UNIVERSIDAD NACIONAL “SAN LUIS GONZAGA” DE ICA
Facultad de Medicina Humana “Daniel Alcides Carrión
INSUFICIENCIA VENOSA SUPERFICIAL Y PROFUNDA
DEFINICIÓN:
La unión internacional de flebología estableció la
definición de insuficiencia venosa, como aquellos
cambios producidos en las extremidades inferiores
resultado de la hipertensión venosa prolongada,
incluyendo la hiperpigmentación, eccema, dermatitis de
estasis y las ulceras.
También definió las varices como venas dilatadas a
consecuencia de la alteración de las válvulas y o de la
pared venosa. Posteriormente se agregó el concepto de
reflujo venoso para definir la presencia de varices.
FISIOLOGÍA VENOSA
Las venas son conductos de pared delgada, con presión baja, cuya función es el retorno
de la sangre desde la periferia (extremidades inferiores) al corazón. El mecanismo que
favorece este retorno involucra la presencia de válvulas venosas, la acción muscular, a
través de su contracción, la pulsatilidad arterial vecina de las venas profundas y la
fisiología respiratoria, por la alternancia de la presión intratorácica, entre otros
mecanismos. El flujo venoso de las extremidades inferiores tiene la característica de ser
centrípeto (desde las venas superficiales a las profundas) y como se mencionó
anteriormente desde las las extremidades inferiores al corazón.
CIRCULACIÓN VENOSA
La circulación venosa, también denominada circulación de retorno, está constituida por
una amplia red de venas cuya función es llevar la sangre de los diferentes tejidos hacia
el corazón. La característica diferenciadora específica de las venas es la presencia de un
aparato valvular en su interior que permite el paso de la sangre únicamente en una
dirección, siempre hacia el corazón. Así, en las piernas, estas válvulas permiten el paso
de la sangre en dirección al abdomen, y cuando funcionan correctamente, impiden el
paso de la sangre con dirección a los pies. Existen dos sistemas venosos: una red venosa
profunda y otra superficial.
El sistema venoso profundo se localiza entre los músculos. En términos generales, estas
venas van acompañando a las arterias y forman la red venosa principal, que confluye en
las venas cavas superior e inferior. Estas venas son las más grandes del cuerpo humano
y desembocan directamente en el corazón. El sistema venoso superficial está formado
por una amplia red venosa que se encuentra debajo de la piel. Son las venas que se ven
en los brazos y en las piernas, y su función principal es conducir la sangre venosa de la
piel y el tejido celular subcutáneo hacia el sistema venoso profundo. Dada su
implicación en la enfermedad venosa más frecuente (las varices), cobra especial
importancia el sistema venoso superficial de las piernas. Este sistema está formado por
una red venosa que desemboca en dos grandes venas superficiales: la safena interna, que
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va desde el tobillo a la zona de la ingle por la cara interna de la pierna, donde
desemboca en la vena femoral común; y la safena externa, que va desde el tobillo hasta
la parte posterior de la rodilla, donde desemboca en el sistema venoso profundo. Ambos
sistemas venosos se encuentran interconectados entre sí a partir de numerosas venas
denominadas perforantes, que conducen la sangre desde el sistema venoso superficial al
profundo. Por ello, en el caso de que fuese necesaria la extirpación de las venas safenas,
bien sea por una intervención de varices o por la necesidad de emplearlas para la
realización de un baipás, la sangre venosa de la piel y el tejido subcutáneo llegaría al
sistema venoso profundo, que es el verdadero responsable de transportar la sangre
venosa al corazón
ANATOMÍA VENOSA
Las venas de las extremidades inferiores están divididas en 3 sistemas
1. Superficial: compuesto por la venas safena interna y safena externa y sus tributarias.
2. Profundo: Ubicado bajo la fascia, compuesto por las venas profundas que acompañan
a las arterias y reciben su nombre. Responsables del 80-85% del retorno venoso.
3. Comunicante: compuesto por venas que perforan la fascia y comunican el sistema
venoso superficial y profundo. Siendo el sentido del flujo desde superficial a profundo.
