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Los Románticos

El Romanticismo surgió en el siglo XVIII como reacción al racionalismo de la Ilustración. Se originó en Inglaterra pero alcanzó su mayor esplendor en Alemania. Los románticos valoraban la imaginación, los sueños y las emociones por encima de la razón. Rechazaban los valores burgueses de la Ilustración en favor de la autenticidad, la integridad y la dedicación a ideales elevados. Creían que el arte debía expresar lo inexpresable y representar lo infinito a través de símbolos e im

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Los Románticos

El Romanticismo surgió en el siglo XVIII como reacción al racionalismo de la Ilustración. Se originó en Inglaterra pero alcanzó su mayor esplendor en Alemania. Los románticos valoraban la imaginación, los sueños y las emociones por encima de la razón. Rechazaban los valores burgueses de la Ilustración en favor de la autenticidad, la integridad y la dedicación a ideales elevados. Creían que el arte debía expresar lo inexpresable y representar lo infinito a través de símbolos e im

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CUESTIONARIO DE HISTORIA DE LA FILOSOFIA CONTEMPORANEA I.

TEMA: EL ROMANTICISMO

ELSA MENDIETA PARRA.

1.- El Romanticismo y los factores históricos de su surgimiento y la expansión en varios países de


Europa:

Nace teóricamente en Inglaterra, pero es en Alemania donde alcanza su esplendor. El Romanticismo


alemán se inició con el movimiento estético denominado Sturm und Drang ('tempestad e ímpetu'). Este
periodo abarca desde 1770 a 1820. Para Isaiah Berlin el Romanticismo no puede ser definido
objetivamente pues no es un concepto, no es una doctrina de carácter específico, sino que encierra una
multiplicidad de sentimientos, de características que abarcan principalmente el arte, la cultura, el
pensamiento, la historia, la política, la moral, en una palabra es una nueva actitud hacia el individuo y la
naturaleza. El movimiento romántico nace como una erupción violenta del ‘entusiasmo’ que busca romper
con la simetría y con la aplicación de la razón universal, con las formas tradicionales de concebir el
mundo y al individuo. Busca oponer al progreso racionalista una visión más amplia en donde el
‘sentimiento’ 1, se expresara en toda su magnitud. Examina los aspectos del carácter del hombre,
expresar ‘nuevos valores’ que modifiquen al pensamiento, al sentimiento y a la acción humana. Es un
cambio de conciencia, de opinión de apertura a lo diverso, a lo múltiple a la variedad y al mismo tiempo
con una tendencia hacia lo universal. El romanticismo es una revolución artística, política, social e
ideológica tan importante que todavía hoy viven muchos de sus principios: libertad, individualismo,
democracia, nacionalismo, etc. Al romántico le asusta el futuro que la ciencia y el progreso anuncian, y
quiere volver a la plena integración con la Naturaleza… ‘los románticos no estaban fundamentalmente
interesados en el conocimiento, ni en el avance de la ciencia, ni el poder político, ni en la felicidad, no
querían en absoluto ajustarse a la vida, encontrar algún lugar en la sociedad, … sino que creían en la
necesidad de luchar por sus creencias aún a pesar de su propia vida’ (Berlin, Isaiah, Pág. 28). De ahí la
imposibilidad de definir con un concepto el movimiento romántico, pues expresa tanto la voluptuosidad
como lo primitivo, lo extraño, lo exótico, lo grotesco, lo mismo que lo misterioso y lo sobrenatural. Es el
deseo desenfrenado e irracional de vivir el momento, el rechazo del conocimiento pasado y futuro, en
una palabra busca la auténtica libertad humana, lo sublime, lo bello, lo espontáneo. El Romanticismo
significó un cambio de gusto de la época y de las teorías estéticas de la creación. Lo moderno frente a
lo neoclásico, simbolizado en lo francés y en la imitación de los modelos antiguos.

Algunas definiciones del romanticismo realizadas por contemporáneos:

Stendhal dice: que lo romántico es lo moderno y lo interesante, y que clasicismo es lo antiguo y lo


carente de energía. (Berlin, Isaiah, pág. 34)

Goethe: el romanticismo es una enfermedad, que es lo débil, lo enfermizo, un grito de combate de una
escuela de poetas frenéticos y de reaccionarios católicos; el clasicismo es en cambio, fuerte, fresco,
alegre, consistente. (Berlin, Isaiah, pág. 34)

1. Para los románticos el término ‘sentimiento’ se refiere a la ‘sensación’ o ‘sensibilidad’, porque en ese entonces era desconocida
la distinción entre ‘sentimiento’ (función racional, según C. G. JUNG) y ‘sensación’ o sensibilidad (función irracional). (Schenk, ‘El
espíritu de los románticos europeos’ Cap. ‘Reacción contra el racionalismo’, Pág. 26.)

1
Nietzche piensa que no es una enfermedad sino una terapia, una cura para la enfermedad. (Berlin,
Isaiah, pág. 34)

Sismondi dice que el romanticismo es la unión del amor, la religión y la caballería. (Berlin, Isaiah, pág.
34).

Los factores históricos que influyeron enérgicamente para el surgimiento del movimiento romántico
fueron tres, a saber: la Revolución Industrial, La Revolución Francesa y la situación económica y social
de Rusia. Gracias a la revolución industrial inglesa (1760-1840), se desarrolló una clase burguesa que
sientó las bases del liberalismo en el campo político. Con el comienzo de la revolución francesa (1789),
se dio simultáneamente el nacimiento del romanticismo… ‘La revolución fue el detonador que estableció
el nuevo modo de concebir la vida, es decir impulsó el ‘sentimiento’ y las fuerzas irracionales que hasta
entonces estaban contenidas por una sociedad tradicionalista y jerárquica. Los románticos consideraron
favorable este giro de los acontecimientos’. (Schenk, Pág. 25). En lo político y social la Revolución
Francesa coadyuvó a proclamar los principios de libertad, igualdad y fraternidad; igualmente la
Revolución Americana con su Declaración de Independencia (1776), hace de los derechos del hombre su
centro y establece la república como forma de gobierno y al pueblo como fuente exclusiva del poder;
por todos estos hechos la Libertad reemplazaría a la tiranía, y el poder absoluto se vería limitado y la
democracia se erige entonces como el ideal de gobierno.

