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Adam Smith: Economía y Filosofía

1) Adam Smith fue un economista y filósofo escocés del siglo XVIII, conocido por ser el padre de la economía clásica y autor de La riqueza de las naciones. 2) En 1776 publicó La riqueza de las naciones, un estudio pionero sobre la economía que sostuvo que la riqueza procede del trabajo y definió conceptos como la mano invisible del mercado. 3) Este libro sentó las bases del capitalismo moderno y marcó el pensamiento económico de los siglos posteriores.

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Adam Smith: Economía y Filosofía

1) Adam Smith fue un economista y filósofo escocés del siglo XVIII, conocido por ser el padre de la economía clásica y autor de La riqueza de las naciones. 2) En 1776 publicó La riqueza de las naciones, un estudio pionero sobre la economía que sostuvo que la riqueza procede del trabajo y definió conceptos como la mano invisible del mercado. 3) Este libro sentó las bases del capitalismo moderno y marcó el pensamiento económico de los siglos posteriores.

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Adam Smith (5 de junio/ 16 de junio de 1723 – 6 de julio/ 17 de julio de 1790) fue un

economista y filósofo escocés, uno de los mayores exponentes de la economía clásica.

Adam Smith basaba su ideario en el sentido común. Frente al escepticismo, defendía el


acceso cotidiano e inmediato a un mundo exterior independiente de la conciencia. Este
pensador escocés creía que el fundamento de la acción moral no se basa en normas ni en
ideas nacionales, sino en sentimientos universales, comunes y propios de todos los seres
humanos.

En 1776, publica La riqueza de las naciones, sosteniendo que la riqueza procede del
trabajo de la nación. El libro fue esencialmente un estudio acerca del proceso de creación
y acumulación de la riqueza, tema ya abordado por los mercantilistas y fisiócratas, pero
sin el carácter científico de la obra de Smith. Este trabajo obtuvo para él el título de
fundador de la economía porque fue el primer estudio completo y sistemático del tema.

BIOGRAFÍA

Adam Smith Douglas Jr. nació en Kirkcaldy (Escocia), durante el año 1723 (bautizado el día
16 de junio del mismo año), hijo póstumo de Adam Smith Sr., oficial de aduanas, y
Margaret Douglas, se desconoce la fecha exacta de su nacimiento. Poco se sabe de su
infancia, excepto que a la edad de 4 años fue raptado por una banda de gitanos, siendo
rescatado gracias a la acción de su tío. «Me temo que no hubiera sido un buen gitano»,
comentó John Rae, su principal biógrafo. Aparte de este incidente, la vida de Smith fue
singularmente tranquila, y su historia es esencialmente la de sus estudios y sus libros.

En 1737, a la edad de 14 años, habiendo concluido su curso en la escuela local de


Kirkcaldy, Smith ingresó en la Universidad de Glasgow, donde fue influido por «el nunca
olvidado» Francis Hutcheson, el famoso profesor de filosofía moral, que a la postre le
valdría ser influido por la escuela histórica escocesa. Es en esta asignatura, en la que se
dedicaba una parte a la moral práctica, en la cual Smith basaría gran parte de La riqueza
de las naciones. Luego de su graduación en 1740, Smith obtuvo una importante beca para
Oxford, donde estudió por seis años en Balliol College, una universidad en decadencia,
como sostendría en la Riqueza de las Naciones.

Habiendo retornado a la casa de su madre en 1746, Smith se dedicó a buscar un empleo


adecuado, a la vez que continuaba sus estudios. De 1748 a 1751 fue profesor ayudante de
las cátedras retórica y literatura en Edimburgo, bajo el mecenazgo de Lord Henry Kames,
quien también le empleó como conferenciante sobre las mismas [Link] este
periodo estableció una estrecha amistad con el filósofo David Hume, amistad que influyó
mucho sobre las teorías económicas y éticas de Smith.
En 1751 fue llamado por su propia Universidad de Glasgow para ocupar primeramente la
cátedra de Lógica, y al año siguiente, la de Filosofía Moral. Este último cargo lo ejerció por
12 años, período que luego describiría como «el más útil y por tanto el más feliz y
honorable de mi vida». Su curso de filosofía moral estaba dividido en cuatro partes:
teología natural, ética, jurisprudencia, y economía política. En 1759 publicó su primer
libro, La Teoría de los Sentimientos Morales, que incorporaba la segunda porción de su
curso, y que casi inmediatamente estableció su reputación académica y literaria. Publicó
un ensayo sobre «La Primera Formación de los Idiomas», que fue incluido como apéndice
en posteriores ediciones de los Sentimientos Morales (se publicaron seis ediciones
durante su vida).

