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Pascua

El documento presenta indicaciones litúrgicas para la celebración de la Semana Santa 2021 en tiempos de pandemia. Se recuerda el decreto emitido el año pasado y se invita a releerlo para tomar decisiones sobre las próximas celebraciones pascuales. Se sugiere facilitar la difusión mediática de las celebraciones presididas por el Obispo.
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Pascua

El documento presenta indicaciones litúrgicas para la celebración de la Semana Santa 2021 en tiempos de pandemia. Se recuerda el decreto emitido el año pasado y se invita a releerlo para tomar decisiones sobre las próximas celebraciones pascuales. Se sugiere facilitar la difusión mediática de las celebraciones presididas por el Obispo.
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PASCUA 2021

INDICACIONES LITÚRGICAS
PARA LA CELEBRACIÓN
DE LA SEMANA SANTA 2021
EN TIEMPOS DE LA CONTINGENCIA POR COVI19.
P. DIEGO ALBERTO URIBE CASTRILLÓN
2

LA SEMANA SANTA
CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO
Y DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS.
Prot. N. 96/21

NOTA PARA LOS OBISPOS Y LAS CONFERENCIAS EPISCOPALES


SOBRE LAS CELEBRACIONES DE LA SEMANA SANTA 2021

La intención de esta Nota es ofrecer unas sencillas orientaciones con


el fin de ayudar a los Obispos en su tarea de valorar las situaciones
concretas y procurar el bien espiritual de pastores y fieles para vivir
esta gran Semana del año litúrgico.

Estamos afrontando, todavía, el drama de la pandemia del COVID-19


que ha provocado muchos cambios, incluso en la forma habitual de
celebrar la liturgia. Las normas y directrices contenidas en los libros
litúrgicos, concebidas para tiempos normales, no son enteramente
aplicables, en tiempos excepcionales de crisis como estos. Por tanto,
el Obispo, como moderador de la vida litúrgica en su Iglesia, está
llamado a tomar decisiones prudentes para que las celebraciones
litúrgicas se desarrollen con fruto para el Pueblo de Dios y para el bien
de las almas que le han sido confiadas, teniendo en cuenta la
protección de la salud y cuanto ha sido prescrito por las autoridades
responsables del bien común.

Se recuerda de nuevo a los Obispos el Decreto emitido por este


Dicasterio, por mandato del Santo Padre, el 25 de marzo de 2020
(Protocolo N. 154/20) en el que se ofrecen algunas orientaciones para
las celebraciones de la Semana Santa. Tal pronunciamiento es válido
también para este año. Se invita, por tanto, a releerlo con vistas a las
decisiones que los Obispos tendrán que tomar con respecto a las
próximas celebraciones pascuales en la situación particular de su país.

En muchos países siguen vigentes estrictas condiciones de


confinamiento que imposibilitan la presencia de los fieles en la iglesia,
mientras que en otros se está retomando una vida cultual más normal.
3

El uso de los medios de comunicación social ha ayudado mucho a los


pastores a ofrecer apoyo y cercanía a sus comunidades durante la
pandemia. Junto a los resultados positivos, también se han observado
aspectos problemáticos. Para las celebraciones de la Semana Santa
se sugiere facilitar y privilegiar la difusión mediática de las
celebraciones presididas por el Obispo, animando a los fieles que, no
pueden asistir a su propia iglesia, a seguir las celebraciones
diocesanas como signo de unidad.

En todas las celebraciones, de acuerdo con la Conferencia Episcopal, se


debe prestar atención a algunos momentos y gestos particulares,
respetando las exigencias sanitarias (cf. Carta del Cardenal Prefecto a los
presidentes de las Conferencias Episcopales ¡Volvamos con alegría a la
Eucaristía!, 15 de agosto de 2020, Prot. N. 432/20).

La Misa Crismal, si es necesario, puede trasladarse a otro día más


adecuado; conviene que participe una representación significativa de
pastores, ministros y fieles.

Para las celebraciones del Domingo de Ramos, del Jueves Santo, del
Viernes Santo y de la Vigilia Pascual, se aplican las mismas indicaciones
del pasado año.

Se anima a preparar subsidios adecuados para la oración en familia y


personal, potenciando también algunas partes de la Liturgia de las Horas.

La Congregación agradece sinceramente a los Obispos y a las


Conferencias Episcopales por haber respondido pastoralmente a una
situación en constante cambio a lo largo del año. Somos conscientes
de que las decisiones adoptadas no siempre han sido fáciles de
aceptar por parte de pastores y fieles laicos. Sin embargo, sabemos
que se han tomado para garantizar que los santos misterios se
celebraran de la manera más eficaz posible para nuestras
comunidades, respetando el bien común y la salud pública.

En la Sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de


los Sacramentos, a 17 de febrero de 2021, Miércoles de Ceniza.

Robert Card. Sarah


Prefecto
4

Introducción
La celebración del Misterio Pascual es el centro de la vida cristiana, la
cumbre celebrativa de la liturgia de la Iglesia, la meta del camino
cuaresmal, la fuente de la vida celebrativa de todo el pueblo santo de
Dios.

La Congregación para el Culto Divino quiere recordarnos que este año


las celebraciones se han de vivir en las condiciones que nos impone la
contingencia del Covid-19.

La celebración de los misterios centrales de nuestra fe nos exige


asumir con responsabilidad las disposiciones que nos ofrecen las
Autoridades sin perder el objetivo central de estas fiestas pascuales:
Anunciar la victoria del Señor sobre el pecado y sobre la muerte.

Advertencia importante:
El Año de San José es una memoria agradecida de los 150 años de
la declaración del Patronazgo Universal de la Iglesia, pero esto no
quiere decir que la figura del Santo Patriarca quede vinculada a la
celebración de la Pascua del Señor. Es un imposible histórico y una
imprecisión litúrgica poner su imagen en estos días, ya que estos días
están dedicados no a un recuerdo de la muerte y resurrección del
Señor celebrados como un aniversario trágico, sino a la proclamación
de su victoria pascual. San José tiene su solemnidad propia y no se
incluye en las celebraciones pascuales y no se ubica en la
ambientación litúrgica de estos días, no se le pone en los motivos
ornamentales que se estilan para esta solemnidad, no tiene ni día ni
memoria posible en la Semana Santa.

Iniciaremos con unas recomendaciones generales que son el fruto de


una ya larga experiencia en la preparación y celebración de la Pascua,
siempre iluminadas por las normas litúrgicas y acompañadas de
5

oportunas recomendaciones que escuchan la voz de tantos que, con


su saber y con su experiencia, nos ilustran y enseñan.

Recordemos, ante todo, de desterrar la idea que muchos tienen al


decir que “este año tampoco hay semana santa”. Lo que no puede
realizarse es el conjunto de actos devocionales y eventos externos
que, si bien están llenos de detalles y de tradiciones venerables, no
constituyen la esencia de las Fiestas Pascuales. Todo debe centrarse
en la digna celebración de la Sagrada Liturgia en la que es esencial la
proclamación de la Palabra, la predicación acertada de las verdades
de la fe y la celebración cuidadosa de los Ritos Esenciales, de modo
especial la Santísima Eucaristía.

ASUNTOS PRÁCTICOS GENERALES.

Hagámonos unas preguntas:

 ¿Sabemos que, por razones obvias, están prohibidas todas las


representaciones teatrales, las bandas musico-marciales y todo
lo que implique concentración y aglomeración de personas?
 ¿Hemos definido en qué día y a qué hora nos vamos a reunir
con todas las personas que nos van a ayudar en la Semana
Santa? Hemos de congregar a quienes nos apoyan para lo más
importante: Orar, poner en las manos de Dios todo el trabajo,
estudiar la Palabra que se anunciará en esos días y crear los
vínculos de comunión y de fraternidad que garanticen no el éxito,
sino el bien pastoral de cuanto se va a hacer.

