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Amparo Constitucional en Tarija 2015

El documento presenta los antecedentes de una acción de amparo constitucional interpuesta por Jacqueline Hilaria Sardina Tejerina contra jueces y vocales del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija. La accionante alegó que se violaron sus derechos debido a fallos inmotivados e incongruentes en un proceso civil. El Tribunal de garantías denegó la acción al considerar que los fallos impugnados estaban debidamente motivados y fundamentados.
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Amparo Constitucional en Tarija 2015

El documento presenta los antecedentes de una acción de amparo constitucional interpuesta por Jacqueline Hilaria Sardina Tejerina contra jueces y vocales del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija. La accionante alegó que se violaron sus derechos debido a fallos inmotivados e incongruentes en un proceso civil. El Tribunal de garantías denegó la acción al considerar que los fallos impugnados estaban debidamente motivados y fundamentados.
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SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0106/2015-S2

Sucre, 20 de febrero de 2015

SALA SEGUNDA
Magistrada Relatora: Dra. Mirtha Camacho Quiroga
Acción de amparo constitucional

Expediente: 07391-2014-15-AAC
Departamento: Tarija

En revisión la Resolución 08/2014 de 18 de junio, cursante de fs. 81 a 87 vta.,


pronunciada dentro de la acción de amparo constitucional interpuesta por
Jacqueline Hilaria Sardina Tejerina contra María Cristina Días Sosa y
Adolfo Nilo Velasco Albornoz, Vocales de la Sala Civil y Comercial, de
Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica y
Pública Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija; y
Jorge Horacio Paredes Carranza, Juez Sexto de Partido en lo Civil del
mismo departamento.

I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA

I.1. Contenido de la demanda

Por memorial presentado el 11 de junio de 2014, cursante de fs. 37 a 43; la


accionante expresó los siguientes fundamentos de hecho y de derecho:

I.1.1. Hechos que motivan la acción

Edmundo Cruz Coronado, inició en su contra un proceso ordinario de nulidad de


contrato y de título de propiedad ante el Juzgado Sexto de Partido en lo Civil,
que luego de muchas observaciones, se admitió recién por Auto de 7 de agosto
de 2013; Resolución que objetó mediante recurso de reposición con alternativa
de apelación, resuelto y concedido en el efecto devolutivo, por Auto 265/2013
de 14 de octubre, que a su vez dio lugar al Auto de Vista 147/2013 de 24 de
diciembre, pronunciado por los Vocales de la Sala Civil y Comercial, de Familia,
Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública Primera del
Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, cuyos fallos demanda, en base a
los siguientes hechos: a) El Auto 265/2013: 1) Adolece de motivación, como
elemento adjetivo del debido proceso y del análisis razonado de su contenido,
puesto que no señala cuál es el interés legítimo, el objeto cierto y los
elementos fácticos que constituyen los presupuestos de la pretensión invocada;
y, 2) En función a la omisión señalada, no resolvió la problemática de fondo,
incurriendo por ello en incongruencia interna, por cuanto debió guardar
armonía entre lo peticionado y resuelto; b) El Auto de Vista 147/2013: i) Sin
atender el análisis solicitado, omitió pronunciarse sobre los agravios, con lo cual
reiteró la falta de motivación y congruencia aludidas; y, ii) Admitió que la
demanda se adecúa a los presupuestos legales establecidos por el art. 327 del
Código de Procedimiento Civil (CPC), cuando debió ser rechazada in límine,
conforme se desprende de los antecedentes.

I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados

Denuncia la vulneración a su derecho al debido proceso en su elemento del


derecho a la motivación y congruencia, citando al efecto los arts. 56, 115, 119,
128 y 129 de la Constitución Política del Estado (CPE).

I.1.3. Petitorio

Solicita se conceda la acción; e instruya se dicte nuevo Auto de Vista, motivado


correctamente, con valoración de la prueba.

I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías

Celebrada la audiencia pública el 18 de junio de 2014, según el acta cursante


de fs. 75 a 81, se produjeron los siguientes actuados:

I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción

La accionante a través de sus abogados, en audiencia, ratificó in extenso el


contenido de su demanda y ampliándola; señaló lo siguiente: a) La nulidad del
contrato, se presentó en base al título de propiedad que figura como prueba, el
cual nunca habría sido firmado; b) El Auto de 14 de octubre de 2013 y el Auto
de Vista 147/2013, son lesivos por tres razones, ambos son inmotivados,
incongruentes y lesionan el derecho a la tutela judicial efectiva; por cuanto, no
cumplieron en satisfacer el convencimiento de las partes; en función al principio
dispositivo no dieron respuesta a lo planteado en defensa de sus derechos; y,
eludieron pronunciarse sobre el fondo a través de resoluciones debidamente
estructuradas; c) La SCP 0680/2014 de 21 de abril, señala que la justificación y
motivación de las decisiones judiciales constituye uno de los pilares del Estado
de derecho y que actúa como parámetro aplicable en cada caso concreto;
d) Planteado un agravio único, puesto que la demanda de nulidad es
improponible, el Juez de la causa debió rechazarla in limine, dado que la
actividad procesal no puede estar librada a la existencia de actos objetivamente
proponibles; e) La demanda planteó la ilicitud de causa, motivo e ilicitud de
objeto, como cuestiones que se han fundamentado en el recurso de reposición
y de apelación, que debió merecer respuesta, pero no hubo pronunciamiento al
respecto y tampoco se estableció porque es proponible; f) El Auto de
Vista 147/2013, estableció que la demanda cumplía los requisitos previstos por
el art. 327 del CPC, sin atender el agravio que resulta de una demanda
improponible, señalando más bien los requisitos de admisibilidad como
respuesta; y, g) Conforme a lo alegado, pide se deje sin efecto el Auto de Vista
147/2013 y el Auto interlocutorio de 14 de octubre de 2013, ordenando al Juez
Sexto de Partido en lo Civil, resolver el recurso de reposición de manera
congruente y motivada, sobre el fondo que es la impropinabilidad de la
demanda, sin espera de turno y con costas.

