Clase práctica N° 7
NATURALEZA Y CULTURA
Uno de los temas centrales de la Antropología desde sus inicios fue la relación
naturaleza-cultura. Dado que los humanos somos seres que combinamos una
naturaleza biológica con la capacidad de crear cultura y que la Antropología
surge como ciencia del hombre, la relación de estas dos dimensiones ha sido
un tema central, y lo sigue siendo, para esta disciplina. Los debates en este
tema se concentran en determinar la forma en que ambos aspectos inciden en
las conductas humanas. Podemos establecer dos grandes posturas a la hora
de enfrentar este problema: aquella que le da primacía a los aspectos naturales
(biologismo) y la que enfatiza las variables culturales (culturalismo), a la hora
de explicar los comportamientos humanos.
Durante esta cursada, nos hemos ocupado del tema de la evolución biológica
del hombre (Clase práctica N° 5, Unidad I), ahora dedicaremos la Unidad II al
abordaje de la Cultura, en sus distintos aspectos.
Entre estas dos postura antagónicas, Ciencias naturales y humanas, han
surgido disciplinas fronterizas, como la neurociencia cognitiva (que cartografía
la actividad cerebral y define los procesos mentales), la genética del
comportamiento (que estudia la base hereditaria del comportamiento), la
biología evolutiva y las ciencias medioambientales.
¿Es posible una síntesis en la que ambos elementos (cultura y naturaleza) se
encuentren equilibrados? ¿Qué es lo que diferencia a los humanos del resto
de los seres vivos?
Para algunos es la capacidad de mediatizar nuestras respuestas a través de
los símbolos, que encuentra su punto culminante en el lenguaje, mientras que
otros mencionan el arte, la ciencia y la historia como atributos específicamente
humanos.
A. BIOLOGISMO (o BIOLOGICISMO)
Bajo el nombre de biologismo designamos diversas corrientes científicas y/o
ideológicas que pretenden dar una explicación de los hechos sociales desde el
punto de vista de esta ciencia. Se trata de un fenómeno amplio que abarca las
posturas de distintos investigadores: geneticistas (Arthur Jensen y Hans J.
Eysenck), etólogos (Konrad Lorenz y Robert Ardrey), sociobiólogos (Eduard
Wilson) y psicólogos evolutivos (Steven Pinker). Esta tendencia no es
novedosa y podría mencionarse como antecedente en el "darwinismo social".
Con sus matices, todos sostienen el papel indispensable de la biología en la
discusión de los problemas humanos. Frente a interpretaciones metafísicas,
religiosas o racionalistas, ellos formulan nuevas tesis basadas en el método
científico por excelencia: la experimentación. Subyace en todos los
biologismos una concepción que llamaríamos "pesimista" de la naturaleza
humana, por contraposición a la concepción que denominaríamos "optimista"
de los científicos sociales.
Geneticistas. Estudian la influencia de la herencia genética en el hombre.
Frente a las posturas conductistas y ambientalistas, señalan lo decisivo que es
para el ser humano su código genético. La naturaleza biológica es lo que
determina las diferencias humanas, más que en lo social, lo ambiental o la
educación.
Esta postura, contrapuesta al dogma de la igualdad humana (sostenida tanto
por los cristianos como por los materialistas marxistas), ha provocado un
rechazo generalizado.
Las implicancias de los supuestos biologistas son evidentes. Por ejemplo,
Jensen sostuvo una base genética para marcar la diferencia en la capacidad
intelectual entre blancos y negros. En otro caso, demuestra científicamente la
existencia de profundas diferencias entre el hombre y la mujer debidas, no a la
educación, sino a hechos neuro-químicos, a la actividad hormonal. Uno de los
representantes más destacados de esta corriente es el inglés de origen
alemán, H. J. Eysenck. Su método se centra en la Psicometría (medición del
Coeficiente Intelectual) y esto le ha valido abundantes críticas.