 Es importantísimo definir una línea temática para estos días


santos, dejándonos guiar por la voz de Dios.
 ¿Bastará sólo con un encuentro para distribuir las cosas o será
necesaria una serie de sencillos momentos en los que ultimemos
detalles y evaluemos el avance de los preparativos?
 ¿Qué sacerdotes, diáconos y ministros nos van a colaborar?
Esta pregunta se hace muy importante porque es preciso
enterarse con todo cuidado de la vigencia de las licencias
canónicas de los ministros ordenados para evitarnos luego
6

enojosos y complejos procesos por el incumplimiento de las


normas o de tener el doloroso suceso de ministros que no están
en comunión con la Iglesia.
 ¿Con qué presupuesto pastoral y también económico contamos,
esto es, qué recursos hemos dispuesto en todo sentido para una
digna preparación de las Fiestas Pascuales?
En este aspecto debemos asesorarnos, racionalizar los
gastos, pedir presupuestos, tener claro lo que respecta a
contratos, no exagerar y tampoco padecer indigencias en
las cosas de Dios. El mismo Pueblo de Dios nos reclama
“para Dios lo mejor”.
 ¿Hemos designado quien va a actuar como Maestro de las
celebraciones y quiénes serán sus inmediatos colaboradores,
sabiendo si esta persona tiene la preparación necesaria para
cumplir su deber?
 ¿Hemos designado un coordinador operativo de todo, ojalá un
sacerdote, que tenga todo presente y que, con paciencia y
acierto pueda resolver todos los detalles?
 ¿Hemos definido ya los horarios y lugares de nuestras
celebraciones, advirtiendo las posibilidades de acceso y de
desplazamiento, observando los aforos permitidos y los cuidados
que se exigen en las normas de bioseguridad?
 ¿Tenemos ya todos los elementos litúrgicos, los signos, los
recursos catequéticos?
o Libros litúrgicos
o Elementos para la liturgia
o Textos catequéticos.
 Teniendo presente la reducción máxima posible ¿Quiénes serán
los ministros que ayuden y que estén pendientes de la Liturgia
de cada celebración?
 ¿hemos previsto unos “ensayos”, esto es, una preparación en el
lugar de las celebraciones, para que los ministros estén
habituados al espacio y al desarrollo de la Celebración.?
 ¿Hemos previsto para el Sacristán y sus inmediatos
colaboradores unos ejemplares de todos los ritos de la Semana
Santa y un documento escrito en el que se le indique que debe
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preparar para cada momento, para cada celebración, con la


debida antelación?
 ¿Ya tenemos el Misal Romano, los leccionarios, los demás libros
litúrgicos debidamente aprobados y en buen estado? No
olvidemos que, siguiendo las instrucciones de la Congregación
para el Culto Divino, sólo debemos emplear los Textos
aprobados y además no se deberían usar ni tabletas ni “libros
electrónicos”1
 No puede entregarse este año tampoco ningún material escrito a
los fieles, por lo que debe incrementarse la difusión de los
mensajes, temas, catequesis y ambientaciones propias de estos
días.
 ¿Tenemos previsto, al menos tentativamente, el tiempo de
duración de las distintas celebraciones, de modo que se
garanticen el equilibrio, los espacios para la oración, para el
descanso, para el compartir fraterno de cuantos vamos a
participar en la celebración de la Semana Santa?
 ¿Hemos pensado en el digno alojamiento y la alimentación de
cuantos nos van a colaborar en estos días?
 ¿Hay un lugar, distinto de la Sacristía, donde estas personas
puedan tener acceso, observadas las normas de bioseguridad, a
un refrigerio, a los medios de comunicación, a los recursos
inmediatos y aún remotos?
 ¿Hemos pensado en todo lo que puede ser útil para
comunicarnos, esto es un medio de comunicación constante
(teléfono, Celulares, Internet, radio-teléfono) y que esté activo,
por lo que pueda ocurrir?
 ¿Tenemos un espacio en el que quienes nos van a ayudar
puedan disponer de los materiales necesarios, de los recursos y
ayudas para la celebración?
 ¿tenemos ya bien definida la señalización de la Iglesia,
observando todas las exigencias de bioseguridad?
 ¿Tenemos los planos de la Iglesia Parroquial con los accesos,
las salidas de emergencia, los lugares en los que se guardan los
elementos de trabajo, los sitios en los que está ubicado el

1
8

extinguidor, el botiquín, el espacio que se pueda usar para una


emergencia médica?
 ¿Tenemos ya conseguidos los elementos prácticos que se van a
emplear y una prudente reserva de repuestos y soluciones
inmediatas para el sonido, las ayudas audiovisuales, los
implementos litúrgicos?
o Entre ellas recordemos:
 Pilas, baterías, micrófonos de repuesto, luces,
cables, todas las herramientas, debidamente
marcadas.
 Carbón, Incienso, dónde encender estos elementos.
 Extinguidores
 Cintas, adhesivos.
 ¿Ya tienen los cantores la debida instrucción para cada día y
para cada celebración?
 ¿Tiene ya el cantor la lista detallada y minuciosa de los Cantos y
un ejemplar del misal en el que se le indique que debe cantar y
en qué momento?
 ¿Hemos contratado o contactado por escrito, los distintos
servicios que podríamos necesitar: sonido, iluminación, flores,
cirios, seguridad, primeros auxilios?
 ¿Hemos revisado las normas mínimas de seguridad en la
Iglesia, en los espacios que vamos a emplear, en las vías que se
han de utilizar?
 ¿Hemos hecho los contactos y hemos suministrado la
información a las distintas autoridades para concertar con los
planes que se tienen para la seguridad y el orden en estos días?
 ¿Tenemos ya contactados los recursos de primeros auxilios para
los distintos actos?
 ¿Tienen las personas que nos van a ayudar su Seguridad Social
vigente, por si se presenta una emergencia, ahorrando así
problemas a la Parroquia?
 En muchas partes se exige que quienes trabajan en alturas
tengan un certificado. Averiguar con tiempo cómo se consigue y
todo lo que ello implica.
 ¿Tenemos la lista detallada de teléfonos y direcciones de los que
nos van a ayudar?
9

 ¿Hemos dispuesto unas notas de agradecimiento y un sencillo


estímulo para quienes nos van a ayudar?

INDICACIONES GENERALES:
Para las transmisiones vía medios:
Deben tenerse con tiempo los textos y las indicaciones al margen para
indicar a quienes las coordinarán qué es lo esencial.

Es imposible, por el carácter sagrado de las celebraciones tener ritos


pregrabados. Deben transmitirse en vivo y en directo, de ahí que la
preparación implica muy buen tiempo de formación para los que van a
llevar todo a través de los medios:

1. Conciencia de su misión evangelizadora


2. Conocimiento de la naturaleza propia de cada rito, de cada
momento, del significado de cada acción sagrada.
3. Lo que se ve no se narra, se narra lo que no se ve.
4. Se sugiere desactivar los comentarios que se hacen en el chat
de la transmisión para no distraer de lo central y esencial.
5. No deben interrumpirse las transmisiones con avisos y material
publicitario.
6. Cuidar todo: sonido, iluminación, movimiento de los
camarógrafos, para que nada distraiga y desluzca la celebración.
7. Tener previstos algunos elementos catequéticos antes de que
comience la transmisión de las celebraciones.

Hay un principio de oro en las celebraciones Pascuales: La Pascua es


el centro.

La Fiesta por excelencia del mundo cristiano es la victoria de Jesús


vivida con la dignidad y la fe que corresponden al centro mismo de la
vida de la Iglesia.
10

Por eso todo se dispone dando la prioridad a las celebraciones


litúrgicas, sin desconocer el valor pedagógico que tienen los actos de
piedad que acostumbran en estos días.

Hemos de resaltar el servicio sacerdotal. Presidir la Pascua es la


cumbre del ministerio sagrado. En ella está la fuente del mismo
sacerdocio, en la Pascua Jesús instituyó el sacerdocio ministerial y
también, teológicamente, encuentra allí su cuna el sacerdocio común
de los fieles.

De ahí la importancia de precisar que hace cada persona y porqué lo


hace.

La preparación espiritual de la Semana Santa no se reduce a la


preparación de las homilías, para lo cual hay subsidios muy bien
logrados. Es también una preparación en lo litúrgico que compromete
a todos los que deben participar ministros ordenados, ministros laicos,
colaboradores en las celebraciones.

Los que presiden lo hacen “in Persona Christi”, son y encarnan el


misterio de Cristo Sacerdote.

Las normas indicarán que la presidencia de la liturgia corresponde al


Obispo, al Párroco, al Superior jerárquico de cada comunidad, lo que
no quita que se encomienden algunas cosas a los inmediatos
colaboradores para evidenciar la comunión sacerdotal.

También hay que cuidar con especial atención la costumbre de


encomendar a algunos ministros no ordenados la celebración de estos
días santos. En lugares de Misión, en sectores alejados, se
encomienda el misterio pascual a unos servidores no ordenados. Hay
que recordar que ellos no pueden dirigir estas celebraciones con el
mismo carácter del ministro ordenado. No faltan las quejas por
celebraciones que incluso podrían generar irregularidades canónicas
en quienes las presiden. Debe saberse con tiempo qué van a hacer
concretamente, qué textos van a seguir y que celebraciones piensan
tener.
11

Para mantener la verdad en las celebraciones, es preciso respetar las


horas que dispone la Iglesia, lo mismo la identidad de los ministros.
Por ello:

 No se puede permitir que las vestiduras sagradas que


corresponden a los Ministros Ordenados sean usadas por
quienes no han recibido el Orden Sagrado al que dichas
vestiduras identifican.

