0% encontró este documento útil (0 votos)
97 vistas4 páginas

GRATITUD

Este documento habla sobre la "prisión de la necesidad" en la que viven las personas que definen su felicidad en función de las cosas materiales que poseen. Aunque las personas creen que serán felices una vez obtengan "una cosa" más, pronto se dan cuenta de que su satisfacción es efímera. El documento insta a encontrar la verdadera satisfacción en Dios, quien provee todo lo necesario, en lugar de en las posesiones materiales.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
97 vistas4 páginas

GRATITUD

Este documento habla sobre la "prisión de la necesidad" en la que viven las personas que definen su felicidad en función de las cosas materiales que poseen. Aunque las personas creen que serán felices una vez obtengan "una cosa" más, pronto se dan cuenta de que su satisfacción es efímera. El documento insta a encontrar la verdadera satisfacción en Dios, quien provee todo lo necesario, en lugar de en las posesiones materiales.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

GRATITUD

La Prisión de la Necesidad
Introduccion:
Esta semana lei una frase que fue el disparador para esta predica, es de un psicólogo cristiano
español llamado.. “Alex sampedro”, en su twitter puso lo siguiente: (PLACA) “El vino que no
derrames y disfrutes hoy mañana sera vinagre. Se generoso.. con tu vida, cada dia o te iras
agriando”..
Creo que todos hemos sido en ocasiones personas autoexigentes, poco generosas con
nosotros mismos, en lugar de aliados enemigos, y no disfrutamos los resultados obtenidos y
tampoco creemos en lo que podemos lograr hacia adelante.
En definitiva, llevamos la vida como carga.
Frente a esto la biblia dice (PLACA)“Jehová es mi Pastor; nada me faltará”. SALMO 23.1
Sin embargo, nosotros estamos encarcelados, en una de las prisiones más superpobladas del
mundo. Esta cárcel tiene.. Más prisioneros que platos. Más residentes que recursos. Es una de
las prisiones mas opresivas del mundo. Lo peor, no es la incomodidad existente en esta cárcel,
sino que es una prisión prácticamente permanente. La mayoría de los internos jamás salen.
Nadie se puede fugar. Nunca logran la libertad. Tienen que cumplir una sentencia de por vida
en este centro superpoblado y desabastecido. ¿El nombre de la prisión?
N-E-C-E-S-I-D-A-D (placa)
La prisión de la necesidad. Los prisioneros de esta cárcel: Tienen «necesidad». Siempre
necesitan algo. Quieren algo más grande. Más hermoso. Más rápido. Más nuevo.
Necesitan.
No es mucho lo que necesitan. Sólo quieren una cosa. Un nuevo trabajo. Un auto nuevo. Una
nueva casa. Una nueva esposa. No quieren mucho. Sólo una cosa.
Con sólo «una cosa» serán felices. Y tienen razón: serán felices. Cuando tengan «una cosa»
saldrán de la prisión. Entonces sucede algo. El olor a auto nuevo se desvanece. El nuevo empleo
no es como pensaba. Los vecinos compran un televisor más grande. La nueva esposa trae
dolores de cabeza. La chispa se esfuma, y antes que se dé cuenta, otro exconvicto
quebranta su palabra y regresa a la prisión.
PRISION DE NECESIDAD
¿Estas en la prisión? Sí, si te sentis mejor cuando tenes más y peor cuando tenes menos.
Sí, si tu alegría está a un “mercado libre” de distancia, a un “compre ya” de distancia, a un
aguinaldo de distancia. Si tu felicidad procede de algo que depositas, manejas, bebes o comes,
RECONOCELO: estás en la cárcel, la cárcel de la necesidad.
Esa es la mala noticia. La buena es que tenes una visita. Y tu visita tiene un mensaje que puede
darte la libertad. En la sala de visitas te espera el salmista David. Te hace señas como diciendo
«Tengo un secreto que contarte», susurra, «el secreto de la satisfacción: “Jehová es mi
pastor; nada me faltará”» ( Salmo 23.1 ).
(PLACA) Es como si dijera: «Lo que tengo en Dios es más grande que lo que no tengo en la
vida».
Pensemos por un momento en lo que tenemos hasta ahora, la casa, el auto, el teléfono, el