FISIOPATOLOGÍA
Cuando hay destrucción o disfunción valvular aparece el reflujo valvular produciéndose
aumento de la presión venosa ambulatoria, la transmisión de la hipertensión venosa a la
microcirculación dérmica causa extravasación de moléculas y eritrocitos que sirven
como los estímulos para desencadenar la lesión inflamatoria. La activación de la
microcirculación produce la liberación de citoquinas y factores de crecimiento que
permiten la migración de leucocitos al intersticio los que se localizan alrededor de los
capilares y vénulas postcapilares desencadenando la activación de factores de
crecimiento los que se unirían a los fibroblastos desencadenando una reacción de
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remodelación crónica que produciría los trastornos dérmicos observados en los estados
avanzados de IVC.
Mecanismo de Enfermedad: Insuficiencia Venosa Superficial: Varices primarias
Las várices primarias son muy prevalentes y consisten en la dilatación de las
venas superficiales. Son más frecuentes en mujeres, tienen tendencia de tipo
familiar y se desencadenan con el embarazo frecuentemente. Lo esencial en la
generación de várices es la insuficiencia valvular superficial. Al ser incapaz la
válvula de contener la presión hidrostática que genera el peso de la columna de
sangre al estar de pie, las débiles paredes de la vena ceden a la presión y se
produce la dilatación.
Durante el ejercicio, si las conexiones existentes entre el sistema profundo y
superficial (cayados de las safenas y venas comunicantes) se encuentran
insuficientes (no «cierran»), existirá reflujo de sangre hacia el sistema superficial
desde la bomba muscular, formándose un cortocircuito.
Las várices primarias se manifiestan frecuentemente como una molestia de tipo
estético o como congestión de la extremidad: Edema y dolor, dependiendo del
grado de cortocircuito existente desde el sistema profundo.
Mecanismo de Enfermedad: Obstrucción Venosa Aguda: Trombosis Venosa
profunda
La Obstrucción aguda del sistema venoso profundo ocurre frecuentemente en la
práctica clínica. La formación de trombos ocurre inicialmente en los recesos
valvulares y luego en el lumen.
Desde hace más de un siglo se conoce la llamada «triada de Virchow». Esta
consiste en la presencia de una o más de las siguientes situaciones, como
predisponente de trombosis dentro de la venas del sistema profundo:
Estasis. Provocado por reposo con ausencia de utilización de la bomba
muscular. A la circular lentamente la sangre, finalmente coagula.
Daño a la pared del vaso. Ocurre en relación a trauma del endotelio,
exponiendo las capas profundas de la pared del vaso y gatillando la
cascada de la coagulación.
Hipercoagulabilidad. Ya sea congénita o adquirida. Destacando en la
primera la disminución o disfunción de proteínas reguladoras y
anticoagulantes naturales como la antitrombina III, proteína C y proteína
S. Dentro de las adquiridas destaca el cáncer.
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Al formarse trombos en las venas profundas de las extremidades inferiores, se
produce obstrucción de estas y secundariamente dificultad en el drenaje venoso
distal a la obstrucción: Aumenta la presión hidrostática y se produce edema. Por
otro lado, al aumentar la cantidad de sangre venosa pobre en oxígeno en la
periferia, aparece cianosis distal. La sangre venosa al no poder circular por el
sistema profundo, repleta el sistema superficial haciéndose evidente en reposo.
Además aparece dolor secundario a la inflamación local producida por el trombo
y a la congestión muscular.
Mecanismo de Enfermedad: Insuficiencia Venosa Profunda: Síndrome post–
Flebítico
La presencia de trombos en el sistema venoso profundo durante una trombosis
venosa profunda, lleva a disfunción del delicado sistema valvular haciéndolo
insuficiente. Además, la reabsorción y recanalización del trombo rara vez es
completa, persistiendo algún grado de obstrucción. Ambas situaciones:
Insuficiencia valvular y obstrucción condicionan el llamado síndrome post-
flebítico.