 No se puede tolerar, por ejemplo, que quienes no son ordenados


usen las vestiduras de los diáconos y los presbíteros, que
algunos lleven las dalmáticas que son el distintivo propio de los
diáconos o según tradición, de los presbíteros que asisten al que
preside.

 Debe recordarse que la vestidura común a todos los que ayudan


es el Alba. Para otras vestiduras consúltese al Ordinario del
Lugar qué determinación ha tomado al respecto.

Es muy importante destacar el interés de la Iglesia en los signos y


expresiones de la PIEDAD POPULAR, evitando desvalorizar y hasta
ridiculizar esas expresiones de la fe o, también, evitando que ellas
resten la importancia de los diversos momentos de la Liturgia
absorbiendo el tiempo destinado a lo celebrativo.

Este año todas estas expresiones, las procesiones, las estaciones de


penitencia, las marchas procesionales están restringidas.

LA SEMANA SANTA.
1. LA SEMANA DE PASIÓN.
Con este nombre se distingue la quinta semana de Cuaresma.
12

Este tiempo es el inmediato en la preparación de la Pascua y las


antiguas disposiciones preveían detalles como cubrir las imágenes con
velos morados para enfatizar el sentido de la Pascua gloriosa.

En las nuevas ediciones del Misal Romano aparece ya la oración


colecta para el viernes de la V semana de Cuaresma, oración que
tiene un tema profundamente mariano; María asociada al misterio de
la Pasión del Señor.

Se acostumbra aprovechar estos días en la catequesis y en la


formación espiritual de los fieles en los llamados Ejercicios Espirituales
que pueden ser realizados de modo virtual.

2. DOMINGO DE RAMOS EN LA PASION DEL SEÑOR.

El Domingo de Ramos en la Pasión del Señor es, ante todo, un


domingo, celebra la Resurrección del señor hacia la que se dirige este
tiempo santo, como lo indica la Colecta del Misal y como lo propone la
oración Postcomunión.

Esta celebración tiene una inspiración en las celebraciones Pascuales


de Jerusalén del siglo IV que nos fueron transmitidas por la Peregrina
Eteria o Egeria2, y que se introdujo en la Liturgia Romana más
adelante.

La Reforma Conciliar iluminó el domingo de Ramos con una dimensión


muy especial y es la de la transición entre la entrada de Jesús a la
Ciudad santa y la celebración profética de la Pasión que
conmemoramos el viernes, pero que se anticipa uniéndola al Sacrificio
Eucarístico de este día como lo dice el Prefacio.

 La Entrada de Jesús a Jerusalén:

Con esta memoria ritual se inicia este domingo.


2
Arce, A.: Itinerario de la Virgen Egeria (381-384). Editorial Biblioteca Autores
Cristianos
13

Las palmas y los ramos, signos comunes de victoria, ponen en relieve


que la muerte en la cruz es camino de victoria, porque esta muerte
destruyó la muerte. San Mateo, el evangelio que se lee este año en la
entrada a Jerusalén y en la Pasión.

La bendición de los ramos debe ser expresiva y sencilla, sin que se


quede en una mera “mímesis”. Es una verdadera bendición que da
origen a una Procesión que debe ser verdadera. En las misas del día
este recuerdo queda evidente en la antífona de entrada o en el rito de
la entrada simple o también solemne que el misal ha previsto. Más
adelante lo detallamos

El color rojo de las vestiduras litúrgicas que se utilizan este día, busca
realzar la muerte del Glorioso Mártir y su Victoria Pascual.

En este día no podemos olvidar que deben ser bendecidos ramos


verdaderos, y que estos signos no pueden sustituirse por banderas o
bombas. La liturgia prescribe ramos de árboles, hojas de palma, es
decir follaje verdadero.

No faltan en este día campañas abiertamente anti eclesiales que


incluso nos acusan de destrucción del medio ambiente. Cuanto
conviene saber que en años pasados se llegó a un acuerdo con el
Ministerio del Medio Ambiente en Colombia, en el que se autoriza
algunas determinadas plantas para este uso y nos han indicado las
especies vegetales que sí se pueden emplear, evitando el daño de lo
que debe conservarse.

La llamada Palma de Cera, que es una verdadera reliquia ya, por lo


escasa, jamás se debe usar. Pueden ser usadas hojas de otras
palmas, con el cuidado que se debe tener al podarlas, para no destruir
la planta.

No olvidemos que los Ramos se bendicen para aclamar a Cristo en la


Procesión. Si no hay procesión no se bendecirán los ramos, pero debe
hacerse la entada solemne en todas las misas, incluso desde el
sábado.
14

LA PROCESIÓN.
Hay tres formas de realizar la procesión o la entrada solemne de este
día, que deberíamos determinar con todo cuidado y preparar con toda
atención:
 La procesión: Es la forma más expresiva y prevé un espacio
digno para iniciarla, bien dispuesto y bien decorado: la Cruz, el
Atril cubierto para el Evangelio, el sonido. Desde el lugar donde
se bendicen los ramos, se acompaña procesionalmente al
celebrante, que representa a Cristo, con palmas y ramos en las
manos y entonando cantos de victoria, hasta la Iglesia en la que
se va a celebrar la Eucaristía. En este año, por razones
obvias, no será posible usar esta forma de inicio de la
celebración.
 La entrada solemne: En un espacio de la misma Iglesia se
bendicen los ramos y se lee el evangelio de la entrada en
Jerusalén, y desde allí el sacerdote celebrante, con los ministros
y algunos fieles, marchan en procesión hacia el altar. Los
demás fieles siguen desde sus puestos con cantos de
aclamación esta marcha.
 La entrada sencilla: como este año en muchas partes no se
puede hacer ni la procesión desde fuera ni la entrada solemne
desde otro espacio de la Iglesia, se debe al menos dar un relieve
especial al canto de entrada de la Misa. A través del canto y de
las moniciones los fieles deben ser invitados a aclamar al Señor
victorioso que inaugura su Misterio Pascual. Además, debe
procurar que el sacerdote, después del saludo, lea
solemnemente la antífona de entrada del Misal, junto con el
salmo 23 (este es el un día en el que la Liturgia insiste
especialmente en un Salmo para la entrada de la Eucaristía).

Este domingo es la Jornada de la Juventud, ya que no es posible


hacer que los jóvenes participen en el rito de entrada, resáltese su
papel y misión en la Iglesia.

Para la conmemoración de la entrada del Señor a Jerusalén podría


usarse la pluvial en el ingreso del celebrante, pero lo mejor y lo más
práctico es que esté ya revestido con la casulla roja.
15

Hecho el ingreso solemne o la antífona y el Salmo de entrada, se hace


de inmediato la Oración Colecta y se procede a la Liturgia de la
Palabra. No hay momento penitencial ni canto del Kyrie en ninguna
de las misas.

LO QUE HAY QUE PREPARAR PARA LA BENDICIÓN Y


PROCESIÓN:

En el lugar de la bendición y para la marcha una buena amplificación.

 El misal Romano bien registrado,


 el Leccionario con el texto de san Marcos3
 Los cantores y los cantos apropiados.
 Los ornamentos rojos,
 El Ramo del Celebrante y eventualmente de algunos ministros que
le puedan acompañar, el agua bendita, el incensario para la
proclamación del Evangelio,
 el Ambón para colocar el Evangeliario que, si se quiere y tiene,
puede ser revestido con un velo de color rojo.
 La cruz procesional que debería usarse se adorna con sencillez y
belleza usando los mismos ramos, o incluso flores, ya que ella abre la
procesión y la preside.

LA MISA DE LA PASIÓN.
La Misa de este domingo se llama de la Pasión, en ella sería
ignorancia leer el evangelio de la entrada. Se debe proclamar toda la
Palabra Divina que se ha dispuesto en el Leccionario I B.

Las lecturas forman una maravillosa unidad con la Pasión, y aunque el


libro litúrgico admite que alguna vez se pudieran suprimir convendría
no descuidarlas. El tercer canto del Siervo, en la lectura de Isaías, y el
himno pascual de Pablo en la carta a los Filipenses, centran de modo
admirable lo que va a ser el camino de Jesús, a través de la muerte,
hacia la victoria de la Pascua.
3
Congreg. Culto Divino, Columbiae: textus hispanicus Lectionarii Missarum pro
dominicis et festis (anni B), (13 maii 2017; Prot. 579/16).
16

Pero sobre todo la proclamación de la Pasión del Señor según San


Marcos es un momento privilegiado de la Celebración.

