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Administracion Publica en La Republica Dominicana

1) La administración pública en República Dominicana tiene sus orígenes en las reformas de la década de 1960 para modernizarla, siguiendo modelos de otros países. 2) El poder ejecutivo, encabezado por el Presidente, es el responsable de la administración pública y está compuesto por secretarías de estado y otros órganos. 3) Existe una administración centralizada jerárquica encabezada por el poder ejecutivo, así como organismos descentralizados y autónomos.

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Administracion Publica en La Republica Dominicana

1) La administración pública en República Dominicana tiene sus orígenes en las reformas de la década de 1960 para modernizarla, siguiendo modelos de otros países. 2) El poder ejecutivo, encabezado por el Presidente, es el responsable de la administración pública y está compuesto por secretarías de estado y otros órganos. 3) Existe una administración centralizada jerárquica encabezada por el poder ejecutivo, así como organismos descentralizados y autónomos.

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La Administración Pública en República Dominicana

La Revolución Francesa de 1789 influyó poderosamente en Francia y en toda Europa para propiciar la
construcción jurídica del Estado y, por ende, profundas transformaciones en el ordenamiento jurídico, que
propiciaron el estudio de la Administración Pública.

Woodrow Wilson en 1887 elaboró una de las definiciones más amplias y antiguas de la Administración
Pública, decía que es el lado práctico o comercial del gobierno, ya que su finalidad es que los negocios
públicos se realicen eficientemente y tan de acuerdo con los gustos y deseos del público como sea posible..

La Administración Pública en nuestro país tiene su origen a través de las raíces históricas y culturales de los
fenómenos que caracterizan la Burocratización del Aparato Estatal y de su Marco Jurídico, tales como,
Centralización, Autoritarismo, Exceso de Papeleo, Desconfianza e Influencia Política en la Designación de los
Servidores Públicos.

Las actividades para modernizar la Administración Pública Dominicanas se iniciaron a principio de la década
de 1960, enviando 5 profesionales nacionales en 1962 a realizar estudios de Post−Grado en Ciencias
Administrativas a la Universidad de Puerto Rico.

Esto fue auspiciado por la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos, con la intención de
establecer una capacidad nacional propia en está materia.

La Administración en la República Dominicana constitucionalmente se encuentra encomendada de manera


principal al Poder Ejecutivo. Participa en ella el Congreso Nacional, como órgano regulador y fiscalizador de
aquel poder. La comparten, unos pertenecientes al Gobierno Central y otros al sector Descentralizado del
Estado.

Entre los órganos fundamentales de la Administración, previstos por la Constitución, están además del Poder
Ejecutivo, la Asamblea Nacional, el Senado, la Cámara de Diputados, la Cámara de Cuentas, la Junta
Monetaria, el Banco Central y los Ayuntamientos.

Los órganos de Administración a que hemos hecho alusión generalmente se encuentran consagrados en los
demás ordenamientos constitucionales de Hispanoamérica, con algunas variantes en cuanto a denominaciones
y aquellos propios del Estado de que se trate.

Órganos que Conforma el Poder Ejecutivo

Habiendo señalado los órganos superiores del Estado previstos en la Constitución, es necesario ahora
determinar los órganos que conforman el Poder Ejecutivo, cuyo titular está investido de la calidad de Jefe de
la Administración Pública, como hemos señalado.

Resulta también de interés describir en líneas generales las diversas modalidades que presenta la Organización
Administrativa del Estado para coordinar las funciones de tales órganos en el ejercicio de sus cometidos y las
relaciones que surgen entre ellos. Es preciso pues, estudiar estas modalidades que tradicionalmente se reducen
a los regímenes de centralización y descentralización.

Hemos visto que el Estado es el órgano supremo de la nación investido de personalidad jurídica y de los
atributos inherentes a está calidad. Los actos jurídicos legalmente autorizados, concernientes a la
Administración Pública, deben instrumentarse en su nombre.

