: O, N, F, Cl, etc.

También se pueden establecer puentes de H2O entre la molécula de


compuesto orgánico y la partícula mineral, tal como sucede en los suelos
húmedos.

Cambio de ligando

Reemplazamiento de uno o más ligandos en los complejos entre iones


metálicos y el suelo.

El plaguicida actúa de agente quelatante fuerte, desplazando los ligandos


que estaban previamente, como por ejemplo el agua. Así pues, el metal en esta
ocasión actúa de puente en la adsorción del plaguicida.

Enlace por transferencia de carga

Interacción que se produce cuando existe una transferencia de


electrones entre un dador rico en electrones, como son muchos plaguicidas, y
un aceptor deficiente en electrones, como las quinonas que existen en la
materia orgánica.

Fuerzas de Van der Waals

Los compuestos orgánicos neutros (moléculas apolares) pueden


interaccionar con partículas minerales a través de débiles interacciones físicas.
Para ello la molécula debe tener tamaño grande.

63
Las fuerzas físicas, relativamente débiles, en general, se superponen a
las demás interacciones. Su importancia aumenta con el tamaño de la molécula
adsorbida.

Interacciones hidrofóbicas

Son propiedades de los compuestos: de baja solubilidad en agua,


plaguicidas no polares, como los PCBs y disolventes orgánicos.

Consiste en la adsorción de compuestos de elevado coeficiente de


reparto octanol agua (lipófilos) a la superficie de un adsorbente hidrófobo
(ceras, lípidos, porciones apolares de sustancias húmicas). La adsorción es
función de las características de la sustancia potencialmente contaminante,
naturaleza da la fase sólida y del medio.

b) Procesos fisicoquímicos de degradación

Hidrólisis

Este proceso viene determinado por la reacción de una sustancia con el


agua con rotura de enlaces, y depende estrechamente del pH.

Deshalogenación

Este proceso es común para plaguicidas organoclorados, y es una de las


etapas de degradación del DDT. En general el proceso es el siguiente:

RR'CH-CCl3 ----> RR'C=Cl2 + HCl

Desalquilación

Consiste en la eliminación de grupos alquilo. Este es un proceso que se


da con frecuencia en derivados de la urea, en plaguicidas triazínicos y en
derivados amídicos.

-RR'N----> -NHR' ---> -NH2

64
Hidroxilación

Corresponde al ataque del grupo OH-, principalmente a grupos


aromáticos. Es un proceso frecuente en plaguicidas organoclorados.

PhCl + OH- -----> Ph-OH + Cl-

Condensación

Este proceso tiene lugar entre compuestos diferentes y en particular


entre un compuesto amínico y otro ácido.

R-NH2 + R'-COOH ---> R-NH-COR'.

Oxidación

Ocurre en los organofosforados al pasar el enlace P=S a P=O. También


se pueden formar epóxidos a partir de compuestos con doble enlace.

Reducción

Los procesos de reducción se concentran en la conversión del grupo


nitro ( -NO2) a amino ( -NH2)

Fotodescomposición

Esta modificación química de los plaguicidas viene producida por la


interacción de la radiación solar ultravioleta y visible (240-700nm) con los
enlaces y afecta especialmente a los grupos -OH,-SH, C=O, -Cl, -N=, así como
a dobles enlaces, sobre todo si están conjugados. La fotodescomposición
también puede tener lugar a través de sustancias fotorreceptoras (clorofilas,
carotenos, y sobre todo compuestos húmicos) capaces de captar energía
lumínica y de traspasarla a los plaguicidas. Los compuestos orgánicos neutros,
moléculas apolares, pueden interaccionar con partículas minerales a través de
débiles interacciones físicas. Para ello la molécula debe tener tamaño grande.

65
Las fuerzas físicas, relativamente débiles, en general, se superponen a
las demás interacciones. Su importancia aumenta con el tamaño de la molécula
adsorbida.

b2) Procesos microbiológicos de degradación

Son los sistemas de degradación más activos y versátiles, ya que son


siempre catalizadas por enzimas y aportan energía a través de los procesos
metabólicos. Los tipos más relevantes son:

Reacciones oxidativas

Destaca el complejo MFO (Mixed function Oxidase) que convierte


xenobióticos liposolubles en hidrosolubles. Uno de sus componentes, el
citocromo P450, aparece en invertebrados y microorganismos.

Reacciones de reducción

Comprenden la reducción de grupos cetónicos y nitros hasta hidroxilos y


aminas respectivamente.

Reacciones de hidrólisis

Catalizadas por las hidrolasas, afectan a reacciones como la hidrólisis de


ésteres aromáticos o alifáticos, amidas etc.

Ruptura de anillos aromáticos

Estos procesos requieren que el anillo contenga al menos dos grupos


hidroxilo en posición orto- o para- que pueden ser introducidos a su vez por
oxidasas.

66
c) Procesos de transporte

Difusión

Es el movimiento de moléculas a causa de un gradiente de


concentración. Este movimiento es al azar pero trae como consecuencia el flujo
de materiales desde las zonas más concentradas a las menos concentradas. El
flujo del material se expresa por el coeficiente de difusión, que depende tanto
de las características de la molécula que se difunde, tamaño y temperatura
(siendo mayor cuanto menos voluminosa sea y mayor sea su temperatura)
como de las del medio por el cual se difunde la molécula y en concreto de su
viscosidad, de tal manera que, en medios viscosos se observan valores bajos
de difusión. Por ejemplo, en el aire una molécula tiene un coeficiente de difusión
del orden de 10-5m2seg-1, mientras que en medio más viscoso como el agua
toma un valor de aproximadamente 10-9m2seg-1.

Otra forma habitual de movimiento en el medio edáfico es la dispersión,


mediante el cual el fluido sigue un camino tortuoso alrededor de las partículas
del suelo en el que, en último término, se produce un transporte neto de
material de zonas de altas concentraciones a zonas de bajas concentraciones.
En líneas generales el desplazamiento del fluido y, por consiguiente, el de las
moléculas de compuesto, se puede asimilar a un movimiento de tipo difusivo.

Para medir la difusión de un compuesto en el suelo hay que considerar la


interacción conjunta de parámetros tales como la porosidad, el factor
tortuosidad, los procesos de adsorción, la naturaleza del compuesto, etc.

Lixiviación

Es el parámetro más importante de evaluación del movimiento de una


sustancia en el suelo. Está ligado a la dinámica del agua, a la estructura del
suelo y a factores propios del plaguicida. Los compuestos aplicados al suelo

67
tienden a desplazarse con el agua y lixiviar a través del perfil, alcanzando las
capas más profundas y el acuífero, que en consecuencia resulta contaminado.

Evaporación

La tasa de pérdidas de plaguicidas por volatización depende de su


presión de vapor, de la temperatura, de su volatilidad intrínseca y de la
velocidad de difusión hacia la superficie de evaporación.

Ilustración No. 10

PERSISTENCIA:

Se denomina persistencia al tiempo que permanece el plaguicida en el


suelo manteniendo su actividad biológica (T1/2). El tiempo de degradación se
mide en vida media que es el tiempo que tiene que transcurrir para que se
desactiva la mitad del plaguicida. Las consecuencias de la persistencia pueden
ser muy importantes, dependiendo de la toxicidad del plaguicida y de su
biodisponibilidad.

68
En la siguiente tabla podemos observar la persistencia de distintos
grupos de plaguicidas en suelos.

Tabla No. 6

Estos datos demuestran que los plaguicidas más persistentes son los
organoclorados (3 a 5 años). Los restantes van desapareciendo del suelo en un
periodo inferior al año.

En la siguiente figura se representan individualmente cada tipo de


plaguicida y podemos observar como el DDT es el que presenta una mayor
persistencia (además, su principal producto de degradación, el DDE, es también
muy persistente).

69
Ilustración No. 11

Sin embargo, estos valores deben tomarse sólo con carácter orientativo
ya que la velocidad de descomposición y desaparición de estos compuestos
está influenciada por las características propias de cada suelo.

FACTORES QUE REGULAN LA EVOLUCIÓN DE PLAGUICIDAS EN EL


SUELO

Se han de considerar tanto a las características del plaguicida como las


propiedades del medio en que se encuentra.

Propiedades del plaguicida

Estructura química. Los compuestos de estructura estable son más


persistentes, en concreto los organoclorados.

Las características del plaguicida que están asociadas generalmente con


la mayor adsorción son:

- Alta masa molecular

- Tendencia a formar iones (+)

70
- Presencia de grupos químicos que incrementen la afinidad de la
molécula por la superficie del suelo.

Volatilidad

La volatilidad representa la tendencia del plaguicida a pasar a la fase


gaseosa. Se mide a partir de la constante de Henry que depende de la presión
de vapor en estado líquido y de la solubilidad en agua. Representa por tanto el
reparto del plaguicida entre la fase líquida del suelo y la atmósfera.

Así por ejemplo, un compuesto con presión de vapor alta pero muy
soluble en agua, tiene una volatilidad pequeña, ya que una solubilidad en agua
elevada puede hacer que compuestos con presiones de vapor altas
permanezcan en el suelo cuando hay en este agua suficiente para que se
mantenga en disolución.

Coeficiente de reparto

Se define como la relación de concentraciones de cualquier especie


molecular entre dos fases (por ejemplo, en dos líquidos inmiscibles, o un líquido
y un gas) en equilibrio. Esta relación se expresa mediante la ecuación:

K=C(fase 1)/C(fase 2)

En el caso de plaguicidas se emplea el coeficiente de reparto octanol


agua (Koa), que mide la hidrofobicidad (o la lipoafinidad) de un compuesto.

Koa, proporciona una estimación de la posible distribución del


contaminante entre el suelo (materia orgánica) y el agua.