La insuficiencia valvular profunda lleva a la disfunción de la bomba muscular,
con importante reflujo de sangre hacia distal durante el ejercicio. Esto lleva a un
aumento de la presión venosa distal produciendo edema, congestión y dolor.
ETIOLOGÍA
Dentro de los factores predisponentes para la IVC se reconocen los siguientes.
Genética: existiría una predisposición genética. Algunos trabajos muestran que
el riesgo de desarrollar varices en hijos con ambos padres con varices llegaría
hasta el 90%.
Sexo: predominio sexo femenino en proporción 4:1. La insuficiencia venosa
afecta principalmente al sexo femenino: los estudios demuestran que es hasta
cinco veces más frecuente. La afección se agrava cuando la mujer está
embarazada o toma anticonceptivos orales.
Edad: mayor frecuencia entre 30 y 60 años.
Peso: mayor incidencia en obesos. Es preciso evitar el sobrepeso, ya que es un
factor determinante que agrava la enfermedad, realizando una dieta ligera. Se
aconseja que esta dieta sea rica en fibra para que no se produzca estreñimiento,
ya que este problema hace empeorar la insuficiencia venosa al aumentar la
tensión intraabdominal.
Gestación: mas frecuente en multíparas.el embarazo favorecería la aparición de
IVC a través de 3 mecanismos; los cambios hormonales que tienen lugar durante
el embarazo que provocan disminución del tono venoso, el incremento de la
volemia y el aumento de la presión intraabdominal que altera el retorno venoso.
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Raza: se ha descrito una mayor frecuencia de aparición deI VC en países
nórdicos y centroeuropeos que en a países mediterráneos. Mas frecuente en raza
blanca muy poco común en raza negra y asiática.
Dieta y hábitos intestinales: la constipación favorece la aparición de varices por
un aumento de la presión intraabdominal.
Trabajo: aumenta su incidedencia en trabajos de pie.
Tvp: la presencia de trombos en las confluencias venosas y válvulas activan una
serie de fenómenos inflamatorios que producen la fibrosis de estas y
posteriormente su incompetencia.
Cuadro clínico
Los síntomas de insuficiencia venosa son los siguientes
Dolor: tipo pesadez de piernas de predominio vespertino. Debido a la distensión
de la pared de la vena y al aumento de la tensión de los tejidos secundario a la
hipertensión venosa.
Prurito.
Calambres.
Edema: Es el aumento de líquido en el espacio intersticial como consecuencia
del aumento de la presión venosa capilar que lleva la fuga de fluido desde el
espacio intravascular. Clínicamente se traduce como aumento de volumen de la
pierna que al ser palpado produce signo de la fóvea positiva. Generalmente es
unilateral y se agrava durante el día.
Varices
Alteraciones cutáneas
Ecema: eritema y descamación de la piel, afecta en un principio a la cara
inferointerna de la pierna para posteriormente progresar y comprometer toda la
extremidad. En estados avanzados y producto de la extravasación de eritrocitos y
acumulo de hemosiderina en la dermis se produce la coloración café de la piel. 4
Lipodermatoesclerosis: aumento del grosor del tejido dérmico y subdérmico.
Clínicamente se aprecia dermatitis ocre en el tercio distal de las piernas, con
endurecimiento de la piel, la cual se encuentra adherida a planos profundos.
Atrofia blanca: placas estrelladas, lisas, blanco marfil de consistencia
esclerótica salpicados por telangiectasias y petequias rodeadas de un halo
hiperpigmentado. Se localizan principalmente en el tercio inferior de piernas y
pies.
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Ulcera Venosa: es una solución de continuidad de la piel, sin tendencia a
la cicatrización espontánea. Se localizan en las regiones perimaleolares,
son de tamaño y profundidad variable pudiendo afectar toda la
circunferencia de la pierna y llegar a comprometer hasta el músculo. Son
de fondo sucio con fibrina y áreas de tejido de granulación.
