Sede Universitaria del Municipio Cerro
El hombre esotérico
El Abakua: visto desde la perspectiva y los
enfoques de la masculinidad.
Autor: Julyam Francois Gallardo
Sede Universitaria del Municipio Cerro.
Carrera Comunicación Social.
Tercer año.
A la memoria de Mario Dreke “Chavalonga”
Plaza del juego Isún Efó.
2
Introducción
Muchas han sido las investigaciones y trabajos que se han realizado en torno a la
Sociedad Abakua, pocos son los que han detenido su mirada en el conflicto del
género dentro de la misma -amén de lo resbaladizo que suelen ser las
investigaciones en este terreno. Para realizar el mismo me he basado en las
diferentes teorías que pululan en torno de la masculinidad, tomando como
referencia a los diversos especialista y científicos que han abonado la tierra de las
ideas masculinas, como aperitivo aparece la definición de Abakua seguido de una
breve reseña histórica sobre sus orígenes, parte importantísima para comprender
la masculinidad esotérica, después paso a coronar la sociedad con la perspectiva
y el enfoque que le correspondería a esta idea prima del sacrificio femenino, las
comparaciones con otras sociedades que se podrían anillar en el mismo principio
hacen un paralelismo para próximos trabajos.
3
Desarrollo
¿Qué es un Abakua?
Son los miembros de una sociedad secreta cuyo fin es la ayuda y el socorro
mutuo, especie de hermandad exclusiva para hombres de las que sobreviven un
centenar en Ciudad de la Habana y Matanzas. El término Abakua según nos llega
de la mano de Tato Quiñones es el siguiente: «La palabra se compone de abak
(primero) y wa (residir), de ahí que signifique “los primeros residentes”, “los
habitantes originales”» 1 este según Quiñones se lo dieron los Efiks (etnia del
Calabar) a los Kwa, evidenciando la relación entre ambos. Es precisamente en el
Viejo Calabar (Old Calabar) a la orilla del río Cross, donde surge y se desarrolla
esta sociedad que fuera conocida como la sociedad del leopardo o la sociedad
secreta del Ekkpe en los inicios del siglo XVI, según las investigaciones recientes
realizadas por el historiador Alberto da Costa «Entre os efiques do delta do Cross,
a socíedade secreta Ekpe ou Leopardo condicionava o funcionamiento das
instituiçôes políticas.» 2
¿Cómo llegan a Cuba?
Tras la conquista y posterior colonización llevada a cabo por los españoles, así
llegan los primeros carabalíes en forzada emigración «aquellos hombres y mujeres
no trajeron más equipaje que su memoria, y en ellas…sus cantos, sus bailes, sus
magias, sus mitos y sus lenguas» 3 aquí formarían cofradías en los puertos de
Ciudad de La Habana, Matanza y Cárdenas. De rápida diseminación los hijos de
Kende Maribá 4 terminaron adaptándose a la nueva tierra que les acogía y
1
Quiñones, Tato, Ecorie Abakua, Ediciones Unión, 1994, Ciudad de La Habana, Cuba, p. 14, este hace
referencia Afigbo, A.E, Efik Origin and migrations reconsidered, Nigeria Magazine, 1967, p. 267 otro
término por el cual se les conoce también es el de ñañigo, que significa según Fernando Ortiz en su libro La
Tragedia de Ñañigos, México, 1950, cazadores de leopardos; otra de las posibles interpretaciones es la de
limosnero. Véase también Pichardo, Esteban, Diccionario Provincial casi razonado de vozes y frases
cubanas, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, Cuba, 1976.