Solubilidad. Factor trascendente por dos razones fundamentales:

- La fase líquida del suelo es una fase acuosa, lo que condiciona la


dinámica del plaguicida asociado a dicha fase.

71
- Los plaguicidas con mayor carácter contaminante son poco solubles en
agua.

Está relacionada con la adsorción y persistencia.

Si el coeficiente de adsorción del plaguicida es pequeño, indica una alta


movilidad de un plaguicida soluble.

Adsorción. Regula la tendencia del plaguicida a quedar retenido en el


suelo. Si el coeficiente de adsorción del plaguicida es pequeño, indica una alta
movilidad.

Dosis. Las dosis bajas desaparecen pronto.

Presentación. La penetrabilidad y persistencia pueden verse influidas


según sea la presentación del producto en emulsión, polvo, granulada, etc.

pKa, pKb. Parámetros significativos para los plaguicidas que se


comportan como ácidos y como bases débiles, ya que determinan el rango de
pH en que se comportan como especies neutras o ionizadas.

CARACTERÍSTICAS DEL SUELO

Coloides del suelo.- Los suelos ricos en coloides adsorben más


fuertemente a los plaguicidas y dentro de estos a los orgánicos con más
intensidad que a los minerales.

ARCILLAS

Los factores que influyen en la adsorción de los plaguicidas por los


minerales de la arcilla son los siguientes:

1) Naturaleza del silicato. Fundamentalmente la fuerza del enlace


interlaminar. Así en la montmorillonita esta fuerza es débil, las láminas
permanecen débilmente retenidas, lo que permite la entrada de moléculas
orgánicas en el espacio interlaminar.

72
Sin embargo, en la caolinita es fuerte, debido a los puentes de hidrógeno,
entre oxígenos de superficie y grupos OH, la expansión se encuentra impedida,
por lo que la adsorción es prácticamente imposible.

2) Densidad de carga laminar. Esta propiedad depende del grado de


sustituciones isomórficas en las capas octaédricas y tetraédricas, siendo la
adsorción directamente proporcional a la densidad de carga.

Montmorillonita > Ilita > Caolinita.

3) Naturaleza de los cationes de cambio. Especialmente su poder


polarizante, ya que las moléculas orgánicas polares pueden coordinarse a los
cationes de cambio en el espacio interlaminar del silicato.

MATERIA ORGÁNICA

Materia orgánica es otro componente que actúa decisivamente en los


fenómenos de adsorción de plaguicidas.

La capacidad de cambio de las sustancia húmicas es más elevada


que la de los minerales de la arcilla y tienen además una superficie específica
mayor, por tanto son más activas. A mayor contenido en materia orgánica más
capacidad tendrá el suelo de fijar plaguicidas.

PH. La adsorción de ciertos herbicidas aumenta al bajar el pH. Los


productos organofosforados son más persistentes en medios ácidos. Su efecto
está directamente asociado al pKa del plaguicida y a las propiedades de carga
variable del suelo y el potencial redox del mismo, que es la causa de ciertos
procesos degradativos de plaguicidas

Estructura y textura. Las estructuras granulares presentan una


elevada porosidad y favorecen la volatilización, oxidación y transporte del
plaguicida; similares resultados dan los suelos de textura gruesa.

73
Microorganismos

Los microorganismos ejercen un papel fundamental en la degradación de


los plaguicidas en el suelo, pero de manera más importante en los
organofosforados.

INFLUENCIA DEL MEDIO

Temperatura. La volatilización de los plaguicidas se incrementa con la


temperatura, así como la metabolización de plaguicidas

Pluviometría. La humedad favorece la degradación de los plaguicidas.

En general la humedad del suelo produce los siguientes efectos:

- Menor adsorción inicial del plaguicida

- Aumenta la difusión del producto

- Aumenta la asimilidad

Cubierta vegetal. La presencia de vegetales, sobre todo tubérculos,


provoca una disminución del contenido en plaguicidas de un suelo, al asimilar
estos parte de éstos productos.

Influencia de los plaguicidas en la microflora del suelo. Los


plaguicidas no solo actúan sobre las plagas, sino que afectan
indiscriminadamente a todos los organismos. El efecto es una esterilización
parcial del suelo, que tarda meses o años en recobrar el nivel de equilibrio
climático en las poblaciones de microorganismos. Muchas veces, incluso,
puede producirse la proliferación de plagas por eliminación de sus competidores
naturales (Efecto boomerang).

Incidencia sobre las propiedades del suelo. Las repercusiones sobre


la propiedades físico-químicas del suelo pueden ser importantes, bien sea por

74
la acción sobre la microflora del suelo, o más difusa y con efectos largo plazo a
las dosis normales de aplicación.

• Estimación pérdida de plaguicidas. Para estimar la pérdida de


plaguicidas en suelos y la posible contaminación de aguas superficiales y
subterráneas, es necesario considerar persistencia y adsorción.

Para hacer su estimación cuantitativa se requieren modelos matemáticos


complejos. Existen programas de ordenador que usan parámetros referentes al
lugar, suelo, cultivo, tratamientos, información metereológica, etc.

En ausencia de tal información una valoración cualitativa de


contaminación potencial de plaguicida de aguas superficiales o subterráneas es
posible usando los índices de adsorción y persistencia.

- Plaguicidas fuertemente adsorbidos y persistentes (Koc elevada y T1/2


también alta), permanecerá adsorbido al suelo y únicamente contaminará lagos
o ríos por erosión al ser arrastrados junto con las partículas del suelo.

- Plaguicidas débilmente adsorbidos, pero persistentes (Koc baja, pero


T1/2 elevada) pueden ser lixiviados a través del suelo y contaminar aguas
subterráneas.

- Plaguicidas no persistentes pero con T1/2 baja, la posibilidad de


contaminar aguas superficiales y subterráneas depende si las lluvias fuertes
ocurren después de al aplicación plaguicida. Sin agua para arrastrarlos hacia
abajo, los plaguicidas con T1/2 baja permanecen dentro de la zona
biológicamente activa dentro del cultivo y pueden ser degradados fácilmente .

- Plaguicidas con valores intermedio de Koc y T1/2, pueden ser


considerados seguros porque no son fácilmente lavados y son degradados
bastante rápidamente.

75
3.3.1.3. Contaminación del aire:

Los plaguicidas que tienen alta tensión de vapor, se volatilizan con


facilidad durante la operación o inmediatamente después de ella. La aplicación
aérea no controlada puede ocasionar la contaminación del aire de poblados
próximos a zonas agrícolas y causar intoxicaciones en las poblaciones
expuestas.

3.3.1.4. Alteración de la cadena alimenticia:

El control de las especies llamadas plagas, es necesario para permitir a


la industria agropecuaria obtener el máximo rendimiento de sus cultivos o
explotaciones, bajo el criterio de un costo - beneficio económico y ecológico
saludable. El control integrado de las plagas implica el establecimiento de varias
vías:
Prácticas culturales.
Medidas físicas y mecánicas.
Ordenamientos legales
Aprovechamiento del control biológico natural o inducido.
Resistencia genética.
Control químico
Sin embargo lo que no deja de ser cierto es que la aplicación de
plaguicidas en los suelos, provoca literalmente un envenenamiento del mismo,
esta aplicación de químicos afecta adversamente la capacidad de
microorganismos y otros organismos del suelo encargados de reintegrar los
elementos a los diferentes ciclos biológicos (C, N, H2O) lo cuál corta de manera
tajante la circulación y reciclación de diferentes sustancias benéficas para el
ecosistema.

76
Algunas pruebas realizadas en la ex-Unión Soviética demostraron que
los procesos de descomposición asociados a la conversión orgánica y el ciclo
de los nutrientes pueden modificarse mediante la aplicación de productos
químicos al suelo; el estudio indicó que la composta vegetal tratada perdió tan
sólo una sexta parte de su peso en relación con muestras no tratadas, debido a
que la mermada población de organismos del suelo resultaba incapaz de llevar
a cabo la natural descomposición de la materia orgánica.

La disminución de las poblaciones indica que la mayor parte de dichos


organismos resulta gravemente afectadas. En los casos en que no se advierte
ningún efecto adverso directo (el efecto del DDT y de otros plaguicidas sobre
las lombrices de tierra constituye un ejemplo), los resultados nocivos pueden
manifestarse en los consumidores secundarios, tales como algunas aves.

Si bien es cierto que las lombrices de tierra son inmunes incluso a


concentraciones relativamente elevadas de los productos mencionados
anteriormente, no lo es menos que, a su vez, almacenan y transfieren el efecto
nocivo del DDT, la relación del contenido de plaguicidas en las lombrices y en el
suelo alcanza proporciones de 40:1

Los desechos y subproductos de los plaguicidas son y serán cada vez


más abundantes en los principales ciclos ecológicos, esto debido a las
características químicas de los productos, fisicoquímicas del suelo, a la forma
de aplicación entre otras causas. Existe el argumento de que los plaguicidas no
resultan peligrosos en las concentraciones actuales para los consumidores
situados en los niveles más bajos de la cadena alimenticia, pero, que sucede
con los otros consumidores que se encuentran en niveles superiores de la
pirámide alimenticia.

77
La concentración de plaguicidas por mencionar algunos productos
químicos tiende a incrementarse a medida que se asciende en la pirámide
alimenticia debido a que ciertas sustancias son almacenadas en los tejidos de
los consumidores, que a su vez pueden ser presa de un nuevo predador.
Además se sabe que la biomasa total utilizable como alimento desciende a
medida que se asciende en la pirámide.

Al alimentarse, tanto el hombre como los animales, de plantas en las que


quedan restos de plaguicidas, se introducen productos tóxicos en la cadena
alimenticia. Estos compuestos, se acumulan en los tejidos del hombre y de los
animales hasta alcanzar niveles peligrosos. Se ha estimado que la mayoría de
los americanos tienen acumulados en sus tejidos grasos aproximadamente 6
partes por millón de residuos de pesticidas.