ANAMNESIS
Por la anamnesis se busca conocer la duración y características de los síntomas, la
presencia de otras enfermedades (hipertensión, antecedentes de tvp, isquemia crónica de
extremidades inferiores, trombofilias) y la existencia de estas patologías en la familia.
También corroborar que los síntomas como el dolor y el edema se deban a la patología
venosa y no a otras patologías. En la patología venosa el dolor es de predominio
vespertino, se acentúa con la posición de pie y se alivia con el reposo en trendelenburg.
EXAMEN FÍSICO
Este debe comenzar con un examen general del paciente buscando signos de
enfermedades concomitantes, de alteraciones arteriales o linfáticas, de cirugías previas.
Un examen segmentario poniendo especial atención en la auscultación del cuello y
abdomen y grandes trayectos vasculares en busca de soplos que pudieran orientar a la
presencia de otras patologías vasculares como estenosis carotídeas, aneurismas aórticos
y eventuales fístulas arteriovenosas.
El examen de las extremidades inferiores debe ser realizado de pie y posteriormente
decúbito. A la inspección se comparan las extremidades en cuanto a extensión y
circunferencia se observan posibles alteraciones de la piel (coloración, presencia de
úlceras) y su ubicación y la presencia de varices y su distribución.
La palpación permite detectar segmentos varicosos no perceptibles a la inspección,
también detectar defectos en la continuidad de la aponeurosis muscular lo que puede
orientar a la presencia de perforantes insuficientes. Es de suma importancia la palpación
ordenada de los pulsos de las extremidades inferiores con el fin de descartar la presencia
de patología arterial concomitante, lo que nos haría cambiar nuestro enfoque del
paciente.
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CLASIFICACIÓN CEAP
En el año 1994 el american venous forum una convencion organizada por el Straub
foundation en Maui , Hawai, USA realizó un documento de consenso para la
clasificación y gradación de la insuficiencia crónica basada en las manifestaciones
clínicas, factores etiológicos, distribución anatómica y hallazgos fisiopatológicos. con el
objetivo de crear una clasificación que pudiera ser promulgada en todo el mundo.
C Clínica signos clínicos Asintomática
0-6 Sintomática
E Etiología congénita
primaria
secundaria
A Anatomía Superficial Aislada
Profunda Combinada
Perforantes
P Fisiopatología reflujo Aislada
obstrucción Combinada
Clasificación Clínica de Insuficiencia venosa extremidades inferiores
Clase 0 sin signos visibles o palpables de insuficiencia venosa
Clase 1 telangiectasias, venas reticulares, corona maleolar
Etiología
Clase 2 venas varicosas
Ec congénita
Clase 3 edema sin cambios cutáneos
Ep 4
Clase primaria
cambios cutáneos debidos a insuficiencia venosa (dermatitis
Es Secundaria de etiología conocida como la secuela postrombótica o
ocre, eccema venoso, lipodermatoesclerosis)
Clase 5 postraumática
cambios cutáneos, con úlcera cicatrizada
Clase 6 úlcera activa Fisiopatología
Pr reflujo
Anatomía: muestra localización de la insuficiencia venosa
Po obstrucción
Pro Reflujo y
obstrucción
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DIAGNÓSTICO
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El diagnóstico debe realizarse primero por métodos clínicos. Existen estudios clínicos
que sirven para establecer el diagnóstico. Las pruebas funcionales pueden dividirse en
dos grupos:
Las que evalúan los puntos de fuga (reflujos) desde el sistema venoso profundo
hasta la superficial a través de los cayados y las comunicantes insuficientes.
Las que determinan la permeabilidad del sistema venoso profundo.
PRUEBAS PARA DETECTAR REFLUJOS DEL SISTEMA PROFUNDO AL
SUPERFICIAL
Prueba de Brodie-Trendelemburg
El diagnóstico de la insuficiencia venosa crónica se basa en una buena anamnesis y un
examen clínico sistemático y adecuado, pero no solo de la insuficiencia venosa, sino
también de la trombosis venosa profunda por ser la complicación más relevante.