Stephen Gould fue quien más se ha enfrentado a estas posturas biologistas en
general y, en particular, al uso de los test de inteligencia en su famoso escrito
“La falsa medida del hombre”. Allí aduce que la inteligencia no es algo que
pueda medirse y que las facultades de una persona son múltiples y variadas,
demasiado como para encerrarlas en una cifra. Mucho menos se puede decir
que la inteligencia es hereditaria (como lo intentaron demostrar Arthur Jensen y
sus continuadores), ya que el contexto social es indispensable para el
desarrollo pleno de una persona. "Pasamos una sola vez por este mundo.
Pocas tragedias pueden ser más vastas que la atrofia de la vida; pocas
injusticias más profundas que la de negar una oportunidad de competir, o
incluso de esperar, mediante la imposición de un límite externo, que se intenta
hacer pasar por interno" (Gould, La falsa medida del hombre, 1981).
[Link]
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Etólogos. La Etología estudia los comportamientos innatos. La figura más
destacada de esta escuela es K. Lorenz, que sostiene que el individuo llega al
mundo con una serie de pautas y pulsiones innatas, fruto de la historia
evolutiva de la especie, y que estas pautas se desencadenan a través de
estímulos procedentes del mundo externo. Así, muchos aspectos del
comportamiento humano no serían resultado de la educación sino que se
relacionarían con la base biológica de nuestra especie.
Todos los etólogos, en última instancia, admiten que una especie biológica, en
un momento dado de su historia, lleva un mensaje genético plasmado en las
manifestaciones de una serie de pulsiones (agresividad, territorialidad,
sociabilidad, etc.) que le obliga a reaccionar ante los estímulos determinados
de una forma concreta. El hombre, contrariamente a lo que piensan los
conductistas, no escaparía a estos condicionamientos innatos. Par los etólogos
es un error creer que la mente humana es una hoja en blanco donde la
experiencia y la educación van escribiendo, por el contrario, es la dotación
genética del hombre la que da origen a una serie de pautas de comportamiento
que podríamos creer puramente culturales y que, sin embargo, tienen una
incuestionable base biológica.
La principal objeción a estas posturas se centra en la negativa a admitir la
validez para el hombre de resultados de experimentos realizados casi siempre
con animales.
Sociobiólogos. La Sociobiología atribuye a normas heredadas
genéticamente las conductas sociales humanas tales como el gusto por los
paisajes o la estética. Esta nueva rama del saber fue creada por el zoólogo
americano Edward 0. Wilson, quién la definió, en su obra, "Sociobiología: una
nueva síntesis", como "el estudio sistemático de las bases biológicas de los
comportamientos" y que Alain de Benoist ha descripto como síntesis de la
Genética, la Etología antropológica, la Ecología científica y la Genética de
poblaciones.
Al igual que las posturas anteriores, también para la Sociobiología la conducta
animal está genéticamente determinada y de hecho "su idea central es la de
que el organismo es solo un medio para que el ADN -acido dexorribonucleico- ,
que contiene la información genética, pueda fabricar más ADN. Así pues se
trata de transmitir los genes y fabricar el mayor número de individuos que los
posean, incluso con el propio sacrificio" (Juan Delval, El País, 8-111-1.981).
Psicólogos evolutivos. Steven Pinker es uno de los más conspicuos
representantes de la Psicología evolutiva, la disciplina que intenta explicar la
mente humana en términos de la evolución y la selección natural. En su obra,
el autor intenta dar una respuesta a preguntas tales cómo cuál es el origen de
las creencias, los deseos, los sentimientos y los actos humanos, todo en
términos de las ciencias cognitivas y de la teoría de la evolución por selección
natural.
Si se entiende la estructura del cerebro, se puede entender por qué piensa.
