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Judaísmo

El judaísmo es una religión monoteísta y la más antigua de las tres religiones abrahámicas, con aproximadamente 14.3 millones de seguidores conocidos como judíos. Se basa en las enseñanzas de la Torá y el Tanaj, y su práctica varía entre diferentes ramas como el judaísmo ortodoxo y reformista. A lo largo de la historia, el judaísmo ha enfrentado persecuciones y diásporas, pero ha mantenido una identidad cultural y religiosa única, interrelacionando religión, tradición y nación.
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El judaísmo es una religión monoteísta y la más antigua de las tres religiones abrahámicas, con aproximadamente 14.3 millones de seguidores conocidos como judíos. Se basa en las enseñanzas de la Torá y el Tanaj, y su práctica varía entre diferentes ramas como el judaísmo ortodoxo y reformista. A lo largo de la historia, el judaísmo ha enfrentado persecuciones y diásporas, pero ha mantenido una identidad cultural y religiosa única, interrelacionando religión, tradición y nación.
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Judaísmo

Estrella de David

Fundador(es) Abraham

Deidad o YHWH (Yahveh, ‫)יהוה‬


deidades
principales

Ramas Judaísmo ortodoxo, judaísmo


reformista, judaísmo conservador, judaísmo
reconstruccionista, judaísmo caraíta, Judaísmo
jasídico

Tipo Monoteísta, religión abrahámica

Número de 14.3 millones1


seguidores
estimado

Seguidores Judíos
conocidos como

Escrituras Torá, Tanaj y Talmud
sagradas
Lengua litúrgica Hebreo y Yidish

País o región de Mesopotamia, Canaán


origen

Lugares  Jerusalén, Safed y Tiberíades, Israel
sagrados  Hebrón, Territorios Palestinos

País con mayor 1.-  Estados Unidos (6.5 millones)2


cantidad de 2.- Israel (5.9 millones)3
seguidores

Organización Congreso Mundial Judío


internacional

Símbolo Estrella de David, Menorá

Templos Sinagoga

Clero Rabino y jazán

Religiones Samaritanismo, Cristianismo e Islam
relacionadas

[editar datos en Wikidata]

El término judaísmo se refiere a la religión, tradición y cultura del pueblo judío. Es la más