Cualquier material particularmente resistente o acumulable puede


persistir lo suficiente para ser transferido a un nivel superior en altas
concentraciones por unidad de biomasa. Las especies que se encuentran en los
niveles superiores de la pirámide trófica o alimenticia son particularmente
vulnerables a este tipo de “ampliación trófica o BIOACUMULACIÓN”.

Es indudable que el efecto del DDT acelera la extinción de una gran


variedad de aves, entre las que se encuentran las rapaces, las cáscaras de los
huevos de las aves se adelgazan hasta el punto de hacer imposible su
incubación.

Otro de los grandes daños provocados al ambiente por este tipo de


plaguicidas es el de adquisición de resistencia de las plagas a los químicos
utilizados, lo cual provoca que cada vez se utilicen cantidades mayores de los
químicos en el ambiente; sumado a los daños antes mencionados, esta el de
que el uso de estos químicos da como consecuencia la aparición de otra plaga

78
que no existía, lo cual sea quizá lo más sorprendente de estos productos, esto
puede deberse a que los tóxicos destruyen a gran parte de las especies
parásitas de las plagas y/o a sus depredadores naturales.

El efecto de los plaguicidas es indiscriminado. No sólo matan las plagas,


sino también otras especies beneficiosas como predadores naturales e insectos
parásitos, que en condiciones naturales, atacan a muchas de las especies que
pueden ocasionar plagas, impidiendo así que lleguen alcanzar ese nivel. Al
eliminar este equilibrio de la naturaleza, los pesticidas empeoran el problema de
las plagas.

Los daños no acaban cuando ya se ha abandonado su uso. Algunos


permanecen en la cadena alimentaria durante años. El DDT, el clordano y el
heptacloro, por citar algunos ejemplos, se encuentran entre los más
persistentes de todos los compuestos químicos, siendo detectados en los
suelos más de 20 años después de su aplicación. Hay otros que se
descomponen, convirtiéndose en sustancias aún más tóxicas que las originales.

Tras más de cuatro décadas de un uso cada vez mayor de plaguicidas,


se ha encontrado que cerca de 500 especies de insectos son resistentes a una
o varias de las cinco clases principales de pesticidas, y 17 especies son
resistentes a todos los insecticidas. Asimismo, se han hecho inmunes a los
pesticidas, al menos 100 especies de hongos y 48 especies de malas hierbas.

3.3.2. Resistencia de las plagas:

Otro de los problemas ambientales derivado del uso de plaguicidas y que


tiene serias repercusiones sobre las posibilidades de controlar las plagas
agrícolas o los vectores de enfermedades, es la resistencia.

79
La aplicación de plaguicidas en forma repetida o en dosis inadecuadas,
propicia la selección de individuos de plagas que pueden tolerar dosis más altas
que las requeridas para matar a la mayoría de la población. El fenómeno de la
resistencia se conoce desde 1911 y se ha incrementado desde 1947 con la
introducción y aplicación en gran escala de los plaguicidas sintéticos y ocurre
en grupos tan diversos como insectos, ácaros, hongos, plantas y roedores.

La resistencia en los artrópodos ha mostrado un incremento notable. En


1965 se registraron 182 cepas resistentes; en 1968, 228; en 1977, 364 y en
1980, 432.

En Costa Rica se han detectado plagas que no responden a productos


químicos antes efectivos, como el insecto Liriomyza a piretroides, metil paratión
y metamidofós; la Phytophtora al metalaxil; la maleza Echinocloa colonum al
propanil y el zancudo Aedes aegypti a los organoclorados y organofosforados.

Ante los problemas de resistencia en las plagas, la tendencia inmediata


en el agricultor ha sido la de aumentar la concentración, incrementar la
frecuencia de las aplicaciones o lo que es peor aún emplear mezclas de varios
plaguicidas “Cócteles”. En países del Istmo Centroamericano se llegó a
practicar hasta 70 aplicaciones por temporada en el cultivo de algodón con un
gasto en plaguicidas que llegó a representar entre 30 y 50% de los costos de
producción.

Entre los mecanismos por los cuales se genera la resistencia pueden


mencionarse el desarrollo de enzimas que biotransforman el plaguicida,
modificaciones en el lugar de acción de éste o que hacen más lenta la
penetración del mismo. Hay que tener presente que la resistencia de las plagas
a los plaguicidas y las tendencias inmediatas que aún persisten, en algunos

80
agricultores, como aumentar la concentración, incrementar la frecuencia de las
aplicaciones y usar mezclas “cócteles”, son factores que aumentan la
contaminación ambiental y el riesgo de intoxicación.

3.3.3. Experiencias en Guatemala:

De acuerdo al Diagnóstico del Uso Actual de Plaguicidas en Guatemala


(Proyecto SIGA/SICA-CCAD, Componente Guatemala, 1999) se puede indicar
que las estadísticas y las bases de datos existentes no permiten hacer un
cálculo exacto de la cantidad de plaguicidas que se aplican en el ámbito
nacional. Por ejemplo, de los plaguicidas importados una parte son ingredientes
activos que se utilizan como materia prima y se formulan en el país y otra se
reexporta. Además, la parte que se queda en el país no se puede calcular por
simple diferencia debido a que con la formulación su volumen cambia. A esto
hay que sumar algunos ingredientes activos sintetizados en el país, de los
cuales una porción es utilizada en el país y otra es exportada, lo que hace más
complejo el cálculo de volúmenes reales.

Una tendencia importante en los últimos años es el aumento de la


exportación de plaguicidas, principalmente hacia la región centroamericana. Del
total exportado en 1995 el 63% correspondió a insecticidas, 35% de herbicidas
y 2% de fungicidas. El crecimiento de los volúmenes exportados fue de un
166% en ese año, con respecto a 1991, de 166%. Situación similar se presenta
con el ingreso en dólares pues este tuvo un incremento del 262% en el mismo
período. En el programa del Gobierno de Guatemala para el período
presidencial 1996-2000, se identificó el uso inadecuado de plaguicidas como la
tercera causa más importante de la degradación de los recursos naturales de
Guatemala, después de la deforestación y el uso indebido del suelo.

81
En lo que respecta a la incidencia de los plaguicidas en el recurso
hídrico, de acuerdo con los datos obtenidos por DANIDA (1998), un estudio de
las aguas superficiales de las cuencas de la costa sur reportó 38 diferentes
compuestos de plaguicidas, incluidos los organoclorados y los organofosforados
y piretroides.

Todos esos compuestos exceden los estándares de agua para beber de


los Estados Unidos. Si se considera que más del 70% del agua que se toma en
Guatemala viene de agua superficial y que no hay ningún tratamiento para
extraerle posibles residuos de plaguicidas, es de suponer que una parte de los
guatemaltecos se hallan expuestos a tomar agua con residuos de plaguicidas
que exceden las normas de los países europeos. Otro estudio realizado en las
aguas del lago de Amatitlán utilizadas para consumo humano, por parte de
FAO/IAEA/SIDA (1996), indica la presencia de volumen de piretroides
cipermetrina que exceden el DL50 para la trucha algunos casos, porque
pescadores inescrupulosos tiran plaguicidas al agua para matar los peces.

Las consecuencias en el suelo y los organismos que viven en él, de


acuerdo con Castañeda y Castañeda (Plaguicidas en Guatemala - Uso, Impacto
Ambiental y Alternativas. Guatemala, MAGA, USAID. 1993), son complejas
debido a las numerosas interacciones entre las fases líquida y gaseosa del
suelo, y los componentes bióticos y abióticos que se relacionan con él. Se ha
estimado que un 50% de los insecticidas aplicados al follaje llegan al suelo,
Esta cifra puede ser mayor cuando se utilizan sobredosis. A esto hay que sumar
los insecticidas y nematicidas que se aplican directamente al suelo. La
permanencia de los plaguicidas en el suelo está muy ligada a su resistencia a la
inactivación. La mayoría de los datos existentes consideran a los
organoclorados como los causantes del efecto residual en el suelo; sin
embargo, también hay otros grupos químicos que pueden mostrar una gran
persistencia. Varios estudios indican que algunos insecticidas organofosforados

82
y sus productos de degradación pueden ser tan persistentes como el Aldrín. Los
compuestos inorgánicos como el arsénico, el mercurio, el plomo y el cobre
utilizado en las fincas cafetaleras, también tienden a ser muy persistentes. Así
mismo, productos como el Paraquat pueden permanecer durante mucho tiempo
en el suelo sin sufrir modificaciones, debido a su fuerte fijación a las partículas
de minerales y de materia orgánica presentes en el suelo.

El impacto del uso inadecuado de plaguicidas en la salud humana en


Guatemala está subregistrado. El IGSS y el MSPAS, que son los responsables
de registrar los casos de intoxicación por plaguicidas, indican que las
estadísticas oficiales subestiman el número de los que se presentan. El Instituto
Guatemalteco de Seguridad Social cuenta con datos ininterrumpidos desde
1972, mientras que el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social tiene
datos incompletos de todos estos años. En promedio las estadísticas de las dos
instituciones reportan 1100 casos de intoxicación anualmente. Sin embargo, de
acuerdo con PLAGSALUD, en realidad pueden estar entre 11,000 a 30,000
debido a que muchos no se reportan.

Entre las razones por las cuales los reportes son bajos está que la gente
sólo acude a los centros hospitalarios cuando se presentan síntomas graves de
intoxicación. Pero cuando son apenas dolores de cabeza, irritación de los ojos o
la piel, temblor de manos y piernas, por lo regular no se asocian a intoxicación
por plaguicidas.

