Importancia de La Terapia Compresiva en Amputados
Importancia de La Terapia Compresiva en Amputados
1
Esta Autorización debe incluirse en la Tesina en el reverso ó pagina siguiente a la portada,
debe ser firmada de puño y letra por el autor. En el mismo acto hará entrega de la versión
digital de acuerdo a formato solicitado.
I
No es importante lo que uno hace sino como lo hace,
cuanto amor, sinceridad y fe ponemos en lo que realizamos,
cada trabajo es importante, lo que yo hago, no lo puedes hacer tu,
de la misma manera que yo no puedo hacer lo que tú haces,
pero cada uno hace lo que dios le encomendó.
Madre Teresa de Calcuta.
II
Agradecimientos
Hace años me preguntaba como seria este momento, que sentiría al escribir los
agradecimientos, que pondría, a quien incluiría; no lo sabía en aquel entonces y
menos aun hoy.
Solo sé que estas palabras serán las ultimas que escriba como estudiante de
kinesiología, ya que luego se abrirán las puertas de un mundo increíble que nos
llevara a conocer y aprender mas y mas de esta profesión maravillosa que elegí hace
años y que elegiré cada día de mi vida.
Que decir, agradezco ante todo a mi familia, a papa y a mama porque fueron los
que apoyaron mi decisión desde un principio y me dieron de cierta forma el impulso
para seguir, despidiéndome cada lunes con un beso y recibiéndome cada viernes con
un abrazo; porque me ayudaron a aprender que todo pasa y que nadie se muere por
una mala nota; a mis hermanos que me escucharon desde cerca o desde lejos,
siempre con palabras de aliento, con buenos concejos, diciéndome que disfrute el
momento que todo pasa rápidamente, lo bueno y lo malo; que todo llega. A ellos que
aguantaron cada uno de mis berrinches, mis cambios de humor, cada uno de mis
momentos de locura previos o posteriores a la llegada de los exámenes.
A mi novio, que siempre estuvo cerca en los buenos momentos para festejar
conmigo y en los no tanto para brindarme apoyo, sufriendo de cerquita todos mis
acontecimientos universitarios.
A mis compañeros, ellos saben cada uno quienes son, que me llenaron estos 5
años de momento increíbles y que con orgullo puedo considerar hoy amigos. Por
último a todos los profesores que dejaron alguna huella en mí, a esos que aman la
docencia y que se preocupaban porque cada una de las clases nos llevemos algo
importante
A mi cotutora, Sandra que me dio su apoyo y su tiempo y sobretodo que me
empujo en esta última etapa, donde el impulso propio se va terminando.
A todos ustedes les digo gracias!
III
Resumen
IV
Abstract
V
Índice:
Introducción 1
Marco Teórico:
Capítulo I: 6
Capítulo II: 17
Capítulo III: 28
Diseño Metodológico 33
Análisis de Datos 37
Conclusiones 55
Bibliografía 59
Anexos 63
VI
Introducción
Antecedentes:
Problema:
¿Cuál es la diferencia entre los pacientes que utilizan la terapia compresiva y los que
no lo hacen, en relación al tiempo de adquisición protésica y la adaptación a la prótesis de
los pacientes amputados que asisten a un consultorio privado de Mar del Plata?
Objetivo General:
Determinar la diferencia entre los pacientes que utilizan la terapia compresiva y los
que no lo hacen, en relación al tiempo de adquisición protésica y la adaptación a la prótesis
de los pacientes amputados que asisten a un consultorio privado de Mar del Plata.
Objetivos específicos:
5
Capítulo I: La Amputación
La amputación, es la separación total o parcial de una parte del cuerpo a partir de una
solución de continuidad ósea o de una articulación, caso en el cual se denomina
desarticulación, la misma se lleva a cabo cuando a partir de una afección de base, la
extremidad se torna inviable y amenaza la vida del paciente; en tal caso, a fin de preservar
ésta se realiza una cirugía que culminara con la resección del segmento afectado. La
amputación en lo que respecta al paciente significará no solo la pérdida de un miembro, sino
una afectación global e integral del amputado, con alteraciones a nivel de la movilidad, del
esquema corporal y de la imagen y psiquis del mismo, quien deberá a aprender y adaptarse
a las diferentes actividades que antes formaban parte de su vida diaria, para realizarlas
ahora nuevamente pero a partir del impedimento que significa la pérdida de una
extremidad.
Las amputaciones tal como las conocemos tienen su origen miles de años atrás; en
aquellos tiempos las mismas se utilizaban para fines diversos, primeramente como castigo
en criminales o como parte de rituales y más tarde con el fin de preservar la vida de los
pacientes.
Inicialmente las amputaciones no abarcaban la separación total de una parte del
cuerpo, sino que se restringían a la remoción de una determinada cantidad de de tejido
necrótico, esta situación se daba de tal forma a razón de que no se contaban con los
conocimientos necesarios para impedir la muerte del paciente por una hemorragia. Más
tarde, comenzaron a aplicar técnicas como la unión de capilares sanguíneos y la
cauterización de los mismos a partir del contacto con metales a elevadas temperaturas o
aceite hirviendo.
Pero fue sin duda a partir del desarrollo de las grandes guerras, corriendo el año 600
dc. cuando la técnica en las amputaciones comenzó a perfeccionarse en manos de el
francés Ambroise Paré, quien retomo las antiguas técnicas implementadas para disminuir
las hemorragias utilizadas por griegos y romanos que hasta entonces habían quedado en
el olvido, a la par que mejoro la conformación de los muñones e indago en la construcción
de una prótesis. Cien años después se desarrollo con el mismo fin el torniquete y ya
corriendo el año 1840 se fueron desarrollando técnicas más específicas en cuanto a la
asepsia y a la anestesia. 1(Gil Chang 2006)
Las amputaciones se indicaran en aquellos casos en los cuales una lesión haya
afectado de forma irreparable el miembro y su funcionalidad, debido a un déficit vasculo
nervioso o a una pérdida de substancia lo suficientemente importante como para que exista
la posibilidad de lograr una recuperación del segmento afectado similar a las posibilidades
funcionales que ofrecería la colocación de una prótesis.2 (Serra; Manresa 2001)
En relación a los factores predisponentes a que deba realizarse una amputación,
podemos hacer mención a cinco grupos principales, los cuales se encontraran
7
Capítulo I: La Amputación
estrechamente vinculados con la edad de los pacientes y el nivel de amputación; así mismo,
en pacientes jóvenes la etiología predominante es de índole traumática y en pacientes de
edad avanzada se destaca la patología vascular. A su vez, en las amputaciones de miembro
superior, los factores desencadenantes son principalmente de origen traumáticos, siendo
los principales de causa vascular en la extremidad inferior.