antigua de las tres religiones monoteístas,4 junto con el cristianismo y el islam, originadas
en Medio Oriente, llamadas «religiones del Libro» o «abrahámicas». Cuenta con el menor
número de fieles entre ellas. Históricamente, del judaísmo derivan las otras dos religiones.
Aunque no existe un cuerpo único que sistematice y fije el contenido dogmático del
judaísmo, su práctica se basa en las enseñanzas de la Torá, también llamada Pentateuco,
compuesto por cinco libros. A su vez, la Torá o el Pentateuco es uno de los tres libros que
conforman el Tanaj (o Antiguo Testamento), a los que se atribuye inspiración divina.
En la práctica religiosa ortodoxa, la tradición oral también desempeña un papel importante.
Según las creencias, fue entregada a Moisés junto con la Torá y conservada desde su
época y la de los profetas. La tradición oral rige la interpretación del texto bíblico, la
codificación y el comentario. Esta tradición oral fue transcrita, dando nacimiento a
la Mishná, que posteriormente sería la base del Talmud y de un enorme cuerpo exegético,
desarrollado hasta el día de hoy por los estudiosos. El compendio de las leyes extraídas
de estos textos forma la ley judía o Halajá.
El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y
providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley
contenida en los Diez Mandamientos y las prescripciones rituales de los libros tercero y
cuarto de la Torá. Consecuentemente, las normas derivadas de tales textos y de la
tradición oral constituyen la guía de vida de los judíos, aunque la observancia de las
mismas varía mucho de unos grupos a otros.
Otra de las características del judaísmo, que lo diferencia de las otras religiones
monoteístas, radica en que se considera no solo como una religión, sino también como
una tradición, una cultura y una nación.56 Las otras religiones trascienden varias naciones
y culturas, mientras que el judaísmo considera la religión y la cultura concebida para un
pueblo específico. El judaísmo no exige de los no judíos unirse al pueblo judío ni adoptar
su religión, aunque los conversos son reconocidos como judíos en todo el sentido de la
palabra. Asimismo, el judío ha sido comisionado por sus escrituras a ser «luz a las
naciones» y propagar el monoteísmo ético por todo el mundo. La religión, la cultura y el
pueblo judío pueden considerarse conceptos separados, pero están estrechamente
interrelacionados. La tradición y la cultura judía son muy diversas y heterogéneas, ya que
se desarrollaron de modos distintos en diferentes comunidades y cada comunidad local
incorporó elementos culturales de los distintos países a los que llegaron los judíos a partir
de la dispersión.
La historia judía se remonta a las viejas tradiciones bíblicas. Cuando el Noé encalló en
el monte Ararat, los hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) dieron origen, respectivamente, a
los semitas del Próximo Oriente, a los camitas de África y a los jafetitas del resto del
mundo.
Abraham, padre de los judíos, al recibir de Yahvéh la orden de asentarse en la tierra
de Canaán, se puso en camino inmediatamente, partiendo de su patria, Ur, de
los caldeos (Mesopotamia). Abraham, su hijo Isaac y su
nieto Jacob fueron pastores nómadas.
Sus descendientes se vieron empujados por el hambre a la tierra de Gosén, en el delta del
río Nilo. Pero el faraón de Egipto, viendo que aumentaban imparablemente y se hacían
poderosos, los redujo a la esclavitud. Con Moisés ungido como líder y legislador, el pueblo
elegido por Dios se dirigió hacia Canaán, la tierra prometida.
La dramática marcha desde Egipto a través del mar Rojo y la peregrinación de 40 años por
el desierto son hitos importantes en la historia del pueblo israelita. Los judíos, una vez
conquistada la ciudad de Jericó, se establecieron en la zona agrícola de Canaán, tierra de
la cual en la Biblia se dice que «manaba la leche y la miel».
Una vez establecidos en Israel, la tierra fue dividida entre las doce tribus: Aser, Neftalí,
Manasés, Zabulón, Isacar, Gad, Efraín, Dan, Benjamín, Rubén, Judá y Simeón. Con el
tiempo se pasó de una teocracia a una forma de gobierno monárquica, siendo los reyes
más famosos de la época Saúl, David y su hijo Salomón, con su capital en Jerusalén.
Luego del reino de Salomón, la nación se dividió en dos reinos: el reino de Israel en el
norte y el reino de Judea en el sur. El reino de Israel fue conquistado por el rey
asirio Sargón II, al final del siglo VIII antes de Cristo. El reino de Judea pudo continuar
durante un siglo y medio, hasta que en el año 586 antes de Cristo fue conquistado por
los babilonios, comandados por Nabucodonosor II. En ese año se destruyó el primer
templo, lugar central de la actividad religiosa judía de la época. Muchos de los judíos
fueron desterrados de Israel y fueron llevados como esclavos a Babilonia (actual Irak), lo
cual constituye la primera diáspora judía. Durante el exilio en Babilonia, los judíos escriben
lo que se conoce como el "Talmud de Babilonia" (Talmud Bavli), mientras que los judíos
todavía establecidos en Judea escriben el "Talmud de Jerusalén". Estos dos manuscritos
representan las primeras manifestaciones de la Torá en forma escrita, y el Talmud de
Babilonia es el utilizado actualmente por las comunidades judías. La subsecuente
conquista de Babilonia a manos de los persas permitió a muchos judíos regresar a su
tierra natal luego de 70 años en el exilio babilónico. Se construyó un nuevo Segundo
Templo y se restablecieron antiguas prácticas.
La comunidad judía de Israel fue dominada por varios antiguos imperios. Los asirios fueron
seguidos por los babilonios y luego por los persas hasta la conquista por parte de
los griegos. Es en esta época (hacia el 170 a. C.) cuando estalla una revolución
encabezada por Judas El Macabeo ("martillo", hasmoneo) que logra colocar a todo el
territorio del antiguo Israel nuevamente bajo dominio judío. El Reino Hasmoneo de Judá
pasó por último a manos del Imperio romano.
Es en el año 70 después de Cristo cuando estalla una nueva rebelión y es destruido
el Segundo Templo. Muchos habitantes judíos son vendidos como esclavos y esparcidos
por los confines del Imperio romano, proceso que se conoce como la "diáspora". La
historia de Masada demuestra el arrojo de los soldados judíos de la época. Numerosas
comunidades judías florecieron en el Imperio sasánida y en el Imperio romano.
En la temprana Edad Media el reino Kházaro (en la estepa del Volga) adoptó el judaísmo
como su religión oficial, pero aún se discute el alcance de esta conversión entre los
pueblos sujetos al khan Kházaro.
La hegemonía del cristianismo en Europa significó numerosas persecuciones contra el
pueblo judío, las cuales derivaron en frecuentes y reiteradas expulsiones. Muchas
comunidades tuvieron que vivir en barrios segregados llamados guetos, pero también es
cierto que en otros períodos gozaron de mayor tolerancia, sin ser nunca aceptados del
todo.
Durante el Medievo, por más que se buscasen mercaderes de profesión, no se hallaba
ninguno o más bien se hallaban únicamente judíos. Sólo ellos, a partir de la época
carolingia, practicaban con regularidad el comercio, a tal punto que, en el idioma de aquel
tiempo, las palabras judaeus y mercator eran casi sinónimos. Unos cuantos se
establecieron en el sur de Francia, pero la mayoría venía de los países musulmanes
del Mediterráneo, desde donde se trasladaron, pasando por España, al occidente y Norte
de Europa. Todos ellos eran radhanitas, perpetuos comerciantes viajeros, merced a los
cuales se mantuvo el contacto superficial con las religiones orientales.
El comercio al que se dedicaron fue exclusivamente de especias y telas preciosas, que
transportaban trabajosamente desde Siria, Egipto y Bizancio hasta el Imperio carolingio.
Los mercaderes judíos se dirigían a una clientela muy reducida. Las utilidades que
realizaron debieron ser muy importantes, no obstante se debe considerar que su papel
económico no llegó a ser trascendental.
En el mundo musulmán, a pesar de algunos episodios de persecución y matanzas (sobre
todo en el primer siglo de expansión del Islam), los judíos fueron tolerados por ser uno de
los "Pueblos del Libro" –a cambio del pago de importantes tributos y de numerosas
restricciones–, llegando a ocupar en algunos casos altos puestos en la administración
califal tanto en Damasco como en Bagdad y en Córdoba. Sin embargo, que fueran
tolerados no les libró nunca de su condición legal de dhimmies, lo cual los condenaba a
numerosas discriminaciones y a una situación de sumisión.
Los judíos españoles, conocidos como sefardíes, fueron obligados a convertirse al
cristianismo o ser expulsados en 1492 de los reinos de Castilla y Aragón mediante
el edicto de Granada. Muchos encontraron refugio en el Imperio otomano; incluso hoy en
día viven en ciudades como Estambul o Esmirna judíos sefardíes que conservan el
español medieval como su lengua.
No existió otro Estado judío en Israel hasta 1948, cuando fue declarada finalmente su
independencia.
Festividades judías[editar]
Artículo principal: Festividades judías