En conclusión, la contaminación de los alimentos se presenta


especialmente en las etapas finales del desarrollo de los cultivos y durante el
almacenamiento de los productos agrícolas. La cantidad de plaguicidas que
permanecen en los productos de cosecha depende del tipo de plaguicida, de la
cantidad y frecuencia de las aplicaciones, de la recolección, de la pluviosidad

83
local y la radiación solar, que favorecen el arrastre y los diferentes procesos de
degradación del ingrediente activo de cada plaguicida.
Los niños son más vulnerables que los adultos a los efectos tóxicos de
los plaguicidas a causa de su inmadurez fisiológica, por encontrarse en período
de crecimiento y porque proporcionalmente consumen mas alimentos por peso
corporal que los adultos, y porque entre los alimentos que más consumen
sobresalen las frutas y verduras, que contienen los más altos niveles de
concentración de residuos de plaguicidas.
Una dieta equilibrada contribuye a proteger en una u otra forma el
organismo contra los efectos de los productos químicos.
Entre las propiedades de los plaguicidas que hacen se les considere
contaminantes ambientales están la toxicidad, la estabilidad y la persistencia.
Estas propiedades son las que facilitan la contaminación de agua, suelo y aire,
unidas a otros factores como los propiciados por el hombre en su afán de
dominio de la naturaleza e industrialización.

84
4. IMPLEMENTACIÓN DE CRITERIOS PARA EL MANEJO DE PLAGUICIDAS
ORGANOCLORADOS.

4.1. Características generales:

En este grupo se incluyen los plaguicidas cuya estructura química


corresponde, en general, a la de hidrocarburos clorados aromáticos, aunque
algunos de ellos contienen otros elementos, como oxigeno y azufre. Dentro de
los compuestos organoclorados más conocidos se encuentran el DDT,
metoxicloro, hexaclorociclohexano (HCH), aldrín, endosulfán y canfeclor.

El HCH fue sintetizado por Faraday en 1825, pero no fue sino hasta 1940
que se descubrió la capacidad insecticida de uno de sus isómeros. El DDT fue
sintetizado en 1874 por Zaidler; se utilizo como insecticida durante la segunda
Guerra Mundial, para el control de piojos y otros insectos que ponían en peligro
la salud de las tropas.

Dentro del grupo de organoclorados pueden distinguirse cinco


subgrupos:
a) Derivados de hidrocarburo aromáticos:

DDT, DDE ó DDD


Dicofol
Metoxicloro
Clorobencilato

b) Derivados de hidrocarburos alicíclicos:

Lindano (Isómero Gamma)

85
c) Derivados de hidrocarburos ciclodiénicos:

Aldrín
Dieldrín
Endrin
Endosulfán
Mirex
Clordano
Heptacloro

d) Derivados de hidrocarburos terpénicos:

Toxafeno

Estos productos se presentan en forma de concentrados emulsionables,


polvos humectables o polvos y gránulos, en concentraciones variables. A
algunos de ellos se les agrega estabilizantes, tales como epiclorhidrina y urea.

Los organoclorados son poco solubles en agua, estables a la luz solar, a


la humedad, al aire y al calor, lo que los hace bastante persistentes en el medio
ambiente. Como consecuencia de esto, muchos países permiten su uso
exclusivamente en campañas de salud pública para combatir insectos vectores
de enfermedades de importancia epidemiológica, como la malaria y el dengue.
Otros países han prohibido o restringido su uso.

En los países en donde se han utilizado estos compuestos, todavía es


frecuente encontrar residuos de ellos en los alimentos, principalmente en los de
origen animal debido a que son muy estables en el ambiente, algunos nombres
genéricos y comerciales de plaguicidas organoclorados pueden ser:

86
Tabla No. 7
ORGANOCLORADOS MAS UTILIZADOS
NOMBRE GENERICO NOMBRE COMERCIAL
Heptacloro Clorahep
Aldrín Aldrite, Drinox
Clordano Chlordan
Clordecona Kepone
DDT Clorofenotano
Dieldrín Dieldrite
Endrin Hexadrin
Hexaclorociclohexano BHC
Lindano Isotox, Gamma BHC, HCH
Mirex Declorano
Endosulfán Thiodan
Toxafeno Toxakil, Strobane-T
Fuente: Organoclorados, Incap / OPS 1999

4.2. Toxicocinética de los compuestos organoclorados:

4.2.1. Vías de absorción:

En la Toxicocinética los plaguicidas organoclorados pueden ingresar al


organismo a través de los sistemas digestivo y respiratorio. En el caso del
DDT, cuando se encuentra disuelto en grasas animales o vegetales aumenta su
absorción en gran medida.

4.2.2. Mecanismo de acción sobre el organismo:

La principal acción tóxica de los organoclorados la ejercen sobre el


sistema nervioso, interfiriendo con el flujo de iones a través de las membranas

87
de las células nerviosas, aumentando de esta forma, la irritabilidad de las
neuronas. Son, además inductores enzimáticos. El DDT y análogos prolongan
el tiempo de apertura de los canales de Na+. El Lindano, el toxafeno y los
ciclodienos inhiben el flujo de cloro regulado por el ácido gamma amino butírico
(GABA). Los organoclorados, a diferencia de los organofosforados y los
carbamatos, no inhiben las colinesterasas.

4.2.3. Biotransformación:

Los organoclorados son sustancias poco solubles en agua, cuando


ocurre una exposición súbita la sangre se satura rápidamente, debido al
proceso de filtrado que efectúa el glomérulo, para luego ser reabsorbidos por el
túbulo renal (debido a su membrana liposoluble). Como consecuencia de esta
saturación, los organoclorados se acumulan en los tejidos grasos, pudiendo
causar intoxicación crónica.

Si una mujer embarazada se intoxica, el feto se ve también afectado, ya


que los organoclorados atraviesan la barrera placentaria. El recién nacido sé
vera aun más afectado por la lactancia materna, por que esta es una importante
vía de excreción.

El metabolismo de los organoclorados se lleva a cabo lentamente en el


hígado por acción de las enzimas microsomales, a través de mecanismos de
oxidación y conjugación, transformando así a las moléculas liposolubles en
hidrosolubles que si pueden ser eliminadas por el riñón.

De manera especial, el DDT, el DDE, los ciclodienos, el Mirex y el


Kepone son capaces de inducir dichas enzimas, que también metabolizan
algunas drogas. Cuando a la persona se le ha administrado, por cualquier

88
causa, alguna droga que sé metabolice por esta vía y se intoxique por
organoclorados, el metabolismo de estos últimos será aun más lento.

4.2.4. Excreción:

Estos plaguicidas se eliminan lentamente, a través de la bilis, heces,


orina y la leche materna.

4.3. Toxicodinámica de los compuestos organoclorados

4.3.1. Vías de absorción:

En Toxicodinámica los organismos organoclorados pueden ingresar al


organismo por medio de la piel, en este caso el grado de penetración depende
también del tipo de compuesto organoclorado del que se trate. En el ejemplo
del DDT es poco absorbido por la piel, mientras que los drines (Aldrín, Endrin,
etc.) lo hacen con mayor rapidez, y en mayor proporción.

4.3.2. Mecanismo de acción sobre el organismo:

Se presenta de la misma manera que en la Toxicocinética.

4.3.3. Biotransformación:

La biotransformación Toxicodinámica es similar a la Toxicocinética.

4.3.4. Excreción:

Las vías de excreción son la bilis, orina, heces y leche materna.

89
4.4. Efectos crónicos:

En general el cuadro de la intoxicación crónica por plaguicidas


organoclorados se caracteriza, por anorexia, adelgazamiento, signos
polineuríticos, alteraciones hepáticas, trastornos del ritmo cardiaco, lesiones
oftalmológicas tales como conjuntivitis alérgica, blefaritis, angiopatía de la retina
y otros.

Algunos plaguicidas y metabolitos de este grupo (Aldrín, dieldrin,


heptacloro, clordano, DDT, DDE, DDD, el toxafeno y los Isómeros alfa, beta y
gamma del hexaclorociclohexano) tienen efecto carcinogénico en animales de
laboratorio, en los cuales inducen tumores de hígado, tiroides, pulmón y otros
órganos.

Estos plaguicidas han mostrado no ser mutagénicos en una amplia


variedad de sistemas de prueba, aunque el DDT presenta un ligero efecto
clastogénico. El lindano en dosis elevadas causa aberraciones cromosómicas
en cultivos de leucocitos. El mirex y la clordecona han sido identificados como
teratógenos potenciales en animales.

90
5. MEJORAS PARA LA DISMINUCIÓN DE LOS EFECTOS GENERADOS POR EL
MAL MANEJO DE PLAGUICIDAS EN LA SALUD Y EL AMBIENTE

5.1. Mejoras en el control y uso de plaguicidas:

5.1.1. Conocimiento de normas y reglamentos sobre plaguicidas:

La prevención de riesgos en el manejo de plaguicidas es uno de los


temas fundamentales desde el punto de vista de la salud. Se sabe que han
ocurrido gran número de envenenamientos en todas las etapas comprendidas
desde la síntesis hasta el uso y desecho final de los plaguicidas. Hoy en día, la
mayoría de los países del mundo poseen alguna reglamentación oficial sobre
las pruebas, producción, formulación, transporte, compra y venta, uso y
desecho de plaguicidas. La uniformidad internacional en estos aspectos cuenta
con el apoyo de Organismos Internacionales como: la OMS, la FAO, el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), GIFAP y
otras organizaciones similares, sin embargo, aun persisten las diferencias. En
algunos países, la reglamentación es forzosa y en otros puede ser voluntaria.
En general, la legislación es mas avanzada que su puesta en práctica y, por lo
tanto, aunque exista buena reglamentación en algunos países diariamente
ocurren numerosos envenenamientos que podrían haberse evitado. No son
raras las intoxicaciones por plaguicidas que ocurren por hacer caso omiso de
las recomendaciones de precaución o por mal uso.