Dentro de la exploración física, existen varias pruebas, y dentro de ellas, encontramos la
Prueba de Brodie-Trendelemburg que está dirigida a detectar la insuficiencia valvular
(válvula ostial) del cayado de ambas safenas y de las venas perforantes.
Esta prueba se lleva a cabo con el paciente en decúbito supino. Desde esta posición, le
elevamos la pierna a explorar y se le realiza un vaciamiento manual de las venas. Una
vez vaciadas, se le coloca una cinta compresiva, goma de Smarch o torniquete en la raíz
del muslo, por debajo del cayado de la safena interna. Posteriormente, el paciente pasa a
bipedestación y observamos la extremidad durante 30 segundos y vemos los que ocurre:
Prueba nula o normal: se produce un rellenado lento, normal, de abajo arriba,
debido al flujo de sangre desde las colaterales que no varía al soltar la ligadura.
Prueba positiva: las venas patológicas permanecen vacías o se rellenan muy
lentamente de abajo arriba por flujo desde las colaterales. Sin embargo, al soltar
la ligadura se rellenan de manera súbita de arriba abajo, lo cual indica
insuficiencia exclusiva del cayado safeno interno, sin insuficiencia de las
comunicantes.
Prueba doble positiva: se observa un rellenado rápido de abajo arriba antes de
soltar la ligadura, lo cual indica insuficiencia de las comunicantes. Al soltar la
ligadura aumenta de forma repentina el rellenado de arriba abajo, lo que señala
insuficiencia del cayado safeno interno. –
Prueba negativa: se observa rellenado rápido antes de soltar la ligadura por
insuficiencia de las comunicantes, sin que varíe al soltar la ligadura, lo cual
indica suficiencia del cayado safeno interno.
Los resultados de esta prueba funcional, al igual que los obtenidos mediante otras
herramientas de exploración física de la patología venosa, deben ser contrarrestados con
resultados de otras exploraciones complementarias como la Ecografía Doppler ya que
las investigaciones actuales han categorizado esta prueba de obsoleta e inexacta con una
especificidad y sensibilidad de 0.91 y 0.15 respectivamente
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Prueba de Ochsner-Mahorner (Trendelenburg seriado)
Sirve para determinar de una manera muy general la topografía de las comunicantes
insuficientes. Por lo tanto, sólo se realiza en caso de existir una prueba de Brodie
negativa o doble positiva. Con el paciente en decúbito y el miembro inferior elevado, se
colocan tres ligaduras: en el tercio superior del muslo; el tercio superior de la pierna; y
el tercio medio de la pierna. Después se hace parar al paciente y se liberan las ligaduras
una a una de abajo arriba. Se observa lo siguiente:
- El rellenado rápido entre dos ligaduras indica la presencia de una comunicante
insuficiente entre las dos ligaduras.
- El rellenado súbito al soltar una ligadura indica la presencia de una comunicante
insuficiente a nivel o inmediatamente por encima de la ligadura.
Maniobra de Schwartz
Valora, de forma limitada, el grado de insuficiencia valvular. Se realiza colocando al
paciente de pie y percutiendo con los dedos de una mano un determinado segmento
venoso dilatado (pliegue inguinal o en hueco poplíteo = cayado de la safena interna y
externa, respectivamente), manteniendo los dedos de la otra mano situados sobre la
misma línea de un segmento inferior. Si las válvulas resultan insuficientes, existe reflujo
sanguíneo y la percusión se transmite en sentido distal, detectándose la onda generada.
Si no existe insuficiencia valvular, no se detecta distalmente la percusión proximal.
Cuando las válvulas son competentes, es normal la transmisión de la percusión en
sentido proximal.
PRUEBAS PARA DETERMINAR LA PERMEABILIDAD DEL SISTEMA
VENOSOS PROFUNDO
Prueba de Perthes
Valora la permeabilidad del sistema venoso profundo. Se lleva a cabo colocando un
torniquete en el muslo del paciente acostado y se le ordena que deambule con rapidez.
