El modelo TPACK: el saber docente cuando integra TIC
El modelo TPACK resulta muy esclarecedor para entender la integración de tecnología
en educación desde el punto de vista de la formación docente y cuando el objetivo es la
enseñanza de contenidos curriculares.
El esquema propone un tipo de conocimiento que aparece con la inclusión de tecnologías
en el aula.
El TPACK: un marco teórico-conceptual para integrar las tecnologías a la
educación
Para presentar el marco teórico-metodológico TPACK (por sus siglas en inglés,
Technological Pedagogical Content Knowledge), dejemos que lo haga Judi Harris, una
investigadora que trabaja en el desarrollo de este enfoque.
Según el marco teórico del TPACK, un uso adecuado de la tecnología en la enseñanza
requiere del desarrollo de un conocimiento complejo y contextualizado. Mishra y Koehler
(2006) denominan TPACK al conocimiento tecnológico pedagógico disciplinar.
Los autores del TPACK (Mishra y Koehler, 2006) se proponen que este marco teórico-
conceptual sirva no solo para unificar las propuestas de integración de tecnologías en la
educación, sino también para transformar la formación docente y su práctica
profesional. Por esta razón, el marco teórico identifica algunos de los conocimientos
necesarios para que los docentes puedan integrar la tecnología en la enseñanza sin
olvidar la naturaleza compleja, multifacética y contextualizada de estos conocimientos.
El TPACK no solo considera las tres fuentes de conocimiento que menciona Judi Harris
en el video —la disciplinar, la pedagógica y la tecnológica—, sino que enfatiza las nuevas
formas de conocimiento que se generan en la intersección de unos saberes con otros.
Veamos y analicemos el diagrama:
Conocimiento tecnológico pedagógico disciplinar. Los tres círculos —disciplina,
pedagogía y tecnología— se superponen y generan cuatro nuevas formas de contenido
interrelacionado.
Para recorrer el TPACK en profundidad, les proponemos desandar sus componentes.
Pero antes, ¿analizamos qué veníamos haciendo hasta el momento previo a la llegada de
las tecnologías a la escuela?
→ Para comenzar, podemos preguntarnos: ¿qué conocimientos ponemos en juego a la
hora de planificar?
Seguramente, entre sus respuestas, habrán mencionado: los saberes disciplinares, las
demandas curriculares e institucionales, las características propias del grupo de alumnos,
sus saberes previos, los tiempos previstos hasta finalizar el año... Estos conocimientos,
entonces, podríamos sintetizarlos como: conocimiento disciplinar + conocimiento
pedagógico.
Al considerar los saberes pedagógicos y los saberes disciplinares en forma conjunta, se
desarrolla un conocimiento particular que, siguiendo la idea acuñada por Shulman (1986),
se puede denominar conocimiento pedagógico disciplinar. Esta intersección de
saberes se refiere al conocimiento que todo maestro utiliza al enseñar un contenido
disciplinar determinado.
→ En segundo lugar, surge la pregunta de estos tiempos: ¿qué conocimientos ponemos
en juego cuando planificamos con TIC?
Conocimiento tecnológico + pedagógico + disciplinar = TPACK (Mishra y Koehler, 2006).
En las propuestas con TIC, a la intersección de conocimiento pedagógico disciplinar
“agregamos” el conocimiento tecnológico. Tradicionalmente (podemos recordar las clases
de informática, de ofimática o los cursos para aprender a usar un software determinado),
las tecnologías se han concebido como un conjunto de conocimientos y habilidades extra
que “hay que aprender” para luego “agregar” a las clases.
Desde el enfoque TPACK, se enfatiza justamente la necesidad de no pensar la tecnología
como un “agregado” colorido —separado y, por lo tanto, adicional— al conocimiento
pedagógico disciplinar. El conocimiento tecnológico + pedagógico +
disciplinar supone que integrar las TIC en nuestras clases implica no solamente conocer
las herramientas, sino también “reacomodar” nuestras prácticas, revisar y resignificar los
conocimientos pedagógicos y disciplinares cuando incluimos tecnologías. Se trata
fundamentalmente de poner cada uno de esos conjuntos de saberes al servicio de los
otros dos para, en total, enriquecer las prácticas de enseñanza y de aprendizaje.
→ Entonces, según el TPACK, ¿cómo se traduce la interrelación de los conocimientos
tecnológicos + pedagógicos + disciplinares en nuestras prácticas habituales? Como en
toda planificación, se trata de la toma de decisiones fundamentadas en criterios, en
expectativas de logro, en conocimientos y en experiencias previas. Veamos, en síntesis,
qué decisiones involucra el diseño de una clase con TIC:
El concepto de “decisiones” corresponde a una adaptación del TPACK para los talleres
disciplinares de diseño de actividades con TIC que lleva adelante [Link] S.E.