Los factores que predisponen en mayor medida a que se deba realizar una
amputación son los vasculares, los traumáticos, infecciosos, tumorales y congénitos.
En relación a la etiología traumática, la población joven es la más afectada, se
relaciona con causas de índole laboral, deportiva o accidentes de tránsito, el mecanismo de
lesión es diverso, y entre ellos se destacan la avulsión, la sección, la explosión y el
aplastamiento, que conlleven lesiones de tal magnitud que la extremidad se vuelve inviable
por más que la misma permanezca unida al cuerpo, ya que existirá un compromiso
vascular, que conllevara indefectiblemente a la necrosis a vascular del segmento en
cuestión.
Por su parte, la Etiología Infecciosa se encuentra vinculada a procesos en los cuales
se produce una necrosis de los tejidos por causa bacteriana que deberán ser eliminados por
medio de amputación, o en aquellos casos en que la infección de una parte del cuerpo se
transforme en un potencial peligro sistémico, donde se utilizara la amputación como
limitante de la diseminación de la misma; tal es el caso de la de la gangrena gaseosa
donde se ven afectados tejidos profundos luego de traumatismos penetrantes en los cuales
se produzca la infección por parte del Clostridium welchii quien consecuentemente produce
necrosis tisular y en su mayoría de los casos amputación; la fascitis necrotizante, causada
por bacterias como Staphylococcus o Streptococcus, los cuales afectan especialmente los
tejidos blandos y la fascia muscular debiéndose dicha situación a un estado de infección o
con posterioridad a una cirugía.3 (Torres 2001); la osteomielitis, la tuberculosis ósea, y
pacientes inmunodeprimidos cuando no coexista una respuesta positiva al tratamiento.4
(Gálvez Domínguez, D. M., García, L. I., Pellicer, M., & Paniagua Román, S. 2004)
La etiología tumoral, corresponde a la tercera causa de amputaciones entre pacientes
5
de 10 y 24 años (Zambudio, 2009), se lleva a cabo con el fin de evitar la metástasis
fulminante de las células cancerígenas como lo son los sarcomas y carcinomas.
Por el contrario, en el caso concerniente a la etiología de índole vascular, la población
que es afectada con mayor predominancia corresponde a pacientes añosos y es la etiología
con mayor predominancia en miembro inferior; Las mismas tienen en común la presencia
de una degeneración vascular con isquemia de los tejidos y posterior necrosis, lo cual puede
ser motivo frecuente de amputación. Entre estas cabe mencionar a la arteriopatía diabética,
la arterioesclerosis, el pie diabético, la trombosis y los embolismos y por último las
arteriopatías inflamatorias o arteritis, como es el caso de enfermedad de buerguer y la
8
Capítulo I: La Amputación
9
Capítulo I: La Amputación
Una vez que las condiciones del paciente lleven a que se tome la decisión de
realizarse una amputación cualquiera sea su causa, lo próximo a decidirse es cuál será el
nivel en el cual se llevara a cabo la misma, teniendo en cuenta que se debe tratar de
conservar la mayor longitud y articulaciones funcionales posibles así como evitar la
10
Capítulo I: La Amputación
distinguir dentro de este grupo amputaciones del tercio superior, medio o inferior de la pierna
respectivamente.
Por último en el extremo distal de la pierna, puede realizarse la Amputación de Sime o
transmaleolar, esta consiste en una desarticulación del tobillo sumándose a este hecho la
eliminación de la porción distal de tibia y peroné. Se caracteriza por la obtención de un buen
muñón, conservándose tejido plantar y la almohadilla del talón y permite una marcha sin la
utilización de prótesis aunque la misma será asimétrica. 13 (Netter 2005)
En relación a las amputaciones parciales de pie cabe hacer mención a 5 clases
principales, entre ellos la amputación de Chopart realizada en la articulación mediotarsiana,
no es un buen nivel debido al posible progreso del muñón hacia el equino por predominio
del tríceps sural, al tiempo que desencadena una mal adaptación a la prótesis y dolor; la
amputación de Lisfranc por su parte se realiza en la articulación tarso-metatarsiana, al igual
que la anterior produce deformación en equino; la amputación transmetatarsiana, se lleva a
cabo a partir de la sección de los metatarsianos, es un nivel bueno de amputación y permite
la marcha sin prótesis; y finalmente la amputación de un radio la que consiste en la
eliminación del metatarsiano y falanges, la misma se corresponde con una buena
funcionalidad más aun si se trata de los dedos laterales, en caso de que la amputación sea
del primer radio, la fuerza del impulso del pie durante la marcha se verá disminuida..14
(Viladot, R., Cohil, O., & Clavel, S. 1989)
Fuente: [Link]
13
Capítulo I: La Amputación
Fuente: [Link]
Fuente: [Link]
15
Capítulo I: La Amputación
Los tendones, pueden ser aprovechados para movilizar el extremo óseo distal de una
articulación.
Los vasos sanguíneos de la región tratada, por su parte, deben ser primeramente
seccionados, luego cauterizados y ligados para evitar hemorragias, aun así en el muñón
frecuentemente se presentan hematomas por el sangrado de los mismos.
Los nervios, una vez cortados se regeneran por proliferación axonal, la misma provoca
neuromas, cuyo engrosamiento por debajo de la piel produce irritaciones con facilidad; razón
por la cual se prosigue con tracción y sección del nervio. 11 (Netter 2005)
Tras la amputación y en presencia o no de factores agudizantes, pueden tener lugar
cierto número de complicaciones, diferenciándose las mismas en inmediatas y tardías. Las
primeras abarcan situaciones como lo son la necrosis, las infecciones y las hemorragias. En
el particular caso de la necrosis, es importante destacar que se desarrolla principalmente a
raíz de un nivel de amputación incorrecto debido a la priorización de la conservación del
miembro en vez de limitar el avance de la problemática. Las infecciones son más frecuentes
en pacientes diabéticos o en caso de fumadores.