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No obstante, los órganos de la Administración Pública, en principio, carecen de personalidad jurídica propia,
y en consecuencia, cuando actúen en la vida jurídica, a través de sus titulares, debidamente apoderados, lo
harán a nombre del Estado, cuya representación jurídica y política generalmente ostenta el Presidente de la
República.

Instituciones Superiores de la Administración Pública

Las instituciones superiores de la Administración Pública que conforman el Poder Ejecutivo son: Presidencia
de la Republica cuyo titular ejerce la suprema autoridad de la nación, las Secretarias de Estados y ciertos
Organismos de Asesoría Técnica ubicados en el más alto Nivel Jerárquico.

Después todos los demás órganos y autoridades de la Administración Pública se hallan bajo la dependencia
del Presidente de la República y de los Secretarios de Estados.

Centralización Administrativa

La figura jurídico−administrativa reconocida por la doctrina para coordinar las funciones de estos órganos y
sus relaciones interinstitucionales, es la Centralización Administrativa. Conviene, pues, conocer su acepción.
Nada más oportuno que recurrir al pensamiento del insigne tratadista Mexicano Gabino Fraga, cuando nos
dice que: existe el régimen de centralización administrativa cuando los órganos se agrupan colocándose unos
respecto de otros en una situación de dependencia tal que entre todos ellos existe un vinculo que, partiendo del
órgano situado en el más alto grado de ese orden, los vaya ligando hasta el órgano de ínfima categoría, la
relación jurídica que liga a los diversos órganos colocados en la situación que acabamos de describir,
constituye lo que se denomina relación de jerarquía. Mediante dicha relación se explica como se mantiene la
unidad del Poder Administrativo, a pesar de la diversidad de los órganos que lo forman.

Este orden jerárquico procura mantener la unidad administrativa en la accione del Estado y la coordinación de
sus programas. En él están presentes los principios de Unidad de Mando y Coordinación que estudiamos en
el capitulo anterior.

¿Cuáles serán entonces los órganos de la administración sujetos a esa relación jerárquica para mantener
la unidad y coherencia administrativa del Estado? De lo expuesto, resulta que los órganos que configuran la
Administración Central están representados por la Presidencia de la República, las Secretarias de Estado y sus
dependencias; los órganos superiores de los Poderes Públicos que, aún independientes del Poder Ejecutivo,
mantienen sistemas uniformes de contabilidad gubernamental, control presupuestario y financiero, sujetos a
las disposiciones jurídicas de la administración centralizada.

Descentralización Administrativa

La Administración Pública descentralizada está constituida por las instituciones autónomas y descentralizadas
del Estado y las empresas publicas. Se reputan organismos autónomos y descentralizados del Estado, aquellos
órganos dotados, en principio, de una personalidad jurídica distinta de la del Estado, con patrimonio propio,
autonomía administrativa y libre determinación, creados para realizar un cometido estatal y sujetos a las
limitaciones impuestas por la Constitución y las Leyes.

Todos los actos y operaciones legalmente realizados por los organismos autónomos y descentralizados se
reputan garantizados por el Estado.

Los organismos de participación estatal mayoritaria, de una conformación de Derecho Público y/o privado,
dedicados a la explotación industrial, comercial o agrícola, se denominan empresas pública.

El incremento de la participación de Estado en la dirección y ejecución del proceso de desarrollo nacional dio

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por resultado, ante la ineficiencia del esquema tradicional de organización, el surgimiento de está nueva forma
de organización administrativa, la descentralizada y con ella esa figura jurídica denominada organismos
autónomos y empresas públicas, que en América Latina tienen vigencia real a partir de la década de 1930, aun
cuando existen desde épocas anteriores algunos precedentes de estos entes públicos.

Este tema lo enfocaremos con mayor amplitud más adelante, dada su importancia en la Administración
Pública Contemporánea.

¿Por Qué se Vincula la Administración con el Poder Ejecutivo?

