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Informe Final Derecho Laboral Jhordan

Este documento presenta un informe académico sobre los principios procesales en el nuevo proceso laboral según la Ley N° 29497. Explora principios como la oralidad, inmediación, economía procesal, celeridad y veracidad. Define cada principio y examina sus características y finalidades según autores como Núñez, Prioli, Couture y Monrroy Galvez. Concluye que los principios buscan resolver disputas laborales de manera rápida, efectiva y con el menor costo posible.
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Informe Final Derecho Laboral Jhordan

Este documento presenta un informe académico sobre los principios procesales en el nuevo proceso laboral según la Ley N° 29497. Explora principios como la oralidad, inmediación, economía procesal, celeridad y veracidad. Define cada principio y examina sus características y finalidades según autores como Núñez, Prioli, Couture y Monrroy Galvez. Concluye que los principios buscan resolver disputas laborales de manera rápida, efectiva y con el menor costo posible.
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FACULTAD DE…..

ESCUELA PROFESIONAL DE ……..

INFORME ACADÉMICO

“PRINCIPIOS EN EL NUEVO PROCESO LABORAL”

AUTOR:

DOCENTE:

TARAPOTO-PERÚ
2021
ÍNDICE
I. INTRODUCCIÓN.....................................................................................................................3
II. DESARROLLO.........................................................................................................................4
2.1. ORALIDAD EN EL PROCESO LABORAL.................................................................................4
2.2. INMEDIACION EN EL PROCESO LABORAL:..........................................................................5
2.3. PRINCIPIO DE ECONOMIA PROCESAL:................................................................................6
2.4. PRINCIPIO DE CELERIDAD:..................................................................................................7
2.5. PRINCIPIO DE VERACIDAD EN EL PROCESO LABORAL:......................................................10
2.6. PRINCIPIO DE CONCENTRACIÓN:......................................................................................13
III. CONCLUSIONES...............................................................................................................15
IV. REFERENCIAS...................................................................................................................16
I. INTRODUCCIÓN

En el presente informe académico hablaremos sobre los principios procesales de


conformidad como lo establece de manera taxativamente la Nueva Ley Procesal de
Trabajo, Ley N° 29497, cuyos principios que se encuentran establecido en el artículo I del
Título Preliminar, como el principio de inmediación, oralidad, concentración, celeridad,
economía procesal y veracidad.

El estudio de nuevos principios del derecho procesal del trabajo es prioritario precisar con
claridad cada uno de sus contenidos, los cuales no deben ser confundidos con enunciados
de carácter finalista o con reglas de mero procedimiento, en cambio, los mismos deben ser
claramente definidos e identificados para que a su hora de aplicación sea la correcta por
parte de los operadores jurídicos en materia laboral.

Es bien sabido que en el derecho la naturaleza de las definiciones no es estática sino, por el
contrario, su naturaleza es cambiante, y esta se moldea y se acopa al desarrollo de la
doctrina; no obstante, para efectos del presente informe académico nos atrevemos a definir
los nuevos principios del derecho procesal del trabajo como enunciados de carácter general
que nos sirve para la creación, aplicación e interpretación de normas reguladoras del
proceso laboral.

Así mismo en el presente informe vamos a desarrollar las posiciones jurídicas sobre
aquellos principios que regula la Nueva Ley Procesal del Trabajo, y a la misma,
mencionaremos autores que hablen sobre aquellos principios mencionados. Y llegaremos al
final del informe con conclusiones que ayuden a mejorar una mejor visión sobre los
principios procesales laborales y su aplicación al proceso.
II. DESARROLLO

II.1. ORALIDAD EN EL PROCESO LABORAL

Una de las exigencias de este nuevo sistema procesal es que tanto abogados como jueces no
solo protejan a los imputados, sino que también enfrenten argumentos orales para aplicar y
resolver problemas. Requiere que esté bien preparado con ese conocimiento. Lo mismo
ocurre con la audiencia

Por lo tanto, corresponde a los jueces laborales sentenciar los procesos de manera rápida y
oportuna en la misma audiencia. Esto es uno de los principales objetivos de la oralidad, que
quiere decir emitir “la sentencia inmediata” con los conocimientos aún “frescos” de lo
actuado en la audiencia respectiva (Núñez 2019).