La proclamación de la Pasión de san Marcos la hará solo el celebrante


o el diácono. Si está el diácono puede alternarla con el celebrante y
algún lector, conservando las distancias que exigen las normas de
bioseguridad.

Algo que no debe faltar por ningún motivo es la homilía que, aunque
tenga que ser más breve, es un factor que ayuda a toda la comunidad
a recoger y sintetizar el mensaje que al comienzo de la Semana Santa
le ofrece la Iglesia.

Se sigue la Misa con el Credo, que se puede hacer en su forma breve,


nunca preguntando, sino proclamándolo todo todos.

La Oración de los Fieles, como es Domingo, es obligatoria. Téngase


en ella un recuerdo especial por los que, a imagen de Cristo, están
sufriendo a causa de la pandemia y los que padecen por su fe los
rigores del martirio.

La plegaria Eucarística tiene este día el Prefacio Propio de la Pasión


del Señor. Se recomienda debido a la lectura de la Pasión, el uso de la
Plegaria II.

No se omita la fórmula de la Bendición Solemne al final, sobre todo en


la Misa que sigue a la Procesión.

Lo que debe prepararse:


 La liturgia de la Palabra tiene como centro la Pasión del Señor, un
relato largo que se toma del ciclo litúrgico correspondiente. En este
año de San Marcos.
 Si acaso fuera posible la proclamación de la Pasión en forma
dialogada, deben prepararse tres textos totalmente exactos con las
indicaciones para los que la proclaman: Cristo, Sanedrín, Relator o
cronista. Los textos serán debidamente editados y empastados.
17

El Canto Litúrgico
El canto es uno de los elementos que tiene un papel importante en la
celebración del Domingo de Ramos. Así pues, que el escoger los
cantos más adecuados es ayudar a la asamblea para que capte la
fuerza significativa del misterio celebrado.

Para la entrada: el salmo 23 indicado en el misal, o un canto en el que


se incluya el texto de dicho salmo. No es acertado el canto de Tu
Reinarás, que sería más propio si se ejecutara de modo de himno
procesional en otra ocasión.

Convendría poder cantar el Salmo 21 de modo responsorial o al


menos la respuesta: Dios mío, Dios mío, porque me has
abandonado.

Antes del Evangelio: puede cantarse algo muy sencillo o simplemente


proclamar el versículo antes del evangelio que indica el leccionario.

En las Ofrendas, si bien es mejor omitir la música, podría usarse sólo


una música instrumental, muy sobria.

Comunión: Acuérdate de Jesucristo; Alma mía recobra tu calma; Ved


la cruz de la salvación; Victoria, tu reinarás. Oh Rostro ensangrentado,
o porque no, dejar que se oiga una bella pieza de música sacra si hay
un buen ejecutante, pero siempre dentro de las normas de sobriedad y
dignidad que este momento exige.
18

3. LUNES, MARTES, MIERCOLES

Los tres días que anteceden al triduo pascual podrían llamarse


perfectamente triduo penitencia.

La Sabiduría de la Liturgia ha ubicado en estos días unos textos


privilegiados del Profeta Isaías, unos salmos y unos Evangelios que
nos van llevando hacia el misterio Pascual, resaltando la persona
adorable de Cristo, Siervo doliente y glorioso. Por ello no pueden
omitirse ni cambiarse jamás.

La belleza de los textos nos introduce en el sentido de la Pasión del


Señor, motivándonos para encontrar en los profetas y en la misa
palabra de los Evangelios la grandeza del amor de Dios que nos ama
y nos perdona.

Es importantísimo favorecer la celebración de la Penitencia,


recordando el carácter individual del sacramento y empleando, en las
celebraciones comunitarias que se dispongan, el Ritual de la
Penitencia.

Lo que debe prepararse:


La Iglesia debe expresar austeridad y recogimiento. No se ponen
flores, si es posible se retiran o cubren las imágenes, o, como lo
recomienda la Instrucción de 1988, como este año no se pueden tener
las procesiones se exponen en un lugar discreto y digno algunos
pasajes de la Pasión. No se tienen devociones especiales (Lunes del
Señor de las misericordias, martes de María Auxiliadora, ni miércoles
de San José…) pues no es posible celebrar misas votivas ni
memorias.

Las vestiduras litúrgicas son de color morado.

El canto Sagrado
Durante estos días el canto debe responder a lo que el Misal pide:
austeridad, sencillez, clima penitencial y de preparación a la gran
fiesta pascual, por lo que se omite el aleluya, como en el resto de la
19

cuaresma y se prefieren aquellas composiciones que enfaticen el


sentido penitencial de estas fechas.
20

TRIDUO PASCUAL
LOS TRES DÍAS QUE SON UNO.

Entramos, propiamente en la máxima celebración de la fe.

Son días de gracia que nos llevan de la manera más sabia y didáctica
hasta la Victoria del Resucitado.

Se recuerda que el Jueves Santo no existe en el misal ninguna


celebración ni ningún texto que se llame “misa de enfermos”, y si
acaso se va a ofrecer el sacramento de la Unción de los Enfermos
hágase en la casa de cada uno y si se quisiera una celebración
comunitaria, prefiérase celebrarlo el martes o el miércoles, para que se
de prelación al signo de la Comunión llevada por el Sacerdote a cada
enfermo.

Recuérdese que las llamadas “misas de Sanación” fueron


definitivamente reguladas por unas normas muy precisas dadas por
disposición del Papa y por la Congregación para la Doctrina de la Fe el
14 de septiembre de 2000 y las disposiciones de los las conferencias
episcopales y de las Provincias Eclesiásticas ya publicadas.
 
Recordemos que todas las celebraciones del Triduo Pascual son “Pro
Populo”, por lo tanto, no se pueden celebrar por intenciones
particulares ni se debe cobrar estipendio alguno por ellas.

[Link] SANTO
EN LA CENA DEL SEÑOR.

El Papa Emérito Benedicto nos ilustra admirablemente este día en su


catequesis del 19 de marzo de 2008.

El, jueves santo, la Iglesia hace memoria de la última Cena,


durante la cual el Señor, en la víspera de su pasión y muerte,
instituyó el sacramento de la Eucaristía, y el del sacerdocio
ministerial. En esa misma noche, Jesús nos dejó el mandamiento
nuevo, mandatum novum, el mandamiento del amor fraterno.
21

Antes de entrar en el Triduo santo, aunque ya en íntima relación


con él, mañana por la mañana tendrá lugar en cada comunidad
diocesana la misa Crismal, durante la cual el obispo y los
sacerdotes del presbiterio diocesano renuevan las promesas de
su ordenación. También se bendicen los óleos para la celebración
de los sacramentos: el óleo de los catecúmenos, el óleo de los
enfermos y el santo crisma.

Es un momento muy importante para la vida de cada comunidad


diocesana que, reunida en torno a su pastor, reafirma su unidad y
su fidelidad a Cristo, único sumo y eterno Sacerdote.

Por la tarde, en la misa in Cena Domini se hace memoria de la


última Cena, cuando Cristo se nos entregó a todos como alimento
de salvación, como medicina de inmortalidad: es el misterio de la
Eucaristía, fuente y cumbre de la vida cristiana. En este
sacramento de salvación, el Señor ha ofrecido y realizado para
todos aquellos que creen en él la unión más íntima posible entre
nuestra vida y su vida. Con el gesto humilde pero sumamente
expresivo del lavatorio de los pies, se nos invita a recordar lo que
el Señor hizo a sus Apóstoles: al lavarles los pies proclamó de
manera concreta el primado del amor, un amor que se hace
servicio hasta la entrega de sí mismos, anticipando también así el
sacrificio supremo de su vida que se consumará al día siguiente,
en el Calvario. Según una hermosa tradición, los fieles concluyen
el jueves santo con una vigilia de oración y adoración eucarística
para revivir más íntimamente la agonía de Jesús en Getsemaní” 4.

Sugerencias Litúrgicas y pastorales.


LA SOLEMNIDAD DE LA CENA,
Sin que opaque la solemnidad de la Pascua, la Misa de la Cena,
solemne y bien preparada, debe hacer evidente que se ha iniciado el
Triduo Pascual, que es el comienzo de una gran celebración que llega
a su plenitud en la noche Pascual.

Solo debe celebrarse una Cena del Señor.