Días del arrepentimiento (o del perdón)[editar]

 Rosh Hashaná, "Año Nuevo", 1 y 2 de Tishrei (primer mes del calendario hebreo).


 Yom Kipur, "Día del Perdón", 10 de Tishrei.
Las fiestas de peregrinación y fiestas de liberación[editar]

 Sucot, "Fiesta de las Cabañas" o de los "Tabernáculos", del 15 al 22 de Tishrei.


 Shavuot, fiesta de la entrega de la Torá, 6 de Sivan.
 Pésaj, la Pascua judía, Nisán.
 Purim, 14 de Adar.
Festividades que no aparecen en la Torá[editar]

 Jánuca, "Fiesta de las Luminarias", del 25 de Kislev al 2 (ó 3) de Tebet.


 Tu B'shvat, "Año Nuevo de los Árboles", 15 de Sevat.
 Lag Baómer, 18 de IyarCuenta del Omer.
Conmemoraciones que no aparecen en la Torá[editar]

 TiSha Be'av, "Destrucción del templo", 9 de Av.


Días de ayuno[editar]

 Ayuno de Guedaliá, Tsom Guedaliá, 3 de Nizan.


 Ayuno del 10 de Tebet, Tsom asará betebet, 10 de Tebet.
 Ayuno de Ester, Ta'anit Ester, 13 de Adar.
 Ayuno del 17 de Tamuz, Tsom shiv'á asar betamuz, 17 de Tamuz.
 Ayuno del 9 de Ab, Tsom tish'á be'av, 9 de Ab.
 Ayuno de Yom Kippur, Ayuno del 10 de Tishrei.
Conmemoraciones modernas[editar]

 Yom Hashoá, día de duelo por las víctimas del Holocausto, 27 de Nizan.


 Yom Hazikarón, día de duelo por los caídos en las guerras, 4 de Iyar.
Festividades modernas[editar]

 Yom Ha'atsmaut, día de la Independencia de Israel, 5 de Iyar.