En segundo lugar, se encuentran las complicaciones tardías, las cuales se producen al
tiempo de llevarse a cabo la cirugía, tal es el caso del crecimiento óseo excesivo, que puede
deberse a errores en la técnica quirúrgica; cicatrices defectuosa, que pueden provocar
erosiones cutáneas por el rozamiento de la misma con la prótesis o pueden encontrarse
adheridas a planos profundos; también son frecuentes las alteraciones cutáneas y
ulceraciones muchas de ellas ocasionadas durante el uso de la prótesis; el retardo en la
cicatrización, el cual se presenta en la etiología vascular por flujo insuficiente y ante la
presencia de factores como las infecciones y la necrosis; dolor de miembro fantasma;
neuroma doloroso, este ultimo debido a la sección del nervio durante la amputación, lo que
produce la proliferación de las células nerviosas y desencadena dolor si el mismo se ubicase
en la superficie del muñón; también son comunes las actitudes viciosas del muñón, el
edema, las contracturas y rigideces articulares, estas tres últimas en gran medida
prevenibles a partir de la terapia quinésica especifica del amputado.17 (Gálvez Domínguez,
D. M., García, L. I., Pellicer, M., & Paniagua Román, S. 2004) La importancia de prevenir y
tratar estas complicaciones reside en el hecho particular de que su presencia guarda
estrecha vinculación con el impedimento en lo que respecta a la colocación de la prótesis;
para que un paciente pueda ser un buen portador de la misma debe guardar ciertos
requisitos característicos, entre ellos, debe tener un muñón funcional, con buena movilidad,
sin contracturas y rigideces articulares, con una correcta curación de la herida y buen estado
cardio-pulmonar. Estos requerimientos mencionados con anterioridad, serian inalcanzables
de no existir un tratamiento Kinésico acorde a la situación del paciente.
16
Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
posturales que buscan evitar la flexión, abducción y rotación externa del muñón, en casos
de amputados sobre rodilla, o prevenir la flexión de la misma en casos de amputados por
debajo de rodilla; evitando posturas comunes en el amputado tales como el apoyo del
muñón sobre las muletas, o aquellas que pueden sucederse estando el paciente en
sedestación ya sea en la silla o en la cama. En relación al miembro superior, también se
deben evitar posturas de abducción y flexión especialmente de tratarse el mismo de una
amputación supracondilea, evitando la colocación de almohadas que puedan favorecer
estas posturas viciosas. Si el caso se corresponde con un amputado infracondílea, deben
evitarse aquellas posiciones que impidan la extensión total del muñón, a sabe, la colocación
de cojines por debajo de este que puedan conducir a la flexión del mismo.
Los ejercicios respiratorios por su parte, son elementos fundamentales durante este
periodo, al igual que el vendaje compresivo para evitar el edema, promover la cicatrización
y disminuir el dolor; por último el vendaje colabora en la reducción del edema, en la
formación de la circulación colateral como así también en la modelación del muñón y el
aumento del metabolismo del mismo. Luego de transcurridas las 48 horas de la cirugía, es
importante que el paciente comience con los ejercicios específicos, entre los cuales se
encuentran las movilizaciones y ejercicios isométricos de las articulaciones no afectadas, a
fin de evitar trombo embolismos, contracturas y rigideces articulares. 19 (Sánchez, I., Ferrero,
A., Conejero, A., Florez, M., [Link]ña, & Zambudio, R. 2008) Por ultimo los masajes y
golpeteos en el muñón, son de vital importancia en lo que respecta a la reducción del edema
y la prevención de adherencias de la cicatriz a planos profundos, facilitando de esta manera
la de sensibilización del mismo, hecho de gran importancia a la hora de la colocación de la
prótesis, donde es fundamental que los tejidos hayan ganado resistencia.
El periodo denominado pre protésico, suele durar entre 3 y 6 semanas si la
amputación se ubica en el miembro superior; entre 4 y 7 en caso de amputaciones
traumáticas de miembro inferior o entre 6 y 10 semanas si se trata de patología vascular.
20
(Netter 2005) En ella será fundamental la potenciación de la musculatura del muñón, tanto
en amputados de miembro inferior como de superior y de las demás extremidades sanas,
así también como la ganancia de movilidad en el raquis, cintura escapular y cadera; con el
objetivo de lograr más tarde una marcha que primeramente se llevará a cabo en paralelas o
bien para la utilización de muletas o en pro a favorecer la propulsión sobre sillas de ruedas.
Sera fundamental a su vez la enseñanza de las AVD y las transferencias. En esta fase es
importante que el paciente utilice una prótesis provisional que le permitirá comenzar con el
proceso de adaptación a la misma y que estará sujeta a los cambios a los cuales se verá
sometido el muñón en relación a su volumen y forma. La utilización de vendajes en esta fase
también constituye un papel fundamental, los mismos deberán seguir utilizándose
transcurrido el año luego de la amputación.
19
Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
Un vendaje es un apósito utilizado con los fines más diversos, en lo que respecta al
paciente amputado, los mismos se aplican con el fin último de permitir una correcta
protetización, dando protección al muñón al tiempo que colabora en la reducción de su
diámetro al facilitar la disminución del edema. Por lo general se utilizan vendas elásticas de
largo y ancho diversos dependiendo de cuál sea la región a vendar, pueden utilizar además
gasas, especialmente cuando el muñón se encuentra aún en proceso de cicatrización.