Al respecto, el perito legal interno afirmó que una de las últimas características importantes
que deben introducirse en los procesos orales es que "los jueces deben emitir un veredicto
en la audiencia. (Prioli 2010)

El sistema de trabajo que existe en el Perú desde hace años basado en la tradición oral es
considerado por los jueces laborales como efectivo y eficaz en la resolución de conflictos
laborales. Sin embargo, es un error pensar que las oraciones no se pronuncian
indistintamente.

Esto significa que debido a la complejidad del proceso, se resolverán en los tribunales y el
resto se arreglará. Numerosos fallos judiciales suelen deberse a complicaciones de juicios
laborales. Se necesitan reglas o restricciones para ayudar a los jueces a resolver los casos de
manera más rápida y eficiente. Los jueces solo pueden decidir qué puede hacer una
persona, por lo que el caso también debe prepararse de manera oportuna.

Atribuciones. -
Prima lo que se exponga en el proceso, esto no quiere decir que los alegatos u actos
presentados de manera escrito no tengan mayor énfasis, nos quiere decir que
La audiencia, en esencia, puede preguntar a las partes, abogados y terceros participantes en
cualquier momento de la discusión de los zapatos el cargo que preside el juez. Está
prohibido metafóricamente la reprogramación de las audiencias

Con excepción de la etapa de arbitraje, las acciones legales se registran en audio y video


utilizando los medios adecuados para asegurar su exactitud, conservación y reproducción.

Se integrará en el archivo de grabación. Además, el juez solo registrará los siguientes


elementos en el informe:

 Las identidades de todas las personas que asistieron a la audiencia,


 Evidencia de reconocimiento y ejecución,

Pruebas en la oralidad. -

 Se tendrán a cabo de los documentos presentados, basándose en eso el juez


analizará, se emitirá el fallo correspondiente al caso
 Los testigos pueden declarar en cualquier parte del proceso siempre que estos no
vulneren un derecho

Alcances de la oralidad. -

La demanda y la respuesta a la solicitud no pueden modificar verbalmente la solicitud en


esta dirección, ya que se ha creado la acción de transición. Por lo tanto, no se permiten
cambios verbales o algo peor en la audiencia. Este tipo de audiencias, acordadas con un
juez laboral, se reflejan en audiencias de conciliación y juzgamiento donde se concluye que
el proceso laboral varia respetando el derecho de defensa y del debido proceso.

II.2. INMEDIACION EN EL PROCESO LABORAL:

Los jueces deben interactuar directamente con otras personas involucradas en el proceso,
(directas e indirectas) en la evaluación de pruebas.

Los caracteres fundamentales de la inmediación son:


i) La presencia de las partes y demás sujetos procesales ante el Juez;
ii) La ausencia de un intermediario entre las cosas y sujetos procesales, y el Juez;
y,
iii) La identidad física del Juez que estuvo en contacto directo con las partes y
quien dictará la sentencia.

El principio de inmediación debe tener otras consecuencias importantes, como el papel del
juez del trabajo y la falta de sustitución de un juez por un juez. En cuanto al rol
desempeñado por el juez, no solo se sigue la verdad del asunto sino también la búsqueda de
la verdad de lo que queda para el derecho también, y debido a la falta de orden en el
trabajo, las partes pueden salir a la luz. Hay un hecho conocido. Los abogados no necesitan
ayudar ni trabajar con las partes para evitar situaciones de vulneración

Para terminar este punto, indiquemos que, mediante la oralidad, se pretende


‘‘simultáneamente la simplificación del proceso, su accesibilidad por parte de los litigantes,
la facilitación al juez del conocimiento de alegaciones y pruebas, así como la mayor rapidez
de las actuaciones’’ (Montoya).

La prohibición legal de un juez de autorizar un acto procesal es una expresión de este


principio. Nos esforzamos por brindar garantías sustanciales y efectivas para el proceso de
desarrollo y aumentar la certeza y confiabilidad del usuario. Desde la perspectiva de la
resolución de disputas, uno de los beneficios de una acción rápida que se maneja con
cuidado es el del juez

CRUZ ESPEJO. - El principio también mencionado como el de originalidad es de carácter


importante para el juicio oral

Hace un hincapié con una diferencia, el principio de oralidad es una mejor forma de
entendimiento y el de inmediación una forma de percepción

Finalidad del principio.