 Yom Yerushalayim, día de la reunificación de Jerusalén, 28 de Iyar.
reencias[editar]
El judaísmo ortodoxo basa sus creencias en los trece principios de fe de Moisés
Maimónides. Sus principios son:

 La existencia de Dios
 La eternidad, la singularidad y la unidad de Dios
 La naturaleza espiritual y abstracta de Dios
 Sólo a Él y no a otro se deben dirigir nuestras oraciones
 Moisés es el mayor y principal profeta
 Dios entregó la Torá en el monte Sinaí y no puede ser cambiada
 Dios conoce los futuros actos humanos
 Dios recompensa la bondad y castiga la maldad
 Dios mandará a un Mesías
 Dios resucitará a los muertos
Fundamentos del judaísmo[editar]

Estos son algunos de los principios sobre los que se basa la religión judía o que la caracterizan.

El judaísmo se basa en el Tanaj (lo que los cristianos llaman Antiguo Testamento), compendio
de 39 libros que cuenta la historia del hombre y de los judíos, desde la Creación hasta la
construcción del Segundo Templo, e incluye también preceptos religiosos, morales y jurídicos;
filosofía, profecías y poesía, entre otros. Sus cinco primeros libros, en conjunto conocidos con
el nombre de "la Torá" o "Pentateuco", son considerados escritos por inspiración divina y, por
ende, sagrados, y su lectura pública en la sinagoga los días lunes, jueves y sábados forma parte
fundamental del culto judío, lo que le ha valido al pueblo judío el nombre de «Pueblo del
Libro».

La Torá es la fuente primera de los siete preceptos morales básicos que obligan a todo ser
humano como tal («Los siete preceptos de los hijos de Noé»; Casiodoro de Reina; Cipriano de
Valera (1909). «Génesis». Biblia versión Reina-Valera (Wikisource).), y de los 613 preceptos
religiosos que obligan a los judíos (613 mitzvot): 365 que imponen abstenerse de acción —uno
por cada día del año— y 248 preceptos que obligan positivamente a hacer —uno por cada
órgano del cuerpo—. Los preceptos bíblicos son comentados, explicados, ampliados e
implementados por las diferentes exégesis que plasmaron por escrito las tradiciones orales: la
Mishná y el conjunto en el que ésta está incluida: el Talmud.

Los preceptos jurídicos, éticos, morales y religiosos que emanan de la Torá, y que junto a su
explicación de la Mishná conforman el corpus jurídico principal del judaísmo, el Talmud, son
conocidos como la ley judía o Halajá (‫הֲ ָלכָה‬, "camino"), cuya fuente compilativa principal y
reconocida por los judíos de todo el mundo —amén de una riquísima y amplia literatura
halájica a lo largo de los siglos— es el libro medieval "Shulján Aruj" ( ‫שֻׂ לְחָ ן עָ רּוְך‬, "la mesa
servida"). Los mandamientos de la Halajá comandan el ciclo íntegro de la vida judía
observante, desde la circuncisión al nacer (Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera (1909).
«Génesis». Biblia versión Reina-Valera (Wikisource).), pasando por la alimentación (la Cashrut,
‫כַּשְׁ רּות‬, Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera (1909). «Levítico». Biblia versión Reina-Valera
(Wikisource).), la vida íntima (Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera (1909). «Levítico». Biblia
versión Reina-Valera (Wikisource).), la vestimenta (Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera
(1909). «Levítico». Biblia versión Reina-Valera (Wikisource).), y así todos los hitos principales
de la vida del hombre, hasta su muerte.

La plegaria más solemne de la religión judía, que plasma la esencia misma de la creencia
monoteísta, aparece en el quinto y último libro de la Torá: "Oye, Israel, el señor es nuestro
Dios, el señor es Uno" (‫ ה' אֶ חָ ד‬,‫ ה' אֱ ֹלהֵ ינּו‬,‫ ;שְׁ מַ ע י ִשְׂ ָראֵ ל‬Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai
Ejad Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera (1909). «Deuteronomio 6, 4». Biblia versión Reina-
Valera (Wikisource).). Los creyentes la recitan dos veces por día, en las oraciones matutinas (
‫שַׂ חֲ ִרית‬, Shajarit) y de la noche (‫עַ ְרבִית‬, Arvit).

El símbolo judío de nuestros días por excelencia es la estrella de David ( ‫מָ גֶן דָ ו ִד‬, Maguén David,
"escudo de David", véase en la plantilla de arriba), llamado así por la creencia de que el rey
David lo adoptó como símbolo de armas en su escudo de guerra y en el de sus soldados,
aunque aparece con su significado actual muchísimo más tarde, hacia la Edad Media. El
símbolo conocido más antiguo del judaísmo es el candelabro ritual de siete brazos (‫נֹורה‬ ָ ְ‫מ‬, la
Menorá), emplazado antiguamente en el Tabernáculo (Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera
(1909). «Éxodo». Biblia versión Reina-Valera (Wikisource).) y luego en el primer (Casiodoro de
Reina; Cipriano de Valera (1909). «1Reyes 7, 49». Biblia versión Reina-Valera (Wikisource).) y
segundo Templo de Jerusalén.