En 1763 el poderoso aristócrata Charles Townshend ofreció a Smith una pensión vitalicia a
cambio de que sirviera como tutor de su hijastro, el III Duque de Buccleuch, durante un
viaje de tres años por Suiza y Francia. En este viaje conoció a los fisiócratas franceses
(entre ellos, Quesnay y Turgot), que defendían la economía y política basada en la
primacía de la ley natural, la riqueza y el orden, y se encontró con su viejo amigo David
Hume. También conoció a otros pensadores ilustrados, como Voltaire, Benjamín
Franklin, Diderot, D’Alembert y [Link] 1766 la repentina enfermedad y muerte de Hew
Scott, el hermano del Duque, puso fin al viaje, forzando un repentino retorno a Gran
Bretaña.

Smith se inspiró en esencia en las ideas de François Quesnay y Anne Robert Jacques
Turgotpara construir su propia teoría, que establecería diferencias respecto a la de estos
autores.

Durante los siguientes siete años Smith vivió con su madre en Kirkcaldy, dedicando la
mayor parte de su tiempo a su siguiente libro, La Riqueza de las Naciones. Este período
también lo describió como feliz («Quizá nunca estuve (tan feliz) en toda mi vida»).

En 1779 viajó a Londres, llevándose su manuscrito consigo, y durante cinco años vivió en
Londres, donde su círculo de amigos incluía a Edward Gibbon y Edmund Burke. En esa
época murió su amigo David Hume, motivo que llevó a Adam a publicar la «Carta a
William Strahan» a modo de obituario. Debido a sus libros especialmente críticos a la
religión, los elogios a Hume provocaban grandes protestas en todo el Reino Unido. Smith
habría de anotar después: «Una simple e inofensiva hoja de papel… me causó diez veces
más vituperios que el violento ataque que realicé en contra de todo el sistema comercial
de la Gran Bretaña».

Fue nombrado director de Aduana de Edimburgo en 1778, puesto que desempeñó hasta
su muerte el 17 de julio de 1790 a causa de una enfermedad, viviendo con su madre y su
prima, Janet Douglas, en Edimburgo. En 1787 fue nombrado Rector Honorífico de la
Universidad de Glasgow, sirviendo hasta 1789. Lleno de honores, Adam Smith murió a la
edad de 67 años.

OBRA

Su célebre obra sistematiza de manera científica las bases del capitalismo moderno, y
presentó su justificación teórica en una forma que marcaría el pensamiento de los más
influyentes economistas del siglo XIX (a favor y en contra) y que en parte sigue inspirando
a los defensores del mercado libre, incluso hoy en día.

Sin embargo, pese a su importancia para la historia de la ciencia económica, es importante


recordar que Smith no era únicamente (ni acaso principalmente) un economista; de
hecho, en sus tiempos la economía aún no se había desarrollado como disciplina
independiente.

La amplitud de sus intereses, que abarcaban no solo economía, ética, filosofía política, y
jurisprudencia, sino también literatura (antigua y moderna), lingüística, psicología, y la
historia de la ciencia, destaca tanto por su variedad como por su profundidad analítica.

El profesor Julio Harold Cole, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad


Francisco Marroquín, dice de Adam Smith:

“En esta época de excesiva especialización, no pueden dejar de impresionarnos la


amplitud y profundidad de la erudición de Smith, fiel y genuino representante del espíritu
de la Ilustración Escocesa. Sin embargo, por mucho que admiremos sus logros en campos
tan variados, no puede negarse tampoco que la posteridad ha decidido recordarle
principalmente por sus contribuciones a la ciencia económica, y su fama siempre se
basará mayormente en su obra maestra, La Riqueza de las Naciones. Aunque escrita en
inglés en el siglo XVIII, ahora pertenece al mundo y a todos los tiempos. Smith separó
definitivamente la economía del restrictivo marco de referencia mercantilista, que negaba
los beneficios del libre comercio entre las naciones, e hizo de ella el estudio del orden
social espontáneo (y generalmente no-intencionado) que surge de los intercambios
voluntarios entre individuos que producen beneficios para todas las partes involucradas,
sean domésticas o extranjeras. En tanto sobreviva en este mundo el amor por la libertad,
los hombres libres seguirán inspirándose en Adam Smith, autor de La Riqueza de las
Naciones.“

TEORÍA DE LOS SENTIMIENTOS MORALES

Artículo principal: Teoría de los sentimientos morales.


