Achilli, Elena ESCUELA, FAMILIA Y DESIGUALDAD SOCIAL
UNA ANTROPOLOGIA EN TIEMPOS NEOLIBERALES, Laborde Editor, 2010.
Cap. 6 "Escuela, familia y pobreza urbana. Construcción del sentido de la escolaridad en los
procesos domésticos."
[ACHILLI, E. (2003) Escuela, familia y etnicidades. Investigación socioantropológica en contextos
interculturales de pobreza urbana, Tesis Doctoral, Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
de Buenos Aires.]
Resumen
Objetivo: analizar y documentar las prácticas y relaciones que viven las familias en contextos de
pobreza atendiendo a un doble objetivo: como modo de conocer en ellas las experiencias formativas
de los niños que llegan a ls escuelas, y para aproximarnos a los modos en que las familias hace
escuela desde las expectativas y vivencias que tienen acerca de los procesos de escolarización de
sus hijos.
Síntesis del capítulo: Va a problematizar la noción de familia para analizarla como contexto
formativo. Explora la CONFIGURACIÓN FAMILIAR como permeada por distintos procesos que
devienen de las condiciones de la vida urbana y por las imágenes escolares que circulan en las
experiencias de los padres. Muestra la lógica de las RELACIONES DOMÉSTICAS vinculadas con
las ESTRATEGIAS LABORALES de sus miembros para inscribir las experiencias socioculturales
de los niños en sus procesos de escolarización. Reflexiona sobre los SENTIDOS DE LO
ESCOLAR en medio de ciertas tendencias contradictorias entre procesos de desafiliación generados
por la pobreza y políticas estatales que visualizan a la famiila como unidad amortiguadora de la
crisis.
Las modificaciones que supone hablar de la "familia" en su estructura y significación como ámbito
cotidiano de la vida social de los niños y, al mismo tiempo, de los cambios en sus relaciones con el
ámbito escolar. NOCIÓN CAMBIANTE DE LO FAMILIAR.
son diversos los trabajos que han puesto de manifiesto las permanentes transformaciones del sentido
que adquiere la vida familiar. Así, desde distintos enfoques antropológicos, sociológicos o
historiográficos, pueden seguirse esos avatares que suponen los múltiples cambios en los sentidos y
caracterizaciones que la noción de "familia" adquiere según las épocas, las tradiciones
etnoculturales o los contextos sociales. En el caso de los estudios antropológicos se trata de una
problemática que ha estado presente ya en las primeras sistematizaciones que se han cónsiderado
como fundantes de la disciplina, a mediados del siglo XIX. Tanto en estas corrientes evolucionistas
como en aquellas con las que continuaron en el siglo veinte —ya sea funcionalistas, estructuralistas
o marxistas- ha sido un centro de preocupación de las investigaciones socioantropológicas mostrar
cómo la familia, en tanto institución "universal", se expresa en una variedád de modalidades según
las sociedades tribales o las épocas de las que se trate. p. 223
Oscar bLewis fines de los 50 abre campo de análisis nuevo y polémico vinculando familia y
pobreza: FAMILIA COMO UNIDAD PRIVILEGIADA PARA ENTENDER ESOS PROCESOS
SOCIOECONÓMICOS (= WAINERMANN)
P. 226 mediado de los ochenta y en los noventa se ha dado un nuevo "retorno a la familia" en
investigaciones que la consideran como una importante variable de articulación entre la estructura
socioeconómica y lo que denominan "conductas" o "comportamientos" sociodemográficos
las relaciones familiares, sus estructuraciones y reestructuraciones, sus tendencias más recientes, se
configuran en importantes campos temáticos para entender distintos procesos sociales que se van
transformando en la vida urbana de estos tiempos
En principio, aclarar que usamos, indistintamente, la noción de FAMILIA o GRUPO
DOMÉSTICO para referirnos al conjunto de las relaciones sociales que, basadas en el
parentesco y/o en el principio de residencia común, se van configurando cotidianamente como
un modo de producir y reproducir distintos procesos vinculados a la convivencia y a la
satisfacción de necesidades materiales y simbólicas p. 227 Esta es una caracterización general
que va a ir seglosando:
a) ¿qué significa hablar de relaciones sociales al interior del ámbito doméstico? Con esta expresión
pretendemos dar cuenta no sólo de las interacciones cotidianas entre los sujetos sino, también, de
las condiciones materiales, subjetivas y simbólicas que las permean. Por lo tanto, adquieren
relevancia desde las inserciones laborales de sus miembros, el peso de tales inserciones en las
condiciones generales de la vida familiar, la división del trabajo doméstico, la distribución del
poder y/o autoridad intrafamiliar, los vínculos intergeneracionales hasta el conjunto de valores
y significaciones que construyen los sujetos que hacen a la domesticidad cotidiana. En es el sentido
con el que utilizamos la idea de relaciones sociales al interior de la vida familiar, por lo que, sería
más apropiado plantearlas como RELACIONES DOMÉSTICAS.