4
Benedicto XVI. Catequesis en la Audiencia del 19 de marzo de 2008.
22

Con la debida autorización, se puede celebrar otra Misa en la mañana


o hacia el mediodía, pero nunca después de las doce del mediodía
para que no pierda su sentido la Misa Vespertina.

EL LAVATORIO DE LOS PIES


El gesto del Lavatorio de los Pies pertenece a la Liturgia de la Misa de
la Cena del Señor, pero el mismo misal prevé que puede omitirse.
Este año se omitirá por razones de bioseguridad.

LA LITURGIA EUCARÍSTICA:
La procesión de los dones debe poner en evidencia que el pan y el
vino, fueron los alimentos escogidos por Cristo por su auto donación,
con un canto que acompañe la procesión (Señor te ofrecemos. Te
presentamos el vino y el pan...). este año, con las debidas
precauciones, puede hacerse llevando solo el pan y el vino de la misa
de modo sencillo desde la credencia al altar. El momento de la colecta
debe mostrar hoy particularmente un sentido de solidaridad para con
los más necesitados.

La Plegaria Eucarística es elocuentísima este día. Sería muy bueno


preferir el Canon Romano, aunque las glosas especiales que traen la II
y III Plegarias, deben ser pronunciados con atención.

Es muy oportuno advertir aquí que hay que observar en los ritos una
especial fidelidad. No se puede partir la Hostia al decir “lo Partió y lo
dio”, no se pueden intercalar ni oraciones, ni alabanzas en medio del
relato de la Consagración, no se deben hacer “acompañamientos o
fondos” musicales a las Palabras Sagradas de este momento.

TRASLADO Y RESERVA DE LA EUCARISTIA


Este año hay que tener algunas precauciones.

El lugar de la reserva puede ser el mismo sagrario de siempre


debidamente ambientado. Puede tenerse en un espacio cercano el
altar de la reserva, pero preparado con dignidad y sin que el traslado
de la reserva implique movimiento de los fieles. Debe hacerse con
solemne sencillez.
23

Se hace en Jueves Santo porque el Viernes Santo no se celebra la


Eucaristía; por ello se reserva el Cuerpo de Cristo consagrado hoy
para comulgar mañana.

Es de una honda belleza la meditación que no nos cansaremos de


proponer y que hizo sobre esta procesión el Papa emérito Benedicto
XVI en la solemnidad del Corpus Christi de 2005:

“En aquella noche, Jesús sale y se entrega en las manos del


traidor, del exterminador y, precisamente así, vence la noche,
vence las tinieblas del mal. Sólo así el don de la Eucaristía,
instituida en el Cenáculo, se realiza en plenitud:  Jesús da
realmente su cuerpo y su sangre. Cruzando el umbral de la
muerte, se convierte en Pan vivo, verdadero maná, alimento
inagotable a lo largo de los siglos. La carne se convierte en pan
de vida. En la procesión del jueves santo la Iglesia acompaña a
Jesús al monte de los Olivos: la Iglesia orante desea vivamente
velar con Jesús, no dejarlo solo en la noche del mundo, en la
noche de la traición, en la noche de la indiferencia de muchos. En
la fiesta del Corpus Christi reanudamos esta procesión, pero con
la alegría de la Resurrección. El Señor ha resucitado y va delante
de nosotros.5.

Evítese todo lo que pueda parecer una procesión fúnebre, no se


tendrá este año ni el uso del dosel o palio, por razones obvias,
tampoco deben llevarse cruz y ciriales si hubiese algún movimiento a
una capilla contigua al presbiterio.

Otras disposiciones:

Las normas son muy precisas para este día. Por ello no existe en
ninguna parte del misal algo que se llame “Misa de Enfermos” para
este día. En la mañana se celebra, cuando es necesario, la misa como
en la tarde. En la mañana antes de la Misa se podrían entronizar
solemnemente los óleos junto al Bautisterio.
5
Cfr. Benedicto XVI. Solemnidad del Corpus 2006, la meditación se refiere a las
dos procesiones eucarísticas comparando su sentido, la del Jueves Santo y la del
Corpus.
24

Hay que ser muy fieles con la verdad de los signos. Por ello no se
puede consagrar cualquier pan o cualquier vino, sino las hostias y el
vino aprobados para la misa. Como se indicará más adelante, está
prohibido arreglar el altar como una cena, colocando allí copas,
panes, frutas y adornos que ni siquiera se toleraban en la
tradición hebrea. No se pueden poner copas con vino servido en el
Altar, ni mucho menos repartirlas en la Iglesia ni en ese momento o
después.

Es también del todo inconveniente poner una mesa al frente del altar
para los “apóstoles” o arreglar la Cena en el Presbiterio, ocupando el
lugar de los ministros y del celebrante. Si se pone el cuadro de la cena
o esta se prepara con las imágenes, siempre se pondrá fuera del
presbiterio, en una nave lateral.

El Altar de la reserva, que se acostumbraba llamar imprecisamente


“monumento” ha de ser sobrio, sencillo. Está prohibido desde hace
mucho tiempo que parezca una cárcel. Está totalmente prohibido
exponer el Santísimo Sacramento en la Custodia o usarla para la
procesión al altar de la reserva

Si se tuviera, en el lugar de la Reserva no se pueden poner imágenes


de Cristo prisionero. Tampoco se pueden colocar imágenes de la
Virgen María ni de los santos, como lo indican las normas de la ya
antes citada Carta sobre las Fiestas Pascuales. Mucho menos se
podrá poner la escena de la Oración en el huerto, ni logos ni
emblemas, ni escudos, ni pancartas, ni letreros, para evitar toda
distracción visual que aparte el corazón de la contemplación y
adoración del Señor reservado para la comunión del Viernes Santo. Es
un verdadero error litúrgico suprimir el lugar de la Reserva el viernes
santo con la disculpa de poner el Calvario que este año, como
siempre, debe ambientarse fuera del presbiterio, ya que el presbiterio
no es un escenario para el drama de la Pasión.

Lo que debe prepararse:


El Sagrario de siempre puede y debe usarse para guardar los copones
con la reserva del Santísimo Sacramento.
25

El incensario. Muchos han olvidado el carácter purificador del


Incienso que sirvió para ello en otros incidentes y en las pestes y
pandemias de otros tiempos. No habría problema usarlo con las
debidas precauciones.
Para la santa misa:
 Ornamentos Blancos,
 el Misal Romano,
 el Leccionario Dominical
 el Evangeliario registrado en la Misa de la Cena.
 incensario y naveta.
 la ofrenda, esto es: Hostias suficientes para jueves y viernes, vino
de consagrar.
 El Lavabo.

En una respuesta de la Congregación del Culto Divino de 2001 en la


que se preguntaba sobre la disposición del altar para el Jueves Santo,
se ha recordado que está prohibido colocar sobre el altar lo que no
se ha de usar como materia de la Eucaristía. Por eso no se pueden
poner copas, panes, frutas y elementos que hagan parecer el altar
una mesa para una cena común. Si se hace alguna representación
ilustrativa de la cena con las imágenes sagradas, hágase fuera del
presbiterio y solo como ambientación, nunca como motivo central del
jueves santo.

Insistimos que solo se puede disponer sobre el altar la Ofrenda, esto


es la Patena, los copones con las hostias y el Cáliz y, como está
mandado por la instrucción general del misal romano, los candeleros y
la cruz podrían disponerse alrededor del altar sin que impidan la
visión. Si preside el Obispo se encenderán los siete candeleros que
indica el Ceremonial de los Obispos.

No se olvide que, a la media noche, sólo se deja delante de la


Reserva Eucarística una sola luz encendida.

El Canto Sagrado
Entrada: En memoria del Señor, un canto tan bello y sintético que,
como sabemos perfectamente, fue compuesto expresa y precisamente
26

por Mons. Nacianceno Ramírez para la primera vez que se celebró la


Cena con los ritos de la Reforma del Concilio Vaticano II.
Responsorial: El cáliz que bendecimos; Por siempre yo cantaré;
Cantaré eternamente.
Obviamente no hay Aleluya y el canto interleccional ha de ser tomado
del Leccionario o buscar uno semejante al que allí se indica.
Durante el Lavatorio: Un mandamiento nuevo, Donde hay amor, allí
está Dios; Danos un corazón grande para amar.
Conviene recordar que a partir del Gloria de hoy cesan los
instrumentos y si es preciso sostener el canto este oficio lo realiza el
órgano solo, con registros muy sobrios.
En las ofrendas puede entonarse un canto sencillo y apropiado.
Comunión: El Señor es mi Pastor; Como brotes de olivo; Eucaristía
Milagro de amor, Oh Buen Jesús (compuesto por San Miguel Febres)
Traslado y reserva: al final, mientras se pone la reserva en su lugar,
puede cantarse: Cantemos al amor de los amores; Pange Lingua; No
podemos caminar con hambre bajo el sol.