En uso de su derecho a la réplica, manifestaron: 1) El Juez Sexto de Partido en


lo Civil: i) Pretende trasladar la Resolución solicitada para sentencia, cuando la
jurisprudencia, en específico el Auto Supremo 153/2013 de 11 de abril, refiere
que la improponibilidad objetiva surge en forma manifiesta, al advertir que la
pretensión carece de sustento legal en relación a los vicios del consentimiento
que han sido narrados; ii) El Juez, aceptó tramitar un proceso con un título
acusado de nulidad, cuando las causales que lo sustentan son de anulabilidad,
puesto que para la venta de bienes debe concurrir el consentimiento de ambas
partes y quien no interviene puede plantear la anulabilidad del contrato; por lo
cual, es previsible que recién en sentencia disponga que es improponible; iii)
La jurisprudencia aplicada por la extinta Corte Suprema de Justicia, exige
aplicar el principio de eficacia previsto por el art. 180.1 de la CPE, sujeta a la
practicidad que debe emanar de una resolución útil para los justiciables; y; iv)
No serviría de nada admitir una demanda en la cual el demandante se equivocó
de vía, porque el derecho reclamado no le corresponde.

I.2.2. Informe de las autoridades demandadas

Adolfo Nilo Velasco Albornoz y María Cristina Díaz Sosa, Vocales de la Sala Civil
y Comercial, de Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o
Doméstica y Pública Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija,
presentaron informe escrito el 18 de junio de 2014, con similar
fundamentación, cursante a fs. 58 y vta.; y, 74 y vta., expresando que: a) El
Auto de Vista 147/2013 de 24 de diciembre, es congruente y está debidamente
motivado y fundamentado dentro de los cánones de razonabilidad; por lo cual,
la presente acción no tiene mérito; b) De la revisión de la jurisprudencia “N°
162 de 17 de agosto de 2012” (sic), se establece que ninguno de los casos
señalados incluye la problemática del caso en análisis, en correspondencia con
los hechos narrados en la demanda y el derecho que sustenta el petitorio; y, c)
No se vulneró ningún derecho ni garantía constitucional, más al contrario, se
efectuó una compulsa idónea de los agravios, aplicando la interpretación y la
ley adecuadamente, motivando y fundamentando el decisorio de alzada.

Jorge Horacio Paredes Carranza, Juez Sexto de Partido en lo Civil del


departamento de Tarija, mediante informe escrito de 17 de junio de 2014,
corriente de fs. 56 a 57, manifestó que: 1) Resolvió el recurso de reposición
planteado contra el Auto de admisión de la demanda de nulidad de documento
de compra-venta de lote de terreno, en el cual se pretendía su pronunciamiento
sobre la inadmisibilidad de la acción planteada y su rechazo in límine, al haber
argumentado su improponibilidad objetiva, fundada en la falta de presupuestos
legales; 2) No admitió la reposición planteada, por no ser evidente la falta de
presupuestos respecto al interés legítimo del accionante, por cuanto demostró
que fue propietario de un inmueble que está registrado a nombre de otra
persona; por lo cual, pretendía anular el contrato de compra-venta por el cual
supuestamente habría transferido este lote; constituyendo éste el objeto de la
pretensión deducida y por concurrir los elementos fácticos que lo motivarían y
que requerían ser analizados y compulsados con las normas legales, en la faz
de sentencia, puesto que la labor jurisdiccional de subsunción y calificación
jurídica de los hechos no puede ser efectuada ab initio en este caso, con lo cual
vulneraría el principio de acceso a la justicia; 3) El análisis que pretende la
demandada, no puede ser atendido en la etapa inicial del proceso; 4) Observó
que no es evidente que exista contradicción en el Auto interlocutorio objetado;
5) Si bien los jueces tienen la facultad de rechazar demandas in límine;
empero, en el caso de autos, la problemática expuesta no permite hacer uso de
dicha potestad jurisdiccional; por lo que, tampoco admite que su Resolución fue
insuficientemente motivada; y, 6) La accionante no pidió que el Auto
265/2013 sea anulado para pronunciar otro, conforme peticionó respecto al
Auto de Vista que emitieron los Vocales demandados, lo cual evidencia que el
fallo emitido por el suscrito no incurrió en vulneraciones al debido proceso.

I.2.3. Resolución

La Sala Civil y Comercial, de Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia


