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Análisis de la Casación 1313-2017 Arequipa

Este documento resume un análisis de casación realizado por la Corte Suprema sobre el caso de Jesús Gonzalo Rosas Pérez, condenado por violación sexual de un menor. La primera instancia lo condenó a 8 años, pero la segunda instancia aumentó la pena a 10 años. La Corte Suprema determinó que la motivación de la segunda instancia era ilógica y que la conducta constituía violación sexual, merecedora de la pena máxima de cadena perpetua.
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Análisis de la Casación 1313-2017 Arequipa

Este documento resume un análisis de casación realizado por la Corte Suprema sobre el caso de Jesús Gonzalo Rosas Pérez, condenado por violación sexual de un menor. La primera instancia lo condenó a 8 años, pero la segunda instancia aumentó la pena a 10 años. La Corte Suprema determinó que la motivación de la segunda instancia era ilógica y que la conducta constituía violación sexual, merecedora de la pena máxima de cadena perpetua.
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ANÁLISIS DE LA CASACIÓN Nº 1313 – 2017 AREQUIPA

I. INTRODUCCIÓN:

En primer lugar, se analizará el paso de este expediente por la primera

instancia. En segundo lugar, se analizará el paso de este expediente por la

segunda instancia. En tercer lugar, se hablará de los límites al análisis que

puede tener la Corte Suprema. En cuarto lugar, se hablar del término que uso

en tela de juicio los argumentos en contra del acusado: “chupar”. En quinto

lugar, se hablará de la posibilidad de la reforma que tiene al Corte Suprema y

de lo lógica de la misma. Finalmente, se hablará de la decisión de la Corte

Suprema.

II. DESARROLLO:

El juicio de primera instancia estuvo a cargo del órgano jurisdiccional

referido precedentemente. Concluyó con la sentencia del doce de mayo

de dos mil diecisiete7, que condenó a Jesús Gonzalo Rosas Pérez como

autor del delito contra la indemnidad sexual-violación de menor de edad,

en agravio del menor de iniciales E. R. B. CH. y le impuso ocho años de

pena privativa de libertad, fijó en dos mil soles el monto de reparación

civil a pagar por el sentenciado a favor de la parte agraviada, y,

asimismo, dispuso que, de conformidad con el artículo ciento setenta y

ocho-A del Código Penal, previa evaluación médica y psicológica, se

someta al sentenciado a un tratamiento terapéutico a fin de propiciar su

rehabilitación. (Corte Suprema, 2017).


Aquí se nos habla de la primera instancia. En esta sede, al acusado Jesús

Gonzalo Rosas Pérez se le condena 8 años por violar la indemnidad sexual

Ahora bien, cabe resaltar las diferencias entre indemnidad sexual y libertad

sexual.

 Indemnidad Sexual: Derecho a no tener relación sexual de ningún tipo.

Obligación del resto a respetar tal derecho. Se da en menores de 14

años e incapaces.

 Libertad Sexual: Derecho a decidir si se tiene o no cualquier tipo de

relación sexual. Se da en mayores de 14 años.

Como se puede apreciar, para nuestro sistema jurídico los menores de 14 años

no tienen el derecho a decidir sobre su sexualidad por eso deben ser

protegidos contra cualquier actividad sexual. En cambio, los mayores de 14

años sí tienen el derecho a decidir sobre su sexualidad, pero igual deben ser

protegidos por si alguien los obliga (contrario a su voluntad) a realizar alguna

actividad sexual.

Habiendo entendido ello, queda claro que, efectivamente, en el presente caso,

se ha violado la indemnidad sexual mediante “felación involuntaria”.

