Basura biodegradable.
La Siguiente información es extraída de diferentes fuentes bibliográficas, para
analizar y saber a fondo, de qué manera se puede utilizar la basura biodegradable,
cuáles son sus ventajas e incluso las desventajas.
¿Qué hago con los restos orgánicos y qué proceso de reciclado siguen?
Con los restos orgánicos se puede hacer compost -un producto higienizado que
puede utilizarse como abono e incluso como generador de energía, que no
contamina y forma parte del ciclo de la naturaleza- y biorresiduo. El compost es un
proceso que podemos realizar en nuestra propia casa. Sí, como lo lees. Es muy
fácil: en lugar de acumular bolsas, podemos generar abono orgánico enterrando
toda esa basura en tierra o utilizando contenedores especiales llamados
‘composteras’, que facilitan el proceso. Así generamos nuestro propio abono, que
servirá para alimentar huertos o jardines de uso privado, y evitaremos malos olores
por la descomposición.
Pero si no tienes tiempo de hacerlo tú mismo, te contamos cómo es el ciclo tras
depositar la materia orgánica en el cubo de tapa marrón: llega a una planta donde
las condiciones adecuadas de ventilación, humedad y temperatura transformarán
estos desechos también en compost. Aunque sea un proceso natural, la
descomposición de este tipo de basura se puede acelerar para así aprovecharla
mejor, mediante el compostaje y vermicompostaje, a través de los cuales se
consiguen combustibles de origen natural, es decir, biocombustibles que sustituyen
a recursos de origen fósil. En el vermicompostaje, incluso, se utilizan lombrices que
devoran residuos en grandes cantidades.
No obstante, a pesar de lo útil que es el reciclaje de restos orgánicos, su gestión
debe efectuarse (como en la mayoría de los residuos) generando menos cantidad,
lo que a su vez implica también luchar contra el derroche alimentario.
Gracias a la obtención del compost, se reduce el uso de fertilizantes sintéticos,
que producen un mayor impacto ambiental, y se mejora la calidad del suelo.
Al reciclar los residuos orgánicos, se facilita la obtención de biogás, un recurso
energético renovable que le da una segunda vida a nuestros desechos
orgánicos.
Al evitar que los residuos orgánicos se destinen al vertedero o incineradoras, se
reduce el impacto ambiental, los malos olores y se ahorra energía, ya que puede
producirse en forma de biogás.
Los 7 beneficios de reciclar la materia orgánica.
Los principales beneficios del reciclado de los la materia orgánica son:
1. Ahorro de energía: El reciclaje de la materia orgánica en las plantas (de
digestión anaeróbica) produce biogás, similar al de los vertederos, y permite
la obtención de energía
2. Ahorro de recursos: La materia orgánica se convierte en compost en las
plantas de tratamiento (proceso de compostaje y digestión anaeróbica). El
compost se utiliza como abono orgánico para la agricultura y la jardinería y
evita el uso de otros abonos. El compost mejora la calidad de los suelos
(fertilidad, porosidad, retención de agua y retención de nutrientes).
3. Además, el hecho de que las otras fracciones -papel, vidrio, plásticos y
metales- no contengan materia orgánica (que se degrada con facilidad)
ayuda a mejorar su reciclado, tanto en cantidad como en calidad o eficiencia
4. Mejora la calidad del aire y el agua reduciendo su contaminación. Tratando
los residuos orgánicos en las plantas de reciclaje se evitan problemas de
olores, así como las emisiones de gases y lixiviados propias de los
vertederos e incineradoras. Además, la materia orgánica es unos de los
precursores de la generación de las mencionadas dioxinas y furanos de las
incineradoras[1]
5. Mejora de la calidad de los suelos: El compost ayuda a mejorar la estructura
y fertilidad de los suelos degradados y faltos de materia orgánica[2] muy
comunes en todo el territorio español
6. Disminución de la emisión de gases de efecto invernadero. Como hemos
comentado, las emisiones de los vertederos contribuyen al calentamiento
global del planeta. Uno de los grandes beneficios de tratar la materia orgánica
en plantas de reciclaje es que reduce la emisión de gases como el metano
CH4 o el dióxido de oxígeno CO2, responsables de
mencionado calentamiento global
7. Descenso de los residuos destinados a vertedero o incineradora
Los residuos de vidrio, papel, cartón, plástico y metales se reciclan con el objetivo
de aprovechar los materiales y de minimizar el impacto ambiental -menor consumo
de energía o agua, menor contaminación del aire o reducción de los gases de efecto
invernadero-. A diferencia de estos materiales, la materia orgánica se recicla
básicamente por su alto potencial de impacto en el medio ambiente, aunque
también se obtiene un recurso que es el compost.