Intrafamiliar o Doméstica y Pública Segunda del Tribunal Departamental de
Justicia de Tarija, constituida en Tribunal de garantías, a través de la
Resolución 08/2014 de 18 de junio, cursante de fs. 81 a 87 vta., denegó la
tutela demandada, fundamentando que: i) El Auto de admisión de la demanda
de 14 de octubre de 2013 y el Auto de Vista 147/2013, expusieron y motivaron
las razones por las cuales el Juez de Partido mantuvo su Resolución y se
confirmó la misma; ii) El Tribunal Constitucional Plurinacional, a través de la
SCP 0980/2013, sobre el deber de fundamentación y motivación de toda
resolución judicial, acordó que forma parte del derecho y garantía del debido
proceso, consagrado por el art. 115.II de la CPE, lo cual no implica la exigencia
de una exposición ampulosa de consideraciones y citas legales, sino una
estructura de forma y de fondo, concisa pero clara que satisfaga los puntos
demandados, así como las convicciones que justifiquen su decisión; iii) La SC
0731/2010-R de 26 de julio, refiriendo a la nulidad de los actos procesales,
señaló que los presupuestos o antecedentes para que opere la nulidad procesal
son: a) Principio de especificidad o legalidad, referida a que el acto procesal se
haya realizado en vulneración de prescripciones legales, sancionadas con
nulidad; es decir que, no basta que la ley prescriba una determinada
formalidad, sino que ésta debe estar expresamente determinada por la ley; b)
Principio de finalidad del acto, por el que el acto no debe interpretarse desde el
punto de vista subjetivo, referido a su cumplimiento, sino en su aspecto
objetivo, apuntando a la función del acto a la que estaba destinada; y, c)
Principio de trascendencia, por el que no puede admitirse el pronunciamiento
de la nulidad por la nulidad misma, o para satisfacer puritos formales, como
señala Couture, esto significa que quien solicita nulidad debe probar que la
misma le ocasionó perjuicio cierto e irreparable, que podrá subsanarse con la
declaración de nulidad; iv) En tal contexto, anular el Auto de Vista 147/2013,
no reviste trascendencia jurídica, puesto que se llegará al mismo punto por
parte de las autoridades demandadas; dado que resolvió la apelación y su
nulidad no modificará su contenido, debido a que el Considerando III,
constituye la base fáctica y legal que sirve para confirmar el Auto Interlocutorio
de 14 de octubre de 2013; y, v) La acción de amparo constitucional no es un
recurso alternativo, sustitutivo, complementario o una instancia adicional a la
que pueden recurrir los litigantes frente a una determinación judicial que les
resultare adversa, sino una acción extraordinaria y subsidiaria de protección de
derechos fundamentales y garantías constitucionales que no puede ser
equiparado o utilizado como instancia de apelación o casación; por lo cual, al
no evidenciarse ningún acto u omisión ilegal de parte de las autoridades
demandadas, no corresponde otorgar la tutela solicitada.

II. CONCLUSIONES

De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se


establece lo siguiente:

II.1. Por memorial de demanda de 17 de febrero de 2012, Edmundo Cruz


Coronado, presentó proceso ordinario de nulidad del título de propiedad
y de otros actos jurídicos realizados contra la ahora accionante
-Jacqueline Hilaria Sardina Tejerina-; admitido mediante Auto de 7 de
agosto de 2013, emitido por el Juez Sexto de Partido en lo Civil, Jorge
Horacio Paredes Carranza (fs. 1 a 2 y, 12).

II.2. Por memorial de 25 de septiembre de 2013, la accionante presentó


recurso de reposición con alternativa de apelación, argumentando que la
demanda de nulidad es improponible; por lo cual, debió rechazarla in
límine, argumentando que: 1) Advierte objetivamente la falta de
presupuestos que hacen a la pretensión deducida en la demanda; 2) El
actor no cumplió con el elemento de la causa de la pretensión; por lo
que, no existe una imputación jurídica correcta de los hechos y la norma
que invoca de nulidad; 3) El juez puede rechazar in límine una demanda
cuando la misma resulta improponible; 4) La pretensión de la demanda y
su ratificación como materia de contestación consiste en la nulidad del
contrato de compra-venta por imaginaria e inexistente ilicitud de causa y
motivo; y, 5) Ponderados el derecho de tutela judicial efectiva de
Edmundo Cruz Coronado y el principio de celeridad, economía y
seguridad jurídica, los hechos no se adecúan a ninguna causal de nulidad
prevista por el art. 549 del Código Civil (CC), por cuanto corresponde a
las causas de anulabilidad, lo cual no podrá subsanarse (fs. 13 a 29 vta.).

II.3. Mediante Auto Definitivo 265/2013 de 14 de octubre, el Juez Sexto de


Partido en lo Civil, confirmó el Auto de admisión de la demanda; y en
aplicación del art. 24.4 de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de
Asistencia Familiar (LAPCAF), concedió el recurso de apelación en el
efecto devolutivo, estableciendo que: i) La pretensión invocada en
proceso ordinario es la nulidad del documento traslativo de propiedad,
por las causales previstas en los numerales 1, 2, 3 y 4 del art. 549 del
CC; ii) La demandante pretende se realice la subsunción de los hechos
expuestos a cada una de las causales invocadas, en la etapa inicial, y a la
vez que ab initio, se otorgue la calificación jurídica a los hechos,
declarando la improponibilidad de la demanda, por no ajustarse a la
nulidad pretendida; iii) Los presupuestos materiales o de fundabilidad
admitidos doctrinalmente son cuatro, de los cuales, el recurso de
reposición planteó la causal deducida “por advertirse objetivamente la
falta de presupuestos que hacen a la pretensión” (sic), sobre lo cual se
estimó que existe un interés legítimo del demandante; un objeto cierto
que pretende ser anulado y que concurren a la vez elementos fácticos
que requieren ser analizados, valorados y compulsados en conjunto, para
determinar su idoneidad o no, labor que debe realizar según el principio
de acceso a la justicia; iv) La presente causa se viene desarrollando con
los mismos argumentos y causales de nulidad desde hace más de un año
atrás y fue objeto de apelaciones y excepciones por distintos motivos;
empero, nunca por el señalado en ésta oportunidad, puesto que cuando
se sometió al control jurisdiccional por el Tribunal de segunda instancia,
éste nunca se pronunció por el rechazo in límine de la demanda por su
“manifiesta improponibilidad” (sic); y, v) Consta en el expediente, un
Auto de Vista anulatorio de obrados, que dispone la nulidad hasta la
admisión de la demanda, por aspectos referidos a la prueba documental
ofrecida, sin emitir ningún criterio sobre la improponibilidad de la
pretensión, lo cual refrenda su posición (fs. 30 a 31).