Pinker establece qué tipo de máquina es la mente: una computadora. La mente
es un sistema de órganos de computación, diseñado por la selección natural
para resolver aquellos tipos de problemas con los que se enfrentaron nuestros
antepasados en su modo de vida como cazadores recolectores; en particular,
el conocimiento y el manejo de objetos, animales, plantas y otros individuos de
la misma especie. La perfección y la complejidad de los órganos naturales
serían el resultado del diseño biológico tras millones de años de trabajo
evolutivo, la única fuente conocida capaz de llevar adelante un plan
arquitectónico en la naturaleza.
La teoría computacional de la mente, hace de la información marcas físicas que
se relacionan de forma causal con estados objetivos del mundo: Las creencias
son inscripciones en la memoria, los deseos son inscripciones de objetivos, el
pensamiento es computación.
Como lo mencionamos arriba, S. Gould criticó estas posturas y, en este caso, a
través de un artículo en coautoría con Richard C. Lewontin donde introducen el
concepto de Spandrels. El término es tomado de la arquitectura y designa
aquellos espacios quedan vacíos y sin uso dentro de una construcción. Se trata
de un espacio que en un principio no cumple ninguna función pero que en
determinado momento pueden ser aprovechados. Del mismo modo que sucede
en la arquitectura, en la evolución algunas cosas no tienen un origen
adaptativo. Son spandrels que pueden ser modificados de forma secundaria
para alguna utilidad. El término resultó una buena metáfora para demarcar la
distinción entre "origen no adaptativo" y "posible utilidad posterior". La crítica de
Gould parte de la idea de que numerosas utilidades actuales no tienen
necesariamente valor adaptativo y numerosos rasgos que hoy asociamos con
los datos más centrales de nuestra humanidad pueden haber surgido
como spandrels.
Reflexiones de la docente:
-si los humanos modernos compartimos el 99,9% de nuestro código genético ¿es
suficiente la pequeña diferencia biológica existente para explicar la gran variación en las
conductas humanas a través del tiempo y del espacio?
-La selección natural no actúa en el vacío, las condiciones ambientales proporcionan el
escenario y las condiciones en que este proceso opera seleccionado aquellas
características que producen la adaptación del organismo a su hábitat. Desde este punto
de vista, nuestra genética es resultado de sucesivas elecciones de ciertos rasgos, en
parte modelados por el ambiente que, adicionalmente, es variable. Como la evolución,
que aún opera sobre los humanos, significa cambio, se deduce que de existir diferencias,
éstas reflejarían un estado puntual de la evolución y no una característica permanente de
las poblaciones humanas. Decir que la agresividad es una condición innata de los seres
humanos y que cargamos con ella desde hace millones de años hasta el presente, no se
diferencia de la idea de que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, es
decir, inmutable.
-Este tipo de posturas no explica las conductas “anti-adaptativas” (ej., la anticoncepción
cuando no se relaciona con aumentos críticos de la población o disminución de recursos).
B. CULTURALISMO Y DESBIOLOGIZACIÓN
Raciología, eugenesia y hereditarismo
Comienzos s. XX: se sostenía desde la academia la existencia de razas,
asociadas con culturas y lenguas determinadas, clasificadas en
inferiores El sistema era resultado del proceso de selección natural, más
específicamente de “la luchas por la supervivencia” (término acuñado
por H. Spencer).
Según los darwinistas sociales, las razas inferiores tenderían a
desaparecer, como resultado natural de la competencia. De manera que
las razas superiores reemplazarían a las inferiores.
La evidencia de exogamia entre razas inferiores y superiores inquietó a
científicos como F. Galton y favoreció el surgimiento de la eugenesia.
La eugenesia trata de “mejorar las razas” evitando que se reproduzcan las
características hereditarias no deseadas. El mecanismo más común fue la
esterilización. La “solución final” de Hitler fue su versión más extrema.
Eugenesia: algunos datos
El Estado de Indiana aprobó la primera ley en 1907. La esterilización se
podía aplicar a locos o imbéciles, o subnormales con la recomendación
de una comisión de expertos.