La legislación sobre el control de plaguicidas es inevitablemente


compleja, debido a las innumerables maneras en que estos productos pueden
afectar al ser humano en su salud y bienestar y al ambiente. Los
envenenamientos accidentales y ocupacionales con plaguicidas, así como los
riesgos potenciales debido a la contaminación ambiental relacionada con su
uso, se han convertido en un problema de máxima importancia para las

91
autoridades, en particular para las encargadas de proteger la salud pública.
Existen pocos programas nacionales dedicados a informar, verificar y cuantificar
las intoxicaciones en seres humanos, por plaguicidas así como sus efectos
residuales.
Muchos países reglamentan la venta y la distribución de los plaguicidas.
En este proceso, las autoridades solicitan al productor que presente información
relacionada con los posibles efectos nocivos, tanto para el hombre como para
su ambiente. Tomando como base esta información se debe prohibir o
restringir la disponibilidad de algunas o de todas las formulaciones de
plaguicidas, de acuerdo con el riesgo potencial que presenten para el hombre o
su ambiente vital.

Las leyes que controlan la importación, registro y manejo de plaguicidas


pueden diferir considerablemente pero todos los países deben apegarse a
ciertas reglas básicas. Todos los que intervienen en la formulación, expendio,
transporte y el uso de plaguicidas, deben conocer los riesgos relacionados con
esta actividad.

Por lo tanto, ni los plaguicidas ni otras sustancias tóxicas deberán


confiarse a personas no entrenadas para hacerlo ni a aquellas que por su
inmadurez, enfermedad mental, hábito de beber o enfermedades, sean
incapaces de seguir las instrucciones de seguridad en el manejo de dichos
productos.

A pesar de todos los esfuerzos que se han hecho para prohibir y


restringir la disponibilidad de los compuestos altamente tóxicos, por descuido
llegan a lugares a los que tienen acceso los niños y con bastante frecuencia
causa envenenamientos.

92
Hay que recordar que tan importante como la emisión de normas en
materia de seguridad de plaguicidas es el garantizar su adecuado cumplimiento.

La legislación sobre plaguicidas debería comprender aspectos generales,


laborales, ambientales y de salud relacionadas con los siguientes aspectos:

Registro y uso
Producción y formulación
Prohibiciones o restricciones
Etiquetado
Almacenamiento, distribución y transporte
Prescripción del plaguicida por profesionales competentes
Aplicación
Periodos de reingreso
Intervalo de seguridad
Disposición de desechos y envases
Sanciones por incumplimiento a las normas
Valores limites permisibles de plaguicidas en aire, agua y suelo
Clasificación toxicológica
Residuos de plaguicidas en alimentos
Notificación obligatoria de las intoxicaciones
Normas sobre higiene, seguridad y medicina del trabajo en expuestos
Vigilancia epidemiológica (activa y preventiva)
Información y capacitación a la población que trabaja con plaguicidas
y a la comunidad general

En lo posible, deberá existir un código único para plaguicidas que incluya


todos los aspectos antes mencionados y aquellos otros propios de cada país.
Esto evitaría la superposición de competencia y las omisiones.

93
Tabla No. 8
CUADRO DE LA OMS DE LA CLASIFICACIÓN DE LOS PLAGUICIDAS POR SU
GRADO DE PELIGROSIDAD
CATEGORÍA SÍMBOLO DL50 AGUDA (RATA): mg de formulación por
TOXICOLÓGICA Y PICTOGRÁFICO kg de peso corporal
COLOR DE LA PARA CADA
BANDA CATEGORÍA

Vía oral Vía cutánea

Sólido Líquido Sólido Líquido

Ia. (Dibujo de una


Extremadamente calavera con 5ó 20 ó 10 ó
peligroso huesos cruzados) 40 ó menos
menos menos menos
(Color rojo)
MUY TÓXICO

Ib. (Dibujo de una


Altamente peligroso calavera con
(Color rojo) huesos cruzados 5 – 50 20 – 200 10 – 100 40 - 400

TÓXICO

II (Dibujo de una X
Moderadamente grande) 200 – 100 -
50 - 500 400 – 4000
peligroso 2000 1000
(Color amarillo) DAÑINO

III
Ligeramente CUIDADO 500 - 2000 – Más de
Más de 4000
peligroso 2000 3000 1000
(Color azul)

IV Más de Más de
(Color verde) PRECAUCIÓN 2000 3000

Fuente: FAO. Guidelines on Good Labeling Practice for Pesticides, Roma 1995.

94
5.2. Educación sobre el uso y manejo seguro de los plaguicidas:

5.2.1. Educación al fabricante (formulador):

La prevención de riesgos en la etapa de fabricación o producción está


relacionada con siete grandes aspectos que son:
Diseño de la planta y los procesos de producción
Ubicación física contando para ello con las regulaciones nacionales
Prevención de accidentes tecnológicos
Riesgos y exigencias derivadas de los procesos de trabajo (mapa de
riesgos)
Control de la contaminación ambiental derivada del proceso productivo
Tratamiento de los desechos
Capacitación del personal de las empresas formuladoras y
productoras sobre el perfil de riesgos y exigencias en las condiciones
y medio ambiente de trabajo en los diferentes procesos de trabajo

La formulación de un plaguicida debe diseñarse de tal manera que el


ingrediente activo puede llegar a su sitio de acción en la plaga, al aplicarse de
una manera especifica.

Sin embargo, hace mucho tiempo que se reconoció que las


formulaciones influyen sobre el riesgo y esto se incorporó a la clasificación de
plaguicidas recomendada por la OMS. Generalmente se acepta que los
líquidos son más peligrosos que los sólidos y, que entre los líquidos, las
soluciones penetran la piel con mayor facilidad que las suspensiones.

La severidad de la penetración por la piel depende de la toxicidad del


material activo y de la de otros componentes de la formulación, ya que algunos
disolventes facilitan la absorción por esta vía y otros no. Por consiguiente, lo

95
que determina el grado real de peligrosidad es la toxicidad de un producto
formulado y no solo la del ingrediente activo. En la práctica también es de
suma importancia la calidad de una formulación ya que, por ejemplo, en el caso
de los polvos dispersables en agua, una mala formulación con frecuencia tapa
las boquillas. Al suceder esto es necesario detener la aspersión, localizar la
obstrucción y destapar. Si este procedimiento se hace en forma inadecuada
puede representar un riesgo para el operador. Ciertas formulaciones contienen
componentes sumamente corrosivos y pueden corroer partes delicadas del
equipo, lo cual es muy frecuente en la práctica. Esto causa fugas en el equipo
y, en consecuencia, aumenta las posibilidades de contaminación ambiental y de
las personas que trabajan con estos plaguicidas.

5.2.2. Educación al transportista:

Los plaguicidas son productos químicos venenosos, por lo que su


transporte es reglamentado por las leyes como tales. Los plaguicidas se
deberán transportar únicamente en vehículos adecuados que garanticen la
seguridad del chofer, de los usuarios del vehículo y del publico en general. Por
ningún motivo deben transportarse conjuntamente plaguicidas con alimentos,
forrajes, bebidas o medicamentos, vestuario o utensilios destinados a contener
alimentos, para evitar esto hay que inspeccionar los vehículos que han
transportado plaguicidas, no utilizándolos para otro fin si no han sido
previamente descontaminados lavándolos con abundante agua y jabón. Por la
dificultad para descontaminar los vehículos con piso de madera no se deberán
transportar plaguicidas allí o hacerlo con plataforma adicional. El vehículo debe
llevar en algún lugar visible el rótulo “Peligro – Plaguicidas”, indicando además
los nombres de las sustancias que se transportan además no hay que dejar el
vehículo en que se transportan mal estacionado con acceso al público y sin
vigilancia. Los vehículos deben llevar cubierta para protección de la carga del
sol y la lluvia.

96
Algo muy importante en el transporte de los plaguicidas son los
recipientes, estos no deben estar desprovistos de rótulos o etiquetas y si
cuentan con estas deben de ser legibles y encontrarse en buen estado. Los
recipientes deben manejarse de tal forma que se eviten golpes fuertes que los
puedan romper y/o derramar su contenido, por lo que nunca deben
transportarse sin tapa y deben de ir bien sujetos para evitar daños durante su
transporte o su caída a la carretera con posibilidad de contaminación. En el
caso de que sean líquidos los plaguicidas que se transportan deben ir en
posición vertical, bien sujetos y con pocas presiones externas. Los plaguicidas
tienen una mayor seguridad mientras se utilizan los recipientes originales, por lo
que hay que evitar el trasvase a recipientes comunes.

5.2.3. Educación al expendedor:

La distribución de plaguicidas también esta reglamentada por ello, en la


mayoría de los países la venta y distribución de plaguicidas que pertenecen a la
clase la y lb de la OMS, se limita a personas preparadas adecuadamente para
manipularlas y que están registradas ante una autoridad competente. Debe
existir un registro de ventas. También se debe restringir la edad de los
compradores. Ningún tipo de plaguicida debe ser vendido a personas menores
de edad o con minusvalia mental. El expendio y distribución de los plaguicidas
siempre se deben hacer en envases bien etiquetados. El comprador de un
producto es responsable de su manejo y uso correcto, de acuerdo con las
instrucciones escritas en la etiqueta.

Como los expendedores almacenan una cantidad considerable de


plaguicidas se recomienda que construyan una bodega con materiales
resistentes al fuego con paredes que soporten no menos de una hora y puertas
45 minutos, además de ponerlas en áreas con poco sol y distantes de viviendas
de humanos, moradas de animales o corrientes de agua para consumo humano

97
o irrigación. Estas sustancias siempre deberán estar en locales fríos, secos,
bien ventilados, pero con pocas ventanas, con piso de concreto no liso y sin
drenajes, a no ser que éstos conduzcan a un tanque con una disposición
adecuada. Las puertas deben ser amplias y abrir hacia fuera, cerca del local
debe de existir una toma de agua.