Hemos apuntado que la concepción de la teoría de la división de Poderes del Estado, de Montesquieu, concibe
al Poder Legislativo como el encargado de sancionar las leyes; al Ejecutivo como el responsable de aplicarlas
y al Judicial con la misión de interpretarlas.

La Función del Poder Ejecutivo como Gestor y Administrador de los Asuntos Públicos.

En la realidad política y administrativa, la función del Poder Ejecutivo, sobre todo ante la nueva concepción
del Estado providencialista, va más allá de la misión que le asignaron los padres y precursores de la clásica
doctrina de división de poderes.

Es como acertadamente pregona el profesor Argentino Linares Quintana, cuando afirma que: la misión que
incumbe el Poder Ejecutivo es ejecutar la ley −que es sancionada por el Poder Legislativo y aplicada a los
casos particulares que se susciten por el Poder Judicial−, apenas si se designa en una forma asaz primaria la
esencia de la función ejecutiva. Su misión es, en realidad, mucho más vasta que una mera ejecución de las
leyes, por más amplias que sean las reglas que rijan está ejecución; podría decirse, en general, que consiste en
la gestión y administración de los asuntos públicos. La función legislativa y la función judicial no constituyen
en suma sino la vida abstracta del Estado, cuya vida concreta es la gestión de los asuntos públicos; es la
Administración en un amplio significado.

Esta concepción ha fundamentado la corriente de que el Poder Ejecutivo, y por consiguiente su titular,
representa al Estado en su vida jurídica, no solo en el ámbito interno, sino también en el campo internacional.
De ahí que no resulte exagerada la aserción de que el Poder Ejecutivo rige los destinos del pueblo y
administra sus intereses superiores.

El Presidente de la República como Jefe de la Administración Pública.

Al inicio de este capitulo, indicaremos que en nuestros primeros textos sustantivos se anunciaba que el Poder
Ejecutivo residía en el Presidente de la República, aunque complementado por el Consejo de Secretarios de
Estado. Más adelante, en los textos de 1877, 1878, 1880, 1881, 1886 y 1907, se consagro que el Poder
Ejecutivo se ejerce por el Presidente de la República en unión de los Secretarios de Estado, que son sus
órganos inmediatos. A partir de la reforma de 1908 dicho Poder Ejecutivo se convirtió en unipersonal; así lo
consigna la actual Constitución Dominicana (Art. 49).

En la República Dominicana, desde 1844 en que surge como Estado independiente, al titular del Poder
Ejecutivo se le ha denominado Presidente de la República, con excepción de un corto período, en 1866,
durante el cual se dio al Magistrado el nombre de Protector, recordándose la denominación que había sido
dada al Jefe Ejecutivo en Inglaterra, en la época de la primera revolución.

Aquel Protector fue el famoso Oliverio Cromwell. En todos los regímenes republicanos a partir de la
fundación de los Estados Unidos se ha dado la denominación de Presidente de la República para el Jefe
Ejecutor.

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El Poder Ejecutivo ejercido por el Presidente de la República, unas veces de manera unipersonal, y otras
conjuntamente con la reunión de Ministros o Secretarios de Estado, representa la máxima concentración de
poder consagrada por los ordenamientos Constitucionales.

Esta concepción sitúa a la gran mayoría de nuestros regímenes de gobierno, como presidencialistas,
caracterizados por ilimitadas prerrogativas constitucionales conferidas al Primer Magistrado de la Nación, las
cuales son complementadas por disposiciones adjetivas.

Centralización del Poder de Decisiones en el Presidente de la República

En América Latina los regímenes de gobierno se han caracterizado por una excesiva centralización
administrativa que data desde la misma época colonial, persistiendo aun en el Poder Ejecutivo una
considerable concentración de funciones, decisiones y recursos. La plenitud de poderes públicos −dice
Andrés Serra Roja− unido a la habilidad presidencial hacen del Presidente un supremo arbitro de la
vida nacional. A él corresponden aquellas supremas tareas en que afincan los pueblos su felicidad o su
desventura: el equilibrio de la vida social y el pasar sobre las propias convicciones cuando lo exige el
momento histórico.... Pero, ningún funcionario, por elevado que sea, puede estar por encima de la ley.
Aludimos a una importante ejecutoria pronunciada en el vecino país del norte en la resolución United
States US Lee.