La utilización de los vendajes compresivos se inicia en el periodo de rehabilitación
denominado posoperatorio anteriormente citado, inmediatamente después de realizada la
intervención quirúrgica, y se seguirá utilizando luego hasta que se adquiera la prótesis
definitiva. Por lo general en el muñón recientemente amputado, el vendaje será suave, la
presión del mismo comenzara a aplicarse en los días siguientes cuando ya hayan sido
retirados los puntos propios de la intervención quirúrgica, lo cual se corresponde con los 13-
15 días subsiguientes a la intervención. Es conveniente que los vendajes sigan siendo de
uso diario aproximadamente hasta un año luego de haber sido realizada la amputación,
especialmente en aquellos momentos en los cuales no se está utilizando la prótesis.21
(Andade 2008)
En lo que respecta los efectos benéficos de los vendajes en el paciente que ha sufrido
una cirugía de amputación, cabe destacar los relacionados con la reducción potencial del
edema, la facilitación del retorno sanguíneo, el aumento del metabolismo, la tonificación y la
modelación de los tejidos como puntos fundamentales de la terapia. Secundariamente, el
uso de vendaje otorga protección de los tejidos del muñón, colabora además en la
desensibilización del mismo, la disminución del dolor y de la sensación del miembro
fantasma; el vendaje también acostumbra al paciente a mantener una cobertura constante
sobre la superficie corporal en cuestión y por último, constituye un papel preponderante en
la prevención de contracturas y deformidades en relación a la localización del muñón con
respecto a las demás estructuras del cuerpo, así es como en los casos de vendajes
correspondientes a la región del muslo, la utilización del mismo de afuera hacia adentro
permite contrarrestar la posibilidad de generarse contracturas hacia la flexión y abducción;
de la misma manera, en caso de amputaciones transtibiales, el vendaje con la rodilla en
extensión permitirá en gran medida que se eviten las famosas contracturas en flexión de
dicho segmento.22 (John H. Bowker,Michael A. Pfeifer 2008) En lo concerniente a los
vendajes a realizarse en la extremidad superior, se previenen las contracturas del hombro
en sentido de la flexión, la abducción y la rotación externa; de la misma manera, en
amputaciones trans radiales, se evitara a partir del vendaje las contracturas en flexión de la
articulación del codo.
La aparición del edema tras la amputación, se corresponde con la alteración de los
vasos linfáticos y sanguíneos que se produce luego de la cirugía, acompañado de un
20
Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
21
Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
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caso contrario deberá retirarse con rapidez para no desencadenar efectos adversos.
(Andade 2008)
En lo que concierne a los materiales empleados, por lo general se utiliza un vendaje
de algodón o de gasa para proteger la herida por lo menos en lo que respecta a los primeros
tiempos de aplicación, seguido de la colocación de una venda elástica de tipo dinámica, con
la particular característica de conservar la longitud en las sucesivas aplicaciones. Las
longitudes de las mismas dependerán del segmento corporal afectado. En lo que concierne
a la extremidad superior, las mismas rondaran en los 5 metros de largo y de 5 a 10cm de
ancho, utilizándose la de mayor grosor para amputaciones supracondileas. Para miembro
inferior en cambio, las medidas referidas con anterioridad que se utilizan son de mayor
longitud, considerando un grosor alrededor de los 10-15 cm. Ante esto último es necesario
destacar que el vendaje no debe prolongarse más allá de la articulación situada
inmediatamente por encima de la afectada, de la misma manera, la venda debe cubrir la
totalidad del muñón, lo cual no significa que la misma debe usarse en su totalidad. La
aplicación de un vendaje con un número de vueltas excesivo puede provocar un exceso de
presión o bien desencadenar enrollamientos y deslizamientos del vendaje hacia abajo.
En la aplicación de los vendajes, se debe tener en cuenta que el comienzo siempre
debe estar localizado en la parte superior del muñón y no extendiéndose el mismo mas allá
de la articulación situada superiormente; se inicia con la venda perfectamente enrollada,
tomando el mismo de la parte superior; a partir de allí, la venda debe cubrir la totalidad del
mismo sin dejar áreas expuestas, a fin de evitar la aparición de edemas de ventana.
Siguientemente, cada nueva vuelta aplicada deberá necesariamente cubrir las 1/3 partes de
aquella situada superiormente; de la misma forma, la dirección del vendaje debe ser oblicua,
de lo contrario se pueden llegar a desencadenar situaciones que pueden derivar en un
efecto torniquete a causa de las elevadas presiones originadas a partir de la aplicación
circular de la venda y por ende trastornos de índole circulatorios, lo cual a largo plazo podría
derivar en isquemia y alteraciones tisulares. En relación a esto último es de importancia
resaltar el papel de las presiones en lo que respecta a la técnica correcta de aplicación del
vendaje, la misma debe ser mayor en el vértice o poción distal del muñón decreciendo hacia
proximal.
La técnica del mismo involucra características comunes en todos los casos como lo
son aquellas mencionadas con anterioridad. Se diferencian dos técnicas principales, la
espiga y el vendaje en 8, este último es utilizado en las articulaciones, por lo cual es el más
acorde para vendar amputaciones tras radiales, amputaciones parciales de la mano,
amputaciones trans femorales y parciales de pie, donde el inicio de la aplicación del
vendaje se sitúa superiormente a la articulación conservada.
22
Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
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Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
Fuente [Link]
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Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
En aquellos casos en los cuales la amputación sea del tercio superior del muslo,
preferentemente deberá utilizarse un vendaje en espiga con cinturón, para lo cual, se
iniciara de la misma manera que en el caso anterior con la diferencia de que el mismo se
continuara con una vuelta del vendaje detrás de la cintura, luego en sentido descendente y
oblicuo por la cara anterior del muslo, de interno a externo, pasando luego por detrás del
muslo y ascendiendo nuevamente para dar una nueva vuelta en dirección a la cintura.
Fuente: [Link]
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Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
Fuente: [Link]
Fuente: [Link]
Una alternativa factible al vendaje de modelación son las medias de compresión, las
mismas pueden ser de tela o de silicona; tienen las particular característica de ser una
alternativa cómoda y de fácil uso para el paciente, no requiriendo conocimientos previos en
relación a su uso. Por otra parte, esta alternativa se vuelve ineficaz ante los cambios de
26
Capítulo 2: Intervención Kinésica:
Importancia del Vendaje compresivo
tamaño del muñón cuando el edema comienza a retirarse, lo que no ocurre ante la
aplicación del vendaje que se adaptara fácilmente a las pequeñas variaciones volumétricas
del muñón.
Las vendas reductoras de tela y de silicona cumplen básicamente las mismas
funciones, con la diferencia de que las primeras generan una presión sobre el muñón menor
a la que producen las de silicona, las cuales a su vez y a diferencia de las de tela y del
vendaje convencional no permiten una correcta ventilación del muñón de amputación.
Por último, la fase protésica inicia en el instante en el cual el paciente se hace acreedor
de la prótesis. En una primera instancia y cuando el estado general del muñón lo permita se
le administrara al paciente una prótesis provisional que por lo general sucede en la semana
numero 4 pos-amputación; luego de la misma y cuando el muñón se estabiliza en relación a
los volúmenes producto del edema se pasara a utilizar una prótesis definitiva
aproximadamente entre los 3 y 6 meses desde la amputación.
