Pera: características, propiedades
y beneficios. Peral (Pyrus
communis), cultivo y cuidados
por D. A. Polanco Zambrano. Bióloga
23 octubre, 2017
Índice de contenidos
Características de la pera
Propiedades de la pera
Beneficios de la pera
Características del peral (pyrus communis)
Cultivo y cuidados del peral
Autores consultados
Características de la pera
La pera es la fruta del peral (Pyrus communis), árbol que pertenece a la
familia de las rosáceas. Es una fruta de tipo pomo, carnosa; su pulpa se
caracteriza por ser consistente, jugosa, de sabor dulce y apreciablemente
harinosa al paladar; su piel es delgada, lisa y puede ser de una tonalidad
de color verde pastel, amarilla, café o rojiza, dependiendo de la variedad
de la pera.
Debido a estas características y al valor nutritivo que posee, se considera
que es un fruto altamente apreciado. La pera posee semillas color café,
duras y ligeramente aplanadas. Tiene una forma oval, cónica, redonda o
globosa (dependiendo de la variedad) y es considerada única e
inconfundible: es por ello que cuando se hace referencia a algo afirmando
que tiene forma de pera, de inmediato es entendido perfectamente.
Con el fin de sacar el máximo provecho a sus cualidades nutritivas, debe
ser consumida fresca preferiblemente. La pera muy utilizada en la
elaboración de compotas, zumos, néctares, ensaladas de frutas y algunos
postres.
Propiedades de la pera
Pera, características, beneficios y
propiedades
Entre las propiedades de la pera destaca que se trata de una fruta con un
alto contenido de agua y potasio, lo que le confiere poder diurético.
Posee vitaminas A, B y C en cantidades relativamente moderadas, así
como otros minerales, principalmente yodo y magnesio, que se
consideran esenciales para el organismo. Tiene mucho contenido de fibra
tanto en su piel como en la pulpa. Además la pera contiene considerables
cantidades de polifenoles así como folatos y taninos. La presencia en ella
de flavonoides hace que posea características de antioxidante.
Beneficios de la pera
Se dice que los taninos que posee la pera le otorgan poder astringente y
anti-inflamatorio, pudiendo servir como coadyuvante para la
desinflamación de la mucosa intestinal. Por su aporte en el contenido de
fibra, especialmente de tipo insoluble, que es rica en lignina, se le
considera un alimento que tiene un efecto laxante suave. Los flavonoides
que posee, con carácter antioxidante, le atribuyen a la pera beneficios
anticarcinógenos, además de asociarla con la posibilidad de un riesgo
menor de enfermedades de carácter coronario.
La pera también tiene fitoestrógenos que pueden actuar sobre pequeños
vasos sanguíneos generando así un efecto beneficioso en ciertas
enfermedades vasculares degenerativas comunes especialmente en
ancianos y que son causantes de hemorragias gastrointestinales.
Características del peral (pyrus
communis)
Peral árbol, frutos y hojas
El árbol Pyrus communis o peral es caducifolio, bastante recto y su
crecimiento es algo lento. El peral puede llegar a alcanzar entre los 10 y
15 metros de altura y su tiempo aproximado de vida pudiera ser de hasta
100 años.
Su copa presenta un aspecto piramidal, que en su juventud es
redondeado y posteriormente adquiere forma ovalada. El tronco del peral
es grueso y alto, con un perímetro entre 0,5 y 1,5 metros. Sus ramas son
fuertes, espinosas y generalmente arqueadas, forman un ángulo de
aproximadamente 45 grados con el tronco. Su corteza es lisa, verdosa o
rojiza cuando joven, volviéndose pardo-oscura y con estrías
longitudinales en la adultez. Las hojas son aovadas o redondeadas
ligeramente brillantes por el haz y poseen un pecíolo de la misma
longitud que la lámina o más corto; inicialmente tienen pelillos, pero
finalmente se vuelven lampiñas. El margen de las hojas es ligeramente
serrado.
El peral posee abundantes flores blancas (aunque en algunas ocasiones
son rosadas), que generalmente requieren de un polinizador y son
hermafroditas, pudiendo presentarse solitarias o agrupadas en un
corimbo compuesto de entre 9 y 11 flores. La flor del peral posee un cáliz
que contiene 5 sépalos persistentes; su corola es dialipétala, los pétalos se
presentan con forma de uña, de suborbicular a oblongos y anchos;
estambres entre 20 y 30, en grupos según sus filamentos por cinco y por
diez; las anteras son de color rojo o púrpura. Tiene un ovario ínfero
constituido por cinco celdas, cada una de estas celdas posee dos óvulos
encerrados. Es un árbol cuya cosecha se produce en otoño y su fruto se
obtiene en un lapso comprendido entre 5 y 8 años.
Cultivo y cuidados del peral
El peral requiere de entre 600 y 1000 horas de frío y se adapta bien a
lugares secos y cálidos, así como a la baja y media montaña. Tiene cierta
tolerancia a los suelos mojados. Puede llegar a florecer a una temperatura
de 7º C y es resistente a temperaturas comprendidas desde -18º C a -20º
C y hasta -40º C en pleno reposo invernal. El peral se adapta más al frío
que al calor; es por esto que en Europa su cultivo se extiende hasta los 55
grados de latitud y se eleva a 1200 m. de altitud. La humedad y el rocío
abundante durante la floración no le favorecen, por el contrario, le son
nocivos.
El peral se cultiva bien en un terreno que contenga aproximadamente en
iguales proporciones sílice, cal y arcilla. Su cultivo se logra bien en suelos
silíceos pero no es así en suelos calizos secos, arcillosos y mal drenados.
El peral se poda, a finales del invierno o a comienzos de la primavera, con
el fin de eliminar las ramas indeseadas y para darle mejor forma. Es
recomendable que desde un primer momento se le dé al árbol una forma
más abierta que cerrada, así como reducir la altura y fomentar su
expansión lateral, con el propósito de regular las corrientes de savia y
fomentar la producción.