b) de parentesco está tomada de modo tal que incluya, en la constitución de un grupo doméstico,
tanto a quienes se vinculan a partir de relaciones de consanguinidad como a través de las
relaciones de afinidad o aquellas originadas en el matrimonio.
c) se habla de la producción y reproducción de un conjunto de procesos cotidianos en los que se
ponen en juego las múltiples "funciones domésticas" que se despliegan en el espacio familiar, un
conjunto de prácticas e interacciones cotidianas, aspectos de economía y socabilización (comidas,
cuidado de niños, cooperación en gastos, ayuda mutua: procesos en los que se despliega el QUE
HACER FAMILIAR y desde donde se configuran las experiencias formativas de los niños.
¿qué supone hablar de familia en esta época? O, mejor dicho, ¿qué implica la vida familiar en los
contextos de pobreza urbana en tiempos de políticas neoliberales? ¿Cómo se hace familia en esos
espacios sociourbanos de la pobreza? Interrogantes que nos introduce al movimiento de distintas
dimensiones en juego no para quedamos encapsulados en la "privacidad" del mundo doméstico...
conocer los movimientos de ese ámbito permeado por las distintas transformaciones de una época
Tal como lo veíamos para la institución escolar, también, en la "familia" se dialectizan esas distintas
familias" conformadas en los diversos procesos que le otorgan determinadas características sociales
e históricas. Es decir, se configuran un conjunto de procesos heterogéneos y contradictorios que, en
su coexistencia relacional, pueden brindar algunas pistas tanto de lo que se hace más evidente como
de aquellos procesos que se despliegan subterráneamente
FAMILIAS VIVIENDO EN LAS "VILLAS MISERIAS"
Historiza creación de villas
últimas décadas del siglo veinte
Son las familias que viven en las villas miserias de las épocas de destrucción del proceso de
industrialización. Es decir, de épocas en que, ese proceso de desindustrialización se anuda a la
neutralización de las posibilidades de inserciones laborales. Y, además, se combina con un proceso
de retraimiento del Estado en aquellos servicios a los que tienen derecho los habitantes: como son
los de la vivienda, la salud, la educación. Por lo tanto, es la vida familiar anclada en ámbitos
sociourbanos de pobreza en un tiempo que, no sólo resulta difícil "salir" socialmente de la "villa"
sino que, además, la misma se va ampliándo a partir del creciente y duradero desempleo.
DISTINTOS MOMENTOS HISTÓRICOS Y DISTINTOS MODOS DE VIVIR EN LA POBREZA
ESTRUCTURAL.
También se modifican los imaginarios sociales construídos acerca de las villas miserias y de sus
habitantes
Hoy, las experiencias y sentidos de vivir en la pobreza, se cargan con otros estereotipos. La imagen
de la pobreza es la imagen del caos, la peligrosidad, la violencia urbana que termina siendo
penalizada o criminalizada desde un Estado cada vez más represivo. P. 231
La profundización de los procesos de desocupación, la introducción de algunas estrategias como la
venta de droga, el aumento del alcoholismo, el consumo de ciertos estupefacientes, entre otras
situaciones, han modificado profundamente los modos de sociabilidad que se desplegaban en estos
espacios sociourbanos.
no es sólo este cuidado de la casa o aquello de que ya "no se puede dejar nada afuera del rancho que
te lo roban" como "antes" en que el "robo entre vecinos" no ocurría; también, va creciendo, en
algunas familias, una fuerte sensación de peligrosidad interna.