2.- Con la ruptura del Romanticismo con la Ilustración se destacan los siguientes cambios:

2.1. Los valores burgueses:

Como ya mencioné anteriormente, el Romanticismo propone nuevos valores y características del


hombre. El ejemplo central de los arquetipos románticos es el solitario, el hombre alienado de todos y
de él mismo por una conciencia de sí excesiva, como representante de este arquetipo encontramos a
Beethoven ‘que ejecuta lo que hay dentro de él, y lo hace de acuerdo con la luz interna que lo inspira, y
esto es todo lo que un hombre debe hacer, es lo que lo convierte en héroe’. (Berlin Pág. 32). Los valores
que se consideraban más importantes eran: la integridad, la sinceridad, la propensión a sacrificar la vida
por alguna iluminación interior, vivir o morir debe ser bajo un motivo de convicción y no de
domesticación. La gente admiraba la pureza del alma, la habilidad y la disponibilidad por dedicarse a un
ideal, sin importar cuál fuere éste. El martirio por ejemplo, fue admirado porque a pesar del dolor o
sufrimiento, denotaba la convicción de un ideal. En este sentido, los valores como ideal, eran un estado
mental porque lo importante era el ‘motivo’ por el cual se actuaba y no tanto la consecuencia de éste. La
pureza de corazón, la integridad, la devoción, la dedicación son valores supremos del hombre romántico.

Berlin nos ejemplifica con algunos personajes históricos que fueron admirados por los románticos
porque su actuar fue de heroísmo y valor, de carácter y temple, contrastándolos con los valores
máximos de algunos Ilustrados, como es el caso de Voltaire y su obra de teatro sobre Mahoma. Para
Voltaire, Mahoma representa la superstición y la crueldad porque se oponía a los valores de justicia,
libertad, tolerancia que Voltaire consideraba más importantes. En cambio, para Carlyle, (representante
del romanticismo) admiraba a Mahoma, porque era un hombre sincero y de carácter,
independientemente de sus creencias. Otro ejemplo lo encontramos en la Tragedia. Para los griegos, la
Tragedia era un enfrentamiento con la fatalidad, en donde el hombre podía por el conocimiento, la
destreza, la firmeza moral, la habilidad para vivir evitar lo inevitable. Para los románticos esto no es
así: ‘La tragedia es la capacidad del hombre para empeñarse en sus valores y defenderlos con todo su
ser, de lo contrario serían hombres burgueses, gente con nada de bueno y sobre la que no vale la pena
escribir’. (Berlin, Págs. 30, 31, 32).

2
2.2.- La imaginación y los sueños. El arte.

"El arte clásico tenía que reproducir una forma determinada, lo real, y sus imágenes podían identificarse con la idea del artista;
en cambio, el arte romántico tenía que representar o más bien indicar el infinito y cosas intelectuales, y se veía obligado a
inspirarse en un sistema de símbolos tradicionales y de parábolas bellas... La imaginación realiza esfuerzos increíbles para
expresar con imágenes materiales lo que es puramente intelectual" (H. Heine).

Una característica del movimiento romántico es que valoran menos la razón que el sentimiento, ponen
énfasis en lo irracional, lo vital, lo particular e individual, por encima de lo abstracto y general, en el
arte, la literatura, la historia y la filosofía. En oposición a la época de la Ilustración que buscaban en el
caso del arte, lo formal, lo noble, lo simétrico, lo proporcional y juicioso. (Berlin, Pág. 53). Otra
característica del romanticismo es el culto a las emociones y la exaltación de la imaginación por encima
de la razón. Schelley (poeta) decía que… ‘La razón es a la imaginación como el instrumento al agente,
como el cuerpo al espíritu, como la sombra a la sustancia’. (Schenk, Pág. 27). La imaginación para los
románticos era el estímulo para la creación especialmente en la música y en la pintura y en general para
toda obra de arte. La importancia de la imaginación consistía en que… ‘podía ayudar al artista o al poeta
a hacer justicia a la unicidad o peculiaridad del objeto particular que hubiese querido retratar.’
(Schenk, Pág. 27). En suma: la imaginación, los sueños eran el resorte de la creación estética, de la
conquista de lo voluptuoso en el arte, de lo irracional y lo subrrealista.

Para los románticos la obra de arte era aquella que su valor intrínseco era ‘ser lo que era’. Herder,
padre del romanticismo, postuló tres doctrinas que tienen que ver con el concepto de arte, con la
cultura y con la pertenencia a un grupo social.

1. El expresionismo como una función fundamental del hombre: hablar, expresar su naturaleza.
2. La partencia a un grupo

3. La concepción de que los ‘ideales’ no se pueden conciliar.

El expresionismo permitía fundamentar el valor de una obra de arte, el cual consistía únicamente en su
belleza. La utilidad que producía la belleza era un punto a discusión, pero lo que verdaderamente
importaba era el arte por el arte mismo, es decir, el valor de la obra consistía en las propiedades que
poseía, en lo que era, en ser bella, simétrica, bien formada, y no porque causara placer o satisficiera el
intelecto. El quehacer artístico no tenía que ver con la vida privada del artista, por el contrario, su obra
como tal era lo relevante.

El fin del arte es: ‘producir belleza y si sólo el artista percibe la belleza de su objeto esto es suficiente
como destino de vida’. (Berlin, Pag. 33). Esto significa que la noción del arte había cambiado, ya no se
buscaban los cánones universales del arte, ya no buscaban unificar por la razón los criterios de lo bello:
‘ya no se buscaba que el artista reflejara a la naturaleza como un espejo’, (Berlin, Pág. 49), sino que
buscaban un retorno al emocionalismo, un retorno al primitivismo, que se manifestaba a su vez por un
anhelo a lo infinito. El primitivismo aparece a comienzos del S. XVIII, en la poesía y en la prosa inglesa,
celebra al hombre en estado de Naturaleza, la vida simple y los patrones irregulares, en oposición a la
sofisticación del verso alejandrino. En la pintura por ejemplo, la tarea del pintor ya no era la de
reproducir de modo realista lo que simplemente había, sino en trasmitirle al alma aquello que la
naturaleza busca. La naturaleza tiende hacia la belleza y la perfección. Para los alemanes ‘la obra de
arte es la expresión de alguien, siempre es una voz que habla al otro, ya se tratase de una pintura, de
la poesía, o de una composición musical, en general cualquier manifestación artística expresaba algo’
(Berlin, Pág. 87). De ahí que el lenguaje o las palabras tenían una utilidad, pues eran la herramienta para
expresarse o hablar con el otro. De esto surge la noción de pertenencia y de cultura, pues al expresar o