Nunca se debe almacenar plaguicidas en áreas que puedan inundarse y


dicha área deberá estar destinada únicamente para los plaguicidas, si el área
donde se guardan va a ser utilizada para otro propósito deberá ser
descontaminada previamente. En dichas bodegas hay que tomar las medidas
necesarias para que solo ingrese el personal mínimo necesario autorizado y
nunca niños ni mujeres embarazadas.

Antes de almacenar los plaguicidas lea cuidadosamente las instrucciones


de cada producto, pues, algunos pueden ser afectados por calor o frío
extremos, colóquelos siempre en sus recipientes originales y protéjales las
etiquetas, almacenando solo la cantidad requerida y nunca cerca o junto a
comida o bebida para consumo humano o animal.

Entre las precauciones de almacenamiento que debe tener el


expendedor esta el no guardar herbicidas con otros plaguicidas, ya que estos
son muy volátiles y se evaporan rápidamente contaminando el medio, así como
atender las siguientes recomendaciones:

Coloque en la puerta de la bodega rótulos visibles con frases como


“Peligro – Almacén de Plaguicidas”
Instale extintores portátiles y asegúrese que el personal sepa
utilizarlos. Los detectores de humo y equipos automáticos de control
de incendio deberán instalarse cuando el volumen lo requiera y se
deberán probar periódicamente

98
Si los extintores pesan más de 40 libras deberán estar ubicados a una
altura máxima de un metro, si su peso es inferior podrán colocarse a
1.50 metros
Procure retirar los plaguicidas necesarios en un solo ingreso al local al
comienzo de la jornada, y devolver los no utilizados en otra entrada al
concluir la labor
Mantenga actualizado el inventario de los plaguicidas existentes
indicando su localización y tiempo de ingreso
Coloque en un lugar visible los números de teléfonos que puedan
servir en caso de una emergencia tales como: médicos, centros de
intoxicaciones, bomberos, policía, etc.
De ser posible instale un sistema de comunicación por radio
Remueva cualquier fuente de ignición
El área de almacenamiento debe ser amplia, limpia y con señalización
adecuada
Mantenga un a lista de las sustancias almacenadas en un local
independiente
Siga el principio: “Lo primero que entro debe ser lo primero que sale”,
para evitar almacenamientos prolongados
Mantenga una práctica adecuada en el apilamiento según el tipo de
empaque metálicos, plásticos, papel, etc.
Mantenga disponible materiales absorbentes en caso de un derrame,
tales como aserrín, tierra, arena y arcilla
Limpie los derrames inmediatamente
Nunca envase pequeñas cantidades de plaguicida no empleado en
recipientes para bebidas o medicinas
Verifique periódicamente el estado de los recipientes
Si un recipiente se encuentra roto, vierta el plaguicida en otro que se
encuentre en buen estado

99
Mantenga en sitios especiales jabón, toallas, duchas y lavaojos de
seguridad

5.2.4. Educación al usuario:

Cada formulación de plaguicidas posee sus propiedades, usos, riesgos y


limitaciones básicas. Un buen conocimiento de estas características permitirá
que los usuarios obtengan mejores resultados y reduzcan tanto los riesgo como
las consecuencias de una intoxicación o contaminación con estos productos.

Al operador se le deben dar a conocer el tipo de material que aplicara y


los riesgos que corre él, así como otros trabajadores y las plantas y los
animales benéficos con su uso. Antes de usar el plaguicida se debe organizar
un programa de capacitación para los aplicadores y antes de cada aplicación se
les debe prevenir sobre los peligros y cuidados que deben tener.

El uso por muchos años de algunos de los productos de menor


peligrosidad sin efectos adversos o accidentes, puede llevar a algunos
trabajadores a ser descuidados en el cumplimiento de las medidas de
precaución cuando usan materiales más tóxicos. La capacitación de los
operadores en el uso correcto de los plaguicidas forma la primera línea de
defensa contra el riesgo. Ellos, al igual que el empresario y el supervisor,
deben comprender el riesgo de sus actividades y deben saber cómo evitar la
sobre exposición. Para capacitar a los operadores se necesitan supervisor bien
capacitados, tanto en los procedimientos de campo que permitan una seguridad
de los trabajadores, como en el uso de técnicas audiovisuales para
transmitirlas.

100
Siempre que se contrate personal se le debe instruir sobre cómo lograr la
higiene personal, la limpieza y el lavado de la ropa y equipo y los
procedimientos que debe seguir en un caso de contaminación accidental.

Durante el periodo de capacitación y aún durante los simulacros de


operación, el personal debe usar el equipo protector indicado; todos los que
estén incapacitados físicamente para estas labores deben ser asignados a otras
de menor riesgo.

La empresa, mediante sus mandos gerenciales y medios, deberá


propiciar las condiciones y medio ambientes de trabajo confortables y seguros
para sus trabajadores, garantizando una salud y seguridad que les permita una
mayor productividad.

Los programas de información sensibilización y capacitación sobre los


plaguicidas, deben estar dirigidos a todo el personal de la empresa, gerentes,
mandos medios y empleados.

En este tema hay que insistir en que sé esta trabajado o manipulando un


plaguicida, que es un veneno por lo que el usuario puede intoxicarse o peor
aun, puede morir. Por lo que resulta importante asegurarse de que en realidad
se necesita usar un plaguicidas, ya que existen métodos alternativos para
combatir plagas tales como, el manejo integrado de plagas (MIP) y la agricultura
orgánica; Sin embargo si considera necesario utilizarlo nunca lo haga si no
tiene etiqueta o que ésta sea ilegible o esté en mal estado, ya que hay que
leerla cuidadosamente para saber cuales son sus componentes activos y los
posibles antídotos a la hora de tener un contacto inadecuado con estos tóxicos.
Al leer una etiqueta debe de asegurarse de dos cosas, la primera de entender
muy bien lo que dice la etiqueta y la importancia de ello, y segundo debe

101
comprender bien el significado de los símbolos y colores de las etiquetas, si no
se está seguro, es mejor que se pregunte.

El empleo masivo de plaguicidas químicos se acompaña de otro


problema importante: Cómo efectuar la disposición adecuada de los residuos de
plaguicidas y recipientes. Antes de seleccionar la mejor forma de atender esa
situación es necesario precisar el tipo, cantidad y toxicidad de los desechos que
se manejan.

Idealmente los plaguicidas se deberían usar para los fines que fueron
elaborados, pero, desafortunadamente, en la mayor parte de situaciones
quedan remanentes o recipientes contaminados que hacen necesario pensar en
la disposición correcta de los mismos.

La gran mayoría de plaguicidas se envasan en recipientes no retornables


que se convierten en propiedad y, a la vez, en responsabilidad del comprador.
Algunos envases son muy atractivos, y pueden representar un gran peligro si
son mal utilizados. Cuando estos recipientes se emplean para almacenar agua,
alimentos o como utensilios de cocina, surgen brotes de intoxicación que
podrían haberse evitado.

La limpieza adecuada de un recipiente de plaguicida para lograr su


utilización segura es una tarea prácticamente imposible.

La eliminación de los plaguicidas sobrantes presenta problemas aun


mayores. Se pueden evitar excedentes de plaguicidas al comprar y utilizar
paquetes del tamaño óptimo para una operación de control de plagas en
particular y mezclando justamente la cantidad requerida para esa aplicación.
Grandes cantidades de plaguicidas no utilizados se pueden acumular durante
muchos años por mala planificación, entregas tardías, administración deficiente

102
del almacén, etc.; en este caso su desecho puede crear problemas con las
autoridades correspondientes. Las opciones más importantes que se ofrecen
para la disposición adecuada de los remanentes de plaguicidas (bajo asesoría y
supervisión técnica calificada), son:

Considere si el plaguicida puede utilizarse para otro de sus usos


recomendados
Devuelva al proveedor o casa productora: Esta solución es aplicable a
todos los tipos de plaguicidas sin discriminación de cantidades.
Biodegradación en el suelo: Algunos plaguicidas son biodegradables
a través de la acción de microorganismos y procesos físico – químicos
naturales. Se da en condiciones aerobias o anaerobias.
Entierro: Es una opción práctica y recomendable cuando se manejan
pequeñas cantidades de plaguicidas sólidas. Se deben tomar todas
las medidas necesarias para evitar la contaminación de los mantos
friáticos.
Incineración: Es muy útil para grandes cantidades de plaguicidas. Un
incinerador de alta temperatura debe tener en la llama de 900 a
1200ºC, garantizar un tiempo de retención de mínimo 10 segundos y
un sistema de control de la contaminación. La quema abierta de
plaguicidas no es recomendada, pues la temperatura alcanzada de
500 a 700ºC, no es suficiente para la destrucción de estas sustancias
y pueden producirse sustancias aún más tóxicas.
Tratamiento químico: Se transforma el plaguicida a una sustancia
menos tóxica, para luego darle una disposición más segura. El
tratamiento con álcalis como el óxido de calcio o hidróxido de sodio es
recomendado para pequeñas cantidades de plaguicidas.