En 1926 la Corte Suprema estadounidense aprobó una ley de
esterilización. Se incluía a ciegos, sordos, deformes, alcohólicos,
tuberculosos, sifilíticos, leprosos, criminales, idiotas, pobres y personas
sin domicilio fijo. El objetivo: “preservar la pureza de la raza blanca”.
Virginia fue uno de los estados pioneros en la aplicación de
esterilizaciones eugenésicas. Allí se creó la Colonia Lynchburg para
Epilépticos y Débiles Mentales, en la que desde 1927 y hasta 1972 se
esterilizaron unos 8.000 niños y jóvenes.
Desbiologización
F. Boas, principal opositor del biologicismo asume como director del
Departamento de Antropología de la Universidad de Columbia.
Su oposición se fundamentó en conocimientos de primera mano de
pueblos no occidentales (ver Unidad I, Particularismo histórico).
Probaron a través de muchos datos empíricos, recuperados a partir de
estudios de campo entre indígenas de Norteamérica, la independencia
entre raza, cultura y lenguaje. Además, sus investigaciones no
corroboraron ninguna inferioridad en las culturas aborígenes.
Hacia las primeras décadas del XX, los culturalistas pudieron abrir una
brecha en el entorno académico, preponderantemente biologicista: esto
se debe a la migración procedente del este y sur de Europa, después de
la primera guerra, más receptiva a la postura boasiana.
Hacia finales de la década del 30, los acontecimientos mundiales que
terminarían en la 2° guerra mundial, inclinan la balanza hacia los
culturalistas.
Con la crisis del capitalismo y las ideas de la Alemania nazi, se retorna
al No sólo circula el racismo sino el antisemitismo.
Después del estallido de la Segunda guerra, las teorías racistas y
biologicistas retroceden.
Posguerra: incorporación de veteranos a las universidades.
Entre 1950-60: avance contra el biologicismo, lucha por de derechos
civiles y discriminación.
En los 80, pocos antropólogos continuaron utilizando el término raza.
Perspectiva emic de las razas
Discrepancia entre el concepto popular de raza (emic) y el científico
(etics).
Falacias:
o Existe un consenso científico sobre el número de razas. Sólo en
el siglo XX los antropólogos publicaron 14 clasificaciones
diferentes de razas según los criterios utilizados.
o Las distintas razas no pueden hibridarse.
o La identidad racial emics está determinada por la ascendencia
biológica
o Cada raza tiene su propia lengua y cultura.
Raza y enfermedad
Existencia de relaciones entre razas y enfermedades
Descartar la posibilidad de pertenencia a grupos de riesgo
Factores ambientales y socioculturales
No hay evidencias claras de asociación entre grupos biológicos y
patologías.
A modo de cierre:
"Un grupo de biólogos sostiene que la especie humana básicamente no es
diferente de cualquier otra especie, que nuestros genes son tan egoístas como
los de cualquiera, y que si buscásemos modificar la conducta humana para el
bienestar común, deberíamos comprender sus raíces. Un grupo de opositores
sostiene que mientras los tempranos antecesores humanos pueden haber
sido gobernados por sus genes en el pasado, los humanos modernos son
también producto de su cultura y de su experiencia individual y, por
consiguiente, aquellos análisis ya no son válidos. Además, pueden ser
peligrosos. Señalan que el concepto de que la biología determina la conducta
humana yace en las raíces de todas las nociones de superioridad racial. Así,
ha proporcionado la fundamentación para la esclavitud, la explotación y el
genocidio. Más comúnmente, la noción de que nuestra conducta está
determinada, hasta cierto grado biológicamente, nos permite perdonarnos, a
nosotros mismos por la violencia, la agresividad, la docilidad y la codicia, e
inclusive, justificarlas." (Curtis, H. y Barnes, N. 1992. Biología. Panamericana,
Bs. As.).
Guía de lectura
HARRIS, M. Teorías sobre la cultura en la era posmoderna. Crítica. Capítulo 5:
Desbiologización de la cultura: los boasianos.