2
Silva, Alberto da Costa e, A manilha e o limbambo: a África e a escravidäo, de 1500 a1700, Nova Fronteira
Fundaçao Biblioteca Nacional, Rio de Janeiro, Brasil, 2002, p.337
3
[Link].1 p.13
4
Primera potencia abakuá, «La gran tierra, que esta al otro lado del mar de donde viene nuestros antepasados»
Gallardo, Francois y Yosvany Fuentes, El mito de Sikán, trabajo presentado en la jornada científica de la
SUM del Cerro, 2007 p.36
4
fundaron nuevas potencias. El rito de iniciación para el levantamiento de una
tierra, potencia o iniciación de un nuevo miembro, esta basado en un mito de una
leyenda africana que describe la historia de un ser sobre natural con forma de pez
enviado por Abasí 5 y que representaba el difunto rey Obón -Tanze que gobernaba
sobre los cuatro territorios que se encontraban en las riberas de río Calabar, a la
muerte de este los territorios se separaron en Efik, Efó, Orú y Efori. Abasí cansado
de ver guerrear por la supremacía de los embarcaderos, o sea, de las posesiones
territoriales que ofrecían mejores condiciones para el desarrollo económico, le
comunica a Nasakó a través de su prenda 6 que enviaría un poder sobre natural
que serviría para establecer la paz entre los hombres de aquellas tierras. El
bramido del enviado por el dios se escuchaba en todo el territorio. Pero las peleas
continuaban, hasta que una mañana, Sikán, hija del rey Iyamba de la nación de
Efó, fue al río a buscar agua para realizar los quehaceres de la casa y al regreso
con su recipiente sobre la cabeza escucha un fuerte bramido que se escapa de la
tinaja, asustada lo deja caer y corre hacia la aldea. Le comenta a su padre el
extraño suceso, Iyamba comprende que lo que asustó de esa manera a su hija no
podía ser otra cosa que el ser sobre natural que había vaticinado Nasakó, este se
dirige a recoger el recipiente donde le había indicado su hija y nota que dentro hay
un pez, de esta manera se presenta frente al respetable brujo Nasakó, ´
«Por medio de su prenda, el brujo comprobó que, efectivamente, el
descubrimiento de la princesa era el Ser vaticinado por Abasí y recomendó a
Iyamba, en presencia de su hija, que guardará el más absoluto secreto acerca del
hallazgo porque, lo mismo que podría traer paz, podría provocar un
recrudecimiento de la guerra.
En presencia de Sikán, Nasakó, e Iyamba juraron no divulgar el hallazgo.» 7
Sikán fue la primera mujer en jurar Abakua, según esta afirmación 8 . Pero Sikán no
guardó el secreto; ella era la esposa de Mokongo príncipe de los Efik, que a pesar
5
Abasí, Dios supremo, hacedor todopoderosos para casi todas las etnias que pueblan el Calabar y para los
ñañigos cubanos. [Link].1 p.25
6
Cazuela, o caldero donde se encuentran los poderes del brujo.
7
[Link]. 1 p.28
8
Otras versiones dejan a la joven princesa fuera del juramento por no encontrase en el momento en el que este
se realiza.
5
de estar en guerra con el territorio de su padre le revelo el secreto; en pocas
palabras esta acción le costo la vida, la apresaron y condenaron a muerte por no
haber guardado el secreto, pues violo una de las leyes más estrictas que rigen a
los Abakuas, su juramento.
Observemos ahora algunas historias parecidas sobre el descubrimiento por parte
de una mujer de un misterio en el agua, todas de factura africana.
• «…los carabalís de Okrika, cuentan que Tuminiaro, la mujer de un pescador
un día vio en el agua algo extraño y se asusto. Su hija Sangatoro fue a
buscar agua y aterrada por una visión huyó y arrojó la vasija con el líquido.
El misterio resulto ser un ente sobrenatural que llevaba la cabeza cubierta
por un buli 9 hecho con hojas de fibra de palma, como lo llevan los sacros
yuyús o ídolos (como el Ireme cubano)» 10
• «Una mujer descubrió un espíritu del agua junto a un río y se apoderó de
una misteriosa careta que aquel dejó abandonada en la orilla» 11
• «…un owa o espíritu de las aguas llamado Ekkpe se apareció a una mujer
en Minama» 12
• «Sikán se acerco al río Olían a coger agua en su tinaja. En la misma se
introduce el pez Tanze, representación de Abasí, Dios que fue el primero en
sonar. Sikán lo vio pero como era una mujer no podía poseer el secreto
Abakua, por lo cual Mokongo su esposo; Iyamba su padre y Ekeuñon
deciden matarla […] a Sikán la llegaron a matar. Eribangando la despoja y
la mataría con un golpe en la nuca» 13
9
Palma que se cría en Filipinas, de tronco muy alto, muy grueso y derecho, hojas por extremo grandes, de
forma de parasol.