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al hablar se está necesariamente con el otro o se está inserto a un grupo. El artista pertenece a un
grupo determinado, un grupo donde interactúan unos con otros y del cual no pueden separarse porque
se sentirían alienados y fuera de contexto. La cultura desarrollada en cada grupo, sintetiza el modo de
vivir de ese grupo. Para Herder, la doctrina del arte como expresión, como comunicación puede ser
creada por individuos particulares o por grupos, como sucede con las expresiones artísticas de la danza
folclórica, las leyes alemanas, la moral, los que han creado las instituciones. Para él, el mundo es lo que
de él hacen los hombres. Por eso para Herder, la noción de pertenencia implica que la creación artística
en cualquiera de sus manifestaciones debe nacer y florecer para el mismo pueblo que la ha creado: ‘el
mundo alemán está constituido por y para los alemanes’. (Berlin, Pág. 89). La pertenencia es para Herder
una manifestación del lenguaje, la cultura e interacción entre los individuos de una población local. En
suma: Herder defiende la existencia de un espíritu nacional ligado al idioma cuyo desarrollo es la
historia de cada país; la manifestación de ese espíritu en las creaciones del pueblo. En cuanto a los
Ideales, Herder plantea que considerar un único Ideal era algo incomprensible, puesto que él afirma la
variedad y la diferencia. Consideraba que no se podía alcanzar ideales como en las épocas de los griegos
o medievales. No existe una noción de vida perfecta, no hay un modelo ideal de vida. Por eso, para
Herder cada grupo humano debía buscar sus propios ideales en su interioridad, como parte de su
tradición. La función del hombre consiste en decir la verdad tal como él la ve, con su visión de mundo
tan válida como la de los otros hombres. De esto se deduce, que el hombre romántico de Herder, puede
abarcar una multiplicidad de formas, de creaciones, de emociones, mas no puede alcanzar ni ver la
totalidad, sólo Dios puede ver todo el universo. Los hombres al pertenecer al lugar que pertenecen son
incapaces de hacerlo. Cada época tiene su propio ideal, y cualquier retorno nostálgico al pasado es un
sinsentido. (Berlin, Pág. 95, 96).

2.3.- El amor y las pasiones:

Otro rasgo del Romanticismo es la forma de expresar el sentimiento humano. Es el ‘amor’ el fundamento
de toda relación humana. El ‘amor’ para los románticos se basa en la relación entre los sexos.
(Schopenhauer concebía al ‘amor’ como la fuerza o voluntad de vivir de la especie, pero esta voluntad de
vivir necesita del amor vulgar o físico para alcanzar su fin) 2.

Para los románticos existía una distinción entre el sentimiento femenino y el masculino, se pensaba que
el espíritu de la mujer era distinto al del hombre. Schlegel por ejemplo, sostenía que ‘las mujeres tenían
una mayor propensión a la poesía y a la religión’ (Schenk, pág. 197). El romántico gustaba de aceptar la
variedad de actitudes humanas, dando por hecho que cada sexo tenía una manera particular de enfocar
los valores espirituales y los intelectuales. Consideraban la teoría de la Naturaleza incompleta, es decir
en la que cada uno de los sexos se complementaba con su opuesto. En Schopenhauer nuevamente
podemos encontrar esta postura: para él el carácter complementario de los sexos se daba en el amor
sexual, consideraba que toda sexualidad es parcial: virilidad y feminidad se complementan. El amor es
entonces la unión perfecta y armoniosa entre un hombre y una mujer. Lo sexual y lo intelectual debían
constituir necesariamente esta unión.

Sin embargo, también el romántico asocia el amor y muerte, como ocurre en el Werther de Goethe. El
amor atrae al romántico como vía de conocimiento, como sentimiento puro, fe en la vida y cima del arte
y la belleza. Pero el amor acrecienta su sed de infinito. En el objeto del amor proyecta una dimensión
más de esta fusión del Uno y el Todo, que es su principal objetivo. Pero no alcanzará la armonía en el
amor.

2. Schopenhauer, Arthur. ‘El amor, las mujeres y la muerte’. Editorial Porrúa.

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El romántico ama el amor por el amor mismo, y éste le precipita a la muerte y se la hace desear,
descubriendo en ella un principio de vida, y la posibilidad de convertir la muerte en vida: la muerte de
amor es vida, y la vida sin amor es muerte.

En el amor romántico hay una aceptación de la autodestrucción, de la tragedia, porque en el amor se


deposita la esperanza en un renacer, en la armonía del Uno y el Todo. En el amor se encarna toda la
rebeldía romántica: "Todas las pasiones terminan en tragedia, todo lo que es limitado termina muriendo,
toda poesía tiene algo de trágico" (Novalis). En la muerte, el alma romántica encuentra la liberación de
la finitud.

2.4. La libertad y el individuo. Nación y patriotismo.

El reino de la libertad absoluta es el ideal romántico, el principio de toda ética romántica: libertad
formal en el arte, entendida como necesidad del individuo para explorarse y explorar el mundo
exterior, y para lograr la comunicación del Uno con el Todo, en una marcha progresiva hacia la infinitud.
El romántico se concibe como un ser libre, el cual se manifiesta como un querer ser y un buscador de la
verdad. La libertad, como el infinito, es más una aspiración que una realidad. A través de ella cree el
romántico poder superar los límites del Yo y reconciliar sujeto con objeto.

En cuanto a la libertad en relación al individuo, Kant es uno de sus mayores exponentes. Para Kant la
libertad está en su filosofía moral. Kant parte de la convicción de que todo hombre es conciente de la
distinción entre los deseos y las pasiones que lo arrastran y por otro lado, la noción del ‘deber’, de la
obligación moral. Para él, el hombre es libre porque tiene la capacidad de elección. La libertad es un
acto libre en el cual el hombre puede distinguir entre el bien y el mal, la voluntad del hombre es lo que
lo distingue de los animales. De aquí que para Kant depositar la libertad en factores externos
(instituciones, estado, el hombre y las cosas) era una negación de la propia naturaleza humana. ‘El
hombre ilustrado es aquel quien tiene la capacidad de determinar su propia vida y de cortar con las
determinaciones ajenas, por lo tanto niega el paternalismo… ‘Un gobierno paternalista’ trata a los
hombres como niños, y constituye la mayor forma de despotismo’ (Berlin, Pág. 102).  

El acto moral debe estar fuera de toda dominación de un ser humano por otro, pues esto implicaría que
para satisfacer los deseos del hombre, tendría que imponerse sobre otro, y esto sería una forma de
degradación, de quitarles aquello que los distingue como hombres, es quitarles su libertad de
autodeterminación. El acto moral debía también ser una acción conciente, pues la conciencia es un dato
primario para la elección.  Ser libre y ser moral es el compromiso racional de todo hombre, pues el fin
del hombre es ‘ser en sí mismo’, libre de toda determinación y esclavitud. El determinismo es
incompatible con cualquier forma de libertad, de moralidad, pues se está depositando en otros la propia
autodeterminación, se está convirtiendo en esclavo. De ahí que para Kant la noción de Naturaleza
difiera de la noción tradicional que se tenía de ella. Para los filósofos anteriores a Kant, (como en el
caso de Spinoza), la Naturaleza era quien determinaba la conducta humana, ésta regía los destinos del
acto moral, si un hombre actuaba mal era porque estaba en disociación con la Naturaleza, era suficiente
recobrar el equilibrio con ella, para que el hombre modificara su actuar. Para Kant esto no es así. La
Naturaleza puede ser sometida a la voluntad humana para que el hombre pueda desarrollar su máximo
potencial y alcance la libertad. El hombre puede moldearla, le puede imprimir su personalidad porque
puede elegir y puede comprometerse con ciertos ideales, puede entonces ser un agente libre que se ha
liberado de la determinación de la Naturaleza.

