LA ILUSTRACIÓN
La Ilustración fue un movimiento cultural que se desarrolló en Europa entre mediados del
Siglo XVII y principios del siglo XIX. Los historiadores no están de acuerdo exactamente
cuándo comenzó la Ilustración, aunque la mayoría está de acuerdo en que sus orígenes de
están vinculados a la Revolución Científica del siglo XVII y a los trabajos de René
Descartes, que lanzó las bases del racionalismo como la única fuente de conocimiento.
Creía en una verdad absoluta, que consistía en cuestionar todas las teorías o ideas
preexistentes. Su teoría llegó a ser resumida en la frase: «Pienso, luego existo».
La principal característica de la Ilustración fue defender el uso de la razón sobre el de la
fe para entender y solucionar los problemas de la sociedad. Este movimiento defendía el
dominio de la razón sobre la visión teocéntrica que dominaba Europa desde la oscura
Edad Media. Según los filósofos iluministas, esta forma de pensamiento tenía el propósito
de iluminar el intelecto humano y la cultura de las tinieblas en que se encontraba la
sociedad.
Su objetivo es utilizar las luces de la razón para liberar a la humanidad de las tinieblas de la
ignorancia. Por eso también el siglo XVIII se denominó el Siglo de las Luces.
Los ilustrados creían que el pensamiento racional podía conducir al mejoramiento
humano. Vieron la capacidad de razonar como la capacidad humana más significativa y
valiosa. La razón podría ayudar a los seres humanos a liberarse de la ignorancia y la
irracionalidad, y aprender a pensar razonablemente. La razón es la capacidad que permite
al hombre pensar críticamente, es decir, cuestionar todo aquello que se había dado por
sentado. El hombre puede comprenderlo todo a través de su inteligencia; sólo es real lo
que puede ser entendido por la razón. Aquello que no sea racional debe ser rechazado
como falso e inútil.
Este racionalismo llevó a la lucha contra las supersticiones, por eso en este siglo termina la
denominada “caza y quema de brujas”. Por lo tanto, este movimiento cultural afecta la
vida de las sociedades europeas en todos sus aspectos, desde el desarrollo de la ciencia y
la filosofía hasta la política y la religión.
Paulatinamente, se exige a todo poder una legitimación racional, y ya no por cuestiones
de sangre o religiosas. Este proceso cultural se da en el contexto del ascenso económico
de la burguesía, sector social que no compartía los privilegios de la nobleza y comienza
cuestionarlos.
Características de la Ilustración
1. La razón y la duda metódica
El pensamiento crítico, como consecuencia lógica de la fe en la capacidad razonadora del
hombre se instaura en diversas áreas del pensamiento:
René Descartes (1596 – 1650): Fundador de la duda metódica en filosofía. Esta
posición es signo de una nueva actitud crítica ante todo lo que previamente se
daba por sentado como cierto.
Isaac Newton (1642 – 1727): Científico que descubrió una serie de leyes que rigen
la naturaleza, entre ellas la ley de gravitación universal.
Las supersticiones son desdeñadas y en algunos casos también lo es la religión.
Todo privilegio social y político es cuestionado, llegando incluso a las revoluciones.
En lugar de contentarse con la fe ciega, los pensadores de la Ilustración querían la prueba
de que algo era cierto. Los intelectuales ilustrados eran escépticos del derecho divino de
reyes y monarquías en general, afirmaciones científicas sobre el mundo natural, la
naturaleza de la realidad y la doctrina religiosa.
2. Visión mecanicista de la naturaleza
En oposición a una visión mágica de la naturaleza, donde podían esconderse espíritus y
fuerzas inexplicables, la Ilustración ve el mundo natural de forma mecanicista.
El descubrimiento de leyes naturales (principalmente por Isaac Newton y Jean le Rond
D’Alembert) que explicaban lo que hasta entonces había sido inexplicable permitió a
científicos y filósofos observar la naturaleza como un objeto que podía ser medido,
estudiado y, principalmente, conocido en profundidad.
3. Enciclopedismo
El enciclopedismo es la recolección y publicación del conocimiento de la humanidad sobre
un tema o sobre todos los temas en general. El objetivo del enciclopedismo es divulgar el
saber y erradicar la ignorancia.
En la Ilustración, el conocimiento está asociado a la libertad y por lo tanto es un arma que
permite luchar contra las tiranías. Aunque su origen se encuentra en el siglo XVIII, su
influencia existe hasta el día de hoy. En las últimas décadas del siglo XX aún se publicaban
enciclopedias en papel para luego ser reemplazadas por las enciclopedias digitales
(habitualmente en cd) y actualmente son reemplazadas por enciclopedias online,
como Wikipedia.