 Contacto directo con las partes


 Tener un conflicto de intereses subyacente en el proceso judicial
II.3. PRINCIPIO DE ECONOMIA PROCESAL:

La economía procesal en un sentido genérico se entiende que es un principio del derecho


procesal que configura e influye el funcionamiento y estructura del proceso, en ese sentido
la razón de este principio es que dicho proceso llegue a su fin, con la satisfacción de las
partes y con el mayor ahorro posible ya sea tanto de coste como esfuerzo, así como obtener
el rendimiento máximo con lo mínimo de tiempo y gasto.

Debido a la trascendencia social y jurídica de este principio, llega a constituir un PRIUS que sirve
para que los legisladores tengan en cuenta y tomen como inspiración al momento de la creación
de las normas legales, es implantado como un principio importante para encaminar el
ordenamiento procesal utilizando un criterio utilitario para el proceso.

COUTURE nos dice que el principio de economía procesal surge del convencimiento de
que “el proceso, que es un medio, no puede exigir un dispendio superior al valor de los
bienes que están en debate, que son el fin. Una necesaria proporción entre el fin y los
medios debe presidir la economía del proceso”.

Por otro lado, tenemos a MONRROY GALVEZ quien nos dice que “este principio está
referido en tres áreas distintas que son: ahorro de tiempo, gasto y esfuerzo”.

El principio de economía procesal es aplicado al gasto, esfuerzo y tiempo, al gasto porque


se intenta que el coste final del acto procesal sea el menor, al esfuerzo porque busca la
mínima complejidad en el proceso sintetizando los problemas que se plantean o puedan
llegar a plantearse dentro del litigio, de esta forma ahorrando en diligencias que sean
inútiles, y al tiempo porque busca brevedad en el proceso, siempre apuntando a la mínima
duración y aligerándola de procesos que puedan alargarla, De lo anteriormente mencionado
notamos que de esa forma llegamos a ver la manifestación de dicho principio.

II.4. PRINCIPIO DE CELERIDAD:

Para empezar a hablar del principio de celeridad debemos primero definirla, ante esto
Leopoldo Gamarra afirma que uno de los principios básicos del derecho procesal del
trabajo es el de celeridad, porque constituye el objetivo principal que se persigue en el
proceso laboral para buscar la rapidez a través de la simplificación de los trámites,
brevedad de los plazos, limitación de los recursos impugnatorios, limitación de las
instancias, la perentoriedad de los términos, etc.

De acuerdo con este principio, los procesos deben gestionarse en el menor tiempo posible;
expidiendo y dictando los jueces sus fallos dentro de los plazos establecidos y previstos en
la ley, contribuyendo así a eliminar las trabas que resulten perjudiciales para el acceso a la
tutela judicial, a través de plazos breves, trámites simples, términos perentorios, entre otros.

Anteriormente teníamos que el sistema de justicia laboral era formalista, lento e incapaz de
brindar y deparar a los personas los elementos correspondientes, necesarios y útiles para el
fortalecimiento de la democracia, libertad y el desarrollo sustentable de nuestro país, y
teniendo en cuenta de que no se podría obtener un trabajo decente sin mejorar e
implementar los servicios del sistema de justicia laboral, ante esto es que nace el principio
de celeridad; es por ello que para Mario Pasco no resulta para nada extraño haber
mencionado que, los objetivos de la nueva Ley son: celeridad, eficacia y descarga procesal.

Cabe mencionar también, como bien lo alegan el estudio jurídico Vinatea y Toyama, que el
principio de celeridad no es procedente de la Nueva Ley Procesal del Trabajo, pues
anteriormente Ley N° 26636, Ley Procesal del Trabajo, también reconocía este principio.
Sin embargo, se demostró que realmente los procesos laborales no se estaban desarrollando
de una forma célere.

Esto entonces, nos hace suponer que fue por ello, que los legisladores estimaron la
celeridad un principio importantes de la Ley N° 29497, viéndose reflejado esto en la
disminución de los plazos de los actos procesales. Logrando así que los plazos y tiempos
entre un acto procesal y el otro se hayan disminuido, además de haberse congregado
muchos de ellos en las audiencias. Asimismo, se han revaluado instituciones mediante un
diseño que genere intención de fomentarlas, tales como: la transacción, la conciliación, el
abandono, el desistimiento, y de esta manera repercutan en la reducción de los días y plazos
de duración del proceso.

Resulta importante tener en cuenta que este principio no solo se logra y concreta con el
acortamiento de plazos o la revaluación de instituciones procesales, pues su complejidad y
dificultad es mucho mayor, esto debido a que el problema de lentitud y prolongación en la
tramitación de los procesos judiciales, es multicausal.