Recomendaciones para reciclar la fracción orgánica.
No depositar líquidos, como zumos de fruta, dentro del cubo de la orgánica.
Es aconsejable envolver con papel de cocina los restos de comida muy
húmedos (pescado, carne, etc.), para evitar que suelten líquido.
Mi consejo personal: Yo en verano guardo los restos de pescado en la nevera
(aguanta mejor y huele menos).
Utilizar preferentemente bolsas compostables (pero que esto no sea un
impedimento sino tienes o quieres usar).
Utilizar de forma conjunta cubos ventilados (perforados) y bolsas
compostables (semipermeables al vapor de agua) para permitir una óptima
aireación de los restos orgánicos depositados en el cubo.
¿Qué podemos hacer para aprovecha la basura orgánica?
Composta.
Un hogar típico mexicano produce media tonelada al año de desechos de los cuales
una buena parte podría ser hecha composta. Comienza a hacer composta en un
montoncito de tierra en tu patio trasero o en un guacal.
Los materiales orgánicos se descomponen naturalmente por medio de las bacterias
y hongos. La composta agiliza este proceso al proveer un ambiente óptimo para la
transportación de desechos orgánicos a un producto final rico en nutrientes: el
humus. Todo el proceso se lleva a cabo en un par semanas o meses, dependiendo
de la composición de la masa. La composta agrega humedad y nutrientes a la tierra
y mejoran la estructura del suelo, de manera que tendrás un jardín o macetas
sanas productivas.
Para comenzar
Comienza tu composta en un montón de tierra en algún rincón de tu jardín o
patio, en un punto bien seco. También la puedes hacer una caja de madera, como
un guacal que puedes conseguir en cualquier mercado. Alterna las capas de
desecho de jardín con los restos de comida, colocando una capa de tierra entre
ellas. Mantén húmeda la mezcla y revuélvela cada 1 o 3 semanas con una palita.
Las partes de comida y desecho de jardín se descompondrán más rápidamente. La
composta tarda un poco más en invierno, pero puedes seguir agregándole
materiales orgánicos.
En primavera y verano cuando tu composta se ponga obscura y desmoronadiza en
vez de grumosa, agrégala a la tierra del jardín o macetas para un acondicionamiento
general.
En la ciudad
Puedes comenzar la composta donde sea utilizando una bolsa o un bote para
basura. La composta hecha en una bolsa de plástico estará más húmeda y se
descompondrá más rápidamente.
Coloca los pequeños restos orgánicos de la cocina en una bolsa de plástico
negra, agrega los restos del café de grano, cáscaras, hojas secas, cascarones, etc.
y unas cuantas tazas de tierra en la parte superior. Amarra la bolsa y ponla afuera,
en un punto asoleado. La composta debería completarse en una o tres semanas.
Vacía el contenido de la bolsa en un rincón del jardín o deja la bolsa abierta, ponle
un poco más de tierra y deja que la masa trabaje por un par de días más. Puedes
agregar esta composta a las plantas interiores o exteriores.
Recuerda que tienes que agregar lombrices de tierra a la tierra donde vayas a poner
la composta, para que se oxigene a través de los túneles que cavan las lombrices.
Si vives en un departamento pequeño y se te dificulta hacer composta, separa todos
los residuos orgánicos en una bolsa aparte, al igual que los plásticos, el papel, la
madera, cartón, vidrio, metales, etc. Y así facilitarás y dignificarás el trabajo del
recolector de basura, ya que ellos obtienen ganancias extras por la venta de alguno
de estos materiales que nosotros desechamos.