La vida judía se rige por un calendario basado en la combinación del ciclo mensual lunar y del
año solar, cuyos orígenes se remontan a tiempos bíblicos, y por el cual se rigen las festividades
y ritos de la religión hasta el día de hoy.

Kipá (solideo tradicional judío) y Menorá (candelabro ritual de siete brazos), dos de los más
conocidos símbolos de la tradición judía.

La festividad judía más venerada es el Shabat (del hebreo ‫שַׂ בָּת‬, sábado, "reposo, cese de
actividad", Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera (1909). «Génesis». Biblia versión Reina-
Valera (Wikisource).), considerado sagrado y superado, en solemnidad, sólo por el Día del
Perdón o Yom Kipur, precisamente llamado también "Sábado de sábados". Su relevancia en la
vida judía es tal que está incluido entre los Diez Mandamientos, que se estiman palabra divina
(Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera (1909). «Éxodo». Biblia versión Reina-Valera
(Wikisource)., Casiodoro de Reina; Cipriano de Valera (1909). «Deuteronomio 5, 12-15». Biblia
versión Reina-Valera (Wikisource).).

El liderazgo de la comunidad judía tradicional está en manos del rabino, persona culta y docta
en la Halajá que conduce a sus acólitos no sólo en lo espiritual y religioso, celebrando el culto
judío, sus festividades y celebraciones, sino que se gana el respeto de su grey como autoridad
moral y líder comunitario, brindando consejo, solucionando problemas y dirimiendo todos los
conflictos que pudiesen suscitarse entre sus miembros.

El culto judío se celebra en el templo o sinagoga, que sirve asimismo de lugar de reunión y
encuentro comunitario, para cuyo fin el rezo en público requiere de un mínimo de diez
varones. La sinagoga sustituye en tal función al Templo de Jerusalén, destruido en el año 70 y
lugar único de oración y peregrinación hasta su desaparición física. Del mismo modo, los
sacrificios rituales que allí se efectuaban fueron reemplazados por sendas plegarias, que el
judío piadoso eleva tres veces al día: al alba (‫שַׂ חֲ ִרית‬, Shajarit), por la tarde (‫מִ נְחָ ה‬, Minjá) y al
anochecer (‫עַ ְרבִית‬, Arvit). En días festivos se agrega una cuarta a media mañana (‫מּוסָ ף‬, Musaf),
y sólo en Yom Kipur se cierra la celebración con una sexta plegaria (‫נְעִ ילָה‬, Ne'ilá).

La religión y el pueblo judío consagraron desde siempre a la tierra de Israel, la tierra sagrada,
como uno de sus ejes principales, ya desde sus mismos albores (Casiodoro de Reina; Cipriano
de Valera (1909). «Génesis». Biblia versión Reina-Valera (Wikisource).), convirtiéndose ésta en
parte integral de la idiosincrasia judía: el mundo se divide entre la Tierra Santa y todo el resto,
llamado diáspora. Así, las sinagogas de todo el mundo se construyen de cara a Israel; los rezos
y festividades concuerdan con su clima y sus estaciones; gran parte de los preceptos pueden
cumplirse sólo al pisar su suelo, por nombrar algunos pocos. Dentro de la tierra de Israel ocupa
Jerusalén un lugar único en la devoción judía, y dentro de la ciudad los restos del Templo de
Salomón, el llamado "Muro de los Lamentos", es considerado el más sagrado de los sitios.
Comparten con Jerusalén su condición de santidad, en menor medida, también las ciudades de
Hebrón, Safed y Tiberíades.

El pueblo judío se identificó desde un principio con la lengua hebrea, considerada "lengua
sagrada" (‫ּׁדֶ ׁש‬u‫לְׁשֹון הַ ּק‬, leshón hakódesh), en la que están escritas la Torá y la mayor parte de la
literatura judía. Relegada a condición de lengua muerta durante siglos, reservada a la oración,
a la literatura y a los textos jurídicos y teológicos, fue recuperada como lengua hablada y
modernizada con el resurgir del sionismo y adoptada como lengua oficial del Estado de Israel.

Historia[editar]

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