10
[Link].1 p.26, hace referencia a la obra de Fernando Ortiz. Ortiz, Fernando, Los instrumentos de la música
afrocubana, t.V, cáp. XX, La Habana, Cuba, 1954. Las primeras referencias nos llega de la prolifera pluma del
prestigioso Don Fernando Ortiz, otras salen a torrente del maestro e historiador Enrique Sosa o de la mano
dulce de Lydia Cabrera.
11
Ídem. p.26
12
Ídem. p.26.
13
[Link]. 4 p.28
6
No nos será del todo difícil encontrar cual será la perspectiva que ciña a esta
leyenda que tan vigente esta -a pesar de que los hechos que aquí se relatan
sucedieron hace quinientos años. Veamos ahora que nos dicen los especialistas.
¿Qué es la masculinidad?
Según Robert. W. Connell son las posiciones «en las relaciones de género, las
prácticas por las cuales los hombres y mujeres se comprometen con esa posición
de género, los efectos de estas prácticas en la experiencia corporal, en la
personalidad y en la cultura.» 14
En 1990 Kenneth Clatterbaugh, señala seis perspectivas principales sobre el
estudio de la masculinidad 15 :
1. La conservadora; que considera natural que los hombres sean proveedores
y protectores de las mujeres y que sean social y políticamente dominantes,
puesto que ello corresponde a una manifestación de la naturaleza
masculina y a su rol civilizador.
2. La pro-feminista; que se encuentra influenciada directamente por la
producción académica feminista y por su organización política, subraya que
la masculinidad ha sida creada a través del privilegio de los hombres y la
correspondiente opresión de la mujeres, dañado a los propios varones más
allá de las recompensas que le da el sistema.
3. La Men´s Right; esta postula que los roles masculinos tradicionales son
altamente dañinos, que los hombres son victimas de ellos y que el
feminismo no hace más que empeorar las cosas puestos que no han
creado para ellos las misma opciones que han logrado ellas con su acción.
4. La espiritual; el llamado movimiento mito-poético, que se basan en la
convicción de que la masculinidad deriva de patrones inconcientes
14
Valdez, Teresa y José Olavarría, Masculinidad/es: Poder y crisis, Ediciones de las mujeres, Isis
International, n.24, Santiago de Chile, Chile, 1997 p. 35 recopilado por los autores la obra la organización
social de la masculinidad por Robert. W. Connell,
15
Ídem. 11 - 12
7
profundos, los que se revela a través de las leyendas, mitos y rituales y que
requieren ser actualizados por los varones.
5. La socialista; señala que la masculinidad se basa en las clases sociales
determinadas económicamente, es decir, que el capitalismo patriarcal
define masculinidades asociadas a los tipos de trabajos y al control de
trabajos de otros.
6. Grupos específicos; esta discute la idea de una masculinidad universal,
enfatiza la existencia de una diversidad de experiencias que abarca no solo
a los hombres blancos, sino también a negros y a grupos étnicos,
heterosexual y homosexual.
La que le correspondería a esta sociedad es la perspectiva espiritual, ya que esta
se revela a través de un origen mítico como podemos apreciar y estos requieren
precisamente de la actualización constante por parte de los varones. Otro de los
factores es, la exclusión de la mujer de los conocimientos o de los secretos,
aunque esta no entre en los valores que da el Sr. Clatterbaugh desde su definición
de la perspectiva de la masculinidad espiritual, si son tomados en cuentas por la
filosofa feminista Rae Langton 16 la que esboza cinco formas o tipos de exclusión
del conocimiento, algunos investigadores intentan salvar esta condición alegando
lo siguiente: «Ella fue la primera mujer que juró en Abakua, pero fue también la
primera en traicionar, la traición se paga con la muerte» 17 quizás por esto se
afirma que:
«La muerte de Sikán; no es por su condición de mujer sino por el hecho de que
siendo ella de la tribu de los Efok; le comunicó el secreto de Tanze a su marido
Mokongo el cual pertenecía a los Efik y por esta traición es condenada a
muerte» 18
Esta exclusión no solo ocurre en la sociedad Abakua, ocurre también en otras
sociedades donde lo esotérico es el plato principal, desde una masonería que
16
Citada por Guillermo Núñez Noriega -Investigador Titular-en Los hombres y el conocimiento: Reflexiones
epistemológicas para el estudio de los hombres como sujetos genéricos .Centro Investigaciones en
Alimentación y Desarrollo, A.C. Hermosillo, Mexico. 2002
17
[Link]. 4 p.28
18
Ídem. p.28 hace referencia a una cita de Fernando Ortiz y de Enrique Sosa.