El juez Lee, a nombre de la Corte, manifestó: NINGÚN HOMBRE DE ESTE PAÍS ES TAN
IMPORTANTE COMO PARA ESTAR POR ENCIMA DE LA LEY. Ningún funcionario de la ley puede
desafiar esa ley con impunidad.

El mismo autor parafraseando al Presidente Roosevelt, considera que la Presidencia de la República no


es un puesto burocrático, sino un caudillaje moral. Para el extinto mandatario Norteamericano, la
Presidencia más que un cargo administrativo representaba preeminentemente un sitial de dirección
moral.

El Presidente de la República como Suprema Autoridad Administrativa

En la generalidad de los regímenes constitucionales de Hispanoamérica se confiere al Presidente de la


República la calidad de Jefe de la Administración Pública, así lo prescribe el Art. 55 de la Constitución
Dominicana. La Constitución Venezolana en su Articulo 181 lo consagra como Jefe del Estado y del
Ejecutivo Nacional. El articulo 120 de la Constitución Colombiana no deja dudas al respecto al
proclamarlo como Suprema Autoridad Administrativa. Lo que quiere significar, analizando los casos
Colombiano y Dominicanos, que por analogía pueden aplicarse a los demás, es que salvo en los casos en
que se trate del ejercicio de atribuciones administrativas otorgadas por la Constitución a otros Órganos
del Estado, el Presidente de la República tiene la suprema posición jerárquica respecto de los órganos y
agentes, y que las leyes no pueden organizar las atribuciones de esos órganos y agentes en una forma
que desconozca esa posición jerárquica superior, en una medida injustificable. Este es uno de los
motivos de la facultad de observar las leyes que la Constitución confiere al Presidente de la República.
La promulgación de las mismas significa, en cuanto a este punto, la anuencia del Poder Ejecutivo a la
forma en que el Congreso organiza esas atribuciones, cuando se trata de Leyes Administrativas.

Por ejemplo, en la República Dominicana, la facultad de legislar, atribuida al Congreso Nacional por el
inciso 23 del Articulo 37 de la Constitución de la República, es acerca de toda materia que no sea de la
competencia de otro Poder del Estado o contraria a la Constitución.

De la interpretación de este articulo se infiere, que los asuntos de orden puramente administrativo no
debe ser objeto de legislación alguna, sin la iniciativa y consenso del titular del Poder Ejecutivo, puesto
que la dirección y la reglamentación de los mismos es facultad exclusiva del Presidente de la República,

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de acuerdo al articulo 55 de la Constitución.

En los casos en que el legislador trata de organizar los servicios y atribuciones de la Administración
Pública, se desconoce, la suprema posición de superioridad jerárquica del Presidente de la República y
se produce una manifiesta intervención dentro del ámbito de competencia de otro Poder del Estado.

Nos parece conveniente que la Carta Magna dominicana disponga que la iniciativa legislativa en asunto
concernientes a la Administración Pública corresponda exclusivamente al Presidente de la República, a
fin de procurar la unidad y coherencia en la organización Administrativa del Estado, tal y como lo han
previsto algunas otras constituciones de América Latina.

Modelo de Administración para los Países del Tercer Mundo

Los países del Tercer Mundo tiene ante si el reto de acometer el estudio de la Administración Pública con un
nuevo enfoque. Es preciso definir con suma exactitud el modelo de Administración Estatal. Necesario para
hacer frente a las ingentes tareas y responsabilidades que tiene por delante el Estado contemporáneo, ante el
rol estratégico y determinante del sector público en el proceso del desarrollo.