El juicio de apelación estuvo a cargo de la Segunda Sala Penal de

Apelaciones del Cusco. El representante del Ministerio Público concurrió

y se ratificó respecto a su recurso de apelación; del mismo modo,

expuso sus alegatos iniciales y finales. También concurrió la defensa

técnica y expresó lo que estimó conveniente en salvaguarda de los

intereses de su patrocinado, quien no declaró. Solicitó que se confirme la

recurrida13. La fase de apelación concluyó con la emisión de la


sentencia de vista del veintinueve de agosto de dos mil diecisiete14,

mediante la cual se decidió: i) Declarar infundado el recurso de

apelación por el recurso de apelación interpuesto por el representante

del Ministerio Público. ii) Revocar de oficio, por sus propios

fundamentos, la sentencia del doce de mayo de dos mil diecisiete, en la

condena y pena privativa de libertad impuesta; reformándola, resolvió

condenar a Jesús Gonzalo Rosas Pérez como autor del delito contra la

indemnidad sexual-actos contra el pudor de menor de edad agravado,

en perjuicio del menor de iniciales E. R. B. CH., y le impuso diez años de

pena privativa de libertad. Y iii) Confirmar la sentencia de primera

instancia en lo demás que contiene. (Corte Suprema, 2017).

Aquí se nos habla de la segunda instancia. Para llegar a esa sede, se aprobó la

el recurso de “Apelación” del Ministerio Publico. El principal argumento de este

se basa en que se debería modificar la pena. Puesto que, 8 años era muy poco

y que en realidad, debido a la violación sexual de un menor se debería dar la

pena de “cadena perpetua”. Aun así, esta sede resuelve declarando

“infundado” el recurso de Apelación.

De conformidad con lo establecido en el artículo cuatrocientos treinta y

dos, numerales uno y dos, del Código Procesal Penal, se tiene que el

pronunciamiento de la Sala Suprema que conoce un recurso de

casación se restringe a las causales invocadas en este –con la salvedad

de las cuestiones declarables de oficio–, y se circunscribe a los errores

jurídicos que contenga la resolución recurrida, sujetándose a los hechos

legalmente comprobados y establecidos en dicha resolución. Si bien es

cierto que el punto de partida del análisis en casación se encuentra


comprendido por los hechos probados en la resolución directamente

impugnada (verbigracia: la sentencia de segunda instancia), debe

tenerse en cuenta que al encontrarse, dicha decisión, inescindiblemente

relacionada con los hechos acreditados en la sentencia de primera

instancia, esto también pueden significar la base del análisis casacional,

tanto más en los casos en que la Corte Suprema determine casar la

sentencia de vista impugnada y, actuando como sede de instancia, opte

por resolver el fondo del asunto (Cfr. artículo cuatrocientos treinta y tres

del Código Procesal Penal, numerales uno y dos), para lo cual puede

confirmar la sentencia de primera instancia y, consecuentemente,

expresar que los hechos acreditados en dicha sentencia y las

respectivas consideraciones son conforme conformes a derecho. (Corte

Suprema, 2017)

Aquí se establece límites a la posibilidad de decidir de la Corte Suprema. La

regla general es “sujetarse a lo pedido” por las partes procesales. Es decir, la

Corte suprema “solo” puede analizar lo que se le ha pedido que analice. Ahora

bien, esa regla “general” tiene algunas “excepciones”. Dentro de las cuales

figura la finalidad de actuar como sede (en otras palabras, analizar el fondo del

asunto) para unificar la doctrina y jurisprudencia al respecto, o cuando hay una

falta en la forma que taxativamente este en las normas jurídicas pertinentes.

Es en el segundo supuesto, cuando entran a tallar, las motivaciones ilógicas.

Ha de entenderse como “motivación” a las razones que motivan (fundamentan)

la resolución de alguna sede jurisdiccional como las instancias judiciales. Por

ello, l Corte Suprema si tiene la capacidad para resolver el fondo del asunto

(así ello no haya sido pedido) si existiese algún problema con las motivaciones.
En tal sentido, se advierte claramente que la sentencia de vista adolece

de motivación aparente. El A quem únicamente expresa, como base de

la subsunción de la conducta del agente en el delito de actos contra el

pudor, una determinada acepción del término “chupar” contenida en el

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Solo por ello, y

sin atender a que el menor agraviado (ocho años de edad al momento

del hecho) no empleó dicho término sin más, sino que señaló también

que el encausado –su profesor particular de matemáticas– lo obligó a

realizar tal acción, para lo cual lo tomó fuerte de la mano y de la cabeza;