Algunas formas de disposición de desechos de plaguicidas pueden ser:

103
Tabla No. 9
TRATAMIENTO DE PLAGUISIDAS DE DESHECHO

PLAGUICIDA DISPOSICION DE DESECHOS

Aldicarb
Carbofuran Biodegradación aerobia
Paratión
Endrin
Glifosato Biodegradación anaerobia
Maneb
Incineración a:
Paraquat 592 – 613ºC
DDT 500 – 850ºC
Malation 650 – 715ºC
Carbaril 678 – 724ºC
Zineb 690 – 840ºC
Clorinados 900 – 1100ºC
Carbaril
Carbofuran Alcalinización con óxido de calcio o
Fenitrotion hidróxido de sodio
Kepone

Metamidofos Acidificación con ácido muriático

Oxidación con hipoclorito de sodio o


Clorpirifos
hipoclorito de calcio

Aldrín (pequeñas cantidades)


Entierro
Cipermetrina (pequeñas cantidades)

Fuente: Diagnostico, tratamiento y prevención de intoxicaciones agudas causadas por


plaguicidas. Agrequima. 3ra edición.

104
Con el fin de proteger a los trabajadores y a todas las personas que
transitan, viven o trabajan cerca de los campos con cultivos tratados, y que de
una u otra forma tienen contacto con plaguicidas, luego de su aplicación en el
campo se restablecen normas para el periodo de reingreso, el cual corresponde
al número de días que deben transcurrir entre la aplicación de un plaguicida en
un cultivo y el reingreso de cualquier persona al área tratada sin equipo de
protección personal. Por lo anterior deben colocarse rótulos claros y visibles,
prohibiendo el paso a personas no autorizadas, en todos los puntos de entrada
a los campos o plantíos recién fumigados. Estas normas deben contemplar
también las aplicaciones domésticas y de otro tipo, y no solo las aplicaciones
agrícolas.

Además del periodo de reingreso hay que contemplar el de carencia o


intervalo de seguridad, que consiste en la determinación del número de días
que debe transcurrir entre la última aplicación del plaguicida y la recolección de
la cosecha. Igualmente puede establecerse este periodo para el sector
pecuario entre la última aplicación en el ganado y la matanza o el próximo
ordeño.

5.2.5. Educación a la población en general:

Considerando que la comunidad especialmente la del área rural, son


quienes están más directamente expuestos a los efectos negativos de los
plaguicidas, les corresponde una gran responsabilidad orientada básicamente
hacia el auto cuidado de la salud y hacia la prevención de la contaminación de
su entorno.

Lo que se debe de recomendar en cualquiera de los casos a la


comunidad en general puede ser lo siguiente:

105
Asegurarse de la existencia real de una plaga en los cultivos cercanos,
ya que esto puede determinar el uso o no de algún plaguicida
especifico
Si existen otras formas de control de plagas que no sean los
plaguicidas químicos
Por ningún motivo aceptar plaguicidas reenvasados en envases de
consumo popular, tales como los de aguas gaseosas, refrescos, leche
y otros, pues han ocurrido bastantes casos de intoxicaciones, a veces
fatales, por esta causa
No utilizar los plaguicidas de uso agrícola en el hogar o el jardín, ni
mucho menos para tratar dolencias o contagios de las personas
Hay que recordar que no siempre el plaguicida mas tóxico es el mejor

La población en general debe ser informada y sensibilizada para que no


utilicen los plaguicidas agrícolas de uso en las plantaciones para combatir
plagas de insectos y roedores en la casa o el jardín, ni mucho menos para
combatir enfermedades o contagios en las personas, tales como dolores de
muela, parásitos, sarna, alergias de la piel, hongos, etc.

Es importante considerar que todo plaguicida por su acción biocida,


puede matar cualquier tipo de vida, incluyendo la humana. Por lo que no se
debe permitir la exposición directa principalmente a niños y mujeres
embarazadas dejando el producto fuera de su alcance, enseñándoles a atender
los avisos de advertencia, tales como: “Peligro. No entre. Área tratada con
plaguicidas”.

106
5.3. Mejoras en los factores de producción agrícola:

5.3.1. Mejoras en la economía por el uso adecuado de plaguicidas:

Los efectos de los plaguicidas en la economía son crecientes y pueden


ser positivos o negativos, según se manejen estos químicos. En 1996 se
destinaron un poco más de 69 millones de dólares en importarlos. Una parte de
lo importado es materia prima para hacer formulaciones y otra se exporta.

Debido a la devaluación de la moneda nacional frente al dólar ha habido


un incremento de los precios de importación que ha variado hasta en un 20%
en los últimos años.

Una de las consecuencias en la economía es la detención de furgones


de productos agrícolas que hace en los Estados Unidos la Administración de
Alimentos y Drogas (FDA). Entre 1989 y 1992, 674 furgones con productos
agrícolas guatemaltecos fueron detenidos por presentar residuos de
plaguicidas. Entre esos productos se encuentran el melón, la arveja china, la
fresa, el bróculi, el fríjol, la mora y el ejote francés. Los residuos de plaguicidas
encontrados fueron: Vinclozolin/EDB, Metamidofos, Acefate, Pirimifos-metil,
Profenfos y Clorotalonil. En 1992 el valor estimado de pérdidas por esas
detenciones fue de $ 9,614,621.00.

Actualmente en el país hay alrededor de 20 empresas dedicadas a la


producción de café orgánico certificado, además de otros cultivos como
hortalizas, ajonjolí, especias y plantas medicinales, y en menor escala,
cereales. Existen aproximadamente 20 grupos de pequeños agricultores que
agrupan casi 10,000 productores, en su mayoría de café, que comercializan y
exportan su producto hacia Europa.

107
Considerando estos hechos hay que destacar el uso adecuado de los
plaguicidas, ya que al dar el periodo de carencia o intervalo de seguridad
(consiste en la determinación del número de días que debe transcurrir entre la
última aplicación del plaguicida y la recolección de la cosecha) requeridos se
evitara que los países importadores con normas rigurosas de seguridad e
higiene detengan los productos en las aduanas por presentar niveles no
aceptados de plaguicidas o bien residuos.

Otro punto muy importante es que cuando un plaguicida no se almacena


correctamente, se deteriora, lo que causa pérdidas económicas a su dueño y
aumenta los riesgos de contaminación ambiental y a la salud de las personas
ya que a veces, durante el almacenamiento se forman productos de mayor
toxicidad. A fin de disminuir los problemas causados por el almacenamiento, es
conveniente comprar únicamente las cantidades suficientes para satisfacer las
necesidades inmediatas.

Tomando en cuentas estos aspectos se puede tener una mejora


económica al evitar el desperdicio o el uso desmedido, que solo hace incurrir en
gastos innecesarios, ó bien incurrir en sanciones que van en detrimento de los
agricultores.

5.3.2. Mejoras en la industria estimulando la investigación

En nuestro medio faltan estudios continuos sobre los efectos e impactos


del uso de plaguicidas en los seres vivos, el suelo, el agua y el aire. En el
ámbito institucional, la información estadística sobre plaguicidas es deficiente,
existiendo un porcentaje de Subnotificación de intoxicaciones por plaguicidas
del 80% (en 1977); un 30% (puede ser más) de subregistro de distribuidores no
autorizados, y 35% en los casos de trasvase.

108
En 1997, el mayor número de casos de intoxicaciones agudas reportadas
al IGSS, correspondió al cultivo de caña, con casi 80 casos, seguido por el
cultivo del café, con 50 casos. En términos globales, en 1997 se reportaron 460
casos de intoxicaciones agudas.

El sector educativo, público y privado, y las Universidades deben


fortalecer los programas de educación ambiental en el uso seguro de
plaguicidas químicos, y disminución de los impactos a la salud humana y a los
ecosistemas derivados de su uso, haciendo los estudios correspondientes.

La participación ciudadana es muy baja, en los niveles que les


corresponde dentro del proceso de registro de plaguicidas. No se han ratificado
convenios internacionales como ICP (Informe de Consentimiento Previo), el
cual es un sistema internacional para el intercambio de información sobre
plaguicidas y químicos industriales que han sido prohibidos o severamente
restringidos. El ICP se encuentra actualmente en un proceso de transición que
lo convertirá de voluntario a obligatorio. Sin embargo, las instituciones
relacionadas (MAGA, IGSS, MSPAS) no le han dado la divulgación necesaria. A
través del ICP, un país puede decidir no permitir la importación de una de estas
substancias, y los países exportadores de plaguicidas deben respetar esta
decisión.
Los Ministerios de Agricultura, de Salud, y las Organizaciones
Internacionales, tales como OPS/OMS, FAO, OIT, las ONG y proyectos
regionales como MASICA, PLAGSALUD y DANIDA deben coordinar y centrar
sus esfuerzos en la creación de un Sistema de Vigilancia Epidemiológica, en la
investigación, la participación ciudadana y la educación comunitaria, y en el
fortalecimiento de la legislación.

109
5.3.3. Mejoras en el ambiente por la reducción de efectos

El Ministerio de Agricultura, el Ministerio de Salud y el Instituto


Guatemalteco de Seguridad Social deben establecer un Sistema permanente
de Vigilancia y Monitoreo sobre el impacto de los plaguicidas en seres vivos,
suelo y agua. Este Sistema podría ser de Vigilancia Epidemiológica, y reduciría
el porcentaje de subregistros en casos de intoxicación.

El uso inadecuado de los plaguicidas causa severos daños al ambiente:


Destrucción de enemigos naturales benéficos; incremento de la resistencia de
organismos-plaga a los plaguicidas; intoxicación de animales domésticos; daño
y muerte de abejas, aves, peces y mamíferos; efectos no calculados en
microorganismos, suelo y agua superficial y subterránea; así como daños a
otros cultivos.

Entre las soluciones técnicas que se han discutido y se proponen como


lineamientos estratégicos para solucionar el problema ambiental del sector,
están:
El manejo integrado de plagas (MIP). De acuerdo con la definición de la
FAO (Castañeda y Castañeda, 1993) este consiste en "un sistema de manejo
de plagas, que considerando el ambiente circundante y la dinámica de las
poblaciones de las especies plaga, utiliza todas las técnicas y los métodos
apropiados en la forma más compatible, para mantener las poblaciones de las
plagas a niveles inferiores a aquellos que causan daño económico".