Una peligrosidad que preocupa a muchos padres en tanto se vincula a cómo CUIDAR a sus chicos.
Las situaciones de violencia y de fragilidad de la vida de los jóvenes, se ha acrecentado a partir de
las permanentes represiones de que son objeto.
Así se va estructurando la vida familiar en las "villas miserias" de estos contextos urbanos de
profundización del desempleo, de ajustes estructurales y criminalización de la pobreza. De hecho,
forman parte de las experiencias formativas de los niños que, además, comparten otros procesos
familiares que también se despliegan en la "villa".
VIVIR EN UNA VILLA MISERIA SUPONE UN PROCESO... ejemplo de descripción etnográfica.
En término de proceso que se aleja de los estereotipos y de las naturalizaciones. p. 232
Preguntarnos por qué y cómo se llega a vivir en una villa miseria nos lleva a plantear algunas líneas
hipotéticas alrededor de un núcleó clave de muchas —por no decir todas- las biografías de la
pobreza que hemos conocido. Me refiero a cómo se anudan, en un mismo movimiento, distintos
procesos relacionados con la dramaticidad que supone formar parte de un conjunto social
desposeído de los bienes materiales y simbólicos que posibilite desplegar las relaciones humanas en
toda su potencialidad.
MOSTRAR LOS PROCESOS (que confluyen en la vida de las familias) DOCUMENTANDO SU
COTIDIANEIDAD
DOS PROCESOS QUE RESALTA ACHILLI: TRABAJO + MIGRACIÓN
En tal sentido, un proceso recurrente en estas familias es la permanente búsqueda de un trabajo.
Desde luego que, en estos tiempos de crisis de las economías regionales, de procesos de
desindustrialización y concentraciones empresariales, de ajustes estatales y despidos masivos, este
es un proceso común a otros conjuntos sociales. Incluso, también es generalizado, otro fenómeno
que se entrama al anterior, como son los procesos migratorios que se generan alrededor de esa
búsqueda laboral. p.234
Son biografías marcadas por un "nomadismo" reiterado buscando modos y estrategias laborales
que les permitan sobrevivir hasta que, logran ubicarse en alguna villa a lo largo de varias
generaciones. Tal es el caso, de uno de estos "asentamientos" en los que trabajamos, donde muchas
familias hace varias décadas que están viviendo allí
ejemplos: indígenas toba -> "migraciones golondrinas "
"relocalizaciones"
De ahí que, considere como clave para entender el mundo familiar de la pobreza, este núcleo que se
configura alrededor de las migraciones y el trabajo. Un núcleo en el que se van articulando un
conjunto de procesos en los que se producen y reproducen las relaciones domésticas.
Relaciones que, en sus particularidades, permiten entender de un modo más integral los procesos de
escolarización de los niños que habitan las villas miserias.
Aun cuando las particularidades y diferencias socioétnicas entre estas familias "criollas" e
indígenas, puedan incidir en las relaciones domésticas que van configurando, resulta común ese
nexo entre migración y búsqueda de trabajo.
A su vez, estas historias domésticas ponen de manifiesto la relevancia de las redes familiares de
parentesco (M. S. Sussman y L.G. Burchinal; 1971) en los procesos de la toma de decisiones sobre
los lugares elegidos. Por lo general, un miembro de la familia se ha instalado con anterioridad en el
lugar de recepción. Redes que van generando, como dijimos, un conjunto de procesos solidarios a
lo largo de la conformación de los grupos domésticos. p. 237
No obstante, no siempre esta organización de la vida doméstica resulta armoniosa. Aún cuando
puedan generarse relaciones solidarias, también sucede que emergen procesos contradictorios y
conflictivos en las relaciones domésticas que se vinculan con las características y posibilidades
de inserción laboral de sus miembros.
Los modos, tipos y tiempos de las estrategias laborales, así como en quien recae el principal papel
de proveedor de los recursos domésticos, modifica interacciones, valores, legitimaciones en la
domesticidad de la vida familiar. Aquí hablamos de "estrategias laborales" para dar cuenta de una
tendencia particular que asume el trabajo en los contextos de pobreza estructural.