Como lo señala Pasco, desde hace mucho tiempo existen causas estructurales, conductuales,
también de logística, infraestructura, entre otros; es así que su tratamiento y atención, no se limita a
una observancia únicamente jurídica, sino que el Estado ha tomado cartas en el asunto mediante de
las políticas públicas.

Efectivamente, con relación a la justicia laboral, desde hace algunos años se ha venido
implementado una moderna herramienta presupuestal a la cual se le denomino “Programa
Presupuestal Celeridad en los procesos judiciales laborales: PP-99”, por el que se vincula los
recursos asignados (presupuesto), con los resultados que se desea obtener (celeridad en los procesos
judiciales que se tramitan bajo las disposiciones de la Nueva Ley Procesal del Trabajo). Esta forma
parte de una valiosa herramienta de promoción de la eficiencia procesal.

El equipo de trabajo de este programa, realiza un esfuerzo conjunto con el Equipo Técnico
Institucional de Implementación de la Nueva Ley Procesal del Trabajo, puesto que durante la
vigencia de la reforma procesal laboral se ha ido implementado múltiples medidas para fortalecer
muchas de ellas, en relación a infraestructura, logística, tecnológica, capacitación, dotación de
recursos humanos, entre otras. Ahora bien, dentro de un criterio innovador este programa focalizó y
dirigió sus esfuerzos en la ejecución de encuentros entre presidentes de Cortes Superiores,
Administradores de Módulos Corporativos Laborales y Magistrados, con el fin de reflexionar e
identificar ciertos criterios jurisdiccionales que vienen repercutiendo en la celeridad de los procesos
laborales.

Cabe mencionar algunos de los criterios expuestos de estos encuentros:

1. El emplazamiento a intermediadoras y tercerizadoras en los procesos en los que se discuten


y debaten la desnaturalización de la intermediación y/o tercerizaciones laborales.
2. El libramiento excesivo de ocios en las audiencias de juzgamiento y conciliación
requiriendo datos para resolver la controversia, en supuesto que no corresponde disponer tal
diligenciamiento.
3. Incumplimiento de la Resolución Administrativa N° 313-2016-CE-PJ, que promueve y
fomenta la buena práctica de requerir y solicitar a las partes la justi ficación de su
inasistencia a las audiencias, como pre requisito de la reprogramación de la audiencia, y la
aplicación de multas en caso de incumplir tal exigencia de justificación.
4. El bajo índice de digitalización y sistematización de la prueba compleja laboral.
5. El proveído de escritos presentados entre audiencias, en vez de reservarse para darse cuenta
y resolverse en estas; fomentando y promoviendo de ese modo la práctica de algunos
abogados que aún mantienen el chip del sistema escritural, de presentar y solicitar pedidos
por escritos, en lugar de proponerlos en audiencia, que es el escenario natural e ideal del
nuevo modelo.
6. La inociosidad de las pretensiones declarativas de desnaturalización de cualquier figura
contractual laboral sea que se plantee como pretensión única o acumulada con otras
pretensiones.
7. La distorsión del rol del perito adscrito y de la oficina de pericias contables.

Consideramos que, no todos los criterios que se han identificados son contrarios al principio de
celeridad, lo interesante y más importante de esto es el reflejo de la importancia de los estándares
jurisdiccionales en la búsqueda de la eficiencia del proceso; el análisis muestra que la importancia
del rol de los jueces en el ejercicio de las funciones jurisdiccionales no es exhaustiva en la
aplicación de normas sustantivas para resolver las controversias que el ya conoce. En el contexto de
la reforma es un líder para promover el cambio, por lo tanto, a través de su decisión sobre la
dirección del proceso, imitara a otros participantes de la reforma (servidores judiciales, abogados,
trabajadores y empleadores) para asegurar la eficiencia del proceso, garantizando así que la reforma
logre sus objetivos.

II.5. PRINCIPIO DE VERACIDAD EN EL PROCESO LABORAL:

Otro principio de vital importancia, es el de veracidad, el cual puede entenderse como la


búsqueda de la verdad real. El principio de veracidad, proviene de uno de los principios
básicos del derecho del trabajo, el cual es el principio de primacía de la realidad. Este
principio debe ser entendido como unas reglas de conducta, las cuales se basan en la buena
fe, la lealtad y la verdad, que son exigidas a los sujetos que son parte del proceso laboral,
quienes se ven en la obligación de cumplir con estas reglas de conducta.