Si existe permeabilidad del sistema venoso profundo y las venas perforantes son
competentes, las varices disminuirán de volumen. Si aumentan de volumen, indica
obstrucción en el sistema venoso profundo (trombosis venosa previa) con venas
perforantes insuficientes. Estamos ante un síndrome varicoso postflebítico,
DIAGNÓSTICO PARACLÍNICO
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Los métodos de exploración del sistema venoso de los miembros inferiores pueden
agruparse de la siguiente manera:
1. Métodos vasculares no invasivos
Pueden clasificarse como sigue:
a. Métodos por ultrasonografía: se basan en la detección del cambio de frecuencia
que experimenta un haz de ultrasonido al chocar con estructuras en movimiento,
en este caso los elementos formes de la sangre circulante. Los datos obtenidos
pueden representarse en forma acústica o gráfica. Si bien todas se agrupan de
forma genérica bajo la denominación de Doppler o Eco-Doppler, deben
distinguirse tres modalidades de uso habitual y deben diferenciarse porque
tienen indicaciones, costos y requerimiento de técnicos entrenados diferentes.
Doppler de onda continua bidireccional o “Doppler convencional”: es el
método más sencillo. Se utiliza sobre todo para evaluaciones rápidas, en
busca sobre todo de reflujos (insuficiencia valvular) en el sistema superficial
y profundo.
Dúplex o Doppler en “blanco y negro”: conjunta un Doppler de onda
pulsada con un ultrasonido en modo “B” en tiempo real. Es un método
mucho más sofisticado, tiene un costo mucho más alto y suministra
información mucho más completa en cuanto al estado de los tres sistemas
dado que reconoce reflujos superficiales, comunicantes y profundos, así
como obstrucciones venosas con gran precisión.
Doppler a color: a las características de la modalidad dúplex hay que
agregar la codificación del flujo por color. Si bien es comparable al dúplex
en cuanto a la información aportada, la codificación por color simplifica el
estudio, permite una mayor precisión y por eso ha sustituido de manera
progresiva al dúplex.
b. Métodos pletismográficos: no son de uso tan extendido como los métodos
ultrasonográficos, ya que no tiene tan clara aplicación clínica asistencial sino
más bien experimental. A su vez, las aplicaciones prácticas que pueden tener son
superadas por los métodos ultrasonográficos. Se basan en la medida directa o
indirecta, por diferentes métodos, de los cambios de volumen de distintos
sectores del miembro inferior. Esto permite detectar y en parte cuantificar
insuficiencias valvulares, obstrucciones, etc. Asimismo, determina los cambios
de volumen del miembro por medio de las variaciones experimentadas en un
manguito neumático colocado alrededor de la pierna.
2. Métodos radiológicos (flebografía)
Durante mucho tiempo fue el “estándar de oro” para la evaluación morfológica de
los sistemas venosos de los miembros inferiores. No obstante, en la medida que los
métodos ultrasonográficos se han desarrollado, este método ha sido desplazado. Se
basa en el estudio radiológico convencional por medio de la inyección de contraste
yodado en el sistema venoso de los miembros inferiores. Se reconocen dos
modalidades:
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a. Flebografía ascendente o convencional: es la de uso más frecuente. El
contraste se inyecta en una vena superficial del dorso del pie y se coloca una
ligadura en el tobillo para obligar al contraste a circular por el sistema profundo.
De esta forma es posible detectar obstrucciones totales o parciales del sistema
profundo, visualizar circulación colateral y detectar puntos de fuga (reflujos) por
los cayados o comunicantes insuficientes.
b. Flebografía descendente: es muy pocas veces utilizada; se indica en los raros
casos en los que es necesario estudiar un reflujo valvular patológico del sistema
venoso profundo y en especial determinar la topografía de válvulas insuficientes
para su reparación (valvuloplastia). En la actualidad la han sustituido en forma
casi completa los métodos ultrasonográficos. Es un método más radical que la
flebografía ascendente. Está expuesto a posibles complicaciones, como
hematomas, lesiones venosas y trombosis venosas.