Cabe destacar que la protetización no es factible en todos los casos, como por ejemplo
cuando el paciente presenta una lesión neurológica grave, o lesiones en el muñón, así como
en aquellos casos en los que se presenten contracturas en flexión de 45º en lo que respecta
a la articulación de la cadera.
Una vez que el paciente tiene en su dominio la prótesis, la rehabilitación estará
encaminada en enseñarle al paciente primeramente la utilización de la misma, es decir las
maneras correctas de colocación sumadas a las actividades como la descarga de peso
sobre la prótesis; la marcha, para lo cual se iniciara el paso con el pie sano y la prótesis
deberá oscilar hacia adelante junto al balanceo del cuerpo; posteriormente se progresara a
actividades funcionales más complejas, como pararse, sentarse, subir y bajar escaleras y
marcha por terrenos irregulares, etc. La rehabilitación progresivamente ira finalizando al
tiempo que el paciente logre adquirir estos aprendizajes y progrese en lo que respecta a la
adaptación al entorno. Aun después del desarrollo de estas nuevas proezas es necesario un
seguimiento debido a los cambios que sufrirá el muñón en relación a su volumen durante 6 o
12 meses que serán compensados con adaptaciones sobre la prótesis.
27
Capítulo III: Protetización y adaptación protésica
Fuente: [Link]
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Capítulo III: Protetización y adaptación protésica
Para que la colocación de una prótesis sea viable, es necesario que se haya realizado
una buena rehabilitación, de manera tal que la movilidad articular, la fuerza muscular, y la
función cardio-pulmonar sean adecuadas, presentando también una correcta curación de la
herida y ausencia de problemas neurológicos que en tal caso le impidan el aprendizaje para
la posterior utilización de la prótesis. No podrán utilizarlas, aquellos pacientes que presenten
enfermedades neurológicas severas, heridas en el muñón y contracturas y rigideces
articulares como lo son la permanencia de la cadera, de la rodilla o del codo en una flexión
mas allá de los 45 grados.
La utilización de la terapia compresiva por medio de vendajes elásticos, colaborara en
la correcta conformación del muñón para que durante la posterior colocación de la prótesis,
la adaptación del mismo sea la correcta. Si esto no se cumple, el muñón se vuelve irregular
y edematoso, lo cual se corresponde con una mala adecuación a la prótesis, generando
dolor, puntos de mayor presión, trastornos cutáneos, entre otras alteraciones.
La mala técnica del vendaje por su parte puede incidir negativamente en el proceso de
adaptación a la prótesis, esto se produce debido a que la misma puede acarrear
problemáticas como el retardo de la cicatrización, fundamentalmente debido al edema
persistente; formación de arrugas en la piel y rollos de grasa; irritaciones debido a una
colocación inadecuada y edemas de ventana, en las porciones no cubiertas por el vendaje.
La colocación de la prótesis es un proceso que se debe iniciar lo mas precozmente
posible, cuando las condiciones del muñón así lo permiten rondando los 15 días posteriores
a la cirugía y estando el mismo ya cicatrizado; se coloca entonces una prótesis provisional,
la misma posee la función de comenzar a cubrir el muñón y permitir comenzar el
entrenamiento protésico cuando este aun no ha alcanzado las medidas definitivas y su
volumen fluctúa rápidamente, situación que puede extenderse más allá del año pos
operatorio; esto permite que el encaje sea modificado sin inconvenientes las veces que así
se lo considere necesario y el muñón se vuelva estable. Posteriormente, comienza a
utilizarse la prótesis definitiva, luego de los tres meses pos amputación.
La utilización de la prótesis, puede acarrear diversas problemáticas,
fundamentalmente en aquellas pertenecientes a la extremidad inferior, donde la demanda
funcional y el peso ejercido sobre el muñón residual difieren de si se tratase de una
amputación de miembro superior. Las complicaciones más frecuentes, son aquellas
derivadas principalmente de la interface encaje-muñón y de aquellas propias de cada
paciente.
En el primer caso, los mismos se encuentran vinculados con los cambios de volumen
del muñón, derivados de un aumento o disminución de peso o de un deficiente uso de la
terapia compresiva así también como de un encaje estrecho o la falta de alineación de la
prótesis.
31
Capítulo III: Protetización y adaptación protésica
32
Diseño Metodológico
Población
Todos los pacientes amputados que concurren a un consultorio privado de Mar del
Plata.
a) Definición conceptual
b) Definición operacional
Edad:
A) Cantidad de años de vida del paciente. La misma será medida por medio de una
encuesta a partir de una
B) Se medirá a partir de la entrevista con una pregunta abierta donde el paciente
deberá especificar su edad numéricamente.
Sexo:
A) Femenino o masculino respectivamente.
B) Medidos a partir de una encuesta con pregunta cerrada
Etiología de la amputación:
A) Causa por la cual se debe realizar la amputación.
B) Se medirá a partir de una pregunta cerrada, donde se deberá elegir entre opciones
tales como causa tumoral, infecciosa, vascular, traumatológica, congénita, etc.
34
Diseño Metodológico
Nivel de amputación:
A) Lugar anatómico donde se lleva a cabo la cirugía, la misma puede ser en miembro
superior e inferior y a diferentes niveles en los mismos.
B) La medición se llevara a cabo a partir de la observación y de una pregunta cerrada
donde se constatará el nivel donde se produjo la amputación.
35
Diseño Metodológico
Adaptación a la prótesis:
36
Análisis de Datos Estadísticos
Gráfico Nº1
Distribución por sexo
Masculino Femenino
61% 39%
Tabla Nº1
Edad Cantidad Porcentaje
Menor de 21 años 1 1%
21 a 30 años 1 1%
31 a 40 9 11%
41 a 50 26 33%
51 a 60 14 18%
61 a 70 26 33%
Mayor de 70 3 4%
Total 80 100%
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Análisis de Datos Estadísticos
Para una mejor interpretación de los resultados anteriormente citados se hará uso de
un gráfico box plots, en el cual se observan los límites superiores e inferiores de la muestra,
los cuales correspondes a 75 y 17 años respectivamente; la caja representara el rango de
edades de mayor prevalencia, en su límite superior se encuentran los pacientes de 65 años
de edad, mientras que su límite inferior estará dado por los 45 años, la mediana por su parte
corresponde al valor central hallado el cual es de 54 años; y por último el promedio de edad
o la media hallada es de 53,35. El box plot a continuación permite observar una mayor
concentración de personas amputadas en los rangos etáreos mayores y una mayor
dispersión en las edades menores.