El principio de veracidad es conocido también, y tal como lo señala el artículo III del Título
Preliminar de la Nueva Ley Procesal del Trabajo, como la prevalencia del fondo sobre la
forma, busca que prime la verdad real sobre la verdad aparente o lo escrito en la demanda,
es decir, que durante el juicio se permita a las partes lograr una mayor identificación de la
verdad de los hechos en los que se fundamentan, dependiendo ya del juez el juzgamiento de
estos hechos.
Tal como lo explicaron varios panelistas en el Fórum Internacional “El Proceso Laboral. A
propósito del Proyecto de Ley Procesal del Trabajo” que se llevó a cabo en la ciudad de
Lima, en el año 1996, primero podemos señalar la opinión del profesor Américo Pla
Rodríguez, que establece que el principio de veracidad: “(…) es uno de los que ha tenido
más aceptación por nuestros jueces, frente a lo que podríamos llamar la verdad formal
resultante de los documentos, de los informes y de las formalidades interesa la verdad de
que ocurrió efectivamente en la realidad, por eso se habla de la verdad real (…)”.
También tenemos la explicación del profesor Mario Pasco Cosmopolis, quien a su vez cita
a otro autor al señalar que: “El principio de veracidad o de búsqueda de la verdad real es
llamado por Sarthou, un ilustre procesalista uruguayo, principio de materialidad de la
verdad. El proceso laboral -dice Sarthou- es un «proceso-verdad»”.

El principio de veracidad es aquel que establece una presunción en el proceso, es decir, que
todos los hechos o actuados señalados en este, son ciertos, mientras no exista alguna prueba
contraria a esto. Apoyando este punto, tenemos lo señalado por Paúl Paredes, quien nos
dice que “el principio de veracidad de la prueba implica que en el proceso está proscrita la
mentira, el engaño, la deformación y el ocultamiento de la realidad, así como la simulación
a través de los medios de prueba, pudiendo la infracción ser pasible de sanciones diversas
(…)”. A decir verdad, se considera idóneo que todo proceso, sin excepción, sea aquel que
se alinea inquebrantablemente a la verdad, dicho de otro modo, es que no debería de existir
una verdad procesal o una verdad formal, ni incluso una verdad aparente que sea contrario
o distinta a la verdad real, de esa auténtica por no llamarlo así, una verdad verdadera. Si
bien es cierto que todo proceso tiende a inclinarse a la verdad; lo que en realmente sirve es,
determinar cuáles han sido los métodos, mecanismos o medidas que a los que se han
acogido para llegar a la verdad y si estos son o no efectivos, o contrariamente propiciar la
llegada a las verdades aparente o quizá a verdades de índole meramente formal, esa misma
que quizá de manera errónea se le denomina como “verdades procesales”

Como lo señalan Vinatea y Toyama, en virtud a este principio, la nueva ley procesal del
trabajo está enfocada a que el juez alcance la verdad real y, sobre la base de esta, emita su
fallo; y esto no es más que una manifestación de que el proceso laboral no es uno
formalista, sino analista; la finalidad sería conseguir la verdad real de los hechos invocados,
oportunamente, por las partes. Esto bajo el entendido que, la sentencia que no se asiente en
la realidad será una sentencia formal, injusta; en cambio, la sentencia que se base en la
realidad, será una sentencia injusta.

De hecho, es indiscutible que hay en día el juez laboral cuenta con una preponderante
necesidad de solucionar o resolver temas sobre la verdad real y no sobre la verdad formal.
Empero, en el escudriñamiento de la tan anhelada verdad real este mismo a su vez debe
proponerse la búsqueda de la eficiencia del proceso. En esa línea, en el nuevo proceso
laboral, ya no es laudable, como en procesos precedentes con la Ley N° 26636, el de
ordenar casi de manera indiscriminada pruebas de ocio para conseguir aquellos dato
facticos de los que carecen y que las partes intervinientes en el proceso lo eludieron o
simplemente no aportaron, pues de manera contraria como lo señala la Ley 29497 en el
supuesto de excepción se transformaría en una mala práctica que enviaría una referencia
equivocada a las partes, de manera que ya no tendrían la necesidad de construir una defensa
eficiente desde los inicios del proceso, ya que, finalmente, tendrían la certeza de que en el
transcurso del proceso se toparán con un juez que guiado por esa implacable búsqueda de la
verdad real, no tendrá ningún tipo de abstinencias en suplir su cargas probatorias.