Estas formas de inserciones laborales que toman las modalidades de intermitencia temporal y de
informalidad muestra la precarización estructural que ha caracterizado la historia de las familias de
la pobreza. Sin embargo, en el contexto de las transformaciones socioeconómicas de las últimas
décadas, esta precarización se ha profundizado generando, también, conmociones a nivel de las
relaciones domésticas. p.238
Actualmente, los tiempos entre una "changa" y otra pueden ser muy prolongados e, incluso,
permanecer de tal modo que introduce a los sujetos en situaciones de vida cargadas de una honda
miserabilidad en las que pueden emerger distintas modalidades de desestructuraciones de los
lazos familiares. Situaciones en las que nadie puede contener a nadie. Sin llegar a estos límites,
los relatos anteriores ponen de mánifiesto la carga tensional que supone, para el hombre, ese
tiempo "sin changas" que no posibilita hacerse cargo de algún ingreso para el hogar. Procesos
tensionales que se agudizan con la inversión de ciertos "roles tradicionales" jugados por
hombres y mujeres en las relaciones domésticas.
Así, la inserción laboral de la mujer-madre pareciera que incide, no sólo en estas perturbaciones
que se introducen en las relaciones entre hombres y mujeres. A su vez, producen constricciones en
la vida de las mujeres, a nivel de lo que significa el desarrollo de la maternidad.
p. 259
"(...) en el hogar humilde, del trabajador, la mujer se ve obligada a salir a trabajar. En vez de tener
seis, siete hijos, empezaron a tener uno o dos ( ... )" "El trabajo de la mujer, no sé, hasta ahora no lo
definiría bien, bien. Yo digo que pierde. La mujer que trabaja afuera de empleada (...) llega el
momento que pierde el derecho de mujer en el hogar, y empezando por los hijos, por la crianza ( ... )
hay chicos que se crian tres, cuatro años con una sirvienta y está apreciando más el cariño de la
sirvienta que el de la madre, la madre es una visita ( ... ) y la madre está perdiendo el cariño de los
propios hijos en el hogar de ella ( ... ) Yo digo, hasta cierto punto que la mujer no tenga hijos tse
refiere c cuando tiene que trabajar! La mujer cuando tiene hijos estoy de acuerdo que tiene que
criarlos la madre ( ... ) esa madre tiene que ir de sirvienta porque no le alcanza y los chicos de ella
quedan en la calle, abandonados o con un pariente ( ... ) los hijos mayores están criando a los hijos
menores, hacen a la vez de padre.y madre dentro del hogar ( ... ) para mí se hace una escala de
descariño entre madre y el hijo y el marido y la mujer y la mujer y el marido. Se descalabra un
hogar ( ... ) ( abuelo; Reg.N"°5; FD;1993)1
Estas argumentaciones desarrolladas por integrantes de un grupo doméstico que cumplen funciones
de "crianza", en esas redes de mutuas colaboraciones, adquieren significación tanto como
descripción de las propias relaciones domésticas como del sentido que ellas adquieren para sus
miembros. Del relato se desprende, en primer lugar, una situación de la mujer que trabaja -
especialmente en los "hogares humildes"- que podríamos caracterizar como de una doble expulsión
1 Se trata de un grupo doméstico conformado por los padres de D. —una niña que, en el momento de nuestro trabajo,
en 1993, cursaba el primer grado y era única hija- y los abuelos del padre de la niña. La mamá de D. tiene 25 años y
trabaja como empleada doméstica; el papá es empleado no calificado en una empresa de transporte y fue criado por
su abuela, al momento de fallecer su madre. Aún cuando puede resultar una familia atípica ya que cuentan con dos
inserciones laborales más o menos estables y, una tradición sociocultural diferente al de sus vecinos por parte de la
abuela que es una migrante española, los relatos no dejan de tener significación para mostrar procesos
heterogéneos al interior de la pobreza. En relación a la limitada cantidad de hijos no es la única situación que
hemos registrado.