Gráfico Nº2
80
Distribución etárea
70
60
50
Edad
40
30
20
10
Gráfico Nº3
Utilización del vendaje
compresivo
No usó terapia
Compresiva Usó terapia
38% compresiva
62%
Gráfico Nº4
Nivel de Amputación
100%
80%
60%
36% 35%
40%
20% 11% 8%
5% 4%
0%
Transtivial Transfemoral Desarticulacion Trasmaleolar Transhumeral Transradial
de rodilla
Miembro inferior 80% Miembro superior 20%
Tabla Nº2
Traumática 33 41%
Vascular 40 50%
Infecciosa 6 8%
Congenita 1 1%
40
Análisis de Datos Estadísticos
Tabla Nº3
Tabla Nº4
De 3 a 4 meses 11 14%
De 5 a 6 meses 22 28%
De 7 a 8 meses 22 28%
41
Análisis de Datos Estadísticos
corresponde a un 27% de pacientes que desarrollo algún tipo de variable que pueda haber
influido en un retraso en el tiempo de adquisición protésica.
Tabla Nº5
Factor externo que pueda haber influido en
Frecuencia de la variable Porcentaje
retardo de protetización
Infecciones intrahospitalarias 4 5%
Retardos de cicatrización 3 4%
TOTAL 21 27%
Tabla Nº6
Arrugas en la piel 3 6%
Rollos de grasa 1 2%
Edema de ventana 3 6%
Edema distal 4 8%
TOTAL 31 62%
42
Análisis de Datos Estadísticos
Tabla Nº7
De 1 a 5 horas 1 2%
Tiempo total de
utilización del vendaje De 6 a 10 horas 7 14%
De 8 a 12 meses 1 2%
Meses de duración de
la terapia compresiva Más de 12 meses 49 98%
Lugar de comienzo del
Por la parte alta del muñón 50 100%
vendaje
Cubriendo1\3 de la vuelta anterior 28 56%
43
Análisis de Datos Estadísticos
Tabla Nº8
Gráfico Nº5
Evaluación de la Técnica del vendaje
Malo
18%
Regular
10% Excelente
50%
Bueno
10%
Muy bueno
12%
44
Análisis de Datos Estadísticos
Tabla Nº9
Sí 35 44%
No 45 56%
En segundo lugar, las patologías que se desarrollaron en los pacientes pos adquisición
protésica son con mayor preponderancia las ampollas y heridas en la piel con un 28%; los
pacientes también presentaron ulceras (11%); y patologías como la foliculitis hiperhidrosis,
hiperplasia verrugosa y quistes epidermoides en porcentajes similares, por último la
dermatitis alérgica solo se corresponde con un 4%.
Tabla Nº10
Gangrena 0 0%
Foliculitis 6 8%
Ulceras 7 9%
Hiperhidrosis 6 8%
Hiperplasia Verrugosa 7 9%
Quistes epidermoides 7 9%
Dermatitis alérgica 3 4%
TOTAL 58 73%
45
Análisis de Datos Estadísticos
En tercer lugar se encuentran los cambios en el tamaño del muñón, en cuanto a esto
se puede establecer que un 70% de la muestra desarrollo fluctuaciones en la dimensión del
muñón, mientras que un 30% no lo hizo.
Tabla Nº11
Sí 56 70%
No 24 30%
Tabla Nº12
Sí 19 24%
No 61 76%
Tabla Nº13
Sí 56 70%
No 24 30%
46
Análisis de Datos Estadísticos
Por último se evaluó la adaptación del paciente según su criterio personal, el cual fue
bueno en un 70% de los casos, regular en un 28% y malo solo en un 3%
Tabla Nº14
Buena 56 70%
Regular 22 28%
Mala 2 3%
A continuación se plantea una relación entre la adaptación obtenida por los pacientes
según su propia consideración y la obtenida a partir de las diferentes variables observadas,
en la cual se evidencia la discrepancia existente entre ambas, a saber, según la percepción
del paciente un 70% dice tener una buena adaptación, mientras lo que muestra la
observación de las variables establece que solo un 28% logro una buena adaptación, lo
mismo sucede en cuanto a los criterios regulares y malos, donde el paciente refiere tener
una mejor adaptación que en lo que en realidad se observa.
Gráfico Nº6
100%
90%
Percepción del paciente
80% 70%
Observación personal
70%
60%
50% 39%
40% 33%
28% 28%
30%
20%
10% 3%
0%
Buena Regula Mala
47
Análisis de Datos Estadísticos
Gráfico Nº7
100%
28%
80% 57%
64% 63%
60%
40% 72%
0%
Excelente Muy Regular/Malo
bueno/bueno
Usa vendaje no usa vendaje
2
Prueba estadística chi cuadrado: Es una prueba de hipótesis que permite determinar si dos
variables categoricas están o no relacionadas. Se basa en el planteamiento de una hipótesis nula
(Ho), en la cual se asegura que los parámetros analizados son independientes el uno del otro y la
alternativa (H1), donde se asegura que los dos parámetros son dependientes entre si; por otra parte
trabaja con lo que se llama nivel de significancia, el cual se corresponde con el
error que puede cometerse al rechazar la hipótesis nula, por lo general se trabaja con un nivel de
significancia de 0,05, que indica que hay una probabilidad del 0,95% de que la hipótesis nula sea
verdadera.
Ver resultados de la prueba en Anexo estadístico, pág. 83
48
Análisis de Datos Estadísticos
Gráfico Nº8
100% 5%
18% 18%
60%
64%
73%
40%
50% 44%
20%
18%
9% 4%
0%
Excelente Muy bueno / Regular / Malo
bueno
Usó vendaje no usa vendaje
3
Ver resultados de la prueba en Anexo estadístico, pág. 84
49
Análisis de Datos Estadísticos
Gráfico Nº9
100%
15%
90%
80%
70% 69%
60%
50%
85%
40%
30%
20% 31%
10%
0%
Hizo tratamiento kinésico previo NO hizo tratamiento kinésico
previo
No usó terapia compresiva Usó terapia compresiva
50
Análisis de Datos Estadísticos
Tabla Nº14
Frecuencia de la
Característica del muñón Porcentaje
variable
Globuloso 64 80%
Cónico 12 15%
Globuloso 23 29%
En lo que respecta a la piel del muñón, el mayor porcentaje demuestra que la misma
es normal tanto al comenzar como al alcanzar la protetización.