Descifrar el principio de veracidad desde el panorama de las políticas públicas,


compromete partir desde el supuesto que el juez laboral tiene una necesidad que prevalente
en buscar la verdad real de los hechos, pero que a su vez debe ser ponderada a la búsqueda
de eficiencia del proceso; por este motivo, es de una gran necesidad que el juez sea bastante
cauteloso al disponer las diligencias orientada a la búsqueda de la verdad real, como por
ejemplo, en el caso de la prueba de ocio, pudiéndose emplear en los casos estrictamente
necesarios, con mayor razón aun teniendo conocimiento que, nuestro ordenamiento
procesal laboral prevé ampliamente las reglas frente a la insatisfacción de las cargas
probatorias.

Para Lapenta y Abidin, “el deber de veracidad comprende, cuanto menos:

a) Afirmar los hechos verazmente, evitando toda falsedad, invento o desfiguración;

b) Reconocer los hechos afirmados por la parte contraria que le consten, y dar
explicaciones de su desconocimiento cuando debieran constarle;
c) Brindar toda la información que se le requiera, o suministrar los medios para
obtenerla;

d) Individualizar y aportar toda la prueba que obre en su poder.”

II.6. PRINCIPIO DE CONCENTRACIÓN:

Nos dice que este principio exige que las actuaciones procesales se realicen lo más
próximas entre sí, a ser posible en un solo acto, y que la sentencia se dicte en el plazo más
breve posible. Es un principio inherente al principio de oralidad. Se pretende que el Juez
conserve en la memoria las actuaciones realizadas y tenga una visión global, y no
fraccionada, del proceso.[ CITATION Exp21 \l 10250 ]

Asimismo, nos dice que este postulado expresa la necesidad de sumar el mayor número de
actos procesales en el menor número de diligencias para garantizar la continuidad y unidad
de los actos que componen la litis. Nuevamente, Acevedo Mena, citando a Ciudad Reynaud
informa sobre este principio: "Se pretende reunir los actos procesales de una manera tal que
en un breve lapso se cumpla con la sustanciación del procedimiento, realizando la mayor
cantidad de actos procesales en una misma audiencia evitando retardos innecesarios."
[ CITATION Ped \l 10250 ]

Según el autor venezolano Mora:

“Este principio consiste en que debe concentrarse en una misma audiencia, tanto la
persona del juez que va a dirigir el debate y producir la sentencia como la
comparecencia de las partes y la evacuación de todas las pruebas en la misma
audiencia o la siguiente en caso de ser necesario, todo esto con el propósito de evitar
retardos innecesarios y a fin de garantizar por parte del juzgador un conocimiento
personal, directo y actual del debate procesal y poder obtenerse así una sentencia
inmediata y con base en la percepción que el juez haya tenido del juicio”.

Para [ CITATION Mig \l 10250 ] el principio de concentración implica que la mayor parte de
los actos se deben realizar en una sola audiencia (Unidad de acto).
Así mismo, [ CITATION Mig \l 10250 ] nos indica que, La Nueva Ley Procesal de Trabajo,
pretende darle eficacia real a dicho principio concentrando el menor número de actos
procesales en el diseño de las audiencias previstas tanto en el proceso laboral ordinario
como el abreviado laboral.

El autor [ CITATION Elm \l 10250 ] nos indica que el principio de contradicción encuentra su
fundamento constitucional en la tutela jurisdiccional (artículo 139.3 de la Constitución). Es
por eso que de este derecho se deducen básicamente tres garantías: a) acceso a la
jurisdicción, b) derecho de defensa y c) motivación y congruencia de las sentencias.

El autor [ CITATION Elm \l 10250 ] indica que el artículo III del Título Preliminar de la NLPT
(Ley 29497) reconoce la presencia del principio de contradicción como un fundamento del
proceso laboral. Se obliga al juez a que observe el debido proceso y la tutela jurisdiccional,
lo cual implica el respeto al derecho de defensa en cualquier etapa del proceso. No
obstante, cabe precisar que el principio juega no solo frente al juez que aplica las reglas
procesales, sino también, y sobre todo, frente al legislador que las crea.