de las funciones domésticas. Por un lado, las necesidades de mantenimiento de la vida familiar, la
"expulsa" del ámbito doméstico al obligarla a "salir" a trabajar "afuéra". Por otro lado, se la
"expulsa" de los "derechos" hogareños que tiene como mujer. Entre estos "derechos de la mujer en
el hogar", los que parecieran quedar más limitados son los maternales. En este grupo doméstico, se
la ha desplazado de las funciones de crianza y socialización de su única hija. Además, las
condiciones materiales —y, agregaría, socioculturales- la dilematizan "a trabajar" o "tener otro
hijo", en un círculo perverso en el que "necesita trabajar" y "si tuviera otro hijo tiene que dejar de
trabajar". Situaciones éstas, que si bien adquieren determinadas particularidades en las familias de
la pobreza tal como el mismo relato lo pone de relieve, permiten visualizar las transformaciones
de las relaciones domésticas en general a partir de las necesidades del trabajo femenino
externo al hogar. Además, una descripción doméstica en la que, también se destaca, un CIRCUITO
DE DESPLAZAMIENTOS MATERNALES a través del cual, las "sirvientas" —la madre de D., lo
es- son las depositarias de la crianza y del afecto de los hijos de los patrones, cuyas madres también
tienen que salir a trabajar "fuera" del hogar. Mientras, los hijos de las "sirvientas", son criados —en
el mejor de los casos- por los hijos mayores o por otros familiares adultos, como estos abuelos
criando a D., o se crian solos en la calle, como suele resultar más común. Este circuito de
desplazamientos provoca lo que estos sujetos caracterizan como una "escala de descariño"
entre madre e hijos, marido y mujer que conduce a "descalabrar el hogar". Descripciones que
hablan del significado que tiene, para este abuelo, el trabajo de la mujer "fuera" del hogar y, al
mismo tiempo, de las implicaciones emocionales que se construyen sobre las relaciones
domésticas. En síntesis, en ellas se ponen el acento en las "perdidas" que implica para la mujer-
madre el "salir" del hogar cuando necesita trabajar. Desde las situaciones de "doble expulsión de las
funciones domésticas" hasta los "circuitos de desplazamientos maternales" y de "pérdida de
derechos hogareños" que se van produciendo. Además, también podrían estar mostrando algunas
pistas de otros modos de organización familiar en cuanto a la configuración de las unidades
domésticas.
Me refiero, específicamente, a que esas modalidades podrían relativizar ciertas ideas extendidas
alrededor de las imágenes de las familias que viven en condiciones de pobreza como carentes de
toda "planificación familiar". Es decir, aquel sentido común generalizado, en torno de familias
inmersas en un cierto "caos" que implica las convivencias "extendidas" entre parientes y una gran
cantidad de hijos. p. 241
Estas contrastaciones, complejizan esa imagen de las familias de la pobreza, entendidas sólo como
conglomerados que incluyen una gran cantidad de miembros. Los estudios mencionados hablan, por
un lado, que más del cuarenta por ciento de estos grupos domésticos son del tipo de las familias
caracterizadas como "nucleares". Por otro lado, el promedio general de personas que conviven en
una misma residencia, sobrepasa apenas el de cinco integrantes 7. Y, a su vez, plantean algunos
otros procesos que problematizan aquellas imágenes unívocas de una domesticidad casi
"irracional" cargada de una cantidad de hijos imposibilitados de ser contenidos afectiva y
económicamente p. 242
aspectos vinculados a la distribución del poder y/o autoridad familiar que se ponen en juego en
estas relaciones domésticas cuando es la mujer-madre la que trabaja "fuera" del hogar. Así, por
ejemplo, también se entiende que cuando la mujer aporta un ingreso al grupo familiar ella adquiere
cierta independencia y "autoridad" en la domesticidad cotidiana.
Al interior de ese núcleo familiar, [cita anterior p.243] la autoridad del padre parece estar legitimada
en un proceso de entrecruzamiento entre determinadas prácticas y un imaginario simbólico
construído, en especial desde la madre. En muchos casos es el padre quien tiene poder de decisión,
basado en ese imaginario simbólico reforzado, fundamentalmente, por la madre pero que, también
se desprende de ciertas prácticas en las que se naturaliza determinada autoridad paterna.