En el caso de F. Schiller, quien estaba influenciado por Kant, llevó el concepto de voluntad más allá que
Kant. Para Schiller lo único que hacía hombre al hombre era su capacidad de elevarse por encima de la
naturaleza, de moldearla, de explotarla libre y moralmente a su voluntad. A diferencia de Kant, que la

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libertad es un acto moral conciente por la elección, Schiller habla sobre una libertad espiritual: de la
razón, de la libertad interior y de la libertad de pensamiento, de libertad moral y de la libertad de la
inteligencia. La teoría de la tragedia de Schiller se funda sobre la noción de libertad. Para él, la
tragedia no consiste en la observación pasiva del sufrimiento, sino por el contrario el hombre le imprime
una resistencia a aquello que lo oprime. El hombre tiene que desafiar a la tragedia en nombre de algún
ideal con el que esté comprometido. Al igual que Kant, Schiller ve lo negativo de la Naturaleza, piensa
que la naturaleza es indiferente al hombre, es amoral y lo destruye pues el hombre no forma parte de
ella… ‘la circunstancia de que la naturaleza, considerada en su totalidad, se mofe de todas las reglas que el
entendimiento prescribe para ella, de que siga un curso libre y caprichoso y echo por tierra, sin contemplación
alguna, las creaciones de la sabiduría, de que se apodere de lo significativo y de lo trivial, de lo noble y de lo
ordinario, y los implique en un único y espantoso desastre, de que proteja el mundo de las hormigas y tome al
hombre, su más gloriosa criatura, en sus brazos de gigante y lo despedace, de que con frecuencia destruya las
obras más arduas del hombre, que son en realidad sus propias obras, todo ello en apenas una hora mientas se
entrega durante siglos a ala creación de obras desatinadas’…

Así para Schiller la Naturaleza no es arte, no es el hombre moral, es la fuerza caprichosa que nos
domina y destruye. Y en este punto, Schiller difiere de Kant en cuanto que para éste la voluntad nos
libera de la naturaleza, pero así el acto moral queda limitado ante ella… ‘Si el hombre es libre, no debe
serlo simplemente para cumplir con su deber, sino para elegir entre darle lugar a la naturaleza o cumplir
libremente con su deber’. El hombre debe elevarse por encima del deber y de la naturaleza para poder
elegir cualquiera de ellos. (Berlin, Pág. 114, 115). El hombre debe desafiar a la naturaleza, desafiar a su
propia naturaleza para ser libre.

Fichte es otro representante del romanticismo, aboga por una libertad referida al actuar y no tanto al
conocimiento… ‘La libertad abre y hace florecer a mi corazón, mientras que el término necesidad lo
contrae dolorosamente’ (Berlin, Pág. 122). Fichte pensaba que si el hombre actuaba como un ser
contemplativo que busca en el ámbito del conocimiento las respuestas a ¿qué debemos hacer? Y ¿cómo
debemos vivir? nunca descubriremos la respuesta y llegaremos a una búsqueda sin fin. El conocimiento
es saber cómo sobrevivir, qué hacer, cómo ser, cómo adaptar las cosas a nuestras necesidades, pero es
solamente un acto de fe, ‘no actuamos en respuesta a nuestro saber, sino que actuamos porque estamos
llamados a actuar y esto deviene en conocimiento’. La naturaleza exterior nos afecta pero a su vez es la
arcilla para nuestra creación, y si creamos recuperamos nuevamente la libertad. (Berlin, Pág. 123). La
noción de hombre para Fichte es la de un ‘actor’ que crea constantemente: el hombre que no crea y que
sólo acepta de la vida lo que ésta le da, es un hombre muerto… ‘La libertad es acción pura, y no es un
estado contemplativo. Ser libre no significa nada, ganar la libertad en cambio es celestial’. (Berlin Pág.
124). Para Fichte, el individuo no es libre en el sentido de que está determinado por el espacio, pero
puede ser libre internamente aunque no pueda superar las limitaciones de su cuerpo, puede en cambio
desarrollar su espíritu. El espíritu para Fichte, no es un espíritu individual sino un colectivo, una entidad
trascendente que habita en cada uno de nosotros.

El concepto de Nación está ligado a esta forma de pensamiento. Para Fichte, una Nación es la suma de
los individuos empíricos que tienen una clase social o que pertenecen a un secta, y como el individuo es
quien actúa y tiene en sus manos la responsabilidad de ser libre, una Nación debe ser por tanto libre e
independiente de otras naciones, y si aquéllas la obstruyen en su anhelo de libertad debe declarar la
guerra. Con esto queda mostrado que Fichte tiene un espíritu nacionalista… ‘si somos una nación libre, si
somos grandes creadores empeñados en forjar los elevados valores que la historia nos ha confiado, si
somos más jóvenes y más saludables y vigorosos que otros pueblos decadentes, (naciones latinas y
francesas), debemos ser librea a toda costa’. (Berlin, pág. 126.) Para Fichte la libertad no debe tener
ningún obstáculo que le impida alcanzarla.

6
3.- Isaiah Berlin sostiene que Fichte y Hegel, entre otros, son filósofos que niegan la libertad:
explique por qué.

En el siglo XIX el concepto de libertad tenía distintas concepciones principalmente entre los países de Francia y
Alemania. Para Francia la noción de libertad estaba referida a la libertad de decisión del hombre frente a sus
gustos, sus deseos, a la capacidad de moverse de un lado a otro sin tener que pedir autorización a alguien, en una
palabra significaba la NO intrusión de una persona en la vida de otra, o podemos decirlo de otra manera, lo que
deseaban evitar o contrarrestar era la interferencia de un individuo sobre otro, pues esto niega la libertad y
esclaviza al hombre.