Esos modelos de Administración Pública deben fundamentarse en las condiciones sociales, económicas,
política y jurídicas de cada nación para que la organización Administrativa del Estado responda a la realidad
nacional, sin descartar, por su puesto, como mero patrón de referencia, la experiencia y avance de otro tipo de
Administración Pública de países altamente desarrollados.

De lo apuntado, se infiere la necesidad de analizar el contexto nacional dentro del cual funciona la
Administración Pública, ya que está no puede ser

considerada aisladamente en su estudio. Las fuerzas sociales, políticas, económicas, y jurídicas que inciden en
ella son el medio ambiente dentro del cual existen, de él recibe influencias que condicionan su mismo
funcionamiento. Por ello se ha expresado que la Administración Pública es en ultima instancia el reflejo de la
educación, cultura, tradición, y estilo de vida de una nación.

Creemos pues, que el lector le resultara de interés, principalmente al estudiante de Administración, conocer a
grandes rasgos la concepción del ente jurídico−político que es el Estado, al cual sirve de instrumento la
Administración Pública y de los elementos más importante que intervienen en la conformación de ese Estado
de Derecho, tales como Nación y Gobierno.

Administración Pública, (Ciencia, Técnica o Arte.)

La Administración Pública tiene su propia connotación jurídico−política cuando la consideramos como la


institución que realiza los fines del Estado. Desde el punto de vista académico, los principios de organización
y de gerencia científica, con todas sus implicaciones jerárquicas, de división de trabajo y de recursos,
constituyen sus principales elementos. Oportuno es señalar, que aun bajo este enfoque, el aspecto humano
representa el factor más importante de la Administración y de mayor significación social, por cuanto éste
condiciona su eficiencia y desarrollo.

El acto administrativo, expresión de la voluntad del Estado a través de su principal instrumento, cual es la
Administración Pública, cumplirá sus fines en la medida en que los titulares del ejercicio de la función pública
ejerzan su poder discrecional con eficiencia y ecuanimidad. Para que este fenómeno suceda necesariamente
tenemos que promover la nacionalización de la maquinaria estatal, incluyendo todos sus procesos y sistemas.
Es este el campo de estudio de la Administración Científica. Pese a ello, existe disparidad de criterios entre los
autores en considerarla ciencia, técnica o arte.

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De ahí que resulte necesario conocer previamente el significado de los términos ciencia, técnica y arte, para
así ponderar el verdadero sitial de la Administración en el Campo Académico.

• Ciencia: es un conjunto de conocimientos y de investigaciones, que tiene sus propios principios y


permite obtener conclusiones confiables y susceptibles de adquirir carácter unitario.
• Técnica: es un conjunto de procedimientos y recursos de que se sirve una ciencia o un arte, pericia y
habilidad para usar esos procedimientos y recursos.
• Arte: es una virtud, disposición, precepto, reglas o conjunto de procedimientos necesarios para hacer
bien una cosa.

Surgimiento del Estado de Derecho. Preeminencia en el Estudio del Derecho Administrativo

El surgimiento del Estado de Derecho en Europa propició el estudio de la Administración Pública, tanto el lo
que concierne a su ordenamiento jurídico como en lo referente a los principios y técnicas sustentados por la
ciencia de la Administración.

Cabe advertir, sin embargo que pese al aporte que la Escuela Camera− lista y otros estudiosos habían
ofrecidos antes de la Revolución Francesa, este sufre un estancamiento en su desarrollo , superado por el
surgimiento del Derecho Administrativo.

Es así como los ensayos sustentadores de la ciencia de la Administración Pública son sustituidos por la rica
doctrina jurídica de

derecho administrativo surgido a partir del siglo XIX. Esto dio origen a que los tratadistas de está nueva
disciplina monopolizaran el pensamiento administrativo durante años , adquiriendo auge esa rama del
Derecho Público que trata del ordenamiento jurídico de la Administración Pública. Esta prioridad del estudio
del Derecho Administrativo.