[compara con otro caso en el que la inserción laboral de la mujer no es tan decisiva] división del
trabajo hogareño, o las valoraciones acerca del papel del padre en la crianza de los hijos, son
algunos de esos elementos que actúan como refuerzos simbólicos acerca de la autoridad masculina.
En este caso, también recayó en el hombre, la decisión de incorporar a su mujer a la iglesia
evangélica provocando en ella un cambio en sus esquemas valorativos que inciden en las relaciones
domésticas.
tal incorporación incide en las relaciones domésticas en un doble sentido. Desde un punto de
vista, supone un conjunto de creencias y valores que "transforma las vidas" y repercute tanto en
la interacción de la pareja como sobre las experiencias formativas de los niños. Desde otro punto de
vista, se produce, en parte, una delegación o DESPLAZAMIENTO DE LA AUTORIDAD
depositada en el padre hacia la iglesia.
Si bien esto podría ser planteado como un desplazamiento de la autoridad legitimante del padre
hacia la iglesia, es posible relacionarlo -o preguntarnos, para no abusar en la interpretación-, sino
está indicando otras modalidades de reforzar alguna autoridad que permita contener la vida
familiar cuando ésta se presenta difícil en estos contextos de pobreza urbana p. 245
Cuando el desempleo estructural se agrava, la pobreza se profundiza y las condiciones de vida de
las familias se resquebrajan, las experiencias de los niños no están ajenas a las historias de
abandono y maltrato que marcan las biografías en las "villas miserias". Los niños y las niñas
configuran sus vivencias en medio de una realidad socioespacial dominada por la violencia que
va calando las interacciones cotidianas y penetra las rutinas de la vida familiar. Son parte de un
conjunto de procesos que dejan huellas en las historias de las relaciones domésticas de estos
niños
lo que caracterizamos como la PRODUCCIÓN SOCIAL DEL SUFRIMIENTO p. 246: Un conjunto
de situaciones que, los niños y niñas de las "villas miserias" van "sufriendo" e incorporando en sus
rutinas diarias, como parte del desempleo, la privación material, la agudización de las crisis de sus
relaciones domésticas.
A su vez, muestran la presencia que adquieren en la vida de los niños y los jóvenes de la pobreza,
ciertas INSTITUCIONES "NORMALIZADORAS", externas a la familia, como pueden ser, los
tribunales de justicia, los jueces de menores, los hogares de huérfanos, la policía.
Jóvenes cuyas infancias transcurren entre la violencia familiar, la calle o las instituciones
judiciales. Infancias que van buscando un lugar donde estar. p. 247
En muchas de las madres jóvenes, se cruza la memoria de sus dolores infantiles y la soledad que
sienten frente a su propia maternidad
En muchas de estas biografías de la vida familiar de madres de los niños en edad escolar son
recurrentes las expectativas de que sus hijos "no pasen lo mismo" que ellas
Son relatos en los que se ponen de manifiesto los intentos por construir IDENTIDADES
MATERNALES DIFERENCIADAS a las que ellas han vivido como niñas en los modelos de sus
propias madres. No obstante, en distintos casos, estas historias de violencia familiar parecen
repetirse.
Madres que relatan sus sufrimientos infantiles, que aspiran otras vidas para sus hijos pero que
quedan muchas veces envueltas en situaciones sociales y emocionales en las que se reproducen
situaciones de escasa o nula contención familiar para los niños. Familias en las que, además, la
conformación de los vínculos matrimoniales pareciera remitir a una tradición que podríamos
plantear como de cierta CIRCULACIÓN "FLEXIBLE" DE LAS PATERNIDADES p.248
En estas RELACIONES DOMÉSTICAS FRAGILIZADAS EN ESPIRALES DE INDIGENCIA Y
VIOLENCIA, transcurre la vida de muchos niños y jóvenes. Niños y jóvenes que no son contenidos
por los adultos sino, por el contrario, son agredidos y violentados por ellos.