La Teoría de los sentimientos morales de 1759 empieza por la exploración de todas las
conductas humanas, en las cuales el egoísmo no parece desempeñar un papel
determinante, como aseguraba Hobbes. Sin embargo sí confiere razón a los postulados de
Thomas Hobbes en que la primera tendencia del ser humano es la del amor hacia sí
mismo. De ahí que se vea obligado a controlar y dominar su egoísmo, elemento
fundamental para que la vida en comunidad no se convierta en una guerra de todos
contra todos.

Lo que se expone entonces es el proceso de simpatía (o empatía), a través del cual un


sujeto es capaz de ponerse en el lugar de otro, aún cuando no obtenga beneficio de ello.
Adam Smith lo explica por la influencia de la necesidad de ser aprobado por los demás.
Con esto se busca criticar a la concepción utilitarista, como aparece en Hume. El
desarrollo de la obra lleva al descubrimiento del espectador imparcial, la voz interior que
dictaría la propiedad o impropiedad de las acciones.

A lo largo de la obra el autor explica el origen y funcionamiento de los sentimientos


morales: el resentimiento, la venganza, la virtud, la admiración, la corrupción y la justicia.
El resultado es una concepción dinámica e histórica de los sistemas morales, en oposición
a visiones más estáticas como las determinadas por las religiones. En términos filosóficos,
la naturaleza humana estaría diseñada para avanzar fines o causas finales que no
necesariamente son conocidos por los sujetos, que se guían por las causas eficientes.

La riqueza de las naciones (The Wealth of Nations)

Artículo principal: La riqueza de las naciones.

En 1776 A. Smith publicó su obra Una investigación sobre la naturaleza y causas de la


riqueza de las naciones (o simplemente La riqueza de las naciones), después de más de
diez años de trabajo, por la cual es considerado por muchos especialistas el padre de
la Economía Política. Esta obra representa el intento por diferenciar la economía política
de la ciencia política, la ética y la jurisprudencia. Un elemento fundamental para esta
diferenciación fue la crítica al mercantilismo, corriente heterogénea que venía
desarrollando nociones económicas desde el siglo XV, más vinculada a los imperios
coloniales que a la naciente revolución industrial.

Él mismo consideraba esta serie de volúmenes como una exposición parcial de una obra
más amplia sobre «Los principios generales de la ley y del gobierno, y de las diferentes
revoluciones que en éstas se han producido en las diferentes épocas y periodos de la
sociedad», obra que deseaba escribir pero que nunca llegó a completar. Más aún, incluso
en La Riqueza de las Naciones, para Smith la ciencia económica era mucho más que la
teoría de precios, producción y distribución, moneda y banca, finanzas públicas, comercio
internacional, y crecimiento económico, campos que hoy en día se consideran como
especialidades en si mismos. Todos estos temas se discuten en el libro, pero también
incluye detalladas discusiones sobre temas tan diversos como historia eclesiástica,
demografía, política educacional, ciencias militares, agricultura, y asuntos coloniales.

Según la tesis central de La riqueza de las naciones, la clave del bienestar social está en el
crecimiento económico, que se potencia a través de la división del trabajo y la libre
competencia. Según esta tesis, la división del trabajo, a su vez, se profundiza a medida que
se amplía la extensión de los mercados y por ende la especialización. Por su parte, Adam
Smith considera la libre competencia como el medio más idóneo de la economía,
afirmando que las contradicciones engendradas por las leyes del mercado serían
corregidas por lo que él denominó “la mano invisible” del sistema.

Una particularidad de la obra es el planteamiento de que, gracias a la apelación al


egoísmo de los particulares se logra el bienestar general. Al respecto, Adam Smith
afirmaba que “el hombre necesita casi constantemente la ayuda de sus semejantes, y es
inútil pensar que lo atenderían solamente por benevolencia (…) No es la benevolencia del
carnicero o del panadero la que los lleva a procurarnos nuestra comida, sino el cuidado
que prestan a sus intereses“.