Buenos materiales para la composta:
En general, los desechos de jardín y restos de comida son buenos: pasto cortado,
hojas secas, ramas, mala hierba, flores cortadas, frutos, vegetales, granos, granos
de café, cascarón de huevo, alimentos cocinados, bolsas de té, estiércol y hasta
estiércol de vaca y de borrego. Las semillas grandes como la de los aguacates, las
cáscaras de naranja o de toronja, las tienes que picar antes de echarlas a la
composta, ya que tardan mucho en desintegrarse.
Debes evitar:
Raíces de hierbas duras, excremento de perro o gato, plantas con plaga, carne,
pollo, pescado, grasa de animal o aceite, huesos, productos altamente grasos
(como aderezos de ensalada), restos de papel, servilletas, carbón y cualquier
material tóxico como los limpiadores para el hogar.
Tratar de forma natural
Otra forma de deshacerse de la basura orgánica es un poco más sencilla que el
compost, pero requiere de un espacio o jardín para poder hacerlo y es únicamente
dejar los residuos apilados sobre la tierra.
De esta manera, dejas que se degraden de forma natural, es más lento que el
compostaje, pero también ayuda al equilibrio de la tierra.
La desventaja es que debes tener un espacio para hacerlo en casa y que no afecte
tus actividades por el olor o ciertos insectos que se acumulen.
Como alimento animal
Los residuos tienen que ser vegetales y se pueden usar nuevamente como
suplemento alimenticio para algunos animales de granja, ya que la mayoría
contienen fibra y proteínas que funcionan como un aporte [Link] en
casa
Dependiendo los residuos puedes utilizarlos en diferentes actividades en casa, aquí
te dejamos algunas ideas:
Restos de limón
Puedes quitar la grasa que se acumula en tu cocina, para hacerlo, espolvorea sal y
frota el limón ya exprimido en la superficie, posteriormente retira con agua caliente.
También puedes quitar el sarro, agrega un puñado de cáscaras, hiérvelas unos 20
minutos y utiliza esa agua para limpiar.
Y quizá ya aprovechaste el jugo, pero la ralladura de la cáscara te puede servir para
otras recetas, incluso puedes congelarla.
Restos de café molido
Son ideales como desodorizante, puedes colocar un poco en un recipiente dentro
del refrigerador para que elimine los olores, incluso lo puedes usar en tu auto.
Hojas y bolsitas de té
Sirven para abono de tus plantas, mejorando la tierra de nuestras macetas, pero no
necesitan pasar precisamente por el proceso de compost, puedes incluir los
desechos en tus macetas.
Aceite de usado
El aceite es muy complejo de desechar y puede ser muy dañino para el medio
ambiente. Puedes utilizarlo para algún proyecto como combustible para antorchas
o para hacer velas.
Efectos negativos.
Los efectos negativos de los materiales no biodegradables se ven, a las claras en
el tiempo que necesitan algunos elementos para descomponerse por completo.
Algunos se van a décadas hasta que son reabsorbidos por completo. Un auténtico
atentado ecológico a evitar.
Botella de cristal. 4.000 años es lo que tarda una botella en desaparecer.
Lata de conserva. 450 años, demostrando que se conservan de maravilla.
Bolsa de plástico. 150 años es lo que necesita una sencilla bolsa de plástico
en desaparecer. Una de las mayores preocupaciones de las organizaciones
ecologistas, por ser un producto que se usa a diario en todo el mundo.
Pañales. Un siglo puede llevar a un pañal desaparecer por completo
Pilas. No degradables. Algunas pilas no tienen capacidad para descomponerse
y se mantiene intactas durante décadas.
Nylon. 40 años es el máximo que puede llevar a una tela de nylon a
reabsorsberse por completo
Mechero. 30 años es lo que tarda un mechero en ser borrado por completo.
Envase de leche o zumo – 5 años le llevará descomponerse.
Chicles. 5 años es lo que lleva a un chicle desaparecer por completo. Otra de
las grandes preocupaciones de los ecologistas, porque diariamente se tiran
millones de ellos al suelo.
Cigarros. 2 años tardan las colillas de los cigarros que se tiran al suelo, en vez
de a una papelera
Cuerda. Hasta 18 meses puede tardar una cuerda en descomponerse