dinero que ha ahorrado, joyas, ropa que has adquirido. Todo lo acumulado, tenemos dos
verdades bíblicas.
Lo que tenes no es suyo. Pregúntele a cualquier médico forense.
Nadie se lleva nada consigo. Cuando murió uno de los hombres más ricos de la historia, John
D. Rockefeller, le preguntaron a su contador: «¿Cuánto dejó John D?» la respuesta fue:
«Todo». 1
(PDT)
(PLACA) 15 Nada trajimos al nacer y nada nos llevamos al morir. La gente trabaja duro para
conseguir cosas, pero cuando muere no puede llevarse nada ( Eclesiastés 5.15 ).
Ademas de saber que no nos llevamos nada, entendemos como segunda verdad, nada es
nuestro.
Lo que somos nada tiene que ver con la ropa que usamos ni con el auto que conducimos o el
negocio o carrera que desarrollamos..
Jesús dijo: «La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee»
( Lucas 12.15 ). Dios no te conoce POR TU ROPA, ni POR EL DE CASA GRANDE, ni el hombre
de auto moderno, con buen estereo..Dios conoce tu corazón. «Jehová no mira lo que mira el
hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el
corazón» ( 1 Samuel 16.7 ).
Si nos definimos por las cosas que tenemos, nos sentiremos bien cuando tenemos mucho y mal
cuando tenemos poco. La gratitud viene cuando sinceramente podemos decir con Pablo: «He
aprendido a contentarme cualquiera sea mi situación. Sé vivir humildemente y sé tener
abundancia» ( Filipenses 4.11–12 ).
Doug McKnight podía decir esas palabras. A la edad de 32 años se le diagnosticó esclerosis
múltiple. Los dieciséis años siguientes le costaron su carrera, su movilidad y finalmente la
vida. Debido a la esclerosis múltiple no podía comer por sí mismo ni caminar; combatió la
depresión y el temor. A través de todo esto, nunca perdió el sentido de la gratitud. La evidencia
de esto es su lista de oración. Los amigos de su congregación le pidieron que compilara una lista
de sus peticiones para interceder por él. Su respuesta incluía dieciocho bendiciones por las
que estaba agradecido, y seis preocupaciones por las cuales orar.
Doug McKnight había aprendido a estar contento.
¿Esperamos que un cambio de circunstancias traiga un cambio de actitud?
Si es así, estamos presos y necesitamos aprender un secreto para aligerar nuestra mochila.. Lo
que tenemos en nuestro Pastor es mayor que lo que no tenemos en la vida. PORQUE: JAH
ES MI PASTOR Y NADA ME FALTARA..
Si hacemos un consultorio psicológico comunitario y te pregunto en este momento:
¿Qué cosas se interponen entre vos y tu gozo? ¿Cómo llenarías la siguiente linea?:
«Seré feliz cuando __________________». Cuando sane. Cuando ascienda. Cuando me case.
Cuando esté solo. Cuando sea rico. Cuando se termine la pandemia
¿Cómo podría terminar esta oración?
Con su respuesta bien en mente, responde esto. ¿Si tu barco nunca llega, si tu sueño demora el
cumplimiento, si tu situación no cambia, en el tiempo que deseas.. podrías ser feliz? Si tu
respuesta es no, estás durmiendo en la fría celda del descontento.
Estás preso/a. Y necesita saber lo que te ofrece el Buen Pastor. Dios te escucha, su poder y su
amor te respalda, el Espíritu Santo que vive en vos, tiene gracia, favor, dirección para cada
decisión, una luz para cada rincón y un salvavidas para cada tormenta. Tiene todo lo que
necesitas.
¿Y quién te lo podrá arrebatar? ¿Puede la enfermedad infectar tu salvación? ¿Puede la Economia
empobrecer tus oraciones?
Sabes que, un hombre llegó a la oficina de un ministro para pedir consejería. Estaba en
medio de un colapso financiero. «Lo he perdido todo», se quejó. «¡Ah! Lamento de todo
corazón que haya perdido su fe». «No», rectificó el paciente. «No he perdido la fe». «De
acuerdo. Entonces lamento que haya perdido su carácter». «No he dicho eso», corrigió. «Aún
conservo mi carácter». «Me duele saber que ha perdido la salvación». «No es lo que dije»,
objetó el hombre. «No he perdido la salvación». «Todavía tiene su fe, su carácter, su