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Common questions

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En la concepción moderna del Estado, el Poder Ejecutivo va más allá de simplemente aplicar la ley; se encarga de gestionar y administrar los asuntos públicos activamente, reflejando la vida concreta del Estado. Representa el Estado en su vida jurídica y política, tanto interna como internacionalmente, y su función se extiende a guiar los destinos del pueblo y administrar sus intereses superiores .

La centralización administrativa agrupa órganos sin personalidad jurídica propia, actuando siempre a nombre del Estado, bajo la dirección jerárquica de la Presidencia y Secretarías de Estado. En contraste, la descentralización administrativa incluye organismos autónomos y empresas públicas con personalidad jurídica distinta, autonomía administrativa y patrimonios propios, sometidos a limitaciones constitucionales y legales .

La Presidencia de la República es vista como un "caudillaje moral" porque, según Roosevelt, trasciende un mero cargo administrativo al ser un puesto de liderazgo moral de la nación. En esta concepción, el Presidente encarna una autoridad ética y moral, guiando no solo en decisiones políticas sino también en ser un ejemplo de rectitud y responsabilidad pública .

Existen distintos criterios que clasificarían a la Administración Pública como ciencia, técnica o arte. Como ciencia, se trataría de un conjunto organizado de conocimientos. Como técnica, implicaría el uso de procedimientos específicos y habilidades para gestionarlos. Mientras que como arte, se centraría en la habilidad de conducir la administración con virtuosismo. Esta distinción impacta la forma de abordar su estudio y aplicación, influenciando desde aspectos académicos hasta la práctica administrativa .

La Revolución Francesa propició un cambio en el estudio de la Administración Pública, haciendo que el enfoque se moviera hacia el Derecho Administrativo. Antes, los estudios ofrecidos por la Escuela Cameralista se enfrentaron a un estancamiento que fue superado por la rica doctrina jurídica del Derecho Administrativo surgida en el siglo XIX, que monopolizó el pensamiento administrativo y transformó el enfoque hacia un sistema basado en un ordenamiento jurídico más que en técnicas administrativas .

La administración pública descentralizada tiene un impacto significativo en el desarrollo nacional al proporcionar autonomía administrativa y jurídica a organismos que impulsan actividades industriales, comerciales y agrícolas. Esta estructura promueve una gestión más eficiente y adaptable frente a las nuevas exigencias del desarrollo nacional, compensando la ineficiencia vista en esquemas tradicionales centralizados .

Los modelos administrativos en países en desarrollo deben adaptarse considerablemente a las condiciones sociales, económicas, políticas y jurídicas del país para que sean efectivos. Aunque pueden considerarse como patrones otras administraciones más desarrolladas, lo crucial es que respondan a la realidad nacional y las necesidades específicas de cada contexto, asegurando así su eficiencia y relevancia .

La centralización administrativa se estructura de manera jerárquica, en la que los órganos se colocan unos respecto de otros en situaciones de dependencia. Este sistema preserva los principios de Unidad de Mando y Coordinación, asegurando la unidad del Poder Administrativo a pesar de la diversidad de órganos. Los órganos superiores, como la Presidencia de la República y las Secretarías de Estado, coordinan a aquellos bajo su dependencia .

La Administración Pública refleja las características culturales y sociales de una nación porque no puede estudiarse aisladamente, ya que está influida por las fuerzas económicas, políticas, sociales y jurídicas del país. Esta interrelación hace que la administración sea un reflejo de la educación, tradición y estilo de vida de la nación, y cualquier modelo administrativo debe adaptarse a estos factores para ser efectivo .

Se considera necesario que el Presidente de la República tenga una posición jerárquica superior para mantener la unidad y coherencia en la administración del Estado. Esta jerarquía permite que el Presidente tenga autoridad sobre la organización y dirección de los servicios administrativos, evitando interferencias de otros poderes del Estado y asegurando un control efectivo sobre la ejecución de políticas estatales .

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