II.4. El Auto de Vista 147/2013 de 24 de diciembre, emitido por los Vocales de


la Sala Civil y Comercial, de Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia
Intrafamiliar o Doméstica y Pública Primera del Tribunal Departamental
de Justicia de Tarija, dispuso confirmar totalmente el Auto apelado,
resolviendo lo siguiente: a) Los arts. 327 y 333 del CPC, establecen los
requisitos formales de la demanda y que el Juez, como Director del
proceso observe la demanda, cuando no se ajuste a las reglas
establecidas, ordenando de oficio que se subsanen los defectos dentro
del plazo prudencial, bajo apercibimiento de que se tendrá por no
presentada; b) La doctrina efectúa la diferencia entre la demanda a
título de encarar la acción y abrir la instancia y el derecho que se protege
o no con la emisión de la sentencia, señalando que la identificación del
derecho con la acción -según Alsina- provoca que se confunda a ésta con
la demanda, pese a ser conceptos distintos, al ser la demanda la forma
corriente y viable del ejercicio de la acción, la cual debe reunir requisitos
de forma para abrir la instancia, en tanto que para la acción deben
coincidir los requisitos de fondo para que sea posible su admisión en
sentencia, en función al derecho, calidad e interés, de tal modo que la
falta de cualquiera de los requisitos de lugar a que se rechace la acción
por falta de mérito, por cuanto no se puede concebir una acción sin un
derecho que le sirva de fundamento y tampoco admitirla sin un interés,
porque el derecho es un interés protegido por la ley y finalmente la
acción sólo puede deducir el titular del derecho reclamado; c) La
recurrente planteó como agravio que la demanda de nulidad es
improponible; por lo que, el Juez a quo debió rechazarla in límine, al no
contener los presupuestos que hacen a la pretensión; sin embargo, en la
misma existen los presupuestos procesales que de acuerdo al art. 327
del CPC, son necesarios para su admisibilidad, los datos que
individualizan a las partes, el interés legítimo del demandante, un objeto
cierto que se pretende sea anulado; es decir, la cosa demandada
indicada con precisión, la descripción fáctica de los hechos a ser
analizados, valorados y compulsados para determinar su idoneidad, la
petición en términos claros y precisos, precedida por los fundamentos de
derecho; razón por la cual, aclaradas las observaciones, el Juez procedió
a la admisión de la demanda; d) La jurisprudencia del Tribunal
Supremode Justicia manifestó que en aquellas situaciones en que resulta
legítimo rechazar in límine una pretensión, por infundabilidad o
improponibilidad objetiva, ante un interés susceptible de ser protegido o
demanda imposible; frente a la multiplicidad de relaciones subjetivas al
margen de la legalidad y en pugna con el poder público, por ser
contrarias a la ley e ilícitas, por su objeto material o por ser
jurídicamente imposibles, provenientes de deudas de juego; por
cumplimiento de obligaciones cuya prestación resulta ilegal o inmoral,
etc.; en los cuales, no existe un interés legítimo jurídicamente protegido,
que justifique la tramitación de un proceso infecundo que concluirá con
una sentencia desfavorable; y, e) Ningún caso de la jurisprudencia
conocida, incluye la situación que ha sido demandada, donde existe
correspondencia entre los hechos narrados y el derecho que sustenta el
petitium, de lo cual se colige que el Juez a quo aplicó las normas
procesales en forma correcta, al mantener firme el Auto apelado; lo
contrario implicaría ingresar al análisis de fondo de la acción que debe
realizar a momento de emitir sentencia (fs. 32 a 34).

III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO

La accionante denuncia la vulneración de su derecho al debido proceso en su


elemento del derecho a la motivación y congruencia; por lo cual, arguye que el
Juez Sexto de Partido en lo Civil, emitió el Auto Interlocutorio de 14 de octubre
de 2013, que resolvió el recurso de reposición con alternativa de apelación
interpuesto, sin motivar y menos resolver la problemática de fondo, evadiendo
dicho pronunciamiento; sobre el cual, los Vocales de la Sala Civil y Comercial,
de Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública
Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, pronunciaron el Auto
de Vista 147/2013, inmotivadamente sin explicar porque existe un interés
legítimo, un objeto cierto y una descripción fáctica adecuada que justifique la
admisión de la demanda objetada.
En consecuencia, corresponde establecer en revisión, si tales argumentos son
evidentes a fin de conceder o denegar la tutela impetrada.

III.1. El resguardo de los derechos fundamentales a través de la


acción de amparo constitucional y los principios que la rigen

La Constitución Política del Estado a través del art. 128, señala que: “La
Acción de Amparo Constitucional tendrá lugar contra actos u omisiones
ilegales o indebidos de los servidores públicos, o de persona individual o
colectiva, que restrinjan, supriman o amenacen restringir o suprimir los
derechos reconocidos por la Constitución y la ley”.
La SCP 1075/2014 de 10 de junio, en referencia a los principios que
rigen a la acción de amparo constitucional, expresó lo siguiente: “Sobre
el principio de subsidiariedad, la SC 0150/2010-R de 17 de mayo señaló
lo siguiente: '…el amparo constitucional se constituye en un
instrumento subsidiario y supletorio de protección; subsidiario porque
no puede ser utilizado si previamente no se agotaron la vías ordinarias
de defensa, y supletorio porque viene a reparar y reponer las
deficiencias de esa vía ordinaria. (…)'.