8
acusa de Cagliostro, o sea de traidor a quien se salga de Los antiguos limites o
caiga en una descalificativa condición ante la sociedad, ¿Pero de qué se le acusa
a el Conde? Precisando que este gran maestro de los Rosacruces inició en los
secretos masónicos a una mujer, le valió llevarse el apodo de Traidor Universal de
la masonería, hasta sociedades como las Odfélicas (Unidos o Independientes)
donde la mujer no puede entrar a una Logia, pero sin embargo debe soportar la
entrada en sus Cámaras de cualquier miembro varón. Otra es la condición que
ninguna mujer puede ser admitida -y aquí se diferencia de las demás sociedades-
en la sociedad Abakua, a Sikán la representan con una muñeca negra dentro del
fambá 19 cerca de la prenda, una muñeca es el simbolismo de quien fuera
sacrificada para el bien de los territorios del Viejo Calabar. Aunque Lydia
Cabrera 20 hace alusión a un juego que aceptaba en su seno a una mujer, cierto o
no las diferentes entrevistas realizadas no han dado al traste con tal información,
ante la pregunta ¿Aceptarían en sus misterios a una mujer, aunque no ocupará
cargo alguno? La respuesta de un tal vez pocas veces se escucho, el esquivo no
sé y no lo creo fueron las respuestas más comunes, después de los rotundos No.
¿Aceptaría a una mujer que comparta sus secretos? Que decirles, el No se
deslizaba solo.
Dentro de los enfoques que se han abordado para dar una definición al concepto
de masculinidad, están los siguientes que nos llegan del estilográfico del ya
mencionado Robert. W. Connell 21 :
1. Las definiciones esencialistas, usualmente recogen un rasgo que define al
núcleo de lo masculino, y le agregan a ello una serie de rasgos de la vida
de los hombres.
2. la positivista, que hace énfasis al hallazgo de los hechos, entrega una
definición simple de la masculinidad: lo que los hombres realmente son.
19
Este es el nombre que recibe el templo donde se reúnen los Abakuas para realizar sus actividades
fraternales.
20
Cabrera Lydia, El monte,
21
[Link]. 14 p 32 - 33
9
3. La normativa, que reconocen y ofrecen un modelo de la masculinidad que
es lo que los hombres debieran ser.
4. La semiótica esta define la masculinidad mediante un sistema de
diferencias simbólicas en las que se contrasta los lugares masculinos y
femeninos.
Resulta difícil definir en cual de estos grupos podría agruparse la sociedades de
este tipo, en especial la Abakua, ya que hay puntos de contactos entre la
definición esencialista. Partiendo de esta la masculinidad es actividad y la
femineidad es pasiva, pues la mujer no juega un rol protagónico dentro de la
misma, ya que el antecedente de la sociedad es belicista, el hombre duro y el
compromiso a lo masculino aflora en todas las aristas, ante las dificultades el
hombre debe crecerse, agigantarse, una especie de espartanos del siglo XX.
Dentro de los principios que se le exige a un recién iniciado esta el de ser
Hombre, ser buen hijo, buen padre, buen esposo, etc. Y aquí surge una dicotomía
como es posible ser buen hijo cuando se excluye a la madre de una actividad tan
importante en su vida que le regula su comportamiento, más aún como es posible
que se acueste todos los días al lado de la persona que ama y medie entre ellos la
desconfianza por el solo hecho de ser mujer, o una hija que se le tratara con la
misma desconfianza por la cual se excluye la madre y la esposa. Este primer
principio logra el resultado opuesto, va de un extremo del cuerno a otro. La
justificación que suele dársele parte desde la instancias del poder, del silencio o
del secreto como medio de poder para disfrazar de una manera u otra las
hegemonía 22 o sea la subordinación general de las mujeres y la dominación de los
hombres.