Para Alemania esto no es así. En el siglo XVIII, los alemanes habían sufrido varios acontecimientos que los tenían
en un estado avasallador, pues habían sido atacados por Francia y pasaban por fuertes crisis económicas, políticas,
culturales etc., por lo tanto, el espíritu alemán se encontraba vulnerable y desolado. Bajo estas circunstancias, el
hombre se preguntaba si existía la libertad, si existía en la conciencia, o dependía de lo material, o la libertad era
aceptar las imposiciones de un gobernante injusto, así que cualquiera que fuera la respuesta, los alemanes sentían
que la libertad en la práctica no era irrealizable, era simplemente un ideal, algo ‘deseable’. Por lo tanto,
consideraban que si se podían limitar en sus deseos, tal vez podían ser libres, lo expresan así… ‘Si no puedo
conseguir lo que deseo, entonces tal vez privándome del deseo mismo haré más feliz mi vida. Evidentemente no
seré feliz si me empeño en conseguir lo que personas poderosas o circunstancias adversas no me permitirán tener.
Pero si acaso logro sofocar dentro de mi el afán de obtener estas cosas, conseguiré esa calma y esa serenidad que
son un sustituyo tan bueno de conseguir las cosas como el mejor que pueda encontrarse en este valle de lágrimas’
(Berlin, Traición a la libertad, pág. 81). Lo que buscaban entonces los alemanes era defenderse de las adversidades
y las circunstancias ajenas a ellos, por lo tanto la libertad auténtica ya no debía estar referida al individuo sino a la
libertad de las necesidades del universo exterior, es decir a las rigurosas leyes del mundo… ‘Hay muchas cosas que
deseo, pero las circunstancias no me permitirán poseerlas. Entonces debo defenderme contra este universo
exterior, de alguna manera debo reducir el área que es vulnerable a esas adversidades. Debe hacer la retirada
estratégica, debo irme a un lugar donde no puedan alcanzarme ni el tirano ni el infortunio. Si no me expongo
demasiado, tal vez esté a salvo’ (Berlin, pág. 82). Por lo tanto, lo que buscaban era conservar su espíritu, su
serenidad interior, volverse hacia si mismos y mantener sus pensamientos internos a salvo… ‘si cultivo unos ideales
internos, el tirano no podrá alcanzar ese ámbito’. (Berlin, pag. 82). Pensaban que debían escapar de dos factores
que los sometía, a saber: las leyes materiales inexorables que gobiernan la materia, y el otro, la arbitraria ‘mala
voluntad’ de hombres perversos, de los caprichos de la fortuna y de circunstancias adversas. Era necesario
entonces, volcarse hacia sí mismo para buscar ideales internos que no puedan depender de circunstancias externas.
En el caso de Kant, este ideal auténtico consiste en obedecer las leyes de la moral, pero si las leyes son emitidas
por alguna fuerza externa, entonces no soy libre sino esclavo. Pero si me ordeno a mí mismo dejo de ser esclavo.

Así, tanto para Fichte y Hegel la auténtica libertad estaba referida al mundo exterior, pero el hombre podía
alcanzar una libertad interna que le protegiera de las adversidades y los infortunios de la vida. Por lo tanto, para
Hegel, el hombre sólo debía comprender que las leyes del mundo eran factores externos que no podía cambiar,
debía únicamente hacer y obtener de la vida lo que él buscara, sin oponerse a las leyes que gobiernan el mundo,
porque si las desafía sería inevitablemente derrotado.

Para Fichte el hombre no es libre porque está determinado por el espacio, pero puede ser libre internamente,
aunque no pueda superar las limitaciones a que se enfrenta exteriormente, puede sin embargo desarrollar su
espíritu. En suma, tanto para Fichte como para Hegel el hombre no es libre en sentido absoluto.

Bibliografía:

‘Las raíces del romanticismo’, Berlin, Isaiah. Editorial Tauros.

‘El espíritu de los románticos europeos’, Ensayo sobre la historia de la cultura. H.G. Schenk. Editorial F.C.E.

‘Traición a la libertad’, Berlin, Isaiah, Editorial F.C.E.

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HISTORIA DE LA FILOSOFIA CONTEMPORANEA I.
CUESTIONARIO
G.W.F. HEGEL
ELSA MENDIETA PARRA.

Parte I.
A. Mencione las partes de su sistema y su conexión con el espíritu. Explique cómo el espíritu se hace
autoconciente.

En la ‘Enciclopedis de las Ciencias Filosóficas’, Hegel expone su método filosófico a manera de sistema triádico. El
sistema hegeliano se divide en tres grandes partes, que van de acuerdo con su dialéctica del pensamiento (tesis,
antítesis y síntesis), a su vez, cada uno de los términos de esta triada se subdividen en una serie de triadas
menores, que muestran paso a paso el proceso generativo de la Idea.

LA CIENCIA DE LA LOGICA: La lógica comienza con el estudio del ser, pues éste constituye la fuente común de
las categorías o conceptos puros, los cuales se identifican a su vez con las categorías del pensar. De ahí que su
lógica es material, pero también ontológica. En la lógica se muestra la doctrina del espíritu ‘en sí’.
Doctrina del:
Ser: {cualidad, cantidad y medida}

Esencia: {existencia, fenómeno y realidad}

Concepto: {concepto subjetivo: totalidad subjetiva


concepto objetivo: totalidad objetiva
Idea: totalidad absoluta}

LA FILOSOFIA DE LA NATURALEZA: La Naturaleza como conjunto de hechos especio-temporales regidos por


leyes como resultado del ‘Pensar’. En la naturaleza, la Idea decide enajenarse libremente de ‘si misma’ como
naturaleza. La naturaleza es la Idea en la forma de su ‘otro ser’. Se presenta aquí la doctrina del espíritu ‘para sí’.
Sus triadas:
Mecánica: {espacio y tiempo: considera a la naturaleza en su abstracción}
{materia y movimiento: considera a la naturaleza en su aislamiento}
{mecánica absoluta: considera a la naturaleza en su ritmo de movimiento conjunto}

Física: {individualidad universal: elementos de la materia}


{individualidad particular: las propiedades de la materia}
{individualidad total: alberga las leyes magnéticas, eléctricas y químicas}

Orgánica*: {materia geológica} *la orgánica contempla los grados de lo geológico, de lo vivo en las plantas y de
{materia vegetal} lo vivo en el organismo animal. En este último, se da la asimilación y el proceso de
{organismo animal} procreación y muerte.

LA FILOSOFIA DEL ESPIRITU: doctrina del espíritu ‘en y para sí’ donde se muestran las fases a través de las
cuales evoluciona el espíritu como productor de su propia historia natural. Es la ciencia de la idea que vuelve de su
enajenamiento a sí misma, a su completa autoconciencia. Sus tres momentos son:

Espíritu subjetivo: {antropología, fenomenología y psicología}


Espíritu objetivo: {derecho, moralidad, eticidad}
Espíritu absoluto: {arte, religión, filosofía}

4. La razón como espíritu subjetivo, en su individualidad comprende:


 Antropología: considera al espíritu tal como proviene de la naturaleza.
 Fenomenología: considera al espíritu en su desarrollo desde las formas que toma como conciencia sensible
hasta las propias formas de la autoconciencia de la razón.
 Psicología: contrasta el ‘yo teórico’ y el ‘yo práctico’, la inteligencia y la libertad.
2. La razón como espíritu libre, creador de bienes culturales, recibe el nombre de espíritu objetivo:

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 Derecho: encargado de proteger a las personas, mediante la propiedad, el contrato y la pena.
 Moralidad: es el propósito, la intención y la voluntad que quiere lo general.
 Eticidad: considera la familia, la sociedad civil y el Estado.

