HERRAMIENTAS PARA EMPUÑAR
La charla de hoy está dedicada a una herramienta que usamos constantemente y que, sin
embargo, maltratamos. Esta herramienta es lo mejor que se ha hecho en su clase. Es tan
cara que no se la puede comprar. Si la perdemos no la podemos reemplazar. Esta
herramienta es parte del equipo personal de cada trabajador - es la mano.
Ustedes conocen toda clase de herramientas. Pero no hay ninguna que se pueda asemejar a
la palma de la mano con sus cinco dedos. Antes que nada es una herramienta para empuñar.
Con ella el hombre ha hecho milagros en el mundo.
Es importante por lo tanto que sepamos exactamente cómo usar este instrumento para
empuñar. El secreto de eso reside en la forma en que se lo empuña.
Cuando la mano es usada correctamente tiene un agarre firme y seguro. Toma las cosas que
quiera con seguridad y fuerza. Cuando un hombre deja que se le escapen cosas de la mano
está poniéndose en peligro y amenazando a los que le rodean. Nuestro trabajo está basado
en la idea que el hombre sostendrá una herramienta o cualquier cosa, con sus manos, sin
dejarla caer.
Observen a un hombre que sostiene un martillo o cualquier otra herramienta y no será
difícil decir si es un hombre que trabaja adecuadamente o no.
He aquí lo que le sucedió a un trabajador que no sabía cómo empuñar. «Estaba abriendo un
tarro con un martillo grande y moviendo el martillo hacia abajo. Mi mano izquierda resbaló
hacia la parte de arriba del tarro. La cabeza del martillo me rompió el tercer dedo de la
mano izquierda».
El resultado de este accidente fue una fractura del tercer dedo de la izquierda y el trabajador
perdió cuatro semanas de trabajo.
¿Se pueden imaginar a una persona manejando un martillo en esta forma?
¿Pueden imaginarse diciendo «se me resbaló la mano», como si la mano fuera algo
separado del resto de su cuerpo, algo que no podía controlar?
Las manos no deben resbalar. Las manos son para sostener y cuando el dueño de esa mano
está seguro de lo que está haciendo, no la dejará resbalar.
¿Hay algo más peligroso que un martillo en las manos de un hombre que no tiene fuerza
suficiente como para agarrarlo firmemente? Dentro de los posibles lesionados pueden estar
sus compañeros, por quienes debe tener consideración aun si tiene poca consideración por
sí mismo.
Algo tiene que estar básicamente mal con un hombre que no sabe cómo sostener.
Antes de terminar quiero recordarles algunas cosas. Piensen en ello cada vez que su mano
entre en contacto con alguna herramienta. «Mis manos son para empuñar».
Recuerden que hay pocas cosas más preciosas que le han sido dadas al hombre que la
habilidad de tomar las cosas y sostenerlas.
Estén seguros que sus manos estén haciendo siempre lo que deben hacer, tanto por su
bienestar y protección como por la de los demás.
Las manos más valiosas son las modelos originales. Cuídenlas.