4. Progreso
En el siglo XVIII el ser humano descubrió su propia capacidad de transformar y dominar el
mundo. Gracias al uso de la razón en su investigación de la naturaleza y de sí mismo,
la ciencia registró progresos acelerados e inéditos hasta ese momento. Esta situación se
vio como un principio inevitable de la historia y del ser humano, y se vio a la razón y al
conocimiento derivado de la misma como ilimitado.
5. El antropocentrismo y el laicismo
Mientras que las creaciones culturas de los siglos previos y el orden social giraban en
torno a Dios, la Ilustración vuelve a poner al hombre (y principalmente a su raciocinio)
como medida de la realidad y como principal temática.
Aunque la religión no desaparece, su importancia se ve severamente disminuida, ya que
previamente regía todos los órdenes de la vida. La Iglesia tenía una importante función
política que se debilita a medida que la razón se abre camino.
6. Optimismo
Considerando la fe en la capacidad racional del hombre, en sus posibilidades de progreso
y el ver la naturaleza como algo que puede conocerse y dominarse a partir del
conocimiento de sus leyes, la consecuencia lógica tanto en la filosofía como en la cultura
en general era el optimismo.
Se considera que la historia supone la evolución progresiva de la humanidad, es decir,
que el hombre con el transcurso de los siglos se va perfeccionando continuamente; así
llegará el momento en que se logrará construir la sociedad perfecta, una especie de
paraíso en la tierra.
Esta actitud se refería no sólo a las posibilidades personales de cada individuo sino al
progreso de las sociedades y de la humanidad toda, bajo la premisa de que la acumulación
de conocimiento conduciría a la felicidad.
7. Bondad Natural del Hombre
El filósofo suizo Jean Jacques Roussea (1712 – 1778) fue una de las figuras más
importantes de la ilustración. Como la mayor parte de los filósofos ilustrados, se dedicó a
diversas áreas del conocimiento, desde la música hasta la botánica. En su obra Emilio, o
De la Educación, así como en el posterior Contrato Social, sostiene que el hombre es
bueno por naturaleza.
Esta premisa permite pensar en la educación como una forma de ayudar a los niños y
jóvenes a alcanzar su potencial, y por otro lado es uno de los componentes del optimismo
ilustrado y su fe en el progreso. Si el hombre es naturalmente bueno, una sociedad regida
por la razón sólo puede llevar al bien universal.
8. Despotismo Ilustrado
A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, las monarquías absolutas de Austria, Francia,
Rusia y Prusia incluyeron las ideas de la Ilustración en su forma de regir sus reinos. Aunque
favorecieron el enriquecimiento de la cultura y confiaban en el poder de la razón en la
toma de decisiones, su posición era paternalista.
La frase que representa al despotismo ilustrado es “todo para el pueblo, pero sin el
pueblo.” Sin embargo, esas mismas ideas difundidas por esos monarcas absolutos fueron
la semilla que inicio su decadencia, ya que las clases subordinadas, principalmente la
burguesía, comenzaron a creer en sus propias posibilidades de progreso.
9. Liberalismo
En estos siglos se desarrolla una filosofía política que aún permanece vigente: el
liberalismo como defensor de la iniciativa individual y las libertades civiles y económicas.
Esta ideología significó el fin de las monarquías absolutas.
Aunque aún hoy en varios países europeos siguen existiendo monarcas, los mismos han
perdido casi todo su poder, funcionando meramente como figuras diplomáticas, y las
decisiones políticas de los países son tomadas por parlamentos elegidos
democráticamente.
John Locke fue un filósofo inglés que estableció los tres derechos naturales del
hombre: a tener una vida privada en libertad, a la propiedad privada y a la
felicidad.
La autoridad política era considerada legítima por el liberalismo únicamente si
había sido elegida por hombres libres.
El Estado no debería intervenir en la vida privada de las personas, sino que sólo
debía regular la vida pública.
El ejercicio del poder no debe ser arbitrario sino estar basado en la racionalidad.
10. Universalismo
Bajo la idea de una razón común a todos los hombres, los filósofos y artistas ilustrados
cultivan una cultura cosmopolita, es decir que se investigan culturas y lenguas extranjeras.
En el aspecto político, se consideran posibilidades utópicas de un gobierno colectivo
Sociología básica
Técnico en Trabajo Social
Prof. Benjamín Romero Zamora