5. La razón como síntesis del espíritu subjetivo y del espíritu objetivo: surge el espíritu absoluto:

 Arte: crea y contempla la belleza (intuición del espíritu)


 Religión: representación de Dios tanto sensible como simbólica.
 Filosofía: la razón que se comprende a sí misma. Es la autoconciencia del contenido cultural en su
desarrollo dialéctico. La filosofía comprende lo que ha llevado a ser (lo devenido): su misión no es decir
cómo debe ser el mundo, sino es el pensamiento del mundo.
***
En Hegel la Idea es el aspecto abstracto de la realidad concreta y viviente del Espíritu. El Espíritu es TODO y por
tanto la <verdad de todo>. El Todo es la realidad que incluye el Absoluto y el Espíritu. El Espíritu comienza por
ser una verdad parcial que necesita completarse. El Espíritu aparece como el objeto y el sujeto de la conciencia de
sí, pero a su vez no es algo particular, sino un universal que se despliega a sí mismo. En la <fenomenología del
espíritu> se presente la descripción de la historia de este autodespliege, es decir, de cómo el Espíritu se realiza.
Los tres grandes momentos que marcan el desarrollo del Espíritu son: espíritu subjetivo, espíritu objetivo y
espíritu absoluto.

Espíritu subjetivo: es el espíritu en cuanto cognoscitivo. Es alma en cuanto permanece vinculado a la individualidad
y a las condiciones naturales (geográficas, físicas etc.). El alma se desarrolla, como alma percibe a través del
sentimiento inmediato y el sentimiento de sí mismo, que se mecaniza con la costumbre y alcanza como alma real su
propia expresión externa en las aptitudes corpóreas y en el lenguaje. El espíritu subjetivo es conciencia en cuanto
refleja sobre sí mismo y alcanza a ponerse como ‘yo’ o autoconciencia. De la inmediata certeza que la conciencia
tiene de sí misma en su singularidad, pasa a la autoconciencia universal que es RAZON. El espíritu subjetivo
es espíritu en cuanto se considere en sus manifestaciones universales, que son el conocer teórico, (recuerdo,
imaginación y memoria), la actividad práctica (sentimiento práctico, impulsos, felicidad) y el querer libre que es el
momento máximo de la espiritualidad subjetiva. El espíritu libre es la voluntad de libertad convertida en algo
esencial y constitutivo del espíritu.

Espíritu objetivo: es donde se realiza tal voluntad de la libertad. La libertad se realiza en instituciones históricas
concretas, que se distinguen por la unidad del querer racional con el querer individual. Los momentos del espíritu
subjetivo son: el derecho, la moralidad y la eticidad. En el derecho, el espíritu es persona, constituida
esencialmente por la propiedad. En la moralidad es sujeto, provisto de una voluntad particular que busca llegar a lo
universal, a esto se llama ‘voluntad del bien’. La ética se realiza en la familia, en la sociedad civil y en el Estado.

Espíritu absoluto: en el concepto del espíritu, en donde ha resuelto en sí toda realidad, encuentra su realización
final. El espíritu es tal como se ha realizado en la forma de eticidad: espíritu de un pueblo, y en las formas del
espíritu absoluto el espíritu de un pueblo se manifiesta a sí mismo y se comprende en su espiritualidad. Estas
formas son: el arte, la religión y la filosofía, que no se distinguen por su contenido, sino únicamente por la forma en
la cual cada una de ellas presenta el mismo contenido que es lo Absoluto o Dios. El arte conoce lo absoluto en forma
de intuición sensible, la religión en forma de representación, la filosofía en forma de puro concepto.

B. ¿Por qué su lógica es también metafísica?

La lógica es la ‘ciencia de la idea pura, esto es, la idea en el elemento abstracto del pensamiento’ (Enc. Ç 19,
Pág. 17). No es una disciplina puramente formal, su contenido le es inmanente y es la absoluta verdad o realidad,
Dios mismo. La lógica es la Idea en sí y para sí, el ‘en sí puro’ que se encarga de exponer la esencia interior del
Absoluto, busca unificar <ser y pensar>. La lógica es una metafísica porque nos ofrece la sustancia de toda la
realidad. El principio de la identidad de lo real y de lo racional hace de los conceptos de la razón los grados
y las determinaciones necesarias de la realidad misma…. ‘todo lo real es racional y todo lo racional es real’,
es decir el ser y el pensar se identifican. En este sentido, existe una coincidencia entre Hegel y Spinoza. Para
ambos el orden de la conexión de las Ideas es igual al orden de la conexión de las cosas. El reino de la lógica es
Dios, antes de la creación del mundo. Los conceptos de la lógica no son pensamientos subjetivos, a los que la

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realidad permanezca externa y contrapuesta, sino pensamientos objetivos que expresan la realidad misma en su
esencia necesaria, en su verdad absoluta.

C. Explique cómo entiende la dialéctica.

La razón que es la realidad misma tiene el objetivo en la filosofía de reconocerse a sí misma y unificarse consigo
más allá de toda alienación, es decir la Razón en este sentido es la autoconciencia o Idea, por tanto la razón se
halla bajo el principio de necesidad. Si cada cosa existe, es razón, cada cosa necesariamente lo que es, No puede
ser conocida o entendida sino como necesidad. Este saber o conocimiento necesario y en cuanto tal, es ciencia, y
como ciencia es dialéctica. Así la dialéctica no es solamente el método del saber, ni solo el desarrollo de la realidad,
sino ambas cosas al mismo tiempo. La dialéctica es el proceso por el cual la razón se reconoce en la realidad que
aparece como extraña u opuesta a la razón, es también el proceso por el cual la realidad se concilia consigo misma y
se actúa en su unidad racional, superando las diferencias, las divisiones, las oposiciones que constituyen sus
aspectos particulares y pacificándose en la unidad del Todo. La dialéctica es la necesaria síntesis racional de
oposiciones auténticas… ‘la dialéctica no es otra cosa que un juego subjetivo de ir y venir de raciocinios, donde
falta el contenido, y la desnudez está disfrazada con la sutileza de aquel modo de razonar… es la propia y
verdadera naturaleza de las determinaciones intelectuales de las cosas y de lo finito en general’ (Enciclopedia ç 81
Pág. 52). La dialéctica es para Hegel la ley del mundo y de la razón que lo domina. Tiene por objetivo unificar lo
múltiple y conciliar las oposiciones, reducir cada cosa al orden y a la perfección del Todo. La dialéctica lo justifica
Todo: la particularidad, la accidentalidad, la imperfección, el mal, la enfermedad, la muerte, porque todo se
resuelve finalmente en la perfección de la autoconciencia. Dicho de otra manera, el método dialéctico es para él el
que determina el movimiento, pues responde a la dinamicidad de los pensamientos, a las tendencias espirituales y
culturales de los hombres. Desde el punto formal, el método dialéctico consiste en afirmar que la verdad no surge
de la identidad sino de la oposición y la contradicción. Para Hegel, de la oposición de dos términos surgirá un tercer
término (síntesis) en la cual tesis y antítesis vendrán a reunirse para adquirir sentido y para dar lugar a una nueva
realidad o un nuevo concepto. Lo más importante para él, es que cualquier término ente físico, espiritual o moral
contiene en sí su propia negación, que a su vez esta negación nos conduce a la afirmación de una síntesis
enriquecida por la presencia de los contrarios.