22
[Link]. 14 p.39 léase el texto que comienza en la p.31 de Robert. W. Connell, la organización social de la
masculinidad.
10
Conclusiones
1. La perspectiva -según Kenneth Clatterbaugh- que se le podría adjudicar a
la sociedad Abakua es la espiritual, los que se revela a través de las
leyendas, mitos y rituales y que requieren ser actualizados por los varones.
2. Desde la mirada feminista esta clasificaría como la número uno en
exclusión de su contraparte.
3. La definición que -según Robert. W. Connell- debería adjudicársele es la
esencialista, aunque esta solo vea un pedazo de una realidad que debería
analizarse.
4. Centenares de sociedades de este tipo las hay diseminadas por el mundo,
con otro nombre, formas, símbolos donde impera la dominación masculina.
5. Toda sociedad secreta tiende a desarrollar un varón esotérico, que según el
contexto tiende a variar, pero la esencia es la misma; el dominante: el
hombre; la subordinada: la mujer.
6. Un estudio más centrado en el factor histórico-psico-social y un
presupuesto que permita llevar a cabo una investigación más profunda,
arrojaría nuevas maneras de ver la masculinidad desde un punto de vista
diferente, hablo por supuesto de la masculinidad del varón esotérico.
7. Estas conclusiones no son ni la punta del iceberg de lo he dado a llamar el
varón esotérico.
11
Bibliografía citada.
1
Quiñones, Tato, Ecorie Abakua, Ediciones Unión, Ciudad de La Habana, Cuba, 1994
2
Silva, Alberto da Costa e, A manilha e o limbambo: a África e a escravidäo, de 1500
a1700, Nova Fronteira Fundaçao Biblioteca Nacional, Rio de Janeiro, Brasil, 2002
3
Gallardo, Francois y Yosvany Fuentes, El mito de Sikán, trabajo presentado en la jornada
científica de la SUM del Cerro, 2007
4
Ortiz, Fernando, Los instrumentos de la música afrocubana, t.V, cáp. XX, La Habana,
Cuba, 1954
5
Valdez, Teresa y José Olavarría, Masculinidad/es: Poder y crisis, Ediciones de las
mujeres, Isis International, n.24, Santiago de Chile, Chile, 1997
6
Núñez Noriega, Guillermo, Los hombres y el conocimiento: Reflexiones epistemológicas
para el estudio de los hombres como sujetos genéricos .Centro de Investigaciones en
Alimentación y Desarrollo, A.C. Hermosillo, Mexico. 2002
Bibliografía consultada
Sobre masculinidad:
1
Abril, Paco, Interacción entre las transformaciones del trabajo y la masculinidad en la
sociedad de la información, Ayuntamiento de Jerez Delegación de salud y género, Jerez,
diciembre, 2004
2
Lozoya Gómez, José Ángel, Como se construye la identidad masculina, Excmo.
Ayuntamiento de Jerez Delegación de salud y género, Jerez, febrero, 1999
3
Rodrigo Parrini R. Apuntes acerca de los estudios de masculinidad: de la hegemonía a la
pluralidad. 1 de marzo de 2000
4
Sotomayor Peterson, Zonia y Rosario Román Pérez, La construcción de la masculinidad,
tipos de violencias y tipologias de los agresores. Foro- Masculinidad.
12
Sobre los Abakuas:
1
Bartra, Rogers, Estructura de las sociedades africanas, en el modo de producción asiática,
antología de textos sobre problemas de la historia de los países coloniales, Editorial Eros
S.A., México, 1969.
2
Entralgo Gonzáles, Armando, África religión, Editorial Ciencias Sociales, v. III y IV,
Ciudad de la Habana, Cuba, 1990.
3
Pichardo, Esteban, Diccionario Provincial casi razonado de vozes y frases cubanas,
Editorial Ciencias Sociales, La Habana, Cuba, 1976.
4
Ortiz, Fernando, La Tragedia de Ñañigos, México, 1950.
5
____El engaño de las razas, Editorial Ciencias Sociales, la Habana, 1975.
6
____Los afrocubanos Dientimellados, publicación en el Archivo de folklore cubano,
Editorial Cultura S.A., 1929.
13