Violencia Racial
Aspectos de la discriminación racial en el sistema de justicia penal.
Existencia de discriminación racial en el sistema de justicia penal, desde el momento de la
detención hasta los juicios penales y la imposición de sentencias, así como las
desigualdades.
La CIDH señala la obligación del Estado de abordar esta cuestión estructural de manera
integral, en cumplimiento de sus obligaciones institucionales en materia de no
discriminación, debido proceso y garantías judiciales.
Desigualdades raciales en las detenciones
La Comisión continúa seriamente preocupada por informes recibidos que dan cuenta de
desigualdades raciales en el número y tipo de detenciones en los [Link]. Observa que esta
situación está estrechamente relacionada con la discriminación en el control policial, lo
que facilita las desigualdades en las decisiones de la justicia penal para los afroamericanos.
El poder de la policía para detener, pesquisar y efectuar arrestos es discrecional, y existe
fuerte evidencia de que este poder se usa de manera desproporcionada contra los
hombres negros (detenidos por delito, asesinatos, vagancia y posesión de marihuana).
La Comisión ha señalado que la guerra contra las drogas exacerba las disparidades raciales
en las detenciones. La policía tiene como objetivo a los barrios afroamericanos pobres
para realizar detenciones de bajo nivel por posesión de drogas, canalizando un número
desproporcionado de afroamericanos y otras personas de color al sistema de justicia
penal. Los jueces son más estrictos con los delincuentes negros involucrados en asuntos
de drogas en toda etapa del proceso.
El impacto desproporcionado de las detenciones de afroamericanos se ve agravado por los
efectos de la detención preventiva, que afectan de manera desproporcionada a quienes
no pueden pagar la fianza.
La evidencia también indica que las decisiones de los jueces están afectadas de sesgo
racial al momento de establecer fianzas económicas, cuyos montos impactan de manera
desproporcionada a los negros.
La Comisión también expresa su preocupación por el uso de la prisión preventiva de
manera prolongada hacia personas que no pueden pagar la fianza y las denuncias por la
utilización del régimen de aislamiento en prisión preventiva, incluidos los adolescentes.
Estas prácticas suelen impactar de manera desproporcionada a los pobres, a los jóvenes y
a las personas con discapacidades mentales.
Disparidades raciales en el acceso a la defensa legal, alegatos, sentencias, encarcelamiento y re-
encarcelamiento.
La Comisión ha recibido información acerca de disparidades raciales en el acceso a un
abogado en procesos penales; en la negociación y las condiciones asociadas a los acuerdos
para rebajas de penas; en las tasas de encarcelamiento y sentencia; y en las tasas de re-
encarcelamiento, incluso sobre la base de violaciones a la libertad condicional. La
Comisión hace eco de las preocupaciones expresadas por CERD con relación a que los
afroamericanos continúan siendo detenidos de manera desproporcionada, encarcelados y
sometidos a condenas más severas, incluida la cadena perpetua sin posibilidad de libertad
condicional y la pena de muerte, y esta situación se ve agravada por el ejercicio del poder
discrecional de los fiscales, la aplicación obligatoria de las políticas de sentenciar delitos
menores relacionados con el uso de drogas y las leyes de reincidencia.
La Comisión ha recibido información sobre las disparidades en el acceso a los abogados en
los procedimientos penales. El efecto de la falta de acceso a una defensa legal de calidad
se ve agravado por el poder de los fiscales para decidir si y cómo presentarán cargos de
delitos o no contra los acusados.
Las sentencias impuestas a hombres afroamericanos en el sistema penal federal son casi
un 20 por ciento más extensas que las impuestas a hombres blancos condenados por
delitos similares. En todo el sistema federal, los hombres negros procesados reciben
sentencias más largas que los procesados blancos detenidos por los mismos delitos y con
antecedentes penales similares. La raza también juega un papel importante en la decisión
de qué tipo de casos de homicidio resulta en condenas a muerte.
En las prisiones estatales, los afroamericanos están encarcelados en todo el país a una tasa
cinco veces más alta que los blancos, y en cinco estados a una tasa al menos diez veces
más alta.
La CIDH llama al Estado a que establezca una política integral de drogas con enfoque en la
reinserción social, asegurando tratamiento para las personas que han sido arrestadas por
uso o posesión de drogas o que han cometido delitos menores relacionados con el uso de
droga o la dependencia, y que lo haga desde un enfoque de salud pública en lugar de una
lógica de represión o criminalización.
Los afroamericanos encarcelados en pésimas condiciones, enfrentando incluso barreras
para acceder a los servicios médicos necesarios.
Consecuencias del contacto con el sistema de justicia penal
La Comisión ha recibido información sobre las consecuencias a largo plazo del contacto
con el sistema de justicia penal, en particular del efecto duradero de las condenas por
delitos graves para el acceso a los derechos civiles y políticos, como votar, así como sobre
el acceso a la vivienda, el empleo y beneficios públicos. Esta restricción en el acceso a los
derechos como consecuencia de antecedentes penales anteriores ha sido definida como
un tipo de ciudadanía de segunda clase.
Estas disposiciones tienen importantes consecuencias sobre la pobreza y el acceso a los
derechos.