Pero, en esa miserabilidad de las vidas de la pobreza, en esa producción social del sufrimiento
en la que los niños y niñas son los más afectados, también, son muchos los adultos que
experimentan el dolor de no poder/no saber cómo cuidar de sus niños y niñas en medio de la
hostilidad de una ciudad que los expulsa del trabajo y de un Estado que, por un lado, los
abandona en sus inversiones sociales y por otro lado, los persigue criminalizando sus penurias
En el caso de las familias de indígenas toba, los padres perciben los peligros que el 'vivir en la
ciudad" puede acarrear a sus hijos pero "no saben" como prevenirlos. p. 249
Estas distancias intergeneracionales, que se expresa en una pérdida de legitimidad de la autoridad,
genera, en los padres, un conjunto de angustia y desorientación.
Relatos de las preocupaciones de los padres ante sus hijos "rebeldes" y la deslegitimación en las que
caen los distintos modos en que ensayan su AUTORIDAD DESVANECIDA.
CONSTRUCCIÓN DEL SENTIDO DE LA ESCOLARIZACIÓN DE LOS NIÑOS
SENTIDO DE LA ESCOLARIDAD DESDE LAS CONFIGURACIONES FAMILIARES: DOS
DIMENSIONES ANALÍTICAS
1) APRENDIZAJE DOMÉSTICO: ámbito doméstico como espacio de experiencias formativas
2) DEMANDAS, EXPECTATIVAS Y FRUSTRACIONES que se construyen a modo de
expresiones conscientes y/o ideológicas en los ámbitos familiares
1)
los niños y niñas se involucran, en el ámbito familiar, en un conjunto de prácticas y relaciones
cotidianas. A partir de las mismas van realizando diferentes aprendizajes cuyo carácter y sentido
dependerá de las condiciones en que se desarrollan las relaciones domésticas en las que se
insertan. Se trata de las prácticas materiales en las que socialmente el niño participa, de los procesos
de significación que va construyendo, como de los límites y posibilidades que le brinda la familia
como contexto.
De ello se desprende una CONCEPCIÓN DE NIÑO COMO SUJETO ACTIVO, constructor, en
parte, de sus propias experiencias formativas y, al mismo tiempo, supone marcar los límites y
condicionamientos sociales e institucionales que tiene. Es decir, las experiencias formativas del
niño se van desarrollando dentro de un juego de limitaciones y posibilidades que —explícita e
implícitamente- le van imponiendo las situaciones —ya sea familiares o escolares- en las que se
despliegan. Tratándose, particularmente, del sujeto niño estas limitaciones y posibilidades se
tornan relevantes, tanto por estar relativamente excluído de las inculcaciones que se intentan desde
el mundo de los adultos, como por la definición sociocultural acerca de la niñez y de lo que se
supone acerca de la pertinencia de los aprendizajes y habilidades que le corresponden. Una
definición sociocultural e histórica de la niñéz que se va poniendo en evidencia de distintos
modos. p.253
en la escuela y en la familia, se juegan prácticas e imágenes acerca de lo que se espera de este niño
¿EN EL ÁMBITO JURÍDICO????
En la familia una es la que se constituye cuando los padres adultos marcan el sentido de ser niño
hoy, contrastando con sus propias experiencias infantiles.
Los padres no sólo construyen estas diferenciaciones socioculturales entre los niños, referidas a
"otras" épocas. También lo hacen entre niños del presente.
Estas PRÁCTICAS DE DIFERENCIACIÓN O DE CONSTITUCIONES DE OTREDADES
CERCANAS son modalidades comunes de "infradiferenciación" o de construcción de
microjerarquías al interior de la misma "villa miseria". Modalidades que, además, llevan a evitar
que los niños frecuenten a esos "otros".
Me interesa destacar otras situaciones que se viven al interior del mundo doméstico, que
podríamos entender como parte de las "PEDAGOGÍAS FAMILIARES" que se ponen en juego en
las relaciones intergeneracionales.
- Por un lado, la incorporación de los niños al aprendizaje de ciertas prácticas laborales que
desarrollan los adultos
- Por el otro, padres y madres construyen ciertas imágenes a través de las cuales explican los mdos
en que se expresan sus niños en el ámbito familiar. Son recurrentes también las percepciones de los
padres acerca de las dificultades de aprendizaje de sus hijos ligadas a imágenes tales como "la
cabeza no le da". Esto se vincula cn los proceos de escolarización: procesos que PATOLOGIZAN
sus prácticas y modos relacionales de los alumnos. Se incorporan al ámbito familiara modo de
PSICOLOGIZACIONES que deviene de un desplazamiento de la misma psicologización que se
realiza en la vida escolar.
