Como el racismo sigue perdurando en pleno siglo de “cambios”, el siglo XXI
“Espero que las personas finalmente se den cuenta de que solo hay una raza —la raza
humana— y que todos somos miembros de ella”. Partiendo de esta frase de la escritora
canadiense Margaret Atwood se plantea el tema del racismo y por qué sigue teniendo
vigencia en pleno siglo XXI.
De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, el racismo es una
expresión adversa de discriminación entre grupos étnicos. Es una especie de sentimiento
de ira y de repulsión de una persona a otra con color de piel diferente, sentimiento que,
muchas veces, se fomenta en el seno familiar, social y educativo. Históricamente, este
tipo de rechazo entre individuos ha existido en todas las sociedades y culturas a lo largo
de la historia.
La nacionalidad y el color de piel no se escogen, sin embargo, hay personas que por ser
de uno u otro lugar o por pertenecer a una raza determinada se creen superiores a los
demás. Ahora bien, cuando ese pensamiento de supremacía cobra vida se abre paso a la
discriminación.
En relación con lo descrito en el párrafo anterior, algunos estudiosos como Ramón
Grosfoguel han sostenido que el racismo tiene su origen en los procesos de conquista de
los europeos. Luego llegó a América en 1492 implantando un sistema racial conformado
por “sangres puras”: blanca, negra e indígena.
Posteriormente, en cada etapa de la historia y en todas las sociedades sucedieron actos
de violencia que atentaron contra la vida de los considerados como diferentes. Tal fue el
famoso caso de la afroamericana Rosa Park, quien el 1 de diciembre de 1955 se negó a
cederle el asiento de autobús a un blanco en Alabama en Estados Unidos.
El intento de Park por demostrar igualdad entre las razas la llevó a la cárcel por un tiempo
breve y, a partir de ese momento, Martin Luther King emprendió su histórica lucha por el
respeto a la raza negra. Diez años después, la Organización de las Naciones Unidas firmó
un tratado en 1965 para eliminar todas las expresiones de discriminación racial.
Sin extendernos a años remotos podemos poder ejemplificar lo que es el racismo
podemos poner como ejemplo el reciente caso de George Floyd. George Floyd era un
caballero estadunidense el cual poseía unas tes de piel negra. Como ya ha pasado desde
años anteriores, el racismo entre policías blancos y custodios negros siempre se ha
presentado con gran imponencia. George Floyd fue lastimosamente víctima de tal
discriminación y tanto fue el odio del policía blanco que incluso terminó sofocando al
caballero.
George Floyd había sido arrestado por “perturbar la paz de las personas” pero el arresto
no fue un arresto ordinario, sino que se llevó al límite de usar la fuerza bruta para
neutralizarlo. Para el des fortunio de Floyd, el policía que estaba neutralizándolo era un
policía racista y aplico una fuerza inhumana con tal de que este no se pudiera mover.
Dicho policía había colocado su rodilla encima del caballero africano y lo estaba
sofocando. Tras luego de varios intentos de Floyd por escabullirse y salir libre de dicha
tortura, finalmente muere asfixiado por la culpa del racismo por parte del policía blanco.
Este gran acontecimiento tuvo una repercusión en la estabilidad de la sociedad y detono
lo que en 2020 se conoció como el movimiento “Black lives matter” el cual luchaba por
erradicar (nuevamente) el racismo. Nuevamente podemos percatarnos de que a pesar de
vivir en pleno siglo XXI (siglos de los cambios y la aceptación mundial) aún persisten
varios casos de racismo.
Como se mencionaba con anterioridad, tal caso disparo el movimiento antidiscriminación
y fue apoyado con tanta euforia que incluso lograron que la casa blanca se viera obligada
a apagar la luz debido a las grandes manifestaciones que habían afuera de la casa
blanca. Es de suma importancia mencionar que la casa blanca no apagaba sus luces
desde el año 1889, ósea hace más de 131 años. Eso nos demuestra la gran magnitud
que las masas ejercieron sobre los corruptos del país para pelear por los derechos
humanos.
Si bien es cierto que se ha hecho mucho para lograr que el racismo desaparezca, también
es cierto que aún en este siglo continúan los actos de violencia, discriminación,
intolerancia y desigualdad entre razas. ¿Por qué siguen existiendo las expresiones de
odio? ¿Qué otras medidas políticas y sociales deben implementarse?
La vigencia del racismo en el siglo XXI puede estar ligada al crecimiento de los canales de
comunicación, especialmente las redes sociales, las cuales son utilizadas por los partidos
políticos y grupos extremistas para compartir sus pensamientos de supremacía. En este
sentido, se hace referencia al discurso antiinmigrante del presidente estadounidense
Donald Trump.
La eliminación del racismo puede ser posible a través de la aplicación de medidas
contundentes por parte de los organismos internacionales y por sanciones eficaces contra
aquellos que violenten la integridad del otro. Además, es necesario reforzar el principio de
la tolerancia y ahondar en la aceptación de la pluralidad y diversidad.
A la idea de tolerancia se suma la afirmación que en 1998 realizó Kofi Annan, quien
planteó que era la base para la paz dentro de la sociedad. Con la aplicación de la
tolerancia de la forma correcta se abre la fuente de riqueza y de progreso en todas las
áreas, puesto que todos tenemos algo que aprender del otro. Por otro lado, el papel de las
instituciones educativas y de la familia como núcleo de la sociedad debe ser firme en la
implantación de valores, así como también en cultivar la prevención de la discriminación.
Todo lo antes descrito se consigue con el fomento del respeto y la valoración del otro. La
labor no es fácil, pero el compromiso debe ser renovado constantemente y es una lucha
por la cual, hasta hoy, siguen activándose constantemente, los derechos humanos, la
igualdad, la inclusión y la lucha contra el racismo.
Referencias
Mundo, B. N. (26 de Mayo de 2020). BBC News. Obtenido de
[Link]