D. Defina el concepto de ‘astucia de la razón’

Expresión que introduce Hegel para conciliar su concepción de la historia como desarrollo de la idea o de la razón
con los aparentes retrocesos de irracionalidad que aparecen a menudo en las acciones humanas, o simplemente con
los intereses meramente particulares y egoístas de los agentes históricos.
El Espíritu Absoluto como sustancia única lo penetra TODO, y busca ascender en grados para alcanzar su
perfección, pero el Espíritu se nos presenta en la realidad alienada, y ésta realidad es extraña para él mismo,
entonces el Espíritu tiene que hacer un reflejo de sí, de esa realidad que es sí mismo para autoconocerse y hacerla
suya. El Espíritu que tiene un fin, utiliza a la <astucia de la razón> (representada en las instituciones y en los
hombres) para alcanzar el fin en la figura que él cree adecuada. El Espíritu se manifiesta en una determinada
figura (ama-esclavo), esta figura no es casual sino que la astucia de la razón las mueve en búsqueda de esa
perfección, y cuando el espíritu hace esa realidad suya, descubre a su vez que no ha alcanzado la perfección, se
mueve y se presenta en otra figura, de tal modo que la figura anterior del <amo y esclavo>, le sirve como escalón y
la astucia de la razón toma en cuenta esta manifestación anterior y le sirve para presentarse de otro modo. Por eso
Hegel dirá… ‘que la conciencia no olvida el contenido de sus existencias anteriores… la conciencia conserva la
riqueza de su existencia anterior.

E. ¿Qué funciones cumple el Estado frente a la sociedad civil?

El interés de Hegel está dirigido hacia el mundo ético-político y al mundo de la historia. Para Hegel el Estado es el
lugar donde se afirma la razón autoconciente como fuerza y potencia y allí se mantiene. El Estado es donde
impera la ley y la razón, por lo tanto, el Estado se encuentra por encima de los intereses particulares y
egoístas, es donde se realizan los más altos valores morales y en donde el hombre alcanza su verdadera
realización. En el Estado se realiza plenamente la sustancia infinita y racional del espíritu y donde se realiza la
libertad concreta. El Estado es para el individuo una fuerza externa que le obliga y subordina a sí, y por otra, es su
fin inmanente, así como es el fin de la familia y de la sociedad civil que, respecto a él son organismos particulares e
imperfectos y deben depender del Estado.

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El Estado esta formado por la familia y la sociedad civil y es allí donde se realiza y se garantiza esta unidad en las
formas que son propias de la sociedad civil (derecho, moralidad y eticidad) La constitución del Estado abarca tres
aspectos: 1º el derecho interno, que es su Constitución; 2º el derecho externo, que son sus relaciones con los
demás Estados; 3º la historia del mundo o historia universal, como sucesiva encarnación de los estados
particulares de la Idea absoluta. En el Estado su realidad misma es la justicia… El Estado es, ‘la realidad ética
conciente de sí’ (Enciclopedia ç 535) y fuera del Estado, libertad, justicia, igualdad son abstracciones que
sólo en virtud de la ley, y como ley encuentran su realidad. El Estado es la realidad de un pueblo particular
determinado naturalmente por particulares condiciones geográficas e históricas. Las relaciones entre los
diferentes Estados caen bajo la casualidad y el capricho porque un derecho universal de los Estados es un deber
sin realidad (Ib., ç 545). Estas relaciones de paz y de guerra dan lugar, con sus alternativas a la historia universal
que es también el juicio universal porque de vez en cuando da la victoria a aquel Estado que expresa y realiza en sí
el espíritu del mundo.

F. Formule las implicaciones del conflicto entre el señor y el siervo, tal como aparecen en la ‘Fenomenología
del Espíritu’.

Toda conciencia individual, todo ‘yo’ es autoafirmación y apetición que tiende a extenderse, que hace que entremos
en conflicto con otras conciencias individuales tan autoafirmativas y apetitivas como la nuestra. Esta lucha de
conciencias o lucha de contrarios, lleva a la lucha por el reconocimiento. Reconocimiento que busca la conciencia
para su autoafirmación, porque sólo así alcanza su saber de sí misma al contacto con la otra conciencia, puesto que
el reconocimiento solo puede provenir de lo que se me opone, es decir de la otra conciencia. Sin embargo, sólo se
puede comprobar tal reconocimiento mediante la lucha de vida o muerte de las conciencias… ‘solamente arriesgando
la vida se mantiene la libertad… y el individuo que no ha arriesgado la vida puede sin duda ser reconocido como
persona, pero no ha alcanzado la verdad de este reconocimiento como autoconciencia independiente’
(Fenomenología Pág. 116). Por lo tanto, la sumisión y el reconocimiento del siervo con respecto al señor se basan en
el miedo a la muerte, por el miedo que le produce al siervo en su esencia entera, es un miedo esencial. La sumisión y
la muerte es la situación de lucha constante entre Señor y Siervo. Pero, por otro lado, la servidumbre es también
autoconciencia. Para la servidumbre, el señor es la esencia, por tanto la verdad, pero una verdad negativa que lo
hace autoconciente de su condición de esclavo, pero como el esclavo depende del señor, le causa angustia y miedo la
muerte del señor absoluto, sin embargo, el siervo irá tomando conciencia de su propio valor e irá liberándose de su
condición de esclavo por medio del trabajo. (Este es un ejemplo de la astucia de la razón que hace superar la figura
existente hasta el momento en que la razón crea otra nueva figura).
Las implicaciones de esta figura, las vemos representadas en el estoicismo y el escepticismo que representan las
alteraciones de liberación de la autoconciencia. En el estoicismo, la conciencia quiere liberarse del vínculo de la
naturaleza despreciándolo. El escepticismo niega la realidad de facto y la coloca en la conciencia, que está en
oposición con otras, negando lo que afirma y afirmando lo que niega.