NOCHE DEL JUEVES SANTO


ADORACION DEL SANTISIMO SACRAMENTO

Durante las horas que quedan del Jueves Santo es bueno aprovechar
para que los fieles, tanto en forma personal como comunitariamente
hagan momentos de oración ante el Santísimo Sacramento.

La reserva del Jueves Santo se convierte en una ocasión excelente


para que la comunidad cristiana dedique su atención contemplativa-
adoradora, a ese Cristo que ha querido ser alimento para nosotros y
ha pensado donarnos en este sacramento su Cuerpo y su Sangre.

Este año esa visita se acondicionará a las normas de bioseguridad, es


decir, se restringirá la permanencia en el lugar de la reserva, se
permitirá solo el paso organizado con un breve momento de oración.
Lo preferible sería aprovechar el recurso de la virtualidad y
transmitir alguna meditación que pueda ser seguida en las casas.

Recordar que Misal manda que a media noche se prosigue la


adoración sin solemnidad. El Viernes Santo sólo se deberían encender
27

en el monumento los dos cirios que se usarán luego para la acción


litúrgica.

5. VIERNES SANTO DE LA MUERTE DEL SEÑOR.

El Viernes Santo está centrado en la Cruz del Señor. La Muerte del


Señor nos ha sido iluminada por el sabio texto de Marco Fidel Suárez
pronunciado en el congreso Eucarístico de 1913:

“Jesús, influyendo Sobre el mundo por medio de su Evangelio, de


su Iglesia y de su presencia real, redime perennemente. A El,
crucificado en desnudez lastimosa, acude el pobre que carece de
pan y abrigo. A El, puesto entre infames, afrentado y calumniado,
vuelve los ojos el que se siente injustamente perseguido o
convertido en ludibrio de los hombres. A El, coronado de espinas,
se dirige el que padece los dolores de la muerte, el recuerdo del
bien perdido, la viudez amarga, la comprensión del propio mal, la
comprensión de la injusticia ajena. A esas manos clavadas, pide
alivio aquel que no puede obrar porque se le desconoce su
derecho. A esos pies adheridos a un madero, pide libertad aquel
que sabe "cuán áspera es de subir la escalera de un amo". A El,
descoyuntado y hecho retablo de heridas y de sangre, se dirige el
que siente las enfermedades de este cuerpo, pasto ahora de
pasiones y mañana de gusanos. Y a El acude el que acaba,
porque El, a fin de completar su redención, quiso también ser
moribundo y enseñar a morir”6.

La celebración central de este día es la de la Muerte del Señor. Debe,


donde sea posible, ambientarse y celebrarse solemnemente el Oficio
Divino, sobre todo el oficio de Lectura y las Laudes, con la
participación del Pueblo de Dios especialmente este año a través de
las redes sociales.

6
Marco Fidel Suárez. Oración a Jesucristo. Publicada en Revista Universidad
Pontificia Bolivariana, vol. 20, n. 7, 1955.
28

No se olvide que no pueden hacerse representaciones en vivo dentro


ni fuera de la Iglesia.

Lo que hay que preparar:

Para la acción litúrgica:


 El altar estará sin manteles.
 Ornamentos rojos: Estolas, Casulla para el presidente, Dalmáticas,
el Obispo este día, como lo indica el Ceremonial, no usa ni anillo ni
báculo.
 Misal romano,
 tres leccionarios o tres copias exactas de la Pasión según san
Juan.
 El texto de la Oración Universal en dos ejemplares.
 El Crucifijo para la adoración con su velo rojo,
 los cirios que acompañan este rito.
 Una mesa adornada sobriamente para colocar el crucifijo durante
la adoración.

Para la sagrada comunión


 Si se quiere puede usarse el velo humeral para traer la Santísima
Eucaristía desde el lugar de la reserva, si no se hubiera reservado en
el Sagrario. El velo humeral siempre debe ser blanco.
 El mantel para el altar y el corporal, los candeleros del altar.

Sugerencias Litúrgicas y Pastorales


Según la costumbre, se convoca a la comunidad hacia las tres de la
tarde para la celebración. Hay que relevar el sentido del Silencio de la
procesión de entrada para llegar al presbiterio. No hay canto inicial,
sólo el caminar de los celebrantes, y luego la postración delante del
altar sin manteles. Luego la oración del día.

La Palabra de Dios se ha de introducir con un brevísimo comentario.


Es una bellísima síntesis del Misterio de la Pasión del Señor y de su
Muerte Gloriosa. No deben omitirse las lecturas. La lectura de la
29

Pasión (según San Juan) es el centro de la liturgia de la Palabra de


este día. No debe dejarse jamás la Homilía que debe ser breve y
concreta.

-La oración universal:


Hoy es el día en que la oración Universal tiene un carácter especial, es
muy distinta a la forma cotidiana. Es la ocasión en la que, como dice
el Misal, los fieles al responder ejercen su oficio sacerdotal, al implorar
por la humanidad entera. La forma de la oración es a la vez diaconal y
presidencial, el diácono desde el ambón, proclama las intenciones y
después de un momento de silencio, el presidente desde la sede, dice
la oración. Si no hay un diácono, la primera parte de la Oración puede
ser propuesta por una persona bien preparada.

-La adoración de Cruz:


Junto con la lectura de la Pasión y de la Oración Universal, la
adoración de la Cruz ocupa un lugar culminante.

La comunidad cristiana expresa sus sentimientos de contemplación y


adoración de la Cruz como principio de la Pascua.

Este año, por razones obvias, no será posible el beso a la cruz.


Siguiendo la disposición del misal, la cruz se trae al altar, se puede ir
descubriendo en el recorrido o bien hacerlo en el mismo presbiterio,
diciendo lo indicado en el misal. Luego solo el celebrante la venera
con el beso y luego la eleva y muestra a la comunidad que recibe el
signo con reverencia.

Es importante que la misma Cruz, grande, hermosa y expresiva, quede


para toda la jornada de hoy y mañana, como centro de atención de
toda la comunidad. Estos dos días se hace genuflexión ante ella,
como los demás días se hace ante el sagrario.

La adoración de la Cruz concluye con la breve memoria de la Virgen


Santísima junto a la Cruz.

Queridísimos hermanos:
30

Hemos adorado solemnemente la Cruz, en la cual nuestro Señor


Jesucristo, muriendo, redimió al género humano. También María
estaba junto a la Cruz del Hijo, por voluntad de Dios Padre. Sobre
todo, en aquel momento, la espada profetizada por Simeón le
traspasó el alma; y aquella fue la hora de la cual le había hablado
Jesús en Caná.

Junto a la Cruz, la Madre fuerte en el inmenso dolor que sufría


con su Hijo único, asociándose con ánimo maternal a su sacrificio,
compartió amorosamente la inmolación y aceptó del Hijo
moribundo, como testamento de la caridad divina, ser la Madre de
todos los hombres. Así, María, la nueva Eva, sostenida por la fe,
fortalecida por la esperanza y llena de amor, llegó a ser modelo
para toda la Iglesia.

Por tanto, adorando el eterno plan de Dios Padre, nosotros que


hemos celebrado la memoria de la Pasión del Hijo, recordamos
también el dolor de la Madre.

Luego se cantan al menos una o dos estrofas del Stabat Mater.

Luego de la adoración sería necesario ambientar y realizar con todo


afecto la colecta para los Santos Lugares. La dolorosa situación de la
Tierra Santa nos obliga en caridad a ser solidarios con la Iglesia Madre
que está muy necesitada.

-La comunión:
Como indican las rúbricas del Misal, la distribución de la comunión
debe tener un carácter de sobriedad, es en silencio, o con un canto
muy sobrio, o preferiblemente en oración. Se observarán las normas
de bioseguridad. No se olvide que una vez concluida ya no debe
distribuirse si no es en forma de viático.

El canto sagrado
Como es un día de silencio y de oración, los cantos deben apropiarse
de este espíritu hoy ojalá no se acompañara el canto con ningún
instrumento, ni guitarras ni órgano, el canto llano es el más indicado,
31

pero donde se use el órgano, empléense los registros más discretos y


al mínimo volumen posible.

No olvidemos que en la acción litúrgica no hay canto de entrada.


Antes de la lectura del evangelio se puede entonar una estrofa de un
canto apropiado, preferiblemente lo indicado en el Leccionario.

