Modernidad
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Para periodo histórico, véase Edad Moderna.
La Modernidad es una categoría que hace referencia a los procesos sociales e
históricos que tienen sus orígenes en Europa a partir de la emergencia ocasionada
desde el Renacimiento. El movimiento propone que cada ciudadano fije sus metas
según su propia voluntad. Esta se alcanza de una manera lógica y racional, es
decir, sistemáticamente dándole sentido a la vida. Por cuestiones de manejo
político y de poder, se trata de imponer la lógica y la razón, negándose a la
práctica de los valores tradicionales o impuestos por la autoridad.
La Modernidad es un periodo que principalmente antepone la razón sobre la
religión. Se crean instituciones estatales que buscan que el control social esté
limitado por una constitución y a la vez se garantizan y protegen
las libertades y derechos de todos como ciudadanos. Surgen nuevas clases
sociales que permiten la prosperidad de ciertos grupos poblacionales y causan la
marginalidad de otros. Se industrializa la producción para aumentar la
productividad y desarrollar la economía. Se caracteriza por ser una etapa de
actualización y cambio permanente.1
Índice
1Significado
o 1.1Orígenes
2Impacto social
3Impacto educativo
4Véase también
5Bibliografía
6Referencias
7Enlaces externos
Significado[editar]
Para comprender los axiomas de la Modernidad, se debe analizar la característica
principal del Renacimiento, ya que este período es un puente entre las dos
épocas. El Renacimiento marca al ser humano como un individuo simbólico, es
decir, su propia base de creencias y que el significado cognitivo textual mayor o
bien dicha comprensión del mundo está basada en la religión. En cambio, en la
Modernidad se abandona la creencia de que todo puede ser explicado mediante la
religión, y se procede a elaborar explicaciones científicas de los fenómenos. 2
El significado de Modernidad básicamente reside en un nuevo comportamiento
(un ethos) del hombre frente a su vida. Este nuevo ethos reside en la confianza
que tiene el ser humano para apropiarse de la naturaleza por medios productivos
científico-tecnológicos;3 es decir, los medios productivos dejaran de aparecer
como dados y sagrados, ahora son reconocidos como producidos por los hombres
mismos.4
Analizada la contraposición entre Renacimiento y Modernidad se puede dar paso
a definir y explicar esta etapa. La Modernidad es entendida como un proceso de
cambios que buscan homogeneizar a la sociedad. Da paso a la creación de
individualidades y permite que los hechos y objetos se hagan de conocimiento y
apropiación universal. Se la considera como un proceso que necesita una
actualización permanente.
La Modernidad es similar al concepto kantiano de Ilustración (la «mayoría de
edad» del individuo, que ejerce su razón de forma autónoma: el Sapere aude), y
antes que esta al antropocentrismo humanista del Renacimiento (por ejemplo
la Oratio de hominis dignitate de Pico della Mirandola), que fue muy importante,
para entender la diferente concepción de lo nuevo entre la Edad Media y la Edad
Moderna, y el debate de los antiguos y los modernos. 5
La modernidad es un cambio ontológico del modo de regulación de
la reproducción social basado en una transformación del sentido temporal de
la legitimidad. En la modernidad el porvenir reemplaza al pasado y racionaliza el
juicio de la acción asociada a los hombres. La modernidad es la posibilidad
reflexiva de cambiar las reglas del juego de la vida social. La modernidad es
también el conjunto de las condiciones históricas materiales que permiten pensar
la emancipación conjunta de las tradiciones, las doctrinas o las ideologías
heredadas, y no problematizadas por una cultura tradicional.
También se ha introducido el término transmodernidad para el mundo
caracterizado por la globalización.
La Edad Moderna estaría situada entre la Edad Media y la Contemporánea. Pero
es desde la segunda mitad del siglo XV cuando se comienza a utilizar el concepto
de Edad Media para señalar un segundo período, ya superado, de la historia de la
humanidad. El advenimiento de la Modernidad es, sin embargo, un proceso lento,
que dura siglos; el Renacimiento, como hemos visto, sería ese primer paso, el que
marca la separación con la época posterior. Por Modernidad entendemos, por lo
tanto, una serie de rasgos, de características, que definen a dicho periodo, y que
suponen una cierta ruptura, la aparición de un nuevo clima intelectual. Hitos
históricos como la conquista de América, la invención de la imprenta, el
fortalecimiento de la burguesía, la escisión de la Iglesia a partir de la Reforma
impulsada por Lutero y el progresivo distanciamiento entre poder político y poder
religioso, entre razón y fe, pueden ayudar a comprender el espíritu de la época
moderna.6
Orígenes[editar]
La Modernidad surge en el siglo XV después de que se provocaran cambios
emblemáticos a nivel mundial como: la Conquista de América por los europeos, el
desarrollo de la imprenta, la Reforma Protestante, el Renacimiento y la Revolución
Científica. En términos sociales e históricos, no se llega a la Modernidad con el
final de la Edad Media en el siglo XV, sino tras la transformación de la sociedad
preindustrial, rural, tradicional, en la sociedad industrial y urbana moderna que se
produce con la Revolución industrial y el triunfo del capitalismo.
La superación de la sociedad industrial por la sociedad postindustrial se ha dado
en llamar posmodernidad. La crisis de la modernidad comenzó hacia el final de
la Primera Guerra Mundial cambiando la mentalidad y las conciencias así como
otros profundos cambios sociales que derivaron en cambios políticos.
Impacto social[editar]
La Modernidad promueve transformaciones en la organización de las naciones.
Se secularizaron los estados para dar paso al poder republicano, la racionalidad
administrativa y la industrialización. Además, con la aparición de los Estados
nación se deben reorganizar los territorios y se procede a la creación de la urbe,
para conseguir un desarrollo industrial capitalista y un progreso económico y
tecnológico.
Debido a la creación de la urbe el poder republicano debe establecer
una constitución que encierra el conjunto de leyes que controlan la sociedad. Para
que se facilite este control se crean tres poderes estatales que ejerzan las leyes
en la ciudadanía: el poder ejecutivo, el poder legislativo y el poder judicial. Cada
uno de estos posee una función específica: el primero se encarga de dictar las
leyes que conforman la constitución, el segundo de aprobar dichas leyes, y el
tercero de administrar la justicia en la sociedad mediante la aplicación de la
constitución.7
La racionalidad administrativa permite que nazca una nueva clase social:
la burguesía; misma que trabaja en las diferentes entidades públicas y colabora
con el Estado para ejercer y hacer cumplir la constitución, es decir, las leyes que
demuestran el poder del estado mediante el orden y el control.
La industrialización es el proceso que busca expandir la economía de un lugar
específico mediante el desarrollo industrial. Comenzó con el modelo T de Henry
Ford, el cual operativiza la producción de bienes comerciales (transformar la
materia prima en productos terminados), permitiendo un ahorro de tiempo y un
incremento en las ganancias. La industrialización, representó un cambio
tecnológico y económico significativo para el Estado; en cambio, para la población
una oportunidad utópica de bienestar y prosperidad; puesto que su remuneración
económica y sus condiciones laborales no eran ecuánimes. Este sector de la
población conformó al proletariado: clase social encargada de la producción
masiva de bienes comerciales en las fábricas.