La SC 0770/2003-R de 6 de junio, definiendo la naturaleza y alcance del


principio de inmediatez afirmó que: '…el recurso debe ser presentado
hasta dentro de los seis meses de ocurrido el acto ilegal u omisión
indebida o de agotados los medios y recursos judiciales ordinarios o
administrativos idóneos para hacer cesar el acto, vale decir, que el
recurso no podrá ser presentado cuando el plazo de los seis meses esté
superabundantemente vencido o cuando habiendo sido presentado
dentro del referido plazo no se acudió previamente a las instancias
competentes para denunciar la lesión al derecho fundamental'”.

III.2. El debido proceso en sus vertientes de derecho a la motivación,


fundamentación y congruencia

La SCP 0017/2014 de 3 de enero, plasmó el debido proceso según la


fuente de su aplicación, de la siguiente manera: “Normativamente, el
debido proceso está constitucionalmente reconocido en sus tres
dimensiones básicas: i) Como derecho humano (arts. 115.II de la CPE,
8 del Pacto de San José de Costa Rica y 14 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, ambos parte del bloque de
constitucionalidad conforme al art. 410.II de la Ley Fundamental); ii)
Como garantía jurisdiccional (arts. 117.I de la CPE); y, iii) Como
principio procesal (Art. 180.I de la CPE).

La SC 0902/2010-R de 10 de agosto, indica que: '…el derecho de toda


persona a un proceso justo y equitativo en el que sus derechos se
acomoden a lo establecido por disposiciones jurídicas generales
aplicables a todos aquellos que se hallen en una situación similar (...)
comprende el conjunto de requisitos que deben observarse en las
instancias procesales, a fin de que las personas puedan defenderse
adecuadamente ante cualquier tipo de acto emanado del Estado que
pueda afectar sus derechos' (concordante con las SSCC 418/2000-R,
1276/2001-R y 0119/2003-R, entre otras).
La importancia del debido proceso va más allá de su función de
garantía procesal, pues es en su aplicación donde se condensan
muchos otros derechos y principios básicos. La SC 0999/2003-R de 16
de julio, señala que la importancia de esta figura constitucional '…está
ligada a la búsqueda del orden justo. No es solamente poner en
movimiento mecánico las reglas de procedimiento sino buscar un
proceso justo, para lo cual hay que respetar los principios procesales de
publicidad, inmediatez, libre apreciación de la prueba; los derechos
fundamentales como el derecho a la defensa, a la igualdad, etc.,
derechos que por su carácter fundamental no pueden ser ignorados ni
obviados bajo ningún justificativo o excusa por autoridad alguna, pues
dichos mandatos constitucionales son la base de las normas adjetivas
procesales en nuestro ordenamiento jurídico, por ello los tribunales y
jueces que administran justicia, entre sus obligaciones, tienen el deber
de cuidar que los juicios se lleven sin vicios de nulidad, como también el
de tomar medidas que aseguren la igualdad efectiva de las partes'.

La jurisprudencia constitucional es uniforme al determinar que el debido


proceso se constituye en un derecho/garantía/principio de orden
general y complejo, a su vez compuesto por los siguientes otros
derechos y garantías: A un proceso público, al juez natural, a la
igualdad procesal de las partes, a no declarar contra sí mismo, a la
defensa material y técnica, a la comunicación previa de la acusación, a
ser juzgado sin dilaciones indebidas, a la congruencia entre acusación y
condena, a la valoración razonable de la prueba, a la motivación y
congruencia de las decisiones, a la concesión al inculpado del
tiempo y los medios para su defensa y las garantías de presunción de
inocencia y del non bis in idem. Esta lista, conforme al principio de
progresividad de los derechos fundamentales (art. 13 de la CPE), es
enunciativa, dado que puede ser ampliada de acuerdo a su desarrollo
normativo, doctrinal y jurisprudencial en la perspectiva de materializar
el valor justicia.

(…)Derecho a la motivación, fundamentación y congruencia en


las resoluciones

En lo referente al derecho a la motivación o congruencia en las


resoluciones (judiciales o administrativas) se constituye en un elemento
constitutivo del debido proceso que exige '…que cada autoridad que
dicte una resolución debe imprescindiblemente exponer los hechos,
realizar la fundamentación legal y citar las normas que sustenta la parte
dispositiva de la misma. (…) consecuentemente cuando un juez omite la
motivación de una resolución, no sólo suprime una parte estructural de
la misma, sino también en los hechos toma una decisión de hecho no
de derecho que vulnera de manera flagrante el citado derecho que
permite a las partes conocer cuáles son las razones para que se declare
en tal o cual sentido; o lo que es lo mismo cuál es la ratio decidendi que
llevó al Juez a tomar la decisión' (SC 0752/2002-R de 25 de junio).

Esto significa que las resoluciones deben ser ante todo claras e
inteligibles, más que abundantes, pues tienen la finalidad de informar
de manera efectiva a las partes sobre los aspectos más relevantes de la
resolución, permitiéndole asumir un conocimiento cabal y suficiente
acerca de las razones que sustentan la decisión. Es en este sentido la
SC 1365/2005-R de 31 de octubre, ha determinado: '…que la
motivación no implicará la exposición ampulosa de consideraciones y
citas legales, sino que exige una estructura de forma y de fondo. En
cuanto a esta segunda, la motivación puede ser concisa, pero clara y
satisfacer todos los puntos demandados, debiendo expresar el Juez sus
convicciones determinativas que justifiquen razonablemente su decisión
en cuyo caso las normas del debido proceso se tendrán por fielmente
cumplidas. En sentido contrario, cuando la resolución aun siendo
extensa no traduce las razones o motivos por los cuales se toma una
decisión, dichas normas se tendrán por vulneradas'".