3. Medición de la presión venosa ambulatoria
Es un método que no es de uso habitual en la clínica y sólo tiene fines casi siempre
experimentales. Se realiza por medio del cateterismo de una vena del dorso del pie,
que se conecta a un transductor de presión adecuado.
4. Métodos radioisotópicos
Su uso se limita a la detección de la trombosis venosa. Son hoy día de poca utilidad
frente a los métodos ultrasonográficos y a la propia flebografía.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
En general, debe considerarse cualquier enfermedad que produzca edema de miembros
inferiores, como la insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, edema del hipotiroidismo
o insuficiencia hepática. Por lo regular, estas anomalías se asocian a sobrecarga de
líquidos y no presentan venas dilatadas. Una celulitis de alguno de los miembros
inferiores puede confundirse con una trombosis venosa profunda, pero la piel se
presenta con eritema, edema duro e hipertermia local y mucho dolor al tacto. El quiste
de Becker roto puede simular una trombosis venosa profunda, pero existe el antecedente
de artritis en las rodillas.
TRATAMIENTO
MEDIDAS GENERALES:
Reducción de peso. - Es importante una reducción de peso, pues la obesidad
acarrea consecuencias negativas en pacientes con IVC, presentando una mayor
incidencia de complicaciones (flebitis, trombosis venosa profunda (TVP),
alteraciones en la piel, etc.).
Un aumento de la actividad física y una limitación de los aportes calóricos
supervisados por expertos en nutrición reducirá el peso.
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Dieta equilibrada. Aumentando la proporción de alimentos ricos en fibra con el
fin de evitar el estreñimiento crónico, pues produce un aumento de la presión
abdominal secundaria al esfuerzo evacuatorio que tiende a frenar el retorno
venoso a la altura de las grandes venas del abdomen.
Calzado. El calzado debe adaptarse a la planta del pie y respetar la dinámica
normal del pie, asegurando un buen funcionamiento de la bomba muscular. La
deambulación tiene un importante carácter terapéutico en el paciente con IVC
por lo que toda alteración de la estática y dinámica de la extremidad inferior
debe ser sometida a tratamiento o corrección.
Se recomienda utilizar calzado cómodo y fresco, con tacón de menos de 3 cm de
altura.
Ropa. -Se debe procurar que la vestimenta no produzca, por compresión,
fenómenos de obstrucción del flujo venoso (ligaduras apretadas de calcetines y
ligas, ropa demasiado ajustada, etc.).
Temperatura Los excesos de calor en las piernas (saunas, exposición al sol,
depilación con cera caliente o utilización de agua demasiado caliente) provocan
una vasodilatación cutánea que puede incrementar los síntomas de hinchazón
especialmente en personas con otros factores favorecedores de la enfermedad
venosa. Las duchas de agua fría tienen un importante efecto favorecedor y
tónico.
Postura. -El estar de pie y la posición de sentado crean un importante
compromiso en el drenaje de las extremidades inferiores en el paciente con
patología venosa. Es importante evitar estas situaciones durante largo tiempo en
la medida posible. Tanto de pie como sentado, el paciente debe estar en
actividad muscular cíclica, moviendo los dedos de los pies, haciendo funciones
de pedaleo, flexiones del pie, poniéndose de puntillas, etc. Resulta perjudicial
cruzar las piernas cuando se está sentado. El reposo con los pies elevados
durante 10-20 minutos varias veces al día representa un beneficio terapéutico
indudable. Se complementa con la realización del descanso nocturno en la
misma posición, estableciendo una diferencia de altura entre los pies y la cabeza
de unos 15 cm (siempre que no esté contraindicado por otras patologías).
Masaje.-Masaje de miembros inferiores en dirección ascendente una o varias
veces al día.
Hidroterapia Basta con sumergirse o caminar en el agua para favorecer el
retorno venoso.
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Ejercicio físico. -Son muy aconsejables aquellas actividades deportivas cuya
dinámica muscular tenga un desarrollo armónico, tales como la natación,
bicicleta fija, pasear al menos durante 30 minutos al día, etc. El ejercicio
estimula la bomba muscular favoreciendo la fuerza muscular y el retorno
venoso.