Esto es muchas veces interpretado de forma imprecisa, como que simplemente el


egoísmo lleva al bienestar general. Sin embargo, pasajes tanto de esta obra como de los
sentimientos morales dejan en claro que en un sistema económico el interés personal no
es la única motivación, ya que si así fuera, toda negociación resultaría imposible. El ser
humano es capaz también de comprender el interés personal de su compañero y de llegar
a un intercambio mutuamente beneficioso.1 La empatía con el egoísmo del otro (en
donde acentúa la siguiente frase: «dame lo que necesito y tendrás lo que deseas») y el
reconocimiento de sus necesidades es la mejor forma de satisfacer las necesidades
propias. El pensador y economista escocés subraya que la mayor parte de estas
necesidades humanas se satisfacen por intercambio y por compra.

La obra incluye una filosofía de la historia, donde la propensión a intercambiar exclusiva


del hombre se convierte en el motor del desarrollo humano, porque permite la suficiente
creación de riqueza y generación y acumulación de capital para poner en práctica la
división del trabajo. Debido por tanto a la empatía y la división del trabajo se potencia el
crecimiento económico, clave del bienestar social.

Esta obra constituye también una guía para el diseño de la política económica de un
gobierno. Los beneficios de la “mano invisible” del mercado solo se obtendrán en
una sociedad bien gobernada.
ENTRE SUS APORTES MÁS IMPORTANTES SE DESTACAN:

La diferenciación clara entre valor de uso y valor de cambio.

El reconocimiento de la división del trabajo, entendida como especialización de tareas,


para la reducción de costos de producción.

La predicción de posibles conflictos entre los dueños de las fábricas y los trabajadores mal
asalariados.

La acumulación de capital como fuente para el desarrollo económico.

La defensa del mercado competitivo como el mecanismo más eficiente de asignación de


recursos.

PREOCUPACIONES SOCIALES

Contrariamente a lo que le achacan algunos críticos debido a los extremos a que


el neoliberalismo lleva sus ideas, Adam Smith conocía los peligros que conllevaba su
ecuación económica.

Estaba convencido de que un hombre que pasa toda su vida para completar unas pocas
operaciones simples cuyos efectos son siempre los mismos, no tiene tiempo para
desarrollar su inteligencia ni para practicar su imaginación. El resultado es la pérdida del
hábito de ejercer sus facultades y la alienación del individuo. Por ello recomendó al Estado
que impulsara la educación pública de las clases trabajadoras.

De hecho, Adam Smith criticó las vidas miserables que sufrían muchos de sus
compatriotas y advirtió que «ninguna sociedad puede ser próspera ni feliz si la mayor
parte de sus miembros son pobres y miserables».

INFLUENCIA

En Marzo de 1776 se publicó finalmente La Riqueza de las Naciones. La obra tuvo un éxito
inmediato y duradero: la primera edición se agotó en seis meses, y durante la vida de
Smith se publicaron cinco ediciones (1776, 1778, 1784, 1786, y 1789). Además, en
cuestión de tres décadas se había traducido a por lo menos seis idiomas extranjeros:
danés (1779-80), tres versiones francesas (1781, 1790, y 1802), alemán(1776-78), italiano
(1780), español (1794) y ruso (1802-06).

La investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones ha estado sujeta


a todo tipo de interpretaciones, entre ellas:
David Ricardo: realiza una crítica a la obra, desarrollando más la teoría del valor trabajo y
conceptos tales como el capital y la reproducción.

Karl Marx: Sigue la línea de que el trabajo es la esencia del ser humano, pero discrepa en
cuanto a la intervención del Estado en los mercados.

Milton Friedman y Rose Friedman: se centra en temas como «La mano invisible» y el papel
del Estado. Milton y Rose Friedman escriben La libertad de elegir basados en la doctrina
smithiana del libre comercio.

Amartya Sen: lectura renovada de Smith que retoma la Teoría de los sentimientos
morales, libro de gran importancia en el campo de la ética, la teología y la moral. Amartya
Sen destaca la importancia del sentimiento de la simpatía en la obra de Smith y cuestiona
la estrecha interpretación friedmaniana que atribuye al egoísmo la armonía del mundo.