En la Adoración de la Cruz, deben ser proclamados o cantados los


Improperios, como no hay adoración individual y con beso a la cruz no
son necesarios más cantos que los textos que propone el misal.
El canto, en la adoración de la Cruz, según la disposición del Misal
Romano Tercera Edición, concluye con unas dos o tres estrofas de la
Secuencia Stabat Mater o un canto semejante.

En las siete palabras podría usarse algún instrumento discreto, pero


sólo para sostener el canto. Hay bellísimas obras clásicas que
podrían ambientar "las siete Palabras" de Haydn, la Pasión de San
Juan o San Mateo de Bach,

LOS ACTOS DE PIEDAD.


LA VÍA CRUCIS.
Donde se acostumbre debe transmitirse por los medios desde la
Iglesia. No se pueden hacer ni procesión ni desplazamientos. De
antemano ha de precisarse el texto a usarse. No se olvide que no hay
Vía Crucis viejo o nuevo. En algunos años se han propuesto otras
estaciones. Para evitar confusiones, es mejor usar la forma tradicional.

Si se hace en la Iglesia, dispónganse las Imágenes Sagradas fuera del


presbiterio. Allí puede ponerse visible y solemnemente solo la Cruz
que luego se usa en la celebración de la tarde.

LAS SIETE PALABRAS.


Deben ser este año transmitidas a través de los medios. Han de
valorarse por el carácter pedagógico y evangelizador que puede
imprimirse a este ejercicio piadoso. Debe tenerse presente
32

encomendarlas a personas bien preparadas, con un único tema,


revisar lo que se ha de decir, evitar que sean utilizadas para fines
distintos de los que de verdad tienen. Por ello lo más recomendable es
que sean predicadas solo por los Sacerdotes o los Diáconos.

Las vestiduras sagradas son rojas.

Donde se tiene costumbre, consérvese la bella tradición de ir


apagando siete cirios, cada uno al fin de cada una de las reflexiones.
Nada obsta que pueda usarse el incienso al inicio y al final.

Según la discreción y si se ha tenido una imagen dispuesta, puede


tenerse el signo del descendimiento. La imagen del Señor se llevaría
discretamente a algún lugar distinto del presbiterio. No se hace unción
de la imagen ni nada que se le parezca.

6. SABADO SANTO
Junto al Sepulcro, con la Iglesia orante

El Papa Benedicto lo explicó en la Catequesis que hemos citado ya,


diciendo:

“El Sábado santo se caracteriza por un profundo silencio. Las


iglesias están desnudas y no se celebra ninguna liturgia.
Los creyentes, mientras aguardan el gran acontecimiento de la
Resurrección, perseveran con María en la espera, rezando y
meditando.

En efecto, hace falta un día de silencio para meditar en la realidad


de la vida humana, en las fuerzas del mal y en la gran fuerza del
bien que brota de la pasión y de la resurrección del Señor.

En este día se da gran importancia a la participación en el


sacramento de la Reconciliación, camino indispensable para
purificar el corazón y prepararse para celebrar la Pascua
33

íntimamente renovados. Al menos una vez al año necesitamos


esta purificación interior, esta renovación de nosotros mismos”.

La mejor manera de expresar la quietud meditativa, propia de este día,


es permanecer en paz aguardando la Resurrección del Señor.

Es un día de Ayuno, como ejemplarmente lo observan muchísimos


creyentes.

La liturgia de meditación queda muy bien expresada en la Liturgia de


las Horas que ojalá pueda transmitirse a través de algún medio.

Algunos sacerdotes han dispuesto el oficio de laudes con los fieles, es


una idea bellísima y puede complementarse leyendo, después de la
Lectura Breve de la Liturgia de las Horas, la segunda lectura del Oficio
de Lectura de este día.

En el sábado santo ha surgido un motivo devocional: La Madre


Dolorosa: La Iglesia permanece como María, silenciosa ante el Señor
que ya se acerca triunfante y victorioso en la resurrección. Es preciso
sabe ubicar esta expresión devocional, para que no sustraiga
importancia a la Vigilia Pascual. La memoria de la Virgen Dolorosa se
puede unir al rezo de Laudes con una sencilla palabra y la recitación o
canto del Stabat Mater. No es posible hacer “procesión de soledad”.

[Link] DE PASCUA
SOLEMNIDAD DE LAS SOLEMNIDADES
Esta es la Gran Fiesta de la familia creyente, de toda la comunidad
Parroquial unida en la misma fe y en la misma festiva celebración de la
Resurrección del Señor. Y es la misma Catequesis en la que el Papa
Emérito Benedicto nos ilustra para esta solemnidad:

“Este sábado de silencio, de meditación, de perdón, de


reconciliación, desemboca en la Vigilia pascual, que introduce el
34

domingo más importante de la historia, el domingo de la Pascua


de Cristo.

La Iglesia vela junto al fuego nuevo bendecido y medita en la gran


promesa, contenida en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, de
la liberación definitiva de la antigua esclavitud del pecado y de la
muerte. En la oscuridad de la noche, con el fuego nuevo se
enciende el cirio pascual, símbolo de Cristo que resucita glorioso.
Cristo, luz de la humanidad, disipa las tinieblas del corazón y del
espíritu e ilumina a todo hombre que viene al mundo. Junto al cirio
pascual resuena en la Iglesia el gran anuncio pascual: Cristo ha
resucitado verdaderamente, la muerte ya no tiene poder sobre él.
Con su muerte, ha derrotado el mal para siempre y ha donado a
todos los hombres la vida misma de Dios.

Según una antigua tradición, durante la Vigilia pascual, los


catecúmenos reciben el bautismo para poner de relieve la
participación de los cristianos en el misterio de la muerte y de la
resurrección de Cristo.
Desde la esplendorosa noche de Pascua, la alegría, la luz y la paz
de Cristo se difunden en la vida de los fieles de toda comunidad
cristiana y llegan a todos los puntos del espacio y del tiempo”.
Sería bueno que durante la Cuaresma se fuera aludiendo a los
contenidos sacramentales de la Vigilia, (Bautismo, Confirmación,
Eucaristía), a su visión de la Historia de la Salvación, al gozoso
anuncio de la Pascua del Señor y a nuestra participación en ella.

“Según una antiquísima tradición, ésta es una noche de vela en honor


del Señor (Ex 12,42). Los fieles, tal como lo recomienda el evangelio
(Lucas 12,35-36), deben asemejarse a los criados que, con las
lámparas encendidas en sus manos, esperan el retorno de su Señor,
para que cuando llegue les encuentre en vela y los invite a sentarse a
su mesa” 7

La Vigilia pascual es el corazón del año litúrgico. En ella, la


celebración de la Eucaristía es el «punto culminante, porque es el

7
Cfr. Misal Romano.
35

sacramento pascual por excelencia, memorial del sacrificio de la cruz,


presencia de Cristo resucitado, consumación de la iniciación cristiana y
pregustación de la Pascua eterna» (Carta fiestas pascuales, 90).

SUGERENCIAS PARA LA CELEBRACIÓN


la Noche pascual, es noche de vela para la comunidad cristiana, hay
razones claras para que la celebración no se inicie antes de que haya
comenzado de la noche:

-La autenticidad: Los textos insisten en hablar de “la noche”,


precisamente en esta celebración que es la “madre de todas las
vigilias”.

-La pedagogía del signo: De todos los signos que se emplean (la luz,
el cirio, el agua...) el primero es el más simbólico: la oscuridad de la
noche; la Pascua es el paso de la oscuridad a la luz, de la muerte a la
vida, del pecado a la vida nueva.

Es una celebración de la Unidad Parroquial, por lo que ha de


congregarse toda la comunidad de comunidades que es la Parroquia,
en una celebración alegre y bien preparada. No se olvide que la
celebración de la Vigilia Pascual ha de ser única, solemne y llena de
alegría y de fe y que están prohibidas celebraciones paralelas o para
grupos aislados. En cada parroquia debe celebrarse una única VIGILIA
PASCUAL.

Se deben observar las normas de Bioseguridad.

RITMO DE LA CELEBRACION
Hay que tener en cuenta que la Vigilia tiene dos partes centrales, que
son: la liturgia de la Palabra (esta noche abundante) y la liturgia
sacramental (Eucaristía y sacramentos de iniciación si los hay), el
esquema de la celebración, el Misal lo presenta de la siguiente
manera:

 -Solemne inicio: el Lucernario, con el Pregón.


 -Liturgia de la Palabra.
 -Liturgia bautismal.
36

 -Liturgia eucarística.