y, asimismo, que sintió un sabor “feo” o desagradable, determinó que la

conducta no configuraba delito de violación sexual de menor de edad en

la modalidad de acceso carnal vía bucal. Por lo que se observa que la

referencia a tal acepción del término “chupar” resulta impertinente a

efectos de la dilucidar el objeto del debate. Debe recordarse que el

objeto del debate –que es en torno a lo cual el órgano jurisdiccional

debe, finalmente, hacer referencia ineludible en su decisión, en virtud del

principio de exhaustividad– se encuentra comprendido por: i) los puntos

centrales contenidos en la acusación y que, consecuentemente, el

representante del Ministerio Público se orienta a probar en un proceso

penal; y ii) aquello que, en sustancia, es pretendido por las demás partes

procesales. En tal sentido, un aspecto de tal objeto es el objeto del

proceso penal (hecho punible), cuya delimitación es privativa del órgano

acusador25. (Corte Suprema, 2017).

Aquí se nos habla del análisis hecho sobre el término “chupar”. Durante el

proceso estudiado, se alegó, en la defensa del acusado, que el niño utilizó en


reiteradas ocasiones. Se quiso interpretar literalmente chupar y suponer que

solo la parte de “la punta del pene”, entró. Y por lo tanto, no califica el acto

como “violación sexual”. Ahora bien, la Corte Suprema entiende que se debe

entender el término “chupar” coloquialmente y además que solo haya entrado

(supuestamente) la punta del pene y no todo el miembro no exime de

responsabilidad al acusado. Además, de igual manera seria considerado una

violación sexual.

Esta se debe entender como todo acceso ilícito carnal pro medio bucal, vaginal

o anal. Por lo tanto, si ha habido una violación sexual.

El hecho acaecido es grave y genera conmoción social. El agente

delictivo tenía la condición de educador y, contrariamente, a la

expectativa razonable que cabría como formador y transmisor de

conocimientos al menor para su desarrollo personal, terminó

perturbando gravemente dicho desenvolvimiento. Del mismo modo, debe

tenerse en cuenta que, según fue acreditado debidamente y consta en la

sentencia de primera instancia, la penetración por vía bucal ocurrió en

reiteradas ocasiones. Así, la pena de cadena perpetua se encuentra

justificada. De ahí que la pena privativa de libertad de ocho años

impuesta por el A quo al encausado sea desproporcionada en términos

de infravaloración del hecho cometido; consecuentemente, debe ser

reformada en su real dimensión. (Corte Suprema, 2017).

Aquí se habla, de lo lógico de reformar la condena. Debido a que si ha habido

una violación sexual, a consideración de la Corte Suprema, la pena debe

modificarse.
Del análisis de fondo de la sentencia impugnada, el recurso de casación

y otros actuados (en lo pertinente) se ha determinado que la referida

causal casacional resulta fundada (motivación aparente, e incompleta).

6.2. La sentencia de vista soslaya en su valoración el relato sindicador

del menor brindado en su entrevista en cámara Gesell –el mismo que,

conforme fue expresado en el fundamento de hecho uno punto seis de la

presente Sentencia casatoria, la sentencia de primera instancia (no

apelada o consentida por el sentenciado) considera que es sólido,

coherente, uniforme, persistente y se encuentra rodeado de

corroboraciones periféricas– en sus aspectos esenciales, pese a que

incluso lo consigna en su propia parte considerativa. (Corte Suprema,

2017).

Aquí se nos habla del problema en la motivación. Bajo la perspectiva de la

Corte Suprema, la segunda instancia no motivó bien su sentencia. Puesto que

debió considerar el coloquialismo del término “chupar” y la definición de

violación sexual. Ergo, debe considerarse todo esto en el fallo de la Corte

Suprema

Para finalizar, La Corte Suprema casa la sentencia y al reforma dándole

cadena perpetua al acusado.

III. BIBLIOGRAFÍA:

Corte Suprema. (2017). CASACIÓN Nº 1313 – 2017 AREQUIPA. Recuperado

de: http://www.gacetajuridica.com.pe/boletin-nvnet/ar-web/cas1313-

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