2)
es frecuente que se produzcan tensiones entre las expectativas depositadas por los padres en la
escolarizacíon formal de sus hijos y las prácticas y relaciones que estos viven efectivamente en
las escuelas.
Por lo general, los padres construyen estas valoraciones constrastando son sus propias experiencias
de adultos "carentes" de las herramientas que el conocimiento puede brindar. (ejemplo: padres de
niños indígenas) p.257
toba: conocer y capacitarse = significación política: herramienta que posibilita la interacción con la
sociedad dominante.
Demandas de los padres hacia la escuela. Las prácticas docentes en su calidad de enseñantes
parecieran difuminarse y en ello el niño queda "solo" (la maestra no vigila x ej.) Esta soledad del
niño en la escuela que manifiestan padres y madres no solo en relación a los conocimientos
escolares sino también al nivel de los cuidados que requiere un niño. Se reclama mayor control.
Además de la soledad se muestra la carga de agresividad o violencia que los espacios escolares
están teniendo (procesos de desligitimación social de la autoridad de maestros y directivos).
Demandas de que se enseñe conocimiento como reglas y normas de conducta.
Demandas y expectativas por el sentido de la escolarización que se ponen en evidencia por los
cuestionamientos.
Nuevamente, el mecanismo de recurrir a "otras" instituciones para legitimar autoridades que
parecieran diluídas. Vimos cómo muchos padres, ante su autoridad deslegitimada, ponen en
circulación distintas modalidades de refuerzo a través de diferentes instituciones como puede ser la
iglesia, la policía, la justicia, entre otras. Aquí, la construcción de imaginarios que refuercen la
legitimidad de una autoridad escolar perdida, a partir de algunos indicios que hablan de la
importancia de los aprendizajes realizados, por los padres, como soldados del ejército nacional.
p.264
SÍNTESIS FINAL
Como plantean algunos estudios, la familia se transforma en una de las mayores víctimas de los
procesos de empobrecimiento, generando procesos que caracterizan como los de "feminización"
e "infantilización" de la pobreza. Otros, han descrito cómo los problemas de la precariedad del
trabajo o la desocupación se acompañan con una "FRAGILIZACIÓN" de la familia en la
medida en que se deterioran los SOPORTES RELACIONALES que aseguran una
"PROTECCIÓN PRÓXIMA" a sus integrantes.
Ello tiende a la configuración de "FAMILIAS INSEGURAS" y PROCESOS DE
"DESAFILIACIÓN" apartir de una doble exclusión. Exclusión del trabajo en situaciones de
cronificación de la desocupación y exclusión de las redes de socialización familiar, expresadas en
disociaciones de los vínculos sociofamiliares. Procesos en los que, la familia, se debilita y diluye
como espacio de contención de sus miembros, resquebrajando las relaciones entre adultos y
niñ[Link] proceso paradojal en el que, las políticas neoliberales, por un lado, fragilizan a los
grupos familiares y, por el otro, visualizan a la familia como unidad amortiguadora de la crisis.
Fragilización de la familia y, a la vez, espacio requerido para la "integración social". Un
núcleocontradictorio que condensa un conjunto de situaciones paradojales alrededor de la relación
Estado-familia. Así, las familias son cada vez más abandonadas por las políticas sociales y
educativas y, sin embargo, son más demandadas por el mismo Estado para suplir sus deficiencias.
Las familias más empobrecidas son las que reciben los servicios públicos, también, más
empobrecidos, como parte del círculo vicioso de la pobreza. Las familias progresivamente más
reguladas y legisladas en sus interacciones intradomésticas son las familias que el Estado considera
como parte de quienes se hacen cargo de las necesidades públicas. En resumen, a las familias
víctimas de las políticas de ajuste se las intenta utilizar como instrumentos supletorios de las
responsabilidades estatales.