Así también la SCP 1539/2014 de 16 de julio, sobre el debido proceso


en su vertiente de motivación, en cuanto a sus finalidades, establece
que: “La Constitución Política del Estado, menciona en su art. 115.II,
que: 'El Estado garantiza el derecho al debido proceso, a la defensa y a
una justicia plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin
dilaciones'; (…).

Al respecto la SCP 1052/2014 de 9 de junio, refiriéndose al debido


proceso en su vertiente a la motivación ha señalado que: 'La
motivación, es una exigencia constitucional de las resoluciones
judiciales y administrativas o cualesquiera otras, expresadas en un fallo
en general, (sentencia, auto, etc.). El contenido esencial a una
resolución fundamentada o derecho a una resolución motivada, fue
desarrollado en la SCP 2221/2012 de 8 de noviembre, y
complementado por la SCP 0100/2013 de 17 de enero, teniendo en
cuenta las finalidades que persigue este derecho fundamental.

Así las señaladas Sentencias Constitucionales Plurinacionales,


concluyeron que las finalidades implícitas que determinan el contenido
esencial del derecho a una resolución fundamentada o derecho a una
resolución motivada (judicial, administrativa o cualesquier otra,
expresada en una resolución en general, sentencia, auto, etc.) que
resuelva un conflicto o una pretensión cuáles son: «1) El sometimiento
manifiesto a la Constitución, conformada por: 1.a) la Constitución
formal; es decir, el texto escrito; y, 1.b) los Tratados Internacionales
sobre Derechos Humanos que forman el bloque de constitucionalidad;
así como a la ley, traducido en la observancia del principio de
constitucionalidad y del principio de legalidad; 2) Lograr el
convencimiento de las partes que la resolución en cuestión no es
arbitraria, sino por el contrario, observa: el valor justicia, el principio de
interdicción de la arbitrariedad, el principio de razonabilidad y el
principio de congruencia; 3) Garantizar la posibilidad de control de la
resolución en cuestión por los tribunales superiores que conozcan los
correspondientes recursos o medios de impugnación; 4)
Permitir el control de la actividad jurisdiccional o la actividad decisoria
de todo órgano o persona, sea de carácter público o privado por parte
de la opinión pública, en observancia del principio de publicidad
(SCP 2221/2012 de 8 de noviembre); y, 5) La exigencia de la
observancia del principio dispositivo.

(…) que implica la exigencia que tiene el juzgador de otorgar


respuestas a las pretensiones planteadas por las partes para defender
sus derechos…».

Sobre el segundo contenido; es decir, lograr el convencimiento de las


partes que la resolución no es arbitraria, sino por el contrario, observa:
el valor justicia, el principio de interdicción de la arbitrariedad, el
principio de razonabilidad y el principio de congruencia, en la SCP
2221/2012, el Tribunal Constitucional Plurinacional, desarrolló las
formas en las que puede manifestarse la arbitrariedad, señalando que:
«…la arbitrariedad puede estar expresada en: b.1) una decisión sin
motivación, o extiendo esta es b.2) una motivación arbitraria; o en su
caso, b.3) una motivación insuficiente»; desarrollando más adelante, el
contenido de cada una de ellas.

«b.1) Por ejemplo, cuando una resolución en sentido general (judicial,


administrativa, etc.), no da razones (justificaciones) que sustenten su
decisión, traducido en las razones de hecho y de derecho, estamos ante
la verificación de una decisión sin motivación, debido a que decidir no
es motivar. La justificación conlleva formular juicios evaluativos
(formales o materiales) sobre el derecho y los hechos sub iudice
[asunto pendiente de decisión].

b.2) Del mismo modo, verbigracia, cuando una resolución en sentido


general (judicial, administrativa, etc.) sustenta su decisión con
fundamentos y consideraciones meramente retóricas, basadas en
conjeturas que carecen de todo sustento probatorio o jurídico alguno, y
alejadas de la sumisión a la Constitución y la ley, se está ante una
motivación arbitraria. Al respecto el art. 30.II de la Ley del Órgano
Judicial -Ley 025- Obliga a las autoridades a fundamentar sus
resoluciones con la prueba relativa sólo a los hechos y circunstancias,
tal como ocurrieron, es escrito cumplimiento de las garantías
procesales.

En efecto, un supuesto de motivación arbitraria es cuando una decisión


coincide o deviene de la valoración arbitraria, irrazonable de la prueba
o, en su caso, de la omisión en la valoración de la prueba aportada en
el proceso (SC 0965/2006-R de 2 de octubre), que influye, en ambos
casos, en la confiabilidad de las hipótesis fácticas (hechos probados)
capaces de incidir en el sentido, en los fundamentos de la decisión. Es
decir, existe dependencia en cómo cada elemento probatorio fue
valorado o no fue valorado, para que se fortalezca o debilite las
distintas hipótesis (premisas) sobre los hechos y, por ende, la
fundamentación jurídica que sostenga la decisión.

(…)

b.3) De otro lado, cuando una resolución no justifica las razones por las
cuales omite o se abstiene de pronunciar sobre ciertos temas o
problemas jurídicos planteados por las partes, se está ante una
motivación insuficiente».