Tabla Nº15
Frecuencia de la
Característica del muñón Porcentaje
variable
Rojiza y reseca 2 3%
Piel al alcanzar la
protetización
Normal 78 98%
51
Análisis de Datos Estadísticos
Tabla Nº16
Frecuencia de la
Característica del muñón Porcentaje
variable
Muy doloroso 50 63%
Dolor del muñón luego de
la amputación Levemente doloroso 28 35%
Sin dolor 2 3%
Muy doloroso 6 8%
Dolor del muñón al
alcanzar la protetización Levemente doloroso 30 38%
Sin dolor 44 55%
Haciendo referencia al estado de inflamación del muñón, se puede afirmar que luego
de la cirugía un 65% de los muñones se encuentran muy inflamados así como un 34% lo
están levemente; al alcanzar la protetización en cambio, se observa un predominio de los
muñones sin inflamación (58%) y en menor medida de aquellos con leve inflamación (35%).
Tabla Nº17
Frecuencia de
Característica del muñón Porcentaje
la variable
Muy inflamado 52 65%
Edema - Luego de la
amputación Levemente inflamado 27 34%
Sin inflamación 1 1%
Muy inflamado 6 8%
Edema - al alcanzar la
protetización Levemente inflamado 28 35%
Sin inflamación 46 58%
Por su parte los pacientes que no utilizaron vendaje, al inicio del tratamiento 28 eran
globulosos, 1 rectangular y solo uno ya era cónico de por sí; De los mismos, al alcanzar la
protetización, 21 terminaron globulosos, uno rectangular y 8 cónicos.
En lo referente al estado y coloración de la piel del muñón, todos los pacientes
presentaron una estado normal a excepción de dos pacientes que no utilizaron el vendaje,
los cuales manifestaron tener una piel rojiza y reseca.
En lo concerniente al dolor, de aquellos cuya calificación fue excelente, muy buena o
buena, luego de la amputación 2 siempre tuvieron un muñón muy doloroso, 18
establecieron que al comienzo era levemente doloroso y 16 que el mismo era muy doloroso;
Con respecto a lo anterior, de las personas anteriormente citadas, 31 personas terminan el
tratamiento sin dolor, 5 personas dicen que su muñón era levemente doloroso y ninguna
establece que haya sido muy doloroso.
Los pacientes cuya técnica fue regular o mala al inicio del tratamiento los mismos
presentaron mucho dolor en 9 casos y leve dolor en 5 casos; al alcanzar la protetización, 8
terminaron sin dolor, 6 levemente y ninguno muy doloroso.
Aquellas personas que no utilizaron la técnica, al inicio 25 eran muy doloroso y 5
levemente; De los cuales 5 terminaron sin dolor, 19 levemente y 6 muy doloroso,
Por último en lo que respecta al edema, y siendo la misma la variable conformante de
la evolución del muñón más importante y de mayor interés, podemos visualizar la evolución
teniendo como referencia el muñón en el momento que alcanza la protetización relacionado
a su vez con la aplicación del vendaje como lo muestra el grafico a continuación:
Gráfico Nº10
0% 0% 0%
100% 18% 17%
80% 57%
60% 100% 60%
82%
40%
43%
20% 23%
0%
Excelente Muy Regular/Malo
bueno/bueno
Evaluación de la técnica del vendaje no usa vendaje
Muy inflamado Levemente unflamado sin inflamación
53
Análisis de Datos Estadísticos
En cuanto al gráfico anterior podemos establecer que cuanto mejor sea la técnica,
mejor evolución tendrá el muñón, es decir se presentara el mismo con mayor frecuencia sin
inflamación; en los casos donde la técnica es deficiente o no se usa el vendaje, el muñón al
alcanzar la protetización presentara un grado mayor de edema, por tanto los porcentajes de
muñones sin inflamación disminuirán conforme lo haga la calidad de la técnica del vendaje.
En lo que respecta a la edad de los pacientes y el tiempo de adquisición protésica, se
puede establecer que entre los 3 y 4 meses transcurridos, el promedio de edad es de 51,3
años; entre los 5-6 meses entre cirugía y protetización, el promedio es de 45,5; entre los 7-8
meses es de 55,9 y por ultimo en aquellos pacientes cuya protetización transcurrió luego de
más de 8 meses, el promedio de edad es de 59,3. Por lo tanto se puede establecer que en
los tiempos más tempranos de protetización, es decir entre los 3-6 meses, los pacientes son
más jóvenes que en aquellos casos donde la protetización ocurre luego de los 7 meses
desde la cirugía.
En lo concerniente a la relación entre la edad de los pacientes y la adaptación a la
prótesis, no se observan grandes diferencias en relación al promedio de edades; en aquellos
casos en los que la adaptación es buena, el promedio es de 52,3, mientras que en aquellos
casos donde la adaptación es regular y mala, el promedio es mínimamente mayor (53,4).
En cuanto a la vinculación entre edad y aplicación del vendaje, puede afirmarse que
aquellos pacientes cuya técnica estuvo calificada de excelente, muy bueno y bueno, el
promedio de edad es de 47,6; así mismo, en los casos donde la técnica de vendaje fue
regular y mala fue de 59; lo cual se corresponde con una marcada diferencia que sugiere
que los pacientes mayores suelen tener una técnica de vendaje deficiente a diferencia de los
más jóvenes.
Tabla Nº 18
Femenino Masculino
Por otra parte es de importancia hacer referencia al sexo de los pacientes en relación
a la utilización del vendaje, en cuanto a esto último puede establecerse según la tabla
anterior, que las mujeres suelen tener una mejor técnica de vendaje que los hombres; a la
vez, en estas, la no utilización del vendaje no es tan frecuente como si lo es en el sexo
opuesto.
54
Conclusión
57
Conclusión
observó que a mejor calidad en lo que concierne a la técnica del vendaje aplicada, menores
serán los tiempos en los que el paciente alcanza la protetización.
