¿Có mo puede Dios justificar al impío?
Gerson Moreno Enseñado grupo de evangelismo en casa 23 de febrero del 2021
¿Cómo puede Dios justificar al impío?
Esta sin duda es una pregunta muy interesante, dado que en nuestros sistemas podría verse como una aparente
injusticia que alguien culpable saliera libre como si nada hubiera pasado, no podemos pensar en que algo no sea por
méritos, de hecho hay un suficiente mérito en el culpable para ser condenado, pero si en lugar de ello fuera perdonado
esto podría entenderse como algo completamente injusto, y más complicado se vuelve cuando se considera el corazón
humano con tanta maldad y la santidad de un Dios tan perfecto, ante eso podríamos preguntarnos verdaderamente
cómo es posible que un criminal tan culpable quede libre.
Sin embargo antes de profundizar en la preguntan en cuestión es necesario que se entienda lo que la palabra justificado
significa:
Justificado: Es un término legal que se usa para decir que alguien actua conforme a la justicia. O que es conforme a la
justicia. Considerar a alguien justo en todo su camino, completamente recto. La forma en la que seríamos justificados
delante de Dios idealmente es que cumplamos toda la ley. Como dice:
1. Romanos 2:13 Reina-Valera 1960
13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán
justificados.
Desde este versículo no hay quién pueda ser justificado porque todos nosotros hemos roto la ley, pues hemos sido como
este versículo lo menciona oidores de la ley y no hacedores de la ley. El problema se agrava cuando consideramos que si
tan solo rompemos la ley en un punto es como si nos hubiésemos hecho culpables de romper toda la ley. 2. (Santiago
2:10) Así es claro que todos somos transgresores de la ley y por tanto pecadores. Osea que nadie puede ser hallado
justo, nadie es justificado por sus propias obras.
El problema en la biblia
Sin embargo la bíblia tiene dos partes aparentemente en conflicto, lo que hace que pensar en la justificación del impío
sea aún más impensable:
3. Romanos 4:5
Reina-Valera 1960
5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.
Lo que salta de este verso es impresionante, cómo así Aquel (Dios) que justifica al impío, es decir alguien que no practica
la piedad o el amor completo y absoluto a Dios. Cómo puede decláralo justo cuando la misma escritura dice:
4. Proverbios 17:15Reina-Valera 1960
15 El que justifica al impío, y el que condena al justo,
Ambos son igualmente abominación a Jehová.
¿Entonces Dios se abomina a sí mismo porque es quien justifica al impío? El asunto no es que Dios un día decidió
folclóricamente pasar por alto los pecados y delitos de las personas. Porque tal acción sería claramente injusta, pues él
mismo como sumo juez del universo no podría sencillamente dejar que todo el mundo se salga con la suya sin ninguna
retribución justa.
¿Entonces cómo fue que lo hizo?
La respuesta evidentemente se encuentra en la bíblia:
5. 2 Corintios 5:20-21
Reina-Valera 1960
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos
en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios
en él.
Qué impactante resulta un versículo, para efectos de resolver la pregunta, este análisis se puede iniciar por el versículo
21. Al que no conoció pecado… esto se refiere a Cristo mismo como dice (6) hebreos 4:15, Jesús en nuestra semejanza
huamana fue tentado en todo pero sin pecado por tal motivo no conoció pecado, pero el Dios padre lo hizo pecado al
recaer todos nuestros pecados sobre él, y así nosotros podríamos ser hechos justicia de Dios, pero no de cualquier
manera sino en él, es decir solo por sus méritos.
Entonces la relación entre el pecador es esta: Jesús vivió una vida justa y perfecta, nosotros una vida injusta e
imperfecta, él pagó con su vida perfecta nuestra imperfección, pago con su justicia santa, nuestra injusticia constante.
Jesucristo satisfizo la justicia de Dios Padre al pagar por los pecadores con su vida santa, así fuimos la deuda fue saldada.
Y no obstante esta justicia de Dios en él, implica que toda su vida perfecta es sumada a nuestro favor, cuando tampoco
lo merecíamos. Así cuando el Padre ve a un hombre arrentido de su pecado y que ha puesto su fe en la obra salvífica de
Cristo entonces ve la vida de Cristo en él. ¡Aleluya, no hay una mejor obra que la que nuestro Dios hizo a favor nuestro!
El esclavo pecador es el que verdaderamente necesita ser libre
Entonces después de esta obra tan magnífica es sumamente necesario que entendamos que él se hizo pecado para que
nosotros fueramos libres del pecado, el único digno se vistió de indignidad para que nosotros fuéramos llamados dignos.
Ahora que puedes ver tu enfermedad incurable por tus propias obras, ahora que sabes que eres injusto y mereces la ira
de Dios, y que no hay nada que te pueda justificar, está esta disponibilidad de Dios que quiere justificar al impío, tiene la
puerta abierta de la obra de su hijo para que pongas en él toda tu fe y tu esperanza en él y te arrepientas de tu mal
camino para que entres desde ahora al reino de los cielos y esa sea tu morada para siempre, por toda la eternidad. ¡No
tardes pecador, ven a las aguas de las justificación a ser justificado por el único justo!