Es decir, la sucesión de los grandes signos de esta noche: Luz,


Palabra, Agua Bautismal, Pan Y Vino eucarístico, una sucesión “in
crescendo”, que debe quedar dinámicamente orientada hacia el punto
culminante de la Eucaristía como memorial de la Pascua del Señor.

Lo que hay que preparar.

El Cirio ha de ser nuevo cada año, elegante y de bella factura, ojalá


comprado entre todos, con lo que resultará más significativa la
expresión del Pregón: “acepta, Padre Santo, este sacrificio de
alabanza que la santa Iglesia te ofrece por medio de sus ministros en
la solemne ofrenda de este cirio”8. Debe ser un Cirio grande, bien
adornado, como signo de Cristo, en el que no debe cambiarse ni la
disposición ni la forma de los signos tradicionales, cruz, alfa y omega y
las cifras del año.

Cuídese con todo detalle la disposición del Candelero donde se pone,


que quede bien seguro, en el sitio más apropiado del presbiterio.

Se dicen los textos del misal para bendecir el fuego en un pequeño


brasero dispuesto cerca al cirio.

Con las debidas precauciones se enciende diciendo todo lo que


contiene el misal. Luego se inciensa al comenzar el canto del Pregón
Pascual.

 El texto completo del Pregón Pascual que es un Pregón, no una


canción más (no olvidar el signo de los instrumentos musicales que
solo entran en el canto del Gloria, por lo que el Pregón no debería
8
Cfr. Pregón Pascual.
37

estar acompañado por ningún instrumento, o al menos que si no hay


más remedio que usarlo, éste sólo sirva de discreto sustento de la voz
y sólo lo perciba el cantor).

Para la Misa:
 Incensario, Naveta.
 Las vestiduras sagradas más bellas y solemnes
 La Iglesia se decora lo más festivamente posible,
 flores nuevas, no sobras del resto de la semana.
 luces que se encienden en el Gloria,
 El altar ya ha de estar vestido de fiesta, junto a él las flores y los
candeleros para las luces. (sería muy bueno recordar que ojalá no se
pongan sobre el altar mismo, sino cerca de él, para destacar el signo
de la mesa sobre la que se ofrece el Sacrificio Eucarístico.
 El Leccionario y las lecturas bien determinadas.
 Coincidiendo con las lecturas, se toman las oraciones del Misal.
 Se debe tener lista la iluminación festiva del altar para el canto del
Gloria.
 La fuente Bautismal se debe adornar este día.
 Allí se dispone también el Acetre y el hisopo para la aspersión y un
cirio pequeño que se introduce en el agua cuando no puede hacerse
este gesto con el cirio Pascual.
 Las ofrendas de Pan y Vino.
 El sagrario bien dispuesto para recibir la Reserva al final de la
misa.

Orden de la Celebración.

Luego de que se encienda el Cirio Pascual, los fieles pueden


tener, si es posible su cirio encendido.

EL PREGÓN PASCUAL:
El Pregón junto con el Cirio, constituyen el rito de entrada.
Comparados con lo que sigue, la Palabra, son elementos secundarios.
El contenido del Pregón podría resumirse así:
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-Invitatorio: Alegría de la fiesta y motivo de esta alegría (Victoria de


Cristo). -Síntesis de la Historia de Salvación pascual: La Pascua
profetizada en el A. T. Y realizada en el N. T.

-Himno de la Noche Santa: En la que Cristo resucita, Israel es


liberado, la Iglesia santificada y los fieles llenos de dones. -Proyección
al futuro, Pascua y Parusía. Para que este Pregón sea en verdad una
introducción emotiva y dinámica de la Vigilia, lo más conveniente es
que sea cantado. No hace falta que sea el presidente, o un ministro
ordenado el que lo cante, pero si hace falta que el cantor, además de
ensayarlo bien, sienta de veras su contenido. La melodía gregoriana
que no es la única, es la más elocuente porque permite captar el
sentido pleno del texto.

LA LITURGIA DE LA PALABRA:
Esta noche la comunidad cristiana se detiene más de lo ordinario en la
proclamación de la Palabra. Todo lo que se proclama tanto del
Antiguo Testamento como del Nuevo, habla de Cristo e ilumina la
Historia de la Salvación y el sentido de los sacramentos pascuales,
hay un diálogo entre Dios que habla (lecturas) y el Pueblo que
responde (Salmos y oraciones).

Las lecturas de la Vigilia tienen una coherencia y un ritmo entre ellas.


La mejor clave es la que dio el mismo Cristo: “todo lo escrito en la ley
de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí, tenía que
cumplirse”, “y comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas,
les explicó (a los discípulos de Emaús) lo que se refería a él en toda la
Escritura”.9

La homilía final debe ayudar a todos a captar el sentido de la noche en


su totalidad, que va desde la creación hasta la Resurrección. También
debe resaltar la unidad que forma el Triduo Pascual, la resurrección
del Señor se entiende desde la celebración del viernes, son su Muerte
en Cruz, y tiene su prolongación en nuestro Bautismo y en la
Eucaristía. Una homilía que sea más entusiasta, contemplativa y
kerigmática que recuerde a la comunidad creyente que nuestra fe se
apoya en el anuncio gozoso de la Resurrección del Señor.
9
Cfr. El pasaje de los discípulos de Emaús, Lucas 24.
39

LA LITURGIA BAUTISMAL:
Por razones de bioseguridad se tendrá solamente la renovación de las
promesas bautismales que indica el Misal Romano, luego la aspersión
a la asamblea sin dejar el presbiterio y observando los cuidados de
bioseguridad.

LA EUCARISTÍA:
La celebración eucarística es la culminación de toda la Noche Pascual.
Es la Eucaristía central de todo el año, más importante que la Navidad
o la del Jueves Santo. Cristo el Señor ha resucitado, y nos hace
partícipes de su Carne y de su Sangre, como memorial de su Pascua.
-Se puede escoger el Canon Romano, en razón de las glosas que
tiene para esta noche. La Sagrada Comunión se distribuye siguiendo
las normas de bioseguridad. No es posible bajo las dos especies.
-La despedida cantada con el doble aleluya, debe terminar con un tono
de festividad; y recordar las palabras finales que esta noche empieza
una fiesta que dura cincuenta días.
En el Domingo de Pascua, proyección festiva y gozosa de esta fiesta,
no puede faltar una bella ejecución de la Secuencia Victimæ
Paschalis, cantada también en nuestra lengua.

En la tarde la memoria de los peregrinos de Emaús no puede faltar de


algún modo en la Eucaristía Vespertina en la que, si es posible
participarán los recién bautizados

Los actos de Piedad

No es posible la procesión con la imagen del Resucitado. Si se tiene


puede ponerse en algún lugar digno fuera del presbiterio.

El Canto Sagrado:
Ha de ser especialmente alegre y solemne, ojalá todos los textos
cantables de la celebración pudiesen ser ejecutados con especial
maestría, para recalcar el gozo de esta noche santísima y del Día de
Pascua. El Pregón, los salmos, El Gloria, el gran Aleluya, los cantos
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para la renovación de las promesas bautismales, todo en un ambiente


festivo, emotivo, de verdadera celebración.
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Conclusión.

Que nuestras fiestas Pascuales, revitalizando nuestra vida, puedan ser


vividas con fe, con piedad y como expresión de nuestra realidad de
comprometidos con el anuncio de la esperanza y de la paz en medio
de la Pandemia.

Que seamos una luz de esperanza y una oportunidad de conocer,


amar, celebrar y vivir la Pascua del Señor.

Y, antes de que concluyan las celebraciones, preguntémonos:

 ¿Ya tenemos preparada una expresión de gratitud para cuantos


nos han ayudado?
 ¿Ya tenemos lista una notica de gratitud para las Autoridades
Civiles, de Policía, de asistencia social, que nos han colaborado?
 ¿Ya hemos pensado en los que casi nadie piensa en estos días:
el Sacristán y sus ayudantes, las trabajadoras de las Casas
Curales, secretarias, empleadas del Aseo, trabajadores de
oficios varios, encargados del sonido, ¿para ofrecerles una
palabra de gratitud y de estímulo?
 ¿Ya hemos dispuesto un estímulo sencillo, cordial, fraterno para
quienes se han entregado con generosidad en estos días:
¿Sacerdotes, Diáconos, Seminaristas, Religiosos, Cantores,
Sacristanes…?
 ¿Ya pensamos en un momento para evaluar las Fiestas
Pascuales?

Pbro. Dr. Diego Alberto Uribe Castrillón.


Comisión Litúrgica Nacional de Colombia.
Profesor Titular Universidad Pontificia Bolivariana.
Medellín, febrero 28 de 2021.

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