PUBLICACIONES PÓSTUMAS

En 1795, los ejecutores literarios de Smith, Joseph Black y James Hutton, editaron y
publicaron una colección de «Ensayos sobre Temas Filosóficos» que incluía un juvenil
ensayo sobre la «Historia de la Astronomía» que aparentemente formaba parte del
proyecto más amplio de una «historia de las ciencias liberales y artes elegantes». La más
conocida edición moderna de estos ensayos es la de J. R. Lindgren (ed.), The Early Writings
of Adam Smith (Nueva York. Kelley. 1967), que también incluye su ensayo sobre la
formación de los idiomas.

Antes de su muerte, Smith había ordenado la destrucción de la mayoría de sus otros


manuscritos inéditos, entre los cuales probablemente se encontraban sus conferencias
sobre religión natural y sobre jurisprudencia, lo mismo que sus lecciones sobre retórica. La
mayor parte de este material probablemente se perdió para siempre, aunque ciertas
partes han sido recuperadas indirectamente en la forma de apuntes tomados por sus
estudiantes en los años 1762-64.

En efecto, en 1895 el Prof. Edwin Cannan, de la London School of Economics, se enteró de


la existencia, en manos de un abogado de Edimburgo, de un manuscrito que identificó
como los apuntes de clase, tomados por un estudiante, de un curso sobre jurisprudencia
dictado por Smith poco antes de su viaje a Francia. (Posteriormente se logró establecer
que estas conferencias fueron efectivamente dictadas durante la porción del ciclo
académico de 1763-64 que precedió su partida). Cannan editó estos apuntes y los publicó
bajo el título de Lectures on Justice, Police, Revenue and Arms, delivered in the University
of Glasgow by Adam Smith(Oxford. Clarendon Press, 1896).
En 1929, la Biblioteca Clements de la Universidad de Míchigan adquirió una colección de
documentos que habían pertenecido a Alexander Wedderburn (Lord Canciller del Reino
Unido entre 1793 y 1801), entre los cuales se encontraba un manuscrito que el Prof. G. H.
Guttridge identificó como un memorando sobre «El Problema Americano» escrito por
Adam Smith en 1778. Este manuscrito fue editado por Guttridge y publicado en
la American Historical Review, nº 38 (1933), pp. 714-20.

Finalmente, dos juegos adicionales de apuntes de clase fueron descubiertos por el Prof.
John M. Lothian en 1958. Uno de estos correspondía a un curso de retórica y letras,
dictado por Smith en Glasgow en la sesión 1762-63. Estos apuntes fueron editados por
Lothian y publicados bajo el título Lectures on Rhetoric and Belles Lettres (Londres.
Nelson, 1963). El segundo juego de apuntes, correspondiente al curso de jurisprudencia
dictado durante la misma sesión, no fue publicado sino hasta 1978, como parte de
la Glasgow Edition of the Works and Correspondence of Adam Smith (Oxford University
Press, 1976-83).

ADAM SMITH Y EL COMERCIO INTERNACIONAL

La teoría clásica del comercio internacional tiene sus raíces en la obra de Adam Smith que
plantea la interacción entre comercio y crecimiento económico. Según los principios
establecidos en sus obras, los distintos bienes deberán producirse en aquel país en que
sea más bajo su costo de producción y desde allí, exportarse al resto de las naciones. Por
tanto define la denominada «ventaja absoluta» como la que tiene aquel país que es capaz
de producir un bien utilizando menos factores productivos que otros, es decir, con un
coste de producción menor. Defiende además el comercio internacional libre y sin trabas,
para alcanzar y dinamizar el proceso de crecimiento económico, y este comercio estaría
basado en el principio de la ventaja absoluta. Asimismo aboga por favorecer la movilidad
internacional de los factores productivos.

La importancia histórica del pensador escocés Adam Smith, nacido en el siglo XVIII, deriva
de su capacidad para comprender los fenómenos que originaban la riqueza y para
fundamentar, desde un punto de vista teórico, los mecanismos sobre los que se asentaba
la naciente economía capitalista. En 1776, Adam Smith publicó su Ensayo sobre la riqueza
de las naciones(An inquiry into the nature of the wealth of nations), una obra que aún en
nuestros días sigue siendo uno de los pilares más sólidos de la ciencia económica. Esta
obra fue el resultado de un esfuerzo de sistematización de los conocimientos sobre
economía de la época; en ella se resumen ideas de predecesores de Smith, como David
Hume, William Petty o Richard de Chantillon. En última instancia, se trata de un trabajo
que inauguró una nueva etapa del pensamiento económico y que dio origen a la escuela
clásica. El siguiente vídeo expone las ideas fundamentales de esta influyente obra.

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