TERAPIA COMPRESIVA:
Es la medida fundamental para el tratamiento de la IVC. El mecanismo fisiopatológico
de esta terapia se basa en mejorar el retorno venoso facilitando la función valvular e
incrementando el aclaramiento del líquido intersticial. Las evidencias más claras son
para la IVC sintomática, síndrome posflebítico, profilaxis y tratamiento de la
insuficiencia venosa gestacional, tras el tratamiento esclerosante y quirúrgico de las
varices, prevención de TVP, y tratamiento de las úlceras venosas y sus recidivas. Sin
embargo, a la hora de prescribir este tipo de tratamiento hay que tener en cuenta las
circunstancias en las que está contraindicado
Es importante hacer ver al paciente que el uso de las medias elásticas compresivas es un
tratamiento preventivo permanente. Aun cuando ya se le haya practicado al paciente una
intervención quirúrgica el uso de las medias compresivas es vital.
La terapia compresiva en la Insuficiencia Venosa reduce el edema y la inflamación al
contraer los espacios de las células del endotelio vascular. Aún se desconoce a ciencia
cierta el mecanismo por el cual las medias elásticas de la terapia compresiva ayudan a
reducir la sintomatología de la Insuficiencia Venosa. Sin embargo, está comprobado que
existe una mejoría hemodinámica con el uso constante de las medias elásticas u otro
método de compresión.
Contraindicaciones:
Dentro de las Absolutas se encuentra un índice tobillo/brazo menor o igual a 0.6. La
Dermatitis y la Artritis Reumatoide pueden verse afectadas y exacerbar con la terapia
compresiva. La Hipersensibilidad al propio tejido de la media o material compresivo
también impide su uso. Ciertos estados clínicos como la Hipertensión Arterial y un
índice tobillo/brazo entre 0.6 y 0.8 son indicaciones relativas de la terapia compresiva.
En estos casos dependerá del riesgo/beneficio. En caso de utilizar la terapia compresiva
lo mas recomendado es iniciar desde las presiones mas bajas y subir gradualmente.
FARMACOLOGICA
Los flebotónicos conforman un grupo heterogéneo de fármacos naturales y sintéticos
que actúan sobre distintas partes de la fisiopatología de la IVC con intención de mejorar
los síntomas, pero no prevenirlos Se ha sugerido la eficacia sobre algunos signos como
el edema, pero su relevancia clínica es incierta. No se detectó evidencia significativa
para otros parámetros valorados como prurito, pesadez de piernas, calambres,
parestesias, dolor o cambios tróficos cutáneos. Además, no existen pruebas a favor de la
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eficacia de los flebotónicos en el tratamiento de las úlceras venosas ni que apoye la
administración de estos por tiempos superiores a 3 meses.
ESCLEROTERAPIA
La escleroterapia trata de manera efectiva las venas varicosas y las arañitas. Por lo
general se la considera el tratamiento de elección para las venas varicosas pequeñas.
La escleroterapia consiste en inyectar una solución directamente en la vena. La solución
de escleroterapia hace que la vena cicatrice, forzando la sangre a reencaminarse a través
de venas más sanas. La vena colapsada es absorbida por el tejido local y con el tiempo
desaparece. Después de la escleroterapia, las venas tratadas tienden a desaparecer en el
plazo de unas pocas semanas; aunque a veces puede pasar un mes o más para ver el
resultado final. En algunos casos, se necesitan varios tratamientos de escleroterapia.
Los principales efectos secundarios de la Escleroterapia son la Hiperpigmentación,
Necrosis post-escleroterapia y reacción alérgica. Es importante primero identificar y
tratar la causa de las Telangiectasias. Si solo se aplica un tratamiento a las mismas sin
ocuparse de la causa se puede producir una recidiva de las mismas.
En algunos casos y sobre todo cuando no hay fibrosis de la vena, puede existir una
reaparición de las Telangiectasias. La mayoría de los pacientes vuelven a notar las
arañas vasculares entre 8 y 12 meses después del tratamient