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La Sombra de la Sospecha

El leñador sospechó que el niño del vecino había robado su hacha porque lo vio observándolo mientras cortaba leña. Al no encontrar el hacha y ver al niño asomarse por la pared, el leñador dijo que cortaría las manos del ladrón, haciendo huir al niño. Con el tiempo, el leñador veía cada vez más indicios de culpabilidad en el comportamiento del niño, hasta que finalmente encontró el hacha donde la había dejado, dándose cuenta que había juzgado injustamente al niño.

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La Sombra de la Sospecha

El leñador sospechó que el niño del vecino había robado su hacha porque lo vio observándolo mientras cortaba leña. Al no encontrar el hacha y ver al niño asomarse por la pared, el leñador dijo que cortaría las manos del ladrón, haciendo huir al niño. Con el tiempo, el leñador veía cada vez más indicios de culpabilidad en el comportamiento del niño, hasta que finalmente encontró el hacha donde la había dejado, dándose cuenta que había juzgado injustamente al niño.

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La sospecha

Un día, cuando un leñador se preparaba para salir a trabajar, no


encontraba su hacha. Buscó por todos los sitios en vano. Trató de
recordar dónde la había dejado el día anterior. Únicamente se acordó de
que el niño del vecino lo estuvo observando mientras él partía leña en el
patio. ¿No habrá sido el chico? Se le ocurrió que el hacha pudiera haber
sido robada por el niño. Mientras seguía buscando infructuosamente en
las habitaciones, crecía su sospecha. Cuando removió en vano las cosas
del patio llegó a confirmar con certeza su conjetura.
Seguro que ha sido él. Me estuvo observando hasta que terminé el
trabajo pensó. Incluso pudo imaginarse cómo entró el niño
sigilosamente en su patio y se llevó el hacha corriendo. justo en ese
instante, el presunto ladrón se asomó por la tapia que separaba los dos
patios, preguntándole: ¿Va a cortar leña otra vez?
El leñador lo miró con profundo resentimiento, tratando de interpretar
el doble sentido del pequeño diablo. Sí. Ojalá pudiera cortar también las
manos del ladrón. Al oír eso, el chico desapareció tras la tapia, de lo que
dedujo el leñador que se sintió aludido. Desde ese momento, el dueño
del hacha siempre observaba el comportamiento del niño. Le parecía
que su forma de andar sigilosa, su mirada huidiza y su hablar titubeante
revelaban indudablemente su culpabilidad y su condición de ladrón. La
sospecha creció, se consolidó y se convirtió en una categórica certeza. Ha
sido él. Conforme iba pasando el tiempo, el hombre veía al niño cada vez
más como un ladrón y cada vez más encontraba en su comportamiento
indicios de haber hurtado su hacha.
Pero, un buen día, por pura casualidad, descubrió su hacha en el sitio
menos pensado, dentro del montón de leña cortada, se acordó
repentinamente que la dejó allí olvidada. A partir de ese momento, el
niño le parecía totalmente distinto. Ni en su forma de andar, ni en su
mirada, ni en su modo de hablar encontraba nada raro. Era un niño
simpático, sincero y completamente normal en su conducta.

ALMM
Preguntas literales:
 ¿Por qué el leñador pensó que el niño había robado su
hacha?
1. Porque recordó que este lo estaba mirando mientras
cortaba leña, por lo que dedujo que veía su hacha.
2. Porque era bonita y el niño quería el hacha para él.
3. Porque tanto el niño y el leñador vivían juntos por lo que
robar un hacha le sería fácil y nadie sospecharía de su
inocencia.
4. Porque el niño quería el hacha para jugar con sus amigos
del barrio.
 ¿Por qué el niño huyó del leñador?
1. Porque el leñador le gritó y quiso golpearlo.
2. Porque el leñador dijo que quería cortar las manos del
“supuesto ladrón”.
3. Porque el leñador le ofreció dulces y el niño pensó que lo
quería envenenar.
4. Porque su mamá lo estaba llamando para almorzar.
 ¿Qué tipo de comportamientos, en supuesto, delató al
niño?
1. Burla y diversión
2. Mirada huidiza y hablar titubeante
3. Admiración y compromiso
4. Dejadez y cinismo
Pregunta inferencial
 ¿Qué mensaje nos deja la historia, La sombra de la
sospecha?
1. Que debemos sospechar de todos porque todos son malos.
2. Que a veces la desconfianza permite que crezca la sospecha
hacia todos, culpando sin razón.
3. Que es bueno culpar a todos porque todos son culpables y
merecen ser castigados.

ALMM
4. No es bueno incriminar, porque de esa forma no
encontraremos al culpable.
Pregunta crítica
 ¿Consideras que la actitud del leñador fue correcta?
1. No, porque no es correcto juzgar a los demás sin antes
tener pruebas, puesto que esto permite que tu
desconfianza crezca originando que tu seguridad
disminuya.
2. Sí, porque todos son personas malas que solo quieren el
mal para otros, por lo tanto, no es bueno confiar en nadie.
3. No, porque el leñador debió preguntarle al niño de si este
le había robado para así, una vez confesado, darle una
lección.
4. Sí, puesto que el mismo niño, con su comportamiento, dio
indicios de que él le había robado el hacha por lo que
desconfiar de él era lo correcto.

ALMM

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