G. ¿Por qué el Arte es una manifestación del espíritu absoluto?

El Arte, al igual que la religión y la filosofía, tiene por objetivo final la expresión y la revelación de lo divino
pero como una expresión de la forma sensible. Por lo tanto, necesita de material externo –constituido por
imágenes y representaciones así como de las formas naturales-, en donde expresa su contenido espiritual. El arte
al imitar a la naturaleza no expresa su esencia, para que la exprese, el arte debe tener como condición la
autoconciencia del espíritu libre y por tanto, la conciencia de la dependencia del elemento sensible, y la conciencia
de la dependencia del elemento sensible y natural respecto del espíritu: la conciencia hace del elemento natural
sólo una expresión del espíritu, que es la forma interna, que se manifiesta sólo a sí misma. El arte está por
encima de la religión, una vez que la religión no se ha desprendido de la apariencia sensible. La belleza del arte, en
este sentido, es infinitud y libertad, que debe elevarse por encima del entendimiento y de lo finito que está
necesariamente unido a él. Para el entendimiento, el objeto y sujeto son finitos por ser externos y opuestos el uno
al otro, por lo tanto recíprocamente se limitan, mientras que en el arte, el objeto y el sujeto se compenetran y
forman los dos uno todo. El objeto no es ya una realidad externa e independiente que necesita del concepto, y el
sujeto no se contrapone ya al objeto sino que se realiza en el objeto que constituye con él un todo.
Hegel distingue tres formas fundamentales del arte: arte simbólico, el arte clásico y el arte romántico.

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El arte simbólico se caracteriza por el desequilibrio entre la Idea infinita y su forma sensible. El arte simbólico se
encuentra en la arquitectura: una casa, un templo y demás construcciones que son simples medios con vistas a un
fin exterior.
El arte clásico ha alcanzado su desarrollo más alto en cuanto arte, su defecto es el de ser únicamente arte y nada
más. Esta forma de arte la podemos encontrar por ejemplo en Grecia, en donde el arte contiene armonía y el
contenido y la forma se integran para alcanzar una verdadera unidad de sentido.
El arte romántico es el que busca alcanzar un nivel superior. Es la unidad de la naturaleza divina y de la naturaleza
humana que busca la unidad consciente no en la forma humana sino en la interioridad conciente de sí misma. Las
artes románticas se espiritualizan sucesivamente en la pintura, la música y la poesía. En la pintura, el artista
requiere una perspicacia espiritual puesto que es una forma donde las tres dimensiones del espacio deben ser
percibidas en las dos dimensiones de la tela o del muro. En la música, el artista trabaja más allá de toda
materialidad porque es donde se manifiesta el espíritu del hombre. La poesía es la unidad de todas las artes y su
manifestación más espiritualizada.

Parte II.
Desde el punto de vista de su metafísica y de su teoría del conocimiento, compare la doctrina de Hegel con
la de alguno de los filósofos siguientes: Platón, Spinoza, Kant.

La filosofía de Hegel presenta varias coincidencias con la filosofía de Spinoza, como también se muestran algunas
diferencias. Ambos coinciden en que su filosofía es una metafísica, y el modelo filosófico empleado por los dos es
un método racionalista (influencia de la Ilustración que busca un método racional para explicar el universo y al
hombre). Ambos filósofos parten de un principio único, en Hegel es el Espíritu Absoluto, -razón, concepto,
conciencia absolutas- que son a saber, Dios mismo. Para Spinoza esta sustancia única es Dios-Naturaleza, y en
ambos, tal principio es inmanente: en Hegel, el Espíritu lo penetra Todo, y en Spinoza, la sustancia única se expresa
en la naturaleza en forma de modo- cabe señalar que mientras para Hegel el Espíritu es inmanente en el hombre y
en las cosas mismas, para Spinoza, la esencia de la sustancia no lo constituye, simplemente, hombre y naturaleza
son expresiones en modo de extensión y pensamiento-. También coinciden en que no existe la libertad individual,
pues para Hegel, el hombre sólo es un medio para que el Espíritu se haga autoconciente y regrese a sí mismo. La
libertad en Spinoza no existe porque la naturaleza está determinada, y por tanto el hombre también. La naturaleza
y el hombre no puede dejar de ser lo que es, la naturaleza es racional y determinada. Para ambos, la realidad es
racionalidad y existe una conexión lógica entre ser y pensar. Para Hegel, la certeza de verdad se corresponde
entre lo que la cosa es, y el concepto. -aunque en Hegel el concepto es especulativo-. Para Spinoza, el concepto de
verdad se basa en la ‘Idea adecuada’ pero a partir de la Intuición –que es el grado máximo del conocer, puesto que
es certeza de lo que algo es-. Las diferencias van en sentido de que el Espíritu (hegeliano) es objeto y sujeto a la
vez, el Espíritu se va conociendo primero como sujeto y cuando se reconoce en la realidad es entonces objeto,
mientras que la Sustancia (Spinocista) sólo es objeto expresado en modo. Otra distinción sería que el Espíritu
hegeliano percibe un fin éticamente válido: la perfección y autoliberación del Espíritu, es decir, la filosofía de
Hegel es teleológica. Mientras que la sustancia única de Spinoza no tiene ningún fin, no es progresiva, sino infinita y
eterna pero no busca ningún fin ético.

Parte III.
Sitúe a Hegel en relación a la Ilustración y al Romanticismo.

La filosofía de Hegel es una filosofía de tendencia racionalista, y en este sentido no podríamos llamarlo romántico,
sin embargo, la relación con la Ilustración consiste en que busca un método racional que explique el devenir del
universo y del hombre. Por otro lado, el tema fundamental de la filosofía de Hegel es lo infinito en su unidad con lo
finito, y en este sentido lo podemos llamar un romántico. El romanticismo es una forma cultural que se rige por un
mundo en movimiento. El romanticismo se simboliza por un espíritu de movimiento, de cambio, otras veces como un
espíritu que busca regresar al pasado, o que siente nostalgia de él, pero siempre parte de la idea y del sentimiento
de que el universo y el hombre están de paso y que la naturaleza de las cosas es primordialmente histórica. El
romanticismo busca soluciones, intenta construir distintos métodos ya sean idealistas o realistas, pero siempre
están en esa búsqueda. En este sentido podemos llamar también a Hegel un romántico porque su filosofía pretende
no sólo dar una solución a los problemas del hombre, ve en la historia el fin de su filosofía, su filosofía es
movimiento dialéctico basado en un principio superior de la unión de los opuestos y a su vez busca la estabilidad de
todo lo que se mueve o cambia. En suma, Hegel es un hombre de su tiempo y parte del clima o de la atmósfera
misma del romanticismo.

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