salvación», observó el ministro. «Me parece que no ha perdido ninguna de las cosas que
realmente valen».
Nosotros tampoco. Pablo dice 1 Timoteo 6:6 (NTV)
Ahora bien, la verdadera sumisión a Dios es una gran riqueza en sí misma cuando uno está
contento con lo que tiene..
Cuando rendimos a Dios el pesado saco del descontento, no sólo perdemos algo: ganamos algo.
Dios lo reemplaza por un maletín liviano, hecho a la medida, resistente a los pesares y
lleno de gratitud.
(placa)1 Tesalonicenses 5.16-18
16 
Estén siempre alegres. 17 Nunca dejen de orar. 18 Sean agradecidos en toda circunstancia, pues
esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.
¿Qué ganas al tener GRATITUD?
+ Mayor motivacion para buscar el propósito de Dios en todo lo que sucede. Las pruebas y
los sufrimientos inesperados pueden hacernos dudar del Señor o hacernos sentir que se ha
olvidado de nosotros. Pero Dios ha prometido transformar aun aquello que era malo para nuestro
bien (Ro 8.28: Sabemos que Dios obra en toda situación para el bien de los que lo aman, los
que han sido llamados por Dios de acuerdo a su propósito .
Un corazón lleno de gratitud aun puede confiar en las promesas del Señor y agradecer por lo que
hará segun su voluntad.
+ Mayor conciencia de realidad: Las situaciones difíciles, nos recuerdan lo mucho que
dependemos de su poder. El Señor no mira con agrado al orgulloso al autosuficiente. La
realidad es que dependemos de su poder en cada aspecto de nuestra vida, pero a veces lo
olvidamos- Ahí aparece las adversidades, para re ajustar la mirada sobre lo que en verdad
somos y regresarnos a Dios.
Bendita tormenta, bendita derrota, que nos impulso a volver a casa, a los brazos de papa. Un
corazón con gratitud, vive cada día en absoluta dependencia al Señor, y se goza en el favor
de Dios.
+ Mayor confianza aun sin entender.
Aunque no comprendamos todo lo que sucede. Es cierto que Dios no ha prometido
explicarnos por qué debemos pasar por diversas pruebas, pero sí promete estar con nosotros en
todo momento. Ser agradecidos nos ayuda a recordar que no tenemos que comprender
todo, sino que hemos sido llamados a ser obedientes a nuestro Padre.
+ Mayor paz en medio de la ansiedad: El término griego para “paz” significa “unir”. Si optamos
por agradecer a Dios en medio del dolor y el sufrimiento, nos unimos más a Él y su paz llena
nuestro corazón. Puede que el dolor y el sufrimiento permanezcan, pero su paz reemplazará
la ansiedad. Esta paz solo está disponible para los que tienen una relación personal con
Jesus. Aunque es cierto que en ocasiones sentimos ansiedad, no tenemos que
permanecer en ese estado por mucho tiempo. Si perseveramos en la oración y le damos
gracias al Señor, su paz guardará nuestro corazón y nuestra mente (Fil 4.6, 7).
+ Mayor enfoque en Dios y no las circunstancias. Si ponemos nuestra mirada en la dificultad
que enfrentamos, el dolor será insoportable, viviremos sin paz y sin esperanza. Pero al dar
gracias ponemos toda nuestra atención en el Señor y nos recuerda que podemos estar
convencidos de que . . .
o No estamos solos.
o Dios está con nosotros.
o El Señor nos ama
o Avanza con nosotros.
o Nos da la victoria y transforma cada prueba para nuestro bien.
CONCLUSION
Desarrollar gratitud te llevara a gozar de mayor satisfacción, en cada área de tu vida, en tu
matrimonio. Podes ganar horas preciosas con tus hijos. Podes ganar gozo, alegría, paz plena...
Podes ganar fe para decir: «Jehová es mi pastor; nada me faltará». Trate de decirlo
nuevamente: «Jehová es mi pastor; nada me faltará». Otra vez, «Jehová es mi pastor; nada
me faltará». Otra vez, «Jehová es mi pastor; nada me faltará».
Yo creo en esta noche que la puerta de tu cárcel se esta abriendo, por una vida plena de gratitud,
se escucha el rechinar de la puerta de una cárcel que se abre.
Cancion: Lo haras otra vez

También podría gustarte