Debido al aumento en los costos de producción, a causa de la utilización


creciente de plaguicidas, el MIP ha adquirido un mayor auge. Las instituciones
más involucradas son la Asociación Nacional del Café (ANACAFE), el Centro
Nacional de Investigación de la Caña de Azúcar (CENGICAÑA), el Programa
para el Manejo de la Mosca del Mediterráneo (MOSCAMED), el Instituto de

110
Ciencia y Tecnología Agrícolas (ICTA), las ONG y otras. Ha sido muy
importante el aporte técnico y financiero del Integrated Pest Management
Collaborative Research Support Program (IPM-CRSP). Dentro del pensum, al
nivel de técnico y universitario, en las carreras agrícolas se imparten cursos
sobre el manejo integrado de plagas.29

Entre los principales beneficios del MIP está la reducción del uso de
plaguicidas tóxicos, la protección del ambiente al permitir una dinámica natural
de las poblaciones de las plagas y la disminución de los costos de producción
sin un mayor detrimento en la producción y rendimiento de las cosechas. Según
datos disponibles, en bróculi, arveja china y tomate los costos totales se
reducen de un 10% a un 15% debido al menor gasto en insumos químicos.30

No obstante, hace falta más trabajo sistemático para introducir más


ampliamente el MIP y hacer campañas de educación para su mayor uso.

La agricultura ecológica u orgánica. Según las normas certificadoras de


la Unión Europea, la agricultura orgánica es una forma de producción basada
en la salud, la fertilidad, la conservación y el mejoramiento del suelo, con uso
apropiado de la energía, de la diversidad vegetal y animal, y de técnicas e
insumos benéficos al ambiente y que contribuyen al desarrollo sostenible. La
agricultura ecológica es un sistema de producción que integra aspectos
agronómicos, económicos, ecológicos y sociales. Utiliza insumos agrícolas
naturales que mantienen la diversidad biológica, así como la fertilidad y la salud
del suelo.

El auge que ha tomado esta alternativa agrícola, junto con los beneficios
integrales que encierra, llevaron en 1997 a la subcomisión de Agricultura

29
(Heer y García, 1997)
30
(DANIDA, 1998).

111
Ecológica de la Asociación Gremial de Exportadores de Productos No
Tradicionales (AGEXPRONT) a proponer un anteproyecto de ley sobre la
"Agricultura Ecológica Procesamiento y Comercialización de sus Productos"
que tiene como objetivo normar el uso de los recursos en la producción, el
procesamiento, la comercialización y el sistema de control de productos
ecológicos, que aseguren satisfacer su demanda tanto nacional como
internacional. Este proyecto aun no ha sido aprobado por el Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA, pero se espera que así sea para
tener una herramienta legal que ayude a fomentar estas alternativas
productivas.

En los últimos años, la agricultura ecológica ha cobrado importancia en el


ámbito nacional debido a tres factores según señalan Heer y García (1997):

A. Movimiento de conservación de los recursos, sostenibilidad y ambiente;


tendencias hacia el consumo de productos naturales, como resultado de una
mayor preocupación por la salud de ser humano y mejores precios en los
mercados locales e internacionales.

B. En el ámbito nacional, varias instituciones han incorporado dentro de sus


actividades el desarrollo y promoción de la agricultura ecológica, en especial
las no gubernamentales. Entre ellas resaltan el Centro Mesoamericano de
Tecnología Apropiada (CEMAT) y Alternativa Tecnológica (ALTERTEC).

C. En el ámbito internacional hay instituciones que tienen a cargo la cobertura


de la certificación de cultivos de producción ecológica, como Organic Crop
Improvement Association (OCIA), NATURLAND, BCS OKO Guarantie,
Oregon Tilt y Mayacert.

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También se considera ambientalmente saludable la eliminación de
subsidios gubernamentales a los agroquímicos, y la regulación de las
donaciones de plaguicidas.

5.3.4. Mejoras en la salud:

Las mejoras en la salud se pueden dar mediante:

El uso adecuado del equipo de protección humano en los campos de


cultivo

Respetando los periodos de reingreso los cuales corresponden al


número de días que deben transcurrir entre la aplicación de un
plaguicida en un cultivo y el reingreso de cualquier persona al área
tratada sin equipo de protección personal

Respetando los periodos de carencia o intervalo de seguridad, ya que


hay que determinar el número de días que debe transcurrir entre la
última aplicación del plaguicida y la recolección de la cosecha para
evitar que esta contenga aún residuos del plaguicida utilizado

Evitando el uso de plaguicidas no permitidos por su peligrosidad y


toxicidad

Evitando el contacto con la piel, los ojos y las vías respiratorias

Siguiendo estos y cualquier otro consejo, podemos disminuir las


afecciones de salud relacionadas con plaguicidas mejorando nuestro nivel de
vida.

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CONCLUSIONES

1. Las actividades fumigadoras, bien en la agricultura como en jardines, son


un foco de contaminación grave, gratuito y absurdo. La falta de conocimientos
sobre los venenos que se usan contra hormigas, pulgones, topos, plagas, etc.,
que proliferan por hacer plantaciones erróneas, es aterradora.

2. Frutas y verduras que antes sólo se podían comprar en determinadas


estaciones, ahora están disponibles todo el año, y con igual calidad. Por otro
lado, la apariencia, el color, la frescura, saltan a la vista, sin un rasguño, ni un
agujero, ni rastro de parásitos indeseables. Todo esto, es gracias a los
plaguicidas y fungicidas. Se ha llegado a un punto, en que parece que la
producción agrícola mundial depende completamente de la fumigación química
de las cosechas, para que estas salgan adelante.

3. A la contaminación del aire y del agua, debemos añadirle a nuestra dieta


diaria, el veneno de unos alimentos que antaño eran los más saludables.

4. Para disminuir los efectos acumulativos de los plaguicidas en la salud y el


ambiente es necesario conocer el adecuado uso de estas sustancias, así como
sus características químicas y el manejo apropiado para no tener contacto con
las mismas, evitando así la absorción irreversible de estos venenos en el suelo,
el agua y el hombre.

5. Guatemala no basa únicamente sus criterios de regularización en una


normativa, ya que elige la que mejor se adapte a nuestro medio y para ello se
vale del uso de las mas conocidas en el ámbito mundial, tales como las (EPA)
de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, las Europeas
entre otras.

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RECOMENDACIONES

1. En todo el mundo, los agricultores han demostrado que se puede escapar


de la trampa de los plaguicidas; que es posible disminuir de forma significativa,
incluso eliminar por completo, el uso de pesticidas y al mismo tiempo mantener
o aumentar el rendimiento de los cultivos y su rentabilidad, así como su calidad.
Para ello, utilizan una variedad de métodos alternativos para la agricultura y el
control de plagas que son a la vez seguros para el medio ambiente y
económicamente viables. Al combinar diferentes técnicas ecológicas que
utilizan procesos naturales, los agricultores pueden impedir que las poblaciones
de las especies que podrían ocasionar plagas, se desarrollen hasta esos
niveles.

2. Por lo que se recomienda el cambio de una agricultura dependiente de


productos químicos a una agricultura ecológica sostenible, ya que es la única
vía para resolver los graves problemas de contaminación por pesticidas, debido
al uso excesivo de fertilizantes químicos y elevado consumo de agua
ocasionados por las actuales prácticas agrícolas.

3. Son muchas las técnicas ecológicas de control de plagas que han probado
ser eficaces: el introducir y preservar algunas especies beneficiosas de
insectos, la rotación y diversificación de cultivos de un año a otro, los cambios
en las técnicas de labranza, la selección de variedades de plantas resistentes,
la siembra en períodos del año en los que no haya peligro de que la cosecha
sea atacada por plagas cuando crezca, y el simple hecho de sembrar los
cultivos en el clima apropiado. Estos métodos son más seguros, más eficaces y
baratos que el uso de millones de toneladas de compuestos químicos al año.

4. Prestar atención en el control y uso de los plaguicidas, mediante


inspecciones para comprobar que no se utilicen pesticidas prohibidos y se

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cumplan las normas estipuladas por el fabricante, guardando los periodos de
seguridad y usándolos en los cultivos para los que son fabricados.

5. Vigilar que los contenedores donde han sido depositados los productos
químicos, que deben ser retirados por empresas especializadas y tratados
como “residuos tóxicos”, ya que muchos de estos contenedores e incluso su
contenido, son vertidos ilegalmente en vertederos clandestinos o a los cauces
de los ríos y mares sin ningún control.

6. Informar a los agricultores que emplean de forma directa por ellos mismos
los plaguicidas, del daño que les puede ocasionar el producto por contacto o
inhalación, aconsejándoles lo practiquen con trajes especiales y mascarillas por
su propia seguridad.

7. Vigilar a las empresas químicas para que no usen como “laboratorios”,


campos de cultivos con destino a la venta comercial.

8. Control de los “aviones fumigadores”, ya que en ocasiones descargan los


plaguicidas en cultivos a escasos metros de la población, con el grave peligro
de envenenar a numerosas personas, bien por el efecto del aire que traslada
los pesticidas a las casas, o por la fumigación directa a las personas o niños
que estén paseando por caminos.

9. Aboguemos por una agricultura biológica, limpia y nutritiva. Exijamos al


comprar en la tienda, productos tratados de forma natural. Sabemos que las
alternativas existen, están ahí; sólo hace falta voluntad y un poco de sentido
común.

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23. Internet.

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ANEXOS

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MAPAS DE LOS PRINCIPALES CULTIVOS DE GUATEMALA EN SUPERFICIE
CULTIVADA POR DEPARTAMENTO Y MUNICIPIO

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