Continuando sobre la misma base, analizamos la vinculación de la evaluación de la
utilización del vendaje con la evolución del muñón, en cuanto a esto puede afirmarse que en
los casos en los que la técnica fue calificada de excelente, muy buena o buena, mejor
resulto la evolución del muñón con respecto a aquellos que no utilizaron la técnica o que lo
hicieron de manera regular y mala.
Los aspectos conformantes de la evolución del muñón en los cuales se observó de
manera más concreta la incidencia favorable de la aplicación correcta del vendaje son la
forma del muñón, el dolor y el edema; en los cuales se presenta una mejor evolución cuanto
mejor sea la técnica empleada, a saber, los porcentajes en los cuales el muñón al alcanzar
la protetización se encuentra cónico, sin dolor y sin inflamación se acrecentaron en aquellos
pacientes cuya técnica fue excelente, muy buena o buena.
En el caso particular vinculado a la presencia de edema en el muñón, es posible
concluir que se encuentra estrechamente relacionado con la aplicación del vendaje, dado
que todos los pacientes que obtuvieron excelente al alcanzar la protetización se encontraron
sin inflamación, aquellos que obtuvieron muy bueno o bueno, en un 83% se encontró si
inflamación y solo un pequeño porcentaje indica tener el muñón levemente inflamado, en los
casos en los cuales la técnica se presenta de manera regular o mala y en aquellos en los
que el vendaje no es utilizado, por el contrario, se manifiestan porcentajes elevados de
aquellos que al alcanzar la protetización terminaron levemente inflamado y menores
cantidades de aquellos que alcanzaron un muñón sin inflamación. Por lo anteriormente
dicho se puede concluir con que los porcentajes de muñones sin inflamación disminuirán
conforme lo haga la técnica del vendaje o directamente por la falta de aplicación.
58
Bibliografía
3. Arana conejo, V., Méndez, D., & José. (2001), "fisiopatología de las
complicaciones vasculares del pie diabético.", en Gaceta medica de
México,2001, Vol.139, Nº3, Mexico:[Link]
4. Arcas, M. A., Domínguez, D. M., Castro, J. C., Sixto, R., & Alonso, M. (2006),
Fisioterapeutas Del Servicio Vasco de Salud-osakidetza, España: Mad.
6. Gálvez Domínguez, D. M., García, L. I., Pellicer, M., & Paniagua Román, S.
(2004), Manual de fisioterapia, España: Mad.
10. [Link], O. Cohi, S. Clavel (2005) Órtesis y Prótesis del aparato locomotor
2.2, España: Editorial Masson.
11. Sánchez, I., Ferrero, A., Conejero, A., Flórez, M., A. Peña, & Zambudio, R.
(2008), Manual SERMEF de rehabilitación y medicina física, España: Editorial
Medica Panamericana.
60
Bibliografía
15. Viladot, R., Cohil, O., & Clavel, S. (1989), Órtesis y prótesis del aparato
locomotor, Extremidad inferior, España: Masson.
22. Javier Quiros, Evangelina Stricker, Veronica Bortoli, Vendaje amputado, en:
[Link]
61
Bibliografía
29. Travis Burns, M.D, Extremity Soft Tissue Care and Amputation in an Austere
Environment, en: [Link]
62
Anexo Metodológico
Anexo Metodológico
1) Sexo
o F
o M
2) Edad:
o Si
o No
Miembro inferior
o A. de Syme o transmaleolar
o Otra:
o Desarticulación de tobillo
o Desarticulación inter-escapulo-
torácica
o A. parcial de mano
o Amputación transhumeral
o Otra:
o Vascular
64
Anexo Metodológico
o Infecciosa o Tumoral
o Congénita o Otra:
6) ¿Realizo tratamiento Kinésico posoperatorio y pre protésico?
o Si
o No
o 5-6meses
o 7-8 meses
o Ulceras
o Retardo de cicatrización
65
Anexo Metodológico
10) ¿Ha surgido alguno de los siguientes trastornos debido a una inadecuada terapia
compresiva?
o Elástica de crepe
o Inelástica de algodón
12) ¿En qué momento luego de la operación usted comenzó a utilizar vendajes
compresivos?
o De 1 a 5 horas
o De 6 a 10 horas
o De 11 a15 horas
14) ¿Cuántas veces por día usted retiraba el vendaje para luego volver a colocarlo
correctamente?
66
Anexo Metodológico
o 1 a 3 meses
o 4 a 7 meses
o 8 a 12 meses
17) Cada vuelta nueva del apósito: ¿de qué manera comenzaba con respecto al
anterior?
o Cubriendo la mitad
o Oblicua
o Horizontal o circular
67
Anexo Metodológico
Adaptación a la Prótesis:
o Si
o No
22) ¿Ha sufrido alguna de las siguientes patologías durante la utilización de la prótesis?
o Hiperhidrosis o Otras:
o SI
o No
o Si (cuantas)
o No
o Si
o No
o Buena
o Mala
o Regular
68
Anexo Metodológico
Escala de Adaptación:
Realizado de 0 a 5 puntos:
0-1: Adaptación Mala
2-3: Adaptación Regular
4 -5: Adaptación Buena
SI: 0 puntos
Presencia de Dolor
No:1 punto
SI: 0 puntos
Modificaciones protésicas
No:1 punto
Buena:1
Adaptación según criterio del
Regular:1
Paciente
Mala: 0
69
Anexo Metodológico
Realizado de 0 a 10 puntos:
0-9: Técnica Inadecuada
10: Técnica Adecuada
70
Anexo Estadístico
Anexo Estadístico
Tabla Nº1
Tabla Nº2
No. de observaciones 80
Mínimo 17
Máximo 75
1° Cuartil 45
Mediana 54
3° Cuartil 65
Media 53
Tabla Nº3
Frecuencia de
Nivel de Amputación Porcentaje
la variable
Transtivial 29 36%
Transfemoral 28 35%
Miembro inferior 80%
Desarticulación
4 5%
de rodilla
Transmaleolar 3 4%
Transhumeral 9 11%
Miembro superior 20%
Transradial 6 8%
71
Anexo Estadístico
Tabla Nº4
Percepción del
Frecuencia de la variable Observación personal
paciente
Buena 70% 28%
Regula 28% 39%
Mala 3% 33%
Tabla Nº5
Tabla Nº6
72
Anexo Estadístico
Interpretación de la prueba:
Interpretación de la prueba:
73