SINCOPE
El síncope es una patología muy frecuente en la consulta del
médico de atención primaria y en los servicios de urgencias,
producido por múltiples causas, y con un significado tanto de
gravedad como de tratamiento muy distinto, que va a depender de
muchas circunstancias (edad del paciente, causa del síncope,
enfermedades asociadas, síntomas acompañantes, etc.).
Por todo ello es difícil simplificar todo lo que conlleva la palabra
síncope, por lo que en esta primera toma de contacto, vamos a dar
unas pinceladas generales. Posteriormente y en siguientes
capítulos iremos introduciendo los síncopes más frecuentes en la
vida diaria y aquellos con un significado pronóstico de mayor
gravedad.
¿Qué es el síncope?
Es la pérdida súbita y transitoria de la conciencia y del tono
postural, con recuperación completa y espontánea en un breve
plazo de tiempo (casi siempre de pocos minutos de duración).
El mecanismo de producción en la gran mayoría de los casos de
síncope es una caída brusca de la oxigenación cerebral.
La caída brusca de la oxigenación cerebral puede deberse a:
El corazón
Los vasos sanguíneos
El volumen sanguíneo (hipovolemia)
Una falta de oxígeno generalizada en todo el organismo
(hipoxia sistémica)
Un fallo en la perfusión sanguínea cerebral por una alteración en:
Como hemos indicado en la introducción del tema las causas que
pueden producir un síncope son múltiples, muy variadas y de
trascendencia pronóstica muy distinta.
Enumeraremos las causas más frecuentes, diferenciando dos
grandes grupos, los de causa cardiaca y los de causa no cardiaca.
¿Cuáles son las causas de origen cardíaco?
Alteraciones de la válvula aórtica
Alteraciones de la válvula mitral
Patología de la aorta (disección aórtica)
Hipertensión arterial
Taponamiento cardiaco
Tromboembolismo pulmonar
Alteraciones del ritmo cardiaco: Taquiarritmias (frecuencias
cardiacas altas), Bradiarritmias (frecuencias cardiacas bajas)
¿Cuáles son las causas de origen no cardíaco?
- De causa circulatoria
Vasovagal (lipotimia)
Ortostático (según la postura)
Refleja Hipovolemia
Por isquemia vascular cerebral
Por crisis epiléptica no convulsiva
Crisis de ansiedad (por hiperventilación)
Trastorno de conversión
Anemia
Hipoglucemia
Intoxicación alcohólica
Drogas
Fármacos hipotensores
- De causa circulatoria
- De causa neurológica
- Psicógeno
- Miscelánea
- De origen desconocido
¿Cuándo debemos sospechar un síncope?
La manifestación fundamental es la pérdida de conciencia, que en
general va a tener unas características muy parecidas en todos los
tipos de síncope:
De inicio brusco
Duración de muy pocos minutos
Recuperación completa
No suele haber relajación de esfínteres
No suele haber movimientos convulsivos
No suele haber mordedura de lengua
En algunas ocasiones la pérdida de conciencia no es completa
denominándose cuadro presincopal: (cceso repentino de mareo,
debilidad y sensación de pérdida inminente de la conciencia sin
llegar a perderla).
También van a ser muy importantes los posibles síntomas
acompañantes, casi siempre previos a la pérdida de conciencia, y
que van a depender de la causa que origina el episodio sincopal:
Dolor torácico
Palpitaciones
Sudoración profusa
Cefalea
Mareo e inestabilidad
Dificultad respiratoria
¿Cómo saber que es un síncope?
Lo más importante para el diagnóstico de un síncope es la historia
clínica con la descripción detallada del episodio, bien por parte del
paciente o de un observador del acontecimiento.
Para la etiqueta definitiva del tipo de síncope es necesario
desglosar detalladamente la descripción del episodio sincopal:
Circunstancias en las que ocurre: postura, en reposo o en
ejercicio, en un sitio cerrado,...
Síntomas premonitorios: náuseas, sudoración,...
Síntomas asociados: dolor torácico, palpitaciones, cefalea,...
Síntomas posteriores a la recuperación de la conciencia:
somnolencia, déficit neurológico,...
Otros datos a tener en cuenta en la evaluación inicial de un síncope
son:
Los antecedentes personales del paciente: episodios previos
parecidos, enfermedades cardiológicas y neurológicas conocidas,
toma de fármacos, alcohol y drogas.
Palpitaciones
Sudoración profusa
Exploración física completa del paciente: puntualizando los datos de
mayor interés ante un paciente que ha sufrido un síncope:
Toma de la tensión arterial tumbado, sentado y de pie.
Exploración cardiovascular completa.
Exploración neurológica.
Búsqueda de signos de hipovolemia.
¿Qué pruebas hay que realizar para confirmar la causa?
Inicialmente realizaremos una batería de pruebas complementarias
rutinarias y no invasivas para el paciente, con las que
fundamentalmente descartaremos las causas más importantes y
graves de un síncope.
Analítica sanguínea:
Glucemia
Hemoglobina
Urea y creatinina
Iones
Electrocardiograma basal
Posteriormente y en dependencia de cada caso y de la sospecha
etiológica previa realizaremos una batería de pruebas más completa
e invasiva para el paciente: radiografía de tórax, ecocardiograma,
TAC cerebral, holter, estudios electrofisiológicos,
electroencefalograma, etc.
¿Cómo se soluciona?
El episodio sincopal como tal no tiene tratamiento específico, ya que
es autolimitado y con recuperación completa por parte del paciente
en la gran mayoría de casos.
Es muy importante no hacer ninguna maniobra agresiva sobre el
paciente durante el episodio sincopal, ya que como hemos
comentado se soluciona espontáneamente y podemos dañarle
innecesariamente.
Habrá, no obstante, que asegurarse que el paciente respira
espontáneamente y tiene pulso.
El tratamiento definitivo, para que el paciente no vuelva a tener más
episodios sincopales, va a depender en cada caso de la causa que
lo produzca.
¿Qué consecuencias puede tener?
La respuesta es muy parecida a la del tratamiento definitivo, ya que
va a depender de la causa que lo produzca, existiendo síncopes
absolutamente leves y que el único problema sea el posible
traumatismo al perder la conciencia, y hay otros sincopes con un
pronóstico grave en dependencia de la patología que subyace y que
ocasiona los sincopes.
¿Cómo lo evito?
Lo fundamental es llegar a la causa que lo produce y valorar la
posibilidad del tratamiento definitivo si ello es posible; por ejemplo,
un paciente con cuadros sincopales por bradiarritmias (frecuencia
cardiacas bajas) se puede solucionar con la implantación de un
marcapasos cardiaco.
Si el tratamiento definitivo no es posible, intentaremos evitar
aquellas circunstancias que nos provocan un cuadro sincopal:
cambios bruscos de temperatura, cambios posicionales (levantarse
bruscamente), giros de cabeza, ejercicio físico intenso, sitios
cerrados, fiebre, dolor intenso, estrés, deshidratación, etc.
¿Cuándo debo acudir al médico?
Un primer episodio de síncope requiere la atención médica en un
centro de salud o en un Servicio de Urgencias lo antes posible, para
poder descartar causas de síncope grave o que requieran
tratamiento urgente u hospitalización.