Para terminar, no está de más señalar que en un proceso que acentúe la oralidad hay que
tener en cuenta que el papel del juez como garante del principio de contradicción será
fundamental. En un juicio oral, el equilibrio de las garantías de las partes depende de las
propias audiencias donde el juez es el único conductor.
III. CONCLUSIONES

 El nuevo proceso laboral se basa en el principio de oralización centralizado.


este modelo representa un cambio estratégico en la forma en que los
abogados ejercen sus derechos de defensa y, al mismo tiempo, en la forma
en que los Jueces resuelven los conflictos laborales, actualmente se ven
obligados a tomar una decisión en la audiencia.
 Si bien es cierto, el principio de celeridad no es que se origine en la NLPT,
ya que anteriormente se tenía conocimiento de este principio en la Ley N°
26636, la diferencia radica en que ahora se pone más énfasis en este
principio, es decir se le da más valor, esto debido a que los procesos
laborales no eran desarrollados de manera célere, sino eran procesos que
tardaban mucho para su conclusión, es por ello que desde que se implementó
la NLPT para así evitar la dilación de los mismos.
 Asimismo, respecto al principio de celeridad, podemos llegar a concluir que,
mediante este principio lo que se busca es evitar conductas procesales
innecesarias que dificulten la obtención de un fallo en el plazo habitual o
que el mismo se prolongue, siendo inherente al principio de economía
procesal y teniendo como finalidad la rápida obtención de justicia,
ahorrando tiempo, dinero y esfuerzo.
IV. REFERENCIAS

 Cristoval, D. (2019). La oralidad en la emisión de sentencias. Módulo Corporativo


Laboral de Huancayo. Recuperado de: https://bit. ly/2BvsaQ2

 Núñez, S. (2019). Transversalidad de la oralidad en el nuevo proceso laboral. Los


Desafíos actuales del Derecho del Trabajo. pp. 586- 586

 Sagardoy, J. (2019). El proceso laboral: principios informadores, recuperado de:


https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/1/139/47.pdf

 Couture, E. (1988). Fundamentos del Derecho Procesal Civil, 3ª edición, 14ª


reimpresión, Depalma, Buenos Aires 1988, p. 189.

 Monroy, J. Introducción al proceso..., ob. cit, p. 98

 Gamarra, L., (2010). “Importancia y necesidad de los principios en la Nueva Ley


Procesal del Trabajo N° 29497”, en Doctrina y análisis sobre la Nueva Ley
Procesal del Trabajo. (Lima: Academia de la Magistratura), 60.

 Mora, O. A., (2013). Derecho Procesal del Trabajo. (1aed), 135.

 Sánchez, F., (2019). “Los Principios Del Proceso Laboral Peruano”.


https://www.garciasayan.com/blog-legal/wp-content/uploads/2019/08/An
%C3%A1lisis-Fressia-S%C3%A1nchez-Revista-NLPT.pdf

 Pla, A. y Pasco, M. (10-12 de abril de 1996). "Los Principios del Derecho Procesal
del Trabajo". En Fórum Internacional "El proceso laboral. A propósito del Proyecto
de Ley Procesal del Trabajo". Lima, Perú.
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 Vinatea, L. y Toyama, J. (2012). “Análisis y comentarios de la Nueva Ley Procesal


del Trabajo”; Soluciones Laborales, Primera Edición, Lima. p. 35
 Romero, F. (2011). “El Nuevo Proceso Laboral”; Editora GRIJLEY, Lima, págs. 40-
41.

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 VINATEA RECOBA, Luis y TOYAMA MIYAGUSUKU, Jorge. “Análisis y


comentarios de la Nueva Ley Procesal del Trabajo”; Soluciones Laborales,
Primera Edición, Lima, noviembre 2012. p. 35
 ROMERO MONTES, Francisco. “El Nuevo Proceso Laboral”; Editora GRIJLEY,
Lima, 2011, págs. 40-41.

 LAPENTA, Victor y ABIDIN, Catalina. “El Deber de Veracidad de la Administración Pública y


el Proceso Contencioso Administrativo”. Ponencia presentada en el III Congreso
Bonaerense de Derecho Administrativo. 01 y 02 de diciembre del 2006. Mar del Plata. p. 5.
En: http://www.cartapacio.edu.ar/ojs/index.php/ctp/article/view/949/779.

 PAREDES, Pal. (1997). “Prueba y Presunciones en el Proceso Laboral”. Lima, ARA Editores.

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