Así, la toma de estos tres tipos de decisiones resulta de la integración de los
conocimientos: disciplinar + tecnológico + pedagógico, y esto constituye el eje
central del TPACK.
El TPACK sostiene que una verdadera integración de tecnología requiere comprender y
negociar la interrelación entre estos tres tipos de conocimiento. Un docente capaz de
negociar estas relaciones representa un saber experto diferente del de un experto
disciplinar (un matemático o un historiador), o de un experto en tecnología (un ingeniero
en sistemas) o un experto en pedagogía (un licenciado en educación). La integración de
la tecnología en la enseñanza de un contenido disciplinar requiere el desarrollo de una
sensibilidad que atienda a la relación dinámica y transaccional entre los tres
componentes.
Saber cómo utilizar tecnología no es lo mismo que
saber cómo enseñar con tecnología.
(Mishra y Koehler, 2006: 1033)
Basándose en la idea original de Shulman (1986) sobre la existencia de un conocimiento
pedagógico disciplinar, Mishra y Koehler (2006) extienden este enfoque al uso de la
tecnología. El logro de Shulman (1986) consistió en identificar la combinación de los
distintos cuerpos de conocimiento necesarios para enseñar y cómo los contenidos,
problemas y asuntos de una disciplina son organizados, representados y adaptados para
la enseñanza atendiendo a los intereses y habilidades de los alumnos.
La incorporación de la tecnología como tercera fuente de conocimiento cobra especial
sentido en la actualidad. ¿Por qué? Porque las tecnologías utilizadas tradicionalmente en
el aula (pizarrón, libros de textos, mapas o afiches), gracias a su estabilidad, se hicieron
transparentes con el tiempo: una vez instaladas, se naturalizaron y no llamaron más la
atención.
En contraste, las tecnologías digitales actuales (computadoras, programas, dispositivos),
en su constante evolución y cambio, impiden que se vuelvan un lugar común y requieren
el desarrollo de habilidades y estrategias para aprender continuamente cómo usar las
nuevas versiones, los nuevos modelos, las nuevas aplicaciones. Estas tecnologías
digitales tienen potencial para modificar la naturaleza de una clase ya que juegan un
papel esencial en la manera en que se pueden representar, ilustrar, ejemplificar, explicar
y demostrar las ideas y conceptos de una disciplina para hacerlos más asequibles a los
alumnos.
Los componentes del TPACK: paso a paso
A continuación, definimos los tres componentes por separado y los tres pares de
conocimiento que surgen al combinarlos.
Para los autores (Mishra y Koehler, 2006), una verdadera integración de las
tecnologías en la enseñanza de un contenido disciplinar implica comprender las
intersecciones de estos tres componentes.
En la práctica, las tres fuentes de conocimiento no siempre son fáciles de separar ya que
se presentan en constante tensión entre ellas. A veces, el contenido definirá la pedagogía
y la tecnología que se utilizarán; otras veces, la tecnología exigirá cambios en la
pedagogía y habilitará nuevas formas de representar un contenido. Incorporar tecnología
no es lo mismo que sumar un nuevo contenido al programa; aún más, la incorporación de
TIC muchas veces cuestiona preceptos fundamentales de la disciplina o la pedagogía.
Esta variación requiere que el docente reconfigure su comprensión no solo de la
tecnología, sino de los tres componentes.
La unión de todas las intersecciones resulta, como ya señalamos, en el conocimiento
tecnológico pedagógico disciplinar al que, en una traducción casera y analógica,
podríamos llamar "una mochila de saberes" (tecnológicos, pedagógicos y disciplinares).
El TPACK no responde a expertos disciplinares que usan tecnología, tampoco a
tecnólogos que saben algo de pedagogía, ni a docentes que saben un poco de la
disciplina que enseñan o de la tecnología que utilizan. El TPACK es, en definitiva, la base
de una buena enseñanza con tecnología y requiere la comprensión de:
las técnicas pedagógicas que utilizan la tecnología en formas constructivas para
enseñar un contenido;
el conocimiento sobre qué hace fácil o difícil la comprensión de un concepto y
cómo la tecnología puede contribuir a compensar esas dificultades que enfrentan
los alumnos;
el conocimiento de las ideas e hipótesis previas de los alumnos y de cómo la
tecnología puede ser utilizada para construir conocimiento disciplinar.
Para repasar, veamos este otro video que destaca la importancia del TPACK a la hora de
programar clases con TIC.