Más adelante, la misma Sentencia Constitucional Plurinacional, concluyó


que las tres formas en las que puede manifestarse la arbitrariedad
«…son un tema que corresponderá analizar en cada caso concreto,
debido a que sólo en aquéllos supuestos en los que se advierta
claramente que la resolución es un mero acto de voluntad, de
imperium, de poder, o lo que es lo mismo de arbitrariedad, expresado
en decisión sin motivación o inexistente, decisión arbitraria o decisión
insuficiente, puede la justicia constitucional disponer la nulidad y
ordenar se pronuncie otra resolución en forma motivada»'” (las negrillas
nos corresponden).

III.3. Análisis del caso concreto

En consideración a lo expuesto por la accionante, el Juez Sexto de


Partido en lo Civil, dictó el Auto de 14 de octubre de 2013 que resolvió
el recurso de reposición con alternativa de apelación, confirmando
totalmente el Auto de admisión de la demanda emitido dentro del
proceso ordinario de nulidad de contrato y de título de propiedad
interpuesto en su contra por Edmundo Cruz Coronado; sin motivar, ni
conferir mérito a la solicitud de fondo efectuada en relación a la
improponibilidad de la demanda que le fue planteada, concediéndole
más bien el recurso de apelación en el efecto devolutivo; dentro del
cual, los Vocales de la Sala Civil y Comercial, de Familia, Niñez y
Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública Primera del
Tribunal Departamental de Justicia de Tarija pronunciaron el Auto de
Vista 147/2013, sin motivarlo, omitiendo pronunciarse respecto al
agravio denunciado; con lo cual, incurrieron en la misma omisión
atribuida al Juez a quo, al referir únicamente que la demanda dio
cumplimiento a los requisitos formales previstos por el art. 327
CPC, cuando debió cualificar los antecedentes y determinar el rechazo
in limine de la demanda planteada, cuestiones por las cuales aludió la
vulneración de su derecho al debido proceso en su vertiente del
derecho a la motivación y congruencia.

Expuestos los fundamentos de la problemática que dio origen a la


presente demanda tutelar, en forma previa a considerar el fondo de la
demanda, corresponde examinar el cumplimiento previo de los
principios de subsidiariedad e inmediatez; respecto a los cuales, el
Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, establece en concreto que la acción de amparo
constitucional: “no puede ser utilizado si previamente no se agotaron la
vías ordinarias de defensa” y que “debe ser presentado hasta dentro de
los seis meses de ocurrido el acto ilegal u omisión indebida o de
agotados los medios y recursos judiciales ordinarios o administrativos
idóneos” (sic). Con dicha finalidad, se confirma que la accionante
planteó recurso de reposición con alternativa de apelación, impugnando
el Auto de Admisión de 7 de agosto de 2013, y concedido el recurso de
grado superior, concluyó con la emisión del Auto de Vista 147/2013
dictado por los Vocales ahora demandados; el cual, no es recurrible
mediante el recurso ordinario de casación o de nulidad, previsto por el
art. 250 del CPC, en ninguna de sus modalidades de casación en el
fondo y en la forma, en concordancia con los arts. 255 y 262 del CPC,
por no constituir una resolución contra la cual procede el citado
recurso; por lo que, se establece que agotó previamente la vía legal
prevista por ley. En cuanto al requisito de inmediatez, se tiene que el
último actuado procesal señalado en el Auto de Vista 147/2013 de 24
de diciembre; guarda relación con la fecha de emisión y de
presentación de ésta acción de amparo constitucional, que se produjo el
11 de junio de 2014; es decir, dentro del plazo de los seis meses
establecidos para su formulación.

En este orden, como cuestión de fondo, la accionante acusa que la


demanda de nulidad iniciada en su contra, resulta improponible, por
cuyo resultado, impugnó la determinación asumida tanto por el Juez a
quo; así como la confirmación efectuada por el Tribunal ad quem,
quienes no habrían revisado y desentrañado su planteamiento; por lo
que, emitieron a su turno determinaciones carentes de motivación y
congruencia, cuando por efecto del análisis propuesto, la demanda
debió ser rechazarla in límine, situación que amerita efectuar el análisis
individualizado sobre el accionar de las autoridades demandadas.

