CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA DEL PERÚ SALA PENAL PERMANENTE CASACIÓN
Nº 367-2011 LAMBAYEQUE
Integrantes:
1. Cristobal Carrasco Vargas
2. Brayan Neyra Contreras
3. Carmen Huaita Patiño
4. Liz Verónica Casafranca Villalva
5. Remigio Marca Urpe
Estructura del tipo penal
Hechos:
Carmen Patiño: en el caso de autos se advierte que a Correa Montenegro se le imputó el delito de
violación sexual, en grado de cómplice primario; argumentando que la menor de iniciales R.N.S.N.
fue ultrajada por Gilberto Castillo Díaz (reo contumaz), en varias oportunidades, entre ellas en su
domicilio, en el cementerio y en tres de dichas oportunidades las relaciones sexuales se
consumaron en el inmueble de la referida encausada.
no existe prueba suficiente para determinar que la encausada habría prestado su vivienda con el
conocimiento de que iba a producirse el acceso carnal entre el encausado y la agraviada. La
versión de la menor acredita que dos de las siete ocasiones donde sostuvo relaciones sexuales
fueron en la casa de la encausada Correa Montenegro, mas no que ella tenía conocimiento de que
su vivienda sería utilizada por el encausado para sostener relaciones sexuales con la menor
agraviada.
conducta:
debemos afirmar la procesada no actuó dolosamente. Efectivamente, no existe prueba suficiente
para determinar que la encausada habría prestado su vivienda con el conocimiento de que iba a
producirse el acceso carnal entre el encausado y la agraviada. La versión de la menor acredita que
dos de las siete ocasiones donde sostuvo relaciones sexuales fueron en la casa de la encausada
Correa Montenegro, mas no que ella tenía conocimiento de que su vivienda sería utilizada por el
encausado para sostener relaciones sexuales con la menor agraviada.
Tipo penal:
En segunda instancia, a criterio del ad quem solo fue cómplice secundario, puesto que -según se
afirma- la conducta desplegada por la acusada no fue determinante para la realización del hecho
punible, razón por la cual consideró necesaria la graduación de la pena impuesta
primigeniamente; de esta manera confirmó la sentencia de primera instancia, que condenó a
Correa Montenegro como cómplice y revocó la pena impuesta de treinta años y la reformó,
imponiéndole la pena privativa de libertad de 10 años.
Tipicidad:
El artículo 25: código penal La tipicidad del delito: el fiscal de termino y estableció el ilícito
previsto y sancionado en el numeral dos del artículo ciento setenta y tres del Código Penal
Francisca Correa Montenegro (Cómplice secundario) previsto en el artículo 25 del código penal
Antijuricidad:
que la diferenciación entre autores y partícipes debe realizarse conforme a la teoría del dominio
del hecho, centrando su análisis en la complicidad. En tal sentido, objeta los principales
argumentos expuestos en la referida casación, para lo cual establece la naturaleza de la
complicidad, el fundamento de su punibilidad y el criterio de la indispensabilidad de la complicidad
primaria para la realización del hecho punible
Culpabilidad:
En segunda instancia, a criterio del ad quem solo fue cómplice secundario, puesto que -según se
afirma- la conducta desplegada por la acusada no fue determinante para la realización del hecho
punible, razón por la cual consideró necesaria la graduación de la pena impuesta
primigeniamente; de esta manera confirmó la sentencia de primera instancia, que condenó a
Correa Montenegro como cómplice y revocó la pena impuesta de treinta años y la reformó,
imponiéndole la pena privativa de libertad de 10 años.
Mediante esta sentencia casatoria, la Corte Suprema estableció como doctrina jurisprudencial,
que para los efectos de determinar la responsabilidad penal en grado de complicidad, sea primaria
o secundaria, en cada caso concreto, deberá analizarse la conducta del imputado desde la
perspectiva de los criterios de imputación objetiva, teniendo como punto inicial para el análisis, la
teoría del dominio del hecho