“LA AMISTAD”
Hacer amigos es una de las cosas que aprendemos primero en casa, en el
jardín, el colegio etc. es de suma importancia para nuestro desarrollo
emocional y afectivo, pues son las primeras personas externas a nuestra
familia con las que creamos lazos afectivos.
El valor de la amistad nos enseña a ser amables los unos a los otros, a
ser comprensivos a respetar y apreciar las diferencias que pueden existir
entre nosotros, pues en el camino vendrán: alegrías, tristezas, disgustos
y tropiezos.
La amistad está presente todos los días de nuestras vidas. Durante el
camino de nuestra vida desarrollamos diferentes amistades y todos son
importantes para cada uno de nosotros.
Formar y mantener amistades implica dar y recibir. Algunas veces es uno
quien da apoyo, y otras veces quien lo recibe. Dejarles saber a nuestros
amigos cuanto nos importan y así también cuanto los aprecias, ayuda a
fortalecer lazos afectivos. Es de vital importancia ser un buén amigo para
que así mismo te rodees de buenas amistades.
Es necesario recordar que para cultivar nuestras amistades debemos
aplicar ciertas cualidades:
Ser amable: Ya que este comportamiento tan básico es en el cual se hacía
énfasis durante la infancia, sigue siendo el centro de las relaciones
adultas exitosas.
Tener la capacidad de escuchar: Preguntar qué está pasando en su vida,
dejándole saber que te interesa lo que le pase.
Compartir: Cualidad que fortalece las relaciones con nuestros amigos,
compartiendo lo que piensas y sientes.
Mostrar que te pueden tener confianza: Ser responsable y mostrar que
pueden confiar en ti es esencial para fomentar y fortalecer lazos de
amistad.
Tratar de estar disponible: La disponibilidad es muy importante ya que
hace posible que la amistad sea más íntima y recíproca.
Recordar que siempre habrá el momento propicio para hacer nuevas
amistades, así como también para conservar los que ya tenemos. La
importancia de invertir tiempo en hacer amigos y fortalecer estos lazos de
amistad trae como resultado un mejor estado de salud y una mejor
perspectiva en el futuro.
Agradecer a un amigo por aquellos momentos vividos donde se mezclan:
sentimientos, sueños, anhelos, pensamientos compartidos, risas,
lágrimas, pero, sobre todo: ¡Amistad!, Ya que cada segundo que pasas al
lado de un amigo es un tesoro eterno en nuestros corazones.