III.3.1. En cuanto al Juez Sexto de Partido en lo Civil

A través del Auto 265/2013 que resolvió el recurso de


reposición, la indicada autoridad, estableció: 1) La existencia
de un proceso ordinario de nulidad de documento de
transferencia de inmueble, sujeto a las causales de nulidad
establecidas en los num. 1, 2, 3 y 4 del art. 549 del CC, a citar:
i) Por faltar en el contrato, el objeto o la forma prevista por la
ley como requisito de validez; ii) Por faltar en el objeto del
contrato los requisitos señalados por la ley; iii) Por ilicitud de
la causa y por ilicitud del motivo que impulsó a las partes a
celebrar el contrato; y, iv) Por error esencial sobre la
naturaleza o sobre el objeto del contrato; sobre las cuales -en
versión de la accionante-, los hechos demandados, no se
adecuan a las causas invocadas; por lo que, requirió su
calificación jurídica; y, 2) Respecto a los cuatro presupuestos
materiales o de fundabilidad admitidos doctrinalmente -la
accionante-, planteó el deducido de advertir
“…objetivamente la falta de presupuestos que hacen a
la pretensión” (sic). Al efecto, la indicada autoridad estimó la
existencia de presupuestos legales específicos en la demanda
por cuanto existe un interés legítimo del demandante; un
objeto cierto (contrato), que pretende ser anulado y que
concurren a la vez elementos fácticos que requieren ser
analizados, valorados y compulsados con las causales
invocadas; difiriendo por esto la labor de subsunción y de
evaluación jurídica de los hechos hasta el momento del dictado
de la sentencia, en aras del principio de acceso a la justicia;
argumentación ésta que resulta suficiente sobre el fondo de
planteamiento de improponibilidad efectuado; toda vez que, la
accionante, tampoco expuso ni justificó cuales son los
fundamentos de hecho y de derecho o la prueba que impiden
que la pretensión incohada por Edmundo Cruz Coronado sea
satisfecha a través de una acción de reivindicación del derecho
propietario; tampoco indicó por qué dicho planteamiento es
ilegal materialmente, o jurídicamente imposible; considerando
que planteó la existencia de la improponibilidad objetiva en la
demanda, cuya definición en última instancia depende de un
examen probatorio en virtud a la existencia de un interés
legítimo relativo al derecho a la propiedad que supuestamente
le asiste, el cual está protegido por el art. 56 de la CPE; por lo
que igualmente, no es evidente que la vía franqueada no sea
idónea, por especial determinación del art. 316 del CPC, que
establece que mediante un proceso ordinario se habilita,
sustancia y resuelve el conocimiento de todo asunto
contencioso que no esté sometido a trámite especial -más aún
pendiente de calificación-, en conexión con la reserva legal
prevista por el art. 354 del mismo Código adjetivo, que obliga
a efectuar la calificación del proceso en un estadio posterior a
la admisión de la demanda, a la cual el proceso debe sujetarse
como ordinario de hecho o de derecho; siendo previsible tal
determinación en función a que las partes han manifestado
posiciones y juicios contradictorios, situaciones por las que
cualquier pronunciamiento previo tiene naturales restricciones,
por efecto de la aplicación del principio de verdad material que
deben ser atendido en virtud a la aplicación del debido
proceso, cuestiones por las cuales, no se ha evidenciado que el
Juez a quo hubiera incurrido en lesiones al debido proceso, en
sus elementos de motivación y congruencia.

III.3.2. En cuanto a los Vocales de la Sala Civil y Comercial, de


Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar
o Doméstica y Pública Primera

Efectuada la revisión del Auto de Vista 147/2013, se tiene que


el Tribunal ad quem, aparte de plasmar los requisitos formales
de la demanda, previstos por el art. 327 del CPC, refirió la
fundamentación provista por el Juez Sexto de Partido en lo
Civil, estableciendo que la petición se realizó en términos
claros, en consonancia con los fundamentos de derecho, sobre
los cuales, Edmundo Cruz Coronado, cumplió con la aclaración
de las observaciones iniciales que se produjeron antes de la
admisión de la demanda; y citó además la jurisprudencia
emitida por el Tribunal Supremo de Justicia en relación al
ejercicio de la facultad de repulsar una demanda por
infundabilidad o improponibilidad objetiva; concluyendo que,
en ninguno de los casos propuestos existe correspondencia
con la casuística de los hechos que narra la demanda y el
derecho que sustenta la pretensión, de lo que se coligió que el
Juez a quo aplicó correctamente las normas procesales al
mantener firme el Auto de admisión, por cuanto el análisis de
fondo estaría reservado hasta la emisión de la sentencia, lo
cual conllevó a confirmar totalmente el Auto apelado.

Al efecto, el art. 236 del CPC, respecto a la pertinencia de la


Resolución, establece que el Auto de Vista deberá
circunscribirse precisamente a los puntos resueltos por el
inferior y que hubieren sido objeto de la apelación y
fundamentación a que se refiere el art. 227 del mismo Código,
a propósito de la expresión de agravios. En este contexto,
conforme refiere el Fundamento Jurídico III.2 del presente
fallo, cabe observar que el Auto de Vista 147/2013, no proveyó
el razonamiento y la justificación exigible que trascienda y
exprese los motivos de su decisión, conforme y acorde a la
impugnación efectuada, exteriorizando, sobre la base de tal
compulsa, el examen de hecho y de derecho como era su
deber, que más allá de la decisión le permitan explicitar su
fallo en torno a las consideraciones legales y los hechos
planteados en la apelación; situación por la cual, corresponde
establecer que omitió motivar su decisión, restándole
congruencia a la parte conclusiva y resolutiva del Auto de Vista
147/2013.

En consecuencia, considerando que la accionante solicitó se


dicte un nuevo Auto de Vista, debidamente motivado y con
valoración de la prueba aportada, corresponderá reanudar tal
evaluación, en los términos en que fue formulado el
recurso de apelación, objeto de la intervención de la
segunda instancia.

Consiguientemente, el Tribunal de garantías al haber denegado, la acción de


amparo constitucional, evaluó parcialmente los antecedentes procesales.

POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Segunda; en virtud de la
autoridad que le confiere la Constitución Política del Estado Plurinacional de
Bolivia y el art. 44.1 del Código Procesal Constitucional, en revisión, resuelve:

1° CONFIRMAR en parte la Resolución 08/2014 de 18 de junio, cursante de


fs. 81 a 87 vta., pronunciada por la Sala Civil y Comercial, de Familia, Niñez
y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública Segunda del
Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, y en consecuencia, se
DENIEGA respecto del Juez Sexto de Partido en lo Civil; y, se CONCEDE
la tutela solicitada, únicamente en relación a los Vocales de la Sala Civil y
Comercial, de Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o
Doméstica y Pública Primera, todos del señalado departamento.

2° Se deja sin efecto, el Auto de Vista 147/2013 de 24 de diciembre, debiendo


los Vocales de la Sala Civil y Comercial, de Familia, Niñez y Adolescencia y
Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública Primera del Tribunal
Departamental de Justicia de Tarija, emitir uno nuevo debidamente
motivado.

Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional


Plurinacional.

Fdo. Dra. Mirtha Camacho Quiroga


MAGISTRADA

Fdo. Dr. Zenón Hugo Bacarreza Morales


MAGISTRADO

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