1. ¿Qué criterios utilizan los biologicistas y culturalistas para explicar las
diferencias y semejanzas culturales?
2. ¿Qué postura sostiene Boas y sus discípulos?
3. ¿Qué factores sociales e históricos contribuyeron a afianzar la postura
Boasiana?
4. ¿Qué sucede con el concepto de raza, en el ámbito académico, después
de la Segunda Guerra Mundial?
5. Puntualice las falacias que Harris encuentra en la perspectiva emic de
raza.
6. ¿Cuáles son las objeciones a estos conceptos?
7. ¿Qué relaciones se plantean entre raza y enfermedad?
MODELO ANTROPOLÓGICO CLÁSICO
El Modelo Antropológico Clásico (MAC) es una construcción científica,
abstracta, formulada por los antropólogos en la década de 1960-1970 para
explicar la producción antropológica desde sus inicios, hacia fines del siglo XIX,
hasta la segunda guerra mundial.
La crítica proviene del mismo seno de los antropólogos de mediados de siglo
XX en adelante, como Lévi-Strauss, Rendfield, Balandier, Mercier y Leclerc.
El MAC comprende la producción antropológica del evolucionismo,
difusionismo, particularismo histórico, funcionalismo y estructuralismo.
Características en común
A pesar de las diferencias teóricas entre estas escuelas hay una forma común
de percibir la realidad sociocultural que analizan. Estas corrientes tienen en
común su “unidad de análisis”, es decir, la comunidad nativa, y la misma
perspectiva de observación: la situación colonial.
[Link]ÓN TEÓRICA
Objetividad
Las formas de conocer el objeto de análisis en las disciplinas humanas adoptó
dos formas: explicar desde afuera o comprender desde adentro. En este caso,
la Antropología asume la objetividad como un conocimiento desde fuera:
conocer a partir de otro grupo social. Esa externidad se busca en otras
culturas, la objetividad se busca en pueblos que están fuera de mi propia
cultura. Eso requiere una relación inmediata con su objeto, que implica convivir
con él. Para que el antropólogo pueda estudiar su propia cultura debe hacerlo
como si fuese extraña, es decir, estudiar el “nosotros” como si fuesen “otros”.
Pero una de las críticas que se hizo a esta forma de conocimiento es que el
antropólogo, en situación de colonialismo, solo puede captar una imagen
externa y superficial de esas culturas. Para alcanzar la autenticidad, el
investigador debe estar al menos dos años en el campo y lograr alcanzar un
estatus particular dentro del grupo que estudia. Las relaciones de autenticidad
que existen en los conjuntos que estudia el antropólogo, determinan el tipo de
conocimiento que puede tenerse sobre los mismos: un conocimiento de las
relaciones profundas y no superficiales de la comunidad. Esto apuntaría a
lograr un conocimiento cualitativo, que se relaciona con la dimensión técnica.
En cuento a esta variable “[…] dentro de la pareja cognoscente, el sujeto que
conoce no prescinde de sus métodos de pensamiento de una manera taxativa
[…]; sin embargo al abocarse al estudio de una sociedad distinta a la suya, el
antropólogo utiliza pautas de relativismo que, si bien no lo colocan en un lugar
neutro de observación, le permiten efectuar una aprehensión original de su
objeto de conocimiento.” (Lischetti 2001: 38)
Como extensión de la objetividad, la mirada antropológica se dirige a
detectar lo obvio. Ser objetivo significar acceder a lo más difícil de conocer: las
cosas cotidianas o “normales”.
Totalidad
Esto implica percibir la vida social como un todo cuyos elementos están
orgánicamente ligados.
Sin embargo, esta totalidad es asumida como si los sistemas culturales fuesen
autónomos, autosuficientes y aislados.
“Esta concepción de la totalidad de la pequeña sociedad la deja aislada de
otros contextos más amplios que la explicarían más eficazmente […] para que
los acontecimientos sociales sean inteligibles, para que los podamos entender
verdaderamente, los tenemos que situar en un contexto temporo-
espacial.” (Lischetti 2001: 41)
Se destaca el esfuerzo por recuperar la totalidad del hombre que actúa y
produce en el marco de un sistema de relaciones sociales. Además, la
antropología ha desarrollado conceptos que expresan esa totalidad, ya se trate
del sistema de las producciones y obras humanas (cultura), o del sistema de
relaciones sociales (estructura y función).
La sociedad “tradicional” es concebida como homogénea, basadas en vínculos
personales y relaciones de parentesco. Las diferenciaciones se limitan la edad,
sexo y conexión familiar.
Relativismo cultural
Definiciones de relativismo
Cada grupo humano o pueblo se debe medir en función de sus objetivos
propios y no de otros grupos humanos.
Los valores expresados en cualquier cultura han de entenderse y de
juzgarse solamente de acuerdo en la forma en que los miembros de una
cultura ven las cosas que dan vida a la misma.
Posibilidad de evaluar conductas ajenas siempre y cuando se lo haga
con el criterio de su validez, conforme su propio marco de referencia, en
su propio contexto.
Al comparar una sociedad poligámica con otra monogámica no
tenemos forma válida de afirmar que una es mejor que la otra. Ambas
satisfacen necesidades humanas, cada una tiene valores que le son
propios y que se validan desde el punto de vista del hombre que vive en
uno u otro sistema.
Críticas
Desde el interior del MAC
o Incongruencia interna: todas las manifestaciones culturales deben
ser valoradas y si no todas lo son (casos límites) el principio
pierde sentido lógico (ver imagen).
Posteriores al MAC
o Al valorar por igual las diferencias se deja de explicarlas, hecho
grave cuando supone desigualdad y contribuye a su
perpetuación.
o El RC se apoya en una concepción atomizada y cándida del
poder. Su utilidad se limita a generar una nueva actitud hacia
culturas remotas pero no influye cuando el objeto de análisis son
los sectores «atrasados» de la propia sociedad.
Límites y alcances
Respetar las diferencias y aceptar que tienen un sentido dentro de un
sistema de vida determinado, no significa que al analizar ciertas
prácticas debamos considerarlas como logros culturales valiosos y que
deban conservarse en todas las condiciones.
Campbell:
o Reconocer la inevitabilidad del sesgo del investigador,
condicionado por su propia cultura.
o Aceptación del mensaje del RC.
o Estudios precisos y descripciones alternativas.
Si no es posible lograr una mayor objetividad, sí es posible:
Una mayor explicitación de los supuestos del observador.
Una mayor eticidad de las relaciones.
Un mayor control de las consecuencias de los estudios.
Importancia histórica
Le permitió a la Antropología poner en tela de juicio la supremacía cultural de
Occidente, pero sólo a nivel del discurso benévolo y voluntarista del relativismo
cultural.
A su vez, el MAC a va desarrollar una imagen no cambiante de las sociedades
que estudia, donde se hace abstracción de la historia, en consecuencia el
modelo va a afirmar lo presente, lo estático, lo normativo y lo ahistórico.
B. DIMENSIÓN TÉCNICA
Observación participante
Implica la idea de autenticidad, ya que la observación con participación
involucra coactividad y convivencia con la comunidad. Además, el antropólogo
debe encontrar el rol que la propia cultura le otroga en l medida en que
comprende la función que va a realizar.
Informante Clave
Implica la selección intencional de algunos miembros de la comunidad para
obtener información profunda y calificada. Esta variable también se relaciona
con la homogeneidad social y cultural, lo que significa que al no haber
diferencias significativas dentro de las comunidades, el informante puede dar
cuenta de la totalidad de la cultura.
Bibliografía obligatoria
Lischetti, M. (Comp.) 2001. Antropología. Buenos Aires. Cap. II: 31-52.